“Donald Trump perdió dos debates contra mí en 2020. Desde entonces, no se ha presentado a ningún debate”, dijo Joe Biden haciendo foco en que su contrincante en la nueva carrera presidencial estadounidense evitó ser parte de los cruces de ideas en público durante las primarias del Partido Republicano, que pese a ellos se saldaron con una amplísima victoria para el magnate.
Biden insistió, con un tono desafiante: “Ahora actúa como si quisiera debatir conmigo otra vez. Bueno, alégrame el día, amigo”, expresó.
La respuesta de Trump no se hizo esperar. Como si se tratara de una venta coreografiada de una pelea por un título de boxeo, el ex mandatario redobló las críticas y frases descalificadoras contra su rival: “Biden es el peor polemista que he enfrentado, ¡no puede hilvanar dos oraciones seguidas! (…) Voy a proponer que sean más de dos, en un gran estadio, aunque se dice que a Joe le tiene miedo a las multitudes (…) ¡Prepárense para el combate!”.
Este intercambio no solo revive la rivalidad política entre Biden y Trump, sino que también señala el comienzo de lo que podría ser una animada anticipación a futuros enfrentamientos en el ámbito político estadounidense, marcando potencialmente el tono para las próximas elecciones.
La atmósfera está cargada de expectativas y confrontaciones que se anticipan y el enfrentamiento sería, sin duda, de gran interés no solo para los votantes estadounidenses y también para la audiencia global, atenta a los desarrollos políticos en una de las democracias más influyentes del mundo.
Trump ha expresado su disposición a debatir en dos ocasiones propuestas para junio y septiembre, sugiriendo incluso la posibilidad de aumentar el número de debates. Este llamado surge en medio de acusaciones hacia Biden por su manejo de políticas de inmigración, mandatos de vehículos eléctricos, inflación, impuestos y una política exterior considerada deficiente por el emisor del desafío.
Según Trump, Biden ha demostrado una incapacidad para comunicarse de manera efectiva y critica severamente la política de fronteras abiertas de la administración actual, así como las nuevas medidas sobre vehículos eléctricos, acusando estas políticas de ser altamente destructivas. La inflación, los altos impuestos y una política exterior “débil” que según él permite que el mundo se “prenda fuego”, son parte de los ejes críticos que buscaría debatir.
“Estoy listo y dispuesto a debatir con Joe las dos veces propuestas en junio y septiembre”, afirmó en su red social Truth, instando a considerar más de dos debates para incrementar el entusiasmo entre el público.
La historia política reciente entre Biden y Trump añade una capa de complejidad al desafío, recordando a los votantes y a los espectadores globales los intensos encuentros durante los debates presidenciales de 2020. Aquellas ocasiones, que Biden señala como victorias personales, fueron momentos definitorios que influyeron en la percepción pública y en el resultado de las elecciones.
Analistas políticos consideran que este nuevo desafío podría ser una estrategia de Biden para resaltar las diferencias en políticas y capacidades de liderazgo entre él y Trump, poniendo a prueba nuevamente sus habilidades de debate en un foro público. Por otro lado, para Trump, aceptar este desafío representa una oportunidad para confrontar a Biden directamente y presentar su caso ante el pueblo estadounidense, posiblemente buscando redimirse tras los resultados de los debates anteriores.
La implicación de estos eventos en el escenario político es amplia. Un nuevo debate entre Biden y Trump no solo capturaría la atención de la nación, sino que también ofrecería a ambos candidatos una plataforma para clarificar sus posiciones sobre temas críticos que enfrenta Estados Unidos, desde política interna hasta cuestiones de política exterior.
Mientras que los detalles específicos de cuándo y dónde podría ocurrir este debate aún no se han definido, la anticipación crece entre el público y los medios de comunicación. Este interés no solamente se debe a la rivalidad política de Biden y Trump, sino también al impacto que tales debates pueden tener en las direcciones futuras de la política estadounidense.
“Es hora de un debate para que [Biden] pueda explicar al pueblo estadounidense su política de fronteras abiertas altamente destructiva, nuevos y ridículos mandatos de vehículos eléctricos”, dijo Trump.
Los comentarios insinuando la supuesta aversión de Biden a los multitudes, “Eso es solo porque no los consigue”, apuntan a un esfuerzo por desafiar la imagen pública del presidente y cuestionar su viabilidad como líder frente a la opinión popular.
Trump concluye su mensaje con una nota desafiante, subrayando su disposición a confrontar directamente a Biden en un escenario de debate: “¡Prepárense para el combate!”.
Un tribunal venezolano condenó el martes 14 de mayo a hasta 30 años de cárcel a los ciudadanos acusados por la Operación Libertad del 30 de abril de 2019, de acuerdo con la ONG Justicia, Encuentro y Perdón.
La organización indicó que los señalados fueron presentados el 13 de mayo desde muy temprano en la sede del Palacio de Justicia para una audiencia fijada a las 11:00 am. Sin embargo, comenzó pasadas las 5:00 pm y no fue hasta las 7:00 am del siguiente día que la jueza Grendy Duque Carvajal dictó la sentencia.
La abogada defensora de derechos humanos Tamara Sujú detalló en redes sociales que los implicados en el caso Roberto Bracho Coy, Ramón Alí Peñalver, John Hader Betancourt, Oneiber Paredes y Rafael Villafranca recibieron la condena máxima de 30 años de prisión.
En el caso de Fernando Betancourt, Roy Machado, Juan Mendoza, Ysay García y Henry Castillo, deberán cumplir 24 años tras las rejas, mientras que para Anderson Farnetano y Anderson Salazar será de 22 años de cárcel.
«Es indignante y desgarrador escuchar sobre las condiciones de angustia y hambre que sufrieron quienes son perseguidos por motivos políticos en Venezuela durante la audiencia violatoria de derechos humanos, por lo que denunciamos el maltrato sostenido y las condiciones de desatención a las que fueron sometidos», añadió la ONG.
La Operación Libertad involucró el 30 de abril de 2019 una conspiración contra el gobierno de Nicolás Maduro liderada por los opositores Juan Guaidó y Leopoldo López, así como el entonces director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) Manuel Cristopher Figuera.
Cifras de la consultora venezolana Ecoanalítica revelaron que en febrero de este año las transacciones comerciales en bolívares aumentaron, mientras que las realizadas en divisas disminuyeron a su menor nivel desde junio de 2019, pasando de 52,7% en mayo de 2023 a 45,1% este 2024.
En cuanto a los pagos generales, los bolívares representaron 54,9% de las transacciones en el país, un aumento de 7,6 puntos porcentuales frente al último reporte de la consultora, mientras que los dólares equivalen a 32,7%, 9,6 puntos porcentuales menos.
En el país, 74,2% de las operaciones efectuadas en divisas se realizaron principalmente en efectivo, según las cifras citadas por el portal Bloomberg.
Al mismo tiempo, en el país hay un fenómeno de dolarización de los salarios. 85% de los mismos se pagaron en dólares o su equivalente en bolívares a la tasa de cambio oficial en el primer trimestre, según el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF).
La caída de la dolarización en Venezuela es similar a la registrada en 2022, cuando la implementación del Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) favoreció la utilización de los bolívares ante una alta volatilidad cambiaria y de precios
A juicio de José Guerra, el bolívar puede seguir tomando fuerza como medio de transaccional en el país. Sin embargo, esto es posible solo si se mantiene la estabilidad del tipo de cambio y la expectativa de inflación sigue bajando.
El economista Roberto Pérez explica que la desaceleración de la inflación se debe a un cambio en la política monetaria que parece haber cedido menos a las presiones fiscales y ha reducido de manera significativa el ritmo de emisión monetaria.
Esto también ha contribuido a reducir la tasa de depreciación del bolívar, junto con las intervenciones periódicas de oferta de dólares por parte del BCV, que han permitido una menor volatilidad en el tipo de cambio.
Un “abanico de escenarios” rodea la elección presidencial del 28 de julio en Venezuela, un país “volátil” en lo político y “sin certeza” en lo electoral, donde el gobernante Nicolás Maduroaspira a conseguir la reelección por seis años más.
Los sondeos coinciden en que el rival de Maduro en la papeleta electoral Edmundo González, de 74 años, ha capitalizado buena parte del respaldo de María Corina Machado, ganadora de las primarias de la oposición, pero impedida de presentarse en la contienda.
“Si todo sigue como va no hay motivos para que Edmundo González no gane la elección”, dice a la Voz de América Saúl Cabrera, presidente de la firma Consultores 21.
A dos meses y medio de la elección, diversas encuestas le dan a González más de15 puntos de ventaja sobre el mandatario, de 61 años. Una diferencia que, según analistas, sería difícil de revertir.
Maduro, que lleva 11 años gobernando Venezuela, es un presidente “muy impopular”, que “carga con 10 años de crisis económica”, agrega el internacionalista Luis Peche.
“Y eso es difícil de olvidar, sobre todo por la cicatriz que tiene en este momento la sociedad venezolana”, destaca.
Pero en la calle, no todos los que se definen opositores están confiados en que se concrete el resultado que vaticinan las encuestas y que anhelan.
Valeria Ardenko, por ejemplo, no tiene “ninguna” esperanza de un cambio político, pero igual irá a votar por la oposición. Es jubilada y tiene 80 años.
“No creo que haya mayores cambios”, dice Mónica Castro, de 30, que es comerciante.
Harlinson Rivas, de 50, en cambio, está “super ilusionado”. Es trabajador público. En su caso, aspira a que “gane o no Maduro” se levanten las sanciones internacionales, que es un mantra del chavismo al momento de escudarse de la crisis.
En todo caso, hay dudas de lo que pueda ocurrir en el proceso de aquí a la elección y los días posteriores.
Es una elección “no competitiva” y con “debilidades estructurales”, “sujeta a un proceso de negociación que ha sido bastante débil”, afirma el analista político Pablo Quintero, politólogo y socio consultor de la firma Log Consultancy.
Y así “no podemos esperar un escenario de estabilidad post electoral”, insiste.
VOA presenta cuatro escenarios electorales basados en entrevistas con expertos:
El “deseable”
El “deseable”es aquel escenario en el que haya un reconocimiento del “resultado real” de la elección por las partes, explica Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).
Un escenario “ideal” para todas las partes, destaca Quintero, es en el que “se mantenga el hilo constitucional”.
“No reconocimiento” o denuncia de fraude
“En cualquier país del mundo, después de la elección se dan los resultados, la mayoría reconoce a la minoría y viceversa, y las instituciones hacen su trabajo en construir un proceso de transferencia del poder de transición”, señala Quintero, de Log Consultancy.
Pero “en el caso venezolano no podemos esperar eso”, insiste. “Evidentemente es una elección polarizada desde el punto de vista político”.
El “no reconocimiento” es el escenario que le genera “más miedo” a Alarcón.
Sin embargo, dice que ve “difícil” que las instituciones del Estado, por comprometidas que están con la figura de Maduro, “se atrevan a emprender una jugada de esa naturaleza”.
“No quiero decir que sea imposible, pero si yo niego el resultado real de una elección, tengo que estar dispuesto básicamente a hacer cualquier cosa para sostener ese resultado que la gente no va a reconocer. Y tengo que estar dispuesto a aguantar toda la presión que viene de afuera y toda la presión que viene de adentro”, considera.
Edmundo, ¿hasta el final?
“Quien diga que sabe cuál va a ser la historia final de esta película miente, porque todavía no podemos garantizar ni siquiera que Edmundo González vaya a ser el candidato ese día de la elección, porque falta mucho camino por recorrer”, agrega Peche.
Una amenaza reposa en la corte suprema: un dirigente que se dice opositor pero es tildado de colaboracionista introdujo un recurso para eliminar la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática, la plataforma que congrega la mayoría de partidos y es centro de la campaña.
“De aquí a julio todavía queda bastante margen por actuar. Probablemente el chavismo está agotando todas sus opciones de negociación y de ver cómo avanza la popularidad de Maduro”.
Benigno, de la UCAB, considera que a “estas alturas” es “muy difícil” que se suspenda la elección.
“Creo que a Maduro le interesa mucho salir del trauma electoral antes de que se produzca la elección en Estados Unidos”, el próximo 5 de noviembre.
“Justificar una suspensión de elecciones en este momento es muy complicado”, insiste.
El candidato unitario del país, Edmundo González Urrutia visitó la Universidad Central de Venezuela este miércoles 15 de mayo. González contó con su propio ejemplo su formación a través del sistema público educativo venezolano.
«Yo soy hijo de la educación pública», afirmó.
González llegó a La casa que vence la sombra para escuchar a los estudiantes y participar en varios encuentros con autoridades universitarias.
La Escuela de Estudios Internacionales de la #UCV recibe a Edmundo González (@EdmundoGU).
Edmundo González (@EdmundoGU) llegó a La casa que vence la sombra para escuchar a los estudiantes y participar en varios encuentros con autoridades universitarias.#15Maypic.twitter.com/jpLbyTECBt
#15May | Edmundo González Urrutia (@EdmundoGU), candidato unitario de la oposición venezolana, visitó la Universidad Central de Venezuela para conversar con sus autoridades, estudiantes y profesores.
Con la apertura de su nueva oficina en Panamá la marca de tecnología global HONOR, se convierte en el hub para Centroamérica y Caribe, y de paso amplía su presencia en el país.
Según la Gerente General de HONOR para Panamá, Lola Huang,con la apertura de estas oficinas, la empresa reafirma su compromiso con el desarrollo integral de Panamá y la región.
“La familia HONOR sigue creciendo a pasos agigantados gracias al gran apoyo y participación de cada socio comercial, y todos aquellos consumidores que hoy prefieren nuestros productos”, manifestó Huang.
Agregó que la inauguración de estas nuevas oficinas, sumado a sus más de 100 puntos de venta a nivel nacional, les permitirá continuar trabajando por llevar a los panameños lo último en tecnología.
“En estos tres años de presencia en el país, hemos logrado un crecimiento, desarrollando innovación bajo la marca de democratizar la tecnología; llevando funciones, características y novedades a todo su portafolio de productos”, aseguró la Gerente General.
Explicó que en Panamá HONOR está conformado por un equipo de talento local con más de 50 colaboradores, quienes se desarrollan en diferentes áreas del negocio como ventas, administración, mercadeo, ingenierías, logística, entre otros, y de esta manera, las nuevas oficinas en Panamá se convierten en el hub de las operaciones para Centroamérica y Caribe.
Según el último informe publicado por IDC, HONOR alcanzó el primer puesto de cuota de mercado de smartphones en China con un 17.1% del total y, durante el primer trimestre de 2024.
Recuperar el grado de inversión de la calificadora de riesgo Fitch Ratings que fue bajado de “BBB-” a “BB+”, es el reto que tendrá el nuevo gobierno entre los muchos desafíos estructurales que enfrenta el país, según opinan dos reconocidos economistas panameños.
De acuerdo con el economista internacional, Eddie Tapiero, Hay que ser optimista, porque Panamá tiene todo el potencial para volverlo a obtener el grado de inversión, si entiende el entorno y lo que hay que hacer, porque va ser más fácil para el país recobrar ese entorno.
“Qué tenemos para hacer importante, cómo podemos salir de esto, es que tenemos sectores potenciales, el turismo, la logística, así como la agricultura que son grandes potenciales”, aseguró Tapiero.
En tanto para el economista, Felipe Argote, es muy fácil recuperarlo mediante una reducción de los gastos en las diferentes instituciones públicas y aumentar la inversión o ejecutar los proyectos porque aquí se tiene un presupuesto de US$8,000 millones de inversión, reducir el presupuesto real que debe ser de US$27,000 millones y no US$30,000 millones, ya que eso crea una señal no solo a lo interno sino también a los mercados que se va a ir en dirección correcta.
Aseguró Argote que el nuevo gobierno desde ya puede dar señales porque las evaluadoras y calificadoras no hacen lo que ellos quieren sino lo que el mercado le indica, porque si el nuevo presidente electo desde ya le dice que va reducir el presupuesto en las instituciones públicas, ya le indica al mercado que va el dirección correcta.
Panamá todavía conserva su grado de inversión ya que las calificadoras de riesgo Standard & Poors y Moody´s se la mantienen a la espera de las gestiones que haga el nuevo gobierno electo.
El diputado electo, Luis Eduardo Camacho, recalcó este martes que la Asamblea Nacional debe coadyuvar con el gobierno liderado por José Raúl Mulino en apoyar las iniciativas que presente para reactivar lo más pronto posible la economía.
Para Camacho, además, es clave llegar a acuerdos nacionales que garanticen la atención de los problemas que aquejan al panameño.
«Tanto Mulino, Martinelli como Camacho, planteamos la necesidad de que los acuerdos nacionales tienen que tener como fin, no la repartición de puestos, sino enfrentar los problemas de los panameños y resolverlos. Estos acuerdos se hacen con todos, no yo con yo», dijo Camacho a medios televisivos.
El dirigente recalcó que desde antes de ganar las elecciones, las figuras del colectivo remarcaron la necesidad de construir estos acuerdos nacionales.
Camacho subrayó que defenderá la institucionalidad de la Asamblea, la cual debe poner por delante los intereses del pueblo.
De acuerdo con Camacho, en la Asamblea Nacional debe haber prioridades, tanto de tiempo como de recursos, lo cual permitirá cambiarle la vida al pueblo.
«No vamos a discutir leyes de piropos o de verduras. La Asamblea tiene un alto grado para resolver la crisis actual», comentó.
En este sentido recordó que lo importante es verificar que las leyes que se establecen se cumplan.
Por otro lado manifestó que tiene aspiraciones de presidir el Órgano Legislativo, dado que es un libro abierto en política.
«La característica de una presidencia de Camacho será que los intereses de los panameños siempre estarán por delante», expuso.
También señaló que se ha reunido con actores de los diferentes colectivos, incluido el independiente, para concertar acuerdos que beneficien al país.
“Todos los caminos conducen a Roma”. Refrán milenario
Primer apunte: La transición es un proceso inevitable que ya empezó. En efecto, aún sin haberse realizado la elección presidencial, la inminente victoria de Edmundo González Urrutia (EGU) ha impuesto que se implementen términos, medidas y estrategias que conduzcan a concretar con éxito la consecuente entrega del poder. Es inevitable aun para el caso que quiera truncarse la ruta electoral. Se materializará de manera inexorable, bien por la deseable vía de su aceptación y negociación, bien como consecuencia lógica de la consumación de una patada a la mesa, que por su precaria base de sustentación haría inviable el continuismo.
Por Víctor A. Bolívar – mayo 15, 2024
En cualquier caso, debemos estar preparados para el día después en cada etapa del proceso, con un plan a seguir que nos lleve a hacer tangible el triunfo electoral y cobrarlo. El liderazgo politico, encabezado por María Corina y Edmundo, fortalecido por la victoria electoral, impondrá su legitimidad con el apoyo popular, como también su autenticidad por la vía del reconocimiento de la comunidad y la observación internacional.
El fenómeno del presidencialismo, como característica sociológica que va más allá de lo que se define por sus importantes facultades en nuestra carta magna, es un recurrente sesgo histórico que en este supuesto traerá mucha agua al molino de la oposición. Se basa en el poder de atracción del ganador o un seguro ganador. En esta fase ya se ha visto cómo sin contarse ha aumentado exponencialmente el apoyo a la fórmula ganadora de dirigentes populares y de importantes cuadros políticos de otras tendencias que la asumen como la única vía del cambio. Es la propia dinámica de la economía del voto que ayuda a viabilizar aun mas a la anhelada transición.
Segundo apunte: El proceso de transición continúa con una nueva fase tras la elección de EGU. El largo luto oficialista hace de esta segunda fase (que debería concluir con la entrega formal de la presidencia el 10/01/25) una difícil prueba para la continuación de la transición que también obliga a poner en funcionamiento sus propios términos, medidas y estrategias para saber cómo se debe actuar ante cualquier pretensión de no reconocer la derrota y no ceder el poder. De nuevo tiene que valerse la oposición del peso indiscutible de un apoyo popular legitimado con los resultados electorales. El reconocimiento de los mismos por la comunidad y la observación internacional generará una matriz difícil de cuestionar en ese ámbito.
En esta etapa del proceso, se debe tener claro que no se trata de llevar adelante una transición como si se tratara de una entrega de poder entre dos gobiernos democráticos. Además de las tentaciones, se debe entender que no la asumirán de manera fácil por su trauma y su temor a las consecuencias de su derrota. No habrá de parte de ellos un Capriles que con su renuncia a la vicepresidencia del congreso o una Sosa que con su visto bueno a la constituyente facilitaron el camino para que se produjera una transición que fue mas allá de lo concebible. En este caso, se trata de una transición de una dictadura a un gobierno democrático.
Es inconcebible pensar en que se pueda entregar el poder antes de la fecha fijada para la transmisión de mando. En el supuesto negado que Maduro renuncie, Delcy Eloína terminaría el mandato. No sabemos si es peor el remedio que la enfermedad.
Tercer apunte: Pero tal vez la parte mas difícil de materializar este proceso de transición es la del ejercicio real del poder, en este caso, del ejecutivo. Por un año mas, durante todo el 2025, estará en ejercicio el poder legislativo en manos del régimen, y esto supone escollos importantes. Uno de ellos, asomado por el Dr. Combellas en su artículo de esta semana cuando se preguntaba sobre las oportunidades que ofrece nuestra Ley Superior para armonizar lo mejor posible esta inédita relación entre Edmundo como presidente y María Corina como eventual vicepresidenta de ese gobierno. Al respecto, debemos precisar que una Asamblea Nacional en manos del madurismo hará todo lo posible para censurarla en el cargo. Siendo el último año del periodo de esa AN, no cabe la posibilidad de que el presidente pueda disolverla. Ni pensar en leyes habilitantes.
Sin embargo, es justo destacar que tiene el presidente importantes facultades en un supuesto como el anterior. Dirigir las relaciones exteriores de la República, conllevaría al entrante gobierno democrático a revisar nuestras relaciones con países antidemocráticos, con regímenes forajidos y extremistas. Cuba, Nicaragua, Irán y Rusia, estarían en el ojo del huracán. Dirigir como Comandante en Jefe a las FAN y promover ascensos, puede encaminarnos a la reinstitucionalización del sector castrense. Conceder indultos, resolvería en forma inmediata casos puntuales. Convocar referendos y promover reformas constitucionales como formas de sobrellevar y superar escollos tienen la dificultad de su tramitación por otros entes.
La de mayor importancia, por considerarla la mas necesaria y factible desde el mismo inicio de la presidencia, por el arrollador respaldo popular, es la de ejercer la facultad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente. Vale señalar que ninguno de los poderes constituidos podrá impedir sus decisiones. Esto resolvería de inmediato la apuesta a la ingobernabilidad en la que estaría montado el régimen durante el primer año de gobierno, pero también respondería a la inmensa necesidad de cambiar una constitución plagada de atajos y emboscadas. Necesitamos la refundación del país con los verdaderos valores democráticos. A eso llegaremos finalmente. Como dice el refrán milenario sobre los caminos a Roma: “omnes viae Romam ducunt”.
A medida que aumentan los desafíos internos al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, éste ha redoblado su estrategia de contundencia contra Guyana que está llena de riesgos de escalada y potencial de errores de cálculo. Desde el 9 de febrero, cuando el CSIS informó por última vez sobre las actividades militares de Venezuela cerca del Esequibo, Maduro ha ordenado al ejército venezolano desplegar armas y equipos y aumentar su estado de preparación a las puertas de Guyana. Más recientemente, los legisladores venezolanos aprobaron la creación de un nuevo estado , “Guayana Esequiba”, a pesar de las tensiones actuales con Guyana y un caso abierto ante la Corte Internacional de Justicia.
Desde febrero, Maduro ha reprimido con éxito a la oposición en el país y en el extranjero deteniendo arbitrariamente a líderes de la sociedad civil y de ONG y dirigiendo a grupos criminales vagamente afiliados al régimen para que lleven a cabo asesinatos extraterritoriales . Lo más importante es que durante meses la comunidad internacional esperó el siguiente paso de Maduro mientras intentaba impedir que la líder opositora María Corina Machado se postulara para el cargo. Incluso cuando enfrentó el oprobio internacional, Maduro ha tenido un aliado interno clave: las fuerzas armadas. Sin el respaldo militar , el régimen de Maduro no sobreviviría.
Si bien Maduro ha mantenido a Machado y a su sustituta elegida, Corina Yoris, fuera de la carrera presidencial, todavía enfrenta presión interna de Machado y Edmundo González Urrutia, su candidato sustituto; De aquí al 28 de julio, Maduro necesita desesperadamente que los chavistas, la base del partido y, lo más importante, las fuerzas armadas, se unan a él y salgan a votar. Incluso entonces, es muy poco probable que gane en una carrera justa. Los ejemplos son innumerables del efecto de “reunión en torno a la bandera” durante las crisis internacionales, aunque sea a corto plazo. Si bien la reciente escalada en la región del Esequibo no ha alcanzado el nivel de acción cinética, la retórica del régimen de Maduro, que, en parte, apunta a darle a las fuerzas armadas una razón de ser, probablemente haya desatado un genio que será difícil de poner de nuevo en la botella.
Maduro y las fuerzas armadas se han comprometido retóricamente a defender la región recién creada, y el establecimiento de la “Guayana Esequiba” abre la puerta a posibles asentamientos ilegales, invasiones o escaramuzas fronterizas. Sin duda, es poco probable que Maduro inicie un conflicto en toda regla con la vecina Guyana, pero su retórica cada vez más intensa vincula su reputación política y su legitimidad a su voluntad de respaldar sus palabras con la fuerza. Si bien el período comprendido entre ahora y el 28 de julio es un momento riesgoso para Maduro, también existe el riesgo de que intente fabricar una crisis después de las elecciones.
Preparación militar
Desde principios de febrero , la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela (FANB) ha trasladado cantidades sustanciales de personal y equipo a sitios cercanos a la frontera en disputa. En particular, la base militar en la isla Anacoco, así como el aeropuerto y la estación de guardacostas en Guiria, han experimentado una actividad considerable basada en las redes sociales y el análisis de imágenes satelitales.
La construcción y ampliación de la base militar en la isla Anacoco ha avanzado a un ritmo sostenido. Tanto las redes sociales como las imágenes satelitales muestran el progreso en la construcción del puente sobre el río Cuyuni hasta la isla, y ahora hay nuevos caminos que conectan la isla con el embarcadero del ferry. Tan recientemente como el 8 de mayo, se puede ver un video de un puente Bailey que se extiende a cierta distancia sobre el río, probablemente una conexión temporal mientras se establece una conexión más permanente. Actualmente se está construyendo un ferrocarril de vía estrecha, del que no existía rastro en febrero, desde el cruce del ferry hacia el aeródromo, y una vez terminado, presumiblemente llevaría suministros desde el aeródromo a la base y a las ciudades cercanas.
Ampliación de base y acumulación de materiales en cruce de río y base militar.
El aeródromo ha sido ampliado y mejorado con marcas y una pequeña torre de control. Las imágenes de satélite del 26 de marzo muestran un área junto al aeródromo con más de 75 tiendas de campaña, suficientes para una unidad del tamaño de un batallón de varios cientos de efectivos. Según un comunicado de prensa de la fuerza aérea venezolana del 21 de abril, un Hércules C-130 estaba involucrado en una misión de entrenamiento para aterrizar y despegar desde la pista de tierra. Mientras tanto, la aeronave y la base de Anacoco fueron utilizadas para entrenar a paracaidistas y personal de operaciones especiales, así como para simular operaciones terrestres y marítimas. A partir del 28 de abril, las tiendas de campaña se reubicaron en el lado sur del aeródromo, lo que demuestra la capacidad continua de la base para proporcionar logística y reabastecimiento continuo para una fuerza militar considerable durante más de un mes.
Construcción y movimiento de personal en pista de aterrizaje entre marzo y abril de 2024
La FANB también ha puesto en juego cada vez más el poder aéreo en el ámbito marítimo. Video fechado el 24 de febrero y compartido por el general Domingo Hernández Lárez, jefe del Comando Estratégico Operacional de la FANB, muestra dos aviones de ataque ligero K-8W patrullando la Costa Atlántica desde Guiria. Sus colas muestran el mensaje «El Esequibo es Nuestro», y su misión declarada era «ejercer la soberanía en el Atlántico». En las imágenes satelitales tomadas en el aeropuerto de Guiria el 28 de marzo se pueden ver tres aviones, cuyas dimensiones son consistentes con los K-8W. Estacionados junto a los aviones hay dos lanzadores de misiles antiaéreos Buk-M2EK, probablemente los mismos que fueron desplegados en la ciudad en finales de enero. Finalmente, varias cuentas de redes sociales afiliadas al ejército han estado telegrafiando que están proyectando poder hacia el Atlántico desde Guiria, compartiendo imágenes de patrullas de armas combinadas con aviones de combate Su-30, posiblemente sobre partes de las aguas en disputa entre Guyana y Venezuela.
Aeropuerto Juan Manuel Valdez, 28 de marzo de 2024
En la estación de guardacostas en Guiria, publicaciones en las redes sociales del 5 de abril muestran un barco de desembarco clase Los Frailes, T-95 Las Aves , descargando un nuevo complemento de los famosos barcos de misiles Zolfaghar. Las imágenes satelitales del 13 de abril corroboran una mayor presencia naval en Guiria, mostrando cinco Zolfaghars amarrados juntos en el muelle de la guardia costera, junto con dos lanchas patrulleras, posiblemente una embarcación clase Págalo y una embarcación clase Gavión. Sin embargo, las fuentes difieren sobre el verdadero alcance del actual poder naval de Venezuela en Güiria. Algunos informes afirman que se entregaron tres barcos, aunque por el vídeo compartido en las redes sociales parece que en realidad solo se descargaron dos. Dado que el CSIS ya encontró tres Zolfaghars en la estación de Guiria el 28 de enero , esta incertidumbre significa que es posible que haya entre cinco y seis barcos de misiles en el área, de un total estimado de siete al servicio de la marina venezolana.
También es posible que si se entregaran tres Zolfaghar a Guiria, la armada venezolana tuviera más de siete de estos barcos. Un informe de Straight Arrow News sugiere que la marina venezolana adquirió nuevos barcos después del referéndum del 3 de diciembre de 2023 en el Esequibo, pero no se proporcionó ninguna fuente de esa información. Independientemente del número real, los nuevos Zolfaghars en Guiria apuntan a una importante concentración de potencia de fuego para una instalación de guardacostas comparativamente menor, lejos de las principales instalaciones de la FANB en La Guajira y Puerto Cabello. Hasta el 8 de mayo , al menos dos de los Zolfaghar, junto con una patrullera Págalo, parecen haber llegado a Punta Barima, una estación secundaria de guardacostas que el CSIS informó en febrero que estaba experimentando mejoras como parte del fortalecimiento militar de Venezuela. Este acontecimiento marca una escalada aún más preocupante, que coloca a los misiles y las fuerzas navales venezolanas al alcance del Esequibo administrado por Guyana.
Muelle de la Estación de Guardacostas Atlántica de Venezuela, Güiria, 13 de abril de 2024
Si bien el ejército venezolano ha estado ansioso por exhibir sus nuevos barcos, los comandantes de la FANB tampoco han tenido reparos en mostrar el armamento que estos barcos podrían empuñar. El 16 de abril, el Ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, visitó la Base Naval Agustín Armario en Puerto Cabello, donde, según un comunicado del Ministerio de Defensa , inauguró un nuevo “taller” para el misil CM-90 de fabricación iraní recientemente adquirido por la Armada. Las redes sociales muestran al ministro inspeccionando los misiles y declarando “estamos en pleno desarrollo y avanzamos por toda la capacidad de combate de la armada bolivariana” antes de repetir el estribillo común “el sol en Venezuela sale sobre el Esequibo” (traducción de los autores) . Con un alcance de 90 km, los Zolfaghar probablemente estarán armados con estos misiles de mayor alcance.
El 20 de abril, el ejército venezolano lanzó un ejercicio de campo, en el que participaron quizás hasta 4.000 cadetes , bajo el nombre operativo “El Esequibo es Nuestro”. Si bien el ejercicio se llevó a cabo lejos de Guyana, en el estado de Cojedes, su escala y su provocativa nomenclatura deberían ser motivo de un examen minucioso.
Hay evidencia de una continua acumulación de infraestructura y equipo militar en todos los lugares antes mencionados, así como de planificación de tropas, rotación de personal y ejercicios de entrenamiento para una mayor preparación operativa, todo ello realizado bajo el constante estribillo de que “el Esequibo pertenece a Venezuela” y consignas patrióticas similares. El ejército venezolano está haciendo un esfuerzo concertado para intimidar, amenazar y coaccionar a Guyana, intentando transmitir un mensaje: Venezuela está dispuesta a utilizar la fuerza militar para arrebatarle el Esequibo a Guyana.
¿Dónde termina esto?
Como en tantas otras facetas de su régimen, como la pendiente ley de ONG , Maduro se ha involucrado en un “ aprendizaje autoritario ” y ha imitado a su ídolo, Vladimir Putin. Los académicos que escriben sobre la guerra de Rusia en Ucrania señalaron la transición interna de Putin a una posición de guerra mucho antes de la invasión a gran escala; de hecho, incluso mucho antes de la primera invasión de los “hombrecitos verdes” en Crimea. Por ejemplo, Leon Aron escribe sobre una sensación de “ patriotismo militarizado en tiempos de paz ”, refiriéndose a la propaganda rusa de que incluso en tiempos de paz , Rusia enfrenta un panorama de amenazas externas equivalente a un estado cercano a la guerra.
De manera similar, Maduro puede estar aprovechando una sensación evocada de conflicto inminente en tiempos de paz. Ha saturado a Venezuela con afirmaciones propagandistas sobre el gobierno de Guyana (que no existe y que de hecho está dirigido por Exxon Mobile, el Comando Sur de los Estados Unidos y la Agencia Central de Inteligencia) y que cualquier medida de Guyana para reforzar sus defensas debe interpretarse como una preparación ofensiva para la guerra, en su mayor parte impulsada y dirigida por Estados Unidos y sus corporaciones.
Sin embargo, a medida que la posición interna de Maduro se ha erosionado, desafiada por una oposición más efectiva encabezada por la figura generacional de Machado, Maduro se ha vuelto aún más endeudado con las fuerzas armadas. Espera recibir varias cosas a cambio de que las fuerzas armadas aumenten su poder. En primer lugar, Maduro podría pedirles que repriman y garanticen la seguridad de su régimen después del 28 de julio, cuando parece probable que el régimen se robe descaradamente las elecciones presidenciales. En segundo lugar, son las fuerzas armadas las que han inundado las ondas con propaganda sobre el Esequibo, incluidas actualizaciones en tiempo real de las fortificaciones y operaciones cerca de Guyana, ceremonias especiales que marcan estas mejoras y operaciones y lemas pegadizos.
Muchos han especulado que la escalada de Maduro contra Guyana por el territorio del Esequibo es una estratagema interna destinada a distraer la atención de sus múltiples fracasos de liderazgo. Desde esta premisa, argumentan que la prominencia del Esequibo puede disminuir después de la “reelección” de Maduro. Por el contrario, el curso de acción que siga Maduro después del 28 de julio puede resultar aún más peligroso. En lugar de reprimir la retórica, Maduro puede verse tentado a intensificar tanto la retórica como las acciones relacionadas con el Esequibo en una verdadera táctica para fabricar una crisis regional después de una elección robada. Además, las fuerzas armadas tienen sus propios intereses dentro del régimen de Maduro, intereses que van mucho más allá del enriquecimiento ilícito. En tal escenario de crisis postelectoral, la retórica de Venezuela corre el riesgo de cruzar un Rubicón más allá del cual no puede regresar sin tomar algún tipo de acción contra Guyana.
La continua concentración militar en la isla Anacoco, junto con el movimiento de tropas y recursos aéreos y navales adicionales a Guiria, y más recientemente a los Zolfaghar en Punta Barima, encajan perfectamente dentro de una estrategia continua de coerción por parte del régimen de Maduro. Maduro parece estar aumentando la presión sobre Guyana en un esfuerzo por demostrar determinación y credibilidad mientras presiona para lograr concesiones clave en la mesa de negociaciones. Hasta ahora, la estrategia ha tenido éxito en limitar las opciones del gobierno de Guyana y en hacer subir el precio de las operaciones. Guyana ha mantenido una moratoria sobre nuevas exploraciones petroleras en partes del territorio marítimo en disputa, mientras que los ciudadanos guyaneses que viven en el Esequibo y trabajan en la industria petrolera han indicado altos niveles de tensión y ansiedad, lo que sugiere que estos individuos están tomando en serio las amenazas de Venezuela.
Maduro, sin embargo, tiene poco que ganar y mucho que perder con un conflicto en toda regla. Incluso contra un oponente militarmente inferior, la FANB enfrentaría obstáculos importantes al realizar operaciones complejas en un entorno implacable como el Esequibo. Una agresión flagrante también aislaría a Maduro de la comunidad internacional a la que parece dispuesto a reincorporarse, y podría galvanizar el apoyo a sanciones multilaterales que podrían dar la sentencia de muerte a la anémica recuperación económica en la que Maduro confía para obtener apoyo interno. Al igual que con la invasión de Ucrania por Putin, la lección del 22 de febrero de 2024 es que los dictadores no siempre actúan racionalmente.
A pesar de estos hechos, el gobierno venezolano está jugando un juego peligroso con su retórica y acciones en torno al Esequibo. La constante afirmación de que “el Esequibo es nuestro”, junto con la creación de nuevos comandos militares y estructuras legales para supervisar la defensa de la región, está ayudando a institucionalizar una sensación de posición perpetua antes de la guerra. Incluso si Maduro llegara a un acuerdo desigual con Guyana para el acceso a bloques petroleros marinos, probablemente no podría reducir fácilmente la tensión y desmantelar rápidamente instituciones como la nueva Zona de Operaciones de Defensa Integral encargada de gestionar el Esequibo. Hacerlo provocaría una feroz resistencia dentro de las fuerzas armadas, que han visto crecer su estatura en la política y la sociedad venezolanas mientras abrazan con entusiasmo su papel como vanguardia de los reclamos de soberanía de Venezuela sobre un territorio negado durante mucho tiempo. La reducción de las tensiones podría incluso descalificar la candidatura presidencial de Maduro, ya que la ley de defensa del Esequibo de Venezuela (aprobada por la Asamblea Nacional controlada por los chavistas) prohíbe postularse para cargos públicos a cualquiera que niegue la soberanía venezolana sobre el Esequibo.
Por tanto, una de las posibilidades más preocupantes es que Maduro sea víctima de su propia retórica. Ha avivado pasiones nacionalistas sin proporcionar una válvula de escape. Con el tiempo, puede enfrentar un punto sin retorno en el que se verá obligado a actuar para mantener el apoyo de las fuerzas armadas en el país, o bien los militares (o elementos de ellos) actuarán sin la aprobación de Caracas con el objetivo de perseguir lo que perciben como su papel único en la defensa del territorio soberano. Esta última posibilidad es especialmente preocupante, ya que la distribución corrupta y altamente fragmentada del poder en Venezuela otorga una enorme autoridad a comandantes individuales que pueden ver las provocaciones a lo largo de la frontera con Guyana como un medio para crear hechos sobre el terreno que empujarán al régimen de Caracas a acto.
Ante esta peligrosa escalada, tanto material como retórica, la comunidad internacional debe permanecer alerta. El potencial de error de cálculo es mayor si Venezuela siente que no enfrentará consecuencias sustanciales por continuar aplicando una estrategia de coerción . Las muestras de solidaridad con Guyana contra la coerción de Maduro, como el sobrevuelo de Georgetown realizado por dos F/A-18 Super Hornets estadounidenses el 9 de mayo, son señales importantes en este sentido. Sin embargo, sigue correspondiendo a actores clave de Estados Unidos, Brasil, Colombia y organismos regionales como la Comunidad del Caribe y la Organización de Estados Americanos señalar públicamente y en privado que están observando a Venezuela en todo momento.
Ryan C. Berg es director del Programa de las Américas y jefe de la Iniciativa Futuro de Venezuela en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, DC Christopher Hernandez-Roy es subdirector e investigador principal del Programa de las Américas en el CSIS. Henry Ziemer es investigador asociado del Programa de las Américas del CSIS. Rubi Bledsoe es coordinadora del Programa de las Américas del CSIS. Joseph S. Bermudez Jr. es investigador principal de análisis de imágenes en el iDeas Lab y presidente de Corea en CSIS. Jennifer Jun es directora de proyectos e investigadora asociada para el análisis de imágenes satelitales en el iDeas Lab y presidenta de Corea del CSIS.