Los lirones pueden llegar a dormir hasta 11 meses al año. Sí, lo de “dormir como un lirón” tiene mucho sentido. Lo que no lo tiene tanto es dedicar esta expresión a una persona que duerme roncando porque no, eso no quiere decir que esté descansando plácida y profundamente. Más bien, todo lo contrario.
Por: Alicia Cruz Acal – Cuídate Plus
Se calcula que un 20% de la población general sufre de roncopatía y más de la mitad no busca solución o no es consciente de ello, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). “Los ronquidos se dan básicamente por una obstrucción en el paso del aire en la vía aérea superior. Al rozar con los tejidos, se produce una vibración que se traduce en estos sonidos”, explica a CuídatePlus Carlos O’Connor Reina, coordinador del grupo de trabajo de Otorrinolaringología de la Sociedad Española del Sueño (SES).
Esa obstrucción, continúa el experto, se debe básicamente a factores de tipo anatómico, es decir, a que existe una sutura en esa vía respiratoria causada por varios motivos como, por ejemplo, un tabique desviado o una amígdala grande. En este punto, el especialista se muestra tajante: “Roncar no es sinónimo de buen descanso. Se ha demostrado que es perjudicial y que conlleva a una serie de consecuencias que no son sanas. El paciente no descansa, ni hace descansar a los demás”.
Eso sí, O’Connor aclara que si alguien está muy cansado y ronca esa noche, no es motivo de preocupación, pues se trata de algo muy normal. El problema está cuando los ronquidos no cambian y tienen lugar todos los días. En caso de que este signo se alargue durante mucho tiempo, “hay posibilidad de que desemboque en una apnea del sueño”, advierte. En este punto, el experto entra en más detalle: “Normalmente, cuando una persona ronca todos los días reproduce traumatismos en los tejidos de la vía aérea superior, que se hacen cada vez más grandes. A largo plazo, es esa elongación de los tejidos provocada por los ronquidos de forma repetida la que produce lo que se conoce como apnea del sueño”.
Sobre la apnea del sueño, la Sociedad Catalana de Pneumología (SOCAP) advierte de que es una enfermedad que se caracteriza por estar muy infradiagnosticada, ya que actualmente solo se están diagnosticando el 10% de los casos en las unidades de sueño especializadas. A pesar de que su síntoma más típico o conocido es el ronquido, no es el único, ya que muchas personas roncan poco y, en cambio, sienten cansancio, insomnio o fatiga y no se piensa en que puedan padecer este trastorno.
Según el experto de la SES, “la apnea del sueño se traduce básicamente en dos problemas: uno es que el paciente no descansa bien, lo que se conoce como sueño interrumpido. El segundo es que no llega oxígeno al cerebro, algo que deriva en consecuencias cardiovasculares, neurológicas o metabólicas”.
Cómo prevenir el ronquido
La solución al problema siempre pasa por acudir al otorrinolaringólogo, afirma O’Connor, “pues es el único responsable que va a poder darle al paciente un diagnóstico y una solución”.
“Hay que tener en cuenta que, si no se acude a un especialista en busca de tratamiento y recurrimos de forma constante a este tipo de remedios, la solución definitiva y más efectiva no llegará y los problemas pueden ser mucho mayores”, advierte el otorrinolaringólogo Guillermo Plaza.
El tratamiento más eficaz para la roncopatía se basa, por un lado, en la modificación de los principales factores de riesgo causantes (tabaco, alcohol u obesidad, entre otros) y, por otro, en técnicas quirúrgicas selectivas. De acuerdo con Plaza, “hoy en día con la cirugía del tabique nasal (septoplastia), la cirugía de los cornetes (turbinoplastia) y la cirugía del paladar, (faringoplastia), podemos conseguir mejoras significativas y duraderas del ronquido si son bien seleccionadas. Es por eso que el especialista más adecuado para el diagnóstico y el tratamiento es el otorrinolaringólogo”.


