Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Se acaba el año 2022, 365 días en los que en España el Gobierno de Pedro Sánchez ha intensificado el rodillo ideológico y ha empobrecido más a la familia españolas, que sufren cada día la alta inflación y la ineficacia económica de un Ejecutivo elefantiásico que ha gastado en asesores de enero a octubre 4,4 millones de euros más en 2021.

La Gaceta de la Iberosfera

El año ha estado marcado en el contexto internacional por la guerra en Ucrania tras la invasión por parte del régimen de Vladimir Putin y la grave crisis energética derivada en buena parte de la dependencia europea del gas ruso… y en el ámbito nacional por los pactos del Ejecutivo con los enemigos declarados de España (separatistas y filoetarras) y por su deriva hacia la autocracia al tratar de eliminar los contrapesos del Estado.

Con el Poder Legislativo a su lado –son muchas las ocasiones en las que la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha mostrado su parcialidad–, el Ejecutivo ha tratado de hacerse con el Poder Judicial. Así, este mes de diciembre intentó un asalto a la Justicia que fue frenado –por ahora– por seis magistrados del Tribunal Constitucional a los que miembros de los partidos que sustentan al Gobierno llegaron a tildar de «golpistas» y de «jueces ultra».

Las cesiones al separatismo y las leyes ideológicas

En 2022, Sánchez ha continuado con las prebendas a sus socios a cambio de su apoyo parlamentario en los Presupuestos del gasto y el despilfarro –ya aprobados– y en las distintas iniciativas legislativas. Su Ejecutivo ha premiado al separatismo catalán con la derogación del delito de sedición y la rebaja del delito de malversación. Desde la Generalitat, por su parte, se ha respondido con la petición de un referéndum de autodeterminación —«2023 tiene que ser el año de dar forma a la propuesta catalana de acuerdo de claridad», ha señalado Peré Aragonés en el reciente discurso de Navidad–, y con la permanente –y permitida– vulneración de derechos fundamentales en materia lingüística para convertir el español, la lengua materna de la gran mayoría de los catalanes, en un idioma extranjero… en España.

Respecto al PNV y a Bildu, cabe señalar que el Ejecutivo ha continuado con los beneficios a etarras en forma de excarcelaciones o acercamientos –ya quedan poco más de 10 terroristas cumpliendo condena en prisiones fuera del País Vasco y Navarra–. Sánchez se ha comprometido además a retirar a la Guardia Civil las competencias de Tráfico y Seguridad Vial en la Comunidad Foral, decisión que se materializará en los próximos meses.

En 2022, han continuado las leyes ideológicas –surgidas algunas del Ministerio de Igualdad, que contará con 573 millones en el Presupuesto de 2023, y con el visto bueno de todo el Consejo de Ministros– que, como en el caso de la ley del «sólo sí es sí», ha permitido que se concedan permisos penitenciarios a más de un centenar de delincuentes sexuales, violadores y pederastas. Y se han desarrollado leyes –que entrarán pronto en vigor– como la nueva del aborto, que lo convierte en «derecho», elimina el requisito de consentimiento de los padres para que las menores de 16 y 17 años puedan abortar y supone la garantía de adoctrinamiento sexual en todas las etapas de la enseñanza obligatoria; o la ley Trans, que instaura «la libre autodeterminación de género» y en la práctica señala que la condición de mujer es «una cuestión de voluntad».

También se ha seguido con la matraca de la memoria histórica –ahora llamada «democrática»– con una nueva norma apoyada por Bildu que intensifica el «revisionismo histórico«, y reprime el pensamiento, la libertad de expresión y la libre investigación histórica. Y se ha exhumado a Gonzalo Queipo de Llano de la Basílica de La Macarena en Sevilla y se ha avanzado la exhumación de José Antonio Primo de Rivera de la Basílica del Valle de los Caídos.

Además, el impulso gubernamental del «efecto llamada» ha mantenido la presión migratoria. En los primeros 11 meses y medio de este año llegaron a España más de 30.000 inmigrantes –ya son casi 220.000 desde la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa–, a la vez que se ha acentuado la emergencia demográfica. España registró en los primeros seis meses del año la cifra más baja de nacimientos desde 1941.

La salida de Pablo Casado y la enmienda a la totalidad de VOX a Sánchez

En 2022 se celebraron elecciones autonómicas en Castilla y León, dónde VOX, que forma parte del Ejecutivo autonómico, ha conseguido se dé prioridad al mundo rural, se incentive la natalidad y se haya recortado buena parte de las subvenciones a la patronal y a los sindicatos; y Andalucía, donde el PP –que gobierna con mayoría absoluta– ha asumido el discurso del nacionalismo andaluz con decisiones como institucionalizar el 4 de diciembre como el día de la bandera andaluza y ha ampliado la plantilla fija de la televisión pública, que hasta ahora era de 1.300 trabajadores.

En la política nacional, cabe señalar el cambio en la dirección del PP tras la profunda crisis interna en el mes de febrero, la salida de Pablo Casado y la llegada a Génova 13 de Alberto Núñez Feijóo, al que sustituyó como presidente de la Xunta de Galicia Alfonso Rueda, y el rechazo global y la enmienda a la totalidad de VOX a un Gobierno «sostenido en la mentira, y que emula al viejo y criminal Frente Popular», según palabras de Santiago Abascal en el Debate sobre el estado de la Nación celebrado el pasado mes de julio.

Ante el panorama actual, con la «liquidación de los últimos vestigios de la separación de poderes«, VOX aboga por la presentación de una moción de censura, con un candidato neutral que se comprometa a convocar elecciones inmediatas. «España está sufriendo un Gobierno extremista que pretende perpetuarse en el poder arrasando cualquier impedimento legal o moral. Por ello, es la hora de la unidad. El pueblo español, como en sus mejores momentos, ha de unirse frente a quienes le quieren robar su pasado, su presente y su futuro», aseveró el propio Abascal el pasado 9 de diciembre.

Hay una razón para que, incluso en nuestra época ultraigualitaria, existan categorías deportivas masculina y femenina diferenciadas, y en tiempos más cuerdos que los presentes ni siquiera hacía falta argumentarla por parecer obvia.

La Gaceta de la Iberosfera

Y es que, si el lema del movimiento olímpico es ‘citius, altius, fortius’, la anatomía masculina, por lo general, permite ir siempre más rápido, saltar más alto, y ejercer mayor fuerza, y si las categorías por sexo desaparecieran, con ellas desaparecería el deporte femenino de competición.

Pero vivimos tiempos de negación de lo obvio, y la nueva normativa olímpica subraya expresamente la «inclusión» de los atletas transgénero, que solo podrán ser descalificados si se aportan pruebas de «una ventaja injusta y desproporcionada», que definirán los responsables de cada modalidad.

«Se debe permitir a los atletas competir en la categoría que mejor se alinee con su identidad de género autodeterminada», declara el Comité Olímpico Internacional (COI) en su documento del 16 de diciembre.

Publicada en el British Journal of Sports Medicine, la declaración representa el paso más reciente en una evolución de décadas de políticas que afectan a las atletas, y sus efectos podrían ir más allá de los Juegos Olímpicos, ya que el COI marca la pauta para el deporte en escuelas secundarias y universidades de todo el mundo.

El documento en cuestión es un intento de aclaración con respecto a la polémica decisión del COI de noviembre de 2021 con respecto a los atletas transgénero donde negaba la «presunción de ventaja» para los competidores masculinos que se declaraban mujeres.

Semejante disparate provocó una protesta generalizada de las atletas, pero la nueva normativa, lejos de aclarar la cuestión, parece haber provocado más confusión y resentimiento entre algunas atletas femeninas destacadas.

Lo que temen es que, al permitir a hombres biológicos entrar en la categoría femenina aún más, el COI pueda acelerar la agonía del deporte femenino. Ya hoy existe suficiente experiencia para observar que los transgéneros dominan fácilmente todo tipo de disciplinas deportivas, desincentivando a las mujeres a dedicarse al deporte como actividad vitar y frustrando la creación de talento.

Una de las atletas que saltó a la palestra esta semana ha sido la campeona británica de maratón Mara Yamauchi, que denunció la declaración del COI desde su cuenta de Twitter lamentando: «Su total desprecio por las mujeres y las niñas me hizo enojar tanto que estaba temblando».

El COI asegura que la nueva normativa se ha diseñado después de consultar con «todos los atletas, incluidos los atletas trans y atletas con diversidad sexual, así como expertos en derechos humanos, legales, científicos y médicos».

Los activistas trans, naturalmente, cantan victoria. Los atletas trans, casi exclusivamente hombres biológicos que descubren súbitamente su condición femenina después de años en puestos mediocres de su disciplina deportiva, pasan de la noche a la mañana a convertirse en pulverizadoras de récords en la categoría femenina, marginando a las atletas biológicamente mujeres.

Las exatletas traen en defensa de su causa estudios reconocidos que muestran que, en comparación con las mujeres biológicas, los hombres biológicos tienden a poseer una velocidad, fuerza y resistencia superiores, citando solo algunas de las ventajas que pueden mejorar el rendimiento deportivo.

En 2017, investigadores en Israel informaron haber encontrado más de 3500 diferencias codificadas genéticamente entre hombres y mujeres. Aunque la abrumadora mayoría de la humanidad, en casi todas partes y en cualquier tiempo no ha necesitado estudio alguno para apreciar lo evidente.

El balance del 2022 para Cuba, Venezuela y Nicaragua expuso que, entre los tres países, se contabilizan casi 1.500 personas privadas de su libertad por motivos políticos.

EFE

El último informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acusó a los gobiernos de estos países, a los que calificó de “autoritarios”, de instrumentalizar el poder judicial para llevar adelante sus maniobras de persecución y encarcelamiento de personas por sus motivaciones políticas.

“La independencia y la autonomía del poder judicial es un elemento esencial para la existencia de un Estado de derecho”, menciona el texto redactado por la Comisión, un órgano autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Los 1.467 presos políticos contabilizados por el organismo incluye a civiles y militares.

De este total, 1.034 corresponden solamente al mes de noviembre en Cuba, que encabeza la tabla como el país con más prisioneros de este tipo.

Le sigue Venezuela, donde se registraron 247 presos políticos durante octubre y, en tercer lugar, Nicaragua con 195 detenidos.

Otra de las cuestiones señaladas en el texto de la CIDH es la inhumana situación en la que son obligados a vivir estas personas privadas de su libertad. A diferencia de la población carcelaria común, éstos reos reciben un trato distinto, con poco respeto por sus derechos fundamentales y falta de acceso a recursos básicos como higiene y visitas médicas. Según los expertos de la Comisión, esto “ha provocado un grave deterioro en la salud” de varios de ellos.

Por su parte, las mujeres también reciben un trato distinto que, en muchos casos, conlleva violencia por su género y “malos tratos como método de castigo, represión y humillación”.

De todas formas, la información oficial sobre estos detenidos es escasa y aquella que circula debe ser tomada con precaución ya que están aislados y les resulta difícil mantener un contacto regular con sus familias. En cambio, los regímenes son, en general, los encargados de difundir actualizaciones sobre ellos que suelen distar de la realidad y omiten las torturas y los tratos crueles a los que los someten.

El caso de Cuba genera preocupación en Estados Unidos

La delicada situación en la que viven los miles de cubanos, que se enfrentan todos los días a las consecuencias de la aguda crisis política, económica y social en la que está hundida la isla, ha llevado a la administración de Joe Biden a pronunciarse al respecto.

En ese sentido, a principios de diciembre el mandatario estadounidense se refirió a las detenciones por motivos políticos y reiteró su petición al régimen de Miguel Díaz-Canel para que libere a estos “presos políticos”, sobre todo aquellos arrestados tras las protestas de julio de 2021 en una “represión brutal”.

En un comunicado difundido en el marco del Día de los Derechos Humanos, el Presidente comentó que “a la luz de la opresión, estos manifestantes ejercieron con valentía sus libertades fundamentales, incluidos los derechos a la libertad de expresión y de reunión pacífica”.

Agregó, asimismo, que su Gobierno se mantiene junto al pueblo cubano “mientras defiende sus derechos humanos y opina sobre el futuro de Cuba”.

Según la ONG Cubalex y Justicia 11J, tras las protestas del año pasado se han dictado cerca de 600 sentencias, algunas de ellas de hasta 30 años de cárcel.

El presidente saliente de Brasil, Jair Bolsonaro, se despidió este viernes entre lágrimas de sus seguidores, en una transmisión por redes en la que no tocó el tema de su presencia o no en la asunción de Lula da Silva el domingo.

AFP

“El mundo no se acabará el 1 de enero (…). Tenemos un gran futuro por delante. Se pierden batallas, pero no perderemos guerras”, afirmó el mandatario durante una transmisión en vivo por sus redes sociales, la primera que realiza desde la elección que perdió en octubre, por 50,9% a 49,1%, ante Luiz Inácio Lula da Silva.

Bolsonaro tiene previsto viajar en breve a Estados Unidos al dejar la presidencia, aunque no aclaró cuándo embarcará, ni si participará de la ceremonia de investidura de Lula en Brasilia.

La secretaría general de la Presidencia autorizó el traslado al exterior de una comitiva de funcionarios para dar “seguridad y apoyo personal al futuro ex presidente de la República, Jair Messias Bolsonaro” en un viaje internacional en “Miami, Estados Unidos, a realizarse del 1º al 30 de enero de 2023″, según consta en el diario oficial de este viernes.

Bolsonaro no mencionó el viaje, pero se dirigió a los centenares de seguidores que continúan movilizados frente a sedes militares en Brasilia y otras ciudades, pidiendo una intervención de las Fuerzas Armadas para impedir el regreso de Lula al poder.

“Algunos deben estar criticándome, diciendo que podría haber hecho esto o aquello (…). No puedo hacer algo que no sea bien hecho, sin que los efectos colaterales sean demasiado dañinos”, justificó el mandatario.

Fuera de la residencia oficial de Alvorada, dos manifestantes que acompañanan la transmisión en vivo por su celular lo insultaron con gritos de “cobarde” y “sin vergüenza”, constató la agencia de noticias AFP.

“Jamás esperaba llegar hasta ahí”, decía mientras tanto Bolsonaro, entre lágrimas. “Como mínimo, atrasamos cuatro años el hundimiento de Brasil en esta ideología nefasta que es la izquierda (…). Di lo mejor de mí”, añadió.

Tras la derrota, Bolsonaro se había recluido en la residencia oficial, manteniéndose prácticamente en silencio. Pese a que autorizó formalmente el inicio de la transición gubernamental, no reconoció públicamente la victoria de Lula.

Y recién este viernes criticó una tentativa de ataque con un explosivo en los alrededores del aeropuerto de Brasilia protagonizados por simpatizantes suyos la semana pasada. “Nada justifica esa tentativa de acto terrorista”, dijo, aunque defendió al resto de los manifestantes acampados en la capital.

Ese y otros actos de vandalismo protagonizados por bolsonaristas en diciembre en la capital obligaron a reforzar la seguridad de la toma de posesión de Lula, que contará con un efectivo policial inédito.

Un ensayo en personas con alto riesgo hereditario de una amplia gama de cánceres ha demostrado un importante efecto preventivo del almidón resistente, que se encuentra en una variedad de alimentos como la avena y los plátanos ligeramente verdes. También se puede encontrar en cereales para el desayuno, pasta cocida y enfriada y arroz, guisantes y frijoles.

Brighter Side News

El ensayo internacional, conocido como CAPP2, involucró a casi 1000 pacientes con síndrome de Lynch de todo el mundo y reveló que una dosis regular de almidón resistente, también conocido como fibra fermentable, tomada durante un promedio de dos años, no afectó los cánceres en el intestino. pero redujo los cánceres en otras partes del cuerpo en más de la mitad. Este efecto fue particularmente pronunciado para los cánceres gastrointestinales superiores, incluidos los cánceres de esófago, gástrico, vías biliares, páncreas y duodeno.

Se observó que el asombroso efecto duraba 10 años después de dejar de tomar el suplemento.

El estudio, dirigido por expertos de las universidades de Newcastle y Leeds, publicado en Cancer Prevention Research , una revista de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer, es un seguimiento doble ciego planificado de 10 años, complementado con datos completos del registro nacional de cáncer para hasta a 20 años en 369 de los participantes.

Investigaciones anteriores publicadas como parte del mismo ensayo revelaron que la aspirina redujo el cáncer del intestino grueso en un 50 %.

“Descubrimos que el almidón resistente reduce una variedad de cánceres en más del 60 %. El efecto fue más evidente en la parte superior del intestino”, explicó el profesor John Mathers, profesor de Nutrición Humana en la Universidad de Newcastle. “Esto es importante ya que los cánceres del tracto gastrointestinal superior son difíciles de diagnosticar y, a menudo, no se detectan a tiempo.

“El almidón resistente se puede tomar como un suplemento en polvo y se encuentra de forma natural en los guisantes, los frijoles, la avena y otros alimentos ricos en almidón. La dosis utilizada en el ensayo es equivalente a comer un plátano diario; antes de que se vuelvan demasiado maduros y blandos, el almidón de los plátanos se resiste a la descomposición y llega al intestino, donde puede cambiar el tipo de bacteria que vive allí.

“El almidón resistente es un tipo de carbohidrato que no se digiere en el intestino delgado, sino que se fermenta en el intestino grueso y alimenta a las bacterias intestinales beneficiosas; en efecto, actúa como la fibra dietética en el sistema digestivo. Este tipo de almidón tiene varios beneficios para la salud y menos calorías que el almidón normal. Creemos que el almidón resistente puede reducir el desarrollo del cáncer al cambiar el metabolismo bacteriano de los ácidos biliares y al reducir esos tipos de ácidos biliares que pueden dañar nuestro ADN y eventualmente causar cáncer. Sin embargo, esto necesita más investigación”.

El profesor Sir John Burn, de la Newcastle University y Newcastle Hospitals NHS Foundation Trust, que dirigió el ensayo con el profesor Mathers, dijo: «Cuando comenzamos los estudios hace más de 20 años, pensamos que las personas con una predisposición genética al cáncer de colon podrían ayudarnos a probar si podríamos reducir el riesgo de cáncer con aspirina o almidón resistente.

“Los pacientes con síndrome de Lynch tienen un alto riesgo, ya que tienen más probabilidades de desarrollar cánceres, por lo que es de vital importancia descubrir que la aspirina puede reducir a la mitad el riesgo de cánceres de intestino grueso y otros tipos de cánceres resistentes al almidón.

“Basándonos en nuestro ensayo, NICE ahora recomienda aspirina para personas con alto riesgo genético de cáncer, los beneficios son claros: la aspirina y el almidón resistente funcionan”, dijo el profesor Sir John Burn.

Estudio a largo plazo

Entre 1999 y 2005, casi 1000 participantes comenzaron a tomar almidón resistente en forma de polvo todos los días durante dos años o aspirina o un placebo, un polvo que parecía almidón resistente pero era inactivo.

Al final de la etapa de tratamiento, no hubo diferencia general entre los que habían tomado aspirina o almidón resistente y los que no. Sin embargo, el equipo de investigación anticipó un efecto a más largo plazo y diseñó el estudio para un seguimiento posterior.

En el período de seguimiento, hubo solo 5 nuevos casos de cánceres gastrointestinales superiores entre los 463 participantes que habían tomado el almidón resistente en comparación con 21 entre los 455 que tomaron el placebo.

El profesor Tim Bishop, de la Universidad de Leeds, que también dirigió el ensayo, dijo: «Los resultados son emocionantes, pero la magnitud del efecto protector en el tracto GI superior fue inesperado, por lo que se requiere más investigación para replicar estos hallazgos».

Dado que el diagnóstico y el manejo de estos cánceres son difíciles, este hallazgo tiene importantes beneficios potenciales para los pacientes con síndrome de Lynch. Además, la posibilidad de que el almidón resistente y, por analogía, otras formas de fibra dietética, puedan reducir los cánceres del tracto gastrointestinal superior en la población en general, debe investigarse en estudios de cohortes prospectivos a gran escala.

El equipo ahora lidera el ensayo internacional, CaPP3, con más de 1,800 personas con síndrome de Lynch inscritas para analizar si se pueden usar dosis más pequeñas y seguras de aspirina para ayudar a reducir el riesgo de cáncer.

La investigación está financiada por Cancer Research UK, la Comisión Europea, el Consejo de Investigación Médica y el Instituto Nacional de Investigación en Salud.

El flujo migratorio por América no ha dejado de crecer durante 2022 pese a los intentos de los gobiernos del continente por controlar los cruces ilegales. La crisis económica generalizada, unida a la inseguridad y a la inestabilidad política de algunos países y a los efectos adversos del cambio climático no han dejado de expulsar a familias, la mayoría hacia Norteamérica.

The Independent

Las autoridades estadounidenses registraron 2,38 millones de llegadas a su frontera sur en el último año (que contabilizan de octubre de 2021 a septiembre de 2022), un 37% más que el mismo periodo anterior y más del doble del nivel registrado en 2019. La tendencia continua al alza.

Aquí un vistazo a las principales características de la migración en América este año.

¿QUÉ NACIONALIDADES MIGRARON MÁS?

Este año la crisis social, política y económica en Venezuela ha continuado expulsando a miles de sus ciudadanos —ya hay más de 7 millones de venezolanos fuera del país, según la ONU— y los movimientos de este grupo han tenido gran impacto regional porque viajaron tanto por América del Sur como por tierra hacia Estados Unidos, donde las llegadas se multiplicaron, en parte, ante la imposibilidad de Washington a retornarlos a un país con el que no tiene relaciones diplomáticas.

Cuba vivió en 2022 un éxodo sin precedentes en seis décadas, dadas las mayores carencias de productos básicos en la isla y una situación política que se mantiene sin cambios. Estados Unidos interceptó a migrantes cubanos en más de 224.000 ocasiones, una cifra solo superada por la de los mexicanos y guatemaltecos. La mayoría llegaron vía México o echándose al mar hacia Florida.

Las cifras de colombianos y de nicaragüenses también sufrieron grandes aumentos, los primeros más por cuestiones económicas, los segundos ante una mayor represión política.

Sin embargo, si solo nos atenemos a los números, quienes más intentaron cruzar a Estados Unidos fueron, de lejos, los mexicanos, interceptados 800.000 veces aunque, a veces, muchos lo intentaban en más de una ocasión.

Hace unos años, la migración mexicana se consideraba negativa, es decir, regresaban más personas que se iban, pero esta tendencia comenzó a romperse tras la crisis generada por la pandemia y luego con el aumento de la violencia. Este año se consolidó.

¿CAMBIÓ LA FORMA DE MIGRAR?

En algunos casos no y en otros, sí. Uno de los cambios más notables ha sido el reforzamiento de la ruta terrestre desde América del Sur a Norteamérica, es decir, el cruce por la selva del Darién que dejó de ser una barrera natural para los migrantes.

Más de 230.000 personas cruzaron este punto que une Colombia con Panamá en 2022 frente a las 133.000 del año previo, pese a los riesgos que tiene adentrarse en una jungla inhóspita donde proliferan los grupos criminales.

Una de las principales razones fue el aumento de los venezolanos (148.000) que antes volaban a México pero que cuando este gobierno empezó a solicitarles visa, optaron por la ruta terrestre, mucho más larga y peligrosa.

¿CUÁL FUE LA POLÍTICA MIGRATORIA ESTADOUNIDENSE EN LA REGIÓN?

Estados Unidos, principal receptor de refugiados del mundo, siguió conteniendo y expulsando a migrantes, a la vez que presionaba a sus vecinos del sur para que hicieran lo mismo. En paralelo, lanzó un gran programa para acoger a 100.000 ucranianos y, de forma más callada, amplió algunas opciones humanitarias para recibir a otras nacionalidades.

La administración de Joe Biden terminó con uno de los programas impuestos por el expresidente Donald Trump para que solicitantes de asilo esperaran su proceso en México. No pasó lo mismo con otra de sus polémicas políticas, el llamado Título 42, que sigue en vigor y permite las expulsiones masivas gracias a una medida de salud pública puesta en marcha al inicio de la pandemia.

Aunque esta norma está en disputa en los tribunales, fue ampliada en octubre tras un acuerdo con México para poder expulsar a miles de venezolanos que llegaban a Estados Unidos por tierra. A la vez, Washington abrió la puerta a 24.000 visas para nacionales de Venezuela que llegaran vía aérea.

¿QUÉ HAN HECHO LOS GOBIERNOS DE AMÉRICA LATINA?

México, país de origen, tránsito y destino de migrantes, intentó controlar el flujo pidiendo visas a ciertas nacionalidades, que en el caso de los venezolanos, no funcionó. También agilizó el tránsito a través de su territorio con ciertos permisos temporales para descongestionar el sur, cada vez más lleno de extranjeros por mucho que las fuerzas de seguridad de Guatemala intentaban cerrar el paso por su territorio.

Mientras, el flujo por Centroamérica continuaba y Costa Rica decidió en noviembre ajustar su generoso sistema de asilo (es el cuarto país del mundo que más solicitudes recibe) porque no podía más. Copado de exiliados nicaragüenses, pidió más ayuda internacional cuando miles de venezolanos se quedaron varados en la ruta al enterarse de que les estaban expulsando si llegaban por tierra a Estados Unidos. El gobierno costarricense denunció también que debido a su generosidad se había abusado del sistema.

Países sudamericanos como Colombia, Argentina, Chile y Ecuador avanzaron en la concesión de permisos temporales con los que los migrantes pueden acceder a servicios básicos. Colombia, por ejemplo, regularizó desde octubre de 2021 a 1,4 millones de venezolanos y, con la reapertura de su frontera con Venezuela, se prevé que haya más migración pendular, es decir, de personas que entran a estudiar, trabajar o comprar pero luego regresan.

Argentina, además, lanzó a mediados de año un programa de visas humanitarias por 3 años a desplazados por desastres socio-naturales de México, Centroamérica y el Caribe.

¿QUÉ PREVISIÓN HAY PARA 2023?

El flujo migratorio por América seguirá mientras continúen las causas que expulsan a las familias de sus hogares.

Los países del continente, reunidos en la Cumbre de las Américas de Los Ángeles en junio, decidieron ampliar las vías legales para migrar, coordinar más sus respuestas e invertir más en la gestión de los flujos, medidas alabadas tanto por las agencias de la ONU como por colectivos de derechos humanos pero que, ahora, deben concretarse.

A lo largo de 2023 se prevén varias citas con la migración como uno de los temas principales. La primera será en enero, la cumbre de líderes de América del Norte que tendrá lugar en México.

El Gobierno de Jair Bolsonaro levantó la prohibición de entrada a Brasil para el dictador venezuelano, Nicolás Maduro; y, de esta forma, podrá asistir a la investidura de Lula de Silva el domingo. El Ejecutivo publicó una ordenanza que revoca la prohibición al líder chavista de pisar suelo brasileño, tras la insistencia del gabinete entrante, según informaron medios brasileños.

Infobae

El sitio UOL reveló que Lula ya había renunciado a la posibilidad de tener presente al venezolano en la ceremonia. Maduro aterrizaría así en Brasilia este domingo para asistir a la toma de posesión del presidente electo, que se celebrará bajo un amplio dispositivo de seguridad.

No obstante, fuentes diplomáticas han indicado a UOL que, por cuestiones de seguridad, “no está asegurado” un viaje de Maduro, si bien están barajando enviar una delegación encabezada por la Vicepresidencia.

El veto a la presencia del dictador venezolano en Brasil existe desde 2019, cuando el entonces ministro de Justicia, Sergio Moro, meses después de que Bolsonaro asumiera el poder, firmase un decreto que prohíbe la entrada al país de un centenar de ciudadanos venezolanos.

Maduro es uno de los líderes internacionales que Lula ha incluido en la larga lista de invitados para la celebración de su próxima toma de posesión, a la que no asistirá el mandatario saliente, Jair Bolsonaro.

Con la vuelta de Lula al Palacio del Planalto, la relación de Brasil con Venezuela cambiará de manera drástica, ya que se dejará de reconocer como jefe del Estado venezolano al opositor Juan Guaidó y a la embajadora que este designó, Maria Teresa Belandria, partícipe en la campaña de Bolsonaro y que ya abandonó el país tras el resultado de las elecciones.

El nuevo gobierno electo tiene intención de retomar relaciones con Venezuela, igual que ya hicieran otros países de la región, como Colombia. La intención de Lula en su toma de posesión es que todos los países de América del Sur se reúnan en la capital en un gesto simbólico de la reanudación del proceso de integración nacional.

Sin Jair Bolsonaro

Jair Bolsonaro, en tanto, viajará a Estados Unidos para pasar el fin de año y no participará en la toma de posesión de Lula da Silva.

El hecho, criticado en Brasil, recuerda una situación similar reciente en la región latinoamericana: el 10 de diciembre de 2015 la presidenta argentina Cristina Kirchner se negó a entregar los atributos institucionales de la primera magistratura a Mauricio Macri, quien había triunfado en las elecciones y se había impuesto por sobre el candidato del entonces gobierno.

Bolsonaro, que dejará de presidir el país el 31 de diciembre, indicó que planea salir de Brasil este viernes con destino Orlando sin la primera dama, Michelle Bolsonaro, según informaron medios locales.

El todavía presidente viajaría acompañado de varios asesores de la Presidencia, que han sido designados como empleados de Bolsonaro cuando finalice su mandato, tal y como ha podido saber el medio de comunicación UOL.

Según esta decisión, no habrá acto tradicional de pasar la faja del presidente anterior a la persona que asume la Presidencia, en este caso Lula da Silva, que aceptará el cargo en la tarde del próximo domingo, el 1 de enero.

Un nuevo estudio afirma que no es saludable desconfiar de su gobierno, pero resulta que estos estudios en sí mismos están financiados por varias agencias canadienses federales y financiadas con fondos federales.

The Post Millennial

El estudio, publicado por el American Journal of Medicine «pero escrito por un trío en Canadá», describe cómo la vacilación de la vacuna Covid se correlaciona con un mayor riesgo de estar en un accidente de tráfico.

El estudio fue realizado por investigadores canadienses, que analizaron datos encriptados en poder del gobierno de 11 millones de adultos, de los cuales el 16 por ciento no había recibido la vacuna contra el covid.

Un grupo, los Institutos Canadienses de Investigación en Salud, es una agencia federal responsable de financiar la investigación médica y de salud en Canadá y está compuesto por 13 institutos.

Otro grupo, el Consejo de Investigación de Ciencias Naturales e Ingeniería de Canadá (NSERC), es la agencia de financiación federal de Canadá para la investigación universitaria y la formación de estudiantes.

El estudio afirma que los no vacunados son más propensos a chocar sus autos que aquellos con apnea del sueño, aunque no tanto como los que abusan del alcohol.

Escriben que el exceso de riesgo de los conductores no vacunados «supera las ganancias de seguridad de los avances de la ingeniería automotriz moderna y también impone riesgos a otros usuarios de la carretera».

Ellos teorizan que no tiene nada que ver con la vacuna real en sí, sino que es el carácter de los no vacunados, lo que significa que las personas que se resisten a las vacunas también pueden «descuidar las pautas básicas de seguridad vial».

«Una posibilidad se relaciona con la desconfianza en el gobierno o la creencia en la libertad que contribuye tanto a las preferencias de vacunación como a un mayor riesgo de tráfico», escribieron los autores del estudio.

El Dr. John Campell , un médico que ha rastreado a Covid desde que estalló el virus por primera vez, dijo que asumió que el estudio era una broma.

«Cuando lo investigué, en realidad se basa en algo que pretende ser un artículo científico», dijo Campbell.

Campbell agregó que el documento dice que es una correlación y no causal, pero que el estudio presenta un diagrama que muestra las posibles causas y que el documento intenta presentar posibles mecanismos causales.

«Es un estudio de población», dijo Campbell, «cómo obtuvieron los datos, no lo sé. Ni usted ni yo podemos acceder a los datos, no son datos de dominio público, pero explicaron por qué son buenos datos». y dan fe de la validez de estos datos».

Campbell dijo que había «algunas cosas para observar», incluido que, en el momento en que se realizó este estudio en 2021,, obligándolos a conducir largas distancias para ver a amigos o familiares.

«Los vacunados tenían más probabilidades de trabajar de forma remota, por lo que era más probable que las personas que no estaban vacunadas tuvieran que viajar al trabajo», dijo Campbell, en relación con la evidencia.

«Por ejemplo, los mayores de 65 años tenían una tasa de accidentes muy baja, pero, por supuesto, no se desplazan al trabajo. Resulta que estos datos, que analizan más de 6000 accidentes, incluyen a conductores, pasajeros y peatones. ¿Están intentando en serio para señalar que la vacunación contra el covid protege a los peatones contra los accidentes de tránsito? Realmente es un poco extraño», dijo Campbell, quien dijo que había «casi tantos peatones en este estudio como conductores, además de pasajeros», dijo Campbell. dijo.

Ucrania tiene un nuevo patrocinador occidental. No es un estado-nación ni un contratista militar. Es la firma financiera BlackRock.

The American Conservative

Ucrania anunció el miércoles que el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, tuvo una videoconferencia con el director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink. Aparentemente, la pareja llegó a un acuerdo para coordinar los esfuerzos de inversión para reconstruir la nación devastada por la guerra.

Una lectura de la reunión en el sitio web del presidente ucraniano se jactó de la participación de BlackRock, calificando a la firma como «una de las principales administradoras de inversiones del mundo» y señaló que «administra activos de clientes por un valor aproximado de 8 billones de dólares».

“Zelenskyy y Larry Fink acordaron centrarse en el corto plazo en coordinar los esfuerzos de todos los inversores y participantes potenciales en la reconstrucción de nuestro país, canalizando la inversión hacia los sectores más relevantes e impactantes de la economía ucraniana”, afirmó la lectura.

El comunicado también indicó que algunos ejecutivos de BlackRock visitarían Ucrania en 2023 para cumplir con sus funciones de asesoramiento. “De acuerdo con los acuerdos preliminares alcanzados a principios de este año entre el Jefe de Estado y Larry Fink, el equipo de BlackRock ha estado trabajando durante varios meses en un proyecto para asesorar al gobierno ucraniano sobre cómo estructurar los fondos de reconstrucción del país”, según el gobierno ucraniano.

Uno de esos acuerdos preliminares alcanzados entre BlackRock y Ucrania fue un memorando de entendimiento firmado por el Ministerio de Economía de Ucrania y el Asesor de Mercados Financieros de BlackRock en Washington, DC, el 10 de noviembre de 2022. El memorando decía que BlackRock FMA asesoraría al gobierno ucraniano, específicamente el Ministerio de Economía, en una hoja de ruta de inversión para la reconstrucción de la economía de Ucrania.

El comunicado de prensa de BlackRock sobre el memorando del 10 de noviembre está repleto de discurso corporativo vacío. Según el comunicado, BlackRock trabajará con Ucrania «en el establecimiento de una hoja de ruta para la implementación del marco de inversión, incluida la identificación de opciones de diseño para la configuración, la estructura, el mandato y la gobernanza previstos».

Una reunión anterior en septiembre entre Zelensky y Fink, aparentemente organizada por Andrew Forrest de Fortescue Metals Group, sentó las bases para la creciente cooperación del gobierno ucraniano con BlackRock. Según se informa, el presidente ucraniano y el director ejecutivo de BlackRock discutieron cómo atraer inversiones públicas y privadas a Ucrania.

De vuelta en los estados, la firma de inversión con sede en Nueva York ha estado en los principales titulares. Un informe del Wall Street Journal durante el verano afirmó que BlackRock era una de varias firmas de inversión importantes que causaban distorsión en el mercado inmobiliario. El informe expuso cómo BlackRock, y empresas similares, están utilizando sus enormes cantidades de capital para comprar casas unifamiliares, elevando los precios en el proceso.

Hay dos efectos económicos inmediatos de los aumentos de precios antes mencionados. En primer lugar, los costos de vivienda más altos benefician a las propiedades que ya posee BlackRock, especialmente en áreas donde la empresa ha invertido mucho. El segundo efecto es que los precios artificialmente altos desplazan a las familias trabajadoras, dejando solo a las empresas ricas o de inversión con cantidades masivas de capital a su disposición como los únicos jugadores que quedan en el mercado. En Houston, por ejemplo, el multimillonario Fink supuestamente representa una cuarta parte de las compras recientes de viviendas. Simplemente está comprando vecindarios enteros y usándolos como alquileres. BlackRock está ayudando a crear una clase de inquilinos permanentes, aunque durante mucho tiempo se entendió que ser propietario de una vivienda es uno de los elementos clave para crear riqueza y mantener a la clase media estadounidense.

Todo es bastante exasperante: uno casi puede garantizar que el gobierno ucraniano le está pagando generosamente a BlackRock por asesorar en esta hoja de ruta de reconstrucción. ¿Y de dónde obtiene actualmente su financiación el gobierno ucraniano, dado que su economía está en ruinas y la guerra es una empresa costosa? El gobierno de los Estados Unidos, por supuesto. Para fines del año calendario, EE. UU. habrá proporcionado $ 13 mil millones en apoyo presupuestario directo para el gobierno de Ucrania para evitar déficits y una bancarrota total, y el presidente Joe Biden ha prometido apoyar a Ucrania «durante el tiempo que sea necesario».

Por lo tanto, los contribuyentes estadounidenses le pagan a BlackRock a través del gobierno ucraniano para diseñar un plan que asegure el éxito de sus futuras inversiones en Ucrania, con el dinero obtenido al hacer que la vivienda estadounidense sea inasequible. Con un trato como ese para nuestra élite financiera y política, ¿por qué querrían la paz?

A propósito de las personas trans, los psicólogos y las psicólogas que las atienden a menudo alegan que el sufrimiento psicológico que pueden tener estas personas no es inherente a su condición trans, sino al rechazo social que sienten por expresar su identidad y que esta no resulte acorde a su cuerpo. Obviamente, no están hablando de todas las personas bajo el paraguas trans, porque algunas sí experimentan un sufrimiento directamente vinculado con el rechazo a su cuerpo sexuado que no reconocen como propio.

Por: Amparo Mañes – Tribuna Feminista

Porque hablar del colectivo trans sin especificar claramente a quienes incluye ese colectivo, es mezclar diferentes realidades, partiendo normalmente de la confusión interesada entre «sexo» y «género». Ceremonia de confusión que no solo se da en el campo de la psicología, sino -y mucho más específicamente- en el ámbito legislativo, allí donde manejar conceptos jurídicos imprecisos debería estar más proscrito; lo que nos da la pista de que, en realidad, esa confusión no es fortuita sino, que, por el contrario, estamos en presencia de una estrategia deliberada.

Por eso es importante romper con esa confusión terminológica. A ello pretendo colaborar, sin ningún ánimo de exhaustividad (sería inabarcable hablar de los más de 350 géneros que, se afirma, existen), distinguiendo los grupos principales que están dentro del «paraguas trans»:

1- Las personas transexuales, que experimentan rechazo a los signos externos de su cuerpo sexuado. Y eso sí es una patología que requiere tratamientos psicológicos e intervenciones farmacológicas o quirúrgicas, sin que esa realidad -por cierto- esté adecuadamente recogida en el proyecto de Ley Trans actualmente en tramitación.

2- Los travestis, normalmente varones, que sienten impulso o deseo de vestir con ropas «femeninas» y que solo a partir del tsumani trans aparecen como colectivo reivindicativo de derechos, ya que hasta ahora sus quejas legítimas se referían al derecho a no ser discriminados por su ocasional o permanente expresión de género.

3- Las personas transgénero, que experimentan el deseo de performar los estereotipos de género socialmente atribuidos al sexo contrario al de su nacimiento y que les lleva a concluir que «si tienen ‘gustos’ de mujer, es porque ‘se sienten mujeres’ y, si se sienten mujeres, es que ‘son» mujeres»; y lo contrario en el caso de las nacidas mujeres que se sienten hombres.

Por diferencia con las personas transexuales, no suelen precisar cambios anatómicos relevantes (salvo que se trate de infancia y adolescencia, en cuyo caso es prácticamente obligatoria la hormonación y la amputación de miembros sanos), e incluso pueden llegar a hacer ostentación de su morfología masculina. Llamo la atención sobre el hecho de que no ocurre lo mismo cuando hablamos de mujeres que se autoperciben como hombres, ya que -al parecer- no está «bien visto» que haya «hombres con tetas», pero sí «mujeres con pene».

4- Las personas autoginefílicas, que son aquellas que se excitan sexualmente pensándose como mujeres, y/o experimentando placer sexual al vestir prendas femeninas o por recibir tratos humillantes o degradantes que los hombres han decidido que nos gustan a las mujeres (spoiler: a la inmensa mayoría de las mujeres no nos gusta que nos degraden, nos golpeen, etc.).

A veces resulta realmente difícil distinguirlas de las personas transgénero.

5- Las personas no binarias, que alegan su negativa a adoptar estereotipos de género binarios. Aunque no entiendo muy bien esta tipología -al menos como nueva- , porque eso es lo que ha predicado el Feminismo a lo largo de sus más de 300 años de historia. Y menos dentro del paraguas trans que, lejos de impugnar los estereotipos de género, les otorga validez para la mayor parte de los colectivos incluidos en ese paraguas, incluso llegando a mutilar cuerpos sanos.

6- El último grupo que quiero identificar es el de cada vez más chicas adolescentes que, convencidas de que cambiar de sexo es posible e incluso admirable y heroico, tras una década de impresionante despliegue publicitario de medios de comunicación, redes sociales, etc., esperan así huir de las exigencias cosificadoras e hipersexualizadoras que, al entrar en la pubertad, se les exigen. Y también para huir del abuso y la violencia sexual que sufren o -con alta probabilidad- pueden sufrir, por el hecho de ser mujeres.

Sin duda estas descripciones son mejorables y matizables. Invito a hacerlo al colectivo trans. Lo que está claro es que las diversas realidades descritas, siendo -por descontado- merecedoras de la atención y de las actuaciones procedentes que eviten sufrimientos innecesarios a las personas que los experimentan, no pueden ser, en modo alguno, homogéneas. Ya que resulta evidente que problemas distintos exigen abordajes terapéuticos distintos. Y claro está, también requieren -en su caso- acciones legales diferentes.

En el caso de las medidas legales, y por lo que se refiere al primer grupo de los descritos (el de las personas transexuales), el Feminismo, no objetó en su momento, ni tampoco fue consultado, sobre la oportunidad de aceptar la ficción jurídica del cambio de sexo registral. Que no objetara esta grave quiebra de la realidad pudo, a mi parecer, deberse a considerar que -al tratarse de un porcentaje ínfimo de la población- se producirían desajustes irrelevantes estadísticamente hablando; y/o por considerar que las personas transexuales, una vez completado el tratamiento hormonal y quirúrgico exigido -salvo excepciones muy contadas- por la ley 3/2007, puede que no fueran mujeres biológicas, pero tampoco eran varones funcionales, sexualmente hablando.

En el caso del grupo de las personas travestis, en el de las transgénero y en el de no binarias, coincido totalmente con la apreciación de los y las profesionales de la psicología en que, dejando aparte la concurrencia de otras posibles dolencias, desobedecer los mandatos patriarcales sobre cómo debe comportarse o vestirse una mujer o un hombre no es patológico; y su malestar claramente procede del rechazo social por no cumplir los estereotipos de género asignados a su sexo de nacimiento. Pero es que la solución a estos malestares es la que viene preconizando el Feminismo desde sus inicios: la abolición del género como norma social opresora.

Porque, si el malestar con el género tiene un origen social, lo que hay que hacer es cambiar las normas sociales que se imponen a las personas artificialmente por medio de determinadas creencias, comportamientos y expresiones de género, y diferenciando jerarquizadamente unas y otros en función del sexo con el que se haya nacido. Ante esa imposición patriarcal que, además, impide o dificulta gravemente el libre desarrollo de la personalidad, la solución lógica es abolirlo y, en ningún caso, promover la modificación (por otra parte inviable) de la condición biológica del sexo que, además, no tiene culpa alguna de los malestares que sí origina el género.

Pero -paradójicamente- ni el transactivismo, ni los Estados que lo avalan, ni los intereses económicos que lo financian, piensan cambiar esas normas sociales. Por el contrario, parecen considerar que es mucho mejor que los individuos (preferentemente infantes y adolescentes) se adapten a esas normas sociales mutilando y hormonando salvajemente sus cuerpos sanos, restaurando así el orden social patriarcal que pudiera haberse visto alterado o puesto en peligro; y de paso, generando pingües beneficios a empresas médico-farmacéuticas y biotecnológicas.

En cuanto a la excitación sexual de las personas autoginefílicas, dar carta de naturaleza legal a algunas parafilias, a mi juicio nos aboca directamente a la posterior exigencia de legitimar otras, por inadmisibles que estas sean, tales como la pedofilia o la zoofilia. Legitimando, con ello, sus respectivas prácticas. En cualquier caso, dado que la autoginefilia es practicable en solitario o con otras personas mayores de edad, no hay razones que aconsejen que debiera salir de la esfera íntima de la sexualidad entre adultos y adultas.

Por lo que se refiere al sexto grupo de los descritos dentro del paraguas trans (las chicas adolescentes), en primer lugar resulta paradójico que los espectaculares incrementos de deseo de transicionar en chicas muy jóvenes no haya suscitado interés investigador a tono con lo alarmante de las cifras. A falta de investigaciones casi inviables -ya que cualquier hipótesis que se separe de la «afirmación trans» es rápidamente tachada de transfóbica- es fácil intuir que no deben estar lejos de permitir explicar esos porcentajes la creciente exigencia hipersexualizadora dirigida a las adolescentes, la cada vez más violenta práctica sexual que sufren, directamente derivada del aprendizaje adquirido en pornografía por sus parejas sexuales, el abuso sexual temprano, la orientación sexual lesbiana a la que ahora se le exige que acepte penes femeninos; los trastornos de personalidad estructurales, o coyunturales típicos de esta etapa vital; y, finalmente, la inculcada creencia de que el sexo se asigna socialmente y es posible cambiarlo (¿quién en su sano juicio, si le han convencido de que puede cambiar la causa de su opresión, no lo haría?).

Todas estas adolescentes están, en realidad, huyendo de las servidumbres que impone la femineidad. Y, por tanto, la solución es clarísima y pasa -como en otros grupos del paraguas trans- por abolir el género. Pero estas adolescentes, además, nos señalan una de las principales prioridades abolicionistas: empezar por la violencia sexual (y también reproductiva) que lo sostiene, aboliendo de manera urgente instituciones mafiosas tales como la pornografía y la prostitución.

A la ceremonia de confusión que antes he mencionado, originada por mezclar grupos muy distintos dentro del paraguas trans, contribuye también la evidente falta de concreción de conceptos que resultarían esenciales para entender los textos legislativos que pretenden solucionar el sufrimiento de las personas trans: Porque, en efecto, se habla en ellos de identidad sexual, identidad de género, expresión de género…pero -en cambio- no se definen los conceptos esenciales: SEXO y GÉNERO ni tampoco la expresión SEXO-GÉNERO tan utilizada en las leyes autonómicas. Me pregunto cómo se puede legislar sobre transexualidad y transgenerismo omitiendo los conceptos básicos de los que necesariamente parten ambos conceptos; haciéndolos pasar por sinónimos -no siéndolo- cuando sirve a sus intereses.

Y es que la construcción patriarcal del género no se ha oficializado nunca. En primer lugar, porque cambia con el tiempo, con los espacios y con los intereses de las poblaciones en las cuales se impone. En segundo lugar, porque una construcción de tan vital importancia para el mantenimiento del sistema patriarcal no sería suficiente con documentarla (eso, incluso, permitiría su más sencilla impugnación). No, lo que se hace es INOCULARLA desde la más tierna infancia, permeando todos los ámbitos de la vida hasta hacer creer a la gente que el género es naturaleza y no la construcción artificial de que realmente se trata. Por eso resulta tan difícil, no solo detectar el género, sino también deshacerse de él. Y es una de las principales razones por las que no interesa especificar, en las leyes trans, la diferencia conceptual entre sexo y género. Porque ¿cómo explicitar que el género es una construcción artificial opresora y, al mismo tiempo, legitimar que suplante a la realidad material biológica?

Lo bien cierto es que los avances del Feminismo en la cuestión del género, al identificarlo como la principal herramienta de opresión patriarcal; y el correlativo y necesario objetivo de impugnarlo, han provocado a «la bestia». Y, en un contraataque feroz, es la primera vez que se pretende oficializar el género, pero -como digo- sin definirlo; y borrando, a la vez, el sexo. Porque un campo del DNI no debería poder referirse a la vez a dos conceptos diferentes: al sexo, como condición biológica, y al género como identidad; pero las leyes trans así lo hacen. De manera que, con una lógica perversa, si las mujeres no están conformes con la opresión por razón de su sexo, no tienen más que cambiar al sexo registral contrario. Y si no lo hacen, con lo fácil que resulta, eso podría interpretarse como conformidad con el género que las oprime. Se entiende ahora muy bien la lógica del binarismo de nuevo cuño establecido por el transactivismo: Personas trans vs personas cis (a las que cínicamente -al menos en el caso de las mujeres- definen como aquellas que no presentan discrepancia entre su sexo y su género).

La otra gravísima repercusión de confundir sexo y género en el Registro Civil es la imposibilidad de obtener datos fiables relativos a las nacidas mujeres. Por eso, desde el Feminismo -y desde la más elemental racionalidad- es necesario seguir insistiendo en que la importancia que se otorga a la autodeterminación de género (que -por cierto- ninguna norma de nuestro cuerpo legislativo prohíbe) en el Proyecto de Ley Trans en tramitación, encubre en realidad un objetivo oculto pero evidente: desvirtuar el dato del sexo, único de ambos conceptos constitucionalmente protegido, en el Registro Civil. ¿Y por qué se pretende eso?

La más evidente consecuencia de esa estrategia es que posibilitaría reforzar la opresión de las mujeres al impedir o distorsionar la medición de los datos que la demuestran («No data, no problem, no action«), llevándose por delante buena parte de los escasos logros obtenidos por el Feminismo tras tres largos siglos de lucha, al dar cobertura legal al género antes que al sexo, incluso permitiendo que personas nacidas en el grupo opresor, usufructúen las acciones positivas destinadas a corregir la discriminación por sexo, que no por género. Amparándose para ello en los nunca concretados «derechos humanos de las personas trans». A este repecto tendremos que convenir en que, si no se concreta qué derechos humanos no tienen las personas trans, la razón es bien sencilla: porque no carecen de ninguno de ellos.

Por otra parte, que el Proyecto de Ley Trans defienda que el campo «sexo» del DNI refleje, no necesariamente este, sino también la identidad de género, tras definir esta como la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, hace que me plantee dudas en diversas cuestiones:

  • ¿cómo es posible que se reduzca el género a una identidad binaria? Si ese sentimiento es una vivencia íntima y personalísima de cada cual, el campo «sexo» (convertido en sexo registral o, lo que es lo mismo, en género), debería abrirse en nuestro país a 47 millones de posibilidades. Porque ese es justamente el proceso identitario: aquel que nos identifica como personas únicas y nos permite diferenciarnos de las demás.
  • ¿Por qué hablamos de identidad de género si lo que se cambia en el Registro Civil es el sexo?
  • ¿Por qué el género, una herramienta de opresión, no solo no se anula en Estados que se declaran progresistas sino que, por el contrario, se blinda y se protege?
  • ¿Por qué en algunos países con legislaciones trans de mayor recorrido temporal, se está sustituyendo el campo «sexo» por el campo «género» en los documentos oficiales?
  • ¿Por qué se ha ido cambiando paulatinamente la expresión «identidad de género» por la de «identidad sexual»?
  • Si nos referimos a la identidad sexual, ¿Cómo puede alguien, sin poder basarse en las vivencias biológicas del sexo opuesto al suyo, ya que no es posible que las haya experimentado, tener una vivencia individual del sexo que no se base en los artificiales estereotipos que configuran el género?
  • ¿Cómo puede alguien que no es mujer u hombre, saber cómo es sentirse mujer u hombre respectivamente? ¿desde qué marco de referencia «alguien que no es» sabe cómo se siente «quien sí es»?
  • Nadie da contestación a estas preguntas. Lo que suele ocurrir, en cambio, es que, quien las formula es tachada inmediatamente de tránsfoba sin merecer, según parece, contestación razonada alguna por parte de quien le insulta. Que esta sea una reacción tan sistemática, a muchas nos hace temer que, lo que en realidad ocurre, es que no hay respuestas. Solo enormes intereses ideológicos o económicos detrás de este delirante posicionamiento.

En todo caso, anticipándome a la segura y típica reacción transactivista, dejo constancia de que este artículo no pretende ofender, faltar al respeto y mucho menos odiar a nadie. Porque no puede tacharse de transfobia o de exclusión el hecho de preocuparse y/o defender los derechos de las mujeres. En cambio, percibo en muchas voces trans un desprecio profundo y un odio visceral hacia las mujeres y, en particular, hacia las feministas. Querría trasmitirles que yerran el tiro: sus malestares tienen origen en el Patriarcado y en los hombres que lo sostienen para mantener los privilegios masculinos. Huir de la opresión masculina oprimiendo a las mujeres no puede ser, no es, una solución justa.

En cualquier caso, NO NOS MOVERÁN. Mientras las injusticias debidas a un género opresor -que no identitario- permanezcan, allí estaremos las feministas para denunciarlas y para exigir a nuestros gobiernos que dejen de mirar -tan ensimismadamente- a algunas minorías. Porque así no ven, o no quieren ver, que más de la mitad de la ciudadanía a la que dicen servir está explotada social, sexual y reproductivamente de manera totalmente injusta por una condición biológica que se pretende ignorar: pertenecer al SEXO femenino.

Decía antes que no nos moverán. Ahora también digo que las mujeres existen, el sexo existe y, por eso, NO NOS BORRARÁN Y NO NOS CALLARÁN.

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