Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

¿Y si la creciente violencia, en lugar de la consecuencia de un Gobierno incompetente y mediocre, fuese el resultado de una política destinada a marchitar a los cuerpos de seguridad del Estado?

Por: Salud Hernández-Mora – Semana

¿Y si la compra de los Gripen a un precio desorbitado y sin el necesario sustento técnico obedeciera a un fin siniestro? No me refiero a cobrar comisiones corruptas, que investigará el siguiente Gobierno y salpicará a más de uno que ahora anda fresco, sino a otros objetivos inquietantes y perversos. El primero y menos trascendente es que un presidente de ultraizquierda, amigo de tiranos y guerrillas, se vende como el más interesado en fortalecer la soberanía del país al modernizar la flota aérea.

Pretende que se olviden sus diatribas contra Duque por intentar hacerlo.

Pero la adquisición, a precio billonario, por encima del original, sin que haya razones para tan desproporcionada subida, la pagará el siguiente Gobierno. Además de que los aviones llegarán a lo largo de varios años (los de Brasil tienen una demora de diez años de entrega), el desorbitado presupuesto impedirá invertir en requerimientos acuciantes para combatir a las bandas criminales que tienen azotado al país.

Todos sabemos que la verdadera amenaza no viene de las naciones vecinas, ni siquiera de Venezuela, sino de la violencia interna. Lo que conduce a pensar que la polémica y opaca escogencia de los Gripen abona la hipótesis de que la política de defensa petrista, que arrancó el primer día del Gobierno con la designación de Iván Velásquez, exmagistrado de la Corte Suprema que despreciaba a Policía y Ejército, persigue otros fines.

Fue la persona indicada para debilitar y desmoralizar a los cuerpos de seguridad del Estado, según contaban en el mundo castrense, y debió sentirse satisfecho por la misión cumplida. Rebajaron el presupuesto, inocularon la lucha de clases en el Ejército y se desplomó el número de uniformados. Pasaron de 240.000 unidades a 170.000, denunció el alcalde de Cali, Alejandro Eder, y constatan militares en activo.

De ahí el perenne clamor de gobernadores y alcaldes que sufren el terrorismo de la escasez de fondos para garantizar la seguridad de sus ciudadanos. No hay ni para tanquear helicópteros y permitieron que las guerrillas tomaran clara ventaja en la guerra de drones, que ha matado a policías, soldados y civiles. Los últimos: 6 militares asesinados el jueves en el cesarense Aguachica, limítrofe con Catatumbo, y 32 heridos. Y con un cinismo atroz, a solo cinco meses de las elecciones, Petro anuncia inversión en drones, evidencia de que esos y demás muertos por esas aeronaves no tripuladas pesarán sobre su conciencia.

Ni siquiera promovió un cambio legislativo para utilizarlos en el combate, no solo a modo defensivo. Hasta Maduro nos lleva la delantera en un elemento vital en los conflictos bélicos actuales.

En Ucrania entrevisté a dos exmilitares colombianos y relataron que los drones eran la mayor pesadilla. Son cada vez más sofisticados y difíciles de eludir y tan letales que los periodistas internacionales incorporaron a su equipo de seguridad, además de los habituales chaleco antibalas y casco, un detector de drones. Y en algunas carreteras ucranianas han instalado redes especiales para proteger los vehículos de los bombardeos con esos aparatos.

Entretanto, en Colombia, nuestros uniformados llevaban años suplicando a gobernaciones y alcaldías que se los compraran porque ellos no tenían cómo hacerlo. Recuerden que las Farc justificaron el secuestro de nueve empleados de un contratista de la Gobernación del Cauca por adquirir drones para la fuerza pública. Supe de una Alcaldía que detuvo el proceso para proporcionar uno a la estación de Policía en cuanto conoció esa noticia.

También los pilotos que confrontan a las bandas criminales preferirían aplazar el reemplazo de los Kfir, de escaso valor en la guerra interna, y adquirir aviones de ataque ligero, que cuestan una media de 50 millones de dólares, y sirven tanto para proteger las fronteras como para atacar grupos armados.

Mientras el Gobierno sigue su política destructiva, las guerrillas no cejan en su imparable avance. El ataque del ELN en Villanueva, pacífico pueblo guajiro cercano a Valledupar, es otra señal de alerta.

Si en las anunciadas 72 horas de paro armado los elenos fueron capaces de hostigar al Ejército en la localidad del concurrido Festival Cuna de Acordeones, que no sufría atentados desde tiempo inmemorial, solo cabe esperar un mayor deterioro de la seguridad en todo el país.

Pero no esperemos dimisiones de los máximos responsables castrenses, que sería lo honorable, aunque ninguna salida cambiaría nada. Cualquiera que acepte un alto cargo en Defensa estará condenado al fracaso.

Por mucho que vistan de grandes triunfos algunos golpes a bandas terroristas y Petro cite el número de soldados y policías muertos como prueba de una supuesta intensiva ofensiva militar –narrativa tan falaz como siniestra–, no podrán disfrazar la estremecedora realidad.

Reitero la pregunta: ¿y si la creciente violencia, en lugar de la consecuencia de un Gobierno incompetente y mediocre, fuese el resultado de una política destinada a marchitar a los cuerpos de seguridad del Estado?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto realizar un anuncio este lunes por la tarde junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de la Marina, John Phelan, desde su residencia de Mar-a-Lago, en medio de una escalada de tensiones con Venezuela marcada por múltiples incautaciones de petroleros.

Infobae

El evento está programado para las 4:30 p.m. hora del Este (9:30 PM GMT), aunque la Casa Blanca no ha revelado detalles sobre el contenido del anuncio presidencial.

La convocatoria se produce después de que la Guardia Costera estadounidense confiscara un segundo petrolero sancionado frente a las costas venezolanas durante el fin de semana y anunciara que mantiene una “persecución activa” de un tercer buque en el mar Caribe.

“Estados Unidos continuará persiguiendo el movimiento ilícito de petróleo sancionado que se utiliza para financiar el narcoterrorismo en la región”, declaró la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en un comunicado publicado en redes sociales tras la captura del segundo navío. “Los encontraremos y los detendremos”, advirtió.

El sábado, las autoridades estadounidenses incautaron el petrolero Centuries, con bandera panameña, que según la Casa Blanca formaba parte de la denominada “flota fantasma venezolana” utilizada para transportar crudo sancionado. La portavoz adjunta de la administración, Anna Kelly, insistió en que el buque transportaba petróleo de PDVSA, la empresa estatal venezolana bajo sanciones, pese a reportes que indicaban que el tanquero no figuraba en la lista negra estadounidense.

Un funcionario estadounidense confirmó a agencias internacionales que la Guardia Costera mantiene operaciones para interceptar un tercer petrolero, identificado por algunos medios como el Bella 1, también con bandera panameña y sancionado por el Departamento del Tesoro por presuntos vínculos con Irán. El navío habría sido avistado en ruta para cargar petróleo en Venezuela.

“La Guardia Costera está en persecución activa de un buque sancionado de la flota clandestina que forma parte del esquema ilegal de evasión de sanciones de Venezuela”, confirmó el funcionario, quien añadió que el navío “enarbola una bandera falsa y se encuentra bajo una orden judicial de incautación”.

Estas acciones representan la tercera fase de un endurecimiento de la política estadounidense hacia el régimen del dictador venezolano Nicolás Maduro. El 10 de diciembre, Washington había incautado el buque Skipper y confiscado su cargamento de crudo. Días después, Trump ordenó un bloqueo total a la entrada y salida de Venezuela de todos los petroleros sancionados por el gobierno estadounidense.

Las medidas forman parte de una campaña más amplia de presión contra Caracas, a la que Washington acusa de dirigir una red de narcotráfico. Desde agosto, Estados Unidos ha mantenido un despliegue militar significativo en el marco de operaciones antinarcóticos que han resultado en la destrucción de aproximadamente 30 embarcaciones presuntamente vinculadas al tráfico de drogas y la muerte de más de cien tripulantes en ataques con misiles en el Caribe y el Pacífico oriental.

El régimen venezolano ha calificado las incautaciones como “robo y secuestro” de buques privados. Maduro denunció las acciones como “piratería de corsarios”.

En medio de las tensiones, Venezuela anunció el domingo la salida del buque Canopus Voyager, de Chevron, cargado con petróleo venezolano rumbo a Estados Unidos. Chevron opera en Venezuela asociada con PDVSA gracias a una licencia del Departamento del Tesoro que la exime de las sanciones.

El anuncio de Trump se produce también días después de cambios en el liderazgo militar estadounidense en la región. El almirante Alvin Holsey, quien comandaba el Comando Sur responsable de las tropas en América Latina, se retiró anticipadamente la semana pasada en una ceremonia en Miami. Fuentes familiarizadas con el asunto indicaron que Holsey fue removido por Hegseth, quien habría expresado frustración con el ritmo de las operaciones militares en la región.

Trump ha nominado al teniente general Frank Donovan, actual vicecomandante del Comando de Operaciones Especiales, para dirigir el Comando Sur, según anunció el Pentágono el viernes.

En lo profundo de un refugio, con mirada que quema,
el Grinch venezolano, que no duerme ni sueña.
Con gorra roja y cadena, su furia no se frena,
el rencor lo tiñe todo, aunque verde no sea.

Chavista de cepa, puño en alto grita fuerte:
“¡Patria, socialismo o muerte!”, con voz ronca y ardiente,
mas su corazón pequeño, dos tallas menos tiene,
lleno de rencor profundo contra la Navidad imperial.

Mira hacia Caracas, planea en la oscuridad,
robarle la fiesta a quien no siga la revolución,
culpa al bloqueo eterno, a la guerra económica,
y a los traidores apátridas por su amarga condición.

Los cubanos pasan hambre, sufren la propagación de enfermedades y duermen a la intemperie sin electricidad para alimentar sus ventiladores durante las noches sofocantes. Una cuarta parte de la población ha huido durante la crisis económica más prolongada de la isla.

Por: Juan Forero y Ryan Dubé – The Wall Street Journal

Y está a punto de empeorar.

Estados Unidos está intensificando la presión sobre el principal benefactor de La Habana, el régimen del dictador venezolano Nicolás Maduro , que ha mantenido a flote a la nación comunista gracias al petróleo barato. Ahora, las exportaciones petroleras venezolanas están en riesgo debido a un bloqueo parcial de los petroleros sancionados , los que transportan alrededor del 70% del crudo del país.

Un petrolero que Estados Unidos ya incautó estaba en camino con casi dos millones de barriles de petróleo venezolano.

El bloqueo se suma a una campaña de presión de Estados Unidos contra Maduro que también incluye un importante despliegue militar en el Caribe, ataques aéreos contra barcos supuestamente vinculados al narcotráfico venezolano y amenazas de bombardear el propio país.

Los cubanos saben que si los envíos de petróleo a Venezuela se detuvieran o disminuyeran drásticamente, sería devastador.

“Sería el colapso de la economía cubana, de eso no hay duda”, dijo Jorge Piñón , un exiliado cubano que investiga los vínculos energéticos de la isla con Venezuela en la Universidad de Texas en Austin.

Venezuela ha sido vital para la economía cubana desde 1999, cuando el entonces presidente Hugo Chávez describió a ambos países como unidos en un mar de felicidad. Cuba desplegó entrenadores deportivos, médicos y agentes de contrainteligencia en Venezuela, estos últimos para erradicar a los traidores que pudieran derrocar a Chávez. Venezuela respondió con el envío diario de 100.000 barriles de petróleo a Cuba.

Los envíos de petróleo, fuertemente subsidiados, se han reducido a 30.000 barriles diarios. Agentes del prestigioso servicio de inteligencia cubano permanecen en Venezuela, donde han trabajado para purgar a militares y funcionarios gubernamentales desleales, contribuyendo así a asegurar la permanencia de Maduro en el poder.

La profunda dependencia de Cuba de Venezuela implica que el gobierno comunista cubano está haciendo todo lo posible para evitar que Maduro, quien se formó en Cuba de joven, sea obligado a dimitir en su mayor desafío tras casi 13 años en el cargo. Esto implica garantizar que siempre esté rodeado de seguridad y colaboradores leales, sin que nadie lleve consigo teléfonos celulares ni otros dispositivos electrónicos.

“Están cuidando muy bien de Nicolás Maduro y sus sucesores inmediatos”, dijo Thomas A. Shannon Jr. , exdiplomático estadounidense de alto rango que mantuvo frecuentes contactos con el régimen venezolano. “Los cubanos no se van a quedar callados en la oscuridad”.

El gobierno cubano puede hacer poco para disuadir el poderío militar de Estados Unidos , pero se ha opuesto a la expansión militar estadounidense en el Caribe y en particular a la confiscación del petrolero.

“Rememorando la época de Drake y Morgan, Donald Trump acaba de desatar a sus piratas contra un petrolero venezolano, apoderándose descaradamente de la carga como un vulgar ladrón”, declaró recientemente el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, al Comité Central del Partido Comunista. “Las reglas del enemigo son que no hay reglas”.

La amenaza a Cuba llega en un momento en que la nación está inmersa en su crisis económica más severa desde que Fidel Castro y sus guerrilleros barbudos tomaron el poder en 1959, más dura y duradera que el llamado Período Especial después de que la Unión Soviética se desintegrara en 1991.

“Es realmente desolador y desesperante”, dijo Ted Henken , autor de libros sobre Cuba y profesor del Baruch College de Nueva York, quien viaja regularmente a la isla. “La esperanza se ha esfumado y la gente está desesperada por salir”.

Más de 2,7 millones de personas —aproximadamente una cuarta parte de la población de la isla, muchas de ellas jóvenes y ambiciosas— han huido de la isla desde 2020, cientos de miles de ellas a Estados Unidos, según los cálculos de un demógrafo radicado en La Habana, Juan Carlos Albizu-Campos .

“Lo que está viviendo Cuba —un fenómeno que yo llamo vaciamiento demográfico— no es nada menos que un desastre humanitario que sólo se ve en países en conflicto armado”, dijo.

Luis Robles , de 33 años, preso político en Cuba hasta octubre y ahora exiliado en España, dijo: “La situación para los cubanos de a pie es muy dura”.

“Es muy difícil porque no hay comida, ni medicinas, ni instituciones públicas que funcionen como deberían: hospitales, escuelas. Es un desastre”, dijo Robles.

Dijo que los cubanos que tienen acceso a dólares de familiares en el extranjero pueden sobrevivir.

“Pero es realmente insostenible para aquellos cubanos que viven con el miserable salario público”, dijo, refiriéndose a los empleados estatales, que ganan apenas unos pocos dólares al mes en moneda cubana.

Casi el 90% de la población cubana vive en extrema pobreza, y el 70% no come al menos una vez al día, según el Observatorio de Derechos Sociales, un centro de estudios que realizó un mes de encuestas el verano pasado. Para más del 70% de los cubanos, sus principales preocupaciones son la falta de alimentos y los constantes apagones, que pueden durar 18 horas o más al día en algunas regiones. El observatorio reveló que el 78% tiene intención de huir de la isla.

Los cubanos que han huido, así como otras personas en la isla que hablaron por teléfono, comentaron que la basura se acumula, enfermedades transmisibles como el chikunguña y el dengue se propagan, y muchos niños no asisten a la escuela. La disponibilidad de agua es intermitente, lo que a veces impide a los cubanos bañarse, lavar platos o usar el inodoro.

“Esto es existencial”, dijo Manuel Cuesta Morúa , activista de 62 años, desde La Habana. “Simplemente sobrevivimos día a día”.

Este mes, en la Asamblea Nacional de Cuba, algunos legisladores hablaron con franqueza sobre la gravedad de la situación, aunque existe oposición a expandir en gran medida el sector de las pequeñas empresas privadas.

“Hay una enorme escasez material en Cuba”, declaró el presidente Díaz-Canel en su discurso. “Debemos asumir la urgente necesidad de avanzar hacia la estabilidad macroeconómica… Sin eficiencia económica, la soberanía no es posible”.

La economía cubana se ha contraído un 15 % desde 2018, según Ricardo Torres Pérez , economista cubano de la American University en Washington. La inflación acumulada desde 2018 hasta noviembre se acerca al 450 %, afirmó. El peso cubano se ha desplomado, cotizando a unos 450 por dólar en el mercado negro, en comparación con los 30 de 2020.

“Podría decirse que es lo peor que puede pasar, pero también sabemos que puede empeorar”, dijo Torres Pérez, señalando el impacto de la caída de los envíos de crudo venezolano. “Si esos envíos siguen disminuyendo en las próximas semanas o meses, la situación será simplemente insostenible”.

El crudo venezolano cubre actualmente alrededor del 40% del petróleo que Cuba necesita importar, vital para las centrales eléctricas, el transporte y el sector de la pequeña empresa. Cuba produce una pequeña cantidad de su propio petróleo, y también recibe algo de crudo mexicano y ruso.

A medida que la producción petrolera venezolana se desplomó durante la última década bajo el liderazgo de Maduro, lo que trajo consigo una crisis económica, Venezuela redujo los envíos de petróleo a Cuba. La Habana también ha reducido con el paso de los años el número de médicos desplegados en Venezuela.

Pero lo que ha permanecido constante en Venezuela es el aparato de seguridad de Cuba, que se utiliza para aplastar levantamientos y detectar planes golpistas, dijeron ex funcionarios venezolanos y estadounidenses.

Andrés Izarra , ex ministro venezolano que rompió con el régimen y ahora vive en el exilio, recordó cómo los funcionarios de contrainteligencia cubanos vigilaban de cerca cualquier señal de disidencia.

“Con Maduro, los servicios de inteligencia cubanos se multiplicaron”, dijo. “Todos los cubanos te estarían espiando”.

Nicolás Maduro tachó este domingo de «piratería de corsarios» la confiscación de petroleros por parte de Estados Unidos, que hoy interceptó un tercer buque cerca del país, según medios, como parte de su despliegue militar en el mar Caribe.

El Nacional

En un mensaje en su canal de Telegram, Maduro habló en general y no se refirió a las dos confiscaciones efectuadas este fin de semana por Estados Unidos, que el sábado incautó un tanquero con bandera panameña que, según Washington, traficaba «crudo sancionado» dentro de la «flota fantasma» venezolana.

El líder chavista señaló que su país «tiene 25 semanas denunciando, enfrentando y derrotando una campaña de agresión que va desde el terrorismo psicológico hasta los corsarios que han asaltado petroleros».

Sin embargo, aseguró que están «preparados para acelerar la marcha de la revolución profunda», en alusión al movimiento y proyecto político del chavismo.

Buques interceptados a Venezuela

Estados Unidos interceptó este domingo a un tercer petrolero, cuyo estado es desconocido y no está claro aún si transportaba crudo venezolano, según confirmó un funcionario estadounidense citado por la cadena CNN.

Consultados por EFE, el Pentágono y la Guardia Costera refirieron todas las preguntas sobre la operación a la Casa Blanca, que de momento no ha corroborado los reportes sobre la acción en curso.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó el sábado sobre la confiscación del tanquero con bandera panameña Centuries, que según la Casa Blanca, se trataba de un buque con «bandera falsa» parte de «la flota fantasma venezolana para traficar petróleo robado y financiar el régimen narcoterrorista de Maduro».

La portavoz adjunta de la Administración, Anna Kelly, insistió en que el navío «transportaba petróleo de (la estatal venezolana) Pdvsa, empresa sancionada», ante los reportes de que el tanquero confiscado no forma parte de la lista de negra de Estados Unidos.

El pasado 10 de diciembre, Washington incautó el buque sancionado Skipper y confiscó el crudo que transportaba.

Días después, Trump anunció un bloqueo total a la entrada y salida de este país a buques petroleros sancionados por el Gobierno estadounidense, dentro de la presión que ejerce sobre el Gobierno de Maduro, al que Washington acusa de liderar una red de tráfico de drogas.

Caracas rechazó las dos primeras incautaciones como un «robo» e insiste en que ejercerá «todas las acciones correspondientes» contra los que tacha de actos de «piratería».

A diferencia de muchos ciclos occidentales centrados en diciembre, la festividad venezolana posee una duración significativa. El inicio formal se establece el 18 de noviembre, con la celebración del Día de la Virgen de Chiquinquirá (La Chinita) en el estado Zulia. Esta fecha marca el comienzo de las Noches de Gaitas o el Amanecer Gaitero en esa región.

El Nacional

Esta extensión prolongada cumple una función social crucial: maximizar el tiempo dedicado a la cohesión familiar y comunitaria. El ciclo culmina de manera estándar el 6 de enero, con la Epifanía o el Día de los Reyes Magos. Sin embargo, la tradición católica y los creyentes más rigurosos extienden la temporada hasta el 2 de febrero, Día de La Candelaria, para cumplir 40 días del nacimiento de Jesús.

Las madrugadas de la fe y el folclore

Las misas de aguinaldo representan una de las tradiciones religiosas más distintivas y queridas de Venezuela. Estas se celebran durante la novena, desde el 16 hasta el 24 de diciembre, caracterizándose por tener lugar en la madrugada.

Este rito devocional es posible gracias a un permiso especial otorgado por el papa León XIII. Dicho privilegio permitió la inclusión de los cantos populares, conocidos como aguinaldos, dentro de la liturgia católica durante estos nueve días. Esta fusión entre el canto popular y la misa refleja la alta permeabilidad de la Iglesia venezolana al folclore nacional.

Los aguinaldos son cantos de parranda navideña con ritmos propios de la cultura, y su incorporación acentúa el sentido de fiesta comunitaria. Durante estos servicios, los sacerdotes enfatizan la importancia de la preparación espiritual y la llegada de Cristo.

La gaita: himno no oficial de diciembre

La música es, posiblemente, el componente más vital y omnipresente de las navidades venezolanas. La alegría de la temporada se traduce en una variedad de cantos y bailes que abarcan diversos ritmos. La gaita zuliana es el género dominante y es considerada el «himno» no oficial de la época.

El inicio sonoro de la gaita en Zulia se ancla al 18 de noviembre, coincidiendo con la fiesta de La Chinita. Su instrumentación típica incluye el cuatro, el furro, la tambora y las maracas, impregnando de cohesión cultural a todo el país en diciembre.

Además de la gaita, los aguinaldos y las parrandas son géneros musicales amplios con ritmos propios de la cultura de celebración. La función social de las parrandas es fundamental, pues llenan las fiestas de reunión familiar, calor humano y solidaridad.

Patinatas y ritos de decoración

El pesebre, también conocido como nacimiento o Belén, y el árbol de Navidad, son los centros de la decoración hogareña. El pesebre es el foco de devoción y el centro narrativo de la Natividad, simbolizando la unión familiar y la humildad. En Venezuela se le atribuye una mayor «prestancia» histórica que al árbol.

El árbol de Navidad simboliza la «vida perenne», pero su popularización fue más tardía, ligada a la influencia estadounidense y la explotación petrolera desde los años 40. El hecho de que el pesebre conserve históricamente la primacía indica la prevalencia de la tradición religiosa sobre la mercantilización de la festividad.

Las patinatas navideñas son una tradición social única y famosa en casi todo el país. Consisten en el cierre de calles y avenidas para que niños y adultos patinen y disfruten de la música. Esta costumbre se popularizó en los años 40, adaptando la idea del patinaje al pavimento.

Existe un vínculo ritual importante, ya que las patinatas se asocian intrínsecamente a las Misas de Aguinaldo. Los niños y jóvenes salían a patinar ruidosamente en la madrugada, creando una «zona liminal» o de tiempo suspendido donde se relajan las reglas urbanas.

El cierre andino: la paradura del niño

En Los Andes venezolanos, el ciclo navideño se distingue por un fuerte enfoque en las tradiciones religiosas de clausura. El rito de cierre fundamental en esta región es la paradura del niño.

Este rito se lleva a cabo tras el 6 de enero y puede extenderse hasta principios de febrero. Consiste en levantar la figura del niño Jesús del pesebre, lo que marca el paso de la quietud del nacimiento al movimiento de la vida.

Durante la paradura, se reza un rosario y, si es una «paradura cantada», grupos musicales entonan cantos y versos. El ritual incluye una pequeña procesión del niño Jesús alrededor del hogar. Al finalizar, los anfitriones ofrecen vino y bizcochuelo a los asistentes.

En el oriente del país, persiste otro rito de origen ancestral: el baile del mono, que se celebra el 28 de diciembre. Este rito se remonta a la etnia chaima y coincide con el Día de los Inocentes, demostrando la persistencia de las raíces multiculturales. La complejidad de estas tradiciones, ricas en sabor, ritmo y fe, es lo que reafirma anualmente la identidad nacional venezolana.

La política exterior de Estados Unidos reconoce y está respondiendo a la agresión contra las democracias perpetrada por el socialismo del siglo XXI o castrochavismo con migraciones forzadas, narcotráfico, terrorismo, narcoestados, delincuencia transnacionalizada, trata de personas, penetración del crimen en la política, subversión, asesinatos y mucho más. Este cambio geopolítico ha convertido la liberación de los pueblos de VenezuelaCuba y Nicaragua en Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Por: Carlos Sánchez Berzain – Infobae

La agresión contra la seguridad nacional de Estados Unidos configura la “guerra híbrida” que tiene como elemento la “negación plausible” reconocida como la “capacidad de negar el conocimiento o la responsabilidad de cualquier acción condenable cometida por otros”, cuando quien lo niega es el autor mediato, intelectual o quien es el responsable de la acción. En este contexto, el seguimiento de todos los actos de agresión con migración forzada, narcotráfico, terrorismo y demás medios de guerra híbrida, conducen a las dictaduras de CubaVenezuelaNicaragua y sus satélites con participación de las dictaduras extrahemisféricas.

Este siglo que debió ser el de la “democracia plena en las Américas” resultó de la expansión de la dictadura de Cuba que estableció su modelo dictatorial en Venezuela con Chávez/Maduro, Nicaragua con Ortega/Murillo, Bolivia con Morales/Arce y Ecuador con Correa, pero además instaló gobiernos paradictatoriales en Argentina con los Kirchner, Brasil con Lula, México con López Obrador/Sheinbaum, Honduras con Castro, Chile con Boric, Colombia con Petro y más, regímenes con los que el discurso antiimperialista se convirtió en agresión de hecho contra Estados Unidos y las democracias de la región.

En Latinoamérica, en las dos últimas décadas del siglo pasado el crimen y el narcotráfico llegaron a financiar algunas campañas políticas y de esa manera influir en gobiernos que fueron identificados, señalados y procesados como “narcovinculados” como sucedió por ejemplo con el presidente Samper en Colombia. Pero con la expansión de la dictadura de Cuba que terminó asignándose el rótulo de “socialismo del siglo XXI”, el crimen y el narcotráfico suplantaron la política instalando narcoestados y carteles que detentan el poder y usurpan la libertad y la soberanía, es el “crimen usurpando el poder”.

El modelo dictatorial castrista en CubaVenezuelaNicaragua y Bolivia está fundado en narrativa de revolución antiimperialista y populista, concentración absoluta del poder, terrorismo de Estado, control indefinido del poder y garantía de impunidad. Este sistema ha establecido sus regímenes de delincuencia organizada transnacional.

La delincuencia organizada del denominado socialismo del siglo XXI es transnacional porque además de su carácter de red internacional, sus operaciones criminales están dirigidas y son perpetradas contra los países democráticos buscando su desestabilización, el deterioro de las condiciones de democracia y la creación de condiciones para su dominación y reemplazo con su sistema criminal/dictatorial. La guerra híbrida describe su metodología operativa.Los pueblos sometidos por el sistema narcoterrorista del socialismo del siglo XXI han luchado y luchan heroicamente por su libertad.

Cuba lo hace a costa de miles de muertos, fusilamientos, torturas, más de mil presos políticos en la actualidad y millones de exiliados que ya han tomado la figura de “diáspora”. Venezuela ha realizado reiterados intentos con movilizaciones, elecciones, mesas de diálogo internacionales, ofrendando vidas, sufriendo torturas, con más de ocho millones de exiliados. Nicaragua sufre las mismas condiciones con muertos, presos políticos, exiliados, desnacionalizados. Bolivia con “esperanza de transición” ha pasado por lo mismo y aún soporta presos y exiliados políticos.

El crimen organizado del socialismo del siglo XXI ha hecho de los países y territorios que controla bases abiertas a las dictaduras extrahemisféricas de ChinaRusia e Irán y organizaciones terroristas, con fines y actos de agresión. Practica el “terrorismo diplomático”, utiliza embajadas, inmunidades y privilegios para realizar y proteger crímenes. Asesina líderes en la política local y en el exilio, agrede a todas las democracias de las Américas sin excepción.

Este es el contexto en el que Estados Unidos defiende ahora su seguridad nacional y para lograrlo defiende también la de las democracias de las Américas, por lo que retoma la Doctrina Monroe con el Corolario Trump. En esta realidad objetiva se suman a la nueva política exterior estadounidense las democracias de la región que como ArgentinaParaguayPerúEcuadorBoliviaPanamáDominicanaCosta RicaEl Salvador, el presidente electo de Chile y más identifican a los grupos narcoterroristas que detentan el poder en VenezuelaCuba y Nicaragua.

La desigual lucha de los pueblos de VenezuelaCubaNicaragua por su libertad tiene ahora el respaldo del uso legítimo de la fuerza contra el narcoterrorismo que los oprime y su liberación es parte de la seguridad nacional de los Estados Unidos y de las democracias de las Américas.

En plena temporada navideña, las calles y hogares de muchos países hispanohablantes se llenan de melodías festivas que evocan el nacimiento de Jesús, las parrandas y la alegría decembrina. Dos términos que a menudo se usan indistintamente son villancico y aguinaldo, pero aunque comparten raíces comunes y celebran la Navidad, existen diferencias notables en su origen, temática y uso regional.

MFM

El villancico tiene su origen en la España medieval y renacentista. Proviene de «villano» (habitante de villa o campo), y originalmente era una canción popular profana que evolucionó hacia formas religiosas en los siglos XV y XVI. Hoy, según la Real Academia Española, se define como una «canción popular, principalmente de asunto religioso, que se canta en Navidad».

Clásicos como «Noche de Paz», «Los peces en el río» o «Campana sobre campana» son ejemplos universales: su contenido es eminentemente sagrado, centrado en el nacimiento del Niño Jesús, la Virgen María, los pastores o los Reyes Magos.

Por su parte, el aguinaldo musical es una evolución latinoamericana del villancico europeo, adaptada al folclore criollo. El término «aguinaldo» también significa regalo o propina navideña (de ahí que grupos de cantores pidieran «el aguinaldo» al visitar casas), y la canción se convirtió en el medio para solicitarlo.

En países como Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana y otros de Centroamérica, el aguinaldo es un género folclórico típico de diciembre.

La principal diferencia radica en la temática: mientras el villancico es estrictamente religioso, el aguinaldo mezcla lo sagrado con lo profano. Incluye referencias a las fiestas, la comida (hallacas, lechón), las bebidas, las parrandas y hasta el amor erótico, reflejando la alegría popular y cotidiana de la Navidad. En Venezuela, por ejemplo, se divide en aguinaldos religiosos y de parranda, acompañados de instrumentos como el cuatro, el furruco, maracas y tambores.

Expertos como el compositor dominicano Julio Alberto Hernández han señalado: «El villancico es una canción del folklore tradicional inspirado en el espíritu religioso popular de las navidades», mientras que «cuando abarca temas profanos se llama aguinaldo».

En Puerto Rico, el aguinaldo es más rural y estructurado (con décimas hexasílabas y sin coro fijo), frente al villancico más urbano y flexible. Canciones como «Mi burrito sabanero» (de Hugo Blanco) son consideradas aguinaldos en Venezuela, pero a menudo se clasifican como villancicos en otros contextos.

Aunque en España y algunos países se usa solo «villancico» para toda música navideña, en Latinoamérica el aguinaldo representa esa fusión cultural única: la devoción cristiana con el espíritu festivo y comunitario de las parrandas puerta a puerta.

Esta Navidad, ya sea cantando un villancico en la iglesia o un aguinaldo en una parranda, lo importante es que estas melodías unen generaciones y mantienen viva la tradición. ¡Felices fiestas!

Con la proximidad de las Fiestas, muchas personas deben decidir con quién compartir la Nochebuena y el Año Nuevo. Algunas intentan encontrar acuerdos para reunirse con la familia, mientras otras afrontan estas fechas sin compañía y experimentan una soledad no deseada que puede acentuar la tristeza e influir en el estado de ánimo.

Por: Silvia Pardo – Infobae

¿Por qué la soledad suele percibirse con mayor intensidad en esta época?

Patricia O’Donnell, psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA), indicó a Infobae que el clima festivo genera la fantasía de que todo es alegría, reuniones, regalos y felicidad, tema presente incluso en películas navideñas.

“Dos clásicos resultan muy ilustrativos: Ebenezer Scrooge (A Christmas Carol, de Charles Dickens) y El Grinch (Dr. Seuss). En ambos, la Navidad se vuelve insoportable porque reactiva carencias: calidez, amor, pertenencia y lazos importantes, así como antiguos sufrimientos, abandono, rechazo, marginación y soledad. La imagen de una Navidad rebosante de alegría y unión puede despertar sentimientos negativos, malestar por lo bueno que puede tener el otro que, a su vez, refuerza el aislamiento y el penar”, expresó la psiquiatra.

Y subrayó: “Ambos cuentos expresan la posibilidad de cambio a través de ser mirado y aceptado tal cual es cada uno, de perdonar y ser perdonado. Nadie está condenado a permanecer en su dolor. El espíritu navideño, más allá de lo religioso, reside en la unión, el amor, la generosidad y la gratitud, esta última antídoto para la envidia. Despierta una esperanza, nunca es demasiado tarde para cambiar y vivir una vida más plena y encontrar la vuelta para pasar lo mejor posible las fiestas con todos los afectos, recuerdos, etc., que contienen. La esperanza y la confianza en la existencia de la bondad ayudan a atravesar las grandes adversidades de la vida”, señaló la experta.

Gabriela Martínez Castro (MN 18627), licenciada en Psicología y directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA), explicó a Infobae que la soledad suele percibirse con mayor peso en Navidad y Fin de Año por una combinación de factores emocionales, sociales y simbólicos. “No se trata de una sensibilidad exagerada, sino de una reacción humana bastante común”, puntualizó.

Según Martínez Castro, una de las razones principales es la expectativa social muy alta asociada a estas Fiestas. “Abundan mensajes sobre familias unidas, amor, mesas repletas, risas y parejas felices. Cuando la realidad personal dista de ese ideal, la comparación duele más que en otros momentos del año”.

Los factores que producen tristeza

Las expertas señalaron que hay varias razones que intensifican los sentimientos de soledad, desamparo y dolor en las Fiestas.

“Un factor que incide son los rituales que marcan ausencias», señaló Martínez Castro. “La mesa, el brindis o el saludo de medianoche hacen más patente la falta de quienes ya no están por fallecimientos, separaciones, distancias o cambios en los vínculos. La ausencia se vuelve concreta y casi física”, destacó.

También influye el balance emocional. “El cierre del año, generalmente sin pedir permiso, invita a pensar en lo que no se logró, en lo que se perdió, en los vínculos que no prosperaron. Este balance, hecho en soledad, suele intensificar la sensación de falta. Durante el año hay rutinas, obligaciones y ruido. En las fiestas todo se detiene un poco y, en ese sentido, aparecen emociones que venían postergadas, como la soledad”, describió Martínez Castro.

Aclaró que la soledad no es solo ausencia de compañía. “Muchas personas se sienten solas incluso rodeadas de gente. Lo que pesa no es la falta de personas, sino la falta de conexión genuina y profunda, de sentirse elegido, visto o comprendido”.

Para O’Donnell, la soledad es una experiencia subjetiva; cada individuo puede sentirla aun rodeado de familia, amigos y seres queridos. “Si bien la soledad forma parte de la condición humana y es, en cierta medida, inevitable y necesaria, en ocasiones genera mucho sufrimiento. A veces, las pérdidas y la tristeza propias de estas fechas hacen que la soledad sea difícil de sobrellevar. El encuentro humano es irremplazable. En estos casos, fortalecer la amistad puede brindar sostén y alivio. Hay encuentros que interrumpen el aislamiento y generan entusiasmo”, señaló.

Martínez Castro agregó que existe el mandato de estar bien. “Hay una presión implícita por mostrarse feliz, por agradecer, por la sola razón de que es Navidad o Fin de Año. Cuando esa emoción no surge, aparecen la vergüenza y la culpa, lo que agrava la soledad”.

La especialista remarcó: “Estar solo en las Fiestas no significa que la vida esté vacía ni que siempre vaya a ser así. Muchas veces es una etapa, un duelo silencioso o un momento de transición”.

Cómo afrontar la soledad en las Fiestas

Las expertas brindaron las siguientes recomendaciones para pasar estas fiestas.

No exigirse felicidad ni cumplir rituales ajenos. “Estar solo no siempre significa rodearse de gente, sino sentirse acompañado de una manera que no duela. Por ejemplo, bajar las exigencias. No tenemos por qué forzarnos a sentir gratitud o felicidad ni cumplir rituales que no nos representan. Permitirse sentir lo que uno siente ya es un alivio importante”, sostuvo Martínez Castro.

Redefinir el ritual, no cancelarlo sino transformarlo. “Los rituales ayudan a dar sentido. Podemos crear uno propio, como una comida especial, encender una vela por lo que cerramos y otra por lo que deseamos, escribir una carta que no vamos a enviar o realizar una caminata nocturna consciente. No es huir de la fecha, es hacerla habitable”, dijo Martínez Castro.

Conectar, aunque sea en pequeño, también ayuda a sobrellevar la soledad en las Fiestas. “No se necesitan grandes reuniones. Un mensaje honesto a alguien, una videollamada breve, compartir algo simple como una receta, una canción o una foto. La conexión auténtica, aunque sea mínima, protege más que la cantidad”, expresó la psicóloga.

Apelar al arte, la música, la lectura y la poesía. “La cultura cumple un papel clave como bálsamo para la supervivencia psíquica, fundamental para atravesar tiempos difíciles. ¿Qué cuadro o lectura elegiríamos para rescatarnos de la sensación de soledad o promover un momento creativo?”, preguntó O´Donnell.

Cuidar el diálogo interno es fundamental para no dejarse vencer por la soledad. “Es frecuente pensar ‘debería estar mejor, hay algo mal en mí’. Pero se puede transformar por ‘estoy atravesando un momento, esto también pasará’. La autocompasión reduce la soledad interna, que es la más dura”, recomendó Martínez Castro.

Realizar actividades con sentido, no por obligación, puede aportar bienestar y serenidad. “Ayudar, cuidar un ser vivo, cocinar para alguien, escribir, acompañar a una mascota… Todo esto brinda sentido y calma mucho más que la mera distracción”, explicó Martínez Castro.

Experimentar otras vivencias también puede ser sanador, según O’Donnell. “Algunos viajan solos, con amigos o familiares, buscando una experiencia personal profunda propia del clima de estas fechas, reforzar lazos elegidos o acercarse más a la familia cercana, lo que se traduzca también en un cambio interno”.

La especialista concluyó: “El mejor árbol de Navidad que vi fue uno al lado de un contenedor de basura, armado por autores anónimos con residuos. Un triunfo de la estética y la belleza más allá de las posibilidades materiales. Esperanza de una mirada que otorgue valor y existencia para todos”.

Por su parte, Martínez Castrodestacó finalmente: “Sentirse solo no define el valor de las personas ni anticipa el futuro. Muchas personas están igual que nosotros, pero en silencio”.

La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó el sábado un petrolero vinculado a Venezuela que ahora está huyendo en el Mar Caribe, según tres funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato para discutir una operación delicada, días después de que el presidente Trump dijera que tomaría medidas enérgicas contra los buques sancionados involucrados en el comercio petrolero del país.

NY Times

El petrolero, llamado Bella 1, se dirigía a Venezuela para recoger petróleo y no transportaba carga, según uno de los funcionarios y datos de rastreo del buque. El petrolero ha estado sujeto a sanciones estadounidenses desde el año pasado por transportar petróleo iraní , que según las autoridades federales se vende para financiar el terrorismo.

Cuando las fuerzas estadounidenses se acercaron al Bella 1 a última hora del sábado, éste no enarbolaba una bandera nacional válida, dijeron los funcionarios, lo que lo convierte en un buque apátrida susceptible de ser abordado en el mar según el derecho internacional.

Las autoridades estadounidenses habían obtenido una orden de incautación de un magistrado federal, lo que les permitiría tomar posesión del buque, según dos de los funcionarios. La orden se había solicitado debido a la participación previa del Bella 1 en el comercio de petróleo iraní, no por sus vínculos con Venezuela.

Pero el barco no se dejó abordar y continuó navegando, según declaró uno de los oficiales. Un segundo oficial se refirió a la situación como una «persecución activa». La Guardia Costera había abordado con éxito otro petrolero el sábado , y Estados Unidos tomó posesión de un tercer petrolero el 10 de diciembre, que ahora navega hacia Texas.

Las acciones estadounidenses representaron una escalada significativa de la campaña de presión de Trump contra Nicolás Maduro. Esto ocurre luego de que Maduro ordenara a buques de la Armada venezolana acompañar a algunos petroleros que salen de su país, lo que aumenta la posibilidad de un enfrentamiento armado en el mar. El Bella 1 aún no había llegado a aguas venezolanas y no contaba con dicha escolta, según uno de los funcionarios y datos de seguimiento del buque.

Puedes leer la nota completa en NY Times

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