Armando Esteban Quito

Siempre se habla del Club de los 27, el de los rockeros que murieron a esa edad, prematuramente, debido a los excesos. Hendrix, Janis Joplin, Morrison, Kurt Cobain, Amy Winehouse. Hubo una época que ser estrella de rock significaba un riesgo de vida importante, era una profesión sin atisbo de longevidad. En 1973, la revista británica NME hizo una encuesta algo macabra. Preguntó a sus lectores que músico de rock tenía más posibilidades de morir durante el siguiente año. Hubo un ganador por una mayoría abrumadora: Keith Richards.

Por: Matías Bauso – Infobae

Eso fue hace exactamente medio siglo. Hoy, Keith Richards, ingresa a otro club, inimaginable, tiempo atrás. El Club de los 80. Rockeros en la tercera edad que están lejos de jubilarse, que se mantienen activos y siguen deslumbrando sobre los escenarios después de cumplir 80 años. La nómina de socios es bastante exclusiva: Paul McCartney, Ringo Starr, Mick Jagger, Bob Dylan, Roger Waters, Willie Nelson (músico country pero con actitud rockera que en realidad es el único miembro del Club de los 90) y, con la membresía en disputa por su estado letárgico desde hace muchos tiempo, Brian Wilson (Roger Daltrey, Pete Townshend y Rod Stewart esperan en la puerta).

Si alguien se hubiera dormido hace 50 años y se despertara hoy y fuera obligado a adivinar que músicos de los que triunfaban en ese momento, se mantienen activos hoy, jamás mencionaría al guitarrista de los Rolling StonesKeith Richards siempre fue el sinónimo del exceso, del desborde. Si ya parece un milagro que cualquier persona esté rockeando en un escenario a los 80, mucho más lo parece en el caso del guitarrista de los Stones.

Los excesos de Keith

Keith Richards es la norma Iso 9000 de lo salvaje en el rock. Es como si el lema de sexo, drogas y rock & roll hubiera sido inspirado en su figura. El arquetipo sobre el que se moldearon varias generaciones de músicos. Alguna vez, Robin Williams dijo que el estilo de vida de Keith “hace parecer a Ozzy Osborne como un pobre amish”. Es el sinónimo del desborde, del exceso, de lo incontrolable. Pero, por supuesto, y antes que eso, es el sinónimo del guitarrista. Miembro de uno de los binomios creativos más influyente de los últimos sesenta años, es el motor de la banda de rock más grande de todos los tiempos. Sus riffs son adictivos, impulsan las canciones y fueron copiados por miles de guitarristas que le siguieron.

Tal vez lo que hace único a los Stones no haya sido Jagger (o al menos no sólo él) sino la manera en que Richards metabolizó el blues, a Jimmy Reed y a Chuck Berry y lo convirtió en algo nuevo, diferente. Richards es el sonido de los Stones. Y, también, su alma.

Contaremos las historias más impactantes, las más escandalosas, las más divertidas porque son atractivas e interesantes, porque pintan al personaje, sin olvidar jamás que es uno de los grandes músicos de la historia del rock. Puede haber guitarristas más dúctiles que él, con mayor destreza, con mejor digitación, pero pocos tiene el impuso y transmiten como Richards. En el gran Panteón de los Riffs del Rock, encabezado por Satisfaction, en los primeros lugares están los de Gimme Shelter, Jumpin’ Jack Flash, Brown Sugar, Paint It Black y Star me Up entre muchísimos otros.

La formación original de los Rolling Stones: Bill Wyman, Brian Jones, Keith Richards, Mick Jagger y Charlie Watts. De ellos sólo Jagger y Richards permanecen en la banda (Fiona Adams/Redferns)La formación original de los Rolling Stones: Bill Wyman, Brian Jones, Keith Richards, Mick Jagger y Charlie Watts. De ellos sólo Jagger y Richards permanecen en la banda (Fiona Adams/Redferns)

Aún en un medio habituado a los consumos desaforados, Keith Richards fue un épico abusador de sustancias. Primus inter pares. Marihuana, cocaína, heroína, ácido, mescalina, pastillas de todo tipo, scotch, toneladas de bourbon, cada una de las bebidas blancas alguna vez destiladas. Tomó, fumó, esnifó y se inyectó todo lo imaginable. Y alguna que otra cosa inimaginable también. Como, por ejemplo, las cenizas del padre.

Las historias de Richards

Keith contó la historia varias veces y fue cambiando de versión. La primera vez lo hizo en una entrevista con NME en 2007. Narró directamente que luego de cremado el padre y antes de arrojar sus cenizas, esnifó una línea de ellas, que en ese momento pensó que se había metido tantas cosas en el cuerpo, que por qué no meterse un poquito de su papá. Tiempo después negó esos dichos ante el escándalo que se produjo. Contó que cuando lanzó hacia un árbol las cenizas de su progenitor, siguiendo su último deseo, el viento llevó algunas hacia él que las aspiró sin querer. La tercera y definitiva versión la dio hace unos años, es una síntesis de las anteriores y suena más que verosímil. Dijo que en el trámite de preparar las cenizas para lanzarlas en el roble favorito de su papá, algunas cayeron sobre una mesa y que se formó una especie de línea, como las que tantas veces se llevó a su nariz. No aguantó la tentación y aspiró con ganas lo que quedaba de su padre.

Para muchos su supervivencia es un milagro. Pero tal vez tenga una explicación: su adicción mayor es a la guitarra, al público, a los escenarios.

Una clave un poco más profana es una en la que insiste en sus muy buenas memorias tituladas Vida. Siempre tomó cocaína de primera calidad, farmacéutica. Eso no quita que alguna vez haya estado a punto de morir por consumir heroína que estaba mezclada con estricnina.

De todas maneras, Keith siempre dijo que sus problemas principales no fueron con las drogas sino con los policías.

A fines de los sesenta, Richards se había comprado una mansión en Sussex. Una tarde estaba junto a Jagger y Marianne Faithfull. Hacía días que consumían ácido y alcohol. De pronto alguien golpeó la puerta. “Había unos duendes en la puerta. Me sorprendió”. En realidad se trataba de una brigada policial. A partir de ese momento, excepto el arresto y las acciones judiciales posteriores, el resto es leyenda. Se dice que estaban todos desnudos y que Marianne Faithfull tenía una barra de chocolate Mars en alguna cavidad de su cuerpo.

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La dictadura venezolana reiteró este domingo, a través del ministro de Defensa, Vladimir Padrino, que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) está “preparada” para “cualquier escenario” en medio de la disputa con Guyana por el Esequibo, luego de que ambos países se reunieran el jueves y acordaran no amenazarse ni utilizar la fuerza.

Infobae

“Se logró volver a la senda del diálogo para dirimir el conflicto por el territorio Esequibo. Ello (…) no significa en lo absoluto una mínima renuncia a nuestro reclamo, a nuestro no reconocimiento de la Corte Internacional de Justicia en este asunto y mucho menos significa que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana no esté preparada para cualquier escenario”, dijo Padrino.

En un acto en homenaje al Libertador Simón Bolívar, transmitido por el canal estatal VTV, señaló que, en “la actualidad, la convulsa geopolítica mundial, marcada” por la “carrera por los hidrocarburos, vuelve a colocar a la rica” zona en cuestión y sus mares “en la mira de los poderes imperiales”, que “para evitar su decadencia, están dispuestos a las más viles acciones”.

“Nosotros, sencillamente, estaremos aquí preparados para cualquier situación de esta naturaleza”, aseguró el también vicepresidente sectorial de Soberanía Política, Seguridad y Paz, quien agregó que se mantendrán “alertas” ante esta situación, en la que “transnacionales, que actúan como un Estado dentro de otro Estado, tienen sus manos metidas”.

Padrino participó el sábado en un encuentro con el dictador Nicolás Maduro, quien expresó que su país “está dando” una “batalla histórica” para recuperar la Guayana Esequiba (como la llama el régimen venezolano) y señaló que la reunión del jueves en San Vicente y las Granadinas con su homólogo guyanés, Irfaan Ali, fue un “hito especial en el camino hacia la reivindicación” de los “derechos históricos” de Venezuela.

En la reunión del jueves, ambos países también se comprometieron a continuar con “el diálogo sobre cualquier otro asunto pendiente de importancia mutua” y a abstenerse “ya sea de palabra o de hecho, de intensificar cualquier conflicto o desacuerdo derivado de cualquier controversia”.

La controversia escaló luego de que Venezuela aprobara el 3 de diciembre en un referendo unilateral -que pretendía fuera vinculante- anexionarse la zona disputada, un territorio de casi 160.000 kilómetros cuadrados, y ordenara el asentamiento de una división militar cerca del área en litigio, sin incursiones de momento.

Las claves para conocer el Esequibo

Cuando Venezuela se independizó oficialmente de España en 1811, el Esequibo estaba bajo su dominio pero, años después, los británicos tomaron posesión de algunos territorios, que fueron ampliando hasta conformar la llamada Guayana Británica.

Ante el rechazo de Venezuela, la disputa se resolvió mediante un arbitraje internacional, que en 1899 estipuló con el llamado Laudo Arbitral de París que el territorio quedaba bajo dominio británico.

Venezuela declaró nulo décadas después el fallo y firmó con el Reino Unido el Acuerdo de Ginebra de 1966, que determinó crear una comisión para resolver la controversia. Ese mismo año, tras obtener su independencia de Reino Unido, Guyana pasó a controlar el Esequibo.

El caso está en la actualidad ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Guyana asegura que respetará la resolución del tribunal internacional, pero Venezuela rechaza que el mismo tenga competencia para dirimir sobre la disputa.

Unas 125.000 personas viven en el Esequibo, de los 800.000 habitantes que tiene Guyana, en su mayoría miembros de la comunidad indígena arawako.

Otros grupos indígenas que pueblan el territorio son los arekuna, akawaio, kariña, makushi, patamuná, sarao, wapishana y wai wai.

El idioma predominante es el inglés, como en el resto de Guyana, pero las comunidades indígenas tienen asimismo sus propias lenguas.

Es un territorio de 159.500 kilómetros cuadrados, que abarca dos terceras partes de Guyana y prácticamente seis de las diez regiones que componen el país.

La totalidad de las regiones de Barima-Waini, Pomeroon-Supenaam y Cuyuni-Mazaruni se encuentran en este territorio, así como gran parte de las regiones de Alto Takutu-Alto Esequibo, Potaro-Siparuni e Islas Esequibo-Demerara Occidental.

Está región selvática, situado al oeste del río Esequibo, hace frontera con Venezuela, que denomina a la zona Guayana Esequiba, y con Brasil.

El Esequibo posee reservas minerales de oro, bauxita, diamantes, cobre y hierro, entre otras, albergando la mina de oro Omai, una gran fuente de ingresos para Guyana.

También cuenta con una variada flora y fauna, importantes recursos hídricos y un terreno fértil que le otorga gran potencial agrícola.

Sus aguas territoriales contienen grandes reservas de petróleo y gas natural, la mayoría concentradas en el bloque Stabroek.

Desde que en 2015 la estadounidense ExxonMobil descubriera crudo en esa zona, Guyana ha pasado de ser uno de los países más pobres de Suramérica al de mayor crecimiento económico del mundo (57,8 % en 2022).

Estas reservas, que se estiman en unos 11.000 millones de barriles de petróleo, fomentaron, junto a cuestiones políticas, que las tensiones entre Georgetown y Caracas por Esequibo aumentaran hasta llegar a la actual crisis.

El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, parece estar avanzando en la dirección de anexar el área del Esequibo de Guyana y convertirla en otro estado de Venezuela.

Por: Luis Fleischman – Infobae

Aunque Maduro aún no ha arrebatado esas tierras a Guyana, ha realizado un referéndum (de baja participación) que aprobó dicha anexión. Asimismo, nombró un gobernador para el futuro territorio incautado.

En los primeros días de diciembre, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) reafirmó que el territorio pertenece a Guyana y que Venezuela no debe anexarse la región del Esequibo.

Maduro pretende recuperar legitimidad apelando al nacionalismo venezolano detonando un conflicto internacional del mismo modo que lo hizo la dictadura militar argentina en 1982 cuando invadió las Islas Malvinas, territorio bajo soberanía británica. Venezuela hoy, como Argentina en aquel entonces, sufre una profunda crisis de legitimidad y gobernanza.

Otra razón que dio lugar a este paso es la economía. Aunque la disputa legal comenzó hace más de cien años, la cuestión se reavivó cuando Exxon Mobile descubrió grandes depósitos de petróleo en la región. La situación económica de Venezuela está en crisis y busca mejorarla mediante una invasión de este territorio rico en minerales y petróleo.

La medida de Venezuela es una violación del derecho internacional. Como se esperaba, el presidente Lula Da Silva de Brasil, quien ha sido un importante apologista y facilitador de la dictadura venezolana, instó a Guyana a aceptar conversaciones bilaterales con Venezuela para negociar el futuro de la región.

Acto seguido, lideres de Guyana y Venezuela se reunieron en St. Vincent y al final de la reunión se comprometieron a que ninguna de las partes usaría la fuerza. Sin embargo, no llegaron a ningún acuerdo. Prometieron reunirse nuevamente en Brasil en tres meses.

Semejante paso constituye una concesión a la agresión de Maduro. No está claro por qué Guyana debería negociar su territorio. Cualquier concesión territorial a Venezuela sería rendirse ante un peligroso enemigo de la democracia y la estabilidad regional.

Estados Unidos advirtió a Venezuela de no atacar a Guyana al realizar ejercicios de vuelo militares conjuntos con este último.

Esperemos que Venezuela no lleve a cabo la anexión de la zona del Esequibo. Sin embargo, si Venezuela procede con su belicosa acción, Estados Unidos tendrá que reaccionar enérgicamente.

La crisis Venezuela-Guyana sería comparable a la crisis Irak- Kuwait de 1990-1991.

Al igual que como Venezuela pretende proceder, Irak invadió Kuwait en 1990 para hacerse con el control del suministro de petróleo y mejorar su situación económica que sufrió después de la guerra contra Irán. Una medida así habría afectado los precios del petróleo, fortalecido el dominio de Sadam Husein en Medio Oriente y amenazado a países como Arabia Saudita y otras naciones del Golfo Pérsico.

En el caso que aquí estamos tratando, no sería diferente. La compañía petrolera estadounidense ExxonMobil descubrió depósitos de petróleo en Esequibo y continúa desarrollando la industria en la zona. La petrolera Chevron opera importantes proyectos energéticos en Venezuela y Guyana. Maduro ya advirtió a estas empresas que abandonaran la zona en un plazo de tres meses.

En caso de que las negociaciones fracasen y Venezuela proceda a apoderarse de la zona que representa dos tercios del territorio total de Guyana, se desataría una seria crisis.

La Administración Biden debería primero formar una coalición de países latinoamericanos que se opongan a tal medida. Es de suponer que tal presión regional no necesariamente persuadiría al régimen venezolano.

Si Maduro rechaza la diplomacia e invade Guyana, Estados Unidos debería movilizar sus fuerzas navales y enviar un mensaje al ejército venezolano de que tiene la intención de intervenir, y por su seguridad, los oficiales y soldados deben rendirse antes de que sea demasiado tarde. Si lo hacen, sería ideal. Si no lo hacen, se deberían llevar a cabo acciones militares, particularmente desde el aire para convencer a los militares venezolanos y sus paramilitares que ya no les conviene seguir manteniendo su lealtad al régimen Bolivariano.

El mundo se enfrenta hoy en día a un caos colosal.

Rusia ha asumido un papel demasiado agresivo en el mundo al atacar a Ucrania, proteger al régimen de Assad, fortalecer las relaciones militares con Irán y ponerse del lado del grupo terrorista Hamas en el actual conflicto con Israel. China está de lado de Rusia y con su poder económico cobra más influencia y contribuye a perpetuar regímenes dictatoriales.

América Latina no es ajena a este ominoso escenario.

El continente es actualmente una mezcla de regímenes anárquicos, dictaduras, cárteles de la droga y corrupción generalizada. La magnitud de las actividades criminales en la región ha contribuido también a agravar la crisis en la frontera sur de Estados Unidos.

Además, Rusia, Irán y China han penetrado profundamente en la región.

Gobiernos como los de Venezuela, alientan todos estos elementos.

Las sanciones impuestas contra Venezuela parecen insuficientes para cambiar las políticas del régimen en materia de derechos humanos y gobernanza democrática. Por lo tanto, es poco probable que funcionen en la crisis de Guyana. Si Maduro insiste en anexar la región del Esequibo cruzaría la línea y violaría la soberanía de un país vecino.

Si la Administración duda o decide no reaccionar, tal actitud podría tener profundas consecuencias para su seguridad nacional y su poder global.

La resistencia actual en el Congreso a proveer ayuda a Ucrania ya de por sí está proyectando debilidad en el ámbito internacional. Mostrar impotencia en el hemisferio occidental podría profundizar aún más la crisis regional y la credibilidad mundial de los Estados Unidos.

Gabriel Boric se pronunció este domingo desde el Palacio de la Moneda tras el rechazo de la segunda propuesta para modificar la actual Constitución de Chile, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet.

Infobae

Durante su discurso el presidente reafirmó que durante su mandato no habrá un nuevo proceso constituyente: “Durante nuestro mandato se cierra el proceso constitucional, las urgencias son otras”.

Según indicó, el proceso para modificar la Carta Magna “estaba destinado a traer esperanza”, pero “finalmente ha generado frustración”: “El país se polarizó, se dividió y, al margen de este contundente resultado, el proceso constituyente no logró canalizar las esperanzas de tener una nueva Constitución redactada por todos”.

“El resultado de este plebiscito más que una celebración es un fuerte llamado de atención”, aseveró.

“No me cabe ninguna duda de que lo que demanda la ciudadanía es una mayor capacidad de diálogo, pero sobre todo de acción, abandonar las trincheras y encontrar soluciones a los problemas más apremiantes que enfrentan los chilenos y chilenas”, comentó Boric. Y agregó: “La política está en deuda con el pueblo de Chile”.

Con más del 96% de los votos escrutados, el 55,76% de los electores rechazaron un texto con sello conservador, elaborado por un órgano liderado por la ultraderecha y la derecha tradicional, frente al 44,24% que optó por aprobarlo.

Los 8 cambios más polémicos de la nueva Constitución que se someterá a plebiscito este domingo en Chile
Por segunda vez en dos años, los chilenos rechazaron en las urnas una propuesta para reemplazar la Constitución vigente de la dictadura (1973-1990), reformada varias veces en democracia.

En septiembre de 2022, un 62% de los chilenos reprobraron un proyecto de Constitución elaborado por una Asamblea Constituyente dominada por la izquierda, que proponía un texto con transformaciones profundas con el apoyo del gobierno de Gabriel Boric.

“Hoy día por segunda vez ha quedado ratificada la Constitución vigente en Chile, y es importante en eso ser coherentes con esta respuesta democrática que ha planteado nuestro país”, dijo Javier Macaya, presidente del partido derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), promotor del texto rechazado en las urnas.

Chile se puso en el centro al rechazar las propuestas de los extremos, la última de ellas elaborada por un consejo dominado por el Partido Republicano, y que era todavía más conservador que la Carta Magna heredada de la dictadura.

Entre otros artículos, limitaba el rol del Estado en la economía de mercado y podría dar pie a revisar el derecho al aborto en tres causales (violación, inviabilidad del feto y riesgo para la madre).

Además, endurecía el trato a los migrantes con la expulsión “en el menor tiempo posible” de quienes estuvieran en situación irregular.

Chile cerró en falso el domingo un largo y complejo proceso constituyente iniciado hace cuatro años, tras la mayor ola de protestas de la democracia de este país, y eligió mantener la Constitución vigente, heredada de la dictadura militar y reformada en numerosas ocasiones, al rechazar la propuesta conservadora impulsada por la derecha y la ultraderecha.

EFE

Chile inicia ahora un proceso de dos años en los cuales estará pendiente de la contingencia política y de una larga campaña electoral con vistas a las próximas presidenciales, a finales de 2025.

Con 44,24% de votos a favor del nuevo texto y 55,7% en contra, con 99,3% escrutado, la ciudadanía descartó el nuevo proyecto, en una jornada marcada por el desinterés y el hartazgo electoral que llevó a más de 350.000 personas a presentar excusas para no asistir a las urnas.

«El proceso constitucional actual inició con mucha desconfianza por parte de la ciudadanía, porque el tema constitucional fue perdiendo fuerza», explicó a EFE el académico de la Universidad Diego Portales, Rodrigo Espinoza.

El texto no logró un consenso político en el Consejo Constitucional que lo redactó, compuesto por 50 consejeros elegidos el pasado mayo, donde la derecha y la ultraderecha contaron con mayoría, con 11 y 22 escaños, respectivamente.

«Construyeron un texto de carácter más bien identitario, una suerte de programa de gobierno pensando más bien en construir una identidad de partido en lugar de llegar a una propuesta de consenso. Ese distanciamiento y falta de acuerdos fueron percibidos por la ciudadanía», agregó Espinoza.

Retorno al centro

El progresismo chileno se vio atrapado en una gran paradoja: tener que defender la carta fundamental vigente, que repudió durante décadas por su origen dictatorial, o aprobar la emanada del Consejo Constitucional, de mayoría ultraconservadora.

«Al menos la propuesta anterior y la actual, ambas de carácter identitarias, fueron rechazadas. Lo que se esperaría idealmente sería el retorno de la política al centro, pero hay que ver el momento», enfatizó el académico.

Sin margen para un nuevo intento, porque Gabriel Boric ya ha rechazado un nuevo proceso durante su mandato presidencial, sectores de izquierda y centro-izquierda esperan traspasar los avancen en materia constitucional al Congreso, que hace un año redujo el quórum para modificar la carta magna.

Cierre por al menos dos años

«En lo inmediato, esto cierra el proceso, aunque no sabemos mucho qué va a pasar en el futuro en Chile, tanto en la coyuntura que puede exigir un cambio constitucional amplio como en el propósito de las izquierdas, que nunca han renunciado a tener una nueva Constitución», dijo a EFE el investigador del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), Rodrigo Pérez de Arce.

Si bien desde casi todo el espectro político, incluyendo al gobierno, se ha insistido en que cualquier resultado implicaba un término de la discusión constitucional al menos durante este mandato, el rechazo a la propuesta, dicen especialistas, «no ratifica la Constitución vigente».

La politóloga de la Universidad de Concepción, Jeanne Simón, apuntó que «la gente votó en contra de la propuesta que se plebiscitaba, pero no necesariamente a favor de la actual Constitución. Esa interpretación sería una equivocación».

Giro hacia la contingencia

Con estas nuevas condiciones, agregó Simón, se acentúa un discurso que buscar «avanzar hacia una política más constructiva, que supere la lógica de suma cero donde yo gane y tú pierdas, impulsando reformas en una nueva versión».

Pese a que no tiene la fuerza en el Congreso para concretar en primera instancia sus reformas estructurales, el gobierno sí alcanza un nuevo aire, según Pérez de Arce, aunque «el triunfo de ‘En Contra’ no puede ser atribuido a su éxito electoral».

«La verdad es que no se veía que una propuesta nueva de Constitución fuese la llave maestra para los temas que ahora están en primera línea de la agenda en Chile como todo lo que es seguridad, economía, narcotráfico, crimen organizado, salud, educación, pensiones», apuntó por su parte Espinoza.

«Así que la verdad es que ése es un llamado también de la ciudadanía hacia la clase política para poner el foco ya en las discusiones más contingentes», subrayó.

Tras el fracaso del primer intento en septiembre de 2022, cuando la ciudadanía también rechazó otro proyecto constitucional, en aquel caso de impronta progresista, la de hoy fue la quinta votación constitucional desde 2020.

Vladimir Putin advirtió que habrá “problemas” con la vecina Finlandia tras su ingreso en la OTAN a principios de este año, afirmando que Moscú creará un nuevo distrito militar en el noroeste de Rusia como respuesta, en una entrevista publicada el domingo.

Infobae

Finlandia, que comparte una frontera de 1.340 kilómetros (830 millas) con Rusia, se unió a la OTAN en abril de este año en medio de la ofensiva de Moscú contra Ucrania.

“Ellos (Occidente) arrastraron a Finlandia a la OTAN. ¿Teníamos alguna disputa con ellos? Todas las disputas, incluidas las territoriales de mediados del siglo XX, hace tiempo que se resolvieron”, dijo Putin a un reportero de la televisión estatal.

“Allí no había problemas, ahora los habrá, porque crearemos el distrito militar de Leningrado y concentraremos allí una cierta cantidad de unidades militares”.

En octubre, el Ministerio de Defensa ruso presentó un borrador presidencial por el que la Flota Norte queda absorbida en este nuevo distrito militar. Esta decisión fue enmarcada por el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, como una “medida de respuesta” a la expansión de la OTAN a Finlandia y Suecia.

Los comentarios se producen cuando Finlandia ha vuelto a cerrar esta semana su frontera con Rusia, acusándola de orquestar una crisis migratoria en su frontera.

Además, llegan después de que el Gobierno finlandés anunciara para este próximo lunes la firma de un nuevo pacto de Defensa con EEUU para “organizar con más facilidad operaciones conjuntas”, y facilita la entrada en el país de tropas estadounidenses en caso de conflicto.

El acuerdo enumera 15 instalaciones y áreas en Finlandia a las que EEUU tendráa acceso sin obstáculos y donde también podrá almacenar equipo y municiones.

Moscú ha advertido de contramedidas a la adhesión de Helsinki a la OTAN.

Putin también dijo que Rusia no tiene motivos para estar en guerra con los países de la OTAN, después de que el líder estadounidense Joe Biden dijera este mes que Moscú “no se detendrá” en Ucrania si tiene éxito allí.

“Es retórica para justificar una política falsa sobre Rusia”, dijo Putin.

Dijo que Moscú no tenía “ningún interés -ni en términos geopolíticos, económicos o militares- en luchar con los países de la OTAN”.

La campaña del Kremlin en Ucrania ha reavivado el temor a una agresión rusa en el flanco oriental de la OTAN.

Crece la lista de espera a la UE

Por su parte, la invasión rusa a Ucrania ha reavivado el afán de la Unión Europea por expandirse a Europa Central y Oriental.

En diciembre de 2022, Bosnia se convirtió en el quinto país balcánico candidato, tras Macedonia del Norte (2005), Montenegro (2010), Serbia (2012) y Albania (2014).

Kosovo también presentó su candidatura en 2022, pero aún no se le ha concedido.

Turquía, miembro de la OTAN, es candidata desde 1999 e inició las negociaciones de adhesión en 2005.

Pero las relaciones de Ankara con la UE se han deteriorado mucho desde 2016, en parte debido a la represión de la disidencia por parte del presidente Recep Tayyip Erdogan tras un golpe de Estado fallido.

Para muchos Estados miembros de la UE, las negociaciones de adhesión, estancadas desde hace tiempo, están muertas en todo menos en el nombre. En septiembre, Austria, que desde hace tiempo se opone a la adhesión de Turquía, incluso pidió que se pusiera fin al proceso.

Ucrania, cuyas ambiciones europeas han alimentado dos revoluciones desde 2004, Moldavia y Georgia elevaron a nueve el número de países en la sala de espera de la UE.

Las tres antiguas repúblicas soviéticas eran uno de los seis países con los que la UE formó una Asociación Oriental en 2009, intercambiando lazos económicos y políticos más estrechos por reformas.

Los otros eran Armenia, Azerbaiyán y Bielorrusia, aliada de Rusia, que posteriormente optó por no participar.

Años de negociaciones

La adhesión de pleno derecho es un proceso complejo que suele durar varios años, ya que los aspirantes deben incorporar el vasto corpus legislativo de la UE.

Mientras que Finlandia fue admitida en menos de cuatro años, los tres países bálticos ex soviéticos (Estonia, Letonia y Lituania) tardaron nueve.

Otro triunfo de la Administración demócrata de Joe Biden: según un nuevo informe, el número de personas sin hogar en Estados Unidos ha aumentado un 12% a un nivel récord, en parte debido a la inflación de los alquileres.

La Gaceta de la Iberosfera

La falta de vivienda ha aumentado considerablemente en los Estados Unidos, y un informe del departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) indica que alrededor de 653.000 personas no tienen dónde vivir, la cifra más alta registrada.

La inflación combinada con el fin de las protecciones contra el desalojo de la era de la pandemia fueron los principales culpables sugeridos en el informe de HUD. Otro factor importante señalado en el informe fue la crisis de oferta de vivienda.

El recuento anual puntual de 2023 de HUD, que midió las personas sin hogar en una sola noche en enero de 2023, mostró un aumento del 12 por ciento en las personas sin hogar (o en 70,650 personas) en comparación con el año anterior. Esto elevó el total a 653.104 personas sin hogar, la cifra más alta desde que la agencia lanzó el indicador puntual en 2007.

«Para quienes están en la primera línea de esta crisis, no es sorprendente. «La gente en todo el país está luchando para pagar alquileres exorbitantes», dijo. Ann Olivia, directora ejecutiva de la Alianza Nacional para Acabar con las Personas sin Hogar, en un comunicado.

El aumento más pronunciado del número de personas sin hogar se produjo entre las personas de familias con niños: esta medida aumentó un 15,5 por ciento. Le siguió la falta de vivienda entre los jóvenes no acompañados, que aumentó un 15,3 por ciento.

La excandidata a gobernadora de Arizona, Kari Lake, que se postula para el Senado de Estados Unidos, culpa a las políticas del presidente Joe Biden, que han reducido significativamente la oferta de vivienda.

Venezuela y Argentina ocupan los primeros puestos en el ranking de la inflación más alta de América Latina, tomando en cuenta el período desde enero hasta noviembre de 2023.

La Patilla

Según publicó Bloomberg Línea, el resto de las naciones de Latinoamérica tienen los índices de inflación «más moderados», a excepción de Cuba, dado que los datos que aporta «son opacos».

Cabe acotar que aún faltan las cifras de inflación de diciembre de este año, pero hasta el momento así se posicionan los países:

1.- Venezuela acumula una inflación de 182,9% entre enero y noviembre de este año. La interanual se ubica en 282,7%. A pesar de tener la cifra más alta del mundo, ésta viene cayendo de manera continua.

2.- Argentina es la segunda nación con mayor inflación: se sitúa en 148,2% en once meses, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 138,3% en doce meses.

3.- Colombia acumula una inflación de 8,78% en lo que va de 2023, mientras que la interanual es de 10,15%.

4.- Uruguay tiene mayor inflación en once meses que en términos interanuales. El IPC de la nación aumentó a 5,22% en lo que va de año y 4,96% en un año.

5.- Entre enero y noviembre de 2023, Honduras sumó 4,65% de inflación y en términos interanuales, se ubica en 5,04%.

6.- Los primeros 11 meses de este año dejó a Chile con un incremento del IPC del 4,5%-.

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El Esequibo, una vasta región de 160.000 kilómetros cuadrados, destaca por su tamaño, que supera al de algunos países europeos, y su geografía diversa. Aunque el detonante principal del resurgimiento de la disputa por este territorio entre Venezuela y Guyana gira en torno al petróleo, el Esequibo tiene muchos recursos naturales más que la convierten en un área de gran valor económico.

DW

Para el geógrafo Reybert Carrillo, de la Universidad de los Andes, la mera extensión del territorio, aunque en su gran mayoría sea selva impenetrable, ya supone un atractivo económico y geoestratégico. «Proporciona un acceso al océano Atlántico, lo que facilita el comercio con Europa y África», cuenta en entrevista con DW. «Además otorga unos 360 kilómotros de zona económica exclusiva, con la posibilidad de cobrar aduana y tributar por cada embarcación que pase por allí.»

Potencial hidroeléctrico

El Esequibo está atravesado por una amplia red de drenaje. La principal vía fluvial es el río Esequibo, uno de los ríos más largos y caudalosos de América del Sur, que nace cerca de la frontera de Brasil y Guyana y desemboca en el océano Atlántico. Cuenta con una amplia red de afluentes, como el río Cuyuní y el río Mazaruní. El geógrafo Reybert Carrillo destaca que esta geografía, a la que se suman una cantidad de cataratas y caídas de agua, brindan grandes oportunidades hidroeléctricas.

Según añade Ricardo Salvador de Toma, analista del caso del Esequibo, en este ámbito «destaca el Alto Mazaruní, donde es posible construir una planta hidroeléctrica». La energía generada sería crucial para el procesamiento de bauxita, oro y diamantes, recursos abundantes en la región.

De hecho, en 1975 el presidente guyanés Forbes Burham propuso al gobierno venezolano de Carlos Andrés Pérez colaborar en la construcción de una central hidroeléctrica en Alto Mazaruní. No obstante, estas negociaciones fueron abandonadas durante el gobierno del próximo presidente venezolano, Luis Herrera Campins.

Minería y más

«El Esequibo alberga vastas reservas de diamantes, oro, uranio, aluminio, bauxita y coltán», cuenta el geógrafo Reybert Carrillo a DW. La mayoría de las minas de oro se encuentran en la Cuenca del río Cuyuní.

La mina de oro Omai, una de las más grandes del Escudo Guayanés, ha sido una fuente significativa de ingresos para Guyana desde su descubrimiento hace 130 años. Entre 1992 y 2005, se extrajeron de Omai 3,7 millones de onzas de oro en los pozos a cielo abierto de Fennell y Wenot. Hasta el día de hoy se siguen encontrando significativos nuevos yacimientos de oro en la región.

Según cuenta Ricardo Salvador de Toma, estas minas estuvieron mayoritariamente en manos de empresas canadienses durante mucho tiempo, pero pasaron a manos de compañías chinas a partir del año 2010, «coincidiendo con la expansión de la inversión china en todo el Caribe».

Explotación forestal y cuestiones ambientales

Otro factor económico importante en el Esequibo es la abundancia de maderas preciosas, con empresas como Bai Shai Lin obteniendo grandes concesiones forestales. De toma, doctor en Estudios Estratégicos Internacionales, cuenta que esta empresa china obtuvo 960.000 hectáreas de bosques vírgenes para la tala de maderas. Según el experto, esto trajo consigo una gran polémica, ya que «la empresa fue trascendiendo a una conglomerado de otras industrias y fueron expandiendo a otras actividades, incluso ilícitas».

Petróleo: el recurso más codiciado

El descubrimiento por parte de la compañía ExxonMobil en 2015 de grandes yacimientos de petróleo cerca de las costas del Esequibo, marcó un punto de inflexión en la disputa regional. Aunque existen decenas de yacimientos con reservas estimadas cercanas a los 11.000 millones de barriles, el hallazgo más significativo es el bloque Stabroek. Se encuentra aproximadamente a 200 kilómetros de la costa guyanesa, en aguas disputadas por Venezuela y tiene una extensión de 26.000 kilómetros.

Actualmente se extraen allí 450 mil barriles de petróleo diarios, cuenta Ricardo Salvador de Toma y añade que «además se trata de un petróleo de una muy buena calidad, ligero».

El hallazgo de este bloque ya ha tenido un impacto en la economía guyanesa, con un significativoaumento del BIP a partir del comienzo de la extracción de petróleo. Esta riqueza se podría seguir incrementando: si el desarrollo actual continúa, Guyana se podría convertir en uno de los mayores exportadores de petróleo del mundo.

A finales de octubre, el gobierno de Guyana dio luz verde para la perforación de sus aguas a ocho empresas petroleras de capital extranjero que habían participado en licitaciones: TotalEnergies, con sede en Francia, y en asociación con Qatar Energy y Malaysia’s Petronas; International Group Investment Inc, con sede en Nigeria; las compañías de capital estadounidense Liberty Petroleum Corporation, Hess y ExxonMobil; a China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) y a la empresa guyanesa SISPRO Inc. Estas concesiones no son reconocidas por Venezuela.

Según cuenta Ricardo Salvador de Toma, el acuerdo final de la COP28, que hace un llamamiento a los países a abandonar los combustibles fósiles, añade todavía más tensión a la situación: «Las empresas ahora intentarán extraer la máxima cantidad de petróleo en el menor tiempo posible”.

Con más del 50% de los votos escrutados y con una tendencia irreversible, Chile rechazó este domingo una segunda propuesta de nueva Constitución y decidió mantener el texto actual, heredado de la dictadura militar (1973-1990). La opción “En contra” se impone con poco más del 55% de los sufragios, frente a un 44 del “A favor”.

Infobae

El partido conservador Unión Demócrata Independiente (UDI), que apoyó el nuevo documento, fue el primero en salir a reconocer los resultados y su líder, Javier Macaya, dijo que los chilenos “no quieren un cambio constitucional”.

Este domingo los chilenos volvieron a las urnas para votar “A favor” o “En contra” de una nueva propuesta de Constitución, elaborada esta vez por un Consejo Constitucional dominado por una mayoría de miembros del Partido Republicano y Chile Vamos, la derecha tradicional chilena.

Con el triunfo de la opción “En Contra” – apoyada por el gobierno y la izquierda y la que lidera todas las encuestas-, se mantiene vigente la actual Constitución, impuesta en 1980 por el régimen de Augusto Pinochet y reformada por el presidente socialista Ricardo Lagos en 2005. Es decir, un triunfo pírrico, con sabor a derrota para Boric y su gobierno, pues los partidos de izquierda perdieron el año pasado la oportunidad de instalar una Constitución a su pinta y ya firmaron una declaración conjunta donde se comprometieron a no impulsar un tercer proceso constituyente, producto del cansancio de los electores.

Los chilenos volvieron a rechazar una propuesta para cambiar la Constitución (REUTERS/Juan Gonzalez)Los chilenos volvieron a rechazar una propuesta para cambiar la Constitución (REUTERS/Juan Gonzalez)

Un poco de historia

¿Pero cómo llegaron los chilenos a enfrascarse en un proceso constitucional que ha implicado cuatro años de dimes y diretes entre izquierda y derecha, un intento fallido de cambiar la Constitución actual y millones de dólares despilfarrados, sin resultado positivo alguno?

La crisis se desató con el estallido social del 18 de octubre de 2019, bajo el gobierno de Sebastián Piñera, cuando a modo de protesta por el aumento del precio del pasaje del Metro en $30 pesos (3 centavos de dólar), estudiantes hicieron evasiones masivas en el metro, rompiendo torniquetes para ingresar a los andenes sin pagar. Pronto la violencia se tomó las calles de Santiago, con quema de diversas estaciones de metro y buses, saqueo de supermercados y ataques a cientos de instalaciones públicas.

El gobierno decretó estado de emergencia y toque de queda, desplegando en las calles a los militares. Pero rápidamente el gobierno de Piñera se vio forzado a ceder y anunció la suspensión del alza en la tarifa del metro, afirmando que había escuchado “con humildad la voz de la gente”.

Un trabajador electoral junta en montones los votos para el conteo tras el cierre de urnas en Santiago, (AP Foto/Esteban Félix)Un trabajador electoral junta en montones los votos para el conteo tras el cierre de urnas en Santiago, (AP Foto/Esteban Félix)

Sin embargo, este anuncio no atenuó la furia de los chilenos que corrió como reguero de pólvora: los días siguientes ciudades grandes como Santiago, Valparaíso y Concepción y otras más pequeñas, fueron vandalizadas y amanecieron con graves daños en edificios y espacios públicos, además de paros en puertos y cortes de carretera.

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“Estamos en guerra contra un enemigo poderoso e implacable que no respeta a nada ni a nadie y que está dispuesto a usar la violencia sin ningún límite, incluso cuando significa la pérdida de vidas humanas, con el único propósito de producir el mayor daño posible”, dijo entonces Piñera en un mensaje televisado el domingo 20 de octubre.

Durante casi un mes las protestas se sucedieron a diario y el gobierno reprimió con dureza a los manifestantes: al menos 19 personas murieron y 400 sufrieron trauma ocular por parte de efectivos policiales. “No son 30 pesos, son 30 años”, era la consigna: la gente clamaba descontenta contra el modelo económico y político chileno, probablemente uno de los más desiguales de Latinoamérica, instaurado con la Constitución de Pinochet en 1980.

Los partidarios del texto propuesto de una nueva Constitución realizan una campaña de cierre en Santiago. (AP Foto/Esteban Félix)Los partidarios del texto propuesto de una nueva Constitución realizan una campaña de cierre en Santiago. (AP Foto/Esteban Félix)

Primera propuesta

Como las manifestaciones parecían no apaciguarse, la mayoría de los partidos políticos firmaron un acuerdo para redactar una nueva constitución política y descomprimir la caótica situación. El plebiscito fue convocado para el 26 de abril de 2020, pero a consecuencia de la pandemia, fue postergado para el 25 de octubre de ese año.

Este plebiscito tuvo la mayor participación en la historia de Chile desde la instauración del voto voluntario, y un 78,3% de los chilenos decidió de manera abrumadora aprobar un proceso constitucional, cuyo texto debía elaborar una Convención Constitucional compuesta por miembros elegidos democráticamente. Esta Convención fue la primera en el mundo en ser paritaria (78 hombres y 77 mujeres), tenía 17 escaños reservados para los pueblos originarios y estuvo dominada por partidos de izquierda, quienes aseguraron que esta vez “nosotros pondremos las reglas”.

Tras un año de funcionamiento que se vio empañado por el escándalo Rojas Vade – vicepresidente adjunto de la Convención que fingió cáncer para estafar a amigos y seguidores -, el país se polarizó producto de campañas de desacreditación y fake news por ambas partes. Finalmente, el texto evacuado por la Convención fue rechazado por un 62% de los electores el 4 de septiembre de 2021, dando por el traste con las pretensiones de la izquierda de instaurar una Constitución afín a sus intereses.

Segunda propuesta

Al día siguiente, el presidente Boric comenzó una serie de conversaciones con los diversos actores políticos para dar continuidad al proceso, atendiendo al 78,3% de los chilenos que habían votado por cambiar la Constitución de 1980. Tras varias tratativas, se acordó elegir un Comité de Expertos de 24 personas– designados por el Congreso Nacional-, que elaboraría un anteproyecto el cual sería refrendado por un Consejo Constitucional, compuesto por 50 miembros elegidos por votación popular. Dicho Consejo quedó, esta vez en manos de los partidos de derecha, y es justamente esta propuesta la que se vota este domingo, con pocas probabilidades de ser aprobada, según todas las encuestas.

Una mujer lee la nueva propuesta constitucional en Santiago. EFE/ Rodrigo Sáez
Una mujer lee la nueva propuesta constitucional en Santiago. EFE/ Rodrigo Sáez

Normas polémicas

¿Pero por qué las encuestas son tan poco auspiciosas con esta segunda propuesta constitucional? Lo cierto es que este anteproyecto elaborado por el Consejo Constitucional ha recibido diversas críticas no sólo desde la izquierda, sino también de organizaciones feministas, agrupaciones de derechos humanos, sindicatos de trabajadores, grupos medioambientalistas, profesores de derecho constitucional y hasta expertos tributarios. He aquí algunas de sus normas más polémicas:

Aborto

La nueva propuesta constitucional asegura a todas las personas el derecho a la vida e indica que “la ley protege la vida de quien está por nacer”. Esa mención, aunque muy similar, contiene un matiz a la de la Carta Magna vigente, en donde se recoge que “la ley protege la vida del que está por nacer”.

El oficialismo teme que, de aprobarse el artículo con esa redacción, pueda colisionar con la aplicación de la ley que permite el aborto en tres causales: cuando peligra la vida de la madre, por inviabilidad del feto y en caso de violación.

Eliminación del impuesto a la vivienda

A pesar de tratarse de una enmienda popular, los datos demuestran que la gran mayoría de los chilenos no paga este impuesto, y quienes lo hacen son -por lo general- las propietarios de más altos ingresos.

«Esta sería una medida muy regresiva, y por regresiva se entiende que beneficiaría mucho a las personas de altos ingresos. Recordemos que tan solo un 23% de las propiedades pagan contribuciones (…) las propiedades más caras de chile están dentro de este 23%», advierte el profesor de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica Kenzo Asahi.

Presos por delitos de lesa humanidad

Con votos a favor del Partido Republicano y Chile Vamos se aprobó la enmienda que indica que “las personas condenadas a una pena privativa de libertad podrán solicitar al tribunal competente la sustitución de dicha pena por la de reclusión domiciliaria total siempre que se acredite conforme a la ley, la existencia de una enfermedad terminal y que el condenado no represente un peligro actual para la sociedad”.

Organizaciones de defensa de los derechos humanos han alertado que esta enmienda iría en directo beneficio de los reos de Punta Peuco, quienes se encuentran cumpliendo penas por delitos de lesa humanidad. Lo anterior debido a que 153 de los 265 presos mayores de 75 años que hoy cumplen penas en el país están condenados por violaciones a los derechos humanos.

Limitaciones al derecho a huelga

Una de las enmiendas aprobadas establece que “no podrán declararse en huelga los funcionarios del Estado ni de las municipalidades. Tampoco podrán hacerlo las personas que trabajen en corporaciones o empresas, cualquiera sea su naturaleza, finalidad o función, que atiendan servicios de utilidad pública o cuya paralización cause grave daño a la salud, al abastecimiento de la población, o a la economía o seguridad del país. La ley establecerá́ los procedimientos para determinar las corporaciones o empresas cuyos trabajadores estarán sometidos a la prohibición del presente literal”.

Otra modificación enmarcó la huelga solo en el marco de la negociación colectiva: mientras el anteproyecto de la Comisión Experta establecía que «esta comprende el derecho a la sindicalización, a la negociación colectiva y a la huelga”, la derecha reemplazó la última frase por la siguiente «y a la huelga ejercida dentro del marco de la negociación colectiva».

Constitucionalización del Sistema de Salud y Previsional

La propuesta constitucional también consagra la denominada “libertad de elegir” en todas las prestaciones sociales. En salud, esto se plasma en el artículo que señala que “cada persona tendrá el derecho a elegir el sistema de salud al que desee acogerse, sea éste estatal o privado”.

Sin embargo, el oficialismo ha denunciado que esta norma, en la práctica, consolidaría el modelo de salud privado (Isapres) a nivel constitucional.

Algo similar ocurre en el sistema previsional. Otra enmienda aprobada por Republicanos y Chile Vamos señala que “cada persona tendrá propiedad sobre sus cotizaciones previsionales para la vejez y los ahorros generados por éstas, y tendrá el derecho a elegir libremente la institución, estatal o privada, que los administre e invierta. En ningún caso podrán ser expropiados o apropiados por el Estado a través de mecanismo alguno”.

Y si bien la propiedad exclusiva de los trabajadores sobre sus fondos de pensiones es una demanda sentida por la ciudadanía, expertos señalan que esto impediría generar mecanismos «solidarios» o de reparto en el actual modelo previsional, lo que dejaría intocable el sistema privado de pensiones (AFP).

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