Chevron destinará US$7.000 millones a expandir sus operaciones en Venezuela durante los próximos cinco años, pero lo hará exclusivamente con los recursos generados por sus tres joint ventures actuales en el país, sin inyectar capital fresco desde el exterior, afirmó este viernes el presidente ejecutivo de la compañía, Mike Wirth.
“Viviremos enteramente dentro de la capacidad de generación de caja de esas joint ventures, no traeremos dinero de afuera”, declaró Wirth durante una conferencia energética en la Universidad de Texas en Austin.
La inversión busca más que duplicar la producción de Chevron en Venezuela, hasta alcanzar aproximadamente 600.000 barriles diarios. El plan se sustenta en los nuevos acuerdos firmados a comienzos de septiembre con Petróleos de Venezuela (PDVSA), que mejoran las condiciones fiscales, comerciales y legales de las joint ventures y asignan a Petroindependencia los derechos sobre dos áreas adyacentes en la Faja Petrolífera del Orinoco (Carabobo-1 y Carabobo-2-South-A).
La compañía, que ya elevó su participación en Petroindependencia al 49 % y obtuvo derechos sobre el bloque Ayacucho 8 junto a Petropiar, estima que los costos totales de producción se mantendrán por debajo de los US$20 por barril, gracias al aprovechamiento de la infraestructura existente.
Wirth destacó la trayectoria de más de un siglo de Chevron en Venezuela y expresó confianza en el potencial de los recursos del país para competir dentro de la cartera de la empresa durante décadas. La producción de las joint ventures de la compañía ya ha crecido un 15 % en lo que va de 2026.
El anuncio se produce en un momento en que varias empresas internacionales evalúan o firman acuerdos para reactivar la industria petrolera venezolana, tras los cambios políticos registrados en el país a lo largo del año.
La estrategia de autofinanciamiento confirma el enfoque disciplinado de Chevron: reinvertir los flujos generados localmente en lugar de destinar capital externo, mientras avanza en la recuperación de deudas previas y en la consolidación de una posición de largo plazo en la Faja del Orinoco.


