Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La Cruz Roja de Costa Rica informó este viernes, a través un comunicado, la movilización de más de 20 unidades hacia Alajuela, en San Ramón, Bajo Rodríguez, tras recibir el reporte de la caída de un bus a un precipicio de aproximadamente 20 metros.

CNN

La Cruz Roja agregó que 34 pacientes están en condición estable, 27 pacientes en condición urgente y dos pacientes en condición crítica, todos ya fueron trasladados a centros médicos.

La mayoría de los 63 pasajeros del autobús eran “en su mayoría venezolanos y de otras nacionalidades”, informó la Presidencia de Costa Rica en un comunicado, e indicó que el vehículo «trasladaba a los migrantes hasta la frontera norte del país».

Hasta este sábado a mediodía no se reportaban personas muertas tras el incidente y CNN intenta obtener más detalles de parte de autoridades de Gobierno sobre las causas del siniestro.

La obsesión de Danny Englert está fuera de este mundo, literalmente. El joven de 24 años ha pasado ocho años intentando “deshumanizarse” hasta el punto en que extraños horrorizados gritan “¡diablo!” a ellos en las calles.

The New York Post

Más de $2,700 después, Englert, quien también usa el apodo que él mismo eligió de “Possession”, está cubierto de tatuajes y piercings. El aficionado extremo al arte de la piel incluso ha modificado partes del cuerpo para que parezcan más duendes, incluidos implantes transdérmicos destinados a parecerse a cuernos, orejas y dientes puntiagudos.

«No me gustan los humanos y lo que se hacen unos a otros y el mundo en el que viven», dijo el nativo de Alemania a Jam Press. «Quiero modificarme hasta que no me reconozcan como humano».

Englert se hizo su primer piercing a los 16 años y desde entonces se ha cubierto de arte corporal, pero es cierto que gran parte de su tinta está sin terminar debido a «la naturaleza caótica» de su proyecto, que consideran el «trabajo de su vida».

A diferencia de muchos profesionales cada vez más destacados , Englert realiza la mayoría de las modificaciones por sí mismo (excepto los implantes) o solicita la ayuda de sus amigos, lo que ha reducido costos de manera eficiente.

«He estado aprendiendo a modificar el cuerpo desde hace bastante tiempo y soy a quien acuden mis amigos para hacer piercings o escarificaciones y pequeñas modificaciones corporales», le dijeron al medio.

«Creo que mi propósito es hacer que las personas que me rodean y yo parezcamos más ‘nervioso'».

Aunque los miembros de la familia, a quienes Englert dijo que no “le gusta mucho”, los apoyan, los extraños pueden ser crueles, gritando que parecen el “diablo” o parecen “emo”.

Por lo general, “no es gran cosa”, pero Englert recordó un altercado físico con un grupo de extraños que resultó en la pérdida de uno de sus cuernos.

“Una vez, tres tipos nos atacaron a un amigo y a mí en el camino a casa sólo por vernos diferentes y perdí uno de mis cuernos por eso”, dijeron.

Sin embargo, estos altercados violentos no son un impedimento para Englert, quien dijo que “simplemente se suma a la lista de razones para no gustarle la raza humana”.

«Realmente no me importa lo que los demás piensen y digan sobre mi apariencia porque lo hago por mí mismo», dijo Englert, a quien planea reimplantarle cuernos.

«Estoy muy emocionado de ver adónde me llevará este proyecto y cuánto tiempo llevará terminarlo».

Según los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), una de cada ocho mujeres en España tendrá cáncer de mama en algún momento de su vida. Así, esta patología es el segundo tumor más diagnosticado en España, sólo por detrás de los de colon y recto.

El Español

Por suerte, la mortalidad ha descendido mucho en los últimos años, en buena parte gracias a innovaciones tecnológicas como el revolucionario guante que quiere conquistar a Dyson o el pecho sintético que ya ha ayudado a detectar una decena de casos.

La revisión periódica a través de mamografías es clave a la hora de detectar de forma precoz los tumores, pero no siempre es posible y en algunos casos la aparición del tumor sucede entre una prueba y otra —lo que se conoce como cáncer de intervalo—. Para remediarlo, científicos del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han desarrollado una pionera tecnología de ultrasonidos para la exploración y la obtención de imágenes del tejido mamario. Se trata de un método no invasivo que permite seguir en tiempo real los cambios dinámicos de los tejidos blandos.

La investigación, publicada en Science Advances, aporta una novedosa aproximación que puede ser decisiva, sobre todo para las mujeres que más riesgo tienen de sufrir cáncer de mama por motivos genéticos. El dispositivo resultante, todavía en fase de prototipo, es «un parche flexible que puede fijarse a un sujetador para permitir a la usuaria mover un rastreador de ultrasonidos a lo largo del parche y obtener imágenes del tejido mamario desde distintos ángulos», según el estudio. Los resultados son claros: permite obtener imágenes con una resolución comparable a la de las sondas de ultrasonidos utilizadas en los centros médicos de diagnóstico por imagen.

Diagnóstico precoz

Las herramientas más efectivas en la lucha contra el cáncer de mama, además de la constante mejora en los tratamientos, siguen siendo los programas de cribado que se realizan a toda la población femenina a partir de los 40 años. Y es que, cuando este tipo de tumores se diagnostican en las fases más tempranas, la tasa de supervivencia es de casi el 100%, una cifra que desciende a sólo un 25% en el caso de los tumores detectados en estadios más avanzados.

El objetivo de Canan Dagdeviren, profesora asociada del Media Lab del MIT y autora principal del estudio, es precisamente mejorar la tasa global de supervivencia de las pacientes con cáncer de mama. También quiere desarrollar una alternativa no invasiva a las clásicas mamografías, que en ocasiones pueden ser molestas o dolorosas. Quienes más se pueden beneficiar de ello son sin duda las pacientes con alto riesgo de desarrollar cáncer de mama, que podrán estar más tranquilas entre una prueba y otra si tienen acceso a este dispositivo.

«Hemos cambiado el factor de forma de la tecnología de ultrasonidos para que se pueda utilizar en casa. Es portátil y fácil de usar, y permite monitorizar el tejido mamario en tiempo real y de forma sencilla», señala Dagdeviren en declaraciones recogidas por el propio MIT.

La inspiración detrás del invento provino de una familiar cercana de la propia investigadora, a la que diagnosticaron un cáncer de mama en fase avanzada a los 49 años. Las revisiones periódicas no fueron capaces de detectarlo a tiempo y eso llevó a esta científica turca, experta en Ciencia de Materiales, a hacer un primer diseño de un dispositivo de diagnóstico que pudiera integrarse en el sujetador para hacer más sencillo un cribado frecuente.

Dagdeviren y su equipo, que ya han trabajado en otros wearables que se adaptan al cuerpo para ofrecer información sobre la salud de su portador, tenían claro desde el principio que querían centrarse en las personas con más probabilidades de desarrollar cáncer de intervalo. «Con cribados más frecuentes, nuestro objetivo es aumentar la tasa de supervivencia hasta el 98%». En España, esa cifra a 5 años es del 82,8% de forma global.

La Federación Médica Venezolana (FMV) reiteró este jueves su llamado al régimen de Nicolás Maduro a enfrentar la “evidente, grave y crónica crisis hospitalaria” que -afirmó- existe en el país, debido a la “falta de medicamentos, reactivos, materiales y equipos quirúrgicos”.

EFE

En un acto con motivo del 78 aniversario de su fundación, la FMV denunció que más del 97 % de los hospitales públicos atraviesan una “situación de carencia”, y en más de un 65 % de estos centros sanitarios las “salas de emergencia y pabellones” están “inoperativos”, según una nota de prensa de la federación.

“Para que los pacientes puedan ser decorosamente atendidos, sus familiares, vecinos y allegados deben llevar una larga lista de medicamentos e insumos, incluyendo lencería, agua, desinfectante, jabón y comida”, aseguró el presidente de la FMV, Douglas León Natera.

A juicio del médico, el régimen “debe declarar la emergencia en salud” e implementar un “plan de recuperación en los 301 hospitales”, incluyendo -señaló- la “red asistencial del Seguro Social, inactiva desde hace muchos años”.

Por otra parte, el presidente de la FMV pidió “mejoras socioeconómicas para el personal” sanitario, que actualmente devengan “sueldos miserables” y a quienes “se les viola sus derechos laborales, ante la negativa del Gobierno a discutir la contratación colectiva”.

El pasado mayo, la ONG Médicos por la Salud indicó que el 40 % de los centros sanitarios públicos de la nación reporta fallas eléctricas “recurrentes”.

De acuerdo con un informe de la organización, una “situación similar se vive en los hospitales públicos con el servicio de agua potable, que es intermitente o no está disponible, sobre todo en estados centrales y del oeste del país”.

En febrero de este año, el régimen entregó 49 obras en el sector sanitario, que se ejecutaron a través de las “Brigadas Comunitarias Militares” (Bricomiles), un plan creado en junio de 2022 para la reparación de centros educativos y de salud.

La nación Venezolana demanda con urgencia soluciones sociales inmediatas, lo cual requiere de un crecimiento económico que sólo puede lograrse creando políticas públicas que faciliten y estimulen la actividad productiva y comercial del país.

Hemos observado como el 2023 tiene evidentes desmejoras en los índices sociales, destacándose: la elevada inflación, caída del consumo, salarios minimizados. Como resultado de la reducción de la actividad económica.

Las razones son varias y requieren de diagnóstico factibles que no sólo identifiquen las causas, sino las posibles soluciones. Podemos destacar algunas de las que consideramos como de mayor prioridad tales como:

  1. El control de parte del estado de la gran mayoría de los medios de producción. Los cuales han desmejorado su capacidad productiva creando desabastecimiento en sus productos y haciéndonos dependientes de las importaciones. Su efecto en la pérdida de puestos de trabajo está a la vista. Ciudad Guayana donde las empresas básicas han desmejorado su producción es un ejemplo, afectando a las empresas privadas que estaban vinculadas al procesamiento de sus productos. Se estima que se perdieron unos 150 mil puestos de trabajo. La solución es negociar con el sector privado internacional las empresas básicas, las cuales requieren de inversiones mil millonarias para recuperar su capacidad productiva.
  2. Salarios.
    Es necesario mejorar el consumo familiar mediante ajustes salariales. Las empresas privadas en su mayoría pagan salarios muy por encima del salario mínimo y superan los niveles de salarios públicos. El gobierno insiste en sostener el sistema de misiones y bonos como la solución más conveniente para mejorar el consumo, unido a las cajas clap. Es necesario incentivar la inversión privada para estimular el crecimiento económico y por esa vía incrementar los salarios.

Detener la inflación.

Es la de mayor prioridad para mejorar la calidad de vida de las familias Venezolanas. Para ello se requiere establecer por parte del Banco Central una política monetaria que estabilice nuestra paridad cambiaría, al no seguir financiando las necesidades de recursos adicionales del tesoro nacional, para sostener un gasto público que supera los ingresos provenientes del petróleo y los impuestos que recauda el Seniat.

El crecimiento económico es el factor fundamental para las soluciones sociales, que necesita la nación Venezolana para lograr mejorar nuestra calidad de vida.

Vicente Brito

Presidente,
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución.

—“Mamá, soy yo, Jaycee”, escuchó decir del otro lado del teléfono la señora Terry Probyn a una voz de mujer que no reconoció.

— “No me hagas esto. No es gracioso”, respondió Terry, que a lo largo de los años había recibido muchas llamadas como esa, bromas de mal gusto que la hacían estallar.

— “No, mamá, soy yo, Jaycee, de verdad”, insistió la voz.

Por: Daniel Cecchini – Infobae

Cuando la encontraron y pudieron identificarla, Jaycee Lee Dugard tenía 29 años y se parecía muy poco a la niña de 11 cuya foto sonriente había saturado primero las calles del tranquilo pueblo rural de Meyer, en el Estado de California, y luego las listas de personas desaparecidas en Estados Unidos.

Durante dieciocho años había vivido a solo 240 kilómetros del lugar de su secuestro, primero esposada a una cama, después encerrada sin poder salir y finalmente moviéndose con cierta libertad por las calles de Antioch pero presa de otras cadenas, las psicológicas producidas por casi dos décadas de abusos, que le impedían siquiera decir su verdadero nombre.

Durante todo ese tiempo la policía pudo haberla encontrado decenas o quizás centenares de veces, una cifra que se calcula solo repasando la cantidad de ocasiones en que los agentes visitaron la casa donde la tenían secuestrada para monitorear al convicto que vivía allí, beneficiado por una libertad domiciliaria cuando cumplía una pena por violación.

Más de una vez, en esas visitas, vieron a una niña – y luego a una adolescente – de pelo rubio y actitud sumisa, que el secuestrador – si le preguntaban – decía que era la hija de su hermano que estaba de visita.

Con el paso del tiempo, tampoco repararon que las dos niñas que el violador con domiciliaria y su mujer presentaban como propias, cuando en realidad se parecían mucho a la joven rubia y no a la supuesta madre.

Sin esposas en las muñecas, pero siempre encadenada mentalmente, Jaycee estaba repartiendo folletos religiosos junto a su secuestrador – devenido pastor – en la Universidad de Berkeley, donde finalmente la encontraron.

Y no fue la policía la que la descubrió y la rescató allí, el 26 de agosto de 2009, sino una asistente social de mirada aguda que notó algo raro en su comportamiento.

A la vista de todos

Jaycee fue secuestrada la mañana del 10 de junio de 1991, a plena luz del día, cuando caminaba hacia la parada del ómnibus escolar, en la esquina de su casa. La nena era una de las pocas caras nuevas que había en Meyers, donde vivía con su familia desde hacía menos de un año.

La familia de Jaycee, formada por ella, su madre, Terry, su padrastro, Carl, y su media hermana pequeña Shayna, se había mudado allí en busca de un ambiente tranquilo en el que las niñas pudieran crecer seguras y sin violencia.

Por eso habían abandonado Arcadia para establecerse en Mayer, pueblecito rural situado también en el estado de California al que llegaron en septiembre de 1990, justo para que Jaycee pudiera empezar las clases.

Y vivieron tranquilos hasta esa mañana. Terry había salido temprano a su trabajo en una industria gráfica y Carl se ocupó de darles el desayuno a las chicas. Minutos antes de la hora en que debía pasar el ómnibus escolar, Jaycee salió de la casa para ir hasta la parada, mientras Carl la vigilaba desde la ventana. Siempre lo hacía, la veía caminar hasta la esquina y seguía allí, mirando, hasta que la veía subir al ómnibus con otros chicos del barrio.

Todos vieron cómo la secuestraban. Carl desde la ventana de su casa y los compañeros de Jaycee desde la esquina. La nena caminaba por la vereda cuando se detuvo un auto gris y una mujer asomó la cabeza por la ventanilla. Posiblemente le haya preguntado algo, porque Jaycee se acercó.

La mujer les disparó con una pistola eléctrica y luego, ella y un hombre la cargaron y la tiraron en el asiento de atrás. El auto dio una vuelta en “U” haciendo chirriar las ruedas y se alejó antes de que nadie pudiera reaccionar.

Carl atinó a subirse a la bicicleta que tenía en el jardín delantero e intentó perseguir al auto, pero solo pudo ver cómo se alejaba cada vez más hasta que se perdió de vista.

El padrastro y otros testigos le dieron a la policía una descripción del auto y de la ropa que llevaba Jaycee. Se dio la alarma, pero los uniformados de Meyers pusieron la mira en dos sospechosos: el propio Carl – como posible autor intelectual del secuestro – y el padre biológico de la nena, Key Slayton.

Carl fue investigado a fondo y se sometió al detector de mentiras, mientras protestaba junto con Terry, por el tiempo que estaban perdiendo. Así y todo, demoraron en descartarlo.

En cuanto a Kay Slayton, cuando lo localizaron dijo que se equivocaban, que él no tenía ninguna hija. Y era verdad, porque Terry confirmó que no lo sabía, que cuando se separaron ella no le dijo que estaba embarazada.

Phillip Garrido y su esposa poco después de su arresto el 27 de agosto de 2009 en Placerville, California. Phillip Garrido, un violador convicto, y su esposa Nancy admitieron haber secuestrado a Jaycee Lee Dugard en 1991 cuando tenía 11 años y haberla mantenido cautiva durante los últimos 18 años (Photo by El Dorado County Sheriff via Getty Images)

El violador y la enfermera

Los tripulantes del auto gris eran Phillip Garrido y Nancy Bocanegra, y luego de dar la vuelta en “U” con Jaycee aturdida en el asiento trasero, se dirigieron a alta velocidad hacia Antioch, en el condado de Contracosta, donde el matrimonio vivía con la madre de Phillip, una anciana que padecía de demencia senil y no se daba cuenta de nada.

Pese a las descripciones del auto y de sus tripulantes que dieron los testigos, la policía nunca pensó en Phillip Garrido, aunque sobraban motivos para, por lo menos, tenerlo en cuenta.

Garrido había sido un chico como cualquier otro hasta que en la adolescencia sufrió un accidente en moto. Después de eso se hizo adicto a los calmantes y más tarde al LSD. Según su hermano, a partir de ahí pasó de “ser un buen chico a volverse más loco que una cabra”.

Cuando tenía 21 años fue acusado de violar a una nena de 14 años, pero la familia de la víctima retiró los cargos para no exponerla a testificar en el juicio.

Esa impunidad lo envalentonó y meses más tarde violó a una antigua compañera de colegio, Christine Murphy y de nuevo zafó. Aceptó casarse con la chica a cambio de que no lo denunciara. El matrimonio duró hasta que Christine, a la que tenía prácticamente presa en la casa, pudo escapar.

Tenía 25 años en 1975, cuando secuestró a Katherine Callaway, una joven de su misma edad, y la llevó desde California hasta un almacén abandonado de Reno, en Nevada. Allí la violó durante más de cinco horas, y podía haberlo durante mucho tiempo más si no hubiese cometido el error de romper el candado de entrada al lugar. Los vecinos denunciaron el hecho y la presencia de un auto extraño. La policía llegó cuando seguía violando a Katherine y lo detuvo. En el juicio le dieron cincuenta años de cárcel.

En la prisión de Leavenworth, Nevada, conoció a Nancy Bocanegra, una enfermera y fisioterapeuta que visitaba a su tío, también preso. Se casaron en 1981 y ese matrimonio sumado a la buena conducta en la cárcel le permitieron a Garrido obtener la libertad condicional, que debía cumplir viviendo en la casa de su madre enferma, en Contra Augusta.

Para otorgársela, la junta de libertad condicional había considerado el casamiento de Garrido con Nancy como una señal de recuperación. Nadie imaginó que la enfermera podía ser tanto o más perversa que él.

Nancy disfrutaba con las inclinaciones pedófilas de su marido, tanto que lo acompañaba a las plazas donde había niños jugando y los filmaba para que él se masturbara después viendo las imágenes.

Poco a poco, marido y mujer fueron urdiendo un plan que los llevaría a un nivel más alto: secuestrar a una nena, que sería el “regalo” que Nancy le haría a Phillip.

El calvario de Jaycee

Jaycee ya no estaba aturdida por la pistola eléctrica pero sí aterrorizada por la situación cuando, después del mediodía del 10 de junio de 1991, el auto gris llegó a la casa de Contra Augusta. Se había hecho pis encima y tenía la cabeza cubierta con un trapo que no la dejaba ver nada a su alrededor. Lo único que atinó a decir durante el viaje fue que sus padres no tenían dinero para pagar un rescate.

Una vez dentro de la casa, Garrido la desnudó – lo único que le dejó conservar fue un anillo con una mariposa, del que no se desprendería durante los siguientes 18 años – y la obligó a bañarse con él. Después la dejó encerrada durante cinco días, esposada a una cama. Nancy le liberaba las manos solamente para que pudiera comer.

El quinto día después del secuestro, Garrido la violó por primera vez y ya no dejó de hacerlo. Nancy la alimentaba y alternaba gestos supuestamente tiernos con maltratos. Solamente la dejaban ver dos series de televisión: “La doctora Quinn” y “Who’s the boss?”

Esos dos programas marcarían para siempre a Jaycee. Como sus secuestradores se negaban a llamarla por su verdadero nombre, les propuso que la llamaran Alyssa, por uno de los personajes secundarios de “Who’s the boss?”. De “La doctora Quin” – una médica de un pueblo del oeste norteamericano – aprendería a cuidar niños, lo que le resultó útil cuando tuvo, a los 14 años, a Ángel, la primera de las dos hijas engendradas por las violaciones de Garrido. A los 17 tuvo la segunda, Starlet.

Mientras, la familia de Jaycee no dejaba de buscarla. Se hicieron campañas para encontrarla, se hicieron remeras con su cara, se crearon canciones dedicadas a ella. La policía seguía buscándola, pero la buscaba mal.

Cadenas mentales

Los años pasaban y Jaycee-Alyssa seguía secuestrada, aunque las condiciones de su cautiverio fueron cambiando paso a paso. Fue tal la dependencia que llegó a tener de Garrido y su mujer, que llegó a comportarse como una suerte de cómplice de su propio calvario.

Pudo primero moverse con cierta libertad dentro de la casa y luego salir a la calle. Nunca se le ocurrió escapar. Cuando llegaban policías u oficiales de libertad condicional para entrevistar a Garrido, éste la presentaba como su sobrina, hija de uno de sus hermanos, y ella no decía una palabra.

En el barrio corrían rumores sobre esa familia tan extraña. Nadie había visto embarazada a Nancy, pero el matrimonio tenía ya dos pequeñas hijas, que eran más parecidas a “la sobrina” que a la supuesta madre. Eso tampoco llamó la atención de la policía.

Las dos nenas de “Alyssa” crecieron creyendo que eran hijas de Nancy, porque – años después dijo que lo hizo para protegerlas – Jaycee nunca les dijo la verdad.

Para entonces, Phillip y Nancy la dejaban moverse con libertad. Sabían que la tendían atada con algo mucho más poderoso que las esposas de metal: las cadenas de la dependencia psíquica. La habían convertido en una esclava sin voluntad de rebelarse.

Empezó a trabajar en un negocio de imprenta y fotocopias que abrió Garrido, diseñando tarjetas de presentación e invitaciones para fiestas y casamientos. Allí atendía a los clientes, tenía teléfono y una computadora conectada a Internet. Sin embargo, nunca se atrevió a denunciar nada ni tampoco trató de comunicarse con su madre.

También colaboraba con Garrido en una misión que él mismo se había encomendado, la de creer que tenía un mensaje de Dios para entregar al mundo. Repartía folletos que ella misma diseñaba en la imprenta.

26 de agosto de 2009. El delirio religioso de Garrido terminó abriendo las puertas de la libertad para Jaycee y sus dos hijas, de 11 y 15 años. En su afán de ampliar el alcance de su mensaje a la humanidad, el lunes 24 de agosto de 2009, el secuestrador fue a la Universidad de Berkeley para solicitar que le prestaran el campus para una actividad llamada “El deseo de Dios”.

A la asistente social Lisa Campbell, encargada de los eventos especiales de la universidad, le llamaron la atención varias cosas extrañas: la primera de ellas era que Garrido deliraba; la segunda que las dos chicas tenían comportamientos extraños; la tercera, el moretón que tenía la mayor en uno de sus ojos.

Sospechó por lo menos la existencia de un abuso y lo citó para dos días después. Inmediatamente después llamó a la policía. Por primera vez, en la comisaría hicieron bien su trabajo y pidieron los antecedentes del hombre. Allí descubrieron que estaba en libertad condicional cumpliendo una pena por violación.

El miércoles 26, Garrido llegó a la universidad acompañado por las dos chicas y también por una joven rubia, a la que presentó como su sobrina Alyssa.

Cuando vio a los policías, la joven de 29 años sintió que sus hijas estarían protegidas e hizo un “clic” que le permitió romper las cadenas que la ataban a su secuestrador. No le resultó fácil, pero finalmente dijo quién era.

Garrido fue detenido en el momento y poco después Nancy salía esposada de la casa de Antioch. Después de 18 años de calvario, Jaycee Dugard, con solo decir su nombre, recuperó la libertad.

Pidió un teléfono y marcó el número – que nunca había olvidado – de la casa de su madre. Cuando atendieron, dijo:

— “Mamá, soy yo, Jaycee”.

Jaycee Dugard en el 2012

Una vida nueva

Al reencontrarse con su familia, Jaycee supo que nunca habían dejado de buscarla. Su madre descubrió que, además de poder abrazar a su hija perdida, también tenía dos nietas.

Unos días después, la tía de Jaycee, Tina, contó cómo había sido el reencuentro: “Reímos y lloramos juntas. También pasamos mucho tiempo sentadas, tranquilas, disfrutando la compañía de unas y otras”, dijo.

Con 29 años y 18 de calvario sobre sus espaldas, Jaycee se propuso iniciar una nueva vida, no solo para ella sino también para sus hijas Ángel y Starlet. Como parte de su proceso de recuperación, creó una fundación, JAYC, que busca acompañar a las familias que vivieron situaciones traumáticas.

También escribió dos libros: “Freedom: My Book of Firsts” y “Una Vida Robada”, en los que cuenta el aislamiento y la angustia que padeció durante los 18 años que estuvo secuestrada a manos de Phillip y Nancy Garrido.

“Vivía en mi propio mundo. El abuso físico es todo lo que conocía, pero a medida que pasó el tiempo me acostumbré a todo tipo de cosas”, dijo durante la presentación del último, tratando de explicar porqué no había podido escapar cuando tuvo oportunidad.

El estado de California la indemnizó con 20 millones de dólares por los daños que sufrió debido a la negligencia de la policía y la justicia. Con ese dinero, Jaycee creó la fundación.

Garrido fue condenado a 431 años de prisión y, Bocanegra, a 36 por el secuestro de Jaycee y el robo de identidad de sus hijas.

A pesar de todo, Ángel y Starlet le pidieron permiso para visitar a su padre biológico en la cárcel. “Les he enseñado a tomar sus propias decisiones en la vida. En ese sentido, al ser su elección me parecerá bien lo que hagan”, explicó cuando le preguntaron si lo permitiría.

Lo que le molesta, y dice cada vez que tiene oportunidad, es que la gente piense que no escapó antes porque sufría el Síndrome de Estocolmo.

— “No me gusta que la gente piense que he estado enamorada de él, simplemente es que no quiero albergar odio en mi corazón”, explica.

A lo que Terry, su madre, suele agregar:

— “Tranquila, tengo odio suficiente para las dos”.

La junta golpista de Níger ordenó poner todas las fuerzas armadas en «alerta máxima», en un contexto marcado por las posibles acciones militares regionales en el país, reportaron agencias de noticias este sábado (26.08.2023).

DW

De acuerdo a un documento compartido ampliamente, la decisión responde a «las amenazas de agresión contra el territorio nacional que se hacen cada vez más palpables» y para «evitar una sorpresa general».

Níger vive una crisis política desde el pasado 26 de julio, cuando una junta militar encabezada por el antiguo jefe de la guardia presidencial, el general Abdourahamane Tiani, derrocó al presidente Mohamed Bazoum y suspendió la Constitución. Desde entonces, el mandatario se encuentra bajo arresto domiciliario.

El golpe fue condenado por la comunidad internacional y por la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Cedeao), que decretó duras sanciones económicas y comerciales contra Níger (miembro del bloque antes de que fuera suspendido) y también amenazó con una acción militar contra los golpistas para restablecer el orden constitucional.

El presidente de Nigeria y jefe de turno de la Cedeao, Bola Ahmed Tinubu, aseguró este viernes que intenta «frenar» el bloque para impedir una intervención militar contra la junta golpista y seguir abogando por el diálogo.

Varios países manifestaron su rechazo a la opción militar, entre los cuales figuran los países vecinos Mali y Burkina Faso, gobernados también por juntas militares, los cuales advirtieron que cualquier acción militar contra Níger equivaldría a una declaración de guerra contra ellos.

Con un llenazo desde la capital de Anzoátegui, María Corina Machado pidió este viernes a todos los venezolanos que el próximo 22 de octubre sea un día por Venezuela; «vamos a regalarle al país unas 24 horas que se dividan en trabajo, vigilia y contar papelito por papelito».

Vente Venezuela

Asimismo, pidió al régimen dejar el miedo y medirse frente a ella en las venideras elecciones presidenciales de 2024.

«Estos criminales tienen miedo de contarse conmigo, pero se van a imponer las reglas de la gente y los vamos a derrotar en el 2024», afirmó.

Yulimar Rojas alcanzó la cima del mundo una vez más al asegurar su cuarto título consecutivo en los campeonatos mundiales al aire libre.

lapatilla.com

En una actuación de infarto, la atleta venezolana se colgó la medalla de oro en la final del salto triple en Budapest, logrando su séptima corona en la historia, incluyendo los campeonatos bajo techo.

Rojas sufrió en cada salto, pero dejó claro por qué es considerada la mejor saltadora de la actualidad.

Con este logro histórico, Yulimar Rojas se consolida como una leyenda viva en el atletismo mundial.

Su dedicación, talento y constancia la han llevado a alcanzar la grandeza en su disciplina, y su nombre quedará grabado en la historia del deporte.

Samuel Mariño, un venezolano de 29 años, tuvo una adolescencia compleja. Su voz nunca cambió como la de sus compañeros. Su forma de ser tampoco coincidía con la de ellos.

Cansado del acoso, Mariño quiso cambiar su tono agudo a través de una cirugía. Pero un consejo inesperado lo llevó a aceptarse y, con los años, a triunfar en el mundo de la ópera, donde pocos sopranos masculinos han logrado conquistar los escenarios.

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