Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Con más de cuatro millones de copias vendidas y aún más regaladas, este cómic de 50 páginas representa cada visión sensacionalista de los terrores que podría traer un gobierno comunista.

Rare Historical Photos

El propósito declarado del cómic era «¡hacerte pensar!» sobre los supuestos 85.000 miembros del Partido Comunista de EE. UU. más otros que sirven “como quintacolumnistas disciplinados del Kremlin” trabajando “día y noche, sentando las bases para derrocar a SU GOBIERNO”. y reducir a los estadounidenses a la “esclavitud comunista”.

Hoy, hay aproximadamente 85,000 miembros oficiales del Partido Comunista en los Estados Unidos. Hay cientos de miembros adicionales cuyos nombres no figuran en los roles del Partido porque, actuando como disciplinados quintacolumnistas del Kremlin, se han abierto camino en puestos clave en oficinas gubernamentales, sindicatos y otros puestos de confianza pública.

Los mismos comunistas afirman que por cada miembro oficial del Partido, hay otros diez listos, dispuestos y capaces de cumplir las órdenes del Partido.

¡Estas personas están trabajando día y noche, sentando las bases para derrocar a SU GOBIERNO!

El estadounidense promedio es propenso a decir: «Esto no puede suceder aquí». Millones de personas en otros países solían decir lo mismo.

Hoy están muertos o viviendo en la esclavitud comunista. ¡NO DEBE PASAR AQUÍ!

La revolución está dirigida por un misterioso “Sr. Jones”, que lleva un bigote y una barba sospechosamente diabólicos al estilo de Trotsky. Los conspiradores usan una combinación de tácticas.

Los enfoques de arriba hacia abajo incluyen la cooptación de un senador simpatizante comunista similar a Himmler (esta combinación de significantes visuales totalitarios de izquierda y derecha reaparece a lo largo del cómic).

Pero también hay esfuerzos de abajo hacia arriba, de base, ya que los subversivos comunistas operan a través de diversos grupos de «frente» dedicados «a oponerse al fascismo o la intolerancia o cualquier otra cosa que sea impopular».

Los sindicatos brindan un lugar para la manipulación de los trabajadores estadounidenses: “nuestros líderes ubicados estratégicamente pueden paralizar ciertas industrias cada vez que usted da la orden”.

El cómic es muy cuidadoso en afirmar que los propios trabajadores no están predispuestos al comunismo; son los líderes sindicales los que tienen la culpa. La industria del entretenimiento y los medios de comunicación también se consideran un aliado útil de los comunistas.

De hecho, todo el cómic parece sugerir que los comunistas están al acecho para aprovechar las luchas raciales y de clase existentes en los Estados Unidos, así como el posible fracaso del capitalismo para brindar paz, prosperidad y seguridad material.

La ansiedad por la comida era rampante en todo el mundo en los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial y los recuerdos estadounidenses del Dust Bowl tenían solo una década.

Esta admisión tácita de que Estados Unidos está dividido por estas condiciones previas y tensiones para la revolución, problemas sociales que el comunismo pretende aliviar y borrar es curiosa.

Uno de los “Diez Mandamientos de la Ciudadanía” en la contraportada del cómic alienta la acción individual como la única forma de combatir estos males sociales: “Sé tolerante con otras razas, religiones y nacionalidades”.

El cómic no ofrece ninguna solución para las causas profundas sistémicas de tales conflictos, por supuesto: solo el miedo crudo de que puedan ser explotados por la izquierda hasta el final de establecer una dictadura estalinista en Estados Unidos.

El clero de todas las tendencias es eliminado por hacer sonar las campanas de alarma sobre la toma del poder por parte de los comunistas. Se nacionalizan escuelas y universidades, se proscribe la libertad de prensa.

Un católico intenta detener una quema de libros encabezada por el diabólico “Jones” (quien hilarantemente frustra el intento de asesinato arrojando una biblia hábilmente en la cara del asesino), y una gran persecución anticatólica (relacionada muy de cerca con una confiscación de las armas de fuego de los estadounidenses) comienza a utilizar a este presunto asesino papista como excusa.

Esto tiene que ser un eco cultural de la famosa trama de la pólvora de Guy Fawkes, una de las teorías de conspiración anticatólicas más fundamentales de la historia occidental.

Eventualmente, la hambruna acecha la tierra, el trabajo se convierte literalmente en la esclavitud del estado (con una escena de flagelación obviamente destinada a evocar el legado estadounidense de la esclavitud de los africanos), y la toma del poder comunista está completa.

Algunos otros hechos:

  • En enero de 1948, Woody Guthrie escribió un artículo de revista sobre el cómic que no se publicó, titulado «Comics that ain’t funny».
  • En 1991-1992, el título revivió como Is This Tomorrow? en Florida Flambeau, un periódico dirigido por estudiantes afiliado a Florida State University y Florida A&M en Tallahassee, FL. En 2003-2005, se convirtió en un webcomic.
  • La portada del cómic forma la base de la portada del libro de 2001 Red Scared!: The Commie Menace in Propaganda and Popular Culture.
  • Is This Tomorrow permanece impreso en la década de 2000.
  • El cómic incluye algunos de los primeros dibujos de historietas publicados por Charles M. Schulz, nacido en Minneapolis, creador de Peanuts.

En 1907, sir Francis Galton pidió a setecientas ochenta y siete personas que estimaran el peso de un buey. Descubrió que el promedio de sus opiniones era más preciso que el criterio de los mejores expertos y así descubrió “la sabiduría de las multitudes”, que funciona por un principio estadístico muy sencillo: todo el mundo comete errores, pero al promediar todas las opiniones esos errores se cancelan. Cuando los participantes de un concurso televisivo apelan al público para pedir ayuda, están consultando la sabiduría de las multitudes.

Por: Mariano Sigman – Infobae

Poco más de un siglo después, en un teatro con miles de personas conversando y decidiendo, encontramos que los pequeños grupos son aún más sabios que las multitudes. Cuando la gente conversa sobre un problema suele explicarse mutuamente cómo lo resolvieron lo que les da una oportunidad de revisar esos procedimientos y así mejoran sustancialmente sus estimaciones. La conversación hace visibles los errores que nos llevan a tomar malas decisiones. Sin haber pactado nada, sin conocerse y en poco tiempo, los grupos suelen encontrar la forma de llegar a la mejor respuesta posible: así de efectiva es la buena conversación.

Este resultado simple choca con una intuición muy arraigada: en el fervor del diálogo masivo se forma una ola de creencias, desaparece la diversidad y emanan algunas ideas extraordinariamente delirantes. Es que las ideas, como la risa, el llanto, el miedo y el entusiasmo, son altamente contagiosas y las multitudes, que se reúnen hoy más que nunca en redes sociales, convergen con gran facilidad hacia el delirio.

¿Cómo puede ser que la acumulación de opiniones converja a veces a la sensatez y otras al delirio?

La respuesta es simple. La buena conversación ocurre solo en su hábitat natural. En primer lugar, aunque suene elemental, los grupos tienen que ser pequeños. En una multitud se dispara fuego verbal, pero no se conversa. Tampoco hay tiempo ni ánimo: los que vociferan quieren ser escuchados y no escucharse a sí mismos. En segundo lugar, las personas deben tener una mentalidad abierta y predisposición de escuchar e intercambiar ideas.

Este principio ya la conocían bien los griegos, que fueron pioneros en construir una visión compartida del mundo a través de la conversación. La filosofía, como señala Platón en su Banquete, se hace conversando y no, como hoy imaginamos, escribiendo en un cuarto aislado. El banquete socrático incluía a un trágico, a un médico y a un cómico, personas con perspectivas distintas que se tendían cómodamente para compartir algo de comida y bebida con música de fondo. Ese era el contexto ideal para el comercio de ideas a través de la conversación. De ahí la palabra simposio, que hoy se entiende como un congreso de especialistas, pero que etimológicamente significa: sin (junto, como en sinfonía), poi (bebida, como en potable) y el sufijo sis, que se refiere a una acción. Es decir, simposio es el buen contexto para conversar: beber juntos.

Esta oda a la buena conversación se repite cíclicamente a lo largo de la historia humana, con mareas altas y bajas de simposios, banquetes y buenos espacios para compartir ideas a través de la palabra. Hace unos quinientos años, Michel de Montaigne se adelantó a la Ilustración y el humanismo con esta misma premisa: señalar que se había perdido la buena conversación como laboratorio principal de ideas. Y así esbozó en sus ensayos los principios del arte de conversar:

  • No ofenderse con el que piensa distinto y abrazar a quien nos contradice.
  • No hablar para convencer sino para disfrutar. Apreciar el ejercicio del razonamiento.
  • Hablar desde la voz propia y no de una repetición enciclopédica de citas.
  • Dudar de uno mismo y recordar que siempre podemos estar equivocados.
  • Usar la conversación como un espacio vital para juzgar nuestras propias ideas.
  • Valorar las ideas solo por el impacto que causan cuando las ponemos en práctica, igual que respetamos a un cirujano por sus operaciones o a un músico por su concierto.
  • Conservar un pensamiento crítico vivo.
  • No confundir lo bello con lo cierto.
  • Evitar prejuicios, distinguiendo atentamente los ejemplos concretos de las generalizaciones.
  • Encontrar el buen orden de nuestras ideas y revisar cuidadosamente nuestros argumentos.
  • Reflexionar sobre lo que aprendimos del otro en la conversación.

Montaigne es el héroe de la conversación; un héroe atípico que, a pesar de no ser más fuerte ni correr más rápido, entendió que la palabra es la herramienta más virtuosa para moldear nuestras ideas y se sirvió de ella para resolver uno de los conflictos más violentos de su tiempo.

Las conversaciones que tienen lugar en grupos pequeños conservan lo mejor de los dos mundos: por un lado, el proceso de revisión y corrección de errores, que se resuelve solo con el intercambio; por otro, como los grupos son pequeños, dan un grado de independencia estadística gracias al cual la multitud no forma un bloque monolítico de pensamiento. Esta es, de alguna manera, la frontera entre la sabiduría y la locura de las masas, el territorio que saca lo mejor de la sabiduría colectiva.

La Casa Blanca reafirmó este miércoles que Nicolás Maduro tiene plazo hasta la primavera para cumplir con sus “compromisos” para unas elecciones libres en Venezuela, entre los que Washington exige la habilitación de la candidata opositora María Corina Machado.

EFE

El portavoz del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca, John Kirby, respondió así en una rueda de prensa al ser preguntado sobre la amenaza del chavismo de suspender los vuelos de repatriación de migrantes si Estados Unidos restaura sus sanciones económicas al país suramericano.

“El régimen de Maduro se comprometió el pasado otoño a permitir unas elecciones libres y justas y a facilitar la participación de los partidos de la oposición. Tiene hasta la primavera para cumplir con este compromiso”, expresó Kirby.

El portavoz dijo que Estados Unidos estará observando “de cerca” la situación, pero no quiso entrar en detalles en las represalias económicas que Washington tomará en caso de desacuerdo.

Después de que el chavismo y la oposición acordaran en octubre pasado en Barbados una hoja de ruta para las presidenciales de 2024, Washington levantó durante seis meses una serie de sanciones económicas que pesaban sobre Venezuela.

Pero el Tribunal Supremo (TSJ) ratificó la semana pasada la inhabilitación electoral de Machado por 15 años, tras lo cual Estados Unidos anunció el martes la reimposición dentro de dos semanas de sanciones sobre el sector del oro venezolano y amenazó con hacer lo mismo en abril con el sector petrolero y del gas.

a Comisión Interamericana de Derechos Humanos condenó inhabilitaciones políticas en Venezuela y advirtió que excluir a líderes opositores de la carrera electoral corrobora que el Poder Judicial carece de independencia e imparcialidad.

La Patilla

Luego que el  Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), controlado por el chavismo, ratificara la inhabilitación por 15 años de la candidata presidencial María Corina Machado, el organismo internacional expresó en un comunicado que “estas decisiones acaban por contribuir a un ambiente de persecución que desalientan la participación ciudadana en asuntos de interés público. Dicho patrón comprende detenciones arbitrarias de dirigentes opositores y sindicalistas, proyectos legislativos que restringen el funcionamiento de las asociaciones civiles, declaraciones estigmatizantes por parte de altas autoridades del Estado y actos intimidatorios”.

Al apartar de la contienda electoral a reconocidos dirigentes de la oposición se corrobora que el sistema de justicia venezolano no ofrece garantías de independencia e imparcialidad y que éste ha jugado un rol significativo en la represión de opositores al gobierno“, agregó.

En la misiva, la CIDH reiteró que una sentencia de inhabilitación para ejercer cargos solo puede ser impuesta judicialmente en un debido proceso.

Subrayó que impedir la participación política vulnera la igualdad y anula la posibilidad de comicios justos en 2024.

Exhortó a Venezuela a levantar inhabilitaciones administrativas y cejar actos contra la participación ciudadana.

En un Estado democrático es fundamental que se garantice la participación política en condiciones de igualdad. En el caso venezolano, en particular, es crucial el levantamiento de inhabilitaciones administrativas y el cese de cualquier acto dirigido a desalentar la participación ciudadana en asuntos de interés público“, concluyó

La Comisión instó a adoptar con urgencia medidas tendientes a restablecer la separación de poderes, única forma de reconstruir la democracia y dar certidumbre a la población.

De esta forma, el organismo interamericano cuestionó el desempeño del Poder Judicial venezolano y los últimos acontecimientos electorales.

La incertidumbre sobre cuándo serán las presidenciales en el país comenzará a disiparse en los próximos días, cuando el chavismo pondrá en marcha un proceso -que puede durar horas o semanas- en respuesta al reclamo de opositores que piden que se defina el día en cuestión, para apuntar hacia esa fecha toda la maquinaria política y electoral.

EFE

A partir del lunes, por orden del Parlamento, controlado por el oficialismo, diversos sectores elaborarán una propuesta de cronograma de los comicios que será presentada esa misma semana ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), que, como único ente autorizado para convocar a elecciones en el país, se tomará el tiempo que considere necesario para fijar una fecha.

Hasta ahora los venezolanos saben que según el acuerdo suscrito entre el gobierno y la oposición mayoritaria, agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), votarán en el segundo semestre del año, pero no pueden estimar si acudirán a las urnas en julio o en diciembre, de lo que dependerá qué tipo de elección habrá.

Exrectores electorales consultados por Efe coinciden en que la falta de una fecha pone en riesgo el cumplimiento de garantías acordadas en Barbados el pasado octubre, cuando el Ejecutivo y la PUD firmaron una primera hoja de ruta para las elecciones, un documento «parcialmente violado» por la parte gubernamental, según la contraparte.

Garantías en juego

La directora del Observatorio Global de Comunicación y Democracia, Griselda Colina, explicó a Efe que estas garantías incluyen procesos que deben activarse meses antes de los comicios, tales como la actualización y depuración del censo de votantes y la observación internacional.

«Más allá de lo que tradicionalmente pasa en un proceso electoral, nos tienen que dar más tiempos, más lapsos para hacer una elección que, en el caso de Venezuela, se presenta como una elección fundamental porque está en juego el cambio político», expuso la también exrectora del CNE.

Estimó que para organizar una elección de este tipo se requieren unos seis meses, pero -subrayó- el «rezago» en el Registro Electoral genera una dificultad adicional, pues hay más de tres millones de venezolanos mayores de edad que aún no están inscritos para votar, por lo que urgen jornadas de inscripción que atraigan a jóvenes en todo el país.

En cuanto a la observación electoral para las presidenciales, recordó que misiones como la de la Unión Europea -acordada entre el gobierno y la PUD- requieren invitaciones expresas del Estado, aún sin emitir, para empezar a conformarse, meses antes del día de las votaciones, y llegar al terreno unos dos meses antes de la contienda.

El Estado sabe que si las invitaciones a las misiones se emiten de manera tardía, estas no podrán organizar sus equipos para un despliegue efectivo y, por tanto, no asistirán, un hecho que ya tiene un precedente en las legislativas de 2020, y que constituye otro as en la manga del Ejecutivo, con el que puede jugar a su antojo.

Tiempo y desventaja para las presidenciales

El exrector principal del CNE Vicente Díaz aclaró a Efe que, aunque no existe norma que obligue a anunciar la fecha de los comicios en un determinado momento, la incertidumbre podría generar un «agotamiento» de las fuerzas políticas opositoras para su campaña o, por el contrario, la falta de preparación para la contienda.

Explicó que el acto de fijar la fecha «no es un tema técnico, ni logístico, ni constitucional, sino que es un tema político» que pone en «desventaja tremenda» al sector opositor, que no tiene acceso al poder y desconoce detalles que sí maneja el chavismo, en el gobierno desde 1999.

«Quienes adversan al gobierno (…) no saben exactamente cómo va a ser el proceso, si se van a cumplir las garantías requeridas (…) y no pueden prepararse para el combate electoral», insistió.

Advirtió que la «necesaria» actualización del Registro Electoral es uno de los aspectos más difíciles de concretar en corto tiempo, pues -aclaró- unas pocas jornadas de inscripción sin una campaña que promocione el derecho al sufragio dejará por fuera a cientos de miles de nuevos votantes para las presidenciales.

La Casa Blanca conversa con líderes demócratas y republicanos para hallar “la mezcla correcta” de políticas que den resultados positivos para la democracia en Venezuela. Un enfoque de “máxima presión” está descartado, según un funcionario de alto rango en Washington.

La Voz de América

Estados Unidos seguirá ejerciendo una presión significativa sobre el gobierno de Venezuela, en alianza con el bipartidismo norteamericano y diversos países, para que el chavismo cumpla con los acuerdos políticos firmados en Barbados y pueda celebrarse una elección presidencial competitiva este año, prevén los expertos.

Un fallo judicial en Venezuela pareció dar una estocada a la posibilidad de una votación transparente y justa, como espera la comunidad internacional.

El viernes, la Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia ratificó que María Corina Machado, ganadora de la primaria opositora con amplísima ventaja, no podrá ser candidata por una inhabilitación de la Contraloría, por 15 años.

Estados Unidos anunció entre sábado y lunes que renovaría sus sanciones económicas contra la estatal minera venezolana Minerven, desde el 13 de febrero, y contra las operaciones de petróleo y gas en Venezuela a partir del 18 de abril, cuando vence una licencia que alivió esas mismas restricciones como incentivo a los pactos políticos.

Delegados del chavismo y de la oposición firmaron en octubre en Barbados una serie de acuerdos para mejorar las condiciones electorales, comprometiéndose a respetar el mecanismo de escogencia de sus candidatos, aceptar observación internacional proba y fijar la votación presidencial para el segundo semestre de este año.

Matthew Miller, portavoz del Departamento de Estados de Estados Unidos, advirtió esta semana que el arresto de opositores y la inhabilitación de candidatos para las presidenciales son “inconsistentes” con los acuerdos de Barbados.

Voceros del chavismo repudiaron el ultimatúm de Estados Unidos, amenazando con suspender los vuelos de deportación de venezolanos desde la nación norteamericana a Caracas, que se reanudaron hace 3 meses en el marco de los acuerdos de Barbados.

Así, Washington tiene ahora entre manos “un problema” para lograr que el gobierno venezolano cumpla sus compromisos de Barbados, según Geoff Ramsey, analista del centro de estudios estadounidense The Atlantic Council.

“Esencialmente, se ha quedado sin formas de presionar a Maduro. ¿Cómo se amenaza a un régimen que ya ha aguantado múltiples intentos de golpe, una invasión mercenaria fracasada y años de sanciones económicas?”, expresó a la Voz de América.

Pedro Tellechea, presidente de la estatal petrolera PDVSA y ministro de petróleo de Venezuela, dijo esta semana que el gobierno de Maduro estaba preparado para “cualquier tipo de circunstancias”, en referencia a un renovado escenario de sanciones.

Consultas al bipartidismo

Las conversaciones bilaterales y directas entre Washington y Caracas derivaron el año pasado en vuelos de repatriación de venezolanos desde Estados Unidos, el canje de detenidos y, en buena medida, en la firma de los acuerdos de Barbados.

Alex Saab, colaborador económico y diplomático de Maduro, detenido en la Florida y considerado como el prisionero en el extranjero de mayor interés del chavismo, fue liberado en el intercambio de arrestados, concretado a mediados del mes pasado.

Un funcionario de alto rango en la Casa Blanca explicó el martes que la administración del presidente Joe Biden ha reenfocado sus sanciones a tratar de “cambiar el comportamiento del régimen” de Maduro, con énfasis en sus facilitadores y su flujo de ingresos económicos, en vez de mantener una política de “máxima presión”.

El vocero adelantó que la Casa Blanca conversa con representantes de los partidos republicano y demócrata para hallar “la mezcla correcta” de medidas que den resultados positivos en Venezuela, admitiendo que ese objetivo es “un camino largo”.

Con el concurso bipartidista, Estados Unidos espera “recalibrar” sus políticas hacia Venezuela sobre la base del “progreso o retroceso” de los acuerdos políticos, añadió.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a La Voz de América

«Es el plan de los que no quieren cambio, y nuestro plan es el cambio». Con esta corta y firme declaración, María Corina Machado dejó en claro el viernes que no designará a un candidato sustituto para las elecciones presidenciales ante el cerco judicial en su contra. Su posición estuvo argumentada.

Por: Luis De Jesús – El Nacional

Más de 2 millones de venezolanos (93%) votaron por ella en la primaria de la oposición democrática y considera que la decisión del Tribunal Supremo de Justicia, que ratificó su inhabilitación política por 15 años, no es más que un «malandraje» judicial para impedir que enfrente, posiblemente, a Nicolás Maduro.

La dirigente opositora, coordinadora nacional del movimiento político Vente Venezuela, no participa en la negociación directa entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela, pero la administración estadounidense dio un nuevo ultimátum al madurismo. Advirtió que restablecerá las sanciones a los sectores petroleros y gasíferos del país si no cumple los acuerdos y desoye la voluntad que los ciudadanos expresaron el 22 de octubre.

Inhabilitaciones, capítulo «cerrado» para Maduro

Pese a la presión, el gobierno ha afirmado que el capítulo de las inhabilitaciones está cerrado y que continuará con las elecciones, que aún no tienen fecha establecida ni se conocen públicamente los detalles de los compromisos que asumieron las partes para que se garantice la democracia.

La mayor parte de la Plataforma Unitaria cree que la negativa del régimen se centra en el miedo a ser derrotado y espera que, mediante la negociación, María Corina Machado participe en el proceso. Mientras que un pequeño grupo, que ya da por sentado que el madurismo no está dispuesto a ceder ni a perder, pide que se designe un sustituto.

Sergio Garrido, gobernador del estado Barinas, se encuentra entre ellos. El martes dijo que no se frenarán por Machado y aseguró que escogerán a un nuevo candidato. Basándose en su experiencia personal, cree posible que un sustituto obtenga el voto de la mayoría de los venezolanos en las presidenciales.

Ahora, ¿qué implicaría para María Corina Machado y la oposición esa posibilidad? Analistas consultados por El Nacional creen que la candidata no puede desechar el determinante respaldo que obtuvo hace tres meses ni rendirse ante el régimen sin haber luchado para llegar «hasta el final», como lo ha prometido.

Sin nombrar sustituto, ¿ceder y claudicar?

Oswaldo Ramírez, director de ORC Consultores, cree que la decisión de María Corina Machado es correcta porque ganó la primaria y generó además un proceso asociado a la legitimidad de origen, fundamental para construir cualquier candidatura.

«En la primaria, que tuvo sus problemas en términos de que se pudiera llevar a cabo, se logró una movilización importante de Venezolanos que terminó dándole un triunfo con más de 92% de los votos. Estamos hablando de la materialización de al menos 2,5 millones de votos», señaló el analista, quien destacó que automáticamente se generó un proceso de conexión y de alineación de los factores políticos que derivó en unidad.

«Ganando esa legitimidad, siendo abanderada de la gente, creo que no claudicar ni ceder el poder, en tanto y cuanto no se ha dado una oportunidad legal para mantener esa candidatura, es una posición correcta», añadió.

El director de ORC Consultores dijo que designar un sustituto puede ser un escenario lejano, pero hasta hoy no hay ni siquiera establecida una fecha de la elección, que permita a la oposición tomar acciones para tener una candidatura competitiva.

El enfoque: los votantes del 22 de octubre

Ese es uno de los planteamientos que hizo la politóloga Ana Milagros Parra, presentadora de A medias podcast y de El After, quien destacó que tienen que analizarse los tiempos y, a la vez, cambiar la óptica de la inhabilitación política de Machado, que considera ilegal y se debería a una decisión arbitraria de un poder controlado por el Ejecutivo.

«Dejar un candidato sustituto a estas alturas del juego, en donde no tenemos fecha de elecciones ni se han negociado unas condiciones mínimas, no sería nada inteligente por parte de ella porque está cediendo sin luchar ni presionar y, al mismo tiempo, está desconociendo la voluntad de más de 2 millones de personas que votaron por ella en las primarias», manifestó Parra. «Lo lógico es presionar para que sea la candidata a pesar de que quizá lleguemos a un punto en el que no la habiliten. Pero no es lógico porque fácilmente lo podrían inhabilitar y porque estaría claudicando antes de tiempo, viéndose débil y rindiéndose ante unas decisiones arbitrarias de un régimen autoritario», expresó.

La politóloga afirmó que a las personas que impulsan en este momento un sustituto no les conviene que Machado vaya a las presidenciales o creen que con un candidato «potable» será más fácil lograr una elección competitiva, algo que definió como utópico.

«Vemos el ejemplo incluso de Barinas, en el que el gobernador está pidiendo un candidato sustituto y está dejando a un lado a María Corina; y creo que ni siquiera nos tenemos que enfocar en María Corina. Es la cantidad de personas que fueron a votar y escogieron a María Corina como líder de la oposición. Están dejando eso de lado y me parece muy peligroso. Faltan meses y las cosas pueden cambiar, Venezuela es un país volátil», dijo.

No habilitación y posibilidad de un outsider

El politólogo Fernando Spiritto también cree que la no habilitación de la exdiputada a la Asamblea Nacional será el escenario «más factible» y argumentó que «esa línea roja» ya la trazó el madurismo desde hace tiempo, por lo que no cree que cambie su posición. De ser así, manifestó, sería un error que María Corina Machado no trabajara activamente para nombrar a un sustituto.

«Sería como volver a etapas ya superadas de abstención electoral. Además de un incentivo a la mayor fragmentación de las candidaturas de la oposición y de la opinión pública. Ciertamente, esa fragmentación de opinión pública sería una receta para la derrota, y el desastre, si se quiere. Está pendiente todavía cuál es la capacidad de María Corina para endosar a un candidato, en qué medida ella puede transferir ese apoyo popular que tiene. Las encuestas dicen que posiblemente es alta», expuso.

Spiritto, profesor en la Universidad Católica Andrés Bello, señaló que un eventual sustituto tendría que ser alguien muy parecido a ella desde lo político e ideológico y destacó que en este momento habría que plantearse la posibilidad de nombrar un outsider.

«Es un momento para el realismo y el pragmatismo, para poner por delante los intereses del país y no los intereses parciales de algún candidato en particular. En todo caso, tiene Machado un reto muy importante por delante, pensar muy bien cuál es su papel en la política nacional y, ciertamente, asumir una posición que vaya mucho más allá de su rol como candidata en las elecciones de este año», añadió.

La oposición y los riesgos

Ana Milagros Parra cree que hay precedentes que muestran que la oposición no ha actuado en ocasiones con base en escenarios probables.

Advirtió, entonces, de que si eso sucede una vez más, puede llevar a no tener una estrategia aplicable al contexto cambiante del país y se correría el riesgo de que Nicolás Maduro, en caso de que el Partido Socialista Unido de Venezuela lo postule, se mantenga en el poder.

Oswaldo Ramírez, por su parte, subrayó que la falta de confianza de la gente en lograr el cambio por medio de elecciones. Esto puede hacer que la gente pierda la esperanza en María Corina Machado y le retiren su apoyo.

Señaló, aún así, que las encuestas dicen que los ciudadanos están dispuestos a esperar a que la dirigente se inscriba o que, llegado el momento, elija exclusivamente a su sustituto, y no partidos políticos ni otros factores, que deberían reconocer su autoridad y legitimidad.

Fernando Spiritto, sin embargo, aseguró que la oposición aún tiene algunas semanas para tratar de intentar algún tipo de herramienta o presión política para que el gobierno de Nicolás Maduro reconsidere. Y, pese a que considera que esto no dará resultados positivos, ayudará llegar a la conclusión de que Machado participará en las presidenciales, por lo que la oposición deberá rápidamente nombrar a un candidato.

«Hay que tomar las medidas que haya que tomar. Bien sea un candidato unitario, de la plataforma, o un candidato unitario con el apoyo de María Corina Machado», manifestó el investigador.

Maduro ya mostró su estrategia

El profesor de la UCAB afirmó asimismo que el gobierno de Nicolás Maduro ya mostró su estrategia, «que se basa en el control institucional y en la represión».

«El gobierno tratará precisamente de blindar las presidenciales de una manera que no las va a perder. El cálculo es muy sencillo. El gobierno prefiere la continuación de las sanciones que perder, lo que es muy factible con María Corina Machado como candidata. Es decir, el gobierno optará por la vieja estrategia de atrincherarse y pagar el costo de su creciente autoritarismo», señaló.

La oposición, sugirió, debería pensar en un «plan Barinas» y en un outsider que represente a la oposición democrática. Dijo además que del diálogo, en este momento, no se puede obtener más nada: «Barbados está congelado, por no decir que está muerto».

La conductora de A medias podcast indicó que el acuerdo está, pero cuestionó cómo se hará para que el gobierno lo cumpla cuando la oposición ya le ha dado garantías, como la liberación de Alex Saab y las licencias otorgadas por el gobierno estadounidense.

«La negociación sigue en pie a pesar de que está muy débil, pero no es algo extraño ya que estamos en un régimen autoritario que evidentemente no va a negociar nunca su capitulación. No podemos desechar la negociación y son varios acuerdos que se firmaron; y, alrededor de eso, se puede mover la presión internacional, principalmente por garantías electorales», afirmó.

Maduro tiene hasta abril

El gobierno de Estados Unidos advirtió que Nicolás Maduro tiene hasta abril para levantar la inhabilitación política de María Corina Machado y cumplir los acuerdos firmados con la oposición en Barbados. De lo contrario se restablecerán las sanciones a los sectores petroleros y gasíferos del país. Esto lo destacó Ramírez.

«El lapso hasta abril por parte de Estados Unidos, la reimposición de sanciones a Minerven, en función de mover capital a través del sistema financiero norteamericano y la reacción de otros países, que indican que esto es una clara afectación a esos acuerdos. Por ahora, lo que están reconociendo, más allá de que el nombre sea María Corina, porque pudo haber sido otro, es que ese candidato mayoritario que hoy está representando a la oposición, que ganó en buena lead unas primarias y que efectivamente cuenta con el aval de la gente, debe poder participar», expresó.

El director de ORC Consultores cree que las negociaciones paralelas -no entre el gobierno y la Plataforma Unitaria- tendrán más determinación, sobre todo por temas geopolíticos y de pragmatismo, así como lo satisfecha que pueda estar la comunidad internacional con unas presidenciales mínimamente justas y libres, o si se repetirá el escenario de 2018, «en donde hubo una ilusión de elección».

60% quiere votar

Aproximadamente 60% del país planea participar en las presidenciales, según Ramírez.

Sin embargo, si María Corina no se presenta y otro candidato ocupa su lugar, predice una caída significativa en la participación electoral. La alineación actual de candidatos no logra resonar entre la población y carece de una conexión emocional, que es crucial para la participación de los votantes, explicó.

«Simplemente la gente decidió por quién quiere votar», enfatizó.

Tanto Fernando Spiritto como Ana Milagros Parra creen que la presión internacional no es suficiente, como ya ha quedado demostrado.

«El gobierno de Maduro está dispuesto a pagar el costo del aislamiento internacional y tal vez del ahogo financiero. Están atrincherados por este año porque pensarán que el año que viene comenzarán nuevamente con el ritornelo del diálogo y de la reconciliación nacional, y así van ganando tiempo. Eso es lo que ha pasado en la historia reciente», señaló el investigador.

En esta coyuntura crítica, aseguró, el arma más poderosa de la oposición es mantener la movilización y la unidad electoral, que es el principal motivador para que la gente vote en masa. Dijo que la abstención dependerá, en gran medida, del papel de María Corina Machado que, aunque no es candidata reconocida por el madurismo, su influencia es crucial para movilizar al electorado.

Según Spiritto, una alta participación electoral es la defensa más efectiva contra el fraude, las garantías electorales inadecuadas y las ventajas del gobierno de turno. La politóloga resaltó la importancia de la presión interna, que debe estar acompañada por acciones internacionales para que, de cierta manera, influya en las decisiones del gobierno.

Transparencia Internacional publicó recientemente su Índice de Percepción de la Corrupción 2023, que mide los niveles de percepción de la corrupción en el sector público en 180 países y territorios de todo el mundo. En este índice, que los califica en una escala de 0 (corrupción elevada) a 100 (corrupción inexistente), más de dos tercios de los países han obtenido una puntuación inferior a 50, con una media mundial de 43. La investigación concluye que «todas las regiones están estancadas en sus esfuerzos generales contra la corrupción o muestran signos de declive».

Por: María Florencia Melo – Statista

En 2023, los países que percibieron un menor nivel de corrupción en el sector público fueron Dinamarca (90 puntos), Finlandia (87) y Nueva Zelanda (85), seguidos de Noruega, Singapur, Suecia, Suiza, Países Bajos, Alemania y Luxemburgo, que completan los diez primeros puestos. En el extremo opuesto del índice se sitúan Somalia, Siria, Sudán del Sur y Venezuela, con una puntuación de sólo 11 el primero y 13 los tres últimos, lo que los convierte en los cuatro países del mundo más afectados por la corrupción. Yemen (16), Nicaragua (17), Corea del Norte (17) y Haití (17) también se encuentran entre los países con menor puntuación. Según la fuente, son los países que sufren conflictos armados o autoritarismo los que suelen obtener las puntuaciones más bajas.

La puntuación de España (60) en el índice se ha mantenido igual respecto a la edición anterior, referente a 2022. Sin embargo, el país empeora su posición en el ranking mundial, pasando del puesto 35 al 36 de 180 posibles. En 2023, todavía existían, pues, 35 países con una gestión pública más ejemplar que la española, entre los que se encontraban los latinoamericanos Uruguay (en el puesto 16 con 73 puntos) y Chile (en la posición 29 con 66 puntos).

En el improbable caso de que se celebraran elecciones libres y justas en Venezuela este año, es casi seguro que Nicolás Maduro, su presidente autocrático, sería destituido. Esto es especialmente cierto si se enfrentara a María Corina Machado, una líder conservadora popular que ganó las primarias de la oposición en octubre pasado con el 92% de los votos. Una encuesta realizada en noviembre encontró que el 70% de los encuestados dijeron que la elegirían, y sólo el 9% apoyaba a Maduro. Así que no fue una sorpresa cuando, el 27 de enero, una Corte Suprema repleta de sus compinches ratificó una prohibición a la señora Machado de aspirar a cualquier cargo político durante 15 años.

The Economist

La medida fue rápidamente justificada por portavoces que criticaron la lógica retorcida del régimen. Insistieron en que prohibir que el político más popular del país apareciera en las papeletas electorales no era más que una valiente defensa de la democracia. «Queremos elecciones competitivas para todos, libres para todos», afirmó Jorge Rodríguez, jefe de la Asamblea Nacional del gobierno. Luego agregó que no había manera de que “esa mujer” alguna vez fuera candidata.

Es sólo el último ejemplo de cómo Maduro se burla de Estados Unidos. En octubre, la administración del presidente Joe Biden levantó las sanciones durante seis meses a la mayoría de los sectores petrolero, minero y aurífero del país a cambio de que el régimen aceptara, con miembros de la oposición, un acuerdo en Barbados que incluye la liberación de prisioneros políticos y la celebración de elecciones ampliamente democráticas. este año.

Desde entonces, un puñado de prisioneros han sido liberados. Pero la democracia sigue siendo difícil de alcanzar en el Estado canalla. En diciembre, Maduro celebró un referéndum dudoso que, según afirmó, le otorgaba el mandato de anexar dos tercios de la vecina Guyana, una medida diseñada para crear dolores de cabeza geopolíticos.

El 29 de enero, en respuesta a la prohibición de la señora Machado, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció la reimposición de una sanción. Las empresas estadounidenses que realicen transacciones con la empresa minera estatal venezolana, Minerven, tendrían hasta el 13 de febrero para cerrar sus operaciones. La gran pregunta ahora es: ¿Tendrá Biden el coraje de imponer sanciones más notables, como las que se aplicarán al sector petrolero, el 18 de abril, fecha límite para que Maduro actúe?

La señora Machado cree en el libre mercado y llama a Margaret Thatcher una heroína. Eso la hace inusual en Venezuela, un estado socialista que ha sido gobernado por Maduro desde 2013 y, antes de eso, por Hugo Chávez, su mentor político. Solía ​​ser vista como parte de la línea dura de la oposición, y tan recientemente como 2018 tuiteó que la única manera de librar al país del régimen de Maduro no era a través de las urnas, sino “por la fuerza”. Ahora sostiene que las elecciones pueden generar cambios. También ha dicho repetidamente que Maduro dirige un “régimen terrorista” y debería “enfrentarse a la justicia” por los crímenes que ha cometido contra la humanidad.

Incluso antes de la decisión de la Corte Suprema, la Sra. Machado fue inhabilitada para ejercer su cargo, debido a que no declaró algunos bienes cuando era congresista (una acusación que, según ella, es infundada). Para justificar su último fallo, la Corte Suprema citó varios motivos, incluido el hecho de que había expresado su apoyo a las sanciones estadounidenses. El tribunal también confirmó una prohibición similar contra Henrique Capriles, otro político de la oposición.

De hecho, a pesar del acuerdo de Barbados, el régimen está adoptando una postura más dura contra sus supuestos enemigos. El 22 de enero anunció que 32 personas habían sido arrestadas por presuntamente conspirar para asesinar a Maduro y a Vladímir Padrino, el Ministro de Defensa. Se emitieron órdenes de detención contra otros 14 “sospechosos”, entre ellos Tamara Sujú, activista de derechos humanos, y Sebastiana Barráez, periodista, ambas residentes en el extranjero. Tres de los directores de campaña de Machado fueron detenidos a principios de este mes. El gobierno ha dicho que está desatando lo que ha descrito como “Furia Bolivariana”: una “furia” en nombre del héroe de la independencia del país del siglo XIX, Simón Bolívar.

Otros lo ven como puro pragmatismo. “Permitir que Machado se presente nunca fue una posibilidad en esta situación, donde el gobierno fija las reglas”, dice Luis Vicente León, encuestador. Él piensa que las pasadas amenazas de represalias de la señora Machado significaron que su candidatura no tuvo éxito. Dado que el régimen de Maduro sobrevivió a una escalada de sanciones bajo Donald Trump (ver gráfico), parece que está calculando que podrá resistir las sanciones una vez más.

Maduro ha utilizado los últimos meses para consolidar aún más su poder. Su régimen tiene más influencia sobre Estados Unidos. El 30 de enero, Delcy Rodríguez, la vicepresidenta, tuiteó que si Estados Unidos levantaba el embargo, Venezuela dejaría de recibir inmigrantes venezolanos repatriados, de los cuales un número récord llegó a Estados Unidos el año pasado.

Mientras tanto, el acuerdo en Barbados condujo a un intercambio de prisioneros mediante el cual un aliado de Maduro, Alex Saab, un empresario colombiano que enfrentó cargos en Estados Unidos por supuestamente ayudar al régimen a lavar 350 millones de dólares, recibió el indulto de Biden y regresó a Venezuela. Ahora dirige el centro de inversiones internacionales de Venezuela. Saab fue arrestado en 2020 en Cabo Verde, durante una parada para repostar combustible cuando se dirigía a Irán. El régimen iraní ha ayudado al de Venezuela comprando oro, y podría volver a hacerlo. Aun así, el regreso de las sanciones al sector petrolero de Venezuela seguiría siendo un gran golpe financiero. Significaría que el régimen tendría que recurrir nuevamente a vender su petróleo con un descuento de hasta el 40% en el mercado negro, con una pérdida estimada de 500 millones de dólares al mes en un país donde el pib fue de sólo 92 mil millones de dólares el año pasado. El posible compromiso que se sugiere en Caracas, la capital, es que la señora Machado retire su candidatura y apoye a un candidato no prohibido. Pero el líder opositor, cuyo mantra político es Hasta el final, descartó enfáticamente esa opción el 29 de enero. «No hay retirada», dijo. “Tenemos un mandato. Y lo completaremos”. Venezuela está en curso de colisión.

El ejército israelí dijo este miércoles que atacó posiciones del ejército sirio en respuesta al disparo de proyectiles contra Israel, en un reconocimiento poco frecuente de una operación militar contra el régimen de Bashar al Assad.

Infobae

“Aviones de combate han atacado esta noche infraestructura militar del régimen sirio en el área de la ciudad de Daraa, en el sur de Siria”, dijeron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en un comunicado.

El ataque, agregó el ejército, fue en respuesta al lanzamiento de tres cohetes disparados anoche desde el país, que impactaron en zonas abiertas del sur de los Altos del Golán sin causar heridos.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres e informantes en el país asiático, indicó en su página web que los objetivos fueron “instalaciones militares” en Tal al Jumu y Nafaa, sin que por el momento haya informaciones sobre víctimas o daños materiales.

Apenas dos días antes, las autoridades sirias denunciaron varios muertos en un bombardeo atribuido a Israel contra posiciones de la Guardia Revolucionaria de Irán al sur de la capital de Siria, Damasco, sin que las autoridades israelíes se pronunciaran al respecto.

Las autoridades de Israel no suelen pronunciarse sobre los ataques contra Siria. Extraoficialmente argumentan que buscan evitar el establecimiento de bases iraníes y el envío de armas al partido-milicia chiita libanés Hezbollah por parte de Teherán, que apoya a Al Assad en el marco de la guerra que estalló en 2011.

Aunque ya tenían lugar con anterioridad, Israel ha intensificado sus acciones contra el territorio sirio desde el inicio de la guerra de Gaza el pasado 7 de octubre.

Hace poco más de una semana, otra acción israelí contra un edificio residencial en Damasco causó la muerte de 13 personas, entre ellas cinco comandantes de la Guardia Revolucionaria iraní, y provocó el derrumbe de un inmueble de cuatro plantas en uno de los barrios más acomodados de la ciudad.

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