Armando Esteban Quito

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, anunció este miércoles que solicitará a la Corte Penal Internacional (CPI) que ordene el arresto del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a quien acusó de haber cometido un “baño de sangre” contra los manifestantes tras las elecciones del domingo.

EFE

“Es hora de la Justicia y nosotros vamos a solicitar la imputación de cargos con orden de aprehensión”, afirmó Almagro durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA celebrada en Washington, en la que invitó a los Estados miembros a sumarse a la petición.

El secretario general dijo que “teniendo en cuenta” la investigación que lleva a cabo la Fiscalía de la CPI sobre presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela desde 2014, ha llegado “el momento de presentar cargos de imputación contra aquellos más responsables, incluyendo a Maduro”.

Según Almagro, el presidente venezolano se ha encargado de dirigir la instrucción de la implementación de la represión contra el pueblo venezolano.

“Maduro anunció un baño de sangre y lo está cumpliendo”, afirmó el político uruguayo al referirse a los 17 manifestantes muertos en las protestas en contra del Gobierno venezolano tras las elecciones del domingo.

Maduro dijo antes de los comicios, durante un acto electoral, que Venezuela podría caer en un “baño de sangre, en una guerra civil” si él no ganaba las elecciones.

“Fue algo que impresionó cuando lo dijo, pero me impresiona mucho más cuando lo está haciendo”, declaró Almagro.

La crisis en Venezuela se ha agudizado desde que el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó la victoria de Maduro en las elecciones del pasado domingo, unos resultados rechazados por la oposición y buena parte de la comunidad internacional, que exige ver las actas de votación para verificar el resultado.

La OEA, sin embargo, no logró este miércoles la mayoría suficiente para aprobar una resolución que exigía verificar los resultados en Venezuela, debido a la abstención o ausencia de países como Brasil, Colombia y México.

Reunión extraordinaria

Una resolución que exigía a las autoridades de Venezuela publicar de inmediato las actas de las elecciones del domingo no alcanzó este miércoles los apoyos necesarios para ser aprobada por el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), luego de que se abstuvieran naciones como Brasil y Colombia, y otras se ausentaran, como México.

La reunión extraordinaria del organismo, con sede en Washington, fue convocada por los siete países cuyo personal diplomático fue expulsado de Venezuela tras los comicios -Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay-, así como Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Paraguay y Guatemala.

Tras más de cinco horas de negociaciones a puerta cerrada, se sometió a votación una resolución sobre Venezuela que contó con 17 votos a favor, ninguno en contra, 11 abstenciones y cinco ausencias, de manera que no logró el apoyo de la mayoría absoluta de los miembros del organismo panamericano necesario para ser aprobado.

El texto instaba al Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, que el lunes de madrugada proclamó la victoria del presidente Nicolás Maduro en unos resultados rechazados por la oposición y parte de la comunidad internacional, que “publique inmediatamente los resultados de la votación” en cada mesa electoral.

También que “se lleve a cabo una verificación integral de los resultados en presencia de organizaciones de observación independientes para garantizar la transparencia, credibilidad y legitimidad de los resultados”.

La reciente reelección fraudulenta del dictador Nicolás Maduro en Venezuela ha desencadenado una serie de reacciones internacionales. La comunidad internacional se ha polarizado entre los demócratas y los partidarios del dictador socialista.

La Gaceta de la Iberosfera

Según una encuesta de Poder360, hasta el 30 de julio de 2024, al menos 12 países, incluidos regímenes autoritarios como Bielorrusia, Irán y Qatar, reconocieron la victoria de Maduro. Por otro lado, 18 países y la Unión Europea se negaron a atestiguar la legitimidad del proceso electoral, que fue ampliamente cuestionado.

Las peligrosas declaraciones de Lula da Silva

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, adoptando una postura de complacencia y apoyo a Maduro, declaró que «no hay nada grave, nada anormal» en el proceso electoral venezolano. En sus palabras: «Entonces, hay un proceso. No hay nada grave, no hay nada alarmante. Veo a la prensa brasileña tratándolo como si fuera la Tercera Guerra Mundial. No hay nada anormal. Hubo una elección, una persona dijo que tenía el 51%, otra persona dijo que tenía el 40 y pico por ciento. Uno está de acuerdo, el otro no. Se va a la justicia y la justicia decide». Lula también afirmó estar «convencido» de que el proceso fue «normal, tranquilo», a pesar de las numerosas evidencias de irregularidades y represión.

Apoyo al dictador

Lula, al minimizar las denuncias de fraude e irregularidades, se alinea con uno de los regímenes más violentos y autoritarios del continente americano. Esta actitud de apoyo explícito a Maduro, que es un dictador, pone en tela de juicio la credibilidad del presidente brasileño, que fue elegido con la narrativa de ser un defensor de la democracia.

En su columna en el Estadão, el prestigiado periodista brasileño JR Guzzo criticó severamente la postura de Lula. Según Guzzo, al tratar la elección fraudulenta como «normal», Lula demuestra una afinidad preocupante con regímenes autoritarios. Guzzo destacó que, al apoyar a Maduro, Lula está enviando una señal clara de que le gustaría implementar un régimen similar en Brasil. Él afirmó: «Lula dijo que todo el ‘proceso electoral’ en Venezuela transcurrió en ‘normalidad’. ¿La oposición y todo el mundo democrático están diciendo que la elección fue patéticamente robada? Calma, dice Lula, está todo bien». El periodista explicó además que Brasil se situó al lado de Cuba, Rusia, Irán, China y Corea del Norte y «otros paraísos de la democracia mundial», ironizó el columnista.

Evaluaciones del Centro Carter

El Centro Carter, una organización internacional de derechos humanos, fue contundente en su evaluación de las elecciones venezolanas. En un comunicado, la entidad declaró que el proceso «no cumplió con los estándares internacionales de integridad electoral en ninguna de sus etapas» y destacó la presencia de un ambiente de libertades restringidas para actores políticos, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación. El Centro Carter afirmó que el CNE «demostró un claro sesgo a favor» de Maduro y que la campaña electoral fue «impactada por condiciones desiguales entre los candidatos», con la campaña de Maduro siendo bien financiada y ampliamente visible, mientras que la oposición enfrentó restricciones e intimidaciones.

Implicaciones para Brasil

Brasil, que inicialmente evitó tomar una posición clara, acabó encontrándose en una situación complicada. Según Rubens Barbosa, exembajador de Brasil en Londres y Washington, el Gobierno brasileño se equivocó al enviar a Celso Amorim a Caracas y al esperar la divulgación de las actas por parte del CNE, un órgano controlado por el chavismo. Barbosa argumentó que estas decisiones pusieron a Brasil en una «situación muy difícil» y convirtieron al Ejecutivo en prisionero de su propia política de esperar la verificación de los resultados. Resaltó que Brasil quedó «en el ojo del huracán» y criticó las «afirmaciones complicadas» del Gobierno al intentar balancear la narrativa de fraude con la necesidad de esperar la divulgación de las actas.

La situación venezolana también generó repercusiones en el Congreso Nacional brasileño. Senadores de la oposición, como Ciro Nogueira y Tereza Cristina, anunciaron la intención de convocar al ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, y al asesor especial de la Presidencia para Asuntos Internacionales, Celso Amorim, para que prestaran aclaraciones sobre la posición de Brasil en relación con Venezuela. El senador Ciro Nogueira criticó la nota del PT que reconoció la reelección de Maduro y llamó al proceso un «golpe». Rodrigo Pacheco, presidente del Senado, también condenó la falta de transparencia en el proceso electoral venezolano.

La «reelección» del autócrata Nicolás Maduro en Venezuela, marcada por alegaciones de fraude y falta de transparencia, continúa generando controversias y afectando la diplomacia internacional. La postura de Lula y del Gobierno brasileño han sido objeto de críticas tanto internas como externas, evidenciando que el apoyo a autócratas es impopular en Brasil y muchos países. Lula, que fue elegido con la narrativa de ser un demócrata, ahora enfrenta constricciones dentro de la opinión pública brasileña al ser visto como un firme aliado de Nicolás Maduro, un dictador ampliamente criticado por violaciones de derechos humanos y represión política. Esta alianza desafía la credibilidad de Lula como defensor de la democracia y pone en tela de juicio la política exterior brasileña.

En el interior del Paris North Arena, Angela Carini no ha parado de llorar a la vez que ha atendido a diversos medios de comunicación italianos. «Esto para mí no es una derrota, estar aquí, subir esas cuerdas, es un honor», ha dicho con emoción. El enfrentamiento en el peso welter de los Juegos Olímpicos entre Angela e Imane Khelif ha captado una gran atención mediática debido a los niveles de testosterona del argelino, que llevaron a su descalificación en el último Campeonato Mundial.

La Gaceta de la Iberosfera

El director técnico, Emanuele Renzini, ha afirmado que Angela recibió cientos de mensajes, incluso en las redes sociales, instándola a no pelear por su seguridad y a protestar. Sin embargo, Renzini ha rechazado cualquier insinuación de haber sido influenciado: «No soy quien para juzgar y no tengo nada en contra de mi oponente. Tenía una tarea y la cumplí, aunque él no lo hizo. Todo lo que sucedió antes de la pelea no tuvo absolutamente ninguna influencia».

Días antes del combate, al enterarse de que Khelif sería su oponente, Angela sufrió un pequeño ataque de nervios, algo normal en una ocasión tan significativa. Circulaban en la red las palabras de la mexicana Brianda Tamara, quien había enfrentado a Khelif anteriormente: «Sus golpes duelen, es incluso peor que algunos sparrings con los que entreno». A pesar de esto, Renzini ha evitado señalamientos recordando enfrentamientos suyos en el pasado: «Siempre he luchado como un guerrero, pero incluso los guerreros a veces se rinden. Cuando se pierde la batalla, clavan la espada en el suelo, con honor. Eso es lo que hice».

Angela recordará esos 46 segundos de «tortura» durante mucho tiempo: «Subí al ring y traté de pelear. Quería ganar. Recibí dos golpes en la nariz y ya no podía respirar, me dolía muchísimo. Me acerqué al Maestro Renzini y, con madurez y valentía, dije basta».

La primera pelea de Imane Khelif no calmará la polémica en torno a la entrada del boxeador a los Juegos Olímpicos de París 2024.

The New York Post

Khelif, que no pasó las pruebas de elegibilidad de género en el Campeonato Mundial de 2023, obligó a su oponente italiana, Angela Carini, a retirarse de su pelea de primera ronda en 46 segundos el jueves.

Carini, furiosa, rompió a llorar y se retiró a su esquina después de recibir dos golpes en la cara de Khelif.

Ella gritó «esto es injusto» en su esquina y golpeó su casco contra la lona mientras la pelea en la división de 66 kilogramos fue cancelada.

Khelif fue descalificado “apenas unas horas antes de su enfrentamiento por la medalla de oro” contra una oponente china “después de que sus elevados niveles de testosterona no cumplieran con los criterios de elegibilidad” en el Campeonato Mundial de 2023.

Khelif había sido autorizado para competir en el evento femenino en medio de una controversia sobre su elegibilidad.

En el combate, realizado en París, Carini recibió dos golpes en el primer asalto del título de peso wélter femenino. Estos puñetazos parecieron desprender la correa de la barbilla de Carini, quien segundos después se dirigió a su esquina para avisar a su entrenador de que le habían dolido mucho.

Regresó brevemente al centro del ring para anunciar su decisión de abandonar la pelea, lo que convirtió a Khelif en ganador. Tras la abrupta conclusión del combate, Carini fue vista llorando en el centro del ring.

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha denunciado el fraude electoral perpetrado por el régimen chavista en las elecciones presidenciales de este domingo, afirmando que estas no han sido ni «libres ni justas» y criticando el papel de la Administración Biden en las negociaciones entabladas en meses previos con Nicolás Maduro.

La Gaceta de la Iberosfera

«La loca Kamala Harris nunca debió remover las sanciones petroleras impuestas por la Administración Trump a Maduro. Hizo uno de los peores arreglos posibles. La loca Kamala ayudó a liderar los esfuerzos para liberar al principal testaferro de Nicolás Maduro (Álex Saab) y a sus dos sobrinos convictos por narcotráfico a cambio de una obvia promesa falsa de elecciones libres y justas para la gente de Venezuela», dijo Trump a través de una publicación en la red social TruthSocial.

«¡Esas elecciones no fueron ni libres ni justas! Miren lo que está ocurriendo ahora: Maduro vende su petróleo y ha recuperado a su testaferro y a sus sobrinos narcotraficantes, y la gente de Venezuela no obtuvo nada. Venezuela está destruida, y su gente maravillosa está en la miseria y muriendo. Mucha de su sangre está en las manos de estos izquierdistas, peligrosos y fallidos políticos como la loca Kamala Harris y el retorcido Joe Biden», ha dicho Trump

El ex embajador Orlando viera-Blanco informó a través de su usuario en la red social X que han sido introducidas ante la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, 346 nuevas incidencias de crímenes de lesa humanidad del régimen en la ciudad de Caracas

«Responsablemente informo al país que hemos radicado ante la Oficina Fiscal-CPI 346 incidencias de crímenes de lesa humanidad del régimen de CCS. La represión de Maduro no quedará impune. NO aplica alegato de cumplir órdenes superiores. Habrá justicia en La Haya», anunció.

Que la maldad puede ser banal ya nos lo explicó Hannah Arendt. Después de asistir al juicio contra Adolf Eichmann en 1961, Arendt escribió que su principal sorpresa fue descubrir lo anodino que era ese monstruoso ser humano. Este oficial de las SS fue uno de los principales organizadores del Holocausto, en el que fueron asesinados más de seis millones de niños, mujeres y hombres.

Por: Moisés Naim

Arendt cuenta que Eichmann no era muy inteligente; no pudo completar los estudios secundarios o la escuela vocacional y solo encontró empleo como vendedor itinerante gracias a los contactos de su familia. Según ella, Eichmann se refugiaba en «frases hechas, clichés y el lenguaje oficial». Uno de los psicólogos que lo examinó reportó que «su única característica inusual era ser más normal en sus hábitos y en su lenguaje que el promedio de la gente».

Por supuesto que hay grandes diferencias entre Adolf Eichmann y Nicolás Maduro. Pero también similitudes. A Maduro tampoco le fue muy bien en los estudios o en su vida laboral y sus tropiezos gramaticales siguen haciendo las delicias de quienes lo siguen en redes sociales. Las «frases hechas, clichés y el lenguaje oficial» saturan su vocabulario. Su banalidad es ya legendaria.

El presidente de Venezuela acaba de publicar un muy revelador artículo de opinión en El País. En él documenta su mendacidad, confirma su banalidad y despliega su inmensa crueldad. Comienza afirmando: «Nuestra democracia es distinta a todas. Porque todas las demás […] son democracias formadas por y para las élites». Resulta que la opulenta élite creada por Hugo Chávez, y perpetuada por Nicolás Maduro, lleva dos décadas enriqueciéndose ilícitamente y ejerciendo el poder de manera nada democrática. Su control sobre todas las instancias es absoluto. Un ejemplo: entre 2004 y 2013, el Tribunal Supremo de Justicia dictó 45.474 sentencias. ¿Cuántas de estas fallaron en contra del Gobierno? Ninguna.

Maduro continúa: «La revolución cambió y se volvió feminista. Y entre todos y todas decidimos remover la violencia machista de nuestro sistema de salud y empoderar a las mujeres a través del programa nacional de parto humanizado». Según la prestigiosa revista médica The Lancet, la mortalidad de las madres en Venezuela en los últimos años ha aumentado un 65 por ciento y la infantil en un 30 por ciento. ¿Parto humanizado y feminista?

Pero Nicolás Maduro no solo se preocupa por las madres. También lo angustian los jóvenes: «Hace veinte años, antes de nuestra revolución bolivariana, era normal echar la culpa de la cesantía de los jóvenes a los propios jóvenes […] que por flojos merecían una salud paupérrima, sueldos de hambre y vivir sin techo. Pero con nosotros en el Gobierno la cosa cambió».

En esto el presidente tiene razón, la cosa cambió: ahora el poder de compra del salario mínimo es un 94,4 por ciento más bajo de lo que era en 1998. En la práctica, el salario mínimo «en la calle» es de poco más de tres dólares al mes (2,5 euros). Un mes de salario mínimo «oficial» solo alcanza para comprar dos kilos de pollo. Y ni siquiera todos lo alcanzan. Una enfermera que trabaja por su cuenta, por ejemplo, gana el equivalente de seis centavos de dólar al día. Pero hay más: los jóvenes que tanto preocupan al presidente son las víctimas más frecuentes del desenfreno criminal que sacude al país. Venezuela sufre uno de los más altos índices de asesinatos del mundo. ¿Qué ha hecho Maduro al respecto? Nada.

Naturalmente, la prioridad del presidente es el pueblo: «Es esencial que la economía esté al servicio del pueblo y no el pueblo al servicio de la economía […]. La economía es el corazón de nuestro proyecto revolucionario. Pero en mi corazón está primero que todo la gente». Esa gente que puebla el corazón del presidente está siendo diezmada por la primera hiperinflación latinoamericana del siglo XXI y por la falta de alimentos, medicinas y productos básicos. Según el Fondo Monetario Internacional, los precios subirán un 13.000 por ciento este año. El año pasado, el 64 por ciento de la población perdió, en promedio, once kilos de peso por falta de comida. Este año el desabastecimiento es aún peor y hay severos racionamientos de agua y electricidad. Menos mal que la economía que dirige Maduro está al servicio del pueblo. ¿Cómo sería si no fuese así?

Además de desplegar su liderazgo económico y social, el presidente de Venezuela usa su columna para reafirmar sus credenciales democráticas: «Para nosotros solo hay libertad y democracia cuando hay un otro que piensa distinto al frente, y también un espacio donde esa persona pueda expresar su identidad y sus diferencias». Para centenares de presos políticos, ese «espacio» es una celda inmunda en la que viven hacinados en condiciones inhumanas y donde algunos de ellos son regularmente torturados, tal como lo han denunciado todas las organizaciones internacionales de derechos humanos. En la Venezuela de Chávez y Maduro, pensar distinto se volvió muy peligroso.

Para profundizar en la democracia que reina en su país, Maduro ha convocado elecciones anticipadas y es uno de los candidatos con más posibilidades de ganar, a pesar de que sus votantes se están muriendo de hambre: «Nos hemos empeñado con pasión en transparentar, en respetar y en hacer respetar las leyes electorales para las elecciones del próximo 20 de mayo […]. Y ese proceso será limpio y modelo».

El pequeño detalle que omite el presidente y candidato es que quince gobiernos de América Latina, más la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá han denunciado como fraudulentos los inminentes comicios y han declarado que no reconocerán sus resultados. Maduro el demócrata inhabilitó a los principales partidos de la oposición; sus candidatos más populares están presos, exiliados o descalificados, y no permite que observadores internacionales independientes monitoreen el proceso electoral. Pero el presidente no está solo. La gran democracia rusa mandará un equipo de observadores para garantizar la pulcritud del proceso. Cuba y Nicaragua también.

Es muy revelador que, en su larga columna, Maduro no haya dedicado ni una línea a comentar sobre el infierno que están viviendo los venezolanos. En las encuestas que miden la felicidad expresada por la gente en distintos países, Venezuela solía estar entre los primeros. Hoy es uno de los lugares más infelices del mundo; ocupa la posición 102 entre 156 países encuestados. Los millones de venezolanos que han abandonado su tierra tampoco merecen comentario alguno de Maduro.

Y es que una de las peculiaridades más indignantes del régimen de Chávez y Maduro es la criminal indiferencia que han mostrado ante el sufrimiento de los venezolanos que ellos dicen amar. La indolencia, el desinterés, la pasividad con la que Maduro trata las trágicas crisis que crecen y se multiplican, matando a diario cada vez a más ciudadanos, parecieran no afectarlo, no motivarlo a actuar, a buscar ayuda. Al contrario: Maduro niega que Venezuela sufre una crisis humanitaria y no permite la ayuda internacional que podría ya haber salvado miles de vidas.

Sí, Maduro es banal. Pero también letal.

Es cierto que puede estar abriendo espacios para nuevos líderes democráticos que traigan otras propuestas. Los choques externos son una amenaza creciente para América Latina. Pero no tanto como las amenazas que constituyen la complacencia y la falta de previsión. El más de lo mismo ya no va a funcionar. Quienes antes rompan con el conformismo y salgan de su zona de comodidad tendrán más oportunidades de evitar que los choques externos los arrollen.

4 de mayo de 2018

Quién es Moisés Naim

♦ Moisés Naím nació en Trípoli, Libia, en 1952. Es un reconocido escritor y columnista venezolano, autor de varios libros influyentes en el campo de la economía y la política internacional.

♦ Se desempeñó como Ministro de Fomento en Venezuela durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, específicamente en su segundo mandato, que se extendió de 1989 a 1993.

♦ Fue Director Ejecutivo del Banco Mundial, destacándose en ambos roles por su enfoque en la reforma económica.

♦ Es editor emérito de la revista Foreign Policy, publicación en la que ha contribuido extensamente con análisis y artículos sobre política global.

♦ Su libro más conocido, “El Fin del Poder,” examina cómo el poder ha cambiado en el siglo XXI, y ha sido ampliamente reconocido y traducido a varios idiomas.

♦ Naím ha sido un activo comentarista en medios internacionales como The Washington Post, The New York Times y El País, donde ofrece su perspectiva sobre temas actuales.

♦ Actualmente, es miembro del Carnegie Endowment for International Peace, un think tank global dedicado a la paz y la cooperación internacional.

Más de 160 académicos denunciaron que la proclamación de Nicolás Maduro como presidente electo de Venezuela se hizo de forma completamente ilegal.

El Nacional

En un comunicado, destacaron que el Consejo Nacional Electoral solo escrutó 80% de las actas, lo que deja 20% de votos sin contabilizar a pesar de que esta cifra es suficiente para modificar el resultado final.

Elvis Amoroso, presidente del ente electoral, dijo que Maduro ganó las elecciones del 28 de julio con 5,15 millones de sufragios (51,2%), mientras que el demócrata Edmundo González supuestamente consiguió 4,45 millones de votos (44,2%).

La autoridad además no ha mostrado las actas que sustenten ese triunfo.

Los académicos subrayan que la diferencia entre Maduro y el candidato opositor Edmundo González Urrutia es de solo 704.114 votos, y que el resto de las actas (20%), aproximadamente 2.514.694 votos, podría cambiar el desenlace de las elecciones.

«La proclamación que ha hecho el CNE es completamente ilegal, pues las cifras aportadas no demuestran que Maduro haya ganado», afirma el comunicado.

Además, se menciona la preocupación por la denuncia realizada por Enrique Márquez, excandidato y exrector del CNE, quien señaló que el boletín leído por Elvis Amoroso no provino de la sala de totalización.

También expresó que la suspensión de la transmisión de actas a las 7:00 pm el domingo, junto con la expulsión de los testigos de oposición, cuestionan aún más la legitimidad del proceso electoral.

Maduro usó tácticas «para aferrarse» al poder

El comunicado, difundido por la ONG Provea, también resalta las tácticas que, según los firmantes, el gobierno utilizó para aferrarse al poder.

Señaló la proscripción de candidaturas, presos políticos, cambios unilaterales de electores, disminución de mesas de votación, envío de máquinas defectuosas y la limitación de la veeduría internacional creíble.

«El pueblo venezolano, dentro y fuera del país, sabía que no estaba participando en unas elecciones realmente democráticas ni competitivas», aseguran.

Los académicos destacan la importancia de que el CNE publique de inmediato los resultados detallados por estados, municipios, parroquias y centros de votación, y solicitan una auditoría electoral con la participación del Centro Carter y la misión de Naciones Unidas.

En respuesta a la proclamación de Maduro, el comunicado informa sobre protestas en las calles de todo el país y denuncia la represión de las fuerzas de seguridad y funcionarios de civil.

«La fuerza del pueblo venezolano, su esperanza, su alegría y su solidaridad deben ser el centro de las acciones que guíen el camino frente a un poder totalitario», concluyen los académicos.

Canciller de Perú criticó a las naciones que se abstuvieron y se ausentaron en la OEA con la resolución que aborda las denuncias de fraude en las elecciones de Venezuela.

Biblia en mano, Nicolás Maduro compareció en televisión para insultar a los jóvenes que clamaron el lunes en 200 lugares distintos de Venezuela contra uno de los mayores fraudes de la historia de América Latina. Terroristas de extrema derecha, drogadictos y delincuentes, les definió, pese a que habían bajado desde los barrios populares de la capital y de otras zonas en el país para reclamar lo que consideran su triunfo. La misma gente que su revolución asegura defender.

Por: Daniel Lozano – El Mundo

En ese momento ya estaba en marcha el contraataque chavista. Tal y como ya ha sucedido en otros momentos, como en 2014, 2017 o 2019, se activó el «plan terror», con papel destacado para los colectivos revolucionarios. Los paramilitares de Maduro, con la connivencia de los guardias nacionales y de los policías desplegados, salieron al paso de las miles de personas que se habían rebelado contra su destino. Tocaron cacerolas con toda su fuerza, después marcharon por las calles de todo el país y «celebraron» con un día de retraso el 70 aniversario de Hugo Chávez con el derribo de seis estatuas del «comandante supremo» y la quema y destrucción de cientos de cartelones electorales de Maduro.

La respuesta fue salvaje: 12 jóvenes y un sargento perdieron la vida en la represión y en los enfrentamientos. Uno de ellos apenas tenía 15 años. Casi 800 personas también fueron detenidas, algunas de ellas con parecida brutalidad a la empleada en otros ciclos de protestas.

Última oportunidad

Todos esos jóvenes de los barrios populares y de la Venezuela profunda están convencidos de que ésta es su última oportunidad y de que si se confirma el fraude deberán emigrar siguiendo la senda de los nueve millones que ya se han repartido por medio mundo.

La verdad hace más fuertes a todos ellos. María Corina Machado dio a conocer ayer que la oposiciónha recuperado el 85% de las actas de votación, con parecidos datos a los hechos públicos el lunes con la victoria avasalladora de Edmundo González Urrutia. Casi cuatro millones de votos de diferencia a favor del diplomático frente a Maduro.

«A las fuerzas de seguridad y a nuestras fuerzas armadas los instamos a respetar la voluntad de los venezolanos y detener la represión de manifestaciones pacíficas. Ustedes saben lo que pasó el domingo, cumplan con su juramento. La Constitución está por encima de todos. Los venezolanos queremos paz y respeto a la voluntad popular. La verdad es el camino a la paz», exhortó el «presidente electo» de Venezuela.

Junto a María Corina Machado, Edmundo se reunió ayer en asambleas ciudadanas con miles de seguidores en lo que parecía el día después de una batalla. Caracas estaba desierta antes de comenzar la concentración, muchos comercios cerrados, sin transporte.

El chavismo intentó enseñar músculo con una concentración, que ya sólo consiguen llenar acarreando a la gente de siempre.

En el grupo de dirigentes de la oposición faltaba Freddy Superlano, el líder de Voluntad Popular, partido del ex prisionero político Leopoldo López, detenido con violencia horas antes por agentes chavistas, junto a dos acompañantes. Era la confirmación de que el gobierno está dispuesto a profundizar la persecución de los factores demócratas. Horas antes cayó en las redes policiales Rafael Sivira, dirigente juvenil de La Causa R. Los agentes de Maduro también hostigaban a dirigentes universitarios y sindicalistas.

Nada se sabe tampoco de los 23 estudiantes de policía que fueron detenidos el domingo por negarse a votar por Maduro. Y tampoco se sabe si la Fiscalía, siempre tan obediente, cumplirá las órdenes de Jorge Rodríguez, hermano de Delcy y presidente del Parlamento, quien ayer exigió la detención inmediata de Machado y de González Urrutia. «María Corina Machado tiene que ir presa… Y (también) Edmundo González Urrutia, porque él es el jefe de la conspiración fascista que están intentando imponer en Venezuela. Esa es la verdad», arengó Rodríguez, que acusó a los dos líderes y a los miembros del Comando Con Venezuela de «intentar sembrar una guerra civil en Venezuela. Eso fue lo que intentaron ayer».

Lea la nota completa siguiendo este enlace a El Mundo

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