La jornada del referendo consultivo sobre el Esequibo transcurrió el domingo 3 de diciembre con centros de votación sin colas ni filas de electores en espera por participar en un proceso que el gobierno de Nicolás Maduro promovió con un despliegue propagandístico en diversos frentes y plataformas, desde semanas atrás, como un acto de carácter «patriota».
Por: José Abreu Mena – El Pitazo
La forma en como se desarrolló la consulta dejó en evidencia no solo el funcionamiento de la llamada maquinaria electoral oficialista, sino también el disminuido poder de convocatoria de Maduro, de acuerdo con el consultor en opinión pública y campañas electorales, José Vicente Carrasquero, y el politólogo y analista de temas electorales, Jesús Castellanos, consultados por El Pitazo el domingo.
«El poder de convocatoria de Maduro, inclusive en cosas esenciales que tienen que ver con todos los venezolanos, es bastante bajo y es un asunto que debiera estar preocupando al chavismo de cara a 2024. Pareciera que Maduro no es el mejor líder que tiene el PSUV para confrontar unas elecciones en un momento de deterioro político y de desempeño verdaderamente precario del gobierno de Maduro», explicó Carrasquero vía telefónica.
El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Elvis Amoroso, pasadas las 10:00 pm, anunció una cifra sin la exactitud requerida: habló de 10.554.320 votos, pero no detalló el número de votantes que determinan el nivel de participación en el proceso. En ese contexto, si se divide la cantidad de votos anunciada por Amoroso entre las 5 preguntas, que representan 5 votos, se obtiene un aproximado de participación de 2.110.864 electores.
De acuerdo con Castellanos, al oficialismo tampoco le alcanzó con los mecanismos que ejecutó para garantizar, de algún modo, el control del voto y movilizar electores para una consulta que generaba más dudas que certezas.
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