Armando Esteban Quito

Volker Türk, Alto Comisionado de la Organización de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ofrece este viernes una actualización oral sobre los atropellos de la administración chavista de Nicolás Maduro en Venezuela.

La Patilla

Türk celebró el regreso de delegados a su oficina en Caracas, pero instó a la inmediata liberación de presos políticos y llamó a cesar el asedio contra los seis opositores refugiados en la embajada de Argentina en Venezuela.

A continuación, la declaración íntegra de Türk:

“Mi oficina ha comenzado a reanudar sus operaciones en el país en las últimas semanas.

Mi esperanza es que podamos restablecer nuestra plena presencia. Como en otras situaciones, mi Oficina puede desempeñar un papel importante como entre las instituciones del Estado y la población del país.

Mirando los últimos meses, sigo profundamente preocupado por el desproporcionado uso de la fuerza y la violencia durante las protestas electorales de julio y agosto, incluso por parte de individuos armados que apoyan al gobierno. Insto a que se lleve a cabo una investigación sobre al menos 28 asesinatos que, según los informes, incluyeron a manifestantes, transeúntes y miembros de las fuerzas armadas.

Las autoridades han confirmado la detención de unas dos mil personas desde las elecciones. Me preocupa mucho que muchas de estas personas fueron detenidas arbitrariamente, incluidos adolescentes y miembros de la oposición, defensores de los derechos humanos, periodistas y abogados, así como transeúntes.

Las autoridades anunciaron la liberación inicial de más de un centenar de detenidos, con condiciones. Desde entonces han anunciado otras liberaciones. Es un paso importante. Animo a las autoridades a revisen los casos de quienes siguen detenidos, de acuerdo con las garantías internacionales y otras normas de derechos humanos.

Insto a que se ponga en libertad a todas las personas detenidas arbitrariamente, tanto antes como después de las elecciones presidenciales. Esto incluye a defensores de los derechos humanos, como Rocío San Miguel y Javier Tarazona, así como a trabajadores humanitarios.

También insto a las autoridades a que ofrezcan garantías de un juicio justo a los detenidos. Esto incluye permitirles designar a un abogado de su elección y proporcionar a los indígenas intérpretes.

El uso continuado de la legislación antiterrorista contra manifestantes, incluidos adolescentes, y los informes sobre desapariciones forzadas y malos tratos son profundamente preocupantes.

Insto a las autoridades a que cumplan su obligación de garantizar que las condiciones de detención se ajustan a las normas internacionales. Las autoridades deben proporcionar alimentos adecuados, agua potable y atención médica a todos los detenidos, muchos de los cuales están encarcelados en celdas superpobladas y necesitan urgentemente atención médica.

El espacio cívico en Venezuela continúa restringido. Mi Oficina ha recibido informes creíbles de que defensores de los derechos humanos, líderes sindicales, periodistas, miembros de la oposición, trabajadores de ayuda humanitaria y personal que trabaja en los colegios electorales han sido objeto de amenazas y acoso. Dado que muchos han abandonado Venezuela, animo a los Estados de la región a garantizar su protección y a adoptar un enfoque flexible en relación con los documentos de identificación caducados.

Según los informes, al menos tres organizaciones no gubernamentales han cesado sus actividades en medio de denuncias de vigilancia, persecución y actos de represalia, como detenciones selectivas y cancelación de pasaportes. Esto contribuye a crear un clima de temor y tensión social e impide que las organizaciones de la sociedad civil lleven a cabo su vital labor.

La legislación restrictiva, como la Ley Simón Bolívar y la Ley de ONG, corre el riesgo de atentar gravemente contra el ejercicio de las libertades fundamentales de expresión, reunión, asociación y participación política.

Es esencial que las autoridades tomen medidas urgentes para garantizar un espacio cívico abierto e inclusivo, en consonancia con sus obligaciones en materia de derechos humanos. Esto es importante para cualquier sociedad, y especialmente en Venezuela de cara a la toma de posesión en enero y a las elecciones previstas para el próximo año.

Urgen negociaciones políticas entre las distintas partes interesadas para acordar un camino viable.

Hago un llamamiento para que todos los procesos electorales sean transparentes, inclusivos, pacíficos y plenamente acordes con las normas internacionales de derechos humanos.

También estamos siguiendo de cerca la situación de las seis personas en los locales de la embajada argentina, y estamos dispuestos a apoyar todos los esfuerzos para encontrar una solución.

Los venezolanos se enfrentan a graves obstáculos para acceder a la alimentación, la educación, la sanidad y el trabajo digno, incluido un salario digno. Los salarios siguen siendo extremadamente bajos a pesar del aumento del 8,5% del Producto Interior Bruto registrado el año pasado. Las comunidades marginadas y aisladas se ven desproporcionadamente afectadas por la falta de servicios básicos. Insto a las autoridades a que aborden estos problemas de derechos humanos en consonancia con sus obligaciones internacionales.

El reciente anuncio de medidas para mejorar las condiciones de trabajo de los docentes es un paso adelante. Sin embargo, me preocupan los informes sobre la suspensión arbitraria de los salarios de los docentes, el despido injustificado de trabajadores y la jubilación forzosa de dirigentes sindicales, incluso por sus opiniones políticas.

Algunas comunidades indígenas también se enfrentan al impacto de la minería ilegal en su territorio. Las operaciones militares contra estas actividades deben ir acompañadas de la reintegración social y de un componente civil, y deben respetar el consentimiento libre, previo e informado.

Me alarman las noticias sobre el asesinato de un guardián indígena que participaba en la protección del territorio frente a la minería. Pido una investigación transparente sobre este asesinato, y sobre el asesinato del defensor de los derechos de los pueblos indígenas, Virgilio Trujillo, hace dos años.

También me gustaría señalar de nuevo que las amplias sanciones sectoriales tienen un impacto desproporcionado en los más vulnerables, y también afectan al trabajo de algunas organizaciones humanitarias y de derechos humanos. Es necesario reevaluarlas y levantarlas.

Visité Venezuela hace casi dos años, y lo siento por la gente del país que ha pasado por momentos muy difíciles. Me quedó claro entonces, como ahora, que la sociedad necesita sanar, superar las divisiones y la polarización, y entablar un diálogo integrador, como prioridad absoluta.

Estamos dispuestos a apoyar al pueblo de la República Bolivariana de Venezuela en estos momentos difíciles, en un espíritu de compromiso constructivo.”

Si algo ponen de manifiesto los eventos mundiales de fines de 2024 es que, en política, el tiempo no es lineal. Puede moverse en zigzag: estancarse por largos periodos, retroceder de pronto para luego dar un inesperado salto hacia adelante.

Por: Boris Muñoz – El País

Los venezolanos lo saben de sobra por experiencia propia. Hoy ven lo acontecido con el tirano sirio Bachar El Asad con la mirada fija en el 10 de enero, fecha en que Edmundo González Urrutia, quien derrotó de manera abrumadora a Nicolás Maduro en las elecciones del 28 de julio, debería juramentarse como nuevo presidente constitucional, si Maduro no se hubiese robado la elección.

Pero repasemos lo que ha pasado en Siria. Hasta hace dos semanas, El Asad parecía mantener el férreo y sanguinario control de su país con el apoyo de Irán y Rusia. De pronto, se hizo evidente que ese control era precario. En pocos días un grupo rebelde apoyado por Turquía lo puso en jaque y el domingo El Asad huyó de Damasco a un exilio incierto en Rusia.

No quiero sugerir que la caída de Asad vaya a causar la caída de Nicolás Maduro, pero ha sido una buena noticia para la oposición venezolana, como me lo han comentado varias personas allegadas a González Urrutia y la líder nacional María Corina Machado.

El caso de Asad les recuerda el del dictador Marcos Pérez Jiménez. En 1957 se pensaba que Pérez Jiménez se eternizaría en el poder. Su régimen comenzó a desmoronarse con las campanadas del nuevo año gracias a una conspiración cívico-militar tras un plebiscito fraudulento. En la madrugada del 23 de enero de 1958, Pérez Jiménez huyó en el avión La Vaca Sagrada, dejando tras de sí una maleta con millones de dólares, como lo contó Gabriel García Márquez en Cuando era feliz e indocumentado.

A raíz del fraude del 28 de julio, Maduro se atrincheró en el poder desplegando una campaña represiva sin precedentes para acabar con la protesta y asfixiar la esperanza de cambio.

Por esa razón, el chance de que González Urrutia se juramente el 10 de enero es mínimo en este momento. Sobre el presidente electo pesa una orden de captura por conspiración y sabotaje, entre otros cargos. María Corina Machado pasó a la clandestinidad y su equipo político sufre una feroz persecución, como lo demuestra el acoso contra la Embajada de Argentina (bajo la protección de Brasil), donde se encuentran refugiados sus asesores principales.

En vista de todo esto, los esfuerzos por aumentar la presión sobre la cúpula chavista para forzar su salida son un desafío enorme. Pero aumentar la presión es la movida correcta, el único camino para evitar la normalización de un estado forajido y el avance totalitario.

Y no debe perderse de vista el potencial que presenta un escenario internacional que ha cambiado súbitamente de muchas maneras. Desde la elección de Donald Trump, el manifiesto colapso eléctrico en Cuba y la prolongación de la guerra en Ucrania hasta los ataques de Israel contra el grupo terrorista Hezbolá, la caída de El Asad, un nuevo (des)orden se está asomando, debilitando alianzas que han sido críticas para Maduro.

Todas las personas cercanas a González Urrutia y Machado con las que conversé sobre cómo afectan estos desarrollos la posibilidad de cobrar el triunfo opositor optaron por mantener el anonimato para no poner en riesgo acciones y gestiones que se adelantan dentro y fuera de Venezuela.

Para una de ellas, el hecho axial es que a partir del 10 de enero el régimen madurista pasa a ser un gobierno de facto. Dentro de Venezuela, esto envía un mensaje a la base de las fuerzas armadas, cuyo respaldo al régimen es frágil, como lo demuestra el triunfo electoral de González Urrutia en los centros electorales donde votaron militares. “El objetivo es profundizar grietas en la coalición cívico militar que le permite a Maduro gobernar. La misión principal de los militares es la custodia de la patria. Hemos trabajado en los rangos bajos y medios para que retiren su apoyo a Maduro en apego a esa misión y no a un gobierno”, me confió.

Otra persona cercana a las conversaciones que se han efectuado en Estados Unidos con el Gobierno de Biden y los equipos de Trump, piensa que el nuevo cuadro político favorece una mayor presión. En especial, ve como auspiciosos los nombramientos de Marco Rubio y Christopher Landau, como secretario y subsecretario de Estado, y de Mike Waltz como asesor de seguridad del presidente. Los tres conocen el proceso político venezolano y son garantía de que la nueva administración no perderá a Venezuela y América Latina de vista, a pesar de la guerra en Ucrania y la volátil situación del Medio Oriente. “Ni que lo hubiésemos mandado a pedir habríamos encontrado un equipo como este. Rubio le dará énfasis a Venezuela, más allá de la migración”, dijo esta persona respondiendo a informaciones de prensa que han ventilado que Trump, persuadido por cabilderos del petróleo, daría prioridad a un arreglo que mantenga las licencias petroleras en Venezuela a cambio de que Maduro reciba a los venezolanos deportados desde Estados Unidos. Sin embargo, en su opinión, eso no implica acciones inmediatas: “Veo difícil que la nueva administración Trump tome decisiones antes de haber llegado. Biden ha apoyado el rescate de las formas democráticas, como lo hizo claro en su comunicado del Departamento de Estado agosto. Entretanto la oposición venezolana tiene sus propias tareas. Lo más importante para nosotros es coordinarnos internamente, tener claridad sobre qué tenemos que impulsar para presionar por la transición y cómo manejar la expectativa de movilización en Venezuela”.

Cuando esta persona habla sobre presionar, tiene en mente el ejemplo del presidente Bernardo Arévalo, quien llegó al poder en Guatemala tras meses de tenso pulso con los poderes fácticos –el llamado “pacto de corruptos”–, gracias a organizaciones indígenas y al apoyo decidido de Estados Unidos, mediante presión sancionatoria y diplomática. “González Urrutia sería un Arévalo reloaded”, resume añadiendo en su fórmula a los países latinoamericanos que se han ya pronunciado a favor del rescate democrático en Venezuela. “Hay un nuevo momento político a partir del 10 de enero. No intentar la presión necesaria ahora sería un grave error”.

Para una tercera persona, clave en el entorno de Machado, un elemento crucial de esa presión es la promesa de Edmundo González Urrutia de regresar a Venezuela a tomar juramento en la fecha constitucional. La pregunta es si podrá hacerlo con el gobierno de Maduro en su contra. La intención de González Urrutia es firme, pero está condicionada por varios factores, empezando por su seguridad personal, admite. “El 10 de enero no es solo una fecha sino también un acontecimiento que refleja la voluntad de los venezolanos de recuperar la democracia cobrando su triunfo electoral del 28 de julio. El cambio de poder puede ocurrir inmediatamente antes o inmediatamente después. Lo que no va a pasar es que ese cobro se aplace indefinidamente o lleguemos a 2026 sin una transición democrática”, dijo. Pero, por eso mismo, se buscará con más intensidad una negociación con Maduro para la transferencia de poder y se insistirá en fracturar el estamento militar. “Entre los militares hay tensiones a raíz de las elecciones y sobre el papel que está jugando Diosdado Cabello. Muchos no quieren acompañar el hundimiento del Titanic chavista”, remató. Sin embargo, nadie puede asegurar que los cuadros bajos y medios de las fuerzas armadas se expresarán rompiendo filas con el gobierno.

A cuatro semanas para el 10 de enero no hay certezas sobre nada, pero es notable el despliegue de actividades de González Urrutia y Machado para hacer valer el derecho de sus ciudadanos, sea a través de una negociación con Maduro o mediante un quiebre interno del régimen.

Si alguien duda de que también en Venezuela los acontecimientos pueden precipitarse con un cambio de dirección repentino, solo tiene que pensar en Siria, un país lejano geográficamente de Venezuela, pero muy cercano en términos del ejercicio de un poder brutal, apoyado por tiranías que desprecian la democracia y los derechos humanos. Y si los líderes opositores quieren persuadir a Trump de que apoyar la democracia en Venezuela es una apuesta que lo ayudaría a cumplir su promesa de retornar a millones de migrantes a sus países de origen, solo tendrían que mostrarle la imagen de las kilométricas caravanas de carros y gente abarrotando los caminos a Damasco, en medio de cantos de celebración. Esos cientos de miles de sirios –probablemente millones– que regresan a su país liberado tras décadas de opresión –ojalá que no solo momentáneamente–, son el espejo de millones de venezolanos que anhelan volver a Venezuela y reconstruir su democracia.

Sería un duro golpe para las expectativas de los venezolanos dentro y fuera del país que la transición no se concrete, pero más desmoralizante aún sería que sus líderes no hagan el mayor esfuerzo en la hora más oscura de la dictadura.

El régimen de Maduro anunció la excarcelación de 103 detenidos durante las manifestaciones contra la cuestionada reelección del mandamás, que eleva la cifra oficial de liberados a 328 desde finales de noviembre.

DW

Más de 2.400 personas fueron detenidas en las horas posteriores a la proclamación de Maduro para un tercer mandato de seis años, que desataron protestas con un saldo de 28 muertos y casi 200 heridos.

«En las últimas 72 horas (10, 11 y 12 de diciembre) se han producido 103 excarcelaciones, que se suman a 225 medidas cautelares otorgadas el pasado 26 de noviembre», informó un comunicado de la vicepresidencia de Seguridad, que encabeza el ministro del Interior, Diosdado Cabello.

«Tales medidas se realizan en atención a la solicitud que hizo el presidente Nicolás Maduro (…) de revisar todas las causas concernientes a hechos de violencia y delitos cometidos en el marco de la elección del 28 de julio», añadió.

Los detenidos, incluidos más de un centenar de adolescentes, fueron acusados de «terrorismo» y llevados a cárceles de máxima seguridad. El miércoles, la ONG especializada Foro Penal informó de la liberación de 18 personas, incluidos 12 adolescentes. La misma organización ha confirmado la excarcelación de 169 del primer grupo de 225 que anunciaron las autoridades.

Las liberaciones de esta semana se dieron a la vez que se ejecutaron nuevas detenciones, como las de dos coordinadores en el estado Bolívar (sur, fronterizo con Brasil) del partido Vente Venezuela, liderado por María Corina Machado, la del activista y exconcejal de Caracas Jesús Armas y la del alcalde de Cabimas, estado Zulia (noroeste), Nabil Maalouf.

La ruptura total de relaciones con España que anunció el régimen de Nicolás Maduro en septiembre por haber reconocido el Congreso español a Edmundo González como presidente electo de Venezuela no pasó a mayores. Se trató de una amenaza para tratar de chantajear al Gobierno de Pedro Sánchez, que recibió en calidad de asilado al exdiplomático que derrotó al chavismo en las elecciones del 28 de julio, según las únicas actas publicadas. Y es que son muchas las empresas españolas que operan en la nación sudamericana y tienen intereses que cuidar. Sin embargo, el negocio petrolero, que acapara 84,2 % de las exportaciones venezolanas a España de acuerdo con las cifras de 2022, empieza a mostrarse más cauteloso para esquivar la presión política de Miraflores. Fue así como en octubre se observó una drástica disminución en la importación de petróleo venezolano que contrasta con la tendencia que se había registrado durante todo el año.

Por: José Gregorio Martínez – PanamPost

De haber recibido 392.000 toneladas de crudo procedente de Venezuela en septiembre, la nación ibérica redujo la orden en octubre a 151.000 toneladas, lo que equivale a un recorte de 61,5 %, según las más recientes estadísticas de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), actualizadas este jueves. La cifra se asemeja a la del mismo mes de 2023, cuando se ubicó en 152.000 toneladas, pero el año no mostraba una tendencia al alza como se venía comportando 2024.

Sin duda octubre frena los números de 2024, que hasta la fecha suma 2,5 millones de toneladas de petróleo venezolano recibido en puertos españoles, lo que representa más del doble de lo registrado durante el mismo periodo del año pasado, cuando la cifra apenas superaba por muy poco el millón de toneladas. Incluso el acumulado de los primeros 10 meses del año en curso casi duplica el total de 2023, que al cierre de diciembre se ubicó en 1,4 millones de toneladas. Solo en mayo, los despachos llegaron a 632.000 toneladas, un indicador mensual que no se alcanzaba desde enero de 2002. De igual manera, los 2,5 millones acumulados en 2024 solo han sido superados recientemente por los 3,1 millones de 2015, previo a las sanciones impuestas en 2018 por Estados Unidos durante la pasada gestión de Donald Trump, que impedían a petroleras extranjeras, entre estas la española Repsol, hacer negocios con Venezuela.

Buscando otros mercados

Fue en julio de 2022 cuando España reanudó la importación de petróleo venezolano luego de que el gobierno de Joe Biden iniciara un proceso de flexibilización progresiva de sanciones al régimen chavista, que incluyó el otorgamiento de licencias individuales a petroleras extrajeras, las cuales se mantienen hasta la fecha pese a la reimposición de sanciones generales desde abril, cuando Washington decidió no renovar la Licencia General 44 y Licencia General 45, debido al incumplimiento del Acuerdo de Barbados por parte de la dictadura venezolana.

Para Repsol ha sido de gran utilidad esta autorización, ya que le ha permitido recibir petróleo como parte de pago de la millonaria deuda que tiene la estatal venezolana PDVSA con la energética española, estimada en unos 200 millones de euros. De hecho, Venezuela le ha arrebatado mercado a países productores como Colombia y Canadá, que han visto mermados sus despachos a España en los últimos meses. No obstante, la tensión reciente con Venezuela parece estar empujando al país ibérico a apostar por la prudencia para no afectar sus inventarios. Tal vez por esta razón se observa que en la medida en que recorta la importación de crudo venezolano aumentan las compras a Canadá.

Durante los últimos días, la Fuerza Aérea de Israel bombardeó numerosas bases del ejército sirio en ataques cuyo objetivo, según afirman, es evitar que las armas caigan en manos de grupos hostiles.

La Derecha Diario

Fuentes de seguridad regionales y oficiales del derrocado régimen sirio que hablaron con Reuters describieron los ataques aéreos del martes por la mañana como los más intensos hasta el momento, impactando instalaciones militares y bases aéreas a lo largo de Siria, destruyendo decenas de helicópteros y aviones, así como activos de la Guardia Republicana en Damasco y sus alrededores.

Según las fuentes, con alrededor de 400 ataques aéreos, no quedó casi nada de los activos del ejército sirio, ahora en manos del grupo terrorista Hayat Tahrir al-Sham (HTS).

Desde el colapso del régimen de Bashar al Assad, la Fuerza Aérea israelí llevó a cabo cientos de ataques aéreos en Siria, destruyendo armamento avanzado y otras capacidades militares.

Los ataques israelíes en la zona de Barzeh, en Damasco, destruyeron completamente un centro de investigación del Ministerio de Defensa, informaron el martes corresponsales de la AFP. En 2018, los países occidentales, incluidos Estados Unidos, habían atacado previamente estas instalaciones, acusándolas de estar vinculadas a la «infraestructura de armas químicas» de Siria.

Hasta el momento, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no hicieron declaraciones oficiales sobre los ataques, pero fuentes militares indicaron que la Armada israelí ejecutó una operación a gran escala la noche del lunes para destruir la flota naval del régimen derrocado, en el marco de una serie de operaciones destinadas a eliminar los activos militares y evitar que caigan en manos de grupos hostiles.

Las operaciones israelíes en Siria ocurrieron después de una ofensiva relámpago de las fuerzas rebeldes, que el domingo lograron derrocar al régimen de Bashar al Assad, marcando un dramático giro en la guerra civil siria, que comenzó en 2011 y había permanecido estancada durante años.

Con la caída del régimen, Israel adoptó medidas para destruir los arsenales militares antes de que cayeran en manos de grupos hostiles, en medio de una caótica toma de poder por parte de facciones rebeldes, lideradas por el grupo terrorista islámico HTS.

Según fuentes militares, numerosos buques de la Armada siria, equipados con misiles mar-mar, fueron destruidos en ataques ejecutados por lanchas misilísticas de la Armada israelí en la bahía de Minet el-Beida y el puerto de Latakia, en la costa siria, la noche del lunes.

Simultáneamente, Israel desmintió los informes que indicaban que sus fuerzas terrestres habían avanzado más allá de la zona de amortiguación en los Altos del Golán, que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) tomaron el domingo. Israel subrayó que el control de esa área era una medida defensiva temporal.

«Los informes en algunos medios que afirman que las tropas de las FDI están avanzando o acercándose a Damasco son completamente incorrectos», escribió el coronel Avichay Adraee, vocero en árabe de las FDI, en X.

«Las tropas de las FDI están presentes dentro de la zona de amortiguación y en posiciones defensivas cerca de la frontera para proteger la frontera israelí», añadió.

Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este jueves la presunta desaparición forzada de la ciudadana hispano-venezolana Sofía María Sahagún Ortiz, a quien se perdió la pista el pasado 23 de octubre en el aeropuerto de Caracas cuando se disponía a viajar rumbo a Madrid.

La Gaceta de la Iberosfera

Según explica esta organización de defensa de los Derechos Humanos, la familia de Sahagún supo de ella por última vez a través del mensaje de texto que envió a su marido para informarle de que había pasado el control migratorio antes de subir al avión.

Al día siguiente, la familia supo que no se le permitió subir al avión y desde entonces no han tenido información sobre su paradero, pese a que han solicitado repetidamente a las autoridades venezolanas que la localicen y aclaren si ha sido detenida.

Según la directora para las Américas de HRW, Juanita Goebertus, «Sahagún Ortíz parece ser víctima de una desaparición forzada, un delito grave según el Derecho Internacional, y, lamentablemente, común en Venezuela hoy en día».

Tras la desaparición de Sahagún Ortiz, agentes de policía acudieron en repetidas ocasiones a su domicilio, acosando a familiares y conocidos con preguntas sobre la familia, según ha contado el esposo de esta a HRW, lo que llevó a este y sus hijos a mudarse primero y días más tarde huir de Venezuela.

Además, el 30 de octubre, el abogado de la familia se dirigió al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo para solicitar que investigaran el caso, pero los fiscales se negaron a abrir una investigación. Estos optaron por remitir el caso al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), una rama de la policía encargada de realizar investigaciones forenses, según ha constatado la ONG.

El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela cuenta con el firme apoyo de muchos amigos en el Caribe y otras partes del mundo, a pesar de numerosas denuncias de violaciones del derecho internacional, actos agresivos hacia su vecino Guyana y una intolerancia hacia la disidencia política.

Sin embargo, estas acciones han llevado a millones de venezolanos a huir de su patria, convirtiéndolos en el segundo grupo más grande de refugiados a nivel mundial. Así, el gobierno venezolano también ha generado hostilidad entre muchos de sus vecinos más cercanos en América del Norte, del Sur y Central.

Esta tensión alcanzó un punto crítico el miércoles 11 de diciembre de 2024, durante una Reunión Especial del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), la cual presidí como Decano del Cuerpo Diplomático.

Durante esta reunión, catorce Estados miembros de la OEA, liderados por Argentina, leyeron una declaración en el registro expresando profundas preocupaciones sobre la situación en Venezuela. Estas preocupaciones estaban relacionadas con seis miembros de la oposición que buscaron asilo en la residencia oficial del Embajador argentino tras las disputadas elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Nicolás Maduro fue declarado vencedor en medio de acusaciones de fraude electoral por parte de observadores internacionales y numerosos gobiernos occidentales.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Gerardo Werhein, acusó a Venezuela de hostigar a los seis opositores—Omar González, Pedro Urruchurtu Noselli, Magalli Meda, Claudia Macero, Humberto Villalobos y Fernando Martínez Mottola. Son aliados de la líder opositora María Corina Machado, quien fue impedida de participar en las elecciones de julio de 2024.

Werhein detalló actos de “agotamiento físico” y “terror psicológico” infligidos a los asilados, incluyendo cortes de agua, interrupciones eléctricas, restricciones en las entregas de alimentos y una vigilancia constante del recinto diplomático argentino en Caracas, donde han buscado y recibido asilo de acuerdo con el derecho internacional.

La declaración no fue respaldada por 11 países de CARICOM y 7 estados latinoamericanos que han mantenido relaciones cordiales con el gobierno de Maduro. Paradójicamente, estos países tienen una sólida tradición de democracia, estado de derecho y elecciones libres y justas en sus propios territorios. También son bastiones de derechos políticos y humanos, aceptando la libertad de expresión y la disidencia mientras rechazan la represión de opositores políticos.

Sus buenas relaciones con el gobierno de Maduro se derivan, en parte, de la gratitud por la asistencia que Venezuela brindó tras la recesión global de 2007-2009, particularmente a través de la iniciativa PetroCaribe que alivió la carga de los altos precios del petróleo.

Sin embargo, tal gratitud puede erosionarse ante infracciones evidentes de la democracia y el derecho internacional por parte del gobierno venezolano.

Para que las 11 naciones caribeñas mantengan credibilidad como defensoras de la democracia y la justicia, especialmente cuando buscan justicia económica y climática en el escenario global, no pueden ignorar violaciones a estos principios por parte de ningún país, incluida Venezuela.
Por lo tanto, si el gobierno de Maduro desea conservar y fortalecer el apoyo de sus amigos caribeños, debe demostrar disposición para defender la democracia y honrar las convenciones internacionales de las que es signatario.

El gobierno venezolano sabe mejor que nadie que ya ha perdido la confianza de muchos de sus amigos tradicionales en América del Sur y Central, y que los países de América del Norte ya están decididos a aislarlo.

Una de las convenciones que debería respetar y cumplir es la “Convención sobre Asilo Diplomático,” concluida en Caracas en 1954 con Venezuela como signatario original. El Artículo 1 de esta Convención establece: “El asilo concedido en legaciones, buques de guerra y campamentos o aeronaves militares, a personas perseguidas por motivos políticos o por delitos políticos será respetado por el Estado territorial de conformidad con las disposiciones de esta Convención.”

Sin embargo, el gobierno de Maduro es acusado por 14 Estados vecinos de las Américas de violar este principio. Este es el núcleo de la actual tensión entre Venezuela y Argentina.

En la reunión de la OEA, el Embajador de Brasil ante la OEA, Benoni Belli, explicó la situación. Informó que, desde agosto de 2024, las instalaciones diplomáticas argentinas han estado bajo custodia de Brasil a solicitud de Argentina y con el consentimiento de Venezuela, en cumplimiento con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que exige la inviolabilidad de las instalaciones diplomáticas y la protección de las propiedades de las misiones, incluso en casos de relaciones rotas.

Sin embargo, el 6 de septiembre, Venezuela revocó la autorización de Brasil, acusando a los asilados de conspirar para cometer actos terroristas—acusaciones sin evidencia pública presentada. El Embajador enfatizó que, hasta la fecha, no se ha nombrado un custodio alternativo por Argentina ni aceptado por Venezuela, dejando a Brasil continuar con su custodia.

Este estancamiento profundiza aún más las preocupaciones de la comunidad internacional sobre el compromiso de Venezuela con la Convención de Viena y la Convención sobre Asilo Diplomático.

Para Venezuela, esta situación presenta tanto un desafío como una oportunidad. Si bien sus acciones pueden estar dictadas por consideraciones políticas internas, el cumplimiento del derecho internacional ofrece un camino para reconstruir la confianza entre sus vecinos en las Américas.

Al respetar la inviolabilidad de las instalaciones diplomáticas argentinas y conceder un salvoconducto a los asilados, Venezuela puede demostrar un renovado compromiso con los principios de la diplomacia y la cooperación internacional. Esto podría aliviar tensiones regionales y abrir puertas a la cooperación económica y política, en última instancia beneficiando al pueblo venezolano.

Este asunto trasciende las consideraciones políticas internas; es una prueba de la disposición de Venezuela para respetar las normas y convenciones establecidas que sustentan el orden global. La comunidad internacional ha dejado claras sus opiniones: el cumplimiento de estas normas es una obligación legal.

Sin embargo, para Venezuela, el cumplimiento podría ser también un paso importante hacia la reparación de relaciones tensas en la región.
Por ello, el gobierno de Maduro debería considerar cuidadosamente las repercusiones de sus acciones. Los Estados vecinos valoran demasiado la democracia y la justicia como para ignorar transgresiones.

Las acciones de Venezuela determinarán si continúa en un camino de aislamiento o comienza a restaurar su lugar de respeto entre sus pares regionales y globales. El camino a seguir es claro: respetar el derecho internacional, honrar los compromisos con las convenciones diplomáticas y respetar los derechos humanos—valores defendidos, particularmente, por los países caribeños.

Tomar estos pasos garantizará el salvoconducto de los asilados bajo el derecho internacional. También enviará una poderosa señal de que Venezuela está lista para volver a comprometerse con la comunidad internacional de buena fe.

Sir Ronald Sanders

(El autor es Embajador de Antigua y Barbuda ante los EE.UU. y la OEA. Las opiniones expresadas son completamente suyas. Respuestas y comentarios anteriores: www.sirronaldsanders.com)

Otorgar permisos invasivos a sus aplicaciones de Android puede poner en riesgo sus datos. Entérate cómo administrar esos permisos con unos simples pasos.

Por: CNet /Traducción libre del inglés de Morfema Press

Muchas aplicaciones móviles solicitan permisos que no tienen por qué pedir. Es posible que haya notado que algunas de sus  aplicaciones de Android solicitan permisos que parecen excesivos y completamente ajenos a la utilidad real de la aplicación, como si una aplicación de linterna solicita acceso a su cámara, micrófono o ubicación. Cuando una aplicación solicita más permisos de los que necesita, generalmente es para recopilar la mayor cantidad posible de sus datos y venderlos a terceros, como anunciantes y corredores de datos.      

Los permisos como el acceso a su ubicación, cámara, micrófono, contactos, historial de navegación y biblioteca de fotos pueden ser particularmente invasivos si no se requieren explícitamente para que una aplicación funcione. Una aplicación puede recopilar una tonelada de información personal confidencial de estos permisos, lo que puede poner en riesgo su privacidad. Por eso es importante administrar los permisos de las aplicaciones en sus dispositivos Android. 

Mantenga siempre los permisos de la aplicación al mínimo. Otorgue a sus aplicaciones permiso para acceder solo a lo que necesitan acceder en su dispositivo para proporcionar la funcionalidad que necesita de ellos. Por ejemplo, una aplicación meteorológica o una aplicación de navegación naturalmente necesitarán acceso a su ubicación para funcionar correctamente, pero no hay razón para que necesite acceso a su cámara o sus contactos. Y en algunos casos, es posible que ni siquiera necesite proporcionar a una aplicación meteorológica sus datos de ubicación si puede ingresar manualmente su código postal o ciudad. 

Afortunadamente, es fácil cambiar los permisos de las aplicaciones en su dispositivo Android, y puede elegir si desea administrar los permisos por aplicación o por tipo de permiso. Tenga en cuenta que los pasos que se describen a continuación se aplican a los dispositivos que ejecutan Android 11 y versiones posteriores. Te mostramos cómo administrar los permisos de las aplicaciones en tu dispositivo Android. 

Cómo administrar los permisos de aplicaciones de Android por aplicación

Si le preocupan los permisos otorgados a una determinada aplicación en su dispositivo Android, puede administrar los permisos por aplicación. Esto es lo que debe hacer:

1. Toque Configuración .

2. Toque Aplicaciones .

3. Desplácese hacia abajo y toque la aplicación en cuestión (o puede buscar la aplicación tocando el ícono de la lupa).

4. Toque Permisos .

5. Toque un permiso para permitir o no permitir.

También puede acceder al menú Permisos desde cualquier aplicación tocando y manteniendo presionado el ícono de la aplicación en la pantalla de su teléfono. Toque el ícono de Información en la esquina superior derecha de la ventana que aparece para acceder al menú de información de la aplicación y toque Permisos desde allí.

Desde el menú Información de la aplicación , también puede habilitar la función Eliminar permisos si la aplicación no se usa, que elimina los permisos para la aplicación si no la ha usado durante tres meses.

Cómo administrar los permisos de aplicaciones de Android por tipo de permiso

Si desea ver qué aplicaciones ha denegado o permitido el acceso a un determinado permiso, como su micrófono o ubicación, puede administrar los permisos de su aplicación por tipo de permiso. Así es cómo:

1. Toque Configuración .

2. Toque Privacidad .

3. Toque Administrador de permisos .

4. Toque el tipo de permiso para ver qué aplicaciones permiten el permiso seleccionado.

5. Toca una aplicación y selecciona Permitir o No permitir .

Cómo administrar universalmente el acceso a la cámara y al micrófono para todas las aplicaciones

Incluso puede negar universalmente que todas las aplicaciones accedan a su cámara y / o micrófono con un solo interruptor de palanca si desea tomar una línea dura con esos dos permisos. Así es como puede alternar los permisos de la cámara y el micrófono en todas las aplicaciones en su dispositivo Android:

1. Toque Configuración .

2. Toque Privacidad .

3. Active o desactive el acceso a la cámara y el acceso al micrófono .

Seguir esta ruta puede ser una excelente manera de garantizar que ninguna aplicación tenga acceso a su cámara o micrófono. Sin embargo, tenga en cuenta que las aplicaciones de comunicación por video como Zoom o Skype, que dependen de su cámara y micrófono para funcionar, no funcionarán correctamente si tiene estos permisos configurados en la posición «apagado».

Con la limitación de tiempo, la tendencia de acelerar audios y podcasts ha ganado popularidad para hacer que las experiencias auditivas sean más breves. Esta práctica, extendida incluso a series y películas, plantea preguntas sobre las posibles consecuencias para nuestro cerebro.

La Razón

Diego Redolar, neurocientífico de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), sugiere que, hasta ahora, no hay evidencia de problemas derivados de esta práctica. Señala que es un cambio en la forma en que procesamos la información, alineándose con la sociedad actual que busca acceso rápido a la información esencial. Sin embargo, este enfoque puede hacer que nos centremos en lo esencial, descuidando los detalles, lo cual, a largo plazo, podría afectar nuestra capacidad de observación y atención a los detalles.

El experto advierte que este hábito puede resultar en una comprensión sesgada y dificultar la interpretación del mensaje completo debido a la falta de atención a detalles cruciales. Un estudio de la Universidad de Los Ángeles sugiere que, aunque a los adultos les cuesta captar toda la información en videos acelerados, los jóvenes, acostumbrados a esta opción desde la introducción de YouTube en 2010, pueden manejar mejor esta velocidad y mantener la atención por más tiempo.

Sin embargo, surge la preocupación sobre el riesgo de que el cerebro se “aburra” sin estímulos a alta velocidad, especialmente considerando que la mayoría de estos contenidos se consumen en dispositivos móviles. Sylvie Pérez, psicopedagoga y profesora de la UOC, aconseja un enfoque consciente y responsable para evitar abusos y garantizar la comprensión y disfrute adecuados de los contenidos audiovisuales. Aunque es poco probable que esta práctica cause cambios estructurales en el cerebro, podría influir en la forma en que procesamos la información.

En un encuentro sin precedentes, los líderes de un grupo denominado “Gobierno sirio en el exilio” (SGE) participaron en una notable sesión de diálogo con el público israelí, ofreciendo una visión de cooperación y entendimiento mutuo sin precedentes entre Siria e Israel.

The Jerusalem Post

La reunión en línea fue organizada por Tom Wegner, fundador del Centro de Medio Oriente, una plataforma que fomenta el diálogo, la colaboración y el entendimiento entre diversas comunidades en el Medio Oriente . 

Entre los oradores se encontraban representantes de la SGE, así como el diputado israelí y miembro del Comité de Asuntos Exteriores y Seguridad del Knesset, Ohad Tal.

‘Más hebreos que los hebreos’

En el centro del debate estuvo Jamal Sabbagh, jefe del Gobierno sirio en el exilio, quien elogió a las Fuerzas de Defensa de Israel y al Ejército Libre Sirio por sus esfuerzos para eliminar la influencia iraní en la región, a la que calificó de “milicias terroristas”. 

Sabbagh fue inequívoco en su gratitud, reconociendo específicamente la «política sabia» de los dirigentes israelíes y sus esfuerzos por lograr lo que llamó la «paz abrahámica» en la región.

El líder sirio expresó un profundo deseo de ir más allá de las animosidades históricas, enfatizando su visión de un sistema similar a la UE en todo el Medio Oriente, donde cada región y comunidad tendría su propia autonomía, y subrayando que su foro aspira a representar a todo el pueblo sirio, desde los kurdos hasta los combatientes sunitas moderados que lucharon contra ISIS.

Amal Sharkasi, encargada de relaciones exteriores del SGE, destacó la sociedad históricamente diversa y tolerante de Siria, recordando una época en la que la coexistencia religiosa era la norma. 

Según Sharkasi, antes de la era de Assad, Siria promovía un modelo de armonía interreligiosa, que incluía ejemplos como el del primer ministro cristiano Fares Al-Khouri y los médicos judíos de Alepo que trataban a pacientes de todas las religiones de forma gratuita.

El Dr. Ziad Karim, director de comunicación de la SGE, destacó que estos son momentos críticos en la historia de la humanidad, enfatizando el destino compartido y la responsabilidad mutua de todos los actores. 

«No vivimos en una isla aislada, sino en un destino compartido», afirmó Karim, quien abogó por un discurso público centrado en la construcción en lugar de la destrucción, con especial énfasis en proteger a las generaciones futuras del «pantano del extremismo». Karim continuó conmovedoramente: «La paz abrahámica es una hoja de ruta hacia el entendimiento mutuo y un futuro en el que la sabiduría abrace a la humanidad por encima de todo».

Por el lado israelí, el diputado Ohad Tal es miembro del Comité de Asuntos Exteriores y Seguridad del Knesset. 

Tal destacó la importante transformación del estatus de Israel durante el último año, describiéndola como un paso de ser una amenaza existencial a una desintegración continua de fuerzas radicales. 

Destacó el potencial de los esfuerzos de colaboración frente a los desafíos comunes, mencionando específicamente al Eje iraní y a los movimientos sunitas radicales.

En la conversación también participaron representantes de Irak, como Abou Musa Al-Iraqi, un delegado tribal, así como un activista por la paz anónimo local que opera cuentas en las redes sociales denominadas la “embajada virtual de Irak en Israel”. 

Ambos agregaron otra dimensión al diálogo, discutiendo la continua presencia de milicias iraníes en Irak y pidiendo acciones para facilitar la paz.

Tal vez lo más sorprendente fue el rechazo explícito de los antagonismos históricos. El Gobierno sirio en el exilio tendió repetidamente una mano amistosa, utilizando un lenguaje que enfatizaba el parentesco y la herencia compartida. 

Se describieron como «más hebreos que los hijos de Israel» y pidieron volver al respeto mutuo y la coexistencia, mencionando también el Holocausto como un momento oscuro en la historia humana que debe ser enseñado a todos los pueblos de la región y del que hay que aprender.

‘Paz a través de la fuerza’

El Gobierno sirio en el exilio se formó a fines de 2019 tras lo que SGE describió como un “punto muerto político entre las fuerzas de oposición”. Su principal objetivo era llevar lo que consideraban la “auténtica voz siria” a la escena internacional, siendo la lucha contra la influencia iraní en la región su principal preocupación. 

El alcance y el impacto de los activistas exiliados parecen pálidos en comparación con los de los grupos militantes sobre el terreno, pero se presentaron no como una entidad política tradicional sino como representantes de una nueva visión, una que “prioriza la dignidad humana, el entendimiento mutuo y la coexistencia pacífica”.

Durante el debate, ambas partes reconocieron los complejos desafíos que se avecinan, especialmente la participación de fuerzas radicales, ya sean milicias apoyadas por Irán o movimientos sunitas extremistas, que no serán fáciles de superar. 

A pesar de ello, las conversaciones volvieron constantemente al concepto de “paz abrahámica”, una visión basada en los Acuerdos de Abraham de 2020. Tanto los delegados del SGE como los oradores israelíes describieron este enfoque no solo como una estrategia diplomática, sino como un imperativo moral para el progreso humano.

Después de la sesión, el diputado Ohad Tal dijo al Jerusalem Post : “La reunión que mantuvimos esta noche con representantes del gobierno sirio en el exilio y líderes musulmanes de Irak es una reunión histórica, principalmente porque después de una serie de reuniones secretas que he mantenido con ellos en los últimos meses, esta reunión ya es una reunión pública, abierta al público.

“El año pasado se aceleraron los procesos profundos en Oriente Medio. Las victorias israelíes y la desintegración del eje iraní-chií están permitiendo que cada vez más tribus, pueblos y países de Oriente Medio revelen su deseo de acercarse a Israel, la comprensión que se ha desarrollado en ellos de que Israel no es el problema, como pensaron durante muchos años, sino la solución.

“Junto a los grandes desafíos que aún nos aguardan, tanto por parte de Irán y sus aliados como de las milicias islamistas sunitas, también se están desarrollando oportunidades históricas sin precedentes para crear nuevas colaboraciones que ayudarán a construir un futuro mejor que, esta vez, realmente cumplirá el sueño de paz, estabilidad y prosperidad. Desde la fuerza de Israel, una paz que se base en un verdadero respeto mutuo y una verdadera aceptación de nuestra existencia común aquí”.

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