Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El ministro de Justicia belga, Vincent van Quickenborne, se encuentra en la cuerda floja por un escándalo ya bautizado como «Pipigate». En el país que tiene como uno de sus principales símbolos al Manneken Pis, una pequeña escultura de bronce de un niño orinando que es uno de los monumentos más fotografiados de Bruselas, el pis puede causarle a Quickenborne una mala pasada.

La Razón

Todo sucedió a mediados del mes de agosto cuando el político liberal flamenco decidió invitar a un grupo de amigos a la celebración de su 50 cumpleaños. Desde hace más de un año, el domicilio personal del ministro está custodiado por una patrulla de Policía para garantizar su seguridad. En septiembre del año pasado la Policía detuvo a cuatro hombres holandeses, involucrados con una mafia dedicada a las drogas, que tenían planeado su secuestro. Cerca de la casa del ministro se encontró un coche de matrícula holandesa con un fusil de asalto kalashnikov y botellas de gasolina. Aunque estos planes fueron abortados por las Fuerzas de Seguridad, desde entonces se decidió que el titular de Justicia contara con este refuerzo.

Pero los invitados a la fiesta particular de Quickenborne, en vez de agradecer a la Policía su trabajo, orinaron en la patrulla que custodiaba a su amigo, no se sabe si como fruto de algún exceso etílico. Las imágenes pronto fueron un escándalo y empezaron a emitirse sin descanso en los principales informativos del país y acaparar las portadas de los periódicos.

El ministro negó estar al tanto de los hechos, ya que en esos momentos se encontraba en el interior de su domicilio, pero otras imágenes mostraban como horas después parecía imitar el comportamiento de sus invitados simulando estar miccionando junto a la furgoneta e incluso abriendo el vehículo.

En un país en el que el aumento de la inseguridad y la delincuencia se ha convertido en uno de los grandes focos de preocupación, Van Quickenborne ha tenido que acudir a la comisión de Justicia del Parlamento a dar su versión de los hechos. Compareció con sus propias imágenes tomadas con las cámaras de seguridad de su casa. Según el ministro, cuando se acerca a la furgoneta no imita la micción de sus amigos sino que hace un gesto como si estuviera tocando la guitarra, instrumento al que él es muy aficionado. También asegura que tan solo quería comprobar si la furgoneta estaba bien cerrada.

Una escena criticada y parodiada

«Sentí vergüenza de la gente que invité y que orinaron, no una sino tres veces, sobre un furgón policial. Es inadmisible», indicó Van Quickenborne durante su comparecencia ante la comisión de Justicia del Parlamento.«Me parece surrealista tener que describir cada minuto de esa noche. Pero eso es lo que me piden, así que lo hago», aseguró el liberal flamenco sobre la escena criticada por sindicatos policiales y partidos políticos y parodiada dentro y fuera del país.

Lo cierto es que las imágenes no resultan demasiado esclarecedoras ni en un sentido ni en otro y nadie sabe si, tras la tempestad de esta semana, el asunto quedará zanjado o adquirirá nuevos matices. En mayo serán las próximas elecciones legislativas en el país y los nacionalistas flamencos y la ultraderecha del Vlaams Belang han aprovechado la ocasión para desgastar al principal partido rival en Flandes.

Los habitantes de la parroquia de São Lourenço do Bairro, en la localidad portuguesa de Anadia, fueron testigos el pasado domingo de una escena de reminiscencias bíblicas, cuando una tranquila calle del pueblo se vio inundada por un caudaloso río de vino tinto que corría cuesta abajo.

La Voz de Galicia

Más de dos millones de litros de vino, que servirían para casi llenar una piscina olímpica, se vertieron por las calles de la localidad, situada a medio camino entre Aveiro y Coímbra, después de que reventasen por accidente dos tanques de la destilería Levira, situada colina arriba y que se apresuró a pedir perdón a los vecinos.

«Asumimos la plena responsabilidad por los costes asociados a la limpieza y la reparación del daño causado», expusieron en un comunicado, en el que afirman también disponer de «equipos para arreglarlo inmediatamente» y muestran su disposición para «resolver la situación con la máxima premura».

Aunque todo quedó en una anécdota curiosa, el vertido masivo podría haber tenido consecuencias devastadoras en caso de que el líquido alcohólico llegase al río Cértima, cercano al pueblo. Finalmente, la rapidez de las autoridades locales, que enseguida activaron la alerta medioambiental para desviar el curso del río de vino, impidieron males mayores. El departamento de bomberos consiguió que el vertido terminase su camino en un campo de la zona, sin provocar grandes daños.

La peor parte, según informaron, se la llevó el bajo de una vivienda cercana a la destilería, que acabó inundada de vino.

Los hermanos Ruiz Juárez son empresarios agropecuarios de la provincia de Tucumán, al norte de Argentina. Paramérica SA, su empresa insignia, era desconocida entre los hombres de negocios más importantes de ese país. Pero su nombre comenzó a sonar desde 2014 por su expansión hacia nuevos mercados, sus inversiones agrícolas y hasta una apuesta por el mercado inmobiliario. Lo que se desconocía es que esta expansión económica estuvo sustentada en los millonarios negocios con empresas públicas venezolanas que están siendo investigados por presuntos hechos de corrupción.

Por: Iván Ruiz y María Fernanda Sojo – Transparencia Venezuela

Una investigación periodística liderada por Transparencia Venezuela y el CLIP, con el apoyo de Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) revela ahora distintas maniobras de los empresarios para el supuesto movimiento de fondos opacos, que terminaron con un sinceramiento fiscal de los Ruiz Juárez ante las autoridades argentinas por US$ 23 millones.

Paramérica tenía una mina de oro: producía frijoles, alubias y garbanzos, indispensables para Venezuela en uno de los peores momentos de la crisis alimentaria, allá por 2014. La empresa argentina aprovechó las facilidades del fideicomiso bilateral firmado por Hugo Chávez y Néstor Kirchner para exportar miles de toneladas de granos. La venta de sus productos con sobreprecios hizo disparar sus ganancias en un 2.000% ese año. Ganaron, en promedio, unos US$ 65 millones por año hasta 2016, cuando se cerró el fideicomiso tras la salida de Cristina Kirchner.

Los hermanos Ruiz Juárez y Roberto Pocaterra, su socio venezolano, compraron desde ese momento al menos siete departamentos, dos yates y tres carros de lujo en Miami. También realizaron otras millonarias inversiones en Estados Unidos, Panamá y Uruguay. Los bienes adquiridos por los empresarios sumaron por lo menos US$ 23 millones, según reconstruyó esta alianza periodística, que analizó informes de inteligencia y registros oficiales.

La vida de lujo que habían encontrado los empresarios por vender con sobreprecios a empresas públicas venezolanas tenía una contracara dramática.

En Venezuela la gente se agolpaba frente a los supermercados, que racionaban la poca comida que había en el país. Los alimentos escaseaban por el declive de la industria nacional mientras el gobierno de Hugo Chávez apostaba a las importaciones, como las de Paramérica, para intentar llenar los anaqueles. A pesar de las circunstancias, tanto los empresarios como los funcionarios se movieron sin pudor para hacer negocios.

Tres documentos de la Unidad de Información Financiera (UIF) de Argentina reúnen las pruebas que revelan los mecanismos que podrían haberse utilizado para pagar sobornos. Paramérica cobró por lo menos US$ 23,5 millones entre 2012 y 2014 por la prestación de supuestos servicios de consultoría y capacitación para PDVSA. Casi en simultáneo, otras compañías vinculadas a estos empresarios enviaron transferencias bancarias hacia sociedades offshore registradas en paraísos fiscales, cuyos beneficiarios finales se desconocen. Las autoridades argentinas identificaron estos movimientos de dinero como sospechosos de encubrir el pago de coimas. 

Las alertas llegaron de todos lados. Primero, la AFIP, el organismo tributario de Argentina, y la Sindicatura General de la Nación (Sigen) señalaron que había sobreprecios en las ventas realizadas por Paramérica a empresas públicas venezolanas. También la UIF alertó sobre posibles maniobras de lavado de dinero de la familia Ruiz Juárez, que luego reforzaron las autoridades de Estados Unidos, cuando los hermanos se acogieron al sinceramiento fiscal en 2016 con fondos no declarados en el exterior. 

El juez argentino Julián Ercolini investiga ahora las maniobras realizadas por los dueños de Paramérica, desde los sobreprecios en las exportaciones a Venezuela hasta los millonarios movimientos de dinero en sus cuentas, indicaron fuentes judiciales.

Contratos bajo la lupa

Paramérica exportó a Venezuela miles de toneladas de frijoles, alubias y garbanzos, que llegaron a representar en 2014 el 75% de las ventas al exterior de la compañía. La Sigen consideró que era extraordinaria la relación que había entre el volumen de las exportaciones y la diferencia de precios con otros destinos a los que también vendía la compañía. Venezuela era su principal cliente pero, contra la lógica del mercado, los precios para ese país eran más caros. La empresa exportó 27.000 toneladas de poroto negro o caraotas a Venezuela en 2014 pero, ese mismo año, la compañía le vendió a Brasil el mismo producto a un precio 35% menor, pese a que la cantidad fue menos de la mitad. 

La mitad de las exportaciones a ese país registraron un 70% de sobreprecio, indicó la Sigen. Estas diferencias de precio motivaron que la AFIP abriera su “canal rojo” de la Aduana para observar estas transacciones, indican los documentos oficiales.

La justicia actuó de oficio sobre esa auditoría, pero el caso tuvo una resolución exprés. Los hermanos Ruiz Juárez declararon que vender a Venezuela era más riesgoso que otros mercados y así justificaron la diferencia de precio. La jueza María Verónica Straccia aceptó esa explicación y archivó el expediente. Pero el argumento hubiera podido ser desmontado fácilmente, pues según las normas fijadas para las compañías que operaban bajo el fideicomiso bilateral, estas recibían el 60% de sus ventas por adelantado, incluso antes de que sus productos salieran de los puertos argentinos. El riesgo estaba cubierto.

Los reportes de la UIF, que ahora se hacen públicos con esta investigación, abrieron un segundo capítulo judicial por lo ocurrido específicamente en 2016, cuando Paramérica concentró la mayor cantidad de cobros dentro del fideicomiso bilateral. El juez Ercolini realizó distintas medidas de prueba en los últimos meses para comprobar la información de inteligencia financiera y, así, sumarla como evidencia a la causa, detallaron fuentes judiciales.

Esta alianza periodística intercambió mensajes con Marcelo Ruiz Juárez, pero el socio de Paramérica respondió las preguntas con tres comunicados pre-armados que sostenían que la compañía no había incurrido en irregularidades en sus operaciones con el fideicomiso bilateral y agregaban que la investigación judicial por sobreprecios ya había sido archivada, omitiendo la existencia del nuevo expediente antes mencionado.

Más allá de los sobreprecios, la UIF de Argentina aportó nuevas pruebas sobre posibles irregularidades. Paramérica firmó tres contratos con PDVSA Agrícola, una filial de la petrolera estatal, por un total de US$ 23,5 millones. Las autoridades argentinas se detuvieron en estos acuerdos, firmados entre 2012 y 2014, porque no fueron ventas de alimentos ni de maquinarias agrícolas, sino que la compañía venezolana contrató a los argentinos supuestamente para que enseñaran a usar la maquinaria. Por ejemplo, se firmó un acuerdo en marzo de 2014 para la “asistencia tecnológica para la producción agrícola y servicios de mecanización en el cultivo de caña de azúcar”, que implicaba un “intercambio tecnológico y capacitación de ingenieros y operarios venezolano durante 12 meses” por un total de US$ 9,5 millones.

La UIF remarcó que “resulta de dificultosa comprobación la efectiva prestación” de esos servicios de consultoría, así como advirtió que era la primera vez que Paramérica brindaba este tipo de servicio. Las consultorías representaron un 35% del total de exportaciones facturadas por Paramérica a empresas estatales venezolanas, indica el informe. 

Los ingresos de Paramérica nunca dejaron de crecer en los años de estrechas relaciones entre Nicolás Maduro y Cristina Kirchner. Facturó un promedio anual de casi US$ 5 millones entre 2010 y mediados de 2014, aunque ese número se multiplicó en los últimos dos años del fideicomiso, según los movimientos en el sistema bancario. La UIF indicó que la compañía recibió US$ 130 millones entre octubre de 2014 y agosto de 2016 bajo el concepto de “cobro técnico de exportaciones a través del mecanismo financiero con Venezuela”. 

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Transparencia Venezuela

Esperanza Guisán (2000), intelectual española, quizás observando la tendencia hacia la politización –en nombre de la antipolítica– de todos los actores sociales, y prosternando ella el argumento clásico de la división del trabajo que obliga a la representación de lo político, reclama la falta de reflexión por parte de la ética y la filosofía más allá de los ámbitos en que los individuos llevan a cabo sus metas, libremente.

Señala, en tal orden, el mal funcionamiento de la democracia que conocemos, por prudencial y por propiciar una existencia mediocre en ausencia de los sueños de perfección y utopía propios a lo humano; reclamando, en su defecto, de una práctica democrática moral profunda. No por azar, Francisco Plaza (2011), a la luz de los temas o problemas enunciados propone “recobrar el sentido integral de la democracia”, más allá de sus formas. Sin embargo, transcurridas las dos primeras décadas del siglo XXI, quienes se convencen de la inviabilidad contemporánea del Estado asistencialista –tal como lo entiende en su momento el Estado social y democrático de Derecho– y de los trastornos que sufre el Estado territorial a manos de la deslocalización digital, optan por una suerte de relativización de la democracia.

La inflación de derechos -derechos humanos al detal y al capricho– y la fragmentación social ocurren de modo manifiesto, es verdad, en los ámbitos constitucionales de quienes, como resurrectos del despotismo o socialismo real, auspician las tendencias neoautoritarias abroquelados con las tesis de Naciones Unidas, a cuyo tenor es más importante para la población su bienestar que la libertad.

La breve experiencia transcurrida –si miramos el recorrido de la historia de los hombres y de los pueblos– y constante en lo que va del siglo demuestra que se trata de un antimodelo o modelo posdemocrático de corte fascista. Por una parte, diluye el entramado institucional y lo pone al servicio de hombres o líderes providenciales quienes establecen una relación directa y paternal con el pueblo, auxiliados por el mismo tejido mediático de la globalización y, por la otra, éstos se sostienen bajo las formas mínimas de la democracia.

Aún más, en modo de hacer viables sus comportamientos antidemocráticos desmantelan las leyes conocidas –garantistas de los derechos– y las sustituyen, según lo dicho, por un bosque o selva normativa tupida e impenetrable, imaginariamente prometedora y simbólicamente reivindicadora, dentro del que pierden certeza los proyectos de vida o el claro entendimiento de lo jurídico, base de la convivencia.

Se le hace decir a la ley lo que no dice dentro en una práctica sistemática de la mentira, legalizada, para proteger a aliados incluso y sus crímenes e ilícitos, y para proscribir a los cultores de la democracia representativa, cuyos comportamientos sean constitucionalmente ortodoxos. Lo cierto es, a todas estas, que ambas perspectivas –la del Estado liberal y relativista como la versión autoritaria de la “democracia participativa y protagónica” de la que tanto se ufana el progresismo destructor de culturas y memorias– se desmoronan al término ya pasada una generación, desde el instante en que ha lugar al llamado “final de la historia” o la “muerte de las ideologías» hacia 1989.

Lo anterior es así, justamente, por cuanto ambas perspectivas, con sus diferencias netas han hecho del relativismo –de lo “políticamente correcto”– un dogma de la democracia o la fuente en la que se afirma el neopopulismo y su tráfico de ilusiones. Bajo propulsión de la maleabilidad de la ética y la deconstrucción de lo social dominante, ambas perspectivas hacen aguas.

La democracia liberal, además, cede bajo el tsunami de corrientes migratorias de vocación fundamentalista aceleradas por la misma globalización o sin ánimos de mixturarse dentro de los cánones de aquella y que, por lo mismo, contradiciéndose, se ve obligada a la formulación de un “derecho penal del enemigo” para defenderse, como ocurre en las Américas. Bien lo previene, no se olvide, Hannah Arendt, al sostener que la democracia no se sostiene ni reinventa sino de cara y ante la presencia de su opuesto, el totalitarismo, cuyo riesgo ha de tenerse siempre presente; pues si las minorías han de participar con la libertad necesaria para hacerse mayorías en la democracia, nada garantiza que éstas, al término, se decidan por el final de la democracia, como parece ocurrir en España.

La matizada y señalada “democracia participativa”, así las cosas, defendida por el oxímoron del Socialismo del siglo XXI, que muta en progresismo transcurridos treinta años y que son, uno y otro, de neta factura marxista y autoritaria, fenece en la actualidad como víctima de sus contradicciones: La unidad y encarnación del Estado en sus gendarmes de nuevo cuño no alcanza efectividad autoritaria más que por la violencia; lo que es inadmisible para quienes apuestan a la simulación de la democracia. Y se demuestra inviable, además, en contextos de severo relativismo y fragmentación social como los animados por quienes predican la inflación de derechos (ambientalistas, de género, de raza u origen, tribus urbanas,  y párese de contar, etc.).

El totalitarismo, en suma, como antimodelo de la democracia implica la negación del conflicto mediante la imposición de un dogma legitimador y “las sociedades democráticas [subsisten] en la medida que se fundamentan en un cuestionamiento institucionalizado de sí mismas”, renunciando a cualquier tipo de unidad, por débil que fuera.

De modo que, junto a la previsión válida de Arendt cabe la de Laurence Whitehead, a saber, entender que la democracia –para ser tal– ha de verse en el teatro trágico o dramático. Y la descripción no sugiere que la obra democratizadora haya de ser orfebrería de utileros; de esos que apenas se ocupan de vestir a los actores, mover los andamios, preparar la escena para la representación, y luego cobrar por sus servicios. Habla del teatro democrático, pues es la imagen metafórica que mejor describe la lucha pendiente por la democracia y la libertad en un continuo sin ataduras y de final abierto.

Asdrúbal Aguiar: correoaustral@gmail.com

La ruta para rescatar nuestra libertad y la democracia ha sido larga y difícil, pero hoy quienes exigimos el cambio político constituimos una clara y contundente mayoría que ha reconocido en la  Primaria el mecanismo democrático idóneo para renovar el liderazgo opositor que habrá de conducirnos al tan anhelado rescate de nuestra Venezuela.

En la medida que nos aproximamos a la fecha de su realización, se precipita la ocurrencia de eventos que nos lleva a denunciar ante todos los venezolanos y la comunidad internacional, que la Primaria está bajo asedio. Tal como lo manifestamos en Conspiración Silenciosa, un pronunciamiento anterior, es factible diferenciar dos conspiraciones desde las que se vienen generando crecientes amenazas que atentan contra el ejercicio de la soberanía popular que constituye  la Primaria.

Recientes acontecimientos y declaraciones nos reafirman la convicción de que una de las conspiraciones se genera desde algunos sectores internos de lo que suele denominarse la Oposición Institucional.  Tal es el caso de las declaraciones del precandidato Henrique Capriles, al señalar: <<No hay ambiente de primarias…>>, cuando los resultados de múltiples instrumentos demoscópicos e imágenes de multitudinarias manifestaciones populares  evidencian todo lo contrario. O las de la precandidata Delsa Solórzano que pide se haga un debate para establecer un orden de sucesión prematuro, que constituye un acto  de “sumisión a la voluntad del Régimen” en caso de que la Contraloría General de la República continúe inhabilitando precandidatos. Estas declaraciones, así como la infeliz rueda de prensa de la ex vicepresidente de la Comisión Nacional de Primaria (CNdeP), María Carolina Uzcátegui, ameritan un profundo análisis sobre sus motivaciones, pues nos causan pena  e indignación, pero en este pronunciamiento deseamos poner el mayor énfasis sobre la conspiración organizada por el Régimen. Esto, en razón del control que posee sobre las instituciones para atentar contra la Primaria, que no lo tiene un sector de la oposición cuyos niveles de confianza por parte de la ciudadanía se han venido degradando sostenida y aceleradamente.

¡El Régimen conspira contra la soberanía popular! Progresivamente y con mayor intensidad. Sabe, perfectamente, del hartazgo y rechazo que provoca en la sociedad al constatar el fraude de la supuesta revolución “bonita”. A pesar de ello, afirma  que no se irá “ni por las buenas ni por las malas”. Solo cuenta con la fuerza y la amenaza del poder militar y criminal como formas de mantenerse, indefinidamente, en el poder y las utiliza.

El Régimen ha ensayado  varias estratagemas  para implosionar la Primaria y no lo ha logrado. Estas incluyen la renuncia forzada de toda la directiva del CNE; la apelación una vez más a la írrita inhabilitación de candidaturas y, como broche de oro, la integración de una nueva directiva bajo el criterio de alentar al máximo las dudas sobre la esperanza que podríamos albergar los ciudadanos de un manejo equitativo, transparente y honesto de los venideros eventos electorales. No obstante, tales arremetidas contra la Primaria y la ruta electoral hacia el cambio definitivo, el entusiasmo por participar continúa. Ya no les queda otra sino recurrir a la bajeza de la amenaza directa a quienes, como ciudadanos, han asumido la digna tarea de organizar la Primaria. Se abre el camino para usar el miedo y la represión como armas contra la Primaria.

<<El Sebín estaría investigando al presidente de la Comisión Nacional de Primaria, Jesús María Casal, y demás miembros de la coalición y a las juntas regionales por supuesto “financiamiento ilegal”>>. He aquí una muestra concreta de lo que denunciamos. Nuestras redes regionales nos informan que hay presión desde diversos organismos de las administraciones nacional y regional sobre las personas naturales o jurídicas que han ofrecido propiedades suyas para ser utilizadas como sedes de la  Primaria. Expuesto lo anterior, deseamos sintetizar nuestra posición al respecto en los siguientes apartes:

  1. Nuestro apoyo total a los miembros de la CNdeP así como a los de todas las comisiones regionales encargadas de organizar la Primaria. A pesar de todas las barreras que les han colocado en el camino, han venido venciendo obstáculos y limitaciones a los efectos de cumplir con el clamor popular.
  2. Alertar a la ciudadanía que no se encuentra debidamente informada de todas las presiones y amenazas que vienen produciéndose. Es necesario organizarnos para defender el derecho a nuestro futuro.
  3. Recomendamos la organización de una instancia observadora, cuya responsabilidad sea la de acopiar y documentar  todas las denuncias que interpongan ciudadanos u organizaciones, con relación a aquellas acciones específicas  que el Régimen viene ejerciendo sobre ellas en aras de obstaculizar o impedir la realización de la Primaria.
  4. Informar a la comunidad internacional  y, en particular, a los representantes de todos aquellos países y organizaciones que han venido instando  a los venezolanos a buscar una salida pacífica y democrática de la compleja situación en la que nos encontramos, de todo el clima de terror que el Régimen alimenta alrededor de la Primaria con la finalidad de impedir que ella cumpla su objetivo.

La Primaria es un ejercicio de soberanía popular que todos debemos defender.

En Caracas, a los once días de septiembre de 2023, suscriben este documento:

Alberto Ray

Angel Lombardi

Arnoldo Gabaldon Berti

Asdrubal Romero

Benjamin Scharifker

Carmen Teresa Albanes

Claudio Bifano

Douglas Jatem

Genry Vargas

Jose Mendoza Angulo

Juan Pablo Olalquiaga

Miguel Nucete

Nestor Lopez

Roberto Casanova

Santiago Clavijo

Sary Levy

Vladimiro Mujica

Werner Corrales L.

Rómulo Roux y José Blandón candidatos presidenciales por los partidos Cambio Democrático (CD) y Partido Panameñista, respectivamente, anunciaron ayer oficialmente la conformación de una alianza política opositora rumbo a las elecciones generales del 5 de mayo de 2024.

La Estrella de Panamá

Al momento del anuncio Roux indicó que en equipo “vamos a enfrentar el sistema clientelista y corrupto que es la causa de nuestros problemas. A nosotros no nos une un proyecto político, nos une el compromiso de formar un proyecto en el cual todos los panameños nos vaya mejor”.

En tanto, Blandón sostuvo que “ha llegado el momento de hacer a un lado los intereses políticos y personales de hacer un proyecto de la gente, con la gente y para la gente. Estamos convencidos de que los buenos somos más, y unidos en un solo proyecto, nada ni nadie nos puede detener”.

Aunque ni Roux ni Blandón dijeron quien irá a la cabeza de esta alianza, fuentes a lo interno del panameñismo aseguran que Blandón ya habría tomado la decisión de ceder la candidatura presidencial a Roux y tomar la candidatura a la vicepresidencia de la República, y que ha dilatado el anuncio para lograr otras postulaciones, una de ellas el respaldo de CD para el candidato del panameñismo Willy Bermúdez a la Alcaldía de Panamá, y el apoyo a algunos candidatos a diputado panameñistas en el circuito 8-3 y de circuitos uninominales.

Luego de más de dos meses de negociación, se ha logrado un acuerdo para una nueva Convención Colectiva entre el Sindicato Unión de Trabajadores de Minera Panamá (UTRAMIPA) y la Empresa Minera Panamá, S.A., evitando así una huelga que había sido declarada para el pasado fin de semana, acuerdo que tuvo la mediación del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, (MITRADEL).

ANPanamá

Según informa el MItradel, ambas partes acordaron, un aumento salarial superior al 17% en 4 años que beneficia a más de 4 mil trabajadores de la empresa, también se adiciona una mejora en la cobertura médica, un fondo rotativo de préstamos y  seguro de hospitalización para cada trabajador,  hasta por US$150 mil de cobertura al año,  y un seguro de vida de hasta 24 meses de salario, señaló Alexander Gabarrete Gerente de Relaciones Laborales y Desarrollo Regional de la Empresa Cobre Panamá, S.A. First Quantum.

Gabarrete agregó que aunado a estos beneficios se reconocerán primas por nacimiento de los hijos de los trabajadores y del retiro por antigüedad.

Indicó que el programa de becas para los hijos de los trabajadores se quintuplicó, tanto en educación básica como la universitaria; y que se logró un aumento en 133% del bono de navidad y las gratificaciones de antigüedad, entre otros beneficios sustanciales.

La ministra Doris Zapata Acevedo, señaló que el Mitradel como ente facilitador y mediador apostó siempre al diálogo con respeto y tolerancia como el mecanismo más efectivo para garantizar la paz social.

Ante las nuevas medidas migratorias anunciadas por la directora de Migración Samira Gozaine, el presidente de la República Laurentino Cortizo, dijo que buscan que se aplique un flujo ordenado y seguro como se ha venido haciendo, para retornar a sus países a los migrantes irregulares.

ANPanamá

Entre las nuevas medidas migratorias que implementará Panamá está que se reducirá el período de turismo de 90 a 15 días que no aplica para todas las nacionalidades y según perfilamiento, y se exigirá solvencia económica de US$1,00 dólares en adelante.

Por otro lado, en cuanto a las movilizaciones en los últimos días por la discusión en primer debate del contrato minero, el mandatario indicó que el trabajo que se realiza en la comisión de Comercio de la Asamblea Nacional es un proceso normal.

Agregó que está a la espera del resultado de las consultas que se están realizando, porque no descarta ningún mecanismo que se da en torno a la aprobación del contrato minero, ya que hay que escuchar a la gente.

Cortizo también se refirió al último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que señala que Panamá liderará el crecimiento económico de la región, indicó que este crecimiento del país ha sido con el apoyo del sector privado con el que se ha podido desarrollar proyectos importantes. También dijo que la inflación de Panamá es una de las más bajas del mundo, propicia el crecimiento económico del país.

Estas declaraciones del mandatario se dieron durante un conversatorio con medios de comunicación, en Mariato, provincia de Veraguas, donde realiza una Gira de Trabajo Comunitario.

El grupo Banesco, propiedad de Juan Carlos Escotet, dueño de Abanca, ha presentado una demanda de arbitraje internacional contra Panamá ante el Centro Internacional de Arreglos de Diferencias relativas a Inversiones, el Ciadi, organismo dependiente del Banco Mundial.

Por: Miguel Jiménez – El País

La reclamación fue registrada el pasado viernes y los demandantes son la sociedad española Banesco Holding Latinoamérica, cabecera del grupo, y la filial panameña de Banesco, según figura en la página web del Ciadi. El motivo de la disputa es la ejecución de fianzas por diversas obras, indebidamente a juicio de Banesco.

El grupo alega la violación del tratado bilateral de protección de inversiones entre España y Panamá de 1997. Clifford Chance es la firma de abogados que representa a los demandantes, mientras que Panamá se defiende a través de su Ministerio de Economía y Finanzas. La cuantía de la reclamación no ha sido hecha pública.

La activación del litigio se produce tras no llegarse a un acuerdo con el Gobierno panameño, con quien se iniciaron negociaciones hace más de nueve meses. Según fuentes conocedoras del litigio, la reclamación se debe a la ejecución de fianzas extemporáneas por parte de algunas entidades estatales como el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial y el Ministerio de Educación, entre otras. Esas entidades no supervisaron sus obras a tiempo, ni activaron sus mecanismos de reclamación frente a los obligados principales, y después de cinco años han exigido coberturas vencidas.

En su demanda, Banesco alega que dichas acciones de ejecución de fianzas extemporáneas van en contra de la Ley 22 de 2006 que regula la contratación pública y pueden representar para Banesco Seguros Panamá pérdidas y gastos relevantes. Banesco Seguros está impugnando dichas ejecuciones ante las instancias administrativas y judiciales panameñas, sin que esté obteniendo por el momento el amparo esperado.

La Asociación Panameña de Aseguradores (Apadea) lleva alertando desde hace unos años de la ejecución extemporánea de fianzas de cumplimiento de contrato y de aseguramiento de anticipos vencidas hace años. También alerta de la exigencia de vigencia indefinida de los contratos de fianza y de cobros coactivos de fianzas sin aviso previo de reclamación.

Es un problema sectorial, que no afecta solo al negocio de seguros de Banesco en el país. “Esto no hará nada más que poner de manifiesto la pobre percepción de seguridad jurídica que tenemos dentro y fuera de nuestro país, razón por la cual esperamos que esta lamentable situación sea dirimida antes de incurrir en importantes gastos para el Gobierno de Panamá y la empresa privada, pero más importante aún, que nos permita restaurar la percepción del debido proceso y el respeto a nuestras leyes”, comentó hace unos meses la presidenta de Apadea, Gina Herrero, en declaraciones recogidas por la prensa local.

Apadea pone el énfasis en sus denuncias en el riesgo para la estabilidad de las empresas aseguradoras, el daño reputacional para el país y la posibilidad de perder el respaldo de las reaseguradoras internacionales que están involucradas en los casos, lo que pondría en riesgo los procesos de contrataciones públicas futuras del país.

Los arbitrajes del Canal

Para Panamá se abre un nuevo frente legal en los arbitrajes internacionales. El principal es el que está abierto por el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), en el que participa la española Sacyr, por las obras del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá. En su informe anual de 2022, Sacyr cifraba las reclamaciones en un total de 3.427 millones de dólares.

El experto independiente DFL Associate, contratado por GUPC, cifró en noviembre sus estimaciones tras analizar los diferentes casos y llegaba a la conclusión de que era “razonable esperar que se recuperen 1.824 millones de dólares, incluidas las cantidades cobradas. Hasta ese momento se habían recuperado 121 millones. La estimación del grupo Sacyr del valor recuperable de las reclamaciones presentadas por GUPC al cierre de 2022 ascendía a 446 millones de dólares, lo que representaba un 15% de las reclamaciones presentadas pendientes de resolución definitiva.

A mediados de mayo pasado, el ICC (Tribunal de arbitraje con sede en Miami, sujeto en este caso a la Ley panameña, que se rige bajo las normas de la Cámara de Comercio Internacional) emitió un laudo sobre el proceso de arbitraje de las compuertas. En él, por unanimidad, consideró que GUPC, participado en un 41,6% por Sacyr, tiene derecho a recibir 35 millones de dólares adicionales por las reclamaciones laborales a lo ya otorgado anteriormente por la junta de resolución de disputas. Sin embargo, aunque no de manera unánime, el tribunal no estimó la reclamación de GUPC por el rediseño de las compuertas de la ampliación del Canal, que el consorcio tuvo que llevar a cabo para adecuarlas al proyecto. Según el informe anual de la Autoridad del Canal de Panamá, el arbitraje de las compuertas ascendía a 639 millones de dólares.

La desaparición física del periodista Humberto Galarza Romero, acontecida el pasado sábado 2 de septiembre en horas de la noche en Medellín, Colombia, tomó por sorpresa a la comunidad de las competencias a motor en Venezuela, inesperada partida de quien fuera durante más de 50 años la referencia periodística más importante del ambiente del automovilismo y motociclismo nacional e internacional, crónicas publicadas en su totalidad en las páginas del diario Meridiano.

Por: Octavio Estrada – Prototipos

Humberto Galarza tenía 83 años y hace poco más de un mes había compartido con quien redacta este modesto homenaje un par de simpáticas memorias y anécdotas junto a Andrea Ippolito, el legendario corredor de motos y empresario de origen italiano con el que supo labrar una sincera amistad y confianza. Y es que Humberto tuvo la oportunidad de vivir en directo los éxitos más importantes alcanzados por el motociclismo venezolano en los años 70 y 80, además de acompañar a centenares de volantes que brillaron en las pistas de todo el mundo.

Sus primeras crónicas fueron publicadas en la revista deportiva Sport Gráfico, la que fundó a mediados de los años 60 el reconocido relator deportivo Delio Amado León. En ella Humberto de inmediato se hizo cargo de la actividad de las competencias a motor, o como él mismo le gustaba identificar: el mundo de las válvulas y los pistones. Automovilismo, motociclismo, karting y motonáutica fueron seguidas semanalmente por el joven periodista egresado de la universidad del Zulia – así lo manifestó en más de una ocasión -, tierra a la que emigró proveniente de su natal Colombia cuando era poco menos que un veinteañero.

A fines de 1969, el periodista Carlitos González funda el diario deportivo Meridiano y en el primer equipo de redacción estaba Humberto Galarza, por supuesto, encargado de todo lo que tenga que ver con gasolina y velocidad. Se inicia así una relación profesional que se prolongará por más de 40 años, en los que siempre gozó de la estima y confianza de los responsables originales del Bloque De Armas, el grupo editorial que compró Meridiano al poco tiempo de haber ingresado al mercado.

En esos años Galarza acompañó a las poderosas delegaciones de corredores venezolanos en pistas foráneas, bien sea en Bogotá, Lima o en Sebring, Florida, iniciando a fines de esa década una larguísima lista de viajes que le permitieron conocer más de medio centenar de circuitos en todo el planeta. Hizo también las veces de promotor, solía contar que el diseño de la primera pista permanente construida en Bogotá (el trazado Ricardo Mejía), había nacido en los trazos que dejó en una servilleta que él mismo había dibujado cuando compartía con los propietarios del proyecto.

Estuvo presente en Monza en la infausta jornada del sábado 5 de septiembre de 1970 cuando se mata el austriaco Jochen Rindt, quien terminaría consagrándose campeón mundial de Fórmula Uno a la memoria, y también asiste a los 1000 Kilómetros de Buenos Aires de 1971 donde otra tragedia acaba con la vida del italiano Ignacio Giunti. Eran tiempos en los que no existía margen de error y la seguridad en los circuitos era poco menos que precaria.

El joven cronista hace su estreno en la incipiente televisión nacional, relata y comenta distintas pruebas internacionales incluidos unos pocos grandes premios de Fórmula 1 – porque entonces no se transmitían con regularidad – o las 500 Millas de Indianápolis, conduce igualmente varios espacios especializados, entre ellos Estrellas Firestone, que contaba con el auspicio de la marca de cauchos estadounidense. En 1972 dirige su propia revista impresa, la publicación mensual Fórmula Sport, si bien la experiencia editorial no tiene mayor continuidad más allá de una decena de ejemplares.

1974, LEOPOLDO BARBOSA, HUMBERTO GALARZA, DINO TURCO

Tiene tiempo de participar al volante de un pequeño auto de turismo en el rally Caracas-Bogotá-Caracas, prueba en la que en dupla con el también periodista Hugo Balzán, entonces jefe de relaciones públicas de Tabacalera Nacional, concluye en un notable tercer lugar. El apoyo de la firma Marlboro en el automovilismo nacional le otorga una nueva imagen profesional al ambiente, destacándose la figura de ases como Bobby Dennett, Oscar Notz, Francisco Romero, Ernesto Soto, Juan Cochesa, entre otros.

Pero fueron sus diarias crónicas diarias y su columna Motores Humberto Galarza, con su tradicional coletilla de introducción: “Iniciamos nuestra entrega de hoy…”, los que se convertirían en una referencia obligada de esa comunidad que crecía a la par de la construcción de los primeros circuitos permanentes como San Carlos, Turagua y Maracaibo, además del desarrollo y consolidación del motocross. Sin embargo, sería la irrupción de un adolescente de apenas 16 años llamado Johnny Cecotto el que le otorgaría un radical cambio a la jerarquía informativa que alcanzarían las carreras de motos y de carros en los medios impresos.

En mayo de 1973 Humberto Galarza, junto a otro cronista entusiasta de los motores como Rafael “CC” Mujica (redactor del diario El Mundo), viajan a Sao Paulo, Brasil, para asistir a las 500 Millas de Interlagos de motociclismo, prueba que sirvió como bautizo internacional para el juvenil Cecotto. Galarza forma parte del círculo de confianza del manager Andrea Ippolito, director del equipo Venemotos-Yamaha, y con él también asiste a pruebas como el Motocross de las Américas efectuado en Manchay, Perú, en tanto al año siguiente lo hizo en el Panamericano de Chile, realizado en la pista de los cerros de Chena.

Con una certeza y confianza casi temerarias, Humberto Galarza vaticina el asombroso debut victorioso de Johnny Cecotto en los mundiales de motovelocidad en la temporada 1975. Cubre en Europa distintas pruebas en las que hace transmisiones de radio en directo a través de Rumbos, acompañado en los relatos por el abogado merideño Omar Alí “Tury” Agüero. El éxito final del fenómeno Cecotto cuenta en Galarza con uno de sus mejores aliados.

Y así como ensalzaba sus merecidas conquistas, Humberto no vaciló en ponerle su firma a algunos llamados de atención dirigidos a la fulgurante estrella naciente, demostración clara que era un periodista que reflejaba la realidad sin temor a cuestionar a las autoridades, organizadores o a los mismos pilotos. Entrada la década de los 80, paralelamente a su incesante actividad como comunicador en medios impresos y audiovisuales, llegó a ocupar el cargo de Comisionado Nacional de Automovilismo, responsabilidad que supo desarrollar a pesar de todas las complicaciones y divergencias que entonces existían en las distintas modalidades de las cuatro ruedas.

En su posición como uno de los pocos especialistas en la fuente de los deportes a motor, Galarza no dudó en ayudar a jóvenes periodistas que se iniciaban en la materia, como lo certifica José Luis López, entonces un novato en la redacción de El Universal y a quien le asignaron la fuente del automovilismo: “Humberto Galarza se tomó la gentileza de orientarme y decirme los principales números de teléfono de muchas personas claves en ese ambiente de las carreras de carros – recuerda López – Admito que cuando llegué a la fuente del automovilismo lo hice como un auténtico ‘paracaidista’, porque jamás lo había cubierto. Me puso en contacto también con Alberto Hidalgo, quien también me dio otra serie de contactos adicionales de ese entorno. Siempre que coincidimos en las pistas, bien sea en Turagua, San Carlos o Maracaibo, hubo mucho aprecio y respeto. Le guardo un gran recuerdo, un estupendo periodista de otra escuela de grandes profesionales”.

Cuenta el locutor Vicente D’Alessandro que en agosto de 1982 viajó a Misano, Italia, con la intención de contratar a Johnny Cecotto para una serie de presentaciones en las pistas nacionales en la categoría Fórmula Ford. D’Alessandro no sabía cómo llegar al circuito y acudió a Humberto Galarza quien le brindó todas las coordenadas para arribar a la pista de Santamonica, en tiempos cuando no existían mapas interactivos ni dispositivos móviles.

Y es que un entorno en el que los egos y los celos han sido algo habitual, la generosidad profesional de Humberto fue otra de sus virtudes, tal como lo certifican numerosos comunicadores universitarios o no que recibieron sus consejos, recomendaciones y hasta regaños, a los que les abrió la posibilidad de trabajar y compartir en los medios de la era tradicional análoga.

Adicionalmente a sus crónicas de las carreras en las dos y cuatro ruedas, Galarza fue también un especialista en el sector de la industria automotriz y comercial, labor que le ganó el reconocimiento de ese ambiente de las principales ensambladoras estadounidenses, europeas y asiáticas que contaban con sus fábricas en el país.

En los primeros años 90 le tocó relatar y comentar los grandes premios de Fórmula 1 en la señal de Televén y también lo hizo en la naciente imagen televisiva de Meridiano, donde entrado el nuevo milenio estrenó el programa de entrevistas “Pits 39” que durante casi una década reunió a centenares de protagonistas del mundo de las competencias y de la industria del motor en Venezuela. El espacio radial que mantuvo en Radio Nacional también fue una referencia durante varios lustros.

Siempre optó por mantener un bajo perfil, una característica que contrasta de forma casi dramática con la desmedida ambición de protagonismo de las nuevas generaciones surgidas en la era digital. Solía repetir que su apellido era Galarza Romero y no De Armas, porque no fueron pocas las ocasiones en las que algunos pilotos o personas del ambiente, le “exigían” que publicase ciertas noticias, pero él, en su amplio conocimiento, criterio y experiencia, desestimaba al considerarlas poco serias o con otro tipo de intenciones.

De hablar pausado y enemigo de los exabruptos lingüísticos – pocas veces se le pudo escuchar una mala palabra o grosería -, compartió en la redacción de Meridiano con grandes figuras de la crónica deportiva como Víctor José López “El Vito”, especialista en tauromaquia (otro gran periodista que también se despidió en este 2023), sin olvidar nombres inolvidables como el de José Visconti “El Curita”, Apolinar Martínez, Graciano Cruz y muchos más. Humberto Galarza también tuvo oportunidad de ver iniciarse en los medios a infinidad de nuevos recién graduados y pasantes, los que guardaron inmejorables recuerdos de su trato y recomendaciones.

Si bien no era de decirlos en público y solo los compartía en privado con un pequeño grupo de confianza, pero Humberto fue un verdadero especialista en adjudicar sobrenombres y apodos, siendo el más recordado y conocido el mote con el que identificaba a su compañera de toda la vida, María Eugenia, con quien formó un hogar maravilloso junto a sus hijos, al llamarla afectuosamente como “Mi Marida”, un término que en los actuales tiempos de búsqueda de igualdad en todos los ámbitos, pues estuvo adelantado en varias décadas.

De forma irreverente y clandestina, el reconocido locutor Víctor Hugo Bracamonte (hijo del corredor de motos caraqueño del mismo nombre, multicampeón en los años 50-60-70, mejor conocido como “Guaramaca”) y quien escribe esta nota, en privado nos atrevimos a identificar a Humberto Galarza como “El Gurú”, como una sincera y franca manera de reconocer su amplísima trayectoria y experiencia, inalcanzables para cualquier otro profesional de entonces y del presente que haya trabajado en esa fuente deportiva.

Descanse en paz, don Humberto Galarza Romero.

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