El hombre que se niega a perfumar la rabia

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Esteban Gerbasi vuelve a Venezuela Late en la hora mas oscura del pais: la denuncia que incomoda, la fe que sostiene y el llamado a no callar.

Por: Elizabeth Sanchez Vegas – Venezuela Late

Hay invitados que dejan una conversacion abierta, de esas que siguen resonando cuando ya se apagaron los microfones. Esteban Gerbasi es uno de ellos: por eso, cuando regreso a Venezuela Late, no llego como invitado sino como amigo, y en el momento justo en que el pais mas lo necesita. Analista politico, consultor internacional y venezolano comprometido hasta los huesos, se sento en una conversacion que el mismo definio mejor que nadie, un ancho de banda entre la tristeza y la furia, para hacer lo que pocos se atreven: mirar mas alla del ruido, ordenar los hechos y decir, sin filtro, lo que muchos callan tras los dos terremotos del 24 de junio que partieron el pais en dos.

Una emocion que no tiene nombre

Empezo por ahi, por la emocion imposible de describir. Una emocion que es dolorosa y esperanzadora al mismo tiempo: felicidad cuando rescatan a un nino, a una madre, a una abuela, a una familia completa; angustia cuando aparecen las imagenes de los cadaveres, de las viviendas destruidas, de esos uniformados que, dijo, abandonaron su juramento. Ha visto lo mejor del venezolano, esos muchachos que el llama angeles, sacando con vida a cientos de personas con sus propias manos. Y ha visto lo peor.

Para Gerbasi, todo esto carga un sentido que va mas alla del desastre: lo lee como una oportunidad para que el pueblo y la comunidad internacional terminen de despertar a la tragedia que Venezuela arrastra desde hace 27 anos. «A veces Dios le pone a sus mejores soldados las tareas mas dificiles», repitio. Y a Venezuela, cree, le toco ese momento.

La «operacion morrocoy»

El centro de su denuncia tiene nombre propio: una «operacion morrocoy» montada desde el primer temblor para que el auxilio no llegara con la rapidez necesaria y para que el mundo no midiera la verdadera magnitud del desastre. El regimen, asegura, no queria que gobiernos y ONG extranjeras entraran a ver la dimension del horror.

Y aqui Gerbasi revelo lo que mas estremece. Conto que hablo con generales activos, almirantes y coroneles, incluso con un general de la Guardia, que pedian salir a ayudar y fueron amenazados, bajo un argumento que el califico de diabolico: que ellos no eran responsables del terremoto, pero si de la sobrevivencia del regimen; que no podian resucitar a los muertos, pero estaban vivos y preferian sobrevivir antes que coordinar los rescates. Hizo ademas una pregunta que duele: donde esta todo lo que se gasto en 27 anos entrenando supuestos grupos de salvamento? Donde estan las carpas, las lamparas de emergencia, las quijadas de la vida, las cortadoras neumaticas, los equipos de comunicacion, los componentes de ingenieria del ejercito? Venezuela ya habia vivido la tragedia de Vargas en el 99, dijo, y no aprendio nada.

Las escenas que relato lo dicen todo. Delcy Rodriguez en el Poliedro, tocando colchones como si fuera especialista, mientras un muchacho en El Junquito suplicaba por esos mismos colchones represados alli dentro; una nina con hidrocefalia temblando de frio, sin un sueter. Un jefe de bomberos de Vargas, autoridad constitucional, detenido en una alcabala por un policia limpiecito, sin una mota de polvo encima, que le prohibia pasar con sus equipos a auxiliar a su gente. Insumos saqueados en la rampa 4 y llevados a galpones del Estado. Vehiculos detenidos en Bolivar para pegarles calcomanias de la alcaldia. «Esto no tiene perdon de Dios», resumio.

«El nuevo Grenell»

Si algo encendio a Gerbasi fue una entrevista. El encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, le declaro al periodista Luis Carlos Velez, de Univision, que las labores de rescate y el trabajo de las fuerzas armadas venezolanas eran coordinadas, perfectas y transparentes. Para el, esa frase es una bofetada a cada familia que entierra a los suyos: transparencia, con cifras que cambian cada dia y La Guaira cerrada a la prensa? Hombro a hombro, cuando quien rescata es el pueblo con sus manos?

Ese funcionario, denuncio, deberia estar coordinando el salvamento, no posando comodo en el aire acondicionado de la embajada. Recordo ademas que Barrett desacata las propias ordenes de Trump, que prometio que pronto no habria presos politicos, mientras decenas de familias claman a las puertas de esa embajada sin que nadie las atienda. Por eso pidio, como ciudadano que paga sus impuestos en Estados Unidos, sumar voces para exigir su remocion. Y fue Leonella, abogada, quien le puso a esa conducta el nombre que el celebro como hallazgo de la noche: el nuevo Grenell, el regreso de un lobby con musculo y con dinero, que ya una vez se quiso imponer por encima del propio Rubio.

Un trumpista que no se calla

Aqui Gerbasi marco el matiz que lo honra. Se declara abiertamente partidario de Trump y de Rubio; trabajo por el voto latino y reconoce el esfuerzo de esa administracion. Pero precisamente por eso, dice, no puede callar: la desinformacion que llega al despacho del presidente lo esta danando. Cuando Trump repite que en Venezuela la gente «esta bailando con los bolsillos llenos de dinero», algo que hasta el chavista mas fanatico sabe falso, la falla no esta abajo, esta en quienes le venden esa mentira. «El rey esta desnudo», sentencio. Estados Unidos tiene 28 agencias de inteligencia, dijo, y nadie se atreve a corregirle al presidente.

Esa es, en su lectura, la huella de lo que llama «el estado profundo»: una trama de intereses burocraticos y diplomaticos de carrera que sobrevive a los gobiernos, que piensa en su retiro y no en el ciudadano, y que opera por debajo de la voluntad de los presidentes. Su tesis es directa: ninguna transicion a una Venezuela libre era posible mientras la estructura criminal siguiera en el poder, porque las grandes petroleras no entran a un pais sin seguridad juridica ni garantias contra la expropiacion. Reconoce el esfuerzo de Rubio por enderezar la politica exterior, pero insiste: el secretario tiene que enterarse de lo que de verdad pasa en Venezuela. Y pidio algo concreto a los oyentes: que vean la entrevista de Univision y juzguen si exagera.

Maria Corina, la que entra como sea

A ninguna figura defendio con mas vehemencia que a Maria Corina Machado. Revelo que ella intento regresar y que el avion fue obligado a devolverse a los pocos minutos de vuelo, tras una llamada de un alto funcionario de inteligencia a la CIA, con amenazas de por medio; el episodio, dijo, se resolvio cuando ella logro hablar con el secretario Rubio y con el propio presidente Trump, que no estaban al tanto de la gravedad de la situacion. Que a la lider con mandato democratico, Premio Nobel de la Paz, se le cierre la puerta de su propia casa en la peor hora del pais le resulta inaceptable y exigio que las comisiones de inteligencia y asuntos exteriores investiguen lo ocurrido.

Gerbasi no tiene dudas de quien garantiza, de verdad, una distribucion ordenada y creible de la ayuda. La noche misma del terremoto, conto, a las 6 y 13, recibio de ella la instruccion de disenar un manual operativo de distribucion de auxilio, cuando ni siquiera se conocia la magnitud del golpe. Eso, dijo, es capacidad gerencial: ella tiene equipos multidisciplinarios trabajando desde el ano pasado, los comanditos, la estructura del 600K. Es critico de ella, aclaro, «pero lo que es del cura va a la iglesia». Y lanzo su certeza como una profecia: asi le cierren los aviones, los ferris y los puertos, Maria Corina cruzara un rio, se montara en una chalana, en una moto, se tirara en paracaidas. «En las proximas horas estara en Venezuela.»

El 350 y el desconocimiento

Sobre el reclamo de varios oyentes de invocar el articulo 350, Gerbasi fue rotundo: los venezolanos hace tiempo desconocieron a un regimen espurio que se robo las elecciones de 2013, 2018 y 2024, y que nunca tuvo legitimidad de origen. Delcy Rodriguez, dijo, no ha ganado ni la junta de un condominio; fue designada a dedo por un hombre que ni siquiera es venezolano. Y reclamo precision en la narrativa: no son «ministros» ni «generales», son el delincuente Hugo Carvajal, el asesino Diosdado Cabello, un capo con recompensa sobre su cabeza. Aplicar el 350, entregar las riendas a otros liderazgos y abrir paso a una transicion real hacia la libertad y, despues, hacia la democracia.

Fue Vanessa quien afilo ese punto con una de las intervenciones mas lucidas de la noche. Separo la fuerza politica de la fuerza militar para senalar lo que pocos dicen: que el tutelaje nunca tuvo control real sobre Diosdado Cabello ni sobre las fuerzas armadas, y que ahi esta el fracaso de fondo. Por eso planteo un giro: no se trata tanto de desconocer a quien nadie eligio, sino de exigirle al tutelaje politico una accion de quiebre, una intervencion total del sistema militar y policial venezolano. Y cerro con una frase que prendio la sala: que ya es hora de que Venezuela se arreche tanto con los criminales genocidas como con el tutelaje, sin miedo, porque 27 anos de lucha no se libraron para que ahora otro nos imponga el silencio. Gerbasi le respondio que pensaban exactamente igual: el no se queja ante Delcy, que seria inutil, sino ante la maxima autoridad, Trump, los congresistas, los que tienen en sus manos el tutelaje.

El plan que ya existe

Quizas lo mas revelador fue una confesion. Gerbasi conto que el ano pasado se convoco a un grupo de unos diez venezolanos, muchos desconocidos, pero con enorme experiencia en petroleo, energia, finanzas y atencion de crisis, para disenar un gobierno de reconstruccion nacional: mas de mil decretos, presupuesto, todo listo para tomar las riendas del pais el dia que cayera el regimen. «Prefirieron sacar a Maduro y dejar esto», lamento. Menciono nombres que, dijo, podrian asesorar esa reconstruccion, Calderon Berti, Miguel Rodriguez, quien explico por que Venezuela no tiene por que pagar una deuda que no contrajo y recordo que tambien en Estados Unidos hay gente integra, de Roger Noriega a militares y exfuncionarios de carrera honesta.

Y dejo una pregunta flotando, casi como reproche al mundo: donde estan los chinos, los rusos, los iranies, los turcos que chulearon a Venezuela durante 27 anos? No los ve con equipos de rescate. En cambio, agradecio a los cientos de soldados norteamericanos, a Bukele, a los topos mexicanos, a los rescatistas chilenos, ecuatorianos, colombianos, espanoles, italianos y canadienses. Venezuela necesita manos y las del mundo libre llegaron.

El hombre detras del analisis

Pero lo que distingue a Esteban Gerbasi de un opinador mas es que no habla solo desde la cabeza. Cuando un oyente, Juan, confeso con la voz rota que sentia que le arrancaban la esperanza como arena entre los dedos, que su hijo le habia preguntado esa manana «papa, por que estas triste?» y no supo que responder, Gerbasi no le respondio con frases hechas. Le hablo como un padre a otro. Le recordo que la vida golpea a todos; que el mismo, a sus 66 anos, batalla contra uno de los canceres mas violentos que existen, y que esa prueba, lejos de doblegarlo, lo acerco a Dios, a su familia, a la verdad. «Dios no castiga, Dios ama», dijo. Le pidio algo conmovedor y concreto: que fuera a tocar a su hijo dormido, porque en esa sonrisa encontraria el mismo amor que sostiene a un pueblo.

Cerro con la parabola del hombre agotado de cargar su cruz, que entra a una habitacion oscura buscando una mas liviana y, tras probarlas todas, escoge la mas pequena… solo para descubrir que era la suya, la que siempre habia llevado. La misma ternura tuvo con Magallanero, que perdio a nueve familiares de su esposa: prometio rezar por ellos, y recordo que el rezo, tantas oraciones de gente que no conoce, ha sido parte de su propio milagro.

El llamado: mover lo unico que no nos pueden quitar

Y nosotros que hacemos? La pregunta de Juan fue la de toda la diaspora, y la respuesta de Gerbasi fue tan sencilla como exigente: no podemos mover un bloque de concreto desde aqui, pero podemos mover la verdad. Escribirle al congresista, en Estados Unidos si atienden las llamadas y los correos; pegar la entrevista de Barrett y dar la propia opinion; exigir auditoria de cada tonelada de ayuda, de cada dolar, de cada colchon; difundir, con respeto y veracidad, lo que de verdad ocurre. El mismo anuncio que enviaria mas de diez cartas a primera hora. Porque y lo dijo con certeza de quien lo ha visto funcionar, la administracion Trump reacciona a la opinion publica. Esa es nuestra trinchera y es real.

Esteban Gerbasi se despidio como llego: sin domesticar la rabia, sin perfumarla, sin pedir permiso para sentirla. Pero la dejo trenzada con algo mas fuerte: la certeza de que de toda cosa mala asoma un bien, y de que un pueblo que cava su salvacion con las unas no se rinde, se sacude. «Preparense», dijo antes de cerrar, «porque Maria Corina llega en horas».

Que asi sea. Y que esta casa siga teniendo voces como la suya: las que se atreven a decir, en voz alta, lo que un pais entero lleva atragantado.

@VLate2025 @estebangerbasi @elhabito @devorahsasha @LeCoffeeCat

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