Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Vía Banca y Negocios

El primer vicepresidente de Conindustria, Francisco Acevedo, considera que la presencia de miembros del Ejecutivo en el congreso que realizaron este jueves, demuestra la voluntad del gobierno de respetar la propiedad privada y el desarrollo del sector privado.

Sin embargo, advierte que «el país no se va a arreglar con La Ley de las Zonas Económicas Especiales, pero hay que reconocer que cada paso en la dirección correcta es positivo».

Considera fundamental resolver el tema de la voracidad fiscal, no solo municipal sino también con el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras -IGTF-.

Con respecto al tema del combustible, señaló que se ha visto una subida en el precio del diésel, lo cual ha reducido la escasez, pero que comienza a pesar en la estructura de costos de las empresas.

Igualmente, destacó que se «ha visto una frenada en la recuperación que veníamos viviendo en el primer trimestre; durante los meses de mayo, junio y julio; creemos que parte del impacto ha sido generado por el IGTF».

«La economía en general está reducida en un 75% del Producto Interno Bruto y es necesario ahora crecer 400%. Lo más importante es tomar los correctivos necesarios para que el crecimiento sea parejo, porque no hay equidad, hay sectores que siguen sufriendo la crisis económica», destacó el representante gremial.

A su juicio, falta mucho para que todos tengan un empleo digno, «lo que no significa que no podamos lograrlo, pero hay que entender que sin industria es imposible lograrlo».

Con entrevista de Unión Radio.

Por Laura Alonso

La historia no es lineal y, a pesar de la tragedia que significaron las dos guerras mundiales del siglo XX en la lucha contra los totalitarismos, el optimismo de aquella hora ha entrado en crisis

Hace más de tres décadas, América latina inició la transición hacia la democracia. En 1989, la caída de la Cortina de Hierro aceleró la doble transición (económica y política) en Europa del Este y en Rusia. Se escribió sobre la tercera ola de la democratización y el fin de la historia (no como su final sino como objetivo). Se entendía que el mundo había entrado en el camino de la libertad y la democracia que lo llevaría al progreso y el desarrollo de los países de la mano del capitalismo. Sin embargo, la historia no es lineal y, a pesar de la tragedia que significaron las dos guerras mundiales del siglo XX en la lucha contra los totalitarismos, el optimismo de aquella hora ha entrado en crisis. Repentinamente, las viejas democracias y las nuevas, mucho más frágiles e imperfectas que las primeras, se ven amenazadas desde adentro. Y también, desde afuera.

En 2017, Walker y Ludwig acuñaron el concepto del “poder agudo” o sharp power para caracterizar a nuevas formas de interferencia de poderes extranjeros autoritarios en busca de la desestabilización de las democracias liberales. Si bien, el concepto ha generado un contrapunto con, por ejemplo, Joseph Nye, coinciden en el diagnóstico: en los últimos años los poderes autoritarios extranjeros han utilizado nuevos instrumentos (y viejos) para influenciar y desestabilizar a las democracias.

En su esencia, las sociedades abiertas y el capitalismo competitivo ofrecen ventanas de oportunidad a los países que buscan influenciar la vida de las democracias establecidas y disruptirlas. La influencia se compra con los dineros públicos de la corrupción doméstica que se lava en grandes centros financieros internacionales y en el sistema off-shore. Ello permite el blanqueo y el ingreso (directo o indirecto) de cleptócratas, sus socios y otros criminales a las esferas de influencia en las democracias liberales que buscan destruir. Lo hacen a través de negocios, donaciones académicas, donaciones políticas, inversiones inmobiliarias, el mercado del lujo, la compra y venta de arte y también, con propaganda, financiamiento o propiedad de medios, manufactura de campañas de desinformación en redes sociales, ciberataques, interferencias en procesos electorales. Utilizan las normas vigentes y los servicios de una cantidad innumerable de “facilitadores” profesionales.

Thorsten Benner sostiene que la influencia de los actores autoritarios se da en tres grandes esferas: a) la opinión pública y las instituciones que la apoyan: medios, ONGs, tanques de pensamiento y universidades; b) los partidos políticos y el financiamiento de las campañas electorales; y, c) los negocios a través de las inversiones y los “facilitadores”.

La búsqueda por la influencia en terceros países es una vieja estrategia de las relaciones internacionales. Lo que se ha perfeccionado o cambiado son algunas herramientas y métodos. Las redes sociales han acelerado, por ejemplo, las campañas de mentiras, noticias faldsas y difamación. No es un nuevo truco político: va más rápido y alcanza en un instante a miles de millones. Por ello, las respuestas de política pública deben ser nacionales y globales basadas en la cooperación, la armonización de normas y el intercambio de información.

En el proceso de protegerse contra las influencias dañinas, las democracias liberales deben responder con sus mejores armas: la transparencia, la integridad y la “accountability”. No pueden ni deben correr el riesgo de transformarse en lo que combaten. Las respuestas deben ser proporcionadas, adecuadas y basarse en la defensa de las libertades de conciencia, pensamiento, expresión, de prensa, de comercio y de propiedad. No pueden reaccionar como sociedades cerradas y autoritarias. Las restricciones o las prohibiciones a determinadas inversiones o presencias podrían ser contrarias al objetivo buscado a menos que violen las normas vigentes, los derechos humanos e incurran en prácticas corruptas. Ello deberá ser investigado y probado por un poder judicial independiente y lubre de interferencias.

Nye no niega la importancia del desafío que impone la guerra de la información y la desinformación propalada desde China y Rusia. Sin embargo, es sólido en su argumento en favor de evitar cualquier tentación de imitación del método de los adversarios. Y retoma la importancia de responder también, en la arena internacional, con estrategias de “poder blando” (la habilidad de afectar a otros por la persuasión y la atracción). En su opinión, el “poder agudo” (o sharp power) es una versión sofisticada del poder duro (o hard power).

En América latina y el Caribe, el retroceso democrático por el ascenso de populismos y de nuevas dictaduras es incuestionable. Por ello, promover iniciativas regionales y domésticas, que multipliquen el impacto basadas en la colaboración entre actores de distintos sectores (incluido el público cuando es viable) para proteger a la democracia liberal, deben tener presente el marco actual de la gran competencia global y la guerra en Ucrania. La corrupción transnacional es estratégica y aprovecha las oportunidades de las sociedades abiertas y las debilidades de instituciones frágiles, con poca transparencia, mala gobernanza y bajo o nulo control, para ganar influencia.

La protección de la democracia e incluso la pelea por su restauración donde se ha perdido, debe concentrarse en fortalecer las instituciones liberales, haciendo uso de las iniciativas de gobierno abierto, la digitalización y la explotación de los datos abiertos, entre otros. La corrupción estratégica es utilizada por los poderes autoritarios y representa una amenaza a la seguridad regional y mundial. Algunas veces toma formas legales – inversiones regulares en infraestructura-, otras veces aprovecha la extendida informalidad de la economía y los bajos o ineficientes controles del ingreso de divisas para financiar actividades ilícitas como el narcotráfico y el terrorismo.

Los equipos transnacionales de periodismo de investigación (ICIJ, OCCRP) han demostrado una alta efectividad a la hora de exponer la trasnacionalidad de la corrupción, el rol de profesionales como facilitadores, los agujeros negros en los sistemas financieros y en los países que, por acción o por omisión, han dado refugio a grandes sumas de recursos que proceden de la corrupción, el crimen organizado y el lavado. Algunas de las democracias más consolidadas vienen avanzando en la aprobación de nuevas normas, por ejemplo, para regular la actividad de los “facilitadores” (abogados, contadores, inmobiliarios, mercaderes de arte, entre otros) y garantizar la transparencia de los registros públicos de beneficiarios finales para conocer a los verdaderos dueños detrás de entramados societarios que operan transnacionalmente.

Algunas normas deben revisarse permanentemente y otras incorporarse porque la tarea es permanente. Allí no se detiene el asunto. Monitorear la implementación de las mismas es crucial para mejorar las posibilidad, por ejemplo, del control del lavado de dinero y proteger a las democracias de actividades dañinas financiadas por terceros desde el exterior. Iniciativas o acciones que parecían superadas por la “sanción de una o varias leyes”, deben retomarse para analizar, a partir de la evidencia, qué debe mejorarse o detectar dónde existen riesgos de influencia indebida. Siguiendo los ejes originales planteados por Benner, surgen varios temas a revisar:

El Estado como organización que posee el monopolio legal dentro del territorio, debe transformarse en profesional e impersonal. No hay buen gobierno si es botín de guerra de los electos u otros grupos o bandas. La integridad y la transparencia no son un “cuadradito” en un organigrama. Son políticas transversales que deben permear a todas las ramas, las áreas y las políticas del Estado: desde los bancos centrales a las empresas de propiedad estatal, pasando por la energía, el cambio climático, la salud pública, las obras de infraestructura y el desarrollo social, las contrataciones, licencias y concesiones públicas, las transferencias a los gobiernos subnacionales, el comercio exterior e interior, la propiedad de la tierra, las políticas de género, sólo para mencionar algunas. En sistemas presidencialistas, el liderazgo del Presidente es necesario y urgente.

Las democracias deben ser protegidas de influencias indebidas que, aprovechando la falta de transparencia y control, los altos niveles de corrupción y haciendo uso y abuso de determinados secretos, resultan contrarios a los intereses de los países. Para evitar abusos por parte de los Estados, es importante que las autoridades a cargo del cumplimiento de la ley no se vean interferidas impropiamente en su tarea y que cuenten con los recursos necesarios para avanzar sus investigaciones en cooperación con actores internacionales.

El escenario global es muy diferente al que las democracias liberales enfrentaban hace una década atrás siquiera, incluso antes de la pandemia o de la guerra no provocada e injusta en Ucrania. Están bajo asedio doméstico y externo de terceros países que buscan su desestabilización. Y, lamentablemente, cuentran socios locales entre partidos o grupos políticos, empresarios, comunicadores y actores de la sociedad civil.

A las discusiones sobre la gran corrupción y la captura de determinadas políticas públicas o del Estado por parte de actores locales que no podemos obviar-, se suma la corrupción estratégica y transnacional, facilitada por los grandes movimientos de dinero electrónico y la opacidad de esos sistemas que muchas veces recurren al secreto para evitar informar. No se trata sólo de cuánto se roba, o quién lo hace y lo que se recupera sino cómo protegemos a las sociedades de esas democracias liberales de la clara amenaza a su seguridad que representa la corrupción estratégica. La protección de las democracias liberales requiere de buenas instituciones y, también, de una sociedad educada, instruida y defensora de aquella que comprenda los desafíos geopolíticos de la hora a los que casi ningún país podrá escapar.

Transcripción de la conferencia dictada en la sesión “Bolstering democratic resilience to foreign authoritarian influence through transparency and accountability measures”, realizada en Buenos Aires el pasado 23 de junio de 2022 y organizada por el International Republican Institute. Las expresiones corresponden a la autora.


Laura Alonso es una politóloga argentina. Fue jefa de la Oficina Anticorrupción de su país y electa dos veces diputada nacional. En 2021 fue World Fellow en la Universidad de Yale y en 2020 fue Reagan-Fascell fellow en el National Endowment for Democracy.

Por Leandro Cantó

Mi primer y único encuentro personal con Carlos Rangel fue a finales de 1987, cuando me correspondió el honor de moderar el foro sobre libertad de expresión organizado por CEDICE, dentro del marco de su evento aniversario en la Universidad Metropolitana.  Intercambiamos algunas ideas durante unos minutos y luego pasamos al salón, junto a Luis Pazos y José Vicente Rangel.  Nunca más hablé con él.

En su firme estilo, tajante y entrecortado Rangel defendió un principio fundamental para la justa expresión del pensamiento: sólo medios de comunicación verdaderamente libres pueden acoger la libre expresión.  Sus palabras impresionaron al público asistente, acostumbrado a ver el estereotipo de un moderador y entrevistador televisivo; la gente se arrellanó en sus butacas al escuchar a Rangel leer un largo párrafo sobre la libertad y muchos sonrieron cuando vieron aquel personaje de todos los días convertirse en un ameno y polémico expositor.

Las ideas de Rangel tuvieron muchas malas fortunas, como la siguen teniendo las ideas de otros serios defensores de la libertad.  Un país aclimatado a la retórica populista de los oradores del 28, un tema reiterativo y poco original que, sin embargo, ha dado origen a toda una cultura política, terminó por darle forma a un esquema de pensamiento político, económico y social demasiado alejado de las grandes y fundamentales ideas que Rangel defendió desde sus tribunas.  Sin embargo, igual que como él celebraba el lento pero seguro triunfo de las ideas de Joaquín Sánchez-Covisa, de la misma forma podemos decir que los principios que defendió y difundió han ayudado a esa “labor de Desintoxicación, cuyos frutos estamos cosechando”.

Ello fue posible gracias a dos textos fundamentales del pensamiento liberal latinoamericano: “Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario” y “El Tercermundismo”.  La crítica salvaje de la izquierda demuestra cuán duro fue el buril de Rangel con una cultura que se creía ya sacralizada:  Los pensadores de la ultra conservadora izquierda latinoamericana nunca se imaginaron que alguien iba a despellejar con tan acertada cirugía su mitología, Rangel lo hizo: es posible que no fuera su intención destruir, pero lo hizo y, aunque el tiempo permitió que cerrasen las heridas y la hipocresía del discurso populista terminase elogiando al Rangel ya ido, no existe político de la camada tercermundista que en su fuero interno no lleve el estigma de la cruda interpretación que hiciera Rangel de nuestra realidad.

El propósito de este ensayo es explorar la obra mayor de Rangel.  Cuando la crítica ayuda a comprender al intelectual, ¿qué importancia tiene la apología forzada de la desaparición física?  Rangel sabía el riesgo que corría: todo pensador debe partir del supuesto de que su obra es siempre sujeto de observación.  Yo quisiera no sólo recordarla, sino incluso ampliarla a la luz de los acontecimientos actuales.  Espero que ello ayudará a decantar la esencia de la obra de Rangel y a convertirla en una fuente importante de inspiración de cosas trascendentes, descartando los lugares comunes que la mediocridad política populista quiere fomentar.

Para leer la monografía completa, visite el enlace: https://bit.ly/Monografia23

Vía CriptoNoticias

Robert Kiyosaki, autor del popular libro sobre finanzas personales «Padre rico, padre pobre». publicó una serie de advertencias relacionadas con la crisis económica que amenaza al mundo. Su recomendación es ¡Cuídate!, algo que él suele enlazar con bitcoin (BTC), por ser un activo escaso. 

En un solo tuitKiyosaki logró incluir todo el panorama económico oscuro que ve venir sobre el mundo. A los ojos del escritor lo que se está formando es una tormenta económica perfecta que conducirá a la precarización de la vida a escala global. 

«La inflación puede conducir a una mayor depresión. Choque inmobiliario. Las ejecuciones hipotecarias aumentaron 700% respecto al año pasado. Despido de trabajadores. Dominós cayendo ¿Es su trabajo, o la empresa para la que trabaja vital para la economía? ¿Eres necesario? Si lo eres te irá bien. Cuídate». 

Robert Kiyosaki en su cuenta de Twitter. 

El escenario que el famoso escritor describe en su mensaje ya se avizora en China, donde una crisis bancaria e inmobiliaria se ha desatado. Él sugiere que esto se esparcirá por el mundo, una opinión que también comparten otros analistas. 

Kiyosaky cree que bitcoin tiene valor por ser dinero descentralizado, distinto a las monedas fíat como el dólar que solo provienen de la deuda.

China, epicentro de una crisis global 

En China miles de clientes protestan a las afueras de las instituciones financieras. Están atrapados en uno de los mayores escándalos bancarios del país asiático, mientras se les ha pedido que «esperen pacientemente» para recibir su compensación en medio de la creciente preocupación por los riesgos sistémicos y la inestabilidad social. 

Los depósitos en cuatro bancos de la provincia de Henan y uno en la vecina Anhui han estado congelados desde mediados de abril. 

Las autoridades chinas dijeron que toda la situación bancaria es producto de una estafa compleja que involucra a un grupo financiero privado. Según reportes de los medios, el fraude tenía relación con prestamistas que habían falsificado datos, en componenda con el personal de los bancos, todo con la idea de desviar fondos ilegalmente.  

La situación arroja una sombra sobre los 4.000 bancos pequeños y medianos repartidos por todo el país. Ante ello, lo que se vive en las provincias de Henan y Anhui, podría esparcirse por toda China. 

Para complicar el panorama, las reservas de divisas de China, que alcanzaron un máximo de casi 4 billones de dólares en 2014, han retrocedido a poco más de 3 billones de dólares. Quiere decir que la moneda que usaba para otorgar préstamos a otros países ya no es tan fuerte.  

Al mismo tiempo, China está atrapada en un espiral sin salida porque los préstamos de emergencia que concedió para que otros países superarán sus crisis económicas, difícilmente serán pagados. 

Estos países más pobres como África, Sri Lanka y otros en América Latina están en crisis. Por ello, «existe un peligro realmente serio de que la próxima gran crisis de deuda en el sur global provenga de los préstamos que China ha otorgado en todo el mundo», señaló el canciller alemán Olaf Scholz. 

Tales advertencias refuerzan un nivel más general de preocupación expresado por el Banco Mundial el mes pasado de que los países en desarrollo pueden estar dirigiéndose hacia una crisis de la deuda en una escala vista por última vez en la década de 1980. 

La guerra en Ucrania, el aumento de la inflación, el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales y las tensiones entre Estados Unidos y China están apuntalando escenarios terribles., tal como apunta una publicación de Financial Times. 

¿Cuál es el rol de bitcoin? 

 

Lo que ocurre en China es ampliamente discutido por la comunidad de bitcoin en Twitter, donde muchos usuarios señalan que llegó el mejor momento de cortar la atadura que, por mucho tiempo, ha existido entre el dinero y el Estado. 

“En China se necesita bitcoin”, escribió un usuario de Twitter que comparte un video en el que se observa que el gobierno ha desplegado tanques para proteger la sucursal local de un banco ante la ola de protestas. 

Alguien más comenta que los bancos no permiten la libertad que ofrece bitcoin de otorgar el control total de las finanzas personales. “Ellos no te darán las llaves de tu dinero, pero bitcoin corrige eso”, dijo. 

Otros bitcoiners reunidos virtualmente estuvieron de acuerdo con que bitcoin tiene un rol que cumplir en China.  

Creen que los habitantes de ese país necesitan separar el dinero del control estatal porque el gobierno les está demostrando que no hay razones para confiar en las decisiones que han tomado.  

Agregan que por un lado el gobierno ha impreso tanto dinero para otorgar préstamos a otras naciones y ahora está emitiendo más dinero para cubrir las deudas, razón por la cual ven que podría estar una crisis económica de gran magnitud. 

Igualmente sucede en Estados Unidos y Europa con la inflación elevándose y el dinero fíat perdiendo valor. Por ello, los bitcoiners están convencidos de que la verdadera moneda dura del mundo es bitcoin 

Vía Semana

El saliente comandante del Ejército, general Eduardo Zapateiro, le contó a SEMANA por qué se retiró y le sugirió una rectificación al presidente electo, Gustavo Petro. Entrevista.

VICKY DÁVILA: Usted acaba de entregar el mando y cuando terminemos la entrevista colgará para siempre su uniforme. ¿Cómo se siente?

EDUARDO ZAPATEIRO: He sido un tropero, un soldado, presté mi servicio militar obligatorio como bachiller en 1981. Duré 40 años en el Ejército. Me siento tranquilo. Me voy con el honor del deber cumplido. Lo hice en el momento en que debía. La decisión la tomé yo, yo fui el que dio el paso al frente, no me llamó el Gobierno a calificar servicios. No. Lo hice consciente y me siento orgulloso.

V.D.: ¿Por qué pidió el retiro?

E.Z.: Me tocó defender al Ejército en el momento en que me tocaba hacerlo, con principios y valores. Eso no se puede negociar. Toda Colombia sabe que fuimos maltratados por un tuit del entonces candidato Gustavo Petro, hoy presidente electo. A todos los colombianos les quiero decir que lo que hice fue por obligación moral y personal. Eso fue lo que me enseñaron mis padres y es el ejemplo que debo dejarles no solamente a mis hijos, sino al cuerpo de generales y a mis soldados.

V.D.: ¿Tuvo que reaccionar como lo hizo?

E.Z.: Sí. Los generales no somos ningunos sinvergüenzas, ni estamos haciendo pactos con narcotraficantes, como el hoy presidente electo lo dijo. Los generales nos debemos a nuestra carrera, a nuestro pueblo, somos servidores públicos y eso no lo voy a aceptar ni lo iba a aceptar. Dejar ese tuit, así como así.

V.D.: ¿Sabía que responderle a Petro le iba a traer consecuencias?

E.Z.: Sí, soy consciente de que no podía estar con el presidente electo y no voy a esperar a que me digan qué tengo que hacer. Soy un hombre bien formado. Mi padre era un gran médico, al cual siempre llevaré en mi corazón. Mi madre fue una docente que nos enseñó la dignidad, el honor y el carácter. Eso fue lo que hice y por eso pasé mi retiro. Se lo pasé al señor presidente el mismo 19 de junio, porque sabía lo que enfrentaba. Cuando todo pasó, me criticaron y dijeron que yo había atropellado la Constitución; que tenía que haberme quedado y esperar a que el nuevo Gobierno tomara decisiones conmigo. No señor, creo que hice lo correcto y me lo aplaude todo el cuerpo de generales, mis superiores, los sabios, los maestros y todos los que están por fuera siempre me estuvieron acompañando. Quiero agradecerles también a los coroneles, los sargentos y los soldados profesionales. Recibí mensajes diciéndome: “Mi general, gracias por defendernos, por poner sus intereses fuera de cualquier contexto y defender a la institución y a nosotros”. Eso fue lo que hice, Vicky, fue lo que me inspiró y son mis convicciones y las convicciones no se negocian.

V.D.: Dígame sí o no: ¿usted pidió el retiro por el choque que tuvo con el hoy presidente electo?

E.Z.: Sí. Además, no se concibe un comandante del Ejército que inicie a trabajar con un presidente, comandante supremo de las Fuerzas Militares, con el que haya tenido roces. Le haría daño a mi Ejército, al cual amo muchísimo.

V.D.: Y usted no se iba a acomodar…

E.Z.: Para nada. Creo que mi papá se hubiera levantado de la tumba a darme dos cachetadas.

V.D.: ¿Cree que, de todas maneras, Petro, después del 7 de agosto, le hubiera dicho: “Zapateiro, adiós”?

E.Z.: Sí, lógicamente. No creo que un presidente vaya a trabajar con un subalterno que lo haya increpado y enfrentado. Yo no lo increpé, lo que hice fue defender a mi Ejército, al cuerpo de generales, a la cúpula, porque él se refirió a ella y a algunos generales. Somos 62 y algunos pueden ser 50, 40, 30. Los generales se respetan. ¿Sabe por qué? Porque no nacen de la noche a la mañana. El general es subteniente, teniente, capitán, mayor, teniente coronel, coronel y después, con la bendición de Dios y una reunión del cuerpo de generales, es que se define si uno es o no general. En ese momento han transcurrido casi 30 o 25 años de servicio.

V.D.: El día en que usted le contestó a Petro, ¿el presidente Duque le llamó la atención? ¿Qué le dijo?

E.Z.: Primero, no consulté eso con mi general Navarro, ni con el ministro de la Defensa, ni con el presidente, mi comandante supremo, una persona a la que admiro y respeto. Tendré infinita gratitud con él, su familia, la primera dama y sus hijos. Cuando me llamó, el presidente me preguntó: “Eduardo, ¿usted con quién consultó el trino?”. Yo respondí: “Con nadie, señor presidente, no necesito consultar mi respuesta a un trino que maltrata a la institución que estoy representando”. La defendí, costara lo que me costara.

V.D.: Cuando le contó eso al presidente, ¿vino un regaño en privado? Porque él lo apoyó públicamente…

E.Z.: Me respaldó y me dijo: “Eduardo, en próximas ocasiones tienes que buscar asesoría, dime, pregúntame, está Navarro, está el doctor Diego Molano”. Quiero dejarles claro a los colombianos: no tomo decisiones a la loca, soy un general curtido, tanto en la docencia como en la guerra.

V.D.: ¿Sabía lo que hacía?

E.Z.: Totalmente, a conciencia.

V.D.: Dijo: “Me la juego, y no me importa lo que pase”.

E.Z.: Sí, total. Todos muy preocupados me decían: “Mi general, esto puede costarle la carrera y meternos en problemas”. Les decía: “No se preocupen, a ustedes no los van a llamar a calificar servicios, es a mí. Me ponen estos siete trinos”. Los organicé ¡personalmente!, y les dije: “Publíquenlos”. Y así fue.

V.D.: ¿Qué les dice a quienes aseguran que usted participó en política?

E.Z.: En ningún momento lo hice. No soy político. No me arrepiento ni me arrepentiré jamás de haber hecho lo que hice por defender a la institución que me vio crecer, me formó, me lo dio todo en la vida, y a la cual, una vez colgado el uniforme, seguiré amando, porque el corazón seguirá siendo pixelado.

V.D.: Petro, como candidato, criticó los ascensos y dijo que eran fruto de una mafia de políticos.

E.Z.: Los ascensos no son amañados, el procedimiento es muy riguroso. Desconocen los procesos. El Ejército es serio.

V.D.: Esta semana se conocieron relatos escalofriantes de militares en retiro que participaron en los falsos positivos, asesinando a inocentes. ¿Qué piensa?

E.Z.: Les digo a todos los colombianos que sigan amando a su Ejército. Si alguien se equivocó y traspasó líneas rojas, que responda. Esas historias hay que contarlas. Aquí no somos una horda de salvajes. Somos respetuosos de la JEP, pero quiero decirle algo: no todos los que van a la JEP, de pronto, están diciendo la verdad. Solo algunos.

V.D.: ¿De verdad? ¿Por qué tiene esa duda, general?

E.Z.: Le voy a contar un ejemplo. Siendo comandante del Ejército, visité el cantón militar de comunicaciones en Facatativá. Después de condecorar a algunos soldados, el comandante me dijo: “Mi general, ¿puede ir a visitar a los que están detenidos?”. Acepté. Entré, formé y hablé con ellos. Con nadie en particular, sino con todos. Posteriormente, uno de esos muchachos fue citado a la JEP. Le dicen alias Zeus. Me da pesar decir que un exoficial del Ejército tenga alias. Luego, el periodista Daniel Coronell se comunicó conmigo y me dijo: “General, tengo entendido que usted conoce al mayor que le dicen alias Zeus”. Yo le dije: claro que lo conozco. Él insistió: “Es que estuvo en la JEP y, en sus declaraciones, dijo que se había sentido intimidado por usted, porque lo visitó allá, y estuvo hablando con él”. Yo le respondí: “Mire, yo no lo visité a él. Fui al cantón a unas actividades protocolarias”, y le mandé fotos de lo que hice ese día. Pero ese mayor dijo en la JEP cosas que no eran, que dizque había hablado conmigo y que estaba intimidado por mí. Le pedí el favor a Daniel Coronell: “Yo espero que esto que le estoy pasando, lo diga en el artículo que va a sacar sobre mí, destruyendo mi imagen”. Me destruyó la imagen, pero no puso lo que le dije y eso que le expliqué con fotografías. Entonces, ¿será que a la JEP va todo el mundo a decir la verdad? Esa es mi pregunta y preocupación.

V.D.: Esas confesiones de militares asesinos, ¿qué sentimiento le generan?

E.Z.: Dolor. Eso no nos lo enseñan en ninguna escuela. No son las instrucciones ni el pénsum que recibimos. Nuestra institución es sagrada.

V.D.: Lo que está haciendo carrera en algunos sectores es que los falsos positivos se dieron como una política de Estado. ¿Era una política del Ejército, del gobierno Uribe, una directriz del entonces ministro Santos, o qué pasó?

E.Z.: Por ningún motivo. Ninguna política. Es que es absurdo. De pronto señalan a generales de la época en la que sucedieron estos hechos. El general Mario Montoya era el comandante y yo era el director de la Escuela de Soldados Profesionales. Jamás en mi vida recibí órdenes o instrucciones, ni del CEDOC, que es el Comando de Educación y Doctrina, y mucho menos del comandante del Ejército. Si algún comandante dio esas órdenes, tendrá que responder.

V.D.: ¿Usted cree en la cifra de 6.402 falsos positivos, como dijo la JEP?

E.Z.: Yo, como soldado, no creo.

V.D.: ¿Por qué?

E.Z.: Porque este Ejército no es un Ejército de bárbaros. Por Dios.

V.D.: La narrativa que se ha ido alimentando es que es un Ejército de asesinos.

E.Z.: Correcto, pero este es un Ejército que todos los días pone soldados asesinados. Cuando hay combates, tenemos dos o tres compañeros que mueren. Aun así, capturamos a los asesinos, les damos protección y los asistimos con nuestros enfermeros de combate. Por Dios. Ese es el Ejército que conozco. El resto son estructuras criminales que le hacen daño al país.

V.D.: ¿Cuál es el Ejército que usted deja?

E.Z.: No tanto yo, también el señor presidente y su equipo. La consigna del presidente era: no quiero a nadie en el escritorio, sino a todos en el territorio. El Ejército que dejamos es el que vieron el 20 de julio: robusto, profesional, entrenado, bien equipado, preparado y con una alta moral. El Ejército representa los cimientos de esta república, las columnas, la estructura. Le quiero decir algo, Vicky: no he visto a ningún presidente, comandante supremo de las Fuerzas Militares, que sea victorioso sin las Fuerzas Militares y de Policía. Y ellas, indudablemente, son las que lo sostienen en el tiempo. Y lo digo con fe en la causa.

V.D.: Está hablando de los presidentes…

E.Z.: De los ocho con los que estuve trabajando durante mi carrera militar, de los cuales dos repitieron gobierno. Pero esos ocho fueron victoriosos porque contaron con unas Fuerzas Militares que jamás los defraudaron, ni los dejaron solos en circunstancias difíciles. Estos cuatro años de nuestro presidente Iván Duque fueron duros. Le dijeron que no lo iban a dejar gobernar y después vino la pandemia. Si no hubiese Ejército, porque no puedo hablar en nombre de las otras fuerzas, ¿quién hubiera repartido vacunas y llevado mercados, entre otras cosas? Y después vino el huracán Iota. Eso es lo que puede estar pensando nuestro próximo presidente, que sus Fuerzas Militares deben ser sus consentidas, son el as bajo la manga de cualquier mandatario, el póker que tiene cuando hay amenazas de actores criminales y naturales.

V.D.: ¿Ustedes se sintieron bien tratados por el presidente Duque?

E.Z.: Afortunadamente tuvimos un conductor político que nos trató con dignidad y honor. Muy respetuoso. Un presidente que nos llamaba y nos escuchaba. Respetaba a sus generales. Él decía: “Siento admiración por los generales, los aprecio, los valoro”. Y nos conoció. Creo que, cuando nos conozcan de verdad, van a apreciar lo que son las Fuerzas Militares y en particular el Ejército, al que llamo el coloso. ¿Sabe por qué?

V.D.: Señor…

E.Z.: Porque cualquier cosa que se salga de las manos del presidente termina en las espaldas del Ejército. Y eso fue lo que pasó durante mi gestión de comando. Me siento orgulloso de haber sido una persona que estuvo con el presidente Duque, firme, apoyándolo y respaldándolo.

V.D.: ¿Eso quiere decir, general, que en su opinión ningún presidente puede tener una gestión exitosa si no trabaja de la mano del Ejército?

E.Z.: Se lo garantizo 100 por ciento…

V.D.: ¿O sea que, si el presidente electo no trabaja de la mano del Ejército, va a ser muy difícil que le vaya bien?

E.Z.: Él va a conocer a su verdadero Ejército y estoy completamente seguro de que, con el paso del tiempo, valorará el esfuerzo de todos los soldados, de tierra, mar, aire y nuestros policías.

V.D.: ¿Hoy no los valora?

E.Z.: No sé, hay que preguntárselo a él.

V.D.: ¿Qué significa para las Fuerzas Armadas que su comandante supremo haya pertenecido a un grupo como el M-19?

E.Z.: Mi responsabilidad como comandante del Ejército fue decirles a mis soldados, antes de irme, que dejaran la incertidumbre, que no se preocuparan. Esto que pasó fue en democracia y somos respetuosos de la Constitución y la ley. Fue una mayoría de colombianos la que decidió quién debía ser su nuevo presidente. Somos respetuosos de ese resultado. Los generales y todos los oficiales tienen claro ese concepto. No voy a calificar a ningún colombiano, voy de salida. Ya cumplí mi misión como soldado. Colombia es un país diferente, no se parece a ninguno. El colombiano es una persona apasionada, que quiere mucho a su país, que va a estar muy pendiente de si nuestro país empieza a debilitarse o a fortalecerse y, bueno, ahí quedarán quienes tendrán que tomar decisiones y trabajar en ese aspecto político para sacar adelante a nuestro país.

V.D.: Al margen de aceptarlo y respetarlo, ¿para usted tiene algún significado particular el hecho de que Petro haya pertenecido al M-19?

E.Z.: En los momentos críticos del país, en 1985, un excomandante del Ejército y un coronel estaban salvando la patria en el Palacio de Justicia. Hoy ese general se encuentra solo, su esposa ya no está con él, sus hijos están en el exterior. El último cumpleaños se lo festejé en su casa, le llevé su torta y una botella de whisky. Le hablo del general Arias Cabrales, quien defendió a Colombia en medio de la toma al Palacio de Justicia por el M-19. El coronel Plazas Vega, uno de nuestros mejores oficiales, está en Estados Unidos. No puede regresar a su país, por miedo, de pronto de haber cumplido la misión, de haber hecho lo que correspondía. Eso es lo que le puedo decir, pero no guardo rencores.

V.D.: Pero a usted le faltó un pedazo de la historia. Así están hoy los militares, pero Petro, que perteneció al M-19, aunque dice que no participó en la toma, es el presidente electo.

E.Z.: No lo dije yo. Lo acaba de decir usted y lo saben los colombianos. Eso no es un secreto. Mis soldados y generales que se quedan sabrán asimilarlo y estoy seguro porque hablé con ellos. El general Zapateiro no va a dividir, es un constructor, amo a Colombia y quiero seguir viviendo aquí.

V.D.: Petro ha dicho que hay que hacer reformas en el Ejército. ¿Cuáles son las líneas rojas que no se deben cruzar?

E.Z.: El presidente es el presidente. Tengo fe que, en la medida en que nos vaya conociendo, se va a dar cuenta de que él no nos conocía. Muchos de sus asesores dicen conocernos, creo que no. ¿Y sabe por qué? Porque nunca nos miraron con buenos ojos y cuando usted no mira con buenos ojos a una persona o a una institución, nunca le va a ver lo bueno. Va a tratar siempre de señalar lo malo. Nos ha tocado hacer de todo para poder sostener nuestra nación.

V.D.: Cuando tuvo ese choque con Petro, algunos empezaron a hablar de ruido de sables y hasta de golpe militar. ¿Es posible?

E.Z.: Jamás. Eso jamás ha pasado por la mente del cuerpo de generales, ni por la mía, ni la del comandante general, ni nadie. Somos soldados disciplinados. En el Ejército aspiro a que todos sus integrantes tengan carácter, sobre todo el cuerpo de generales, porque la institución se soporta en los generales. Y que, de manera respetuosa y cordial, cuando no estén de acuerdo con algo, se lo digan al presidente. Tuve un conductor político extraordinario, el presidente Duque, una persona muy sabia, brillante, inteligente y culta. Siempre llamaba a su cúpula para que lo asesorara en aspectos militares. Además, trabajé con el presidente Santos, con el presidente Uribe, haciendo operaciones, y jamás se cerraron en la banda de hacer lo que ellos querían.

V.D.: Le voy a insistir para que me lo conteste de manera directa: ¿es posible un golpe de Estado en Colombia, sí o no?

E.Z.: Jamás, nunca, eso es muy mal visto ya en el mundo y creo que no está en el pensamiento, la mente, el alma y el corazón de todos los colombianos y mucho menos entre nosotros los militares. Somos respetuosos de la Constitución y la ley.

V.D.: ¿Tiene temor por posibles represalias en su contra por parte del nuevo Gobierno?

E.Z.: Le voy a ser franco: no siento temor de nada y se lo digo a mi esposa y a mis hijos: tranquilos, no se preocupen, fui correcto desde subteniente hasta general. Siento temor solo ante Dios y a él me debo y a él le oro y siempre he sido fiel a él. Mi conducta siempre ha estado enmarcada en los diez mandamientos y en el respeto a la Constitución y a las leyes y así me he mantenido y esa fue la formación que recibí de mi padre Pedro Mario Zapateiro y de mi madre Ofelia Altamiranda.

V.D.: ¿Qué sabe de la muerte de Santrich, El Paisa y Romaña?

E.Z.: Hacemos operaciones en nuestro país. Somos respetuosos de nuestros vecinos, somos un Ejército muy bien entrenado. Pero, la ‘Narcotalia se acabó’. Es lo que le puedo decir y acabamos con muchos criminales que tanto daño le hacían al país. Quiero dejarle claro a los que dicen que somos guerreristas o que el general Zapateiro es guerrista. Cualquiera que llegue a este cargo tiene que proteger a los colombianos, es su obligación moral, profesional y constitucional. Los criminales son los que le hacen daño al pueblo y nosotros nos preparamos a diario no para la guerra, sino para preservar la paz de nuestro país.

V.D.: ¿Y qué sabe del atentado a Iván Márquez en Venezuela?

E.Z.: Allá aceptaron tener, en una retaguardia estratégica, a los bandidos de la ‘Narcotalia’ y al ELN. Y cuando se empieza a vivir ese contubernio entre estructuras criminales y la parte legal del Estado, esos son los resultados.

V.D.: Márquez está en un hospital en Caracas, me dicen mis fuentes. ¿Eso es verdad?

E.Z.: Ni idea. Vicky, aprovecho para pedirle a Dios que le siga dando fortaleza y la protección divina para toda su familia, su esposo y sus dos hijitos. Siga siendo esa mujer digna que nunca le da miedo decir lo que dice. Si hay algo que uno no puede vender ni negociar son las convicciones y usted es una mujer de convicciones.

V.D.: Dios le pague, general. ¿Cuánto duró como comandante del Ejército?

E.Z.: Estuve dos años y medio.

V.D.: Y en todo ese tiempo, ¿cuál fue su día más difícil?

E.Z.: Fueron varios días en medio de las marchas violentas que tuvimos. Fue un momento crítico como comandante del Ejército. Algunas personas trataron de cerrar y estrangular el país sin pensar en los colombianos. Fue un momento de caos. Le tengo una anécdota: en uno de esos debates a los que me citaron al Congreso, el presidente electo era senador y pasó al atril. Me miró y dijo: “Menos mal, general Zapateiro, usted sí ha hecho las cosas bien”. La orden del presidente había sido clara: jamás cometer errores contra nuestra población civil. Nuestros colombianos no son nuestros enemigos, nuestra preocupación era que se manifestaran de manera pacífica y no violenta. No nos podíamos equivocar tomando decisiones, estábamos preparados para enfrentar criminales en la selva, ¿pero en la parte urbana?, donde usted cree que jamás podría pasar lo qué pasó, casi destruyen a nuestra nación y no pasó absolutamente nada. No hubo responsables, eso sí me duele, esa fue la parte más crítica como comandante del Ejército.

V.D.: Durante el paro, hubo planes criminales para tumbar al presidente Duque y hasta hacerle una gran asonada.

E.Z.: Por inteligencia se obtenían muchísimas informaciones, pero el presidente siempre estuvo a salvo de todo eso.

V.D.: Pero sí lo estaban planeando…

E.Z.: Al presidente Duque quisieron hacerle muchas cosas. Le hicieron la guerra. Lo valoro por su trabajo, paciencia y sabiduría en los momentos más críticos del país.

V.D.: A Duque lo quisieron matar…

E.Z.: Se hablaba de francotiradores instalados en los barrios aledaños a la Casa de Nariño. Tuvimos que desplegar la inteligencia, la contrainteligencia e instalar tropas especiales. Al árbol que más frutos da, es al que más garrote le dan.

V.D.: La gran asonada que le querían hacer al presidente fue en Cali, ¿verdad?

E.Z.: Sí, correcto. Y en Cali usted supo lo que pasó. Teníamos además información de que iban a activar cargas explosivas a la llegada del avión del señor presidente. De hecho, eso nos pasó en Cúcuta, donde intentaron asesinar al presidente cuando iba con sus ministros de Defensa, Interior y el gobernador de Norte de Santander. Esto le costó la salida al general Pinto y al comandante de la Brigada 30. Era la ‘Narcotalia’ infiltrando las instalaciones militares. Pero eso sirvió para que hiciéramos autocrítica y revisáramos el esquema presidencial.

V.D.: ¿El paro fue de ciudadanos inconformes o hubo manos criminales que quisieron desestabilizar la democracia en medio del paro?

E.Z.: Totalmente, aquí había dineros y manos criminales, hasta de la ‘Narcotalia’.

V.D.: ¿La primera línea es un grupo de jóvenes inconformes o un grupo delincuencial?

E.Z.: Hay manos criminales. Sin embargo, hay muchachos que no tienen nada que ver con eso. Hay gente humilde que se deja llevar por esas tentaciones. Esa parte criminal termina con su mamá y su papá llorándolos y ahí viene el problema. Si algo tenemos que defender, es lo que agarra el cóndor andino en sus garras, en el escudo, la libertad y el orden, que no se convierta eso en libertinaje y desorden. Eso era lo que querían. Aunque en los colegios ya nada de eso lo enseñan. El civismo se acabó. No les enseñan el significado del Himno Nacional, la bandera y el escudo.

V.D.: Ahora se burlan de la bandera y la irrespetan… Por otra parte, en su discurso de victoria, el presidente electo le pidió al fiscal general que dejara libres a los miembros de la primera línea. ¿Qué opina?

E.Z.: Eso se lo dejó a los políticos.

V.D.: ¿Pero los de la primera línea son presos políticos?

E.Z.: No. Eso se lo dejo a los entes que tienen que ver con eso. Esa es su responsabilidad, aquí cada uno carga su maleta.

V.D.: General, ¿hubo un plan para desprestigiarlo?

E.Z.: Sí. Mi hijo médico un día le dijo a mi esposa: “Mamá me acosté a las tres de la mañana”. Mi esposa le preguntó: “¿Estudiando?”. Él le dijo: “No, mirando todo lo que ponen sobre mi papá en Twitter”. Ella me contó. Yo le dije a él: “Hijo, no te distraigas en eso, tú eres un estudiante de medicina, recuerda que estoy haciendo las cosas bien”.

V.D.: ¿Es verdad que intentaron robarse su hoja de vida en el Ejército y que es reservada por seguridad?

E.Z.: ¿Intentaron? No, se la robaron.

V.D.: ¿Y qué hicieron con ella?

E.Z.: La contrainteligencia me dio la información que mi hoja de vida había sido robada del Coper, del Comando de Personal, ya hay responsables y están trabajando en eso, no quiero dañar la investigación. A quienes hicieron eso, les digo que eso se lo dejo a Dios.

V.D.: Pero hay algo también muy grave. No solo se robaron su hoja de vida, sino también las de varias personas de inteligencia.

E.Z.: Sí, pero no puedo decirle más. Lo que sí le digo es que hasta hoy no he sido tildado por ningún soldado del Ejército de haber sido un mal comandante y eso me basta. Sí he visto conductas de oficiales y suboficiales retirados sumándose a destruir al Ejército, atacando a otros oficiales y suboficiales activos, y eso me da tristeza. Entonces, a los soldados los felicito. Ustedes sí entendieron lo que era la disciplina, la lealtad, no con los hombres, sino con la institución. A los soldados los llevaré toda mi vida en mi corazón. Sigan prestando su servicio militar. Eso no es negociable.

V.D.: A propósito, la Comisión de la Verdad dijo que el servicio militar se debe acabar.

E.Z.: ¿Y quién va a defender la nación?

V.D.: O sea, ¿es imposible acabar el servicio militar?

E.Z.: Por Dios. No es que lo diga yo, es que Colombia lo grita. Se lo voy a decir con el corazón. Iba a estudiar medicina como mi padre. Y después dije: “No, voy a presentarme al Ejército a ver qué. No voy a aceptar que me den la libreta como se la dieron a mis dos hermanos”. Me presenté y pasé. Era un muchacho de 17 años, flaquito, cartagenero, y me fui para La Guajira a prestar el servicio. Allá me cedulé. Cuando regresé, con libreta de buena conducta, era subteniente de la reserva, me destaqué entre compañeros. Le dije a mi papá: “Ya no quiero estudiar medicina, quiero irme para la Escuela Militar de Cadetes”. Mi papá, un médico extraordinario al que todo el mundo quería en Cartagena, me dijo: “Me parece espectacular que te vayas para el Ejército, Eduardo”. Y hoy quiero aprovechar esta entrevista para recitar la carta con la que me despidió mi papá, después de que me gradué de subteniente de la Escuela Militar.

V.D.: ¿Qué decía la carta?

E.Z.: Me decía: “Eduardito, hijo mío, estoy un poco preocupado por tu conocimiento del inglés. Este es un idioma necesario para todo militar que desee progresar, cursos al exterior, etc. Mi interés es que seas un militar fuera del montón, intelectualmente hablando. La disciplina militar y la preparación intelectual hacen al general. Debes tratar recio, duro a tus subalternos, pero con respeto, sin herir su integridad moral. El militar íntegro no se deja sobornar mediante halagos económicos. Estudia, hijo, estudia, y recibirás la recompensa, Tu padre que te quiere, Mario”. Entonces esa fue mi hoja de ruta.

V.D.: La Comisión de la Verdad responsabilizó principalmente al Estado y a las Fuerzas Armadas de Colombia por el conflicto. ¿Cree que el informe fue justo?

E.Z.: Creo que fueron muy injustos con las Fuerzas Armadas, en particular con el Ejército. Personalmente, le entregué muchos documentos al padre Francisco de Roux. Pero él hoy se encuentra en Europa desprestigiando y desacreditando a quienes servimos a la patria y a los soldados asesinados. El general Óscar Tovar hizo un trabajo titánico y le entregó documentos físicos con nuestra verdad. Porque la verdad de uno no se la pueden construir. Allá fueron a decir la verdad que ellos quisieron construir, no la nuestra.

V.D.: ¿O sea que lo que dijo la Comisión no es la verdad del Ejército?

E.Z.: Estoy totalmente de acuerdo que no es la verdad lo que ahí dice, por Dios. No maltraten a quienes ofrendan su vida, todos los días, por los colombianos. Eso no lo podemos permitir.

V.D.: ¿Qué pasaría si Colombia no vuelve a fumigar los cultivos de coca con glifosato?

E.Z.: Estaríamos hablando de un narcoestado.

V.D.: ¿Qué pasa si no se destruyen más los cultivos ilícitos?

E.Z.: Por Dios. ¿A qué nos vamos a dedicar? ¿A sembrar coca? ¿Dónde quedará la despensa de nuestro país?

V.D.: ¿Se debe regular la marihuana y la cocaína en Colombia?

E.Z.: Ni en Colombia, ni en el mundo.

V.D.: ¿Usted cree que hay que darles una segunda oportunidad a los disidentes de las Farc?

E.Z.: Creo en las oportunidades, pero hay que aprovecharlas. En esta primera oportunidad que les dieron, muchísimos siguieron delinquiendo.

V.D.: Es decir, ¿apoyo a los que han cumplido, pero la contundencia de la ley con quienes no?

E.Z.: Totalmente. Así tiene que ser. Creo que es el orden.

V.D.: ¿Se debe dialogar con el Clan del Golfo?

E.Z.: Toda estructura criminal que le haga daño al país, es eso, una estructura criminal. Y el Estado debe irse de manera contundente contra eso.

V.D.: ¿Qué le dice a Petro hoy cuando ya dejó el Ejército?

E.Z.: Pienso que le debe una aclaración al cuerpo de generales, como presidente electo. Su trino jamás será borrado de la mente de quienes hoy le sirven a la patria o de quienes le sirvieron. Él maltrató la dignidad, el honor del corazón de todos los soldados. Mi único consejo sería que se retracte y que organice sus ideas para que los soldados no se sientan atropellados. Porque él como presidente debe amar a sus soldados.

V.D.: ¿Y tiene alguna preocupación específica por Colombia?

E.Z.: Quienes van a estar cercanos al presidente, y ahí también incluyo a la nueva cúpula, ojalá tengan el carácter de decirle lo que piensan, más no lo que él quiere escuchar. Eso es lo que tiene que hacer un general y estoy seguro de que Colombia es un país grandioso, muy próspero y no vamos a dejar que el país decaiga. Por el contrario, tenemos que hacer esfuerzos, unirnos más que nunca. Tenemos que botar ese odio, ese veneno que tienen algunas personas que han estado equivocadas toda su vida, pero que hoy tienen la oportunidad de dirigir el país de manera política como presidente o congresistas. ¡Vayan al territorio! Visiten a los soldados, dialoguen con sus policías, úntese del Ejército, de la Armada, de la Fuerza Aérea y de la Policía y terminarán amando a estas Fuerzas Militares de esta grandiosa nación.

V.D.: ¿Cuáles fueron los golpes más importantes durante su gestión?

E.Z.: Innumerables, pero no los voy a nombrar porque un buen soldado de operaciones especiales, y esto les queda a las futuras generaciones y a los que vienen detrás de mí, cuando efectúa sus operaciones especiales, se conoce el impacto, más no quién, qué, ni cómo se hizo.

V.D.: Pero fueron muchas y muy exitosas.

E.Z.: Pienso que sí y quiero agradecerles a mis soldados. Hombres y mujeres que se enfrentan a cualquier misión y solamente se persignan, se encomiendan a Dios y van y la cumplen. Mi única preocupación siempre fue que regresaran todos vivos.

V.D.: ¿Se mortificó cuando caían menores en los bombardeos?

E.Z.: Sí, lamentablemente, pero a los que más les debe doler es a esos delincuentes que están al mando de esas estructuras criminales. Ellos son los únicos responsables de ese delito de lesa humanidad de tener menores de edad que nosotros los denominamos combatientes en el marco del derecho internacional humanitario.

V.D.: General, ¿qué piensa de las denuncias por presunta corrupción contra algunos generales del Ejército? ¿Es cierto que se dieron en medio de una guerra interna?

E.Z.: Esté segura que por la situación que tuvimos en este cuatrienio se presentaron muchas cosas que no fueron elegantes dentro de la institución, o sea que mancharon totalmente esa formación que nos dan a nosotros. Los unos atacaban a los otros, los otros atacaban a los unos, entonces yo esa respuesta no podría darla y se las dejo a los entes de control.

V.D.: ¿Algún día estuvo en peligro de muerte durante su carrera militar?

E.Z.: Sí, pero esos son los gajes del oficio. Tal vez en una inserción de reconocimiento en la selva. Cuando los pilotos iban bajando, tuvieron un incidente en una nube y el helicóptero Black Hawk empezó a dar vueltas y a moverse de manera brusca y yo pensé que ese día me iba a morir. Pero tocó seguirlo haciendo. Eso me daba una química muy cercana con ellos.

V.D.: General, que Dios le pague por todo lo que hizo por Colombia. Gracias y honor al soldado. ¿Qué más le puedo decir?

E.Z.: Vicky, usted siempre ha estado cercana al soldado y le pido de corazón que lo siga estando. Ellos la necesitan, necesitan tener una voz rápida hacia el comandante que le solucionen sus problemas cuando a veces carecemos de líderes que los escuchen. Y a todos los soldados, no me quiero ir de aquí sin mandarles un saludo muy especial y a todas sus familias.

V.D.: ¿Los militares lloran, general?

E.Z.: Claro, si usted vio la película Pelotón y también Buscando al Soldado Ryan, verá que los militares sí lloramos. Yo lloré, pero nunca delante de mis hombres. Uno busca el espacio para disipar sus penas y llorar solo, eso se llama la soledad del mando. Y, Vicky, no olvide esto: jamás cambiaré mis convicciones, jamás venderé mi apellido, jamás venderé mi institución por absolutamente ningún halago económico ni ninguna prebenda de ninguna índole.

V.D.: ¿Qué piensa sobre el nombramiento de Iván Velásquez como ministro de Defensa?

E.Z.: Es normal que cada gobernante escoja su gabinete ministerial. Lo importante es que cada ministro llegue a construir y fortalecer lo que encuentra en cada cartera. Lo que el pueblo colombiano necesita es que cada uno de nosotros, desde los cargos y funciones, sumemos y multipliquemos, más no que restemos y dividamos. Porque eso no es pensar en Nación.

V.D.: Algunos ven ese nombramiento como una declaratoria de guerra a las Fuerzas Militares. ¿Lo ve así?

E.Z.: Las Fuerzas Militares y de Policía, pero en particular el Ejército, son el soporte de la Nación. Maltratarlos sería enterrar la República de Colombia, porque sus Fuerzas Militares se deben a ella.

V.D.: Velásquez no es precisamente un admirador de las Fuerzas Militares, es un crítico.

E.Z.: Lo importante es que el nuevo ministro llegue a sumar y multiplicar. Eso es lo que hoy necesita nuestro país.

V.D.: General, un abrazo apretado. Buen viento y buen mar.

E.Z.: Gracias, Vicky. A los colombianos, que jamás dejen que salgan de su corazón el sentimiento, la gratitud y el amor que sienten por su Ejército. Patria, honor, lealtad, la ética ha sido, fue y seguirá siendo la única regla para tomar decisiones en mi vida. ¡Ajúa!

Por Carlos Ramírez López

Esto es asombrosamente cierto, Hugo Chávez en abril del 2009 regaló a EEUU “Petty Island” que al colocarla en el buscador de Google se describe así: “Isla Petty, es una pequeña isla fluvial de aproximadamente 1,8 km², ubicada en el río Delaware entre Pensilvania y Nueva Jersey en los Estados Unidos. Se encuentra entre las ciudades de Filadelfia, Pensilvania y Camden, y puede ser visto tanto desde el puente Benjamin Franklin y el Puente de Betsy Ross.”

Esta isla, desde el año 1931 era propiedad de Venezuela que la utilizaba como centro de almacenamiento de combustible para la empresa Citgo, que por ironías de la vida hoy se encuentra en trámite para su remate judicial precisamente en un tribunal de esa ciudad.

Chávez haciéndose el gracioso ofreció la isla al entonces presidente Barack Obama cuando ambos se encontraban en el evento “Quinta Cumbre de Las Américas” que se celebraba en Trinidad y Tobago y manifestó que eso era una muestra de amistad para que allí pudieran dar alojo a un par de las llamadas “Aguilas calvas” del simbolismo norteamericano y que aparece en escudos oficiales, en monedas y hasta en billetes de dólares, en el pasaporte norteamericano, aves que allí acostumbraban a pernoctar. A aquel regalo lo invistió de un sentido de protección al ambiente.

En aquellos tiempos empresas desarrollistas proponían comprarle a Venezuela ese islote para allí construir campos de golf, edificios de lujo y centros comerciales, pero Chávez quería mostrar generosidad y prefirió regalarlo.

La donación de la isla “resalta el compromiso del pueblo venezolano con la calidad ambiental y la amistad entre los pueblos” rezaba el comunicado que entonces publico PDVSA.

¿DONDE DEJÓ CHÁVEZ LA SOBERANÍA TERRITORIAL DEFINIDA EN EL ARTÍCULO 13 CONSTITUCIONAL?

Aquella propiedad inmobiliaria que ostentaba Venezuela fue regalada por Chávez sin que se supiera del cumplimiento de algún trámite constitucional, o tratativas diplomáticas, para un acto de disposición de esa naturaleza, y nunca nadie se ocupó de tan importante detalle.

Según el artículo 13 constitucional “El territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aún temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u otros sujetos de derecho internacional…”

Obsérvese que por ironías de la vida, en los alrededores de esta isla hoy está agonizando nuestra empresa CITGO que -como antes anotamos- allí está siendo sometida a remate por una tormenta de demandas judiciales.

Es de dar vuelo a la imaginación para pensar en que si Chávez no hubiera cometido tal abuso de disponer de parte del territorio venezolano para regalarlo hubiese más bien manejado la idea de desarrollar allí un centro turístico donde se pudiera ir libremente sin la agonía de la obtención de visa, o un centro médico para tratamientos especializados, o una universidad para intercambio con otras de Norteamérica…en fin, la imaginación es una cosa, pero otra la que pasó.

Una reseña de esta historia se puede ver en la publicación del enlace siguiente:

https://www.perfil.com/noticias/internacional/-20090424-0003.phtml

EL PRESIDENTE DE VENEZUELA, HUGO CHÁVEZ, HA DECIDIDO HACER UN REGALO DE ACCIÓN DE GRACIAS A LOS POBRES DE BOSTON Y NUEVA YORK…”

Esa fue la introducción de un artículo de la periodista Yolanda Monge (Washington) publicado en la edición del diario El País el 23 de noviembre de 2005.

Por cierto que ese regalo territorial no fue la única “bondad” de Chávez para los de afuera, pues también emulando a Fidel Castro se dio a la tarea de regalar gasolina “al pueblo pobre de Estados Unidos”.

Este fue uno de los titulares de prensa que anunciaron el hecho:

Chávez regala combustible a pobres de Estados Unidos. Venezolanos esperan abastecer a 200.000 familias pobres estadounidenses”.

https://www.elespectador.com/mundo/america/chavez-regala-combustible-a-pobres-de-estados-unidos-article-182296/

También en este caso quien actuó ejecutando estos bondadosos regalos del patrimonio nacional fue el señor Alejandro Granado Ravelo quien actuó en nombre de CITGO . Después se supo que este señor, su esposa Rosana Delgado Tartabu y su cuñada Norma Delgado Tartabu no fueron mas que otra cuadrilla de asaltantes de los dineros de los venezolanos que inclusive para ejecutar sus robos tenían registradas 21 empresas para realizar negociados irregulares que al ser objeto de denuncias fueron disueltas. Los detalles de estos hechos están especificados en el siguiente enlace:

https://www.maibortpetit.info/2020/04/los-negocios-de-alejandro-granado-en_99.html

Ahora nadie se conduele de los venezolanos que sufren la falta de gasolina…y más que de eso, de todo


Carlos Ramirez Lopez es abogado venezolano litigante con 40+ años de experiencia. Especialista en Derecho Procesal, Penal, Civil y Constitucional. Estudios en Cortes

Por morfema.press

El Índice de Burocracia en América Latina es elaborado por Atlas Network, institución que en trabajo coordinado con parte de su red de partners en la región y España, desarrollaron un instrumento que busca medir el tiempo de burocracia que tienen que destinar las pequeñas empresas para cumplir con los trámites necesarios para funcionar.

En la primera edición del estudio presentada en el año 2021, los países considerados fueron: Argentina, Brasil, Colombia, España, México y Venezuela.

El estudio considera la estructura productiva de los países, para identificar las actividades más relevantes en los sectores primario, secundario y terciario. Asimismo, incluye el levantamiento de todos los trámites y procedimientos que deben realizar las empresas en marcha, agrupados en tres categorías: (i) Trámites asociados al empleo, (ii) Trámites asociados a la operación productiva, (iii) Otros trámites.

Los resultados de la primera edición arrojaron 3 grupos de países, 1) Brasil y España, con promedio en horas para trámites por debajo de 350 horas/año; 2) México y Colombia en alrededor de 500 horas/año en promedio para trámites; 3) Argentina y Venezuela con un promedio de 945 horas/año, teniendo la mayor carga de tiempo para trámites burocráticos.

La burocracia en Venezuela

Se destaca que para Venezuela se identificaron 68 trámites burocráticos (45 transversales, 23 sectoriales), requeridos por 18 instituciones gubernamentales, por lo que las empresas deben emplear más de 1000 horas al año para gestionar 309 diligencias.

Para el caso de las exigencias tributarias y parafiscales, las empresas deben dedicar 516 horas/año para la declaración y pago de los compromisos.

Todo esto se traduce en costos de transacción más elevados para las firmas venezolanas, en comparación a otras en el continente, teniendo además asociados costos de oportunidad en términos de otras actividades que podrían realizarse en las empresas, enfocadas a por ejemplo, investigación y desarrollo, innovación, etc.

Estos resultados son una importante referencia acerca de los aspectos de mejora que se requieren del lado de la gestión pública, de cara a la implementación de correctivos que agilicen los procesos, por ejemplo, a través del modelo de gobierno digital, bajo premisas de transparencia, eficiencia.

Para conocer más del estudio y los resultados para Venezuela, visite el siguiente enlace: https://bit.ly/IndiceLatam

Por Andrea Rondón

En el año 2022 se habla de «devolución de activos» como el caso del Centro Comercial Sambil de La Candelaria. El año pasado comenzamos a escuchar de «privatizaciones» bajo el amparo de “Ley Constitucional Antibloqueo para el Desarrollo Nacional y la Garantía de los Derechos Humanos”, publicada en la Gaceta Oficial No. 6.583 Extraordinario del 12 de octubre de 2021. En los primeros años del siglo XXI, en palabras de Hugo Chávez se popularizó la orden “exprópiese” para identificar a los procesos de locales como el edificio La Francia.

Ahora bien, respecto de estas situaciones conviene advertir lo siguiente:

La “devolución de activos”

Podrá tener efectos positivos en lo inmediato: para La Candelaria, por ejemplo, se podría esperar que mejore la seguridad de la zona. Sin embargo, tenemos que recordar que hace 14 años hubo una grosera violación de la propiedad; que debe existir transparencia en el proceso de devolución y no algo a capricho por parte del régimen; que este caso no puede ser un hecho aislado; que las víctimas de las violaciones a la propiedad deben saber cómo será este proceso de devolución de activos; entre tantos otros factores y garantías. Si nada de esto ocurre, podemos afirmar que seguimos en presencia de una política sistemática de destrucción de la propiedad, sólo que ha cambiado el patrón de conducta de dicha política.

Las privatizaciones

No son realmente tales. Existe un régimen específico en Venezuela para las privatizaciones y está previsto en la Ley de Privatización.

En esta ley encontramos principalmente aspectos sustantivos, pero de importante consideración como lo es el control parlamentario de la política de privatización; los objetivos específicos de esta política; condiciones de preferencias y de la participación y protección de los trabajadores; destino de los recursos provenientes de la privatización; etc.

Nada de lo anterior está presente en los procesos actuales. Podríamos decir que las privatizaciones que se proponen y que se han ejecutado en el marco de la Ley Antibloqueo suponen la desaplicación de disposiciones legales y sublegales; operaciones con pasivos, celebración de negocios jurídicos, alianzas con el sector privado respecto de empresas que fueron apropiadas (expropiadas, confiscadas, ocupadas); y secreto y reserva de las actuaciones. Lo que vemos actualmente, aunque los bienes pasen de lo público a lo privado, no son realmente privatizaciones; son casos emblemáticos de una nueva etapa en la política de destrucción de la propiedad detectada desde el año 2005.

«Exprópiese”

La palabra «exprópiese» tan empleada en diversos procesos tampoco identifica la realidad de los mismos. La expropiación es una garantía constitucional de la propiedad y lo que hemos visto en los últimos años han sido despojos violentos de la propiedad sin las debidas garantías constitucionales, es decir, expolios. Nuevamente estamos en presencia de una política de violación de la propiedad.

La política de destrucción de la propiedad y su neolengua

En esta nota hemos querido llamar la atención sobre un aspecto que identifica a la política de violación de la propiedad y es el discurso que la acompaña que constituye una tergiversación del lenguaje vaciándolo de contenido.

La política de violación de la propiedad tiene su propio lenguaje o neolengua, y como las palabras tienen efecto, la tergiversación del lenguaje no es neutral, sino que busca favorecer y coadyuvar a la sistemática violación de la propiedad.

Una de las formas por las cuales podemos adversar esta política desde nuestros espacios es no siendo partícipes en su uso y emplear correctamente las palabras. No hablemos de devolución de activos, ni de privatizaciones ni de expropiación sino de nuevos patrones en la violación de la propiedad.


Andrea Rondón, PhD – Miembro del Comité de Cedice Libertad e Investigadora del Observatorio de Propiedad, arondoncedice@gmail.com

Por morfema.press

Ucrania y sus principales apoyos, Estados Unidos y Gran Bretaña, consideran que la campaña militar rusa entra en una fase crítica para Moscú debido a las dificultades que tiene para mantener su ofensiva casi cinco meses después del comienzo de las acciones.

«En cuanto recibimos los HIMARS, cundió el pánico en el Ejército ruso. Los centros logísticos y los arsenales cayeron bajo nuestro fuego, al igual que los centros de toma de decisiones tácticas», declaró en una rueda de prensa el asesor del presidente ucraniano, Mykhailo Podoliak.

Y ese estado de pánico, según el representante de la Presidencia ucraniana, «lo siente la gente en las regiones» ocupadas por Rusia, que «comprenden que todo cambiará». Según el mando ucraniano, las fuerzas rusas se han visto obligadas a utilizar unidades de reserva para defender las posiciones ocupadas en el sur de Ucrania y evitar el contraataque del ejército ucraniano.

«El enemigo está defendiendo las posiciones previamente ocupadas, está concentrando sus esfuerzos en evitar la ofensiva de las Fuerzas de Defensa y ha introducido unidades de reserva», afirmó el Alto Mando ucraniano en su parte matutino.

Se trata de una información que corroboró el estadounidense Instituto de Estudios de la Guerra (ISW), según el cual, «el ritmo operativo actual de Rusia no difiere mucho del que había durante la pausa operativa declarada oficialmente entre el 7 y el 16 de julio».

«Las fuerzas rusas continuaron realizando ataques menores durante todo ese tiempo al noroeste de Sloviansk y alrededor de las áreas de Síversk y Bajmut sin capturar ningún terreno decisivo», apuntó el ISW.

El instituto estadounidense constató que las fuerzas rusas emplazadas en esta zona «han realizado menos ataques terrestres a lo largo de la frontera entre las regiones de Járkov y Donetsk que durante la pausa operativa».

Por su parte, la inteligencia británica constató que en la región del Donbás «las fuerzas ucranianas continúan repeliendo los intentos rusos de asaltar la central eléctrica de Vuhlehirska», un paso indispensable para centrar sus esfuerzos en Sloviansk y Kramatorsk, los principales bastiones de la región de Donetsk.

Y es que mientras las tropas rusas han utilizado entre un 55% y un 60% de su reserva de misiles de alta precisión, según la Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania (GUR), Ucrania recibe cada vez armas más poderosas y precisas.

El portavoz de GUR, Vadym Skibitksy, indicó que Rusia utiliza cada vez con menos frecuencia sus misiles de alta precisión, que incluyen los sistemas Kh-101, Kh-555, Iskander y Kalibr, debido al efecto de las sanciones occidentales que limitan el acceso a componentes electrónicos necesarios para estos sistemas.

El propio presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, celebró este cambio paulatino en el balance de fuerzas al afirmar, en su habitual mensaje diario, que «HIMARS se ha vuelto una palabra habitual para nosotros, al igual que Javelin o NLAW, como Stugna o Neptun».

Zelenski destacó los esfuerzos del Gobierno ucraniano para acceder a los «sistemas modernos de defensa aérea, que estamos pidiendo a los socios» y aseguró que «el terror ruso debe ser derrotado. Y esta será nuestra victoria conjunta, de los pueblos ucraniano y estadounidense».

Sin embargo, el mando ruso no parece estar dispuesto a cambiar sus planes, en especial después de que el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, ordenase destruir operativamente estos sistemas de misiles estadounidenses.

Según informó este viernes el Ministerio de Defensa ruso, entre el 5 y el 20 de julio las tropas rusas destruyeron con misiles de alta precisión «cuatro lanzaderas HIMARS de fabricación estadounidense y un camión con pertrechos» para estos sistemas, que Ucrania comenzó a recibir el mes pasado.

Defensa precisó que las cuatro lanzaderas fueron destruidas en distintos puntos de la región de Donetsk, escenario de los principales combates entre las fuerzas rusas y ucranianas, tras clamar Moscú victoria en la vecina Lugansk hace unas semanas.

Además, en la última jornada se registraron más de 300 bajas mortales de Ucrania, al golpear las fuerzas rusas bases provisionales de tropas del adversario en Kramatorsk (este de Ucrania) y Mykolaiv (sur del país), según el portavoz de Defensa, Igor Konashénkov.

Por otra parte, la ONG Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este viernes las torturas, detenciones ilegales y desapariciones forzosas a las que las tropas rusas estarían sometiendo a los civiles en las áreas ocupadas de las regiones de Jersón y Zaporiyia.

Con información de EFE y EuropaPress

Por morfema.press

Faltan 109 días para las elecciones intermedias de 2022 y los republicanos tienen una ventaja de 10 puntos en su intento por recuperar el control del Congreso.

La última encuesta nacional telefónica y en línea de Rasmussen Reports revela que, si las elecciones para el Congreso se celebraran hoy, el 49 % de los votantes probables de EE. UU. votaría por el candidato republicano, mientras que el 39 % votaría por el demócrata. Solo el cuatro por ciento (4%) votaría por algún otro candidato, pero otro ocho por ciento (8%) no está seguro.

La ventaja republicana ha subido dos puntos desde la semana pasada , cuando lideraban 48%-40%. El Partido Republicano ha liderado la Boleta Genérica del Congreso durante todo el año.

Rasmussen Reports está actualizando los resultados de la boleta genérica del Congreso semanalmente los viernes a las 10:30 a. m., hora del este, hasta las elecciones de mitad de período en noviembre.

En julio de 2018 , antes de que los votantes les dieran a los demócratas su primera mayoría en la Cámara en ocho años, los demócratas tenían una ventaja de siete puntos (47% a 40%) en la pregunta genérica de la boleta. A medida que se acercaban las elecciones intermedias de noviembre de 2018 , el margen era un empate estadístico (46 % de republicanos, 45 % de demócratas) en la encuesta final antes de que los demócratas ganaran una pequeña mayoría en la Cámara mientras que los republicanos ganaban escaños en el Senado para mantener el control de esa cámara.

La encuesta de 2500 votantes probables de EE. UU. fue realizada del 17 al 21 de julio de 2022 por Rasmussen Reports. El margen de error de muestreo es de +/-2 puntos porcentuales con un nivel de confianza del 95%. El trabajo de campo para todas las encuestas de Rasmussen Reports lo realiza Pulse Opinion Research, LLC

La ventaja republicana en la boleta electoral del Congreso se debe tanto a una mayor intensidad partidista republicana como a una ventaja de 17 puntos entre los independientes. Mientras que el 89% de los votantes republicanos dicen que votarían por el candidato al Congreso de su propio partido, solo el 79% de los demócratas votarían por el candidato demócrata. Sin embargo, entre los votantes que no están afiliados a ninguno de los partidos principales, el 44 % votaría por los republicanos y el 27 % por los demócratas, mientras que el 10 % votaría por algún otro candidato y el 20 % está indeciso.

El cincuenta y cinco por ciento (55%) de los blancos, el 27% de los votantes negros y el 41% de otras minorías votarían por los republicanos si las elecciones se celebraran hoy. El cincuenta y siete por ciento (57%) de los votantes negros, el 34% de los blancos y el 44% de otras minorías votarían por los demócratas.

La llamada “brecha de género” se ha ampliado en los últimos hallazgos, con los hombres (53%) ahora ocho puntos más propensos que las mujeres votantes (45%) a preferir candidatos republicanos al Congreso. La diferencia fue de cinco puntos la semana pasada.

Los votantes menores de 40 años favorecen a los demócratas por un margen de 13 puntos, 48 ​​% contra 35 %, pero el 55 % de los votantes de 40 a 64 años y el 54 % de los mayores de 65 años votarían por los republicanos si las elecciones se realizaran hoy.

El apoyo republicano es más alto entre los jubilados, mientras que a los demócratas les va mejor entre los empleados del gobierno.

Los republicanos lideran entre el 52 % y el 37 % entre los votantes con ingresos de entre $30 000 y $50 000 al año, mientras que los demócratas tienen la misma ventaja de 15 puntos, entre el 52 % y el 37 %, entre los votantes con ingresos anuales superiores a los $200 000.

Los rumores de los medios sugieren que Hillary Clinton puede estar planeando un regreso, pero los votantes abrumadoramente no quieren que vuelva a postularse para la Casa Blanca en 2024 .

Si bien el presidente Joe Biden ha negado su participación en los negocios extranjeros de su hijo Hunter , la mayoría de los votantes no creen en las negativas del presidente.

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