Armando Esteban Quito

Desde hace una década se comenzaba avizorar el problema de la migración a Estados Unidos a través del trayecto con el que los migrantes irregulares cruzaban la hostil selva del Darién, cuyo camino inicia en la región del Urabá en Colombia, y si bien en esa época ya se conocía de ciudadanos tan lejanas como China o países del África Subsahariana, con la crisis social que provocó el régimen en Venezuela, el éxodo creció de forma exponencial y el problema se desbordó.

Por: José David Rodríguez – Infobae

Tan solo entre enero y agosto de este 2023 pasaron por esta frontera más de 320.000 personas, de acuerdo con las cifras oficiales del gobierno panameño, es decir que ya superaron a los 248.284 viajeros que cruzaron la frontera durante todo el año pasado y que, además, duplicó a la cantidad de migrantes de 2021, que se estimó en 133.726 personas, al punto que en el hermano país esto se convirtió en un problema de seguridad nacional.

Ante esta situación, y los continuos llamados de los organismos humanitarios, para garantizar la vida y la integridad de los viajeros ilegales, en el Congreso de la República llamarán a los funcionarios del gobierno Nacional para conocer qué acciones se están tomando para contrarrestar esta grave situación.

“Hemos decidido citar a un debate de control político en la Comisión II del Senado ante la inminente situación de riesgo y de ilegalidad que se viene registrando sobre el paso fronterizo e ilegal en el tapón del Darién, el cual representa un alto riesgo para la integridad y la vida, no solamente de los migrantes, sino también en términos de seguridad, en términos de economía ilegal, representa para el fomento de la guerra más de 30.0000 millones de pesos mensuales”, anunció el senador Antonio Correa, a través de un video que publicó en su cuenta oficial de la red social X.

El congresista del Partido de la U señaló que citarán a los ministros de Defensa, Interior y al Canciller, así como a los altos mandos de la Fuerza Pública, así como invitaron a la Fiscalía General de la Nación y a la Defensoría del Pueblo. Este último organismo ha estado insistiendo en la necesidad de que se implementen medidas de contingencia ante la crisis migratoria.

“Queremos que este debate se lleve a cabo en las localidades (más afectadas que) en este caso son los municipios de Turbo, Necoclí o Acandí. Queremos conocer la realidad de mano de la comunidades y exponerles al país la real situación que ha pasado de grave a muy grave, que representa no solamente una problemática para Colombia sino también para Panamá, Estados Unidos y muchos otros países”, agregó Correa.

El presidente de la República, Gustavo Francisco Petro, se refirió a la crisis en la frontera con Panamá durante el encuentro que sostuvo con la comunidad colombiana en el distrito de Queens en nueva York (EE.UU.), donde señaló que el problema no se resolverá con medidas represivas, sino que requiere de una acción conjunta en la región.

“El examen de la migración es un problema que tiene que ser debatido por toda América Latina. Ya se están construyendo los instrumentos para ello. Y tiene que ser un espacio de diálogo con el poder político de los Estados Unidos, no es con el látigo, el caballo y el perro como se va a detener la migración”, afirmó el mandatario.

Sostuvo que este era uno de los puntos más críticos de migración ilegal en el mundo y que desde el país norteamericano le han prácticamente pedido que mueva la el paso fronterizo en esa zona del continente, a Colombia.

“El tapón del Darién se convirtió en un eje neurálgico del éxodo humano, hay varios, pero este es uno. Nos ha pedido desde aquí que el poder político de este país, que tapemos el Tapón, como si eso fuera fácil, y que construyamos una especie de muro para que no pase gente hacia los Estados Unidos. Nos han pedido que corramos en cierta forma la frontera de México con Estados Unidos en sus puestos de migración para que se instalen en Colombia”, señaló.

Sin embargo, según Petro, esta solución podría empeorar la ya complicada situación, y se incremente el flujo de viajeros en el país, quienes igual buscarán la manera de cumplir el ‘Sueño Americano’, así sea ilegalmente, si no le brindan más opciones.

Panamá vive un periodo de sequía que afecta las actividades del Canal, una de las mayores fuentes económicas del país y punto clave del comercio internacional de mercancías.

Por: Marcos González Díaz – BBC News Mundo

Sin embargo, el país padece desde hace tiempo otra crisis del agua que no es atribuible a la escasez de lluvias ni a las restricciones del Canal implementadas sobre los barcos que lo atraviesan: miles de panameños no tienen agua potable de manera regular en sus casas.

Y aunque el Canal se encarga de proveer de agua al 55% de la población del país, las restricciones, según la autoridades, no van a afectar a ese suministro a la ciudadanía.

«Históricamente nunca se ha racionalizado el agua que va a nuestros hogares y siempre se ha entregado la cantidad de agua contratada”, le dijo a BBC Mundo Erick Córdoba, gerente de agua de la Autoridad del Canal de Panamá.

Pero entonces ¿a qué se debe que en la economía latinoamericana que más creció durante 2022 haya tantas personas que apenas ven salir agua de sus grifos?

Carmen Rose, una vecina del municipio de Arraiján, que limita con el Canal y la capital del país, se las ingenia para sacar adelante su empresa de fabricación de jugos teniendo desde hace años poco más de 8 horas de agua durante las noches.

“Es injusto, triste y lamentable que en un país donde se ostenta tanto y se generan tantos recursos económicos tengamos que vivir así. Y esto afecta a todos: aquí hay gente de estrato social alto que pueden pagar, pero es que ni el dinero es suficiente para tener agua como es debido”, critica rodeada de algunas de sus trabajadoras, que llegan cada día a las 5:00h. de la mañana para recoger agua con cubos.

El residencial la Arboleda, en la vecina La Chorrera, es un claro ejemplo de que el problema no solo atañe a la población de escasos recursos económicos. En la entrada junto al puesto de vigilancia, un cartel colocado por los vecinos da cuenta de los problemas de agua en esta urbanización.

Su conflicto fue aún peor durante los primeros meses del año, cuando no tenían servicio en toda la semana. Pero una protesta vecinal con la que cortaron el tráfico en la carretera el pasado abril hizo que las autoridades les prestaran atención y les restablecieran el servicio, aunque solo de lunes a viernes.

Cubos y camiones cisterna

Al margen de la actual sequía acentuada por el fenómeno de El Niño, la falta de agua en las casas panameñas no se debe a la escasez de precipitaciones. De hecho, Panamá es uno de los países del mundo donde más llueve y cuenta con unos 500 ríos.

“Puede caer toda el agua que quieras del cielo, pero si los responsables de que nos llegue no hacen su trabajo… Eso depende de las autoridades (…). Aquí hay una desigualdad bien evidente porque estamos a menos de una hora de la capital, y mire”, insiste la empresaria Rose.

Es decir, en Panamá hay agua para el consumo humano. La cuestión es que no existen las infraestructuras necesarias para tratarla y hacerla llegar a una población que, además, ha crecido de manera exponencial y desordenada.

El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales de Panamá (IDAAN), responsable de suministrar agua al 76% de la población del país que vive en localidades de más de 2.000 habitantes, reconoce que la demanda supera ampliamente a la oferta.

“En el área urbana oeste [que limita con la capital], por ejemplo, la población se ha casi duplicado en los últimos 15 años de 350.000 a casi 600.000 personas, pero en este tiempo no han entrado nuevas infraestructuras por lo que el agua producida sigue siendo la misma”, señala su director, Juan Antonio Ducruet.

En entrevista con BBC Mundo, admite que “hay una necesidad evidente” de que el Estado destine recursos al sector. “No se trata de lluvia, sino de inversión en infraestructura para crear las condiciones adecuadas y que no haya dos tipos de panameños, dependiendo de en qué barrio naciste”.

En efecto, la provincia de Panamá Oeste, creada oficialmente hace menos de diez años tras un acelerado aumento de su población que en muchos casos se desplaza a diario para trabajar en la vecina Ciudad de Panamá, es una de las más afectadas.

Es difícil concretar cuántas personas sufren carencia de agua en sus hogares en el país, dado que los datos del nuevo censo están próximos a salir y el último se publicó en 2010.

El IDAAN estima que no sería superior al 5% del área urbana periférica a la capital, mientras que la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) eleva el cálculo hasta el 20% del área metropolitana de Ciudad de Panamá.

Ante este panorama, miles de panameños se las arreglan para sobrevivir almacenando la poca agua que sale de sus grifos en cubos o, quien puede permitírselo, en tanques de reserva.

En el peor de los casos, 75.000 personas —según cifras del IDAAN— dependen exclusivamente del reparto de agua en camiones cisterna porque su suministro es inexistente.

Es el caso de Juleidy Higuera, una vecina de Arraiján que reconoce ser privilegiada por haber podido invertir más de US$500 en sus tres tanques para almacenar agua que el cisterna le trae cada ocho días. También gasta más de US$5 cada dos días en un bidón de agua potable.

“En vez de ir adelante, vamos para atrás”, critica. “Lo que pasa es que aquí hay un negocio entre los cisterna y el IDAAN con el que se ganan millones de dólares, por lo que prefieren que dependamos siempre de los camiones y creo que jamás nos llegará el agua a casa”, dice mientras comienza a hacer ruido la bomba que instaló para repartir el agua por su casa.

Esta visión pesimista sobre el futuro y la creencia de que las autoridades prefieren apostar por el uso de camiones fue compartida por gran número de panameños con los que habló BBC Mundo.

Pero el IDAAN lo niega tajante.

“Eso no es así. En Chilibre, por ejemplo, estamos construyendo más de 70 km de redes en lugares donde se van a eliminar rutas de carros cisterna. Me gustaría decir que algún día se podrán eliminar todos, pero mientras haya gente que invada terrenos o crezcan de manera informal en lugares sin infraestructura, será difícil”, pronostica Ducruet, del IDAAN.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a la BBC

Bajo el lema «Innovación para alimentar el mundo», Panamá será sede del la XIV Conferencia Internacional de Arroz, uno de los grandes eventos técnico-científicos de este rubro en el continente americano y el mundo.

ANPanamá

El evento que se realizará entre el 10 y 14 de junio del próximo año, tendrá la presencia de expertos internacionales  con la intención de actualizar conocimientos para lograr una producción de arroz más eficiente y sostenible. 

Durante ese mismo periodo se realizará en el país la 9na Conferencia Internacional de Pyricularia en Arroz y Trigo, en donde se conocerán avances científicos para combatir a esta enfermedad, que afecta significativamente a ambos cultivos.

Así, Panamá se prepara para recibir, por primera vez, a dos de los más grandes eventos técnico-científicos del arroz en el continente americano y el mundo. 

La teoría del apego sugiere que nuestras relaciones tempranas con nuestros cuidadores (en la infancia) sientan las bases para construir relaciones en el futuro (en la edad adulta).

Por: Iratxe López Psicología

El comportamiento de nuestros cuidadores es el primer ejemplo de interacciones sociales que se nos presenta. Por lo tanto, nos da información sobre cómo funcionan las relaciones.

¿Me van a cuidar otras personas? ¿Puedo confiar en ellos? ¿Puedo sentirme seguro con en ellos?

Te adelanto que, al criar a un bebé en un entorno seguro y siguiendo los principios básicos de la crianza con apego, donde los cuidadores están emocionalmente disponibles y responden a las necesidades del bebé, las respuestas a estas preguntas (subconscientes) probablemente serán sí. Esto es lo que llamamos un apego seguro.

La forma en que el padre y la madre (o los cuidadores principales) interactúan con su bebé durante los primeros meses de vida de éste, determina en gran medida el tipo de apego que formará con ellos. La relación entre el cuidador principal y el bebé puede crear un estilo de apego seguroansiosodesorganizado o evitativo que formará un modelo para las relaciones a lo largo de la vida del bebé. Es decir, muy posiblemente, ese estilo de apego se mantendrá en la edad adulta.

Cuando la madre y el padre están emocionalmente disponibles y responden a las necesidades del bebé, es probable que éste desarrolle un apego seguro. El apego seguro a uno de los progenitores o al cuidador principal otorga a los niños numerosos beneficios que, por lo general, duran toda la vida. Los niños con apego seguro son más capaces de regular sus emociones, se sienten más seguros al explorar su entorno y tienden a ser más empáticos y cariñosos que aquellos que tienen un apego inseguro.

“Cuando una persona está segura de que su figura de apego estará disponible para él cuando lo desee, estará mucho menos dispuesto a experimentar miedo intenso o crónico que una persona que, por cualquier razón, no tiene la misma seguridad”.John Bowlby

Por el contrario, cuando la madre o el padre no están emocionalmente disponibles y no responden a las necesidades del bebé, causan a sus hijos una angustia considerable. Los niños se adaptan a este entorno de rechazo mediante la construcción de estrategias de apego defensivas en un intento por sentirse seguros, modular o atenuar estados emocionales intensos y aliviar la frustración y el dolor. Forman uno de los tres tipos de apego inseguro hacia sus padres (evitativo, ansioso o desorganizado).

La verdad es que, en la mayoría de los casos, esta no es una elección consciente. La forma en que formamos relaciones como adultos tiene mucho que ver con la forma en que formamos nuestros primeros vínculos sociales de niños con nuestros cuidadores.

¿Qué es el apego evitativo?

El apego evitativo es un estilo de apego que se desarrolla durante la primera infancia. Las personas con apego evitativo no buscan apoyo en otras personas. No toleran la intimidad emocional y es posible que no puedan construir relaciones profundas y duraderas.

Tiende a ocurrir en niños que no experimentan respuestas sensibles a sus necesidades. Los progenitores de niños con un vínculo de evitación tienden a no estar emocionalmente disponibles o no responder a ellos la mayor parte del tiempo. Ignoran las necesidades de sus hijos y pueden rechazarlo especialmente cuando su hijo está herido o enfermo. Estos padres también rechazan el llanto del bebé y fomentan la independencia prematura en sus hijos.

En respuesta, el niño aprende temprano en la vida a reprimir el deseo natural de buscar a un padre o madre para que lo consuele cuando está asustado, angustiado o con dolor.

Estos niños aprenden que reconocer y mostrar angustia conduce al rechazo o al castigo. Al no llorar o expresar abiertamente sus sentimientos, a menudo pueden satisfacer parcialmente al menos una de sus necesidades de apego, la de permanecer físicamente cerca de sus cuidadores.

Desarrollar un estilo de apego evitativo en la niñez puede llevar a dificultades para formar relaciones cercanas en la adultez. Los niños con un estilo de apego evitativo de adultos pueden volverse muy independientes, tanto física como emocionalmente. Y pueden desarrollar miedo al compromiso.

Es más, en el lugar de trabajo, a menudo se les ve como el «lobo solitario independiente«. Sin embargo, es posible que estas personas cambien y desarrollen un estilo de apego seguro. Es posible que la persona aprenda a establecer otro tipo de vínculos más sanos.

Causas del apego evitativo

Tal y como decíamos antes, el apego por evitación se desarrolla cuando un bebé o un niño pequeño tiene un padre, madre o cuidador que constantemente no está disponible emocionalmente o no responde a sus necesidades. Los bebés con un estilo de apego evitativo también pueden haber enfrentado el desánimo repetido de llorar o expresar emociones externas, sin ser atendidos.

Cuando el niño percibe que no se satisfacen sus necesidades básicas y emocionales, le costará confiar en las personas. Los niños pueden percibir los lazos sociales como inseguros. Así es como un niño acaba formando un vínculo inseguro.

Cabe destacar que el padre y/o la madre no descuidan necesariamente al niño en general, están presentes. Sin embargo, tienden a evitar la demostración de emoción e intimidad y, a menudo, no sintonizan con las necesidades emocionales del niño. Estos cuidadores son reservados y parecen retroceder cuando el niño busca apoyo, consuelo y afecto.

Es probable que los cuidadores se vuelvan más distantes a medida que la situación se vuelve más densa emocionalmente. Pueden sentirse abrumados y querer escapar de esa situación. Aquí es cuando su falta de disponibilidad emocional sería más evidente.

El niño expresa una necesidad de cercanía, pero en lugar de recibirla, percibe que la puerta está cerrada. Los padres cuyos hijos se vuelven evitativos no solo evitan expresar sus propias emociones, también pueden desaprobar y no tolerar cualquier manifestación notable de emociones en otras personas.

El padre/madre o cuidador de un niño que tiene un apego por evitación puede:

  • Carecer de conocimientos sobre cómo apoyar a su hijo
  • Tener falta de empatía
  • Enfadarse o separarse físicamente de un niño cuando muestra signos de miedo o angustia
  • Sentirse abrumado por las responsabilidades de la paternidad/maternidad
  • No haber desarrollado un sentido de compromiso
  • Tener un estilo de apego evitativo ellos mismos (que fue transmitido por sus cuidadores hacia ellos, y que ahora, ellos sin querer transmiten a su hijo)
  • Negarse habitualmente a reconocer los llantos de su hijo u otras muestras de angustia o miedo
  • Suprime activamente las manifestaciones emocionales de sus hijos diciéndoles que dejen de llorar

Los niños con apego evitativo también pueden desconectarse de sus propias necesidades y sentimientos. Estos niños pueden aprender a calmarse a sí mismos y sentir que solo pueden confiar en sí mismos. Como resultado, tienen poca motivación o confianza para buscar ayuda o apoyo de otros. ¿Lógico verdad?

Piensa en esa persona que conoces, que es autosuficiente y que no depende de los demás. Si nos basamos en la teoría del apego, categorizaríamos su estilo de apego como un estilo de apego inseguro. Más específicamente, como evitativo. ¿Ahora comprendes mejor el porqué de las reacciones de una persona con apego evitativo? Si lo pensamos, estos niños desarrollan estrategias que les permiten sobrevivir de la mejor manera posible. Sin embargo, siguen utilizando las mismas estrategias cuando como adultos interactúan con otras personas. Todo parte de un apego evitativo.

¿Cómo reconocer el apego evitativo?

Un niño con un estilo de apego evitativo puede no mostrar ninguna muestra externa de deseo de cercanía, afecto o amor.

Estos niños también pueden querer estar cerca de su cuidador principal pero no interactuar con ellos. También pueden rechazar el contacto físico con su cuidador.

Los estilos de apego y sus comportamientos asociados pueden (y suelen) durar hasta la edad adulta. Como adulto, una persona con un estilo de apego evitativo puede experimentar lo siguiente:

  • Evita la cercanía emocional en las relaciones
  • Sienten que sus parejas son empalagosas cuando simplemente quieren acercarse emocionalmente
  • Se retrae y afronta situaciones difíciles solo
  • Reprime las emociones
  • Evita quejarse, prefiriendo enfurruñarse o insinuar lo que le ha molestado
  • Teme el rechazo
  • Tiene un fuerte sentido de independencia

Es importante señalar que las personas con apego evitativo pueden ser muy sociables, tranquilas y divertidas. Además, estas personas pueden tener muchos amigos y/o parejas sexuales. En general, no están solos. La dificultad la tienen en establecer lazos más íntimos y duraderos.

Los adultos con apego evitativo tienden a ser independientes y no dependen de los demás para tranquilizarse o recibir apoyo emocional.

Cuando se enfrentan a separaciones o pérdidas, muchos hombres y mujeres con apego evitativo, suelen centrar su atención en otros problemas y objetivos. Otros tienden a desaparecer e intentar hacer frente a la amenaza por sí mismos. Niegan su vulnerabilidad y utilizan la represión para manejar las emociones que se despiertan en situaciones que activan sus necesidades de apego. Cuando buscan el apoyo de un compañero durante una crisis, es probable que utilicen estrategias indirectas como insinuar, quejarse y enfurruñarse, en lugar de expresar abiertamente su necesidad.

¿Cómo afecta el apego evitativo a la pareja?

Para los adultos evitativos, las interacciones sociales y los lazos permanecen en la superficie. A menudo, buscan relaciones y disfrutan de pasar tiempo con su pareja, pero pueden sentirse incómodos cuando las relaciones se vuelven demasiado íntimas. Pueden percibir que sus parejas quieren demasiado.

Digamos que te permiten estar cerca de ellos, pero no te dejan entrar. Cuando las cosas se ponen serias, es probable que las personas con apego evitativo se cierren en sí mismas.

En este punto, esas personas podrían intentar encontrar una razón para terminar una relación. Es posible que se sientan muy molestos por el comportamiento, el hábito o incluso la apariencia física de su pareja. En consecuencia, comienzan a distanciarse de la pareja.

Las personas con este tipo de estilo de apego tienden a estar demasiado concentradas en sí mismas y en sus propias comodidades, y en gran medida ignoran las emociones e intereses de otras personas. También les resulta difícil revelar sus pensamientos y sentimientos a su pareja. Su respuesta típica a una discusión, conflicto y otra situación estresante es volverse distante.

Recordemos que este es un resultado directo de su educación. Sus cuidadores les demostraron que no se puede confiar en las personas. Siempre que buscaron apoyo emocional en el pasado, no se les proporcionó. Simplemente dejan de buscarlo o esperarlo de los demás.

Visto desde fuera, un adulto con un estilo de apego evitativo puede parecer seguro y fuerte. Sin embargo, esto no significa que esta persona no esté sufriendo.

De cualquier manera, no poder construir una relación profunda, significativa y duradera puede ser doloroso para las personas con este estilo de apego. También puede ser desgarrador para quienes los aman.

¿Cómo tratar a un adulto con apego evitativo?

Lo primero es admitir y darse cuenta de que ese interruptor de la intimidad emocional está apagado. Esto puede ser un desafío y requerir mucho esfuerzo. Además, suele ser necesario acudir a terapia y ser guiado por un psicólogo.

Es importante que un adulto con apego evitativo preste atención a las sensaciones emocionales y físicas que surgen en torno a la intimidad emocional. La autorreflexión puede ayudar a comprender y analizar los patrones existentes.

Otro paso importante es explorar, comprender y, finalmente, expresar las necesidades emocionales. Quizás, al principio necesite explicarlo a través de una carta, antes de atreverse a hacerlo en persona. Cada cual tiene su ritmo y es importante respetarlo.

En algún momento, el adulto evitativo podría comenzar a trabajar en la construcción de relaciones más estrechas con las personas. Obviamente, trabajar con un terapeuta sería la forma más beneficiosa de avanzar y conseguir establecer relaciones basadas en un apego seguro.

Tratamiento para sanar el apego evitativo

Afortunadamente, no tenemos que quedarnos atrapados dentro de los límites de las estrategias de apego defensivo que desarrollamos en nuestra infancia.

La terapia psicológica suele ser muy beneficiosa tanto para un niño con un estilo de apego evitativo, como para sus padres o cuidadores. De igual modo, es necesaria para aquellos adultos que tienen un estilo de apego evitativo.

Un terapeuta puede ayudar a los progenitores o al cuidador a comprender cómo su comportamiento puede estar afectando a su hijo y guiarlos hacia nuevas formas de interactuar con el niño y responder a sus necesidades. Un psicólogo también puede trabajar con el niño para ayudarlo a formar un vínculo más saludable con su padre, madre o cuidador.

Un adulto con apego evitativo también puede beneficiarse de la ayuda psicológica. El psicólogo puede ayudar a la persona a comprender cómo sus progenitores respondieron a sus necesidades durante la infancia y cómo esto puede estar moldeando sus emociones y comportamiento actuales.

Iratxe López es doctora cum laude en Psicología por la Universidad de Deusto y Psicóloga Clínica

Es posible que pronto las personas puedan recurrir a sus teléfonos en busca de ayuda si quieren beber menos. Investigadores internacionales han descubierto que los estudiantes universitarios pueden reducir significativamente su consumo de alcohol utilizando una aplicación para teléfonos inteligentes especialmente diseñada que controla su consumo de alcohol. El estudio descubrió que los estudiantes que tuvieron acceso a esta aplicación de intervención consumieron menos bebidas alcohólicas en general y redujeron la frecuencia de los días de consumo excesivo de alcohol.

Study Finds

El consumo no saludable de alcohol representa el riesgo para la salud más importante para las personas entre 15 y 49 años. Este tipo de consumo de alcohol está muy extendido entre los estudiantes adultos, lo que impulsó la creación de una aplicación para teléfonos inteligentes destinada a promover el consumo responsable de alcohol.

En el estudio participaron 1.770 estudiantes de cuatro universidades suizas a quienes previamente se les había identificado en un cuestionario que tenían hábitos nocivos de alcohol. Estos estudiantes informaron un consumo semanal promedio de 8,59 bebidas alcohólicas estándar y bebieron en exceso 3,53 días al mes.

En Suiza, un “día de consumo excesivo de alcohol” se define como el consumo de al menos cinco bebidas alcohólicas estándar para los hombres y al menos cuatro para las mujeres. Si se compara lo que es una bebida estándar, en Suiza contiene de 10 a 12 gramos de etanol, frente a los ocho gramos del Reino Unido y los 14 gramos de los Estados Unidos.

Los estudiantes participantes se dividieron aleatoriamente en dos grupos. Al primer grupo, llamado grupo de intervención, se le pidió que descargara la aplicación «Smaart». Quienes lo descargaron, es decir el 83,5 por ciento del grupo, fueron recompensados ​​con un vale regalo. Por el contrario, el segundo grupo, el grupo de comparación, recibió un vale de regalo simplemente por completar el cuestionario inicial y no recibió ninguna asistencia o apoyo para dejar de beber .

También se entregaron vales de regalo a los estudiantes que completaron cuestionarios de seguimiento en intervalos de tres, seis y 12 meses.

Después de un año, el grupo de intervención informó una reducción del 10 por ciento en su consumo semanal de alcohol y una disminución del 11 por ciento en los días de consumo excesivo de alcohol por mes en comparación con el grupo de comparación.

Las características de la aplicación, disponibles para el grupo de intervención durante todo el año, incluían comentarios personalizados sobre hábitos de bebida , contenido estimado de alcohol en sangre, una herramienta de autocontrol, establecimiento de objetivos, un selector de conductor designado y hojas informativas sobre el impacto del alcohol en salud.

Quienes utilizaron la aplicación accedieron a ella un promedio de 21,2 veces durante el año, y algunos accedieron hasta 403 veces.

El estudio tuvo sus limitaciones, principalmente la posible falta de información sobre el consumo de alcohol , dado que los estudiantes autoinformaron sus hábitos. Además, existe la posibilidad de que los estudiantes del grupo de comparación hayan accedido a la aplicación indirectamente a través de amigos.

«En comparación con el grupo que no recibió la intervención, brindar acceso a la aplicación durante 12 meses fue efectivo para reducir el volumen promedio de consumo de alcohol de los estudiantes universitarios que habían informado sobre un consumo no saludable de alcohol al inicio del estudio», informan los autores del estudio en una publicación.

Los investigadores también observaron que este método de intervención ahorra recursos, ya que no requiere contratar profesionales capacitados ni espacios exclusivos en el campus. Tras el éxito del estudio, una versión de la aplicación está disponible gratuitamente para teléfonos inteligentes Apple y Android .

Los investigadores notaron el potencial de la aplicación, pero enfatizaron que tales intervenciones no son una solución completa, especialmente cuando se consideran objetivos internacionales como el objetivo de la Organización Mundial de la Salud de una reducción del 20 por ciento en el consumo nocivo de alcohol para 2030.

El Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención del Reino Unido también respalda la idea, sugiriendo que se pueden considerar intervenciones de salud digitales y móviles junto con los servicios existentes para reducir el consumo de alcohol.

El estudio se publica en la revista The BMJ .

El concepto de explotación es utilizado por los socialistas en el discurso público para obligar a los conservadores a renunciar por completo al capitalismo.

Por: Sven R. Larson – The European Conservative

La gente de izquierda está ansiosa por vincular el capitalismo con la explotación. Los marxistas albergan una percepción profundamente arraigada de que el capitalismo como sistema económico es intrínsecamente explotador. La economía marxista prescribe que para que una persona gane algo, otra tiene que perder en igual proporción.

Lamentablemente, la idea de explotación no se ha quedado dentro de los muros del socialismo. Se ha filtrado a través de sus grietas y ha encontrado una audiencia más allá del núcleo de los académicos marxistas de línea dura. Incluso los conservadores se refieren de vez en cuando al capitalismo, o al menos al sistema de libre mercado que lo integra, como un sistema depredador tosco y hostil que se come al perro. 

Con el tiempo, ha surgido involuntariamente una voz al unísono sobre el capitalismo: cada vez más se lo ve como un sistema económico con rasgos de carácter profundamente poco éticos incorporados. Esto es desafortunado en general, ya que ha llevado a una erosión de los estándares intelectuales del discurso público sobre el capitalismo. También es desafortunado porque se basa en un error analítico importante: no existe la explotación en el capitalismo. 

Antes de ver por qué es así, reconozcamos que no todas las críticas al capitalismo son erróneas. Más allá de los marxistas que están irremediablemente atrincherados en un laberinto analítico insoluble, hay muchos escépticos conservadores sensatos del capitalismo . Cualquiera que sea su enfoque específico, es importante recordar que el capitalismo no es ni más ni menos que un sistema económico. Se centra en la parte económica de la naturaleza humana, sin aspiraciones de proveer, y mucho menos reemplazar, los valores espirituales más allá de nuestro homo economicus . 

Depende de nosotros, como seres humanos, asegurarnos de que el capitalismo prospere dentro de su área de especialización y que también esté confinado a ese espacio . 

Por razones que rara vez se discuten, pero que es esencial que entendamos , el capitalismo sin barreras morales se convierte en su peor enemigo. Sin embargo, eso no significa que los conservadores deban abandonar el capitalismo, y ciertamente no significa que el capitalismo sea incompatible con el conservadurismo. Lo único que significa es que nosotros, los conservadores, debemos aprender a poner aparadores adecuados al capitalismo y, una vez colocados, aprender a defenderlo. 

No debemos dudar en hacerlo. Nuestros adversarios ideológicos socialistas ya están trabajando arduamente para intentar destruir el capitalismo por completo. La única alternativa, un deslizamiento catastrófico hacia el calabozo de un socialismo cada vez más totalitario, debería ser lo suficientemente desagradable como para mantenernos a todos alerta. 

Hablando claramente, nuestro trabajo es no dejarnos seducir por las deficiencias del capitalismo y tirar al bebé con el agua del baño. El concepto de explotación es particularmente peligroso en este contexto: si nosotros, los conservadores, estamos de acuerdo en que el capitalismo tiene sus limitaciones morales, es fácil suponer que quienes dicen que el capitalismo es explotador tienen razón. Después de todo, la explotación es una actividad profundamente inmoral; Si podemos ver que el capitalismo carece de un componente moral, ¿no tiene sentido que la izquierda tenga razón en que el capitalismo es explotador?

No, no lo hace. La explotación es un non sequitur de nuestro reconocimiento de que el capitalismo necesita a Dios para funcionar correctamente. El concepto de explotación está totalmente asociado al pensamiento económico marxista; los socialistas lo utilizan en el discurso público para obligar a los conservadores a renunciar por completo al capitalismo. 

La mejor manera de entender lo que los marxistas quieren decir con «explotación capitalista» es, por supuesto, escuchar a los propios marxistas. Para ser justos, eso no siempre es fácil, ya que ellos mismos tienden a tener dificultades para definir el concepto. Como ejemplo, consideremos el siguiente intento del economista alemán de mediados del siglo XX Jürgen Kuczynski (“Productividad y explotación bajo el capitalismo”, Science & Society Spring 1948) donde define la explotación (págs. 148-150). En la etapa inicial del capitalismo, explica, la explotación se manifiesta como:

alargar la jornada laboral, reducir los salarios reales y aumentar rápidamente el número de trabajadores; también mediante la introducción de grandes ejércitos de mujeres y niños en el proceso de producción

Esta no es una definición. Es una pila de ejemplos de acontecimientos económicos uno encima del otro. Kuczynski los proporciona sin proporcionarles primero un denominador analítico común. Sólo después explica lo que estos ejemplos tienen en común: sirven para “elevar el nivel de producción alargando la jornada laboral y aumentando el número de trabajadores”. 

No hace falta decir que los escritores y editores de Science & Society esperaban que sus lectores dominaran la teoría marxista. Sin embargo, Kuczynski envía a sus lectores una idea de lo que Karl Marx podría tener en mente cuando introdujo el concepto de explotación en su teoría económica. Tiene algo que ver con los altos niveles de actividad industrial y una gran demanda de mano de obra. 

Para ser claros, esas actividades económicas en sí mismas no pueden ser «explotadoras»: sólo porque una imprenta quiera producir muchos libros y por lo tanto contrate a mucha gente, no explota a los trabajadores en su nómina. Necesitamos algo un poco más preciso y el propio Kuczynski no ayuda. A medida que profundiza en el capitalismo y la explotación mientras analiza las llamadas segunda y tercera fase del capitalismo, prácticamente niega que sus ejemplos de explotación sean en realidad ejemplos de explotación.

Esto es común entre los marxistas: están sumergidos en su teoría y a menudo pierden de vista el bosque por todos los árboles. Si queremos encontrar una definición analíticamente coherente de «explotación», debemos avanzar hasta 2017 y el libro de Mariano Zukerfeld Knowledge in the Age of Digital Capitalism (University of Westminster Press). Zukerfeld sitúa el concepto de explotación en un contexto general, presentándolo como un “concepto integral” con aplicaciones más allá del capitalismo. Al hacerlo, nos da una pista importante:

La explotación capitalista es, evidentemente, el núcleo central de la dinámica capitalista, la acumulación de capital, el desarrollo histórico del capitalismo. Sin embargo,… casi cualquier definición genérica de explotación es aplicable a la relación entre esclavos y amos en la antigüedad o entre siervos y señores en la Edad Media. 

Zukerfeld se refiere a la «explotación» como una relación de servidumbre: una relación económica entre dos individuos es «explotadora» si una de las partes obliga a la otra a contribuir con lo que la parte coercitiva quiere y la parte coercitiva no quiere aportar voluntariamente.

La naturaleza coercitiva de la explotación la confirma David Laibman, un destacado académico marxista estadounidense y ex profesor de economía del Brooklyn College. En su “Explotación, relaciones mercantiles y capitalismo” ( Science & Society Fall, 1980), Laibman señala cómo la explotación como fenómeno es inseparable del marxismo al ser inseparable de la llamada teoría del valor trabajo. 

Este es un punto muy importante a considerar por los conservadores. Cualquiera que se sienta tentado a criticar el capitalismo basándose en sus supuestas propiedades explotadoras debe considerar que esto también significa aceptar la teoría del valor trabajo como base de cualquier comprensión de la economía. 

La aceptación de la teoría del valor trabajo tiene consecuencias de largo alcance. Esta teoría del valor invalida el emprendimiento privado, la propiedad privada de las empresas y toda la base del sistema económico de libre mercado que ha ayudado a construir prosperidad y oportunidades económicas en toda la civilización occidental.

Según Laibman, la explotación está vinculada a la teoría del valor trabajo porque “la explotación es el desempeño del trabajo excedente”. Una versión más elaborada de esta explicación la presenta la socialista, feminista y ex profesora de filosofía de la Universidad de Rutgers, Nancy Holmstrom. Su artículo sucintamente titulado “Explotación” ( Canadian Journal of Philosophy , junio de 1977) reduce el fenómeno de la explotación a “trabajo excedente, forzoso y no remunerado”.

El punto de plustrabajo funciona de la siguiente manera. Según la teoría del valor trabajo, se necesita una cierta cantidad de trabajo diario para que la fuerza laboral sobreviva; técnicamente para reproducirse, es decir, para poder volver a trabajar mañana. Esto significa, simplemente, que la fuerza laboral gana suficiente dinero para pagar su comida diaria, su vivienda, ropa y otras necesidades básicas. 

Cualquier trabajo que realice la fuerza laboral más allá de lo necesario para su reproducción se define como trabajo excedente. Como explico en Democracia o socialismo: la fatídica cuestión para Estados Unidos en 2024 , págs. 28-43, toda la teoría económica marxista depende de la existencia de plusvalor laboral bajo el capitalismo. Explica de dónde provienen las ganancias: 

  • Supongamos que la jornada laboral es de 8 horas;
  • Para reproducirse, la fuerza laboral necesita trabajar 4 horas;
  • Supongamos que le pagan por 4 horas de trabajo;
  • Las cuatro horas restantes producen valor que va al «capitalista»: ganancias, para abreviar.

Las últimas 4 horas son lo que los marxistas llaman «explotación» de la fuerza laboral. Dado que, como acabamos de ver, la explotación es trabajo forzado, esto significa que el capitalista de alguna manera debe obligar a los trabajadores a permanecer en el trabajo más de las 4 horas que trabajan para sus propias necesidades básicas. 

Hay muchas partes de esta teoría del plusvalor laboral que deben ser validadas empíricamente (pero nunca lo son) antes de que podamos siquiera intentar aplicar el concepto de explotación al capitalismo. Por un lado, a la fuerza laboral se le debe pagar lo suficiente para alimentarse, vestirse y albergarse. Dado que la definición marxista de este nivel de vida básico es fundamentalmente maltusiana, es francamente ridículo afirmar que la fuerza laboral en el mundo occidental moderno recibe una remuneración a niveles tan extremadamente bajos. 

Además, y lo que es más importante para el concepto de explotación, no hay coerción en las relaciones entre empleadores y empleados en las economías occidentales. La esclavitud es ilegal. Si los trabajadores no están contentos porque se les paga menos de lo que creen que es el valor que aportan, son libres de buscar otro trabajo. O iniciar su propio negocio.

Marx tuvo esto en cuenta en El Capital , su mastodonte contribución literaria. Sugirió que los capitalistas manipulen la economía para crear un ejército de reserva de trabajadores en un desempleo masivo perenne. Esto, explicó, permitió a los capitalistas amenazar a los trabajadores con un desempleo masivo y la miseria inmediata si no cumplían y producían el máximo de ganancias.

Este no es el lugar para entrar en detalles de cómo Marx sugiere que esta explotación funciona en el mundo real; Baste decir que en el siglo y medio transcurrido desde que Marx publicó su obra maestra, su teoría nunca ha sido verificada por la realidad. Sólo debemos señalar que, con la excepción del cierre económico artificial relacionado con la pandemia, el desempleo en Estados Unidos se ha mantenido por debajo del 4% durante la mayor parte de una década. Ésta no es una economía con un ejército de trabajadores de reserva inactivo. 

Marx cometió muchos errores al desarrollar su teoría, pero el principal de ellos fue la adopción de la teoría del valor-trabajo. Como se mencionó, esta teoría elimina la propiedad privada, la libre empresa, los mercados libres y el derecho de todos y cada uno de nosotros a buscar prosperidad y riqueza. El único valor que esta teoría acepta como legítimo es el que sostiene a la fuerza laboral y le permite simplemente reproducirse. Cualquier otro valor es por definición explotador, es decir, coercitivo.

Al definir la «explotación» como trabajo forzado, el marxismo prohíbe la existencia de contratos económicos voluntarios a menos que la remuneración en esos contratos sea equivalente al valor de reproducción del trabajo. Para decirlo en broma: si todos ganaran el salario mínimo, vivieran con 2.000 calorías por día, tuvieran la ropa suficiente para estar cómodos y vivieran en una choza, no habría explotación en nuestra sociedad. 

La teoría del valor trabajo es falsa. El valor económico se produce mediante el intercambio lucrativo y voluntario de bienes y servicios. Este valor de cambio no tiene ninguna de las limitaciones estáticas que confinan a las economías de base marxista a la reproducción estática de un nivel de vida mínimo. 

Una vez que desvinculamos el capitalismo del marxismo, podemos ver el capitalismo con todos sus méritos: cuando está acompañado adecuadamente de una ética cristiana, estimula la innovación, el crecimiento y la búsqueda de la prosperidad. En lugar de depender de relaciones económicas forzadas, el capitalismo es el mejor vehículo para la liberación de todos y cada uno de nosotros de cualquier grillete económico que nos frenaría bajo cualquier otro sistema económico. 

La explotación no existe en el capitalismo. En todo caso, el capitalismo es el antídoto contra la explotación. Brinda a todos la oportunidad de crecer y prosperar económicamente. Una vez que los conservadores reconozcamos esto, podremos centrar la conversación en cómo unificar mejor los méritos del capitalismo con los imperativos morales del cristianismo.

Días atrás, el Secretario de Estado de los Estados Unidos,  Antony J. Blinken, pronunció un discurso en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins titulado  “El poder y la finalidad de la diplomacia estadounidense en una nueva era”.

A lo largo de su intervención, Blinken habló, tan detalladamente como las reservas propias de su posición seguramente le permitieron, acerca de los lineamientos fundamentales de la política exterior de la administración del Presidente Biden.

Leí y releí la versión del discurso difundido por State Department International Media Engagement y llamó mi atención su absoluta omisión sobre Venezuela.

Blinken saltó de país en país, de continente en continente, describiendo lo que adelanta Estados Unidos para apoyar a naciones en guerra, mediar en crisis de variada naturaleza como la alimentaria, la ambiental y la migratoria, combatir el avance de los carteles de la droga, moldear el exponencial crecimiento de la inteligencia artificial, potenciar el financiamiento a los países más pobres, superar la pandemia del COVID, contener el avance de, en sus palabras, “los beijines y los moscús del mundo que intentan reescribir o derribar los pilares del sistema multilateral”. Ucrania, Rusia, China, Japón, Israel, Europa en su conjunto y con ella la OTAN, Siria, Irak, Ruanda, las dos Coreas, Australia, Filipinas, India, Arabia Saudita, los Emiratos, Canadá, África en la Unión merecieron especial consideración en su intervención pero significativamente Venezuela ni una sola palabra.

¿Cómo interpretar este hecho reciente?

¿Ya no interesamos a los estadounidenses o por lo menos al gobierno estadounidense?

¿Se cansaron de nosotros?

¿Se hastiaron de los que les tumban las puertas para que sean ellos los que resuelvan nuestras diferencias?

Quizás la respuesta está en dos frases de Blinken:

“Un mundo en el que cada nación pueda elegir su propio camino y sus propios socios” afirmó entre varios conceptos al precisar la visión del gobierno. “Así pues, estamos decididos a trabajar con cualquier país, incluso con aquellos con los que discrepamos en cuestiones importantes…” agregó más adelante.

Creo en la conveniencia y en la necesidad del restablecimiento pronto de relaciones plenas con los Estados Unidos, también con la Unión Europea, en un marco del respeto a un principio tan caro como la autodeterminación de los pueblos. Opino a la par que la injerencia de las administraciones Clinton, Trump y Biden, vale decir de demócratas y republicanos, en asuntos que son de nuestra propia y única incumbencia ha impedido que encontremos soluciones entre nosotros que son posibles en el diálogo y el encuentro por cierto más allá de los actores político-partidistas que no son los únicos a los cuales les duele Venezuela.

Parafraseando al actual Secretario de Estado estamos en capacidad de elegir nuestro propio camino y nuestros propios socios en el marco de lo multipolar. En cuanto a nuestro camino debemos decidirlo y recorrerlo preservando sobre cualquier cosa la paz y en el entendimiento.

Como escribiera Dean Acheson, antecesor de Blinken y citado por él, en “Present at the Creation”:  “la historia se escribe al revés, pero se vive hacia adelante”. Recordemos el pasado especialmente el reciente, con aciertos y errores, pero construyamos unidos el futuro que merecemos vivir.

No se puede escapar a la terriblemente incómoda verdad: si estos inmigrantes ilegales tuvieran armas, su invasión hostil de tierras soberanas de otros sería vista sin ambigüedades como un acto de guerra.

Por: Rod Dreher – The European Conservative

Un amigo italiano me envió un mensaje de texto con un vídeo de barcos llenos de inmigrantes africanos desembarcando en Lampedusa el otro día.

El 12 de septiembre llegaron a la isla italiana más de cien barcos que transportaban hasta 5.000 inmigrantes ilegales. Como informó Chris Tomlinson , del Partido Conservador Europeo , las Naciones Unidas dicen que ya este año han llegado a Italia 115.000 inmigrantes ilegales. Sobre la ola migratoria de esta semana, que casi duplicó la población de Lampedusa en un solo día, el vicealcalde de la isla la calificó de “invasión”.

Una invasión es, por supuesto, un acto de guerra. Pero como los inmigrantes no llegan armados, Europa no considera su entrada ilegal como un acto de guerra. ¿Hasta cuándo podrán soportar esto las naciones de Europa? ¿Cuándo será suficiente?

Los lectores de la novela distópica de 1973 El campamento de los santos encontrarán todo esto deprimentemente familiar. La novela, del fallecido escritor francés Jean Raspail, es famosa por su lenguaje y caracterización francamente racistas. Lo leí por primera vez en 2015, mientras Europa soportaba una migración masiva sin precedentes desde Medio Oriente. Sabía que la novela era tabú, pero quería ver si contenía alguna lección útil.

De hecho los hubo. Es cierto que odié leerlo porque la descripción degradante que Raspail hacía de los inmigrantes los deshumanizaba con un lenguaje de crudo disgusto. Sin embargo, perseveré, porque los verdaderos villanos de la novela no son la armada de millones de inmigrantes del empobrecido Tercer Mundo (India en el libro, aunque Raspail dijo más tarde que estaba pensando en África cuando escribió), que partieron en una gran flotilla, rumbo a la costa mediterránea de Francia. No, los malos son los bien pensantes del establishment francés: políticos, profesores, figuras de los medios, obispos y otros que se desviven por dar la bienvenida a la próxima invasión.

Estos miembros de la clase dominante ven la armada que se acerca como una expiación por la culpa que sienten por ser occidentales. El poeta griego alejandrino CP Cavafy tiene un gran poema titulado “Esperando a los bárbaros”, en el que retrata al pueblo rico y decadente de un reino exhausto que anticipa ansiosamente la llegada de una horda bárbara como “una especie de solución”. ¿Una solución a qué? ¿Al agotamiento cultural? ¿Al estancamiento político? ¿Al desafío de vivir sin sentido? Todo esto, se supone.

En la novela, Raspail denuncia al Papa ficticio, un sudamericano (Brasil) que vende todos los tesoros del Vaticano para dárselos a los pobres del mundo y que insta a Europa a abrir sus puertas de par en par a los inmigrantes. En la vida real, el Papa Francisco hizo su primer viaje como Papa, un viaje corto a Lampedusa, donde criticó a los europeos por no ser más acogedores. Dijo Francisco: «Hemos perdido el sentido de responsabilidad fraternal».

Quizás se pregunte: ¿qué pasa con un sentido de responsabilidad fraternal hacia los italianos y otros europeos a quienes no se les consultó sobre si debían acoger o no a cientos de miles de inmigrantes que no huyen de la guerra, pero que buscan mejores condiciones materiales? ¿Dónde está el sentido de solidaridad del Papa con los europeos cuyas calles y servicios sociales están invadidos de inmigrantes desempleados? No tiene ninguno, y ese es el punto de vista de Raspail sobre el humanitarismo sentimental de las elites liberales europeas. Están felices de señalar su inmensa virtud, sin importar el costo para sus propias sociedades, ahora y en el futuro.

Mientras tanto, en Estados Unidos, recientemente apareció una visión inusual en la ciudad de Nueva York: un político liberal lamentando el costo de la virtud progresista. Eric Adams, el alcalde demócrata de la ciudad, alguna vez fue un ávido receptor de inmigrantes, legales o no. A menudo hacía alarde de su propia altivez en materia de migración, promocionando el estatus autoproclamado de Nueva York como “ciudad santuario”, término que significa que los funcionarios de la ciudad se negarán a cooperar con el gobierno federal para hacer cumplir la ley de inmigración. Hace casi dos años, el candidato Adams tuiteó:

“Debemos proteger a nuestros inmigrantes. Período. Sí, la ciudad de Nueva York seguirá siendo una ciudad santuario bajo la administración de Adams”.

Cómo cambian los tiempos. Los gobernadores de estados fronterizos del sur como Texas, hartos de políticos liberales que podían darse el lujo de ser generosos en sus sentimientos porque no tenían que lidiar con una migración masiva, comenzaron a enviar nuevos inmigrantes ilegales al norte, a lugares como la ciudad de Nueva York. Ahora, el santuario de la Gran Manzana acoge a 10.000 inmigrantes al mes y no tiene idea de qué hacer con ellos. En una reunión pública a principios de este mes, Adams advirtió que el costo de gestionar la afluencia de inmigrantes requerirá recortar servicios para todos los demás neoyorquinos.

“La ciudad que conocíamos, la estamos a punto de perder”, afirmó . «Este problema destruirá la ciudad de Nueva York».

Es sorprendente que un político liberal, o cualquier liberal, lo admita. Hace algunos años, estuve en el consejo editorial de The Dallas Morning News . Todos éramos periodistas de clase media (blancos, negros y latinos) y el periódico tenía una política ampliamente proinmigración, en línea con sus puntos de vista proempresariales y socialmente liberales. Lo que me llamó la atención como recién llegado a Texas fue cómo ninguno de nosotros en la junta tuvo que vivir con las desagradables consecuencias de la migración ilegal masiva, que era un gran problema en Texas.

Nuestros hijos iban a escuelas privadas o públicas en zonas donde los inmigrantes no podían permitirse el lujo de vivir. Teníamos un buen seguro privado, por lo que no teníamos que utilizar el hospital público, al que tenían que ir los tejanos pobres y de clase trabajadora, y que estaba abarrotado de inmigrantes ilegales que necesitaban atención. Nuestros vecindarios pueden haber sido racialmente diversos, pero no tenían inmigrantes ilegales que vivieran veinte personas por familia en viviendas de alquiler, como lo hacían las zonas más pobres de la ciudad.

Y así pudimos disfrutar de los aspectos positivos de la migración masiva (mejores restaurantes étnicos, cuidado del césped más barato) y al mismo tiempo permanecer aislados del alto precio que pagaron nuestros compañeros tejanos que carecían de nuestro privilegio económico. También pudimos ejercer las virtudes de la hospitalidad y la tolerancia en las políticas que defendíamos y, sobre todo, llevar a cabo el acto más sagrado de la conciencia liberal: celebrar la diversidad.

Hasta el día de hoy, la frontera entre Estados Unidos y México está fuera de control, al igual que las fronteras mediterráneas de la Unión Europea. En Gran Bretaña, a pesar del Brexit y de trece años de gobierno conservador, la migración masiva es más alta que nunca . No existe una voluntad política real para abordar el problema, a pesar de que los votantes dicen repetidamente que están cansados ​​de él.

El problema es que nadie en Europa (o Estados Unidos) quiere tratar la invasión como una invasión real. Es decir, nadie quiere disparar contra inmigrantes desarmados ni ordenar a una cañonera que hunda un bote sobrecargado y lleno de africanos. ¿Y si eso fuera lo único que detendría las oleadas migratorias?

En 2022, el historiador húngaro László Bernát Veszprémy publicó un aleccionador ensayo en The American Conservative , advirtiendo que el inminente tsunami de migración desde África en este siglo llevará la política europea muy hacia la derecha, hasta el punto de que el primer ministro húngaro, Viktor Orban, considerado por los europeos del establishment como de «extrema derecha», puede ser recordado con cariño como un liberal en materia de inmigración. Escribió, en referencia al final a los tiroteos en las mezquitas de Nueva Zelanda de 2019 :

Las fronteras de Europa se están convirtiendo poco a poco en una zona asediada por inmigrantes ilegales procedentes de todas direcciones. ¿Hasta cuándo podrán los políticos europeos contener a la extrema derecha? Por extrema derecha no me refiero a personas que quieren defender su patria y sus fronteras, sino a personas que quieren disparar con munición real a personas que tienen un aspecto diferente y cuya llegada al poder sólo puede traer sufrimiento a todos los pueblos de Europa, tanto Cristianos y musulmanes. No serán la extrema derecha del tipo de Budapest, sino del tipo de Christchurch.

Este es el espíritu maligno con el que el protagonista de El campo de los santos se enfrenta a las hordas de inmigrantes. Es una escena terrible de derramamiento de sangre y odio, una escena que nadie debería querer ver jamás en Europa. Sin embargo, no se puede escapar a la terriblemente incómoda verdad: si estos inmigrantes ilegales tuvieran armas, su invasión hostil de tierras soberanas de otros sería vista sin ambigüedades como un acto de guerra. 

Bien puede estar llegando el día, y más pronto de lo que pensamos, en que los europeos, cansados ​​de sentir lástima por sus conquistadores y ya no atados por los credos olvidados de su religión ancestral, consideren esto como una distinción sin diferencia.

Según cifras de Migración Panamá, 52.773 niños, niñas y adolescentes ya han cruzado la inhóspita selva del Darién en los primeros siete meses de 2023, comparado con los 10.407 niños que pasaron en el mismo periodo del año pasado.

DW

La mayoría de estos niños provienen de Venezuela, país que está luchando por recuperarse de una de las peores crisis económicas de la historia moderna, seguido por Haití, el país más desigual de América, y Ecuador que está experimentando niveles agudos de violencia, entre otras razones, por el incremento del narcotráfico en ese país.

Los flujos migratorios han cambiado

«Los  niños, niñas y adolescentes abandonan sus hogares por una serie de factores, que van desde la pobreza hasta las consecuencias socioeconómicas de la pandemia de COVID-19, y el peligro de violencia relacionada con bandas criminales, pasando por los desastres naturales —que el cambio climático agrava— y la búsqueda de reunificación con sus familias”, dice en entrevista exclusiva para DW Laurent Duvillier, jefe regional de comunicación de UNICEF para América Latina y el Caribe.

Los flujos migratorios han cambiado en los últimos años, desde el perfil del hombre joven que salía de su país en búsqueda de mejores oportunidades y medios de vida, a familias enteras desplazándose en toda la región, resalta Duvillier. 

Muchos niños no salen con vida de la selva

«Ir con niños es un riesgo bastante bravo, no se lo deseo a nadie. ¡No pasen esa selva con niños!», le dice a DW Marco Antonio Delahoz, venezolano de 33 años que viaja con su familia hacia Estados Unidos en el momento de la publicación de este artículo. 

Va con sus dos hijos de 4 años y 22 meses de edad junto a su esposa de 26 años y un cuñado. «Vi en la selva niños muertos. Cada vez que avanzábamos podía contar los cuerpos entre niños, mujeres y ancianos que yacían dentro de carpas”, relata Delahoz, quien además contó que su esposa perdió las uñas de los pies a causa de la humedad reposada en sus botas de caucho.

Muertos por el camino

Este venezolano y su familia pasaron hace menos de un mes por el tapón selvático del Darién, en donde, según relata a DW, los grupos delincuenciales cobran 150 dólares para poder ingresar a la selva. 

Tardaron 4 días en atravesar los 160 kilómetros de selva, en donde hay mucho barro, montañas empinadas que, «hacen  fallar las piernas y las rodillas”, narra a DW Delahoz, mientras asegura que la peor parte es la panameña, porque el terreno es de bajada, inestable y tiene muchos deslizamientos fangosos. Allí es donde se ven los muertos, puntualiza.

Las familias que entran a la selva del Darién con niños, huyendo de la violencia y la miseria en sus países de origen, buscan coronar primero ese agreste y peligroso tramo, para luego atravesar al menos 5 países hasta llegar a la frontera mexico-estadounidense, en donde casi culmina la última parte de su sueño americano, lograr pasar al país que, esperan, les dará las oportunidades que no tuvieron en los suyos. 

El río se los lleva

José Antonio Rodríguez, cubano de 33 años, quien logró llegar a Estados Unidos junto a su familia, le cuenta a DW que vio a un padre haitiano muerto con su hija en la orilla del río que toca atravesar en la selva del Darién y que crece cada vez que llueve. Nadie los auxilió, dijo, porque es tanta la presión psicológica y el trauma que se sufre, «que lo que uno quiere es salir rápido de ahí”.

«Ese río no es hondo, pero sí muy caudaloso, por lo que se lleva adultos y niños”, cuenta con dolor Rodríguez, quien asegura que, si tuviera que jamás volvería a pasar por esa selva, pues no sólo pasó dificultades y vio gente muerta, sino que también lo robaron bandas criminales del lado panameño, en donde asegura que además violan mujeres.

Este testimonio lo corrobora Oswaldo David Cordero de 28 años, quien sobrevivió a la selva y agradece no haber tenido la plata suficiente para haber llevado consigo a su mujer y sus dos hijas de 5 y 3 años de edad, quienes se quedaron en Colombia. 

«Vi niñas ahogándose con sus madres. Vi a una mamá con un bebé lactante muertos dentro de una carpa. De hecho, en una ocasión, durante una creciente del río, vi a una mamá y su niña de año y medio ahogándose y algo me dijo que tenía que ayudarlas; las logré sacar a ambas, pero casi me ahogo también”, relató a DW este joven venezolano de Barquisimeto, quien vive en Arizona, Estados Unidos desde hace unos meses.

Asalto en «La Bestia»

Cordero cuenta además, que recibió un tiro en un brazo cuando iba encima del tren mexicano conocido como «La Bestia”. Sucedió en medio de un asalto de las bandas criminales que se suben a mitad de camino a intentar sacar los insumos que transporta este tren que va hasta la frontera entre México y Estados Unidos, cuando de repente comenzó una balacera. «México fue el país más duro. Es un viaje muy riesgoso para los niños, pasan hambre, vi demasiadas cosas que no le deseo a nadie”, remarca Cordero.

Finalmente le dice a los padres que buscan un futuro mejor, que no pasen el Darién con sus hijos: aunque quieran hacerlo por ellos, es muy peligroso, concluye Cordero desde Estados Unidos en donde trata de sobrevivir de manera irregular. 

Este joven padre de familia tardó 4 meses y medio caminando desde Colombia hasta México, sintió hambre, pidió en las calles centroamericanas, porque del Darién salió sólo con 100 dólares de los 350 que traía para toda la la travesía. 

Al menos 600 niños cruzaron solos el Darién en 2022

Pese a que la mayoría de los niños, niñas y adolescentes se desplazan con sus familias, el número de menores de edad, sin progenitores, que cruzan diferentes fronteras en búsqueda de oportunidades y protección, es cada vez mayor, dice Duvillier a DW desde Unicef. 

«Los niños que cruzan solos, puede que hayan sido separados de sus familias en el camino o que estén intentando reunirse con sus padres u otros familiares en los países de llegada”, resalta para DW, la vocera del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia.

Por su parte, Alianza por la Niñez, red de sociedad civil colombiana,  le ha hecho llamados al Gobierno colombiano a articularse con el panameño institucionalmente, para hacer frente al tema niñez que atraviesa esa ruta selvática, en donde, aparte de abandono, se está presentando explotación sexual infantil, dice en entrevista exclusiva con DW Angélica Cuenca, Secretaria Ejecutiva de la organización, quien aseveró que infortunadamente, «no hay equipos binacionales responsables del tema infancias, atendiendo la urgencia”. 

Bajo el control de grupos violentos

Carlos del Castillo, asesor en temas de primera infancia refugiada y migrante de Sesame Workshop, complementa desde Bogotá que la situación migratoria supera las capacidades de respuesta en Necoclí (Frontera de Colombia con Panamá), a donde están llegando niños y niñas de primera infancia que ya vienen sometidos a altos niveles de estrés tóxico y con cuadros de desnutrición muy preocupantes, que sumados a los riesgos de protección, los deja en una condición de vulnerabilidad extrema de cara a atravesar una selva e iniciar un tránsito por Centroamérica.

«Lo aterrador de todo esto es que gran parte de la ruta migratoria no está gobernada (estatalmente), y queda bajo el control de grupos violentos, del crimen organizado, traficantes de personas y oficiales corruptos”, dijo a DW, Adam Isacson, director para la Veeduría de Defensa en la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos WOLA, y remarcó que no ve que vaya a disminuír el número de migrantes -adultos o niños- en los próximos años, pues los factores que empujan a la gente a emigrar en esas condiciones, desde la inseguridad, las necesidades económicas y el cambio climático, se están agudizando.

El chavismo no logra salir de los mínimos históricos de autodefinición política en los que se ha sumido desde que Nicolás Maduro llegó al poder en 2013 en Venezuela.

Diario Las Américas

Cuando Maduro asumió la presidencia por designación de Hugo Chávez, en abril del año 2013, el 44% de la población se autodefinía como chavista. Durante la última década el número de venezolanos que abiertamente sostiene que se identifica con la llamada Revolución Bolivariana ha tenido recuperaciones coyunturales y esporádicas, pero nunca se ha acercado a los números con los que Maduro tomó formalmente el mando del país.

Según el más reciente estudio de la firma Delphos, apenas 22% de los venezolanos dicen identificarse con el chavismo. Un grupo, además, que se divide a partes iguales entre quienes se dicen chavistas y avalan la gestión de Maduro; y quienes, a pesar de definirse como chavistas no respaldan las acciones de quien figura como jefe del Estado venezolano. En el grupo que se dice chavista, apenas 11% respalda a Maduro, mientras que el resto asegura que está descontento con su gestión.

Por primera vez en varios años, el grupo de personas que se identifican como opositores es la primera minoría del país.

Según Delphos hasta 42% de los venezolanos dicen ser de oposición. No obstante, como ocurre con el chavismo este grupo también se divide al momento de valorar al liderazgo político.

El grupo de quienes se dicen opositores se divide entre 24% que sostienen que apoyan al liderazgo político y 18% que, a pesar de reconocerse como opositores, sostiene que no apoya a los líderes políticos que representan a la oposición.

Según este estudio, 35% de los venezolanos se dicen independientes.

En este escenario, los venezolanos comienzan a transitar la senda de la elección presidencial prevista para el año 2024. Hace seis años, con unos números similares, la oposición decidió no participar en la elección argumentando que no existían condiciones electorales. Aunque las garantías técnicas y políticas para las elecciones han continuado deteriorándose, la oposición venezolana ha decidido regresar a la ruta electoral; impulsada por el sentimiento de cambio político que ha permeado a la mayoría de los venezolanos.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Diario Las Américas

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