Armando Esteban Quito

Faltan doce días para que los venezolanos se acerquen a las urnas para definir quién será el próximo presidente. Unos 21.000.000 de ciudadanos están habilitados para votar al candidato que mejor consideren, tanto dentro como fuera del país. Pero cinco millones de ese total no podrán hacerlo porque el régimen les impidió inscribirse en el extranjero. Sólo pudieron actualizar sus datos 69 mil del total que compone la diáspora en todo el mundo. Sumado a la abstención promedio histórica, se espera que sean 12 millones los que sufraguen.

Por: Laureano Pérez Izquierdo – Infobae

La carrera, de acuerdo a las últimas encuestas, parecería definida. Edmundo González alcanzaría el 58 por ciento de los votos, mientras que Nicolás Maduro conseguiría apenas un 14 por ciento de apoyos, de acuerdo a un sondeo hecho por ORC Consultores. De respetarse la voluntad popular, la derrota del chavismo sería absoluta, inapelable e histórica.

Sin embargo, es difícil imaginar que el régimen actúe con fair play ese día y respete la sacrosanta institución del voto. La dictadura inspirada en Hugo Chávez realizará todo tipo de trampas y maniobras para evitar que el tsunami de boletas en su contra lo ahogue.

En principio, antes del 28 de julio la mayor amenaza es la inhabilitación de la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática o la del propio Edmundo González”, explica Jesús Delgado, director de la ONG Transparencia Electoral. Eso representaría un escándalo internacional que acarrearía un mayor aislamiento, algo que nunca le preocupó demasiado a Miraflores. Sus socios, RusiaChinaIránCuba Nicaragua, lo cobijarán y atenderán sus argumentos y necesidades, llegado el caso. Eso sí, será difícil para Lula da SilvaGustavo Petro AMLO justificar ese hipotético golpe contra la democracia.

Sobre qué pasará ese domingo, Delgado dice que se verá lo mismo de siempre: “Intimidación, amedrentamiento para que la gente no vaya a votar, acarreo de votantes, uso de los recursos estatales, transportes. También se espera que en zonas rurales haya entrega de dádivas, bolsas de comidas, etcétera”. Pero las cuentas no le cierran al chavismo. Se calcula que la diferencia entre González y Maduro será de alrededor de tres millones de votos. Con el fraude clásico no alcanzará, si es que González continúa en las papeletas.

Es por eso que para ese día se pronostican, también, otras irregularidades y estafas. Un dirigente opositor señaló en off the record que se esperan apagones en gran parte del territorio venezolano para impedir que la gente pueda trasladarse o incluso votar. También se cree que podrían producirse actos de violencia en los diferentes centros de sufragio. ¿Con cuánta fuerza de choque cuenta la dictadura? ¿Los motorizados siguen con Maduro? ¿A quién recurrirá el régimen para esos mandados?

Ese mega apagón disruptivo al que todos temen -y esperan- serviría a Maduro para justificar sus denuncias recientes y manipular los datos. El dictador de Caracas advirtió hace unos días que la oposición estaría planeando un fraude digital. El planteo es inverosímil: el universo en su conjunto sabe que el control de las urnas electrónicas está en manos de Miraflores y que además tienen autonomía energética.

Ahorita están en una guerra eléctrica contra los transformadores, en todo el país. Ya tenemos a varios presos y yo pido a la Fiscalía que les meta 30 años por traición y terrorismo”, dijo Maduro el pasado 9 de julio. Desde junio avisa sobre este supuesto complot intergaláctico. Según el dictador, “la derecha” está detrás de un “ataque al sistema eléctrico” para luego culpar al régimen y “engañar” al desinformado pueblo. Hace años que el sistema eléctrico en Venezuela está colapsado. El universo también está enterado de ese asunto.

¿Se esperan escenarios de conflictividad ese día? Es muy probable. “Si los resultados son a favor del oficialismo, seguramente va a haber un rechazo importante de la oposición, sobre todo si se hace el trabajo de fiscalización y se tienen todas las actas. Ahí va a ser imposible que haya un fraude sin que haya pruebas, ¿no? Si la oposición tiene testigos en todas las mesas como espera tener, van a tener todas las actas y van a tener el resultado incluso antes de que lo anuncie el Consejo Nacional Electoral. Y por el otro lado, si gana la oposición y lo anuncia el CNE, probablemente hayan sectores del oficialismo que salgan a las calles o que pretendan desconocer el resultado”, pronostica Delgado.

Hasta el momento, a pocos días de las elecciones, el régimen continúa comportándose como si no existiera un mañana. El estado continúa con las sistemáticas detenciones de opositores. Fueron 71 aprehensiones en los últimos diez días. Uno de los más resonados casos fue el del empresario Ricardo Albacete Vidal por el pecado de hospedar a María Corina Machado en su paso por Táchira.

Resulta difícil confiar que alguien que pone tras las rejas a una persona por el simple hecho de dar techo y comida a un político opositor acepte el mandato de las urnas. Pero además, no es únicamente Maduro: los miles de funcionarios, gobernadores, militares y “empresarios” involucrados en casos de narcotráfico y de corrupción, ¿también bajarán solícitos sus banderas de impunidad y privilegios y se someterán institucionalmente a una transición? La dictadura no es un solo hombre, es una megaestructura.

Y la pregunta se hace inevitable: ¿entregará el poder el chavismo?

En las últimas horas Donald Trump ha designado a J.D. Vance como su candidato a vicepresidente para las próximas elecciones de noviembre. Dos días después de sobrevivir a un intento de asesinato durante un mitin, el expresidente fue formalmente nominado por el Partido Republicano. Vance, nacido en Middletown, Ohio, en 1984 como James David Bowman, se hizo conocido por su libro de memorias Hillbilly Elegy, que narra su vida y crianza en una familia de clase trabajadora en el cinturón industrial de Estados Unidos. En 2016, la obra se convirtió en un superventas, ofreciendo una perspectiva sobre por qué muchos votantes blancos de bajos ingresos apoyaron a Trump en 2016.

Infobae

La adaptación de Netflix de las memorias de J.D. Vance

Glenn Close y Amy Adams interpretan a la abuela y madre de J.D. Vance en "Hillbilly, una elegía rural". (Crédito: Netflix)
Glenn Close y Amy Adams interpretan a la abuela y madre de J.D. Vance en «Hillbilly, una elegía rural». (Crédito: Netflix)

Netflix estrenó en 2020 una adaptación cinematográfica de estas memorias bajo el título Hillbilly: una elegía rural. El término “hillbilly” es una palabra del inglés estadounidense que se utiliza para referirse a personas rurales de áreas montañosas, principalmente en los Apalaches y Ozarks. A menudo lleva connotaciones estereotipadas de rusticidad y falta de sofisticación. Aunque originalmente se usaba de manera peyorativa, algunos han reclamado el término con un sentido de orgullo cultural y tradición.

La película, dirigida por Ron Howard (Apollo 13) y protagonizada por Amy Adams y Glenn Close, cuenta la historia de tres generaciones de una familia de los Apalaches a través de los ojos de Vance, quien fue criado por sus abuelos maternos debido a los problemas de adicción de su madre y la ausencia de su padre. Cabe destacar que Vance sirvió en Irak como marine y luego estudió derecho en la universidad de Yale.

Con un elenco de estrellas oscarizadas, la película presenta una interpretación contemporánea del “sueño americano”, explorando las dinámicas familiares complejas que enfrenta J.D. Vance, un exmarine que está a punto de conseguir el trabajo de sus sueños cuando una crisis familiar lo obliga a regresar a su hogar. Glenn Close, interpretando a Mamaw, la abuela dura pero sabia que crió a J.D., recibió nominaciones como actriz de reparto en los Oscar, los Globos de Oro y los Screen Actors Guild Awards. La actuación de Amy Adams también fue reconocida por los Screen Actors Guild.

La película fue criticada al momento de su estreno, por algunos medios, por “perpetuar estereotipos sobre los pobres”. Pese a las críticas, la cinta fue vista por millones de personas, y a su vez “fue la película más vista en Netflix en su primer día de lanzamiento,” y terminó el fin de semana en tercer lugar en el ranking.

J.D. Vance explicó en varias entrevistas que no fue fácil regresar a sus raíces para grabar la película, pero que hacerlo le ayudó a entender mejor su pasado y sus motivaciones. “Para lograr mis sueños, debía aceptar mis raíces,” dijo Vance, una idea que se refleja de manera prominente en la película. Además, el vínculo con su abuela Mamaw es un pilar central en la vida de Vance, y la interpretación de Close le da vida de una manera profunda y conmovedora.

Hillbilly: una elegía rural presenta también la difícil relación de Vance con su madre Bev, interpretada por Amy Adams, una adicta que impacta significativamente en la vida de su hijo. La trama se centra en cómo J.D. navega las conflictivas dinámicas familiares que surgen cuando regresa a su hogar en los Apalaches, y cómo estas experiencias moldead su carácter y su visión del mundo.

Netflix estrena la película basada en las memorias del senador republicano y candidato a vicepresidente de Trump. (Crédito: Netflix)
Netflix estrena la película basada en las memorias del senador republicano y candidato a vicepresidente de Trump. (Crédito: Netflix)

La película fue escrita por Vanessa Taylor, con la producción a cargo del oscarizado Brian Grazer. Además, la música estuvo a cargo de Hans Zimmer, lo que añade un toque adicional de calidad a la producción.

En resumen, la película narra una trayectoria llena de altibajos, con una mirada íntima a los desafíos que enfrenta una familia en una región marginalizada de Estados Unidos. “La historia familiar de J.D. explora los altibajos que definen la cultura hillbilly’” ofreciendo una visión cruda y realista de la vida en los Apalaches. Con esta película, muchos espectadores pueden conocer mejor a J.D. Vance, quien ahora está en el centro de la escena política como el nuevo candidato a vicepresidente de Trump.

Foro Penal alerta que de los 102 arrestos relacionados con el equipo o las giras de María Corina Machado y el candidato presidencial opositor, Edmundo González, 77 se han registrado después del 4 de julio, cuando comenzó la campaña oficial. Cifra de presos políticos se ubica en 301.

Impacto Venezuela

En rueda de prensa Alfredo Romero de Foro Penal aseguró que en Venezuela solo en el año 2024 relacionados con este movimiento político de oposición que comenzó con una gira nacional y posteriormente el inicio de campaña liderado por María Corina Machado y el candidato Unitario Edmundo González ha dejado 102 personas detenidas.

Explicó que la cifra corresponde “solo relacionados con esa oposición. Ese grupo de oposición en total sumándole otras 12 personas que no están relacionadas directamente con ese grupo de oposición, o esa campaña, o esa gira nacional hay en total, son 124”.

“Lamentablemente, la represión política sistemática se mantiene”, advirtió Romero.

“Foro Penal muestra su preocupación por este aumento de la represión, quiero decir que solo en esta semana hubo 11 personas detenidas. Solo en la última semana lo cual, pues es un número importante y que pareciera y eso pedimos o reclamamos que no ocurran que van a continuar detenciones”, explicó.

Romero mostró su preocupación de ver “como ha venido aumentando, pues llamémoslo así la curva de los presos políticos”.

También reveló que varios presos se encuentran en la cárcel remodelada, Rodeo 1.va todos son personas privadas de libertad con grupos arbitrariamente.

Panamá se posiciona como el país con mayor crecimiento económico en la región, con una tasa proyectada entre el 2% y el 4%, según el presidente del Consejo Directivo de INCAE, Roberto Artavia, este crecimiento sería posible en gran medida al papel crucial de la banca en la reactivación económica del país.

ANPanamá

Para el Gerente General del Banco Nacional de Panamá (BNP), Javier Carrizo, en el marco de la era digital, los bancos panameños están implementando diversas medidas de apoyo para fomentar esta reactivación.

“Estas medidas incluyen la digitalización de servicios y la adopción de tecnologías avanzadas para facilitar el acceso a productos financieros, optimizando así la eficiencia y el alcance de sus servicios”, sostuvo Carrizo.

Un aspecto clave para alcanzar la reactivación económica es la concesión de créditos por parte de los bancos, los cuales deben ser distribuidos de manera más equitativa en todo el país, esto busca garantizar que todas las regiones de Panamá puedan beneficiarse del desarrollo económico, promoviendo una distribución justa de recursos y oportunidades.

Panamá enfrenta demandas de arbitraje por hasta $57 mil millones, en su mayoría relativas a proyectos mineros, destaca un artículo de Damien Nyer, socio y jefe regional de la sección de arbitraje internacional de las Américas de White & Case LLP, en Nueva York.

Panamá América

First Quantum recurrió a un arbitraje internacional contra Panamá exigiendo $30 mil millones ante la Cámara de Comercio Internacional en París y amenazando con recurrir a otro arbitraje por $20 mil millones en virtud del tratado de libre comercio (TLC) entre Canadá y el país istmeño.

La empresa canadiense enfocada en acuerdos de producción futura y regalías, Franco-Nevada, exige $5 mil millones en compensación, también en el marco del TLC de Canadá y Panamá.

La minera estatal surcoreana Komir solicita $2 mil millones por su participación del 10% en la mina, en un arbitraje bajo el TLC de Panamá y Corea del Sur. Además, el proveedor de maquinaria Liebherr reclama $133 millones bajo el acuerdo bilateral de inversión entre Francia y Panamá.

Petaquilla Minerals presentó un recurso de arbitraje ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial en mayo, también en el marco del TLC de Canadá y Panamá, para solicitar $2.8 mil millones por la cancelación de su concesión del proyecto aurífero Molejón.

Otro productor canadiense de oro, Orla Mining Ltd., anunció que había iniciado un proceso de arbitraje contra Panamá tras el rechazo del permiso de explotación para la mina aurífera Cerro Quema, solicitando una indemnización de al menos $400 millones.

Panamá enfrenta asimismo demandas de arbitraje multimillonarias ante el Ciadi, interpuestas por las contratistas de construcción WeBuild y Sacyr en relación con trabajos para la ampliación del canal de Panamá.

Si Donald Trump no hubiera girado la cabeza ligeramente hacia un lado el sábado, justo cuando el asesino apretó el gatillo, habría muerto. La historia gira en torno a estos pequeños acontecimientos. Todos hemos oído hablar del efecto mariposa: una mariposa que bate sus alas en la costa de California podría provocar un huracán en Sri Lanka. Lo mismo ocurre con el sorprendente ascenso del candidato republicano a la vicepresidencia, J. D. Vance.

Por: Rod Dreher – The european Conservative

En julio de 2016, “Surly”, un lector liberal de mi blog de la revista American Conservative , me envió esto:

Me dio una versión Kindle de Hillbilly Elegy , las asombrosas memorias de Vance sobre su infancia en la pobreza en los Apalaches. Me las descargué y finalmente me decidí a leerlas en un vuelo a Boston. Me dejaron boquiabierto. No crecí en la pobreza, sino en la clase media baja del sur rural. Sin embargo, conocía a mucha gente como la familia de JD. Eran nuestros vecinos. Por primera vez, vi la historia de nuestra gente, la gente del campo, contada con verdad y afecto por, bueno, uno de nosotros.

Desde mi habitación de hotel en Boston, averigüé cómo llegar a Vance y le pedí una entrevista. Aceptó responder a mis preguntas. Producimos esta entrevista para el sitio web de The American Conservative , titulada “ Trump: Tribune Of Poor White People ”.

Ninguno de nosotros en la revista estaba preparado para lo que sucedió después. La entrevista, que fue perfectamente normal, por alguna razón se volvió viral y colapsó los servidores dos, tal vez tres veces ese fin de semana. De repente, en ese año electoral, todos los medios nacionales querían un pedazo de JD Vance. Su carrera se disparó a la estratosfera. Hillbilly Elegy vendió más de tres millones de copias y se convirtió en una película de 2020 dirigida por Ron Howard.

JD y yo seguimos siendo amigos. Un par de años después, hablamos de su interés en entrar en política. Lo que más le importaba era lo que su esposa Usha pensaba. Admiraba la profunda devoción del joven a su esposa y a su creciente familia. Luego, en 2019, cuando decidió entrar en la Iglesia Católica, me invitó a volar a Cincinnati para estar presente en el evento. Habíamos hablado largo y tendido sobre la fe a lo largo de los años. Yo tenía la esperanza de que se convirtiera en ortodoxo, como yo, pero como vivía en Washington y estaba interesado en el catolicismo, le presenté al padre Dominic Legge, un dominico que, como JD, se había graduado en Derecho en Yale. Se llevaron bien y, lo siguiente que supe, fue que JD estaba viviendo en Cincinnati nuevamente y había decidido convertirse al catolicismo. Me sentí honrado de estar allí cuando confesó a Cristo y se unió a esa Iglesia.

Fue una reunión pequeña e íntima. Me quedé con los Vance ese fin de semana. Lo que me impresionó fue el amor palpable que se tienen el uno al otro y lo sencillo que era JD con respecto a su conversión. Hablaba en serio. La noche anterior habíamos ido a tomar algo con el padre Henry, el dominico que había continuado la catequesis de JD. Recuerdo bien lo que pensé esa noche: este hombre es un hombre auténtico. Absolutamente modesto.

Al día siguiente, después de su ingreso en la Iglesia Católica, me llevó a mí y a otros amigos a comer chili de Cincinnati y a conocer a miembros de su familia. Nada especial, solo gente.

A principios de ese verano, había aceptado viajar a Luisiana para hablar en el Walker Percy Weekend, un festival literario que algunos amigos y yo iniciamos en mi ciudad natal, St. Francisville. Mi madre, Dorothy, tenía muchas ganas de conocer a JD, porque en muchos sentidos, Hillbilly Elegy también era su historia. Era la historia de tanta gente corriente de la parroquia de West Feliciana. JD fue un gran éxito en el festival y, con mi madre:

Ella me dijo después: “Lo amo. Él sabe lo que fue crecer pobre como yo. Me hizo sentir especial”.

Por supuesto que lo hizo, porque aunque JD Vance estudió en Yale y para entonces era un autor de gran éxito, no ha olvidado de dónde viene. Anoche, mi madre me envió un mensaje de texto desde su residencia de ancianos: “No puedo estar más emocionada. ¡Recé por él!”. Creo que las probabilidades de que ese asilo de ancianos se convierta en un 100% para Trump y Vance son bastante altas.

No puedo fingir que soy neutral en cuanto a su elección como vicepresidente de Donald Trump. Amo a ese tipo y, poco después de iniciar nuestra amistad, le dije que esperaba poder votar por él algún día. Ahora puedo hacerlo. Mientras escribo esto, las lágrimas me corren por las mejillas, no solo porque estoy feliz por mi amigo, sino porque pienso en Bonnie Vance, la abuela de JD —“Mamaw”, la llamaba él—, que lo crió. Mamaw, interpretada por Glenn Close en la película, era una reina de clase trabajadora que fumaba sin parar y portaba una pistola, que no toleraba tonterías de nadie. Se aseguró de que ese chico hiciera algo con su vida. Murió hace algunos años, pero como alguien que no se aleja mucho de los orígenes humildes de JD, sé lo que significa que una mujer de la tierra como Mamaw haya criado a un chico que creció hasta estar cerca de la cima del poder estadounidense. Esa es la promesa de Estados Unidos.

Todos debemos recordarlo. La última vez que sentí un orgullo tan abrumador por mi país fue cuando elegimos a Barack Obama como presidente. No voté por él (soy conservador), pero el hecho de que durante mi vida hayamos pasado de ser un país en el que en algunas partes los negros eran tratados por la ley como ciudadanos de segunda clase a elegir al primer presidente negro de Estados Unidos… ¡¿Cómo no sentirse orgulloso de un país así?!

Y ahora, un pobre muchacho blanco de los Apalaches, que no conocía realmente a su padre, cuya madre era drogadicta y que creció en una situación difícil con sus abuelos, ha llegado a esta cumbre. ¿No es eso Estados Unidos?

Es cierto que JD Vance fue un duro crítico de Donald Trump en 2016, pero como ha explicado muchas veces, cambió de opinión. Lo entiendo. Yo también. Para mí, fue el hecho de que Trump fuera un mejor presidente de lo que pensaba que sería, además de ver cómo el establishment trataba a Trump y a sus partidarios durante su presidencia lo que me llevó a su lado. Fueron las mentiras y la persecución. Y fue ver el Gran Despertar, cuando las instituciones de todo el país se tambalearon hacia la izquierda, como para escapar de la mancha de Trump y los “deplorables” (palabra de Hillary Clinton) que lo apoyaron.

Fue ver a Nick Sandmann, el estudiante de secundaria que fue confrontado en el Washington Mall por usar una gorra MAGA, provocado por un activista de izquierdas y luego, a su vez, cruelmente crucificado por los medios nacionales como una especie de intolerante. No había hecho nada malo, pero no importaba. Era MAGA y, por lo tanto, merecía ser destruido.

Hubo más ejemplos, especialmente durante la administración Biden, que ha extendido la conciencia política en el poder, desgarrando a Estados Unidos al separarnos en líneas raciales y al imponer la teoría de género en el ejército y las escuelas estadounidenses. En algún momento, me di cuenta de que, independientemente de las dudas que tenga sobre Donald Trump, él tiene razón en que el establishment lo persigue porque, en última instancia, desprecia a personas como, bueno, yo. Las diferencias que tengamos no importan tanto como lo que tenemos en común: que todos somos deplorables a los ojos de las élites de la clase dominante.

JD Vance es un hombre brillante, no nos engañemos, pero más que eso, sabe quién es y qué es Estados Unidos. Es audaz y diferente, no un eco de los aburridos miembros habituales del Partido Republicano. JD es un verdadero creyente y es un luchador. Donald Trump se levantó de su simbólico lecho de muerte el sábado, se puso de pie, con la sangre corriendo por su rostro, y levantó el puño en el aire, instando a sus seguidores a “¡Luchar! ¡Luchar! ¡Luchar!”, y ahora ha elegido a un compañero que puede pelear con los mejores.

Por encima de todo, J. D. Vance, que sería el primer vicepresidente de la generación del milenio, representa el futuro del conservadurismo estadounidense. Al nombrar a J. D. Vance como su compañero de fórmula, Donald Trump le ha dado a la derecha estadounidense un futuro dinámico, más en sintonía con la gente común y corriente que con los patricios del Partido Republicano.

Olef y Zeus, dos gemelos inquietos de un año y medio, creen que van a “hacer un safari para conocer animales”, es lo que su madre les dijo en el viaje en autobús desde Venezuela para “camuflar” el motivo real: cruzar la peligrosa selva del Darién para llegar hasta Panamá en una escala hacia Estados Unidos.

EFE

Con un canguro para llevar a uno de los bebés en el pecho y otro en la espalda, Yasmeri Jalmeida, la madre venezolana, se prepara para la dura travesía de 97 kilómetros entre Colombia y Panamá, donde se encuentra su marido.

A pesar de que lleva meses subiendo con ellos a cerros y haciendo travesías “de más de 70 kilómetros”, sabe que será un reto para los tres, pero mantiene la buena actitud gracias a la esperanza de encontrar una vida mejor.

Como ellos, miles de familias con niños se embarcan, entre llantos de los más pequeños que no entienden por qué hace tanto tiempo que no vuelven a casa, en las lanchas que parten de la localidad colombiana de Turbo con destino a Acandí, fronteriza con Panamá y donde comienza la senda salvaje del Darién.

En el primer cuatrimestre de este año, se batió el récord de niños cruzando por el Darién, que según cifras del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) es un 40 % superior que el mismo período del año anterior, con más de 30.000 niños en ruta.

Uno de esos niños, a punto de embarcar, se encuentra con Ángela, una de las trabajadoras de Aldeas Infantiles que acompaña a las familias, mientras le coloca un sello de una cara sonriente en la mano y le dice: “Esto es para que te proteja”.

Migrantes esperan este miércoles, en las principales plazas de la ciudad de Tapachula en el estado de Chiapas (México). La inflación y el flujo migratorio provocaron que el costo de mantener a un migrante varado en la frontera sur de México se triplicara, según un cálculo de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Tapachula, donde grupos ciudadanos dicen asumir este gasto ante la inacción del Gobierno. EFE/Juan Manuel Blanco

Carpas a la espera

El pueblo costero de Turbo, en la orilla este del golfo de Urabá, está lleno de carpas y resguardos improvisados donde las familias tratan de reunir los 350 dólares que cuesta “el paquete de viaje” -dudoso término que roza la ilegalidad que es guiar a migrantes- que les garantiza alguien les lleve, a través de la selva, hasta la frontera con Panamá.

Cada mañana, llueva o haga sol, en la zona llamada por los migrantes “el comedor” porque ahí se ofrecen 1.500 comidas al día, cientos de familias se despiertan y desmontan las carpas.

En una duerme Luz del Carmen, una mujer de 44 años que la recoge y la pone a secar con la ayuda de sus cuatro hijos antes de las siete de la mañana.

Llevan en Turbo 16 días y espera que pronto puedan partir, aunque confiesa a EFE que todavía no han reunido el dinero suficiente para comprar el paquete.

Sin embargo ya tienen preparada el agua, la comida, los medicamentos y las carpas para las noches en la selva, que pueden llegar a ser hasta una semana entera caminando por los estrechos senderos, subiendo las resbaladizas lomas y cruzando ríos, que en cualquier momento pueden crecer y llevárselos por delante.

La empresa turística les prometió que podían pagar medio paquete (175 dólares por persona): “Dicen que uno paga medio paquete y se queda en Acandí” hasta que los guías locales hagan “un barrido” y se lleven a todo aquel que esté en la orilla esperando, explica la madre.

Un grupo de migrantes cruzan el río Bravo este miércoles, en Ciudad Juárez (México). Autoridades de México y Estados Unidos reportaron el rescate de un grupo récord de 54 migrantes, uno de ellos ahogado, en el fronterizo río Bravo (río Grande en EE.UU.) en un operativo en el que al final los detuvo la Patrulla Fronteriza estadounidense. EFE/Luis Torres

Nido de accidentes

La del Darién es una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo porque carece de una infraestructura adaptada para el paso masivo de personas y es escenario de resbalones por caminos empinados, caídas en abismos, ahogamientos en ríos o ataques de animales salvajes e insectos.

Las rutas las controla, en la parte colombiana, el Clan del Golfo, el mayor grupo criminal del país, y una vez se adentran en Panamá, delincuentes y otros grupos someten a los migrantes a atracos e incluso a violaciones sexuales masivas.

Tampoco hay números que reflejen la tragedia: en el Darién se sabe cuántas personas salen -más de 195.000 en lo que va de año- pero no los muertos que se quedan.

A todo eso se le suma el cierre de trochas y pasos fronterizos ordenado por el nuevo presidente panameño, José Raúl Mulino, que comenzó con alambradas de púas en medio de la selva.

A las 6:11 pm del 13 de julio, justo cuando el expresidente Donald J. Trump se apartó de la multitud reunida en Butler, Pensilvania, para señalar un gráfico sobre inmigración, una bala disparada por Thomas Matthew Crooks, de 20 años, pasó junto a su cabeza y le rozó la oreja. El presunto asesino estaba disparando desde una azotea a 130 yardas de distancia; Trump se llevó la mano a la oreja ensangrentada; el mitin estalló. Trump se agazapó detrás del podio mientras los agentes del Servicio Secreto lo rodeaban y se oían disparos, algunos del contrafrancotirador que estaba en la azotea cerca del escenario. Crooks fue asesinado. Por un momento, solo hubo confusión y gritos.

Por: Jonathan Van Maren – The European Conservative

Los agentes se pusieron de pie, encorvados, para trasladar a Trump al vehículo. En el video, se le puede escuchar diciéndoles que se detuvieran un momento, y se inclinó hacia fuera del anillo protector. El tirador estaba muerto, pero Trump no lo sabía. Se expuso, se inclinó hacia la multitud, con el rostro ensangrentado, y apretó el puño: «¡Luchen!», gritó con voz ronca. «¡Luchen! ¡Luchen!». La multitud se volvió loca y se escuchó un cántico: «¡EE. UU.! ¡EE. UU.! ¡EE. UU.!». Evan Vucci, de Associated Press, que había corrido al escenario mientras todavía sonaban los disparos, tomó una foto de Trump, respaldado por una bandera estadounidense, levantando el puño mientras cuatro agentes medio agachados lo rodeaban.

Fue el nacimiento de un ícono estadounidense.

Los conservadores se han quejado a menudo de que Donald Trump no tiene sentido de la historia, de que no suele estar a la altura de las circunstancias debido a su mezquindad y a sus instintos de perro de ataque. Pero apenas segundos después de un intento de asesinato, cuando el Servicio Secreto intentaba sacarlo del lugar de los hechos y al menos un hombre moría en las gradas detrás de él, Trump aprovechó el momento. Cayó detrás del podio casi como un mártir; se levantó con un desafiante desprecio por la seguridad personal y un grito de guerra que lo convirtió en un símbolo. Los estadounidenses siempre han rendido culto al coraje físico, y Trump lo encarnó el sábado. Esas fotografías ya han entrado en los anales de la iconografía estadounidense.

Cuando Trump subió al escenario de Pensilvania para animar a su público, se sumó a la historia de los intentos de asesinato en Estados Unidos. Los acontecimientos del sábado son increíblemente estremecedores; el último intento de asesinato significativo en Estados Unidos ocurrió hace 43 años –antes de que yo naciera–, cuando John Hinckley Jr. disparó contra Ronald Reagan. Pero tal vez sea más inusual que la violencia política haya sido una aberración durante tanto tiempo. De 1963 a 1981, los asesinatos de alto perfil fueron repugnantemente comunes. El presidente John F. Kennedy fue asesinado en Dallas en 1963; su hermano Robert F. Kennedy, el padre del candidato presidencial de un tercer partido, RFK Jr., fue asesinado cinco años después en el Hotel Ambassador de Los Ángeles.

Martin Luther King Jr. había sido asesinado a tiros sólo dos meses antes, y no fue el único líder de los derechos civiles en ser asesinado. Medger Evers fue asesinado a tiros en la entrada de su casa en 1963; Malcolm X fue asesinado a tiros mientras pronunciaba un discurso en la ciudad de Nueva York delante de su esposa y sus hijas. El gobernador de Alabama y candidato presidencial segregacionista George Wallace recibió dos disparos en el estómago a quemarropa en 1972 después de pronunciar un discurso; quedó paralizado de cintura para abajo por el resto de su vida. En 1975, un miembro de la familia Manson intentó matar al presidente Gerald Ford en el Capitolio del Estado de California, pero el arma no se disparó; 17 días después, otra mujer disparó contra Ford en San Francisco y falló.

Pero el desafío de Trump ante la muerte se hace eco del de gigantes estadounidenses como Andrew Jackson, Teddy Roosevelt y Ronald Reagan.

El 30 de enero de 1835, el presidente Andrew Jackson salía de un funeral en el Capitolio de Estados Unidos. Richard Lawrence, un pintor con problemas mentales que estaba convencido esporádicamente de ser Ricardo III de Inglaterra, lo esperaba cerca de un pilar en el Pórtico Este con dos pistolas. Cuando Jackson se acercó, sacó una y disparó a la espalda del presidente; falló. Sacó una segunda pistola y también falló: el enfurecido presidente de 67 años atacó a Lawrence, con el bastón en alto. El aspirante a asesino se agachó cuando su objetivo comenzó a asestarle golpes feroces; Lawrence fue rescatado por una multitud que incluía al congresista Davy Crockett, quien luego moriría en El Álamo.

El 14 de octubre de 1912, el expresidente Theodore Roosevelt estaba haciendo campaña para la presidencia como candidato de un tercer partido en Milwaukee, Wisconsin. (Su predecesor, William McKinley, había sido asesinado en 1901). Mientras estaba de pie entre una multitud al aire libre y saludaba, el ex tabernero John Schrank le disparó con un revólver Colt a cinco pies de distancia. La multitud agarró a Schrank gritando “¡Mátenlo!”. Roosevelt gritó que no debían hacerle daño; la policía sacó al presunto asesino y Roosevelt tosió varias veces en su mano. Al no ver sangre, concluyó que la bala no le había dado en los pulmones y se negó a ir al hospital porque se esperaba que diera un discurso.

Su primera frase en el Auditorio de Milwaukee fue una bomba. “Amigos, les pido que hagan el menor silencio posible”, dijo. “No sé si comprenden del todo que me acaban de disparar”. El público se quedó boquiabierto. Roosevelt se desabrochó el chaleco y dejó al descubierto su camisa manchada de sangre; el discurso de 50 páginas doblado que llevaba en el bolsillo de la chaqueta tenía un agujero de bala. “Se necesita más que eso para matar a un alce macho”, les dijo el candidato, levantando su discurso. “Afortunadamente, tenía mi manuscrito, así que, como ven, iba a hacer un discurso largo (y hay una bala, ahí es por donde la bala la atravesó) y probablemente eso me salvó de que me entrara en el corazón. La bala está dentro de mí ahora, así que no puedo hacer un discurso muy largo, pero haré lo posible por hacerlo”.

Roosevelt sólo aceptó ir al hospital cuando terminó su discurso. Las radiografías revelaron que la bala estaba alojada en su cuarta costilla derecha. En un telegrama a su esposa, Roosevelt le aseguró que la herida era “trivial” y que se encontraba en “excelente estado”.

El 30 de marzo de 1981, el presidente Ronald Reagan salía del Washington Hilton después de un discurso cuando John Hinckley Jr. disparó seis tiros en menos de dos segundos, alcanzando a varios miembros de la comitiva de Reagan. Una bala alcanzó a Reagan, le entró en el pecho por debajo de la axila izquierda y se alojó a unos centímetros del corazón. El Servicio Secreto desvió el vehículo al Hospital Universitario George Washington. Al llegar, el presidente herido se negó a que lo ayudaran o lo llevaran en brazos. Consciente de que la gente lo estaba mirando, Reagan sonrió a los espectadores mientras se dirigía a las puertas, cerca de la muerte. Sólo cuando estuvo dentro se dobló y cayó sobre una rodilla.

Cuando llegó Nancy, bromeó: “Cariño, me olvidé de agacharme”. Justo antes de entrar en el quirófano, se quitó la máscara de oxígeno y bromeó con el equipo médico: “Espero que todos sean republicanos”. El doctor Joseph Giordano, cirujano y jefe del equipo de traumatología del hospital George Washington, era demócrata, pero mientras las enfermeras y los médicos se reían, respondió: “Hoy, señor presidente, todos somos republicanos ”.

Y, de hecho, parece que el intento de asesinato de Donald Trump ha inspirado sentimientos similares. Muchos de los que se han mostrado reacios a apoyar al expresidente, o que lo detestan activamente, han señalado que sus acciones del sábado les infundieron un patriotismo crudo. El gesto de Trump con el puño ensangrentado fue realmente inspirador. Como Jackson, Roosevelt y Reagan antes que él, Trump estuvo a la altura del momento y lo trascendió. Melania Trump ha lanzado un apasionado alegato a favor de que se preste atención a la humanidad por encima de la política; el propio Trump le dijo al Washington Examiner que cancelará su discurso previsto para la convención dirigido contra el presidente Joe Biden a cambio de un llamamiento a la unidad.

Se teme que el intento de asesinato de Donald Trump sea el presagio de una nueva era de violencia política como la que azotó a Estados Unidos entre 1963 y 1981. Pero tal vez este intento fallido y la misericordia providencial de Dios al salvar la vida del expresidente puedan llevarnos por un camino diferente. Ronald Reagan regresó a la Casa Blanca menos de dos semanas después de que le dispararan, y el 11 de abril escribió en su diario: “Pase lo que pase ahora, le debo mi vida a Dios y trataré de servirlo en todo lo que pueda”. En la misma entrada del diario, reflexionó sobre su experiencia:

Recibir un disparo duele. Pero mi miedo iba en aumento porque por más que intentaba respirar parecía que me llegaba cada vez menos aire. Me concentré en ese techo de tejas y oré. Pero me di cuenta de que no podía pedirle ayuda a Dios y al mismo tiempo sentir odio por el joven confundido que me había disparado. ¿No es ese el significado de la oveja perdida? Todos somos hijos de Dios y, por lo tanto, amados por Él por igual. Comencé a orar por su alma y para que encontrara el camino de regreso al rebaño.

Fue Ronald Reagan quien acuñó por primera vez el lema “Hagamos a Estados Unidos grande otra vez”. De una forma u otra, parece que estamos en el umbral de una nueva era estadounidense. ¿Qué traerá? ¿Más violencia política? ¿O, como dijo una vez Reagan, un nuevo “amanecer en Estados Unidos”? En esto, estoy de acuerdo con quienes señalaron la providencia de Dios al salvar a Estados Unidos, y muy posiblemente al mundo, del conflicto que podría haber estallado si la bala del asesino hubiera estado unos milímetros más a la derecha. El propio Trump ha declarado que “sólo Dios” lo salvó. Si los líderes estadounidenses reconocen a Dios y se vuelven a Él –como lo hizo Reagan–, entonces una nueva era podría ser un nuevo amanecer. Él ha mostrado su misericordia. No pongamos a prueba su paciencia.

Un informe del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) arrojó que la pobreza extrema en Cuba alcanzó a un alarmante 89% de la población este año. “Este incremento refleja un punto porcentual más que el año anterior, evidenciando un deterioro continuo en las condiciones de vida de los cubanos”, remarcó.

Por: Gastón Calvo – Infobae

El reporte, titulado “El estado de los derechos sociales en Cuba”, también reveló un descontento generalizado con la gestión del régimen de Miguel Díaz-Canel: la desaprobación aumentó cinco puntos porcentuales y llegó a un récord de 91%.

En diálogo con Infobae, Yaxys Cires, director de Estrategias del OCDH, puntualizó que “en Cuba no solamente se violan los derechos civiles y políticos, sino -entre otros- los sociales. Por eso siempre decimos que el régimen cubano no solamente reprime, sino que también empobrece”.

“Hoy estamos publicando este séptimo informe sobre los derechos sociales en Cuba, que -como los anteriores- se hace a partir de un esfuerzo investigativo mediante encuestas realizadas a una muestra representativa de la población cubana. Este informe nos permite alertar y denunciar una vez más el creciente empobrecimiento de las familias cubanas, la escasez de alimentos y medicinas, así como el deterioro de los servicios públicos elementales”, relató.

Cires detalló algunos datos claves del estudio: “La extrema pobreza se ubica en el 89% de la población cubana. La crisis alimentaria es el principal problema social con un 72%, le siguen los apagones con un 55% y la inflación o costo de la vida con un 50%. Después están los salarios, la sanidad o salud pública y la corrupción”, enumeró.

Y siguió: “Cuando preguntamos sobre cuáles son los sectores sociales que peor la están pasando, la mayoría se decanta y este dato se repite por el de los adultos mayores: un 78%. Después, las personas que no reciben remesas familiares desde el exterior con un 61%, los desempleados y los presos. Siete de cada diez cubanos nos han dicho que han tenido que dejar de desayunar, almorzar o cenar debido a la falta de dinero o a la escasez de alimentos. Solamente el 15% ha podido realizar las tres comidas diarias sin interrupción”.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Infobae

Thomas Matthew Crooks, el joven de 20 años que quiso asesinar a Donald Trump, realizó una serie de paradas en los suburbios de Pittsburgh y sus alrededores antes de abrir fuego contra el ex presidente durante un mitin en Butler, Pennsylvania, el sábado 13 de julio.

Infobae

Las autoridades señalaron que Crooks visitó un club de tiro y practicó con su arma el viernes previo al incidente, según fuentes policiales citadas por CNN.

El sábado, Crooks acudió a Home Depot y compró una escalera de 1,5 metros. Más tarde, ese mismo día, realizó una compra de 50 cartuchos de munición en una armería su ciudad natal de Bethel Park, dijo un alto funcionario de la ley a la CNN, preparándose para lo que vendría después.

Matthew Crooks, padre del atacante, compró el rifle AR-15 que utilizó su hijo. Era una de las más de 20 armas de fuego registradas a nombre del mayor de los Crooks, que se guardaban en la casa de la familia, según los registros de la Policía Estatal de Pennsylvania revisados por los investigadores, dijo el funcionario. Todas las armas habían sido adquiridas legalmente.

Padre e hijo eran miembros del Clairton Sportsmen’s Club, una institución de tiro ubicado a unos 25 minutos de su hogar. El club, que cuenta con unos 2.000 socios, dispone de un campo de tiro con rifle de unos 200 metros de largo, según un análisis de imágenes por satélite realizado por la CNN, una distancia mayor que la que había entre Crooks y Trump cuando disparó contra el ex presidente encaramado a un tejado cercano.

El abogado de Clairton Sportsmen’s, Rob Bootay, expresó que “el club reprueba plenamente el acto de violencia sin sentido que se produjo”.

El propietario de la tienda donde Crooks compró los cartuchos, Bruce Piendl, manifestó en un comunicado: “Estamos agradecidos de que el presidente Trump no fue asesinado”. Un portavoz de Home Depot también condenó el acto, enviando “pensamientos hacia el ex presidente Trump y las víctimas de los horribles eventos del sábado”.

Crooks condujo su Hyundai Sonata hacia Butler, Pensilvania, donde Trump llevaba a cabo el mitin de su campaña presidencial. Aparcó fuera del recinto, con un artefacto explosivo improvisado en el maletero del coche, el cual estaba conectado a un transmisor que llevaba consigo, detallaron las autoridades.

Eso sugiere que el pistolero podría haber estado planeando desencadenar una explosión a distancia, y los investigadores están considerando la teoría de que podría haber estado planeando una distracción durante el tiroteo.

Luego, usó la escalera adquirida para trepar a un edificio cercano y acostarse sobre el tejado para disparar contra el ex presidente.

Los espectadores del mitin de Trump se percataron de que el joven se paseaba frente a los detectores de metales del evento. La policía había recibido informes sobre su comportamiento. Testigos más tarde señalaron y gritaron sobre el hombre con un rifle de estilo AR en el techo.

Fue un agente de policía de Butler Township quien se encontró con el hombre armado en el tejado antes del tiroteo. El oficial estaba buscando a la persona sospechosa cuando otro agente lo levantó para que pudiera agarrarse al borde del tejado.

El agente cayó entonces al suelo, lesionándose un tobillo. Un francotirador mató a Crooks segundos después de que disparara hacia el ex presidente.

Las incógnitas sobre los motivos

Las autoridades aún buscan esclarecer el motivo detrás del atentado. En palabras de un oficial policial: “Los investigadores están sorprendidos por la falta de pistas sobre la mentalidad y posibles motivos de Crooks”. A pesar de examinar su teléfono, ordenador e historial de búsquedas, no se han encontrado pruebas de que el ataque tuviese motivos políticos o ideológicos.

En su lugar, las pruebas que han encontrado parecen mostrar las actividades típicas en línea, incluyendo un interés en la codificación informática y los juegos, dijeron las fuentes – y que ha planteado más preguntas, según las fuentes citadas por CNN.

La investigación no ha encontrado indicios de que Crooks hubiese investigado cómo fabricar explosivos caseros, aunque en su coche se halló una caja metálica de explosivos conectada con cables a un receptor. Esto sugiere que podría haber estado planeando una distracción durante el tiroteo.

Matthew Crooks, el padre del tirador, no ha respondido a las peticiones de comentarios de los medios estadounidenses. El sábado por la noche, antes de confirmar públicamente la implicación de su hijo, expresó a CNN que estaba tratando de “averiguar qué demonios está pasando”.

El FBI logró acceder al teléfono móvil de Crooks, esperando encontrar respuestas sobre sus motivos. Sin embargo, las autoridades continúan luchando por entender las razones detrás del intento de asesinato. Los padres de Crooks, quienes han cooperado con la investigación, mencionaron que su hijo no parecía tener amigos ni inclinaciones políticas claras, según fuentes policiales.

El intento de asesinato dejó heridos a Trump y a otros dos hombres. Un ex jefe de bomberos, Corey Comperatore, de 50 años, fue asesinado mientras protegía a su familia.

El presidente Joe Biden ha ordenado una investigación independiente del intento de asesinato, incluida la seguridad del mitin. El Secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, dijo que tiene “plena confianza” en la dirección del Servicio Secreto, pero admitió que el pistolero nunca debería haber llegado a esa posición mortal.

Los comités del Congreso también se han movilizado para investigar el caso y se han mostrado alarmados por la forma en que el presunto asesino pudo abrir fuego desde un tejado a 135 metros del ex presidente.

La primera comparecencia está prevista para el 22 de julio y en ella testificará la directora del Servicio Secreto, Kimberly Cheatle. Hablará ante el Comité de Supervisión y Responsabilidad de la Cámara de Representantes.

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