Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Vía VOA

La Administración Biden aseguró que no se contempla usar al empresario colombiano como ficha de cambio con el gobierno de Nicolás Maduro.

La Casa Blanca negó este viernes que esté evaluando la posibilidad de usar a Alex Saab como una “ficha de cambio” con el gobierno de Nicolás Maduro, tal y como se había venido rumoreando en las últimas horas.

Un funcionario de la Administración Biden dijo a la Voz de América que los “rumores ”que han sido divulgados “son falsos”, sin ahondar en detalles.

El funcionario se refería a una información publicada a través de un tuit por un ex funcionario del Tesoro estadounidense, Marshall Billingslea, que aseguraba que “circulan rumores creíbles de que la Casa Blanca quiere intercambiar a Alex Saab con Venezuela”.

En su mensaje, Billingslea, quien fue subsecretario de financiamiento contra el terrorismo del Departamento del Tesoro durante el gobierno del expresidente Donald Trump, consideraba además que reconocer la “falsa pretensión” de que Saab es un diplomático del gobierno socialista “sabotearía el caso judicial en su contra”.

Saab es acusado por la Justicia estadounidense de haber lavado cientos de millones de dólares provenientes de negocios corruptos con el gobierno de Nicolás Maduro.

El caso judicial ha tensado aún más las relaciones entre Estados Unidos y la nación sudamericana y ha sido un obstáculo en las negociaciones que sostienen el gobierno socialista de Maduro con la denominada Plataforma Unitaria de la oposición.

La defensa de Saab y el gobierno de Maduro han argumentado que el empresario colombiano es un «diplomático» del gobierno de Venezuela.

Desde Caracas han abogado públicamente por su liberación y han condicionado las conversaciones en Ciudad de México a que se cumpla esta demanda.

El gobierno de Biden apoya las negociaciones y se ha mostrado a favor de aliviar las sanciones impuestas desde 2015, si el gobierno de Maduro da “pasos concretos”.

En mayo, tras el viaje de una delegación estadounidense a Caracas, la Casa Blanca anunció el levantamiento parcial de algunas sanciones, a cambio de la liberación de dos estadounidenses detenidos en ese país. En junio, el Departamento del Tesoro removió de su lista de sancionados al sobrino de Cilia Flores, esposa del presidente Nicolás Maduro.

Vía EFE

La ONG venezolana Fundaredes denunció este jueves que «más de 1.200 hectáreas de selva virgen» en el estado Bolívar, en el sur de Venezuela, «han sido destruidas» como consecuencia de la explotación minera en la zona denominada por el Gobierno como Arco Minero del Orinoco, de la que esta región forma parte.

En un informe ambiental, la ONG refirió que el Arco Minero del Orinoco, que comprende 111.843,70 kilómetros cuadrados y representa el 12,2 % del territorio nacional, «sufre una agresiva, irracional y desordenada explotación» que ha generado una «catástrofe ambiental» y la desaparición de bosques vírgenes en el sur del país.

«El denominado Arco Minero del Orinoco viene siendo sometido a procesos de extracción de diversos minerales explotados a gran escala y sin control (…) como acción estratégica del Estado para tratar de cubrir el déficit de ingresos por la crisis petrolera, el desmantelamiento de las industrias básicas y las erradas políticas económicas», aseguró la organización.

El Arco Minero del Orinoco es el nombre con el que denominan a la zona ubicada entre los estados Delta Amacuro, Bolívar y Amazonas, donde se encuentran alrededor de 36 áreas protegidas entre parques nacionales y monumentos naturales y grandes reservas de oro, coltán, diamantes, hierro, bauxita y otros minerales.

Fundaredes alertó de que en este territorio «se albergan actividades ilícitas como el extractivismo, deforestación, tala indiscriminada de grandes extensiones de bosques, junto a la minería ilegal por parte de organizaciones criminales».

Asimismo, subrayó que los parques nacionales y los grupos indígenas que hacen vida en la zona están «afectados directamente por actividades irracionales e ilegales de extracción de sus riquezas minerales y madera».

Insistió en que esta situación ha empeorado con la actuación, en estos espacios naturales, de grupos armados irregulares que se dedican al narcotráfico y al contrabando de minerales y «que operan en la zona con conocimiento y, en algunos casos, con anuencia de la Fuerza Armada Nacional de Venezuela», siempre según el informe.

El pasado 5 de julio, la ONG SOS Orinoco aseguró que entre los años 2000 y 2021 se han perdido «al menos 135.318» hectáreas de bosques tropicales en el territorio Esequibo, disputado entre Venezuela y Guyana, por causa de la minería de oro en la zona.

Vía National Geographic

A falta de agua limpia en el bosque húmedo de África del Este, los chimpancés están cavando pozos en la Tierra para saciar su sed.

Onyofi llegó a su nueva tropa en 2015. Muy pronto, los guardabosques de África del Este la observaron haciendo hoyos en el piso. Asumieron, por las habilidades notables que tienen los chimpancés para desarrollar herramientas, que la primate venía de un grupo silvestre que cavaba pozos en la selva.

El comportamiento se había observado ya en el pasado. Específicamente, en regiones mucho más secas que el bosque húmedo más tupido de esta región del continente africano. Al verla haciendo pozos, otros chimpancés —jóvenes y añosos, hembras y machos— del grupo Waibira se interesaron en saber qué estaba haciendo en el piso. Y la observaron de cerca.

Poco tiempo después, los miembros de su nueva familia de chimpancés también estaban hundiendo las uñas en la tierra para hacer pozos. Ésta es la razón.

Ejemplares de Pan troglodytes schweinfurthii cavando pozos. / Crédito: Hella Péter

Parece ser que, como Onyofi, los demás chimpancés del grupo Waibira estaban buscando agua potable en la selva. Según reporta Science Focus, este comportamiento sólo se había documentado en la sabana africana. Nunca antes en el bosque húmedo, que podría entenderse como un ecosistema opuesto.

Uno de los científicos que observó al grupo de Onyofi fue Hella Péter. En un comunicado, el especialista explica que tal vez ella no estuviera buscando agua como tal, sino que estaba llevando a cabo un proceso de purificación natural:

“[…] TODOS LOS POZOS APARECEN JUNTO AL AGUA ABIERTA, POR LO QUE ES PROBABLE QUE SU PROPÓSITO SEA FILTRAR, NO LLEGAR AL AGUA: LOS CHIMPANCÉS PUEDEN OBTENER AGUA MÁS LIMPIA O CON UN SABOR DIFERENTE DE UN POZO, LO CUAL ES FASCINANTE”, EXPLICA PÉTER EN UN DECLARACIÓN.

Inicialmente, a los investigadores les llamó la atención que la selva húmeda del Este africano rebosa todavía en fuentes de agua. Sin embargo, en temporadas de secas, se produce un estrés biológico entre las especies que habitan este espacio. «¡Parece que los pocos meses anuales de estación seca son suficientes para causarles algunos problemas!», enfatiza Péter.

A falta de recursos suficientes, los chimpancés están cavando pozos en la tierra para filtrar el agua que tienen disponible. El equipo a cargo del estudio llegó a esta conclusión porque estaban haciendo hoyos justo al lado de ríos y cuencas naturales. Hasta ahora, según Smithsonian Magazine, sólo las hembras están tomando el liderazgo de los procesos de purificación natural.

Los investigadores concluyen que ésta es una demostración más de cómo es que la especie se adapta a los cambios climáticos, cada vez más acelerados, a los que su ecosistema se enfrentará de ahora en adelante. Tal vez, pronto, los machos —más lentos— también se adapten para cavar pozos en el suelo.

Por Luis Eduardo Martínez

Estamos iniciando una nueva era. Una era de nuevas amenazas, de negociaciones de poder y, sobre todo, una era de más mentiras, desinformación y realidades alternas.

En la madrugada del 31 de mayo de este año, las impresoras en los hospitales de Costa Rica comenzaron a imprimir cientos de documentos, la mayoría con caracteres sin sentido, otros con un mensaje bastante claro: un grupo ciber-criminal ruso había robado y encriptado los datos de toda la seguridad social que almacena el Gobierno costarricense. Un mes antes, el Estado costarricense había perdido el control de la información del Ministerio de Finanzas y el control de la recolección de impuestos en el país.

Irónicamente, el mismo mes de mayo, el gobierno ruso de Vladimir Putin inicio negociaciones en las Naciones Unidas para la creación y firma de un nuevo tratado internacional para atender las amenazas de seguridad y la soberanía del ciberespacio de cada país. Los principales signatarios de la nueva propuesta impulsada por Moscú son los gobiernos de China, Camboya, Bielorrusia, Corea del Norte, Myanmar, Irán, Venezuela y Nicaragua. Sumando a las ironías del nuevo entorno internacional, The New York Times reveló en julio que el gobierno de Joe Biden había dado apoyo a delegaciones secretas de contratistas de defensa de EE.UU. para adquirir el software de ciberespionaje israelí conocido como Pegasus (a pesar de que públicamente el Gobierno de EE.UU. tiene prohibido el uso de esa herramienta por parte de sus contratistas e instituciones).

Estamos iniciando una nueva era. Una era de nuevas amenazas, de negociaciones de poder y, sobre todo, una era de más mentiras, desinformación y realidades alternas.

COSTA RICA

El 8 de mayo, el nuevo gobierno costarricense de Rodrigo Chaves declaró un estado de emergencia nacional. La primera vez que un gobierno declara un ciberataque una emergencia nacional. Para entonces, unas 27 instituciones del Estado habían sido comprometidas por el software conocido como CONTI, creado por una pandilla de hackers rusos. Los portales de las instituciones mostraban mensajes en donde el grupo cibercriminal exigía $10 millones para la liberación de los caches (secuestros) de data encriptada. El grupo también divulgó que se encontraban en medio de una prueba de la versión beta de un ciberataque global en contra de un gobierno nacional.

El impacto del ataque parece ser sacado de las páginas de una novela sobre un futuro distócico no muy lejano. Durante la primera semana de los ataques hubo 35 mil incidentes con ataques de malware (software malicioso), 60 mil intentos de controlar remotamente sistemas del gobierno y 60 intentos de minar criptomonedas utilizando computadoras del Estado. Se perdieron más de $30 millones cada día desde el inicio de los ataques. Los empleados públicos no podían ser pagados, las aduanas dejaron de funcionar, y todo esto sucedió en medio de una transición de gobierno.

El nuevo gobierno de Costa Rica decidió no pagar el ransomware (rescate) y apagó sus servidores. El nuevo gobierno se vio obligado a acudir a compañías privadas y gobiernos extranjeros para solventar el problema y las vulnerabilidades tecnológicas. Bajo la asesoría extranjera, el presidente Rodrigo Chaves inició investigaciones a funcionarios del Estado que supuestamente estuvieron involucrados en asistir a la pandilla rusa durante los ataques.

Estamos entrando en una era de nuevas amenazas. Solo 7 de los 35 países de la región tienen planes de seguridad cibernética desarrollados a nivel institucional. Desde el inicio de la pandemia, grupos cibercriminales como CONTI y REvil de Rusia y NICKEL de China han atacado sistemas financieros, de salud y de gobierno en América Latina. Los bloques de poder tecnológico de EE.UU./Europa y China/Rusia compiten por ser los proveedores de seguridad de nuestros gobiernos, creando un ambiente de negociación política sumamente complejo y pírrico.

NEGOCIACIONES POLÍTICAS

Las nuevas amenazas han generado un desbalance de poder a nivel global. Y las potencias mundiales han iniciado un ciclo de negociaciones políticas que desnudan a los poderosos de cualquier vestimenta ideológica. El objetivo claro de las negociaciones de los polos de poder mundial es obtener una cuota de control del sistema internacional mayor a la de sus adversarios.

El 28 de febrero de este año, tan solo 4 días después del inicio de la invasión de Ucrania, el gobierno de Putin presentó ante la ONU el referido tratado sobre cibercrímenes. Con el respaldo del Partido Comunista de China, Putin presentó un tratado que empodera a los Estados a controlar y regular el ciberespacio nacional, citando pretextos de soberanía y seguridad en contra de fuerzas extranjeras. En realidad, el tratado lo que establece es la prerrogativa de los gobiernos nacionales de censurar y vigilar las actividades que ocurren en el mundo virtual y, por lo tanto, facilita el control autoritario. Las intenciones de Rusia son evidentes y quedaron expuestas desde 2001, cuando se rehusaron a firmar la convención de Budapest en materia de ciberseguridad (firmada por 64 naciones del mundo, incluyendo, por supuesto, el bloque transatlántico de naciones de occidente).

Las negociaciones intensas por mayores cuotas de control y poder relativo son evidentes en el calendario diplomático internacional. En un período de 60 días, el presidente de EE.UU. convocó a los países de la región a la Cumbre de las Américas, viajó a Europa para reunirse con la Unión Europea, la OTAN y el G7, y luego visitó Asia, en donde se reunió con los líderes de Japón, Corea del Sur e India. Y esta semana, Biden visitó Israel y Arabia Saudita. Por su parte, en febrero, Vladimir Putin pactó una alianza “sin límites” con China y recibió a los presidentes de Argentina y Brasil (ambos se enfrentan a posibles derrotas electorales en 2023 y 2022, respectivamente). Desde el mes de junio, Putin se reunió con los jefes de Estado de Azerbaiyán, Kazajistán, Irán, Tayikistán, Turkmenistán e Indonesia, durante una gira por Asia central. Moscú, además, anunció el 12 de julio que Putin viajará a Teherán, a una reunión con los mandatarios de Irán y Turquía.

El baile de salón internacional es una mezcla de cortejo y provocaciones entre parejas inusuales. Biden coqueteando con el régimen de Maduro y el príncipe de la Corona Saudí, quien a su vez acaba de regresar de visitar a Erdogan en Turquía (la parte abusada en esa relación). El líder turco, quien se enfrenta a 80% de inflación en su país, cedió ante las peticiones de la OTAN para permitir la accesión de Finlandia y Suecia al bloque transatlántico. Y esta semana se anunció que Erdogan viajará a Caracas y quien sabe si es para hacer llegar cartas de amor de Irán, Rusia, la OTAN, o todos.

A nivel nacional estamos viviendo un fenómeno similar. Los gobiernos de las Américas se encuentran paralizados en un recurrente desgobierno y negociación intensa entre grupos de poder desvestidos de ideología. En Colombia, el candidato Rodolfo Hernández, quien perdió las elecciones presidenciales, inmediatamente buscó los favores del presidente electo, Gustavo Petro, a pesar de que el país está más polarizado que nunca. Petro ganó con tan solo el 50,4% de los votos a su favor. En Panamá, Ecuador, Perú y Chile el gobierno está en las mesas de negociación con sindicatos, grupos indígenas y gremios empresariales, para poder legitimar el funcionamiento de las instituciones del Estado ante nuevas amenazas sociales desestabilizadoras, siendo la principal la intencional creación de realidades alternas.

REALIDADES ALTERNAS

A nivel internacional y nacional, el ecosistema mediático permitió que actores iliberales abusaran del sistema democrático. Ya es notorio el uso y abuso de las redes sociales y nuevos medios de comunicación por actores iliberales para influenciar la opinión pública y afectar el sistema democrático. Lo que evidentemente no ha sido comprendido en la región es la enorme vulnerabilidad que tenemos actualmente, durante este período de negociaciones intensas sin ninguna sustancia ideológica, más allá de la meta de obtener una mayor cuota de poder.

Repasemos los resultados electorales de los últimos años en América Latina: En Perú, Pedro Castillo ganó con el 50,2%, apenas 44 mil votos más que Keiko Fujimori, de un total de cerca de 17 millones de votos, y hoy cuenta con solo 19% de apoyo nacional. En Ecuador, Guillermo Lasso ganó con el 52% de los votos, y hoy cuenta con menos del 27% de aprobación a nivel nacional.

En Chile, Piñera salió de La Moneda con 17% de aprobación, y Boric, quien llegó al poder hace menos de 3 meses, con 55% de los votos, hoy tiene solo el 36% del apoyo popular, y la nueva constitución chilena ya tiene 46%, sin ni siquiera haber iniciado de lleno la campaña para el referéndum. Inclusive el presidente Biden hoy cuenta con menos apoyo del que tuvo el presidente Trump en su momento más bajo. Estos resultados no son, ni exclusivamente ni siquiera mayoritariamente, producto de malas gestiones de gobierno. Son el resultado de la intencional construcción de realidades alternas para el abuso de los poderes del Estado democrático. Rusia y China lideran estos esfuerzos, pero también grupos criminales y actores políticos iliberales regionales y nacionales participan. Estas realidades alternas, construidas con discursos políticos absurdos, permiten que un guerrillero o un rondero comunista sean candidatos presidenciales viables en el siglo XXI. Realidades alternas en donde EE.UU. muestra varias caras en materia internacional y de derechos humanos. Que Biden hable de democracia, pero negocie con Maduro, que hable de derechos humanos, pero busque favores con los sauditas, y en el caso de la vulnerabilidad cibernética de la región, que permita la adquisición de softwares para espiar por parte de compañías privadas y políticos inescrupulosos (no olvidemos que fue EE.UU. quien facilitó las negociaciones para que Martinelli en Panamá obtuviese Pegasus), perturba.

CONCLUSIÓN

Desde 2004 al presente la población regional que no cree en la democracia incrementó a 38%. Ante la posibilidad de que un grupo cibercriminal puede afectar el pago de empleados públicos o la agenda de citas de los sistemas de salud pública, ante la posibilidad de un EE.UU. sin preferencia democrática a nivel internacional, ante una Rusia y China decididas a reescribir las reglas del sistema mundial, debemos preguntarnos: ¿queremos una mayor cuota de poder con respecto a los “otros” o queremos vivir en paz y libertad? ¿Queremos la dura verdad o la mentira conveniente? ¿Queremos reglas y orden o privilegios y control? La falta de liderazgo y convicción ideológica es evidente y deberíamos darnos cuenta de que lo que vemos es una reflexión de en quienes nos hemos convertido.

Por Axel Kayser en El Cato

Que la izquierda ha sido siempre estatólatra no es una novedad y que busque incrementar todo lo posible el tamaño del Estado, es decir, el control político sobre la vida de las personas, no es sorpresa para nadie. El problema es que, filosóficamente, tampoco la centroizquierda ni la centroderecha tienen una convicción clara en favor de la libertad individual frente al Estado. Al menos, no cuando se trata de derecho de propiedad.

La idea, tan común en círculos intelectuales y políticos de centroderecha ingleses, norteamericanos o suizos, de que los impuestos deben ser bajos por tratarse de una confiscación coactiva de la propiedad legítimamente producida y adquirida por el sujeto al que se les cobra, es totalmente ajena a nuestra tradición intelectual. En nuestros países no tenemos la concepción de que, como decía Thomas Jefferson, el mejor gobierno es el que menos impuestos cobra, porque no tenemos mentalidad de ciudadanos sino de súbditos. Tanto es así que ni siquiera exigimos que el dinero que los políticos nos confiscan supuestamente en beneficio de nosotros mismos se gaste bien.

Y es que, en nuestra cosmovisión preliberal, el poder político siempre actúa en beneficio del bien común. Es precisamente porque tenemos mentalidad de súbditos y no de ciudadanos que, salvo excepciones, casi nadie formula objeciones de principios en contra de las alzas de impuestos. Los argumentos se limitan nada más que a asuntos de efectividad fiscal y de impacto sobre la economía.

Ciertamente, estos análisis son relevantes, pero no bastan. Más allá del efecto sobre los incentivos, existe un valor moral en sí mismo en que los ciudadanos de todos los niveles de ingresos conserven la mayor parte posible de la propiedad que han obtenido con su esfuerzo y el de sus familias. Y también hay un valor moral en el reclamo de que, una vez cobrados los impuestos, estos no se pierdan en despilfarro y corrupción. Lo segundo, como es obvio, se sigue de lo primero: es solo porque entendemos que los impuestos son propiedad de los ciudadanos que ha sido confiscada coactivamente por el poder político que podemos exigirle a este último que no los malgaste.

Pero en América Latina predomina la intuición moral de que la propiedad privada es un privilegio que el poder nos concede y no un derecho fundamental del individuo. Combinada con la noción rousseauniana de que esta es el origen de las desigualdades entre los hombres y, por tanto, la fuente última de corrupción moral y conflicto social, esta intuición moral lleva a que no haya límites reales a la voracidad confiscatoria del poder político. El resultado es un ciclo de decadencia que se retroalimenta: el Estado es capturado por intereses políticos que invocan la “justicia social” para captar más rentas subiendo impuestos. Como estos se gastan mal y la política de alzas tributarias crea más de los mismos problemas que supuestamente ha de resolver, entonces se reclama por más impuestos y mayor gasto estatal.

De más está decir que al final de este camino no nos espera Dinamarca. Lo que nos espera es más parecido a Argentina, cuya carga tributaria es similar a la de los países nórdicos, pero cuya mentalidad, a diferencia de la nórdica, no es la de ciudadanos que exigen al poder honestidad y eficiencia en el uso de recursos y que además celebran la libertad económica, sino la de súbditos anticapitalistas resignados con lo que el poder político les permite mantener, por un lado, y agradecidos por el asistencialismo del que dependen, por el otro.


Axel Kaiser es Director Ejecutivo de la Fundación Para el Progreso (Chile) y miembro de Young Voices (Berlín, Alemania).

Vía Meduza

Bielorrusia ha incumplido sus obligaciones de deuda externa, según la agencia de calificación internacional Moody’s.

El 13 de julio expiró el período de gracia, durante el cual el país tuvo que pagar 22,9 millones de dólares en Eurobonos Bielorrusia-27. El Ministerio de Finanzas de Bielorrusia realizó este pago en la moneda nacional, por lo que los tenedores de bonos no pudieron recibir los pagos.

A fines de junio, el gobierno de Bielorrusia anunció que el país cumpliría con sus obligaciones de deuda bajo eurobonos en rublos bielorrusos a una cuenta en Belarusbank.

El 22 de junio, el presidente ruso, Vladimir Putin, firmó un decreto que establece un nuevo procedimiento temporal para los pagos de la deuda externa de Rusia en rublos. El 27 de junio, Moody’s informó el incumplimiento de pago de los eurobonos de Rusia después de que los tenedores de eurobonos soberanos rusos no recibieran los pagos de cupón de dos de ellos por un valor de 100 millones de dólares antes de que expirara el período de gracia de 30 días. Antes de esto, el incumplimiento de Rusia también fue informado por Bloomberg y The Wall Street Journal. Según ellos, Rusia no ha cumplido con sus obligaciones por primera vez desde 1918.

El Ministerio de Finanzas de la Federación Rusa en respuesta declaró que todas las obligaciones de la deuda se cumplieron en su totalidad. El departamento culpó al hecho de que los pagos no llegaron a los titulares de los sistemas de liquidación y compensación internacionales.

Vía AP

Un autorretrato previamente desconocido de Vincent Van Gogh fue descubierto detrás de otra de las pinturas del artista, dijeron el jueves las Galerías Nacionales de Escocia.

El autorretrato se encontró en la parte posterior de «Cabeza de mujer campesina» de Van Gogh cuando los expertos de la galería de Edimburgo tomaron una radiografía del lienzo antes de una próxima exposición. Se cree que la obra estuvo escondida durante más de un siglo, cubierta por capas de pegamento y cartón cuando fue enmarcada a principios del siglo XX.

Van Gogh era conocido por dar la vuelta a los lienzos y pintar del otro lado para ahorrar dinero.

El retrato muestra a una niñera barbuda con un sombrero de ala ancha. Los expertos dijeron que el sujeto era instantáneamente reconocible como el propio artista, y se cree que es uno de sus primeros trabajos. La oreja izquierda es claramente visible y Van Gogh se la cortó en 1888.

Imagen del autorretrato revelado por medio de Rayos X | Foto AP

Frances Fowle, curadora principal de las Galerías Nacionales de Escocia, dijo que el descubrimiento fue «emocionante».

“Momentos como este son increíblemente raros”, dijo. “Hemos descubierto una obra desconocida de Vincent Van Gogh, uno de los artistas más importantes y populares del mundo”.

La galería dijo que los expertos están evaluando cómo quitar el pegamento y el cartón sin dañar la «Cabeza de una mujer campesina».

Los visitantes de una próxima exhibición impresionista en la Royal Scottish Academy en Edimburgo pueden ver una imagen de rayos X del autorretrato a través de una caja de luz.

“A Taste for Impressionism” estará disponible del 30 de julio al 13 de noviembre.

Por Michael Schumann en The Atlantic

Lo que comenzó como una guerra comercial y tecnológica entre Beijing y Washington es ahora una guerra de ideas.

Pekín ha estado socavando durante años los pilares del orden global liderado por Estados Unidos, subvirtiendo sus instituciones fundacionales, normas internacionales e ideales liberales, pero el presidente chino, Xi Jinping, no había ofrecido una visión integral de cómo podría operar un reemplazo liderado. Eso está cambiando.

Xi ha recopilado sus ideas para un nuevo orden mundial en la Iniciativa de Seguridad Global (GSI en ingl[es), una plataforma de principios sobre asuntos internacionales y diplomacia que, según él, puede hacer del mundo un lugar más seguro. Se incluyen algunas propuestas que suenan atractivas: los países deben resolver sus disputas a través del diálogo, respetar las diferencias de los demás y ser considerados con los diferentes intereses nacionales para lograr la «seguridad para todos», como dijo Xi en un discurso de abril. “Necesitamos trabajar juntos para mantener la paz y la estabilidad en el mundo”, dijo. “Los países de todo el mundo son como pasajeros a bordo del mismo barco que comparten el mismo destino”.

Detrás de los sentimientos agradables hay una amenaza más profunda. La iniciativa bien podría llamarse el Manifiesto del Autócrata. Sus principios y prácticas darían paso a un sistema global más amigable con los regímenes represivos que el orden actual, basado como está en ideales democráticos. El GSI es la evidencia más reciente, y posiblemente la más preocupante, de que la confrontación entre EE. UU. y Chinase está convirtiendo en una contienda en toda regla por la primacía mundial. Lo que comenzó como una guerra comercial por las prácticas comerciales discriminatorias de Beijing y una guerra tecnológica para dominar las industrias del futuro es ahora una guerra de ideas, una batalla para establecer las normas que rigen los asuntos globales. Estados Unidos y China están enfrascados en una lucha para definir cómo interactúan los países, la legitimidad de las diferentes formas de gobierno, las reglas del comercio y el significado de los derechos humanos.

La administración de biden ha colocado la defensa y el fortalecimiento de lo que Washington llama el orden global “basado en reglas” en el centro de su política asiática, para contrarrestar la amenaza de Beijing. “China es el único país que tiene tanto la intención de reformar el orden internacional como, cada vez más, el poder económico, diplomático, militar y tecnológico para hacerlo”, dijo en mayo el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken . “La visión de Beijing nos alejaría de los valores universales que han sustentado gran parte del progreso mundial durante los últimos 75 años”.

Los líderes chinos no ven las cosas de esa manera. Para Beijing, el orden existente se ha vuelto intrínsecamente hostil y una restricción a sus ambiciones globales. Al defender la democracia como la única forma legítima de gobierno, el sistema socava la estatura del estado autoritario de China en el escenario mundial. Peor aún, desde la perspectiva de Beijing, otorga una influencia diplomática, económica e ideológica indebida a los EE. UU. y sus socios, lo que deja a China vulnerable a sanciones y presiones.

“Los legisladores chinos creen que el orden global actual está orientado hacia la hegemonía estadounidense, que… la mayor potencia del mundo está haciendo todo lo posible para contener, reprimir y cercar a China”, Tuvia Gering, investigadora del Instituto de Estrategia de Jerusalén. y Seguridad, me dijeron. “Necesitan establecer la infraestructura para un mundo más centrado en China, o al menos menos centrado en Estados Unidos y Occidente”.

La agenda de Beijing también está determinada por su narrativa del inevitable declive de EE. UU. y el ascenso de China. Washington y las democracias occidentales en general se han vuelto incapaces de liderar el mundo, dice China, tipificado, a los ojos de Beijing, por su respuesta fallida a la pandemia de coronavirus. China, y específicamente Xi, a quien Beijing comercializa como un maestro teórico, puede brindar nuevas soluciones. El Ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi, en un ensayo de abril, escribió que el GSI “aporta la sabiduría de China a los esfuerzos de la humanidad” y “la solución de China para abordar los desafíos de seguridad internacional”.

“El mundo está empezando a desmoronarse”, me dijo Wang Huiyao, presidente del Centro para China y la Globalización (CCG), un grupo de expertos con sede en Beijing. “China, siendo uno de los mayores interesados ​​de este sistema global, sintió que hay una necesidad, hay una urgencia, de proponer algún tipo de recomendaciones e iniciativas de seguridad” para “iniciar un diálogo constructivo sobre este tema” y “minimizar el riesgo de que [el mundo] caiga en otra catástrofe”.

Xi probablemente se vio impulsado a revelar el GSI por la guerra en Ucrania , que resume las preocupaciones de Beijing sobre el orden liderado por Estados Unidos. Desde un ángulo, la guerra refuerza la narrativa china de que el sistema actual es un caos y que Washington es el responsable. (Beijing culpa a la expansión de la OTAN por el conflicto). Sin embargo, la respuesta estadounidense (llevar armas e inteligencia a Kiev mientras se impone una serie de sanciones a Rusia) también profundizó los temores chinos de que Washington pudiera volver el orden mundial en su contra.

Tiene sentido, entonces, que uno de los principios clave de GSI sea la oposición a las sanciones “unilaterales”. Esa idea no es necesariamente nueva: Xi y sus diplomáticos la han estado promoviendo, como otros en el GSI, durante años. Al reunirlos bajo la bandera de GSI, Beijing ahora tiene un marco que puede vender.

Pero mientras Beijing presenta el GSI como un esfuerzo desinteresado por el bien global, muchos de sus puntos, como el de las sanciones, también son egoístas. Entre los que Xi describió en un discurso en el Foro Boao de este año en la provincia china de Hainan está “respetar la soberanía y la integridad territorial de todos los países”, lo que respalda el reclamo de Beijing sobre Taiwán. Otra, “defender la no injerencia en los asuntos internos”, es una forma de silenciar las críticas de Washington al maltrato de Beijing a la minoría uigur oa los defensores de la democracia de Hong Kong. “Respetar las elecciones independientes de caminos de desarrollo y sistemas sociales hechas por personas en diferentes países” otorga a la autocracia la misma legitimidad que la democracia. Protestas de “Di no a la política de grupos y a la confrontación de bloques” contra el sistema de alianzas de Estados Unidos.

Muchos de los puntos del GSI, aunque no mencionan específicamente a los EE. UU., apuntan a las herramientas de la influencia estadounidense, incluidas las sanciones económicas y la preferencia de Washington por la acción colectiva. “A China, por supuesto, no le gusta lo que Estados Unidos está haciendo unilateralmente”, dijo Wang del CCG, quien luego marcó una lista que incluía promover el Quad, una asociación de seguridad centrada en Asia, y proporcionar tecnología de submarinos nucleares para Australia. La posición de China, según Wang, es que “la seguridad es algo integral. No puedes solo pensar en tu seguridad [y] no pensar en mi seguridad. Deberíamos pensar juntos en la seguridad”.

Para algunos líderes mundiales, especialmente los autocráticos, el GSI puede ser atractivo. Muchos preferirían estar libres de los estándares estadounidenses de derechos humanos y democracia, y de la prédica y la presión de Washington para adherirse a ellos. En la versión china de un orden mundial, los líderes nacionales pueden hacer más o menos lo que les plazca dentro de sus propias fronteras. Por lo tanto, el GSI tiene el potencial de convertirse en la columna vertebral ideológica de un sistema alternativo liderado por China que reúne a los estados no liberales en oposición a los EE. UU.

Sin embargo, Beijing también tiene la intención de cooptar elementos del orden actual y reutilizarlos para promover sus propios ideales e intereses, especialmente las Naciones Unidas, donde los chinos ya han trabajado duro para promover sus principios políticos. La GSI se envuelve en el manto de la ONU al abogar por que los países respeten los estatutos de la institución. De esta forma, China intenta presentarse como la defensora del orden internacional. El Ministro de Relaciones Exteriores Wang, en su ensayo, obviamente se refiere a los EE. UU. cuando critica el «multilateralismo falso» basado en las «reglas de las pandillas» en contraste con China, cuyo GSI está «arraigado en el verdadero multilateralismo».

Es difícil entender cómo el GSI es una propuesta práctica, al menos en su forma actual. Aunque los chinos lo presentan como un “sistema completo”, el GSI es más una vaga declaración de principios y parece ser un trabajo en progreso. Algunos de sus principios parecen simplemente impracticables. Tomemos, por ejemplo, «oponerse a la búsqueda de la propia seguridad a costa de la seguridad de los demás». Aunque suena como una gran idea, esto va en contra de la responsabilidad fundamental de los estados-nación modernos (incluida China) de defender a sus ciudadanos contra las amenazas externas y promover su prosperidad. El GSI de Xi tampoco ofrece criterios ni mecanismos para resolver esos intereses nacionales en competencia cuando inevitablemente entran en conflicto.

Como todas las grandes potencias (incluido EE. UU.), China está más interesada en establecer reglas que en seguirlas. El GSI se burla de las «sanciones unilaterales», incluso cuando Beijing las impone a Australia y Lituania para presionar a esos países a adoptar políticas más favorables a China. El GSI critica la formación de «bloques», pero Beijing se esfuerza por forjar el suyo propio, en particular, una asociación con Rusia . Wang, el ministro de Relaciones Exteriores, ha acumulado millas de viajero frecuente desfilando por el Pacífico Sur, tratando de atraer a las naciones insulares a un pacto económico y de seguridad liderado por China.

Ningún tema expone mejor las contradicciones de la iniciativa de Xi que la postura de China sobre Ucrania. Aunque el GSI enfatiza la importancia de la integridad territorial, Beijing no ha hecho más que palabrería en defensa de Ucrania, apoyando a sus amigos en Moscú mientras su ejército lo desmantela, y luego justificando su apoyo a la posición de Rusia con otro tablón del GSI: “tomar seriamente las legítimas preocupaciones de seguridad de todos los países”. No sorprenderá que Vladimir Putin haya dado el visto bueno al GSI durante una conversación reciente con Xi, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de China .

Por lo tanto, no está claro hasta dónde puede llegar Xi con el GSI. El desafío de Beijing será convencer a otros países de que no simplemente reemplazarán la hegemonía estadounidense con la de China. Sin embargo, los chinos creen que el tiempo está de su lado. A medida que crezca su poder, su voz en los asuntos globales se volverá más importante, junto con la importancia de sus ideas.

Lo más probable es que el GSI sea parte de la base ideológica de una nueva esfera sinocéntrica, compuesta principalmente por estados no liberales y clientes chinos. Parece muy poco probable que Estados Unidos y muchas otras sociedades democráticas respalden los principios de Beijing, lo que dividiría el orden mundial actual en lugar de reemplazarlo.

El mundo que imaginan Beijing y el GSI es uno en el que, de hecho, no existe una comunidad internacional, donde los regímenes represivos como el de China pueden abusar de sus ciudadanos con la dureza que deseen y perseguir fríamente objetivos nacionales, como lo hace Putin en Ucrania, mientras que otros Los países miran para otro lado. El orden liderado por Estados Unidos ciertamente tiene sus problemas. El sustituto chino sería el problema.


Michael Schuman es escritor colaborador de The Atlantic y autor de Superpower Interrupted: The Chinese History of the World y The Miracle: The Epic Story of Asia’s Quest for Wealth .

Vía +58 Reports

Mientras algunos piensan y manifiestan que las “cosas se están arreglando”, el régimen venezolano, habiendo apaciguado a los líderes políticos de oposición (MUD/G4) hasta el 2024 con una promesa de elecciones y negociaciones bajo sus condiciones, lanza una nueva ola represiva contra opositores tratando de limitar las protestas y apuesta su futuro internacional a la alianza anti-Estados Unidos. Los temas cubiertos son “Represión desatada”,  “La economía se está arreglando” y “Sri Lanka y el efecto Ucrania”.

El Centro para una Sociedad Libre Segura (SFS) reveló que la sede de los “Sniper Frontier” de este 2022 será en Venezuela. Estos “juegos de guerra” contarán con la presencia de Rusia, China e Irán y serán ejecutados en agosto y forman parte de otra acción del gobierno de Maduro para estrechar aún más las relaciones con los gobiernos aliados. Ello implica que el margen de maniobra del régimen venezolano se continúa limitando y que depende en un muy alto grado del resultado de la Guerra en Ucrania.

Los efectos de esta ya se están sintiendo, y por ello más abajo se habla de la situación de Sri Lanka y las expectativas futuras en otros países. Es importante considerar que la invasión a Ucrania le ha demostrado a Europa Occidental que su supervivencia está amenazada si no enfrenta a Rusia.

Tal como ocurrió en las dos guerras mundiales del pasado siglo, habrá grupos “pacifistas” en países de Europa que abogarán por aceptar las condiciones rusas. Sin embargo, los gobiernos (incluyendo el de Alemania) saben que ello sería otro “Munich” que solo pospondría el freno a las pretensiones imperiales de la Rusia de Putin. Desgraciadamente a corto plazo, la salida de Putin del poder todavía no se vislumbra.

Represión desatada

El régimen maneja información sobre el gran descontento que existe por los bajos salarios en el país, y está haciendo “acupuntura represiva” para neutralizar a sindicalistas y dirigentes que lideran reclamos y a la izquierda disidente (como Bandera Roja, el PCV y algunos colectivos) . Maduro dijo el 5 de julio que “la traición” puede venir de sus aliados. El mismo día Padrino López dijo que “no se pueden aceptar bochinches en el país”. Educación, Salud e Industrias Básicas de Guayana son los tres principales sectores que están en pie de lucha.

La ola de detenciones responde al temor del gobierno a incremento de las protestas, a través de las detenciones de dirigentes sindicales de diversas corrientes y en distintas localidades del país.

Siete activistas sociales y defensores de DDHH han sido detenidos en los últimos tres días, la mayoría militantes del partido Bandera Roja.

Bandera Roja denuncia la detención de 4 de sus militantes en menos de 48 horas: Alcides Bracho, Negrín, Alonso Meléndez y Néstor Astudillo.

DGCIM intenta detener a Gabriel Blanco en Coche, Caracas, alegan que se lo llevan para dar «declaraciones en el organismo».

Bandera Roja, asegura que las diferentes manifestaciones que se han realizado en el país en reclamo por las pensiones, bajos salarios y otras reivindicaciones laborales, motivan las aprehensiones de dirigentes políticos y sociales. Asegura que la organización no hará caso de amedrentamientos y anuncia la creación de un frente nacional contra la represión.

El caso de Carlos Lanz se le convirtió en un “cangrejo” al régimen. Pero ahora van a darlo por resuelto inculpando a la familia de Lanz y a Bandera Roja, al parecer matarán a varios pájaros de un sólo tiro.

La economía se está arreglando

Eduardo Martínez en su artículo “De dónde viene el dinero que una minoría ostenta en Venezuela” explica:            

Una reciente investigación de la ONG Transparencia Venezuela ha cuantificado qué las “economías ilícitas generan ganancias de 9.400 millones de dólares al año”, lo que representa el 21% del Producto Interno Bruto (PIB).

Con ese elegante término de economía ILÍCITA, Transparencia Venezuela ha construido un sinónimo de lo que se llama economía NEGRA o SUBTERRÁNEA. Lo que no es otra cosa que el dinero proveniente de DELITOS, que no tienen un origen transparente. Un dinero que se inyecta a la economía en simples o complejas operaciones de lavado de capitales.

Esta operación de inyección de dinero, ha sido alentada por la materialización del uso de dólares, ante la escasez y destrucción del bolívar como medio de pago.

Transparencia Venezuela, estima que el TRÁFICO DE DROGAS reporta ganancias de 4.919 millones dólares al año, el CONTRABANDO DE COMBUSTIBLES les genera 1.900 millones de dólares al año, la EXTORSIÓN EN LOS PUERTOS les produce 825 millones de dólares al año, la MINERÍA ILEGAL les genera 2.385 millones de dólares al año.

Donde el informe en cuestión se queda corto, es en lo relativo a la enumeración de las MEGA BANDAS DELICTIVAS, DE LOS GRUPOS IRREGULARES ARMADOS Y GRUPOS DEL TERRORISMO INTERNACIONAL, que estarían en relacionamiento o bajo complicidad, detrás de esta economía ilícita.

La otra cara de la moneda, evidencia que 76,6% de la población se encuentra en condición de POBREZA EXTREMA y el 95,8% bajo condición de pobreza, ante una cesta alimentaria que al mes de mayo 2022, alcanzó el costo de 393 dólares al mes, con un salario mínimo de 23 dólares al mes, deficiencia severa en los servicios públicos de: agua potable, energía eléctrica, gas doméstico, red hospitalaria, red ambulatoria, escuelas, transporte público, desnutrición infantil, niños que fallecen, pidiendo vivir, ante la ausencia de trasplantes, seguridad, telecomunicación y conectividad y, a la vista del mundo, la segunda migración más grande del planeta, con más de 6 millones de venezolanos que se han sentido obligados a huir del país hacia cerca de 26 naciones, en la búsqueda de oportunidades para preservar el derecho a la vida. Para todos los que piensan que en Venezuela las cosas se están arreglando.

Sri Lanka y el efecto Ucrania

Los problemas de Sri Lanka son particulares y autoinfligidos en muchos aspectos. Sin embargo, el sorprendente colapso del país también está inextricablemente vinculado con una serie de fenómenos globales interconectados: la guerra en Ucrania ha escalado los precios de la comida y de la energía y ha empujado a Sri Lanka al borde del desplome.

Sri Lanka estaría en una crisis aún si no hubiera una Guerra en Ucrania, pero esta ha complicado todo. Este es el efecto Ucrania, una línea de crédito para combustible que se pensaba que cubría dos meses, ahora solo dura un mes. Aun si se obtiene un rescate, se estaría comprando menos comida, menos combustible, menos medicinas. Incluso considerarían adquirir petróleo ruso, incluso a pesar de las sanciones occidentales. El actual Primer Ministro de Sri Lanka lamenta que la Guerra en Ucrania haya acelerado la “contracción económica” de Sri Lanka y alerta que para el fin de año se podrá ver el impacto en otros países. Hay una escasez global de comida y hay países que no están exportando comida.

Existen presiones similares en otros lugares. Un reporte del mes de Mayo 2022 de grupos humanitarios internacionales (Oxfam y Save the Children) indicó que una persona está muriendo de hambre cada 48 segundos en Kenia, Etiopía y Sudán por efectos de una brutal sequía. El conflicto en Ucrania ha llevado los precios a niveles récord y ha causado que la comida sea “inalcanzable para millones” de personas en el Este de África.   

El número de personas en condiciones extremas de hambre en esos tres países ha mas que doblado desde el año pasado – de 10 millones de personas a 23 millones. Esto ocurre contra el fondo de una paralizante deuda que se ha triplicado en una década –  de US$20.700 millones en 2021 a US$63.300 millones en 2022 – succionando los recursos de los países para servicios públicos y para protección social.

Para Indonesia su principal objetivo es la terminación de la guerra en Ucrania. Si ello no es alcanzable, el siguiente objetivo – y más factible de lograr – es encontrar una forma para que comida y fertilizantes provenientes de Ucrania y Rusia puedan ser reintegrados a la cadena de suministro global.

La imagen es cortesía de Rawpixel.

Con motivo de los posibles acuerdos entre el gobierno presidido por el señor Joseph Biden Jr., y el régimen usurpador de Venezuela, con Nicolás Maduro Moros al frente, surge la probabilidad cierta, lex fori regit processum -de acuerdo con las leyes locales norteamericanas- que el último de los nombrados quede exonerado o relevado o perdonado, sine die o por tiempo indefinido, de las gravísimas acusaciones que le han sido formuladas ante una corte de EE. UU..

Contra Maduro, contra el narcoguerrillero colombiano, Luciano Martín Arango (a) “Iván Reyes” y contra 13 altos funcionarios de su desgobierno cursa, en específico, ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, caso:1:11-cr-00205-AKH querella de los fiscales Geoffrey S. Berman del referido distrito y Ariana Fajardo Orshan del Distrito Sur de Florida, por confabularse durante largos 20 años con el objeto de introducir en EE. UU., miles de toneladas de cocaína y de armas de destrucción masiva con propósitos terroristas. En dicho proceso un gran jurado, ante el exorbitante cúmulo de pruebas incriminatorias, dictaminó “causa probable” contra los acusados lo que se tradujo en el libramiento de sendas órdenes de capturas y las ofertas de jugosas recompensas por colaborar en los apresamientos. De ser declarados culpables podrían ser condenados a cadena perpetua, pena máxima en Nueva York, porque en ese estado ha sido abolida la pena de muerte.

Cualquier naturaleza de documento que suscriba el señor Biden (si es a través de su State Department, todavía peor) que le reconozca a Maduro, expresa o de manera tácita, la calidad de jefe de Estado de Venezuela, le otorgaría, ipso iure, inmunidad para ser juzgado por los tribunales de EE. UU.. En tal supuesto a la citada corte de Nueva York no le quedaría otro camino que declarar su falta de jurisdicción y revocar la orden de captura del hasta entonces considerado prófugo peligroso.

En procesos como el seguido contra Maduro Moros, no rige la Ley de Inmunidades Extranjeras (FSIA, por sus siglas en inglés) de EE. UU., ni ninguna otra ley especial, en lo que se refiere a la inmunidad de los jefes de Estado extranjero en ejercicio. Ante tal vacío normativo, son obligatorios los usos y costumbres. En casos como el que comentamos, la llamada doctrina “The Schooner Exchange”, adoptada entre otros muchos, en los siguientes precedentes judiciales: Samantar v. Yousuf: 560 US 305 (2010); Ye v. Zemin, Corte de Apelaciones del Séptimo Circuito, 383 F.3d 62; Tachiona v. Mugabe y su canciller Stan Mugende. Con base en los referidos postulados, los jueces norteamericanos no pueden discutir, ni revisar bajo ninguna forma las calificaciones de jefe de Estado de país extranjero de determinada persona, emanadas del Poder Ejecutivo. En tales hipótesis los magistrados deben declarar su falta de jurisdicción, abstenerse de seguir enjuiciando a quien posee inmunidad en razón de la citada investidura y anular cualquier medida previamente adoptada en su contra.

Irrelevante, a los efectos de la declinación de la competencia de la referida Corte de Nueva York, para seguir procesando a Maduro, que el reconocimiento expreso o tácito de este último como jefe de Estado, por cualquier acuerdo suscrito con el gobierno del señor Biden, sea posterior a la orden de captura decretada en marzo de 2020, porque en estos casos la inmunidad es ex tunc, es decir desde siempre o con efectos retroactivos, presentes y futuros (Cfr. Turki Bin Abdulaziz v. Metropolitan Dade County).

En tal escenario, Nicolás Maduro, además de quedar exonerado de la causa que se le sigue ante la mencionada corte de Nueva York, tendría derecho a nombrar, con plenos efectos ante el gobierno de EE. UU., canciller de Venezuela. Por ejemplo, ministro de Relaciones Exteriores a su pretentido testaferro, Alex Saab Morán, alto cargo que le otorgaría a este último, inmunidad judicial similar a la adquirida por Maduro por obra y gracia del señor Biden, pues es doctrina de aceptación casi universal que los ministros de Relaciones Exteriores, en ejercicio, adquieren, ipso iure, inmunidad equiparable a la de los jefes de Estado. El juez de EE. UU., que esté procesando, en ese momento a Saab Morán estaría en una situación idéntica al juez del caso Maduro. Vale decir, obligado a aceptar, sin chistar, la inmunidad de Saab Morán, declarar su falta de jurisdicción y ordenar la inmediata libertad del nuevo canciller.

Suele afirmarse en el mundo de la diplomacia que los países no tienen amigos ni enemigos, sino intereses. Allá el señor Biden, su conciencia y las cuentas que tiene que rendirles a sus electores, si en oblación de pragmatismo para nosotros condenable, suscribe acuerdos que se traducen en la exoneración de los supuestos autores de delitos atroces.

Censura más servera merecería la sedicente oposición venezolana si, so pretexto del apoyo del gobierno norteamericano o del solo reinicio de las jornadas de diálogo, se suma a absoluciones, perdones o exoneraciones por arte de birlibirloque, distintas al debido proceso judicial, de los posibles delincuentes peligrosos, Nicolás Maduro, jefe de la organización internacional del crimen y de uno o varios de sus compinches..

Nota: El cronista, como ha sido la pauta que se ha autoimpuesto, al ejercer el derecho ciudadano a la libre expresión en temas jurídicos, se abstendrá de prestar ningún servicio profesional, como abogado, ni pro bono, ni remunerado, en asuntos relacionados con las materias desarrolladas en la presente publicación.


Omar Estacio Z. es abogado venezolano. Es presidente emérito de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela.

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