El maestro del arte cinético dejó los planos para la obra que inauguró la Universidad Jorge Tadeo Lozano en Bogotá
Cuánto puede valer? No sé… ¿Cuatro millones de dólares? Tal vez; sí: cuatro millones de dólares. Papá era una persona muy generosa”. Carlos Cruz-Díez, hijo del maestro Carlos Cruz-Díez, no puede dejar de celebrar la nueva obra pública que tiene Bogotá. La plazoleta principal de la Universidad Jorge Tadeo Lozano es ahora dueña de un círculo de colores que sin duda se convertirá en un nuevo referente de la ciudad. Es su nuevo Anillo de inducción cromática.
El día de la inauguración, el pasado jueves, invitados, estudiantes, profesores y transeúntes no dejaban de tomarse fotos para Instagram o Facebook. En un segundo había una buena cantidad de selfis, planos generales de sus 30 metros de diámetro y 3 de ancho, o fotos de sus zapatos al lado de los mosaicos de colores que conforman la obra.
Cruz-Díez entregó los planos finales de la obra en 2014, pero la idea comenzó en 1998, primero pensó en hacer una valla publicitaria, pero luego decidió ser más ambicioso, ¿por qué no?
El venezolanoCruz-Díez (1923-2019) fue un revolucionario del arte; al lado de Jesús Soto hicieron que el color y todas sus posibilidades se tomaran el mundo. Fueron los dos grandes maestros del arte cinético. La punta de lanza de un movimiento que sacudió el mundo. Sus obras lograron sacar sonrisas, que la gente mirara el arte de arriba abajo, de lado a lado; hicieron del arte abstracto un juego que dejaría en tablas a los impresionistas.
Ver una obra de Cruz-Díez es un placer sin fin; sus obras cambian con la luz del sol, con el punto de vista, o simplemente con dar un paso.
Carlos Cruz-Díez (Caracas, 1923 – París, 2019) vivió y trabajó en París desde 1960 hasta su muerte. Foto: cortesía U. Jorge Tadeo Lozano
Cruz-Díez –también– fue un pionero del arte público; detestaba la fealdad y la pobreza de los barrios populares de Caracas. En los inicios de su carrera, sus batallas eras figurativas, hacía obras para denunciar la miseria, pero pronto se dio cuenta de que era inútil; descubrió el color y sus posibilidades, pero también quería darles algo a los ojos de las personas que no están dentro del circuito del arte, “hay 260 obras públicas de papá, bueno: 261 ahora”, dice su hijo con una sonora carcajada.
En la plazoleta de la Tadeo también hay una vigorosa exposición del Fotomuseo con imágenes de diferentes obras públicas de Cruz-Díez; estaciones de tren en Francia, edificios en São Paulo o Zúrich, monumentos en París, o el espectacular piso de los pasos peatonales del estadio de béisbol de los Marlins, “cuando papá habló con el dueño del equipo, tuvo que confesarle que él era hincha de los Yankees”, dice su hijo entre carcajadas. La obra tiene 1.672 metros cuadrados. Y Cruz-Diez, sin duda, celebró varios home runs del equipo donde Édgar Rentería fue campeón de la serie mundial.
El artista venezolano, “universal, porque nos pertenece a todos”, me corrige su hijo, murió en 2019. Tenía 94 años y su cabeza todavía era un torbellino de ideas. “Lo último que hizo en la cama del hospital fue un dibujo de uno de los proyectos que tenía mi hermano mayor Jorge: un museo para su obra. Yo tengo ese dibujo”, dice Cruz-Díez hijo.
La obra cambia según la gente camina. Foto: cortesía U. Jorge Tadeo Lozano
El taller en París
Carlos Cruz-Díez Delgado tiene 70 años y creció rodeado de las piezas fantásticas de su papá, un movimiento constante entre Caracas, Barcelona y París y la convicción de que su casa y su taller eran la misma cosa. “A mamá, Mirtha Delgado, y a papá les encantaba la música y estar rodeados de gente. Jesús Soto, por ejemplo, era un gran guitarrista. En París el taller estaba lleno de artistas.
Todavía me acuerdo de los asados maravillosos que hacía el argentino Julio Alpuy. Todos compartían ideas. No competían entre ellos. En el Renacimiento las obras de arte se hacían entre cientos de personas.
Luego el arte se convirtió en un asunto de seres solitarios encerrados en una buhardilla. Papá, en cambio, siempre tuvo en el taller 20 personas, jóvenes de todas partes del mundo, México, Portugal, Francia, Colombia… Yo trabajé con él desde que tenía 20 años. Además, era un inventor genial: sus obras son imposibles de copiar o falsificar porque él mismo creaba las máquinas que hacían las partes de sus piezas, plegadoras de aluminio, bastidores; les daba nombres como El cangrejo, jejeje: era una máquina que tenía unas patas laaargas”.
Detalle de la obra. Foto: cortesía U. Jorge Tadeo Lozano
El anillo de inducción cromática
Anillo de inducción cromática está hecho de mosaicos de vidrio que produce una fábrica francesa desde el siglo XIX. “En 30 años van a estar iguales y en caso de que tengan que reemplazarlos, la fábrica seguirá existiendo; son los mismos mosaicos que se usaron en la obra del aeropuerto de Maiquetía en 1978 y que, a pesar de todo, siguen ahí”.
Cruz-Díez tenía cuatro talleres que siguen en pleno funcionamiento: Panamá, Miami, Caracas y París. “Nuestra misión es gerenciar la obra de papá; mantener su legado y su lugar en la historia, así ya esté en el Larousse. Sus obras se han vendido por más de un millón de dólares en subasta y tenemos una responsabilidad inmensa con los coleccionistas. Hay que manejar sus exposiciones en museos y galerías. Hacer mantenimiento de las obras públicas y tener la capacidad de ejecutar las que todavía están en planos. Hay, incluso, proyectos en autopistas.
Él era muy ordenado: hacía los planos y dejaba instrucciones milimétricas. Su obra tiene esa exigencia: un punto mal puesto destruye todo el efecto; es como cuando bajas unas escaleras y un escalón tiene dos milímetros más de altura: te caes”.
Anillo de inducción cromática estaba en los archivos de los Cruz Díez y en los de la Tadeo Lozano. El rector actual, Carlos Sánchez Gaitán, tomó la batuta del proyecto y decidió sacarlo adelante en la pandemia para que, al volver a la presencialidad, la realidad fuera más amable para la comunidad universitaria y los bogotanos en general: la plaza es pública.
Consiguió los permisos del Distrito y los recursos de la universidad para instalar los 408.000 mosaicos que forman la obra. Hubo gente del taller y artistas colombianos en el ensamblaje. “Fue increíble cuando el círculo cerró. Es perfecto”, dice. Sánchez no puede ocultar su emoción: “Todo el año vamos a tener actividades académicas alrededor de Cruz-Díez”.
El taller y la Fundación están listos para atender el mantenimiento de la obra, pero también están seguros de que será un espacio de la gente. “El otro día, en Andorra, vi impecable una obra que no ha tenido mantenimiento en 30 años, pero hoy incluso está en sus estampillas y es parte de su identidad: la gente la limpia y la cuida.
En los Pirineos pasa igual: papá trabajó con todos los artesanos del pueblo y ellos le hacen mantenimiento. Ese es el sentido del arte público; que la plaza se convierta en un sitio de reunión, de conciertos, de teatro: en un lugar para las ideas”.
El Papa Francisco ya está en Malta, en un viaje corto de apenas 36 horas al corazón del Mar Mediterráneo para “seguir las huellas de San Pablo”. Se trata de una isla con una historia milenaria, cruce de todo tipo de culturas y lugar al que llegó el apóstol de los gentiles tras un naufragio, tal y como relatan los Hechos de los Apóstoles.
Pero también es, sin duda, una visita marcada por la guerra en Ucrania y una invasión por parte de Rusia que se alarga desde hace más de un mes. Y ya desde el propio avión que llevó a Francisco de Roma a Malta se notó que este gran conflicto bélico iba a ser protagonista.
En el vuelo el Pontífice fue preguntado por los periodistas que le acompañaban a bordo sobre si existía la posibilidad que viajase a Kiev, capital de Ucrania, tras la invitación del propio presidente Zelenski y del alcalde de la ciudad.
“Sí, está sobre la mesa”, ha respondido el Papa, dejando así la puerta abierta a un viaje a un país en plena guerra, lo que sería un golpe de efecto para el bando ucraniano y de apoyo para los ciudadanos del país. De hecho, en estas semanas, varios mandatarios internacionales e incluso la presidenta del Parlamento Europeo han viajado hasta Kiev para entrevistarse con Zelenski.
En su primer acto oficial en Malta, Francisco ha pronunciado un discurso ante las autoridades y el cuerpo diplomático donde igualmente la situación de Ucrania ha flotado todo el tiempo en el ambiente.
Acerca de Malta
“Vuestros antepasados ofrecieron hospitalidad al apóstol Pablo cuando se dirigía a Roma, tratándolo a él y a sus compañeros de viaje con una ‘cordialidad fuera de lo común’”, comenzó el Papa, definiendo Malta como “el corazón del Mediterráneo”.
“Malta puede ser definida el corazón del Mediterráneo. Pero no sólo por su posición: el entramado de acontecimientos históricos y el encuentro de los pueblos hacen de estas islas, desde milenios, un centro de vitalidad y de cultura, de espiritualidad y de belleza, una encrucijada que ha sabido acoger y armonizar influjos provenientes de muchas partes. Esta diversidad de influencias hace pensar en la variedad de vientos que caracterizan al país.
No es casual que en las antiguas representaciones cartográficas del Mediterráneo la rosa de los vientos se colocara a menudo cerca de la isla de Malta”, agregó Francisco, que utilizó esta imagen de la rosa de los vientos para hilvanar su discurso.
Sus palabras sobre la guerra quedaron enmarcadas en el viento proveniente del este, desde donde “han llegado las tinieblas de la guerra”.
La referencia sin nombrarlo
“Pensábamos que las invasiones de otros países, los brutales combates en las calles y las amenazas atómicas fueran oscuros recuerdos de un pasado lejano. Pero el viento gélido de la guerra, que solo trae muerte, destrucción y odio, se ha abatido con prepotencia sobre la vida de muchos y los días de todos”, afirmó el Papa.
En una clara referencia a Vladimir Putin aunque sin citarle directamente señalaba Francisco: “mientras una vez más algún poderoso, tristemente encerrado en las anacrónicas pretensiones de intereses nacionalistas, provoca y fomenta conflictos, la gente común advierte la necesidad de construir un futuro que, o será juntos, o no será. Ahora, en la noche de la guerra que ha caído sobre la humanidad, por favor, no hagamos que desaparezca el sueño de la paz”.
De este modo, recordó como en plena guerra fría “desde la cuenca mediterránea se elevó una voz contracorriente, que a la exaltación de la propia parte opuso un impulso profético en nombre de la fraternidad universal”.
Y citó para ello a Giorgio La Pira, que dijo: “’La coyuntura histórica que vivimos, el choque de intereses e ideologías que sacuden a la humanidad, presa de un increíble infantilismo, restituyen al Mediterráneo una responsabilidad capital: definir nuevamente las normas de una Medida donde el hombre, abandonado al delirio y a la desmesura, pueda reconocerse’ (Intervención en el Congreso Mediterráneo de la Cultura, 19 febrero 1960). Son palabras actuales podemos repetirlas porque tienen una gran actualidad”.
Por ello, el Santo Padre denunció que ese “infantilismo” que denunciaba La Pira “lamentablemente, no ha desaparecido. Vuelve a aparecer prepotentemente en las seducciones de la autocracia, en los nuevos imperialismos, en la agresividad generalizada, en la incapacidad de tender puentes y de comenzar por los más pobres. Hoy es muy difícil pensar con la lógica de la paz, nos hemos acostumbrados a pensar con la lógica de la guerra”.
“Es aquí donde comienza a soplar el viento gélido de la guerra, que también esta vez ha sido alimentado a lo largo de los años. Sí, la guerra se fue preparando desde hace mucho tiempo, con grandes inversiones y comercio de armas. Y es triste ver cómo el entusiasmo por la paz, que surgió después de la segunda guerra mundial, se haya debilitado en los últimos decenios, así como el camino de la comunidad internacional, con pocos poderosos que siguen adelante por cuenta propia, buscando espacios y zonas de influencia. Y, de este modo, no solo la paz, sino tantas grandes cuestiones, como la lucha contra el hambre y las desigualdades han sido de hecho canceladas de las principales agendas políticas”, agregó el Papa.
Colonización ideológica
Pero el Papa no habló únicamente del viento del este. Dijo que los vientos que soplan en Malta son del noroeste, que evocan a Europa y Occidente.
“El viento del norte a menudo se mezcla con el que sopla del oeste. Este país europeo, particularmente en su juventud, comparte, en efecto, los estilos de vida y de pensamiento occidentales. De esto proceden grandes bienes -pienso en los valores de la libertad y de la democracia-, pero también riesgos que es necesario vigilar, para que el afán de progreso no lleve a apartarse de las raíces”, alertó Francisco.
Volvió a denunciar la “colonización ideológica” que va en contra del “derecho a la vida, desde el momento de la concepción, o incluso antes”. Recalcó que “en el fundamento de un crecimiento sólido está la persona humana, el respeto a la vida y a la dignidad de todo hombre y de toda mujer”.
“Los animo a seguir defendiendo la vida desde el inicio hasta su fin natural, pero también a protegerla en todo momento del descarte y del abandono. Pienso especialmente en la dignidad de los trabajadores, de los ancianos y de los enfermos. Y en los jóvenes, que corren el peligro de desperdiciar el bien inmenso que son, persiguiendo espejismos que dejan tanto vacío interior. Es lo que provocan el consumismo exacerbado, la cerrazón ante las necesidades de los demás y la plaga de la droga, que sofoca la libertad creando dependencia. ¡Protejamos la belleza de la vida!”, exhortó el Papa.
Al hablar de los vientos del sur citó la “cuestión migratoria”. En su opinión, “no es una circunstancia del momento, sino que marca nuestra época; lleva consigo las deudas de injusticias pasadas, de tanta explotación, de los cambios climáticos, de los desventurados conflictos cuyas consecuencias hay que pagar. Desde el sur, pobre y poblado, multitud de personas se trasladan hacia el norte más rico. Es un hecho que no se puede rechazar con cerrazones anacrónicas, porque en el aislamiento no habrá prosperidad ni integración”.
En este sentido, agregó que “la expansión de la emergencia migratoria -pensemos en los refugiados de la martirizada Ucrania- exige respuestas amplias y compartidas. No pueden cargar con todo el problema solo algunos países, mientras otros permanecen indiferentes.
Y países civilizados no pueden sancionar por interés propio acuerdos turbios con delincuentes que esclavizan a las personas. Lamentablemente esto sucede. El Mediterráneo necesita la corresponsabilidad europea, para convertirse nuevamente en escenario de solidaridad y no ser la avanzada de un trágico naufragio de civilizaciones. El Mare nostrum no puede convertirse en el cementerio más grande de Europa”.
Las carretas impulsadas por el pedaleo de cientos de jóvenes venezolanos se han convertido en un medio de transporte tan rudimentario como alternativo en Maracaibo, una de las ciudades más pobladas del país
El sol de Maracaibo es tan abrasivo que puede romper tejas, exageran sus habitantes. Caminar al son de unos 35 grados centígrados, sin buses ni carros de servicio público a la vista, agota. Por eso, ciudadanos como Wendy Valbuena han optado por embarcarse a diario en los medios de transporte de moda en el oeste de la ciudad: los bicitaxis.
No son unidades de transporte convencionales. Se trata de bicicletas modificadas para llevar a dos o más pasajeros en asientos dentro de amplios cajones a las espaldas de sus choferes; tienen toldos de tela en techos y laterales; cuentan con espacios para cargar las pertenencias de pasajeros; algunos hasta exhiben reproductores de música y vistosos retrovisores.
“La ventaja es que no te vas a pie, porque es que no hay carros” de transporte público, dice a la Voz de América Wendy, entrada en sus 50 años, sentada sobre un cojín, detrás de un joven chofer que se seca el sudor de tanto pedalear.
El bicitaxi surgió en esa ciudad del occidente de Venezuela durante la pandemia por COVID-19, cuando, desde marzo de 2020, los gobiernos locales restringieron el transporte urbano para evitar mayores olas de contagios.
Nació como una alternativa para rutas cortas y, desde entonces, se han multiplicado hasta contarse en cientos en las calles aledañas a La Curva de Molina, epicentro de una de las zonas más empobrecidas de la urbe.
Wendy, por su parte, es cliente asidua. Prefiere pagar un dólar a “bicitaxistas” para que la movilicen frecuentemente desde y hacia su vivienda, a varias cuadras de distancia de ese punto comercial del oeste. “De económico no tiene nada. Te cobra lo mismo que te cobra un autobús a donde voy”, advierte.
Ese tipo de transporte, si bien es relativamente nuevo en Maracaibo, está lejos de ser una innovación mundial. Es común en algunas ciudades de Asia, como Shanghái, Sumatra y Beijing, y tienen un propósito turístico en otras latitudes, como algunos puntos de Europa y Estados Unidos. En México, irrumpió como una opción masiva de movilización en la capital desde finales del siglo pasado.
El de Maracaibo, sin embargo, se parece más al “bicitaxi” de Cuba, pues la escasez de transporte público por falta de combustible abonó su nacimiento.
Kilométricas filas de vehículos, incluidos buses y taxis, se forman todos los días en las estaciones de servicio de la ciudad desde hace años. No hay combustible suficiente para tanta demanda, según gremios empresariales y sindicatos.
Hace 15 años, la ciudad tenía una red maestra de transporte. Había buses que pasaban puntualmente por las paradas cada 30 minutos. Ahora, la alternativa en el oeste es el bicitaxi. El actual alcalde, Rafael Ramírez, detractor de Maduro, llegó a tachar ese nuevo medio de movilización como una “tracción de sangre”.
La necesidad como energizante
La necesidad de su
La tarifa mínima es de un dólar o cinco bolívares (suelen cobrar una tasa mayor a la del cambio oficial de 4,3 bolívares por divisa estadounidense). Recorren de dos a 10 cuadras en sus carreras más cortas, pero pueden desplazarse hasta otras zonas de Maracaibo, a decenas de kilómetros de distancia de La Curva.
Pedalean con pasajeros a cuestas en sus cajones hasta sumar 10, 15 o 20 dólares por día. Alejandro, uno de los bicitaxistas del oeste de la ciudad, admite que el oficio es cansón. “Es difícil, esto es muy bravo, esto es para burros”, confiesa.
El joven, de raza wayuu, tiene tres meses trabajando en esa ocupación. Fabricar una bicicleta para transporte puede costarles de 200 a 300 dólares. Es un dineral en una nación cuyo salario mínimo mensual ronda los 30 dólares.
Fotocaptura
“Uno no come bien acá, no hay trabajo, lo único que hay es esto”, señala Alejandro, mientras en su equipo de música suena un vallenato colombiano.
Ellos mismos calculan que hay “más de mil” bicitaxistas en el oeste de Maracaibo. La policía, no pocas veces, revisa su documentación personal y les exige facturas de los materiales con que construyen sus medios de transporte.
A diario, agentes de seguridad del municipio se acercan a donde se congregan para exigirles que despejen esas áreas. Aún así, ellos siguen trabajando, sin horarios fijos, sin pertenecer a sindicato alguno ni agrupados formalmente.
“Uno tiene que hacerlo por los chamaquitos, uno tiene que llevarles de comer. Esto alcanza para puro comer, más nada”, asegura Luis Raúl, uno de ellos, que, dice, compra a diario un kilo de arroz para su familia por un dólar (Bs. 5).
Alfredo, otro de los transportistas de bicicletas, también indígena, opina que la economía de Venezuela está “fea” y no tiene buenos presagios sobre ella.
Mientras, ampara a su familia pedaleando muchos kilómetros a cambio de dinero. “Hay que echarle pichón a la vida y más nada”, dice, mientras aguarda, entre la esperanza y el apremio, por venezolanos urgidos de un aventón.
bsistir es lo que mueve a los bicitaxistas de un país que se lleva la corona de la mayor inflación del mundo durante los últimos 12 meses, de 340,4%, según cifras oficiales del Banco Central de Venezuela.
Vía AFP
Dos senadores estadounidenses pidieron al gobierno de Joe Biden que renueve el amparo migratorio para evitar «una sentencia de muerte» a los venezolanos que han huido del país.
El presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el demócrata Bob Menendez, y el republicano Marco Rubio enviaron una carta al secretario de Seguridad Interior Alejandro Mayorkas en la que solicitan que prolongue el Estatus de Protección Temporal (TPS en inglés) para los venezolanos que expira en septiembre.
El TPS impide la deportación y da acceso a un permiso de trabajo para ciudadanos extranjeros que no pueden regresar de manera segura a su país, y hasta ahora se ha utilizado en casos de catástrofes naturales, conflictos armados y otras circunstancias extraordinarias.
Los senadores piden 18 meses adicionales de TPS para los venezolanos debido a «la campaña en curso del régimen (del presidente Nicolás) Maduro de violencia legitimada por el Estado contra el pueblo de Venezuela y la crisis humanitaria presente en el país».
Sentencia de muerte…
«De lo contrario, resultaría en una sentencia de muerte muy real para innumerables de venezolanos que han huido de su país», se lee en la carta.
En los últimos años más de 6 millones de personas han huido de Venezuela, de las cuales más del 80% a otros países latinoamericanos y el Caribe, «poniendo a prueba los sistemas de protección social en toda la región», añaden Menendez y Rubio, quienes acusan al gobierno de Maduro de usar los alimentos «como arma de control social y político».
La ridícula teoría de que la guerra de Rusia va según lo planeado, está totalmente desacreditada
Para muchos, la invasión rusa de Ucrania , llena de errores, ha demolido el tropo de larga data de Vladimir Putin como maestro estratega. La incapacidad de Rusia para abrumar a su vecino más débil, sus pérdidas masivas en el campo de batalla, la reacción internacional punitiva: todo esto sugiere que Putin cometió un terrible error.
Pero otros lo ven de otra manera: mire más allá de la bruma de la cobertura general de la guerra, argumentan, y verá que el presidente ruso una vez más ha engañado a Occidente.
El argumento básico es que los objetivos de guerra anunciados por Putin —la «desnazificación» y la «desmilitarización» de Ucrania— no eran una declaración de intención de lanzar una operación de cambio de régimen contra Kiev, como creen la mayoría de los analistas. En cambio, el verdadero objetivo de Putin era más limitado: expandir el control ruso sobre el este de Ucrania, y los ataques a Kiev sirvieron como una especie de finta para atar a las fuerzas ucranianas.
Sin embargo, sus argumentos no resisten ni siquiera un escrutinio ligero: no son consistentes con la estructura de la campaña militar de Rusia, las declaraciones públicas de las autoridades rusas o incluso un análisis básico de costo-beneficio.
“Putin realmente no quería tomar Kiev es el equivalente de esta guerra a que Biden no ganó las elecciones de manera justa [falsedad]. Una línea divisoria clara entre los que miran honestamente y los que se aferran a cualquier mentira para respaldar su punto”, escribe Phillips O’Brien , un erudito en estrategia y táctica militar de la Universidad de St. Andrews.
En un nivel más profundo, estos argumentos revelan el problema de ver a Putin como un estratega geopolítico maestro: lleva a los observadores externos a juzgar mal lo que realmente lo mueve.
La operación de cambio de régimen de Rusia se comprende mejor a través del largo arco de la historia rusa, que va desde el imperialismo zarista hasta la caída de la Unión Soviética.
La obsesión de Putin con la grandeza rusa y la humillación postsoviética, en el contexto de un sistema político donde pocos se atreven a cuestionar las creencias del líder, lo ha llevado a lanzar una guerra desastrosa y mal planificada.
Si no entendemos cómo estos factores llevaron a uno de los actos de agresión militar más descarados de la historia reciente, entonces no podremos evaluar con precisión qué podría hacer Putin a continuación.
Si el plan de invasión de Rusia era sobre el Donbas, no tenía sentido
La región de Donbas en el este de Ucrania ha sido disputada desde 2014, cuando los separatistas respaldados por Rusia comenzaron una rebelión contra Kiev. Justo antes de la guerra, Rusia reconoció oficialmente a dos gobiernos separatistas de Donbas , las llamadas “repúblicas populares” en los oblasts (provincias) de Donetsk y Lugansk, como naciones soberanas.
Por lo tanto, es comprensible que algunos observadores consideren que asegurar su independencia es un objetivo principal de Rusia. Sin embargo, la primera interpretación de Donbas de la guerra simplemente no coincide con lo que Rusia ha hecho sobre el terreno.
En las primeras horas de la guerra, Rusia envió fuerzas mecanizadas y paracaidistas de élite hacia las ciudades ucranianas.
El objetivo principal de estos avances fue Kiev, la capital, con movimientos de alto perfil, como un asalto aéreo al cercano aeropuerto de Hostomel, obviamente diseñado para facilitar un ataque a la ciudad.
La estrategia estaba clara para prácticamente todos los observadores militares creíbles: empujar hacia abajo desde el norte para decapitar al gobierno ucraniano y poner fin a la guerra rápidamente.
“[Rusia] hizo grandes suposiciones sobre su capacidad para llegar a Kiev en 48 horas, y la mayoría de sus decisiones se basaron en esto”, me dijo en ese momento Henrik Paulsson, profesor del departamento de estudios de guerra de la Universidad de Defensa de Suecia. . “[Fue] una elección estratégica, formada por prejuicios y suposiciones, que intentó una carrera loca que fracasó. No creo que eso sea realmente discutible”.
Vehículos blindados rusos destruidos se alinean en una calle de Bucha, al oeste de Kiev, el 4 de marzo. Aris Messinis/AFP vía Getty Images
El movimiento ruso en Donbas, por el contrario, parecía una parte relativamente marginal del plan, uno de varios otros movimientos, incluidas las invasiones desde Crimea en el sureste y en el noreste cerca de Kharkiv, que parecían diseñados para apoyar el empuje principal cerca de Kiev. .
“Para creer en la versión de ‘todo se trata del [Donbas]’, tienes que creer que Rusia atacó básicamente todas las partes del este de Ucrania *excepto* su principal objetivo político”, escribe el historiador militar Bret Devereaux .
La refutación a eso, según Dougherty , es que Rusia estaba ejecutando una finta compleja: que el movimiento en Kiev “ha hecho bastante para atar fuerzas y permitir que Rusia avance lentamente en el este”.
Pero esta interpretación es sencillamente imposible de cuadrar con la realidad de la campaña, que no tenía ninguna de las características de una finta. Rusia no renunció a tomar Kiev después del fracaso del impulso inicial; en cambio, envió más fuerzas, incluida la infame columna mecanizada de 40 millas de largo , en un aparente intento de comenzar un asedio como el que se está llevando a cabo en Mariupol.
“La operación de asalto aéreo en Hostomel fue muy arriesgada y tiene poco sentido limitarse a inmovilizar a las fuerzas ucranianas. Rusia también realizó relativamente pocos ataques con misiles en Kiev al principio, lo que cabría esperar en una finta, y las fuerzas utilizadas eran demasiado grandes para este propósito”, explica Rob Lee , experto en política militar rusa en el Instituto de Investigación de Política Exterior. “El cambio de régimen es la mejor explicación para esta operación. Una vez que la carrera inicial falló, las fuerzas rusas intentaron rodear Kiev, probablemente como parte de una estrategia de compulsión, pero no pudieron hacerlo». ellos.)
El comportamiento político del gobierno ruso ha apoyado en general esta interpretación. RIA Novosti, una agencia de noticias del gobierno, publicó accidentalmente un artículo de opinión preescrito que celebraba el colapso del gobierno de Ucrania el 26 de febrero. El artículo, que fue retirado rápidamente, celebra abiertamente la decisión de Putin de poner el país bajo control ruso.
“Ucrania ha regresado a Rusia. Esto no significa que su estado será liquidado, sino que será reestructurado, restablecido y devuelto a su condición natural como parte del mundo ruso”, afirma el artículo.
Además, los beneficios de tomar la región simplemente no compensan los costos.
Stephens señala que el Donbas contiene reservas de petróleo y gas, pero no está nada claro que Rusia pueda explotarlas. Robinson Meyer, un escritor que cubre la energía para el Atlántico, señala que las sanciones internacionales y la guerra están dificultando que Rusia explote los recursos energéticos que ya controla, «mucho menos abrir nuevos campos de esquisto y mar adentro».
Mientras tanto, los costos de la invasión han sido increíblemente elevados.
Una estimación de la OTAN concluye que entre 7.000 y 15.000 rusos han muerto en acción; las pérdidas totales (incluidas las lesiones, las capturas y las deserciones) alcanzan los 40.000. Se ha informado que siete generales rusos murieron en los combates. El sitio de análisis militar Oryx ha documentado pérdidas masivas de material que van desde 362 tanques destruidos hasta 73 aviones destruidos (incluidos aviones, no tripulados y helicópteros).
Un soldado ruso esposado se para cerca de un militar ucraniano en Kharkiv el 31 de marzo, el día 36 de la guerra, mientras continúan los bombardeos en Kharkiv y en Mariupol al sur. Fadel Senna/AFP vía Getty Images
Cabe señalar que gran parte de esto es el resultado directo de la percepción internacional generalizada de que Rusia estaba intentando un cambio de régimen en Kiev. Las tropas rusas habían estado ayudando a los separatistas prorrusos en el Donbas desde 2014 sin nada parecido a este nivel de reacción; si esa fuera la totalidad de sus objetivos territoriales en 2022, podría haberlos logrado con un grado mucho menor de protesta internacional.
En cambio, Rusia optó por lanzar un ataque que se parecía exactamente a una guerra de cambio de régimen, lo que la llevó a sufrir inmensas bajas, sufrir un colapso económico completo y polarizar a toda Europa contra ella de la noche a la mañana. Presentar esto como el trabajo de un “zorro astuto”, como Stephens nos haría pensar en Putin, es algo exagerado.
Un Putin ahistórico es un falso Putin
La noción de que Rusia tenía un conjunto más inteligente de objetivos más allá de los que obviamente parecía estar persiguiendo aprovecha la percepción de Putin como un maestro estratega. Pero ese ángulo oscurece una visión más completa del presidente ruso que debería informar cómo vemos su guerra.
En realidad, un retrato más preciso de Putin que surge de estudios minuciosos de su carrera es el de un exespía paranoico y despiadado con una obsesión particular con la historia de Rusia y su lugar en el mundo.
En el episodio de esta semana de La guerra en Ucrania, explicada , una nueva serie limitada de podcasts que presento, entrevisté a Yoshiko Herrera, un experto en nacionalismo ruso de la Universidad de Wisconsin-Madison. Herrera me dijo que “Putin ha estado casi obsesionado con el pasado”, que su desventura en Ucrania refleja, en parte, una nostalgia por la historia imperial de Rusia.
“La pieza relevante de este conflicto, esta guerra en Ucrania, es este sentido imperial de recrear el imperio ruso… un sentido de fuerza e importancia en el mundo para el lugar de Rusia en el mundo”, explicó.
El presidente ruso, Vladimir Putin, saluda a la gente después de su discurso en un concierto en Moscú el 18 de marzo, con motivo del octavo aniversario del referéndum sobre el estado de Crimea y Sebastopol y su reunificación con Rusia. Foto de la piscina de Ramil Sitdikov/Sputnik vía AP
En esta visión del mundo, la década de 1990 ocupa un lugar preponderante. El colapso de la Unión Soviética llevó a Rusia a perder el control de las antiguas repúblicas soviéticas, incluida Ucrania. (Putin una vez declaró que “el colapso de la Unión Soviética fue un gran desastre geopolítico”). Rusia sufrió un desastre económico a gran escala que puede atribuirse a la rápida reestructuración de su economía apoyada por Occidente (“ terapia de choque ” como vino ser conocido). Y la OTAN comenzó a expandirse hacia el este, admitiendo a más y más miembros del antiguo Bloque del Este.
Herrera argumenta que este contraste, entre la gran historia lejana de Rusia y el triste pasado reciente, se encuentra en el corazón de gran parte del pensamiento de Putin, una doctrina que ella define como «vengar la década de 1990». En Ucrania, ha sido una parte importante del enfoque ruso desde al menos la invasión de Crimea en 2014 y el conflicto en el Donbas.
“La parte rusa ha dicho esto una y otra vez desde 2014: que el nuevo orden mundial que se suponía que se establecería después del fin de la Unión Soviética… ha terminado”, dice.
La interpretación de Herrera es consistente con los informes que recibimos desde dentro del Kremlin.
“Según personas con conocimiento de las conversaciones del Sr. Putin con sus asistentes en los últimos dos años, el presidente ha perdido completamente el interés en el presente: la economía, los problemas sociales, la pandemia de coronavirus, todo eso lo molesta. En cambio, [se obsesiona] con el pasado”, escribe el periodista ruso Mikhail Zygar en el New York Times . “El único líder occidental que el Sr. Putin tomó en serio fue la anterior canciller de Alemania, Angela Merkel . Ahora se ha ido y es hora de que Rusia vengue las humillaciones de la década de 1990”.
Como sugiere el relato de Zygar, la invasión de Putin es a partes iguales ideología y error de juicio: su visión de Ucrania como una posición legítima de Rusia lo llevó a subestimar la fuerza del nacionalismo ucraniano y descartar la información contraria. En un sistema político donde un hombre gobierna y la información precisa no llega a la cima , este tipo de visión del mundo ciega puede conducir a terribles pasos en falso.
Rusia aún puede cambiar las cosas. A pesar de sus pérdidas, las ventajas del ejército ruso sobre Ucrania siguen siendo significativas. Pero afirmar que la guerra va como Putin planeó es ignorar las realidades claras y verificables de la guerra misma, y olvidar lo que sabemos sobre la política rusa y la visión del mundo de Putin.
Zack Beauchamp es corresponsal sénior de Vox, donde cubre política e ideología globales, y un presentador de Worldly, el podcast de Vox sobre política exterior y relaciones internacionales. Tiene una maestría en Relaciones Internacionales de la London School of Economics y creció en Washington, DC, donde actualmente vive
Vía Bloomberg
La inflación anual de Perú alcanzó en marzo su ritmo más rápido en 24 años, sorprendiendo a los economistas y planteando un nuevo desafío para el presidente Pedro Castillo, que enfrenta una huelga de camioneros y agricultores que está aumentando los costos locales de los alimentos.
Los precios al consumidor en Lima subieron un 6,82% en marzo con respecto a un año antes, el nivel más alto desde agosto de 1998, informó el viernes el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Los precios subieron un 1,48% frente a febrero, por encima del pronóstico mediano de un alza de 0,92% en una encuesta de Bloomberg a economistas.
Los mayores precios de los productos básicos causados por la invasión rusa a Ucrania se encuentran entre los principales motores de la inflación en Perú, con un aumento de los costos de transporte de 1,89% en marzo frente al mes anterior.
Huelga y escasez
Esto está generando un problema político ya que los camioneros comenzaron el lunes una huelga nacional para protestar contra el aumento de los costos del combustible.
Los principales centros de distribución de alimentos en la capital del país han dicho que se están quedando sin existencias, lo que ha hecho que los precios al consumidor se eleven aún más en los últimos días.
Juan Carlos Odar, director de Phase Consultores, dijo en una entrevista telefónica que hay varias cosas que se juntaron en un mes: el conflicto internacional, la demora del Gobierno en subsidiar los combustibles y la huelga de los camioneros, y que todo eso contribuyó a que la inflación en marzo fuera extraordinariamente alta.
Todas las canastas de productos y servicios que monitorea el INEI aumentaron de precio el mes pasado: los alimentos se encarecieron un 3,42% y los costos de la educación aumentaron un 2,84% justo al inicio de un nuevo año escolar.
Los precios están subiendo mucho más rápido que el objetivo del banco central de 2%, más o menos 1 punto porcentual. El mes pasado, el banco elevó su pronóstico de inflación para 2022 de 2,9% a 3,6%, pero el presidente Julio Velarde ya no está seguro de que vaya a regresar al rango objetivo en el primer semestre de 2023, como se estimaba anteriormente.
Es probable que las huelgas de los camioneros y los agricultores, en conjunto, sigan aumentando la presión a corto plazo.
La inflación anual de abril va a superar el 7% a falta de una respuesta del Gobierno, manifestó Odar.
Por Luis Alberto Perozo Padua
EN 1888 y por iniciativa privada, se instaló en la ciudad de Maracaibo la compañía The Maracaibo Electric Light
EN 1888 y por iniciativa privada, se instaló en la ciudad de Maracaibo la compañía The Maracaibo Electric Light, poseedora de un capital social de 336.000 dólares (dividido en 3.360 acciones de 100 dólares cada una) y cuyo asiento estaba en Nueva York, con domicilio en Venezuela.
Fungió como presidente Jaime Felipe Carrillo, natural de Maracaibo y con destacada experiencia en el ramo eléctrico. El edificio donde funcionaba la empresa eléctrica, fue construido en un terreno donado por el gobierno municipal. Medía 44,60 metros de este a oeste y 51 metros de fondo. Estaba ubicado en la calle Industria de la ciudad de Maracaibo y hacía esquina con la calle El Milagro (hoy avenida El Libertador).
Este establecimiento, propiedad de la empresa, contaba con departamentos para oficinas, habitaciones para empleados, y un taller de herrería y otro de carpintería, que permitían con toda facilidad hacer casi todas las reparaciones necesarias en el local.
Suscriben contrato para la ciudad
Jaime Felipe Carrillo y el gobernador seccional Alejandro Andrade suscribieron un contrato para la instalación del alumbrado público en Maracaibo, el cual se comenzó a discutir en el mes de mayo de 1888 y la firma se concretó definitivamente el 1 de junio de ese mismo año. Mediante este documento se acordó alumbrar con luz eléctrica la parte central de la ciudad y con lámparas de kerosén los barrios Santa Lucía, Guárico, Saladillo, San Juan de Dios y el caserío de Los Haticos.
El valor de la suscripción
También establecía el contrato que dicho alumbrado se empataría entre La Marina y Los Haticos, formando una sola línea de luces en la distancia de 3.350 metros que había entre el principio de la calle La Marina por el este, que quedaría iluminada con luz eléctrica, y la estación del tranvía en Los Haticos, a donde llegaría el nuevo alumbrado por kerosén.
Tal iluminación, tan superior y completa en todas las calles delineadas de la ciudad, tendría un costo de 7.000 bolívares mensuales, y una rebaja de 10 pesos al contar el contratista con un número de suscritores en el alumbrado privado que alcanzara para la colocación de 2.000 luces eléctricas, cobrando los siguientes precios, según el caso: en un primer caso, se cobrarían 15 céntimos de bolívar a cada suscriptor por una hora de alumbrado con lámparas incandescentes de 12 bujías, si la empresa llegase a tener una cantidad de suscriptores que permitiera la colocación de 500 a 1000 luces; en un segundo caso, se cobrarían 10 céntimos de bolívar, si el número de suscriptores alcanzara para la colocación de 1.100 a 2.000 luces; y en un tercer caso, se pagarían 7 céntimos de bolívar, si la cantidad de suscriptores era suficiente como para colocar de 2.100 a 3.000 luces en adelante, según reseña de El Fonógrafo, diario de la época, el 28 de mayo de 1888.
Maracaibo. Antigua calle del Comercio (Colección Allen Morrison)
El gran aparato
En el edificio antes descrito, se instaló entonces una planta movida por dos motores de vapor, uno de 400 caballos de doble expansión y otro sencillo de un solo cilindro, los cuales funcionaban con su escape al condensador. Contaba además con cinco calderas: dos en batería de la fábrica Abendroth & Root Mfg. Co., de 248 caballos cada una; dos en batería de la fábrica Babcock Wilcox, de 122 caballos cada una, y otra de la misma fábrica, de 125 caballos.
Novedoso acontecimiento
En la víspera del 24 de octubre de 1888, según informaciones de prensa, todos los edificios públicos de Maracaibo, presentaban sus frentes decorados; también ofrecían igual aspecto varias casas de particulares, tales como las de los señores Minlos, Brener y Ca., la botica Vargas y otras. En la plaza Bolívar, la cantidad de personas era inmensa y la banda seccional amenizaba, con el toque de escogidas piezas, las primeras horas de la noche de la víspera, se leyó en El Fonógrafo, el 9 de noviembre de 1888.
Sistema eléctrico y tranvía (Colección Allen Morrison)
Junto al edificio donde se había instalado el aparato destinado a producir la luz eléctrica, se veían nutridos grupos de hombres y muchachos que querían satisfacer la natural curiosidad de ver brotar la primera chispa. Mientras el incansable Jaime Carrillo se movía en todas direcciones para examinar alambres y lámparas, poniendo todo su empeño para satisfacer la ansiedad pública, la noche del 24 de octubre de 1888, finalmente se iluminó con gran solemnidad la plaza Bolívar, la cual estaba espléndidamente adornada con banderas y otros accesorios de singular belleza.
Maracaibo. Antigua calle del Comercio (Colección Allen Morrison)
A juicio de los testigos que describieron el singular evento, narran que: “Sobre la iluminación esplendida que decoraba los balcones i cornisas de la casa del Gobierno y el frontis del palacio de la Exposición, i los edificios que rodean la plaza, i el jardín en donde las luces irradiaban a manera de ramilletes de mil colores, acababa de aparecer brillante, fascinadora i pura, la rútilamente luz eléctrica, tímida al principio como si titilase un saludo con cariñosos ojos, intensa enseguida con todo el fulgor de su deslumbrante claridad”.
Asimismo, las bandas de música llenaban el aire con sus dulces y vibrantes melodías, y los fuegos artificiales lanzaban al mismo tiempo mil cohetes que nublaban el espacio adornándolo con clarísimas luces. Esto significaría para Maracaibo y un poco después para Venezuela, un avance trascendental que marcaría un hito dado el país comenzaría a salir de la era rural para adentrarse a la modernidad.
Fuente: Revista de Artes y Humanidades UNICA Volumen 11 Nº 2 / Mayo-Agosto 2010, pp. 15 – 30Universidad Católica Cecilio Acosta ISSN: 1317-102X
Este 29 de marzo se realizó la rueda de prensa en las instalaciones del Colegio de Abogados por parte de Fedecámaras Táchira, donde se dio a conocer los detalles de lo que será el evento “Mujer Virtuosa Fest 2022” el cual se efectuará este 1 y 2 de abril, a partir de las 2 de la tarde en el club La Castellana.
“El rol de la mujer es preponderante en la economía digital tachirense, puesto que la mayoría de emprendimientos son liderizados por féminas”, resaltó el Arq. Maximiliano Vásquez, presidente de Fedecámaras Táchira.
Comentó la importancia de los nuevos mecanismos digitales para la apertura de nuevos emprendimientos en toda Venezuela, también señaló el interés que siente Fedecámaras Táchira por el desarrollo de ideas que buscan promover eventos que impulsen el rol de la mujer, como es el caso de “Mujer Virtuosa Fest”, el cual ha despertado un enorme entusiasmo hacia esta iniciativa.
Un ganar, ganar
Gipsy Pineda, Presidenta de la Cámara de Turismo, Tesorera de Fedecámaras Táchira y líder del programa Impulso femenino (PIF); una plataforma de apoyo al emprendimiento, explicó que la iniciativa propiciada por Fedecámaras Táchira de la mano de diversos líderes de la sociedad, busca celebrar desde el sector privado el día de la mujer con una variedad de actividades culturales, recreativas y educativas que le permita tanto a la mujer como a la familia en general participar de este evento.
Los emprendedores de diversas áreas podrán exponer sus marcas de forma gratuita y los recursos obtenidos en las entradas serán destinados a beneficio de dos importantes fundaciones del estado Táchira, la fundación Gia y la fundación Juan de Dios cuyo objetivo es ayudar a los más desfavorecidos.
El valor de la entrada por 1 día es de 10.000 pesos; para 2 días es de 15.000 pesos.
Destacó Pineda, que Fedecámaras se concibe como una institución privada sin fines de lucro, que apoya y representa a todos los sectores empresariales de la sociedad tachirense, siendo esta una institución nacional.
Un evento por todo lo alto
Es un evento que desde ya es un éxito, por la gran participación de líderes de la sociedad tachirense que se han venido integrando y el alto número de emprendedores que desean y están motivados a participar en nuestra exposición, es un evento dirigido a toda la familia, donde podrán disfrutar de dos días maravillosos, con muchas actividades que se desarrollarán a lo largo de la tarde y parte de la noche, así lo expresó Pineda.
La primera edición de este festival iniciará con un coctel de bienvenida, seguido de una masterclass de maquillaje para las mujeres que deseen aprender más sobre el cuidado personal y el de su cutis.
Se contará con varias ponencias de diversos especialistas como lo es Laura Pineda, el psicólogo Víctor Raúl Castillo y Ana María Duque, quienes expondrán diversos temas de interés para el desarrollo de la sociedad.
Para el sábado se presentará un desfile de modas organizado por Carola Studios y Olga Rodríguez en compañía de estilistas reconocidos de la región.
Para finalizar, Pineda hizo una invitación a todo el Táchira a que participen, en apoyo a los emprendedores, a la economía del Táchira, a este tipo de festivales, a la mujer en esta celebración de alto nivel y sobre todo en apoyo de estas dos grandes fundaciones como lo es la fundación Gia y la fundación Juan de Dios.
Un granito de arena
Beatriz López, Vicepresidente de la fundación Juan de Dios expresó que se sentía complacida y muy agradecida con Fedecámaras por tomarlos en cuenta para este fin de semana tan especial.
“De verdad que todos esos recursos y que siempre las personas se motiven a ayudar es muy importante, porque en realidad yo siempre digo: a veces está de moda hacer muchas cosas, pero también hay que poner de moda el compromiso de lo que tengamos siempre se debe compartir”
Acotó que como fundación siempre ayudan a niños con cáncer, pero ahora sumaron a las personas de la tercera edad a causa de las diferentes situaciones y circunstancias que se van presentando.
Igualmente, invitó a todos a participar de este fin de semana que va a estar hermoso y grandioso, así como también dio las gracias por estar ahí presente.
Gustavo Petro y Federico Gutiérrez se consolidan como los ganadores de la primera vuelta presidencial. En la segunda habría una votación tan apretada que la diferencia podría ser de solo 315.000 votos.
Si la votación fuera hoy, en un escenario de segunda vuelta, Petro tendría el 43,1 por ciento y Fico el 40,1 por ciento. Teniendo en cuenta el margen de error, esto significa que la diferencia entre ambos sería de unos 315.000 votos aproximadamente. Esto con base en un censo electoral de 38 millones de potenciales electores y un nivel de participación en las urnas del 54 por ciento, como en 2018, lo cual daría aproximadamente unos 21 millones de sufragantes.
Según la encuesta, de cara a la primera vuelta, Petro tiene hoy el 36,5 por ciento de intención de voto. Aunque se trata de una cifra considerable y que ha venido en ascenso, al candidato del Pacto Histórico todavía no le da para ganar la presidencia el próximo 29 de mayo. Por su parte, Fico, tras haber triunfado en la consulta de la coalición Equipo por Colombia, se consolida con el 24,5 por ciento.
Fajardo se ubica hoy en el cuarto lugar, mientras Petro lo cuadruplica y Fico lo triplica. La tesis que Fajardo y sus aliados han tratado de posicionar, en el sentido de que es el único que podría ganarle a Petro en una segunda vuelta, queda totalmente descartada a la luz de esta encuesta. Aunque en ese escenario, la encuesta del CNC muestra que Fajardo tendría 38,3 por ciento y Petro llegaría a 41,5 por ciento, lo que ahora se ve matemáticamente imposible es que el exgobernador de Antioquia pueda tener el chance de pasar a una segunda vuelta, ya que su intención de voto no llega ni siquiera a los dos dígitos. En las consultas del 13 de marzo, Fajardo sacó menos votos que Francia Márquez, la ahora fórmula vicepresidencial de Petro. Además, la tendencia, después de esas elecciones, evidencia que mientras Fajardo baja, Petro y Fico suben.
A estas alturas de la campaña presidencial, la mecánica política y las alianzas serán claves. Pero lo más importante será conectar con la gente y ganarse el voto de opinión. No hay duda de que Petro ha ganado espacios cruciales para la primera vuelta. En regiones como Antioquia y el Eje Cafetero, pasó de tener un apoyo del 9,21 por ciento en la primera vuelta de 2018 a una intención de voto hoy del 25,7 por ciento, con la mirada puesta en el próximo 29 de mayo. En Bogotá, igualmente, ha venido creciendo su fuerza electoral, pues hace cuatro años tuvo el 29,92 por ciento de votos en la capital del país y hoy, según la encuesta del CNC, ya está en el 44 por ciento.
Dicho crecimiento de Fico en segunda vuelta se explica porque su intención de voto aumenta considerablemente en casi todas las regiones de Colombia, en comparación con la primera. Por ejemplo, en Antioquia pasa del 39,3 por ciento al 53,5 por ciento; en el Caribe crece del 23,9 por ciento al 40,7 por ciento; en el centro oriente le saca ventaja a Petro con 44,3 por ciento; y en Bogotá aumenta del 19,2 por ciento al 31 por ciento.
También resultan interesantes las cifras de la encuesta sobre lo que sucedería con los partidos políticos y las coaliciones en la segunda vuelta. Fico se quedaría con el 54,8 por ciento de los votos de los militantes y líderes de la coalición de la Centro Esperanza, y Petro con el 25,5 por ciento. Cambio Radical se iría mayoritariamente con Fico (61,6 por ciento) y el 22,2 por ciento apoyaría a Petro. En el caso del Partido Liberal, donde hay una puja entre Petro y Fico por ver quién se queda con el respaldo de la colectividad, el 54,6 por ciento de sus bases apoyaría a Fico, mientras el 29,4 por ciento respaldaría a Petro. El Centro Democrático, el Partido Conservador, La U y Mira están jugados por Fico, así como el Pacto Histórico y sus partidos con Petro.
La mínima diferencia entre Petro y Fico en la segunda vuelta, según la encuesta del CNC, promete unas elecciones tan reñidas que las próximas semanas serán determinantes y los ciudadanos quizá acudirán al voto útil desde ya.
Colas interminables y falta de papel retrasan los trámites para vender las casas antes de viajar
Falta media hora para las seis de la mañana y ya cinco personas están sentadas en la escalera que da acceso a una de las más céntricas notarías de La Habana, a pocos metros de la heladería Coppelia. El éxodo masivo ha aumentado en los últimos meses la necesidad de trámites en estos locales, todos bajo el control del Estado cubano.
«Esta es la segunda vez que vengo en la misma semana porque la anterior me faltaban unos documentos», explica a 14ymedio Marianela, una de las clientes que ha llegado al lugar antes de que amanezca. «Lo que quiero es hacer un poder para que mi hijo pueda vender mi casa cuando yo esté fuera del país», detalla.
A medida que se acerca el horario de apertura de la notaría, siguen llegando decenas de personas para sumarse a la cola. Muchas de ellas se irán del lugar sin siquiera haber podido alcanzar entrar, debido a que la cantidad de casos que se atienden cada día es muy limitada. «Esto está lleno de lunes a viernes y si abriera los domingo, también estaría lleno ese día», ironiza Marianela.
«Esto es como pasar a mejor vida pero en el buen sentido, de que tienes que dejarle todo arreglado a los que se quedan»
El poder notarial que busca hacer la mujer, le dará a su hijo plenas facultades para vender o permutar la vivienda de su madre cuando ella ya haya emigrado. «Hice todo por venderla antes de irme pero no pude porque la gente está sin dinero así que él tendrá que ocuparse», explica.
En la cola, la mayor parte de los clientes está para trámites vinculados a viviendas: poderes, cesión de derechos sobre una propiedad, donaciones o compras. Buena parte también tiene en mente salir del país y «dejar sus asuntos en orden» antes de subirse a un avión. «Esto es como pasar a mejor vida pero en el buen sentido, de que tienes que dejarle todo arreglado a los que se quedan».
En el mismo municipio, en la calle 10 casi esquina con 15, otra notaría muestra el mismo panorama desde la madrugada. Sobre un tronco de madera subido en tres piedras los clientes han improvisado un banco que antes del amanecer ya está lleno. Con las primeras luces del día sigue llegando gente y cuando el local abre sus puertas solo dejan entrar de cinco en cinco.
Pero la larga y lenta cola no es el único obstáculo. «Nos falta el papel notarial, tenemos que estar improvisando», reconoce un empleado del lugar. A pocos metros de ahí, un negocio privado tiene la solución. «Tenemos hojas de formato A3 a las que les imprimimos las rayas laterales del mismo color que exigen en la notaría», promociona uno de los empleados.
«Cuando la gente llega y ve que necesita varias copias de un documento enseguida le ponen el grito en el cielo porque dicen que no tienen papel para copias, entonces es cuando nosotros le salvamos la campana», explica. «Hace meses que tienen el problema del papel porque la demanda de documentos ha crecido mucho».
«No es solo por el tema de las salidas del país, sino porque estuvimos mucho tiempo cerrados por la pandemia», añade Carmen, empleada de una notaría en el municipio de Cerro. «A mediados de 2021 se suspendieron todos los servicios registrales y notariales en La Habana y eso hizo que se acumularan muchos casos que ahora estamos tratando de tramitar».
No solo falta el papel notarial, sino que «las cintas de impresora están muy gastadas y hay veces que entregamos un documento que casi ni se puede leer»
Las medidas incluyeron entonces la suspensión de los servicios de Registros de la Propiedad, de la inversión extranjera y empresas de comercio, así como el Registro Mercantil. Del Registros del Estado Civil solo quedó funcionando la inscripción de nacimientos y defunciones.
«Se ha sumado los casos postergados por el coronavirus con la alta demanda de trámites de la gente que está saliendo del país y quiere vender su casa, donarla o dejarla en un poder para que otro se ocupe de ella», agrega la trabajadora. «A eso se le suma que no nos están llegando casi recursos para todo esto».
No solo falta el papel notarial, sino que «las cintas de impresora están muy gastadas y hay veces que entregamos un documento que casi ni se puede leer», reconoce. «La gente se queja pero a los notarios hay que darles una medalla por seguir trabajando en estas condiciones».
No faltan los que hacen de la alta demanda de procesos notariales una forma de ganarse la vida. En el municipio Diez de Octubre, Yaquelín y su hermano se dedican al negocio de hacer la cola para entrar al local y vender el turno a algún cliente desesperado que llegue tratando de salir lo antes posible.
«Para entrar en los primeros cinco que llaman cuando abren eso cuesta 500 pesos, más atrás en la cola pueden ser unos 300», explica a un atribulado habanero que tiene fecha de vuelo para la próxima semana y quiere «terminar cuanto antes el papeleo» de venta de una casa. El hombre no intenta ni regatear y acuerdan que esta semana Yaquelín hará la fila para él.
«No pierdas tiempo, te hago todos los trámites notariales y de certificaciones, solo tendrás que ir a una oficina cuando haya que firmar algo», ofrece en varios sitios digitales sus servicios un avispado comerciante. Sus honorarios pueden superar las cuatro cifras pero asegura que tiene «mucha clientela».
«A la gente se le une todo al final, tienen el boleto para salir, deben organizar un montón de cosas y no tienen tiempo para hacer estas colas desde la madrugada. Yo les facilito que sus últimos días en Cuba no se la pasen a las afueras de una Notaría», comenta. «Les ahorro tiempo y disgustos».