Se espera que sea completamente habitable antes del 2030. Inspirada en la estructura del coral cerebro, en honor a la diversidad de arrecifes en sus mares.
El proyecto de construcción eco amigable y sostenible que se está desarrollando a tan solo diez minutos en barco de Malé, la capital de la República de la Maldivas, se ideó debido a la capacidad de los arrecifes de recibir y detener lo más peligroso de las fuertes corrientes marítimas en caso de tsunamis.
Es completamente flotante y contará con tiendas, restaurantes y 5.000 casas para uso exclusivo de los habitantes. Dentro de la estructura de la ciudad no será permitido el tráfico de carros y demás automóviles pesados, pues se espera que el transporte se dé primordialmente a través de los canales de agua que conectarán las distintas áreas de la isla.
Quienes estén interesados en vivir allí podrán pedir una tarjeta de residencia especial para entrar y salir de la isla. Alrededor de 20 mil personas podrán acomodarse en esta región y habrá acceso a instituciones educativas para personas de todas las edades.
Proyecto de desarrollo sostenible
Es uno de los proyectos más ambiciosos de este tipo: es el más grande y la idea es lograr una habitabilidad completa, es decir, que no se convierta exclusivamente en un destino turístico. Se trata de una alianza entre el gobierno de las Maldivas y Dutch Docklands, un promotor inmobiliario originario de Países Bajos que estuvo a cargo de un proyecto similar de ciudad flotante en Dubái, Emiratos Árabes.
Construido sobre 200 hectáreas de área marítima, también es un diseño que busca proteger la enorme biodiversidad que existe en los mares de los atolones del Océano Índico. Además, hará parte del territorio soberano de las Maldivas, por lo que las leyes vigentes en dicha nación aplicarán también en la ciudad flotante.
Se programa que la construcción pueda empezar en el mes de enero del 2023 y que los primeros residentes puedan mudarse a más tardar durante el 2024. Para que la construcción esté finalizada se proyectan unos cinco años desde el inicio de las obras.
El coral cerebro es una especie de la familia Mussidae de la que los arquitectos tomaron inspiración para diseñar la apariencia cenital de la ciudad, pues así como dicho tipo de coral lo hace, permite redireccionar las aguas para mantener una relación simbiótica no dañina con la marea.
A cargo de un visionario
La Ciudad Flotante de las Maldivas se encuentra en manos del primer presidente democráticamente electo en la nación sudasiática, Mohamed Nasheed. Ante una conferencia sobre el medioambiente en las Naciones Unidas se refirió a quienes creen que ya no hay manera de enfrentarse a la crisis climática
“Estoy aquí para decirles que nos rehusamos a abandonar toda esperanza. Nos rehusamos a guardar silencio. Nos rehusamos a creer que un mundo mejor no es posible”, dijo en el 2009 en la mencionada conferencia.
En su dirigencia, las Maldivas se han convertido en una de las naciones firmantes de un acuerdo entre 48 países en vía de desarrollo por encontrar estrategias para la protección de los ciudadanos en medio del calentamiento global. Además, prometió convertir su nación en la primera en ser neutral en emisiones de dióxido de carbono, es decir, que la cantidad de gas de efecto invernadero generada por el país será igual que la cantidad de elementos que frenan sus efectos sobre la atmósfera.
El motivo que impulsa a Nasheed es la capacidad de los maldivos de sobreponerse a las adversidades y sobrevivir siempre. “Haremos lo que sea necesario para asegurar la supervivencia de nuestro país. Pero sólo podemos sobrevivir como nación si también sobrevivimos como planeta”, dijo de acuerdo a los comunicados de prensa oficiales del proyecto Ciudad Flotante de las Maldivas.
El Presidente desapareció de la escena, agobiado por los golpes bajos que le propinó su propia vicepresidenta
El alarmante vacío político que existe es una construcción de los propios autores de la coalición peronista gobernante. El Presidente desapareció de la escena, agobiado por los golpes bajos que le propinó su propia vicepresidenta. Cristina Kirchner se ocupó de llevar a la fama los supuestos chats íntimos de Alberto Fernández. Sergio Massa está enfurecido con el Presidente y con la vice desde que la vocera presidencial, Gabriela Cerruti, lo mandó públicamente a cumplir un “rol central” en la Cámara de Diputados. Justo a él, que se imaginó reemplazando a los otros dos en el ejercicio fáctico del poder. Silvina Batakis quemó su gestión dos días después de asumir, cuando deslizó (sin anunciarlo explícitamente, para peor) que podría colocar en un corralito los viajes de los argentinos al exterior. Enojó a un amplio sector de la clase media, que ya se acostumbró a hacer periódicas excursiones a Brasil, Europa o Estados Unidos. Su hijo está en Londres; hay una nomenklatura kirchnerista que puede acceder a satisfacciones que esta le niega al resto de los argentinos. “Incendió el quincho 48 horas después de asumir”, resumió un ministro que suele defender al Presidente.
Muy pocos se habrían enterado de que se difundieron presuntos chats muy privados del Presidente si Cristina Kirchner no hubiera aludido a ellos en el discurso del sábado pasado en Ensenada. “Cualquiera puede ver mi teléfono, pero otros no pueden mostrarlo”, dijo. Suficiente. Nadie sabía qué quiso decir hasta que el propio cristinismo lo aclaró: se refirió a una filtración clandestina de chats de Alberto Fernández. Es probable que esa filtración sea una operación de algún servicio de inteligencia. Podría tratarse del “cuentapropismo”, como calificó la Justicia a un sector de espías que hace trabajo por su cuenta. O puede ser obra de la “mano de obra desocupada”; es decir, de espías que están sin trabajo y hacen changas para cualquiera. Todo es posible en un campo de batalla donde los oficialistas libran pendencias sin códigos, sin ley y sin límites. También es cierto que el Presidente es poco prudente con el uso de su teléfono y de sus comunicaciones. Debería cuidarse más.
Semejante alusión de la vicepresidenta a la intimidad presidencial tumbó a Alberto Fernández durante una semana en la quinta de Olivos, casi sin agenda. “Está mal, lo dejó perdido, nunca imaginó que Cristina se animaría a tanto”, resume un funcionario que lo vio al Presidente en esos días ingratos. Martín Guzmán cometió tal vez con su renuncia un acto de irresponsabilidad política, como lo calificó Cristina el viernes, pero ella fue más destituyente que el ministro caído. Es más desestabilizador respaldarse en las cloacas de los servicios de inteligencia que una renuncia inoportuna. Pero ¿no era Cristina, acaso, la que quería ver a Guzmán fuera del Gobierno? ¿No era ella la que hacía trascender que Guzmán es un mentiroso (y tal vez lo sea) que los conducía a todos a la derrota y el desierto? ¿Por qué se enoja ahora? La hipocresía es lo único que abunda en el micromundo del kirchnerismo.
El Presidente, mientras tanto, vivía en un mundo que no es este. Cada ministro usaba su lapicera, si es que quería usarla, pero ninguno podía acceder a la consulta con el jefe del Gobierno. Por la quinta presidencial merodeaban solo funcionarios de segundo orden. La tensión y el misterio llegaron a tal punto que diputados y senadores se prepararon en el Congreso para una eventual Asamblea Legislativa si se confirmaba el rumor que más circuló por esos pasillos: que el Presidente estaba decidido a renunciar. Muchos legisladores regresaron apresuradamente de sus provincias. “No lo veo, por ahora”, aclaró otro ministro que suele frecuentar a Alberto Fernández en alusión a la eventual dimisión presidencial. El “por ahora” refleja también el clima de inseguridad en el que habitan los funcionarios.
De todos modos, Massa sostiene que la crisis no se agotará con este capítulo. “Falta otro capítulo o varios más”, les suele confesar a sus interlocutores en la Cámara de Diputados, donde lo confinó la vocera presidencial. ¿Por orden de quién? ¿De Alberto o de Cristina? De los dos, seguramente. El explícito proyecto de Massa de escamotear todo el poder en un solo acto afectaba tanto al Presidente como a la vice. Todos están hundidos en la insignificancia política. Las encuestas los muestran a los tres compitiendo por las últimas escalas de la simpatía popular o por la cima de la antipatía social. Falta una referencia de control del Estado, a pesar de la desafortunada frase de Cerruti de que “el Presidente está en el control del país”. Es lo que siempre se dice en medio del descontrol.
Batakis es una economista de escasa envergadura, a pesar de que la corporación de economistas (con estimables excepciones) intentó protegerla desde el primer momento. Es una hija de la burocracia estatal, que puede tener fe en el sciolismo con tanta euforia como en el cristinismo. Incapaz de comprender el núcleo central de los problemas, siempre la tienta de inmediato el recurso fácil del autoritarismo. Negarles a los argentinos el derecho a usar su dinero como quieran es un acto de autoritarismo, se lo mire por donde se lo mire. En efecto, el problema no son los dólares que los argentinos gastan en el exterior (alrededor de 400 millones mensuales), sino la incapacidad del Gobierno para conservar las reservas de miles de millones de dólares que ingresaron al país en los últimos meses. La otra cara del problema es que ningún burócrata kirchnerista hizo atractivo al país para el turismo extranjero que gasta con tarjeta de crédito (que es el que realmente gasta). Las tarjetas emitidas en el exterior que compran o pagan en la Argentina lo hacen con el valor del dólar oficial. La Argentina es un país caro, entonces. A los burócratas del Banco Central se les ocurrió que podrían resolver el caso si esos turistas abrían una cuenta en el Banco Nación. Nadie hace eso, ni los argentinos. La solución no es complicada. Solo falta que una disposición del Banco Central indique que los dólares gastados con tarjetas del exterior se liquidarán con el valor del dólar contado con liquidación. La Argentina sería, en tal caso, un país barato. Los dólares que se van con los argentinos que viajan al exterior se compensarían con los dólares de los turistas que ingresan del exterior.
La ministra de Economía podría imitar también a países como España y Gran Bretaña, que están bajando el IVA en las facturas de gas y electricidad. Si hiciera eso, podría aumentar las tarifas sin tanto sacrificio de la sociedad. ¿Tendrá menos recaudación? Sí, pero en algún momento el Estado deberá hacer un sacrificio. El gasto público significa el 42 por ciento del PBI, cuando en 2005 era solo del 25 por ciento. Un crecimiento monumental de la burocracia, los ñoquis y la militancia rentada. Mauricio Macri lo entregó con el 35 por ciento y Alberto Fernández lo llevó de nuevo al 42 por ciento. El mayor incremento del gasto público se registró durante la presidencia de la máster en economía Cristina Kirchner. Esos porcentajes son aún mayores, en realidad, porque no contemplan el pago de los servicios de la deuda, una forma de medir que es otro inexplicable hallazgo argentino.
Cuando el desabastecimiento es palpable en las góndolas (y empieza a faltar hasta el papel higiénico), Batakis contó que se inspira en José Gelbard. Gelbard gobernó la economía hace 50 años; el medio siglo posterior fue el de mayor progreso tecnológico en la historia de la humanidad, que cambió radicalmente la economía. De todos modos, lo que hizo Gelbard fue sentarse sobre los números de la economía, pero esta estalló, implacable, con el Rodrigazo. Entonces explotaron todos los números y provocaron uno de los momentos más críticos de la economía argentina. Según la biografía de Gelbard escrita por María Seoane, el exministro murió en el aeropuerto de Washington cuando regresaba de cumplir su función secreta de virtual ministro de Fidel Castro. Pero Gelbard vivía exiliado en Estados Unidos y el mundo estaba en plena Guerra Fría. Imposible mayor mezcla de hipocresía y audacia. Así fue el ídolo de la ministra que se inmoló antes de comenzar.
El exmandatario también habló del narcotráfico y la legalización de las drogas.
La elección de Gustavo Petro como presidente electo de Colombia por los próximos cuatro años ha dado un revuelo en todo el país, incluido el sector político, en el cual se ha visto un descontento y también un grado de esperanza entre simpatizantes y opositores.
“Ante la @JEP_Colombia y víctimas, los antiguos comandantes de las extintas Farc asumieron su responsabilidad por crímenes de guerra y lesa humanidad. Así se construye la paz”, tuiteó tras la audiencia pública en la que estuvieron siete miembros del exsecretariado del grupo ilegal Farc-EP en donde reconocieron su participación en diferentes delitos, entre ellos, los de lesa humanidad.
Ante la @JEP_Colombia y víctimas, los antiguos comandantes de las extintas FARC asumieron su responsabilidad por crímenes de guerra y lesa humanidad. Así se construye la paz.
“Muchas gracias a @ComisionVerdadC por su histórico y difícil trabajo: una misión dolorosa pero indispensable para la reconciliación. Mi respeto y mi admiración a todos los comisionados”, continuó el expresidente, reconociendo la labor de la entidad durante los últimos años.
Por consiguiente, Santos confirmó su “apoyo en un 100 % al nuevo presidente de Colombia en su determinación de implementar el proceso de paz y tener a la Justicia Especial para la Paz como modelo para la pacificación del país”.
“Si alguien se opone a los acuerdos, sé que él va a estar ahí al frente, la reforma agraria es uno de los primeros temas del acuerdo de paz”, precisó al referirse a Gustavo Petro. Dijo que “si aplican bien el acuerdo, su gobierno generará una transformación y Petro lo sabe”.
Cabe recordar que el expresidente de Colombia fue premiado en el año 2016 con un Nobel de Paz por presidir dichos acuerdos en La Habana.
Entre tanto, el exmandatario también le dijo al medio de comunicación que para erradicar el narcotráfico se deben legalizar las drogas.
Por último, el diario menciona que la minería, las mafias, el narcotráfico y el contrabando son problemáticas que se encuentran en la Amazonía, que impactan tanto a Colombia como a Brasil, por lo que sus gobiernos buscan combatirlas.
Es tal el desarrollo de estas organizaciones ―mafias― que, de acuerdo con el medio citado, “controlan regiones a las que el Estado no llega”.
¿El gobierno de Petro es la continuidad de Santos?
Algunos consideran que el gobierno del líder del Pacto Histórico podría ser el resurgimiento de Santos.
“Hoy ganó la democracia con récord de participación. A @PetroGustavo le deseo éxitos en su gobierno, que una a Colombia y la lleve por el camino de la paz”, escribió en su cuenta de Twitter tras el triunfo del que también fue exalcalde de Bogotá.
Hoy ganó la democracia con récord de participación. A @PetroGustavo le deseo éxitos en su gobierno, que una a Colombia y la lleve por el camino de la paz.
Leyva, por ejemplo, es conocido por participar en el proceso de paz entre las Farc y el Gobierno Santos.
En la lista se encuentra también Alejandro Gaviria, quien ya fue nombrado ministro de Educación. Por último, Luis Gilberto Murillo podría ser el embajador en Estados Unidos.
El Partido de la U decide ser partido de gobierno. Bienvenidos. Espero un trabajo conjunto por la Paz de Colombia. https://t.co/oF8qJvqd85
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, destituyó a Andriy Melnyk, embajador de Ucrania en Alemania, de su cargo. El decreto correspondiente se encuentra publicado en su sitio web.
Zelensky también despidió a los embajadores de Ucrania en Hungría, la República Checa, Noruega e India.
Andriy Melnyk es embajador de Ucrania en Alemania desde 2014. En 2022, llamó la atención con una serie de declaraciones de alto perfil; en particular, usó el modismo alemán sobre «salchicha de hígado ofendida» en relación con el canciller alemán Olaf Scholz y afirmó que «no hay evidencia de que la ‘Bandera’ haya matado a cientos de miles de judíos».
Melnik participó regularmente en programas de entrevistas en la televisión alemana y criticó a las autoridades alemanas por suministros de armas insuficientemente activos a Ucrania.
La información sobre el próximo despido de Melnyk apareció el 4 de julio. Al mismo tiempo, las fuentes de Bild afirman que Kyiv tiene la intención de nombrarlo Viceministro de Relaciones Exteriores.
Por morferma.press
El país se encuentra sumido en una de las peores crisis económicas desde su independencia en 1948, derivada de la merma de divisas de reservas internacionales y de un gran endeudamiento
La oficina del primer ministro de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, dijo este sábado (09.07.2022) que un grupo de manifestantes incendió la residencia privada del mandatario en una jornada marcada por las masivas protestas para exigir la dimisión del gobierno por su gestión de la crisis económica.
El diario esrilanqués Daily Mirror mostró imágenes de cientos de personas congregadas en torno al lugar en Colombo, en un ambiente cargado por el humo y con la casa en llamas al fondo.
El suceso tuvo lugar horas después de que miles de manifestantes irrumpieran en las residencias oficiales del presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, y el primer ministro, buena parte proveniente de otras zonas del país, para marcar el tercer mes de protestas continuas para exigir la dimisión del primer ministro.
«Para asegurar la continuidad del gobierno, incluyendo la seguridad de todos los ciudadanos, acepto la recomendación de hoy de los líderes del partido para dar paso a un gobierno de unidad. Para facilitar esto, dimitiré como primer ministro», dijo el político en Twitter.
To ensure the continuation of the Government including the safety of all citizens I accept the best recommendation of the Party Leaders today, to make way for an All-Party Government.
To facilitate this I will resign as Prime Minister.
El país se encuentra sumido en una de las peores crisis económicas desde su independencia en 1948, derivada de la merma de divisas de reservas internacionales y de un gran endeudamiento.
La tensión y el descontento aumentó en la isla a finales de marzo, cuando las autoridades impusieron cortes de luz de más de 13 horas, lo que llevó a la población a salir a las calles para pedir la dimisión del ejecutivo.
Desde entonces, centenares de manifestantes se han instalado en las inmediaciones de la Secretaría Presidencial de Colombo y las protestas pacíficas alrededor de la nación isleña se volvieron habituales, mientras las autoridades tratan de llegar a un acuerdo de rescate con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
De manera secreta, SEMANA indagó en la capital venezolana por Márquez. Todo indica que se encontraría en uno de los dos hospitales militares. Versiones hablan de traición de sus segundos al mando.
Sigue siendo un misterio la suerte del máximo jefe de la Segunda Marquetalia, Iván Márquez, prófugo de la justicia y quien encontró refugio y apoyo en el régimen de Nicolás Maduro. Se cree que habría sido herido de gravedad tras un ataque con explosivos. Esto sucedió en medio de la guerra que libran a sangre y fuego las disidencias de las Farc por el control del negocio de las drogas en territorio venezolano.
Lo primero que se conoció por fuentes en ese país es que habría muerto allá. Sin embargo, transcurrieron las horas y la versión fue cambiando. La más reciente es que los atacantes habrían dado por muerto a Márquez y se retiraron del lugar, pero varios de sus hombres de confianza que resultaron ilesos se habrían percatado de que aún estaba con vida y pidieron ayuda. En poco tiempo, un helicóptero, al parecer con matrícula venezolana, llegó hasta la zona y lo habría llevado a un hospital en Caracas.
SEMANA ha indagado durante los últimos días en la capital venezolana, tratando de seguir los pasos de Márquez. Esto es lo que ha encontrado a través de un corresponsal en Caracas, que tuvo que hacer la reportería de forma secreta para evitar represalias del régimen de Maduro.
A las afueras del Hospital Militar de Caracas, centro neurálgico de la atención al alto gobierno, se impone el silencio. La avenida que circunda el recinto, donde supuestamente murió Hugo Chávez, se muestra tranquila, con movimiento habitual, pero el comentario corre como pólvora: allá dentro está Iván Márquez.
Comerciantes lo dicen entre dientes, y personal de salud se congela ante la búsqueda de confirmaciones. Los uniformados evitan siquiera hacer algún gesto. Las personas que habitualmente están cerca de este hospital también prefieren no hablar.
Lo que sí hay es una certeza: si al jefe guerrillero de la Segunda Marquetalia le quieren dar el mejor tratamiento posible para recuperar su salud, luego del ataque que lo dejó al borde de la muerte y en cuidados intensivos, el Hospital Militar es uno de los dos únicos sitios clave donde tal cosa puede ocurrir.
El otro es el “hospitalito”, una institución sanitaria de menor tamaño, pero completamente equipada, donde atienden a los altos jerarcas del estamento gubernamental y militar, como el segundo al mando en el Gobierno de Venezuela, Diosdado Cabello, o el ministro Tareck El Aissami.
Ese centro se ubica dentro del Fuerte Tiuna, un cuartel militar de enormes proporciones enclavado en la propia ciudad capital. Llegar a él es imposible para quien no porte una chapa castrense y sea reconocido.
No obstante, informantes del Ejército reiteran que en las afueras del “hospitalito” tampoco ha habido ningún movimiento inusual. “Eso podría significar la discreción alrededor del tema”, ratifica una fuente. En las instalaciones sanitarias del Ejército, además, están los que saben atender heridas como las generadas por el tipo de ataque que recibió Luciano Marín, alias Iván Márquez: médicos surgidos de los propios cuarteles, principalmente.
En ambos casos hay helipuerto, vía por la que habría llegado Márquez desde el sur del territorio nacional. En el estado Bolívar, una vasta región minera, habría ocurrido el atentado, que inicialmente se sospechó que ocurrió en Apure, fronterizo con Colombia y terreno habitual de operaciones de las disidencias.
No hay otra opción. Al menos así lo afirman médicos que se mueven en ese restringido medio militar. En las clínicas que no maneja el Estado sería imposible mantener el secretismo necesario con una figura como esa, y ningún hospital público de los que usa la gente normal tiene capacidad para brindar la atención requerida con la discreción que ameritan las alianzas políticas.
Maduro e Iván Márquez | Foto AFP
Ley del silencio
Entretanto, las fuentes permanecen cerradas. Hasta ahora el único comentario público del régimen chavista es la escueta negativa del ministro de propaganda, Freddy Ñáñez, quien el jueves negó que su despacho manejara información sobre el paradero de alias Iván Márquez. “En algún momento se va a esclarecer”, afirmó sobre las “especulaciones interesadas en politizar y en estigmatizar a Venezuela”.
En las oficinas de gobierno, no obstante, se acumulan los rumores de la posible participación de venezolanos, incluyendo algunos uniformados que priorizaron beneficios económicos a órdenes superiores. Un informante del Ministerio de la Defensa se pregunta si el ataque ocurrido el 29 de junio pasado sería posible sin la participación de nacionales.
En el Partido Socialista Unido de Venezuela evitan fijar posición. Apenas se indica que habrá que esperar el lunes a que Diosdado Cabello, el vocero habitual, brinde alguna declaración, pues solo él está autorizado a referirse al tema. El también diputado no mencionó el asunto en su programa de televisión del miércoles, en el que usualmente comenta todo tipo de informaciones durante casi cuatro horas.
El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, por su parte, ha optado por el silencio total. Ni se refiere al comentario hecho por el presidente Iván Duque el 2 de julio en el que el Gobierno colombiano intentaba verificar la supuesta muerte del líder de la Segunda Marquetalia.
La guerra en Venezuela
La discreción oficial, sin embargo, no ha podido impedir las confirmaciones sobre la presencia de las disidencias de las Farc en Venezuela y complicidades estructurales con miembros de la Guardia Bolivariana, que han dejado hasta ahora la muerte de cuatro jefes de las disidencias de las Farc en el último año: Miguel Botache Santanilla, alias Gentil Duarte; Seuxis Pausías Hernández, alias Jesús Santrich; Henry Castellanos, alias Romaña; y Hernán Darío Velásquez, alias el Paisa, todos entre Apure y Zulia, estados fronterizos con Colombia, en medio de la guerra.
Fuentes del régimen de Maduro no dudan en considerar que el ataque a Iván Márquez ocurrió por acción de cuerpos irregulares. Quizá el frente 1 de las disidencias de las Farc, pues el Ejército venezolano tiene una activa prohibición de actuar contra él o sus compinches, quienes, además, han ampliado sus zonas de influencia territorial y de impunidad en Venezuela.
Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de Washington registró, desde 2020, que las disidencias de las Farc obtienen más de la mitad de su financiación por medio de la minería ilegal en Venezuela, como la que ocurre justamente en los espacios del Arco Minero del Orinoco, ubicado en el estado Bolívar, donde habría ocurrido el ataque contra Márquez, específicamente en la zona de Caicara del Orinoco. La Segunda Marquetalia controla al menos cuatro municipios de Bolívar y todo el estado Amazonas.
El Arco Minero, que equivale al 12 por ciento del territorio nacional y donde se estima yacen más de 7.000 toneladas de oro, cobre y diamante, es tan amplio y rico que se ha convertido en un botín de donde también se financia la guerrilla del ELN (logrando allí el 60 por ciento de sus recursos, según CSIS) y otros grupos interesados asociados al chavismo.
Vivo o muerto, lo cierto es que se ha agudizado la guerra entre las disidencias, tal como dijo el propio Márquez cuando, en medio de la paranoia por la muerte de sus hombres más cercanos, mandó a matar a varios de los miembros de su círculo de seguridad. Consideraba que “no podía confiar ni en su sombra”.
También se habla de los sucesores de Márquez, José ‘Zarco’ Aldinever y Walter Mendoza, de quienes se dice que lo habrían traicionado por quedarse con el control de los negocios criminales, y, entre ellos, también se habrían declarado la guerra.
Venezuela, que antes era el refugio de la Segunda Marquetalia, se ha convertido en su campo santo. De hecho, por medio de correos humanos e interceptaciones, hombres de esa organización disidente han llegado a Colombia para abrir espacios y buscar pactos de no agresión que les permitan volver al país sin dejar el negocio del narcotráfico al otro lado de la frontera.
Para eso cuentan con el apoyo de los carteles de la mafia de México y Brasil, que han tendido puentes para tratar de frenar la guerra, pues, como dicen ellos mismos, “se están tirando el negocio”. Buscan que los jefes de las disidencias que ya están migrando de Venezuela se refugien en Ecuador. También les habrían ofrecido protegerlos y ocultarlos en Brasil y Bolivia.
Por morfema.press
El Museo del Futuro es un espacio de exposición de ideologías, servicios y productos innovadores y futuristas.
Ubicado en el distrito financiero de Dubai , Emiratos Árabes Unidos , el Museo del Futuro tiene tres elementos principales: colina verde, edificio y vacío.
El Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos inauguró el museo el 22 de febrero de 2022. La elección de la fecha se hizo oficialmente porque el 22 de febrero de 2022 es unfecha palíndromo .
El objetivo de este museo es promover el desarrollo tecnológico y la innovación , especialmente en los campos de la robótica y la inteligencia artificial (IA)
El youtuber Nuseir Yassin nos trae una visita guiada al interior del espectacular museo
En el portal del Museo del Futuro encontramos los detalles de su alucinante esctructura
El edificio es una maravilla arquitectónica y de ingeniería. Aborda con confianza el pasado y el futuro, aplicando tecnología avanzada a las formas de arte tradicionales.
La fachada es un lienzo para las citas de Su Alteza el Jeque Mohammed Bin Rashid Al Maktoum en la caligrafía de Mattar bin Lahej.
El edificio circular representa la humanidad; el montículo verde sobre el que se asienta representa la tierra; el vacío representa el futuro desconocido.
El Museo del Futuro de noche
El Museo del Futuro fue diseñado por los arquitectos Killa Design y diseñado por la consultora de ingeniería Buro Happold
La fachada del Museo del Futuro está hecha de acero inoxidable y consta de 1.024 piezas fabricadas mediante un proceso especializado asistido por robot; con una superficie total de 17.600 metros cuadrados.
El Museo del Futuro mide 77 metros/225 pies de altura y ocupa una capacidad de área total de 30,548 m2
“Pero no quiero estar entre locos”, comentó Alice. “Oh, no puedes evitar eso”, dijo el Gato: “aquí estamos todos locos. Estoy loco. Estas loco.» «¿Cómo sabes que estoy enojado?» dijo Alicia. “Debes serlo”, dijo el Gato, “o no habrías venido aquí”.
– “ Alicia en el país de las maravillas ” de Lewis Carroll
Vivimos en un mundo donde el grado de desinformación y mentiras absolutas ha llegado a tal estado que, posiblemente por primera vez, vemos que la mayoría del mundo occidental comienza a cuestionar su propio nivel de cordura y el de los alrededores. La creciente y frenética desconfianza en todo lo “autoritario” se mezcló con la desesperada incredulidad de que “¡no es posible que todos estén involucrados!” está meciendo lentamente a muchos de un lado a otro en una camisa de fuerza cada vez más ajustada. “Cuestionarlo todo” se ha convertido en el nuevo lema, pero ¿somos capaces de responder a esas preguntas?
La broma enfermiza del conductismo social de haber hecho que todos se obsesionaran con el papel higiénico de todas las cosas durante el comienzo de lo que se creía que era un momento de crisis, es un ejemplo de cuánto control tienen sobre ese botón rojo con la etiqueta «comenzar el inicio del nivel 4″. pánico en masa».
¿Y se puede culpar a la gente? Después de todo, si nos están mintiendo, ¿cómo podemos unirnos y señalar con el dedo la raíz de esta tiranía? ¿No estamos en el punto donde está en todas partes ?
Como dijo infamemente Goebbels,
“ Si dices una mentira lo suficientemente grande y la sigues repitiendo, la gente eventualmente llegará a creerla. La mentira puede mantenerse sólo mientras el Estado pueda proteger al pueblo de las consecuencias políticas, económicas y/o militares de la mentira. Por lo tanto, se vuelve de vital importancia que el Estado use todos sus poderes para reprimir la disidencia, porque la verdad es el enemigo mortal de la mentira y, por extensión, la verdad es el mayor enemigo del Estado [bajo el fascismo]”.
Y aquí nos encontramos hoy, al borde del fascismo. Sin embargo, primero tenemos que aceptar renunciar a nuestros derechos civiles como colectivo antes de que el fascismo pueda dominar por completo. Es decir, la gran mentira solo puede tener éxito si la mayoría no la denuncia, porque si la mayoría la reconociera por lo que es, realmente no tendría ningún poder.
La batalla por tu mente
“ Los políticos, los sacerdotes y los psiquiatras a menudo se enfrentan al mismo problema: cómo encontrar los medios más rápidos y permanentes para cambiar la creencia de un hombre… El problema del médico y su enfermo nervioso, y el del líder religioso que se propone ganar y mantener nuevos conversos, se ha convertido ahora en el problema de grupos enteros de naciones, que desean no sólo confirmar ciertas creencias políticas dentro de sus fronteras, sino también hacer proselitismo en el mundo exterior. ”
– William Sargant “ La batalla de la mente ”
En el pasado se había pensado comúnmente, y no sin fundamento, que la tiranía sólo podía existir a condición de que el pueblo permaneciera analfabeto e ignorante de su opresión. Reconocer que uno estaba “oprimido” significaba primero tener una idea de lo que era “libertad”, y si a uno se le permitía el “privilegio” de aprender a leer, este descubrimiento era inevitable.
Si la educación de las masas podía alfabetizar a la mayoría de la población, se pensó que las ideas superiores, el tipo de “ideas peligrosas” que Mustapha Mond, por ejemplo, expresa en “Un mundo feliz”, organizarían rápidamente a las masas y la revolución. contra sus “controladores” sería inevitable. En otras palabras, el conocimiento es libertad, y no se puede esclavizar a quien aprende a “pensar”.
Sin embargo, no se ha desarrollado exactamente de esa manera, ¿verdad?
La gran mayoría de nosotros somos libres de leer lo que queramos, en términos de los “libros prohibidos”, como los enumerados en The Index Librorum Prohibitorum [1] . Podemos leer cualquiera de los escritos que fueron prohibidos en “The Brave New World”, en particular las obras de Shakespeare que fueron nombradas como formas absolutamente peligrosas de “conocimiento”.
Ahora tenemos mucha libertad para “educarnos” a nosotros mismos sobre las mismas “ideas” que los tiranos del pasado reconocieron como el “antídoto” para una vida de esclavitud. Y, sin embargo, hoy en día, la mayoría elige no hacerlo…
Se reconoce, aunque superficialmente, que quien controla el pasado, controla el presente y por ende el futuro. El libro de George Orwell “1984”, destaca esto como la característica esencial que permite que el aparato del Gran Hermano mantenga un control absoluto sobre el miedo, la percepción y la lealtad a la causa del Partido y, sin embargo, a pesar de su popularidad, aún existe una falta de interés en informar. uno mismo sobre el pasado.
¿Qué importa de todos modos, si el pasado es controlado y reescrito para adaptarse al presente? Como el interrogador del Gran Hermano, O’Brien, le dice a Winston: “ Nosotros, el Partido, controlamos todos los registros y controlamos todos los recuerdos. Entonces controlamos el pasado, ¿no? [Y por lo tanto, somos libres de reescribirlo como elijamos…]”
Por supuesto, no estamos en la misma situación que Winston… estamos mucho mejor. Podemos estudiar y aprender sobre el “pasado” si así lo deseamos, desafortunadamente, es una elección que muchos dan por sentado.
De hecho, es probable que muchos no sean plenamente conscientes de que actualmente se está librando una batalla por quién «controlará el pasado» de una manera que se parece mucho a una forma de «borrado de memoria».
* * *
William Sargant fue un psiquiatra británico y, se podría decir, efectivamente el padre del «control mental» en Occidente, con conexiones con la inteligencia británica y el Instituto Tavistock, que influiría en la CIA y el ejército estadounidense a través del programa MK Ultra. Sargant también fue asesor del trabajo de «pizarra en blanco» del LSD de Ewen Cameron en la Universidad McGill, financiado por la CIA.
Sargant explica su razón al estudiar y usar formas de «control mental» en sus pacientes, que eran principalmente soldados británicos que fueron enviados del campo de batalla durante la Segunda Guerra Mundial con varias formas de «psicosis», como la única forma de rehabilitar formas extremas de TEPT.
La otra razón era que los soviéticos aparentemente se habían convertido en «expertos» en el campo, y debido a la necesidad de seguridad nacional, los británicos también tendrían que convertirse en expertos… como una cuestión de autodefensa, por supuesto.
El trabajo de Ivan Pavlov, un fisiólogo ruso, había logrado producir algunas percepciones inquietantemente interesantes sobre cuatro formas primarias de sistemas nerviosos en perros, que eran combinaciones de temperamentos inhibitorios y excitatorios; “fuerte excitatorio”, “equilibrado”, “pasivo” y “calmado imperturbable”. Pavlov descubrió que dependiendo de la categoría de temperamento del sistema nervioso que tuviera el perro, esto a su vez dictaría la forma de «condicionamiento» que funcionaría mejor para «reprogramar el comportamiento». La relevancia del «condicionamiento humano» no pasó desapercibida para nadie.
Se temía en Occidente que tales técnicas no solo se usarían contra sus soldados para invocar confesiones desinhibidas y fluidas al enemigo, sino que estos soldados podrían ser enviados de regreso a sus países de origen, como asesinos zombificados y espías que podrían ser establecidos. apagado con una simple palabra clave. Al menos, estas fueron las historias de suspenso y las películas que se bombearon a la población. ¡Qué horror de verdad! Que el enemigo aparentemente podría entrar en lo que se pensaba que era el único terreno sagrado que era nuestro… ¡nuestras mismas “mentes”!
Sin embargo, para aquellos que en realidad lideraban el campo de la investigación del control mental, como William Sargant, se entendía que no era exactamente así como funcionaba el control mental.
Por un lado, el tema del «libre albedrío» se interponía en el camino .
Independientemente de la duración o el grado del electrochoque, la «terapia» con insulina, los cócteles tranquilizantes, los comas inducidos, la privación del sueño, el hambre, etc. inducidos, se descubrió que si el sujeto tenía una «fuerte convicción» y una «fuerte creencia» en algo, esto no podía simplemente borrarse, no podía sobrescribirse con ninguna cosa arbitraria. Más bien, el sujeto tendría que tener la ilusión de que su “condicionamiento” fue de hecho una “elección”. Esta fue una tarea extremadamente desafiante, y las conversiones a largo plazo (meses a años) fueron raras.
Sin embargo, Sargant vio una oportunidad. Se entendía que uno no podía crear un nuevo individuo desde cero, sin embargo, con el acondicionamiento correcto que estaba destinado a conducir a un colapso físico usando estrés anormal (efectivamente, un reinicio del sistema nervioso), uno podría aumentar notablemente la «sugestibilidad». en sus materias.
Sargant escribió en su “Batalla de la mente”: “Las descripciones clínicas de Pavlov de las ‘neurosis experimentales’ que podía inducir en perros demostraron, de hecho, tener una estrecha correspondencia con las neurosis de guerra que estábamos investigando en ese momento. ”
Además, Sargant descubrió que una memoria falsamente implantada podría ayudar a inducir un estrés anormal que conduce al agotamiento emocional y al colapso físico para invocar la «sugestionabilidad». Es decir, uno ni siquiera necesitaba tener un «estrés real», pero un «estrés imaginario» funcionaría con la misma eficacia.
Sargant continúa afirmando en su libro:
“No sorprende que la persona común, en general, sea mucho más fácil de adoctrinar que la anormal… Una persona es considerada ‘ordinaria’ o ‘normal’ por la comunidad simplemente porque acepta la mayoría de sus estándares sociales y patrones de comportamiento; lo que significa, de hecho, que es susceptible de sugestión y ha sido persuadido de ir con la mayoría en la mayoría de las ocasiones ordinarias o extraordinarias”.
Sargant luego repasa el fenómeno del London Blitz, que fue un período de ocho meses de fuertes bombardeos de Londres durante la Segunda Guerra Mundial. Durante este período, para hacer frente y mantenerse «cuerdos», la gente se acostumbró rápidamente a la idea de que sus vecinos podrían ser enterrados vivos en las casas bombardeadas a su alrededor. El pensamiento era «Si no puedo hacer nada al respecto, ¿de qué sirve que me preocupe por eso?» Por lo tanto, se encontró que el mejor “afrontamiento” eran aquellos que aceptaban el nuevo “entorno” y solo se enfocaban en “sobrevivir”, y no intentaban resistirlo.
Sargant comenta que es esta “adaptabilidad” a un entorno cambiante lo que forma parte del instinto de “supervivencia” y es muy fuerte en el individuo “sano” y “normal” que puede aprender a sobrellevar la situación y, por lo tanto, sigue siendo “funcional” a pesar de todo. un entorno siempre cambiante.
Por lo tanto, se descubrió que nuestro «instinto de supervivencia» profundamente programado era la clave de la sugestionabilidad de nuestras mentes. Que los mejores «sobrevivientes» hicieron el mejor «lavado de cerebro» en cierto sentido.
Sargant cita el trabajo de Hecker, que estaba estudiando el fenómeno de la manía del baile que se produjo durante la Peste Negra, donde Hecker observó que la sugestionabilidad aumentada tenía la capacidad de hacer que una persona » abrazara con igual fuerza, la razón y la locura, el bien y el mal, disminuir la alabanza «. de la virtud como de la criminalidad del vicio .”
Y que tal estado de ánimo se asemejaba a los primeros esfuerzos de la mente infantil “ este instinto de imitación cuando existe en su grado más alto, se une también a una pérdida de todo poder sobre la voluntad , que se produce tan pronto como la impresión en los sentidos se han establecido firmemente, produciendo una condición como la de los pequeños animales cuando son fascinados por la mirada de una serpiente. ”
Me pregunto si Sargant se imaginó a sí mismo como la serpiente…
Sargant finalmente admite:
“Esto no significa que todas las personas puedan ser genuinamente adoctrinadas por tales medios. Algunos sólo se someterán temporalmente a las demandas que se les hagan, y lucharán de nuevo cuando recuperen la fuerza del cuerpo y la mente. Otros se salvan por la supervención de la locura. O la voluntad de resistir puede ceder, pero no el intelecto mismo”.
Pero se consuela como respuesta a esta obstinada resistencia que “ Como se mencionó en un contexto anterior, la hoguera, la horca, el pelotón de fusilamiento, la prisión o el manicomio, suelen estar disponibles para los fracasados ”.
Cómo resistir la deconstrucción de tu mente
“ Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco. ”
– Henry Wadsworth Longfellow “ La Máscara de Pandora ”
Para aquellos que no han visto el thriller psicológico de 1944 «Gaslight» dirigido por George Cukor, les recomiendo que lo hagan, ya que contiene una lección invaluable, que es especialmente aplicable a lo que sospecho que muchos de nosotros estamos experimentando hoy en día.
La historia comienza con una Paula de 14 años (interpretada por Ingrid Bergman) que está siendo llevada a Italia después de que su tía Alice Alquist, una famosa cantante de ópera y cuidadora de Paula, sea encontrada asesinada en su casa en Londres. Paula es quien encontró el cuerpo, y horrorizada nunca vuelve a ser la misma de antes. Su tía era la única familia que le quedaba a Paula en su vida. Se toma la decisión de enviarla lejos de Londres a Italia para continuar sus estudios y convertirse en una cantante de ópera de renombre mundial como su tía Alice.
Pasan los años, Paula vive una vida muy resguardada y siempre está presente en ella una gran tristeza, parece que nunca llega a sentir ningún tipo de felicidad. Durante sus estudios de canto conoce a un hombre misterioso (su acompañante de piano durante sus lecciones) y se enamora profundamente de él. Sin embargo, apenas sabe nada sobre el hombre llamado Gregory.
Paula accede a casarse con Gregory después de un romance de dos semanas y rápidamente se convence de regresar a la casa de su tía en Londres que quedó abandonada todos estos años. Tan pronto como entra en la casa, la obsesión de la noche del asesinato vuelve a visitarla y el pánico y el miedo la consumen. Gregory trata de calmarla y habla de que la casa necesita solo un poco de aire y sol, y luego Paula se encuentra con una carta escrita a su tía por un tal Sergis Bauer que confirma que estuvo en contacto con Alice solo unos días antes que ella. asesinato. Ante este hallazgo, Gregory se agita extrañamente y toma la carta de Paula. Rápidamente trata de justificar su enojo culpando a la carta por molestarla. Gregory luego decide encerrar todas las pertenencias de su tía en el ático, aparentemente para ahorrarle a Paula más angustia.
Es en este punto que Gregory comienza a cambiar drásticamente su comportamiento. Siempre bajo el pretexto de “el bien de Paula”, todo lo que se considere “molesto” para Paula debe ser retirado de su presencia. Y así, rápidamente, la casa se convierte en una especie de prisión. A Paula le dicen que es mejor que no salga sola de casa, que no reciba visitas y que el autoaislamiento es el mejor remedio para sus “ansiedades” que están empeorando. A Paula nunca se le prohíbe estrictamente al principio, sino que se le dice que debe obedecer estas restricciones por su propio bien.
Antes de un paseo, le da como regalo un hermoso broche de reliquia que perteneció a su madre. Debido a que es necesario reemplazar el alfiler, le indica a Paula que lo guarde en su bolso y luego dice algo fuera de contexto: «No olvides dónde lo pusiste ahora, Paula, no quiero que lo pierdas». Paula comenta pensando que la advertencia es absurda: “¡Por supuesto que no lo olvidaré!”. Cuando regresan de su paseo, Gregory pide el broche, Paula busca en su bolso pero no está.
Continúa así, con Gregory dando advertencias y recordatorios, aparentemente para ayudar a Paula con sus «olvidos» y «ansiedad». Paula comienza a cuestionar su propio juicio y cordura a medida que estos eventos se vuelven cada vez más frecuentes. No tiene a nadie más con quien hablar excepto a Gregory, quien es el único testigo de estos aparentes percances. Llega a un punto en el que Gregory atribuye a Paula un comportamiento completamente sin sentido. Una noche se encuentra una pintura que falta en la pared. Gregory le habla a Paula como si fuera una niña de 5 años y le pide que lo devuelva. Paula insiste en que no sabe quién lo eliminó. Después de su insistente y apasionada insistencia de que no era ella, sube las escaleras casi como si estuviera en un estado de sueño y saca la pintura de detrás de una estatua. Gregory le pregunta por qué mintió,
Desde hace semanas, Paula cree haber estado viendo cosas, las luces de gas de la casa se apagan sin razón, también escucha pasos arriba de su dormitorio. Nadie más parece darse cuenta. Gregory también le dice a Paula que descubrió que su madre, que falleció cuando ella era muy joven, en realidad se había vuelto loca y murió en un manicomio.
A pesar de que Paula se ve reducida a una condición de estupor continuo, decide una noche tomar una posición y recuperar el control de su vida. Paula es invitada por una de las amigas cercanas de su tía Alice, Lady Dalroy, a asistir a una velada de la alta sociedad con actuaciones musicales. Recordemos que la vida de Paula gravitó en torno a la música antes de su encuentro con Gregory. La música era su vida. Paula se viste magníficamente para la noche y al salir le dice a Gregory que asistirá a este evento. Gregory intenta convencerla de que no está lo suficientemente bien como para asistir a tal reunión social, cuando Paula tranquilamente insiste en que ella va y que esta mujer era una querida amiga de su tía, Gregory le responde que se niega a acompañarla (en esos días eso fue un gran problema). Paula lo acepta y camina con sólida dignidad, impertérrita, hacia el carruaje tirado por caballos. En una escena muy reveladora , Gregory se queda momentáneamente solo y presa del pánico, con los ojos desorbitados, cierra la cigarrera y corre tras Paula. Él la llama entre risas: “Paula, ¿no pensaste que hablaba en serio? No tenía idea de que esta fiesta significaba tanto para ti. Espera, me prepararé. Mientras se prepara frente al espejo, aparece una sonrisa diabólica.
Paula y Gregory llegan tarde a la casa de Lady Dalroy, el pianista está en medio del primer movimiento de la Sonata para piano n.º 8 de Beethoven en Do menor. Rápidamente son escoltados a dos asientos vacíos. Paula se sumerge de inmediato en la pieza y Gregory puede ver que se le escapa el control. Después de solo unos minutos, va a mirar su reloj de bolsillo pero no está en su bolsillo. Le susurra al oído a Paula: “Falta mi reloj”. Inmediatamente, parece que Paula se va a enfermar. Gregory toma su bolso y Paula mira con horror mientras saca su reloj de bolsillo, insinuando que Paula lo había puesto allí. Inmediatamente comienza a perder el control y tiene un colapso emocional muy público. Gregory se la lleva, mientras le comenta a Lady Dalroy que es por eso que no quería que Paula viniera en primer lugar.
Cuando llegan a casa, Paula ya ha sucumbido por completo a la idea de que está completamente loca. Gregory dice que sería mejor si se van a algún lugar por un período de tiempo indefinido. Más tarde descubrimos que Gregory tiene la intención de internarla en un asilo. Paula accede a irse de Londres con Gregory y deja su destino completamente en sus manos.
En el caso de Paula está claro. Ella ha estado sospechando que Gregory tiene algo que ver con su «situación», pero ha creado muy ingeniosamente un ambiente en el que la propia Paula duda si se trata de una villanía insondable o si realmente se está volviendo loca.
Es más bien porque no está enojada que duda de sí misma , porque aparentemente no hay ninguna razón por la que Gregory dedique tanto tiempo y energía a hacer que parezca que está loca, o al menos eso parece a primera vista. Pero, ¿y si el propósito de creer en su locura fuera simplemente una cuestión de quién tiene el control?
Paula casi logra tomar la delantera en esta lucha de poder, la noche en que decidió salir sola sin importar lo que Gregory insistiera que era lo mejor para ella. Si ella se hubiera mantenido firme en la casa de Lady Dalroy y simplemente hubiera respondido: “No tengo idea de por qué tu estúpido reloj terminó en mi bolso y no podría importarme menos. ¡ Ahora deja de interrumpir esta actuación, estás haciendo una escena!” El hechizo de Gregory se habría roto así de simple. Si se quejara con otros sobre la situación, también responderían: «A quién le importa, hombre, ¿por qué estás tan obsesionado con tu maldito reloj?»
Nos encontramos hoy en una situación muy similar a la de Paula. Y la voz de Gregory está representada por la narrativa de noticias falsas y la programación apocalíptica conductista social en nuestras formas de entretenimiento. Las cosas a las que la mayoría de las personas se someten voluntariamente a diario, si no cada hora. Condicionándolos socialmente, como una manada de perros pavlovianos salivados, para pensar que es solo cuestión de tiempo antes de que el mundo termine y con un toque de campana de su amo… estar en la garganta del otro.
Paula termina siendo salvada al final por un hombre llamado Joseph Cotten (un detective), quien se dio cuenta y rápidamente se dio cuenta de que algo andaba mal. Al final Gregory es arrestado. Se revela que Gregory es, de hecho, Sergis Bauer. Que mató a Alice Alquist y que ha vuelto al lugar del crimen después de todos estos años en busca de las famosas joyas de la cantante de ópera. De hecho, las joyas eran bastante inútiles desde el punto de vista de que eran demasiado famosas para venderlas; sin embargo, Gregory nunca tuvo la intención de vender estas joyas, sino que se había obsesionado con el deseo de poseerlas.
Es decir, es Gregory quien ha estado completamente loco todo este tiempo .
Un Gregory es absolutamente peligroso. Habría sido el final de Paula si nada hubiera intervenido. Sin embargo, el poder que tenía Gregory estaba condicionado en la medida en que Paula permitiera que la controlara. La deconstrucción extrema de Paula dependía completamente de su elección de dejar entrar la voz de Gregory. Es decir, un Gregory solo es peligroso si nos permitimos caminar dormidos hacia la pesadilla que él ha construido para nosotros.
“Cuando uso una palabra”, dijo Humpty Dumpty en un tono más bien desdeñoso, “significa exactamente lo que elijo que signifique, ni más ni menos”. “La pregunta es”, dijo Alicia, “si puedes hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes”. «La pregunta es», dijo Humpty Dumpty, «quién será el amo, eso es todo».
No se puede decir lo suficiente: Bitcoin es confuso. Sin embargo, no es complicado como lo es una máquina de Rube Goldberg. Simplemente es muy extraño y, por tanto, muy incomprendido: es algo completamente nuevo. «No hay nada con lo que relacionarlo», como dijo Satoshi en uno de sus posts.
Como no hay nada con lo que relacionarlo, a todos nos cuesta entender los distintos aspectos. Tenemos que usar palabras si queremos hablar de ello de forma significativa, y las palabras son el tema en el que me centraré.
Quiero hablar de dos cosas: (1) el lenguaje utilizado en Bitcoin y (2) el lenguaje utilizado para atacar a Bitcoin.
Parte 1: El lenguaje utilizado en Bitcoin
Saquemos una cosa del camino: todo son números, hasta el final. Bitcoin hace lo que todos los ordenadores hacen, que en realidad son dos cosas: toma ciertos números como entradas, hace cálculos y presenta el resultado de dichos cálculos a alguien más. En el caso de Bitcoin, este «alguien más» es otro nodo de la red, o varios, para ser precisos. Cuando se reduce a lo esencial, eso es todo lo que hay: matemáticas y mensajes.
Por tanto, tenemos que utilizar metáforas, y muchas. Claves, carteras, direcciones, firmas, contratos, minería, polvo, bifurcación, oráculo, huérfano, semilla, testigo… la lista continúa.
Sin embargo, esto es lo que pasa con las metáforas: «Todas las metáforas son erróneas, pero algunas son útiles», parafraseando a George Box. Sin duda, muchas personas están confundidas precisamente por los defectos de estas metáforas. Todas las etiquetas que aplicamos a los distintos conceptos de Bitcoin están equivocadas, al menos un poco. Algunas se equivocan mucho. Cualquiera que haya intentado explicar que «tus bitcoins no están realmente en tu monedero bitcoin» a un novato con ojos brillantes, sabe de qué tipo de confusión estoy hablando.
Por desgracia, esta confusión no va a desaparecer pronto. Y lo que es más preocupante, esta confusión está siendo utilizada como arma por legisladores, políticos y comentaristas por igual. Aquellos que desprecian Bitcoin están intentando aprobar leyes y plantar ideas en la cabeza de la gente que están desvirtuando el funcionamiento de Bitcoin, así como el lenguaje que usamos para describir su funcionamiento. En consecuencia, sería beneficioso aclarar nuestro lenguaje. Después de todo, ¿cuáles son las posibilidades de entender algo en profundidad si las palabras que usamos para describirlo son inadecuadas?
En primer lugar, repasemos algunas de las palabras que utilizamos en Bitcoin y veamos en qué se quedan cortas. Todos conocemos estas palabras, y normalmente no nos lo pensamos dos veces. Empecemos con «monedero».
«Monedero»
Un monedero es una pieza de software o hardware que hace más fácil o más seguro almacenar y/o gastar tu bitcoin. Es fácil ver que un monedero no es una sola cosa ni es fácil de definir; sólo hay que ver todas las diversas formas de monederos que han surgido a lo largo de los años: monedero de papel, monedero mental, monedero de hardware, monedero móvil, monedero multisig, monedero lightning, monedero de vigilancia, etc.
Al final, tenemos que entender cómo funciona Bitcoin si queremos entender lo que es un monedero. Esto es lo esencial: para crear una transacción de bitcoin, es necesario firmar un mensaje con una clave privada. Por lo tanto, dos cosas son esenciales para un monedero: el almacenamiento de la clave y la firma. Pero eso no es suficiente, normalmente. Para interactuar con la red Bitcoin, necesita interactuar con un nodo Bitcoin. Necesitas una forma de acceder a la información pública, el «libro de contabilidad distribuido» que tan a menudo mencionan los financieros y los criptobros por igual.
Lo que históricamente hemos llamado monedero de bitcoin, por tanto, no es más que un software que gestiona y almacena claves y permite al usuario utilizar fácilmente estas claves para firmar y emitir mensajes. Para aumentar la seguridad, dicho software puede estar incrustado en un dispositivo de hardware dedicado. Cuanto más esfuerzo suponga gastar sus sats, menor será el riesgo de robo o pérdida de fondos. Un monedero puede no tener ninguna capacidad de firma, como es el caso de los monederos mentales, papel o vigilancia. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿hasta qué punto es útil el término monedero?
Curiosamente, ya hemos cambiado de término cuando se trata del almacenamiento de semillas. Ya no hablamos de «monederos metálicos» ni de «llaves metálicas» cuando hablamos de almacenamiento de semillas; hoy en día solemos hablar de almacenamiento de semillas, semillas metálicas o placas de semillas.
Además, ahora nos referimos a varias construcciones de multifirma y de bloqueo de tiempo como «bóvedas», una distinción poderosa y clara. La metáfora de la cámara acorazada hace que sea inmediatamente obvio que lo que se almacena en la cámara acorazada está ahí a largo plazo. No se puede gastar fácil o rápidamente.
Espero que, en el futuro, también consigamos acabar con el término genérico de «monedero». En lo que respecta a los monederos de hardware, ya se está produciendo un cambio de términos. Dado que un monedero hardware no es más que un pequeño dispositivo que se utiliza para firmar transacciones, un término más preciso es «dispositivo de firma«, que actualmente está ganando adeptos gracias a personas que entienden profundamente los tecnicismos de Bitcoin.
Tal vez el uso se transforme para que cada vez que alguien diga «monedero», se dé a entender que es algo que no guarda cantidades masivas de valor y que dicho valor se gasta fácil y rápidamente, como es el caso de los monederos Lightning. Al final, la metáfora del «monedero» siempre será errónea en un aspecto crucial: tu monedero no guarda realmente ninguna de tus monedas. No es así como funciona Bitcoin. Puede contener sus claves, lo que nos lleva a la siguiente palabra.
«Llave»
En el mundo físico, una llave se utiliza para abrir algo. Una puerta, un cofre, una taquilla, etc. También puede servir para poner en marcha algo: un coche, una moto, un misil nuclear… ya te haces una idea.
Como ya hemos dicho, para crear una transacción en bitcoin, utilizas tu clave privada para firmar un mensaje. Las claves en bitcoin son claves criptográficas, y las claves criptográficas pueden utilizarse para crear firmas digitales.
Esto, por supuesto, sólo tiene sentido en el mundo de la criptografía. Comúnmente, una llave se utiliza para bloquear y desbloquear cosas. Si quieres firmar algo, necesitas un bolígrafo. Esta confusa metáfora no es exclusiva de Bitcoin, por supuesto. Muchos otros programas utilizan llaves criptográficas para firmar cosas, por lo que en 2010 se introdujo esta abominación de emoji: el candado, «cerrado con bolígrafo».
En consecuencia, una «llave» en bitcoin es más bien un bolígrafo, no una llave real. Es cierto que puedes usar tu llave para «abrir» sats que están «cerradas» por ti o por otra persona, pero aun así, no importa la metáfora que uses, siempre se quedará corta. Siempre se quedará corta porque las claves en Bitcoin son datos, nada más. Tus claves privadas son información secreta, información que nadie más que tú debería conocer. Si otra persona se hace con tus claves privadas, tu bitcoin será su bitcoin.
Para dificultar al máximo el robo o el gasto accidental, las claves que dan acceso a grandes fondos se mantienen en un almacenamiento «frío». La información secreta está desconectada de Internet, guardada en dispositivos de firma especiales que nunca tocan un dispositivo de cómputo general.
Un «monedero caliente», en cambio, lleva la información secreta necesaria para mover tus sats lo más cerca posible de la red. Si quieres gastar con frecuencia, tus claves tienen que estar fácilmente disponibles. Un monedero lightning, por ejemplo, es un monedero «caliente»: las claves privadas que te permiten gastar tus sats están conectadas a Internet en todo momento. Si tu ordenador o tu smartphone se ven comprometidos, tus fondos están en peligro. Estas son las ventajas de los monederos «calientes» y del almacenamiento «frío».
«Caliente» y «frío» son de nuevo, por supuesto, metáforas. Una cartera caliente está caliente como lo está un micrófono en un estudio de grabación. Significa que está cargada, encendida, y que hay que manejarla con cuidado, no que su temperatura haya aumentado realmente.
Vemos que el lenguaje no es ni singular ni estático, lo que hace que la línea entre una metáfora útil y un ataque lingüístico sea borrosa.
La metáfora de la «llave», por ejemplo, no es terriblemente errónea. En realidad, podemos pensar en la firma como un desbloqueo. Los elementos subyacentes responsables de gastar la saturación se denominan scripts de bloqueo y desbloqueo, y con razón. Estos scripts son pequeños programas informáticos que definen las condiciones necesarias para que se muevan ciertos conjuntos de sats. Puedes pensarlo así: los que quieren mover sats tienen que resolver un rompecabezas criptográfico. Normalmente, se requiere una clave privada para cumplir la condición de gasto: la clave es la llave del rompecabezas. Así que si pensamos en «la clave del rompecabezas», ni siquiera está mal. Y de todos modos, me temo que estamos atascados con ella.
Dos cosas más: la razón por la que tu clave privada se puede representar como palabras es que, como todo lo demás en bitcoin, es información. Y la razón por la que llamamos a estas palabras «frase semilla» es porque tu clave privada es la semilla de la que se derivan todas tus otras claves y, en última instancia, las direcciones. Esto nos lleva a la siguiente palabra: «dirección».
«Dirección»
Este es probablemente el peor de todos. Citando a Luke Dashjr: «Es tan malo que hicimos un BIP para deshacernos de él». Está hablando del BIP 179, una propuesta de mejora de Bitcoin cuyo único propósito es proponer un nuevo término para «dirección». El nuevo término es «factura», que es el que viene por defecto en lightning y que en realidad es más preciso -técnicamente hablando- incluso en la capa base. Es más preciso porque las transacciones de bitcoin no tienen una «dirección de origen», aunque puedas pensar que sí, especialmente si tu mente está envenenada con la metáfora de la «dirección».
El concepto de «dirección de origen» sólo existe heurísticamente. En Bitcoin, sólo existen direcciones de recepción. Una transacción no contiene una dirección de origen. Una transacción sólo contiene los guiones mencionados, que son retos y soluciones a los retos. Si puedes resolver el reto, puedes mover las monedas.
La manera de pensar en esto correctamente es pensar en flujos, no en monedas. Digamos que sacas una gran cantidad de agua de un lago, y digamos además que este lago es alimentado por múltiples arroyos. Es un lago prístino en una región montañosa, así que llenas tu botella para refrescarte con un trago. Te sientas, bebes un sorbo y te planteas la siguiente pregunta: ¿de dónde procede el agua de tu botella?
Del lago, obviamente, pero ¿de qué corriente? ¿Y cuántas moléculas vinieron directamente de las nubes que llovieron sobre el lago? ¿En pprincipio se puede saber?. Una entidad parecida a Dios probablemente podría, ya que el agua está formada por moléculas y se podría, al menos en teoría, seguir el rastro de dichas moléculas.
Se puede entender el Bitcoin y las transacciones de bitcoin de forma similar: las transacciones pueden tener múltiples entradas y múltiples salidas, es decir, entradas y salidas, por seguir con la metáfora del líquido. Sin embargo, hay una diferencia importante: en bitcoin no hay moléculas; sólo hay contabilidad. No se puede rastrear nada con seguridad; sólo se pueden hacer conjeturas -heurísticas que, en muchos casos, son sencillamente erróneas-.
No hay moléculas en el bitcoin porque cada transacción «destruye» todas las entradas y crea nuevas salidas. Si te empeñas en pensar en las monedas -es decir, si ves cada UTXO como una moneda de diferente tamaño- puedes pensar en cada transacción como un proceso de fundición. Todas las entradas se funden en un gran horno y se crean nuevas monedas como salidas.
Esto nos lleva a la siguiente metáfora problemática: las monedas.
«Monedas»
Siempre me ha gustado esta cita de Peter Van Valkenburgh, reflexionando sobre la localidad del bitcoin -o la falta de ella-:
¿Dónde está, en este momento, en tránsito? […] En primer lugar, no hay bitcoins. Simplemente no los hay. No existen. Hay entradas en un libro de contabilidad que es compartido […] No existen en ninguna ubicación física. El libro de contabilidad existe en todos los lugares físicos, esencialmente. La geografía no tiene sentido en este caso, no te va a ayudar a resolver tu política.
Lo que llamamos «monedas» sólo existe por convención. El protocolo es ajeno a nuestra noción de monedas. Sólo conoce de sats y de salidas de transacciones gastadas o no gastadas. Las salidas gastadas son entradas de transacciones pasadas. Si la suma de una o varias salidas suma 100 millones de sats, lo llamamos «un bitcoin».
Por supuesto, es mucho más fácil hablar de «monedas» y «direcciones» y «carteras», porque conocemos estas cosas íntimamente por nuestra experiencia en el mundo real. Tenemos una comprensión intuitiva de estas metáforas, por lo que está claro lo que ocurre si una «moneda» pasa de un «monedero» a otro «monedero», o eso creemos.
Aunque la imagen mental de las monedas moviéndose de un monedero a otro de forma intuitiva y fácil de entender es reconfortante, es errónea. Lo que ocurre bajo el capó de bitcoin es mucho más maravilloso, mucho más elegante y mucho más mágico que las monedas de oro boomer moviéndose de un monedero de cuero a otro. Tiene que serlo. Bitcoin es información, no una cosa física. Se teletransporta a la velocidad de la luz, no se mueve en ningún sentido físico. Es Dinero Mágico de Internet por una razón, y me temo que todos tenemos que entender su funcionamiento interno hasta cierto punto, especialmente si queremos estar debidamente equipados para luchar contra todos y cada uno de los ataques lingüísticos, presentes y futuros.
Parte 2: El lenguaje utilizado para atacar a Bitcoin
Bitcoin está bajo ataque, siempre. El dinero es adversario por naturaleza porque el dinero se utiliza entre partes que no confían plenamente en el otro en primer lugar. En consecuencia, un sistema monetario es un sistema adversario.
A todo el mundo le gustaría tener algo a cambio de nada; engañar al sistema y salirse con la suya. Todo el mundo es un estafador;1 todo el mundo quiere conseguir algo gratis.
Bitcoin es el mayor honeypot que el mundo ha visto; a todo el mundo y a su abuela les encantaría romperlo. Además, los poderes fácticos son, al menos en parte, poderosos debido a las impresoras de dinero fíat que quedan obsoletas por la moneda naranja. Atacar a Bitcoin se convierte en una estrategia necesaria si su propia supervivencia se ve amenazada por ella.
Pero, ¿qué partes de Bitcoin hay que atacar? En primer lugar es difícil precisar qué es Bitcoin y en qué consiste. Me gusta pensar que es un gran enredo de dos partes de software y dos partes de hardware, o wetware, para ser más precisos. Una mezcla de tecnología y biología, con una gran pizca de economía por encima.
Un ataque obvio sería un exploit de software que apagara un gran número de nodos bitcoin, por ejemplo. Otro aún más obvio sería un ataque a gran escala contra su infraestructura física. Si las fundiciones que producen la actual generación de chips ASIC SHA-256 son bombardeadas o varias operaciones de minería a gran escala se incendian, podemos decir con seguridad que Bitcoin está siendo atacado. En la misma línea, si los bitcoiners son declarados enemigos del Estado y son encarcelados o asesinados en masa, también podemos deducir que Bitcoin está bajo ataque.
Pero: ¿cómo se ataca una idea? Con malas ideas, así es. La guerra civil del debate sobre el tamaño de los bloques fue un ataque a Bitcoin desde dentro, y su resolución fue una bifurcación dura, una instanciación económica de dicha idea.
Además de los ataques desde dentro, ya teníamos muchos ataques desde fuera. Casi tan pronto como Bitcoin apareció, fue atacado por los políticos, los banqueros centrales, los inversores tradicionales apegados al sistema fiat, así como por los analfabetos económicos y técnicos. Ya lo hemos oído todo: a bitcoin sólo lo utilizan los delincuentes, el bitcoin no tiene valor, el valor del bitcoin se basa en la pura especulación, el bitcoin es una tecnología antigua, el bitcoin es demasiado lento, el bitcoin es una burbuja, etc.
Permítanme que destaque algunos de los términos y frases más recientes ideados por los que se cuelgan de los escaparates de los distintos impresores de dinero, ya sean políticos, grupos de interés especiales o criptoburócratas.
«Monedero no alojado»
Dos palabras, un objetivo: alejar a los usuarios del dinero duro y de la independencia hacia algo que todos conocemos demasiado bien del sistema fiduciario: la confianza y la dependencia.
La naturaleza discreta de esta frase es lo que hace que este ataque sea tan ingenioso. Llamar a un monedero de bitcoin normal «no alojado» da la impresión de que debería estar «alojado» en primer lugar; que falta algo de cómo debería ser, como un puzzle inacabado o una viga sin soporte.
En primer lugar, la discusión no debería ser sobre el «alojamiento». Debería ser sobre el control. ¿Quién puede acceder a tus fondos? ¿Quién puede congelar su cuenta? ¿Quién es el amo y quién el esclavo?
Al igual que «la nube es el ordenador de otra persona», un «monedero alojado» es el monedero de otra persona. En primer lugar debería ser obvio que la centralización del control es lo que provocó todos los problemas monetarios, pero me temo que tendremos que aprender las lecciones de la historia y las lecciones de Mt. Gox una y otra vez: el dinero mantenido y controlado por otros puede y será manipulado. No queremos volver a cometer este error, por lo que lo siguiente se convirtió en una especie de mantra: no tus llaves, no tu bitcoin.
Se supone que los monederos de Bitcoin no están alojados -o, para usar una palabra que no fue inventada por titiriteros diabólicos-: son independientes. El propósito de Bitcoin es llevar la plena soberanía al individuo y eliminar toda dependencia de terceros de confianza. No hay gobernantes, ni amos, ni anfitriones. Sólo pares.
En lugar de utilizar el término «monedero no alojado», uno podría referirse a los monederos regulares de bitcoin como monederos independientes o de libertad. Lo contrario de un monedero independiente es un servicio de custodia, lo que significa que tienes un permiso, nada más. Al utilizar un servicio de custodia, se destruye lo que hace que el bitcoin sea valioso en primer lugar. Vuelves al modelo de dinero con permiso: una relación de deuda entre amos y esclavos, que es el sistema fiat del que queremos alejarnos. Algunos tienen todo el poder; los usuarios no tienen ninguno.
Un servicio de custodia de este tipo, un servicio al que quieren que te refieras como un «monedero alojado» -pero que podría describirse mejor como un monedero de esclavos- no ofrece nada más que pagarés: permisos y certificados de deuda que pueden ser revocados, multiplicados, reemitidos y destruidos en cualquier momento. El esclavo no tiene nada; el amo lo tiene todo.
No nos equivoquemos: se trata de una guerra de narrativas, y lo que está en juego no podría ser mayor. Libertad frente a dependencia, control frente a propiedad, confianza frente a responsabilidad. En todo caso, una cartera debería ser autogestionada, y la autogestión no es un delito. Sin embargo, no deberíamos pensar en «anfitriones» en primer lugar. Un monedero no necesita estar alojado porque un monedero, como hemos visto anteriormente, no es más que una clave -información privada- combinada con un hardware o software que te permite hacer algo con dicha clave, por ejemplo, derivar direcciones o firmar transacciones.
Tener 12 palabras en la cabeza no te convierte en el dueño de una cartera mental no alojada; eso es ridículo. No necesitas permiso para recordar 12 palabras de memoria, y cualquier ley que haga ilegal el acto de recordar 12 palabras es una ley muy, muy, (¡muy!) estúpida. Pero incluso ignorando esta estupidez por un momento, una ley así no puede aplicarse. Debería quedar sin sentido tan pronto como se apruebe. No puedes demostrar que tengo 12 palabras en la cabeza, como tampoco puedo demostrar que no estás pensando en un elefante naranja en este mismo momento. Tener una llave es conocer un secreto, y esto es lo que pasa con los secretos: si no lo cuentas, nadie lo sabe.
Dejar que otra persona tenga tus claves destruye todos los beneficios que trae consigo bitcoin. Si se pudiera confiar a otros nuestro dinero, no habríamos necesitado Bitcoin en primer lugar. Y si nadie asume la responsabilidad de la autocustodia, Bitcoin será capturado, al igual que el oro antes.
En consecuencia, el término «monedero no alojado» es un ataque a Bitcoin que deberíamos tomar en serio, junto con las implicaciones que conllevaría una prohibición exitosa. Es un ataque de lo más ingenioso y travieso, sutil pero efectivo, que reencuadra lo que es y debe ser un monedero.
El hecho de que alguien se haya sentado y haya ideado esta frase me hace pensar que los poderes fácticos están empezando a comprender lo que es Bitcoin y lo poderoso que es realmente, y por eso harán todo lo posible para mantenerte adormecido, dependiente y esclavizado. «Quieren más para ellos y menos para los demás», citando a George Carlin. «No quieren gente bien informada, bien educada y capaz de pensar críticamente».2
Pregúntate: ¿debería ser ilegal lanzar una moneda 256 veces? ¿Y las matemáticas? ¿Y tener ciertos pensamientos? ¿Realmente queremos vivir en un mundo en el que tener 12 palabras en la cabeza te convierte en un proscrito?
#ChangetheCode
Otra frase, otra implicación. La campaña #ChangeTheCode es ingeniosa; hay que reconocerlo. Da a entender que el código de Bitcoin no se puede cambiar, lo cual no podría estar más lejos de la realidad.
Bitcoin es un software libre3 y de código abierto liberado bajo la licencia MIT.4 Esto significa que cualquiera puede cambiar el código, sea Greenpeace o no, sin tener que pedir permiso.
Permítame reproducir la licencia en su totalidad:
*Por la presente se concede permiso, sin cargo alguno, a cualquier persona que obtenga una copia de este software y de los archivos de documentación asociados (el «Software»), para comerciar con el Software sin restricción alguna, incluidos, sin limitación, los derechos de uso, copia, modificación, fusión, publicación, distribución, sublicencia y/o venta de copias del Software, y para permitir que las personas a las que se proporcione el Software lo hagan, con sujeción a las siguientes condiciones:
El aviso de copyright anterior y este aviso de permiso se incluirán en todas las copias o partes sustanciales del Software.
EL SOFTWARE SE SUMINISTRA «TAL CUAL», SIN GARANTÍA DE NINGÚN TIPO, EXPRESA O IMPLÍCITA, INCLUIDAS, PERO SIN LIMITARSE A ELLAS, LAS GARANTÍAS DE COMERCIABILIDAD, IDONEIDAD PARA UN FIN DETERMINADO Y NO INFRACCIÓN. EN NINGÚN CASO LOS AUTORES O LOS TITULARES DE LOS DERECHOS DE AUTOR SERÁN RESPONSABLES DE NINGUNA RECLAMACIÓN, DAÑO U OTRA RESPONSABILIDAD, YA SEA EN UNA ACCIÓN CONTRACTUAL, EXTRACONTRACTUAL O DE OTRO TIPO, QUE SURJA DE, O ESTÉ RELACIONADA CON EL SOFTWARE O EL USO U OTRAS OPERACIONES CON EL SOFTWARE.*
Cualquiera es y siempre ha sido libre de cambiar el código de Bitcoin. La naturaleza libre y de código abierto de Bitcoin es la razón por la que tenemos miles de bifurcaciones y clones en primer lugar, incluyendo bifurcaciones que implementan lo que los activistas de #ChangeTheCode están proponiendo.5
Aunque toda esta campaña para «cambiar el código» no debería tomarse en serio en primer lugar, las tácticas que hay detrás de ella arrojan algo de luz sobre la motivación del atacante y sobre lo que está por venir. #ChangeTheCode fue financiado por Chris Larsen, fundador de Ripple, la compañía que creó la moneda de mierda que es XRP. Este tipo de shitcoins no pueden competir con Bitcoin por sus méritos porque están autorizadas, centralizadas y no tienen una política monetaria fiable, entre otras cosas. En consecuencia, tienen que recurrir a campañas de desprestigio y a la contratación de sicarios de reputación.
Lo que ocurre con el dinero es que todas las formas de dinero compiten, directa o indirectamente. Todos los dineros compiten por la liquidez, la credibilidad, la atención, el valor almacenado, etc. En consecuencia, los departamentos de marketing de prácticamente todas las monedas de mierda están dirigiendo fondos para desestimar o atacar a bitcoin de una forma u otra, dando a entender que Bitcoin no se puede cambiar, que se utiliza para actividades ilícitas, o que es demasiado lento o derrochador.
Sin embargo, Bitcoin no es ni lento ni derrochador. El Proof-of-work es increíblemente eficiente si su objetivo es crear un sistema monetario libre de política y asegurado de forma pública y transparente. Si no se valora un sistema así, siempre parecerá un despilfarro.
Esto, casualmente, nos lleva al siguiente ataque.
“Proof of Stake”
Dejemos una cosa clara: no hay prueba, no hay participación6 y no es ni remotamente comparable a su homónimo, el proof-of-work (prueba de trabajo).
Ya he escrito mucho sobre el proof-of-work en el pasado, así que para no repetirme hasta la saciedad, intentaré ser breve: el proof-of-work resolvió el problema de indicar la hora en un sistema descentralizado, el problema de la selección aleatoria, el problema de la emisión justa y el problema del coste infalsificable en el ámbito digital. Incorpora directamente la verdad objetiva en una colección de datos, por lo que es fiable y no genera confianza. La información «habla por sí misma», en palabras de Satoshi.7
Por otro lado, el Proof-of-stake (prueba de participación) no tiene una verdad objetiva, ni tiempo objetivo, ni selección aleatoria, ni emisión justa, ni coste externo, ni coste operativo, y se centraliza con el tiempo. Es la máquina de movimiento perpetuo de los mecanismos de consenso, lo que equivale a decir que no es un mecanismo de consenso en absoluto. Está podrido en su núcleo porque se basa en la confianza hasta el final.
El Proof-of-stake debería llamarse «sólo confía en mí, hermano», y ahí radica el problema, así como el truco lingüístico: al llamarlo proof-of-stake, uno podría pensar que es comparable al proof-of-work: «¡Ah, éste es igual que el otro! Sólo otro de esos mecanismos de consenso, tan bueno como el proof-of-work de Bitcoin». No, es un error. El Proof-of-stake es un mecanismo ficticio, y conducirá inevitablemente a todos los males que sufre el mundo ficticio del sistema monetario fiduciario, como demuestran los diversos fracasos de estos sistemas una y otra vez.8
Conclusión
Las palabras tienen un significado, por lo que debemos elegirlas sabiamente y con cuidado. Bitcoin no es un derroche.9 Bitcoin no es un código cerrado.4 Bitcoin no está controlado por supercodificadores en la sombra.10 Bitcoin no es la guerra. Un ASIC no es un arma. En todo caso, Bitcoin es un juego de lenguaje wittgensteiniano11 , que utiliza las palabras y el azar para la resolución pacífica de conflictos.
La asignación sigue a la percepción, al igual que la política pública. La percepción, a su vez, está formada por nuestra comprensión y por las propias palabras que utilizamos para llegar a dicha comprensión y describirla.
En un mundo inundado de eufemismos y mentiras flagrantes, llamar a algo por su nombre es una rebelión en sí misma. El Bitcoin trata de la libertad y la auto-soberanía, no de pedir permiso. Se trata de la independencia y la verdad verificable; la propiedad extrema y la responsabilidad; la esperanza12 y los derechos humanos.13
La mejor manera de combatir las malas ideas y la mala terminología es con buenas ideas y buena terminología. Por lo tanto, todos deberíamos hacer un esfuerzo por llamar a las cosas por su nombre, intentar comprender su funcionamiento interno y explicarlas en términos sencillos a los demás.
Bitcoin no es tan complicado como podría parecer al principio. Simplemente es muy extraño, por lo que todas las metáforas que utilizamos para describirlo se rompen en algún momento. Como hemos visto, los monederos, las claves, las direcciones, las monedas y muchas otras palabras que utilizamos son insuficientes para explicar realmente lo que ocurre.
La confusión que inevitablemente surge de este malentendido es utilizada y abusada por los detractores de Bitcoin, ya sea de la iglesia del «fiat» o del culto a las «criptomonedas».14
Obviamente, a los «honeybadger» les da igual la mayoría de estos ataques. Bitcoin seguirá marchando a pesar de todo, pero eso no significa que debamos ceder a las diversas narrativas y encuadres establecidos por aquellos que quieren controlar y oprimir (o aquellos que quieren hacer dinero rápido). Bitcoin está hecho de personas, y son las personas individuales las que sufrirán, ya sea por las regulaciones miopes, las repercusiones económicas, el marketing engañoso, o las conmociones cerebrales inducidas por el rug-pull (huida con el dinero de los participantes, por parte de los desarrolladores)
El Bitcoin es una vuelta a la cordura, que se necesita desesperadamente en el insano mundo de la QE (emisión cuantitativa de dinero) infinita y los tipos de interés negativos. La tragicomedia de nuestro actual sistema financiero parece la introducción de un programa de juegos: «¿De quién es el déficit? Una economía donde todo está inventado y los puntos no importan».
Los puntos de Bitcoin sí importan, al igual que las palabras que utilizamos para describirlo. Bitcoin es veraz y preciso en su discurso, y nosotros deberíamos esforzarnos por serlo también.
“Los políticos están ahí para darte la idea de que tienes libertad de elección. No la tienes. No tienes elección. Tienes dueños. Ellos son tus dueños. Son dueños de todo. Son dueños de todas las tierras importantes. Son dueños y controlan las corporaciones. Hace tiempo que compraron y pagaron el Senado, el Congreso, las casas estatales, los ayuntamientos. Tienen a los jueces en sus bolsillos y son dueños de todas las grandes empresas de medios de comunicación, por lo que controlan casi todas las noticias y la información que se escucha. Te tienen cogido por las pelotas. Gastan miles de millones de dólares cada año en grupos de presión. Haciendo lobby para conseguir lo que quieren. Bueno, sabemos lo que quieren. Quieren más para ellos y menos para todos los demás, pero te diré lo que no quieren. No quieren una población de ciudadanos capaces de pensar críticamente. No quieren gente bien informada, bien educada y capaz de pensar críticamente. No les interesa eso. Eso no les ayuda. Eso va en contra de sus intereses.” —George Carlin
Bitcoin es y siempre ha sido un software libre y de código abierto. Se publica bajo la licencia MIT. «Ser de código abierto significa que cualquiera puede revisar el código de forma independiente. Si fuera de código cerrado, nadie podría verificar la seguridad. Creo que es esencial que un programa de esta naturaleza sea de código abierto». —Satoshi Nakamoto (2009)
Tres bifurcaciones históricas que implementan lo que #ChangeTheCode defiende son «Bitcoin Oil», «Bitcoin Stake» y «Bitcoin Interest». Consulta esta discusión de BitcoinTalk de 2018.
El Proof-of-stake sufre el problema de «no hay nada en juego«. «No pierdes nada por comportarte mal, no pierdes nada por firmar todas y cada una de las horquillas, tu incentivo es firmar en todas partes porque no te cuesta nada».
“La prueba de trabajo tiene la agradable propiedad de que puede ser transmitida a través de intermediarios no confiables. No tenemos que preocuparnos por la cadena de custodia de la comunicación. No importa quién te diga una cadena más larga, la prueba de trabajo habla por sí misma.” —Satoshi Nakamoto (2010)
Consulte dergigi.com/pos para entender por qué el proof-of-stake es y siempre será un mecanismo de consenso defectuoso.
Hay que tener en cuenta que «cripto» es otro ataque lingüístico a Bitcoin, haciendo creer que hay muchos otros proyectos interesantes, viables o comparables. Esto no podría estar más lejos de la realidad. Prácticamente todas las «criptomonedas» son una estafa. La palabra «cripto» también deja fuera la otra mitad de lo que hace que Bitcoin funcione, es decir, la parte «económica». Después de todo, Bitcoin es un sistema criptoeconómico.
El globalismo tiene en el aborto una seña de identidad, y sus instituciones internacionales muestran continuamente su sincronización al respecto.
Este viernes, Joe Biden firmó una orden ejecutiva para facilitar el acceso al aborto a las madres que lo vean dificultado a raíz de la revocación de Roe vs Wade, que ha disparado la legislación protectora del no nacido en los estados provida.
Y un día antes, el jueves, el Parlamento Europeo aprobó una resolución pidiendo la inclusión del aborto en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, añadiendo en ella que «toda persona tiene derecho a un aborto seguro y legal». La resolución obtuvo 324 votos a favor, 155 en contra y 38 abstenciones y pide a la Unión «que ejerza presión y haga del reconocimiento de este derecho una prioridad clave en las negociaciones en el seno de las instituciones internacionales y en otros foros multilaterales como el Consejo de Europa, y que defienda su inclusión en la Declaración Universal de Derechos Humanos».
El origen de esta declaración está en la presión de las instituciones europeas al Tribunal Supremo de Estados Unidos para que no revocase la sentencia Roe vs Wade, y de hecho incluye entre sus peticiones que dicho país «apruebe una ley que proteja el aborto en el nivel federal», como Joe Biden y Nancy Pelosi se han comprometido a intentar.
El texto critica las que considera limitaciones al aborto en Polonia, Hungría, Malta, Eslovaquia, Croacia e Italia (donde «se está erosionando», dicen) y considera fundamental que la Unión Europea y sus estados miembros sigan «progresando en la garantía del acceso» al aborto… «de conformidad con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud«.
Unas recomendaciones en forma de Directrices sobre la atención para el abortoque la OMS dio a conocer el pasado 8 de marzo, y que incluyen el aborto libre hasta el momento mismo del nacimiento y la negación de la objeción de conciencia al personal sanitario.
Con lo cual queda clara la sintonía de los organismos mundialistas. Si alguien ha señalado esa sintonía es Grégor Puppinck, profesor universitario y director del European Centre for Law and Justice [ECLJ, Centro Europeo por el Derecho y la Justicia], quien a finales de mayo, en el congreso de Budapest de la Political Network for Values [PNfV, Red o Alianza Política por los Valores], apuntaba a la «corrupción» económica e intelectual del establishment globalista que gira en torno a los derechos humanos.
Grégor Puppinck, durante su intervención de Budapest el pasado mes de mayo.
En esta línea, Puppinck acaba de publicar un análisis sobre las directrices proabortistas de la OMS donde detalla quiénes son sus responsables. Lo ha publicado el mensual católico francés La Nef en su número 349 (julio-agosto 2022), y lo reproducimos a continuación (los ladillos son de ReL):
La Organización Mundial de la Salud, al servicio del aborto
En marzo de 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó unas nuevas “directrices” sobre el aborto. Lejos de atenerse a su misión de asistencia y consejo a los profesionales de la salud, el documento promueve una liberalización completa y sin precedentes del aborto. Recomienda, entre otras cosas, la legalización del aborto libre y sin condiciones hasta el final del embarazo, el recorte a la libertad de conciencia de los profesionales sanitarios y que no se informe a los padres cuando se le practique un aborto a su hija menor de edad.
Este documento carece de valor jurídico vinculante: no ha sido adoptado por los Estados ni por el Secretariado de la OMS, sino por un grupo de trabajo. Goza, sin embargo, de una gran autoridad política y médica y servirá como referencia en todo el mundo.
¿Aborto legal, aborto seguro?
Estas directrices se basan en la afirmación de que liberalizar el aborto protege la salud y la vida de millones de mujeres que abortan cada año de forma ilegal, y por tanto de forma peligrosa. Toda limitación en el acceso al aborto sería entonces una “barrera” que pondría en peligro a la “persona gestante” que quiere abortar.
Tal afirmación es falaz por muchas razones. Por una parte, se basa en la idea de que el aborto es una fatalidad imposible de prevenir, lo cual desmiente la experiencia de numerosos países. Además, la prevención del aborto es un compromiso de los Estados ante el derecho internacional.
Se basa además en la idea de que la mortalidad materna es mayor en los países que restringen el acceso al aborto, lo cual es igualmente falso, porque, para un nivel de desarrollo equivalente, la mortalidad materna es menor en los países que limitan fuertemente el aborto. Es el caso, por ejemplo, de Malta e Italia, donde la tasa de mortalidad materna es respectivamente de 3 y de 4 por 100.000, mientras que es de 9 en Francia y del 22 en Estados Unidos.
Se basa asimismo en la idea de que el aborto es una intervención médica segura, lo que implica ignorar las consecuencias psicológicas, afectivas y sociales del aborto tanto para la mujer como para su familia.
Cuando se habla de ‘aborto seguro’ se olvida el elevadísimo porcentaje de madres que sufren el síndrome postaborto y las consecuencias que tiene sobre su salud psíquica. Foto (contextual): Fa Barboza / Unsplash.
Finalmente, estas “directrices” reposan sobre la mentira según la cual el niño concebido no sería sino un “tejido del embarazo” que se puede desechar como “material biológico”, cuando la ciencia, la religiones y el derecho de numerosos países reconocen al niño la condición de ser humano desde antes de su nacimiento.
El rastro del dinero
Para explicar este posicionamiento extremo de la OMS, basta considerar quiéne son los autores y patrocinadores de las “directrices”, así como la orientación histórica de la OMS en materia de aborto.
Los autores
Para elaborar estas “directrices”, la OMS ha consultado a 121 expertos externos a la organización. Pues bien, 81 de esos “expertos” [el 67%] están comprometidos a favor del aborto, algunos a título profesional.
Por ejemplo, 11 de esos expertos han recibido 1,8 millones de dólares a lo largo de su carrera procedentes de la Society of Family Planning & SFP Researcher Fund, y 12 han trabajado para la IPAS [Partners for Reproductive Justice], 7 para el Population Council y 4 para el Center for Reproductive Rights, entre otros. Estas organizaciones son los principales lobbies abortistas.
La financiación
El departamento de la OMS donde se han elaborado estas “directrices” (el Human Reproduction Program) está financiado exclusivamente por contribuciones voluntarias (provenientes principalmente de algunos países anglosajones conocidos por su compromiso histórico a favor del control demográfico, pero también de Francia) y por fundaciones privadas.
Entre ellas, destaca la fundación del inversor Warren Buffett: entregó 55 millones de dólares al HRP en 2020, es decir, la mayor parte de su presupuesto. Warren Buffett es partidario del aborto y del control demográfico, al igual que su amigo Bill Gates, quien también financia, y en mayor medida, a la OMS.
La institución
El Human Reproduction Program es una entidad instituida en 1972 conjuntamente por la OMS, el Banco Mundial, el Fondo de Población de las Naciones Unidas y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Está especializado en asuntos de “salud reproductiva” y se inscribe en la política global de Naciones Unidas en materia de control demográfico.
En la dirección del HRP tienen asegurado un lugar preponderante los principales Estados donantes, así como a los órganos de Naciones Unidas. Con una particularidad: la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) es miembro permanente de su consejo de administración. No es sorprendente que los cuadros del HRP sean elegidos generalmente entre los del lobby del aborto y del control demográfico.
* * *
Por todo ello, estas “directrices” constituyen un nuevo ejemplo de corrupción de las instancias internacionales, como ya había expuesto, en su libro La cara oculta de la ONU, monseñor Michel Schooyans (1930-2022), fallecido el pasado 3 de mayo, un gran teólogo belga especializado en las cuestiones éticas de las relaciones internacionales (fue consultor del Pontificio Consejo para la Familia) que merece un homenaje por ello.