Armando Esteban Quito

El dictador cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que Cuba tiene la “capacidad y disposición para dialogar con el gobierno de Estados Unidos”, pero sostuvo que cualquier conversación debe darse sin presiones y en condiciones de igualdad y respeto.

Infobae

Las declaraciones se produjeron durante un discurso transmitido por la televisión estatal, en un contexto de presión económica de Washington sobre la isla tras el corte de los suministros petroleros desde Venezuela, histórico sostén del régimen cubano.

“Hemos dicho que tenemos capacidad y disposición para dialogar con el gobierno de Estados Unidos”, expresó Díaz-Canel en su mensaje televisado.

El líder del régimen cubano remarcó que cualquier proceso de diálogo debe excluir presiones externas. “El diálogo no puede ser bajo presiones”, afirmó, y agregó que “el diálogo tiene que ser en condiciones de igualdad, de respeto”.

Durante su intervención, Díaz-Canel también señaló que el régimen cubano denunciará cualquier intento de condicionar las conversaciones. “Y todo eso lo vamos a denunciar. Y sin miedo”, expresó.

“Nosotros sí tenemos la convicción de que nosotros tenemos que salir de nuestros problemas por nosotros mismos, con nuestro talento y con el coraje de los cubanos”, afirmó.

Horas antes del discurso de Díaz-Canel, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su administración inició negociaciones con los altos mandos del régimen cubano y afirmó que confía en alcanzar un acuerdo.

“Estamos hablando con las más altas esferas de Cuba. Veamos qué pasa”, declaró el presidente estadounidense. “Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba”, agregó.

Las declaraciones del mandatario estadounidense se produjeron tras la captura del dictador narco Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y el corte efectivo de los suministros petroleros desde Venezuela, principal sostén histórico del régimen cubano.

Trump enfatizó en reiteradas oportunidades que Cuba “no podrá sobrevivir” sin ese apoyo y la calificó como una “nación fallida” al borde del colapso.

La noche del sábado, el presidente estadounidense respondió a las advertencias de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, quien señaló que cortar el suministro de crudo a Cuba provocaría una crisis humanitaria.

“No tiene por qué haber una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrán a nosotros y querrían hacer un trato. Así que Cuba será libre nuevamente. Vendrán a nosotros y harán un trato”, dijo Trump.

En ese mismo contexto, circularon informaciones no confirmadas que indicaron que una delegación cubana, encabezada por el general Alejandro Castro Espín, habría mantenido reuniones en México con un alto funcionario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Según esas versiones, el objetivo de los encuentros habría sido explorar una salida negociada a la actual crisis bilateral y gestionar el eventual desbloqueo de 133 millones de dólares depositados en una cuenta bancaria vinculada a remesas de emigrantes cubanos. La delegación buscaría utilizar esos fondos para la compra de combustible.

“Están hablando de todo”, señaló una fuente consultada sobre el alcance de las conversaciones.

Entretanto, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado exigió al régimen cubano cesar inmediatamente sus acciones represivas.

“El régimen ilegítimo cubano debe cesar inmediatamente sus actos represivos de mandar a individuos para interferir en la labor diplomática del Encargado de Negocios Hammer”, señaló el organismo en su cuenta de X.

“Nuestros diplomáticos continuarán reuniéndose con el pueblo cubano, a pesar de las tácticas fallidas de intimidación del régimen”, añadió la Oficina.

Laura Fernández, candidata del Partido Pueblo Soberano, se convirtió en la nueva presidenta electa de Costa Rica tras imponerse con cerca del 50% de los votos en las elecciones celebradas este domingo.

Infobae

En segundo lugar quedó Álvaro Ramos, con poco más del 32% de los sufragios, mientras que el tercer puesto correspondió a Claudia Dobles, con alrededor del 4%, según el corte más reciente del conteo oficial.

En su primer discurso tras la victoria, la futura mandataria afirmó que “la Tercera República llega para cambiar ciertas reglas del juego político nacional”.

El pueblo costarricense exige acabar con la corrupción, exige acabar con la demagogia y con la ineficiencia del Estado”, remarcó. “Hemos dado ejemplo al mundo de cómo en paz y libertad las urnas electorales pueden engendrar y alimentar una auténtica revolución política”, expresó.

La jornada electoral estuvo marcada por un ambiente de alta expectativa en todo el país, con centros de votación activos desde primeras horas de la mañana y una participación constante de electores a lo largo del día.

En San José, Alajuela, Heredia y Cartago, así como en comunidades rurales, fronterizas y costeras, se registraron filas continuas, especialmente en las primeras horas de la mañana y en el tramo previo al cierre de las urnas.

Desde tempranas horas, el TSE hizo llamados reiterados a la ciudadanía para ejercer el voto de manera informada y recordó la prohibición de realizar propaganda política durante el día electoral.

Asimismo, el transporte público operó con normalidad en la mayor parte del territorio nacional, facilitando el traslado de votantes hacia los centros de votación, según informaron las autoridades.

El Tribunal Supremo de Elecciones indicó que el proceso se desarrolló con normalidad, sin incidentes de gravedad, y con un despliegue logístico y policial destinado a garantizar el orden público y la seguridad del material electoral. Las autoridades destacaron el comportamiento cívico de la ciudadanía y la eficiencia del sistema de transmisión de resultados preliminares.

Durante el día, el ambiente electoral también se trasladó a calles, comercios y espacios públicos, donde la votación y el futuro político del país marcaron buena parte de las conversaciones.

En redes sociales, miles de usuarios compartieron fotografías desde los centros de votación, mensajes de llamado al voto y opiniones sobre el desarrollo del proceso, reflejando un clima de participación activa y vigilancia ciudadana.

Tras el cierre de urnas, el país entró en una expectante espera por los primeros datos oficiales, con transmisiones especiales de los principales medios de comunicación y seguimiento constante a los informes del TSE. Conforme avanzó el escrutinio y se consolidó la ventaja de Laura Fernández, comenzaron a registrarse celebraciones en la sede del Partido Pueblo Soberano y mensajes de felicitación por parte de distintos sectores políticos y sociales.

El anuncio oficial se dio pasadas las 9 de la noche, cuando el flujo de información proveniente de las juntas receptoras permitió confirmar una diferencia clara a favor de Fernández.

La victoria de Fernández representa un hecho inédito para el Partido Pueblo Soberano, que logra por primera vez alcanzar la Presidencia de la República, tras una campaña centrada en el discurso de renovación política, eficiencia institucional y combate a la corrupción.

El Tribunal Supremo de Elecciones continuará actualizando los datos conforme avance el escrutinio y recordó que la declaratoria oficial de elección se realizará una vez concluido el conteo definitivo de votos. Costa Rica entra ahora en un período de transición política, previo a la toma de posesión presidencial prevista para el próximo 8 de mayo.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela denunció este sábado que el canal privado Venevisión fue sacado del sistema de televisión digital abierta (TDA) y satelital (FTA), dejando a «muchos usuarios» en el país, dijo, sin poder ver la cadena de televisión.

La Patilla

A través de una publicación en X, el SNTP explicó que el sistema TDA es implementado por la estatal Cantv, mientras que el FTA es manejado por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y que, sostuvo, «permiten mejor definición y la modernización de la TV nacional»

«Son mecanismos de prueba para migrar la televisión analógica a digital», añadió.

La organización gremial aseguró que con la «supresión de la señal de Venevisión en estos sistemas, especialmente del FTA, muchos usuarios en distintas regiones del país se quedaron sin ver el canal porque las empresas de cable que operan en esos lugares tomaban la señal de satélite».

Además, compartió un video en el que dos periodistas del canal informan a la audiencia que por motivos que desconocen, la señal de Venevisión no está presente en el sistema TDA y FTA.

El SNTP recordó que el pasado miércoles, Diosdado Cabello hizo referencia al canal privado, luego de la difusión que hicieron sobre las declaraciones de la líder opositora María Corina Machado, tras reunirse con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.

Cabello, en su programa de televisión semanal Con el mazo dando, leyó una carta de los llamados «patriotas cooperantes» que rezaba: «escúchame Venevisión, escucha ahí: Sin estridencia mediática, su figura se diluye. Sin titulares, simplemente desaparece», en referencia a la exdiputada.

La ONG Foro Penal confirmó este domingo 1 de febrero una nueva ola de excarcelaciones de presos políticos en Venezuela, que se suman a las anunciadas durante la mañana.

La Patilla

A través de múltiples publicaciones en su cuenta de X, la organización precisó que el grupo incluye a Willians Antonio Díaz Rolong, Omaira Josefina Salazar, Rodrigo Antonio Pérez Mejías, Guillermo De Jesús López, el Dr. Pedro Javier Fernández Rodríguez, Orangel Tabares y Blanca Elena Guerrero de Loaiza.

Foro Penal también compartió fotos y videos de los emotivos reencuentros de los expresos políticos con sus familiares, tras años y meses de detención arbitraria.

Estas nuevas liberaciones se suman a las confirmadas anteriormente, entre ellas la del defensor de derechos humanos y director de la ONG FundaRedes, Javier Tarazona; el abogado y dirigente de Vente Venezuela, Luis Guillermo Istúriz González; el agricultor Víctor Castillo; el profesor universitario y también dirigente de Vente Venezuela, Yandir Loggiodice; el italovenezolano Mauricio Giampaoli; Blanca Guerrero y José Castellanos, madre y hermano del periodista Omario Castellanos.

La audaz decisión del presidente Trump de llevar ante la justicia al narcodictador venezolano Nicolás Maduro es la primera prueba de su «Corolario Trump» a la Doctrina Monroe.

Por: Roger Noriega – Miami Herald

Su política hacia Venezuela pasará esa prueba cuando su equipo actúe rápidamente para comprometerse con las elecciones y elegir líderes legítimos que reconstruyan sus instituciones, economía, infraestructura y alianza con Estados Unidos.

Tras capturar a Maduro, el presidente actuó con prudencia al descartar la ocupación militar estadounidense de Venezuela, un país dos veces más grande que California, desestabilizado por líderes de regímenes traidores, narcoguerrillas, fuerzas de seguridad corruptas y agentes de regímenes hostiles. El secretario de Estado, Marco Rubio, lidera una triple estrategia de estabilización, recuperación y transición, «dirigiendo Venezuela» mediante la emisión de órdenes a la sucesora de Maduro, Delcy Rodríguez.

Rubio debe comprender que el único objetivo de Rodríguez y sus camaradas es aferrarse al poder. Y, cuanto más tiempo lo hagan, más probable será que recuperen el equilibrio, minarán las expectativas de cambio del pueblo venezolano y sembrarán resistencia a la influencia estadounidense, todo con peligrosas consecuencias.

Cuanto antes los responsables políticos estadounidenses definan un calendario claro para restablecer las instituciones democráticas y el estado de derecho, antes podrán los nuevos líderes trabajar con empresas estadounidenses para desbloquear miles de millones de dólares de ingresos petroleros y reconstruir la infraestructura del país.

Ya lo hemos hecho antes. Durante décadas, antes de que el corrupto Hugo Chávez secuestrara la democracia venezolana en 1998, las compañías petroleras estadounidenses contribuyeron a convertir al país en una potencia energética mundial, cuya producción de petróleo alcanzó un máximo de más de tres millones de barriles diarios en el año 2000. Chávez procedió a destituir a gerentes venezolanos competentes y a expulsar del mercado a la mayoría de los productores occidentales, y la producción se desplomó a 500.000 barriles en 2020.

Los costos de extraer el denso y sulfuroso petróleo de Venezuela son prohibitivos, especialmente con precios que rondan los 60 dólares por barril. Veinticinco años de abandono han agravado los inmensos costos de restaurar la infraestructura petrolera del país: la rehabilitación de pozos, oleoductos, depósitos de almacenamiento, terminales, refinerías, etc.

La comercialización de cualquiera de los vastos recursos naturales de Venezuela- petróleo, gas natural, oro y otros minerales-requiere inversiones masivas a largo plazo que no son financiables sin garantías irrefutables de que las instituciones soberanas del país, el estado de derecho, el respeto a los contratos y la seguridad interna son estables e irreversibles. En la Venezuela actual, eso significa elecciones.

Venezuela no es Libia ni Irak. Su pueblo nunca ha estado dividido por la religión ni gobernado por caudillos. Antes de que esa nación sudamericana fuera hundida por un régimen criminal hace 25 años, el éxito de Venezuela fue gestionado por líderes e instituciones democráticas. Hoy, las tareas de restablecer el orden público, desmantelar los instrumentos de represión, desintoxicar a las fuerzas de seguridad, reemplazar a funcionarios implacables y, sí, celebrar elecciones, deben transferirse de forma firme y segura a venezolanos creíbles y comprometidos con el cambio.

Los tecnócratas venezolanos, en colaboración con la Premio Nobel de la Paz y principal candidata presidencial, María Corina Machado, han elaborado planes detallados para reconstruir un aliado de Estados Unidos respetuoso de la ley y con libre mercado. Rubio y su equipo deberían instalar tecnócratas experimentados y respetados en instituciones clave-empezando por los bancos multilaterales de desarrollo con sede en Washington y, gradualmente, dentro de las burocracias con sede en Caracas, otorgándoles el mandato y los medios para reformar las instituciones y organizar elecciones nacionales.

Al comprometerse con una transición democrática este año, Trump daría un paso esencial para aprovechar la riqueza petrolera del país, así como los lucrativos contratos para reconstruir una economía en ruinas. Además, debería colaborar con socios globales para rastrear y confiscar medio billón de dólares saqueados al pueblo venezolano por compinches del régimen criminal.

En un momento de polarización partidista en muchos temas, Trump puede lograr una victoria indiscutible en política exterior para el «Corolario Trump»: empoderar a los venezolanos para reconstruir su nación, restablecer una asociación mutuamente beneficiosa con el pueblo estadounidense y fortalecer la influencia de Estados Unidos en nuestro vecindario.

Esta columna es testigo de preguntas para las cuales todavía no hay respuesta, como por ejemplo cuán pronto será el retorno a la democracia. Después de la captura de Maduro un ambiente de esperanza surgió acompañado por una gran duda, la falta de un cronograma claro para llegar al final del camino, que no es otra cosa que la devolución de la soberanía plena al pueblo venezolano. EEUU todavía tiene la palabra y mucho que decir, ya que la realidad del día de hoy muestra que se fue el dictador pero se mantiene la dictadura, y no se han iniciado acciones que han figurado en todos los procesos exitosos de transición a la democracia.

Por: Ricardo Israel – Infobae

Desde otro punto de vista, con la modernización en el sector del petróleo se ha iniciado una perestroika, pero todavía no se aprecia una glasnost. Y, por cierto, Delcy no es ninguna Gorbachov.

La presidenta encargada anunció una amnistía general y el cierre de la cárcel del Helicoide, pero ¿es eso suficiente? ¿Incluye a todos, sin discriminación?, de partida, los muchos militares que han sido excluidos de cualquier beneficio en el pasado. Según Foro Penal 310 personas han sido excarceladas desde la caída de Maduro, aunque “persisten más de 700 personas con restricciones arbitrarias de su libertad”. ¿Cuál es la letra chica de este anuncio?, que se presenta como acto de clemencia y no como corresponde, de restitución de derechos fundamentales, ya que la mayoría de los condenados lo fueron por ejercer derechos garantizados, no solo en tratados internacionales sino también en la ley venezolana, por lo que esta historia tuvo complicidad de jueces.

Todo indica que la transición se inició, pero el miedo se mantiene y no va a haber una sensación de tranquilidad mientras se mantengan, no solo Diosdado Cabello y Padrino López en posiciones que les permitan seguir amenazando, sino también Tarek William Saab, el símbolo mismo de la injusticia, uso de la tortura y la persecución a inocentes desde su cargo de fiscal general, ratificado en enero por Maduro.

Más allá de las promesas de las autoridades estadounidenses y de una mención a la democracia en una tercera etapa, sin un cronograma ni especificaciones, sigue vigente la pregunta de ¿qué viene después de Maduro?, ya que se supone que Delcy Rodríguez es solo una etapa. Al mismo tiempo, siguen las dudas en torno a ¿qué hacer? y ¿qué esperar? de una situación donde todavía no se ve fractura ni arriba (generales) ni abajo (tropa) en las FF. AA. como tampoco se aprecia una movilización popular del nivel que siquiera preocupe a las estructuras dictatoriales, toda vez que en transición se debiera ver novedades en ambos niveles, para que todos entiendan que efectivamente avanzamos hacia una democracia y no algo que dice serlo, pero no lo es.

De ahí la mención al fiscal general como símbolo de que su remoción mostraría que el fin de la impunidad es un objetivo alcanzable, y cuando el presidente Trump enfatiza la obediencia que ha mostrado Delcy Rodríguez en el tema del petróleo, se entiende que si para Cabello y Padrino López todavía hay que esperar, Tarek William Saab es un objetivo posible para una modificación en el ambiente de temor y miedo que todavía se mantiene, y sin esa remoción, simplemente no se siente todavía el cambio a nivel de la vida cotidiana, ya que una simple opinión aún podría llevar a la cárcel a quien la emite.

Por cierto, la oposición democrática tiene mucho que decir, y todavía le faltan propuestas y acciones concretas, estando pendiente el ¿qué hacer? para darle un empujón o al menos un empujoncito a quienes siguen gobernando, sobre todo, si el compromiso de EE. UU. podría perder fuerza, no por falta de voluntad de la Casa Blanca, sino por un proceso que la obligue a concentrarse en lo que sin duda es hoy su foco principal, cual lo es la elección de medio término este noviembre 2026. De ahí la necesidad que la oposición democrática tenga en Venezuela y en Washington una presencia tal, que quede claro que son desde el 29-7 el legítimo gobierno y que también lo serán apenas haya elecciones. Por ello, creo que sigue vigente el título de lo que escribí en estas páginas en agosto del 2024, que en Venezuela el único lujo que no puede permitirse la oposición es la irrelevancia, más que una opinión personal es lo que han tenido en común todas las experiencias exitosas de transición, es decir, la oposición democrática como actor relevante y reconocido como tal por todos, dentro y fuera del país, incluso aquellas donde se convivió con el antiguo régimen durante años, como ocurrió en España con quienes provenían del franquismo, en Chile con el general Pinochet como comandante en jefe del ejército, o en Sudáfrica con ex autoridades del apartheid.

La captura de Maduro fue una demostración que EE. UU. hablaba en serio y que había un cambio notorio de Biden a Trump. También lo fue la imposición a los hermanos Rodríguez de una completa modificación de la política petrolera, donde los hechos superan a las palabras de justificación esgrimidas desde el chavismo. Sin embargo, salvo generalidades acerca de un futuro probable o posible, cercano o lejano, no se ve la misma claridad en torno a la transición.

Al ser chileno, en lo personal siento mucho orgullo por la exitosa transición que vivió Chile, donde lo más relevante fue llegar a acuerdos en los hechos, ya que no se firmó nada en ninguna parte en torno a lo que dividía al país, es decir democracia en lo político y el mercado en lo económico, proceso donde los enemigos de ayer se transformaron no necesariamente en amigos, sino que en democracia pasaron a ser solo adversarios.

Me molesta la hipocresía de quienes entonces criticaron ese proceso de diálogo, probablemente semejante a los que ahora critican a EE. UU., pero los venezolanos, dentro y fuera del país saben que hoy Venezuela es un lugar incomparablemente mejor que el 2 de enero, pero todavía está pendiente caminar mejor y más rápido hacia la democracia. De partida, tal como lo han representado las dudas de algunas conocidas petroleras, sobre la estabilidad que puede ofrecer la Casa Blanca a inversionistas a los que se pide invertir un mínimo de US$100 mil millones de dólares, siendo la verdad, que esa seguridad solo la puede ofrecer un país que viva en democracia, por lo que Washington debiera promover que desde ya exista una conversación sobre el largo plazo con quienes triunfaron el 29-7, como también estos ganarse ese lugar, mediante la presión que sea necesaria, desde el momento que está en juego el futuro del país.

La experiencia de las transiciones exitosas, distintas una de la otra, tal como lo es la de Venezuela, con el rol inédito de una lideresa no electa, pero con un sitial especial como es el caso de María Corina Machado (MCM). Nada ha cambiado el hecho que sigue existiendo un triunfo en las urnas al cual simplemente se le robó la elección, pero que no tiene poder alguno, ya que las condiciones no han permitido movilizaciones en la calle que preocupen a los detentadores del gobierno.

Al igual que en las experiencias exitosas se necesita también golpes de efecto que convenzan a militares, jueces y otros sectores que han sido cómplices de una dictadura que es cívico-militar. Se necesita en forma urgente el retorno de los exiliados, en forma masiva en el caso de los políticos como también que se permitan manifestaciones pacíficas y un acceso a los medios de comunicación que posibiliten que su palabra sea conocida por todos los venezolanos, como también que se legitime el espacio público como lugar de intercambio de ideas y de alternativas, para que así en su futuro regreso MCM pueda ser recibida quizás por un millón de personas en Caracas, dando el punto de partida a una gira nacional. Además, se necesita que se reúna con los hermanos Rodríguez en Miraflores u otro lugar simbólico, para iniciar un proceso de diálogo y conversación en igualdad de condiciones.

Todo ello puede lograrlo EE. UU. ya que Venezuela está en transición, pero el problema es que se nota poco y en algunos casos, demasiado poco, por lo que se requieren actos que sean testimonio que la dictadura ya no puede seguir reprimiendo y que si lo hace va a tener un costo, tal como ocurrió con Maduro que no quiso prestar atención a todas las oportunidades que se le ofrecieron para una salida que simplemente rechazó con desdén y pasos de baile. Por ello, se necesita que los Tarek William Saab salgan de la escena, idealmente detenidos y procesados, lo que por cierto no va a ocurrir, pero es perfectamente factible que sea removido de su posición, y sea reemplazado por algún jurista connotado, de impecable trayectoria, hombre o mujer, que le dé garantías a todos que se actuará con justicia y que nadie será perseguido por sus ideas. Por cierto, esta persona no puede ser alguien que en el pasado ejerció función parecida, que, aunque se convirtiera posteriormente en disidente, en el ejercicio de ese poder cometió injusticias similares.

En lo personal, no me preocupa que EE. UU. imponga decisiones de este tipo, equivalentes a lo que ha hecho exitosamente con el petróleo, ya que debo repetir lo que he dicho y escrito desde el mismo 3 de enero, que mi preocupación no es que EE. UU. se involucre más, sino menos, que pierda interés, mientras no exista un calendario e itinerario de un tránsito seguro hacia la democracia. Mi preocupación mayor es que la Casa Blanca se concentre en la difícil elección de medio término, la que como casi todas las elecciones en democracia, se va a decidir por temáticas internas como la economía, y no por lo que ocurra en Caracas.

Deseo que se actúe rápido por un doble motivo, primero, más de alguna decisión se tomó para no repetir las malas experiencias de Irak y Afganistán, pero esa comparación parte de un error, a la vez grosero y fatal, ya que esos países no tenían tradición democrática alguna a diferencia de la muy decente de Venezuela, antes que los propios venezolanos eligieran a Chávez. La segunda es la más importante, que la Casa Blanca pierda interés para concentrarse exclusivamente en la próxima elección, toda vez que una de las leyes cuasi “científicas” más rigurosamente cumplidas en EE. UU., es que acercándose las elecciones no existe otro tema o preocupación en Washington que ganarlas, y hasta las intervenciones en el extranjero tienen que adaptarse.

Además, si pierden los republicanos desde el momento que el presidente Trump no puede ir a la reelección, se convierte en un “pato cojo”, expresión que describe la pérdida de influencia, sobre todo de alguien que en forma notoria ha dominado el escenario político. Si todo el interés se concentra en la elección presidencial siguiente, ello incluye a los hoy probables candidatos, el vicepresidente Vance a la presidencia, pero también Marco Rubio, hoy, posible candidato a vicepresidente, a no ser que las encuestas impulsen una candidatura propia en las primarias. Y en ese escenario, sin duda alguna Venezuela pierde la centralidad que hoy tiene, donde instituciones claves del Estado como el Departamento de Estado, el Pentágono o la CIA tienen un interés que no es habitual.

Además, en periodo electoral Washington es un animal especialmente infiel, ya que todo se condiciona al día de elecciones, por lo que los cambios de opinión son frecuentes, y más de algún aliado que parecía especial lo ha sufrido, existiendo al respecto casos muy estudiados como Vietnam o Afganistán. En días recientes ha afectado, una vez más a los kurdos en Siria, después del acercamiento que ha existido entre EE. UU. y el nuevo gobierno de (ex) yihadistas que derrocaron al dictador Bashar al-Asad.

Por lo demás, dada la polarización existente, esta preocupación tiene una base real, toda vez que, si ganan los demócratas la Cámara de Representantes, al estar controlado hoy ese partido por su facción más izquierdista, con toda seguridad se presentará una acusación constitucional, un juicio político a Trump, lo que sin duda tendrá repercusiones en el interés que hoy se le presta a Venezuela.

Por ello, se corre contra el tiempo y se debe hacer lo posible para que EE. UU. tome decisiones que idealmente sean irreversibles para marcar el camino hacia la democracia. Por algo en EE. UU. se inventó la conocida expresión que se puede caminar y comer goma de mascar al mismo tiempo, es decir, petróleo y democracia juntos, uno al lado del otro, y no uno en vez del otro como tampoco uno después del otro.

Además, EE. UU. debe convencerse de que quienes continúan en el poder no operan con códigos políticos sino con los de una mafia, y así engañaron una y otra vez a demócratas venezolanos como también lo hicieron con la administración Biden, experiencia que no se debe repetir, la de dejarlos ganar tiempo, ya que así se fortalecen, al actuar ni siquiera como lo aconsejaba Maquiavelo, sino con los códigos del Padrino cinematográfico.

Biden lo engañaron en Barbados y quizás la facción de los hermanos Rodríguez puede estar buscando repetir la experiencia, pensando que Washington se va a conformar, que solo le interesaría el petróleo y si estira la conversación lo suficiente, Trump y los republicanos van a estar tan preocupados por la política interna, que se olvidarían de imponer la democracia. Recordemos que, Biden y González, su encargado para Latinoamérica, quien ayudara al chavismo desde su puesto en la Casa Blanca, creyeron que se podía armonizar el petróleo con la democracia, y a cambio del regreso de empresas como Chevrón, la liberación de los narco-sobrinos y del testaferro de Maduro pidieron que la elección fuera limpia, y le respondieron con la prohibición de MCM por lo que en definitiva se burlaron de él, sin consecuencias para los hechores.

Para que a Trump y Rubio no les ocurra lo mismo se corre contra el tiempo, y la oposición democrática no puede quedarse debajo de trenes en movimiento que pasan solo una vez. Hace pocos días, MCM se reunió con Rubio y de ahí la importancia y la necesidad de una mayor presencia de la oposición democrática en las decisiones que se tomen y presionar a EE. UU. para que haga lo que tiene que hacer, o si no, existe un riesgo real que la atención para decisiones urgentes sea secuestrada por un calendario electoral que hoy parece cuesta arriba.

Sin duda Trump y Rubio entienden que negocian con una mafia, y que los Rodríguez quieren ganar tiempo, y si han sido obedientes en el tema del petróleo no lo han sido en las señales que han estado presente en todos los procesos exitosos de democratización, incluyendo aquellos igualmente o aún más difíciles que Venezuela. El anuncio de la amnistía ha sido bien recibido, a pesar de que hasta el momento más que liberación de presos, ha habido solo excarcelación, ya que abundan prohibiciones y restricciones, tal como pasó con el yerno de Edmundo González. Todo indica que los Rodríguez podrían estar convencidos que solo hay que satisfacer el tema del petróleo y ganar tiempo, ya que esa narrativa que se habría construido una especie de “sociedad” entre ellos y Washington no solo es falsa, sino que alimenta todo tipo de acusaciones y teorías conspirativas de muchos odiadores de EE. UU., incluyendo aquellos que allí viven.

Lo que es cierto es que los éxitos en las intervenciones condujeron a la democracia como Panamá en 1989 son minoritarios, toda vez que la mayoría de ellas en el periodo de existencia de la Doctrina Monroe han fracasado, en la medida que no condujeron a democracia alguna. Para que no se repitan ejemplos negativos, hay que tener presente no solo a EE. UU. sino también el abundante historial y diversidad de la experiencia de transición a la democracia en Latinoamérica y en el resto del mundo. Es desafortunado que en la oposición democrática no ha figurado este tema con la prominencia e importancia debida, al igual que se ha carecido de algo que ha estado presente en otras experiencias que en definitiva lograron llegar a la democracia, cual lo es la autocrítica.

No ha pasado un mes todavía desde la captura de Maduro, pero preocupa que algo similar le esté pasando a EE. UU., cuando no está tan claro lo que se debe y lo que no se debe hacer, a pesar de lo que se sabe de casos como ChileBrasilArgentinaEspañaEuropa del Este y un largo etcétera. El propio EE. UU. tuvo éxito después de ocupar militarmente a Alemania y Japón, donde el general McArthur permitió que sobreviviera la figura del emperador bajo cuyo nombre se atacó Pearl Harbour, pero nunca existió dudas que nada debía interponerse en el camino a la democracia. Lo mismo debe quedar claro para que en Venezuela no se intente ningún engendro.

La democracia no es una flor que brote espontáneamente como parece haberlo creído equivocadamente EE. UU. en Irak y Afganistán, con las consecuencias negativas que obligaron a retiros humillantes. No basta con la voluntad, sino que se necesita de ciertas condiciones, siendo, por lo tanto, un proceso y en Venezuela hay demasiados años de dictadura, que necesitan que se siga pateando el tablero, dando señales concretas que no hay retroceso en el objetivo democrático. A riesgo de cansar, insisto en que debe hacerse, antes que todo se concentre en la elección estadounidense de noviembre. Una de esas señales es sacar de su puesto actual a aquel cuyo solo nombre rememora los peores abusos del chavismo, como lo es el fiscal general Tarek William Saab.

Existen opiniones que en Washington parecen creer que la apertura y liberalización económica genera por sí sola democracia, pero casos como ChinaVietnam y otros contradicen absolutamente esta posición, además, que tanto EE. UU. como la oposición democrática debieran tener cuidado con aquellas privatizaciones que podrían favorecer a los amigos del régimen, ya que tanto Pinochet en Chile como Putin en Rusia entregaron empresas públicas usando sesgo político como criterio de adjudicación, y los sandinistas tuvieron su propia piñata nicaragüense.

También me suscita alarma que se desnaturalice la reciente designación de una experimentada diplomática, aparentemente para informar lo que se hace en Venezuela que por lo ocurrido en Irak puede ser también una señal de progresivo distanciamiento de la primera línea de la política estadounidense, al aparecer un intermediario, tal como algo así tuvo lugar con el nombramiento de un embajador en Irak el 2003. Importante es que la oposición democrática haga lo que no hizo bien en el pasado, intentar entender mejor el funcionamiento de la política estadounidense, interpretando las señales que se dan, para así no quedar afuera. Además, hace falta más política en quienes ganaron la elección del 29-7 y no permitir que se olvide que son el gobierno legítimo. Es necesario hacer lo que no se hizo a partir de ese día, y marcar esa presencia para neutralizar a quienes todavía apoyan al régimen, por ejemplo, jueces, militares, policías, responsables del sistema electoral.

Washington debe darse cuenta que el único lenguaje que entiende el chavismo sea la facción A, B o C es el del poder, y, por lo tanto, debe utilizarlo en relación con aquella democratización, que todavía no se ve o se la estima demasiado lejana. De partida, obligando a que los hermanos Rodríguez reciban personalmente a MCM y a Edmundo González para iniciar un proceso de negociación donde se les respete como ganadores de la elección y, por lo tanto, portadores de la decisión soberana del pueblo. Ese solo hecho, además de que los ganadores actúen en todo lugar como tales, puede producir un antes y después que efectivamente se transita hacia elecciones limpias. No solo deben recibirlos y negociar, sino que se debe responsabilizarlos por su seguridad, para que puedan hacer política sin el temor de sufrir un atentado.

Que el fiscal general sea reemplazado por un/a verdadero/a jurista es un paso necesario y urgente, ya que con Maduro se dio un golpe de efecto contra la mafia, y ahora, se necesita uno a favor de la democracia, sobre todo, cuando los colectivos se pasean con sus armas generando miedo, como si nada hubiese cambiado, además que se mantienen restricciones que impiden la libertad de prensa.

Si no se dan esos pasos, puede surgir un engendro, una mantención de la dictadura bajo otro esquema o nombre, la propia popularidad de MCM puede evaporarse en nombre de una pretendida “tranquilidad” o “nueva normalidad”, y la tercera etapa de Rubio puede licuarse o simplemente no concretarse tal como ha pasado en otros casos, y donde el castrochavismo ha marcado tendencia. Y no digan que no puede pasar, ya que ha pasado en otros lugares, por lo que no debe repetirse lo de quienes dijeron que nunca Venezuela sería otra Cuba.

La oposición democrática debe ser más activa como también EE. UU. debe dar un golpe de efecto, Hay que cuidar el proceso y también cuidar a quien merece la confianza de la mayoría de los venezolanos como MCM, y no hay duda, que la situación actual desperfila su liderazgo, en la medida que afecta el contrato ético que ella adquirió con el pueblo, algo tan escaso como lo fue Mandela en Sudáfrica, sin cuyo concurso providencial no hubiese sido lo mismo. A través de Trump, hoy EE. UU. tiene todas las cartas, pero al parecer Delcy Rodríguez proyecta la imagen de no darse por aludida que puede ser encarcelada tanto como recibir amnistía y protección. Al parecer a Trump las declaraciones le importan menos que las acciones, pero creo que ha habido demasiada permisividad con el doble discurso de los Rodríguez, demasiada comprensión que deben dejar satisfecha a su base, por lo demás, cada vez más menguante según las encuestas.

Como conclusión, en relación con las transiciones exitosas, lo que falta todavía es la hoja de ruta hacia la democracia y los plazos, por tentativos que sean, ya que no se llegará a la meta si no se avanza desde el primer día en democratización, lo que a veces cuesta entender en un país como EE. UU. que ha sido bendecido por la ausencia de tiranías en su territorio.

@israelzipper

Máster y PhD en Ciencia Política (U. de Essex), Licenciado en Derecho (U. de Barcelona), Abogado (U. de Chile), excandidato presidencial (Chile, 2013)

En Venezuela permanecen detenidos en distintas cárceles y centros de tortura al menos 195 militares considerados presos políticos. Entre ellos figuran seis generales, 16 coroneles, 14 comandantes, ocho mayores, 21 capitanes, 33 tenientes y 85 sargentos pertenecientes a la Guardia Nacional Bolivariana, el Ejército y la Aviación, además de 12 oficiales de la Armada.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

A estas cifras se suman los militares que, desde 2014, han sido sometidos a medidas cautelares, como presentaciones periódicas ante tribunales o arresto domiciliario, y aquellos que fallecieron antes de recuperar su libertad, tras procesos judiciales marcados por denuncias de irregularidades y expedientes manipulados.

Organizaciones especializadas en el seguimiento de estos casos, así como la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU, advierten que el número de uniformados detenidos por motivos políticos responde a un patrón sistemático. Numerosas fuentes aseguran que los cuerpos de inteligencia habrían fabricado más de 60 supuestas conspiraciones con el objetivo de depurar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

He aquí los 195 nombres de militares presos políticos, según su rango y componente.

Doce oficiales de la Armada

Son once en su totalidad los oficiales de la Armada que están detenidos por causas políticas:

Capitán de Fragata Carlos Alí Piña Bastidas.

Los cinco tenientes de Navío: Rigoberto Pinzón Palencia, José Noriega Manrique, Héctor Jesús Coronel, Yendry Arguello Rodríguez y Jefferson Jhosue Díaz Mendoza.

Tres tenientes de Fragata: TF Daesger Germán Hernández Alvarenga, Nelson Zabaleta Fernández Ángel Barrios Fuenmayor.

El Alférez de Navío Hebert Alfonso Cambero Sequea.

Los dos sargentos: SM3 Eddie José Valladares Cáceres y S2 Roberto Andrés Rondón Restrepo.

Seis generales

Un divisionario y cinco generales de Brigada, continúan privados de libertad en Venezuela, acusados de participar en diversas operaciones. Las detenciones se distribuyen de manera equitativa entre los tres componentes militares: Ejército, Aviación y Guardia Nacional.

En el Ejército siguen bajo custodia el general de Brigada Oswaldo José Bracho y el general de División Tomás Enrique Martínez Macías. Este último es padre del capitán Tomás Martínez Chico, excarcelado el 27 de enero de 2025; ambos fueron señalados en la llamada Operación Brazalete Blanco.

En el componente Aviación permanecen recluidos los generales de Brigada Miguel Carmelo Sisco Mora y Jackson Gutiérrez Strubinger, también implicados en investigaciones militares.

La lista se completa con dos generales de Brigada de la Guardia Nacional: Ramón Lozada Saavedra, quien se encuentra gravemente enfermo y bajo atención médica en el Hospital Militar de Caracas, y Héctor Armando Hernández Da Costa, detenido desde el 2018.

Los coroneles

Por el Ejército hay cinco coroneles: Carlos Jesús Sánchez Vásquez, Carlos Ulises Hernández Rojas, Jhony Rafael Mejías Laya, José Lozano Mogollón; y Diego Bautista Espín Trini, quien era director del Liceo Militar Jáuregui (Limijau) de La Grita, Táchira y fue detenido por resguardar las actas y material de votación del 28 de julio 20204, de los 10 centros electorales que coordinaba.

De la Aviación hay tres coroneles: Miguel Castillo Cedeño, Eddy Jordán Azabache y José Alberto Trejo Castillo.

Por la Guardia Nacional ocho coroneles: Juan Francisco Rodríguez Dos Ramos, Pedro Javier Zambrano Hernández, José Romel Acevedo Montañez, Oswaldo Valentín García Palomo, Ramón Alí Peñalver Vásquez, Oscar Rafael Pérez Romero, José de Jesús Gámez Bustamante y Pedro Milano Rincones.

Los comandantes

Por los componentes del Ejército, Aviación y GNB hay 14 tenientes coroneles que son los siguientes:

Once por el Ejército: Igbert José Marín Chaparro, Deibis Esteban Mota Marrero, Víctor Eduardo Soto Méndez, Edgar Josué Carrillo Camacho, Freddy Alberto Mogollón Rojas, Ovidio Andrés Carrasco Mosqueda, Durvis Enrique Melián Vargas, Guillermo Enrique César Siero, Manuel Alejandro Oria Arteaga, Jholmar Josué Cárdenas Camacho y Juan Carlos Peña Palmentieri, quien ya cumplió su condena en septiembre 2025 y en noviembre lo trasladaron a una cárcel desconocida.

Por la Aviación, el único teniente coronel es Félix Enrique Jiménez, mientras que son dos por la GNB: Pedro Luis Garrido Guillén y José Torrealba Carrasco.

Mayores

Los oficiales con rango de mayor son ocho:

Cuatro por el Ejército: Guillermo Henry César Siero, Niuma Rafael Sequera Gómez, Jhonathan Mendoza Suárez y la única mujer del grupo Diana Desireé Victora Justo.

Aviación: Adrián Leonardo De Gouveia de Sosa, detenido en el 2018, cumplió 5 años de cárcel, pero un mes después lo vuelven a detener y en 2024 lo involucran en la Operación Gedeón.

Guardia Nacional son tres: Francisco José Luna Martínez, Carlos Rosario y Juan Carlos Marrufo Capozzi, cuya esposa María Auxiliadora Delgado Tabosky es hermana de Osman Alexis Delgado Tabosky, señalado como autor intelectual del Caso Drones.

Los 21 capitanes

Son nueve por el Ejército: Carlos Arturo Rosario Pimentel, Javier Moreno, Alfredo Saba Peña Díaz, Javier Romero Briceño, Willians Andrés Rivas Jiménez, Juan Luis Gutiérrez Aranguren, Rocío del Valle Fernández Hernández perteneciente a la etnia Puinave Baré, Anyelo Julio Heredia Gervacio de la Operación Brazalete Blanco.

Además, Carlos Anthony Peña Medina, detenido en Barinas en diciembre 2024; sus padres Gloria María Medina Plaza y Carlos Julio Peña Chacón, así como su esposa Carla Álvarez, a través de un video reclaman libertad para el joven oficial quien tiene una hija de 9 años.

Hay tres capitanes de la Aviación Militar: Ronald Marrero Lozano, Robert Jiménez Ladera y Marcos Daniel Bello Corona.

Son nueve por la GNB: Juan Carlos Caguaripano Scott, Dimas Omar Murillo Rubio, Leonard Eligio Briceño Vivas, Renny Adelso Olivares Moreno, Franklin Antonio Leal Mendoza, Eliant Felipe César Caraballo, Antonio José Sequea Torres, Jesús Manuel Ramos López; y Erickson Alexander Chaya Barrueta, cuya esposa, cuñado y cuñada también están detenidos.

Tenientes

Entre tenientes y primeros tenientes suman 33:

Por el Ejército 22: Wladimir (Ej) Rafael Escalona Gutiérrez, Franklin Alfredo Caldera Martínez, Marcos David Insignare García, Karen Nayarit Gómez Gutiérrez, José Gregorio Montiel García, Johan José González, Alberto José Salazar Cabañas, Oswaldo José Gutiérrez Guevara,

Jefferson Gabriel García Dos Ramos, Pedro Jiménez Luis, Raúl Eduardo Manzanilla Almao, Jairo Rafael Bethermyt Carrillo, Hugo Rainier Aparicio Cabeza, Carla Yancelis Antón Farías, Eduardo José Pérez Amaya, José Ángel Barreno Cordones, Junior de Jesús Silva Herrera, Luis Manuel Paiva Soto, Víctor Parra.

También el 1TT (Ej) Carlos Eduardo Lozada Saavedra, sobrino del general Ramón Lozada; ambos están presos. Reinaldo Enrique Finol del llamado Caso espía gringo Matthew John Heath. Y Johana Del Carmen Bermúdez, quien recién graduada, el 2 de agosto 2024, es detenida por funcionarios de la DGCIM, relacionándola al caso del coronel Diego Espín Trini.

Seis por la Aviación: Juan Carlos Franco Moreno, Junior de Jesús Silva Herrera, Henry Javier Salazar Moncada, Carlos Eduardo León Núñez, Kelvis José Chacón Reyes y Anyi Andreina Azuaje Fernández.

Cinco por la Guardia Nacional: Richard Rafael Alemán Castellano, tiene a dos hermanas y un cuñado presos; Rubén Darío Fernández Figuera, Alexander Navarro Pinto, Edgar Salas Pinilla y Rafael Antonio Villafranca López.

Los 85 Sargentos

En el Ejército hay 31 en total: dos SM2 Jairo Elí Villegas Moreno y Noel Ricardo Romero Lugo. Tres SM3: Álvaro Martín Mestra Valecillos, Jesús Alberto Colmenares Gallardo y Wilmer Oswaldo Salinas Sánchez.

Los 20 Sargentos de Primera (S1): Abraham Josué Molina Valera, Víctor Alfonzo Perozo Durán, Francisco Javier Pacheco Pérez, Nelson Enrique Santiago Valecillos, Yusimar Elisneth Montilla Ortega, José Rafael Blanco Volcán, Nelson Enrique Santiago Valecillos, Cristian Gregorio Estrada Estrada, Yurimar del Valle Rengel González, Rubén Augusto Bermúdez Oviedo.

También los S1 Darwin Antonio Solís Benítez, Juan Francisco Díaz Castillo, Javier Rafael Peña, Feydi Rafael Montero, Alexander Chávez Mogollón, Anthony José Reyes, Jecson Enrique Losada Matute, Carlos Enrique Conde Hurtado, Damián Mora y José Rafael Blanco Volcán.

Como seis Sargento Segundo (S2): Iriannis Valentina Mujica de Montesinos, Anderson José Pinto Tovar, Tony Adonis Guevara Bravo, Estewins Andrés Rojas Tapia, José Moreno Peñaloza y José Ruíz Delgado.

Tres en la Aviación: dos S1 Juan Carlos Venturi Escobar y Ángel Orlando Perdomo Hurtado; y el S2 Gabriel Alejandro Jordán Padrón.

En la Guardia Nacional: de la Tropa Profesional, hay 51 sargentos en total, divididos así:

25 Sargento Segundo (S2): Samaira del Valle Romero Armario, Jeremy Jesús González López, Gustavo Enrique Álvaro Granadillo, Ricardo David Fonseca Mosquera, Wolfang González Carrasco, Ronaldo Jesús Romero Aguinagalde, Roberto

Catalino Romero Pérez, Andrés Alfonso Paredes Soler, Jhite Thubal Hernández Palma, Yeicer Moisés Montero Mujica, Luis Alfredo Lobo Medina, Luis Heraldo Oviedo Piña, Asdrúbal Gabriel Chirinos López.

Se le suma S2 Nomar Salcedo Méndez, Heber Glok Vásquez, Kevin Manuel Charly Ramírez, Luis Alberto Peña Arteaga, Edgar Jesús Díaz Vivenes, Hugo Alexander Carrillo Santana, José Daniel González Hospedales, Miguel Salazar Polanco, Ánderson Daniel Farnetano Yamboos, Jonathan Franco Quiñones, Leandro Omar Chirinos Parra y Tony Adonis Guevara Bravo.

Quince en el rango de Sargento Primero (S1): José Enrique Rico Arrieta, Rawuy José Rosales Faría, Luis Alfredo Milanés Chirinos, Yordanis Camacaro González, Carlos Enrique Rivero Martínez, Víctor Ignacio Rodríguez Romero, Junior José Ojeda Alvarado, Ederson Roberto Rumi Mogollón, Jackson Leiner Taquiva Becerra, José Manuel Mendoza González, Juan Acosta Isea, Miguel Ángel Plaza Méndez, Rafael Enrique Castro Sandoval, Juan Nahir Zambrano Arias y Víctor Perozo

Seis Sargento Mayor de Tercera (SM3): Luis Alexander Bandres Figueroa, Edixon Darwin Morillo Mujica, Geomar Martínez Natera, Evan Antonio Rincón Piñero, Daniel Zambrano Arias y Yofre Javier Castro Alviarez.

Dos Sargento Mayor de Segunda (SM2): Adelis Pastor Rosales Perosa y Oneiver José Paredes.

Dos Sargento Mayor de Primera (SM1): José Alexander Sanguino Escalante y Juan Carlos Monasterios Venegas.

Un Sargento Ayudante: Rubén Darío López Sánchez, detenido por la Operación Guerra de los Puentes, del 23 de febrero 2019. Estaba adscrito al comando de Zona Táchira GNB, pasó a Cúcuta en apoyo a Juan Guaidó. Condenado a 5 años y ocho meses por abandonó de servicio, sustracción de objetos pertenecientes a la FANB y deserción.

Dos en el rango de Sargento Supervisor (SS): Jesús Villafañe Montilla y Leonardo Antonio Carrillo Primera.

María Corina Machado, líder venezolana y Premio Nobel de la Paz, compartió sus definiciones sobre el periodo de transición en Venezuela, el rol de la presión internacional de Estados Unidos y la actual situación interna bajo la gestión de Delcy Rodríguez al frente del régimen chavista. En una entrevista concedida al programa Face The Nation, emitido este domingo por CBS News, Machado remarcó el papel crucial de la comunidad internacional para lograr la tan ansiada libertad de Venezuela.

Infobae

“En nombre del pueblo venezolano, nuestra gratitud hacia el pueblo estadounidense es enorme, especialmente hacia el presidente Trump, el secretario de Estado y los líderes del Congreso”, expresó Machado, quien enfatizó que la presión internacional se mantiene firme tras la captura del dictador Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. “Todo lo que está haciendo Delcy Rodríguez actualmente es porque cumple instrucciones que recibe de Estados Unidos, y se están dando pasos importantes”. Añadió que la señal del gobierno estadounidense ha sido clara y que ya se perciben resultados tanto en las acciones del régimen como en el ánimo de la sociedad venezolana.

Consultada sobre si mantiene contactos con la administración de Rodríguez, respondió: “No, no directamente”. No obstante, recordó que, tras la contundente victoria opositora en las elecciones de 2024, ofreció al chavismo un acuerdo para una transición negociada, pero “ellos se negaron y respondieron con una oleada represiva”. “Hay miles de presos políticos, y hasta ahora no se ha demostrado ninguna disposición real a detener esa crueldad”, afirmó. Según Machado, el cambio solo comenzó a percibirse a partir del 3 de enero, cuando —dijo— el régimen recibió un mensaje contundente que les obliga a reconsiderar su postura frente a la imposibilidad de frenar la transición.

En cuanto a la situación de los presos políticos, relató que “al primero de enero había más de 1.000 presos políticos” y que actualmente quedan más de 700. En ese sentido, sostuvo que algunos, como los tres policías de la Policía Metropolitana, llevan “veintitrés años en prisión”. “Las madres de muchos de estos inocentes han permanecido en vigilia durante más de veintitrés días y noches”. Insistió en que hay un empoderamiento social creciente, y que el pueblo venezolano se fortalece en la confianza de que el proceso llevará a un gobierno legítimo.

Machado insistió en que la transición debe incluir elecciones democráticas reales: “Lo que queremos, por lo que el pueblo venezolano ha luchado y sacrificado, coincide con el deseo del gobierno de Estados Unidos y el presidente Trump”, afirmó. Sin embargo, advirtió que el proceso es complejo: “Esta es una estructura criminal que se ha entrelazado con enemigos de Occidente: RusiaIránChinaCuba, organizaciones terroristas, carteles, guerrilla; todo en asociación con el régimen de Maduro y Delcy Rodríguez”. Subrayó la necesidad de desmantelar esa estructura bajo control y, en el menor plazo, llegar a una elección que permita “un poder legítimo: Asamblea Nacional, gobernadores, alcaldes y, por supuesto, presidente”.

Respecto a la privatización del sector petrolero aprobada por la Asamblea Nacional, fue clara: “No reconozco a la Asamblea Nacional como poder legítimo. No ha sido reconocida ni por el pueblo venezolano ni por el gobierno de Estados Unidos”. Consideró que las reformas impulsadas por esa institución carecen de legalidad, aunque expresó que reflejan cierta dirección positiva respecto al futuro que desea la sociedad. “No queremos socialismo, ni que el Estado sea dueño de todos los centros de producción. Queremos propiedad privada, pero eso exige Estado de derecho y garantías a largo plazo para la inversión extranjera y local”. Añadió que lo esencial es el talento profesional, el cual tuvo que dejar el país: “Casi un tercio de la población emigró; ¿cómo van a regresar los ingenieros mientras quienes los expulsaron sigan en el poder?”.

Sobre el levantamiento parcial de sanciones anunciado por el presidente Trump, Machado interpretó estas medidas como “señales hacia el régimen”, señalando que el regreso de venezolanos y extranjeros solo será posible en un contexto de libertad y seguridad. “El régimen sabe que ningún ciudadano volvería a un país controlado aún por Maduro y el cartel”, afirmó. Reiteró su confianza en el compromiso del presidente estadounidense, subrayando la importancia de avanzar sin posibilidad de regresar al pasado.

Consultada acerca de su seguridad ante un eventual retorno a Venezuela, sostuvo: “Si me hubieran capturado antes de salir, probablemente habría desaparecido o algo peor. Ahora, no creo que se atrevan a matarme por la presencia y presión de Estados Unidos”. Explicó que el vínculo entre el liderazgo opositor y la gente es profundo y que, a pesar de los riesgos, la presión internacional actúa como freno ante represalias.

“No sé qué posibilidades tendría de moverme dentro de Venezuela, sin duda tendrían mucho miedo, porque el régimen conoce la conexión, la íntima conexión que tenemos, ya sabes, el pueblo venezolano y los líderes que ganaron las elecciones, el gobierno legítimo”, apuntó.

Machado también cuestionó la legitimidad de la actual Asamblea Nacional chavista, recordando que fue excluida de los comicios porque “Maduro tenía miedo de enfrentarse a mí y pensó que Edmundo González, por ser desconocido, no suponía una amenaza”. “En menos de tres meses logramos que todo el país lo apoyara porque esto es una lucha por la libertad”, manifestó. Aludió, además, al deseo de retorno de la diáspora venezolana: “Nuestros compatriotas, dondequiera que estén, quieren volver a un país con futuro y democracia. Para eso necesitamos un cronograma de transición seguro y preciso”.

Sobre su posible papel en el futuro político venezolano, declaró: “Seré presidenta cuando llegue el momento. Pero eso debe decidirlo el pueblo venezolano en elecciones”. Remarcó que la única fuente de poder legítimo es la voz popular, y que el proceso solo será válido si hay participación ciudadana.

En relación con Donald Trump y la dedicatoria del Nobel de la Paz, detalló en CBS News: “Esto tiene que ver con la justicia y el interés superior de nuestro país. Los venezolanos agradecemos lo que ha hecho y confiamos en lo que está por venir”. Sostuvo que el respaldo estadounidense resulta crucial para desarticular la estructura criminal que afecta tanto a Venezuela como a la región.

Machado proyectó que el cambio democrático en Venezuela impactaría de manera profunda en Latinoamérica y el hemisferio occidental. Señaló que la liberación de Venezuela tendría un efecto dominó sobre regímenes autoritarios vecinos y sobre el equilibrio regional, con consecuencias directas para la seguridad y la política en el continente.

Lo bueno del amor de los padres es que es incondicional. Las mamás y los papás aman a sus hijos por lo que son; peculiaridades, defectos, verrugas y todo. Pero en lugar de ver esto como algo bueno, como un poderoso instinto que protege a los niños del daño y une a las familias a lo largo de generaciones, los ideólogos transgénero lo ven como un problema.

Por: Joanna Williams – Spiked

Estos activistas odian cuando los padres amorosos cuestionan la idea de que su hermoso hijo nació de alguna manera en el cuerpo equivocado y ahora necesita un nuevo nombre, pronombres y ropa. Se enojan cuando una mamá y un papá preguntan por qué su hija perfectamente sana debería inscribirse en medicamentos y cirugía de por vida. Habiendo creado el mito del niño transgénero, los activistas ahora están librando una guerra en su nombre contra padres y familias.

El argumento de que los padres son una amenaza para los niños transgénero se hace con tanta frecuencia que corre el riesgo de ser aceptado como sentido común. Los activistas señalan encuestas que pretenden mostrar que las personas LGBT sufren regularmente abusos por parte de sus padres (sin cuestionar por qué se encargó tal investigación en primer lugar o cómo se define ‘abuso’). El columnista de The Guardian Owen Jones considera que la «falta de afirmación» de los padres sobre la identidad de sus hijos transgénero es una forma de abuso. Si las mamás y los papás no toman la palabra de sus hijos al pie de la letra cuando se llaman a sí mismos trans, si prefieren esperar y ver si un niño persiste en su nueva identidad, los descarta como abusadores de niños. Los padres reales, con experiencia real de niños con confusión de género, podrían considerar que esa espera está motivada por el amor. Pero no Jones. Está feliz de decirles que están equivocados y que ‘las vidas de innumerables niños LGBTQ+ han sido arruinadas por sus padres’.

Las escuelas parecen compartir la opinión de los activistas de que los padres son un problema para los niños transgénero. De hecho, no es raro que las escuelas permitan que los niños cambien de sexo en la escuela sin el conocimiento de sus padres. Los maestros pueden incluso usar dos nombres para un niño, un nombre de pila con los padres y un nombre nuevo en el salón de clases.

Esta semana, una columnista del New York Times criticó los intentos de los defensores de los derechos de los padres estadounidenses de garantizar que las escuelas informen a las familias sobre los cambios en las identidades de género de sus hijos. «Las víctimas más inmediatas de tal [movimiento]», escribió, «son los niños trans». que carecen de familias que los apoyen y que corren el riesgo de perder un lugar donde puedan ser ellos mismos con seguridad fuera de sus hogares’. Para la desacreditada organización benéfica británica Mermaids, este impulso por el secreto se extendió al envío de fajas para los senos a las niñas sin el conocimiento de sus padres.

Los ideólogos de género ven a todos los padres, no solo a los padres de niños transgénero, como un problema. Se oponen a que las mamás y los papás hagan preguntas sobre lo que se les enseña a los niños sobre la identidad de género en las clases de sexo y relaciones. Se sabe que los grupos de campaña brindan recursos que enseñan a los niños a cuestionar su identidad de género. Pero a pesar de las promesas del gobierno del Reino Unido de hacer que el plan de estudios sea más transparente, los padres aún informan que se les impide ver los materiales que usan las escuelas. Mientras tanto, los padres que protestan contra las drag queens que les leen cuentos a los niños pequeños son tildados de ‘extrema derecha’ y ‘teóricos de la conspiración’.

Esta cruzada contra los padres, que se libra en nombre de los niños transgénero, erosiona la distinción entre la edad adulta y la niñez. Los padres son tratados como niños, considerados necesitados de disciplina y reeducación, mientras que los niños son tratados como adultos autónomos, capaces de tomar decisiones que cambian la vida. De esta manera, lo que comienza con un deseo declarado de proteger a los niños trans se transforma rápidamente en una guerra total contra las familias.

En otros lugares, se nos dice que debemos evitar ‘ fetichizar [la] familia automáticamente ‘ y que las familias representan una amenaza para los niños. Como explica la autora Sophie Lewis en su libro, Abolir la familia : “La familia es donde ocurre la mayor parte de las violaciones en esta Tierra, y la mayor parte de los asesinatos. Nadie es más probable que robe, intimide, chantajee, manipule o golpee, o inflija toques no deseados, que la familia.’ Desde esta perspectiva implacablemente sombría, el amor de los padres no es más que ‘un contrato de mierda que pretende ser una necesidad biológica’.

Con la unidad familiar biológica presentada como una fuente de abuso, se despeja el camino para que otros adultos, especialmente aquellos con puntos de vista más alineados con los activistas transgénero, llenen el vacío. Para los adultos, esto podría significar rechazar a los parientes en favor de una ‘familia’ compuesta por amigos al azar. Pero para los niños, significa cambiar el amor incondicional de los padres por funcionarios estatales con una agenda. El New York Times destaca un folleto hecho por un maestro en una escuela en Wisconsin, que dice: ‘Si tus padres no aceptan tu identidad, ahora soy tu mamá’. El folleto es horriblemente contundente y comprensiblemente ha provocado indignación. Pero el mensaje más amplio se les repite a los niños todos los días, a saber, que los padres que no se alinean con el pensamiento trans más reciente deben ser rechazados. Esto está abriendo una brecha entre padres e hijos.

Un mensaje tácito quedó resonando tras el operativo de captura del dictador Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero en Caracas. Se trató de una estafa que el régimen chino quiere ocultar y cuya génesis se remonta al 22 de abril de 2014. Ese día la dictadura conducida por Maduro firmó con pompa la compra del sistema de radares de fabricación china que alejaría de los cielos venezolanos cualquier amenaza externa. En aquel momento se trató de la adquisición de los primeros 26 radares y puestos de mando que fueron actualizándose desde entonces.

Por: Laureano Pérez Izquierdo – Infobae

Beijing prometió seguridad absoluta para el espacio aéreo del régimen caribeño: le aseguró a sus contrapartes bolivarianos que el sistema JYL-1, cuenta con un radar tridimensional de 320 kilómetros de alcance, una cota de detección de 25.000 metros y que funciona en bandas E y F válido para la detección de aviones militares. Por otro lado, los JY11B son radares transportables de gran movilidad para vigilancia de baja altitud, con escaneo mecánico y que funciona también en las bandas E y F pero con un alcance de 210 km. y un techo de detección de 12.000 metros.

El régimen chino -y los militares del Ejército de Liberación del Pueblo- fueron más allá en sus promesas: dijeron que esos sistemas de última tecnología permitirían detectar aviones de quinta generación como lo son los F-35 y F-22 norteamericanos. Nada de eso ocurrió. La operación militar de enero expuso las limitaciones de los sistemas de defensa importados por Venezuela para defender al dictador.

En particular, el fracaso de la tecnología suministrada por China -y el abandono de Rusia- durante la misión de los Delta Force en Caracas generó dudas sobre la eficacia de estos productos en situaciones de combate real. Brindan en Taiwán.

Analistas internacionales indicaron que tras la exitosa operación, gobiernos que en un principio se vieron “maravillados” por la tecnología prometida por Beijing comenzaron a revisar la fiabilidad de sus propias defensas de origen chino. “Queda por ver cómo la operación de Estados Unidos afectará las ventas chinas de radares y otros sistemas de defensa”, dijo Micah McCartney corresponsal de Newsweek en Taipei y experto en asuntos chinos.

El asalto, catalogado como Operación Absolute Resolve, implicó el despliegue de 150 aviones estadounidenses y el uso de ataques electrónicos e interferencias no cinéticas para neutralizar las defensas aéreas venezolanas y capturar a Maduro y su esposa, Cilia Flores, en un complejo fortificado en Caracas. Posteriormente, ambos fueron extraditados hacia Estados Unidos acusados de conspirar para importar cocaína al país. Narcos, sin eufemismos.

La adquisición de tecnología militar de origen chino y rusa no fue menor. Venezuela había invertido alrededor de USD 2.000 millones en misiles antiaéreos rusos S-300, que incluían radares de apoyo y sistemas de comunicaciones integrados con el radar chino JY-27A. Además, Moscú suministró baterías Pantsir-S1, diseñadas para neutralizar drones y helicópteros. Ninguno de los sistemas —ni los S-300 ni los Pantsir-S1— llegó a disparar. En tanto, el radar JY-27A, vendido por China Electronics Technology Group Corp., fue promocionado como una solución capaz de detectar aeronaves furtivas a distancias de casi 400 kilómetros. Beijing lo describía como móvil, resistente a la guerra electrónica y fiable para la vigilancia y el guiado de largo alcance. Sin embargo, estos sistemas no lograron identificar los aviones estadounidenses, lo que permitió que helicópteros con fuerzas especiales llegaran hasta la capital venezolana sin oposición.

Este revés no fue el primero para la tecnología aérea china. En mayo de 2025, durante el conflicto de cuatro días entre India y Pakistán, las defensas antiaéreas basadas en sistemas chinos desplegadas por Pakistán tampoco impidieron los bombardeos indios sobre múltiples objetivos. Analistas señalaron que la incapacidad de estos misiles chinos para proteger el espacio aéreo pakistaní afectó la imagen de fiabilidad de las exportaciones armamentísticas de China: “El resultado fue una mala imagen para la credibilidad de los productos de defensa de Beijing”, especificaron a Reuters.

La pérdida de eficacia de los radares y de misiles importados resultó especialmente embarazosa para los proveedores extranjeros y dejó en evidencia la desconexión entre la propaganda tecnológica y el rendimiento en situaciones reales de combate. Así lo expresó el general retirado Yu Tsung-chi, ex presidente del Political Warfare College de la Universidad Nacional de Defensa de Taiwán, al afirmar que “un sistema que parece moderno sobre el papel y se muestra intimidante en la propaganda, se desmorona bajo las exigencias de un combate real”.

El viceministro de Defensa de Taiwán, Hsu Szu-chien, habló durante una audiencia legislativa y dijo que el ataque de los Estados Unidos demostró que las armas y el equipo estadounidenses siguen siendo “inigualables”. También remarcó que las defensas chinas debían actualizarse. ¿Están obsoletas o Beijing no cumplió lo firmado? ¿O ambas cosas? Según la agencia Reuters, Michael Sobolik, investigador principal del Hudson Institute con sede en Estados Unidos, sintetizó una preocupación que se repite entre muchos gobiernos, sobre todo de América Latina: “Cualquier nación del mundo que cuente con equipo de defensa chino está revisando sus sistemas y preguntándose cuán seguros son realmente”, dijo.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top