El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que designará a Antifa como una “gran organización terrorista”. A través de un mensaje en Truth Social, el mandatario calificó al movimiento como “un desastre radical de izquierda, peligroso y enfermo” y señaló que recomendará investigar a quienes lo financien “de acuerdo con los más altos estándares legales”.
La decisión se produce días después del asesinato del activista conservador Charlie Kirk, ocurrido el pasado 10 de septiembre, hecho que funcionarios de la Casa Blanca han vinculado a sectores de la izquierda radical. El asesor presidencial Stephen Miller aseguró que la administración busca desmantelar lo que considera “un vasto movimiento de terrorismo doméstico” asociado con la violencia política.
Qué es Antifa
Antifa es la abreviatura de “antifascistas” y funciona como un término para describir a colectivos de extrema izquierda sin estructura centralizada. Se caracterizan por organizarse en células locales y coordinarse de manera informal, principalmente durante protestas contra supremacistas blancos, neonazis o grupos de ultraderecha. Entre sus métodos está el enfrentamiento directo en manifestaciones, el bloqueo de actos políticos y la difusión de campañas en línea.
Los orígenes de este movimiento moderno se remontan a la década de 1980 en Estados Unidos, inspirado en grupos europeos que surgieron para contrarrestar el crecimiento de organizaciones neonazis. Aunque carece de jerarquía, quienes se identifican con Antifa comparten una ideología anticapitalista y antifascista. Sus miembros suelen vestir de negro en protestas, una táctica conocida como “black bloc”, utilizada para dificultar la identificación por parte de las autoridades.
El anuncio de Trump enfrenta obstáculos jurídicos. Estados Unidos no cuenta con un mecanismo legal para designar a grupos nacionales como organizaciones terroristas, ya que la legislación vigente solo prevé esa categoría para entidades extranjeras. Además, en 2020 el entonces director del FBI, Christopher Wray, declaró ante el Congreso que “Antifa es una ideología, no una organización”, lo que complica su inclusión en cualquier lista oficial de terrorismo.
El marco legal actual sí permite a las agencias de seguridad investigar y procesar actos de violencia cometidos por individuos o colectivos internos, pero no existe un registro oficial de grupos terroristas domésticos. Esto significa que, en caso de avanzar, la iniciativa de Trump abriría un debate sobre la interpretación de las leyes antiterroristas.
El anuncio fue respaldado por legisladores republicanos. El senador Bill Cassidy, de Luisiana, sostuvo que “Antifa aprovechó un movimiento de quejas legítimas para promover violencia y anarquía, trabajando contra la justicia para todos”. Recordó además que junto a Ted Cruz presentó en 2019 una resolución en el Senado para condenar los actos violentos de este movimiento y pedir que se les tratara como organización terrorista, aunque esa propuesta no prosperó.
Trump ya había señalado a Antifa en el pasado como responsable de distintos episodios de violencia política. Durante su primer mandato, lo acusó de promover disturbios en protestas contra el racismo policial y de participar en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Ninguna de estas acusaciones derivó en una designación formal.
Por ahora, la Casa Blanca no ha detallado cómo implementará la medida ni cuáles serían las consecuencias legales para quienes sean identificados como miembros o financiadores de Antifa.
Expertos legales advierten que un intento de catalogar a un movimiento descentralizado como organización terrorista podría enfrentar impugnaciones judiciales y abrir un nuevo debate sobre los límites del poder ejecutivo frente a la libertad de asociación.
Jimmy Kimmel Live!estará fuera del aire «indefinidamente» después de que ABC lo sacara de la programación debido a los comentarios del presentador homónimo sobre la muerte de Charlie Kirk .
El miércoles, la cadena anunció que la serie de comedia nocturna dejará de emitirse a partir del programa del 17 de septiembre después de que Kimmel, quien anteriormente se había expresado abiertamente sobre cuestiones políticas, hiciera referencia al asesinato de Kirk durante un monólogo en el programa.
“Hemos tocado fondo durante el fin de semana con la banda MAGA intentando desesperadamente caracterizar a este chico que asesinó a Charlie Kirk como algo más que uno de ellos y haciendo todo lo posible para sacarle puntos políticos”, dijo Kimmel durante el monólogo, que ahora ha sido criticado por personas como el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, Brandon Carr.
En una aparición reciente en The Benny Show del YouTuber Benny Johnson , Carr dijo que podía ver «un camino a seguir» hacia una suspensión u otras acciones punitivas para Kimmel, ABC o Walt Disney Corporation, que es la empresa matriz de ABC.
“[Esto] parece ser una acción de Jimmy Kimmel para dar juego a la narrativa de que se trataba de alguna manera de una persona con motivaciones republicanas o MAGA”, le dijo Carr a Johnson en un episodio publicado en YouTube el 17 de septiembre.
Carr continuó: «Lo que la gente no entiende es que las emisoras […] tienen una licencia otorgada por nosotros en la FCC, y eso conlleva la obligación de operar en beneficio del interés público. Cuando vemos cosas como esta, podemos hacerlo por las buenas o por las malas. Estas empresas pueden encontrar maneras de cambiar su conducta, en el caso Kimmel, o la FCC tendrá que asumir más trabajo».
La decisión de ABC de cancelar Jimmy Kimmel Live! se produce después de que Nexstar Media Group, uno de los mayores propietarios de filiales de ABC en Estados Unidos, anunciara que no emitiría el programa de entrevistas por el momento debido a las palabras de Kimmel. Se desconoce si ABC o la FCC han tomado alguna medida contra Kimmel.
La noticia llega una semana después de que Kirk, un comentarista conservador popular entre conservadores, fuera ejecutado públicamente mientras hablaba con estudiantes universitarios en Utah el 10 de septiembre.
El gobierno de Nicolás Maduro comenzó a realizar este miércoles ejercicios militares en la isla La Orchila, en el Caribe sur, como respuesta al despliegue de buques ordenado por Estados Unidos en la zona que considera como una «amenaza».
Estados Unidos desplegó ocho buques en el mar Caribe para combatir el narcotráfico y desde inicios de septiembre ha eliminado tres embarcaciones que presuntamente traficaban droga, con resultado de 14 muertos, según el presidente Donald Trump.
Los ejercicios venezolanos se realizan en un territorio de 43 kilómetros que queda a 97 millas náuticas del estado La Guaira, y cerca de donde Estados Unidos interceptó una embarcación pesquera durante ocho horas el fin de semana.
«Van a haber despliegues de la defensa área con drones artillados, drones de vigilancia, drones submarinos (…) Vamos a implementar acciones de guerra electrónica», dijo el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, al señalar que Venezuela se defiende ante la «voz amenazante, vulgar» de Estados Unidos.
La televisión pública mostró imágenes de embarcaciones anfibias, equipos de artillería de fabricación rusa y buques de guerra desplegados en La Orchila, donde funciona una base de la Armada venezolana.
La Unidad Expedicionaria de Marines (MEU) 22 de los Estados Unidos realizó ejercicios de entrenamiento de asalto anfibio en Puerto Rico, involucrando a cientos de efectivos en operaciones de desembarco en playas y actividades aéreas. Estos ejercicios, que se llevan a cabo en el Campamento Santiago, tienen como objetivo principal aumentar la preparación y fortalecer las alianzas con la Guardia Nacional de Puerto Rico, según informó el Comando Sur de EE.UU. (SOUTHCOM).
El video publicado por SOUTHCOM muestra imágenes de helicópteros y vehículos anfibios en acción, acompañadas de un sonido de tic-tac que ha generado especulaciones sobre su propósito. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, visitó la isla el 8 de septiembre y describió estos entrenamientos como las «líneas del frente» de una operación de alto riesgo contra el narcotráfico, alineada con las prioridades del presidente Donald Trump.
Estas maniobras ocurren en un contexto de creciente tensión entre EE.UU. y Venezuela. El presidente Trump ordenó también el despliegue de 10 aviones de combate F-35 a Puerto Rico como parte de esta estrategia contra los cárteles de la droga, mientras que Venezuela ha acusado a EE.UU. de utilizar el tema del narcotráfico como pretexto para un cambio de régimen.
El entrenamiento, que incluye patrullajes, reconocimiento y supervivencia en entornos tropicales, ha generado preocupaciones entre activistas puertorriqueños sobre la militarización de la isla. Andrea Malavé, una residente de Vieques, expresó su temor de que estos ejercicios puedan traer de vuelta los impactos negativos de operaciones militares pasadas, interrumpidas solo tras protestas masivas en los años 90.
Por su parte, la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, ha mostrado apoyo a las acciones de EE.UU., describiéndolas como una garantía de seguridad. Sin embargo, voces críticas, como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, han manifestado preocupación y prometido obtener más información para el pueblo de Puerto Rico.
El Comando Sur insiste en que estas actividades son rutinarias y forman parte de ejercicios multinacionales como UNITAS LXVI, pero el contexto regional sugiere una escalada en las tensiones. Mientras tanto, expertos legales cuestionan la legalidad de los ataques de EE.UU. contra embarcaciones venezolanas en aguas internacionales, argumentando que el uso de la fuerza debe justificarse bajo el derecho internacional, particularmente en el marco de la legítima defensa.
En resumen, los ejercicios en Puerto Rico no solo refuerzan la capacidad operativa de los Marines, sino que también reflejan una estrategia más amplia de EE.UU. en el Caribe, marcada por operaciones contra el narcotráfico y un enfrentamiento diplomático con Venezuela que continúa generando incertidumbre en la región.
El histórico capo mexicano y exlíder del Cartel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, estaría colaborando con las autoridades de Estados Unidos y suministrando información clave sobre las operaciones del Cartel de los Soles en Venezuela, según reveló un reportaje del New York Post.
Zambada llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia en agosto pasado, aceptando declararse culpable de narcotráfico, asesinatos y torturas a cambio de una sentencia de cadena perpetua en lugar de la pena de muerte.
Poco después de este pacto, la administración del presidente Donald Trump intensificó sus operaciones militares en el Caribe contra embarcaciones acusadas de traficar drogas procedentes de Venezuela.
El consultor en seguridad Robert Almonte señaló que Zambada habría revelado cómo el Cartel de los Soles colaboraba con el Cartel de Sinaloa en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. “No hay duda de que Zambada hizo un trato y entregó al gobierno toda la información que tenía sobre Venezuela, y EE.UU. está actuando sobre ella”, dijo al medio estadounidense.
La colaboración del excapo se enmarca en la estrategia de “máxima presión” de Washington contra las organizaciones narcoterroristas latinoamericanas.
Zambada, quien fundó el Cartel de Sinaloa en 1987 junto a Joaquín “El Chapo” Guzmán, logró evadir a la justicia durante casi cuatro décadas hasta ser arrestado en 2024 y trasladado a Estados Unidos. Actualmente cumple condena en una prisión de máxima seguridad en Colorado.
Amenazas militares y el fantasma de una invasión de Venezuela; tensiones crecientes en el Caribe, que parece convertirse otra vez en un polvorín; posicionamientos esperables y también sorpresivos de países vecinos, que sopesan escenarios; y declaraciones cruzadas —e incendiarias— de Donald Trump y Nicolás Maduro.
Al menos desde la llegada de Chávez al poder, en 1999, la relación entre Venezuela y Estados Unidos ha sido el punto más caliente de la política continental, llegando incluso a atraer la atención de potencias externas como Rusia, China e Irán y cimentando al Caribe como el foco de tensiones geopolíticas por excelencia del hemisferio occidental. Pero las amenazas y confrontaciones siempre quedaron en eso: no hubo guerra, no hubo conflicto interno, y el chavismo se mantuvo en el poder.
Pero hay razones para creer que esta vez podría haber un desenlace distinto, y de consecuencias imprevisibles, y por eso un mundo golpeado ya por dos guerras brutales y cataclísmicas, en Ucrania y Gaza, parece aún tener margen para centrar su mirada en América, el continente sin guerras.
Hay cinco claves que muestran que la crisis actual podría ser diferente a cualquiera de las que le tocó vivir a Maduro en sus 11 años de Gobierno ni a Chávez en sus 14 años al frente del Palacio de Miraflores. Y quizás alguna en particular se haya visto en otro período, pero todas juntas forman una combinación imposible de soslayar.
El golpe a la legitimidad de un Gobierno que ya era cuestionado
En los 25 años que lleva en el poder en Venezuela, el chavismo ha sido todo menos un faro de democracia en la región: desde la represión a las numerosas protestas contra el Gobierno (en 2014, en 2017, en 2019 y tantas más), hasta la declaración “en desacato” de la Asamblea Nacional elegida en 2015 con mayoría opositora, pasando por el control del Tribunal Supremo de Justicia y las numerosas acusaciones de violaciones de Derechos Humanos, incluyendo las realizadas por la ONU, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, y los procesos en curso en la Corte Penal Internacional.
El Gobierno de Venezuela rechaza estas acusaciones. Sobre los informes de la ONU ha dicho que se trata de “falsas acusaciones”, en el caso de la CPI ha dicho que los “supuestos crímenes de lesa humanidad no han ocurrido” y que la acusación tiene “fines políticos”.
Pero no se había cuestionado seriamente el resultado de unas elecciones generales en el país: se las podía considerar de escasa legitimidad, debido al masivo éxodo de venezolanos o las presiones para votar, pero no se dudó de su resultado.
Y el año pasado eso cambió. Maduro obtuvo su reelección en unos comicios que los observadores internacionales calificaron de “no democráticos” y en base a actas, que lo posicionaron por encima del opositor Edmundo González, que el Gobierno aún no publica.
La oposición sigue sosteniendo que ganó esas elecciones, mientras que el Gobierno de Maduro niegas las acusaciones y asegura haber ganado limpiamente.
¿Dónde están los aliados regionales?
Venezuela fue alguna vez líder de una coalición de países latinoamericanos gobernados en ese entonces por presidentes de centroizquierda e izquierda, entre ellos Argentina, Brasil, Bolivia y Ecuador. Mientras que Cuba y Nicaragua se configuraron desde el primer día como firmes aliados regionales.
¿Reconoce Brasil al Gobierno de Nicolás Maduro? El ministro Vieira responde
05:26
Con la llegada de Maduro, tras la muerte de Chávez en 2013, que coincidió con el fin de esa primera ola de gobiernos de izquierda y el inicio de un período de mayor alternancia en América Latina, esos bloques y esas cooperaciones han perdido fuerza.
Ahora, Maduro no mantiene buenas relaciones con ningún gobierno de la región excepto por Nicaragua y Cuba. Ni siquiera con Brasil, Colombia y Chile, gobernados actualmente por presidentes de centroizquierda, parece haber afinidad.
Gabriel Boric, presidente de Chile, dijo el año pasado que su país no iba a reconocer a Maduro como presidente, mientras que Lula da Silva, presidente de Brasil, también dijo que no reconocería a Maduro, aunque tampoco a la oposición. Incluso Gustavo Petro, presidente de Colombia, se mostró a favor repetir las elecciones.
Rusia sigue enterrada en un conflicto bélico convencional con Ucrania, mientras crece la rivalidad de Moscú con Europa y avanza a reconversión de su economía en medio de las sanciones de EE.UU. y sus aliados.
China, en tanto, lidia con la guerra comercial lanzada por Trump, y la creciente, costosa y cada vez más global rivalidad con Estados Unidos, además de mantener sus aspiraciones reunificarse con Taiwán.
Venezuela no parece estar en las prioridades de ninguno de los dos.
El despliegue de EE.UU. es más que una demostración de fuerza
Si bien es usual que EE.UU. mantenga en todo momento un puñado de buques de guerra en el Caribe y América Latina, parte del área de responsabilidad del Comando Sur, el despliegue de medios navales iniciado a mediados de agosto no tiene parangón en la historia reciente.
Al menos tres destructores, un crucero, un buque de asalto anfibio, dos buques de transporte anfibio y un submarino de propulsión nuclear se encuentran ahora en la región, además de una unidad expedicionaria de Infantería de Marina: en total, unos 4.000 hombres entre tripulantes y soldados en una operación —dice la Casa Blanca— contra el tráfico de drogas.
Además, 10 cazas furtivos F-35 que fueron enviados a Puerto Rico.
Caracas rechaza estas acusaciones y dice que el Cártel de los Soles “es un invento”.
Nunca antes en la historia del chavismo se dio tal situación en la que Estados Unidos concentra fuerza militar alrededor de su frontera marítima, mientras acusa al Gobierno de Venezuela de estar tomado por el narcotráfico y con una recompensa de USD 50 millones por la captura de Maduro.
Si bien en los últimos años los venezolanos tuvieron un respiro gracias a la relajación de las sanciones durante el gobierno de Joe Biden en EE.UU., el levantamiento de los estrictos controles cambiarios por parte del Gobierno de Venezuela, y una recomposición parcial del precio del petróleo —además del retorno de la estadounidense Chevron a la explotación de crudo venezolano, la situación sigue siendo delicada.
Parece difícil que una economía tan frágil como la venezolana pueda hacer frente a un conflicto sostenido contra Estados Unidos, más aún si se trata de un Gobierno con tan poca legitimidad y tan pocos amigos.
Un grupo de buzos logró recuperar una serie de reliquias del Britannic, el barco gemelo del Titanic, tras permanecer más de cien años en el fondo del mar Egeo. Se trata de la primera operación de este tipo desde el hundimiento del navío durante la Primera Guerra Mundial. Así lo informó el Ministerio de Cultura de Grecia este miércoles.
La misión contó con un equipo de submarinistas integrado por once personas. La operación se realizó en mayo y permitió extraer objetos emblemáticos, como la campana del barco y la luz de navegación de babor. Esta acción requirió superar condiciones adversas en la zona del naufragio, ubicada cerca de la isla de Kea, al sureste de Atenas. Las fuertes corrientes y la baja visibilidad representaron retos notables para los especialistas, según reportó Euronews.
En 1914 el Britannic era considerado como un transatlántico de lujo, pero poco después fue requisado y adaptado como buque hospital ante el desarrollo de la guerra. El 21 de noviembre de 1916, mientras navegaba rumbo a la isla de Lemnos, el barco chocó contra una mina y se hundió en menos de una hora. Cuando ocurrió el desastre, a bordo viajaban más de 1.060 personas. Treinta perdieron la vida, la mayoría por el impacto de sus botes salvavidas contra las hélices, que aún giraban en el momento del hundimiento.
Según precisó Euronews, la operación de recuperación reunió a un equipo internacional de buceo, coordinado por el historiador británico Simon Mills, quien preside la Fundación Britannic. De acuerdo a las autoridades griegas, los buzos emplearon equipos de circuito cerrado para maximizar la seguridad y la eficacia bajo el agua. Parte del éxito de la misión se atribuye al uso de técnicas avanzadas en la manipulación de objetos delicados y pesados a grandes profundidades.
Entre las reliquias recuperadas destacan la campana del vigía, la lámpara de navegación de babor, bandejas de plata que pertenecían a la primera clase, azulejos cerámicos de un baño turco original del barco, un par de prismáticos y una pileta de porcelana procedente de los camarotes de segunda clase. Los buzos utilizaron bolsas elevadoras para sacar estos objetos a la superficie, cuidando de preservar cada pieza en su estado original.
Actualmente, estos objetos permanecen bajo custodia en Atenas. Las autoridades confirmaron que las reliquias formarán parte, de manera definitiva, del nuevo Museo de Antigüedades Submarinas, que se construye en el puerto de El Pireo. Este espacio tendrá como objetivo ofrecer al público una visión única del patrimonio marítimo sumergido de Grecia y su conservación.
Los expertos subrayan que el hallazgo reviste gran relevancia histórica y científica. El Britannic fue uno de los transatlánticos más grandes de su época. Incluso superó al Titanic en dimensiones. Además, representa el mayor buque hospital jamás construido, un aspecto que le otorga especial valor en la historiografía naval. Su hundimiento marcó un hito en los registros de la Primera Guerra Mundial, por la magnitud del navío y las circunstancias del accidente.
Simon Mills, responsable del proyecto, resaltó a Euronews: “Estas piezas permitirán contar la historia del Britannic a nuevas generaciones y, además, rendir homenaje a las vidas que se perdieron en aquel naufragio”. La Fundación Britannic anunció que colabora de forma estrecha con las autoridades griegas para asegurar que la conservación y exposición de los objetos respeten protocolos internacionales y normas de protección de patrimonio subacuático.
Historiadores y especialistas valoran la importancia legal y ética del rescate. El Ministerio de Cultura de Grecia recordó que el Britannic descansa bajo protección legal como sitio arqueológico marino. Todas las extracciones recibieron autorización estatal y se realizaron bajo vigilancia de arqueólogos y conservadores cualificados. Esta supervisión garantiza que ningún elemento del patrimonio cultural quede expuesto a restauraciones inadecuadas o comercio ilegal.
Las entidades colaboradoras insistieron en que la exhibición servirá para ilustrar momentos clave del siglo XX, así como los desafíos que enfrentaron los primeros transatlánticos y buques de guerra en contextos extremos. La Fundación Britannic y los museos implicados esperan que la llegada de las reliquias a la exhibición fomente el interés por la arqueología subacuática y la memoria histórica.
La operación de recuperación y la futura exposición también buscan promover el estudio de la ingeniería naval, la evolución de las tecnologías de rescate bajo el mar y el análisis de los impactos humanos en ecosistemas marinos, según analizaron los expertos que participaron en el proyecto, consultados por Euronews.
A partir de ahora, el nuevo Museo de Antigüedades Submarinas planea abrir sus puertas al público con una muestra permanente dedicada al Britannic y a otros naufragios históricos descubiertos en aguas griegas. Los responsables enfatizan que estos objetos permitirán ampliar el conocimiento sobre las grandes catástrofes marítimas y el desarrollo de la navegación en el siglo XX.
El presidente estadounidense Donald Trump se encuentra en el Reino Unido para una visita de Estado de dos días que busca demostrar que el vínculo transatlántico sigue siendo fuerte, a pesar de las diferencias sobre Ucrania, Medio Oriente y el futuro de la alianza occidental.
El rey Carlos III recibió a Trump en el Castillo de Windsor, donde el presidente disfrutó de la mayor pompa real el miércoles. Acompañó a Carlos en un carruaje dorado tirado por caballos por la vasta finca de Windsor e inspeccionó a la guardia de honor con sus tradicionales sombreros de piel de oso. Las autoridades informaron que 1.300 miembros del ejército británico participaron en la mayor bienvenida militar para una visita de Estado al Reino Unido que se recuerda.
Trump es el primer presidente estadounidense y líder mundial invitado a una segunda visita de Estado al Reino Unido. Después de su bienvenida real, mantendrá conversaciones con el primer ministro Keir Starmer el jueves en Chequers, el retiro rural del líder británico.
Una guardia de honor, compuesta por soldados y oficiales de la Guardia de Granaderos, la Guardia de Coldstream y la Guardia Escocesa, desfiló junto a Trump y el Rey Carlos.
La ceremonia formal de bienvenida en el patio del castillo contó con la guardia de honor más grande jamás realizada para una visita de estado al Reino Unido, dijeron los funcionarios.
Habrá una pausa en las ceremonias militares mientras los Trump se retiran al interior del Castillo de Windsor para almorzar con miembros de la familia real en el Comedor de Estado.
El rey Carlos, la reina Camila y los Trump ocuparon sus lugares en el estrado mientras se arriaban los colores estatales y se interpretaba el himno nacional de Estados Unidos. Trump saludó y la primera dama se llevó la mano al pecho.
Luego, Trump fue escoltado por un oficial mientras caminaba a lo largo de una fila de soldados con túnicas rojas y sombreros de piel de oso.
Charles lo acompañó, siguiéndolo a poca distancia. Él y el presidente conversaron un rato antes de regresar juntos al estrado real.
“El vuelo conjunto de los aviones F-35 del Reino Unido y Estados Unidos es una demostración de la fortaleza de la relación entre ambos países en materia de defensa y seguridad”, afirmó el Ministerio de Defensa británico.
Unos 120 caballos y 1.300 miembros del ejército británico, algunos con túnicas rojas y cascos con plumas doradas, agasajaron a Trump.
La dirigente política María Corina Machado agradeció este miércoles a los representantes del Senado de Colombia, luego que asignaron al llamado Cartel de los Soles, que estaría encabezado por altos funcionarios del régimen de Nicolás Maduro, como organización terrorista.
“Nuestro profundo agradecimiento a los valientes senadores de Colombia que el día de ayer aprobaron la designación del Cartel de los Soles como organización criminal transnacional y terrorista”, publicó la exdiputada a través de su cuenta en X.
Machado agregó que para lograr la “paz en Colombia es necesario que exista libertad en Venezuela”.
Las reacciones de la líder opositora son en referencia a que el pasado martes 16 de septiembre, los representantes del Senado colombiano votaron a favor de catalogar a este grupo como organización terrorista.
Esto se suma a las posiciones de EEUU, Puerto Rico, Paraguay, Argentina, Ecuador, Trinidad y Tobago, Guyana y República Dominicana como los países que consideran a este grupo como una problema para la estabilidad en la región.
El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, anunció este miércoles que el Ejército de Estados Unidos buscaba “sembrarle droga” a la embarcación atunera venezolana, que fue detenida en el mar territorial de Venezuela el pasado fin de semana.
“Lo que querían era sembrarle droga a una embarcación venezolana, eso es todo. Lo que hicieron con la embarcación de pescadores venezolanos es una muestra de ello, pero no contaban con la astucia de uno de los pescadores que lo grabó todo”, dijo Cabello durante una rueda de prensa.
Aseguró que una vez que alertaron sobre la intervención del barco, activaron las lanchas de patrullaje de la Guardia Nacional pero ya los funcionarios estadounidenses «no estaban en el lugar».
Las declaración de Cabello son en referencia al operativo militar de Estados Unidos en el mar Caribe, para detener el narcotráfico que, según la administración de Donald Trump, sale de Venezuela.
El funcionario chavista también aseguró que EEUU “condena a muerte” a todos los pescadores que operan en el lugar, por la destrucción de las embarcaciones que estarían transportando droga: “Esas lanchas estas tapadas, cómo saben ellos que había ahí. Para saberlo, hay que llegarles”, dijo.