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Es lo que es

Armando Esteban Quito

La legitimidad del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sigue estando cuestionada después de las elecciones del 28 de julio, en las que fue proclamado ganador por el Consejo Nacional Electoral (CNE), afín al oficialismo.

Por: Ángel Bermúdez – BBC News Mundo

El jefe diplomático de la Unión Europea, Josep Borrell, calificó recientemente a su gobierno como “autoritario” y “dictatorial”, mientras que el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, volvió a reiterar el pedido para que las autoridades venezolanas publiquen las actas de votación detalladas, de forma de que se puedan auditar los comicios.

Se trata de una solicitud de la que se ha hecho eco gran parte de la comunidad internacional incluyendo Estados Unidos, la Unión Europea y decenas de otros países de América Latina y el mundo.

Mientras el CNE ha incumplido con ese trámite indispensable para sustentar los resultados, la oposición sí publicó más de 80% de las actas, según las cuales su candidato, Edmundo González Urrutia, no solamente ganó sino que lo hizo con amplia ventaja.

A pesar de estos cuestionamientos, Maduro ha vuelto a contar con el respaldo de tres actores importantes en la escena Internacional: China, Rusia e Irán lo felicitaron por su «triunfo» tras las elecciones, reafirmando su apoyo al líder venezolano, cuyo gobierno ha estado sometido en los últimos años a sanciones internacionales.

Los dos primeros son grandes potencias y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -con derecho a veto-, mientras que el tercero es una potencia regional en Medio Oriente y uno de los principales países productores de petróleo y gas del mundo.

En oposición a Occidente, estos tres gobiernos han defendido constantemente la legitimidad de los mandatos de Maduro y estuvieron entre los primeros en reconocerle como ganador de las elecciones del 28 de julio.

Maduro, por su parte, siempre ha alabado los lazos que su gobierno mantiene con estos países a los que considera como socios estratégicos.

«Tenemos el apoyo de países con tecnología de punta en combate de drones, antidrones: nuestra hermana Rusia, nuestra hermana China, nuestra hermana Irán. Así que nadie se equivoque con Venezuela. Somos una nación de paz», dijo el mandatario venezolano durante un desfile militar el pasado 5 de julio para conmemorar la independencia de Venezuela.

Para este trabajo, BBC Mundo intentó consultar con portavoces del gobierno de Maduro, así como con las cancillerías y embajadas en Venezuela de China, Rusia e Irán. Al momento de publicar ese artículo no hubo respuesta.

Pero, ¿cuán importante ha sido para Maduro el apoyo de estos países en la década que lleva en el poder? Y, ¿qué ganan al respaldar al mandatario venezolano?

Soportes complementarios

“Si no fuera por esos tres gobiernos es muy probable que el gobierno de Maduro no hubiera soportado la presión máxima de las sanciones”, dice Joseph Humire, director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre y Segura, con sede en Washington.

Humire asegura que China, Rusia e Irán ofrecen diferentes formas de soporte al mandatario venezolano.

“Los tres le dan respaldo político, pero creo que su mayor apoyo es que alimentan la economía paralela en Venezuela. Eso ha sido muy importante porque, mientras en Venezuela decaía la economía formal, han podido usar varios esquemas para hacer que el país consiguiera combustible, alimentos y otros productos para aguantar la crisis económica”, asegura el experto en conversación con BBC Mundo.

Evan Ellis, investigador especializado en América Latina de la Escuela de Guerra del Ejército de EE.UU., considera que el apoyo de estos tres países ha ayudado a Maduro a sortear las sanciones internacionales y las olas de protestas internas.

“Durante estos años, China, Rusia e Irán han contribuido a la supervivencia del régimen de formas distintas y, en ocasiones, complementarias”, le dice Ellis a BBC Mundo.

“Esa combinación del apoyo de China en lo económico, el de Rusia en defensa y el de Irán para solventar importantes problemas ha contribuido a que Maduro pudiera resistir. Le han dado tanto cobertura política como soporte económico”, agrega.

El silencioso apoyo de China

Un elemento central del apoyo de China se plasma en el volumen de créditos que ha otorgado a Venezuela desde la llegada del chavismo.

Pekín le ha prestado a Caracas unos US$59.000 millones, mucho más que a cualquier otro país de la región y, de hecho, casi el doble de los US$32.000 prestados a Brasil, según datos de 2023 del centro de estudios Diálogo Interamericano.

El pago de estos préstamos a Venezuela estaba garantizado con ventas de petróleo a futuro.

Ellis explica que esos fondos fueron entregados entre 2008 y 2015, y que en su mayor parte eran una suerte de línea de crédito rotativa a tres años que iba siendo pagada con entregas de crudo.

“Esos créditos dejaron de fluir en 2012 y se retomaron un poco tras la transición de Chávez a Maduro, pero acabaron en 2015. Desde entonces y hasta 2019, China estuvo en un proceso de consolidación y cobro, así que básicamente lo que hacía era recibir el petróleo venezolano, al punto que (al gobierno de Caracas) solamente le quedan por pagar unos US$10.000 millones”, dice.

El experto explica que en estos años, China no ha invertido grandes cantidades de dinero en los proyectos que tiene en Venezuela en el sector petrolero o minero.

“Hay que destacar que, aunque China no ha otorgado nuevos créditos, ha seguido recibiendo petróleo venezolano y probablemente ha proporcionado al gobierno venezolano algún beneficio por esas actividades extendidas en los últimos años”, añade.

Luego de que Estados Unidos aprobara sanciones contra Venezuela en 2019, Pekín tomó medidas para reducir el riesgo al que se exponían sus empresas, especialmente aquellas como la petrolera CNPC que por operar de forma global podían verse perjudicadas.

“Entonces, China intentó seguir comprando petróleo venezolano, pero de forma disimulada. Usaban compañías independientes que llevaban el crudo hasta la costa de Malasia y allí lo transferían a otro barco antes de importarlo a China”, afirma Ellis.

Según ha reportado la prensa económica, y en especial la agencia Reuters, tras la introducción de las sanciones contra Venezuela, hubo empresas privadas y refinadores que se dedicaron a comprar el crudo venezolano que mezclaban y recertificaban para hacerlo pasar como malasio al momento de exportarlo a China.

“Ha sido una ayuda continua. La compra de petróleo por parte de China ha dado cierta liquidez al régimen de Maduro, ayudando a garantizar que tenga algo de dinero”, agrega Ellis.

La coperación entre los dos países se ha extendido a otras áreas. Durante la pandemia de covid-19, China fue un aliado fundamental de Venezuela, país al que proveyó de mascarillas, medicamentos, trajes de bioseguridad y purificadores de aire, entre otros insumos. Venezuela, además recibió millones de dosis de las vacunas chinas contra esa enfermedad.

Algunos expertos indican que la ayuda de Pekín también ha facilitado las medidas de control social aplicadas por el gobierno venezolano, así como en la dura respuesta contra las protestas y la oposición.

“China ha vendido parte del armamento que usan ahora las autoridades para la represión, como los equipos antimotines y las tanquetas”, apunta Joseph Humire.

“Esos grandes vehículos blancos son fabricados en China. También los llamados hipopótamos que bañan a los que protestan con sus cañones de agua”, agrega Ellis.

Los vehículos blancos que menciona Ellis son blindados ligeros para transporte de personal VN-4 de fabricación china. De acuerdo con la base de datos sobre transferencia de armas del Instituto de Estocolmo de Investigaciones para la Paz (Sipri), se estima que Pekín entregó unos 120 vehículos de ese tipo destinados a la Guardia Nacional Boliviariana.

China además ha sido la proveedora de la tecnología de vigilancia y ciberseguridad que, de acuerdo con los expertos, utiliza el gobierno de Maduro para controlar a disidentes y opositores.

El sistema “carnet de la patria”, a través del cual el gobierno otorga distintos tipos de ayudas económicas a los ciudadanos, fue desarrollado con el apoyo de la empresa china ZTE.

De acuerdo a investigaciones de medios venezolanos, ese sistema integra información procedente de numerosas instituciones públicas -desde el Registro Electoral hasta la oficina de impuestos-, así como datos sobre la titularidad de cuentas en bancos del Estado, cuentas en redes sociales e información sobre afiliación política.

Pekín también ha dado una importante cobertura política a Maduro en estos años. El 29 de julio, apenas horas después de que el CNE dijera que Maduro había ganado las presidenciales, China felicitó al mandatario, haciendo caso omiso de las denuncias de la oposición y del hecho de que el propio organismo electoral no había ofrecido resultados desglosados y auditables que permitieran verificar lo ocurrido.

De igual modo, en 2019, Pekín y Moscú vetaron una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que llamaba a “elecciones libres” en Venezuela, ante los cuestionamientos que existían sobre los comicios en los que Maduro había sido reelecto para un segundo mandato.

Políticamente, China y Venezuela elevaron hace un año el nivel de su relación al anunciar el establecimiento de una “alianza estratégica” durante una visita de Maduro a Pekín.

La cobertura política y militar de Moscú

A mediados de la década de los 2000, Venezuela se convirtió en el principal comprador de armamento ruso de América Latina.

El grueso de estas compras ocurrió entre 2005 y 2013. Para ese año ya se habían cumplido contratos militares por US$11.000 millones y estaban a punto de concluirse otros por US$2.000 millones, de acuerdo con información publicada por la corporación estatal rusa Rostec.

A partir de entonces, la economía venezolana empezó a caer con fuerza, lo que dificultó la adquisición de más armamento, pero las relaciones cercanas entre el gobierno de Vladimir Putin y el de Maduro se mantuvieron.

De hecho, cuando en 2014 la economía venezolana se desinflaba, la petrolera rusa Rosneft le dio a la estatal venezolana Pdvsa préstamos y créditos por unos US$6.500 millones; y, dos años más tarde, entregó otros US$1.500 millones, ofreciendo como garantía el 49,9% de Citgo, la empresa refinadora de petróleo que tiene Venezuela en Estados Unidos.

Rosneft era socia de Pdvsa en desarrollos petroleros conjuntos en Venezuela. Tras las sanciones impuestas por Washington contra el gobierno de Maduro en 2019, Rosneft se convirtió en uno de los principales canales de comercialización del sancionado crudo venezolano: hasta un 30%, de acuerdo con reportes de la agencia Reuters.

Por estas operaciones, una sucursal de Rosneft fue sancionada por EE.UU. en marzo de 2020. Para evitar verse afectada, la compañía traspasó sus operaciones en Venezuela a otra empresa rusa.

Eso no significó un alejamiento entre Moscú y Caracas. Al contrario. En los últimos cinco años, el gobierno de Putin ha dado numerosas muestras de apoyo a Maduro.

En diciembre de 2018, Rusia envió dos cazabombarderos supersónicos TU-160 a Venezuela, en un gesto que fue presentado como una señal de la cooperación técnico-militar entre ambos países.

Poco después, en marzo de 2019, Rusia inauguró un centro de entrenamiento y de mantenimiento de helicópteros militares en Venezuela y, unos meses más tarde, abrió un centro de simulación de vuelo de aviones SU-M30, en el que los pilotos venezolanos pueden entrenarse en el manejo de estos avanzados cazabombarderos adquiridos a Moscú.

“Especialmente durante ese periodo crítico de 2019-2020 y ahora, Rusia ha hecho muchas cosas pequeñas para mantener contentos a los militares en Venezuela. Trasladaban expertos para entrenar al personal venezolano, llevaron técnicos allá para asegurarse de que los sistema de defensa aérea S300 [comprados a Rusia] estuvieran operativos”, señala Evan Ellis.

El experto destaca que tras el supuesto ataque con drones contra Maduro en agosto de 2018, se cree que Rusia envió a Caracas a un grupo de mercenarios del Grupo Wagner.

En enero de 2019, Reuters informó sobre el envío de miembros de esa organización con la misión de proteger al mandatario venezolano. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo no tener información al respecto.

Más recientemente, en julio pasado, una flotilla de la Armada rusa, que incluía a la fragata Almirante Gorshkov -la más avanzada que posee ese país-, realizó una visita de cuatro días a Venezuela para profundizar la «cooperación técnico-militar» entre ambos países, según dijo el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino.

Moscú también ha estado en la primera línea de defensa diplomática del gobierno de Maduro. Prueba de ello es que en febrero de 2019, no se conformó con vetar la resolución del Consejo de Seguridad que llamaba a “elecciones libres” en Venezuela, sino que ese mismo día presentó su propia resolución en la que expresaba preocupación por las amenazas de uso de la fuerza contra la nación sudamericana, así como por la injerencia en sus asuntos internos.

En septiembre de 2019, Putin recibió a Maduro en Moscú, como se espera que haga antes de que acabe 2024.

¿A qué se debe este apoyo aparentemente ilimitado de Putin a Maduro? “El valor estratégico de Venezuela para Rusia y para Putin es muy grande. Venezuela es uno de tres actores próximos geográficamente a EE.UU. que le otorgan a Moscú acceso militar y apoyo político relativamente irrestricto. Es clave para su proyección estratégica en la región”, apunta Evan Ellis.

Moscú también ha apoyado al gobierno de Maduro de otras formas. En 2017, se acordó la venta de 600.000 toneladas de trigo que servirían para paliar la escasez de este producto que sufría Venezuela y en febrero de 2018 envió 300 toneladas de ayuda humanitaria que incluían medicinas y alimentos.

Luego, durante la pandemia de covid-19, Venezuela adquirió diez millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V.

La asistencia práctica de Irán

Aunque mantienen relaciones formales desde 1960, gracias a su condición de fundadores de la OPEP, no fue hasta los gobiernos de Hugo Chávez y de Mahmud Ahmadinejad que los vínculos entre Irán y Venezuela crecieron exponencialmente.

En los 2000, Caracas y Teherán establecieron una alianza estratégica y suscribieron más de 180 acuerdos bilaterales en numerosas áreas, con un valor de más de US$17.000 millones.

Muchos de esos acuerdos se quedaron en el papel, mientras otros se cumplieron a medias y fueron abandonados.

La relación perdió fuelle tras la muerte de Chávez y la posterior suscripción por parte de Irán de un acuerdo sobre su programa nuclear con EE.UU. y otras potencias occidentales.

Sin embargo, durante la presidencia de Donald Trump -quien abandonó el acuerdo nuclear con Irán e impuso sanciones petroleras a Venezuela- la relación recuperó parte de su dinamismo y llevó a Teherán a jugar un rol clave dando apoyo a Maduro.

“Las ayudas prácticas más concretas para la supervivencia del gobierno de Maduro en los últimos años han provenido de Irán”, señala Evan Ellis.

Y es que cuando Maduro tuvo que hacer frente a las sanciones en 2019-2020, Irán retomó su relación con Venezuela.

Ellis apunta que inicialmente hubo un acuerdo por el que Irán enviaba a Venezuela componentes químicos requeridos para que ese país pudiera producir gasolina a cambio de “oro ilícito” venezolano.

Luego de que EE.UU. sancionara al petróleo venezolano, el gobierno de Maduro recurrió al oro -tanto al de las reservas internacionales como al que se está extrayendo de las minas venezolanas- como medio de pago internacional en operaciones sobre las cuales -en parte debido a las mismas sanciones- no se ha ofrecido información pública.

De acuerdo con la agencia Bloomberg, estos pagos o envíos de oro se habrían realizado con Irán, Rusia, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.

Irán y Venezuela también estuvieron intercambiando crudo pesado venezolano por petróleo más liviano iraní que pudiera usarse para ayudar a la producción de combustible en Venezuela.

Finalmente, Irán envió técnicos y repuestos para reparar varias refinerías de Venezuela y, de esa manera, ayudar a incrementar la producción de gasolina.

“Eso le permitió a Maduro solucionar un problema crítico: la falta de combustible en un momento en el que su país no tenía gasolina ni siquiera para trasladar bienes esenciales de un lugar a otro”, apunta Ellis.

Irán también ha provisto a Venezuela de alimentos y otros productos básicos. En julio de 2020, abrió en Caracas el supermercado Megasis, que pertenece a una cadena que tiene más de 700 establecimientos en Irán y que está encabezada por el empresario Issa Rezaei, quien entonces también era viceministro de Industria de ese país.

Irán también ayudó a Venezuela en el ámbito militar en los últimos años, al suministrarle modernas armas como drones armados, lanchas rápidas lanzamisiles Zolfaqar y misiles antibuque Nasir-1.

De acuerdo con Joseph Humire, Irán también ha ayudado al gobierno venezolano en el control de la oposición y de la disidencia a través del Basij, una unidad de voluntarios de la Guardia Revolucionaria Iraní, “especializada en actuar de forma rápida para reprimir levantamientos y movilizaciones”.

“Ellos llevaron ese conocimiento a Venezuela en los años 2008-2009 y, desde entonces han seguido alimentando esas tácticas. Irán tiene constantemente levantamientos en su propio país y tiene mucha experiencia sobre cómo reprimirlos y han llevado este conocimiento a Venezuela”, asegura el experto.

En 2015, Humire abordó este tema en un testimonio ante el subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes de EE.UU.

Allí dijo en 2009 que el general iraní Mohamed Reza Naqdi -que luego encabezaría al Basij- participó en una reunión de alto nivel en Venezuela con Chávez y Maduro (entonces canciller) para asesorar sobre el entrenamiento de los llamados «colectivos», grupos de civiles armados y con frecuencia encapuchados que han asumido durante el chavismo la misión de «defender la revolución bolivariana».

«Años más tarde, los resultados de este asesoramiento son evidentes en las calles de Venezuela», señaló entonces al apuntar que los colectivos habían mejorado su capacidad de acción.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHSS, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos, informó que aquellos migrantes procedentes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela que ingresen al territorio estadounidense con “parole humanitario” y reciban una autorización de entrada temporal de dos años, tendrán esos 24 meses para cambiar sus estatus de permanencia a cualquier otro programa legal disponible.

 VPItv

“Aquellos a quienes no se les conceda asilo u otros beneficios de inmigración, deberán abandonar Estados Unidos al vencimiento de su período autorizado de libertad condicional o, generalmente, serán colocados en procedimientos de deportación después de que expire el período de libertad condicional”, detalló un portavoz del DHS.

Añadió que “cualquier concesión discrecional de libertad condicional será por un período temporal de hasta dos años”, que dura el estatus.

En octubre de 2022, el gobierno de Joe Biden incluyó a Venezuela en el programa de parole humanitario, con el objetivo de disminuir la presión de ciudadanos de ese país en la frontera con México, que huyen de la nación suramericana.

Para el 2023, ciudadanos oriundos de cuba, Haití y Nicaragua también fueron agregados.

Aquiles Martini, presidente del consejo superior de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela y analista político, conversó acerca del comportamiento del mercado inmobiliario en Venezuela en «Penzini con Todo».

En medio de la crisis energética por la que atraviesa #Ecuador, la Presidencia de la República implementó un #apagón nacional de ocho horas, afectando a varias zonas del país.

CNN

Las autoridades desplegaron fuerzas armadas y policiales para patrullar las calles, resguardar edificios públicos y privados, y realizar controles preventivos para mantener la seguridad.

Este corte de energía, que se repetirá durante la semana, fue para realizar un “mantenimiento preventivo” al sistema de transmisión y redes de distribución de energía del país, según dijo el Gobierno de Ecuador.

María Corina Machado cree que el Gobierno de Nicolás Maduro sometió a Edmundo González a un proceso de psicoterror que lo llevó a exiliarse. El hombre de 75 años que se presentó a las elecciones en nombre de Machado y que según las actas publicadas por la oposición ganó a Maduro en las urnas, salvo que el chavismo demuestre lo contrario, aguantó casi 40 días de presión después de la votación, en un periodo en el que la Fiscalía lo investigó y lo procesó y los dirigentes chavistas lo acusaron, sin ninguna prueba, de fascista y golpista.

Por: Juan Quesada – El País

Edmundo González, quien recibió de manera inesperada esta encomienda de acabar con 25 años continuados de revolución bolivariana, decidió buscar asilo en Madrid. La líder de la oposición dice, en entrevista con EL PAÍS, que Edmundo González fue el que tuvo la última palabra, pero que se vio en una situación de acorralamiento, físico y mental, que lo empujó a tomar esa decisión, que rompe la estrategia opositora que tenía como fin recibir el apoyo de la comunidad internacional, abrir un proceso de negociación con Maduro para que reconociese su derrota y colocarle la banda presidencial al opositor el 10 de enero de 2025.

Edmundo González, días antes de subirse a un avión de las Fuerzas Armadas españolas en compañía de su esposa, le comunicó su decisión a Machado. “Hablamos con la misma franqueza con la que hablamos todo este proceso que hemos recorrido juntos. Con total conciencia de las implicaciones. El régimen ha ejercido una presión muy cruel, no tienen escrúpulos, son capaces de sobrepasar cualquier límite. Utilizan métodos para sembrar el pánico en esta sociedad. Orquestaron múltiples acciones para hacer sentir a Edmundo que su vida corría peligro”, dice Machado al otro lado de la pantalla, desde el lugar secreto en el que se encuentra a resguardo.

El exilio se concretó en un acuerdo a tres bandas entre la oposición, el Gobierno chavista y España. El peso de la mediación española lo llevó José Luis Rodríguez Zapatero, el expresidente socialista. Zapatero mantiene vías de comunicación abiertas con Maduro y su entorno más cercano, lo que en el pasado le ha ayudado para liberar a presos políticos, entre otros asuntos. “Todo el mundo sabe que los hermanos Rodríguez [Delcy y Jorge, principales operadores políticos del presidente de Venezuela] estuvieron en la negociación. El régimen quería que se fuera, lo obligaron; él no quería irse”. Refiriéndose a las labores diplomáticas de Zapatero, Machado agrega: “Fue una operación que incluye además otros actores que se disfrazan de oposición. Gente de buenos oficios que vienen a ofrecer salvoconductos, pero en el fondo son operadores del propio régimen. Todo el mundo sabe de quién estoy hablando”.

Pese a que Maduro ha sido ratificado como presidente por el Tribunal Supremo de Justicia, una medida que no ha sorprendido a nadie, puesto que lo controla una burócrata chavista de segundo orden, Machado ve a Maduro y a su Gobierno más debilitado, sin credibilidad nacional ni internacional: “¿Cuántos apoyos internos ha ganado Maduro en estos 60 días? ¿Cuántos ha perdido? ¿Cuántos respaldos internacionales? ¿Cuántos apoyos adicionales hemos recibido Edmundo y yo? Para mí, es un punto fundamental. No tengo duda que el régimen llevó adelante esta operación con la intención de debilitarnos, desembocar y debilitar nuestra estrategia. Se equivocaron, Edmundo de manera indebida fue presionado a irse, no quería irse. Lo que hizo fue unirnos y alinearnos aún más, va a ser un trabajo cada vez mayor”.

Se muestra emocionada por la aprobación en el Congreso de España de una propuesta no de ley para reconocer a González como presidente, que va a pasar también por el Senado, y la votación que se llevará a cabo en el Parlamento Europeo con el mismo propósito. Asegura que en el seno del chavismo también reconocen el resultado real, resulta muy evidente y no pueden taparse los ojos con las manos. “La herramienta más dañina que tiene el régimen no es la mentira y el terror, es la desmoralización. Eso hay que combatirlo. Nos decían que lo extraordinario era imposible, que era imposible que Edmundo ganara y lo logramos. Ahora toca rematar y que Maduro reconozca su derrota. Y venga una transición”, añade.

¿Qué opina de la mediación que están llevando a cabo los presidentes de Colombia, México y Brasil?

Hoy no veo esa mediación. Hubo buena disposición porque son países con canales de interlocución con Maduro. Y sobre todo Colombia y Brasil son los países más impactados, no solo por el efecto terrible de la migración, sino por la desestabilización intrínseca del régimen. Afecta desde El Tren de Aragua (una banda criminal), al narcotráfico, el contrabando de minerales y de seres humanos, toda la estructura criminal de Venezuela tiene una prisión muy peligrosa. Lo de Maduro ha sido cruel, el informe de la ONU es desgarrador, señala que hay terrorismo de Estado. Es tan brutal que ya no es solamente un tema de un dictador que se queda en el poder porque le da la gana, son crímenes de lesa humanidad.

Esos presidentes acordaron en un encuentro entre ellos que lo mejor era que negociasen directamente Edmundo González y Maduro y usted quedara al margen.

—Eso lo publicó usted, pero nunca me dijeron nada directamente. Cualquier acuerdo como el nuestro tiene que ser avalado por la sociedad venezolana, no puede ser impuesto por actores externos. Si Maduro es inteligente, podrá tener mejor salida del poder en una negociación.

El entorno de Gustavo Petro, el presidente de Colombia, sostiene que ahora mismo, después del exilio de González, la negociación ha entrado en un valle, pero esperan recuperar la iniciativa. No ven que la mediación española pueda resultar, ya que la propia Machado y González no confían plenamente en ella. Machado se muestra muy parca y esquiva cuando se le pregunta por ese papel de España, en el que Zapatero juega un rol importante: ”No voy a especular sobre ninguno de estos procesos. Me remito a los hechos. Nosotros necesitamos a España, pero no me estoy refiriendo al Gobierno, sino al país de España, sino a los ciudadanos, a todas sus fuerzas políticas”.

Incluso, este deja de ser un asunto político para convertirse en uno de negocios y estabilidad económica. “Las multinacionales necesitan apoyar una transición democrática, por sus propios intereses. Stakeholders, acreedores y empresas petroleras de Europa y Asia lo necesitan. Al final la situación con Maduro no es estabilizante, hemos visto mucho dinero invertido en lobby, en minimizar sus crímenes, pero no funciona. Venezuela está en el último lugar en rule of law, no trae seguridad a los inversores”. En una intervención con corresponsales extranjeros hace una semana, la opositora pidió mayor implicación al presidente de Estados Unidos, Joe Biden. ¿De cuáles otros se siente decepcionada? “Tenemos excelentes apoyos internacionales. Unos más prudentes que otros, pero todos suman”.

Los expertos afirman que parte del éxito para llevar a cabo una transición depende de convencer a sectores blandos del chavismo y al estamento militar, que históricamente ha estado a favor de la democracia y ha facilitado reconocimientos de candidatos a los que se les negaba la victoria. “Tengo contactos dentro del chavismo”, reconoce Machado, desde antes de las elecciones y más ahora. “Se presentó un documento al país donde hay personas del chavismo favorables a otras posiciones ideológicas y deseosos de consensos republicanos para lo que viene, mucho más allá del desconocimiento y rechazo al régimen. Nos une recuperar no solo la libertad, sino también la República y la nación”.

Machado, que en dos años ha generado un movimiento que ha movilizado a millones de personas en todo el país agotadas de revolución bolivariana después de un cuarto de siglo de poder continuado, muestra una convicción absoluta en el cambio en Venezuela, pese a que el chavismo, por ahora, no se ha movido ni un centímetro. En su discurso no hay ni una grieta, ni una sola frase por la que se cuele el desánimo. En Machado vive el fuego de los convencidos, de los que se creen llamados a una causa mayor incluso que ellos mismos.

Si se viera acorralada, en un punto incluso en el que se jugase la vida, ¿se plantearía un exilio como el de Edmundo González?

Nunca he pensado en el exilio y trabajo para que no ocurra. No quiero que me hablen de exilio, ni ayuda humanitaria, ni que me hablen de persecución. La comunidad internacional debe darnos apoyo para liberar el país y que Edmundo sea reconocido sea presidente.

Una vez que Edmundo González Urrutia llegó a España en un avión de la Fuerza Aérea, se divulgaron los detalles de su destierro. La dictadura venezolana recurrió a todo tipo de presiones y amenazas en su contra y de su familia para forzarlo al exilio.

Por: Nitu Pérez Osuna – La Gaceta de la Iberosfera

Altos funcionarios del régimen manifestaron su conformidad y satisfacción por la salida de González, pensando que con ella, habían logrado su objetivo: mantenerse en el poder a pesar de la paliza que los electores el 28 de julio les produjeron al rechazar a la tiranía con una abrumadora diferencia de 37 puntos.  A las 48 horas de la salida del presidente electo González Urrutia de Venezuela, los que antes se felicitaban cambiaron radicalmente de opinión.

Es que no calcularon, primero, que la ubicación de Edmundo González no cambia los resultados de la elección, ni anula las actas publicadas en www.resultadosconvzla.com y, segundo, que la presencia en Madrid de González Urrutia detonaría una serie de reacciones; como por ejemplo el reconocimiento del Congreso de los Diputados español, como presidente electo de Venezuela.

Esta decisión ha sido apenas la primera de otras similares. La Cámara de Representantes del Congreso de Colombia siguió el mismo ejemplo y se espera no solo que otros congresos iberoamericanos también lo hagan, sino el propio Parlamento Europeo.

Paralelamente, se está gestando una poderosa reacción internacional en contra de los delitos de lesa humanidad que viene perpetrando el régimen de Maduro desde el 28 de julio hasta la fecha.

Los gobiernos de Argentina y de Uruguay solicitaron a la Corte Penal Internacional (CPI) emitir orden de captura en contra de Maduro y sus aliados. Lo propio hicieron 31 expresidentes pertenecientes al Grupo IDEA. El portavoz de la iniciativa fue el exmandatario colombiano Andrés Pastrana, quien viajó a la sede de la CPI en La Haya para entregar personalmente la carta de los exmandatarios.

Entre los firmantes se encuentran los españoles Felipe González, Mariano Rajoy y José María Aznar, quienes ya sostuvieron reuniones con Edmundo González y lo reconocieron como presidente electo

Por su parte, la Misión de Determinación de los Hechos creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para documentar las violaciones de derechos humanos que ocurren en Venezuela, aseguró este 17 de septiembre en su informe, que el Gobierno de Maduro está cometiendo crímenes de lesa humanidad por motivos políticos y afirma, además, que la represión sin precedentes en Venezuela sumerge a la nación en una grave crisis de derechos humanos.

Según la misión, presidida por la jurista portuguesa Marta Valiñas, el aparato de gobierno se centra ahora en aplastar a la totalidad de la oposición pacífica a través de una serie de acciones que no son «aisladas o aleatorias, sino parte de un plan continuo y coordinado para silenciar, desanimar y reprimir» a quienes pueden expresar algún pensamiento no acorde con la retórica oficial.

La suma de estos dos vectores, el reconocimiento de Edmundo González como presidente electo y las acusaciones contra Maduro ante la Corte Penal Internacional, crean las condiciones para un quiebre dentro de las estructuras del chavismo. De hecho, el propio 28 de julio ya se produjo una primera fractura cuando los militares de bajo rango y los funcionarios de tercer nivel del Consejo Nacional Electoral permitieron -desobedeciendo órdenes superiores- que se abrieran todas las urnas, se contaran todos los votos y se entregaran a la oposición las actas oficiales impresas por las máquinas de votación.

Todo indica que, a Maduro, como decimos en Venezuela, «se le voltearon los santos», porque todas las estrategias desplegadas para robarse la voluntad popular expresada en las urnas han ido fracasando.  El dictador sigue aferrado a la silla presidencial a punta de represión, pero los venezolanos están empeñados en lograr el ansiado cambio por el cual se lo han jugado todo.

El presidente Maduro ha sufrido burlas y críticas por su adelanto verbal de la Navidad con la intención de prender cuanto antes el jolgorio y la animación comercial navideña y levantar un poco el ánimo en este país indigente y deprimido. No entro en esa polémica, sino que invito a Maduro a dar ejemplo cumpliendo con el adelanto de la auténtica Navidad de Belén; la de María, Jesús y José, con pastores y cueva y sin el baile de luces de los centros comerciales y las plazas y parques públicos.

La Navidad de Jesús es luz de esperanza y reconciliación, en contraste con la navidad de Herodes que mandó matar a los niños inocentes temerosos de que el Niño le quitara el poder. María y José con el Niño tuvieron que huir a Egipto. Ahora quien ha sido obligado a huir es Edmundo González Urrutia, elegido como esperanza con el mandato de suplantar a quien derrotado se aferra al poder. El adelanto presidencial de la Navidad cristiana exige el cese de la actual persecución de los jóvenes que en su deseo de cambio son portadores de la voluntad popular de millones de venezolanos. Adelante su Navidad abriendo las puertas de las cárceles a los presos políticos militares y civiles.

La Navidad es Buena Noticia para los pobres, libertad para los presos y vista para los ciegos (Evangelio de Lucas 4,18). ¡Qué gran alegría recibirían miles de presos y millones de pobres si Maduro y su equipo adelantaran el verdadero espíritu navideño, tuvieran la audacia y libertad de reconocer su fracaso y abandonaran el poder abriendo las puertas a la inmensa y urgente tarea de unificar al país juntando sus fuerzas para la reconstrucción urgente.

Adelantar la Navidad es adelantar la emoción del Abrazo de Año Nuevo, no solo a los que están en casa sino también a los millones de familiares y amigos que tuvieron que exiliarse porque no había vida para ellos en Venezuela. ¡Qué bueno sería que de verdad el poder político se anticipará desde la Presidencia a celebrar desde octubre el abrazo de Año Nuevo sin esperar hasta enero!

Esta Venezuela que padecemos no tiene futuro. Son urgentes el perdón, la reconciliación, el abrazo y la libertad para juntos ponernos desde ahora a reconstruir el país, haciendo realidad el esfuerzo y la inversión sostenida de miles de millones de dólares, y superando el actual salario mínimo, el más miserable de América Latina.

Adelantar la Navidad con la celebración entusiasta y alegre del comienzo de curso escolar que solo es posible si a cientos de miles de maestras y profesores se les da el trato y los ingresos que se les debe. Adelantar la Navidad es hacer que las desalentadas escuelas se conviertan en verdadera vida para las maestras, profesores y alumnos con apoyo de sus familias.

La Navidad se adelanta si pasamos de la mentira reinante a la verdad. La verdad nos hará libres si el poder la libera de la actual represión. No se puede reconstruir el país sobre la mentira impuesta como verdad oficial. Hay verdades asombrosas en este momento de Venezuela. La primera verdad es la que vimos e hicimos el 28 de julio, cuando el pueblo venezolano de manera serena, pacífica y ordenada dijo un sí inocultable al cambio.

Venezuela en toda su geografía y sectores sociales ordenó entregar el poder a Edmundo González Urrutia, quien obtuvo el doble de votos que Maduro; no hay decreto, ni tribunal que tenga autoridad para mentir y borrar esta evidencia. Otra verdad más asombrosa todavía es el liderazgo imparable de María Corina Machado convertida en esperanza de más de 80% de venezolanos. Ella representa la convicción de que sí se puede hacer realidad lo que es imprescindible para que haya vida y esperanza: la reconciliación del país y movilización unidos y en marcha para producir una Venezuela de vida para todos. Cuando la educación y la inversión se abrazan salta la productividad y quedan atrás la pobreza y el exilio obligado.

En la Navidad adelantada de Maduro tiene que haber también magos que buscaban el camino arriba con las estrellas, pero la estrella los condujo abajo, a la cueva de Belén. Sorprendidos y emocionados adoraron al Niño y le ofrecieron oro, incienso y mirra: el régimen nos debe el oro de la auténtica voluntad popular, el incienso del coraje para reconocer la derrota electoral y la mirra de la entrega del poder para que el deseo de toda Venezuela se convierta en esfuerzo unido y creativo que transforme el actual fracaso nacional en convivencia y trabajo productivo de la vida que hoy nos falta.

Luis Ugalde
Caracas, jueves 19 de septiembre de 2024.

La detención de un cuarto rehén estadounidense por parte del régimen de Maduro en Venezuela muestra el fracaso de la política de la administración Biden en ese país. Es hora de volver a imponer sanciones al petróleo venezolano.

Por: Elliott Abrams – Council of Foreign Relations

El fracaso de la política de la administración Biden hacia Venezuela es cada día más evidente, pero hay pocas señales de la tan necesaria corrección de rumbo.

Esta semana, el régimen de Maduro demostró lo que la política estadounidense había ganado al hacer acuerdos de prisioneros con Venezuela: nada gran cosa.

En diciembre pasado, el gobierno de Biden liberó a Alex Saab, un conocido reparador de conflictos y blanqueador de dinero de Maduro, a cambio de la liberación de 10 estadounidenses que estaban secuestrados. El gran problema con este tipo de acuerdos es que Maduro tiene la capacidad de encarcelar a nuevos rehenes estadounidenses, y lo ha hecho.

Politico informó que “el gobierno de Venezuela anunció el martes el arresto de un cuarto ciudadano estadounidense en relación con un supuesto complot para asesinar al presidente Nicolás Maduro en el que las autoridades afirman que están involucrados la CIA, la agencia de inteligencia de España, grupos del crimen organizado, trabajadoras sexuales y miembros de la oposición”.

¿Cuánto tiempo pasará hasta que Maduro vuelva a alcanzar el 10?

Mientras tanto, en los meses transcurridos desde la liberación de Saab, Maduro ha roto las promesas que hizo de celebrar elecciones libres, robó las elecciones del 28 de julio que perdió de manera aplastante, exilió al ganador, Edmundo González, y lanzó un nuevo régimen de terror. La Misión Internacional Independiente de Investigación informó lo siguiente el martes:

El Gobierno de Venezuela ha intensificado drásticamente sus esfuerzos para aplastar toda oposición pacífica a su gobierno, hundiendo al país en una de las crisis de derechos humanos más agudas de la historia reciente… “Estamos presenciando una intensificación de la maquinaria represiva del Estado en respuesta a lo que percibe como opiniones críticas, oposición o disenso”, dijo Marta Valiñas, presidenta de la Misión de Determinación de los Hechos. “Aunque se trata de una continuación de patrones anteriores, que la misión ya ha caracterizado como crímenes de lesa humanidad, la reciente represión, debido a su intensidad y naturaleza sistemática, representa un ataque muy grave a los derechos fundamentales del pueblo venezolano…

Lo sorprendente de esta situación es la falta de una respuesta seria por parte de la administración Biden. Hace meses, la administración levantó algunas sanciones petroleras clave contra Venezuela, y hoy Chevron y varias compañías petroleras europeas están trabajando activamente, con enormes beneficios financieros para el régimen de Maduro. El Wall Street Journal informó que “Chevron juega un papel enorme en la economía venezolana afectada por las sanciones. El negocio de la compañía en Venezuela genera alrededor del 20% de las exportaciones nacionales de crudo y el 31% de los ingresos petroleros totales del gobierno…”.

¿Por qué no se han vuelto a imponer las sanciones petroleras a Venezuela, después de las elecciones robadas, la brutal represión y ahora el encarcelamiento de un cuarto estadounidense?

No hay excusas decentes. La oposición democrática en Venezuela está unida en esto:

La principal coalición opositora de Venezuela pidió el lunes a Estados Unidos cancelar las licencias que permiten a Chevron y otras compañías energéticas operar en el país sudamericano para presionar al presidente Nicolás Maduro a negociar una transición del poder…. “Queremos que las cancelen… esto es un salvavidas para el régimen”, dijo el asesor Rafael de la Cruz….”

Hubo un tiempo en que el secretario de Estado Blinken decía que “el presidente Biden está comprometido con una política exterior que une nuestros valores democráticos con nuestro liderazgo diplomático y que está centrada en la defensa de la democracia y la protección de los derechos humanos”.

La política actual de Biden hacia Venezuela es una burla a esas palabras, y a otras más recientes. En una conversación con González y la líder de la oposición María Corina Machado esta semana, el secretario Blinken “les aseguró que Estados Unidos seguirá defendiendo el retorno a las libertades democráticas en Venezuela, se esforzará por garantizar que se respete la voluntad de los votantes venezolanos y hará que Nicolás Maduro y sus representantes rindan cuentas por sus acciones…”

¿En serio? La actual política de inacción —de palabras sin acciones— es una vergüenza para el presidente Biden, el secretario Blinken y Estados Unidos, y está socavando a la oposición democrática en Venezuela.

La reimposición de sanciones petroleras no traerá la democracia a Venezuela mañana por la mañana, pero dejará en claro que a Estados Unidos le importa más la democracia que las ganancias de las compañías petroleras, y será una clara señal política de oposición estadounidense al régimen de Maduro.

Debería hacerse hoy.

Nestlé Venezuela inauguró su primer parque de paneles solares en su fábrica ubicada en Santa Cruz, estado Aragua.

Nota de Prensa

De acuerdo con la empresa, este generará 50KW de energía para consumo en sus operaciones la posicionará como pionera en el uso de energía solar en el sector de alimentos.

Como parte de su estrategia de sustentabilidad ambiental, impulsada desde el año 2018, Nestlé Venezuela acelera sus esfuerzos en la incorporación de energías renovables, con la activación de 100 paneles solares.

Este parque fotovoltaico tiene la capacidad de producir la energía equivalente al consumo de un edificio de 20 apartamentos, generando la reducción del consumo de 98.000 KW hora por año de energía eléctrica, así como la disminución de la generación de 640 toneladas de CO2 al año,

«En Nestlé, estamos comprometidos con la sustentabilidad. En los últimos 2 años, hemos logrado reducir 20% de nuestras emisiones de CO2 en las fábricas en Venezuela, mediante eficiencias en los procesos y proyectos de reducción de consumo de energía eléctrica”, afirmó Marianela Jiménez, Directora Técnica de Nestlé Venezuela y Líder de Sustentabilidad Ambiental del mercado.

Aseguró que la inauguración de este parque solar “da continuidad a nuestro plan para integrar energías renovables de manera sostenible en nuestras operaciones. Es una apuesta de la organización y el resultado del trabajo de muchos colaboradores involucrados y comprometidos».

En Venezuela hay 1.834 personas detenidas por “motivos políticos”, según los datos difundidos este miércoles por la organización no gubernamental Foro Penal, una cifra que representa, de acuerdo a sus integrantes, “el mayor número” de este tipo de encarcelados que ha registrado el país en el siglo XXI.

Correo del Caroní

A través de la red social X (antes Twitter), la organización detalló que, del total de encarcelados, 1.608 son hombres y 226 mujeres, entre los que hay 1.774 adultos y 60 adolescentes.

La oenegé detalló que, del total de las aprehensiones, 1.692 se hicieron tras las presidenciales del 28 de julio, cuando se desató una crisis por la denuncia de “fraude” de la mayor coalición opositora, Plataforma Unitaria Democrática (PUD), que afirma que su abanderado, Edmundo González Urrutia, es el presidente electo, contrario al resultado oficial, que dio la reelección a Nicolás Maduro.

La crisis poselectoral desató protestas que dejaron, según el Ejecutivo, 25 muertes y más de 2 mil apresados una cifra que supera considerablemente la de Foro Penal.

La oenegé explicó a EFE recientemente que sus cifras son distintas a las anunciadas por las autoridades porque desde la organización solo contabilizan detenciones que califiquen como “arbitrarias”, cuando -afirmó- “no hay elementos de culpabilidad” sobre la persona arrestada.

El Gobierno responsabiliza a los manifestantes -a quienes vincula con la PUD- de generar “violencia” y “vandalismo” en varias sedes públicas, lo que conlleva delitos punibles, mientras que el bloque antichavista acusa de “represión” a los agentes de seguridad del Estado en las manifestaciones.

Desde 2014, el Foro Penal ha registrado 17.609 “detenciones políticas”, así como a más de 9 mil personas que siguen sujetas “arbitrariamente” a “medidas restrictivas de su libertad”.

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