Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Por José Ignacio Gerbasi

Existen naciones que, más que geografías, son estados del alma. Venezuela, mi amada Venezuela, es una de ellas. Por más de veinticinco años, ha sido un crisol de sombras y de resiliencia, donde la belleza de su gente se ha forjado en el yunque de la adversidad. Pero el talento, ese caudal indomable que fluye en nuestras venas, no se deja apagar. Al contrario, se transforma y se expande, como un río que busca nuevos cauces para nutrir la tierra.

Es en esta epopeya de la diáspora donde la historia de jóvenes como Juan Carlos Gerbasi adquiere un significado profundo, casi místico. Desde muy pequeño, él, como tantos, se vio obligado a buscar un horizonte más allá de la tierra de Bolívar. Partió no por falta de amor, sino por un exceso de sueños que ya no cabían en el pequeño espacio que les quedaba. Su viaje no fue una huida, sino un acto de fe. Una creencia en que el arte, su arte, podía ser un puente entre lo que fue y lo que puede ser.

Juan Carlos no se marchó con las manos vacías; llevó consigo la esencia de la venezolanidad: la calidez de su gente, la vitalidad de sus colores, y, sobre todo, una sensibilidad que le permite ver la belleza en lo cotidiano. Su amor por los animales y por el espíritu libre del skateboard no son meras aficiones, sino las dos mitades de una filosofía de vida que plasma en su obra. Los animales son el reflejo de una naturaleza salvaje e indómita, mientras que la patineta simboliza la libertad de trazar tu propio camino, de desafiar la gravedad y de caer para levantarte con más fuerza. Este dualismo es el corazón de su arte, un diálogo entre la ternura y la rebeldía que define a toda una generación.

Su exposición, «Mi Guarimba», no es solo un título; es una declaración existencial. La palabra «guarimba» fue, por mucho tiempo, un símbolo de resistencia y de dolor. Pero Juan Carlos la resignifica, la eleva a un espacio sagrado, a su “refugio” personal. Es el lugar donde su alma vuela libre, donde el dolor se transmuta en belleza y la memoria se convierte en pinceladas. En cada una de sus obras, podemos ver no solo su técnica sublime, sino también el alma de una nación que se niega a morir. Es un espejo en el que se reflejan los rostros de millones de venezolanos que, dispersos por el mundo, construyen nuevos sueños mientras mantienen vivos los viejos.

Y es este fenómeno lo que transforma la tragedia en milagro. El talento venezolano, forzado a emigrar, no solo deja en alto el nombre de su país, sino que se convierte en un agente de cambio, de sanación. Cada éxito de un joven como Juan Carlos Gerbasi es una gota de luz que va tejiendo el tapiz de una Venezuela nueva, una que existe en cada rincón del planeta. Su obra es un recordatorio de que, a pesar de la distancia, las raíces no se cortan; se extienden y se fortalecen.

Hoy, al contemplar su arte, no solo vemos a un joven talentoso. Vemos a un alquimista, un poeta de los lienzos que transforma la oscuridad en un fulgor inmenso. Y en su luz, encontramos un motivo de inmenso orgullo. El orgullo de ver a nuestros jóvenes dejar que su alma vuele como guacamayas, pintando el cielo del mundo con los colores de Venezuela. Para admirar la belleza de su arte y seguir de cerca su camino, pueden visitarlo en su cuenta de Instagram: @juan_grbsi.

Gracias, Juan Carlos, por tu tenacidad, tu valentía y tu amor inquebrantable por Venezuela. Gracias por recordarnos que, incluso en la distancia, la luz de nuestra tierra sigue brillando, fuerte y hermosa, en cada pincelada de tu alma.

Vamos por mas…

@jgerbasi

En las décadas de 1980 y 1990 la tarea fue la de reformar el Estado venezolano: mucho se avanzó y mucho quedó pendiente. Llegó el régimen de Chávez y luego el de Maduro, períodos en los cuales el Estado fue tomado por asalto y una banda criminal internacional se instaló en el poder dedicada a depredar los recursos del país mediante el control y abordaje ilegal de las instituciones. Venezuela se constituyó en el territorio de una guerra internacional librada por el régimen de Maduro y sus aliados de Cuba, Rusia, Hezbolá, FARC, ELN y otros, en contra de la mayoría de los venezolanos y de los aliados democráticos del hemisferio.

El Estado fue destruido, se fragmentaron las instituciones, se crearon virreinatos militares, policiales y políticos (REDI, ZODI, empresas públicas colonizadas por las mafias, así como territorios bajo férreo control de la delincuencia organizada). Dada la rapiña ejercida contra la institucionalidad pública, la tarea que viene no es la de reformar sino la de refundar el Estado democrático venezolano.

El criterio fundamental es cambiar el sentido de la función pública: se trata de construir un Estado al servicio de los ciudadanos. Eso significa no solo reivindicar a la gente, que es la víctima de la rapiña, sino establecer el centro de gravedad de la gestión pública con —y alrededor de— los ciudadanos. Ante todo, el Estado debe ser útil, amigable y contemporáneo.

Para un Estado de prestación de servicios hay que enfocarse en el servidor público que, siendo también receptor de servicios públicos, es el instrumento para su provisión. Se requieren ciudadanos probos a ambos lados del mostrador, en los dos lados de la taquilla. El que provee debe tener las capacidades para su función y el que recibe el servicio, los valores que le permitan entender que no hay derechos sin obligaciones.

En el momento en el cual comience el gobierno democrático habrá tareas de corto plazo y otras cuyos resultados se obtendrán en el mediano y largo plazo. Las principales orientaciones son las siguientes:

  • Políticas dirigidas a garantizar los derechos humanos, la justicia, las libertades políticas, la probidad de los funcionarios y servicios públicos eficientes. Restitución de la libertad para todo el país y también para los funcionarios públicos. Estos no tendrán que uniformarse ni alinearse con un grupo: serán liberados del miedo que la represión ha ejercido sobre ellos. Muchas nuevas actitudes volverán a la función pública, entre otras la alegría de prestar apoyo a la gente, demandante de servicios.
  • Carrera de servicio civil meritocrático. Se establecerá para que personas capacitadas tengan interés en participar en la administración pública y se proporcionará reentrenamiento del personal en caso de ser necesario. Se avanzará en la profesionalización del servicio civil, se promoverán los valores esenciales de la cultura ciudadana en el ámbito de los funcionarios y su bienestar laboral será un objetivo inmediato.
  • Programa especial para la diáspora. Se desarrollará para los venezolanos que tengan disposición y oportunidad para contribuir desde el sector público en la reconstrucción del país, procurando que tengan opciones viables de hacerlo.
  • Reorganización del gobierno nacional. Hay que constituir un Ejecutivo robusto y eficiente y, para lograrlo, concentrar las funciones fundamentales en un número razonable de ministerios.
  • Creación de una Delivery Unit en la Presidencia. Será una oficina especial de coordinación de programas prioritarios cuya composición definirá el más alto nivel de gobierno. La creación de esta instancia no requerirá nuevas estructuras: será un instrumento riguroso para la obligatoria articulación de políticas, programas y proyectos entre diferentes despachos gubernamentales nacionales y subnacionales.
  • Nueva Asamblea Nacional. Para impulsar el nacimiento de la nueva institucionalidad es necesario un proceso democrático real, ausente por más de un cuarto de siglo, destinado a elegir una Asamblea Nacional representativa con capacidad de decisión, que proceda al nombramiento de los titulares de los otros poderes públicos nacionales que constitucionalmente le corresponde. La Asamblea ilegítima del régimen ha dado paso a instituciones corrompidas hasta la médula; situación que requiere una corrección inmediata y audaz.
  • Reforma inmediata del poder judicial. Una vez designadas sus nuevas autoridades, se repararán los daños causados por el atropello, la represión, la violación de derechos y la corrupción. Se procederá a:
    • Crear la carrera judicial para dignificar al juez.
    • Asegurar la independencia de los jueces.
    • Dotar al nuevo poder judicial de los recursos necesarios.
    • Reingresar al sistema interamericano de justicia y dar cumplimiento inmediato a todas las sentencias pendientes.
  • Impulso a la descentralización. Se realizará mediante elecciones limpias y libres de gobernadores, alcaldes y legisladores subnacionales en un plazo menor de un año. Se procurará una legítima representación de los ciudadanos y, al mismo tiempo, una coordinación nacional, regional y municipal destinada a producir resultados inmediatos. Se transferirán las competencias administrativas y fiscales necesarias para hacer viable el renacer de la descentralización.
  • Gobierno Digital (E-Gov). La aplicación de nuevas tecnologías a la gestión pública propiciará un salto inmenso en las capacidades del Estado. Serán prioritarios la digitalización de los procesos públicos, el gobierno abierto y la innovación para transformar el Estado. Se podrán prestar servicios eficientes a sectores cada vez más vastos de la población, lo que requiere un entrenamiento urgente de los jóvenes funcionarios en las escuelas y universidades, así como reentrenamiento de los funcionarios existentes que deseen participar en el Estado que nace.
  • Preparación para el manejo de crisis. La reconstrucción del Estado necesitará una intensa preparación para atender crisis de diversa naturaleza: catástrofes naturales, emergencias sanitarias, problemas económicos graves, conflictos interinstitucionales y severos problemas internacionales. El manejo de crisis tiene que ser una destreza incorporada al quehacer institucional en todos los niveles del sector público.

La creación del Estado democrático del siglo XXI requiere entornos que lo hagan posible. Entre las condiciones institucionales se encuentra, en primerísimo lugar, la existencia de un poder judicial saneado, independiente, dotado de personal y recursos financieros, que permita hacer valer el equilibrio de los poderes nacionales y subnacionales, la protección de los derechos individuales de los ciudadanos, así como los derechos colectivos y de solidaridad, y los derechos emergentes más recientes derivados de los cambios tecnológicos y científicos.

También se requiere que los partidos políticos, las organizaciones no gubernamentales y otras formas de agrupación social tengan la disposición y la capacidad de colocarse al mismo ritmo de desarrollo de las instituciones públicas nacientes. Están obligadas a ser estructuras democráticas, transparentes, guiadas por leyes y reglamentos que impidan la corrupción y otros vicios, tanto en el espacio público como en el privado.

Un Estado guiado por los valores del servicio público: la plena vigencia del Estado de derecho, la integridad para impedir la corrupción y los conflictos de interés, la eficacia y la transparencia, el respeto a los ciudadanos a través de un trato digno y una gestión de alta calidad, y por sobre todo un Estado con la visión, la fuerza, la determinación y el liderazgo para garantizar la libertad, la democracia y el crecimiento.

El Estado al servicio de la gente es componente esencial del programa Venezuela Tierra de Gracia.

El Comité de Derechos Humanos de la organización denunció que el arresto de la coordinadora de Asociaciones Ciudadanas busca “secuestrar” los logros de su labor, y afirmó que su ejemplo sigue inspirando a quienes mantienen la lucha.

El Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela (VV) exigió este viernes la liberación inmediata de Catalina Ramos, coordinadora de Asociaciones Ciudadanas de la organización, quien permanece detenida desde hace cuatro meses.

En un comunicado difundido a través de la red social X, la agrupación destacó que Ramos “se ha preparado y se ha enfocado en formar a otros”, calificándola como una “líder que ha demostrado su amor profundo por el país”.

“Hoy, todos esos logros quisieron ser secuestrados por el régimen, pero sus propósitos siguen siendo un ejemplo para todos los que seguimos empujando esta lucha”, expresó la organización.

El Comité de Derechos Humanos de VV subrayó además que, junto con Ramos, otros 111 militantes y dirigentes del movimiento permanecen tras las rejas.

La denuncia coincide con el más reciente informe de la Misión Internacional de Determinación de los Hechos de la ONU, presentado este lunes, que alertó sobre el incremento de actos represivos vinculados a las elecciones presidenciales de 2024. El informe ratifica que en Venezuela persiste el “crimen de persecución por razones políticas” y advierte que no existe ninguna autoridad nacional capaz de prevenir ni sancionar graves violaciones de derechos humanos, por lo que “la única esperanza de justicia para las víctimas recae en la comunidad internacional”.

Por su parte, la ONG Foro Penal informó que actualmente en Venezuela existen 823 presos políticos, la mayoría detenidos tras los comicios de julio de 2024. En esa elección, el Consejo Nacional Electoral —controlado por el chavismo— proclamó como reelecto a Nicolás Maduro, mientras que la oposición liderada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia denunció el resultado como fraudulento.

El gobierno de Maduro y la Fiscalía General, en contraste, insisten en que no existen presos políticos en el país, argumentando que las detenciones responden a delitos comunes, una versión rechazada por los partidos opositores y por organizaciones de derechos humanos, que la califican como parte de una estrategia de persecución sistemática.

Vía El Nacional

Nicolás Maduro calificó este viernes como un “fracaso” la decisión de YouTube de cerrar su canal oficial, que contaba con 233.000 suscriptores. Aseguró que sus discursos y alocuciones “seguirán circulando” en la plataforma pese a la medida tomada por la empresa estadounidense.

“Los dueños de YouTube fracasaron, la gente me sigue viendo por YouTube. Quiten todas las cuentas de mí que les dé la gana, imbéciles imperialistas”, expresó Maduro durante una cadena obligatoria de radio y televisión, rodeado del alto mando militar, según reseñó AFP.

Fundada en 2005, YouTube fue durante años uno de los principales medios digitales empleados por Maduro para difundir sus mensajes. El cierre de su canal ocurre en un contexto de creciente tensión, marcado por el despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe, que Caracas denuncia como una amenaza directa.

Antecedentes de bloqueos

En 2020 la plataforma suspendió la cuenta de Venezolana de Televisión, el principal canal oficialista del país. Posteriormente, en agosto de 2024, también eliminó el canal del programa de televisión de Diosdado Cabello, poco después de otorgarle la placa de 100.000 suscriptores.

El mandatario reaccionó con ironía a la decisión:
“Mientras más censura, más llega el mensaje. Sigan con la censura, imbéciles imperialistas de YouTube, los felicito a los que tomaron la decisión, bono de productividad por imbéciles, a toditos. ¡Empleado del mes!”, dijo.

Choques con otras plataformas

Maduro ya había tenido enfrentamientos con otras redes sociales. En 2021, Facebook bloqueó su cuenta durante un mes por promocionar un supuesto medicamento contra el covid-19. En 2024, denunció que TikTok había restringido sus transmisiones en vivo en medio de las protestas postelectorales. Ese mismo año ordenó la suspensión de X (antes Twitter) en Venezuela y anunció que desinstalaba WhatsApp de su celular tras los disturbios que dejaron 28 muertos, más de 200 heridos y al menos 2.400 detenidos. Entonces llamó a migrar a Telegram y WeChat.

 El candidato y expresidente de Bolivia Jorge Tuto Quiroga sostuvo este viernes que si gana la segunda vuelta electoral en octubre, invitará a su investidura al opositor venezolano Edmundo González Urrutia y no a Nicolás Maduro, a quién volvió a acusar de «robarse» la Presidencia del país caribeño y le tildó de «narcocriminal».

Quiroga (2001-2002) se enfrentará en el balotaje del 19 de octubre al senador centrista Rodrigo Paz Pereira y quien resulte ganador será investido presidente de Bolivia el 8 de noviembre.

«Aquí no viene Maduro el 8 de noviembre, no señor, aquí viene Edmundo González, que ganó la elección (en Venezuela). Yo voy a invitar a Edmundo González», declaró el expresidente a los medios.

También pidió a los parlamentarios electos que «por aplastante mayoría hagan una resolución reconociendo en el nuevo» Legislativo boliviano a González Urrutia «como el hombre que con las actas del órgano electoral del mismísimo Maduro ganó» las elecciones presidenciales realizadas en Venezuela en julio de 2024.

El pasado 10 de enero, Maduro juró para un tercer mandato en Venezuela para el período 2025-2031, pese a las denuncias de fraude electoral por parte del bloque opositor mayoritario, que reclamaba la victoria de González Urrutia, quien está exiliado en España desde finales del año pasado.

Quiroga sostuvo que «en Venezuela vienen tiempos de cambio» como, a su juicio, ocurrió en Bolivia tras las elecciones generales del pasado 17 de agosto, en las que el gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) apenas consiguió superar el 3 % requerido por las normas para no desaparecer.

«Lo que hemos hecho en Bolivia los ha inspirado y motivado mucho y saben que Venezuela y Bolivia estamos llamados a ser libres y democráticos juntos. Este año, Bolivia va a volver a ser libre y democrática plenamente después de 20 años y Venezuela también», manifestó.

Quiroga también criticó unas recientes declaraciones del expresidente y exlíder del MAS Evo Morales (2006-2019), quien dijo a un medio local que planteará «cómo reclutar voluntarios que puedan sumarse a las milicias de Venezuela para defender» a ese país ante el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe.

«Defender a Venezuela es defender a la patria grande, defender a Venezuela es defender todos los recursos naturales de América Latina», justificó Morales.

Tuto Quiroga calificó de «atrocidad» la propuesta de Morales y le preguntó «¿cuándo vas a ir tú?».

El candidato conservador consideró que el expresidente izquierdista es «bravucón de boca nomás», pero está «escondido» y sin salir desde hace casi un año de su bastión sindical y político en el centro de Bolivia.

Para Quiroga, Morales «hace pasar vergüenza» a Bolivia al ser «el único que sigue defendiendo al narcocriminal de Maduro».

EFE

El presidente Gustavo Petro reaccionó con ironía a la decisión de Estados Unidos de revocarle la visa, luego de que en Nueva York llamara a soldados estadounidenses a desobedecer órdenes del presidente Donald Trump, una declaración que el Departamento de Estado calificó como “imprudente e incendiaria”.

A su llegada a Bogotá, el mandatario colombiano afirmó: “Ya no tengo visa para viajar a EE. UU. No me importa. No necesito visa sino ESTA, porque no solo soy ciudadano colombiano sino europeo, y en realidad me considero una persona libre en el mundo”. Incluso redujo la situación a un comentario jocoso: “No volveré a ver el Pato Donald, por ahora, eso es todo”.

La reacción del jefe de Estado ha sido catalogada por analistas y observadores diplomáticos como irresponsable, pues minimiza un hecho de gran trascendencia en la política exterior de Colombia y supone un deterioro sin precedentes en la relación bilateral con el principal socio del país.

Expertos advierten que la respuesta de Petro desconoce las implicaciones históricas de la medida —la primera de este tipo desde 1996, cuando Washington retiró la visa al entonces presidente Ernesto Samper— y traslada un asunto diplomático a la confrontación política interna, al señalar a opositores como Sergio Fajardo y acusar a sectores de la sociedad colombiana de apoyar “genocidios”.

Para los críticos, el uso de expresiones sarcásticas en lugar de un pronunciamiento institucional proyecta la imagen de un presidente más interesado en la confrontación personal con Donald Trump que en resguardar los intereses estratégicos del país.

La decisión de la Casa Blanca, sumada a la reacción del mandatario, abre un nuevo capítulo de tensión en las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, que hasta ahora habían mantenido una alianza histórica en materia de cooperación militar, comercial y antidrogas.

Ver también:

El máximo responsable militar de la OTAN, el almirante italiano Giuseppe Cavo Dragone, comparó este sábado las violaciones soviéticas del espacio aéreo báltico hace 86 años con las intrusiones por drones y aviones rusos en los últimos días, al inaugurar en Riga una reunión del Comité Militar de la Alianza Atlántica.

«El 25 de septiembre de 1939, los bombarderos y aviones de reconocimiento soviéticos violaron el espacio aéreo de los tres estados bálticos: Letonia, Lituania y Estonia. Estas incursiones eran más que una mera provocación. Eran la señal inicial de la determinación de Moscú de imponer su voluntad», dijo Cavo Dragone a los máximos comandantes militares de los 32 países de la OTAN.

Violaciones del espacio aéreo de la Alianza

«Ese momento debería resonar con nosotros profundamente a día de hoy. Dos veces en el espacio de dos semanas, el Consejo del Atlántico Norte se ha reunido bajo el Artículo 4. Numerosos aliados, incluidas Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Noruega, Polonia y Rumanía han experimentado violaciones de su espacio aéreo por Rusia», declaró el presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica.

Otros participantes en la sesión de apertura enfatizaron que la invasión rusa de Ucrania y las acciones de guerra híbrida contra sus vecinos constituyen actualmente la principal amenaza a la seguridad de la Alianza.

El presidente letón Edgars Rinkevics dijo a los líderes militares reunidos que, desde la perspectiva de Riga, la evaluación de la situación es «clara» y Rusia supone «una amenaza a largo plazo a la seguridad euroatlántica». También aludió a la «presión diaria con migración ilegal» que sufre su país como parte de las tácticas híbridas de Rusia y Bielorrusia, según dijo, que ha llevado a que tan solo este año hayan sido rechazados en la frontera con Bielorrusia unos 10.000 migrantes y solicitantes de asilo.

El mayor general Kaspars Pudans, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Letonia, afirmó que la agresión rusa se extiende más allá de Ucrania y que es «parte de una campaña más amplia contra nuestro continente, cuyo impacto se nota a nivel global», y citó como ejemplos los intentos de coerción energética y económica y los esfuerzos por remodelar las normas internacionales.

La guerra de Ucrania

«Estamos siendo testigos de amenazas de 360 grados que abarcan intrusiones en el espacio aéreo, campañas de desinformación, ciberataques y la manipulación de instituciones democráticas», afirmó Pudans.

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas letonas destacó que Ucrania «no solo está defendiendo su soberanía, está defendiendo la credibilidad del orden internacional» y aseguró que ese conflicto se ha convertido en un «laboratorio para la guerra moderna», donde la fuerza convencional se entreteje con ciberataques, desinformación y nuevas tecnologías.

La reunión del Comité Militar de la OTAN, la máxima autoridad militar de la Alianza, tiene como objetivo retomar los temas que ya se plantearon en la cumbre de líderes de La Haya, en particular el fortalecimiento de la disuasión y defensa colectivas, de acuerdo con un comunicado de la institución.

En el encuentro participan también el comandante supremo aliado en Europea (SACEUR), el general Alexus G. Grynkewich, y el comandante supremo aliado para la transformación (SACT), el almirante Pierre Vandier.

Está previsto que la reunión concluya este sábado con una rueda de prensa de Cavo Dragone y Pudans.

EFE

Vía CNN

El gobierno de Estados Unidos anunció este viernes la revocatoria de la visa del presidente de Colombia, Gustavo Petro, después de que este instara públicamente a los soldados estadounidenses a desobedecer al presidente Donald Trump. La decisión marca un nuevo episodio de tensión en las ya deterioradas relaciones entre Washington y Bogotá.

Durante una manifestación en apoyo a Palestina frente a la sede de Naciones Unidas en Nueva York, Petro reiteró su llamado a conformar una fuerza armada internacional “para liberar a Palestina”. En un video difundido en redes sociales, se le escucha decir:

“Tiene que ser más grande que la de Estados Unidos. Por eso, desde aquí, desde Nueva York, pido a todos los soldados del ejército de EE.UU. que no apunten sus fusiles contra la humanidad. Desobedezcan las órdenes de Trump. Obedezcan las órdenes de la humanidad”.

Pocas horas después, el Departamento de Estado publicó en X (antes Twitter):

“Hoy, el presidente colombiano Gustavo Petro se paró en una calle de Nueva York e instó a soldados estadounidenses a desobedecer órdenes e incitar a la violencia. Revocaremos su visa debido a sus acciones imprudentes e incendiarias”.

En respuesta, Petro aseguró que la medida “rompe todas las normas de inmunidad sobre las cuales funciona Naciones Unidas y su Asamblea General”. En su cuenta de X agregó:

“El hecho de que no se permitiera la entrada a la Autoridad Palestina y de que mi visa fuera revocada por pedir a los ejércitos de EE.UU. e Israel que no apoyen un genocidio, que es un crimen contra la humanidad, demuestra que el gobierno estadounidense ya no cumple con el derecho internacional”.

Petro viajó a Nueva York para intervenir en la Asamblea General de la ONU, donde acusó directamente a Trump de ser “cómplice de genocidio” en Gaza. Sus declaraciones se produjeron días después de que una investigación independiente de la ONU concluyera por primera vez que Israel ha cometido genocidio contra palestinos en la Franja de Gaza, una acusación rechazada tajantemente por el gobierno israelí.

Según informó Caracol Radio, Petro ya había abordado un vuelo de regreso a Colombia cuando Washington oficializó la revocatoria de su visa.

Las tensiones entre Petro y la Casa Blanca se han agudizado en 2025. Apenas iniciada la segunda administración Trump, el mandatario colombiano bloqueó el aterrizaje de dos vuelos militares estadounidenses que trasladaban migrantes deportados, acusando a Washington de tratar a los colombianos “como criminales”. Posteriormente, su gobierno aceptó recibir a los repatriados y dispuso aviones propios para su traslado.

Durante su discurso en la ONU, Petro también pidió que se abrieran “procesos penales” por los bombardeos de Estados Unidos contra presuntos narcotraficantes en aguas internacionales de Sudamérica.

Históricamente, Colombia ha sido considerado el aliado más confiable de Washington en materia de seguridad y defensa en Sudamérica, pero la relación con la administración Trump se ha tornado cada vez más conflictiva.

En las sombras de la diplomacia de rehenes, donde los tiranos disfrazan sus debilidades con palabras almibaradas, Nicolás Maduro ha desplegado una nueva táctica: la carta conciliadora. Hace apenas dos semanas, el 6 de septiembre de 2025, Maduro envió una misiva personal a Donald Trump, revelada por la agencia de noticias Reuters, en la que insta a retomar el «diálogo» a través de Richard Grenell, el enviado especial de la Casa Blanca con quien el chavismo había pactado deportaciones y liberaciones de presos al inicio del año. «Presidente, espero que juntos podamos derrotar las falsedades que han empañado nuestra relación, que debe ser histórica y pacífica», escribió Maduro, clamando por «conversaciones directas y francas» para superar el «ruido mediático y las fake news». Es un tono de sumisión disfrazada de igualdad, un lamento por la «relación histórica» entre dos naciones que, según él, solo ha sido empañada por «falsedades».

Pero este súbito afán de paz no es más que un espejismo estratégico. Maduro no escribe desde la convicción de la reconciliación, sino desde la desesperación de un régimen acorralado. Tras el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, las tensiones han escalado: ataques estadounidenses contra embarcaciones venezolanas acusadas de narcotráfico, el despliegue de buques de guerra contra las mafias en el Caribe y la duplicación de la recompensa por la cabeza de Maduro a 50 millones de dólares, por sus certificados lazos con el «Cartel de los Soles» y el tráfico de cocaína. Grenell visitó Caracas en enero, posando con Jorge Rodríguez, uno de los espadachines de Maduro, ante la espada de Bolívar en un gesto que buscaba descolocar a la oposición, pero los acuerdos efímeros se evaporan ante las nuevas ofensivas de la Casa Blanca en Washington. Ahora, con misiles y submarinos nucleares en el horizonte acosando a los carteles del narcotráfico, Maduro agita el espectro de un «diálogo» que, en realidad, busca una tregua para su supervivencia.

Este cambio de tono choca brutalmente con la retórica incendiaria que Maduro ha escupido durante años contra el «imperio gringo», los «yankees» y, en particular, contra Donald Trump. No es casualidad: es la esencia del chavismo, un régimen que ha convertido el odio anti estadounidense en combustible ideológico, mientras sus líderes acumulan fortunas en paraísos fiscales. Recordemos el historial de agravios, no como anécdota, sino como prueba irrefutable de su hipocresía. No olvidemos que en esas patrañas está atravesada la cartilla de Fidel Castro, que primero Hugo Chávez y ahora Maduro, siguen “al pie de la letra».

Desde su ascenso en 2013, Maduro ha erigido al «imperio yankee» como el gran demonio. En 2018, denunciaba una «campaña de chantaje» de Washington contra América Latina para aislar a Venezuela. En 2019, ante el reconocimiento del gobierno interino por Trump, Maduro expulsó al personal diplomático estadounidense en 72 horas, gritando «¡Yankee Go Home!» y acusando al gobierno de Trump de orquestar un «gobierno títere». Llamó a las acciones de EE.UU. un «golpe de Estado continuado» que violaba el derecho internacional, y rechazó las «virulentas amenazas» de Trump como un asalto a la soberanía venezolana.

Trump, por su parte, no se quedó atrás: en su discurso del Estado de la Unión de 2020, lo tildó de «tirano ilegítimo que brutaliza a su pueblo», prometiendo «aplastar y romper su agarre tiránico». Maduro respondió con veneno puro. En múltiples ocasiones, lo describió como un «vaquero racista vulgar y miserable», y acusándolo de desatar a la CIA para derrocarlo. En 2019, denunció un «asalto brutal» de la policía de Trump a la embajada venezolana en Washington, violando la Convención de Viena. Y en foros internacionales, como la ONU, ridiculizó una «reunión de la vergüenza» convocada por Trump contra la dictadura de Maduro en Venezuela.

Las amenazas no se limitaron a palabras. En 2020, Maduro demandó justicia ante la Corte Penal Internacional por «crímenes contra la humanidad del bloqueo imperial”, y en 2021, en el Día del Antiimperialismo Bolivariano, citó a Simón Bolívar para advertir que EE.UU. está «destinado por la providencia para plagar de miseria a la América en nombre de la libertad. Sus posts en X (antes Twitter) rebosan de esto: «El imperio de los EE.UU. no ha podido, ni podrá con Venezuela, no somos ni seremos jamás una colonia”.

En 2025, con Trump de vuelta, el guión se repite con más ferocidad. Ante el despliegue naval en el Caribe —que Washington justifica como lucha contra carteles—, Maduro juró defender la soberanía con 4,5 millones de milicianos, declarando una «república en armas» si hay una invasión. Acusó a Trump de buscar «cambio de régimen por petróleo de «agresión militar» en ataques a barcos que mataron a 11 personas, y de «terrorismo psicológico» con mensajes intimidatorios. «No hay forma de que entren a Venezuela», rugió, prometiendo «máxima rebelión» y que una guerra «mancharía las manos de Trump con sangre». En X, sus mensajes recientes evocan la «amenaza» del «imperio» y la defensa contra «sanciones yankees».

Este contraste no es sólo retórico; es la confesión de un régimen en quiebra moral. Maduro, que ha convertido Venezuela en un narcoestado —con acusaciones probadas de narcotráfico que él niega como «falsedades», pasa de amenazar con «repúblicas en armas» a suplicar «paz histórica». Es el mismo que, en julio de 2024, condenó el atentado contra Trump en un post inusual de solidaridad, solo para volver a los insultos meses después. ¿Diálogo genuino o maniobra para ganar tiempo? Es el mismo Maduro que se las arregló para que el expresidente Joe Biden le devolviera sus dos narco sobrinos, ya estaban sentenciados por narcotráfico y con ellos volviera de regreso a Venezuela su testaferro consentido Alex Saab (20 de diciembre de 2023). ¿El acuerdo? Maduro aseguró, jurando por dios, que “permitirá realizar elecciones libres y liberaría a los presos políticos». No cumplió para nada esos acuerdos que firmó en la negociación de Barbados.

La verdad está plasmada en el informe que el lunes 22 de septiembre presentó ante La ONU la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela

Es un parte detallado dicha misión confirma que, “en Venezuela se ha instaurado un sistema de represión estatal, en el que todos los poderes públicos participan de forma coordinada para silenciar, perseguir y castigar a opositores reales o percibidos como opositores”. Destacan que “la violencia institucionalizada —detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, tortura, violencia sexual y asesinatos— no son incidentes aislados, sino parte de un terrorismo de Estado que utiliza el miedo como herramienta política”.

La Misión insta al Estado venezolano “a liberar a todos los detenidos arbitrariamente. Garantizar el acceso a justicia y reparación a las víctimas. Poner fin a la impunidad y permitir investigaciones internacionales. Desmantelar las estructuras de represión y las leyes utilizadas para criminalizar la disidencia”.

Los tópicos y frases claves a destacar dentro de la narrativa del informe, indican que “hay más de 2.220 personas detenidas tras las protestas de 2024, muchas de ellas sin orden judicial ni garantías. Más de 200 nuevas detenciones documentadas en 2025, confirmando que la represión sigue activa”. La Misión de la ONU califica estas prácticas “como crímenes de lesa humanidad por persecución política”.

La Misión confirma que “84 extranjeros de 29 países fueron detenidos y usados como fichas de negociación política; que se registraron 30 muertes, 25 en protestas y 5 bajo custodia del Estado; 30 desapariciones forzadas documentadas, con autoridades negando el paradero de las víctimas; se documentaron casas clandestinas de detención y manipulación de documentos oficiales; que la tortura sigue siendo política de Estado, llegando a aplicar descargas eléctricas en genitales, asfixia y aislamiento prolongado y que las celdas de castigo de un metro cuadrado mantienen a los detenidos en condiciones inhumanas. También se reporta violencia sexual sistemática contra mujeres, adolescentes, hombres y personas LGBT y que ninguno de los casos de violencia sexual ha sido investigado, garantizándole impunidad total para los agresores. La Misión concluye que “Venezuela vive bajo terrorismo de Estado, con el miedo como herramienta de control”.

Como ex alcalde de Caracas y preso político del chavomadurismo, he visto y padecido de cerca esta farsa, “en carne propia”. Maduro no busca paz; busca perpetuarse. Trump debe ignorar esta carta y presionar con la fuerza de la verdad: más sanciones contra los integrantes de la pandilla de esa corporación criminal y más apoyo a la resistencia cívica que lideran el legítimo presidente electo, Edmundo Gonzalez y la líder que guía espiritualmente a nuestro pueblo, María Corina Machado. Esa es la única manera y vía para restaurar la democracia. Venezuela no será colonia de nadie, pero tampoco será rehén de un tirano. El pueblo clama libertad, y el «diálogo» de Maduro es solo humo para ocultar su rendición inminente. ¡Hasta que caiga el régimen, no habrá paz verdadera!

antonioledezma.net

El Ejército israelí confirmó este domingo que sus tanques ya están entrando en la ciudad de Gaza, como parte de su ofensiva para tomar la capital gazatí y desplazar de allí a su millón de habitantes.

En un comunicado, el Ejército afirma que las fuerzas de la 36 división «han comenzado su entrada a la ciudad de Gaza» dentro de la «Operación Carros de Gedeón II», el calificativo que usa para la ofensiva para invadir la ciudad.

عاجل الفرقة 36 تدخل إلى مدينة غزة

⭕️بدأت قوات الفرقة 36 الدخول إلى مدينة غزة في اطار عملية عربات جدعون 2 وذلك بعد أسبوعين من رفع الجاهزية للمرحلة القتالية الجديدة.

⭕️على مدار الايام الأخيرة هاجمت قوات الفرقة عشرات الأهداف الارهابية في قطاع غزة لعزل منطقة القتال وتمكين قوات… pic.twitter.com/FZFhqf7sX9

— افيخاي ادرعي (@AvichayAdraee) September 21, 2025
El mensaje indica que las tropas de esa división entraron en el territorio de la urbe tras «dos semanas de intensos preparativos para operaciones de combate ampliadas».

La nota se acompaña con imágenes de tanques israelíes y la frase «entrada de la división 36 en el territorio de la ciudad».

«En los últimos días, bajo el mando del mando de fuego de la división, se atacaron decenas de objetivos terroristas en la Franja de Gaza para separar la zona de combate y permitir la entrada de las tropas terrestres», añade.

Gazatíes huyen de ciudad de Gaza
El Ejército de Israel estima que unas 550.000 personas han huido de la ciudad de Gaza (norte), desplazadas forzosamente por la ofensiva contra la capital de la franja, desde que las fuerzas armadas recrudecieron sus ataques a mediados de agosto.

«Hasta ahora, más de 550.000 civiles han abandonado la ciudad de Gaza y se han movido hacia el sur», recogió un comunicado de las fuerzas armadas.

Además, tras la entrada anunciada por el Ejército este domingo de otra división en la capital gazatí, las fuerzas armadas aseguraron que tres divisiones (la 36, la 98 y la 162) «han completado su entrada en la ciudad de Gaza y comenzado a operar en los bastiones de Hamás».

Testimonios recogidos por EFE identifican, en la noche del sábado, combates, tiroteos y el uso de granadas en el barrio de Sabra, en el centro de la ciudad.

El Ejército denunció que Hamás trata de evitar que la población huya hacia el sur, si bien no presentó pruebas.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top