Venezuela registra pérdidas económicas de USD 6.700 millones por los terremotos, según estimaciones del PNUD

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Los terremotos que azotaron Venezuela el 24 de junio causaron un profundo sufrimiento humano y pérdida de vidas, además de afectar gravemente los medios de vida, la infraestructura y los servicios esenciales. Las estimaciones preliminares indican daños físicos directos por 6.700 millones de dólares estadounidenses (USD), equivalentes a alrededor del 6 % del PIB, según una evaluación satelital basada en el Análisis Digital Rápido (RAPIDA, por sus siglas en inglés) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Aunque las pérdidas económicas son cuantiosas, el mayor impacto recae sobre las personas y las comunidades afectadas.

Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron cerca de la costa norte de Venezuela y fueron sentidos en importantes zonas pobladas y económicamente relevantes, incluyendo Caracas y los estados de La Guaira, Carabobo, Miranda, Yaracuy y Aragua. El PNUD estima que 1,7 millones de estructuras se encontraban en las zonas afectadas, incluyendo un número significativo en los estados más afectados.

El análisis concluyó que alrededor de 8,6 millones de personas estuvieron expuestas a sacudidas superiores a moderadas en el norte del país, incluidas aproximadamente 2,1 millones expuestas a sacudidas más intensas. Al 26 de junio, el número oficial de fallecidos es de 920, aunque se espera que la cifra aumente a medida que continúan las labores de rescate. Para millones de personas en las zonas afectadas, el proceso de recuperación apenas comienza. Tras sufrir pérdidas devastadoras, ahora enfrentan el desafío de reconstruir sus vidas y recuperar sus medios de vida.

Los daños físicos directos se estiman en USD 6.700 millones de dólares (con un rango de entre USD 4.700 y USD 8.700 millones), impulsados por las pérdidas en vivienda y activos económicos, según la evaluación preliminar. Esta cifra no incluye los daños a la infraestructura, la mayor disrupción económica ni los costos de reconstrucción a largo plazo. Aunque las estimaciones del impacto total probablemente evolucionen a medida que se disponga de más información, este suele calcularse entre 1,5 y 3 veces los daños directos.

«La rapidez y precisión de las evaluaciones iniciales son esenciales para una respuesta efectiva», señaló Luis Francisco Thais, Representante Residente del PNUD en Venezuela. «Herramientas como RAPIDA nos ayudan a tomar decisiones con más velocidad y basadas en evidencia para apoyar a las comunidades afectadas. Al mismo tiempo, cada crisis representa una oportunidad para replantear las estrategias de desarrollo colocando la resiliencia en el centro. Esto garantiza que la recuperación no solo permita restablecer lo perdido, sino también construir un futuro más sostenible».

Los datos satelitales también sugieren posibles interrupciones del suministro eléctrico en partes de Carabobo, La Guaira, Caracas y Aragua, a partir de reducciones en la iluminación nocturna observadas después del terremoto.

La evaluación RAPIDA del PNUD, impulsada por inteligencia artificial, combina imágenes satelitales y tecnología de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para proporcionar una visión inmediata de la situación. Las imágenes de alta resolución se utilizan para detectar daños, identificar poblaciones vulnerables y apoyar intervenciones coordinadas dentro de las primeras 72 horas de una crisis.

Los análisis satelitales continuarán ofreciendo información adicional a medida que se disponga de imágenes más claras para apoyar a las autoridades en la evaluación de víctimas y desplazamientos.

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