El Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos publicó este martes 18 de agosto de 2026 un informe que detalla la situación política y económica de Venezuela tras la captura y arresto, el 3 de enero de este año, del entonces presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, acusados de narco-terrorismo y otros cargos.
Según el documento, tras la destitución de Maduro, asumió como presidenta interina Delcy Rodríguez, quien era vicepresidenta y ministra de Petróleo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Los líderes opositores Edmundo González Urrutia, considerado ganador de las elecciones de 2024, y María Corina Machado permanecen en el exilio.
El secretario de Estado Marco Rubio ha delineado un plan en tres fases para el país: estabilización, recuperación económica y reconciliación política, y finalmente una transición democrática. En su testimonio ante el Congreso el 3 de junio, Rubio reconoció avances significativos, pero enfatizó que “para una verdadera transición, Venezuela necesita elecciones multipartidistas, libres y justas”.
Entre los logros atribuidos a la presión estadounidense se encuentran el control de las ventas y los ingresos del petróleo venezolano por parte de Washington, la aprobación de una ley de amnistía, la liberación de algunos presos políticos, el distanciamiento de Caracas de Cuba e Irán, y la cooperación en seguridad que permitió una operación liderada por EE.UU. en la que murió un líder de la organización Tren de Aragua, designada como terrorista por Estados Unidos.
Sin embargo, el 24 de junio dos terremotos de gran magnitud golpearon Venezuela y dejaron más de 6.100 muertos, lo que podría retrasar o, según algunos análisis, acelerar los esfuerzos de estabilización impulsados por Washington.
El proceso de diálogo también genera divisiones. Mientras algunos analistas esperaban que las negociaciones fueran lideradas por María Corina Machado, la Administración Trump ha respaldado conversaciones encabezadas por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta interina, junto con Dinorah Figuera, de la Asamblea electa en 2015. Machado y González no participan en estas mesas. El primer encuentro, iniciado el 6 de agosto, se centra en la respuesta a los sismos y en la ampliación de libertades políticas, y fue bien recibido por el Departamento de Estado.
En el Congreso estadounidense las opiniones están divididas. Algunos legisladores apoyaron la captura de Maduro, mientras que otros cuestionaron si el presidente Trump tenía autoridad para hacerlo sin autorización legislativa. Tras el arresto, hay quienes elogian la reducción de vínculos con adversarios de EE.UU. y la apertura económica, y otros que buscan equilibrar esos objetivos con la promoción de la democracia y los derechos humanos a través de leyes, audiencias y supervisión.
El informe deja abierta la pregunta de si los recientes terremotos retrasarán o impulsarán el camino hacia una transición política plena en Venezuela.


