Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Vía Control Ciudadano

En el texto, el coronel Yuali destaca, como su misión en Venezuela le ha permitido conocer de cerca la permanente reivindicación a los próceres de las épocas de independencia y revolución venezolana, tanto nacionales como regionales, por lo que se explica como “después de tantos saqueos, acosos, sanciones e injerencias criminales imperialistas sigue de pie y más fortalecido el pueblo bolivariano con su FANB”. Asegurando que “en todo eso el pueblo chino y su EPL comparten mucha similitud”.

El escrito, también hace referencias a la historia del Ejército Popular de Liberación de China (EPL), desde su fundación, con la primera Rebelión Armada del Partido Comunista de China el 1o de agosto del año 1927, que desde entonces tomó “la iniciativa en su ardua lucha antiimperialista y antifeudal para ser dueño de un país independiente y soberano”; y cómo Mao Zendong lo transformo en una fuerza armada revolucionaria.

Recalca el artículo, el pensamiento del actual Presidente de la República Popular China, Xi Jinping, quien ha reiterado:  “para un ejército popular, obedecer el mando del Partido es el alma y determina la dirección política de la construcción del ejército, esencial para ganar las batallas”. Y agrega como el EPL es el brazo político del PCCh (Partido Comunista de China), para movilizar y preparar al pueblo por la defensa nacional.

El escrito, publicado en la página oficial del Ministerio del Poder Popular para la Defensa de Venezuela, expresa los conceptos de la guerra popular, y de la integración civil-militar. Sobre este último concepto, el agregado de defensa de China en Venezuela, hace referencia a las palabras de Xi Jinping: “La integración militar-civil es una estrategia nacional, relacionada con la situación general de seguridad y desarrollo nacional. No es solo un acto para rejuvenecer el país, sino también una estrategia para fortalecer las fuerzas armadas, y es la única forma de lograr el desarrollo y la seguridad”.

En la publicación, también aparece una acusación firme a los Estados Unidos de continuar utilizando Taiwán entre otras injerencias, para sabotear la soberanía y prosperidad de toda la nación China, recordando la advertencia que ha realizado el Ministerio de la Defensa de China a la Presidenta del Congreso norteamericano: “ el EPL tomaría medidas enérgicas si visitara a Taiwán. ¡Basta ya, la sangre de nuestros mártires, héroes y heroínas no se ha derramado en vano, los sufrimientos de nuestros pueblos se compensarán con la victoria siempre!

Finaliza su artículo, el agregado de defensa militar de China en Venezuela, con menciones a la cooperación e intercambio en materia de defensa entre los dos países, refiriendo el envío que desde el año 2000 ha efectuado China, de oficiales de fuerzas especiales a la Escuela de Operaciones Especiales General de División Andrés Rojas, ubicada en la población de Cocoyar, en el Estado Sucre, para ejercitarse y formarse entre otras especialidades, como francotiradores, buzos de combate, caída libre y supervivencia. También a los cursos en diversas especialidades y niveles que ha venido proporcionando China a las FANB, asi como al apoyo con tecnología e industria militar del sistema defensivo de Venezuela.

A continuación el texto completo del artículo, disponible en la página web del Ministerio del Poder Popular para la Defensa

Por Álvaro Vargas Llosa

De tanto en tanto, viendo el panorama deprimente de América Latina, pienso en Carlos Rangel, uno de los liberales de la región más admirables de la segunda parte del siglo XX, y encuentro razones para no desesperar. Sus libros, más vigentes que nunca a pesar de haber sido publicados hace cerca de medio siglo, nos dicen implícitamente dos cosas Primero, que carece de sentido exigirle al presente inmediato resultados que contravienen una herencia iliberal muy antigua, y por tanto que quienes pensamos de cierta manera debemos asumir que el progreso tardará y que los valores y las instituciones de la libertad necesitan mucho tiempo para abrirse camino, de manera que corresponde a cada generación de liberales construir sobre la hecho por la anterior.

Y sus libros nos dicen también que la defensa de la libertad es un compromiso que no se termina nunca. Rangel se adelantó a muchos otros latinoamericanos con su defensa del Estado de Derecho, la democracia liberal, los derechos de propiedad y la economía de mercado, nociones que en los años setenta y ochenta merecían el desprecio profundo de políticos, intelectuales, empresarios y estudiantes en América Latina. Pero en décadas posteriores, en parte porque sus ideas se abrieron camino, algunos países pusieron en práctica, aunque de forma insuficiente y deformada, muchas de sus ideas, lo que aumentó los niveles de vida y disparó el crecimiento de la clase media. Sin embargo, hubo luego retrocesos y, hoy, salvo algunos oasis de esperanza, como Uruguay, República Dominicana y Ecuador, América Latina está en manos, o a punto de caer en manos, de herederos de la peor tradición ideológica, esa que Rangel llamó «tercermundismo». Ello significa que nos toca volver a enseñar lo que Rangel enseñó y sin duda que a las próximas generaciones tocará hacer lo mismo porque, como digo, la lucha por la libertad no termina nunca.

Es, por tanto, una gran noticia que Cedice, el «think tank» venezolano que lleva décadas defendiendo la libertad en ese desdichado país, haya publicado una edición digital de sus tres libros, Del buen salvaje al buen revolucionario, Tercermundismo y Marx y los socialismos reales. Dos de ellos están disponibles en inglés.

Las dos grandes tesis que expuso el periodista y escritor venezolano siguen más vigentes que nunca. La primera fue que América Latina importó del mundo occidental que lo conquistó hace medio milenio una visión de sí misma hecha de mitos que han servido para justificar unos valores y unas instituciones ajenas a aquellos que hicieron del mundo occidental el más desarrollado del planeta. De allí la frase «del buen salvaje al buen revolucionario». La segunda fue que tras la Segunda Guerra Mundial, cuando se dio el proceso de descolonización en África y Asia, eso que hoy llamamos el mundo « emergente », ámbito que incluye América Latina, adoptó el «tercermundismo», una ideología inspirada en las supercherías ideológicas del marxismo y de sus seguidores en Europa. A comienzos del siglo XX, cuando se dieron cuenta de que el capitalismo no estaba en ruinas en los países más avanzados ni iba a dar paso al socialismo, como había predicho Marx, los socialistas decidieron que el imperialismo había dado nueva vida a este perverso sistema trasladando la lucha de clases del terreno nacional al plano internacional, donde los países ricos explotaban a los pobres. Correspondía, pues a los países «proletarios» luchar contra valores de Occidente, es decir la democracia liberal, el Estado de Derecho, el libre comercio. Distintas teorías, como la teoría de la dependencia, surgieron en América Latina sobre la base de esa falsedad ideológica para culpar a los demás países del fracaso latinoamericano.

Desterrar los mitos y devolver a la política el sentido de la realidad, por un lado, y por el otro, reemplazar el «tercermundismo» por los valores liberales eran, según Rangel, la condición para alcanzar el desarrollo.

Estas dos enseñanzas cruciales de Rangel (ofreció muchas otras) son de rabiosa actualidad. La mitología y el «tercermundismo» resumen la mentalidad de gobiernos como el de López Obrador, a un extremo de la región, y de los millones de chilenos que arremetieron contra su exitoso modelo en años recientes, al otro extremo, así como una larga lista de demagogos y embusteros que están en el medio. Ojalá que cuando los nuevos experimentos populistas fracasen, los libros de Rangel que acaban de editarse en edición digital sirvan para empezar de nuevo.

Por morfema.press

«Las elecciones, a veces, son la venganza del ciudadano. La papeleta es un puñal de papel». El chavismo ha decidido que en Venezuela sea prácticamente imposible que se materialice esta frase del exprimer ministro británico David Lloyd George (1863-1945) y para ello ha ampliado el repertorio de artimañas y estratagemas que venía utilizando en tiempos electorales, pero ya no solo para ampliar su ventaja en los comicios, sino también para ganarlos de manera aplastante, pese a no contar con el respaldo mayoritario de la población.

Esta denuncia la formuló Acceso a la Justicia en su informe titulado Elecciones en autocracia: el caso venezolano 2017-2021, en el cual se enumeran todas las medidas y acciones que la administración de Nicolás Maduro ha puesto en marcha con el concurso de poderes del Estado como el Consejo Nacional Electoral (CNE), el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la Contraloría General de la República (CGR) para ganar todos y cada uno de los seis procesos eleccionarios celebrados desde el año 2017.

Algunas de las prácticas no son novedosas y se producían en los tiempos del fallecido Hugo Chávez. Entre ellas destacan el control del árbitro y del máximo juzgado por parte del Gobierno, el uso de la cuestionada figura de las inhabilitaciones políticas impuestas por la CGR contra candidatos opositores, la poca confiabilidad en el Registro Electoral o el uso de los recursos y medios del Estado para favorecer a los candidatos del oficialismo. Estas acciones perseguían ampliar la ventaja que el desaparecido mandatario obtenía frente a sus rivales en las urnas en la mayoría de los casos.

Debut y despedida

No obstante, en el informe se considera que la aplastante derrota que sufrió el oficialismo en las elecciones parlamentarias de 2015 supuso un punto de inflexión y «representa, indudablemente, la semilla que empujó al Gobierno de Maduro a diseñar un conjunto de pautas sin precedentes, condicionadas a sus intereses partidistas».

La modificación del sistema electoral venezolano para que respondiera a los intereses gubernamentales, al tiempo que facilitara la neutralización de sus «oponentes o adversarios en las contiendas electorales» e impidiera de esta manera que «el Gobierno se arriesgara a perder el ejercicio del poder», fue una de esas nuevas medidas.

En el informe se recuerda que la Sala Constitucional del TSJ, a través de su sentencia n.º 68 del 5 de junio de 2020, facultó al CNE para que reformara la Ley Orgánica de Procesos Electorales en lo relativo a las elecciones parlamentarias. El árbitro acató la instrucción y mediante las Normas Especiales para las Elecciones Parlamentarias período 2021-2026 aumentó en 66% el número de escaños del Parlamento, el cual pasó de 167 a 277. Adicionalmente, redujo la proporción de diputados a ser electos nominalmente del 70% a 48% (133), al tiempo que incrementó el número de aquellos parlamentarios escogidos proporcionalmente hasta el 52% (144).

Por último, creó la «lista nacional», una figura que no estaba contemplada hasta ese momento en instrumento legal venezolano alguno, por medio de la cual se eligieron cuarenta y ocho diputados y se modificaron las normas para la elección de la representación indígena, quienes perdieron la posibilidad de ejercer el sufragio directo y secreto.

Como si lo anterior no fuera suficiente, el TSJ, el CNE y la extinta Asamblea Nacional Constituyente pusieron en marcha una estrategia para confeccionar una «oposición a la medida» del chavismo; para ello el máximo juzgado intervino a siete partidos (cinco de ellos opositores y dos disidentes del oficialismo) y puso al frente de ellos a directivos dispuestos a participar en los comicios convocados por el CNE en lugar de los legítimos representantes de esas organizaciones.

De la compra de votos a la coacción

La compra de votos mediante la entrega o promesa de entrega de un beneficio social (beca, vivienda o crédito) es de vieja data en Venezuela. Sin embargo, en el reporte se denuncia que bajo la administración de Maduro se ha perfeccionado y ha terminado mutando en un mecanismo de control social muy eficaz, gracias a figuras como el Carnet de la Patria y los «puntos rojos».

«El Carnet de la Patria fue creado en enero de 2017; con un código QR el Gobierno puede identificar a sus simpatizantes, quienes reciben directamente alguna ayuda económica o social. Desde entonces el partido gobernante se vale de esta herramienta para coaccionar la voluntad de los electores».

El informe recuerda además que días antes de las elecciones legislativas de 2020 el ahora diputado Diosdado Cabello afirmó lo siguiente: «El que no vota, no come. Para el que no vote, no hay comida».

Desde las elecciones regionales y municipales de 2017 el oficialismo viene colocando puntos de control en las cercanías de los centros de votación, los llamados «puntos rojos», donde los electores muestran sus Carnet de la Patria como prueba de que sufragaron y, por lo tanto, pueden recibir algunas de las asignaciones ofrecidas por el Gobierno.

«Este mecanismo obviamente representa una situación irregular que no garantiza la igualdad de condiciones en el ejercicio del voto, y, en consecuencia, afecta la participación libre y transparente de la ciudadanía en el proceso electoral, en especial vulnera el carácter secreto del voto, pues como se indicó, los “puntos rojos” son un medio para presionar a los votantes a revelar sus votos».

Cambiando las reglas del juego

Los cambios en los lapsos y plazos estipulados en los distintos cronogramas comiciales es otra medida presente en los seis procesos celebrados entre 2017 y 2021. «La implementación de estos cambios responde a los intereses del Gobierno, una situación que no promueve transparencia alguna ni fortalece la confianza en el sistema electoral», se denuncia en la investigación.

En el reporte también se alerta que se han vuelto rutinarios durante las jornadas electorales «los bloqueos de páginas web o reducciones de velocidad a internet como mecanismos para controlar la información disponible».

La decisión del CNE de prescindir de la tinta indeleble, una medida que se tomó durante las cuestionadas elecciones para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente de 2017, es rechazada, por considerar que es una de las medidas que han menoscabado «la transparencia, seguridad y confiabilidad en las contiendas».

Y a ti venezolano, ¿cómo te afecta?

El informe Elecciones en autocracia: el caso venezolano 2017-2021 expone que en el país se ha producido un importante deterioro en las condiciones y garantías electorales, sobre todo desde el año 2017, lo que se traduce en que el ejercicio de los derechos políticos de los venezolanos se ha visto obstaculizado, e inclusive neutralizado, en especial los derechos a la asociación, participación y sufragio, que son el centro de todo sistema democrático. De esta forma se ha consolidado un círculo vicioso en materia electoral que permite que los actuales gobernantes tiendan a perpetuarse en el poder.

La investigación pone de manifiesto que las autoridades venezolanas han logrado diseñar un sistema que les permite ganar elecciones, aún sin tener el respaldo mayoritario de la población.


Para leer el informe Elecciones en autocracia: el caso venezolano 2017-2021, pulse aquí.

Para leer el informe Elecciones en autocracia: el caso venezolano 2017-2021 en inglés, pulse aquí.

Vía EVTV

El reportaje de Madelyn Palmar para EVTV lo señala perfectamente: Augusto Pradelli, empresario zuliano decidió activarse ante la crisis energética que padece el estado Zulia quizás más que el resto del país. Estudiando, consultando y experimentando ha construído vehículos a batería y avanzando más con alguno con recarga mediante paneles fotovoltaicos solares

Como dice el inicio del reportaje: Ante la crisis, la resilencia es una obligación

Por Jonathan Gyer en VOX

La política estadounidense hacia Taiwán tiene que ver con la «ambigüedad estratégica». Eso significa que cada viaje y comentario tiene que ser perfecto.

¿Qué tan imprudente puede ser un viaje a Taiwán?

Para la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, los posibles planes de viaje ya han provocado un debate político interno y una disputa menor en política exterior.

Pelosi comenzó una gira de varias paradas por Asia el lunes con una visita a Singapur. Y aunque Taiwán permanece fuera del itinerario oficial de su delegación, funcionarios estadounidenses y taiwaneses le dijeron a CNN que se espera que visite la isla. Eso es a pesar de los temores de que China, antagonizada por un alto representante estadounidense que planea viajar allí, pueda emprender una escalada militar contra Taiwán, la isla democrática vecina que Beijing reclama como propia.

Todos, desde el presidente Joe Biden hasta los ex alumnos de Trump y un ex presidente de la Cámara, han estado evaluando el itinerario de Pelosi.

La visita, suceda o no, trae nueva atención al acto de equilibrio de cómo Estados Unidos maneja el estatus de Taiwán. Es una política compleja llena de matices diplomáticos, en un intento de suavizar las relaciones con China y al mismo tiempo apoyar a Taiwán contra la agresión china. Todo esto se ha visto acentuado por el rápido ascenso económico y militar de China, que ha centrado la energía estadounidense en contrarrestar su influencia en todo el mundo .

Eso ha creado una atmósfera de competencia peligrosa entre los dos países con armas nucleares, donde incluso un viaje al extranjero tiene implicaciones estratégicas.

Los planes de viaje, y las respuestas de todos a ellos.

Pelosi había cancelado un viaje a Taiwán para abril cuando dio positivo por covid-19 y lo reprogramó para agosto, una medida que informó por primera vez el Financial Times .

Esa noticia provocó la ira inmediata de Beijing y también la preocupación de algunos en Washington.

El presidente Joe Biden dijo a fines de julio sobre la partida de Pelosi: “los militares creen que no es una buena idea en este momento”. (Algunos funcionarios de Biden han dicho que China puede ir tan lejos como para cancelar su viaje implementando una zona de exclusión aérea sobre Taiwán, lo que posiblemente lleve a EE. UU. y China a un conflicto directo).

En una conferencia de prensa un día después, Pelosi replicó: “Es importante para nosotros mostrar nuestro apoyo a Taiwán”. Dijo que nunca habla de planes de viajes internacionales “porque es un problema de seguridad”, pero agregó que no había escuchado nada directamente de la administración sobre el tema del avión. Pero varios altos funcionarios estadounidenses, según el FT , creen que es un momento particularmente peligroso en las relaciones entre Estados Unidos y China para que ella viaje. Varios legisladores republicanos respaldaron a Pelosi y, desde entonces, la Casa Blanca también ha afirmado públicamente su apoyo a una visita.

“No deberíamos serlo como país, no deberíamos dejarnos intimidar por la retórica [de China] o esas acciones potenciales. Este es un viaje importante para la oradora y haremos todo lo posible para apoyarla”, dijo el lunes el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, a Brianna Keilar de CNN .

El Congreso ocasionalmente choca y contradice a la Casa Blanca en política exterior, al menos retóricamente. Y los miembros del Congreso viajan con frecuencia al extranjero a lugares conflictivos; El presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Adam Smith (D-WA) , dirigió a un grupo de legisladores a Ucrania la semana pasada, por ejemplo. El representante republicano Newt Gingrich visitó Taiwán cuando era orador en 1997, la última vez que un segundo en la línea de la presidencia de Estados Unidos visitó la isla. Pero además de que Pelosi es miembro destacado del mismo partido que Biden, la relación con China se ha deteriorado desde los años 90 . En respuesta al viaje de Pelosi, China ha amenazado audazmente con “ medidas enérgicas ” contra Taiwán y ha transmitido graves preocupaciones a la Casa Blanca sobre el viaje.

Gran parte de la inquietud en Washington y Beijing por el viaje puede tener que ver con el tiempo. El Partido Comunista Chino celebrará este otoño su vigésimo congreso, una importante reunión que tiene lugar cada cinco años y en la que se espera que Xi Jinping asuma un tercer mandato sin precedentes como presidente. En la charla, probablemente también hablará sobre Taiwán en un momento en que los expertos ven paralelismos entre la invasión rusa de Ucrania y el poder que China quiere imponer sobre Taiwán. (Muchos se preguntan qué lecciones está aprendiendo China del brutal aventurerismo de Vladimir Putin y la respuesta de Occidente). Biden y Xi sostuvieron una llamada telefónica de dos horas la semana pasada para relajar las relaciones entre Estados Unidos y China.

“Hay un mal momento y un peor momento, y este es ciertamente un peor momento”, me dijo la semana pasada Lev Nachman, investigador del Centro Harvard Fairbank para Estudios de China. “La preocupación es que la partida de Pelosi podría ser la gota que colma el vaso”.

China irrita regularmente a Taiwán con ejercicios militares , pero esta vez podría ser algo mucho más provocativo. “Casi cada vez que hay una delegación del Congreso, cada vez que hay una venta de armas que va a Taiwán, China canta y baila”, dijo Nachman. “Cuando China dice que va a hacer algo para tomar represalias, la preocupación es: ¿Va a ser lo mismo, ya sabes, la mierda que siempre nos dan? ¿O va a haber algo más?”

Pelosi y otros cinco demócratas de la Cámara comenzaron el viaje por Asia esta semana; Además de la parada del lunes en Singapur, el grupo ha anunciado que visitará Malasia, Corea del Sur y Japón. Su oficina no ha confirmado oficialmente la parada en Taiwán. El estado del viaje, en este momento, es ambiguo, al igual que los compromisos exactos de Estados Unidos con Taiwán.

Una política matizada de China y un Biden improvisado

La ambigüedad en torno a las relaciones entre EE. UU. y Taiwán es sorprendente para aquellos que no dominan completamente la política de “Una China”, que ha estado en vigor desde la década de 1970. Oficialmente, EE. UU. reconoce el reclamo de China sobre Taiwán, pero no respalda ese reclamo. Estados Unidos dice oficialmente que no apoya la independencia de Taiwán, pero garantizar la autonomía de Taiwán es fundamental para las acciones de Estados Unidos en Asia. Y la posible visita de Pelosi a Taiwán puede alterar el delicado equilibrio.

No existen lazos diplomáticos formales entre EE. UU. y Taiwán, pero sí muchos lazos no oficiales; Las relaciones están dictadas por una serie de protocolos y leyes diplomáticas: la Ley de Relaciones con Taiwán (aprobada por el Congreso en 1979), los tres comunicados conjuntos (entre EE. UU. y China en los años 70 y 80) y las seis garantías (entre los UU. y Taiwán). Así es como EE. UU. puede, entre otras cosas, vender armas a Taiwán para su autodefensa contra China mientras preserva las relaciones con China.

La política de ambigüedad estratégica, ya sea que EE. UU. respalde o no a Taiwán en un ataque chino, perdura, como enfatizó el asesor de seguridad nacional Jake Sullivan en julio. Pero Biden ha sugerido lo contrario.

Como presidente, Biden ha generado controversia al describir “el compromiso que asumimos” para defender a Taiwán si China lo atacara, aunque la política de EE. UU. no contempla tal compromiso. Los persistentes comentarios improvisados ​​de Biden sobre esto han llevado a muchos a especular que está cambiando de política. Incluso un pequeño cambio de redacción es un gran problema. Cuando el Departamento de Estado de EE. UU. cambia una oración en su sitio web, China emite una condena formal . Entonces, el presidente que contradice a su propio gobierno varias veces se está socavando a sí mismo o pinchando a China. Después de cada episodio, la Casa Blanca ha minimizado los comentarios porque, en esencia, Biden es Biden.

Los comentarios de Biden sugieren, como ha planteado el reportero David Sanger del New York Times , que el personal de línea dura en la administración de Biden está “ganando el día” y “lo segundo que te dice sobre esta administración es que pueden estar reconsiderando la utilidad de ambigüedad estratégica”.

Jessica Drun, experta en Taiwán del Atlantic Council, dice que China puede adelantarse a la narrativa porque su enfoque hacia Taiwán es explícito y declarativo: que Taiwán es de ellos y que Estados Unidos está siendo militarista al armarlo. “El nuestro está envuelto en matices, y algunas palabras tienen significados diferentes desde una perspectiva diplomática”, me dijo la semana pasada. “Hay cosas que deben ser advertidas cada vez, por lo que es más difícil para nosotros articular claramente, al menos para una audiencia pública, cuáles son nuestras posturas. Es por eso que hay tantos malentendidos sobre cuál es la política de Estados Unidos hacia Taiwán, a veces incluso por parte de elementos dentro de nuestro propio gobierno”.

Cuando el secretario de Defensa, Lloyd Austin, habló de la política de China, como en el Diálogo de Shangri-La en junio, básicamente leyó en voz alta la Ley de Relaciones con Taiwán. Tuvo cuidado de mantenerse en el guión. El secretario de Estado, Tony Blinken, agregó algunos detalles más sobre el enfoque de Estados Unidos hacia Taiwán en un importante discurso sobre Asia en mayo. Señaló que la política ha sido “consistente a lo largo de décadas y administraciones” y dijo: “Si bien nuestra política no ha cambiado, lo que ha cambiado es la creciente coerción de Beijing”.

La cautela del equipo de Biden contrasta con el enfoque más grandilocuente que adoptó la administración de Donald Trump, con guerras comerciales, palabras amargas y la aprobación de más de 18.000 millones de dólares en ventas de armas a Taiwán. (Biden ha aprobado poco más de mil millones de dólares hasta ahora).

Trump, como presidente electo, rompió la política estadounidense al mantener una llamada telefónica con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen. Como secretario de Estado, Mike Pompeo pronunció un discurso que se interpretó como una amenaza de cambio de régimen en China. Y desde que dejó el gobierno, Pompeo y el exsecretario de Defensa Mark Esper han visitado Taiwán. Con los índices de aprobación de Biden bajos y otra elección presidencial en solo dos años, muchos en el gobierno chino ven como inminente una administración republicana mucho más anti-China, todo mientras los miembros de ambos partidos en los EE. UU. ahuecan la política de “Una China”.

Dejando de lado la retórica, el enfoque de Trump y Biden hacia China y Taiwán tiene algunas similitudes. Biden, podría decirse, está implementando una estrategia de línea dura con China que el exasesor adjunto de Seguridad Nacional, Matt Pottinger , impulsó en la Casa Blanca de Trump. La secretaria de Comercio de Biden, Gina Raimondo, incluso recibió a Pottinger para discutir y coordinar la política industrial en marzo.

En Washington, existe un consenso bipartidista sobre Taiwán. “Los republicanos hablan más fuerte sobre Taiwán que los demócratas”, dijo Nachman, pero explica: “Todos los proyectos de ley de Taiwán que han pasado por el Congreso, tanto a nivel de la Cámara como del Senado, han sido bipartidistas y apoyados unánimemente tanto por los demócratas como por los republicanos”.

Bonnie Glaser, quien dirige el Programa de Asia en el grupo de expertos German Marshall Fund en Washington, argumenta que EE. UU. y el mundo necesitan claridad por parte de la administración Biden sobre cómo ve la relación entre EE. UU. y Taiwán, para que los comentarios improvisados ​​del presidente no sin darse cuenta vienen a definir la política. Sin hacerlo, y mientras Pelosi está a punto de viajar, corre el riesgo de agregar nuevos peligros a lo que ella describe como relaciones tóxicas entre Estados Unidos y China.

“Trate de convencer a los chinos de que cambiar nuestra política no es parte de un gran plan, y es muy difícil hacerlo”, me dijo la semana pasada. “Atribuyen más coherencia a nuestra política de lo que deberían”.

Por Rhiannon Williams en MIT Technology Review

La noticia: 

Cinco grandes incendios forestales se encendieron ayer en los EE. UU., y se esperan más brotes en los próximos días, advirtieron los expertos. Los nuevos incendios en California, Montana, Oklahoma, Oregón y Texas elevaron a 54 el número total de incendios forestales que actualmente arden en el país, según el Centro Nacional Interagencial de Bomberos .

El incendio de McKinney en California ha crecido rápidamente hasta convertirse en el más grande que ha visto el estado en lo que va del año, lo que llevó a las autoridades a instar a los residentes del norte del estado a evacuar. Ahora el centro está preocupado de que una ola de calor que actualmente afecta a la mitad norte de los estados del oeste, junto con los rayos durante las tormentas eléctricas, pueda provocar aún más incendios.

Lo que sabemos: 

El oeste de EE. UU. sabía que esto se avecinaba: años de condiciones secas y calurosas agravadas por el cambio climático han empujado a la región a una sequía severa , y los incendios forestales en California se han convertido en una inevitable y deprimente cada verano. El año pasado, los incendios forestales de la costa oeste acabaron con más de la mitad de las reducciones de emisiones provocadas por la pandemia en la región solo en julio, lo que demuestra la amenaza que estos incendios mortales representan para el progreso futuro del cambio climático, así como el costo que tiene para las comunidades que viven en los devastados áreas

¿Qué se puede hacer?: 

Los investigadores dicen que la mejor manera de prevenir los incendios forestales es a través de una combinación de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero lo más rápido posible, detener la deforestación y mejorar los sistemas de gestión forestal. Esto incluye quemas deliberadas y controladas de la vegetación seca y extendida que se convierte en yesca para los incendios forestales una vez que las temperaturas comienzan a subir.

Los nuevos proyectos de ley podrían ayudar:

La semana pasada, la Cámara de Representantes aprobó una legislación diseñada para ayudar a Occidente a hacer frente tanto a los incendios forestales como a la sequía a través de medidas como aumentar el salario de los bomberos, proteger las cuencas hidrográficas e impulsar proyectos de quema prescrita. El proyecto de ley pasó al Senado, donde la senadora Dianne Feinstein impulsó medidas similares. Mientras tanto, se espera que la ola de calor sin precedentes avance hacia el este durante la semana, poniendo en peligro a más comunidades y hogares.

Por morfema.press

Una joven cubana denunció, a través de las redes sociales que fue víctima de turismo sexual y pedofilia en Cuba, donde se vio obligada a prostituirse para alimentar a su familia.

“Viva la revolucion”, escribió el usuario de Twitter Jota DBS en la descripción del clip que compartió en su timeline. En el video, la muchacha, cuya identidad no es revelada, contó que fue “jinetera” cuando tenía 16 y 17 años.

“A los europeos, los americanos y los canadienses les encanta ir a Cuba y pagar 50 dólares para tener a una joven (…) que sea vea como yo, para que les haga un poco de compañía. Les digo la verdad, porque yo viví esa verdad”, añadió.

De acuerdo con su testimonio, en la isla los trabajadores apenas ganan 18 dólares al mes, en tanto ella, como prostituta podía hacer hasta 70 USD, si tenía la suerte de encontrarse con un turista “generoso”. “Eso es pedofilia, así que sí, yo ponía mi cuerpo en manos de pedófilos, ¿saben por qué?, porque tenía que alimentar a mi familia”, comentó la joven. 

Dijo también sentirse traicionada por un movimiento como Black Lives Matters, porque defienden al régimen cubano, a las personas que la empujaron a vivir de esa manera. “Ponen etiquetas de #Fidel Castro y #Viva la Revolución, a la mierda la revolución”, manifestó indignada.

Patria y vida, cambio y libertad, eso es lo que necesitamos. Los cubanos en la calle no estamos gritando que queremos comida, no estamos gritando que quieren medicamentos, no estamos gritando que queremos vacunas, ¿saben lo que estamos gritando?, libertad, freedom”, afirmó en otro fragmento del video. 

Dijo que no entendía la postura de Black Lives Matter, porque ella es negra y no existe ninguna diferencia entre ella y lo que dice defender ese movimiento social. “¿Qué nos hace diferentes?”, cuestionó al final del clip, en que habló en inglés casi todo el tiempo. 

Por Armando Martini Pietri

Los ciudadanos fuera del país tienen derecho a votar. Un Estado democrático, serio y responsable debe garantizarlo. Sin embargo, la falta de vergüenza y la pícara desfachatez entorpece a conveniencia el camino y lo atiborra de obstáculos. De acuerdo con la Constitución tienen la facultad del ser humano para legítimamente sufragar como cualquier otro radicado en la nación. El venezolano en el exterior debe ser respetado en cualquier consulta esté donde esté; tiene consagrado la potestad del voto, que debe reclamar con raigambre, firmeza y valor para elegir a la nueva dirección política de oposición, primer paso del cambio político, económico y social. Unos primeros, otros después. 

El Poder Electoral, está obligado representar a todos y un rector igualmente. Así está escrito en la Ley, que pocos acatan y escasos cumplen. El vicepresidente del Consejo Nacional Electoral, escogido en una negociación agazapada, lúgubre, turbia, pero de interés para infiltrados cohabitadores y alcahuetes, hizo presumir simbolizaba un freno al abuso y arbitrariedad del castro-madurismo. Su neutralidad, suponía proteger, defender al ciudadano de las violaciones y despropósitos habituales oficialistas. Sin embargo, no resultó así en la práctica. Fue una farsa, una estafa, un vil, bajo y despreciable engaño.

Los compatriotas forzados a emigrar, son el segundo más elevado del mundo. El comisionado de la ONU para refugiados, contabiliza cerca de siete millones; que el perjuro funcionario electoral pretende olvidar, dejándolos huérfanos, sin representación, y, que, además, con desvergüenza rechaza. Atroz e inhumano que un integrante directivo del CNE, acepte, justifique sin ruborizarse ni recato llanamente e incluso con argumentos propios que alrededor de una sexta parte de la población, por el sólo hecho de buscar mejor vida en otras latitudes, pierde sus derechos. Que, al no encontrarlos, advierte que un estulto mequetrefe los substrajo, los robó, saqueándole incivil su venezolanidad, sin saber por qué, es ultrajado y humillado con despiadada matraca. 

Cuando toma posición -el rector- respecto a los venezolanos en el exterior “no podrían votar en las elecciones presidenciales 2024”, traiciona a millones, argumenta contrariedades diplomáticas del castro-madurismo -dificultades causadas por Chávez antes y el heredero desde la muerte del anterior a quien vio volar como pajarito-, cuestiones que nada tienen que ver con deberes y derechos de los ciudadanos de esta República bolivariana en la cual Simón Bolívar de estar vivo hubiera hecho fusilar a más de uno.

Podría entenderse la advertencia sobre dificultades para depositar y recoger los votos por rupturas diplomáticas, y como “demócrata” por ahí debería comenzar. No se diga “de oposición” nunca lo fue ni ahora se convirtió, y si lo fue -tibio y opaco- dejó de serlo; salto la talanquera henchido de emoción al ser condicionado miembro del CNE. No obstante, como parte de un poder debería representar, defender los intereses de la ciudadanía, donde estén, posean el nivel socioeconómico y la posición política que deseen.

Son inmensas las probabilidades que los refugiados, la diáspora, exiliados, emigrantes repudien avasallantes, cualquier aspiración o intento continuista del PSUV y G4 por igual. ¿Coincidencia? ni de vaina, connivencia cómplice. Y, a eso precisamente, le tienen culillo quienes ramplones entorpecen y problematizan. Ante la realidad, no hay que ser perspicaz para prefigurar que la sociedad de la infame dupla haga valer su control, para sabotear el voto interno y más allá de nuestras fronteras. Ambos quieren permanecer y compartir por siempre. Es buen negocio. Desconocer so pretexto del estatus migratorio, es violatorio al Derecho Humano y a la Convención Internacional sobre el Estatuto de los Refugiados. 

Se observa desgano, apatía y reproches, aún no se aclara el panorama y la desconfianza persiste, demasiado ha sido el engaño. El ciudadano espera que la sandez tenga límites y haya llegado a su final. Para iniciar un periodo de entusiasmo ecuánime, motivación justa, imparcial y transparente para legitimar la conducción política opositora que se convertirá en plebiscito de las erráticas políticas opositoras del G4, que muy caro hemos y estamos pagando. Fortalecer la democracia es obligación ciudadana para lograr el cambio político anhelado.

El rector que con premeditación y alevosía no lo está haciendo, queda inhabilitado por pusilánime, sin valor ni espíritu para afrontar o es traidor a sus conciudadanos. Y los está traicionando, además, distorsionando la Constitución, que redactaron quienes ahora él acepta en cuclillas, de rodillas, obediente y sumiso como amos. Si algo de dignidad queda debería dimitir, pero desconoce la emoción del valor propio; desecha la pasión en su actuación de ser libre y respetado, sobre todo por sí mismo, lo que brinda el poder de autonomía.

@ArmandoMartini

Vía AP

Mientras salía el sol en Kabul el domingo, dos misiles Hellfire disparados por un dron estadounidense terminaron con el reinado de una década de Ayman al-Zawahri como líder de Al Qaeda. 

Las semillas de la audaz operación antiterrorista se habían plantado durante muchos meses.

Los funcionarios estadounidenses habían construido un modelo a escala de la casa de seguridad donde se había ubicado al-Zawahri y lo llevaron a la Sala de Situación de la Casa Blanca para mostrárselo al presidente Joe Biden . Sabían que a al-Zawahri le gustaba sentarse en el balcón de la casa.

Habían construido minuciosamente “un patrón de vida”, como dijo un funcionario. Confiaban en que estaba en el balcón cuando volaron los misiles, dijeron las autoridades.

Años de esfuerzos de los agentes de inteligencia de EE. UU. bajo cuatro presidentes para rastrear a al-Zawahri y sus asociados dieron sus frutos a principios de este año, dijo Biden, cuando localizaron al número 2 de Osama bin Laden durante mucho tiempo, un co-planificador del 11 de septiembre de 2001. ataques terroristas en los EE. UU., y sucesor final en la casa de Kabul.

La muerte de Bin Laden se produjo en mayo de 2011, cara a cara con un equipo de asalto estadounidense dirigido por los Navy SEAL. La muerte de Al-Zawahri vino de lejos, a las 6:18 am en Kabul.

Su familia, apoyada por la red talibán Haqqani, se había instalado en la casa después de que los talibanes recuperaran el control del país el año pasado, luego de la retirada de las fuerzas estadounidenses después de casi 20 años de combate que pretendía, en parte, mantener al-Qaida recupere una base de operaciones en Afganistán.

La pista sobre su paradero fue solo el primer paso. 

Confirmar la identidad de al-Zawahri, idear un ataque en una ciudad abarrotada que no pusiera en peligro a los civiles de manera imprudente y garantizar que la operación no retrasara otras prioridades estadounidenses tomó meses para concretarse.

Ese esfuerzo involucró a equipos independientes de analistas que llegaron a conclusiones similares sobre la probabilidad de la presencia de al-Zawahri, la maqueta a escala y los estudios de ingeniería del edificio para evaluar el riesgo para las personas cercanas, y la recomendación unánime de los asesores de Biden de seguir adelante con la acción.

“Claro y convincente”, llamó Biden a la evidencia. “Autoricé el golpe de precisión que lo sacaría del campo de batalla de una vez por todas. Esta medida fue cuidadosamente planeada, rigurosamente, para minimizar el riesgo de daño a otros civiles”.

Las consecuencias de equivocarse en este tipo de juicio fueron devastadoras hace un año este mes, cuando un ataque con aviones no tripulados estadounidenses durante la caótica retirada de las fuerzas estadounidenses mató a 10 familiares inocentes, siete de ellos niños.

Biden ordenó lo que los funcionarios llamaron un “ataque aéreo a la medida”, diseñado para que los dos misiles destruyeran solo el balcón de la casa de seguridad donde el líder terrorista estuvo escondido durante meses, salvando a los ocupantes en otras partes del edificio.

Identificado en el balcón

Un alto funcionario de la administración de EE. UU., que habló bajo condición de anonimato para discutir la planificación del ataque, dijo que al-Zawahri fue identificado en “múltiples ocasiones, durante períodos prolongados de tiempo” en el balcón donde murió.

El funcionario dijo que «múltiples flujos de inteligencia» convencieron a los analistas estadounidenses de su presencia, habiendo eliminado «todas las opciones razonables» que no fuera él

Mayo y junio meses claves

Dos altos funcionarios de seguridad nacional fueron informados por primera vez sobre la inteligencia a principios de abril, y el asesor de seguridad nacional Jake Sullivan informó al presidente poco después. 

Durante mayo y junio, un pequeño círculo de funcionarios de todo el gobierno trabajó para examinar la inteligencia e idear opciones para Biden.

El 1 de julio en la Sala de Situación de la Casa Blanca, después de regresar de un viaje de cinco días a Europa, Biden fue informado sobre la huelga propuesta por sus asesores de seguridad nacional. 

Fue en esa reunión, dijo el funcionario, que Biden vio el modelo de la casa de seguridad y acribilló a asesores, incluidos el director de la CIA, William Burns, la directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, y la directora del Centro Nacional de Contraterrorismo, Christy Abizaid, con preguntas sobre su conclusión de que al -Zawahri estaba escondido allí.

Biden, dijo el funcionario, también presionó a los funcionarios para que consideraran los riesgos que el ataque podría representar para el estadounidense Mark Frerichs, quien ha estado en cautiverio talibán durante más de dos años, y para los afganos que ayudaron a los esfuerzos de guerra de Estados Unidos que permanecen en el país. 

Los abogados estadounidenses también consideraron la legalidad del ataque y concluyeron que el continuo liderazgo del grupo terrorista por parte de al-Zawahri y el apoyo a los ataques de al-Qaida lo convirtieron en un objetivo legal.

El funcionario dijo que al-Zawahri había construido un modelo organizativo que le permitía liderar la red global incluso desde un relativo aislamiento. Eso incluyó filmar videos desde la casa, y EE. UU. cree que algunos pueden publicarse después de su muerte.

Recomendación unánime

El 25 de julio, mientras Biden estaba aislado en la residencia de la Casa Blanca con COVID-19, recibió un informe final de su equipo.

Cada uno de los funcionarios que participaron recomendó encarecidamente la aprobación de la operación, dijo el funcionario, y Biden dio el visto bueno para la huelga tan pronto como hubo una oportunidad disponible.

Esa unanimidad faltaba una década antes cuando Biden, como vicepresidente, le dio al presidente Barack Obama un consejo que no siguió: posponer la huelga contra bin Laden, según las memorias de Obama.

La oportunidad llegó el domingo temprano, el sábado por la noche en Washington, horas después de que Biden se encontrara nuevamente aislado con un caso de rebote del coronavirus. Se le informó cuándo comenzó el operativo y cuándo concluyó, dijo el funcionario.

Siguieron otras 36 horas de análisis de inteligencia antes de que los funcionarios estadounidenses comenzaran a compartir que al-Zawahri fue asesinado, mientras observaban que la red talibán Haqqani restringía el acceso a la casa de seguridad y reubicaba a la familia del líder muerto de Al Qaeda. 

Los funcionarios estadounidenses interpretaron eso como que los talibanes intentaban ocultar el hecho de que habían albergado a al-Zawahri.

La lucha contra el terrorismo

Después de la retirada de tropas del año pasado, EE. UU. se quedó con menos bases en la región para recopilar inteligencia y llevar a cabo ataques contra objetivos terroristas. 

No estaba claro desde dónde se lanzó el dron que transportaba los misiles o si los países sobre los que volaba sabían de su presencia.

El funcionario estadounidense dijo que no había personal estadounidense en Kabul apoyando el ataque y que los talibanes no recibieron ninguna advertencia sobre el ataque.

En declaraciones hace 11 meses, Biden había dicho que Estados Unidos mantendría la lucha contra el terrorismo en Afganistán y otros países, a pesar de retirar tropas. “Simplemente no necesitamos pelear una guerra terrestre para hacerlo”.

“Tenemos lo que se llama capacidades sobre el horizonte”, dijo.

El domingo, los misiles sobrevolaron el horizonte.

Vía El Tiempo

Sobre la suerte que corrió en Venezuela Luciano Marín, alias Iván Márquez, hay tres hechos confirmados.

Que fue víctima un violento atentado, el 30 junio pasado, tal como lo reveló EL TIEMPO y lo confirmó un video de los nuevos cabecillas de las disidencias de la llamada Nueva Marquetalia. 

También está confirmado que permanece en el vecino país y que, antes del atentado, enviaron un mensaje al gobierno entrante de Gustavo Petro, en el que manifestaba: “Metámonos con todo, con cuerpo y alma, en el propósito colectivo de lograr la paz completa para Colombia“.

Sin embargo, aunque su lugartenientes aseguran que salió ileso del atentado y goza de buena salud, agencias de inteligencia manifiestan que el ataque con explosivos le dejó graves secuelas.   

Según se ha documentado, los explosivos fueron sembrados cerca de una zona campamentaria con características similares al que se le hizo a alias ‘el Paisa’.

En ese caso, la carga fue enterrada y explotó al paso de los disidentes, por eso sus cuerpos quedaron destruidos de la cintura hacia abajo, pero los rostros estaban casi intactos. En el caso de ‘Márquez’, ya se sabe que perdió varios dedos de sus manos y recibió un golpe en la cabeza, como publicó EL TIEMPO el pasado 30 de julio.

Fuentes de inteligencia le dijeron a este diario que el golpe le afectó el cerebro. pero el presidente saliente Iván Duque fue más allá.

El mandatario le dijo, un día después, a la revista Semana, que información de inteligencia señala que el exguerrillero de las Farc se encontraba en estado vegetativo. Además, que la mejor muestra de que no estaba bien es que no ha salido a hablar en videos como acostumbra.

EL TIEMPO conoció interceptaciones hechas a Márquez a finales de de junio en el que se le oye entusiasmado por una posible negociación. Incluso, invitaba a celebrar la posibilidad que se les abría.

De hecho, EL TIEMPO estableció que emisarios de bandas criminales y un abogado que asegura ser muy cercano al Pacto Histórico, han realizado reuniones exploratorias en este sentido y ‘Márquez’ no ha aparecido.

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