Treinta exjefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos, integrantes del Grupo IDEA (Iniciativa Democrática de España y las Américas), emitieron una declaración pública en la que expresan profunda preocupación por la situación en Venezuela tras los eventos de enero y exigen medidas concretas para avanzar hacia una verdadera transición democrática.
MFM
El comunicado, difundido este miércoles a través de las cuentas oficiales del grupo en redes sociales y su sitio web (idea-democratica.org), condena la continuación de prácticas represivas pese al cambio de liderazgo tras la operación militar estadounidense del 3 de enero de 2026, que derivó en la captura y extracción del país del entonces presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Según el pronunciamiento, aunque se han producido liberaciones condicionales de aproximadamente 7.700 personas, más de 500 presos políticos permanecen detenidos, lo que evidencia —a juicio de los firmantes— una “estabilización sin libertad” impulsada por la administración encabezada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
“La cúpula actual utiliza la recuperación de ingresos petroleros como instrumento para ganar tiempo y postergar el cambio político genuino que reclama la mayoría del pueblo venezolano”, señala el documento, que advierte sobre el riesgo de una “justicia selectiva” y la falta de reformas estructurales en el sistema judicial y electoral.
Entre los firmantes destacan figuras como Álvaro Uribe Vélez (Colombia), Jeanine Áñez (Bolivia), José María Aznar, Mariano Rajoy (España), Mauricio Macri (Argentina), Iván Duque (Colombia) y Felipe Calderón (México), entre otros exmandatarios de orientación conservadora y demócrata.
El Grupo IDEA insta a la comunidad internacional —incluidos gobiernos, organismos multilaterales y la propia administración estadounidense— a priorizar:
- La liberación incondicional de todos los presos políticos restantes.
- La derogación de leyes consideradas represivas.
- Garantías para un proceso electoral libre, transparente y verificable.
- Reformas judiciales que aseguren independencia y fin a la impunidad.
El pronunciamiento llega en un momento de delicado equilibrio político en Venezuela, donde la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha impulsado programas de “convivencia y paz” mientras mantiene retórica de soberanía frente a la influencia externa, al tiempo que enfrenta presiones para acelerar cambios estructurales.
Desde el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses llevaron a cabo bombardeos selectivos contra instalaciones militares en Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira, seguido de la captura de Maduro, el país vive una fase de transición compleja marcada por tensiones internas, reapertura parcial del sector petrolero y debates sobre el alcance de la soberanía nacional.
El Grupo IDEA, que agrupa a más de 30 exlíderes iberoamericanos defensores de la alternancia democrática, reitera que “solo con democracia plena y cese definitivo de la represión será posible alcanzar una estabilización duradera y legítima en Venezuela”.