Armando Esteban Quito

La próxima semana el Consejo de Gabinete estará anunciando una contención del gasto público en lo relacionado a funcionamiento, informó el presidente José Raúl Mulino.

Panamá América

Y es que luego de tres semanas de la presente administración, continúan encontrándose desgreños del gobierno del Partido Revolucionario Democrático (PRD).

El mandatario destacó que a pesar de esta situación, no se verá a ministros correteando ni perdiendo tiempo atropellando o presionando a personas que no forman parte de su agenda ni de su interés.

«Del país sí, porque abusaron y jugaron con bienes públicos en forma millonaria y, creo yo, nunca antes vista», dijo Mulino.

Resaltó que él borró al gobierno anterior de su vocabulario y lo que surja en el camino, «que lo investigue quien tenga que investigarlo».

De todas formas, el presidente reiteró que los encargados de los ministerios y demás instituciones están obligados a reportar los hallazgos y aquellas irregularidades que se encuentren que las sustenten ante el Ministerio Público y que sea esta institución la que aclare los casos.

En cuanto a las acciones que se emprenden para optimizar los gastos, se está reduciendo planillas.’

«Hay gente que nunca apareció por aquí, pero sí cobró», comentó el mandatario.

Otra medida es deshacerse de los alquileres de más de 400 carros, que serán devueltos a las arrendadoras contratadas, tarea encomendada al ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac.

«Espero que todos estén, más o menos, en buen estado, no sea que nos pasen la cuenta del taller», sostuvo.

Y también, en forma figurativa, se están «recogiedo» los SPI, ya que algunos estaban cuidando a gente que no le correspondía.

El Canciller de la República de Panamá, Javier Martínez-Acha Vásquez, durante su participación en el foro económico del sector privado estadounidense, destacó las prioridades del Gobierno, para la Asociación con las Américas, en la búsqueda de oportunidades y competitividad para el país y la región, enfocadas  en combatir la pobreza.

ANPanamá

El Canciller, por invitación del Programa de las Américas de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, participó en el foro “Creando Oportunidades y Competitividad a través de Alianzas del Sector Privado”.

Durante este foro se brindó información de alto nivel sobre las líneas de trabajo actuales de los países y grupos de trabajo de la Alianza para la Prosperidad Económica en las Américas (APEC), para impulsar asociaciones binacionales entre el sector público y privado, generar inversiones y mejorar la competitividad regional.

Para Martínez-Acha, este encuentro es de suma importancia respecto a las acciones del Gobierno Nacional que lidera el presidente de la República, José Raúl Mulino, para reactivar la economía del país a fin de ofrecer oportunidades y enfatizó: “somos un socio confiable de la comunidad internacional y necesitamos el apoyo para pelear en contra de aquellos que no comprenden que somos aliados y que como país democrático colaboramos con muchos temas de gran relevancia internacional”.

Los maduristas se sienten los amos del poder y actúan en consecuencia con un desparpajo insultante.

Creen que Venezuela les pertenece por el hecho de considerarse revolucionarios. Pretenden que su fuente de legitimidad no sea el voto popular, sino el uso ilegítimo de la violencia. A partir de esa visión deformada y enfermiza, atropellan a la oposición con total desvergüenza e impunidad.

Entre los actos más aberrantes que se han visto en la historia de los últimos años, se encuentra el homenaje que le rindió la Asamblea Legislativa del estado Aragua, controlada por el oficialismo, a las tres mujeres que insultaron e intentaron golpear a María Corina Machado y a Edmundo González Urrutia en un popular restaurante de Las Tejerías. El mismo régimen que se ufana de promover acuerdos para, supuestamente, promover la paz, fomenta el terror y la agresión continuamente.

La desmesura de las mujeres aragüeñas forma parte de la interminable cadena de amenazas y chantajes a los que apela la reducida minoría representada por el gobierno de Nicolás Maduro, que convirtió la coerción en su forma predilecta de hacer política y desarrollar la campaña electoral.

Maduro dice, delante de un grupo de oficiales y soldados, que habrá una revuelta militar si él no es reelecto por segunda vez, y que –como si estuviésemos en los tiempos de la Guerra Federal- los apellidos no volverán a gobernar Venezuela. Freddy Bernal, el incompetente gobernador del Táchira, afirma que si la oposición obtiene el triunfo, el nuevo Presidente no durará ni un año, pues la presión del madurismo será de tal magnitud, que ese frágil gobierno caerá como un castillo de naipes. En numerosas oportunidades Diosdado Cabello ha señalado, al igual que Maduro, que no entregarán Miraflores ni por las buenas ni por las malas. El jefe del Comando Estratégico Operacional de la FANB se declara chavista a rabiar.

Una parte importante del Estado se alineó para hacerles sentir a los venezolanos que es peligroso votar por Edmundo González. Que deben sentir un enorme miedo de expresar su voluntad libremente y obtener una victoria que dé inicio a la recuperación de la democracia y la reconstrucción integral y sostenida del país.

El madurismo pretende que los votantes sientan temor de su propia fuerza. De sus propias posibilidades de impulsar la trasformación nacional mediante el voto. Busca crear un ambiente de psicoterror para que la gente se inhiba de votar por el cambio. Aspira que los votantes se imaginen escenarios catastróficos en el caso de que Maduro pierda la consulta del 28 de julio.

En este plano, el madurismo sigue los patrones tradicionales impuestos por la izquierda atrasada y autoritaria en Cuba y Nicaragua, sólo que en estos dos países el proyecto hegemónico totalitario se impuso, mientras que en Venezuela no lo logró, a pesar del dominio ejercido durante un cuarto de siglo.

En Venezuela, la oposición agrupada en torno de la Plataforma Unitaria Democrática y el liderazgo de María Corina y la candidatura de Edmundo González, ha logrado sobrevivir, fortalecerse y conducir al régimen a la cita del 28J, porque nuestra tradición democrática nació hace noventa años, cuando Juan Vicente Gómez murió, luego de 27 años de haber conservado con puño de hierro su larga tiranía. Las instituciones del orden democrático, entre ellas los partidos políticos, se fraguaron en esa época. Esa larga historia -más las enseñanzas dejadas por la dictadura de Pérez Jiménez y el balance de los errores cometidos en el enfrentamiento contra Chávez y Maduro- ha servido para que el país haya acumulado suficiente fuerza para impedir que el proyecto hegemónico que ha intentado imponer el chavismo-madurismo termine por implantarse.

Desde mediado de 2023, especialmente a partir de la elección Primaria, la sociedad venezolana ha venido manifestando un claro deseo de cambio. Esa aspiración no se ha quedado en el reino de las nebulosas, sino que se expresa de distintas formas: las impresionantes manifestaciones que acompañan a Edmundo González y a María Corina en todo el país, en las cuales tanto los aspirantes como los ciudadanos han vencido todos los obstáculos que les han colocado; la organización de los ciudadanos en ‘comanditos’; el uso de las redes para transmitir la información que el CNE se niega a difundir; la preparación colectiva para encarar la jornada del 28J.

Por todos lados se observa la resiliencia de una sociedad que no ha sucumbido frente a la presión del régimen, ni ha dejado arrollarse por la minoría que proyecta eternizarse en el poder. La fortaleza macerada a lo largo de casi un siglo será la que triunfe el 28J. La arrogancia de los maduristas será derrotada. Pronto comenzará un nuevo ciclo democrático.

Trino Márquez C.

Desde la dotación de personal para los colegios electorales hasta el diseño de las papeletas, la forma en cómo el Consejo Nacional Electoral organizó las próximas elecciones presidenciales del 28 de julio en Venezuela está diseñada pora confundir a los votantes y crear obstáculos al momento de sufragar.

El Nacional

Así lo denunció la oposición y grupos de defensa de los votantes, quienes afirmaron que las decisiones logísticas del CNE podrían obstaculizar el libre acceso al voto de los 21,3 millones de votantes registrados del país.

«La intención es muy clara y debe ser rechazada rotundamente: quieren manipular y torcer el deseo de cambio de las grandes mayorías», dijo el mes pasado en X Andrés Caleca, exfuncionario del CNE y candidato a las primarias de la oposición.

Trabas para votar en las elecciones en Venezuela

De los 15.797 centros de votación en todo el país, al menos 8.000 tendrán solo una urna, frente a los 6.800 lugares de la contienda presidencial de 2018, según cifras oficiales.

Dado que en cada urna se emiten más votos, se considera que esos lugares son más difíciles de controlar para detectar posibles fraudes. Además, el uso de urnas individuales también puede ralentizar el proceso de votación y provocar colas más largas, afirma la oposición, según la ONG regional Transparencia Electoral.

Aproximadamente 3,9 millones de electores se disponen a emitir su voto en urnas únicas en las elecciones en Venezuela, de acuerdo con cifras citadas por Reuters.

«La ingeniería electoral está diseñada de esta manera… reuniendo a los votantes en un lugar de votación con una urna«, dijo John Magdaleno, director de la consultora Polity, con sede en Venezuela.

En las redes sociales, algunos votantes han dicho que su lugar de votación ha sido cambiado a uno en otro estado, en algunos casos lejos de su hogar.

El diseño de la papeleta, que presenta una foto de cada candidato sobre el logo del partido al que se presenta, también fue objeto de críticas cuando se publicó en abril.

Las fotos de Maduro, que aparece por 13 partidos, ocupan toda la primera línea y parte de la segunda, mientras que las de los otros 10 candidatos están dispersas por la papeleta.

La oposición también ha criticado un cambio de normativa del CNE que sólo permite a los testigos electorales ejercer sus funciones en el mismo colegio electoral donde votan, y dice que la distribución de credenciales para testigos y personal de colegios electorales ha sido lenta.

Inconvenientes para votar en el exterior

Mientras tanto, la diáspora venezolana de 7,7 millones de personas enfrenta sus propios obstáculos para votar. De los 4 millones de migrantes habilitados para votar, sólo 69.200 están registrados, según cifras oficiales.

En Colombia y Perú, países donde viven millones de venezolanos, la oposición dice que a muchas personas se les pidió documentos innecesarios para registrarse o se cerraron los consulados.

Además, sólo se abrió el Registro Electoral por un mes en el exterior, mientras que en algunos países se redujo a solo dos semanas.

El jueves por la noche estalló un motín en la ciudad de Leeds, en el norte de Inglaterra, cuando unos matones violentos incendiaron un autobús y volcaron una patrulla de policía.

Por: Nick Hallett – The European Conservative

Los residentes aterrorizados salieron a las calles para defender sus propiedades después de que una turba irrumpiera en el barrio de Harehills y obligara a la policía a retirarse del lugar. Aún quedan preguntas sobre por qué la ciudad quedó desprotegida mientras ardía.

Según varios informes, el motín masivo estalló después de que los servicios sociales se llevaran a cuatro niños de una familia. El dueño de un restaurante local dijo a The Times que algunos residentes respondieron prendiendo fuego y «arrojando piedras».

La policía de West Yorkshire dijo en un comunicado que cuando los oficiales llegaron al lugar, «más personas comenzaron a asistir al lugar y se tomó la decisión de trasladar a los trabajadores de la agencia y a los niños a un lugar seguro».

La gente compartió imágenes del motín en TikTok y X. Un video muestra a un hombre intentando prender fuego a un autobús mientras la gente observa:

Un testigo ocular dijo al Mail : «Fue surrealista. Se lanzaban piedras, se tiraban botellas, había niños con pasamontañas por todas partes cargando con contenedores de basura.

“Arrojaron muebles sobre el autobús que fue incendiado para que siguiera ardiendo. Fue un caos total”.

El concejal local del Partido Verde, Mothin Ali, que a principios de este año declaró que su elección al Ayuntamiento de Leeds era una «victoria para el pueblo de Gaza», rogó a los alborotadores que pararan, diciendo que «hay niños allí», mientras la policía se mantenía alejada del lugar hasta más tarde en la noche.

Políticos de todo el espectro político condenaron el motín. El líder del partido Reform UK, Nigel Farage, escribió en X: “La política del subcontinente se está desarrollando actualmente en las calles de Leeds. No digan que no les advertí”.

Cuando el diputado laborista por Leeds Central y Headingley, Alex Sobel, acusó a Farage de “inflamar una situación con desinformación” y exigió una disculpa, Farage respondió: “¿Cuándo se disculparán usted y el Partido Laborista por la migración masiva irresponsable?”.

La nueva ministra del Interior, Yvette Cooper, escribió en X: “Estoy consternada por las escenas impactantes y los ataques a los vehículos policiales y al transporte público en Leeds esta noche. Un desorden de esta naturaleza no tiene cabida en nuestra sociedad”.

Mientras tanto, Donna Jones, presidenta de la Asociación de Comisionados de Policía y Crimen, dijo a MailOnline que los disturbios eran una señal de “ruptura comunitaria”.

Se han puesto en peligro vidas humanas y se han causado daños y perjuicios por valor de más de un millón de libras a bienes públicos, incluido el autobús de dos pisos. Salir a la calle en este tipo de acción directa, provocar disturbios, prender fuego a cosas y destrozar patrullas de policía es una clara señal de la falta de cohesión comunitaria en su peor nivel. Nunca hay una causa justa para emprender acciones tan violentas y extremas, y los implicados deberían sentir todo el peso de la ley.

No es la primera vez que el barrio de Harehills, en Yorkshire del Oeste, sufre un grave disturbio social . En 2001, se desató un motín tras la detención injusta de un hombre bengalí, que se saldó con 26 autos quemados y dos agentes de policía y dos periodistas gravemente heridos. En 1995 , grupos de jóvenes incendiaron el pub Jolly Brewer en el distrito de Hyde Park, a sólo cinco kilómetros de distancia.

En las últimas semanas de la campaña presidencial venezolana, Nicolás Maduro, quien aspira a su tercer mandato consecutivo, ha dejado de lado sus habituales promesas de una eventual recuperación del país para intensificar una retórica cargada de amenazas e intimidación, advirtiendo que, si pierde las próximas elecciones, se desataría una guerra civil en Venezuela que la sumiría en el caos y la violencia.

Por: Ramón Cardozo – DW

El 11 de julio, en un discurso en el estado Aragua, Maduro amenazó con un escenario de confrontación armada en el país: «El 28 de julio se decide guerra o paz, guarimba o tranquilidad, proyecto de patria o colonia, democracia o fascismo. ¿Están preparados? ¿Están preparadas? Yo estoy preparado, tengo el amor por Venezuela, tengo la experiencia, no le tengo miedo ni al demonio. Dios viene conmigo, Dios con nosotros, el pueblo con nosotros”.

El incremento del tono violento de su discurso continuó el 18 de julio. En un video replicado por Telesur, el candidato oficialista amenazó: «Si le decimos al pueblo, a la Fuerza Armada y a las fuerzas policiales ‘a la calle’, entonces habrá una revolución como del siglo XX, popular y armada, será otra revolución. Sería inevitable, si la derecha fascista llega al poder, sería inevitable una revolución popular y armada”.

Recientemente, Nicolás Maduro elevó aún más el tono violento de sus amenazas durante un acto en la parroquia La Vega de Caracas: «Si la derecha engañara a la población en Venezuela, podría haber un baño de sangre y una guerra civil porque este pueblo no se dejará quitar la patria ni los derechos sociales».

La amenaza de Maduro, que pretende colocar a Venezuela frente a una dicotomía entre el gobierno de la Revolución Bolivariana o una guerra civil, no es una estrategia nueva. Este chantaje político fue empleado de forma recurrente por su predecesor, Hugo Chávez. Un ejemplo de ello se dio durante la última campaña presidencial de Chávez contra Henrique Capriles en 2012. El 11 de septiembre de ese año, desde el Hotel Alba de Caracas, Chávez lanzó una amenaza muy similar: «Solo el triunfo contundente de la Revolución Bolivariana en elecciones aleja a Venezuela del espanto de una guerra civil».

Tanto en Chávez como en Maduro, la escalada de la retórica violenta e intimidatoria durante las elecciones responde a una estrategia calculada para intentar preservar el poder en medio de circunstancias que les son adversas.

Esto es especialmente válido en estos momentos para Nicolás Maduro. A pesar del ventajismo y la creciente violencia estatal contra la oposición democrática, la mayoría de las empresas encuestadoras del país dan como ganador, por un margen de más de 30 puntos en promedio, al representante de la Plataforma Unitaria, Edmundo González Urrutia, respaldado por María Corina Machado.

La más reciente encuesta nacional del Instituto Delphos, realizada del 5 al 11 de julio de 2024 mediante entrevistas directas a personas mayores de 18 años inscritas en el Registro Electoral (RE), revela un panorama electoral muy adverso para Maduro. El estudio arroja que el 73,3% de los encuestados considera como «necesario» o «muy necesario» un cambio de gobierno, reflejando un alto deseo de cambio de rumbo político en el país. Respecto a la participación electoral, el 80,6% afirma estar seguro de acudir a las urnas en las elecciones presidenciales del 28 de julio, lo que hace prever una alta participación electoral. Cálculos internos de la empresa encuestadora estiman que la probabilidad real de que una persona se presente a votar el día de la elección estaría aproximadamente en un 61,5% del RE, lo que equivale a 13,1 millones de electores.

La encuesta señala que Edmundo González Urrutia contaría con una intención de voto de 59,1%, mientras que Nicolás Maduro solo contaría con 24,6%, es decir 34,5 puntos por debajo. Si se pondera la intención de voto con la alta disposición a votar, la diferencia sería aún de 25 puntos porcentuales a favor de Edmundo González.

Maduro busca movilizar la lealtad de la base chavista

La encuesta de Delphos revela una clara erosión del respaldo a Maduro dentro de las filas del propio chavismo. Los resultados del sondeo muestran que el 30,6% del electorado se identifica como «chavista», pero de este grupo, casi la mitad (14.3%) se declara «chavista descontento con Maduro». Este descontento con la cabeza actual del chavismo se refleja en las intenciones de voto de ese grupo. Del 100% de chavistas descontentos con Maduro, solo el 30.5% votaría por él, mientras que el 8.2% optaría por González. El 17.0% de este grupo elegiría a otro candidato diferente a Maduro y González, el 11.8% está indeciso, y el 6.1% no votaría por ninguno. Estos resultados ponen de relieve la dispersión del voto chavista y el desafío que tiene Maduro para cohesionar su base política tradicional.

Este desafío es justamente el primer objetivo hacia el cual apunta la retórica violenta de Maduro: movilizar y cohesionar la lealtad de la base chavista en torno a su figura. Esta estrategia se basa en la presentación de escenarios catastróficos y la infusión de temor en sus seguidores sobre las posibles consecuencias de una victoria opositora en las elecciones, a la vez que los conmina a preservar, por cualquier medio, el poder alcanzado por la Revolución Bolivariana. «¿Qué pasaría con todo el poder social, cultural, político, espiritual, moral y militar que tiene la revolución?”, les preguntaba Maduro a sus seguidores en el estado Portuguesa.

Maduro prepara el escenario postelectoral

Aun movilizando a las bases chavistas, Maduro sabe que no cuenta con los votos necesarios para ganar una elección justa. Sin embargo, hasta estos momentos, Maduro ha dado muestras de que sigue manteniendo el control del aparato del Estado, incluyendo, hasta donde se puede ver, el respaldo de los altos mandos de la Fuerza Armada Nacional y la nomenclatura chavista. Todo parece indicar que seguirá utilizándolos, como hasta ahora, para intentar garantizar su permanencia en el poder.

Acciones en las que utilice el aparato del Estado para suspender las elecciones, inhabilitar la candidatura de Gonzales Urrutia, o torcer de manera fraudulenta los resultados electorales tendrían un alto costo político, tanto a nivel nacional como internacionalmente.  Buscando bajar estos costos políticos, el régimen viene intentando poner en tela de juicio los resultados de las encuestas. Analistas cercanos al régimen, o al menos persuadidos de la conveniencia de que Maduro se mantenga en el poder, han venido argumentando que la intención de voto por Maduro ha venido creciendo últimamente y que, históricamente, las encuestas en Venezuela han favorecido en más de 20 puntos porcentuales a la oposición frente al chavismo.

Este tipo de análisis busca sembrar la idea de que existe un «virtual empate técnico» entre González Urrutia y Maduro, preparando el terreno para que la opinión pública, tanto nacional como internacional, no se sorprendan cuando el CNE chavista emita resultados que difieran significativamente tanto de lo que indican las encuestas como del respaldo muy mayoritario que se evidencia en las concentraciones multitudinarias de respaldo a González Urrutia en todo el país, en contraste con la escasa asistencia a los actos de apoyo a Nicolás Maduro.

En este caso, la retórica violenta de Maduro y sus amenazas de guerra civil buscan disuadir a aquellos opositores que pretendan reclamar la eventual manipulación oficialista de los resultados electorales. El mensaje de Maduro en este sentido ha sido muy explícito: «El 28 de julio se decide guerra o paz … Yo estoy preparado… tengo la experiencia, no le tengo miedo”, haciendo seguramente referencia a la represión despiadada que desató en el país en 2014, 2017 y 2018, y por la cual están abiertas investigaciones en la Corte Penal Internacional por la comisión de presuntos crímenes de lesa humanidad

Finalmente, el último destinatario de la retórica violenta de Maduro es la comunidad internacional. Maduro, respaldado por algunos lobistas nacionales e internacionales, busca convencer al mundo occidental de que solo su victoria podría garantizar la paz, el orden, la producción petrolera y el control de la migración en Venezuela.

La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), el mayor bloque opositor de Venezuela, exigió este jueves al Ministerio Público (MP, Fiscalía) que investigue de manera “seria, exhaustiva” el ataque contra María Corina Machado y su equipo, después de que dos de sus vehículos -denunció la antichavista- fueran “vandalizados” y manipulados en el estado Lara (noroeste).

EFE

“Exigimos al Ministerio Público que se haga una investigación seria, exhaustiva de este suceso tan grave, y un pronunciamiento ante el pueblo venezolano”, indica un comunicado de la PUD, leído por el ex diputado Biagio Pilieri en una rueda de prensa.

Pilieri añadió que espera que el MP le explique a los venezolanos “cómo sucedió y por qué sucedió” el ataque contra Machado.

“Estamos haciendo un llamado a los cuerpos de seguridad que 24 horas al día están vigilando, siguiendo a los principales líderes de oposición, especialmente a María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, cómo pudieron permitir que esto sucediera”, sostuvo.

Asimismo, reiteró a la comunidad internacional que siguen “firmes junto” al candidato Edmundo González Urrutia y Machado en hacer posible que el “pueblo venezolano se exprese de manera libre y pacífica, con la fuerza del voto, el próximo 28 de julio”.

“El atentado de hoy, porque es eso, un atentado, es un hecho criminal sobre el cual (…) queremos interpelar, que diga su opinión sobre esto, el candidato Nicolás Maduro y su comando de campaña”, añadió.

Pilieri señaló que la oposición venezolana, agrupada en la PUD, no caerá en una “agenda de violencia”.

Sin señalar culpables, Machado explicó, a través de X, que “agentes del régimen” siguieron a su caravana desde el estado Portuguesa (centro), donde había encabezado una actividad de campaña en apoyo al candidato de la PUD, y “rodearon la urbanización” donde pernoctaron ella y su equipo.

La opositora denunció que cortaron los frenos de los vehículos en los que se traslada por Venezuela, para los actos de campaña de la candidatura de González Urrutia.

Machado mostró, en un video que acompañó su mensaje en la red social, como quedaron los vehículos después del ataque, en el que, además del corte de frenos de uno de los automóviles, fue vaciado el aceite del motor de otro, y ambos bañados con pintura blanca.

“Aquí está la lata de pintura de aceite que usaron para dañar nuestros vehículos pero, lo más grave, es que son dos camionetas: a esta camioneta le quitaron el tapón del cárter y vaciaron todo el aceite del motor. Y a otro vehículo, nuestro otro vehículo, esto fue lo que ocurrió: si vemos por debajo del vehículo, nos damos cuenta que cortaron las mangueras de los frenos. Ahí está la liga de freno. Ahí se ve (decía mientras mostraba lo ocurrido). Lo cual es claramente un atentado a la vida de quienes utilizamos estos vehículos. Esto está pasando aquí hoy a diez días de la elección presidencial del 28 de julio, pocas horas después de que fue secuestrado nuestro jefe de seguridad, Milciades Ávila”, describió la opositora.

“Vamos a ganar en Michigan, verdad”, inició su discurso J.D. Vance en la Convención Republicana, tras elogiar a su esposa Usha que lo había presentado ante los miles de convencionales que no paraban de corear su nombre. Donald Trump, sentado en primera fila, escuchaba con atención.

Por: Román Lejtman – Infobae

“Trump no necesitaba de la política, pero el país sí lo necesitaba a él”, añadió Vance en el Foro Fiserv de Milwaukee.

En dos frases, el candidato a vicepresidente definió las líneas básicas de la campaña electoral: disputar todos los estados demócratas y girar la campaña en el nombre Trump para coronar un triunfo en los comicios del 5 de noviembre.

“Fíjense esa foto de él (Trump) que está ahí con el puño alzado. Cuando Donald Trump se puso de pie, ahí en Pensilvania, todo Estados Unidos se puso de pie junto a él”, dijo Vance para fijar un concepto político que atravesará la campaña hacia las elecciones.

El candidato republicano busca triunfar en los estados de Michigan, Pensilvania y Wisconsin, adonde tienen muchísimo peso los votos independientes que pertenecen a la clase media. Sobre esos votos, J.D Vance apalancó su discurso de anoche en la Convención de Milwaukee.

“Yo nací en un pueblo que había sido echado a un lado por las clases dirigentes en Washington. En mi cuarto grado, un político llamado Joe Biden apoyó el NAFTA. Un acuerdo comercial fatal que mandó muchos acuerdos comerciales a México. Siendo un estudiante en la secundaria, Joe Biden le dio a China un acuerdo comercial fantástico que destruyó cada día más puestos de trabajo de la clase media de Estados Unidos”, sostuvo Vance.

Y agregó: “En el último año de mi escuela secundaria, ese mismo Joe Biden apoyó la invasión de Irak, y en pueblos como el mío (Ohio), en Pensilvania y en Michigan, en todos los estados de nuestro país, los trabajos fueron enviados al extranjero y nuestros jóvenes tuvieron que ir a la guerra”.

Estos ejes políticos articularán el mensaje de campaña del ticket Trump-Vance, que hoy quedará formalmente establecido en la convención partidaria. Y el sábado ya viajan a Michigan para hacer campaña electoral.

“Vamos a construir fábricas de nuevo, poner a la gente a fabricar productos de verdad para las familias estadounidenses, hechas por trabajadores estadounidenses. Protegeremos los salarios de los estadounidenses y frenaremos que China beneficie a su clase media a costa de los estadounidenses,” aseguró Vance.

Vance propuso a Trump como el líder necesario para la reconstrucción del país y rescató a la clase media desocupada, en un escenario político que exhibió una defensa cerrada del concepto de familia como valor intrínseco de los Estados Unidos.

En este contexto, los padres de un joven secuestrado por Hamas reclamaron la libertad de todos los rehenes cautivos en Gaza, el candidato a vicepresidente reivindicó a su madre que fue adicta a las drogas y Donald Trump Jr presentó ante la sociedad política a su hija Kai Madison Trump, que tiene 17 años.

“Para mí, es simplemente un abuelo normal. Nos da dulces y refrescos cuando nuestros padres no miran, y siempre quiere saber cómo nos va en la escuela”, reveló Kai ante la sonrisa benévola del candidato republicano.

Los chavistas viven días de inquietud. En ningún caso contemplaban encontrarse por detrás en las encuestas a tan pocos días de las elecciones, que se celebran el domingo 28. Confiaban en que sacando de la carrera presidencial a María Corina Machado, la líder indiscutible de la oposición, el camino estaría despejado. No contaban -ni casi nadie- que Machado aceptaría su veto y se dedicaría a hacer campaña por su sustituto, Edmundo González Urrutia. La gente ha entendido, pese a la confusa política venezolana, que votar a Edmundo equivale a apoyar a Machado.

Por: Juan Diego Quesada – El País

Maduro y la gente que le rodea, un pequeño núcleo de confianza bregado en disputas electorales, lleva días enviando mensajes que sugieren que la oposición planea amañar las elecciones, a pesar de que el chavismo controla la autoridad electoral y las fuerzas de seguridad. De eso se podría deducir que reconocen la ventaja de Edmundo. Pero la realidad es que todavía confían en la vía electoral. Manejan unos estudios de “big data” que pronostican un 30% de participación. La táctica consiste en fomentar todavía más la desmovilización con diversas acciones. “En ese escenario, nuestro triunfo está asegurado”, conviene un dirigente del PSUV, el partido oficialista.

En el pasado el chavismo lograba movilizar a sus bases. Ahora está por ver si consigue poner en marcha de nuevo esa maquinaria. En el Palacio de Miraflores, la sede del Gobierno, le tienen fe a la táctica de Diosdado Cabello, vicepresidente del PSUV y jefe de facto de los empleados públicos del país. Cabello ha insistido en el 1x10x7, es decir, que cada votante logre convencer a 10 personas, y estos 10 a otros siete a su vez. Con esos números, calcula que llegarían a entre cuatro y cuatro millones y medio de votantes. Si la elección no supera los diez u once millones de votantes, creen los herederos de Hugo Chávez que la victoria es suya. Esta tesis la ha defendido un analista como Luis Vicente León, director de una encuestadora, al que la oposición le ha criticado frontalmente por supuestamente justificar una posible victoria chavista, según su visión.

La brecha a día de hoy de Maduro con Edmundo es de 31 puntos (59,1 frente a un 25), según Delphos. En el chavismo, sin embargo, no se creen ese dato, confían en que solo sea 14. Esa desmovilización pretendida pasa por la desconfianza que los ciudadanos tienen en las urnas, que no consideran seguras. Tienen la sospecha que de alguna manera el voto se puede conocer. Nadie olvida la Lista Tascón, un documento que sacaba a la luz en Internet quién había firmado entre 2003 y 2004 un proceso revocatorio contra Chávez. La lista se usó para despedir a empleados públicos, cerrar oportunidades laborales y marginar a gente. Tiempo después, Chávez llegó a pedir que no se hiciera más uso de ese documento después de críticas de la comunidad internacional. El final de Tascón fue dramático. Denunció la corrupción en el Gobierno de Chávez, apuntando directamente a Diosdado Cabello, y aquello, en vez de convertirse en un mérito, le costó salir del círculo presidencial y vivir apartado hasta su muerte en 2010, víctima de un cáncer.

La campaña gana en crispación a medida que se acerca la fecha. A la detención del jefe de seguridad de Machado -este jueves fue liberado- se ha sumado un goteo de aprehensiones de colaboradores de la líder opositora. En total, contando a otros activistas, más de 100 personas. Maduro ha empezado a encender su verbo. Ha alertado hoy mismo de un posible fraude de la oposición provocando un apagón masivo, sin desvelar cuáles son las pruebas. Más tarde, se ha filtrado un video en el que aparece sentado junto a Cilia Flores, su esposa, en el salón de casa de unos ciudadanos, que sentados en unas sillas le escuchan atentamente. En un momento de la conversación, al hablar de una posible victoria de Edmundo, dice textualmente: “Una guerra civil aquí. El pueblo, las fuerzas armadas y policiales a la calle, una revolución del siglo XX. Si la derecha fascista llega al poder sería inevitable”. El presidente tantea los límites del lenguaje y abre cada vez más escenarios posibles. Los países pendientes de esta resolución aguardan con cierta preocupación el desenlace. A nueve días de la votación, el futuro resulta más incierto que nunca en Venezuela.

El expresidente republicano Donald Trump aceptó formalmente la candidatura de su partido para representarlo en las elecciones presidenciales de noviembre. Los votos de los delegados emitidos durante la Convención Nacional Republicana son un requisito protocolar. La decisión ratifica que el exmandatario será quien se mida frente al representante demócrata en las urnas.

Por: Oriana Rivas – PanamPost

Si será Joe Biden su rival u otro –debido a las versiones de que declinaría pronto su candidatura– se ha convertido en un elemento secundario, ya que el intento de homicidio contra Trump impulsó aún más su imagen, coincidiendo el atentado con el evento republicano que comenzó el pasado 15 de julio.

La “deportación más grande”

Responsabilizando a la dictadura venezolana por la llegada irregular de migrantes por la frontera sur estadounidense, el expresidente republicano mencionó que el país, “un lugar realmente peligroso”, ya no lo es porque “la criminalidad bajó 72%”, lo cual ocurrió porque el régimen de Nicolás Maduro “está enviando a los asesinos a EE. UU.”

“Cosas malas pasarán. Iniciaremos la deportación más grande que hemos tenido”, dijo ante los presentes, ironizando que la siguiente convención tendrán que hacerla en Venezuela, ya que “es un lugar seguro” en comparación con las ciudades estadounidenses, en caso de que los republicanos no ganen las elecciones.

No más Biden

Bajar la inflación, abordar la migración irregular y crear empleos estuvieron entre los temas que el candidato republicano mencionó. Pero el expresidente Trump también se refirió a la polarización del ambiente electoral estadounidense. “No debemos criminalizar la disidencia ni demonizar el desacuerdo político, que es lo que está sucediendo últimamente en nuestro país a un nivel que nadie ha visto antes”, dijo. Luego, instó al Partido Demócrata a dejar de “etiquetar a su oponente político como enemigo de la democracia”.

Lo siguiente pareció más un adelanto de lo que pasará en el Partido Demócrata con la candidatura de Biden. El expresidente republicano apenas mencionó su nombre una vez, pero al instante dijo que no lo volvería a decir. En cambio, decidió llamar “esta persona” al actual mandatario. El gesto refuerza la teoría de que la salida de Biden de la carrera electoral está cerca.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a PanamPost

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