Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Vía 14ymedio

Los directivos recibieron un correo sin mayores detalles sobre el motivo del cierre de una empresa muy rentable

La Empresa Cubana Exportadora de Alimentos y Productos Varios dejará de existir en pocos días. Los directivos de Cubaexport, el conglomerado estatal encargado de las importaciones y exportaciones en el sector de los alimentos y derivados, han recibido esta semana un mensaje en el que se advierte sobre su fin, sin dar mayores detalles.

«Les informamos oficialmente el cierre de la empresa Cubaexport», así comienza el correo electrónico que han recibido los administradores de las empresas subordinadas a la entidad. El texto, firmado por Ernesto Rulan Hidalgo, ha dejado paralizado a cientos de empleados que creían trabajar para un emporio seguro y garantizado por el Gobierno.

La noticia no es poca cosa. Cubaexport es el gran intermediario, santificado por el oficialismo, entre las exportaciones estatales o privadas y el apetitoso mercado internacional. Ningún producto básico se ha movido fuera o dentro de la Isla de manera legal sin que pase por sus vericuetos burocráticos.

Ningún producto básico se ha movido fuera o dentro de la Isla de manera legal sin que pase por sus vericuetos burocráticos

Cuando en el Octavo Congreso del Partido Comunista de Cuba Raúl Castro pronunció el discurso de cierre, dejó clara dos líneas rojas que no se podían cruzar: el comercio exterior debía seguir siendo controlado por el Estado y los profesionales no podrían ejercer de médicos, abogados o dentistas por cuenta propia. Cubaexport había sido bendecida.

Trazada esa frontera, solo quedaba que los negocios particulares tuvieran que apelar a las entidades estatales para sacar sus mercancías de la Isla y ofrecerlas en el mercado internacional. Cubaexport era parte de los pilares de una fórmula que ahora empieza a resquebrajarse o, al menos, a dejar de estar en manos totalmente del Ejecutivo cubano.

«Me quedo sin cliente», confiesa una administradora estatal dedicada a la supervisión comercial que esta semana recibió el correo electrónico anunciando el final. «Esta era la empresa que más beneficios y trabajo nos daba», reconoce. «Nos van a mandar para los campos de nuevo a supervisar los boniatos y las yucas», lamenta.

«Pero ese no es el punto», advierte Gustavo, un trabajador asociado a Cubaexport en Ciego de Ávila. «A las empresas se les tuerce el cuello cuando tienen pérdidas, cuando no son rentables, pero si hay una empresa en Cuba que no tiene esos problemas es Cubaexport, que accede a los productos y la materia prima interna a precios muy bajos y las vende a un porcentaje mucho mayor en el mercado internacional».

«Incluso los particulares están obligados a importar a través de nosotros, por lo que tenemos grandes márgenes comerciales. ¿Por qué están eliminando esta empresa que factura tanto dinero cada mes?», se cuestiona el empleado. «Lo que nos han dicho es que pasará a manos de capital extranjero, que ha sido comprada por otra empresa del Medio Oriente, pero sin más información».

«El nombre que tendrá no lo tenemos claro todavía pero ya no podemos aceptar nuevas solicitudes ni conciliaciones pendientes», remacha, vía telefónica

«No se llamará más Cubaexport», sentencia tajante una empleada del conglomerado que responde el teléfono tras varios intentos de comunicar desde la redacción de 14ymedio con la entidad estatal. «El nombre que tendrá no lo tenemos claro todavía pero ya no podemos aceptar nuevas solicitudes ni conciliaciones pendientes», remacha, vía telefónica.

La trabajadora agrega que «pronto le estaremos comunicando sobre los detalles para hacer un contrato con la nueva empresa». Sus palabras desaniman a muchos privados que habían comenzado a entrar en el negocio de importar materias primas o vender en el mercado extranjero sus productos. Cubaexport había sido mostrada por los medios oficiales como una garantía de ese flujo.

«Permanecemos dentro del grupo Gecomex», aclara otro empleado de la casi extinta Cubaexport. «Pero nos hemos definido ahora como una sociedad anónima». «No teníamos pérdidas, no había necesidad de hacer esto. Hay varias empresas estatales que se están convirtiendo y cambiando sus nombres».

«Aquí teníamos un abanico amplio de exportaciones. Miel, ron, carbón, pieles, residuos de mariscos, pero hay que sumarle que todos los particulares tienen que pasar por este canal o por otras empresas estatales similares, no hay otra alternativa». Las señales del final de Cubaexport no se hicieron sentir: «Tuvimos problemas durante la pandemia, pero a partir de febrero pasado empezó a resurgir muy fuerte la actividad».

«Nos han mandado a paralizar todas las exportaciones. No hay ninguna operación más a través de Cubaexport porque, si lo hacemos ahora sin esa cobertura, podemos perder la certificación mundial de intermediario», reconoce el trabajador, que teme que las exportaciones que levantaban el vuelo se vean comprometidas con la disolución de la entidad.

’14ymedio’ trató de confirmar estas especulaciones a través de una llamada a Astilleros del Caribe y un empleado explicó que la empresa estaba en liquidación y entregando

«Se va a reestructurar el nombre, la visión, la misión y los gestores de la empresa», sentencia el empleado, aunque reconoce que no saben «nada sobre los nuevos dueños». La Empresa de Tenerías y Pieles (Tenpiel) atraviesa un proceso similar, según otras fuentes.

«Estamos muy preocupados porque una empresa extranjera va a absorber nuestra entidad y ha dicho que pondrá nuevas reglas», advierte una trabajadora. La misma frase se repite en sectores como los astilleros, la producción de carbón o de jalea real.

El pasado lunes, los trabajadores de Astilleros del Caribe (Asticar) que esperaban en la parada su transporte a la empresa comentaban con preocupación los rumores de que una empresa extranjera había adquirido la compañía y, según sus, todos iban a ser despedidos. 14ymedio trató de confirmar estas especulaciones a través de una llamada a la entidad y un empleado explicó que la empresa estaba en liquidación y entregando. Además, el trabajador sostuvo que los nuevos inversores tomarían posesión en el mes de agosto, pero ellos ignoraban quiénes eran ni otros detalles, como si seguiría el mismo negocio.

Por Omar González Moreno

El viernes 27 de febrero de 1976, justo antes de carnaval, Carlos Lanz y grupo de guerrilleros fuertemente armados se presentaron a la Quinta Betchirro, Calle Isla Larga de la Urbanización Prados del Este en Caracas, donde residía Williams Frank Niehous, presidente de la empresa Owens Illinois en Venezuela.

Eran integrantes del Grupo de Comandos Revolucionarios en la «Operación Argimiro Gabaldon» que había planificado en la ciudad de Maracay el secuestro de Niehous, un ex oficial de inteligencia del ejército de EEUU, para obtener una gruesa suma de dinero por su rescate.

Vestían uniforme militares y portaban armas de guerra y a Niehous, le colocaron unas esposas, le taparon los ojos y la boca, y se lo llevaron. Comenzó asi el secuestro más largo de la historia de Venezuela. Tres años y 4 meses.

Con lo años llegó la izquierda al poder en Venezuela y Carlos Lanz, asi como prácticamente todos los que participaron en ese plagio, pasaron a ocupar altos cargos en el gobierno. Todos menos Jorge Rodríguez (padre) que murió por torturas en los sótanos la Disip.

Lanz fue Presidente de Alcasa entre otras importantes posiciones burocráticas. David Nieves diplomático en Vigo, España. Marelyz Perez Marcano diputada. Y así.

Ahora se sabe que a Carlos LanZz un hito del chavismo revolucionario, lo secuestraron hace años unos sicarios contratados por su propia esposa, le dieron dos tiros en la cabeza, lo descuartizaron y su carne se la dieron como comida a los cochinos de una finca de su propiedad en el estado Aragua.

Los asesinos habrían confesado que Carlos Lanz, El líder del secuestro de Niehous, gritaba:

¡Por Dios no me maten!…

Vía France 24

La inflación, la subida de las tasas de interés y el temor a una recesión han llevado a las bolsas del mundo a experimentar caídas que no se veían desde el peor momento de la pandemia. El índice S&P 500 de la Bolsa de Nueva York retrocedió en el primer semestre como no lo hacía desde 1970.

Los inversionistas con su dinero puesto en acciones probablemente preferirán olvidarse de los últimos seis meses.

Los números hablan por sí solos: el índice Standard & Poor’s 500, el principal punto de referencia en Wall Street, cerró la primera mitad de 2022 con una pérdida de más del 20% después de comenzar el año en un máximo histórico. Es el peor comienzo de año desde 1970, cuando Apple y Microsoft aún no se habían fundado.

El mercado ha estado lidiando con la incertidumbre y el miedo este año luego de un fuerte aumento en las tasas de interés, el peor enemigo del mercado accionario mundial.

Las tasas más altas pueden reducir la inflación, pero también desaceleran la economía, lo que aumenta el riesgo de una recesión. Eso ayudó a reducir en estos seis meses el valor de las acciones, los bonos, las criptomonedas y otras inversiones.

Matt Stucky, analista de mercados, aseguró que “ciertamente, podríamos estar en una recesión en este momento. (…) Las tasas de interés más altas están afectando a la vivienda, están afectando el gasto de los consumidores. Entonces, eso podría ser suficiente para ver otra lectura negativa del PIB en el segundo trimestre”.

Una economía entra en recesión cuando acumula dos trimestres seguidos de contracción económica. Y Estados Unidos acaba de confirmar un retroceso del 1,6% en el primer trimestre del año, en el que todavía no se notaban los efectos de la guerra en Ucrania.

En Europa, en medio de una inflación de la zona euro en máximos históricos, los más afectados fueron los bancos en el peor semestre desde la crisis de 2008, mientras que, en América Latina, la Bolsa de Buenos Aires logró llevar la contraria de sus pares y crecer un poco más del 3% hasta junio.

Un petróleo más caro que lleva los precios de los combustibles a máximos

Una de las principales consecuencias para el mundo de la invasión rusa a Ucrania ha sido la salida del mercado de buena parte de la oferta de Rusia, uno de los principales productores y exportadores de crudo. Y los precios dan cuenta de ello.

El precio del barril de petróleo en los mercados internacionales se ha disparado entre un 40% y un 45%, dependiendo de la referencia, provocando un incremento nunca visto en los precios de los combustibles y alimentando oleadas de protestas que van desde Ecuador y Panamá, hasta Sri Lanka y muchos otros.

El precio del petróleo ha subido hasta en un 45%

Vía El Economista

La firma contempla un retroceso de los precios a 65 dólares el barril

Los tambores de recesión amenazan con terminar con el rally del petróleo. Los analistas del banco de inversión de Citi son los primeros en abordar este escenario para el crudo y señalan que los precios suelen caer a niveles del coste marginal. La previsión de la firma contemplan una caída del petróleo a 65 dólares a final de año, si finalmente hay recesión. El barril llegará a 45 dólares, si la crisis se prolonga para 2023.

La recesión comienza a convertirse en una realidad y promete terminar con parte de la inflación, que está poniendo en jaque a los bancos centrales y a la economía global. El petróleo se encuentra en todo el meollo del problema. La escalada de precios se desató inicialmente por el rally del coste de la energía. Tanto el Brent como el Texas acumulan una apreciación sobre el 45% en lo que va de año. Desde finales de febrero, cuando se inició la invasión rusa a Ucrania, la cotización se ha instalado por encima de los 100 dólares.

Los mercados financieros están empezando a comprar una verdad incómoda: la economía se dirige hacia la recesión global. Y en este escenario, no hay lugar para precios elevados del petróleo. «La evidencia histórica muestra que los precios caen cuando hay recesión a niveles de su coste marginal», explican Francesco Martoccia y Ed Morse, analistas de materias primas de Citi.

Los expertos indican que los precios se hunden por el miedo a una contracción de la demanda, pero «solo se vuelve negativa en las peores recesiones globales». En precio, la previsión de recesión global significa que el Brent termine el año en 65 dólares y toque los 45 dólares en 2023. Eso sí, los expertos subrayan que los pronósticos están basados en la ausencia de movimientos por parte de OPEP y sus socios y en que continúe la caída de inversión.

El cartel, en los últimos meses, ha aumentado la producción de crudo hasta los 648.000 barriles diarios desde los 432.000 barriles, que mantenía desde el último año, hasta el pasado mes de junio. De fondo con la invasión a Ucrania, los expertos tampoco descartan movimientos de Rusia para mantener los precios elevados. Ayer, JP Morgan alertaba de que Moscú tendría margen para recortar la producción de crudo en 5 millones de barriles, lo que provocaría tensiones en el mercado y dispararía el precio del petróleo cerca de 400 dólares.

El consenso de mercado todavía mantiene una previsión del precio del petróleo por encima de los 100 dólares. Citi es de los primeros bancos de inversión en poner negro sobre blanco el impacto de la recesión en el petróleo. Pero cada vez más analistas contemplan esta posibilidad. «La desaceleración del crecimiento mundial domina la ecuación de oferta y demanda del petróleo, el Texas debería terminar en el rango entre los 50 y los 70 dólares», comenta Lorcan Roche Kelly, analista de Bloomberg. Y señala que en la segunda parte del año se debería desvanecer los factores alcistas que han mantenido al crudo en estos niveles, como la guerra en Ucrania y el repunte de la demanda, tras una nueva reapertura de la economía.

«El temor a más sanciones de EEUU y la UE sobre las exportaciones de petróleo ruso ha disuadido hasta ahora las ventas en corto agresivas», comenta John Kemp, especialista de energía. La caída de las últimas semanas proviene de la liquidación de antiguas posiciones largas alcistas, apunta el experto. Según avanzan los nubarrones sobre la economía por el aumento de la inflación y de los tipos de interés, más presión bajista hay para el petróleo.

Por Beatrice E. Rangel

Cualquier visita a la región sur del hemisferio occidental sirve para constatar que América Latina ha ingresado en una fase de autodestrucción similar a la que generó olas de la hiperinflación que acabaron con sus clases medias. La imagen es igual tratase de Buenos Aires, Lima, Caracas, Bogotá, Santiago o Ciudad de México. Mendigos en las calles, limpia parabrisas en las paradas de los automóviles, sin techo durmiendo en plazas y la mirada triste que denota graves preocupaciones financieras en todas las caras. Lejos están los días de los paseos en familia por los centros comerciales y la realización de ferias comunales en los parques públicos. En síntesis, la región entera ya ingreso en el peor de los mundos; inflación con recesión económica.

Y aun cuando muchas han sido las recesiones que han ocurrido desde comienzos del siglo XIX cuando se inició la separación de España esta tiene particularidades que la hacen aterradora. Se trata de una recesión provocada por una ruptura evidente de las cadenas de suministro y por la transformación profunda que se ha operado en el mercado laboral. Reponer los eslabones rotos de la cadena de suministro puede tomar varios años. Y mientras ello ocurra la recesión y la inflación caminaran juntas. Otro factor de enorme peso y consecuencias para el futuro ha sido el impacto del COVID 19 sobre los mercados laborales del mundo. En Europa, Japón y Estados Unidos el miedo al contagio y el aumento súbito de liquidez experimentado como consecuencia de los planes de estimulo provocaron lo que en Estados Unidos se ha dado en llamar: “la gran renuncia” Porque el 45% de los empleados del sector servicio no se reintegro a sus labores habituales luego que paso pandemia. La mayoría d estas personas invirtió los estímulos en crear negocios propios. En consecuencia, el sector servicios tendrá que subir los sueldos para poder atraer personal y esto alimentará la inflación. Y la inflación en los países productores de manufacturas se traduce en alto costo de la vida para los piases de América Latina. En síntesis, estamos frente a un panorama poco auspicioso en el terreno económico que pareciera que se va a prolongar.

Esto presenta varios dilemas para Estados Unidos y para las fuerzas democráticas latinoamericanas. Para Estados Unidos el 45% de sus exportaciones de manufacturas van a América Latina. Si esta proporción cayera, la recuperación económica de Estados Unidos tomará más tiempo y será mas difícil. Para América Latina sus debiluchas democracias posiblemente sucumban ante una crisis económica que no parecería poderse evitar.

La retroalimentación de los efectos de la ruptura de la cadena de suministro y el rechazo al trabajo en el sector servicios podría crear una suerte de tormenta perfecta que pareciera envolverá a las Americas en olas de inestabilidad política y debilitamiento económico. Esto quizás se parecerá a los años post independencia cuando la depresión económica y la violencia engendraron gobiernos autoritarios en toda la región latinoamericana mientras Estados Unidos caía presa de la deuda externa y de la recesión.


Beatrice E. Rangel es Internacionalista; Maestría en desarrollo económico, integrante del Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos

Vía Ensedeciencia

Esto es algo que puede provocar amplia discusión en las áreas de trabajo o escuela. Bueno, una «engrampadora», «engrapadora» o «grapadora» está presente en nuestra vida cotidiana, y vaya que es bastante útil. Tal vez en alguna ocasión hayas escuchado decir a alguien: «pásame la engrampadora» y no falta otro que corrija diciendo «se dice grapadora, no engrampadora«.

Hay que resolver esto sin mucho rodeo. No importa cuál de las tres formas utilices, todas son válidas. Aunque es probable que escuches un término más seguido que el otro dependiendo del lugar donde te encuentres.

La Real Academia Española explica que «grapadora», «engrampadora» y «engrapadora», son válidas y están registradas en el diccionario académico. «Grapadora» es de uso general el todo el ámbito hispanohablante, mientras que las otras dos se restringen a países de América.

¿Se dice «grapar» o «engrapar»? La RAE respondió a esta consulta en Twitter: en España se utiliza «grapar» (y «grapadora»), mientras que en América se dice mayoritariamente «engrapar» (y «engrapadora»).

¿Grapa o grampa? De igual manera, ambas grafías son correctas para referirse a la pieza metálica que se utiliza para unir y sujetar cosas, como papeles, maderas… Según la RAE, la forma grapa es la única usada en España y la preferida en el nivel culto en gran parte de América. No obstante, en países como la Argentina, Uruguay, Colombia, Cuba y algunos países centroamericanos es normal la forma grampa.

Por esta razón es que, como verbo, se utiliza en España grapar, mientras que en América se dice mayoritariamente engrapar o, en los países en los que es normal la forma grampa, engrampar. Para designar el utensilio con que se realiza esta operación, se usan, con la misma distribución que los verbos respectivos, las voces grapadoraengrapadora y engrampadora.

Véase a continuación el significado para engrapadora y grapadora:

  • Engrapadora: máquina que sirve para engrapar papeles.
  • Grapadora: utensilio que sirve para grapar.

Por Zeke Hausfather y Jane Flegal en MIT Technology Review

La eliminación de carbono no sustituye a la reducción de la contaminación climática. Pero ahora es una herramienta necesaria para mantener las temperaturas bajo control.

El panel climático de la ONU advierte que el mundo puede necesitar eliminar miles de millones de toneladas de dióxido de carbono de la atmósfera cada año en las próximas décadas, además de los rápidos recortes de emisiones, para prevenir o hacer retroceder al planeta de niveles de calentamiento cada vez más peligrosos.

Un número creciente de grupos de investigación y nuevas empresas están trabajando en una variedad de formas de hacer esto, incluida la construcción de fábricas de absorción de gases de efecto invernadero y el uso de varios minerales para retener el carbono en la tierra o en los océanos .

Pero la eliminación de carbono se ha convertido en un tema delicado. Existe una preocupación real de que el enfoque cada vez mayor en la reducción de los gases de efecto invernadero pueda alentar a los gobiernos y las empresas a retrasar o incluso evitar la forma más obvia y directa de abordar el cambio climático: evitar que las emisiones lleguen a la atmósfera en primer lugar. 

La percepción conveniente de que podríamos continuar bombeando grandes niveles de dióxido de carbono y simplemente limpiar la atmósfera en el futuro es un ejemplo de lo que se conoce como «riesgo moral». Corre el riesgo de perpetuar el uso de combustibles fósiles y trasladar los costos de enfrentar el cambio climático a las generaciones futuras.

Esta es una preocupación legítima . Algunas empresas han sugerido erróneamente que la eliminación de carbono podría permitirnos seguir emitiendo a casi la mitad de los niveles globales actuales. Pero eso requeriría absorber y almacenar dióxido de carbono a niveles que son casi con seguridad técnica, ambiental o económicamente inviables, o posiblemente todo lo anterior.

Sin embargo, también existe un riesgo real de que estigmatizar la eliminación de carbono por preocupaciones de riesgo moral cree un peligro aún mayor: aplazar inversiones muy necesarias y poner en peligro nuestra capacidad para alcanzar objetivos climáticos futuros. Desafortunadamente, después de décadas de retraso, ahora hay pocos caminos para cumplir con nuestros objetivos climáticos que no requieran reducir las emisiones hoy y desarrollar la capacidad para absorber grandes cantidades de dióxido de carbono en las próximas décadas. 

Los recortes de emisiones no son suficientes

¿Por qué es necesaria la eliminación de carbono en primer lugar, y por qué no podemos simplemente detener el cambio climático al llegar al “ cero absoluto ” de emisiones? El informe reciente de la ONU identifica cuatro roles diferentes para la eliminación de carbono en los escenarios de modelado climático que limitan el calentamiento muy por debajo de los 2 ˚C sobre los niveles preindustriales para 2100. 

Primero, si bien los combustibles fósiles pueden reemplazarse con alternativas de energía limpia en gran parte de la economía, habrá algunas emisiones de dióxido de carbono en curso de sectores que son difíciles de descarbonizar por completo . Estas son industrias importantes, como la aviación, el cemento y la producción de acero, en las que simplemente no tenemos disponibles tecnologías libres de carbono asequibles y escalables. Si bien es necesario trabajar más para comprender cuán bajas pueden ser nuestras emisiones de dióxido de carbono, es probable que este tipo de sectores continúen produciendo unos pocos miles de millones de toneladas por año que deben neutralizarse mediante la eliminación de carbono.

En segundo lugar, el dióxido de carbono no es el único gas de efecto invernadero que está calentando el planeta. Otros, incluidos el metano y el óxido nitroso de fuentes como el ganado, los desechos animales y el uso de fertilizantes, son mucho más difíciles de eliminar por completo. 

El informe reciente de la ONU encontró que las tecnologías disponibles probablemente podrían reducir las emisiones de estos gases en alrededor de un 50 %, con cambios de comportamiento adicionales, como cambios en la dieta, que lo llevarían al 66 %. Sin embargo, la eliminación de carbono tendría que contrarrestar la cantidad considerable que queda . 

En tercer lugar, es cada vez más probable que el mundo supere nuestro objetivo climático más ambicioso: limitar el calentamiento a 1,5 ˚C. Vivimos en un mundo que ya se ha calentado 1,2 ˚C, lo que deja un margen de carbono muy pequeño para trabajar. 

Desafortunadamente, incluso si reducimos las emisiones de dióxido de carbono a cero, el mundo no volverá a enfriarse; simplemente dejará de calentarse . La única forma de revertir permanentemente el calentamiento es a través de la eliminación de carbono.

Finalmente, la remoción de carbono puede ser una protección importante contra las incertidumbres en el sistema climático. Si bien la mayoría de nuestros escenarios de reducción de emisiones apuntan a un 50 % de posibilidades de limitar el calentamiento a 1,5 ˚C o un 66 % de posibilidades de limitarlo a 2 ˚C, todavía no está claro qué tan sensible es el clima a los niveles crecientes de gases de efecto invernadero. .

Eso significa que existe una posibilidad real de que no sepamos cuánto calentamiento ocurrirá hasta que sea demasiado tarde para evitarlo. Tener opciones viables de eliminación de carbono puede proporcionarnos una forma de responder a sorpresas climáticas tan desagradables. 

Si bien el informe de la ONU no lo explicó en detalle, otros han señalado que la eliminación de carbono también podría ayudar a la equidad climática global, brindando un medio para que los países ricos reparen parte del daño causado por sus emisiones pasadas mientras les da a las naciones más pobres un poco más de tiempo para cambiar a tecnologías más limpias. 

Manejar las expectativas

Al mismo tiempo, es importante que reconozcamos la necesidad de evitar depender demasiado de la limpieza de la contaminación a posteriori. Es posible que no podamos reducir los costos de la eliminación permanente y confiable de carbono tanto como esperamos, y los gobiernos futuros pueden mostrarse reacios a implementarlo en las escalas que asumen los modelos.

Incluso si logramos reducir el costo de la eliminación permanente de carbono a $100 por tonelada, lo que sería un gran logro técnico, costaría alrededor de $22 billones revertir el calentamiento en una décima parte de un grado Celsius.

En otras palabras, reducir las emisiones hoy será muy a menudo más barato que reducir esas emisiones en el futuro. Y el costo de la reducción de emisiones disminuirá a medida que desarrollemos más tecnologías para hacer frente a los sectores de la economía que actualmente son demasiado costosos para limpiar de manera efectiva. 

Entonces, ¿cómo podemos avanzar para desarrollar y escalar soluciones de eliminación de carbono sin crear el riesgo de retrasar los recortes necesarios en la contaminación climática? 

Deberíamos comenzar siendo escépticos sobre cualquier representación de la eliminación de carbono como una bala de plata que evita la necesidad de recortes profundos de emisiones. Debemos asegurarnos de que los compromisos de cero emisiones netas de los gobiernos y las corporaciones asignen un papel sustancialmente mayor a la reducción de emisiones que a la eliminación de carbono. Deberíamos desconfiar de cualquier modelo que base un alto uso de la eliminación futura de carbono en la idea de que gastar dinero para abordar el cambio climático en el futuro es más fácil que gastar dinero hoy. Y como regla general simple, debemos aspirar a un mundo en el que alcancemos el cero neto al reducir más del 90 % de las emisiones actuales y eliminar menos del 10 %. 

También debemos evitar créditos y compensaciones de carbono dudosos que no extraen gases de efecto invernadero de manera confiable y permanente , y que pueden distorsionar las percepciones de las personas sobre los costos reales de la eliminación de carbono y las difíciles compensaciones entre reducir las emisiones y prevenirlas en un primer momento. lugar. 

Las empresas deben convertir en una prioridad reducir su contaminación climática de todas las formas posibles, hacia arriba y hacia abajo en la cadena de suministro. Deben realizar evaluaciones rigurosas y honestas para determinar las fuentes y los niveles de cualquier contaminación climática que aún no puedan eliminar por completo. Y necesitan crear una cartera de opciones confiables y duraderas de eliminación de carbono que les permitan alcanzar de manera creíble sus objetivos de cero emisiones netas. 


Zeke Hausfather es el líder de investigación climática en Stripe Climate y autor colaborador del Sexto Informe de Evaluación del IPCC. Jane Flegal es líder de política y desarrollo de mercado en Stripe Climate

Vía AP

Piratas informáticos afirman haber obtenido un tesoro de datos sobre 1.000 millones de chinos de una base de datos de la policía de Shanghái en una filtración que, de confirmarse, podría ser una de las filtraciones de datos más grandes de la historia.

En una publicación en el foro de piratería en línea Breach Forums la semana pasada, alguien que usaba el nombre de usuario «ChinaDan» ofreció vender casi 24 terabytes (24 TB) de datos, incluida lo que afirmaba era información sobre mil millones de personas y «varios miles de millones de registros de casos» por 10 Bitcoin, con un valor aproximado de $ 200,000.

Los datos supuestamente incluyen información de la base de datos de la Policía Nacional de Shanghai, incluidos nombres, direcciones, números de identificación nacional y números de teléfonos móviles, así como detalles del caso.

Una muestra de los datos vistos por The Associated Press incluía nombres, fechas de nacimiento, edades y números de teléfono móvil. Una persona figuraba como nacida en «2020», con su edad como «1», lo que sugiere que la información sobre menores se incluyó en los datos obtenidos en la violación.

The Associated Press no pudo verificar de inmediato la autenticidad de las muestras de datos. La policía de Shanghai no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

La fuga de datos inicialmente provocó una discusión en las plataformas de redes sociales chinas como Weibo, pero desde entonces los censores bloquearon las búsquedas de palabras clave para «fuga de datos de Shanghai».

Una persona dijo que se mostró escéptica hasta que lograron verificar algunos de los datos personales filtrados en línea al intentar buscar personas en Alipay utilizando su información personal.

«¡Todos, tengan cuidado en caso de que haya más estafas telefónicas en el futuro!» dijeron en una publicación de Weibo.

Otra persona comentó en Weibo que la filtración significa que todos «corren desnudos» (la jerga se usa para referirse a la falta de privacidad) y es «horroroso».

Los expertos dijeron que la violación, si se confirma, sería la más grande de la historia.

Kendra Schaefer, socia de tecnología en la firma de investigación de políticas Trivium China, dijo en un tuit que es «difícil analizar la verdad de la fábrica de rumores, pero puede confirmar que existe un archivo».

Tales filtraciones de datos son bastante comunes, según Michael Gazeley, director general de la empresa de seguridad Network Box, con sede en Hong Kong.

“Hay aproximadamente 12 mil millones de cuentas comprometidas publicadas en Dark Web en este momento. Eso es más que el número total de personas en el mundo”, dijo, y agregó que la mayoría de las filtraciones de datos a menudo provienen de los EE. UU.

Chester Wisniewski, científico investigador principal de la firma de seguridad cibernética Sophos, dijo que la violación es «potencialmente increíblemente vergonzosa para el gobierno chino» y que el daño político probablemente superaría el daño a las personas cuyos datos se filtraron.

La mayoría de los datos son similares a los que tendrían las empresas de publicidad que publican anuncios publicitarios, dijo.

“Cuando hablas de la información de mil millones de personas y es información estática, no se trata de dónde viajaron, con quién se comunicaron o qué estaban haciendo, entonces se vuelve mucho menos interesante”, dijo Wisniewski.

Aún así, una vez que los piratas informáticos obtienen los datos y los ponen en línea, es imposible eliminarlos por completo.

“La información, una vez que se libera, está disponible para siempre”, dijo Wisniewski. “Entonces, si alguien cree que su información fue parte de este ataque, debe asumir que está disponible para siempre para cualquier persona y debe tomar precauciones para protegerse”.

Un importante intercambio de criptomonedas dijo que había intensificado los procedimientos de verificación para protegerse contra intentos de fraude, como el uso de información personal del hackeo denunciado para apoderarse de las cuentas de las personas.

Zhao Changpeng, CEO de Binance, un intercambio de criptomonedas, dijo en un tuit el lunes que su inteligencia de amenazas había detectado la venta de «mil millones de registros de residentes».

“Esto tiene un impacto en las medidas de prevención/detección de piratas informáticos, números de teléfonos móviles utilizados para la apropiación de cuentas, etc.” Zhao escribió en sus tweets, antes de decir que Binance ya había intensificado las medidas de verificación.

En 2020, un gran ataque cibernético que se cree fue realizado por piratas informáticos rusos comprometió a varias agencias federales de EE. UU., como el Departamento de Estado, el Departamento de Seguridad Nacional, empresas de telecomunicaciones y contratistas de defensa.

El año pasado, más de 533 millones de usuarios de Facebook publicaron sus datos en un foro de piratería después de que los piratas informáticos rasparon sus datos debido a una vulnerabilidad que ya se ha reparado.

Por Caitlin Long en Newsweek

El desplome que eliminó más de un billón de dólares del valor de la industria de activos digitales en las últimas semanas era totalmente previsible. He estado advirtiendo sobre los peligros de aprovechar malamente bitcoin y criptomonedas desde 2018, al igual que otros. Pocos prestaron atención a las advertencias cuando los precios se dispararon.

El choque es saludable. Está sacudiendo a muchos estafadores y tramposos. Lamentablemente, también está perjudicando a millones de inversores familiares.

Aún así, están surgiendo lecciones vitales. Los formuladores de políticas deberían aprovechar esta oportunidad para construir un marco regulatorio sólido de activos digitales que promueva la innovación responsable y mantenga a raya a los malos actores.

La burbuja de activos se infló cuando los comerciantes de Wall Street se aglomeraron en criptomonedas en 2018, y se disparó rápidamente. El mercado de bitcoin nunca antes había visto los juegos apalancados que afligen a los mercados tradicionales. En ninguna parte del brillante libro blanco de Bitcoin de Satoshi aparecían las palabras «llamada de margen». El volumen de comercio de derivados criptográficos no tardó mucho en explotar. 

Los prestamistas apalancados que promocionaban herramientas de gestión de riesgos supuestamente de «grado bancario» convencieron a la gente de la idea, ya que se demostró que era incorrecta, de que el apalancamiento se podía gestionar sin riesgo de quiebra.

¿Por qué? Nadie puede crear más de 21 millones de bitcoins en cadena. (Esta es una característica del protocolo de Bitcoin, no una falla). Significa que nadie puede crear más bitcoins para rescatar a los jugadores sobreapalancados que han vendido más reclamos de bitcoin que los bitcoins reales que existen. 

También significa que una vez que los comerciantes comenzaron a utilizar el apalancamiento, las quiebras fueron inevitables.

Los reguladores, especialmente la Comisión de Bolsa y Valores, tienen algo de culpa. Han tardado en tomar medidas enérgicas contra los estafadores y aprobar jugadores responsables. Solo había una forma aprobada por la SEC para que los inversores obtuvieran exposición a bitcoin a través de sus cuentas de corretaje de 2015 a 2021: el fondo cerrado Grayscale Bitcoin Trust (GBTC).

La demanda superó con creces la oferta, empujando los precios a la estratosfera. Como resultado, durante años, el precio de GBTC se negoció constantemente muy por encima del precio de mercado de bitcoin, más del doble del precio de bitcoin en su punto máximo . 

El apalancamiento llegó porque las acciones de los fondos podían crearse al precio de bitcoin y venderse a inversores minoristas al precio más alto de GBTC, una operación que Wall Street consideraba «segura». 

Eso terminó el año pasado cuando la SEC, por primera vez en seis años, finalmente comenzó a aprobar productos de la competencia . Efectivamente, una vez que llegó la competencia, esa enorme prima se derrumbó. GBTC ahora cotiza con un descuento de más del 30 por ciento sobre el precio de bitcoin. Por lo tanto, los jugadores apalancados sufrieron grandes pérdidas.

Esa montaña rusa fue disparada por los reguladores, que podrían haber aprobado antes los productos de la competencia y pinchar la burbuja.

Fallas regulatorias similares afectaron a los criptoderivados y los mercados de préstamos, donde se formaron vacíos regulatorios. Los reguladores regulan a través de la acción y la inacción. 

Donde fallaron en aclarar y codificar, las empresas de capital reducido y los malos actores se precipitaron. Los inversores no tenían forma de evaluar la solvencia de estos intermediarios, con algunas excepciones.

Los individuos también tienen algo de culpa. Muchos no pudieron ver una verdad simple sobre bitcoin: su tasa de inflación es actualmente del 1,75 por ciento , mucho más baja que la tasa de inflación del 8,6 por ciento . Bitcoin no necesita ser apalancado para generar un rendimiento positivo ajustado a la inflación.

La multitud de dinero rápido hizo que Bitcoin se negociara más como una acción tecnológica altamente volátil que como una póliza de seguro contra la inestabilidad del sistema financiero. 

Recuerde, la propia cadena de bloques de Bitcoin es inmune a todo este ruido. Su propuesta de valor se mantiene sin cambios. Simplemente sigue agregando bloques cada 10 minutos.

Los mercados están enseñando una valiosa lección. Los encargados de formular políticas deberían utilizar el tiempo que les brinda la crisis tanto para enjuiciar a los defraudadores como para implementar un régimen regulatorio que impulse la innovación responsable.


Caitlin Long es CEO de Custodia Bank y anteriormente fue directora general de Morgan Stanley en Nueva York

Vía La Nación

Expertos consultados por LA NACION advierten que no respetar el tiempo necesario de sueño puede traer consecuencias nefastas para la salud

uchos de nosotros hemos crecido con el mandato de dormir ocho horas para estar bien descansados. Pero según los especialistas en sueño, la regla no es tan estricta como creíamos: en realidad, la cantidad ideal de sueño cambia de acuerdo a cada persona, su edad y la calidad del descanso.

“Necesitamos entender que las necesidades de sueño diarias no son las mismas a toda edad. Por ejemplo, desde los 3 hasta los 5 años tenés que dormir entre 11 y 13 horas por día. Después, en la escuela primaria vas a dormir entre 10 y 11 y, en la secundaria, entre ocho y 10. En cuanto a los adultos, lo que realmente hay que dormir son siete horas: pueden ser más, pero varía mucho según la constitución individual de cada uno. Hay gente que duerme seis y está bien y gente que necesita nueve”, dijo Alejandro Andersson, médico neurólogo y director del Instituto de Neurología Buenos Aires (INEBA).

Pablo López, coordinador del grupo de tratamiento del insomnio de INECO (Instituto de Neurología Cognitiva), dijo a LA NACION que dormir ocho horas no es una norma sino un valor de referencia que depende mucho de situaciones personales como factores biológicos, la etapa vital de cada uno, el trabajo, la maternidad y paternidad y la exposición a dispositivos electrónicos, entre otros.

Por su parte, el jefe de medicina del sueño del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas “Norberto Quirno” (CEMIC), Arturo Garay, sostuvo que en la mayoría de los adultos mayores, por problemas físicos, dolores y otras situaciones que vienen con los años, el sueño se empieza a fragmentar y a ser menos profundo. Por el contrario, en la adolescencia, los chicos tienen una tendencia biológica y social a acostarse y levantarse tarde.

“Las necesidades de sueño siempre son individuales y tanto dormir poco como dormir mucho pueden ser perjudiciales para la salud. No hay un número exacto de horas recomendadas de sueño, sino que es un problema de la calidad de ese sueño. Hay personas que duermen cinco horas y se levantan con sensación de haber descansado y hay otras que duermen ocho, pero de forma fragmentada y tienen una mala calidad de sueño”, dijo Garay.

La Fundación del Sueño (Sleep Foundation, en inglés), una organización médica estadounidense, publicó en abril una guía de horas diarias de descanso recomendadas en la que estableció nueve grupos etarios diferentes y, a cada cual, le asignó un rango específico.

  • Para los bebés, de cero a tres meses recomienda dormir entre 14 y 17 horas, y de los cuatro a los 11 meses, entre 12 y 15 horas.
  • Para los niños, durante el primero y el segundo año de vida, la recomendación es que duerman entre 11 y 14 horas y, a partir de los 3 y hasta los 5 años, entre 10 y 13 horas. A los niños de 6 a 13 años, la Fundación les recomienda dormir entre nueve y 11 horas.
  • En la adolescencia, de 14 a 17 años, la guía indica entre ocho y diez horas de descanso.
  • Los adultos de 18 a 64 años deben dormir entre siete y nueve horas y a partir de los 65 años, entre siete y ocho.

En algunos casos especiales, la guía reconoce como “aceptable” —aunque no óptimo— cierto corrimiento en los rangos recomendados.

Predisposición genética

Pero la cantidad de horas que necesita cada persona para sentirse bien no depende solo de la edad, sino también de una predisposición genética.

De acuerdo con Garay, cada persona está genéticamente determinada para tener sueños más cortos o más largos y para despertarse más temprano o más tarde ―“alondras” versus “búhos”— y, en la medida en que no se respete esa predisposición, se producirán alteraciones en la salud.

“Hay que tener en cuenta el cronotipo de cada individuo, es decir, la predisposición natural que cada persona tiene de experimentar picos de energía o momentos de descanso según la hora del día, que es distinto en cada persona. Eso va a afectar la facilidad de una persona a dormirse en determinado horario, y podría interferir en sus obligaciones sociales, laborales o culturales. Muchas veces las personas “búho” o nocturnas, permanecen despiertas hasta más tarde, tienen inconveniente en conciliar el sueño y terminan durmiendo pocas horas debido a obligaciones durante las primeras horas de la mañana”, dijo Sofía Luján, neuróloga de la Unidad de Medicina del Sueño de Fleni.

Según López, los argentinos, al igual que el resto de las sociedades occidentales, tenemos una privación crónica del sueño y tendemos a dormir por debajo de las horas recomendadas.

Una encuesta realizada por la Asociación Argentina de Medicina del Sueño confirmó que el 51% de la población local consideró haber dormido mal en 2020. Y en 2021 la situación empeoró: el 59% de las personas encuestadas manifestó haber tenido problemas para lograr el descanso nocturno.

“Mucha gente adulta duerme menos de siete horas y sufre de privación de sueño, lo cual repercute en la calidad de vida y en su capacidad para trabajar y estudiar ya que aumentan la cantidad de errores y accidentes. Se calcula que hay cerca de un 30% de adultos que duerme seis horas o menos y que quienes duermen más de ocho horas no llegan al 10%”, dijo Andersson.

Por su parte, Garay afirmó que dormir mal trae consecuencias nefastas para la salud porque repercute en una respuesta inflamatoria a nivel metabólico y cerebral que predispone la obesidad y el riesgo cardíaco.

“El sueño tiene la función de restauración, depuración de desechos generados durante el día y aprendizaje. Cuando no dormimos lo suficiente se observa un rendimiento diurno más deficiente y sensación de cansancio o somnolencia. También se altera el sistema inmunológico y la producción hormonal y el estado de ánimo. Los datos demuestran que las personas aprenden peor cuando no duermen lo suficiente”, dijo Luján.

Niñez y adolescencia

Todas estas consecuencias cobran especial relevancia durante la adolescencia, momento en el cual algunos chicos pueden necesitar hasta 11 horas de sueño, pero su tendencia natural a acostarse tarde choca contra las obligaciones escolares que suelen comenzar muy temprano en la mañana, lo que genera que muchas veces los jóvenes duerman menos de lo que sus organismos requieren.

Sol Segura Matos, médica de la Unidad de Medicina del Sueño de Fleni y especialista en neurología infantil, reveló que ya prepandemia el 40% de los padres refería que sus hijos tenían algún tipo de problema de sueño, lo cual puede haber aumentado ahora.

“Los adolescentes tienden a acostarse tarde y, si se los dejara evolucionar libremente, también se levantarían tarde. Pero los horarios escolares muchas veces hacen que se levanten temprano y generen una deuda de sueño que a veces compensan el fin de semana, pero sin llegar a recomponer el sueño. Se pueden dar pautas para fomentar que se acuesten más temprano, como limitar el uso de pantallas, pero va a ser imposible que se duerman a las 8 de la noche. La deuda de sueño en adolescentes puede generar problemas como cefaleas, irritabilidad, deficiencia de atención y de memoria y deterioro en su desempeño global”, dijo.

En cuanto al sueño durante la niñez, Segura Matos afirmó que no se puede hablar de un número determinado de horas, sino de rangos, que son como carriles que indican los requerimientos de sueño de cada niño.

“Son rangos amplios, por lo que a lo que hay que prestar atención es a cómo se está desarrollando el niño y si se despierta de buen humor o está irritado. A medida que un bebé crece va disminuyendo la cantidad de horas de sueño. Lo importante para lograr una buena calidad de sueño infantil es conocer el rango recomendado para cada edad y cómo se distribuye el sueño, porque hasta los 3 años el sueño de los niños está distribuido entre la noche y siestas. Por ejemplo, a los tres meses deberían tener tres siestas. Entre los cuatro y los 11 meses, dos siestas, y entre el año y el año y medio, una siesta. Alrededor de los dos años, los chicos ya la van dejando”, explicó.

“Higiene del sueño”

Ricardo Corral, médico psiquiatra y presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras, dijo a LA NACION que los problemas del sueño son una preocupación creciente para la salud pública debido a que la falta de sueño se asocia con perturbaciones en la motivación, el estado de ánimo, el funcionamiento cognitivo y un mayor riesgo de enfermedades graves como diabetes, enfermedades cardiovasculares y depresión.

Por eso, hace ya varias décadas se empezó a utilizar el concepto “higiene del sueño”, cuyo objetivo es alcanzar un sueño saludable que permita una mejor calidad de vida y que incluye, entre otras cosas, evitar consumir antes de dormir café, mate, té, bebidas estimulantes, gaseosas, alcohol y comidas copiosas o con muchas especias.

“Hay que intentar no mirar televisión por la noche porque es un estímulo visual, especialmente noticieros porque cargan de malas noticias y dejan con malestar a la persona. Escuchar la radio o música antes de dormir es un mito ya que el estímulo auditivo también mantiene la mente activa y alejada del sueño”.

Otras recomendaciones son dejar el celular apagado y lejos de la cama, no hacer ejercicios físicos a última hora ni mantenerse en la cama para otra cosa que no sea dormir o tener relaciones sexuales, tener un horario regular y mantener una temperatura de 24 grados.

“Hacer algunas respiraciones profundas e intentar relajar (conscientemente) los músculos de todo el cuerpo va a ayudar a aquietar la mente, y el consumo de alimentos ricos en triptófano, un aminoácido esencial para la formación de neurotransmisores que intervienen en el sueño, como por ejemplo, banana ananá, palta, leche o frutos secos, facilitará el sueño”, finalizó.

Para López, una de las claves para mejorar la calidad del sueño es intentar que las rutinas de las personas respeten sus cronotipos que los hacen búhos o alondras. “En general, los búhos tienden a tener una necesidad de descanso hacia horas más tardías y las alondras hacia horas más tempranas. Cuanto más emparejamiento haya entre las rutinas diarias y esas tendencias, el descanso y el funcionamiento diario será mejor”, finalizó.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top