Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Voluntad Popular (VP) informó este viernes que sus activistas políticos Roland Carreño y Freddy Superlano fueron trasladados desde la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en Caracas, conocida como El Helicoide, hacia un nuevo centro de reclusión, cuya ubicación se desconoce.

La formación compartió un video de Aurora Silva, esposa de Superlano, en el que explica que acudió a El Helicoide y le comunicaron que ambos opositores habían sido trasladados el pasado domingo.

“No nos dieron ningún tipo de información. Sin embargo, por otras vías nos hemos enterado de que, posiblemente, estén en el Rodeo I”, señaló Silva.

Según indicó, al acudir a ese centro de detención, en el estado Miranda, tampoco le confirmaron ni desmintieron la versión.

VP exigió al Gobierno una prueba de vida de Superlano y Carreño, así como el respeto a sus derechos fundamentales, y cuestionó que el traslado se hiciera “sin notificar a sus familiares”.

Superlano fue detenido el 30 de julio de 2024, dos días después de las elecciones presidenciales; mientras que Carreño fue arrestado el 2 de agosto de 2024, en medio de la crisis postelectoral derivada de las denuncias de fraude de la Plataforma Unitaria.

Previamente, Carreño había sido detenido el 26 de octubre de 2020 bajo acusaciones de financiamiento al terrorismo, conspiración y tráfico ilícito de armas de guerra, y fue excarcelado el 18 de octubre de 2023, tras un acuerdo firmado entre el Gobierno y la PUD en Barbados.

EFE

Cinco helicópteros de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (JTF-B) del Comando Sur de Estados Unidos llegaron este viernes a Panamá para continuar con unos ejercicios iniciados en julio pasado en el marco de la cooperación para la defensa del Canal interoceánico y otras estructuras del país centroamericano.

Se trata de dos UH-60 Black Hawk y tres CH-47 Chinook, que participan en el ejercicio Panamax Alpha – Fase II, de entrenamiento y ejecución, que se desarrolla desde este viernes y hasta el 15 de septiembre, informó en un comunicado el Servicio Nacional Aeronaval (Senan).

Ahora «continuará el desarrollo de actividades de entrenamiento y de ayuda humanitaria, donde participarán personal especializado del Servicio Nacional Aeronaval, la Policía Nacional y el Servicio Nacional de Fronteras».

«La ejecución del ejercicio Panamax y los entrenamientos conjuntos contribuyen a fortalecer las capacidades operacionales de los estamentos de seguridad del Estado panameño, para la protección del Canal de Panamá», agregó la misiva oficial.

La fase I de este ejercicio se desarrolló en julio pasado con la participación de más de un centenar de fuerzas especiales de Panamá y Estados Unidos y cinco helicópteros del mismo tipo de los llegados este viernes al país centroamericano.

Los ejercicios conjuntos de EE.UU. y Panamá, que carece de Ejército desde 1990, son frecuentes tras la invasión estadounidense de 1989, más ahora que renovaron la cooperación en este campo mediante un memorando de entendimiento que generó cierta polémica en el país centroamericano porque prevé más presencia militar estadounidense temporal y rotativa.

La II fase de los ejercicios Panamax Alpha coincide con el despliegue militar sin precedentes en el Caribe que lleva a cabo EE.UU. como parte de la guerra que le ha declarado al narcotráfico, con el que vincula al Gobierno venezolano de Nicolás Maduro, por el que ofrece una recompensa de 50 millones de dólares.

«La ejecución del ejercicio Panamax y los entrenamientos conjuntos contribuyen a fortalecer las capacidades operacionales de los estamentos de seguridad del Estado panameño, para la protección del Canal de Panamá», agregó la misiva oficial.

La fase I de este ejercicio se desarrolló en julio pasado con la participación de más de un centenar de fuerzas especiales de Panamá y Estados Unidos y cinco helicópteros del mismo tipo de los llegados este viernes al país centroamericano.

Los ejercicios conjuntos de EE.UU. y Panamá, que carece de Ejército desde 1990, son frecuentes tras la invasión estadounidense de 1989, más ahora que renovaron la cooperación en este campo mediante un memorando de entendimiento que generó cierta polémica en el país centroamericano porque prevé más presencia militar estadounidense temporal y rotativa.

La II fase de los ejercicios Panamax Alpha coincide con el despliegue militar sin precedentes en el Caribe que lleva a cabo EE.UU. como parte de la guerra que le ha declarado al narcotráfico, con el que vincula al Gobierno venezolano de Nicolás Maduro, por el que ofrece una recompensa de 50 millones de dólares.

EFE

El dirigente político de oposición Andrés Velásquez denunció este sábado la acelerada inflación y la devaluación de los salarios de trabajadores y pensionados en Venezuela, lo que cataloga como época de la “trituración” del bolívar. 

“El dólar del hambre de Maduro, abrirá este lunes a 154,01, con lo cual el incremento está semana es de Bs. 5,57 ¿Frente a que nos encontramos? Estamos viendo la trituración de nuestra moneda, inflación disparada y más hambre y pobreza”, publicó el exdiputado a la Asamblea Nacional en la red social X

Agregó que, a la fecha, el salario mínimo es equivalente a 0,84 céntimos al cambio en dólares.

Según las publicaciones del Banco Central de Venezuela, el bolívar acumuló en agosto una caída del 15,34% frente al dólar estadounidense en el mercado oficial, donde el tipo de cambio cerró el mes en 147,08 bolívares por dólar.

Esto representa un incremento del 18,13% en referencia a julio, cuando la divisa estadounidense cotizaba a 124,51 bolívares.

El ministro de Defensa de Brasil José Mucio anunció ayer que su país no participará ni tomará partido en el enfrentamiento diplomático y político entre la administración de Nicolás Maduro en Venezuela y Estados Unidos. La declaración subraya la postura neutral de Brasil y su intención de priorizar la seguridad nacional y la estabilidad regional frente a tensiones externas.

En sus declaraciones, el ministro enfatizó que la estrategia brasileña se centra en proteger las fronteras, mantener la paz regional y evitar comprometer la diplomacia sudamericana en conflictos ajenos. Este pronunciamiento se produce en medio de la creciente presión internacional sobre el régimen de Maduro, que enfrenta sanciones y gestiones diplomáticas lideradas por Washington.

Analistas señalan que la intervención de un alto funcionario militar refuerza la señal de prudencia estratégica de Brasil, al tiempo que deja abierta la posibilidad de diálogo con todos los actores involucrados en la crisis venezolana.

El juez Edward Chen, del Distrito Norte de California, emitió este viernes una decisión que impide al Gobierno de los Estados Unidos cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para todos sus beneficiarios, incluyendo a los venezolanos.

En su fallo, Chen afirmó que la determinación de Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, de “anular la terminación del TPS de Venezuela fue arbitraria y caprichosa” y se basó en un “pretexto”. El juez destacó que no existe evidencia de un proceso adecuado de toma de decisiones por parte de la agencia y que la anulación se ejecutó con una rapidez sin precedentes, sin consultas internas ni con otras agencias gubernamentales.

“El tribunal falló en favor de los demandantes, concediendo su moción de juicio sumario, lo que significa que no habrá juicio para resolver el caso”, puntualizó Chen. Además, rechazó las solicitudes de los demandados para desestimar el caso o resolverlo a su favor.

Adelys Ferro, directora de Venezuela American Caucus, celebró la decisión: “Ganamos la batalla, todos los TPSianos están protegidos”. Se espera que un comunicado oficial precise que la restitución del TPS será efectiva para venezolanos y haitianos hasta octubre de 2026.

EFE

Vía DDC

La Administración del presidente Donald Trump anunció la prórroga hasta el 14 de septiembre de 2026 de las normas legales que permiten las exportaciones de Estados Unidos a Cuba, calificando estas ventas como “de interés nacional” para el país.

El anuncio se formalizó a través de un memorando de la Casa Blanca fechado el 29 de agosto y dirigido a los jefes del Departamento de Estado y del Tesoro, publicado oficialmente en el Registro Federal el 4 de septiembre. El documento autoriza la “continuación del ejercicio de ciertas autoridades en virtud de la Ley de Comercio con el Enemigo”, cuya vigencia estaba prevista para expirar el 14 de septiembre de 2025.

“De acuerdo con la autoridad que me confiere la sección 101(b) de la Ley Pública 95-223, continúo durante un año, hasta el 14 de septiembre de 2026, el ejercicio de esas autoridades con respecto a Cuba, según lo implementado por las Regulaciones de Control de Activos Cubanos, 31 CFR Parte 515”, señala el memorando firmado por Trump.

Las excepciones al embargo estadounidense que permiten las ventas de alimentos y productos agrícolas fueron aprobadas en 2000 durante la Administración de George W. Bush. Aunque Fidel Castro rechazó inicialmente estas compras, el régimen cubano realizó sus primeras adquisiciones en diciembre de 2001. Bajo la Administración de Barack Obama, estas transacciones se incrementaron.

Desde entonces, Cuba ha adquirido en Estados Unidos productos por un valor superior a 7.923 millones de dólares, incluyendo automóviles, equipamiento industrial y tecnológico, materiales de construcción, materias primas para la industria farmacéutica y productos médicos. Estados Unidos se mantiene como el principal proveedor de carne de pollo para la Isla, el producto cárnico más consumido por los cubanos y vendido en parte en dólares a través de tiendas estatales. Solo entre abril y mayo de 2025, las compras cubanas en Estados Unidos alcanzaron casi 205 millones de dólares.

En la narrativa oficial cubana, el llamado “bloqueo” funciona más como una excusa política que como una limitación real. El régimen lo emplea para justificar las carencias de alimentos, medicinas y servicios, desviando la atención de su propia gestión económica centralizada y de las restricciones internas que impone. Sin embargo, como reconocen recientes declaraciones de funcionarios cubanos, Cuba puede comprar libremente productos en Estados Unidos, incluidos alimentos básicos como pollo, lo que evidencia que las verdaderas limitaciones provienen de decisiones internas del Gobierno cubano y no del embargo estadounidense.

En agosto, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado señaló que funcionarios del régimen cubano han admitido públicamente que la narrativa sobre el “bloqueo” no se sostiene. La embajadora Johana Tablada y el primer ministro Manuel Marrero reconocieron que Cuba puede adquirir libremente productos en Estados Unidos, y que las restricciones internas provienen de decisiones del propio Gobierno.

“Es hora de libertades económicas reales para el pueblo cubano y no para las empresas dirigidas por los servicios de seguridad”, concluyó la entidad estadounidense en sus declaraciones en X.

A pesar de estas admisiones, la cúpula gobernante y los medios oficiales de Cuba continúan responsabilizando al embargo estadounidense por las privaciones que enfrenta la población en la Isla.

El presidente Donald Trump estaría considerando diversas opciones para llevar a cabo ataques militares contra los cárteles de la droga que operan en Venezuela, incluyendo la posibilidad de atacar objetivos dentro del país como parte de una estrategia más amplia destinada a debilitar al líder Nicolás Maduro, según difunde CNN News en una nota publicada pasadas las 9:00 de la noche de este viernes 5 de septiembre.

La nota se sustenta, siempre de acuerdo con el reporte del canal de noticias estadounidense, con base en fuentes informadas sobre los planes de la administración. Dos funcionarios de la Casa Blanca habrían informado a CNN que se enviaron 10 aviones de combate F-35 avanzados a Puerto Rico, donde una unidad de la Infantería de Marina realiza ejercicios de entrenamiento de desembarco anfibio.

El ataque mortal del martes contra una embarcación con drogas que salía de las costas orientales venezolanas fue un reflejo directo de esas opciones, según las citadas fuentes, y marcó una escalada significativa en la campaña de la administración Trump contra los cárteles de la droga, muchos de los cuales han sido designados como grupos terroristas.

“Varias fuentes informaron a CNN que el ataque del martes fue solo el comienzo de un esfuerzo mucho mayor para erradicar el narcotráfico en la región y potencialmente derrocar a Maduro”, se lee en la publicación de CNN.

Reporte bajo la lupa

En la nota se hace mención de la respuesta de Trump a un periodista este viernes. Cuando le preguntó al mandatario si le gustaría ver un cambio de gobierno en Venezuela: “No estamos hablando de eso. Pero sí del hecho de que [Venezuela] tuvo unas elecciones, unas elecciones muy extrañas, por decirlo suavemente”, dijo Trump, refiriéndose a la campaña presidencial del año pasado, marcada por acusaciones de fraude electoral.

Estados Unidos ha desplegado un considerable arsenal militar en el Caribe en las últimas semanas, una medida que, en parte, buscaba ser una señal para Maduro.

Buques armados con misiles Tomahawk, un submarino de ataque, diversas aeronaves y más de 4.000 marineros e infantes de marina estadounidenses se encuentran ahora desplegados cerca de Venezuela.

El gobierno de Trump vincular a Maduro con una misión antidrogas mucho más amplia, etiquetándolo como “narcoterrorista” con vínculos con algunos de los cárteles recientemente designados, y duplicando la recompensa por su arresto a 50 millones de dólares.

‘Luz verde’ para liquidar terroristas

A principios de este año, Trump autorizó a las fuerzas armadas a llevar a cabo operaciones letales contra los cárteles que su administración designó como grupos terroristas, según una fuente familiarizada con el asunto, detalla la nota de CNN. Esta medida, en la que el presidente pareció reivindicar la facultad de tratar a los presuntos contrabandistas no como criminales, sino como combatientes enemigos.

Al preguntársele el martes si Estados Unidos consideraría ataques en territorio venezolano contra el régimen de Maduro, el secretario de Estado Marco Rubio no descartó la posibilidad.

“Esta es una operación antidrogas”, declaró Rubio. “Vamos a enfrentar a los cárteles de la droga dondequiera que estén, dondequiera que operen contra los intereses de Estados Unidos”.

Rubio añadió más detalles sobre el ataque al barco el miércoles: “En lugar de interceptarlo, por orden del Presidente, lo hicimos estallar. Y volverá a ocurrir. Quizás esté sucediendo ahora mismo”, añadió.

Lo que esto significa en última instancia para Maduro aún no está claro. “Sin embargo, varias fuentes informaron a CNN que algunos funcionarios de Trump creen que el ataque de esta semana y futuros ataques contra narcotraficantes venezolanos podrían presionar a las personas del entorno de Maduro que se han beneficiado de los ingresos ilícitos de los cárteles, lo que podría presionarlos tanto que consideren maneras de derrocar al líder venezolano”, se lee en la publicación de CNN.

«Lo ideal es que Maduro se marche por su cuenta, que lea las señales de la situación», dijo al canal de noticias una fuente informada sobre los planes del gobierno. «Y luego creo que el mensaje es: ‘¿Lo quieren fácil o lo quieren difícil?'».

El gobierno de Trump está siendo intencionalmente ambiguo, dijo la fuente, advirtiendo que, hasta el momento, no hay indicios de que Trump haya decidido proceder con ataques militares contra objetivos dentro de Venezuela.

Sin embargo, dos funcionarios de la Casa Blanca, en declaraciones a CNN, también dejaron abierta la posibilidad de ataques similares en el futuro. Uno de ellos afirmó que Trump les ha dicho a los funcionarios de seguridad nacional y defensa que «si existe la oportunidad de matar terroristas, les dará luz verde de inmediato».

Aun así, hasta el viernes, la falta de respuestas había generado gran preocupación en Washington sobre la justificación legal, si la hubiera, que tendría la administración para el ataque del martes y cualquier acción militar adicional que pudiera ocurrir posteriormente.

Se había programado una sesión informativa sobre el ataque del martes para miembros del Congreso y personal selecto para la mañana del viernes, pero se canceló abruptamente sin explicación alguna, según fuentes familiarizadas con los planes. La cancelación fue tan de última hora que el personal ya se había reunido en una sala de conferencias en el Capitolio, según una de las fuentes.

El 7 de junio ocurrió el atentado contra Miguel Uribe Turbay. El senador falleció dos meses después, el 11 de agosto. El magnicidio de un precandidato presidencial puso a la sociedad frente a sus peores fantasmas, evocando temores y la aprehensión de volver a la época del terrorismo sin control. Se le llamaba “Estado fallido”. El homicidio de un candidato era noticia frecuente; el secuestro de un ciudadano, un hecho casi rutinario.

Tal vez el Estado colombiano no sea fallido hoy, pero la paz prometida en el acuerdo de 2016 no se ha cumplido, ni total ni parcialmente. La justicia transicional no está pensada para reinsertar narcotraficantes a la vida política, así proclamen ser “guerrilleros revolucionarios”. En consecuencia, el país es más inseguro desde entonces. El asesinato de un senador, que podría haber llegado a presidente, revela la magnitud de dicha inseguridad. El propio presidente Petro reconoció que el esquema de protección de Uribe Turbay había “disminuido extrañamente” el día del atentado, y que solicitaría por ello una investigación al Consejo de Seguridad.

Dicha situación había sido advertida por la familia. Ya en 2023 la Unidad Nacional de Protección calificó al senador con “riesgo extraordinario”, pero en 2024 no tuvo en cuenta que era candidato a la presidencia y, por lo tanto, se le debía reforzar aún más sus condiciones de seguridad. La familia argumenta una omisión, dado que también había solicitado incrementar la seguridad del senador en reiteradas oportunidades.

La desprotección de un senador atenta contra la integridad de todo un poder del Estado: el Legislativo. Obviamente, existe una cadena de responsabilidades específicas, burocráticas si se quiere, acerca de la “disminución extraña” de dicha protección, pero la responsabilidad política de última instancia siempre recae en el gobierno, sobre todo en el presidencialismo, en el cual, el jefe de Gobierno es también el jefe de Estado. El presidente habla como si estuviera en la oposición o, peor aún, fuera de las instituciones del Estado. De eso trata el “divorcio”.

En julio, apenas semanas después del atentado contra el senador Uribe Turbay, Colombia y Venezuela firmaron un memorando de entendimiento para crear una “Zona Económica Especial Binacional” en la frontera entre el departamento de Norte de Santander, en Colombia, y los estados venezolanos de Táchira y Zulia. Maduro declaró que aspira a que se amplíe. Ello comprendería toda la frontera, por demás porosa y con baja presencia estatal, propicia para el accionar del crimen organizado y los flujos financieros ilícitos, lo cual fortalecería a las economías criminales.

Asimismo, el departamento de Norte de Santander incluye el Catatumbo, un territorio con la segunda mayor concentración de cultivos de coca del país y donde la guerrilla del ELN opera a voluntad. Una región rica en petróleo, carbón y uranio, su ubicación estratégica la convierte en un hub de las rutas de cocaína. A mediados de enero de 2025 estalló un conflicto entre disidentes de las FARC y guerrilleros del ELN por el control de las mismas. En esos combates murieron más de 56 personas y fueron desplazadas más de 54.000.

Ambos grupos cuentan, a su vez, con la protección del régimen de Maduro. Son subcontratistas del Cartel de los Soles, según documentó el Departamento de Justicia de Estados Unidos en marzo de 2020 y el Departamento de Estado en julio de 2025. Dentro de Venezuela compiten por el control de las rutas de la cocaína y por el acceso a valiosos recursos en el Arco Minero del Orinoco.

En este contexto, la opacidad y el déficit de legitimidad de dicho acuerdo binacional, la consolidación de un sistema criminal en la frontera, con soberanías parciales controladas por bandas transnacionales y con el beneplácito del régimen de Maduro, representan una erosión de la soberanía estatal colombiana. Ello también pone en riesgo la certificación, pues implica un importante foco de contagio autoritario y desestabilización para Colombia y el resto de la región. Representa un daño colateral, lo que debilita la alianza estratégica con Estados Unidos justo cuando Washington aumenta la presión sobre la dictadura venezolana.

El 21 de agosto pasado, un atentado con explosivos contra una base militar en Cali y el derribo con drones de un helicóptero de la policía, en Antioquia, dejaron al menos 19 personas muertas y varias decenas de heridos. Las autoridades atribuyeron ambos hechos a dos fracciones disidentes de las FARC: el “Estado Mayor Central” y el “Estado Mayor de Bloques y Frentes”, respectivamente.

Antes formaban parte de una misma estructura, pero dichos grupos se dividieron en 2024. Desde entonces, el gobierno está enfrentado con el EMC. Tras conocerse los ataques, Petro pidió que las disidencias de Iván Mordisco —es decir, el EMC— fueran consideradas “terroristas y perseguidas en cualquier lugar del planeta”. Es así desde el fracaso de las negociaciones en marzo de 2024.

Sin embargo, dicho tratamiento contrasta con el del EMBF, con cuyo liderazgo, alias Calarcá, el gobierno se reunió el viernes 22 en el municipio de San Vicente del Caguán, en Caquetá. La reunión estaba agendada desde antes, “para negociar la paz”. Realizarla, no obstante, el ataque, y al día siguiente del mismo, revela inconsistencias para con los diferentes grupos terroristas. Asimismo, constituye un agravio para los policías asesinados, sus familias y toda la comunidad antioqueña.

Estos tres episodios arrojan luz sobre el gobierno de Gustavo Petro y su divorcio del Estado. Todo Estado tiene por objetivo la creación y reproducción de un orden. Esto depende de su capacidad de monopolizar el uso de la violencia legítima, para controlar el territorio; de su eficacia en definir y hacer cumplir derechos de propiedad, a efectos de reducir el riesgo del inversor, y de ahí su facultad de recaudar impuestos, para poder financiar al Estado mismo. Si el ciclo se retroalimenta, se hace virtuoso.

Se llama soberanía. Todos los Estados están obligados a cumplir las funciones enumeradas; las diferencias entre ellos radican en los grados de efectividad con que lo logran y en los mecanismos e instrumentos que usan a tal efecto. Eventualmente, ello incluirá el uso de la fuerza para el mantenimiento del orden público y la protección de la ciudadanía, ya sea ante amenazas externas o internas.

Estado y gobierno son mutuamente necesarios y dependientes. No son sinónimos, pero no se concibe al uno sin el otro. Cuando el Estado actúa, lo hace por cuenta del gobierno. Cuando el gobierno habla, es la voz del Estado. Un gobierno es fuerte en tanto sepa administrar con eficacia las instituciones del Estado. El problema es que, tanto en acciones concretas como en gestos, el gobierno de Petro ha desprotegido al Estado, debilitando con ello a su propio gobierno.

Tómese la decisión de exonerar 52 generales en el sexto día de su gobierno, los 30.000 uniformados que abandonaron el servicio, 27.000 de ellos de manera voluntaria, y la merma presupuestaria. Esto fue erosionando la moral y reduciendo la capacidad operativa de la fuerza pública, con la consiguiente reducción de la seguridad en los territorios. Los ataques terroristas recientes en Cali y Antioquia lo ejemplifican.

Pues la seguridad es un bien público y es socialmente redistributiva. A diferencia de los grupos de altos ingresos, que la compran en el mercado, los sectores de menores ingresos no pueden acceder a la seguridad privada. Así es como los más humildes son las principales víctimas de la criminalidad. No tener seguridad les impide ir a trabajar, a estudiar, a cuidar a un familiar enfermo. Un presidente, que además se considera progresista, no puede descuidar esa obligación del Estado.

Pero en Petro, lo gestual también debilita al Estado. Sus frecuentes referencias a “libertad o muerte” y “guerra a muerte” son incomprensibles. En realidad, evocan menos a Bolívar que a los métodos políticos violentos, su pasado antisistema y a aquel Estado fallido.

¿Además, contra quién sería esa guerra a muerte hoy? El jefe de Estado es él mismo.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, rechaza ir a Moscú para reunirse con su homólogo ruso, Vladímir Putin, una propuesta del jefe del Kremlin que el mandatario ucraniano interpreta como un intento de prolongar la guerra y a la que responde que su enemigo puede viajar a Kiev a reunirse con él.

«Él puede venir a Kiev» a reunirse, señaló Zelenski en una entrevista a la cadena de televisión estadounidense ‘ABC’ desde Ucrania.
«No puedo ir a Moscú cuando mi país está a diario bajo ataque de misiles. No puedo ir a la capital de este terrorista», recalcó, en referencia a Putin.

Moscú no puede ser el lugar de una reunión

Zelenski subrayó que el jefe del Kremlin es muy consciente de que Moscú no puede ser el lugar de una reunión entre los dos mandatarios.

«Él lo sabe», sostuvo, y repitió en varias ocasiones que Putin no busca un encuentro con él al continuar la guerra en Ucrania.
Después de mencionar a Moscú ya en China como lugar de una posible cumbre entre los dos presidentes, Putin reiteró la víspera en Vladivostok su propuesta.

«La próxima vez, si alguien quiere realmente reunirse con nosotros, estamos listos. El mejor lugar para ello es la capital de la Federación Rusa, la ciudad-héroe Moscú», afirmó Putin en el Foro Económico Oriental, donde también calificó de «gratuita» la propuesta de Kiev de que la reunión tenga lugar en un tercer país.

Al mismo tiempo, aseguró que a día de hoy no le ve sentido a dicha reunión, en gran medida debido a la supuesta falta de legitimidad de Zelenski como jefe de Estado ucraniano, ya que Moscú considera que expiró un mandato que la Constitución no le permite prolongar incluso en caso de guerra.

«No le veo mucho sentido. ¿Por qué? Porque llegar a un acuerdo con la parte ucraniana es prácticamente imposible sobre los asuntos clave. Incluso si hay voluntad política, lo que dudo, existen dificultades jurídico-técnicas», afirmó.

Rusia lanzó 1.300 drones y 900 bombas en una semana

Zelenski denunció este sábado que Rusia ha lanzado desde principios de septiembre más de 1.300 drones suicidas, cerca de 900 bombas aéreas guiadas y hasta cincuenta misiles contra el país, pese a afirmar en público que está dispuesto a buscar el fin de la guerra.

En un mensaje en la red social X, Zelenski dijo que anoche, la infraestructura civil volvió a ser atacada por Rusia y que en total durante la primera semana de este mes los rusos atacaron las regiones de Cherníguiv, Járkov, Odesa, Jersón, Kiev, Zaporiyia, Dnipró, Kirovogrado, Jmelnitski, Zhitómir, Volinia, Ivano-Frankivsk, Rivne y Leópolis.

«Las explosiones resonaron prácticamente en todas las regiones de Ucrania», sentenció.

«Rusia sigue prolongando esta guerra y busca convertir la diplomacia en una farsa absoluta. Y esto debe afrontarse con una respuesta unida: frente a los ataques y la destrucción, frente al desprecio por los esfuerzos diplomáticos y el diálogo civilizado», sostuvo Zelenski.

Indicó que el presidente de EE.UU., Donald Trump, «tiene toda la razón» cuando afirma que se necesitan restricciones efectivas al comercio de petróleo y gas ruso para que la diplomacia vuelva a encarrilarse.

«Debemos reforzar la presión de las sanciones, aumentar el suministro de armas a Ucrania y garantizar que invasiones como esta no puedan repetirse en el futuro. Una paz duradera requiere garantías de seguridad reales y funcionales»,dijo sobre las negociaciones que mantiene con sus socios occidentales para un nuevo paquete de sanciones y el apoyo posterior a un alto el fuego para velar por su cumplimiento.

Ucrania derriba 68 de 91 drones suicidas

Las defensas antiaéreas ucranianas derribaron en las últimas horas 68 drones de un total de 91 lanzados por Rusia sobre el país, según el parte diario de la Fuerza Aérea de Ucrania.

Según el boletín de este sábado, en la pasada noche Rusia atacó Ucrania con drones de ataque tipo Shahed y drones señuelo de distintos tipos desde territorio ruso.

La mayoría de los drones fueron derribados por la aviación, las tropas de misiles antiaéreos, las unidades de guerra electrónica y sistemas no tripulados, así como por los grupos móviles de fuego de las Fuerzas de Defensa de Ucrania.

No obstante, se registraron impactos de 18 drones de ataque en ocho localidades y la caída de fragmentos de drones derribados en cuatro.

El presidente de Guyana, Irfaan Ali, anunció el miércoles 3 de septiembre su victoria en las elecciones presidenciales de este pequeño país sudamericano, que posee las mayores reservas de crudo per cápita del planeta.

El líder de centroizquierda, de 45 años, prometió reducir la pobreza en un país de 850.000 habitantes, apalancado en su riqueza petrolera. También deberá gestionar la delicada disputa por la región del Esequibo, rica en petróleo y minerales, reclamada por Venezuela, bajo el liderazgo del dictador Nicolás Maduro.

“Las cifras son claras. El PPP/Cívico (su partido) obtuvo una victoria aplastante. Tenemos una amplia mayoría y estamos listos para sacar adelante al país”, declaró Ali a la AFP.

Aunque la Comisión Electoral (Gecom) aún no ha publicado los resultados oficiales, el recuento está previsto para el jueves a las 08:00 a.m. (hora local). Según el Centro Carter y la Unión Europea, los comicios fueron plurales y sin “irregularidades significativas”, aunque destacaron el ventajismo del partido de Ali.

Durante su mandato, Ali inauguró múltiples proyectos públicos, incluyendo hospitales, carreteras, comisarías de policía y servicios de transporte. Proveniente de la comunidad musulmana de origen indio, considerada mayoritaria en el país, Ali derrotó hace cinco años al entonces presidente David Granger, obteniendo la presidencia con un sistema de elección de una sola vuelta.

La composición exacta del Parlamento, que podría permitir la formación de coaliciones opositoras, se conocerá cuando la Gecom anuncie los resultados oficiales. Medios locales señalan que Azruddin Mohamed, apodado el “Trump guyanés”, habría quedado en segundo lugar. Mohamed, objeto de sanciones estadounidenses, fundó hace tres meses su propio partido, Ganar/Invertimos en la Nación (WIN). El opositor de izquierda Aubrey Norton, de la Asociación para una Nueva Unidad (APNU), sería el gran perdedor de estos comicios.

Un nuevo “país rico”

Guyana inició la explotación petrolera en 2019 y aspira a producir un millón de barriles diarios en 2030, frente a los 650.000 b/d actuales. La riqueza petrolera ha permitido cuadruplicar en cinco años el presupuesto estatal, alcanzando 6,7 mil millones de dólares en 2025, con el mayor crecimiento económico de América Latina (43,6% en 2024).

“Debido a su nueva riqueza, el mundo tiene los ojos puestos en Guyana. Pronto será un país rico, y la pregunta es si será un país rico poblado por pobres o un país rico basado en una democracia que no excluya a las personas del sistema”, señaló Jason Carter, jefe de la misión de observación del Centro Carter.

Ali enfatizó en campaña los logros de su gobierno financiados con los nuevos ingresos petroleros y prometió continuar trabajando en beneficio de la población, a pesar de las críticas opositoras sobre el alto costo de vida y la desigualdad.

AFP

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top