Capital One Financial aseguró que la decisión de cerrar más de 300 cuentas vinculadas a la Organización Trump fue el resultado de una revisión interna realizada por su equipo especializado en prevención de lavado de dinero (AML, por sus siglas en inglés), según un documento judicial citado por Reuters.
La presentación judicial constituye la primera ocasión en que una entidad bancaria vincula formalmente preocupaciones relacionadas con los controles antilavado de dinero con la decisión de poner fin a su relación comercial con la empresa de la familia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
No obstante, Capital One aclaró que no acusó a la Organización Trump de haber participado en actividades ilegales de lavado de dinero. La entidad indicó que el cierre de las cuentas respondió a sus políticas internas y a lineamientos regulatorios, luego de que especialistas analizaran la actividad registrada en dichas cuentas.
De acuerdo con el documento presentado ante el tribunal, durante la revisión se identificaron patrones de transacciones que coinciden con tipos de actividad descritos en las guías federales de supervisión bancaria como susceptibles de ser objeto de análisis reforzado.
El banco notificó a la Organización Trump en marzo de 2021 sobre su intención de cancelar la relación comercial y proceder al cierre de las cuentas.
Demanda por presunta discriminación política
La Organización Trump y Eric Trump presentaron en marzo de 2025 una demanda ante un tribunal federal de Florida, alegando que Capital One canceló las cuentas por motivos políticos tras el asalto al Capitolio de Estados Unidos ocurrido el 6 de enero de 2021.
Sin embargo, un tribunal federal en Miami desestimó dos versiones anteriores de la demanda, aunque permitió a los demandantes presentar escritos enmendados.
Capital One solicitó ahora al tribunal que también desestime la versión más reciente de la demanda, presentada en julio de este año, al considerar que mantiene las mismas deficiencias fundamentales de las anteriores. Además, sostuvo que las acusaciones de motivación política son erróneas y se basan en citas selectivas sacadas de contexto.
Debate sobre el «debanking»
El litigio se desarrolla en medio del creciente debate político en Estados Unidos sobre el denominado debanking, práctica por la cual instituciones financieras cancelan o rechazan servicios a determinados clientes.
En agosto de 2025, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que prohíbe a las instituciones financieras negar servicios bancarios a clientes por motivos políticos o religiosos.
Asimismo, en enero de este año Trump presentó una demanda independiente contra JPMorgan Chase & Co., alegando también que fue objeto de una exclusión discriminatoria del sistema bancario.
No es la primera vez que el mandatario mantiene disputas judiciales con entidades financieras. En 2019 demandó a Capital One y a Deutsche Bank para impedir que entregaran sus registros financieros al Congreso estadounidense durante una investigación impulsada por legisladores demócratas.
Hasta el momento de la publicación de la información, ni la Organización Trump ni Capital One habían respondido a las solicitudes de comentarios realizadas por Reuters.


