Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El motociclista venezolano Nicolás Cardona se ubicó en la vigésima segunda posición en la categoría Rally 2 tras la disputa de la etapa inaugural del Rally Dakar 2023, recorrido de 600 kilómetros que se efectuó el domingo 1 de enero con partida y llegada en la localidad saudita de Sea Camp, en las costas del Mar Rojo.

Nota de prensa

Nicolás Cardona, al manillar de una Husqvarna 450cc, empleó un tiempo de 5 horas, 9 minutos, con 27 segundos que lo colocó además en la casilla 53 en la general, en un pelotón en el que partieron más de 130 pilotos pero que en la misma etapa de apertura cobró su primer abandono de envergadura, con la deserción por caída del vigente campeón, el británico Sam Sunderland, quien sufrió varias fracturas al manillar de una Gas Gas, aunque por fortuna se encuentra fuera de peligro.

En la división Rally 2 en la que se mide el barquisimetano Cardona, el vencedor de la jornada dominical fue el italiano Paolo Lucci a los mandos de una KTM, tras emplear 4 horas, 38 minutos y 48 segundos, al capitalizar la penalización de 15 minutos que recibió el surafricano Michael Docherty, quien a pesar de la sanción, quedó tercero a 2 minutos y 29 segundos del europeo.

“Esta primera etapa fue muy dura, realmente exigente – afirmó Nicolás Cardona – Muchas piedras, dunas grandes, muy técnico, que requirió de una enorme demanda física; pero contento, viniendo de menos a más, adaptándome a la navegación, tanto tiempo sin competir en rally, seis años, pero en definitiva satisfecho de cómo vamos retomando el ritmo. Después de las pruebas especiales hicimos un enlace muy extenso hasta volver al campamento”.

En su quinta presentación en un Dakar y la primera sobre territorio saudí, Nicolás Cardona quedó colocado provisionalmente en el puesto veintidós en la clase Rally 2 acumulando 30 minutos y 39 segundos de desventaja frente al puntero Lucci. Entre los 88 centauros que completaron la primera etapa, el venezolano es el tercer mejor latinoamericano en esa división detrás de los argentinos Diego Llanos y Stefano Caimi, los que se ubican en el cuarto y décimo noveno lugar.

La clasificación general de motos es liderada por el estadounidense Ricky Brabec en una Honda de la máxima división Rally GP, al cumplir 4 horas, 14 minutos y 10 segundos, escoltado a solo 19 segundos por el argentino Kevin Benavides en una KTM oficial, mientras el otro integrante de la formación austriaca KTM, el australiano Toby Price se coloca tercero a 39 segundos. Las sanciones que recibieron el español Joan Barreda (1 minuto), el australiano Daniel Sanders (3 minutos) y el chileno Pablo Quintanilla (2 minutos), les hicieron retroceder al cuarto, sexto y séptimo peldaño, respectivamente.

La segunda etapa del Dakar 2023 se efectuará el lunes 2 de enero entre las localidades de Sea Camp – que sirvió de prólogo, además de punto de partida y llegada de la primera jornada – hasta Alula, recorrido que tendrá nuevamente casi 600 kilómetros, 158 de ellos de enlace y hasta 430 de pruebas especiales en la que de acuerdo a las indicaciones de los organizadores, se desarrollarán sobre caminos cerrados en superficie dura con muchas piedras y rocas que atraviesan cañones, para concluir en un terreno de dunas cerca de la meta.

La participación de Nicolás Cardona en Dakar 2023 es posible gracias al fundamental respaldo comercial de Team Pepitería 13, Changan Auto Venezuela, Foton Caracas, Interglobal Yatch Sales, Furia Energy, VD Import Tires, RTR Caracas Motorcycle y Husqvarna Venezuela, además del copatrocinio de Yamamotors1, Solmotos, Pedrega Team, Motul, Motor Shop Center, Eco Posada 30 Nudos, DcMx Graphics y FMV.

Benedicto XVI fue el primer Papa alemán en casi 500 años. Y fue el primero en renunciar voluntariamente al trono de San Pedro en siglos. Murió este 31 de diciembre, como Papa emérito, a los 95 años de edad.

DW

Fue el gran Papa teólogo. Siempre quiso defender la tradición y la doctrina de la Iglesia. Pero también fue quien rompió con una centenaria tradición, al abandonar su cargo de Pontífice en 2013, de forma voluntaria.

Los méritos teológicos de Benedicto XVI no evitaron que, con el tiempo, se lo viera con una mirada cada vez más crítica. Porque la tenebrosa historia los abusos sexuales de la Iglesia católica en Alemania también salpicó a Joseph Ratzinger, el arzobispo de Múnich (1977-1982) que posteriormente se convertiría en Papa. Un estudio minucioso reveló hechos que le valieron el reproche de inacción en cuatro casos de pedofilia.

Benedicto XVI fue el primer Papa alemán en casi 500 años. Y con su renuncia, el 28 de febrero de 2013, dio un paso histórico.

«Los señores cardenales me eligieron; un simple y humilde obrero en la viña de Senior». Con esas palabras se presentó el cardenal Ratzinger en la basílica de San Pedro el 19 de abril de 2005, y ganó muchas simpatías. Tras dos días de cónclave, había sido escogido como nuevo jefe de la Iglesia católica, como sucesor de Juan Pablo II.

Sacerdote, profesor, Papa

Benedicto XVI fue un Papa conservador, que de vez en cuando sorprendía a todos. Abogó siempre por el diálogo entre la fe y la razón. Su elección como sumo Pontífice fue el punto culminante de la vida de Joseph Ratzinger, que nació el 16 de abril de 1927 en la localidad de Marktl, en Baviera. A los 17 años, en 1944, fue enrolado en el ejército y luego, tras el término de la II Guerra Mundial, comenzó a estudiar teología, al igual que su hermano mayor, Georg. Ambos fueron consagrados sacerdotes.

A fines de la década de 1950, Ratzinger se convirtió en profesor de Teología y ganó prestigio rápidamente. En 1963 tomó parte en el Concilio Vaticano II, que abrió las puertas a una renovación de la Iglesia. Pero las protestas estudiantiles de 1968 provocaron en él un cambio. Y se volcó a la tradición. En 1977 se convirtió en arzobispo y, posteriormente, en cardenal.

El Papa Juan Pablo II lo mandó llamar al Vaticano, donde pasó a ser prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Allí mantuvo una línea estrictamente conservadora, en temas como el papel de la mujer en la Iglesia o el ecumenismo.

«Somos Papa»

La elección de Ratzinger como sucesor de Juan Pablo II causó júbilo y orgullo en Alemania. «Somos Papa», tituló en ese momento el popular diario Bild. Pero también desató temores, debido a su conservadurismo.

Durante su Pontificado intentó propiciar una comprensión vital de la religión. «Dios no es algo irracional, contrapuesto a la razón», decía, y abogaba por no reducir la religiosidad al ámbito de lo privado.

Para Benedicto XVI, la Iglesia católica era la única verdadera y no dio grandes pasos de acercamiento ecuménico.

La renuncia

En el Vaticano, corrían entretanto tiempos difíciles, con el Vatileaks y los escándalos del Banco Vaticano, intrigas y luchas internas de poder. El Papa parecía solitario y sin fuerzas para acometer una reforma de la Curia Romana. Probablemente eso haya motivado también su decisión de dejar el cargo.

La noticia sacudió a muchos católicos y sorprendió al mundo entero. Finalmente, la renuncia obedeció a la responsabilidad por el cargo y por su propia dignidad, en vista del deterioro de su salud. Fue un paso valeroso, pero algunos católicos se mostraron irritados. No entendían que el Papa oriundo de la tierra de la Reforma protestante, humanizara de este modo el cargo y que también lo hubiera reformado de esta manera.

Las Cataratas del Niágara se han transformado en un paraíso invernal parcialmente congelado gracias a la reciente ola de temperaturas bajo cero que azota la región.

NY Post

La escena mágica fue capturada en una serie de impresionantes fotografías que muestran niebla congelada y capas de hielo que cubren partes del icónico destino turístico en la frontera entre el estado de Nueva York y Ontario, Canadá.

El espectáculo helado se formó cuando el clima invernal azotó el noreste durante el fin de semana, trayendo temperaturas gélidas y una tormenta de nieve mortal a Buffalo, Nueva York , aproximadamente a 25 millas al sur de las Cataratas del Niágara.

Pero aunque partes de las cataratas estaban congeladas, casi nunca se congelan por completo debido al gran volumen de agua que brota, combinado con el movimiento constante del líquido embravecido.

La friolera de 3.160 toneladas de agua fluyen sobre las Cataratas del Niágara cada segundo, según el Parque Estatal de las Cataratas del Niágara en Nueva York. Cae a una velocidad de 32 pies por segundo.

De hecho, una congelación total es casi imposible, según el sitio web de turismo de Niagara Falls USA.

“Hoy nuestro mensaje a Brasil es de esperanza y reconstrucción. Si estamos hoy aquí es gracias a la conciencia democrática de la sociedad brasileña. Bajo los vientos de la redemocratización, solíamos decir: dictadura nunca más. Hoy, después del terrible desafío que hemos superado, debemos decir: democracia para siempre”.

Por: Maria Zuppello – Infobae

Con estas palabras Luiz Inácio Lula da Silva, 77 años, asumió el cargo de 39º presidente de Brasil. Este es su tercer mandato tras dos legislaturas continuas de 2003 a 2010. En la historia de Brasil, Lula es el primer presidente, después de Getúlio Vargas, con más tiempo en el poder. Para su Partido de los Trabajadores (PT), este es el quinto mandato, incluido el segundo de Dilma Rousseff, que terminó con un impeachment en 2016. Lula fue elegido el 30 de octubre con el 50,9 % de los votos válidos frente al 49,1 % del presidente Jair Messias Bolsonaro, una diferencia de apenas 2,1 millones de votos, menos del 2% de los votos válidos. Esta diferencia es la más baja para un presidente electo desde 1989, lo que demuestra el clima de polarización política del país.

Lula atacó su predecesor en su discurso ante el Congreso. “Nunca se han distorsionado tanto los recursos del Estado para un proyecto autoritario de poder”. Y repitió el mantra de su gobierno de transición, es decir que la situación del país que deja Bolsonaro es “desoladora”, a pesar de que los datos económicos son muy positivos, inflación bajo el 6%, desempleo a los mínimos desde 2015 y un superavit primário de 34.140 millones de reales en 2022 (6.460 millones de dólares), por primera vez desde 2013. “Frente a esta terrible violencia me comprometo con el pueblo a reconstruir el país y hacer de nuevo un Brasil de todos y para todos. La rueda de la economía volverá a girar””, afirmó. Lula también declaró que no quería venganza, refiriéndose a Bolsonaro, agregando pero que “los que han errado responderán de sus errores”. Hablando varias veces del manejo de la pandemia, calificó a Bolsonaro de “genocida” . Pero se equivocó al decir que Brasil es el país con mayor número de víctimas en proporción al número de habitantes. En realidad, según Worldometers, Brasil sólo ocupa el puesto 20 por detrás de Perú, Chile y Estados Unidos, entre otros.

Según la última encuesta de Datafolha, el 51% de los brasileños cree que en su nuevo mandato Lula será mejor que Bolsonaro, una cifra que, sin embargo, no supera a la de los electores que le votaron en la segunda vuelta, lo que indica que las expectativas de la población brasileña son bajas en comparación con la media histórica. Al inicio de su primer mandato, en 2003, el porcentaje de los que esperaban que Lula gobernara bien era del 76%.

A pesar de estos datos en el segundo discurso frente al palacio presidencial de Planalto, Lula criticó a la “minoría violenta y antidemocrática” bolsonarista, pero defendió “gobernar para todos.” “Basta de odio, de noticias falsas, de bombas, de armas. Nuestro pueblo pide paz. La disputa electoral ha terminado. No hay dos Brasil, somos un solo pueblo, somos todos brasileños. Juntos somos fuertes, divididos siempre seremos el país del futuro que nunca llega”. Sin embargo, calificó de golpe de Estado la destitución de Dilma Rousseff en 2016, ocultando que el impeachment siguió el proceso democrático de las instituciones brasileñas y vino a bloquear a un gobierno que provocó la mayor recesión de la historia de Brasil. La paradoja, además, es que algunos de sus ministros en el nuevo gobierno votaron a favor del impeachment de Dilma.

El escepticismo de casi la mitad de la población en la encuesta Datafolha depende también de los recientes escándalos de corrupción del PT y de Lula, detenido en 2018 en el ámbito de la operación Lava Jato que destapó la caja negra de la corrupción brasileña. También está la incertidumbre sobre la estrategia económica del nuevo gobierno, dividida entre ministros vinculados a la Teoría Monetaria Moderna que apuestan por la expansión fiscal sin preocuparse por la inflación y vagas promesas de responsabilidad fiscal.

En su primer discurso en el Congreso, Lula hizo un recorrido por todos los temas que su gobierno quiere abordar: la lucha contra el hambre, los derechos humanos, el retorno de una Amazonia sostenible, el derecho a la sanidad pública, la derogación del techo de los gastos y de los decretos de Bolsonaro que facilitan el acceso a las armas y, además, prometió la aplicación eficaz de mecanismos de transparencia. El nuevo presidente afirmó también que Brasil debe figurar “entre las primeras economías del mundo”. “Corresponderá al estado articular la transición digital y llevar la industria brasileña al siglo XXI, con una política que apoye la innovación, fomente la cooperación público-privada y fortalezca la ciencia.”

Hasta las últimas horas fue un misterio quién entregaría la banda presidencial, ya que el presidente saliente Bolsonaro partió a Orlando, Florida, el 30 de diciembre, por tiempo indefinido, posiblemente por miedo a ser arrestado, como informó la prensa brasileña. Su vice Hamilton Mourão, presidente en ejercicio, también había hecho saber que no asistiría a la ceremonia. Desde la nueva Constitución de 1988, sólo dos mandatarios han recibido la banda y la han transmitido a sus sucesores, aunque no es un acto obligatorio: Lula y Fernando Henrique Cardoso. Al final, un grupo de gente común le entregó la banda, una mujer y un niño negro, un descapacitado y el jefe indígena Raoni “en nombre del pueblo brasileño”.

Fue la esposa de Lula, Rosângela da Silva, conocida como Janja, quien decidió cada detalle de este día de fiesta. Un papel que, aunque oficialmente se le atribuyó durante el gobierno de transición, según la prensa brasileña ha creado cierta polémica por su forma de actuar, considerada demasiado centralizadora. Ella misma declaró que quería dar un nuevo significado al papel de la primera dama. “”No voy a ser la mujer que se queda en casa mientras su marido sale a trabajar. Voy a ir con él”, dijo. En la organización de la investidura de su marido, fue ella quien eligió a los artistas del “Festival del Futuro”, quien quiso que el perro de la pareja, Resistencia, desfilara por la rampa presidencial y que durante el segundo discurso sacaba las páginas a medida que Lula las leía.

Hasta unas horas antes del comienzo de la ceremonia la posible presencia del dictador venezolano Nicolás Maduro llenó los titulares de la prensa brasileña. Al final, pese a la luz verde administrativa dada por el gobierno saliente, Maduro, en la lista negra del Tesoro estadounidense de los narcotraficantes más peligrosos, no asistió a la fiesta de Brasilia. En su lugar envió al Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez. Rodríguez, además de ser el jefe de la delegación negociadora en México con la oposición, es el alter ego de Maduro para el control de la población a través del reconocimiento biométrico, un servicio que ofrece Ex-Clé, una empresa argentina sancionada con bloqueos por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) porque proporcionó “bienes y servicios que el régimen de Maduro utilizó para llevar a cabo las elecciones parlamentarias fraudulentas del 6 de diciembre de 2020″. En 2009 fue el propio Rodríguez quien eligió a los servicios del Ex-Clé para el gobierno chavista. Itamaraty no explicó si la ausencia de Maduro se debió al problema de las sanciones que corrían el riesgo de ser impuestas a quienes tendrían que proveer el abastecimiento para su avión en Brasil, o por una imagen inoportuna para el nuevo gobierno de Lula.

Por otro lado, estuvieron presentes los principales exponentes de ese mundo multipolar representado por la alianza BRICS (Brasil, Rusia, India, China, y Sudáfrica), que también fue protagonista de la política exterior de Lula en sus dos mandatos anteriores. Putin envió de Moscú una delegación encabezada por la Presidenta del Senado, Valentina Matviyenko mientras China su vicepresidente, Wang Qishan, junto con los ministros de Comercio, Asuntos Exteriores y Desarrollo. En vísperas de su investidura, Lula se reunió separadamente con las delegaciones rusa y ucraniana para expresar “el deseo de Brasil de alcanzar la paz, de modo que las partes encuentren pronto un terreno común para poner fin al conflicto”.

También participó en la investidura de Lula el ex presidente de Bolivia Evo Morales y la delegación iraní, a pesar de la durísima represión que Teherán ejerce desde hace meses contra la población civil. La delegación estaba encabezada por Mohammad Bagher Ghalibaf presidente del parlamento iraní y ex comandante de la Fuerza Aérea de la Guardia Revolucionaria (IRGC), sancionada por el Tesoro estadounidense en 2013 por su apoyo al terrorismo.

Presenciaran a la ceremonia todos los presidentes del Cono Sur, desde Alberto Fernández por Argentina hasta Gustavo Petro por Colombia y el ex presidente de Uruguay Pepe Mujica. “Amanece un nuevo día en la América del Sur. Fuerza Lula! Fuerza Brasil!” escribió en Twitter Cristina Kirchner, la vicepresidenta de Argentina. Además de numerosas delegaciones de África, continente con el que Lula quiere reanudar intensos intercambios políticos y comerciales, estuvieron presentes el Rey de España Felipe VI y, desde Europa, el Presidente de Portugal Marcelo Rebelo de Sousa y el Presidente de Alemania Frank-Walter Steinmeier. “Orden y progreso: Brasil hace honor a su lema”, escribió el presidente francés Emmanuel Macron en Twitter. En representación del Presidente Joe Biden participó una delegación encabezada por la Secretaria del Departamento del Interior Deb Haaland acompañada por el Director de Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, Juan González, y el Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Brasilia, Douglas Koneff.

Más que una investidura ante sus 37 ministros y el mundo entero, fue un acontecimiento mediático completado con un concierto nocturno al estilo rave, llamado por los propios organizadores “del futuro” o “Lulapalooza”. Unos 60 artistas famosos, como Pablo Vittar y Valesca Popozuda, se turnaron en los dos escenarios para entretener a las cerca de 300.000 personas que acudieron a Brasilia para celebrar la toma de posesión del nuevo Presidente.

La investidura de Lula ha sido blindada desde los preparativos, tras el fallido atentado explosivo en el aeropuerto de la capital hace unos días y los graves actos de vandalismo de bolsonaristas que intentaron invadir la sede de la Policía Federal. Más de 8.000 policías y todas las fuerzas armadas del estado de Brasilia velaron por la seguridad de la ceremonia, junto con 350 francotiradores, helicópteros y drones. El acceso a la Plaza dos los Tres Poderes por temor a atentados se limitó a 40.000 personas que fueron todas controladas por detectores de metales.

Pasada la euforia de la gran fiesta de la investidura, ahora el nuevo gobierno de Lula tiene que enfrentarse a la realidad, con grandes retos como un nuevo anclaje fiscal, la reforma tributaria, los precios de la gasolina, el control de la inflación y un mundo exterior que ya no es el del gran boom de las materias primas que tanto lo favoreció en su primer mandato. Un cheque en blanco que Brasil le ha firmado y que ahora exige cobrar, para lo que las actuales alianzas con 14 partidos y las tranquilizadoras declaraciones genéricas de sus aliados políticos pueden no ser suficientes. Empezando por la de la presidenta del PT, Gleisi Hofmann, que declaró al diario Estado de São Paulo que “Lula conoce Brasil, sabe quién es quién y sobre todo lo que hay que hacer”.

Las dos tendencias políticas que ha mantenido la polarización en Venezuela en el país, y que creó y alimentó Hugo Chávez, entraron en crisis. El odio parece arrasar todo lo que alguna vez caracterizó al país con más posibilidades de crecer y encaminarse al desarrollo, gracias a la pujante industria petrolera y a la riqueza escondida en el subsuelo. De un lado el chavismo que monopolizó todo el poder y con ello la riqueza, ha ido degenerando en un gobierno que ha creado la más brutal diferencia social, donde lo más pujante es el narcotráfico. Del otro lado, la Oposición con una dirigencia ambiciosa de poder y dinero, que fracaso tras fracaso, ha obtenido lo segundo olvidando aquello de “cese de la usurpación y elecciones libres”. Chavismo y Oposición llegan al 2023 fracturados, aunque la Oposición más debilitada.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

La dirigencia opositora se ha desgastado en peleas internas y descuidaron los problemas fundamentales para el país, razón por la que han ido varias veces a la mesa de negociación con el Gobierno sin obtener avances ni siquiera en lo que a la libertad de los presos políticos se refiere, por el contrario el régimen ofrece promesas que no cumple o se burla, como lo hizo con el llamado indulto en agosto 2020, sobre lo que Jorge Rodríguez dijo era “”en aras de promover la reconciliación nacional y la búsqueda de la paz”.

La información del “indulto de 110 presos políticos” recorrió el mundo, pero en realidad solo un pequeño número salió beneficiado; la gran mayoría no estaban detenidos, varios eran diputados en el exterior a quienes se les brindaba la oportunidad de participar en las elecciones del 6 de diciembre 2020, otros eran delincuentes comunes.

No era nuevo, el régimen venezolano había logrado que la dirigencia opositora se mantuviera distraída y no se percatara del masivo rechazo que hubo en toda la pirámide de la Fuerza Armada cuando Nicolás Maduro llamó a la Asamblea Nacional Constituyente en el 2017; incluso dos de los principales miembros del Alto Mando Militar estaban en desacuerdo con la ANC. Dieron la orden de hacer una gira por los cuarteles venezolanos para vender la pertinencia de la Constituyente; el almirante Remigio Ceballos Ichaso tuvo que abortar la misión por el profundo rechazo que hubo entre oficiales y tropa.

Ni los pedimentos desesperados de algunos opositores como Antonio Ledezma evitó que la mayoría de los diputados de una Asamblea Nacional con poca credibilidad, elegida en el 2015, fueran oídos.

No hubo solidaridad

A ello se suma la débil reacción que desde el principio hubo en los sectores de la Oposición cuando el chavismo atacó a figuras, una de ellas a María Corina Machado y así siguió con la prisión de algunos parlamentarios, como Juan Requesens, Enzo Prieto, Gilber Caro, Freddy Guevara, Edgar Zambrano, entre otros. Hubo silencio cuando a William Dávila Barrios le quitaron el pasaporte. También cuando al diputado y coronel retirado Teodoro Felipe Campos Rodríguez “Comando”, grupos oficialistas lo golpearon brutalmente en Catia el 2 de abril 2018.

La desconexión con temas que tienen años gestándose, por parte del régimen venezolano, es lo que hace que el diputado Alfonso Marquina acabe de descubrir, con el presupuesto del nuevo año, que hay casi 4 millones y medio de personas que aparecen como parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), cuando desde el 2019 se fueron incluyendo a millones de personas en la Milicia, es la excusa para justificar el sostén económico de toda la estructura de su militancia que lleva a la maquinaria electoral.

En noviembre 2019 hubo dos hechos, con quince días de diferencia, que demostraron la premura de Nicolás Maduro para desarmar a la FANB; el 12 de noviembre dijo “tenemos 321.433 fusiles que están siendo distribuidos por las vías seguras de la FANB para nuestros milicianos” y el 29 de noviembre, ordenó entregar 13 mil fusiles para los cuerpos de combatientes de Guayana.

Ni una mención hubo en sectores opositores cuando se encendieron alertas porque la Asamblea Constituyente aprobó, en enero 2020, a solicitud del ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, la reforma de la Ley Orgánica de la FANB para incorporar a la Milicia Bolivariana como un componente más de la institución castrense, para lo cual se inventó una llamada Ley Constitucional que no existe en la pirámide de las leyes en Venezuela.

El diputado Marquina dice: “Con esto sí es verdad que se pasaron de la raya. Poner en el Presupuesto de Min. Defensa, en la tabla de cargo la cantidad de 4.408.103 cargos militares… Sí, leyeron bien, 4 millones 408 mil 103 cargos Militares, es decir, ¿más del 15% de la población venezolana es militar? ¡O esto es un error… o es la gran estafa!”.

El nombramiento del Gobierno Interino, con la secuencia de errores, que incluye el caso de los militares que reconocieron a Juan Guaidó y terminaron en Cúcuta, muchos de ellos perdiendo sus carreras, otros sumados a grupos irregulares, guerrilla y paramilitares. Los silencios alrededor de los escándalos de corrupción en la empresa Monómeros que denunció el exembajador Humberto Calderón Berti y que la periodista Patricia Poleo insistió en varios de sus programas. La Operación Libertad del 30 de abril que solo terminó beneficiando a Leopoldo López para salir de la casa por cárcel y al general Ricardo Cristopher Figuera para irse a radicar en los Estados Unidos.

Todo llega ahora al final de la presidencia interina de Juan Gerardo Guaidó Márquez, a quien una mayoría abrumadora aprueba su retiro del cargo; ni siquiera su implorante súplica para que los parlamentarios no lo defenestraran, tuvo éxito.

No hay Polo Patriótico

Si bien es cierto que en la Oposición la situación está en plena efervescencia, en el chavismo la fractura amenaza con ser un cisma. No es solo las diferencias entre Nicolás Maduro y Diosdado Cabello por el control del poder, donde el primero ha ido desplazando al número dos, cada vez más.

Luchas intestinas se han profundizado en la revolución bolivariana, lo que llevó a Félix Jesús Velásquez Castillo, líder de la organización Izquierda Unida (IU), a decirle a Infobae, en noviembre 2020, que “no hemos sido Gobierno en ningún momento, hemos acompañado el proceso, al PSUV que es quien ha gobernado, pero es la hora de exigir el control de las instituciones sobre el Ejecutivo y reinstitucionalizar el país, que ha sido desmontado del Estado venezolano y ha caído en una especie de limbo. Ninguna de las instituciones está funcionando, cada institución es una isla, cada gobernación o alcaldía, cada ente descentralizado, cada poder del Estado se ha convertido en un feudo, donde cada uno hace lo que le da la gana”.

El chavismo usó contra sus partidos aliados del Polo Patriótico, la misma estrategia que utilizó contra la Oposición, de manera que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le quitara las tarjetas de los partidos a sus dirigentes naturales, imponiendo Junta Directiva ad hoc en dichas organizaciones, como hizo con el Partido Patria para Todos (PPT), donde desplazó a Uzcátegui. Detienen a José Tomás Pinto Marrero, líder del Movimiento Tupamaro.

Un hecho evidente de esa lucha interna en el chavismo la representó la elección del gobernador de Barinas, que en realidad significaba la permanecia de los Chávez en el poder, más allá de la familia del extinto presidente, era importante para Diosdado Cabello que basa su discurso en Hugo Chávez, como líder de la revolución bolivariana. Lo que vislumbra el otrora poderoso líder es que sin Chávez no hay chavismo y en la revolución solo quedará el madurismo.

Como vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado controla la maquinaria electoral, pero en enero 2018 Maduro lanza, y el CNE legaliza, el Movimiento Somos Venezuela (MSV), colocando a Delcy Rodríguez a la cabeza, lo que resultó un estruendoso fracaso porque la organización jamás se consolidó, pero sigue vigente y Maduro sabe que le puede ser útil en cualquier momento.

Maduro ha dicho que aspira repetir como candidato del chavismo en el 2024, pero los otros, Diosdado Cabello, Elías Jaua y Tarek El Aissami, hacen silencio, mientras que Rafael Ramírez, expresidente de Pdvsa ha manifestado que aspirará a la presidencia de la República aunque vive en Roma.

Juan Guaidó afirmó este fin de semana que la decisión de eliminar la figura del Gobierno interino, que encabezó desde 2019 y fue reconocido por Estados Unidos y otro grupo de países, debilita la unidad de quienes se oponen a la dictadura de Nicolás Maduro.

AFP

“Hoy el hecho político de eliminar una herramienta constitucional, no nos pone en una mejor posición”, señaló Guaidó en una reunión virtual, en la que 72 ex diputados de los 112 que lo apoyaron en 2019 votaron por eliminar la presidencia encargada.

Insistió en que suprimir esta figura representa un “salto al vacío” para los opositores y puede poner en riesgo los activos de Venezuela que se encuentran en el exterior.

“Hoy una mayoría está tomando una decisión, que no me pidan acompañar, (…) de ninguna manera le pediría a los venezolanos retroceder en las herramientas que hemos logrado”, expresó.

Guaidó indicó que ya con esta decisión tomada, la tarea que viene es recomponer la unidad opositora, de cara a unas elecciones primarias previstas para el próximo año, en la que se escogerá a un candidato que enfrente al régimen madurista en los comicios presidenciales de 2024.

Tras seis horas de intenso debate en la sesión de la Asamblea Nacional, el mandatario reiteró que la razón de la presidencia encargada es constitucional y recae en el vacío de poder que hubo en el país en enero de 2019.

Indicó que “la presidencia encargada no es delegable a una comisión”, por lo que se preguntó “¿quién va a asumir el vacío de poder? ¿Quién va a asumir las competencias? Pónganle nombre y apellido y asuman la responsabilidad”.

“A la dictadura le digo, aquí estoy y aquí voy a estar. Los vamos a enfrentar. Les digo que no han ganado, ni ganarán”, expresó Guaidó.

Este viernes, un total de 72 ex diputados que respaldaron en 2019 la proclamación de Guaidó como presidente encargado del país aprobaron la eliminación del llamado Gobierno interino.

Los ex parlamentarios ratificaron esta decisión -que ya habían aprobado en una discusión que se llevó a cabo la semana pasada-, pese al rechazo de un grupo que defendía la continuidad del interinato.

Asimismo, acordaron mantener activa la Asamblea Nacional elegida en 2015 -que no reconoce la legitimidad del Legislativo instalado en 2021, de contundente mayoría oficialista- únicamente para legislar en torno a la protección de los recursos en el extranjero, que hasta ahora han sido controlados por el gobierno interino.

El planteamiento de Guaidó, que era preservar el interinato, fue respaldado por 23 ex diputados que calificaron la eliminación de esta figura como un “magnicidio jurídico”

Los aliados que mantuvieron apoyo a Guaidó consideran que la propuesta aprobada es “un error”, considerándola anticonstitucional.

“No puedo entender cómo estamos cometiendo este suicidio”, fustigó el exdiputado Freddy Guevara en la sesión virtual. “No entiendo cómo llegamos a este punto (…), el primer suicidio político de claudicación formal transmitido en vivo por internet”, expresó.

Guaidó agradeció a los funcionarios del Gobierno interino que a “riesgo personal y familiar” trabajaron y lucharon por la defensa de Venezuela y los venezolanos dentro y fuera del país.

Para los coleccionistas Gertrude y Leo Stein, si Picasso fue el Sur, Henri Matisse (considerado uno de los pintores más importantes del siglo XX) fue definitivamente el Norte. Fallecido el 3 de noviembre de 1954, tras una larga enfermedad, la infancia del genial pintor fue muy poco inspiradora: «En mi pueblo si había un árbol en el camino lo arrancaban, porque arrojaba sombra a cuatro plantas de remolacha», y cuando su padre le sorprendía pintando «tonterías» recibió más de una paliza.

National Geographic Historia

DE CONSERVADOR A VANGUARDISTA

Matisse empezó a pintar en 1889, cuando su madre le regaló pinturas y pinceles para hacer sus primeras obras. En aquel momento de su vida, el pintor dijo haber «descubierto una especie de paraíso». Desde entonces quiso dedicarse al arte, lo que decepcionó enormemente a su padre que le llegó a decir: «¡Te vas a morir de hambre!, ¿Me oyes, Henri…? ¡Es una carrera para vagabundos…!». Matisse hizo sus pinitos en el arte copiando reproducciones en color de la caja de óleos que le había regalado su madre, y continuó más tarde con la decoración de la casa de sus abuelos. En 1891, abandonó su empleo en el bufete de abogados para el cual trabajaba, y en 1892 se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de París, donde recibió clases en el taller del pintor Gustave Moreau. Allí coincidió con otros artistas como Rouault, Camoin y Marquet, además también se relacionó con el artista Raoul Dufy, discípulo de Pierre Bonnard.

En aquella época, y según sus palabras, «tenía el cabello como el de Absalón, y estaba lejos de ser el típico estudiante de arte bohemio de la margen izquierda. Me puse de cabeza en el trabajo». Matisse había recibido la típica educación de clase media del norte de Francia que lo marcaría para siempre: «Según el principio que había escuchado toda mi joven vida, expresado por las palabras ‘¡Date prisa!’. Como mis padres, me apresuré en mi trabajo, empujado por no sé qué, por una fuerza que hoy percibo como ajena a mi vida de hombre normal». Su aspecto se asemejaba más al de un burgués que al de un miembro destacado de la vanguardia parisina: gafas con montura de oro, barba corta y cuidadosamente recortada y ropa de corte conservador.

AMOR/ODIO

En 1896, Matisse exhibió cuatro de sus pinturas en el Salón de la Sociedad Nacional de Bellas Artes de París, y obtuvo un rotundo éxito. Su cuadro Mujer leyendo, pintado en 1894, fue comprado por el gobierno francés para decorar el castillo de Rambouillet. Durante los dos años siguientes, Matisse viajó por la Bretaña y conoció al veterano pintor impresionista Camille Pissarro y también al escultor Auguste Rodin. Fue en esa época cuando descubrió las obras maestras impresionistas de la colección del mecenas Gustave Caillebotte. Gracias a su influencia, los colores de sus obras se volvieron, durante un tiempo, más claros, y, al mismo tiempo, más intensos. En 1897, Matisse daría su primer gran paso en el mundo del arte al pintar el cuadro La mesa de la cena, donde combinó una luminosidad similar a la utilizada por Pierre-Auguste Renoir con una composición de estilo clásico en rojo intenso y verde.

La mesa de la cena 1897

La relación entre Picasso y Matisse, que se conocieron en 1906 y eran como el día y la noche, también dio mucho que hablar. Mientras los que conocían a Pablo Picasso decían que era un tipo peculiar, egoísta y grosero, quienes conocían a Matisse, por su parte, hablaban de un hombre educado y reservado. El caso es que entre ellos surgiría una de las mayores rivalidades de la historia del arte. En realidad, los dos artistas sentían gran admiración a la vez que envidia el uno del otro, y sus obras respectivas les sirvieron de inspiración en numerosas ocasiones.

LAS «FIERAS»

Matisse pasó el verano de 1905 en compañía del artista André Derain en Colliure, un pequeño puerto pesquero del sur de Francia. Bajo el deslumbrante sol del Mediterráneo, Matisse se liberó rápidamente de lo que llamó «la tiranía» del puntillismo, una técnica artística que consiste en pintar un cuadro mediante el uso de puntos diminutos. En Colliure, Matisse revolucionó su propio arte: sus cuadros se convirtieron en una explosión de color: rojo contra verde, naranja contra azul y amarillo contra violeta. De aquella época son La ventana abierta y Mujer con sombrero, un cuadro en el que retrató a su esposa Amelie. Ese otoño, las dos pinturas se exhibieron en el Salón de Otoño, junto con obras de André Derain y Maurice de Vlaminck. Tras la exposición, el crítico de París Louis Vauxcelles bautizó a ese grupo de artistas como les fauves «las fieras», y así nació el fauvismo, el primero de los «ismos» importantes de la pintura del siglo XX. Casi de inmediato, Matisse se convirtió en su líder más reconocido.

Mujer con sombrero

En 1910, Matisse viajó a España. En Madrid visitó el Museo del Prado y durante su estancia en Granada y Sevilla entró en contacto con el estilo orientalista. Entre 1912 y 1913, Matisse se trasladó a Marruecos, donde, inspirado por la luz, pintó Los marroquíes. Hacia 1916, Matisse se vio influenciado por el cubismo, un estilo artístico en el que se simplifican aún más las formas (y del que Picasso es uno de los máximos exponentes). De aquella época destaca su cuadro El pintor y su modelo. Instalado en Niza, en 1917 conoció a Renoir, y su estilo ganó en sutileza. En este periodo pintó Ventana en Niza y la serie de las Odaliscas.

COLOR HASTA EL FINAL

En La blusa rumana y El gran interior rojo, el colorido empleado por Matisse se vuelve aún más atrevido. Pero a partir de la década de 1940, el deterioro de su salud y las consiguientes dificultades para pintar llevaron a Henri Matisse a iniciar una nueva fase en su arte, en la que el collage con papiers découpés (papeles recortados de colores) se convirtió en su principal medio de expresión. A este último capítulo de su carrera pertenece Jazz, un «manuscrito con pinturas modernas, el más hermoso libro jamás realizado sobre el color», en palabras de su editor, Tériade. Otra obra de gran importancia en la vida del artista, y considerada por él mismo como su obra maestra, fue la decoración y diseño de la Capilla de Santa María del Rosario, en la localidad de Vence, en la costa azul francesa, y que finalizaría en el año 1951.

Gran interior rojo

Henri Matisse tuvo la suerte de ser un artista reconocido en vida. Así pudo disfrutar del éxito e incluso recibir la Legión de Honor y otros muchos premios. Un hecho fundamental en esta etapa final de su vida fue la inauguración en el año 1952 del Museo de Henri Matisse en su localidad natal, Cateau-Cambrésis. El genial artista moriría dos años después de la inauguración, el 3 de noviembre de 1954, en Cimiez, cerca de Niza, dejando tras de sí una ingente obra pictórica. De hecho sería en Niza, donde transcurrió buena parte de su vida, donde en 1963 se inauguraría el Museo monográfico de Henri Matisse, un espacio de gran interés para todos aquellos que quieran disfrutar y profundizar en la obra del pintor. Tal y como dijo el propio Matisse: «Una obra consigue crear el efecto de un cómodo sillón en un hombre de negocios cansado».

Dicen que se han ido de este país unas siete millones de personas buscando otros rumbos, libertad, seguridad, trabajo y, en general, mejor calidad de vida. Por eso siempre he admirado a los que nacieron en otro país, que pudieran estar viviendo donde crecieron y aún así continúan viviendo aquí, en Venezuela. Conversé con algunos de ellos, todos están en diferentes áreas de la industria gastronómica.

Por: María Luisa Ríos Lares – Meer

El holandés Sander Koenen, es maestro chocolatero mientras que Jean Paul Coupal es canadiense y restaurador. También les cuento del inglés Clive Britcher que hace catering y dicta cursos de cocina de la India, aunque actualmente está viviendo una temporada fuera de Venezuela. Y de Marc Manceau, el francés que tiene un catering de crepes, la producción de una línea de quesos artesanales estilo francés, y un café bistró para desayunos, almuerzos y cenas.

Los une el amor por Venezuela y la pasión por la cocina y la buena mesa con diferentes sabores. La han sufrido como todos nosotros y coinciden al afirmar que se enamoraron de los ingredientes, el paisaje y su gente, pero también en que su gran reto ha sido lidiar con los problemas políticos, económicos y sociales.

Marc Manceau se quedó en Caracas por la pandemia y dio vida a un nuevo emprendimiento

Se iba de Venezuela a vivir en Panamá y pretendía instalarse allá haciendo quesos de cabra y de vaca, para lo que se estaba formando en Francia. El destino quiso que Marc viniera a Caracas «por unos días» para atender unos asuntos y lo amarró aquí la pandemia. Compró algunos equipos y comenzó su emprendimiento en la capital venezolana. Con la etiqueta Ferdinand, identifica una gran variedad de quesos frescos y madurados, extraordinarios.

Marc se enamoró en Venezuela hace 24 años. Montó un negocio muy atractivo para los caraqueños, Un Dos Crepes, ofreciendo stands de crepes para eventos familiares, sociales y corporativos. Gracias a la gran demanda por sus servicios, poco a poco se dio cuenta que podría crecer. Atendió la recomendación de los amigos, se asoció con otro francés, Francois Roux, y abrieron Café Noisette en el 2010.

El café es un bistrot francés, sin falsas posturas ni gran lujo, decorado con muy buen gusto y atendido con amabilidad y esmero. Propone crepes saladas y dulces, tartas, quiches y postres. Todos elaborados con ingredientes frescos y de altísima calidad. Al final de la tarde, los jueves, viernes y sábados, hay conjuntos de música en vivo, sobre todo de jazz.

Nada le ha sido fácil, el destino se las ha jugado, pero gracias a Dios, Marc sigue creciendo y complaciendo paladares en Venezuela.

Sander Koenen el holandés, el cacao y el chocolate

Recuerda que le encantó Venezuela, fue fantástico encontrar aquí una vida llena de colores. «Me sentí vivo, obviamente me enamoré de todo: del cacao, de las mujeres, del paisaje, los aromas, los sabores», exclama el maestro chocolatero Sander Koenen, emocionado. En el 2006 lo invitamos a unas plantaciones de cacao fuera de Caracas y lo sorprendimos con chicharrones a primera hora de la mañana en un kiosco a la orilla de la carretera. Lo recuerda con agrado.

Sus bombones llenos de sabores europeos y también criollos, sus mazapanes, sus tabletas bean to bar y sus tabletas saborizadas encantan a muchos. Su torta con mousse y ganache de chocolate, llena de macadamias, deja a todos maravillados.

«Espero ser un protagonista más de los venezolanos en mi área. Como son los franceses en su gastronomía, que los venezolanos sean los mejores en cada faceta del cacao: para exportar el cacao, para hacer los mejores chocolates y para tener las mejores chocolaterías». Para Koenen es importante hablar no solo de calidad del cacao y los chocolates, es vital también destacar el mercadeo y el empaque de los productos.

El mayor problema que ha debido enfrentar en Venezuela ha sido el de la inflación. «Cuando uno tiene mayor venta a terceros, en bolívares, con créditos, la hiperinflación te come. Te dicen que agregues un poco de precio extra calculando, pero eso no se puede hacer porque con la crisis la gente no te va a comprar a precios caros. Con el cambio brusco de la moneda uno queda que no puede ni siquiera reponer los insumos que habías despachado a crédito, perdiste dinero». Estos tiempos han sido muy duros para Venezuela. Dice que fueron enfáticos en su decisión de quedarse y enfrentar esto con la familia, no exigir lujos, pero sí de apostar por el futuro. Sabe que el problema en Venezuela no será eterno.

Cuando llegó a Venezuela ya traía en las venas la pasión y el gusto por el cacao y el chocolate, el era parte de la tercera generación de chocolateros en su familia. Sentía que lo más lógico era seguir la tradición de la familia.

«Me parecía mucho más interesante hacer gastronomía en Venezuela que en otro lugar porque lo veía todo colorido. No solo porque me encantaba el ambiente, me parecía todo como Alicia en el país de las maravillas. Aquí el venezolano es muy expresivo, prueba algo y te abraza y te besa y te llora y te dice: Cónchale, eso es lo máximo que he probado. Eso no pasa en otro país. Pero lo bueno no solo es que la gente reconoce tu trabajo, que es muy importante, a mí me encanta de Venezuela esa gran variedad de aromas y sabores que existen, frutas, hierbas, especias, frutos secos».

Habla de la fuerza del chocolate para abrir puertas y de lo amable y abierto que es el venezolano. Ha recorrido Venezuela. Lo invitaron a Los Roques, a Choroní, agarró su mochila para ir en bus al oriente del país. Conoció así la sarrapia, la pimienta guinea.

Al preguntarle qué era lo que más le gustaba en aquella época de Venezuela respondió enfático y sin pensarlo dos veces «¡Todo! Me encantaba aprender el español, viajar, compartir con los venezolanos. Vine con una relación rota con una holandesa, así que reviví aquí en Venezuela. Me encantaba visitar las haciendas de cacao, ver el cacao, hablar con la gente del cacao».

Se graduó en 1992 de chef pastelero y chocolatero -o maestro chocolatero-, cumplió el servicio militar obligatorio por un año y se vino a Caracas en diciembre de 1994. Pertenece a una familia de chocolateros, pero su padre quería que trabajara y ganara experiencia en otra pastelería. Como son del sur de Holanda, pegados con Bélgica y la chocolatería de sus padres es belga -su papá estudió e hizo pasantías en Amberes-, pensó que Sander iría a Bélgica o a Francia. Su abuelo, un tío y ahora también sus primos –todos chocolateros- están en Amberes, su papá pensó que el iría a Bélgica o a Francia, nunca a Latinoamérica.

Pensando en el mar Caribe, el sol, la selva tropical y todo lo exótico, decidió aceptar la invitación que le hicieron los dueños de La Praline para venir a Caracas a trabajar por un mes de prueba en diciembre. En marzo del 95 regresó ya decidido a trabajar y vivir aquí. «Fue fantástico encontrar una vida llena de colores, me sentí vivo, obviamente me enamoré de todo. Ya había tomado la decisión de seguir en América Latina, me encantaba también el idioma».

Jean Paul Coupal, folklore, tradiciones y productos nobles como el café

Estaba estudiando en Paris en 1970 cuando decidió viajar a Carúpano para los carnavales con unos amigos venezolanos. «Nunca olvidé las maravillas de bailes, los tambores y, sobre todo, el canto del botuto y las bellas mujeres». Tiene negocios gastronómicos en California, está pendiente de ellos, va con frecuencia, pero siempre regresa nuevamente.

Jean Paul Copal literalmente se enamoró de Venezuela. Siempre lo he escuchado hablar de «nuestro país», alabarlo y también refunfuñar en voz alta de las cosas que no le gustan. Siempre que lo veo insiste: quiere «que los que se fueron regresen y que entre todos podamos definir hacia dónde vamos».

Si hay alguien que habla con emoción del folklore, las tradiciones y los «productos nobles» venezolanos ese es Jean Paul Coupal, restaurador que nació en Canadá, creció en Estados Unidos y se educó en Francia. Cuenta que regresó en 1972 para conocer más Venezuela y se quedó. «¡Venezuela es una adicción!». Cuenta que al principio estuvo vendiendo fantasías que trajo de Grecia, después maquinarias para textiles, pero no era lo que le gustaba hacer. Un día se dio cuenta que aquí no hacían buenos croissants, le hacían falta. Así que decidió abrir una tienda de croissants y luego ha tenido otros locales: City Rock Café, Members, Primi, Samui, Arábica Café y DOC. Habla con orgullo, tiene sus razones, cada uno de esos establecimientos tuvo mucha fama en su época y fueron muy exitosos.

Actualmente están abiertos en Los Palos Grandes con Arábica Café, donde se reúne la gente con frecuencia para tertulias y a disfrutar desayunos, almuerzos y meriendas con comida rica y postres. Son torrefactores de haciendas de café orgánicas. Al lado, DOC restaurant, fue un templo a los mejores productos de ganadería del país, a los quesos elaborados artesanalmente en Venezuela y a los vegetales y frutos más nobles de las distintas regiones de nuestra geografía. DOC fue también un escenario de actividades relacionadas con gastronomía, con una agenda semanal programada apoyando a emprendedores y desarrollando catas y cursos de creatividad culinaria.

Asegura que tenemos unas materias primas increíbles. «Ojalá que los que se fueron regresen y nos ayuden a definir hacia dónde vamos. Todos los días es una Venezuela que viene. Nunca pierdo mi tiempo, siempre trabajo para lograr que mis sueños se hagan realidad, para tener un buen equipo conmigo, proveedores y cada vez más materia prima noble. Admiro cómo los jóvenes que se quedaron en Venezuela creen en nuestras tierras. Nunca en los últimos 40 años hemos tenido tantos emprendedores en artes culinarias. Haciendo quesos artesanales, mermeladas, pan. Caficultores cada vez hay más, siempre me traen excelente café verde».

Lo que más le gustó cuando vino a Venezuela por primera vez fue la luz, Choroní y Los Roques. Le fascinó la playa, y luego descubrió las frutas tropicales: La yuca, el ocumo chino, el mapuey, el apio rey, y por supuesto, le encantó el casabe.

«Mis padres eran franceses y la cocina para mi es cuestión de genética. Aquí vi una gran oportunidad, simple y sencillamente por la riqueza en la variedad y en la calidad de la materia prima disponible en nuestro país, Venezuela».

Clive Britcher, un inglés promoviendo picantes y sabores de la India

Está actualmente lejos de Venezuela, pero sentimos que volverá pronto.

«Venezuela es un país bendito, que tiene de todo: Buena gente, naturaleza espectacular, un clima extraordinario, comida fantástica, 1.000 km de playas, minerales, oro, cacao, café…», dice el señor de los picantes, el mago de los sabores, el maestro de la cocina de India, el que inventa recetas y conquista paladares. Clive Britcher es todo un personaje, tiene casi 40 años viviendo en Caracas y aunque todavía ‘machuca’ el idioma, conoce mejor que muchos el lenguaje coloquial criollo. Lleno de graciosas ocurrencias comparte generosamente útiles secretos para los alumnos que participan en sus cursos de cocina. También prepara comida por encargo y maneja su compañía de catering.

Ha maravillado paladares con sus chutneys de tomate, mango, durazno, remolacha, tamarindo y pimentón; enrojecido a renombrados gastrónomos con sus picantes de jalapeños, habaneros y sabores de la India. Alegra espíritus con sus originales mezclas como el kasundi, el C4 y su picalilly al mejor estilo británico. Si usted quiere aprender a trabajar con curries u ofrecer un original almuerzo con exóticos platos de la India, ya sabe a quién debe llamar.

«Vine por primera vez a Venezuela en el año 1980, a pasar unas vacaciones. Decidí quedarme por dos razones: Primero, porque tenía un trabajo enseñando inglés en Lagoven, en marzo de 1981. Segundo, porque tenía una novia venezolana con quien me casé el 31 de julio del mismo año».

Cree que los jóvenes que viven en Venezuela se han vistos obligados a ser más creativos y eso siempre es bueno. Y se han visto en la necesidad de presentar la cocina venezolana de manera diferente. «Ahora consigues comida venezolana creativa, nueva, bien presentada, en muchos sitios y de excelente calidad». Siente que Venezuela es un país bendito, que tiene de todo: buena gente, naturaleza espectacular, un clima extraordinario, comida fantástica, mil kilómetros de playas, minerales, oro, cacao, café…. «El único problema es que tenemos políticos idiotas».

Cree que la inflación y la fuga de clientes han sido los problemas más difíciles que ha tenido en años recientes. Se dio cuenta que debía ser más creativo, más rápido y buscar nichos que puedan satisfacer las necesidades del mercado. «Si ha habido falta de ingredientes, pero uno se las ingenia, hay que buscar más lejos». Se le ocurrió dar cursos y más cursos, cada uno diferente para mantener el interés, porque la gente se aburre con lo mismo. Imparte cursos para eventos privados, cumpleaños, cenas distintas, una celebración diferente, enseñando siempre cocina de la India. Y los alumnos gozan comiendo lo preparado.

Lo más difícil al llegar a Venezuela fue aprender el idioma. Recuerda riendo que pasó más de cuatro meses sin hablar, solo escuchaba. Y luego, soltó la lengua. «El que va para un país extranjero y no habla el idioma, no puede involucrarse en la vida ni en las costumbres del pueblo». Aprendió a hablar y a escribir. Aprendió a manejar. A los dos años, compró un apartamento. A los tres años, se inscribió en un postgrado en la UCAB para ampliar sus perspectivas de carrera en la industria. Viajó mucho recorriendo Venezuela. Conoció Mérida, Valera, Margarita, Choroní, Puerto La Cruz, Maturín, Maracaibo, Falcón. Y fuimos a comer en restaurantes diferentes todas las semanas.

Lo que más le gustó al llegar a Caracas, fue la Venezuela Saudita. «Tenía un trabajo bien remunerado que daba la opción de salir, disfrutar de la vida, ir a conciertos, galerías, ir a fiestas, hacer compras, reunirse con amigos y familia, sin preocuparse de los ingresos. Y también la amabilidad de la gente, un país en que todos eran iguales, dentro de ciertos límites sociales, donde la gente lo trataba como amigo, sin pensar en color, estatus, o preferencia política».

«En la gastronomía, sentí que tenía oportunidad de marcar una pauta, de ser más creativo, de producir algo que nadie había producido antes aquí en Venezuela. Y, por supuesto, de promover la gastronomía de la India, que es una pasión eterna».

Muchos venezolanos les estaremos agradecidos por su generosidad, su bondad y su pasión por nuestro país y sus sabores. ¡Siempre!

Congregada en el Parlamento electo en 2015, de mayoría absoluta y que defiende su continuidad al tildar de fraudulento el triunfo del chavismo oficialista en las elecciones legislativas de 2020, la dirigencia opositora decidió el fin de esta figura a partir del 5 de enero, con 72 votos a favor, 29 en contra y ocho abstenciones.

DW

Reconociéndose vencido por una mayoría que pide acabar con su «presidencia encargada», el opositor Juan Guaidó llamó a la sensatez, lo que para él significa preservar el «Gobierno interino» en Venezuela, una figura creada en 2019 y que llegó este 30 de diciembre de 2022 a su fin, cuando el antichavismo celebró una sesión que el exdiputado había intentado eludir.

Tras suspender, de manera unilateral, una reunión del Parlamento elegido en 2015 -que los opositores consideran «legítimo» al rechazar el electo en 2020, controlado por el chavismo-, que estaba prevista desde hace una semana para hoy.

El antichavista, quien advirtió que eliminar el interinato representa «un salto al vacío», pidió a la mayoría de los miembros de ese Legislativo, conformada por los partidos Acción Democrática, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, defender la «institucionalidad» de la lucha opositora representada en la figura del «Gobierno interino» por encima de «nombres e intereses personales».

«Ustedes tienen los votos para destruir la figura de la presidencia interina (…) Pero también tienen los votos para mantener y nombrar a las personas que la conforman. Hagan lo que dicte su conciencia, pero no destruyan la institucionalidad que requiere nuestra lucha», expresó en un video difundido en redes sociales en el que llamó a defender el interinato.

Fin del Gobierno interino

La convocatoria de la sesión supuso un paso hacia atrás por parte de Guaidó en su intento por evitar el cantado fin del «Gobierno interino», creado en 2019 luego de que el exdiputado, entonces presidente del Parlamento, se autoproclamara mandatario encargado de la nación al desconocer la legitimidad de Nicolás Maduro como jefe de Estado.

Así, el dirigente finalmente atendió el llamado de la mayoría de los exdiputados que lo respaldó en 2019, quienes mantienen la decisión de eliminar el «Gobierno interino» por considerar que no alcanzó los objetivos para los que fue creado, lo que trajo como consecuencia -a juicio de los antichavistas- el desprecio de la ciudadanía y la pérdida del apoyo y reconocimiento internacional.

Este grupo había anunciado su decisión de ponerle punto y final al interinato el pasado 21 de diciembre, cuando informó de su intención de modificar el «estatuto de transición» -la hoja de ruta creada hace casi cuatro años- para eliminar la figura de la presidencia interina.

Al día siguiente, un total de 72 exdiputados de los 112 que respaldaron a Guaidó en 2019 votaron a favor de la eliminación del interinato, una decisión que debe ser ratificada en un segundo encuentro, el cual había sido pautado para este jueves.

Como una “pelea por el cucharón y la olla” calificó este viernes Dignora Hernández la sesión de la Asamblea Nacional (AN) en la que se discutió la reforma del Estatuto que rige la Transición a la democracia en Venezuela. De acuerdo con la diputada y secretaria política de Vente Venezuela, se trata de una repartición entre los mismos que traicionaron a los venezolanos.

Nota de prensa

“Los hoy proponentes de la reforma del Estatuto para la Transición Democrática venezolana, a saber jefes políticos de Primero Justicia, de Acción Democrática y de Un Nuevo Tiempo, junto a los jefes políticos de Voluntad Popular, conformaron el Gobierno Interino. Del fracaso del Gobierno Interino comparten ustedes, señores jefes del G4, una inmensa responsabilidad”, sostuvo la dirigente al justificar su voto negado ante el Parlamento.

Explicó que el Estatuto para la Transición, aprobado en febrero de 2019, perdió su objetivo inicial, que era articular las fuerzas para la liberación de Venezuela, y esta reforma propuesta por estos partidos “en nada rescata” ese objetivo inicial. A su juicio, quiere establecerse el marco normativo para un triunvirato.

“Lo de ustedes es una propuesta de reforma para propiciar un cambio de manos, porque ustedes, que siempre han comido del mismo plato, hoy están molestos con el que reparte, y por eso quieren quitarle el cucharón, pero este otro además se cree el dueño del cucharón, de la olla y del guiso”, afirmó.

La dirigente insistió en que atrás quedó el cese de la usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres, y hoy estos sectores se concentran en la supuesta protección de unos activos que, en ocasiones, “se perdieron en sus propias manos”, refiriéndose al caso de Monómeros y a las ofertas de canje con el régimen que se conversan en la mesa de negociación de México.

Y agregó: “Ustedes cuatro son el mismo Gobierno Interino que se autonombró además jefe de la oposición política venezolana bajo el manto de la cacareada unidad, esa que invocan cuando se les critica, pero que sueltan cuando quieren lavarse las manos ante la opinión pública. Lo que presentan hoy es otra vulgar estafa para las aspiraciones de libertad del pueblo venezolano”.

Retomar la ruta inicial

En vista de estos acontecimientos, Dignora Hernández propuso ante los demás diputados que se retome la ruta inicial del Estatuto para la Transición y que se avance en el proceso de renovación del liderazgo político.

“Esta ruta que proponemos retomar fue acompañada por la gran mayoría de los venezolanos y fue abandonada por el Gobierno Interino, es decir por ustedes, pero advertimos que el rescate de esa ruta solo será posible con una nueva dirección política que hoy no encarnan ninguno de ustedes”, fueron sus palabras.

Dijo que todos, sin excepción, le fallaron a Venezuela, sin tener siquiera un propósito de enmienda, por lo que aseveró que es urgente resolver esa crisis de representatividad y rescatar las banderas que muchos olvidaron intencionalmente.

“Si al menos ustedes asumieran sus errores y plasmaran las soluciones hoy en esa reforma, podríamos entender la urgencia de cambio de estrategia que invocan, porque ciertamente hace falta. Pero se olvidaron de un detalle: y es que no es el Estatuto de Transición, ni la instancia del Gobierno Interino las que fallaron; fue el mal uso y la falta de trasparencia que ustedes mismos hicieron con estos instrumentos, y lo peor es que aún pretenden hacer lo mismo”, expresó Hernández.

Finalmente, señaló que Venezuela necesita una nueva conducción política y unas primarias con condiciones pueden constituir una oportunidad real para renovar y legitimar ese liderazgo nuevo.

“Es momento de avanzar. El que tenga igual propósito de liberar a Venezuela, que se sume a la lucha y que atrás se queden los estafadores de la libertad”, sumó.

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