Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La líder democrática venezolana y Nobel de Paz, María Corina Machado, habló en el programa La Noche de NTN24 con nuestra directora, Claudia Gurisatti, sobre la posibilidad de ser candidata a la Presidencia de Venezuela, en medio de la necesaria y profunda transformación que se espera en este país sudamericano tras la captura del dictador Nicolás Maduro.

NTN24

“Yo voy a hacer lo que los venezolanos quieran. Al final, mi obsesión de vida es liberar a nuestro país. Cada paso que doy, cada decisión que tomo, cada palabra que escojo, yo la paso siempre por ese filtro: qué es lo que conviene para liberar a Venezuela. Y he tenido que tomar decisiones durísimas, que nadie va a entender, porque son complejas. Mi propia familia ha tenido que pagar un costo inmenso por esas decisiones”, afirmó.

Además, confesó que es «muy optimista» sobre el futuro de Venezuela y expresó su deseo de volver al país tras haber salido en una arriesgada operación de rescate para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025 en Oslo.

«Tengo una enorme confianza, Venezuela será libre y te voy a recibir yo a ti, en una Venezuela que te adora, Claudia, y a todos ustedes que han sido nuestras voces en un país extraordinariamente bello. Y me muero por devolverme y abrazarlos a todos. ¡Ya no aguanto más, me quiero regresar!”, afirmó.

En su diálogo con NTN24, Machado insistió de forma vehemente en la liberación de todos los presos políticos del régimen, ahora en manos de Delcy Rodríguez, y calificó este proceso como la “prioridad absoluta de este momento” en Venezuela.

«Queremos la liberación de todos los presos, el cierre, la clausura absoluta de los centros de tortura y el desmantelamiento del sistema de represión, para que todos los que se han ido y escondido puedan volver, incluyéndome, porque quiero regresar a mi país lo antes posible, a trabajar por el país», dijo.

«El mundo tiene que entender lo que es la urgencia ética con la cual hemos vivido los venezolanos todos estos años. Para nosotros no se miden horas o minutos, se cuenta en vidas, en niños que cruzan un umbral de un daño irreversible en su cuerpo, en su alma, en venezolanos que han dejado el país, personas que han perdido todos sus ahorros y ancianos que mueren en la absoluta soledad», indicó.

«Estamos en un contexto muy complejo y la prioridad absoluta en este momento es la liberación, no digo excarcelación, liberación de todos los presos políticos en Venezuela», resaltó.

De acuerdo con Machado, todos aquellos que salen de los centros de tortura continúan siendo perseguidos.

«El hecho que a ti te saquen de una cárcel, de un centro de tortura en Venezuela, no significa que tú seas libre. Te persiguen, te monitorean, no te dejan hablar, te obligan a presentarte en estos infames espacios de la injusticia chavista, no te dejan salir del país y eso todavía ocurre», puntualizó.

Respecto a las movilizaciones que fueron convocadas en varias oportunidades en Venezuela, la líder democrática destacó su compromiso y admiración con cada una de las personas que la acompañó para luchar por la libertad del país.

«Yo siempre decía: Maduro va a salir, no tengo ninguna duda. Antes, después, el régimen va a salir. Nuestro gran desafío y compromiso es esa Venezuela que emerge, que tenga unos pilares republicanos, éticos, liberales, muy sólidos, que van a durar por siglos».

«Es decir, esa nueva Venezuela basada en esos principios de integridad, respeto sagrado a la dignidad humana, de la protección de la familia, la solidaridad, la corresponsabilidad, el mérito, la igualdad ante la ley, la honestidad y la verdad», recalcó.

Machado recordó los casos de aquellos militares presos en Venezuela que fueron perseguidos, torturados y asesinados en custodia como es el caso del capitán Rafael Acosta Arévalo y Ronald Ojeda.

«Esto sucede porque buscan mantener a un país aterrorizado utilizando casos emblemáticos y después ampliando de forma mucho más masiva la represión, la desaparición. Estamos hablando de 20 mil ejecuciones extrajudiciales durante el periodo de Chavismo, con Chávez y Maduro», indicó.

«Desde que Maduro llegó al poder, se llevaron a cabo casi 18 mil detenciones políticas. Las Naciones Unidas, la Misión de Determinación de los Hechos, lo calificó como crímenes de lesa humanidad, sistemáticos, masivos, crueles, monstruosos. Entonces, no puede hablarse de que se inicie un proceso de transición mientras exista represión», dijo Machado.

Según la Nobel de Paz, los venezolanos enfrentan una estructura que sólo ha sembrado terror. «Todo el mundo sabe lo que pasa en Venezuela. Por lo tanto, cualquier proceso que implique avanzar hacia una transición parte por desmontar la represión, incluyendo toda esa brutal estructura del terror que es el sistema de la administración de injusticia chavista», afirmó.

Sobre la transición del país y el apoyo de la comunidad internacional, Machado afirmó que no es posible «una transición con represión».

«Ellos están conscientes de lo que representa la liberación de los presos políticos. No les queda nada y creo que la comunidad internacional está haciendo mucho. Puede hacer mucho más. Evidentemente, esta señora, Delcy Rodríguez, lo está haciendo obligada porque le tiene terror al presidente Trump. Porque le conocen toda su historia», dijo.

«Todos saben perfectamente los crímenes que ha cometido y lo que ella puede ofrecer y lo que es absolutamente incapaz de lograr. De modo que esto es un período que todos esperamos que sea lo más corto posible. De manera que podamos avanzar hacia una transición real donde se respete la soberanía popular que expresó el pueblo de Venezuela el 28 de julio», agregó.

Machado reafirmó que el presidente electo de Venezuela es Edmundo González Urrutia. “Él y su familia han dado un testimonio de valentía, de coraje, de lealtad a la causa extraordinaria”, puntualizó.

«El país se lo reconoce y sobre esa legitimidad debemos avanzar para que la transición efectivamente termine estabilizando el país con instituciones democráticas para que los millones que se han ido puedan regresar», aseguró.

Respecto al petróleo, Machado aseguró que este tema involucra dentro del chavismo a los saqueadores más grandes de la historia de la humanidad.

«Todo el dinero del mundo se lo han robado. Y evidentemente los venezolanos sabemos que todo lo que se puedan robar se lo van a seguir robando porque son estructuralmente criminales. Ellos quieren un país pasando hambre», indicó.

Machado resaltó que el 3 de enero marcó un antes y un después en la historia no solo de Venezuela y América Latina. «Aquí se le envía una señal clarísima a todos aquellos que han cometido crímenes en el Chavismo y también en otros actores alrededor del mundo. Se va a aplicar la ley internacional. Aquellos que están vinculados con estructuras narcoterroristas van a enfrentar la justicia», afirmó.

Sobre su reunión con Donald Trump, Machado destacó el interés y compromiso que ha demostrado el mandatario estadounidense con Venezuela. «Realmente quedé conmovida por su preocupación sobre los venezolanos», dijo.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, líder del régimen cubano, aseguró este jueves que habló con Delcy Rodríguez, a cargo del régimen venezolano desde la captura de Nicolás Maduro, para reiterarle su condena al operativo militar estadounidense del 3 de enero y mostrarle su apoyo.

NTN24 / La Patilla

«Sostuve conversación telefónica con la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Reiteré nuestra enérgica condena a la agresión militar de Estados Unidos y el secuestro del presidente Constitucional Nicolás Maduro y la compañera Cilia Flores», escribió Díaz-Canel en un post en su cuenta de X.

Díaz-Canel, cabe aclarar, le ha otorgado una legitimidad a Maduro que Estados Unidos y varios sectores internacionales rechazan luego de que fuera derrotado en las elecciones presidenciales de 2024 por Edmundo González, pero, de igual manera, se reeligiera con fraude demostrado entonces por la oposición.

«Le manifesté (a Rodríguez) nuestro respaldo y solidaridad con la Patria de Bolívar y Chávez, su pueblo y el gobierno bolivariano; así como la decisión de continuar fortaleciendo las históricas relaciones de hermandad y cooperación», agregó Díaz-Canel.

La publicación de Díaz-Canel se conoce en medio de una intensa presión de Estados Unidos —que persiste tras la captura de Maduro—a Venezuela, país al que el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que administraría luego de la intervención en Caracas.

Trump ha advertido que, si Rodríguez no toma las decisiones «correctas», podría terminar con consecuencias «peores» que las de Maduro, y tampoco ha descartado un operativo militar, similar al de Venezuela, en Cuba.

Sin embargo, y aunque Rodríguez ha parecido cooperar por momentos con medidas como la excarcelación de algunos presos políticos en el país, el contacto con Cuba podría ocasionarle más problemas con Estados Unidos.

El régimen cubano, luego de la captura de Maduro en Caracas, confirmó la muerte de 32 militares cubanos que habrían sido dados de baja durante el operativo, lo que evidenció una cooperación que, según el propio Díaz-Canel, aún persiste.

Yván y sus rusos

El canciller del chavismo, Yván Gil, corrió este jueves 22 de enero a reunirse con el embajador de Vladimir Putin en Caracas, Sergey Mélik-Bagdasárov, para buscar un poco de oxígeno diplomático y agradecer a Moscú tras la extracción de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.

A través de su cuenta en Telegram, el funcionario de la cúpula roja intentó vender el encuentro como una discusión sobre la «alianza de solidaridad» entre ambas naciones. En representación del tambaleante «gobierno bolivariano», Gil expresó su gratitud por lo que calificó como una defensa rusa de los principios de la ONU, aferrándose al viejo discurso de la «no injerencia» para condenar las acciones que sacaron a Maduro del poder.

Gil no perdió la oportunidad para victimizarse y manifestó su reconocimiento al rechazo del Kremlin ante lo que el régimen insiste en llamar el «secuestro» de Nicolás y su esposa Cilia Flores. Según la narrativa oficialista, la captura del líder chavista fue un acto ilegítimo, ignorando las acusaciones internacionales que pesaban sobre él.

En medio de la incertidumbre política, el vocero diplomático reafirmó la supuesta «sólida alianza estratégica» con Rusia. Gil aseguró que la cooperación se mantendrá en lo político y económico bajo el marco de la Comisión Intergubernamental de Alto Nivel (CIAN), dejando claro que la amistad con Putin es una de las pocas cartas que le quedan al chavismo en el tablero internacional mientras la «presidenta encargada» intenta mantener el control.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció este jueves la condena de 15 años de prisión contra Juan Francisco Alvarado, estudiante de comunicación social, tras reportar problemas de aguas servidas en su comunidad. El hecho ocurre paradójicamente mientras el gobierno venezolano adelanta un proceso de excarcelación de presos políticos.

El Nacional

Alvarado, de 31 años de edad, fue detenido el 20 de marzo de 2025 por denunciar desde sus redes sociales y a través de la aplicación VenApp (creada por el gobierno venezolano), que las aguas negras se desbordaban en su comunidad y que los transformadores eléctricos se dañaron sin ser reparados».

«El Estado venezolano lo acusó de incitar a una rebelión, lo juzgó por incitación al odio y lo condenó a 15 años de prisión», denunció el SNTP.

Pese a ser civil, el estudiante permanece recluido en un comando de la Guardia Nacional en Guanare, estado Portuguesa, tras un juicio realizado en el estado Cojedes.

El sindicato calificó el caso como un ejemplo de «patrullaje cibernético», una política de vigilancia digital que ha derivado en múltiples detenciones arbitrarias mediante el monitoreo de redes y la revisión forzada de dispositivos.

Seis periodistas continúan detenidos

La condena se produce en el contexto de un proceso de excarcelaciones anunciado hace diez días por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, quien habló de un “número importante” de liberaciones sin precisar identidades, cantidades o condiciones.

Hasta este jueves, la ONG Foro Penal había verificado 154 excarcelaciones, mientras que 780 presos políticos permanecerían aún detenidos. Entre los liberados recientemente figuran 18 periodistas y trabajadores de prensa, la mayoría el 14 de enero.

De acuerdo con el SNTP, seis periodistas continúan detenidos en Venezuela, incluidos Alvarado y el exdiputado opositor Juan Pablo Guanipa, aliado de la líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.

A pesar de que la caída del régimen cubano es la eterna promesa en cada sacudida geopolítica –de Granada a Nicaragua, y de Libia a Siria–, el seísmo en Venezuela podría provocar la grieta final. El mismo Trump lo dejó entrever después de la captura de Maduro, cuando dijo a los periodistas del Air Force One que “parece que Cuba está lista para caer”. Ciertamente, el cierre del flujo económico que llegaba a La Habana vía Caracas, verbigracia de los miles de barriles diarios de petróleo que pactaron Chávez y Fidel Castro en el año 2000, podrían dar el golpe mortal a un régimen que ya acumula grandes debilidades.

Por: Pilar Rahola – Infobae

Además, quien dirige el asunto cubano en la administración estadounidense es Marco Rubio, el hijo de exiliados cubanos que prometió en su libro “An American Son” que lideraría un ejército de esos mismos exiliados para hacer caer al castrismo y convertirse en el presidente de una Cuba libre. Ese sueño podría haber encontrado su oportunidad, aunque Cuba nunca es lo que parece…

De momento, lo que sí parece seguro es que Cuba está en la agenda de Trump, pero no en la versión de su primera administración, cuando acabó drásticamente con el programa de normalización de Obama y restauró la política de hostilidad, sino en su capítulo final: la caída efectiva del régimen. Así lo confirmaba el congresista Carlos Giménez en X: “El Presidente Trump está valorando todas las opciones que conducen hacia una Cuba libre de la dictadura narcoterrorista que ha destruido a la patria”.

El debate, pues, no está en el objetivo, sino en el método y es en ese punto donde cualquier opción se complica. ¿Ordenará Trump una intervención militar, previa al control de la isla? ¿Se saltará la opción militar, y jugará la carta de la negociación? ¿O será la opción de esperar al colapso, derivada del empeoramiento de la situación ya insostenible que sufre la isla? Intervenciónnegociación colapso: en ese triángulo se debaten hoy las estrategias.

Opción militar

Sin duda hay que tenerla en cuenta porque a Trump no le tiembla el pulso a la hora de usar la fuerza militar para implementar su política exterior, como ha quedado sobradamente demostrado tanto en Irán como en Venezuela. Además, le avalan sus propias palabras en el programa de Hugh Hewitt: “No creo que podamos ejercer mucha más presión que la de entrar y arrasar el lugar”. Pero más allá de la tendencia al exceso dialéctico, cabe recordar que Trump es un pragmático que mesura mucho sus decisiones militares. Y una intervención estadounidense en Cuba sería una aventura muy cara, y de resultado incierto. A diferencia de Venezuela, Cuba tiene un ejército muy bien entrenado, experimentado en múltiples guerras en el extranjero -la última, la guerra de Ucrania, donde combaten más de un millar de cubanos, según la mayoría de fuentes-, y desde 1959 está preparado internamente para cualquier contingencia. El riesgo de entrar en un conflicto enquistado a 145 kilómetros de las costas estadounidenses es muy alto. Quedaría la posibilidad de una intervención rápida y quirúrgica, siguiendo la fórmula venezolana, tal como ha planteado el líder cubano José Daniel Ferrer, pero también es una opción de alto riesgo, con el añadido de que Trump no encontrará fácilmente a una Delcy cubana a la que poder controlar en el proceso de transición.

Opción negociación

Sin duda es una opción del gusto de Trump, que tiende a considerar la política exterior como una oportunidad para negociar acuerdos económicos. Pero a pesar de sus propias palabras asegurando que está hablando con el régimen, éste parece negarlo rotundamente y las últimas noticias no van en esa dirección, especialmente con la llegada a La Habana del ministro de Interior ruso, Vladimir Kolokoltsev, que no es un canciller cualquiera. Es el general responsable del aparato represivo ruso y por su cruento papel en la guerra de Ucrania ha sido sancionado por la UE, de manera que nadie imagina que ha ido a La Habana para firmar acuerdos culturales. Muy al contrario (y más allá de ayudar a reforzar el aparato represivo), se trata de una auténtica declaración de intenciones justo en el momento en que cae el chavismo: la confirmación del papel de Rusia como guardián de la supervivencia del régimen cubano, reforzando sobre todo su carácter represivo. Es decir, una relación simbiótica donde el Kremlin aporta supervivencia a la dictadura cubana y Cuba le da influencia estratégica. A ello cabe añadir dos gestos internacionales igualmente significativos: la “nueva ronda de ayuda” de China a la isla, con un aporte de 80 millones de dólares y una donación de 60.000 toneladas de arroz, y la decisión de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum de mantener el envío de petróleo a Cuba, sin tener en cuenta ni la presión regional, ni la advertencia de Trump que había asegurado que “¡no habrá petróleo ni dinero para Cuba! ¡Cero!”. De momento, pues, parece que es Cuba quien mueve ficha y que la opción negociadora no se sitúa a 145 kilómetros, sino a miles de kilómetros de la isla.

Opción colapso

Sin duda, a pesar de MéxicoRusia China, la situación de la isla, que ya estaba al límite, ha entrado en barrena con la caída del régimen bolivariano. En los tiempos de Chávez Venezuela llegó a enviar 100.000 barriles diarios de petróleo, y en la actualidad rondaba los 35.000 diarios, que la isla pagaba con todo tipo de servicios humanos, incluyendo contingentes de seguridad. Era un proceso de vampirización de los recursos venezolanos que durante dos décadas han permitido la supervivencia del régimen. Además, la llegada de petróleo no solo servía para paliar el déficit energético de la isla, sino que se revendía en los mercados internacionales, especialmente a China. Pero con la caída de Maduro y el cese de envíos del crudo venezolano, la situación económica de Cuba se agravará terriblemente. El PIB está por los suelos, los créditos se amontonan sin pagarse, la escasez de alimentos golpea con la misma dureza que la falta de medicamentos. Apenas hay combustible y la crisis energética deja a la población con cortes de luz que llegan a las 20 horas al día. Mientras, la producción industrial ha caído en picado al igual que la producción agrícola. Y el turismo internacional está en sus peores cifras.

Ante una situación tan extrema, Trump podría considerar que la estrategia más eficaz es ayudar a implementar el colapso -aún tiene opciones para dañar más la economía de la isla- y esperar a que el régimen caiga por el peso de la gravedad, en un proceso de autodestrucción. Pero en ese caso, el riesgo de un Haití a las puertas de EEUU, con una crisis humanitaria y un aumento de la criminalidad, que derivaría en una crisis migratoria masiva, es muy alto.

Tres opciones, tres altos riesgos. La determinación de Trump para que caiga el régimen cubano en su mandato parece tomada, y ello es una noticia grandiosa para los derechos humanos. Se trata de la dictadura más antigua y longeva del continente, y por ello es la más resiliente. ¿Caerá? Todos los indicadores abonan la esperanza. Pero desgraciadamente ninguno parece optimista en la premura de la caída.

La líder venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, y Reza Pahlaví, hijo del último sah de Persia, se reunieron en Washington para abordar el futuro de Venezuela e Irán tras la captura del exdictador Nicolás Maduro, y mientras se prolongan las protestas en contra de la República Islámica.

EFE

«Intercambiamos perspectivas sobre nuestras respectivas luchas y unimos nuestros esfuerzos hacia un objetivo común: la liberación de Irán y Venezuela de la opresión», informó este jueves Machado en su cuenta de la red X.

Pahlaví, hijo mayor de Mohammad Reza Pahlaví, que reinó Irán hasta la revolución islámica de 1979, está exiliado en Estados Unidos y sostiene que cuenta con un plan para asumir el poder en Irán en caso de que caiga el régimen de los ayatolás.

Machado aseguró que durante el encuentro expresó «su profunda admiración por el pueblo iraní, que continúa luchando por su futuro con inmenso coraje frente a la brutal represión».

Asimismo, denunció que la alianza entre el chavismo en Caracas y los ayatolás en Teherán «ha convertido a Venezuela en el epicentro de la influencia iraní, poniendo en peligro la seguridad de todo el continente americano».

«La supervivencia de estos regímenes no solo es una tragedia para nuestros ciudadanos, quienes exigen democracia de forma abrumadora, sino una amenaza directa a la estabilidad global y a Estados Unidos», apuntó.

Aunque Trump ha excluido por ahora a Machado del proceso de transición en Venezuela, respaldando al gobierno encabezado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, tras recibir el obsequio del Nobel declaró que le gustaría «involucrarla» en el futuro del país.

Por su parte, la Administración de Trump no ha respaldado públicamente el plan de gobierno propuesto por Pahlaví en caso de que las protestas en Irán derroquen a la República Islámica.

Asociaciones venezolanas en el exilio anunciaron este miércoles en Miami que presentarán una querella contra Nicolás Maduro como jefe del Cartel de los Soles, asegurando que la Administración Trump retiró esos cargos en el marco de una negociación con el líder chavista.

EFE

«Vamos a iniciar una querella contra Nicolás Maduro en el tribunal de Nueva York por ser el jefe del Cartel de los Soles», dijo en una rueda de prensa el exdiputado venezolano Pablo Medina.

Según el miembro del Parlamento Libertador, su querella está respaldada por argumentos «que demuestran que Maduro asumió sustituir a Chávez como jefe del cartel».

Maduro enfrenta cargos actualmente en Nueva York por narcoterrorismo, tras su captura el pasado 3 de enero durante una intervención estadounidense en Venezuela.

Aunque EEUU acusaba inicialmente al chavista de ejercer como jefe del Cartel de los Soles, el Departamento de Justicia eliminó posteriormente la descripción de Maduro como el «líder» de la organización.

Medina sostuvo que esta medida fue fruto de una negociación entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y Maduro, por lo que insistió en que la querella tiene recorrido legal.

Además del Parlamento Libertador, en la rueda de prensa también participó la Coalición Internacional por Venezuela, cuyo presidente, Freddy Solorzano, exigió la liberación de los presos políticos venezolanos y la destitución del ministro chavista de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello.

«Y, por supuesto, que ya sea traído aquí a los Estados Unidos para que pague con creces los delitos que ha cometido», añadió sobre Cabello, considerado el número dos del chavismo.

Sobre los presos políticos, Solorzano lamentó que apenas una centena de reclusos de más de 1.000 registrados han sido liberados hasta el momento, a pesar de que Caracas prometió poner a todos en libertad, y denunció que todavía se siguen produciendo arrestos.

Estas son dos de las exigencias de una concentración que tendrá lugar este viernes en Caracas, que señaló que «es de reforzamiento para lo que está haciendo la Administración de los Estados Unidos».

No obstante, Medina advirtió que la transición en el terreno político «ha perdido fuerza», puesto que toda la estructura del chavismo «está prácticamente igual a excepción de Nicolás Maduro y Cilia Flores».

En la teoría clásica del derecho, una sentencia es la culminación de un proceso. En democracia, el acta de escrutinio es el veredicto inapelable dictado por el soberano. Sin embargo, el evento del 28 de julio 2024, ha puesto sobre la mesa un fenómeno que los abogados suelen estudiar en textos y manuales académicos. Sin embargo, la política lo ha trasladado a la crudeza de la realidad, la inejecutabilidad de la voluntad popular.

En el estricto derecho, existe un concepto técnico fascinante y terrible a la vez, la «discontinuidad entre el título y la ejecución». El mandato ciudadano representa un título legítimo de propiedad sobre el poder político. No obstante, para que un fallo -o un resultado electoral- se materialice, se ejecute, se requiere de un órgano de ejecución que sea imparcial y posea la capacidad de coacción.

El drama, la imposibilidad jurídica de ejecución interna, cuando el voto no encuentra ejecutor y las instituciones encargadas de certificar y dar fuerza de ley al mandato (CNE y TSJ) se alinean con la parte vencida, la sentencia ciudadana queda desprovista de su brazo ejecutor. Es, técnicamente, en términos procesales, un veredicto firme, pero trágicamente huérfana de fuerza pública.

En política, se debe ser pragmático, el poder no solo se declara, se ejerce. La parálisis irrealizable del 28J no nace de una falta de votos, sino de una imposibilidad y resistencia material derivada del control institucional. Una decisión es ejecutable si quien debe obedecerla siente que el costo de la desobediencia es superior al del cumplimiento. Al retener el control de las bayonetas y la burocracia, el statu quo convierte el mandato popular en una «obligación natural», la deuda existe y es reconocida, pero el acreedor (el pueblo) no tiene mecanismo ni tribunal donde cobrarla.

Esta inejecutabilidad se alimenta de la política de los «hechos consumados». Cada día que transcurre sin que el mandato se materialice, el sistema genera nuevas capas de resistencia administrativa que buscan hacer que el retorno a la legalidad original sea percibido como algo «costoso» para la estabilidad del Estado. Es una carrera contra el tiempo donde el olvido es el arma del deudor.

Cuando una sentencia civil es inejecutable, la ley permite indemnización. En política, la soberanía no tiene precio; no existe un «pago de daños y perjuicios» que compense el secuestro de la voluntad popular. El resultado es un país en un limbo peligroso, jurídicamente, el mandato es válido pero ineficaz; políticamente, el ejercicio del poder es efectivo pero ilegítimo. Por tanto, estamos ante una parálisis del sistema, jurídicamente, el mandato es válido pero ineficaz; políticamente, el ejercicio del poder es efectivo pero ilegítimo.

Cuando el derecho choca con el poder, la historia enseña que las sentencias que no pueden ejecutarse por la fuerza institucional terminan resolviéndose por dos vías, la negociación política de alto nivel que quiebre las resistencias, o el colapso de las barreras que impiden su cumplimiento.

El 28 de julio no es una página cerrada ni un recuerdo estadístico; es una sentencia en suspenso que aguarda a que el balance de poder permita, finalmente, que lo que dice el papel se convierta en realidad en la calle. El reto de la sociedad civil y sus líderes no es seguir demostrando quién ganó, -esa verdad ya descansa en las actas-, sino construir el mecanismo de ejecución que hoy brilla por su ausencia. Un derecho que no se puede ejercer no es derecho, es apenas una promesa rota.

José Ramón Burgos, catedrático universitario politólogo y articulista

Tras el anuncio del gobierno del presidente Rodrigo Paz sobre el retorno de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos a Bolivia, el despliegue de seguridad por parte de cocaleros en el Trópico de Cochabamba se incrementó en favor de Evo Morales, ante el temor de una posible detención y extradición.

AFP

De acuerdo con declaraciones de Aquilardo Caricari, dirigente cocalero y allegado a Morales, confirmó “hemos activado la alerta máxima en la región”. El secretario general de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarios de Bolivia afirmó a la agencia AFP que la guardia campesina, que originalmente contaba con al menos 2.000 personas, ha alcanzado los 7.000 integrantes.

El organismo estadounidense había sido expulsado en 2008 durante la presidencia de Morales. El ex mandatario, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, enfrenta desde hace más de un año una orden de detención vinculada a un caso de trata de una menor. El ex presidente rechazó esta acusación en varias ocasiones.

El 8 de enero, un helicóptero con presencia de funcionarios de la DEA sobrevoló la región cocalera, lo que generó preocupación en los simpatizantes de Morales. Desde ese día, Morales no participó en actos públicos ni realizó declaraciones en medios de comunicación. Sus allegados manifestaron que Morales se encuentra “a resguardo” fuera de Lauca Eñe y que padece dengue.

Según Caricari, existe preocupación entre los seguidores de Morales por la posibilidad de que la policía, con apoyo de agentes de la DEA, proceda a su detención. El dirigente expresó que temen que, una vez arrestado, se lo involucre en causas relacionadas con narcotráfico o terrorismo y que pueda ser extraditado a Estados Unidos.

Bolivia es, según datos de la ONU, el tercer productor mundial de cocaína, precedido por Colombia y Perú. En los últimos años, tres altos mandos policiales antinarcóticos del periodo de Morales fueron encarcelados por delitos de narcotráfico, dos de ellos extraditados a Estados Unidos. El caso más reciente corresponde al coronel Maximiliano Dávila, extraditado en 2024 bajo la acusación de participar en la exportación de una tonelada de cocaína.

La ausencia de Morales de su tradicional programa dominical de radio generó incertidumbre respecto a su ubicación actual. Por segunda semana consecutiva, el ex mandatario no participó en la emisión que conduce habitualmente desde el Trópico de Cochabamba, según constató la emisora Kawsachun Coca.

El Trópico de Cochabamba constituye el principal bastión sindical y político de Morales. En este territorio, sus seguidores han instalado una vigilia permanente y se encuentran atrincherados con palos y piedras para impedir su detención.

Durante los últimos años, Morales condujo cada domingo su programa radial desde la zona cocalera, a través de la emisora vinculada a las federaciones de productores de hoja de coca que lidera desde hace más de treinta años.

Por su parte, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, le pidió el 27 de noviembre de 2025 a Morales que abandone el Chapare y se traslade a La Paz si desea mantener un diálogo sobre los reclamos de los cocaleros de esa región.

Durante un acto público celebrado en Cochabamba, Paz afirmó: “Que venga a La Paz. Lo atenderá un ministro, lo recibirá la instancia que corresponda, pero que no haga de esto política”, según recogieron medios presentes en el evento. El mandatario señaló que actualmente Morales tiene el rol de dirigente y le recomendó “humildad” y “volver a lo terrenal”.

El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a lanzar duras críticas este miércoles contra el modelo socialista, al que responsabilizó de «profundas crisis económicas y humanitarias».

El Nacional

Durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, la cual captó la atención de los líderes y académicos reunidos en Suiza, Milei utilizó el caso venezolano como ejemplo paradigmático de lo que denominó las «consecuencias aberrantes del estatismo».

Para marcar el tono de su intervención, comenzó citando al economista estadounidense Thomas Sowell: “Nunca debemos olvidar las palabras de Thomas Sowell sobre el socialismo, al que reconocía el mérito de sonar muy lindo, pero cuya contracara es que siempre termina mal, horriblemente mal”.

Esta frase marcó el tono de una presentación centrada en la defensa del capitalismo de libre mercado y la crítica a los modelos intervencionistas.

Milei sostuvo que, más allá de los “desastres” del siglo XX, Venezuela representa el caso más reciente y dramático de colapso económico y social bajo un gobierno socialista. “Vemos los daños aberrantes causados en Venezuela, y no solo por una caída de 80% de su PIB, sino mucho peor aún a la luz del establecimiento de una narcodictadura sangrienta cuyos tentáculos terroristas se expandieron por todo nuestro continente americano”, dijo.

El mandatario aprovechó la ocasión para defender las reformas estructurales que impulsa en su país, centradas en la reducción del Estado, la desregulación económica y la apertura al comercio internacional. Según explicó, su gobierno busca “revertir décadas de decadencia” mediante un modelo de libre empresa, al que calificó como “el único sistema que es justo”.

El discurso de Milei se enmarca en una estrategia de alineamiento con Estados Unidos y otros países que promueven economías de mercado. Su presencia en Davos incluyó reuniones, en un intento por atraer capitales y respaldar su ambicioso plan de transformación económica.

El gobierno de Estados Unidos estaría impulsando una estrategia para promover un cambio de régimen en Cuba antes de que concluya 2026, según un reportaje reciente del Wall Street Journal citado por InvestingLive. La Casa Blanca estaría basando su enfoque en el debilitamiento económico de la isla y en lecciones derivadas de las recientes acciones contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. 

Cubanos por el Mundo

Según la información revelada, funcionarios estadounidenses consideran que la economía cubana se encuentra en una situación crítica, acentuada por la pérdida de subsidios petroleros provenientes de Venezuela, lo que ha contribuido a frecuentes cortes de energía, escasez de alimentos y medicinas, y un estrés generalizado dentro de la sociedad isleña. 

El Presidente Trump, junto al Secretario de Estado, Marco Rubio, estarían trabajando discretamente con posibles disidentes dentro del gobierno cubano y sectores disconformes con el status quo, con la esperanza de negociar una salida al poder del actual régimen narco-comunista. Aunque no existe un plan detallado de transición, el precedente de la operación contra Maduro, que culminó con su captura el pasado 3 de enero, se ve como un ejemplo de cómo podrían obtenerse resultados en Cuba. 

En el contexto regional, Washington ha intensificado también sanciones y restricciones financieras contra La Habana, y ha señalado que continuará bloqueando el flujo de recursos que pudieran sostener al régimen actual. Algunas medidas incluyen la limitación de programas de misiones de los médicos esclavos cubanos que generan ingresos en moneda fuerte y sanciones adicionales a funcionarios vinculados con la élite gobernante.

La situación en Cuba presenta es bastante parecida a la de Venezuela y podía ser más fácil, debido a la falta de instituciones, descontento del pueblo cubano, crisis humanitarias y la presencia de un Estado de Desastre

Desde La Habana, “El presidente” de Cuba Puesto a Dedo, Miguel Díaz-Canel ha rechazado enérgicamente cualquier intento de intervención extranjera, calificando de agresión cualquier presión externa sobre los asuntos internos de Cuba. Voceros del régimen “cubano” han subrayado que la soberanía nacional es indivisible y han prometido resistencia ante lo que consideran intentos de desestabilizar el país.

Mientras tanto, el pueblo cubano junto al exilio han estado esperando este momento histórico tras más de 67 años de miseria, represión y destierros.

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