Es momento de elevar el debate. El rescate de nuestra nación frente a la dictadura chavo-madurista requiere una fuerza implacable, pero también una honestidad total. La verdadera unidad se construye con respeto a la pluralidad y con la mirada puesta en el CÓMO vamos a reconstruir el país.
Nuestra sociedad civil no puede seguir siendo manipulada. Es hora de pasar del entusiasmo ciego a la acción ciudadana consciente.


