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El presidente Donald Trump volvió a amenazar a Rusia con la aplicación de “sanciones masivas” por la guerra en Ucrania, a menos que se alcance un acuerdo en aproximadamente dos semanas. La advertencia llega tras una reunión no concluyente con el presidente Vladímir Putin.

“No estoy contento con nada de esa guerra; nada, nada contento. Creo que en las próximas dos semanas descubriremos qué rumbo tomará. Y más me vale estar muy contento”, dijo Trump el viernes en declaraciones a periodistas en el Despacho Oval.

Trump añadió que entonces tomará una decisión “si se trata de sanciones masivas o aranceles masivos o ambos, o no hacemos nada y decimos: ‘es su lucha’”.

Cumbre en Alaska y perspectivas de tregua

La amenaza se produce después de que Trump exigiera un alto el fuego antes de reunirse con Putin en Alaska hace una semana. Tras esa cumbre, el mandatario estadounidense se mostró optimista sobre un eventual acuerdo, pero la posibilidad de una tregua se debilitó en los días posteriores, al mostrarse los funcionarios rusos evasivos respecto a una reunión entre Putin y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski.

Moscú también insiste en que Rusia debería tener voz en las medidas de seguridad para Ucrania.

Zelenski: “Trump es la única persona que puede detener a Putin”

En Kiev, durante una conferencia de prensa conjunta con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Zelenski reiteró su disposición tanto a una reunión bilateral con Putin como a un formato trilateral que incluya a Trump.

“Él es actualmente la única persona que puede detener a Putin”, afirmó el mandatario ucraniano.

Amenazas recurrentes

No está claro hasta qué punto debe tomarse en serio esta nueva advertencia. Trump suele recurrir a plazos de “dos semanas” como recurso político para ganar tiempo.

El mes pasado, amenazó con aplicar aranceles de 100 % a Rusia si no aceptaba una tregua, y el 28 de julio dio a Moscú diez días para alcanzar un alto el fuego. Ninguno de esos plazos se cumplió ni generó medidas concretas.

El propio equipo de Trump también ha transmitido mensajes contradictorios. El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo el domingo pasado a NBC News que no creía que “nuevas sanciones contra Rusia lo obligaran a aceptar el alto el fuego”.

Trump y Putin, entre la tensión y el gesto personal

Pese a su advertencia, Trump mostró el viernes una foto con Putin tomada en su cumbre de Alaska y dijo que se la firmaría al líder ruso. También sugirió que Putin podría asistir al Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá.

“Ha sido muy respetuoso conmigo y con nuestro país, pero no tanto con los demás. Es un hombre llamado Vladímir Putin, que creo que vendrá, dependiendo de lo que suceda”, concluyó Trump.

Reuters

Nicolás Maduro aseguró este viernes que el país ha recibido una inversión cercana a los 1.500 millones de dólares para el desarrollo de 300.000 hectáreas en el oriente del país. El anuncio se produjo en un acto transmitido en cadena nacional donde el mandatario vinculó esta iniciativa con la meta de convertir a Venezuela en un proveedor regional de alimentos.

Maduro no especificó la procedencia de los recursos ni las condiciones de financiamiento. La ausencia de detalles genera interrogantes en torno a la viabilidad del proyecto en un contexto de restricciones de crédito internacional y sanciones financieras que limitan el acceso del país a capitales extranjeros.

El mandatario planteó que esta inversión permitirá impulsar la producción nacional y contrarrestar las dificultades económicas internas. «Lo que viene es paz, inversiones, trabajo económico, producción y seremos el granero de América», afirmó.

El anuncio se dio en paralelo a un nuevo episodio de tensión con Estados Unidos, luego de que la Casa Blanca advirtiera que evalúa el envío de buques y personal militar al mar Caribe para reforzar operaciones antidrogas. En respuesta, Maduro acusó a Washington de promover un «cambio de régimen» por la vía «terrorista y militar».

La disputa añade presión a una economía que, pese a signos de recuperación en algunos sectores productivos, continúa afectada por inflación elevada, caída del ingreso real y limitada capacidad de financiamiento. En este escenario, los 1.500 millones de dólares anunciados adquieren relevancia, aunque su impacto dependerá de la transparencia en la ejecución y del origen del capital, factores que el Gobierno no ha aclarado.

EFE

El BCV realizó tres ventas de divisas en la semana que culmina este viernes 22 de agosto, en función de mantener bajo control el movimiento del tipo de cambio oficial.

El Banco Central de Venezuela (BCV) vendió 93 millones de dólares a la banca por concepto de intervención cambiaria esta semana, 13 millones más que en la semana anterior, mientras el tipo de cambio oficial subió 3,70% en comparación con el tipo de cambio vigente del pasado viernes 15 de agosto para ubicarse este día 22 en 140,66 bolívares.

El precio promedio del dólar en las mesas cambiarias de la banca desaceleró, esta semana, su incremento en comparación con la variación de 4,28% que presentó en el período semanal anterior.

En concreto, el ente emisor colocó 70 millones de dólares el pasado lunes 18 de agosto y complementó con dos ventas adicionales de 13 millones el jueves 21 y 10 millones más este viernes 22. Esta es la colocación semanal más elevada en lo que va de mes.

Desde junio pasado el BCV ha normalizado que las intervenciones semanales en el mercado cambiario tengan una venta complementaria o extensión como mecanismo de ajuste de la oferta ante el constante incremento de la demanda en el mercado bancario.

En lo que va de año, el Banco Central ha realizado 34 intervenciones en las cuales ha vendido hasta ahora 2.563 millones de dólares a las instituciones bancarias en lo que va de 2025, una cifra que sigue siendo inferior a la del período equivalente de 2024, cuando el BCV había acumulado un costo de intervención de 3.369 millones de dólares.

El hecho de que la intervención cambiaria sea menor este año se explica por el cambio de estrategia que el BCV hizo a partir de octubre pasado, cuando comenzó el ajuste progresivo del precio del dólar. Desde entonces, el tipo de cambio oficial ha subido 280,99%.

La variación acumulada del precio oficial del dólar en lo que va de año es de 170,86%.

Banca y Negocios

Según el portal financiero, la retención afecta a compañías no estadounidenses como Repsol, Eni y Maurel & Prom

El Gobierno de los Estados Unidos estaría “reteniendo la aprobación para que varias grandes petroleras operen en Venezuela”.

Esto “intensifica la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, incluso mientras se permite a Chevron trabajar en el país”.

La retención afectaría a las empresas “no estadounidenses” como “la española Repsol, la italiana Eni y la francesa Maurel & Prom”, según reveló este viernes 22 de agosto el portal especializado en notas económicas Bloomberg.

Según Bloomberg esto significaría “un delicado equilibrio que intenta mantener Washington, mientras sus funcionarios ponderan consideraciones geopolíticas, financieras y energéticas”.

La ONG Transparencia Venezuela advirtió sobre la existencia de una red de buques petroleros fantasmas que operan en aguas venezolanas y que estarían facilitando el desvío de recursos públicos en la comercialización del crudo nacional.

Según el informe, en julio de 2025 arribaron 92 embarcaciones a puertos venezolanos, de las cuales al menos 24 ocultaron su identidad apagando los sistemas de rastreo. De ellas, 12 fueron catalogadas como tanqueros “furtivos” por firmas internacionales de monitoreo. El reporte agrega que otras alternaron señales para dificultar su seguimiento, lo que sugiere un patrón sistemático de evasión y manipulación de datos.

Las prácticas detectadas incluyen el uso de banderas de conveniencia de países como Panamá, Islas Marshall y Liberia, así como técnicas de spoofing para falsear información de ubicación. Transparencia también identificó la participación de buques sancionados por la OFAC, como el Rosalin (San Tomé y Príncipe) y el María Cristina (Cuba), además de la operación del Bandra/Sensus, vinculado a la llamada “flota oscura” rusa.

Los destinos más frecuentes fueron China, Cuba, Países Bajos y Rusia, con al menos cinco operaciones de trasiego de crudo ship-to-ship frente a la bahía de Amuay, donde se detectó la presencia simultánea de 24 embarcaciones sin señales activas.

La organización advierte que esta red opaca genera un riesgo permanente de desvío de fondos, recordando que entre 2019 y 2023 PDVSA acumuló cuentas por cobrar por unos USD 16.960 millones, sin claridad sobre su recuperación.

El informe también contextualiza la fragilidad económica: el bolívar perdió 57,25% de su valor frente al dólar entre enero y julio de 2025 y la inflación acumulada alcanzó 229%, mientras fuentes oficiales reportan un crecimiento petrolero que contradice las proyecciones independientes de contracción del 4% para este año.

Finalmente, Transparencia Venezuela subraya que el monopolio estatal sobre el petróleo ha consolidado un sistema de opacidad y corrupción estructural que se agrava con las maniobras de evasión internacional. Aunque la nueva licencia otorgada a Chevron podría abrir un canal formal de exportación, el alcance de esta medida depende aún de decisiones regulatorias futuras.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, declaró este viernes que percibe “una luz al final del túnel” en los vínculos bilaterales con Estados Unidos, tras la reciente cumbre celebrada en Alaska con su homólogo estadounidense, Donald Trump.

Durante una visita al Centro Nuclear Federal Ruso en Sarov, Putin calificó el encuentro como “muy bueno, significativo y franco” y expresó confianza en que el liderazgo de Trump será decisivo para revertir la etapa de mínimos históricos entre Moscú y Washington.

“Con la llegada del presidente Trump, creo que por fin se ha vislumbrado una luz al final del túnel. Confío en que sus cualidades de liderazgo son una buena garantía de que se restablecerán las relaciones”, afirmó Putin.

El mandatario ruso destacó, además, el interés en impulsar acuerdos comerciales y cooperación en el Ártico, subrayando las “enormes” reservas minerales de la región y mencionando que la empresa rusa Novatek ya desarrolla operaciones en la zona. Incluso planteó la posibilidad de proyectos conjuntos con Estados Unidos, no solo en territorio ruso, sino también en Alaska.

Sombra de Ucrania y sanciones

Aunque la cumbre no produjo avances concretos en torno al conflicto en Ucrania, Putin insistió en el optimismo de su gobierno respecto a una normalización gradual. Sin embargo, las relaciones siguen en su punto más bajo desde la Guerra Fría, en medio de las tensiones por la guerra y las sanciones internacionales.

Por su parte, Trump advirtió este viernes que en un plazo de dos semanas tomará una “decisión importante” sobre los esfuerzos de paz en Ucrania. Desde el Despacho Oval, señaló que el Kremlin podría enfrentar “sanciones masivas” o, en caso contrario, Estados Unidos podría optar por no intervenir directamente.

“No estoy contento con el ataque ruso del jueves que alcanzó una fábrica estadounidense en Ucrania y no estoy contento con nada que tenga que ver con esa guerra”, dijo Trump, mostrando a la prensa una fotografía junto a Putin tomada en la cumbre de Alaska.

El presidente estadounidense dejó claro que su decisión dependerá de si se concreta un encuentro entre Putin y el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, aunque Moscú descartó de inmediato esa posibilidad.

Expectativas globales

Trump explicó que evaluará la actitud de las dos partes antes de definir el rumbo de Washington:

“Esto requiere de dos partes. Entonces tomaré una decisión sobre lo que haremos, y será muy importante. Incluye sanciones, aranceles, ambas cosas o incluso no hacer nada y decir: ‘es su pelea’”.

Mientras tanto, la comunidad internacional sigue atenta al desarrollo de la situación, con la expectativa puesta en los próximos anuncios de Moscú y Washington respecto al futuro de la guerra en Ucrania y el posible reacomodo de la relación bilateral.

(Con información de AFP y Reuters)

Con palabras muy duras, Israel reaccionó al informe de la ONU que confirmó que hay hambruna en la Gobernación de Gaza (centro-norte de la Franja de Gaza), y que se espera que a finales de septiembre se extienda a la de Deir Al-Balah (centro) y a la de Jan Younes (sur). La ONU advirtió que 500 000 personas se encontraban en una situación «catastrófica». Israel lo niega. Asegura que “no hay hambruna en el enclave palestino”.

La ONU declaró oficialmente el viernes la hambruna en Gaza, la primera en afectar a Medio Oriente, después de que sus expertos advirtieran que 500 000 personas se encontraban en una situación «catastrófica». Israel asegura que la ONU se ha desviado de sus propias reglas para fabricar un documento “a medida para la falsa campaña de Hamás”. Para Benjamin Netanyahu, el primer ministro israelí, se trata de una mentira descarada.

“Israel no tiene una política de hambruna. Israel tiene una política de prevención del hambre». «En Gaza los únicos en hambruna son los rehenes israelíes», según un comunicado de la oficina de Netanyahu. Israel contraataca. “Se trata de un informe hecho a medida basado en datos falsos y parciales que provienen en parte de Hamás”. El informe de la ONU «ignora los esfuerzos humanitarios de Israel y los robos sistemáticos de la ayuda [alimentaria] que ha cometido Hamás», lamenta Israel, para quien este informe no tiene ningún valor.

Durante décadas las relaciones entre Israel y las agencias de la ONU han sido tensas, pero se han venido deteriorando aún más desde el 7 de octubre de 2023, especialmente con la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), el principal organismo que asegura la ayuda en Gaza. Israel lo acusa de perpetuar el estatus de refugiado palestino, el cual permitiría a los palestinos en el exterior a regresar algún día a este territorio, aún después de varias generaciones. Israel también acusó a empleados de la UNRWA de una supuesta participación en los ataques del 7 de octubre, pero la inteligencia estadounidense pone en duda dichos argumentos.

Falta de voluntad política

El informe publicado por la ONU se suma a la larga lista de reportes de instituciones internacionales que han alertado sobre el riesgo de hambruna, crímenes de guerra e incluso genocidio en Gaza. Sin embargo, a pesar del historial, no se hace nada para ponerle fin, dijo en entrevista para RFI el vicepresidente de la Asociación de Juristas por el Respeto del Derecho Internacional (Juristes pour le Respect du Droit International, en francés), el magistrado Ghislain Poissonnier.

“Hace varios meses que las agencias de la ONU y respetadas ONGs internacionales, como Médicos sin Fronteras o Human Rights Watch, alertan sobre el riesgo inminente de hambruna. No han sido escuchadas por la comunidad internacional, que no ha presionado a Israel. Hoy comprobamos que hay una situación de hambruna. Ni Francia ni los Estados europeos han tomado medidas concretas para sancionar ni han ejercido presión sobre Israel para que la situación cambie sobre el terreno, y que el riesgo de genocidio no se siga considerando sólo como un riesgo. Desde hace 20 meses constatamos que la situación empeora y que lo que se anunciaba como un riesgo hoy se está materializando”.

Para el magistrado el problema no se encuentra en el terreno de las leyes porque no basta con “caracterizar jurídicamente los crímenes y la situación en Gaza”. Para él, el problema principal “reside en que no hay voluntad política para prevenir estos crímenes, para impedirlos y, sobre todo, para reprimirlos”.

“Esto requiere que los Estados actúen concretamente, tomando, por supuesto, iniciativas políticas, militares y diplomáticas. Pero también que detrás haya toda una movilización que se comprometa a que estos crímenes sean sancionados. Es decir, investigaciones que se lleven a cabo, sanciones que se impongan, el inicio de acciones penales, etcétera”, explicó.

Para denunciar la falta de sanciones contra Israel, considerada como una forma de complicidad pasiva, la Asociación de Juristas presentó ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), un recurso contra la Comisión Europea y contra el Consejo de la Unión Europea.

RFI

La policía de Colombia capturó a Luis Vera Fernández, alias Mono Luis, hermano del líder guerrillero más buscado del país, Iván Mordisco, durante un operativo en una zona rural cercana a Bogotá, anunció el viernes (22.03.2025) el presidente Gustavo Petro. Alias Mono Luis «salió de la zona de movilidad» de Mordisco con el propósito de «actuar como representante en sus negocios criminales y reuniones clandestinas», refirió la Policía.

Según un video de la policía que mostró el mandatario, el hombre «lidera actividades de narcotráfico, finanzas ilícitas y logísticas» para el bloque liderado por Mordisco conocido como el Estado Mayor Central (EMC), compuesto por rebeldes que se apartaron del histórico acuerdo de paz de 2016 entre el gobierno y la guerrilla de las FARC. El hombre fue detenido por una decena de agentes de fuerzas especiales con cascos tácticos y fusiles automáticos en una casa de campo del municipio de El Peñón, en Cundinamarca (centro).

Según un comunicado de la Policía, Luis Vera Fernández es el hermano y el «principal operador de confianza» de Néstor Gregorio Vera Fernández, más conocido como ‘Iván Mordisco’, por cuya captura el Gobierno ofrece cerca de un millón de dólares. Con más de 11 años de trayectoria criminal, Luis Vera Fernández está acusado de haber consolidado redes de narcotráfico, finanzas ilícitas y logística en el sur del país.

Uno de los frentes del EMC es señalado por el ataque con un camión bomba que el jueves mató a siete civiles y dejó 79 heridos, de los cuales 37 ya fueron dados de alta, cerca de una base aérea militar en Cali (suroeste), la tercera ciudad más poblada del país. Los disidentes aumentaron su presión contra la fuerza pública desde que Mordisco abandonó el proceso de negociaciones de paz con el gobierno de Petro en 2024, tras un año de acercamientos.

Con su política de «Paz Total», Petro intenta desmovilizar mediante el diálogo a todas las estructuras criminales del país, pero críticos señalan que su gobierno fue indulgente con las organizaciones en medio de las negociaciones y descuidó a las fuerzas de seguridad. Mordisco es el criminal más buscado del país y Petro lo compara con el barón de la cocaína Pablo Escobar. Según las autoridades, huye por la Amazonía tras ser herido en un operativo.

DW

La precariedad jurídica en la tenencia de tierras inhibe la llegada de una mayor cantidad de inversionistas, advierte Osman Quero, nuevo presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro).

Admite que Venezuela ha experimentado en los últimos años el aumento de su superficie destinada a la siembra. Todos los años, los agricultores aumentan su capacidad de producción y la cuota que mantienen en el mercado interno. Sin embargo, el campo venezolano adolece por falta de créditos e inversiones.

“En el país hay inversionistas, personas que pueden invertir en el campo venezolano. Pero la precariedad que tiene la tenencia de tierras y la precariedad que tiene el sector agrícola nacional hace difícil que estas inversiones se concreten”, dijo Quero en Fedecámaras radio.

No obstante, pese a esta problemática, el sector agrícola nacional sigue haciendo esfuerzos por crear mecanismos de financiación. Desde aplicaciones como Crediagro hasta una reciente comisión de trabajo con la Bolsa de Valores de Caracas son muestra de los esfuerzos de los agricultores por hallar alternativas.

También se mencionó la situación del próximo ciclo de siembra. “Esta semana la cosecha de arroz arranca. Creemos que puede haber un aumento en el área sembrada y también en el rendimiento por hectárea. Este es uno de los rubros que se ha mantenido creciendo y que ha favorecido al campo venezolano. En el caso del maíz, con la excepción de este año por las precipitaciones, también es un rubro que venía aumentando su área de siembra”, precisó Quero.

Vía Washington Post

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que el gobierno federal tomará una participación del 10% en Intel, uno de los mayores fabricantes de semiconductores del mundo, tras llegar a un acuerdo con su director ejecutivo, Lip-Bu Tan.

Trump valoró el trato en unos 10.000 millones de dólares y aseguró que fue producto de una conversación directa con Tan: “Creo que debería pagarnos el 10% de su empresa. Le dije que sería bueno tener a Estados Unidos como socio. Estuvo de acuerdo, y así lo han hecho”, declaró el mandatario durante un acto público.

El secretario de Comercio, Howard Lutnick, calificó el hecho como “una noticia histórica” y destacó que la adquisición fortalecerá el liderazgo tecnológico de Estados Unidos en la industria de los semiconductores.

Intel no emitió comentarios oficiales, aunque las acciones de la compañía subieron un 7% en Wall Street tras el anuncio presidencial.

Un precedente poco común

Si bien el gobierno estadounidense ha tomado participaciones en empresas privadas en circunstancias de crisis —como ocurrió en 2009 con General Motors durante la administración de Barack Obama—, esta intervención se considera extraordinaria.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había confirmado a principios de semana que el gobierno buscaba una participación en Intel, lo que despertó críticas y apoyos inesperados. El senador republicano Rand Paul calificó la medida como un “paso hacia el socialismo”, mientras que el independiente Bernie Sanders la aplaudió por ofrecer un retorno a los contribuyentes tras las millonarias subvenciones públicas recibidas por la empresa.

Intel entre la presión y la transición

La compañía, otrora líder mundial en semiconductores, atraviesa un período complejo tras años de decisiones cuestionadas, pérdidas millonarias y la presión competitiva de rivales como Nvidia y Taiwan Semiconductor Manufacturing Company.

Lip-Bu Tan, nombrado director ejecutivo tras la salida de Pat Gelsinger en 2024, había generado inquietud en Washington por sus inversiones en China. Sin embargo, Trump destacó que tras reunirse con él cambió de percepción: “Me cayó muy bien, es un hombre muy bueno y en cierto modo una víctima”.

El trasfondo estratégico

Intel fue el principal beneficiario de la Ley de Chips impulsada durante la administración Biden, recibiendo alrededor de 11.000 millones de dólares en subvenciones a cambio de expandir su capacidad productiva en territorio estadounidense.

La compañía se ha comprometido a invertir más de 90.000 millones de dólares en nuevas instalaciones, aunque recientemente canceló proyectos en Europa y retrasó una planta clave en Ohio.

A diferencia de Nvidia, que depende de productores taiwaneses, Intel mantiene producción propia de chips, lo que la convierte en un activo estratégico para el esfuerzo de reindustrialización tecnológica en EE. UU.

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