Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Este era un buen título para una nota antes del 22 de octubre de 2023, pero mira lo que son las cosas, lo estamos poniendo en una de enero del 2024. La razón de ello es que, como reza la frase atribuida a Adre Gide, “todas las cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha, es preciso comenzar de nuevo”.

Veamos, el mundo opositor venezolano planteó, el año pasado, un debate sobre este tema. El de la escogencia de un candidato para enfrentar al gobierno y la legitimación de un liderazgo ante los ojos del país.

El asunto no se resolvió en un simposio internacional de analistas y dirigentes políticos, ni con la publicación de densos “papers” sobre el tema. ¡No! La cosa se decidió cuando mas de dos millones y medio de venezolanos, en medio de las condiciones mas adversas, pasando por encima de las amenazas, los intentos de saboteo orquestados, la lluvia inclemente y la precariedad de medios, fue a un proceso libérrimo y escogió a María Corina Machado con mas del 92% de los votos.

¿Qué parte de todo esto no se ha entendido?

La pregunta puede sonar chocante, pero es pertinente. Porque ese día obviamente no ocurrió “el fin de la historia” ni se acabó la política en Venezuela, pero resolvimos un problema demasiado importante para la oposición.

¿Ese hecho relevante nos inhibe de seguir haciendo prospectivas y de la obligación de corregir el rumbo tantas veces como sea necesario, sobre todo en un país tan peculiar y con unas condiciones tan adversas par a la democracia como Venezuela? Por supuesto que no, pero una cosa es esa y otra pasar a hurtadillas al lado de las primarias como si estas no se hubieran realizado.

Las primarias no fueron un evento. No fueron unas jornadas democráticas simpáticas y plausibles. ¡No! ¡Para nada! Las primarias fueron un acontecimiento político mayor. Una demostración palpable de que las reservas políticas y morales del pueblo venezolano no están agotadas y una demostración contundente de que la vía electoral, la rebelión de los votos y la revolución cívica, es posible en Venezuela.

Pero las primarias fueron también un acto que genero un mandato. Un mandato claro para la candidata electa y para todos aquellos que participamos en el proceso.

Ese mandato, como todos, supone un respeto a las instrucciones del mandante que son insoslayables y a las que no se puede gambetear como hacen los delanteros brasileños cuando se empeñan en el “Jogo bonito”.

Ese mandato implica el nucleamiento y el fortalecimiento de una Gran Alianza Nacional alrededor de la candidata electa y el compromiso ineludible de hacer crecer sus capacidades y su fuerza para enfrentar los poderosos adversarios que tiene enfrente. Ese crecimiento supone, no solo la fuerza electoral, el aparato de protección de los votos, sino también su capacidad de negociación para que las elecciones se realicen conforme a los estándares democráticos universales.

Por esta razón es incomprensible que, a estas alturas del partido, el interés de ciertos opinadores es que MCM, desconozca ese mandato, abandone la carrera y proceda rápido a buscar un sustituto porque esta “inhabilitada”.

¿Pero de que escuela de pensamiento, de cual academia de politología, sale semejante despropósito? ¿Desde cuando la política es para adaptarse a lo que tu adversario quiere y no para luchar por lo que se considera justo?

La obligación moral y política de las fuerzas democráticas es, hoy por hoy, nuclearse alrededor de una candidatura legitimada por un mecanismo democrático que fue el de las primarias; contribuir al esfuerzo de forjar una Gran Alianza Nacional; empinarse por encima de las diferencias políticas y las que se hayan podido tener en el pasado y enfilar con todas las fuerzas al cambio político, democrático, cívico y electoral.
De ese sendero no deben sacarnos.

Ya tendremos tiempo luego para dirimir diferencias y atar cabos que se queden sueltos en el camino, para eso, si valdrán la pena los conclaves y los simposios.

En el cuarto trimestre de 2023, la remuneración promedio de los trabajadores del sector comercio y servicio del Área Metropolitana de Caracas, que representa más del 60% del empleo del sector privado, se situó en US$ 202 mensuales, los cuales representaron un aumento nominal de 50% respecto a similar lapso de 2022.

Nota de prensa OVF

Tal incremento luce muy elevado pero ello obedece a los bajos niveles de las remuneraciones. A nivel desagregado, en el cuarto trimestre de 2023, los gerentes devengaron US $447, los profesionales y técnicos US$290 y los obreros US$ 185 mensuales. De estas tres categorías salariales, solo una categoría alcanzó el ingreso para adquirir la canasta alimentaria valorada 396 dólares al concluir 2023.

La remuneración de un obrero en el área comercial y de servicios está por debajo del que recibió su similar de la industria manufacturera que según la última información disponible correspondiente al tercer trimestre de 2023 se situó en US$ 199 por mes.

Entre 2022 y 2023 la brecha entre las remuneraciones pagadas por el sector privado y el público se amplió significativamente debido a la política de congelación salarial aplicada por el gobierno nacional. Así, mientras el salario mínimo promedio más bonificaciones en 2023 se situaron en aproximadamente US$ 40 mensuales, en el sector privado alcanzó a US$ 202 por mes.

Al cierre de 2023, el 87% de las remuneraciones se negociaron en dólares aunque el pago se pudo realizar en esa moneda o en bolívares equivalentes a la tasa de cambio oficial. En cuanto a la fijación de precios el sector comercio y servicios, en un 98,6% se hizo en dólares y un 48% pero el cobro se realizó en bolívares en 52% y en dólares 48%, de los cuales en efectivo fue 34% y 14% en instrumentos financieros. Por su parte los comerciantes pagaron a sus proveedores con dólares en un 48% y en bolívares 52 %.

Al comienzo de un año en el que se enfrentará a su primera prueba real de la opinión popular en las elecciones al Parlamento Europeo de junio, Giorgia Meloni espera que las cifras de crecimiento que se publicarán la próxima semana le animen un poco. Es poco probable que lo consiga. El último cálculo mostró que la economía había crecido apenas un 0,1% en los 12 meses transcurridos desde que la primera ministra italiana de extrema derecha asumió el cargo en octubre de 2022. Nicola Nobile, de Oxford Economics, afirma que el crecimiento intertrimestral en los tres últimos meses de 2023 podría incluso haber sido negativo.

The Economist / Vía Infobae

Hasta ahora no se ha culpado a la gestión de Meloni. Ni debería. El repunte de la economía, muy afectada por la pandemia, estaba destinado a agotarse, y se ha enfrentado a nuevos vientos en contra, sobre todo por la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania. Pero la falta de crecimiento es uno de los dos nubarrones de un cielo por lo demás bastante despejado. La segunda es el aumento de la inmigración irregular, que la coalición de derechas de Meloni quiere frenar. El número de llegadas desde el Mediterráneo ascendió a 157.652 el año pasado, un aumento del 50% respecto a 2022 y la cifra más alta desde el año pico de 2016. El Gobierno espera desviar algunas embarcaciones a centros de retención en Albania. Pero el plan se ha topado allí con un desafío legal que aún no se ha resuelto.

Por lo demás, Meloni “controla cada vez más la situación”, afirma Lorenzo Castellani, profesor de Política en la Universidad Luiss de Roma. Su coalición cuenta con una cómoda mayoría y se mantiene unida, a pesar de las disputas. Los últimos sondeos dan al partido de la primera ministra, Hermanos de Italia (FDI), casi el 29%, frente a sólo el 9% de la Liga Norte, liderada por Matteo Salvini, y el 7% de Forza Italia, desprovista de su fundador, Silvio Berlusconi, fallecido el pasado junio. Los esfuerzos de Salvini por recuperar los apoyos perdidos por los Hermanos con una postura cada vez más dura no han dado mejores resultados a la Liga. La oposición está dividida entre el Partido Democrático (PD), de centro-izquierda, y el Movimiento Cinco Estrellas, más pequeño y populista. Las encuestas sugieren que Elly Schlein, del PD, es la menos popular de los líderes de los principales partidos italianos.

Las relaciones con los aliados de Italia en la OTAN son buenas. Italia ha apoyado con entusiasmo, y armas, a Ucrania, y de forma más discreta a Israel. También ha mantenido a Bruselas lo suficientemente contenta como para que la Comisión Europea siga proporcionando regularmente a Italia una parte de los 194.000 millones de euros (211.000 millones de dólares) del Fondo de Recuperación de la UE (Covid-19), con diferencia la mayor cantidad destinada a cualquier Estado miembro. Pero una cosa es depositar dinero y otra gastarlo. Crece la preocupación por la capacidad de Italia para desembolsar los fondos. Una investigación de Openpolis, una ONG romana que promueve la transparencia, muestra que en 2023 sólo se gastaron realmente 2.500 millones de euros.

El esperado estímulo a la economía cuando el dinero llegue a su destino es una de las principales razones por las que no se ha vendido deuda italiana, a pesar del aumento de los tipos de interés y de un déficit que se ha disparado desde 2019. Otra es que el Banco Central Europeo (BCE) dejó claro en junio de 2022 que no toleraría un diferencial mucho mayor entre los tipos de interés italianos y los de Alemania, la referencia del bloque. Pero el BCE, al igual que la Comisión, espera reformas estructurales continuas a cambio de su apoyo. No está nada claro que el gobierno de Meloni esté dispuesto a hacerlas.

Uno de los mayores obstáculos a la actividad empresarial -y a la inversión extranjera directa- es el retraso que encuentran las empresas en la resolución de litigios y el cobro de deudas. Marta Cartabia, Ministra de Justicia en el anterior gobierno de Mario Draghi, introdujo cambios en los procedimientos y un programa de digitalización, y contrató a unos 8.500 abogados junior como secretarios judiciales. El tiempo que se tarda en resolver un caso civil se ha reducido casi un 20%. Los retrasos se han reducido en más de un tercio.

El Gobierno actual se ha ceñido a esos cambios, pero su propia contribución a la agilización no sólo de los tribunales, sino también del uso de la generosidad de la UE, es controvertida. Un proyecto de ley presentado ante el Parlamento aboliría el delito de abuso de poder. Uno de sus objetivos es loable: acabar con la reticencia de los funcionarios a firmar proyectos por temor a caer inadvertidamente en la ilegalidad, por ejemplo, adjudicando un contrato a una empresa que luego resulta ser una tapadera de la mafia. Pero en un país impregnado por la influencia de la delincuencia organizada, el proyecto de ley ha suscitado las protestas de abogados y ONG. También ha suscitado las críticas de Bruselas.

La liberalización de la economía también es problemática. No es nada nuevo. Todos los gobiernos conservadores italianos de los últimos 30 años se han resistido a desafiar los intereses creados que se verían perjudicados por la desregulación. La Liga, en particular, ha luchado con uñas y dientes para proteger de la competencia a las pequeñas empresas italianas, a menudo familiares. Pero en el caso del Gobierno de Meloni, hay un elemento nuevo: su propio partido se inspira en una filosofía económica proteccionista, corporativista, estatista y crítica con el libre mercado.

En repetidas ocasiones, los ministros han intervenido, o intentado intervenir, en el funcionamiento de los mercados. Han intentado limitar la subida de precios en algunas rutas aéreas y aplicar un impuesto extraordinario a los beneficios extraordinarios de los bancos por la inflación. También planean sesgar la gobernanza empresarial de forma que disminuya la influencia de los inversores extranjeros directos. No se prevén privatizaciones, aunque Meloni insistió el 22 de enero en que el Tesoro podría recaudar 20.000 millones de euros en tres años mediante privatizaciones parciales que no pusieran en peligro el control del Estado. Tampoco ha habido ningún movimiento serio hacia la realización de los vastos activos inmobiliarios del Estado. Todo ello plantea la cuestión de cómo el Gobierno, que aprobó un presupuesto expansivo para 2024, pretende reducir -o al menos contener- su deuda bruta, que ronda el 140% del PIB. Esta semana, la OCDE advirtió de que Italia tendría que recortar el gasto, subir los impuestos o ambas cosas.

De todos los países europeos, Italia es, por una vez, uno de los que suscitan menos preocupación. Pero los mayores retos de su gobierno están en el futuro. Tiene que encontrar la manera de frenar la inmigración no autorizada si quiere tranquilizar a sus votantes, y gastar el dinero de la recuperación más rápido si quiere apaciguar a Bruselas. Pero, sobre todo, necesita una estrategia de crecimiento que no se limite a inyectar dinero de la UE en la economía. “Si no podemos elevar la tasa de crecimiento”, advierte Francesco Giavazzi, que fue asesor económico de Draghi, “tendremos problemas”.

Un tribunal canadiense dictaminó que el gobierno de Justin Trudeau no estaba justificado cuando utilizó amplios poderes para romper lo que el primer ministro llamó bloqueos de protestas “ilegales y peligrosos” en todo el país hace dos años.

The Guardian

Un tribunal federal concluyó el martes que la invocación por parte del gobierno de la Ley de Emergencias en respuesta a las llamadas protestas de los convoyes de libertad «no estaba justificada en relación con las limitaciones fácticas y legales relevantes que debían tomarse en consideración».

En su decisión, el juez Richard Mosley escribió que la medida era “irrazonable” y conducía a una infracción de la carta de derechos y libertades de Canadá.

En febrero de 2022, los camioneros y sus partidarios ocuparon Ottawa , la capital canadiense, durante casi un mes en una protesta por las órdenes de salud pública relacionadas con la pandemia de coronavirus. Los manifestantes también bloquearon cruces fronterizos clave con Estados Unidos.

Trudeau respondió invocando la Ley de Emergencias de 1988 por primera vez en la historia de Canadá , otorgando al gobierno federal amplios poderes, incluida la capacidad de prohibir reuniones en ciertos lugares y detener los esfuerzos de financiación colectiva para apoyar la protesta.

El primer ministro dijo que las medidas tendrían una duración limitada y sólo se aplicarían a regiones geográficas específicas. «No estamos impidiendo el derecho de la gente a protestar legalmente», afirmó, añadiendo que no se desplegaría el ejército. «La ley debe utilizarse con moderación y como último recurso».

Una investigación pública realizada en febrero del año pasado concluyó que el gobierno actuó apropiadamente cuando invocó la ley.

Pero la Asociación Canadiense de Libertades Civiles (CCLA) y la Fundación Constitución Canadiense solicitaron una revisión judicial, argumentando que el uso de la Ley de Emergencias por parte del gobierno violaba la carta de derechos y libertades del país.

Ewa Krajewska, abogada del CCLA, reconoció antes de la decisión del tribunal federal que para muchos las protestas y las medidas del gobierno para disolverlas eran un «recuerdo lejano».

“Pero es importante cuándo se puede invocar el acto”, escribió .

La decisión del tribunal federal pretende aclarar cuándo los futuros gobiernos podrían invocar la ley, pero los rivales políticos de Trudeau rápidamente se abalanzaron sobre el fallo.

“El juez dictamina que Trudeau violó la ley más alta del país con la Ley de Emergencias. Él provocó la crisis dividiendo a la gente. Luego violó los derechos de la Carta para reprimir ilegalmente a los ciudadanos”, publicó en las redes sociales el líder conservador Pierre Poilievre, que se reunió con los manifestantes durante el convoy .

Actualmente, los conservadores están muy por delante del Partido Liberal de Trudeau en las encuestas, de cara a las elecciones previstas para el próximo año.

En su decisión, el juez Mosley admitió que tenía más información a su disposición que la que tenían los funcionarios del gobierno cuando tomaron la controvertida decisión. Pero aun así consideró que el gobierno de Trudeau carecía de justificación suficiente.

Tras la decisión del tribunal, Chrystia Freeland, viceprimera ministra, dijo que el gobierno federal apelaría el fallo del tribunal y agregó que el gobierno mantiene su decisión de invocar la ley.

«La seguridad pública de los canadienses estaba amenazada, nuestra seguridad nacional, que incluye nuestra seguridad económica nacional, estaba amenazada», dijo. «Fue una decisión difícil de tomar».

El 17 de octubre de 2023 se suscribió en Barbados un acuerdo entre el régimen de Nicolás Maduro y la Plataforma Unitaria de Venezuela para la «Promoción de Derechos Políticos y Garantías Electorales para todos”. A tres meses de la firma, no se han observado avances significativos en los compromisos asumidos por el régimen de Maduro para mejorar las condiciones electorales en el país. Por el contrario, algunos de los derechos y garantías electorales han continuado deteriorándose. Esta situación ha generado preocupación, tanto en los sectores democráticos como en la comunidad internacional, ya que, con el paso del tiempo, las posibilidades de llevar a cabo elecciones presidenciales libres, justas y transparentes en 2024 disminuyen.

Por: Ramón Cardozo – DW

Un sistema electoral diseñado para mantenerse en el poder

El proceso de autocratización que Venezuela ha experimentado durante el siglo XXI ha estado estrechamente ligado a la cooptación del sistema electoral por parte del régimen chavista. Desde los primeros años de su mandato, Hugo Chávez, respaldado en su popularidad y en el fracaso de los sistemas de contrapeso institucional, comenzó gradualmente a manipular el sistema electoral venezolano para alinearlo con los intereses de permanencia indefinida en el poder de la Revolución Bolivariana. En la medida en que el chavismo fue perdiendo apoyo popular y, por ende, competitividad electoral, el número de irregularidades introducidas en el sistema electoral ha ido en aumento.

En el artículo «Democratic backsliding through electoral irregularities” (2020), el profesor Javier Corrales del Amherst College destaca cómo fue el deterioro progresivo del sistema electoral venezolano. Según Corrales, «cuando Chávez murió en 2013, el sistema estaba plagado de irregularidades. Maduro superó a Chávez en términos de número, frecuencia y gravedad de las irregularidades. Sin embargo, no empezó desde cero. Maduro agravó las irregularidades que heredó de la era Chávez: aumentó el número de irregularidades heredadas y creó nuevas irregularidades específicas de las elecciones”.

De acuerdo con este investigador, el punto de inflexión en la degradación del sistema fueron los resultados adversos que obtuvo el régimen en las elecciones parlamentarias del 2015: «Este resultado electoral llevó a Maduro a convertir un sistema electoral sesgado por el gobierno en un sistema electoral aún menos confiable que no se acerca en absoluto a cumplir con los estándares convencionales de estabilidad, libertad y justicia.”

En 2018, la falta de transparencia y garantías electorales alcanzó tal magnitud que los principales partidos de la oposición democrática se negaron a participar en la elección presidencial. En esa elección, la desconfianza ciudadana resultó en una abstención del 68%, la más alta en la historia del país. Los resultados de esta elección fueron desconocidos, no solo por la oposición, sino también por organismos internacionales como la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE), y por más de sesenta países.

En el Acuerdo de Barbados se lograron 15 compromisos sobre derechos y garantías electorales, con el objetivo de revertir en la medida de lo posible las injustas condiciones del modelo electoral construido por el chavismo a lo largo de los últimos 25 años. Sin embargo, hasta la fecha, se observa por parte del régimen de Maduro incumplimientos o retrasos significativos en varios aspectos cruciales de lo allí acordado.

Se mantienen las restricciones para la participación del candidato de la oposición
Uno de los incumplimientos más notorios del régimen respecto a los acuerdos de Barbados se relaciona con el compromiso de respetar la libertad de los sectores políticos para elegir a sus respectivos candidatos presidenciales y fomentar la autorización de todos los candidatos y partidos para participar en las elecciones de 2024.

Este compromiso implicaba la revisión de las medidas de inhabilitación política dictadas inconstitucionalmente por la Contraloría General de la República, especialmente en el caso de María Corina Machado, elegida de manera casi unánime en las primarias de la Plataforma Unitaria como la candidata presidencial de la oposición democrática para las elecciones de 2024.

Lamentablemente, el proceso establecido para la revisión de estas inhabilitaciones, lejos de ser expedito, parece haber sido diseñado con la intención de permitir al régimen aparentar cumplir con lo acordado, mientras en la práctica mantiene en suspenso indefinido la decisión. A más de un mes desde la solicitud de Machado ante el Tribunal Supremo de Justicia, los magistrados guardan silencio sobre la decisión que le permitiría inscribirse ante el CNE como candidata presidencial.

Fecha incierta de las elecciones presidenciales

Otro compromiso del acuerdo de Barbados fue llevar a cabo elecciones presidenciales durante el segundo semestre de 2024, conforme a lo establecido en la Constitución venezolana. Sin embargo, hasta el momento, ignorando los constantes reclamos de la oposición y diversas organizaciones de la sociedad civil, el Consejo Nacional Electoral (CNE) no ha anunciado la fecha específica. El desconcierto en el país se agrava con declaraciones recientes, como las de Diosdado Cabello, segundo hombre fuerte del régimen, quien el pasado 18 de enero manifestó la posibilidad de realizar los comicios presidenciales en marzo de este año.

Aunque la legislación electoral venezolana no establece un día específico para la celebración de las elecciones presidenciales, sí ordena que el candidato electo asuma el cargo el 10 de enero del primer año de su periodo gubernamental. Por esta razón, históricamente desde 1958, las elecciones presidenciales en Venezuela solían llevarse a cabo aproximadamente treinta días antes de la toma de posesión, es decir, a principios de diciembre del año anterior. Esta sana práctica, que brindaba al país certeza sobre este evento crucial, fue eliminada por el chavismo después de que perdiera las elecciones parlamentarias de 2015. Desde entonces, el régimen de Maduro ha manipulado de manera arbitraria la fecha y duración de los procesos electorales en el país.

Este lapso de 30 días, semejante al de la mayoría de los países del hemisferio, es un tiempo prudencial que facilita una transición ordenada del gobierno saliente al entrante; posibilita al presidente electo organizar su gabinete y permite preparar, de manera legal y administrativa, la toma de posesión. Por el contrario, un lapso excesivamente prolongado entre la elección y la toma de posesión podría conducir a una parálisis gubernamental, con una autoridad electa sin poder de facto y una autoridad saliente poco propensa a implementar nuevas políticas. Así mismo, un escenario de este tipo también eleva el riesgo de tensiones y conflictos políticos entre aquellos que buscan iniciar los cambios de inmediato y aquellos que podrían resistirse a ceder el poder.

El retraso en la fijación de la fecha de los comicios presidenciales conlleva también la demora en la publicación del Cronograma Electoral, donde se detalla la duración del ciclo electoral, así como cada una las actividades, actos y procedimientos involucrados en él. A medida que se retrasa la publicación del calendario electoral, aumenta el riesgo de que la duración del ciclo electoral resulte insuficiente para desarrollar adecuadamente el proceso electoral. La experiencia indica que la duración aproximada del ciclo electoral debería ser de seis meses.

Para el profesor Héctor Briceño, de la Universidad de Rostock y el CENDES UCV, experto en materia electoral, «dentro de las actividades electorales que podrían resultar gravemente afectadas por la falta de tiempo destaca la actualización del Registro Electoral (RE), ya que mientras menos tiempo se disponga, menor es la probabilidad que hay de subsanar el enorme rezago del RE”. Según Briceño, la segunda actividad en riesgo «sería la campaña institucional para promover el voto, sobre todo, teniendo en cuenta que al CNE no tiene interés en generar confianza en el proceso electoral, dado que la abstención beneficia al gobierno. También la falta de tiempo sería muy perjudicial para realizar adecuadamente las auditorías a todo el sistema electoral automatizado, el cual se extiende desde el servicio electoral obligatorio hasta el proceso de conteo y totalización, así como las máquinas del sistema de autenticación y votación. Todo ello supone la actualización y revisión de más de 30.000 máquinas que son utilizadas durante las distintas etapas del ciclo electoral”.

El enorme rezago en la actualización del Registro Electoral

Según la oenegé Voto Joven, aproximadamente 3.5 millones de nuevos votantes no están inscritos en el Registro Electoral (RE), mientras que la oenegé Súmate estima que hay 2.5 millones de ciudadanos que necesitan actualizar sus datos de residencia en el RE. Aunque la legislación electoral establece que el RE es continuo, en la práctica no lo es. Esto se debe a que los ciudadanos a menudo enfrentan dificultades para registrarse o actualizar sus datos, ya que solo pueden hacerlo en las Oficinas Regionales del CNE, ubicadas en las capitales estatales, las cuales detentan poder discrecional para decidir cuándo aceptar inscripciones y modificaciones.

En el caso de los millones de venezolanos que han migrado en los últimos años, la inscripción o actualización en RE se hace todavía más cuesta arriba. La plataforma R4V calcula el número de migrantes venezolanos en 7,7 millones de personas, de los cuales se estima que el 68,98% son mayores de 18 años. Sin embargo, apenas el 2% de ellos (107.904) se encuentran inscritos en el Registro Electoral en el exterior. Este elevado rezago obedece a las dificultades de los ciudadanos para cumplir con los requisitos impuestos en la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE), a fin de poder ser considerado un elector en el extranjero, y al hecho de que el Sistema de Registro Electoral de múltiples consulados venezolanos se encuentra desactivado desde hace varios años.

El experto Briceño advierte que, «dado que el CNE tiene la obligación de publicar un Registro Electoral Preliminar en los 30 días siguientes a la convocatoria de las elecciones, de acuerdo con el artículo 35 de la LOPRE, el considerable retraso del RE solo podría subsanarse a tiempo si se inicia lo antes posible campañas de promoción de inscripción, así como jornadas extraordinarias de inscripción y actualización en todo el territorio nacional y en el extranjero”. Sin embargo, a pesar de los reiterados reclamos de la sociedad civil, el CNE no está dando señales de estar interesado en resolver este problema.

Continúa avanzando la hegemonía comunicacional estatal y el cierre del espacio cívico

En los últimos 25 años, el régimen chavista en Venezuela ha consolidado un sistema hegemónico de control de la información mediante leyes inconstitucionales, el cierre de medios independientes, bloqueo de portales no afines y políticas de censura y persecución. Este modelo impacta significativamente los procesos electorales del país, tal como lo han señalado informes de organizaciones internacionales como la OEA y la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU.

A pesar de haber acordado en Barbados, promover el equilibrio en los medios de comunicación públicos y privados, el régimen de Maduro ha mantenido su política de censura, ataques y persecución al periodismo independiente, intensificada durante eventos electorales como la Primaria de la oposición y el referéndum consultivo sobre el Esequibo.

Por otra parte, la Asamblea Nacional chavista anunció que tiene previsto sancionar próximamente el proyecto de «Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de las Organizaciones No Gubernamentales y Afines». En un comunicado conjunto, 230 oenegés expresaron su total rechazo a esta norma, advirtiendo que provocaría «el cierre definitivo y la militarización del espacio cívico venezolano». Asimismo, señalaron que esta ley impactaría «profundamente las condiciones para el próximo proceso electoral en el país. La garantía de elecciones justas y democráticas no solo implica permitir la participación sin restricciones de candidatos, sino también mantener una sociedad civil vigorosa y robusta que pueda ejercer contraloría ciudadana y fomentar el derecho al voto».

Si el régimen de Nicolás Maduro continúa, como hasta ahora, sin mostrar una verdadera voluntad para dar cumplimiento a lo acordado en Barbados y, por el contrario, sigue avanzando en su ruta autocrática, será imposible llevar a cabo una elección competitiva y justa que pueda ofrecer una salida pacífica a la grave crisis venezolana.

El mandatario estadounidense Joe Biden viajó a Virginia (este) con su vicepresidenta Kamala Harris para defender en un mitin el derecho al aborto, amenazado o ya prohibido en gran medida en algunos estados gobernados por los republicanos.

Red State / Infobae

El derecho al aborto, la inmigración y la inflación se perfilan como los principales temas de estas elecciones en un país todavía muy polarizado.

“Donald Trump es el principal responsable de quitar esta libertad en Estados Unidos”, afirmó en un discurso interrumpido varias veces por manifestantes propalestinos que protestaban contra la ofensiva israelí en Gaza.

Cerca de diez personas, que terminaron expulsadas del recinto, proclamaron eslóganes a lo largo de la intervención de Biden.

“Esto nos va a llevar un tiempo. Tenían todo esto planeado”, remarcó Biden entre las diferentes interrupciones, en las que el público también mostró su apoyo al mandatario mientras él permanecía en silencio, según informó la Casa Blanca.

Los manifestantes pro-Hamas interrumpieron el discurso del presidente varias veces, convirtiendo todo el evento en un circo, y fue entonces cuando Biden hasta negó resultados electorales.

El caos continuó a partir de ahí. Biden fue interrumpido no una, ni dos, sino al menos 13 veces . Se puso tan de mal humor que empezó a murmurar su viejo pilar de no saltar. Finalmente, el Servicio Secreto tuvo que rodearlo para poder garantizar su seguridad al salir del escenario.

Estados Unidos expresó este martes su “profunda preocupación” por las órdenes de arresto y las detenciones por parte de la dictadura de Maduro de al menos 33 venezolanos, entre ellos opositores, activistas, ex militares y periodistas.

Infobae

“Las detenciones sin el debido proceso van en contra del espíritu del acuerdo de hoja de ruta electoral de octubre de 2023 firmado entre la Plataforma Unitaria y representantes de Nicolás Maduro”, señaló Matthew Miller, portavoz del Departamento de Estado.

Ese acuerdo, que comprometía a Maduro a facilitar unos comicios limpios, llevó a Estados Unidos a suavizar algunas de las sanciones que había impuesto al régimen chavista.

El gobierno de Joe Biden ha estado vigilando de cerca el cumplimiento de los compromisos por parte de los chavistas y ha advertido que las acciones que vayan en contra del espíritu y la letra del Acuerdo de Barbados tendrán consecuencias.

En un comunicado difundido este martes, Estados Unidos reclamó “el cese del hostigamiento político, incluidos los ataques a las sedes de campaña de la oposición y todos los intentos de ahogar las aspiraciones democráticas del pueblo venezolano con miedo e intimidación”.

“Instamos a Maduro y sus representantes a adherirse al acuerdo de la hoja de ruta electoral, incluso anunciando un cronograma claro para las elecciones presidenciales de 2024, y a restituir a todos los candidatos políticos”, se lee en el texto.

Por su parte, el fiscal general impuesto por la dictadura de Maduro, Tarek William Saab, informó el lunes que más de treinta personas, entre civiles y militares, fueron detenidas en Venezuela desde mayo de 2023 por su presunta participación en cinco planes conspirativos, que incluían el asesinato de Maduro y ataques a instalaciones militares.

Estas detenciones se producen una semana después de que el régimen chavista anunciara ante el Parlamento que habían neutralizado cuatro “conspiraciones golpistas”.

La candidata presidencial de la principal coalición opositora, María Corina Machado, calificó estos planes como “tramas surrealistas y delirantes”.

El partido Vente Venezuela, liderado por la candidata presidencial opositora María Corina Machado, denunció que fue detenido por la Guardia Nacional Bolivariana Guillermo López, uno de los jefes regionales del comando de campaña opositor.

Infobae

“Guillermo López, jefe del Comando de campaña #ConVzla en Trujillo, también fue detenido este #23Ene, por cuerpos represores a través de su Plan Furia Bolivariana. Con la detención de López, asciende a 3 los dirigentes secuestrados por el régimen”, precisó el movimiento político en un mensaje a través de la red social X.

El régimen de Nicolás Maduro detuvo este martes al dirigente opositor Juan Freites, según informó el Comité de Derechos Humanos del partido opositor Vente Venezuela, de la candidata presidencial María Corina Machado.

“Alerta. El régimen detiene a Juan Freites (@juanfreites), coordinador estadal de @VenteVargas y jefe del Comando de Campaña”, indicó DDHH Vente Venezuela su cuenta en la red social X, antes Twitter.

Y agregó: “Funcionarios llegaron a su casa en Vargas y se lo llevaron a la fuerza este 23 de enero. ¡Basta de persecución política!”.

“Juan Freites, Luis Camacaro y Guillermo López no sólo fueron arbitrariamente detenidos, sino que además están siendo sometidos a desaparición forzada desde hace varias horas. El régimen es responsable de su integridad física. ¡Exigimos su libertad inmediata!”, señaló el partido en otra publicación.

Testigos indicaron que el político, que este martes tenía un evento en Caracas junto a María Corina Machado, fue detenido aparentemente por miembros de la DGCIM (la Dirección General de Contrainteligencia Militar).

Lo subieron a una camioneta y se lo llevaron con destino desconocido hasta el momento, informó desde el lugar de los hechos la cuenta Pitazo Vargas, replicada por Vente Venezuela.

Este hecho sucede luego de que Machado calificara el lunes como “tramas surrealistas y delirantes” los planes conspirativos denunciados por la Fiscalía, que incluían el asesinato del dictador Nicolás Maduro y asaltos a instalaciones militares.

“Durante toda la noche, mientras el párroco sufría en su dormitorio del primer piso, presa de terribles dolores, la policía disparó contra la iglesia para dar la impresión de que allí había grupos atrincherados (…).Pero Monseñor Carrillo, a pesar de su estado, sabía que aquel asedio no podía durar mucho tiempo. Así fue: El heroico pueblo de Caracas, con piedras y botellas, descongestionó el sector a la mañana siguiente. Horas después, el párroco experimentó una inmensa sensación de alivio. La misma sensación de alivio que experimentó Venezuela. Era la madrugada del 23 de enero. El régimen había sido derrocado”

Gabriel García Márquez. CUANDO ERA FELIZ E INDOCUMENTADO.

Por Cristóbal Fernández Daló

La huida de Marcos Pérez Jiménez a las tres de la mañana del 23 de enero de 1958, dio comienzo al periodo de mayor estabilidad política e institucional de nuestra historia.

Durante las cuatro décadas siguientes Venezuela se transformó en un referente en materia de convivencia política, libertad de cultos, participación electoral, expansión educativa y movilidad social.

No faltaron errores, injusticias, ni abusos, pero el equilibrio de poderes, el método de representación proporcional para elegir los cuerpos legislativos y la amplia y activa presencia de los medios de comunicación ayudaban a corregir, a castigar, a desvelar y ( quien sabe si en mayor proporción) a disuadir.

Por primera vez (y fueron varias) vimos a un Presidente de la República entregando pacíficamente el mando a un adversario político.
Fuimos testigos del enjuiciamiento de Presidentes, ministros y otros altos funcionarios.

Por otro lado solo excepciones aisladas confirmaban una regla: La competencia política podía ser dura pero civilizada.

Sabemos que la Venezuela de hoy es muy distinta de aquella y , lamentablemente, para mal. Sabemos, también, y no debemos olvidarlo, que fuimos mejores y que podemos, no sólo pasar la actual página de nuestra historia, sino superar lo que fuimos.

Están dadas las condiciones.

Las Condiciones Objetivas

El análisis marxista exalta religiosamente la influencia de la realidad material de una sociedad en su devenir.

Descartando esa propensión determinista, es muy claro que un hecho histórico está condicionado por los factores políticos, sociales, económicos y geopolíticos que caracterizan su entorno.

Solo que estos no son siempre detectados por la simple observación.

El discurso de Marcos Pérez Jiménez el 19 de abril de 1957, reflejaba la percepción superficial de cualquier observador: Cuatro años continuos de crecimiento macroeconómico, basados en una alta demanda petrolera con una Europa en reconstrucción, precios relativamente altos ( en céntimos para la época) con el añadido de la crisis iraní (1951-53) , el cierre del canal de Suez en 1956 y, ese mismo año el otorgamiento de nuevas concesiones a las empresas petroleras.

Pero, por un lado, el clima de boato que reflejaba una importante pero pequeña clase media urbana, no rociaba pizcas de riqueza a ese 70% de la Venezuela rural, parte de la cual , producto de la migración interna provocada por las luces citadinas, generaba importantes cordones de miseria.

La geopolítica también estaba reclamando su cuota. En plena guerra fría, Truman (Demócrata) y Eisenhower ( Republicano) respaldaron a impresentables tiranuelos con la única condición de jurar vocación anticomunista.

No obstante, Eisenhower fue un poco más exigente: Primera condición :Si eres anticomunista, pero atacas mis intereses, prefiero a otro en tu lugar, y en 1955 , Juan Domingo Perón era derrocado en Argentina.

Segunda condición, si el descontento que causas internamente pone en riesgo la estabilidad en mi patio trasero, dejemos que otro asuma la tarea: En 1956, en Perú, Odría entregaría el poder . Un año después le tocaría a Rojas Pinilla en Colombia.

En el vecindario ardían las barbas.

Las condiciones subjetivas

La reapertura del canal de Suez y el descenso en varios céntimos del precio del barril petrolero, sirven para terminar de describir la situación de entorno desarrollada en las líneas anteriores: Por primera vez en cuatro años consecutivos, la dictadura ve un freno en su flujo financiero y esto se refleja en retraso en los pagos a proveedores.

A partir de aquí, cobran importancia las condiciones subjetivas, menospreciadas en la concepción de Marx, pero validadas en la práctica concreta.

Ahora es el enfoque de Shakespeare, centrado en los personajes, el que toma el mando y comienza con un simple acto religioso: En la conmemoración del 1 de mayo, día del trabajador, Monseñor Arias Blanco, Arzobispo de Caracas pronuncia su famosa pastoral severamente critica al régimen y esta, impresa, circula de mano en mano, dinamizando la calle. El régimen lo toma como una respuesta al discurso Presidencial de tres semanas antes y procede en consecuencia.

La persecución a sacerdotes, causa una indignación inconmensurable y los actores políticos, reducidos por la larga represión se reactivan: En junio los cuatro partidos (AD,COPEI, URD y PCV) deciden sumar esfuerzos constituyendo la Junta Patriótica y pronto da inicio a una febril actividad de volanteo clandestino.

Después se sabría que el presidente de la Junta Patriótica era Fabricio Ojedal militante discreto de URD y corresponsal de el diario El Nacional en el Palacio de Miraflores.

El 4 de noviembre el régimen anuncia la violación de su propia constitución: El 15 de diciembre se realizaría un plebiscito para renovar el mandato de Pérez Jiménez, sin competencia ni rival.

El acto más importante del cierre de año fue la huelga universitaria del 21 de noviembre, en medio de un llamado a la abstención que obligó al gobierno a falsear resultados.

El 31 de diciembre la gran fiesta de fin de año en Miraflores no daba lugar a dudas acerca de la eternidad de la tiranía.

Tres semanas de vértigo

El mayor Martín Parada salió de Miraflores, después del abrazo de año nuevo, rumbo a Maracay. Había sido piloto del Avión Presidencial ( la “vaca sagrada”) y dirigió el sorpresivo alzamiento de ese primer día del año. Era el jefe del brazo aéreo de la conjura y además de bombardear fallidamente a Miraflores ( no estallaron las bombas), logró hacerse fuerte en la importante plaza de Maracay.

En Caracas el Mayor Hugo Trejo intentó con sus blindados reforzar Maracay. Pero fue apresado en Los Teques. Los jefes del movimiento en Maracay decidieron, al día siguiente huir a Bogotá en el avión Presidencial.

Pero la derrota de los rebeldes abrió la brecha de la desconfianza entre los jefes civiles y militares de la dictadura. Destituciones, persecuciones y exilios ( destacando a Vallenilla Lanz y Pedro Estrada, jefes civiles de la represión, purgados entre el 10 y el 11 de enero) pusieron al desnudo unas debilidades desconocidas y el activismo de calle desbordó a un aparato represivo desmoralizado.

El manifiesto de los intelectuales del 15 de enero y la huelga de prensa del 20, fueron el preludio de la gran huelga general convocada para el 21 al mediodía.

La cita de García Márquez rinde homenaje al ente encargado de convocarla: Los campanarios de todo el país sonaron al unísono a las 12 en punto, con las cornetas de los automóviles haciéndoles el coro. Desde ese momento, mientras los piquetes populares mantenían el jaque permanente a punta de peñones y molotovs, la medición de fuerzas militares pronunciadas, llevó a Llovera Páez ( segundo hombre de la dictadura) a darle un consejo decisivo al máximo jefe: “¡ Vámonos, Marcos, que pescuezo no retoña!”.

El siguiente viaje de la “vaca sagrada” , regresada por el gobierno de Colombia varios días antes, ponía fin a una dictadura sangrienta y corrupta y abrió un nuevo capítulo de nuestra historia.

Poco más de un mes ha pasado desde que se produjo el indulto del “diplomático” Alex Saab. Previamente, “The Office of the Pardon Attorney”, que es la oficina dependiente del Ministerio de Justicia de Estados Unidos, encargada de asistir al presidente en el ejercicio de la gracia de indulto, tuvo listo el trámite con la celeridad requerida, para que Biden, ejerciendo su facultad señalada en el Artículo Dos de la Constitución de los Estados Unidos de América, le confiriera el inesperado Pardon al empresario colombiano. Todo un trago amargo que dejó perplejos a los venezolanos en plenas navidades. San Nicolás haciendo de las suyas.

Para el presidente norteamericano no era novedosa esta modalidad con el régimen, anteriormente ya había indultado de buena nota a los sobrinos de la pareja presidencial. De manera que pareciera cosa de “coser y cantar”, tanto para Mr. Biden como para Maduro. La sinergia se hizo de nuevo presente en el más alto nivel en un acomodo inusitado. El propio “do ut des” de la política en su estado más sublime. Sin embargo, cuantificar y cualificar los beneficios para cada uno, en el corto y mediano plazo, no es tarea fácil. De seguro, ambas partes han tenido presente la máxima que se le atribuye a Sun Tzu, quien sostenía que: “El arte de la guerra se basa en el engaño”.

No nos referimos al canje, propiamente dicho. De lo que se trata es de ponderar las consecuencias que en lo inmediato generarán estos acuerdos directos, sin intermediarios. Sin duda, el tema del mercado petrolero y el levantamiento de sanciones, con sus matices, copan la escena. México y Barbados no han marcado pauta en este lance. Por un lado, de hecho, se están abriendo las compuertas para la participación de empresas estadounidenses, asiáticas y europeas; y, por otro, se perfila un alivio sostenido de las sanciones económicas. Aún nada firme de la ruta electoral y las elecciones libres.

En ese marco, cabría entonces preguntarse por la eliminación de las sanciones personales, que es para los sancionados el meollo, lo que les quita el sueño. Más que las económicas. Pareciera que el indulto es la única vía posible para dejarlas sin efecto. Recordemos que la lista de los principales afectados es larga (más de 11), difícilmente manejable para pretender una especie de indulto en masa, en lo que pareciera el último autobús de quienes saben que este régimen tiene fecha de vencimiento. Saben que no son eternos, como lo entendió el desaparecido exvicepresidente y exministro petrolero que se alzó con todo, hasta con el queso que había en la mesa.

Todo esto representa para ambas partes un gran escollo; para Mr. Biden, a quien le quedan escasos 10 meses en el poder, le urge exhibir algunos logros y no cargar con enormes costos políticos que afecten su hipotética reelección. Trump lo dejaría en terapia intensiva. El indulto masivo no es una opción y todo apunta a que en esa carrera contrarreloj solo pudiera colarse lamentablemente un beneficiario: el candidato presidencial Maduro, quien por lo demás, con este propósito, jugando con las cartas marcadas, estaría supuestamente dando a cambio luz verde a la habilitación de María Corina.

De manera que las consecuencias serán muy relevantes y difíciles de sortear, especialmente para Maduro, quien tendrá que lidiar con aquellos quienes también se considerarían “indultables”, como Cabello y Padrino. Ni los ciudadanos norteamericanos, ni los venezolanos digeriríamos de buena gana cualquier indulto, menos uno colectivo; por lo pronto, pareciera que con Biden “The Office of the Pardon Attorney” would process only one y para los demás caldo de sustancia. Con Trump ni se diga, never in the life.

Víctor A. Bolívar

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