Armando Esteban Quito

La líder opositora María Corina Machado reiteró este sábado su llamado a los venezolanos para estar «alertas» a «las señales» y preparados para «hacer lo que hay que hacer en el momento preciso», para concretar el cambio que la mayoría del país votó en las elecciones presidenciales del 28 de julio.

Monitoreamos

«El fin de este régimen en Venezuela está mucho más cerca de lo que muchos se imaginan. Estamos a un paso de ese cambio tan anhelado, un paso que aún debemos dar. Y, por eso les repito, estemos alertas, escuchen las señales, preparemos el corazón, la mente y el cuerpo para hacer lo que hay que hacer en el momento preciso de hacerlo. Es muy poco lo que nos falta ya», expresó en un mensaje de audio difundido por sus redes sociales.

María Corina aseguró que «nunca hemos estado tan cerca del triunfo final» y que «no hay nada que sea imposible para quien pone el corazón, la mente, la voluntad en ese objetivo que nos hemos trazado».

A quienes tiene «poca fe» les dijo que vean lo sucedido en Siria, donde fue derrocada la sanguinaria dictadura de Bashar Al Assad tras más de 50 años de dinastía familiar en el poder.

«En Siria durante décadas se impuso allí un régimen de fuerza, que sembró el terror en la gente. Un régimen militarista, que metía en mazmorras a miles de presos políticos que los maltrataba sin piedad. Un régimen que se lucrába del narcotráfico, que sobrevivió a una guerra civil de más de una década y donde parecía que ni una hoja se movía sin el consentimiento del tirano. Y, sin embargo, en cuestión de días ese régimen se desmoronó. Se cayó porque estaba hueco por dentro. Aislado internacionalmente, sus socios, Rusia e Irán, están en crisis profundas, esos mismos que supuestamente y que vendrían en auxilio de Maduro. Por su economía disfuncional se cayó, y porque muchas cosas estaban pasando debajo de la mesa sin que nadie se diera cuenta. Pero sobre todo cayó porque la gran mayoría de la población no los quería», analizó.

Según la Asociación Estadounidense de Psicología, existen una serie de factores estresantes que se acumulan y afectan nuestro ánimo a fin de año. Desde los gastos extras por las fiestas, comprar regalos para todos, tener muchos eventos y despedidas hasta extrañar a seres queridos, padecer conflictos familiares y/o problemas relacionados con la comida o el alcohol. Mucha gente también experimenta soledad o melancolía y otras no tienen ganas de celebrar debido a sentimientos de dolor y pérdida.

Por: Silvia Pardo – Infobae

La doctora Cynthia Dunovits, médica especialista en psiquiatría y jefa de la División de Psicofarmacología del Hospital de Clínicas de la UBA (MN 123.009) explicó a Infobae: “El estrés es una respuesta adaptativa a la incertidumbre, a la amenaza del cambio y al aumento de demanda que se da en este momento del año. Nuestro sistema de alarma genera un aumento de la capacidad de respuesta. Por eso nos sentimos más alertas, más nerviosos, lo que repercute en nuestra calidad de sueño, en nuestro apetito y en otros síntomas”.

La médica agregó que “las dificultades económicas, exacerban las expectativas y la incertidumbre. Toda decisión o cambio genera una respuesta adaptativa de estrés”. En coincidencia, el doctor en Psicología Flavio Calvo (MN 66869), docente, tallerista y autor afirmó a Infobae que con el fin de año el estrés aumenta, a veces por las imposiciones laborales y a veces por la propia autoexigencia.

“Existe esta ilusión de ‘hay que hacerlo antes de fin de año’ y es así que surgen una serie de demandas: ‘Este trabajo tiene que estar terminado antes de fin de año’ ‘Tenemos que vernos antes de que termine el año’… Todo esto nos carga de exigencias innecesarias que solo producen ansiedad y estrés. Entonces es preciso establecer prioridades sobre qué realmente es necesario hacer y qué no”, dijo Calvo.

Y agregó: “Muchas veces el estrés surge por las fiestas, y esto se convierte en una contradicción en sí misma. Fiesta es algo que se hace para divertirse o celebrar un acontecimiento, si “festejar” me va a dejar de hacer feliz, ya no es fiesta. Y para esto es sano ser sinceros con nosotros mismos, es bueno festejar con quien realmente se desea hacerlo, y si la comida o actividades son un problema, es conveniente dejar de lado protocolos establecidos y comenzar nuevas costumbres adaptadas a las propias necesidades de festejar”.

Por su parte, la doctora María Teresa Calabrese, endocrinóloga, psiquiatra y psicoanalista especializada en enfermedades psicosomáticas, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA, por sus siglas en inglés) y docente de la Universidad de Buenos Aires, señaló a Infobae que a veces puede surgir cierta melancolía: “Estar triste en las fiestas navideñas es natural, porque uno se conecta con las celebraciones pasadas, con las pérdidas, hasta con las pérdidas de cosas naturales, como la niñez. Uno escucha muchos relatos de personas grandes: ‘Ay, cuando nos juntábamos todos en la casa de la abuela y mamá hacía la comida…’ Todos tenemos esos relatos, esos recuerdos, y es como añoranza del tiempo pasado. Y también surge recordar los que ya no están. A lo mejor mamá ya no está, la abuela tampoco, pero están los hijos, los hijos de los hijos, y es la ley de la vida”.

La experta indicó que hay una gran diferencia entre un estado de tristeza en las fiestas y la depresión. “La tristeza es un sentimiento habitual, normal, que en la sociedad actual tiene mala prensa. Hay que estar siempre ‘pum para arriba’, nada de estar triste. Entonces, generalmente, se rechaza la tristeza y no nos conectamos con el sentimiento que la provoca, que es tan normal como la alegría o el enojo. Es uno de los sentimientos básicos del ser humano. Lo mejor es conectarse con las causas que la provocan porque si uno la rechaza, pueden aparecer los cuadros de depresión. Es importante conectarse con la añoranza, con la tristeza de lo que pasó, con lo perdido, porque eso también nos permite recuperar lo ganado, lo nuevo, lo que sí existe”, indicó Calabrese.

Lorena Germany, psicóloga clínica del Instituto Neurometabólico de Lima, Perú, expresó a Infobae que durante la Navidad y el Año Nuevo se presentan diversas emociones. “A veces recordar en estas fechas a una persona que ya no está, puede generar sentimientos de tristeza, culpa, hasta rabia no dependiendo esto de si las personas están pasando por un duelo. Asimismo, estas fechas también pueden hacen recordar cuán solos podemos sentirnos”.

Ese es otro sentimiento que puede surgir en algunas personas: la soledad. El hecho de que las familias sean cada vez más pequeñas y la vida cotidiana consuma gran parte del tiempo en el trabajo y las responsabilidades, limita los momentos que se pueden pasar con otras personas. Entonces aparece esa sensación de vacío que muchas veces impide disfrutar de las celebracione en plenitud.

La doctora Calabrese explicó que este sentimiento recrudece en las fiestas, “porque en el imaginario está que las festividades hay que pasarlas en familia, y a veces no hay familia, o están lejos, o son personas con las que mejor no encontrarse, o con quien no se desea reunir. Entonces, también hay que ser creativos y ubicarnos en la realidad que nos toca. Bueno, algunos pasarán las fiestas en familia, otros con amigos, otros con su mascota, otros podrán hacer algo por los demás, por ejemplo, participar en grupos de asistencia que llevan alimentos a gente en situación de calle. Es un buen paliativo para la soledad. Porque si estamos solos podemos ayudar a otros y eso hace bien. La solidaridad es un sentimiento placentero que puede contrarrestar esa sensación de invalidez, de estar solos en el mundo, porque existen otros a quienes podemos ayudar”.

Más bondad, más bienestar

Varios estudios han comprobado que las personas altruistas, solidarias, que ayudan a los demás, experimentan una mayor felicidad. También descubrieron que participar en actos de bondad promovía la conexión social, que es un predictor del bienestar y la recuperación de la ansiedad y la depresión.

La encuesta Healthy Minds más reciente de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, realizada por Morning Consult entre 2210 adultos desde el 16 al 19 de octubre de 2023, encontró que el 89 % de los encuestados dijo que hacer un acto de bondad a otra persona los hacía sentir significativamente mejor, y el 90% dijo que recibir un acto de bondad también les daba bienestar.

“Cuando nos sentimos estresados o tristes, hacer algo por los demás, por pequeño que sea, mejora nuestro estado de ánimo”, dijo el doctor Petros Levounis, presidente de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA). “Ya sea una respuesta innata que recompensa el comportamiento altruista o un replanteamiento mental que pone positividad en el mundo, hacer algo por otra persona nos hace sentir mejor. Eso es muy útil cuando lidiamos con las complicaciones de la vida”, expresó el experto.

Por otro lado, el doctor Saul Levin, director médico de APA afirmó: “Especialmente ahora que entramos en la temporada navideña, y cuando nos encontramos con tantos graves acontecimientos en las noticias, los pequeños gestos se vuelven significativos para fortalecernos en el día a día”.

Los pequeños actos de bondad podrían incluir, por ejemplo, encontrarse con alguien que está pasando un momento difícil, está deprimido o enfermo; donar bienes, dinero o tiempo a una causa benéfica; ofrecerse a cuidar niños o ayudar con un trabajo a un vecino o amigo; visitar a un anciano para las fiestas; comprar un pequeño regalo para una persona, ser voluntario, etc. Existen muchas actividades para demostrar la bondad y hacer el bien a los demás y a nosotros mismos.

Cómo enfrentar las fiestas con optimismo

La doctora Dunovits sostuvo que primero hay que entender que en diciembre termina el año pero no la vida y que uno debe enfocarse en pensar en el deseo y no en el deber, es decir, “preguntarse ‘qué quiero hacer’ y ‘cómo quiero pasarla’, más que cómo responder a las expectativas o a lo que plantea el discurso imperante, la publicidad o las redes sociales”, destacó la especialista.

Por otra parte, advirtió que es importante entender que la llegada del fin de año es un momento de balance que lleva a recordar duelos, pérdidas y se vuelve necesario transitar esa soledad, permitirse esa tristeza. Sugirió tratar de hacer una valoración positiva del año, identificar objetivos y metas afectivas como también sostener rutinas y hábitos tales como hacer ejercicios, tener una alimentación y vínculos saludables.

“El duelo se transita, no lo tapamos. En el contexto de un discurso tan imperante de psicología positiva, en el que todo tiene que estar bien, es importante poder resaltar que la tristeza no es patológica sino que es una emoción que nos acompaña y está bueno transitarla. La instancia de las fiestas expone las faltas y ausencias”, afirmó Dunovits.

Con respecto a las reuniones, la especialista las definió como momentos donde se exhiben dinámicas vinculares “que vienen de larga data”. “Es importante entender que no hay que resolverlo todo en diciembre, que se puede transitar este momento del año de manera amorosa y positiva y que, luego del 1 de enero, la vida sigue, al igual que nuestros vínculos”, describió Dunovits.

Según el doctor Calvo, conviene además aprender a escucharnos: “Lo que no expresamos con la voz lo dice nuestro cuerpo. Cuando se están sintiendo dolores físicos, musculares, tensión, cefaleas o problemas para conciliar el sueño es bueno hacer un stop. Parar y autoevaluarse, tomarse tiempos para respirar y observar, hacer caminatas o actividad física. Asimismo, tratarnos con menos severidad, concediéndonos la compasión de aceptar lo que podemos y no podemos hacer”.

Según Germany, “En Año Nuevo se pueden presentar sentimientos de angustia y ansiedad porque tendemos a contabilizar aquellos logros que hemos podido realizar, o no. Nos reprochamos, nos criticamos, nos juzgamos y nos comparamos con los demás”.

De acuerdo a Calabrese iniciar un nuevo año es un momento de evaluación, “de replanteo de las cosas que me propuse, si las logré o no. Si no las logré, las podré conseguir al año siguiente, no hay que ser tan severos con nosotros mismos. Para los argentinos es un año complicado porque hubo un cambio de gobierno, eso nos crea mucha incertidumbre, pero hay que tratar de estar tranquilos, esperar cómo se van desarrollando los acontecimientos y ver cuáles herramientas disponemos para estar lo mejor posible”.

Germany dijo que para enfrentar con resiliencia estas fiestas, puede funcionar “hacer una lista de agradecimiento hacia todas las cosas que uno ha ido alcanzando, aprendiendo, e interiorizando este año, por ejemplo: ‘Estoy agradecida porque este año aprendí a organizar mejor mi tiempo, a relacionarme mejor con las personas, comencé a ir a terapia, dejé tales hábitos poco saludables”.

Cuándo consultar

Los expertos dicen que si síntomas no ceden y tienen impacto en nuestras actividades de la vida diaria, debemos acudir a un especialista. “Por ejemplo, cuando nos sentimos cansados la mayor parte del día o dejamos de disfrutar de lo que antes disfrutábamos”, afirmó Dunovits.

Una evaluación integral y un diagnóstico diferencial de cada persona de acuerdo a diferentes variables, a su historia y antecedentes y recursos para enfrentar situaciones complejas, brinda al profesional información para establecer cómo se trabajará con el paciente. “Además de la psicoterapia y terapia farmacológica, se utilizan abordajes como el mindfulness y otros siempre a través de lo interdisciplinario, sobre todo con personas con cuadros patológicos ya instalados, como un trastorno de ansiedad”, explicó la médica del Hospital de Clínicas.

La especialista advirtió que “hay personas que no consultan o prefieren resolver los síntomas con medicaciones no prescriptas, subestimándolos” sin embargo, resulta fundamental que todo uso de psicofármacos sea supervisado por un especialista.

Finalmente, afirmó que actualmente, con un aumento del 30% en los trastornos de ansiedad pospandemia, “es importante que en estos casos se consulte a especialistas en salud mental para buscar el acompañamiento adecuado para cada persona”.

El Senado español debatirá el miércoles una moción del conservador Partido Popular (PP) para urgir al Gobierno el reconocimiento “inequívoco” del opositor Edmundo González Urrutia como presidente de Venezuela y “el rechazo frontal” a cualquier intento de que el chavista Nicolás Maduro se perpetúe en el poder.

EFE

La propuesta se presenta cuando queda menos de un mes -el próximo 10 de enero- para que tome posesión el nuevo presidente venezolano.

“La historia no perdonará a quienes, teniendo la capacidad de actuar, optaron por el silencio y la complicidad pasiva”, advierte en la moción el grupo popular, principal partido de la oposición del Gobierno del socialista Pedro Sánchez y que cuenta con la mayoría en esa cámara, lo que permitirá que el texto salga adelante.

El PP carga contra el Ejecutivo de Sánchez por mostrar una “preocupante indiferencia” hacia las demandas de la comunidad internacional y la voluntad soberana del pueblo venezolano, una actitud que “no solo debilita el liderazgo de España en el ámbito iberoamericano, sino que también socava los principios democráticos que deben guiar nuestra acción exterior”.

Mientras tanto, Edmundo González Urrutia, que tiene el reconocimiento como presidente legítimo por parte del Congreso, el Senado, el Parlamento Europeo y algunos gobiernos, ha insistido en varias ocasiones en que estará en Caracas el próximo 10 de enero para jurar como presidente venezolano.

Ante esta situación, el PP apremia a que el Ejecutivo español “lidere, no retroceda” en respaldar al líder opositor como presidente del país, a la vista de las actas electorales de las que dispone la comunidad internacional, que apuntan al triunfo de González Urrutia, exiliado en Madrid.

La oposición venezolana sostiene que González Urrutia fue el ganador de las presidenciales del pasado 28 de julio y ha mostrado actas que confirmarían su triunfo frente a la autoridad electoral venezolana, que proclamó la victoria de Maduro sin publicar documentación que lo acredite.

Una treintena de naciones, entre ellas España, firmaron en septiembre una declaración conjunta para resolver la crisis política venezolana, conseguir una transición de poder democrática y asegurando que, con la documentación “disponible”, el candidato de la oposición había ganado las presidenciales.

Por todo ello, el PP plantea diseñar una respuesta para hacer frente a la negativa del régimen chavista a reconocer el resultado electoral, implicar a las instituciones europeas y a la comunidad iberoamericana y defender la necesidad de actuar en Venezuela para recuperar “el modelo democrático”.

La moción incluye además exigir al régimen de Nicolás Maduro la “inmediata liberación” de todos los presos políticos y, en particular de los ciudadanos españoles que se encuentran retenidos “por sus ideas y opiniones políticas”, según el PP.

Esta moción se debatirá después de que esta semana el Congreso aprobara otra iniciativa del PP para que el Gobierno solicite una orden de arresto de Maduro.

El Comité por la Libertad de los Presos Políticos, informó durante la noche de este sábado 14 de diciembre sobre el traslado de al menos 47 presos políticos de Yare III en el estado Miranda, a la cárcel de Tocuyito en el estado Carabobo.

La Patilla

La ONG detalló que madres y familiares de los detenidos confirmaron el traslado de los presos políticos tras las protestas postelectorales del pasado 28 de julio, explicando que se encuentran muy angustiados ya que no les informaron sobre dicho traslado.

“Se trata de los 47 detenidos en los estados Zulia, Barinas y Yaracuy, en el contexto poselectoral, que quedaban en esta cárcel, luego de que el pasado #5Dic, fueran llevados los detenidos en Anzoátegui, Miranda y Portuguesa al Centro Penitenciario de Aragua (penal de #Tocorón), unas 200 personas”, detallaron.

Señalaron además, que este traslado se da al recinto carcelario donde hace pocas horas murió Jesús Rafael Álvarez de 44 años.

“Exigimos al Estado venezolano información oportuna sobre lo que está ocurriendo en los centros de reclusión del país, con los presos políticos. Las madres y familiares tienen derecho a conocer lo que acontece con sus seres queridos, bajo custodia del Estado”, finalizaron.

Óscar Niemeyer, nacido el 15 de diciembre de 1907 en Río de Janeiro, está unánimemente considerado como uno de los arquitectos más prestigiosos y vanguardistas del mundo.

National Geographic Historia

Al recibir en 1988 el Premio Pritzker, el máximo galardón otorgado en el mundo de la arquitectura, el jurado se deshizo en elogios hacia la obra del creador, que por aquella época contaba con 81 años: «Hay un momento en la historia de una nación cuando un individuo captura la esencia de su cultura y le da forma. A veces es en música, pintura, escultura o literatura. En Brasil, Oscar Niemeyer ha capturado esa esencia con su arquitectura. Sus diseños son la destilación de colores, imágenes ligeras y sensuales de su tierra natal».

LA INFLUENCIA DE LE CORBUSIER

Mientras cursaba sus estudios de bachillerato, el joven Oscar aún no tenía muy claro cuál iba a ser su futuro. No sería hasta 1928, cuando conoció a Annita Baldo, una joven hija de inmigrantes italianos, cuando se decidió a cursar estudios universitarios. Aquel mismo año, Oscar y Annita se casaron, y durante un tiempo el futuro arquitecto trabajó en el taller de tipografía de su padre para ganarse la vida. En 1929, ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Río de Janeiro, dirigida desde 1931 por el arquitecto Lucio Costa, quien se convertiría en uno de sus grandes maestros. No sin un gran esfuerzo económico, en 1934 Oscar logró terminar su carrera y entrar a formar parte del estudio dirigido por Lucio Costa y por Carlos Leáo, donde realizó sus primeras prácticas como arquitecto.

En una entrevista concedida años más tarde al periódico El Cultural, Niemeyer narró cómo conoció a uno de los mayores genios de la arquitectura de todos los tiempos, Le Corbusier: «Un día, en 1936, [Lucio Costa] me pidió que fuera a recibir a Le Corbusier al aeropuerto; venía de visita interesado por un proyecto que teníamos entre manos. Todos los de mi generación en Brasil sentíamos una admiración sin límites por ese hombre que llegaba del Viejo Continente cargado de cultura y de ideas nuevas. Nuestra arquitectura era muy clásica y Le Corbusier introdujo un cambio total», y es que como integrante del equipo de Lucio Costa, Oscar tuvo la oportunidad de colaborar con el legendario arquitecto franco-suizo, con quien diseño el nuevo edifico del Ministerio de Educación y Salud Pública de Río de Janeiro y que, a la postre, se convertiría en uno de los grandes hitos de la arquitectura moderna.

UNA CAPITAL DE NUEVA PLANTA

En 1945, Niemeyer se afilió al partido comunista de Brasil, ideología que nunca abandonaría (de hecho, incluso Fidel Castro llegó a decir del arquitecto: «Niemeyer y yo somos los últimos comunistas de este planeta». Niemeyer empezó a seguir una trayectoria imparable como arquitecto, y se ganó una excelente reputación que le sirvió para recibir en 1947 el encargo de proyectar el edificio de Naciones Unidas en Nueva York, uno de los proyectos de más envergadura de toda su carrera. Sin embargo, el proyecto más ambicioso de Niemeyer llegaría en el año 1956, cuando junto con su antiguo maestro y amigo Lucio Costa recibió el encargo del por entonces presidente del país, Juscelino Kubitschek, de diseñar y crear la nueva capital de Brasil: Brasilia.

En pocos meses, Niemeyer diseñó un nuevo trazado para esta ciudad de nueva planta en el que se incluían edificios tanto residenciales como administrativos y comerciales. Todo ello para una capital que fue inaugurada de manera oficial el 21 de abril de 1960. Los dos autores del proyecto, Niemeyer y Costa, imaginaron el centro urbano como el lugar donde debían alzarse los tres pilares fundamentales en que se basaba el nuevo estado democrático de Kubitschek: Gobierno, Parlamento y Justicia. El urbanismo de la ciudad y su arquitectura estuvieron muy marcados por el espacio, la perspectiva y, un elemento imprescindible y que sería una constante en la arquitectura de Niemeyer: las curvas.

En una entrevista, el arquitecto describió el modo en que el presidente le hizo tan faraónico encargo: «En cuatro años terminamos una ciudad con forma de avión, con residencias, tiendas y oficinas en zonas separadas. Era la primera vez que se construía una ciudad de la nada. Kubitschek era amigo mío. Pasó por mi casa, me hizo montar en su coche y nos fuimos a la ciudad. Por el camino, me dijo que quería construir Brasilia y añadió: ‘No quiero una capital provinciana, sino algo muy moderno para aportar progreso al interior del país'». En 1963, Niemeyer fue nombrado miembro honorario del Instituto Americano de Arquitectos de los Estados Unidos, y aquel mismo año ganó el Premio Lenin de la Paz, un galardón concedido por la Unión Soviética.

Catedral de Brasilia

ASILO PARISINO

Tras el golpe militar que tuvo lugar en Brasil el 31 de marzo de 1964, el estudio de Niemeyer empezó a perder clientes y sus proyectos fueron sistemáticamente rechazados. Junto a doscientos profesores más de la Universidad de Brasilia, Niemeyer presentó su carta de dimisión como protesta contra la política educativa que se había implantado en el país y decidió exiliarse a Francia, donde vivió hasta el año 1987. Pero su llegada a la capital francesa tampoco estuvo exenta de polémica, y no fue bien recibido por todos. Decidido a pesar de las dificultades a triunfar en la capital gala, Niemeyer inauguró su estudio de arquitectura en los Campos Elíseos. En París obtuvo el encargo de diseñar la sede del Partido Comunista francés, y en Argelia se ocupó de proyectar la Universidad de Constantina y la mezquita de Argel. Durante su estancia en Europa Niemeyer recibiría un aluvión constante de encargos, como la sede de la Editorial Mondadori en Italia o el Casino de Funchal en Portugal.

Tras la caída de la dictadura, Niemeyer regresó a Brasil en la que definiría como «el inicio de la última fase de la vida». A partir de entonces, el arquitecto brasileño se dedicaría en cuerpo y alma a multitud de proyectos como los sambódromos de las ciudades de Río de Janeiro (1984) y de São Paulo (1991). También diseño y construyó el Panteón de la Patria, en Brasilia (1985), y el Memorial de América Latina (1987). En 1988 Niemeyer fue galardonado con el Premio Pritzker de Arquitectura y en 1989 se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Entre los años 1991 y 1996 realizó lo que la mayoría de especialistas considera su mejor obra: el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói (MAC), un edificio concebido como un simbólico faro levantado frente a la bahía de Guanabara, en Río de Janeiro. Años después, en 2003, cuando ya contaba 95 años, culminó otro de los grandes proyectos de su vida, el Museo Oscar Niemeyer en la ciudad de Curitiba, que destaca por su audaces formas geométricas y sus volúmenes escultóricos en los que prevalecen, como no, las curvas.

RECONOCIMIENTO Y MUERTE

Tras quedarse viudo en 2004, Oscar Niemeyer volvió a casarse en 2006 con Vera Lúcia Cabreira. El 15 de diciembre de ese mismo año fue inaugurado en Brasilia el Museo Nacional Honestino Guimarães y la Biblioteca Nacional Leonel de Moura Brizola, que forman juntos el mayor centro cultural de Brasil, que recibe el nombre de Complejo Cultural de la República, y también en 2006 Niemeyer proyectó en España El Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer(también conocido como Centro Niemeyer o, coloquialmente, como El Niemeyer), ubicado en la ciudad asturiana de Avilés.

En mayo de 2012, el arquitecto sufrió graves problemas de salud que le obligaron a ser hospitalizado dos semanas debido a problemas de deshidratación y por una neumonía. En octubre de ese año fue de nuevo hospitalizado por deshidratación, y el miércoles 5 de diciembre de 2012, uno de los mayores genios de la arquitectura contemporánea fallecía a los 104 años de edad en Río de Janeiro, su ciudad natal.

Cuando comenzó a llover, el 15 de diciembre de 1999, Leidy Crespo (48) tuvo el presentimiento de que no era una lluvia cualquiera. Eran las once de la noche y, durante todo el día, el agua nunca dejó de caer. Siete horas más tarde, alrededor de las 6 de la mañana, lo que había empezado como una tormenta repentina, terminó convirtiéndose en una trampa mortal. “Yo estaba en mi casa, en el barrio Llano Adentro, con mis dos hijas de 2 y 4 años. Noté que el agua bajaba por la montaña, pero no era un agua común: era de color marrón. De repente, comenzó a arrastrar objetos: primero fue un auto, después animales. Para las 5.30 de la mañana, decidí abandonar mi casa y refugiarme con un grupo de vecinos en una casa abandonada. Sabíamos que en algún momento iba a venir más agua, pero no qué cantidad. Media hora más tarde se produjo la catástrofe. Yo vi venir esa ola inmensa y no podía creerlo: era como estar en una película. Nunca más lo voy a olvidar”, recuerda en charla con Infobae. En ese momento, Leidy tenía 23 años y trabajaba como vendedora deAvon. Su relato describe uno de los peores desastres de la historia reciente de Venezuela: la tragedia de Vargas, de la que hoy se cumplen 25 años.

Por: Florencia Illbele – Infobae

Sucedió entre el 14 y el 16 de diciembre de 1999 en el estado Vargas (desde 2019 denominado La Guaira), una región costera del norte de Venezuela, que limita con el mar Caribe. La zona fue devastada por lluvias torrenciales que desbordaron ríos y quebradas, desencadenando aludes y deslizamientos de tierra masivos. Al día de hoy se desconoce el número total de las víctimas fatales, pero las estimaciones de la Cruz Roja Internacional calcularon de 15.000 hasta 50.000 fallecidos. Los lugareños lo recuerdan como “el día que la montaña se tragó al mar”.

Aquel diciembre las lluvias no dieron tregua en el estado de Vargas: en menos de 72 horasalcanzaron cifras récord, con precipitaciones de hasta 911 milímetros de agua por metro cuadrado, cuando el promedio de los últimos 87 años se ubicaba en los 900 milímetros anuales. Es decir: llovió en tres días llovió lo que llovía en un año. “El 15 pasamos toda la noche en estado de alerta. Sabíamos que estábamos en peligro y que en cualquier momento podía venir derrumbe. De hecho, donde yo estaba refugiada hubo un derrumbe y tapió a varias personas. A las que estábamos más adelante, no nos llegó a tocar el lodo”, recapitula Leidy.

Hace poco, en el contexto del rodaje de un documental por un nuevo aniversario del desastre, la mujer regresó al lugar que le hizo de resguardo y contó el momento más crítico que vivió aquel día. “Como el agua seguía subiendo, en un momento, una persona tuvo la idea de que nos moviéramos un poco más arriba. ‘Subamos el cerro que allá vamos a estar mejor’, dijo. Lo intenté, pero mientras estaba caminaba miré hacia atrás y vi a mis dos niñas: una la tenía mi mamá; la otra un tío. Verme sola, sin mis hijas, y propensa a caerme fue lo peor. Tuve que regresar”, contó emocionada.

Después del horror

A la mañana siguiente, la devastación era total. Según el relato de Leidy, para el mediodía, las lluvias habían mermado lo suficiente como para que los vecinos de Llano Adentro decidieran salir del refugio entre todos. “Habíamos pasado más de un día sin comer, pero recuerdo que a nadie le dio hambre. Ni siquiera a los niños”, dice. El plan para abandonar el lugar lo ejecutaron los hombres. “Agarraron una vara muy grande y comenzaron a pujar el suelo para constatar el nivel de profundidad del río y poder cruzarlo. Después, las personas que estaban del lado izquierdo nos lanzaron una cuerda hacia los que estábamos del lado derecho y comenzamos a salir uno por uno”, cuenta.

La caminata hasta los albergues que ofrecía el gobierno fue dura. “Atravesamos medio Estado a pie. Prácticamente todo se convirtió en lodo. Uno caminaba y aparecía un cuerpo enterrado. Yo trataba de no mirar… Todavía recuerdo los llantos de las personas que buscaban a sus familiares. ‘¿Viste a mi hermano? ¿Dónde está mi mamá? ¿Sabés si están vivos?’, preguntaban. Era realmente abrumador”, detalla Leidy.

Finalmente llegaron a un destacamento militar donde los censaron y les dieron ropa y comida. “Después nos repartieron en refugios: la mayoría eran escuelas. Ahí pasamos la Navidad, nos dieron juguetes para nuestros niños, y recibimos el Año Nuevo″, recuerda Leidy y se le quiebra la voz. Es que, lo que siguió no fue fácil. “Mientras reconstruían todo, pasamos seis meses viviendo en el refugio. Luego nos llevaron al Poliedro de Caracas (NdR: un estadio ubicado al sur de la ciudad de Caracas), pero duré dos días. Aunque ahí estaba toda mi familia, incluyendo tío y primos, con mi esposo decidimos alquilarnos una casa. Como digo siempre: nosotros somos sobrevivientes de la tragedia, pero en realidad la tragedia vino después. Si bien no nos faltó comida, había poca y hubo que rebuscársela. Igual nos recuperamos rápido. El pueblo se recuperó rápido”, cuenta.

El renacer y el recuerdo

El deslave de Vargas no solo destruyó infraestructuras, sino que dejó a miles de personas sin hogar. Según detalló el arquitecto Marco Negrón en “La catástrofe del estado Vargas”, más de 5.300 edificaciones fueron destruidas por completo y unas 2.600 parcialmente afectadas. “El 80% de la población local, unas 250.000 personas, sufrió el impacto directo o indirecto del desastre”, indica el informe.

De acuerdo con el Consejo Nacional de la Vivienda (Conavi) de Venezuela, los costos de reconstrucción en Vargas y Caracas alcanzaron los 830 millones de dólares. Sin embargo, para marzo de 2000, la Autoridad Única para la reconstrucción de Vargas duplicó esa cifra, situándola en 1.729 millones de dólares.

Pero las consecuencias económicas no fueron las únicas. Al día de hoy, los sobrevivientes cargan con traumas que no han podido superar. “Con que caiga agua en el techo, así sean cuatro gotas, eso me atormenta. O que se deje un grifo abierto. Me aturde. Lo cierro de inmediato”, dice Leidy, cuya concepción de la vida cambió drásticamente: “Ya no tengo miedo a la pérdida. Todo lo material lo doy por pasajero”.

Este domingo se cumplen 25 años de la tragedia del estado de Vargas que, desde 2019, se llama La Guaira. Para homenajear a los sobrevivientes, el fotógrafo venezolano Daril Jiménez, rodó un documental al que llamó “Cuando el cerro se vino abajo” y que rodó en distintos episodios. Lo estrenó el pasado 10 diciembre en su canal de YouTube, “La Guaira en Fotos”. Aunque no es un sobreviviente, ni tampoco perdió familiares o amigos en la tragedia, Daril dice que conoce a muchas personas que sí tuvieron una pérdida en el deslave y que eso lo impulsó a poner en marcha este proyecto audiovisual.

“Fue un rodaje espontáneo. Yo anuncié en mi cuenta de Instagram que buscaba testimonios de sobrevivientes de la noche del 15 de diciembre y fue apareciendo gente. Fue un trabajo movilizante. Hubo testimonios que me dejaron sorprendido, como el del un señor de Llano Adentro que perdió a esposa y a su hijo. Fue un evento que marcó a muchas familias”, dice en charla con Infobae.

Una de las voces del documental es Leidy Crespo quien, en la actualidad, sigue viviendo VargasEl pueblo se recuperó. Tenemos agua y otras facilidades. Nos tocó empezar de cero, pero aquí seguimos”, destaca orgullosa.

Pedro UrruchurtuMagalli Meda y Omar González, tres de los seis opositores venezolanos asilados en la Embajada argentina en Caracas, hablaron este sábado en una breve rueda de prensa en la que advirtieron sobre la escalada del asedio del régimen de Nicolás Maduro a la sede diplomática y exigieron la emisión inmediata de sus salvoconductos para poder abandonar el lugar de forma segura, tras nueve meses de estar obligados al encierro con escasez de recursos básicos.

Infobae

González se refirió al aumento de oficiales del régimen, que cada vez hostigan más al grupo refugiado y se apuestan en las inmediaciones de la sede diplomática -incluso en las casas aledañas- y condenó estos actos cuyo único fin es generar miedo.

“La situación ha escalado (…) estamos sometidos a un asedio constante”, advirtió el ex diputado y señaló que el chavismo ha “convertido el vecindario en madrigueras de espionaje y francotiradores”.

Hemos podido observar a agentes de seguridad con los rostros cubiertos con pasamontañas, con trajes camuflados, con fusiles Kalashnikov (…) con miras telescópicas, y desde luego esto viene escalando porque son armas de asalto”, dijo González. Y añadió: “Esto es parte de la tortura que estamos recibiendo por luchar simplemente por la libertad y la democracia en Venezuela”.

Tras conocerse la víspera la imagen de un oficial encapuchado con un arma de alto calibre, oculto en uno de los jardines vecinos, González consideró que el chavismo “está buscando una tragedia” porque “no puede aceptar los resultados del 28 de julio” y advirtió que Maduro no tiene en cuenta que “cuando un pueblo se decide a cambiar, no hay nada que lo detenga”.

“El pueblo venezolano se decidió a cambiar y tenemos la certeza de que ese cambio se va a producir (…) Esto es insostenible”, confió González.

Magalli Meda también alertó que los seis asilados se encuentran “en una situación de alto riesgo” y denunció que “esto se ha convertido en un acoso público y notorio, una violación completa y flagrante del Derecho al asilo en un territorio extranjero”.

“El régimen ha decidido usar esta Embajada como mecanismo de coacción y presión para mantenerse en el poder”, sostuvo la jefa de campaña de la oposición que, no obstante, aseguró que los esfuerzos del chavismo son en vano ya que María Corina Machado, Edmundo González Urrutia y la mayoría de los venezolanos lograron su triunfo el pasado 28 de julio y están decididos a “cobrar”.

“Lo que tenía que ocurrir ya ocurrió y no es un secreto. No somos una amenaza para nadie”, dijo al respecto.

Sobre la detención del gendarme argentino Agustín Nahuel Gallo y el secuestro de un empleado local de la representación diplomática, los disidentes consideraron que las noticiasson “totalmente preocupantes” y una muestra más de este “acoso psicológico” al que la dictadura los somete no solo a ellos sino a “empleados” y “simples trabajadores”.

A raíz de estas reiteradas señales de escalada, cuyo nuevo pico inició hace tres semanas, Pedro Urruchurtu pidió a los Gobiernos de Javier Milei y Lula da Silva “darle un sentido de urgencia a la situación”. “Estamos viviendo en tiempo real un asedio que no tiene precedentes en la lucha política de las últimas décadas en Venezuela”, dijo.

Si bien agradeció tanto a Brasil como a Argentina por sus esfuerzos y aseguró que no dudan del “compromiso democrático” de ambas naciones, señaló que el escenario actual “obliga a una mayor coordinación”“Somos civiles desarmados que solo demandan el cumplimiento del Derecho Internacional. Nuestro derecho es recibir un salvoconducto y poder viajar al extranjero”, insistió, a la par que se refirió la posibilidad de que un tercer país asuma su protección, aunque ello debe contar con la previa aprobación del régimen.

“Estamos dispuestos a explorar cualquier solución enmarcada en el Derecho Internacional y de Asilo. Estamos dispuestos a avanzar en eso si garantiza nuestra salida segura de la sede diplomática”, explicó.

Meda, por su parte, también se refirió a la intermediación de Buenos Aires y Brasilia, y pidió “directamente al presidente Lula y al presidente Milei que se haga justicia” y que se garantice la salida del país mediante un salvoconducto. “Han pasado 9 meses y esta situación tiene a todo un país como rehén. Es urgente iniciar una negociación que ponga fin a esta crisis”, cerró.

Desde el 20 de marzo, el grupo de opositores asilados -que se completa con Humberto Villalobos, Claudia Macero y el ex ministro Fernando Martínez– vive en la Embajada argentina en la capital venezolana tras denunciar una persecución política en su contra por trabajar en la campaña del partido Vente Venezuela y mostrarse contrarios al régimen.

El personal diplomático salió del edificio cuando Nicolás Maduro rompió relaciones con Argentina luego que el gobierno de Javier Milei desconociera su reelección en julio y Brasil asumió la custodia de la embajada.

Los refugiados denunciaron que agentes del régimen chavista han cortado el servicio eléctrico e impuesto restricciones para el paso de agua potable y alimentos. También señalaron constantes vigilancias de miembros del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) y personas encapuchadas y fuertemente armadas.

El Gobierno argentino ha repudiado en reiteradas oportunidades estos hechos de hostigamiento, hizo varios llamados urgentes a la comunidad internacional “para que se asuma este reclamo con la mayor firmeza posible” e, inclusive, pidió al secretario general de la ONU, António Guterres, que “actúe con la premura y determinación que esta situación demanda”.

Estados Unidos también insistió en los salvoconductos para los asilados. Estas “tácticas hostiles (…) demuestran la desesperación por aferrarse al poder”, escribió en X la oficina externa de Estados Unidos para Venezuela, que opera desde Colombia tras la ruptura de relaciones en 2019.

El abogado de los refugiados, Tomás Arias, dijo a la agencia de noticias AFP que pidió a la Cruz Roja y al Nuncio Apostólico, monseñor Alberto Ortega, su “intervención” por “razones humanitarias”.

El ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Mauro Vieira, dijo en entrevista con EFE que Brasil mantendrá las relaciones con Caracas “al nivel que están” a partir del 10 de enero, cuando tiene que tomar posesión el presidente de Venezuela para el periodo 2025-2031.

EFE

Vieira, diplomático de carrera que también ejerció de canciller en el gobierno de Dilma Rousseff (2011-2016), se desmarcó de las acusaciones al régimen de Nicolás Maduro por “falta de transparencia” y aseguró que Brasil no lo ha revalidado como ganador porque “solo reconoce Estados o países, no gobiernos”.

A un mes de la toma de posesión, la incertidumbre en Venezuela es máxima ya que tanto Maduro, como el opositor Edmundo González Urrutia reivindican la victoria en los comicios del pasado julio.

Ambos han asegurado que acudirán el 10 de enero a la sede de la Asamblea Nacional (Parlamento), controlada por el chavismo, para prestar juramento del cargo.

El ministro, que dio una entrevista telefónica por su viaje a Chile para participar en el Evento Ministerial de Alto Nivel del Proceso de Cartagena+40, admitió que aún no se ha decidido quién asistirá a la investidura en caso de ser país invitado.

Aunque Vieira calificó las relaciones con Caracas de “absoluta” importancia, los vínculos bilaterales entre ambos países se han deteriorado gradualmente tras las elecciones de julio, sobre todo ante la insistencia de Brasil en la publicación de las actas electorales.

Salvoconductos para opositores

Mauro Vieira, en el cargo desde enero de 2023, precisó que su gobierno mantiene “contactos” y “no negociaciones” para conseguir salvoconductos para seis opositores venezolanos asilados desde hace meses en la Embajada Argentina para que puedan salir del país sin ser detenidos.

“Espero que sí (que el proceso esté avanzando) y que pronto tengamos buenas noticias”, expresó el ministro, que también fue embajador en Buenos Aires (2004-2010).

La Embajada de Argentina en Venezuela permanece, desde agosto pasado, bajo la protección y representación de Brasil, después de la expulsión de los diplomáticos argentinos, aún cuando el régimen chavista revocó esta custodia en septiembre por la supuesta planificación de actos terroristas en la sede por parte de los asilados.

“Desde que se supo que estaban los seis venezolanos en la Embajada Argentina nos pusimos a intermediar su salida, pero ahora aún más porque tenemos la responsabilidad y la protección de los intereses argentinos en Caracas”, apuntó.

Viera insistió en que es “indispensable” la concesión de estos salvoconductos, contemplados en la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954, firmada y ratificada por Venezuela.

BRICS en Río de Janeiro

Brasil será sede en 2025 de la próxima cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, así como Irán, Egipto, Emiratos Árabes y Etiopía), bloque al que el presidente electo estadounidense, Donald Trump, ha amenazado con imponer aranceles del 100 % a sus importaciones si concreta un sistema de pagos al margen del dólar.

“Espero que (este sistema) se concluya a su debido tiempo, cuando se haya estudiado”, señaló el ministro, que no quiso referirse explícitamente a las advertencias de Trump.

“Hay muchos comentarios equivocados sobre este tema -apuntó-. Muchos países de los BRICS ya pagan su comercio internacional con moneda nacional”, agregó.

Viera confirmó que la cumbre BRICS se celebrará en “julio o agosto del próximo año” en Río de Janeiro.

Independientemente de quién ganara las elecciones presidenciales, era probable que la guerra en Ucrania terminara el próximo año. Tanto Ucrania como Rusia se están quedando sin tropas y luchan por reclutar a más jóvenes para las líneas del frente. Esa realidad siempre significó que 2025 sería un año de negociaciones.

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La victoria de Donald Trump acelerará esas conversaciones de paz. Durante la campaña, Trump prometió terminar la guerra en Ucrania incluso antes de su toma de posesión. Puede que eso fuera un poco exagerado. Pero está claro que quiere que las negociaciones comiencen pronto.

Eso es una mala noticia para Ucrania. Las fuerzas rusas están avanzando en el este. También han reclamado algo del territorio ruso que Ucrania capturó el verano pasado. Ucrania todavía tiene armas, pero sus tropas están dispersas. Las agencias de inteligencia creen que pronto se quedará sin soldados.

Voy a analizar cuatro preguntas que configurarán el conflicto el próximo año y cómo afecta la victoria de Trump a estas.

¿Puede Ucrania seguir luchando?

Los funcionarios ucranianos insisten en que están listos para seguir luchando. Pero a los republicanos no les gusta aprobar más ayuda para Ucrania, y Kiev sabe que sin una ayuda sustancialmente mayor, el combate terminará pronto.

¿Tiene Europa la voluntad política y la capacidad industrial de defensa para reemplazar a Estados Unidos? En una cumbre de la OTAN antes de las elecciones, los aliados idearon un plan para blindar el apoyo logístico a Ucrania contra un giro de Trump.

Sin embargo, los funcionarios de la administración Biden dudan que Europa pueda dar un paso al frente. El poder económico del dólar permite a Washington incurrir en grandes déficits presupuestarios para pagar la defensa. Eso es algo que Europa no puede hacer. Una vez que desaparezca el apoyo estadounidense, será difícil para Europa reunir las municiones o la financiación a un nivel que pueda mantener a Ucrania en la lucha.

¿Qué pasa con el territorio que Rusia ha capturado?

Sin más armas ni soldados, es posible que Ucrania no recupere las tierras que perdió ante Rusia. El presidente de UcraniaVolodymyr Zelensky, lo sabe: recientemente reconoció que la diplomacia, no la actual guerra “caliente”, será la forma en que Ucrania recupere su territorio.

En una entrevista en un pódcast durante la campaña presidencial, JD Vance propuso congelar el conflicto y permitir que Rusia conserve lo que tomó por la fuerza. Su presidente, Vladimir Putin, no parece tener la intención de capturar mucho más territorio en este momento, pero no ha mostrado señales de que esté dispuesto a retirarse de las partes de Ucrania que controla. El único as bajo la manga de Ucrania es Kursk, la región rusa que las fuerzas de Kiev ocuparon parcialmente en agosto.

La administración Biden está tratando de poner a Ucrania en la mejor posición de negociación. La Casa Blanca está enviando tantas armas a Ucrania como puede. Le dio permiso a Ucrania para disparar misiles de largo alcance de fabricación estadounidense hacia Rusia con la esperanza de que pueda mantener Kursk. Si lo logra, tal vez Rusia devuelva algo de territorio ucraniano en un intercambio. Pero es poco probable que Kyiv recupere la mayor parte del territorio que ha perdido.

¿Qué garantías puede conseguir Ucrania?

Para Ucrania, la victoria o la derrota no se trata realmente de un terreno en particular. Se trata de los acuerdos que pueda asegurar con Europa Estados Unidos para su seguridad a largo plazo y su integración económica con Occidente. La garantía más firme, la membresía en la OTAN, está fuera de la mesa. Trump no la ofrecerá. Un Senado liderado por republicanos con muchos leales a Trump no la aprobará.

Vance ha propuesto la neutralidad para Ucrania, una demanda clave de PutinTrump no ha detallado su posición aquí. Es poco probable que respalde a Ucrania militarmente en caso de un ataque futuro. Pero Trump puede querer ser visto como obteniendo una concesión de Putin. Puede mirar más allá de Ucrania para lograr esa victoria, algo no relacionado con la guerra. Tal vez podría motivar a Putin a permitir que Ucrania tenga alguna integración económica con Europa, por ejemplo. A Putin no le gustaría eso, pero sería una mejor alternativa para él que la entrada de Ucrania en la OTAN.

¿Podría Putin tomar Kiev?

Aquí es donde pueden alinearse los temores de Zelensky y Trump. Los ucranianos han dicho durante mucho tiempo que si hacen un trato para terminar la guerra ahora, Putin simplemente descansará a su ejército, repondrá sus suministros y regresará por el resto de Ucrania más tarde.

Trump ha criticado repetidamente la retirada de Afganistán por parte del presidente Biden. Es probable que Trump no quiera un legado similar: una toma rusa de Kiev que permita a los demócratas decir que él perdió Ucrania. Los defensores republicanos de Ucrania, una especie en extinción, argumentan que a Trump nunca le gusta parecer débil y no aceptará un acuerdo que dé a Putin carta libre. Pero es difícil imaginar que Putin haga una promesa de mantenerse alejado de la que Kiev pueda confiar. (Las promesas pasadas de Rusia de respetar la soberanía ucraniana fueron inútiles). Así que proteger Kiev será la parte más difícil y más importante de las negociaciones de Trump.

El pasado jueves 12 de diciembre, Jesús Rafael Álvarez, preso político recluido en el Internado Judicial de Carabobo, murió bajo custodia del régimen venezolano. Su deceso, reportado por la organización Una Ventana a la Libertad (UVL) este viernes, se suma a la lista de muertes ocurridas en los centros de detención del país, despertando indignación y demandas de justicia por parte de familiares y organizaciones de derechos humanos.

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Aunque aún se desconocen la causa y la hora exacta del fallecimiento, UVL informó que el cuerpo de Álvarez fue trasladado la madrugada del viernes al Departamento de Patología del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf).

Hasta el momento, las autoridades no han emitido información oficial al respecto, dejando a sus seres queridos en un limbo de incertidumbre y dolor.

El testimonio del hijo de Álvarez: dolor e indignación
“Hoy a las siete y tanto de la noche me enteré de que mi papá falleció. A mí no me avisaron nada. Resulta que me entero de que mi papá falleció ayer y lo pasaron para el Hospital Central en la morgue, pero no me avisaron nada, no recibí ninguna llamada”, relató el hijo de Jesús Rafael Álvarez en un testimonio cargado de impotencia.

Según su versión, se enteró del fallecimiento de su padre a través de una noticia en redes sociales, destacando la falta de comunicación por parte de las autoridades. “Ahora lo que solicito es la entrega del cuerpo”, exigió.

“Vine con el fin de que me entregaran a mi padre en libertad, pero me entregan un cuerpo fallecido, me lo llevo pero no como quería”, dijo el joven.

El joven también denunció irregularidades en el procedimiento para retirar el cuerpo de su padre de la morgue de la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera (CHET), en Valencia

“Fui para allá y me mostraron un cuerpo; ese era mi papá. Ahora me dicen que no hay ningún muerto registrado. Exijo que me entreguen el cuerpo de mi padre y también la liberación de mi mamá, que sigue presa en Puerto Ordaz”, agregó, preocupado por la seguridad de su madre, quien también se encuentra detenida por el régimen.

Jesús Rafael Álvarez tenía 44 años y era padre de tres hijos. En sus redes sociales solía compartir fotos junto a su esposa e hijos, mostrando a una familia unida pese a las dificultades. En una de sus últimas publicaciones, escribió: “Mi esposa y yo siempre juntos”, reflejando su compromiso con sus seres queridos.

Desde hace cuatro meses, su hijo mayor ha enfrentado la carga de gestionar la situación de sus padres, al cuidado de sus dos hermanas menores.

“Estos cuatro meses no han sido fáciles. Yo soy el que me he tenido que mover por todo lo que pasa con mis papás”, confesó.

La tragedia que ahora enfrenta su familia, con la pérdida de Álvarez y la incertidumbre sobre el futuro de su madre, refleja el impacto devastador de la crisis carcelaria en Venezuela.

El caso de Jesús Rafael Álvarez pone en evidencia las precarias condiciones en los centros de detención venezolanos y el trato inhumano hacia los presos y sus familias. La falta de atención médica, el hacinamiento y la negligencia son factores recurrentes denunciados por organizaciones como Una Ventana a la Libertad.

Mientras sus familiares claman justicia, el silencio de las autoridades sobre la muerte de Álvarez solo profundiza la desconfianza y la indignación. Su historia, lamentablemente, es un reflejo de la situación de cientos de presos políticos y sus familias, quienes continúan luchando por libertad y dignidad en un sistema que los oprime.

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