Un hombre intentó decapitar a otro en plena calle de Belfast, Irlanda del Norte, la noche del lunes. El incidente ha provocado diversas reacciones debido a la extrema violencia del ataque, y varios líderes políticos han hecho un llamamiento a la calma en las últimas horas para evitar una escalada de violencia.
El incidente ocurrió aproximadamente a las 22:30 de este lunes en la avenida Kinnaird. Se ve a un hombre sentado sobre el pecho de otro, con la cara y el cuello cubiertos de sangre.
El Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) informó que el hombre arrestado tenía unos 30 años, se cree que era somalí y había sido detenido bajo sospecha de intento de asesinato tras una «agresión grave con arma blanca».
La policía informó que un hombre de unos 40 años se encuentra hospitalizado con heridas graves en la cara, el cuello y la espalda tras el incidente ocurrido poco después de las 22:30 del lunes.
Esto se produce en medio de una creciente tensión en el Reino Unido tras los violentos enfrentamientos de la semana pasada en Southampton por la actuación policial en el asesinato, ocurrido en diciembre, de un joven estudiante blanco que fue apuñalado mortalmente por un hombre sij británico.
Según el Belfast Telegraph, el sospechoso apuñaló a la víctima varias veces en la cabeza y el cuello. «Está intentando decapitarlo», se oía gritar a uno de los testigos del ataque. El terrible suceso fue interrumpido por tres valientes desconocidos que se enfrentaron al agresor y lograron retenerlo hasta la llegada de las autoridades.
Un hombre fue arrestado y se encuentra bajo custodia policial, mientras que un segundo hombre fue trasladado al hospital con heridas graves, informó la policía. Aún no se han revelado las identidades del sospechoso ni de la víctima.
Imágenes impactantes del momento —que no se reproducirán debido a su naturaleza violenta— se están difundiendo ampliamente en las redes sociales, y diversas voces, desde autoridades hasta figuras políticas, hacen un llamamiento a la calma, a no sacar conclusiones precipitadas y, sobre todo, al respeto por la familia de la víctima.
Ataque «depravado» y violencia «bárbara»
Tras el incidente, varias figuras políticas irlandesas condenaron lo sucedido.
Nuala McAllister, del partido Alianza y miembro de la Asamblea Legislativa de Irlanda del Norte, condenó lo que calificó de ataque «depravado» e imágenes de «violencia bárbara como nunca antes había visto».
«Esta brutalidad extrema no tiene cabida en nuestra sociedad», afirmó, argumentando que «debemos centrarnos en garantizar la justicia para que los responsables rindan cuentas ante la ley».
Según Irish News, Gavin Robinson, miembro del Parlamento británico, describió el suceso como «una mutilación medieval, bárbara y sistemática de un individuo».
El concejal del SDLP [Partido Socialdemócrata y Laborista], Carl Whyte, pidió a los usuarios de las redes sociales que no compartieran imágenes del incidente, principalmente por respeto a la familia, e hizo un llamamiento a la calma para «dejar que la justicia siga su curso».
«Este fue un acto terrible de extrema violencia. La víctima de este ataque ha pasado por una experiencia aterradora, y todos nuestros pensamientos están con él y su familia, y oramos por su pronta recuperación», dijo.
El mismo funcionario hizo un llamamiento a la población para que no viera ni compartiera las imágenes, ya que incitan al miedo, la ira y la conmoción, e instó a la gente a no dejarse arrastrar por las acciones de elementos de extrema derecha que explotarán este incidente para intentar sembrar la división. Es importante que la gente mantenga la calma.


