Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Tres pescadores descansaban bajo un techo de palmas de coco en la tarde del pasado 18 de diciembre cuando un estruendo hizo retumbar la tierra poco después de las 5 de la tarde en la comunidad de Poolosü, en la parroquia Alta Guajira del municipio venezolano de Guajira, a las orillas del Golfo de Venezuela.

BBC

Inquietos y espantados, se acercaron a una especie de choza donde solían guardar redes de pesca y otros instrumentos que utilizan para su faena. De golpe, había sido destrozada. «Creíamos que era un rayo», dijo a BBC Mundo uno de los testigos del hecho.

Según aseguran, encontraron restos que les llevaron a pensar que no fue un acto de la naturaleza y constataron que el epicentro de la presunta explosión era otra estructura cercana hecha con madera y hojas de palma que se usaba como almacén.

Los reportes sobre la explosión en el municipio de Guajira han llevado a que tanto dentro como fuera de Venezuela se especulara sobre si se trató de una acción estadounidense, después de que el presidente Donald Trump asegurara hace unos días que su país había realizado un primer ataque en territorio venezolano.

«El olor a pólvora era fuerte», dijo uno de los testigos del grupo indígena wayuu que puebla mayoritariamente esa localidad del estado occidental de Zulia, fronterizo con Colombia, quien pidió reservar su identidad por temor a represalias.

«Encontramos pedazos de metal con palabras en inglés», aseguró el testigo, miembro de una comunidad que habla mayoritariamente wayuunaiki, la lengua propia de los wayuu, y algo de castellano.

BBC Mundo pudo constatar que la escena permanece en un estado similar a la descrita por los pescadores: árboles y ramas rotos; palmas desparramadas en un radio de 30 metros; y la estructura en el suelo, con el mar a unos pocos pasos de distancia.

También permanecen esparcidos en la arena esquirlas y restos metálicos grises de lo que los locales especulan podrían ser partes de un presunto explosivo.

«Pude sentir el fuerte impacto, pero no sabíamos de dónde venía», añadió otro de los pescadores sobre lo desorientados que quedaron tras sentir la explosión.

Una información publicada el pasado 30 de diciembre por la cadena estadounidense NBC informó que dos testigos de la comunidad wayuu en esa región del noroeste venezolano describieron como «misteriosa» y «sin explicaciones» una explosión ocurrida el 18 de diciembre en ese poblado costero.

NBC aclaró que no pudo establecer un vínculo entre ese estallido y el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre un primer ataque de las fuerzas militares estadounidenses en suelo venezolano que causó «una gran explosión» en un área portuaria.

Según Trump, en la zona atacada se cargaban lanchas con droga.

Imágenes difundidas por NBC mostraron lo que parecen ser fragmentos grises de un misil cerca de la costa en la Alta Guajira, grabados con numeraciones y la palabra «warning», que traduce al español como «advertencia».

Una de las fuentes dijo al medio estadounidense que el estallido fue tan fuerte que varios integrantes de su familia quedaron sordos durante algunas horas.

Sobrevuelo y despliegue militar en Poolosü

Aviones Sukhoi de la Fuerza Aérea venezolana sobrevolaron la Guajira al día siguiente de que ocurriera la presunta explosión, el viernes 19 de diciembre, dijeron a BBC Mundo testigos y pobladores de Poolosü. También hubo un despliegue terrestre de militares que recabaron evidencias, señalaron los mismos testigos.

Agentes de organismos de inteligencia y del Ejército venezolano se mantuvieron en el lugar costeño durante tres días, precisaron. El lugar presuntamente impactado está a unos pocos minutos de distancia de una sede de la Guardia Nacional Bolivariana ubicada en el poblado de Cojoro, y a pocos kilómetros de dos batallones del Ejército.

Desde entonces, los pescadores de la zona expresan temor de salir a sus faenas. Llevan alrededor de un mes pescando cerca de las orillas, pues describen como «tensa» la situación en alta mar. Dicen que temen nuevos ataques en las orillas.

Los testigos de la presunta explosión del 18 de diciembre en las costas de Poolosü dijeron haber querido que la prensa se enterara enseguida del hecho, pero el acceso a la zona es complejo no sólo por el estado del terreno, sino por el control armado que ejercen grupos irregulares y carteles del narcotráfico en ese lugar en la Alta Guajira.

Habitantes de ese poblado de la Guajira venezolana aseguraron que el lugar se había convertido «hace meses» en un puerto de embarque de narcóticos que operan bajo la vigilancia del Clan del Golfo y de organizaciones delincuenciales de México.

Estos grupos criminales vigilan «de cerca» que nadie tenga acceso libre al lugar, pues son visibles botes de mayor tamaño y con mejores motores que las embarcaciones tradicionales de pesca, posiblemente vinculados a actividades ilícitas.

Las autoridades venezolanas aseguraron a los residentes que el ataque del 18 de diciembre había sido realizado por ellos en su lucha por el narcotráfico, pero los lugareños dudan de esa versión.

Los pobladores de Poolosü afirmaron que militares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ha estado haciendo más preguntas que compartiendo certezas.

«Aquí ha estado el Ejército haciendo preguntas a todos los que trabajamos en la pesca y se llevaron todas las pruebas como si investigaran, por eso creemos que ellos no fueron los del ataque», dijo una mujer que aseguró haber escuchado el estallido.

Una primera polémica en una empresa de Maracaibo

Las afirmaciones del presidente Trump sobre el inicio de ataques terrestres en Venezuela avivaron la semana pasada las especulaciones sobre si la explosión había ocurrido efectivamente, así como cuándo y dónde, y si era posible que se refiriera al incendio ocurrido la madrugada del 24 de diciembre en una compañía de productos químicos en el municipio San Francisco, en el estado Zulia, cerca de su capital, Maracaibo.

Primazol, dedicada a la importación de insumos químicos para laboratorios farmacéuticos, nutrición animal, alimentos y bebidas, descartó los rumores de que sus instalaciones habían sido atacadas y atribuyó el siniestro a una falla en su cableado eléctrico.

La empresa, ubicada a unos 7 kilómetros de la costa occidental del Lago de Maracaibo, uno de los más extensos de América, con acceso al Golfo de Venezuela y al Mar Caribe, publicó videos de sus cámaras de seguridad para mostrar cómo comenzó el incendio en uno de sus almacenes y las labores de los bomberos.

Las especulaciones sobre la presunta vinculación de Primazol a operaciones del narcotráfico fueron atizadas un día después por el presidente colombiano Gustavo Petro, quien dio por hecho que «una fábrica» en la ciudad de Maracaibo servía a la guerrilla del ELN y fue objeto de un ataque de las fuerzas militares estadounidenses.

«Sabemos que Trump bombardeó una fábrica en Maracaibo. Tememos que allí mezclen la pasta de coca para hacer cocaína y aprovechen la ubicación en el lago de Maracaibo», escribió Petro el 30 de diciembre en su cuenta de X.

«Es simplemente el ELN. El ELN está permitiendo con su traqueteo y su dogma mental invadir Venezuela», añadió sobre esa organización guerrillera, con orígenes en los años 60 y a la que el antichavismo acusa de asociarse con el gobierno de Nicolás Maduro para negocios ilícitos como la minería ilegal en estados del sur del país.

Primazol contestó al mandatario de Colombia diciendo que no fabrican ni empacan «ningún tipo de narcóticos» y le pidió dejar de «estar mancillando nuestro nombre».

En las costas arenosas de Poolosü, quieren que «se sepa la verdad».

«Tenemos miedo en este lugar», confesó una de las testigos sobre el estruendo que truncó aquella tarde sosiega del mes pasado.

Imágenes exclusivas divulgadas por Telemundo revelaron fragmentos metálicos destruidos en la región de Alta Guajira, noroeste de Venezuela, cuyas características coinciden ampliamente con las de un misil AGM-114 Hellfire o su variante avanzada AGM-179 JAGM, usados por fuerzas estadounidenses.

La Patilla

Estos hallazgos surgen en medio de la escalada de la «Operación Lanza del Sur», la campaña militar de EEUU contra el narcotráfico en el hemisferio, que ha incluido ataques a embarcaciones y, por primera vez, objetivos terrestres en territorio venezolano.

Testigos indígenas de la comunidad Wayuu, en una zona controlada por grupos armados como el ELN y vinculada al tráfico de drogas, relataron a NBC News y Telemundo una potente explosión el 18 de diciembre de 2025 que destruyó una choza posiblemente usada como almacén.

Uno de los testigos mencionó haber oído días antes un ruido similar al de un dron. Aunque no se ha confirmado oficialmente el vínculo, estas descripciones coinciden con las declaraciones del presidente Donald Trump, quien aludió a una «gran explosión» en una instalación costera venezolana usada para cargar drogas en embarcaciones.

Las fotos obtenidas por Telemundo muestran: Fragmentos de metal fundido con marcas como «52» y otras inscripciones parciales.

Piezas que expertos en redes sociales y cuentas especializadas en aviación identifican como restos de un misil Hellfire o su «primo hermano» AGM-179 JAGM, un misil aire-tierra de precisión con alcance extendido (hasta 16 km o más).

El Hellfire es el misil estándar usado en drones MQ-9 Reaper y helicópteros estadounidenses, y ha sido empleado en operaciones recientes en el Caribe contra las «narcolanchas».

Fuentes como CNN y The New York Times reportaron que la CIA ejecutó un ataque con drones a principios de diciembre contra una instalación portuaria en la costa venezolana, marcando la primera operación conocida en suelo venezolano.

Un violinista que formó parte de la gira musical de Will Smith presentó una demanda civil en la que acusa al actor y rapero de acoso sexual, represalias y despido injustificado. Según la prensa estadounidense, el caso se encuentra actualmente en trámite en la Corte Superior del Condado de Los Ángeles.

Infobae

El demandante es Brian King Joseph, un violinista qué previamente ha participado en el programa America’s Got Talent. Según la demanda, Joseph fue contratado inicialmente por Will Smith en noviembre de 2024 para tocar en un show en San Diego y, posteriormente, fue invitado a sumarse a la gira “Based on a True Story: 2025”, así como a colaborar en un próximo álbum del artista.

De acuerdo con la denuncia revisada por Variety, Joseph comenzó a trabajar de manera más cercana con Smith a finales de 2024 y se integró formalmente a la primera etapa del tour en marzo de 2025.

El músico afirma que en ese período percibió un interés inapropiado por parte del actor, que describe como “grooming”. Según la demanda, Smith le habría dicho frases como: “Tú y yo tenemos una conexión tan especial que no tengo con nadie más”.

El incidente en el hotel de Las Vegas

El núcleo del caso se centra en un episodio ocurrido alrededor del 20 de marzo de 2025, cuando la gira se encontraba en Las Vegas. Joseph relata que, tras regresar a su habitación de hotel cerca de las 11 de la noche, descubrió que alguien había ingresado mientras él no estaba, pese a que no había señales de entrada forzada.

En el documento, el demandante precisa que ese día perdió su bolso personal por unas horas, artículo que fue encontrado y devuelto por el equipo de gestión. Afirma también que solo personas del equipo de Smith tenían acceso a las habitaciones.

Entre los objetos que Joseph dice haber encontrado había toallitas húmedas, una botella de cerveza, un arete, una mochila roja, medicamentos contra el VIH con el nombre de otra persona y documentos de alta hospitalaria pertenecientes a un desconocido.

Además, el violinista halló una nota manuscrita que decía: “Brian, volveré no más tarde de las 5:30, solo nosotros (corazón dibujado), Stone F”.

“Él temía que un individuo desconocido regresara pronto a su habitación para participar en actos sexuales con el demandante”, argumentó el texto judicial.

Joseph reportó el hecho a la seguridad del hotel, a representantes del artista y a la policía. Sin embargo, días después de haber denunciado ello, el violinista fue despedido.

Según su versión, un representante del entorno de Smith lo habría confrontado y acusado de haber mentido sobre lo ocurrido.

Aunque oficialmente se le habría dicho que la gira estaba “tomando una dirección diferente”, Joseph sostiene que esta explicación fue un pretexto. Según USA Today, otro violinista fue contratado rápidamente para ocupar su lugar, lo que, a juicio del demandante, refuerza la tesis de que su salida fue una represalia directa por haber denunciado el episodio.

El músico demanda a Will Smith y a su empresa, Treyball Studios Management, por acoso sexual, represalias, despido injustificado e intimidación.

En su demanda civil, Joseph alega haber sufrido pérdidas económicas significativas, así como estrés postraumático (PTSD) y otros daños psicológicos tras el despido. También sostiene que realizó inversiones financieras importantes en preparación para una gira que se extendía de julio a septiembre.

La acusación presentada el martes pasado no especifica públicamente el monto de la compensación solicitada, y delega que los daños sean determinados por un jurado.

Este viernes 2 de enero, el abogado de Will Smith, Allen B. Grodsky, declaró a USA Today y refutó la denuncia.

“Las acusaciones del señor Joseph sobre mi cliente son falsas, infundadas y temerarias. Lo negamos categóricamente, y utilizaremos todos los medios legales disponibles para abordar estas afirmaciones y garantizar que la verdad salga a la luz”, dijo.

Las fuerzas de seguridad del régimen de Venezuela incrementaron en los últimos meses la persecución contra estadounidenses en el país, en un momento de tensiones entre las naciones, impulsadas por la campaña de presión militar y económica de Estados Unidos contra la dictadura de Nicolás Maduro.

Infobae

De acuerdo con un funcionario estadounidense consultado por CNNal menos cinco ciudadanos estadounidenses permanecen arrestados en el país sudamericano, aunque la identidad de la mayoría sigue sin confirmarse de manera oficial.

La reciente serie de arrestos coincide con la intensificación de la campaña estadounidense que, desde hace cuatro meses, ha incluido el despliegue de una armada en el Caribeataques de la CIA a instalaciones portuarias venezolanas y el bloqueo de buques petroleros sancionados.

Este endurecimiento ha sido acompañado por sanciones dirigidas tanto a Maduro como a sus familiares cercanos, incrementando la presión diplomática y económica sobre Caracas.

Funcionarios de Washington sostienen que el patrón de detención de estadounidenses responde, en parte, a una estrategia de Caracas para elevar su capacidad de negociación en futuras rondas diplomáticas o como respuesta directa a las acciones estadounidenses. Esta táctica recuerda a la utilizada por Rusia, aliado de Venezuela, que ha retenido a estadounidenses en el pasado para obtener ventajas diplomáticas frente a EEUU.

La identidad y paradero de los estadounidenses detenidos en Venezuela continúan envueltos en incertidumbre. Entre los casos conocidos está el de James Luckey-Lange, un neoyorquino de 28 años cuya familia denunció su desaparición tras cruzar la frontera sur de Venezuela en diciembre.

De acuerdo con The New York TimesLuckey-Lange habría ingresado en Venezuela durante un viaje por Sudamérica, interesado en investigar la minería de oro en la región amazónica. No queda claro si contaba con la visa requerida para su estadía. Su familia reportó que los funcionarios estadounidenses no han proporcionado información sobre su situación.

Otros casos destacados son los de Aidel Suárez, nacido en Cuba y residente permanente en Estados Unidos; y Jonathan Torres Duque, venezolano que vivía en Estados Unidos bajo estatus de protección temporal y fue arrestado tras regresar a Venezuela en 2024. Su madre, Rhoda Torres, señaló al periódico neoyorquino que detuvieron a su hijo debido a su acento estadounidense y apariencia física.

Históricamente, Venezuela ha utilizado a ciudadanos estadounidenses detenidos como herramienta de presión en las negociaciones bilaterales, según documentó The New York Times. Tras el inicio del segundo mandato de Donald Trump, el presidente envió a su enviado especial Richard Grenell para negociar la liberación de estadounidenses, lo que derivó en la excarcelación de 17 personas entre ciudadanos y residentes permanentes.

Sin embargo, la suspensión de ese diálogo trajo consigo un incremento en las detenciones, en paralelo al fortalecimiento de medidas coercitivas desde Washington. El almirante retirado James Stavridis advirtió que esta dinámica supone riesgos de escalada. “Maduro está jugando con fuego al intentar este enfoque con la administración Trump”, aseveró en entrevista con el diario estadounidense.

Las condiciones de reclusión para los extranjeros arrestados en Venezuela han sido descritas como precarias y abusivas. El peruano-estadounidense Renzo Huamanchumo Castillo, liberado en un intercambio de prisioneros en julio, relató a The New York Times que sufrió golpes frecuentes y careció de un proceso legal adecuado durante su detención bajo cargos de terrorismo. “Después nos dimos cuenta de que solo era un símbolo”, explicó Huamanchumo sobre el carácter político que percibió en su encarcelamiento.

Otros excarcelados reportaron falta de acusaciones formales y la permanencia en prisión como parte de una estrategia de presión del régimen venezolano.

Los familiares, como Rhoda Torres, enfatizan en que los estadounidenses permanecen detenidos junto a ciudadanos de múltiples nacionalidades y que prevalece la opacidad sobre sus situaciones individuales.

Venezuela mantiene cientos de prisioneros políticos tras las elecciones de 2024, aunque en las más recientes liberaciones no se encontró entre ellos a ningún estadounidense.

Ni el Departamento de Estado ni la Casa Blanca respondieron a las solicitudes de comentarios enviadas por los medios estadounidenses, y la Embajada estadounidense en Colombia, responsable de los asuntos consulares en Venezuela, se remitió al Departamento de Estado, sin aportar detalles adicionales.

Por parte del régimen venezolano, el Ministerio de Comunicación tampoco proporcionó información sobre los casos referidos.

Hoy comienza el 2026. Manifiesto mi mayor optimismo de los últimos 30 años, con una visión inmobiliaria extraordinaria para Venezuela. Luego de décadas de terror e intimidación mediante expropiaciones, expoliaciones, ocupaciones e invasiones que destruyeron la seguridad jurídica de la propiedad, pronosticó un resurgimiento en la construcción de nuevas unidades, actualización del precio de las viviendas y reactivación del sector inmobiliario en general.

El solo hecho de la salida del socialismo del poder —el cual se esmera en producir empobrecimiento y miseria inmobiliaria— generará una metamorfosis en la mentalidad del venezolano de forma radical y certera. Inclusive durante los meses grises e indefinidos de la transición se producirán cambios importantes en los precios inmobiliarios, debido al simple hecho de la expectativa positiva.

Una simple declaración del gobierno entrante de respeto absoluto a la propiedad privada será un detonante de confianza y, por consiguiente, de inversión. Como por arte de magia aparecerá una actividad diaria de propietarios para actualizar sus inmuebles, regularizar documentos, reconstruir o mejorar todo lo relacionado con sus propiedades, sean viviendas, hatos, fincas de producción, establecimientos turísticos, comerciales o industriales. Dicha actividad se extenderá de inmediato a todas las ramas conexas a la construcción.

La experiencia de ver a algunos personajes que pasaron a mejor vida será un incentivo adicional a la emoción, la inversión y el emprendimiento inmobiliario. Por eso, con poco o mucho apoyo del gobierno, el mercado reaccionará vigorosamente. En especial las viviendas, por ser el inmueble más preciado de las familias de clase media; luego los agropecuarios, comerciales y finalmente los industriales.

En el hipotético caso de que el gobierno entrante le dé prioridad o especial atención —así lo espero— al sector vivienda mediante variadas y sencillas políticas públicas de seguridad jurídica, incentivos a la construcción de urbanismos y viviendas, devolución de bienes producto de expoliaciones y demás actos vandálicos, el programa de transformar las viviendas asignadas en propiedad plena y respaldar con las fuerzas públicas del orden la propiedad privada, se generará un crecimiento del sector inmobiliario de una magnitud que jamás técnico alguno en el campo económico o político ha expresado.

Hoy en mi escritorio, de madrugada, como de costumbre para reflexionar y ordenar ideas de artículos, he sido inspirado por esta linda alborada de sol brillante; vía zona gris de transición y futuro de cielo abierto e infinito… estamos ante un radiante AMANECER INMOBILIARIO.

Guillermo Bello Vicentini

El Ministerio de Exteriores de Israel repudió este viernes las primeras medidas del socialista Zohran Mamdani tras jurar como nuevo alcalde de Nueva York.

Infobae

“Mamdani muestra su verdadera cara: elimina la definición de IHRA (Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto) del antisemitismo y levanta las restricciones sobre el boicot a Israel. Esto no es liderazgo. Es gasolina antisemita sobre un fuego abierto”, dijo el Ministerio en un mensaje publicado en su cuenta de X.

El Gobierno israelí ya mostró sus críticas hacia el demócrata Mamdani cuando ganó las elecciones de la ciudad de Nueva York el pasado 4 de noviembre. Por entonces varios ministros lo acusaron de “islamista declarado”, “antisemita” y “enemigo de Israel”.

Durante su campaña electoral, el demócrata exhibió su apoyo al pueblo palestino y criticó al Ejecutivo de Benjamín Netanyahu.Mamdani, ya el alcalde número 112 de Nueva York, es a sus 34 años el segundo regidor más joven de la ciudad, el primero de ascendencia del sur de Asia y también el primero musulmán, por lo que realizó el juramento con el Corán, que sostenía su esposa, Rama Duwaji.

Mamdani revocó las órdenes ejecutivas firmadas por su antecesor

El nuevo alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, revocó este jueves por la tarde todas las órdenes ejecutivas firmadas por su antecesor, Eric Adams, después del 26 de septiembre de 2024, fecha en la que Adams fue imputado.

Entre las disposiciones anuladas figura una firmada por Adams en junio de 2025 que reconocía formalmente la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA).

Otra orden, dictada el mes pasado, prohibía a funcionarios designados y personal de agencias municipales boicotear y desinvertir en Israel.

A pesar de estos cambios, Mamdani aseguró a la prensa que la Oficina del Alcalde para Combatir el Antisemitismo, creada por Adams, continuará en funcionamiento. “Ese es un tema que nos tomamos muy en serio, y forma parte del compromiso que hemos asumido con los neoyorquinos judíos de protegerlos y de celebrarlos y apreciarlos”, afirmó.

La Oficina del Alcalde para Combatir el Antisemitismo presentó su primer informe el martes, último día de Adams en el cargo.

Mamdani asumió formalmente como alcalde en una ceremonia privada poco después de la medianoche del Día de Año Nuevo y luego en un acto público encabezado por el senador Bernie Sanders.

El nuevo jefe de la ciudad ha sido cuestionado por sus políticas y, especialmente, por su postura crítica hacia Israel, ya que se negó a condenar la frase “globalizar la intifada” y criticó a Israel el 8 de octubre de 2023, un día después de la masacre de Hamas en el sur de Israel.

Mamdani ha acusado reiteradamente a Israel de cometer crímenes de guerra en su enfrentamiento con el grupo terrorista Hamas en Gaza y aseguró que arrestaría al primer ministro Benjamin Netanyahu si este visita la ciudad.

Nicolás Maduro lanzó duras críticas contra el gobierno de Gustavo Petro, señalando una presunta falta de compromiso de las autoridades colombianas en la vigilancia de los más de 2.200 kilómetros de frontera que comparten ambas naciones para combatir el narcotráfico.

El Nacional

Según Maduro, quien habló el 1 de enero con el periodista Ignacio Ramonet, Venezuela se ha quedado sola en la lucha contra el crimen organizado que opera en las zonas limítrofes.

Durante la reciente declaración, Maduro afirmó que su administración ha tenido que realizar inversiones multimillonarias para intentar contener las amenazas que, según él, provienen del lado colombiano. El líder del régimen fue enfático al señalar que no percibe una reciprocidad en el despliegue de seguridad por parte del gobierno de su homólogo.

«Dedicamos miles de millones de recursos para tener policías, soldados, operativos, porque la frontera colombiana está totalmente desprovista de protección militar-policial», sentenció Maduro.

El líder venezolano argumentó que, a pesar de los esfuerzos de su país por establecer «zonas de paz», la ausencia de una contraparte activa en Colombia facilita el tránsito de grupos irregulares y actividades ilícitas.

Y agregó: «Hemos logrado controlar el impacto del narcotráfico colombiano tuvo en Venezuela en tiempos pasados. Tenemos un combate tremendo en la frontera. Dedicamos miles de millones de recursos para tener Policías, soldados, operativos porque la frontera colombiana está totalmente desprovista de protección militar policial».

«Hemos creado tres zonas de paz en los 2.200 kilómetros de frontera con Colombia. Pero no hay ninguna colaboración del lado colombiano. Así que todo el trabajo lo tenemos que hacer nosotros«, también añadió Maduro.

Maduro describió el plan venezolano de lucha contra el tráfico de drogas como «un sistema ejemplar», al tiempo que responsabilizó a la situación interna de Colombia por la inseguridad y el narcotráfico en su territorio. Aseguró que la falta de control en el territorio vecino obliga a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) a redoblar esfuerzos para evitar que la violencia se desborde hacia suelo venezolano.

«Llegamos hoy a 431 aeronaves de narcotraficante extranjera y colombianas abatidas con la ley en la mano, así que tenemos un modelo ejemplar. Todo lo demás forma parte de una narrativa que en Estados Unidos no creen por ningún motivo», agregó Nicolás Maduro. 

Hasta el momento, el gobierno colombiano no ha emitido una respuesta oficial a estas acusaciones, que ponen a prueba la estabilidad de la relación binacional en este inicio de 2026.

La llegada de 2026 volvió a dejar escenas de violencia urbana generalizada en Francia, a pesar del despliegue masivo de seguridad y de las advertencias del Gobierno. Según datos oficiales del Ministerio del Interior, 1.173 vehículos fueron incendiados durante la Nochevieja, una cifra que roza el récord histórico de 2019 y supone un aumento del 19 % respecto al año anterior.

La Gaceta de la Iberosfera

El balance deja en evidencia la retórica de «tolerancia cero» anunciada días antes por el ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien había prometido detenciones inmediatas y mano dura contra los responsables. Nada de eso impidió que el país viviera otra noche marcada por los incendios, los ataques a la policía y los disturbios coordinados en múltiples ciudades.

En total, 505 personas fueron detenidas, de las cuales 403 ingresaron en dependencias policiales, cifras superiores a las registradas en la Nochevieja de 2024. En París, la Fiscalía informó de 125 arrestos, principalmente por violencia, daños y participación en disturbios en grupo, aunque aseguró no haber recibido notificación de incendios de vehículos en la capital.

La violencia fue especialmente grave en el extrarradio y en varias grandes ciudades. En Bagnolet, un joven tuvo que ser hospitalizado tras recibir cuatro disparos, mientras que en Trappes otro individuo, conocido por la policía, resultó herido de bala en una pierna. En Estrasburgo, se contabilizaron más de 100 coches quemados, una treintena de detenciones y más de 20 agentes heridos con lesiones leves.

En Rennes, un grupo de alrededor de un centenar de encapuchados atacó a las fuerzas del orden con morteros y proyectiles, hiriendo a un antidisturbios. En Rezé, la propia comisaría fue objeto de disparos con fuegos artificiales, mientras que en el departamento del Loira Atlántico ardieron 24 vehículos.

El uso de morteros pirotécnicos fue una constante en todo el país. En Buchelay, dos menores de 17 años fueron detenidos con un alijo de 389 morteros, pese a la prohibición de su transporte. En Chelles, un niño de 12 años perdió tres dedos al manipular uno de estos artefactos. En varias ciudades, incluida la red de metro de París, la policía realizó incautaciones a adolescentes de apenas 15 o 16 años.

En Lyon, aunque el despliegue de 800 policías y gendarmes logró contener parcialmente los disturbios, se registraron 80 coches calcinados, decenas de contenedores incendiados y al menos 15 detenidos. Los cargos incluyen vandalismo, uso de pirotecnia como arma, posesión de drogas, violencia agravada y robos.

El balance se cerró con episodios de extrema gravedad, como el ocurrido en Marsella, donde un ciudadano argelino de 36 años, conocido por la policía, murió tras ser apuñalado cinco veces por un grupo armado con cuchillos, gas lacrimógeno y porras.

Un año más, Francia despide las fiestas navideñas con coches ardiendo, policías atacados y barrios convertidos en zonas sin ley, mientras el Gobierno vuelve a comprobar que sus promesas de control y orden no logran frenar una violencia ya enquistada en el calendario urbano del país.

Irán atraviesa la mayor ola de protestas desde la revuelta de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini. Al menos seis personas han muerto durante el quinto día consecutivo de protestas, después de que las fuerzas del régimen abrieran fuego contra manifestantes, practicaran detenciones masivas y desplegaran unidades antidisturbios y agentes de paisano en decenas de ciudades.

La Gaceta de la Iberosfera

Las protestas, que comenzaron como movilizaciones económicas por el colapso del rial, la inflación desbocada y el encarecimiento de los alimentos, han derivado rápidamente en consignas abiertamente contra el régimen y contra el líder supremo Ali Jamenei. En más de una docena de ciudades se escucharon gritos de «muerte al dictador» y «este año será un año de sangre».

Según medios locales, se han registrado víctimas mortales en Lordegan, Azna y Kuhdasht, mientras que organizaciones de derechos humanos denuncian que algunos fallecidos eran manifestantes desarmados, pese a que el régimen intenta presentar los hechos como enfrentamientos con «alborotadores». Vídeos difundidos en redes sociales muestran a ciudadanos repeliendo con piedras a fuerzas fuertemente armadas, así como vehículos incendiados frente a comisarías.

La situación ha alcanzado incluso Qom, uno de los principales centros religiosos chiíes y tradicional bastión del poder islámico, lo que evidencia la profundidad del descontento social. A ello se suma el cierre prolongado del Gran Bazar de Teherán, una señal histórica de crisis política grave en el país.

El detonante inmediato es el colapso económico. El rial se ha hundido hasta superar 1,3 millones por dólar, la inflación oficial roza el 42%, y el precio de los alimentos se ha disparado más de un 70% interanual. Jóvenes titulados sobreviven con empleos precarios, mientras familias venden joyas para poder comer. «Nos han convertido en un país pobre y hambriento; cuando protestamos, nos matan», relató un padre de familia desde Karaj.

Ante la escalada represiva, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al régimen iraní. En un mensaje publicado en Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos acudirá al «rescate» del pueblo iraní si el régimen continúa disparando y asesinando a manifestantes pacíficos, asegurando que Washington está «listo y preparado para actuar».

La advertencia llega en un contexto de máxima tensión entre Washington y Teherán, marcado por nuevas sanciones, el temor a la reactivación del programa nuclear iraní y el recuerdo reciente de bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel. Trump volvió a responsabilizar al régimen de desviar recursos al exterior —Gaza y Líbano— mientras condena a su propia población a la miseria.

Con universidades convertidas de nuevo en focos de protesta, mercados paralizados y un aparato represivo desatado, Irán se adentra en un escenario explosivo. La población parece haber cruzado un umbral psicológico: el miedo retrocede mientras crece la convicción de que ya no queda nada que perder.

La Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) publicó el calendario de los feriados del sector para el año 2026. Se conoció que este año la banca nacional tendrá 22 días de asueto, de los cuales nueve son feriados nacionales y 13 son bancarios.

El Nacional

A través de las redes sociales, la Sudeban compartió la información sobre los feriados bancarios de 2026.

Este cronograma contempla los feriados nacionales. Son: Año Nuevo (1° de enero), Carnaval (16 y 17 de febrero), Semana Santa (2 y 3 de abril), Día del Trabajador (1° de mayo), Batalla de Carabobo (24 de junio), Natalicio del Libertador (24 de julio), Día de la Resistencia Indígena (12 de octubre), Nochebuena (24 de diciembre), Navidad (25 de diciembre) y Fin de Año (31 de diciembre).

Además, se suman las celebraciones religiosas venezolanas. Entre estas están: Día de Reyes, Divina Pastora, San José, Corpus Christi, San Pedro y San Pablo, la Virgen de Coromoto, San José Gregorio Hernández, la Virgen de Chiquinquirá y la Inmaculada Concepción.

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