Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Vía CNN

El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo a CNN que Hamas enfrentaría una “aniquilación completa” si el grupo se niega a ceder el poder y el control de Gaza, en medio de los esfuerzos en curso para impulsar su propuesta de plan de alto el fuego.

“¡Aniquilación completa!” dijo Trump a Jake Tapper, de CNN, cuando se le preguntó por mensaje de texto el sábado qué sucedería si Hamas insiste en mantenerse en el poder.

Tapper le insistió al presidente sobre la respuesta de Hamas a su propuesta de alto el fuego de 20 puntos, citando la interpretación del senador Lindsey Graham de que Hamas había rechazado efectivamente el plan al insistir en “no desarme, mantener Gaza bajo control palestino y vincular la liberación de rehenes a negociaciones”.

“¿Se equivoca él?”, preguntó Tapper.

“Lo averiguaremos. ¡¡¡Solo el tiempo lo dirá!!!”, respondió Trump.

El presidente dijo que espera claridad “pronto” sobre si Hamas está realmente comprometido con la paz.

“Sí sobre Bibi”, dijo Trump, al ser consultado si el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, está completamente de acuerdo con poner fin a la campaña de bombardeos en Gaza y apoyar la visión más amplia del presidente.

Trump agregó que tiene esperanzas de que su propuesta de alto el fuego se haga realidad y enfatizó que está trabajando arduamente para lograrlo.

Más temprano el sábado, el presidente dijo que Israel aceptó la línea de retirada inicial delineada en su propuesta de plan de alto el fuego para Israel y Hamas.

En una publicación en redes sociales, dijo que su administración ahora espera la confirmación de Hamas.

Si Hamas está de acuerdo, dijo Trump, un alto el fuego sería “inmediatamente efectivo” y comenzaría un intercambio de rehenes y prisioneros.

“Después de negociaciones, Israel ha aceptado la línea de retirada inicial, que hemos mostrado y compartido con Hamas. Cuando Hamas confirme, el Alto el Fuego será INMEDIATAMENTE efectivo, el intercambio de Rehenes y Prisioneros comenzará, y crearemos las condiciones para la siguiente fase de retirada, lo que nos acercará al final de esta CATÁSTROFE DE 3.000 AÑOS. ¡Gracias por prestar atención a este asunto y, MANTÉNGANSE ATENTOS!”, escribió Trump en Truth Social.

Trump también dijo el sábado que Israel había detenido temporalmente sus ataques aéreos sobre Gaza, calificándolo como un paso crítico hacia la conclusión de un acuerdo de alto el fuego, asegurando la liberación de rehenes, y advirtió a Hamas que actúe rápidamente.

Sin embargo, más temprano el mismo sábado, CNN informó que al menos 67 personas en Gaza murieron debido a ataques israelíes, según funcionarios hospitalarios en el enclave palestino.

El presidente reveló el viernes que Hamas había respondido positivamente a su propuesta de 20 puntos destinada a terminar el conflicto. Hablando en un video publicado en Truth Social, Trump lo calificó como “un gran día”, y describió los desarrollos como “sin precedentes”.

El canciller del régimen de Nicolás Maduro, Yván Gil, anunció que sostuvo una conversación con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en el marco de la presidencia temporal de Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Según Gil, el encuentro sirvió para exponer lo que describió como “amenazas de sectores políticos de Estados Unidos” que, a su juicio, justificarían un “despliegue bélico en el Caribe”. Sin embargo, no se presentaron evidencias que respalden estas afirmaciones. Mientras tanto, Estados Unidos mantiene ejercicios de seguridad marítima y cooperación con aliados de la región, en línea con la práctica internacional de defensa.

El canciller chavista aseguró haber recibido el “pleno apoyo y solidaridad” del gobierno ruso, destacando la intención de Moscú de mantener a América Latina y el Caribe como una “Zona de Paz”. Sin embargo, expertos en relaciones internacionales señalan que este respaldo es puramente verbal, sin compromisos concretos ni medidas efectivas que puedan alterar la dinámica geopolítica en la región.

Gil también afirmó que ambos cancilleres coincidieron en la necesidad de “fortalecer la acción conjunta” en la ONU y en el llamado Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, un bloque que agrupa principalmente a regímenes autoritarios que buscan limitar la presión internacional frente a violaciones de derechos humanos y corrupción estatal.

Mientras el régimen busca exhibir respaldo internacional, la realidad interna de Venezuela contrasta con estos discursos. Según cifras de Foro Penal, el país mantiene actualmente 838 presos políticos, un recordatorio de la represión que persiste bajo el gobierno de Maduro.

En conclusión, la reunión con Rusia sirve más como un gesto diplomático y propagandístico que como una garantía real de apoyo frente a las tensiones con Estados Unidos y la comunidad internacional.

La última jugada diplomática del régimen de Nicolás Maduro fue enviar una carta al Papa León XIV solicitando “apoyo para la paz en Venezuela”, un gesto que, lejos de inspirar reconciliación, ha sido recibido con escepticismo por observadores políticos y defensores de derechos humanos.

El canciller Yván Gil informó que el mensaje fue entregado al Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, por el embajador ante la Santa Sede, Franklin Zeltzer, durante un encuentro en Roma. Según la versión oficial, la comunicación busca “consolidar la paz” y reafirmar los lazos entre Caracas y el Vaticano en vísperas de la canonización de José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles, prevista para el 19 de octubre.

Sin embargo, la iniciativa llega en un momento de máxima represión interna. Mientras el gobierno intenta proyectar una imagen de estabilidad espiritual ante el mundo, centenares de presos políticos continúan en las cárceles del país, los medios independientes son perseguidos, y la sociedad civil enfrenta un cerco sin precedentes.

De acuerdo con las cifras más recientes de la ONG Foro Penal, al 29 de septiembre de 2025 hay 838 presos políticos en Venezuela. Entre ellos hay 735 hombres y 103 mujeres; 665 civiles y 173 militares; 834 adultos y 4 adolescentes.

“Hablar de paz desde un régimen que ha institucionalizado la tortura, el miedo y el exilio es una afrenta al pueblo venezolano”, señaló un analista diplomático consultado. “El Vaticano debería escuchar no a Maduro, sino a las víctimas que han perdido la paz precisamente por su permanencia en el poder”.

El uso político de los símbolos religiosos no es nuevo en el chavismo. Desde los años de Hugo Chávez, la retórica del “pueblo cristiano” ha sido manipulada para encubrir políticas autoritarias y fracturas sociales profundas. Ahora, Maduro intenta revestirse de legitimidad moral recurriendo al Papa, justo cuando el aislamiento internacional y las sanciones se estrechan.

La paradoja no pasa inadvertida: quien ha dividido a los venezolanos en nombre de una revolución fallida, ahora busca reconciliación espiritual con un país exhausto, que no necesita bendiciones oficiales sino justicia, libertad y verdad.

En vísperas de la canonización de dos santos que simbolizan la fe y la solidaridad del pueblo venezolano, la carta de Maduro al Papa suena más a cálculo político que a gesto de humildad. Porque la paz no se implora en Roma mientras se pisotea en Caracas.

Por Guillermo García N.

La adopción de una estrategia o proceso de privatización de empresas estatales a través del mercado de Valores ha resultado a nivel de las experiencias internacionales más viable y efectiva de lo que muchos pensaron

El modelo económico basado en la nacionalización de empresas y expropiaciones, sobre supuestas bases de empresas estratégicas y de utilidad pública ha demostrado su debilidad y fracaso. Desde empresas eléctricas hasta cementeras, hatos, empresas de alimentos, silos y mataderos, empresas de servicios petroleros, acerías, así como empresas petroquímicas, de lubricantes, fertilizantes y de envases. Todo llevo a un modelo de capitalismo de Estado desbordado donde la participación del sector privado se redujo, y con ello la generación de inversión productiva y empleos bien remunerados.

Esta política no ha resultado en el pasado y menos en el presente, por lo que muy probablemente ahora estas políticas tendrán que revertirse totalmente para llevar estas empresas nuevamente al sector privado a través de un proceso de privatización bien estructurado y con los esquemas disponibles. El mercado de valores es uno de estos esquemas y el gobierno debe evaluar seriamente.

¿Por qué privatizar?

Privatizar, en una forma sencilla de expresarlo, es el mecanismo mediante el cual el sector público transfiere la propiedad a la iniciativa privada de una serie de recursos productivos para que ésta la maneje con eficiencia y racionalidad, de tal manera que el conjunto de la sociedad resulte beneficiado; en otras palabras, hacer mejor de forma privada lo que ha venido efectuando el sector público. No obstante, esta causa no es el único motivo y objeto de la privatización. Para los efectos del análisis y de la significación de por qué privatizar, sólo hay que percibir que el Estado venezolano ha demostrado ser muy ineficiente, no sólo en la prestación de los servicios sino también en los manejos de recursos que ha dispuesto para la administración de sus organismos y empresas. Esta ineficiencia de los entes públicos ha venido de la mano de cuantiosos requerimientos financieros que no guardan relación con el costo-beneficio y la calidad de los servicios obtenidos. La demanda de ingentes recursos ha producido profundos desequilibrios en los presupuestos públicos, lo que ha coadyuvado enormemente al incremento del déficit fiscal centralizado y descentralizado de la Administración Pública.

Esta situación conlleva a emprender un proceso acelerado y coordinado de privatización, el cual defina claramente las opciones, alternativas y soluciones que deben implementarse; para que se pueda establecer una estrategia y operatividad definida, coordinada y trasparente que permita la fluidez de las acciones a emprender y la efectividad y celeridad que el proceso amerita. En este proceso deben evaluarse las diferentes alternativas y combinación de métodos de que se dispone, y conoce, para el establecimiento de los esquemas de privatización que más se adecuan al tipo de empresas a privatizar y de las condiciones del mercado. Aquí jugará un papel importante la valoración de la (s) empresas, su estructura de negocios, el sector económico en que se encuentra, el mercado que ataca, así como la condición del mercado en el momento de la venta.

El mercado de valores como esquema de privatización

La adopción de una estrategia o proceso de privatización de empresas estatales a través del mercado de Valores ha resultado a nivel de las experiencias internacionales más viable y efectiva de lo que muchos pensaron, lo cual explica por qué un gran número de países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo (Chile; Brasil, Argentina , Colombia, Perú) hayan optado por comenzar procesos de privatización a través de la participación de empresas internacionales y nacionales, así como ciudadana a través del mercado, como una alternativa válida para emprender procesos de privatización. A la Bolsa de Valores deben regresar las empresas nacionalizadas, abriendo el capital y democratizándolo. Hacer accionistas a las empresas extranjeras y nacionales y a todos los venezolanos. Eso es lo que realmente el gobierno debe hacer y los venezolanos deseamos y requerimos.

¿Por qué no incluir a las empresas mixtas petroleras en estos procesos de privatización y democratizar el capital a través del mercado de Valores como lo he propuesto en mis artículos?

El solo hecho de poder plantear una estrategia de privatización, significa de cierta forma, reconocer que el mercado es capaz de proporcionar, las condiciones de disciplina, y ordenamiento que van más allá de cualquier regulación o planificación centralizada, en otras palabras, el mercado puede responder en forma más precisa y racional de lo que haría el proceso político. Para el sector público, la concepción empresarial estará siempre en segundo plano. No obstante, la percepción que tienen hoy las sociedades modernas y sus ciudadanos sobre la actuación de las empresas públicas está cambiando, lo que ha permitido abrir el debate para que el tema de la privatización bien implementada y la iniciativa privada tome nuevamente el lugar importante que se merece.

Actualmente el país se encuentra en una situación donde la pregunta ¿por qué se requiere privatizar y cómo hacerlo eficientemente? Se responde no sólo por la necesidad que tiene el país de hacer más eficientes y productivas las empresas públicas, sino lo que es más importante, para generar los grandes ingresos que el país hoy requiere y no tiene y crear un modelo económico distinto y basado en la iniciativa privada con generación de empleos bien remunerados y donde todos los venezolanos puedan participar como accionistas de esas empresas privatizadas democratizando el capital.

(*) Asesor Financiero
@asesorfinaciero
titularizadora.tvz@gmail.com
emprendemasoficial1@gmail.com

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este domingo que Israel debe detener los bombardeos sobre Gaza para facilitar la liberación de los rehenes en manos del grupo terrorista palestino Hamas, en el marco de las negociaciones que se desarrollan en Egipto.

“Creo que tanto los israelíes como todo el mundo reconocen que no se puede liberar a los rehenes en medio de los ataques, por lo que estos deben cesar”, declaró Rubio en entrevista con la cadena CBS News. “No puede haber una guerra en medio de todo esto”, añadió.

El pronunciamiento de Rubio se produjo mientras los negociadores israelíes y de Hamas se preparaban para un nuevo encuentro en Sharm El-Sheikh, Egipto, donde se discute un acuerdo impulsado por la administración de Donald Trump para poner fin a los combates, liberar a los cautivos y establecer un marco de gobernabilidad provisional en Gaza.

En un intercambio de mensajes con un reportero de CNN, el presidente Trump confirmó que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, está de acuerdo con “poner fin a la campaña militar en Gaza” para permitir la liberación de los rehenes.

Rubio también intervino en “Meet the Press” (NBC), donde advirtió sobre los “retos logísticos” del proceso y señaló que reconstruir una estructura de gobierno en Gaza “no puede hacerse en tres días”, subrayando la necesidad de un plan sostenido para evitar que Hamas retome el control.

Mientras tanto, el presidente Trump reiteró en Truth Social que, según su hoja de ruta, el alto el fuego entrará en vigor inmediatamente una vez que Hamas confirme la aceptación del acuerdo. A cambio, Israel liberará a 250 presos palestinos condenados a cadena perpetua y a más de 1.700 detenidos arrestados durante el conflicto.

Trump advirtió que no tolerará dilaciones: “Si Hamas no cumple, todo quedará en nada”.

El plan norteamericano contempla una primera fase de retirada parcial israelí, seguida por el despliegue de observadores internacionales y la creación de un consejo administrativo provisional.

De los 251 rehenes secuestrados por Hamas durante el ataque del 7 de octubre de 2023, se estima que 47 permanecen en Gaza, y el ejército israelí cree que 25 han muerto en cautiverio.

El Cairo confirmó que recibirá a delegaciones de ambas partes “para discutir las condiciones sobre el terreno y los detalles del intercambio”. Según fuentes palestinas, Hamas exige el cese total de las operaciones militares israelíes y se compromete a suspender sus ataques en paralelo.

Trump envió a Egipto a su yerno Jared Kushner y al negociador Steve Witkoff como representantes personales en las conversaciones.

“Cuando Hamas lo confirme, el alto el fuego entrará en vigor inmediatamente, comenzará el intercambio de rehenes y prisioneros, y crearemos las condiciones para la siguiente fase de retirada”, publicó Trump junto con un mapa de la línea propuesta.

Por Antonio de la Cruz

Iván Freites, dirigente sindical con años de lucha en la industria, ha publicado un manifiesto afirmando que “PDVSA no se cierra, se recupera con sus trabajadores”. Su declaración merece una respuesta clara, no para polemizar, sino para colocar el debate donde debe estar: en cómo sacar a los trabajadores petroleros del naufragio histórico de una empresa quebrada, endeudada, politizada y capturada por mafias.

Porque la verdadera pregunta no es si PDVSA debe cerrarse o mantenerse:
la pregunta es si Venezuela puede reconstruirse cargando con el cadáver jurídico, financiero y operativo de una empresa destruida desde adentro.

Los trabajadores no son el problema: son las víctimas

Freites tiene razón en un punto esencial: sin los trabajadores, hoy no existiría ni una gota de combustible. Han operado bajo persecución, encarcelamientos, salarios de hambre y sin convención colectiva.
Pero precisamente eso demuestra que PDVSA dejó de existir como empresa funcional. Lo que queda es un cascarón vacío donde sobreviven obreros empobrecidos, técnicos exiliados y nóminas de lealtad política.

Cerrar PDVSA no es cerrar los pozos ni las refinerías:
es cerrar la estructura que destruyó el salario, eliminó derechos y quebró la ética industrial.

¿Recuperar qué? ¿La deuda, la corrupción o los juicios internacionales?

Hablar de “recuperar PDVSA” implica responder esta pregunta incómoda:
¿cómo se rescata una empresa con más de 70.000 millones de dólares en deudas, sanciones, litigios, pérdida de activos estratégicos y control político absoluto del régimen?

Los mismos contratos que Freites denuncia —con chinos, rusos y empresas que pagan 20 dólares por jornadas de 16 horas— fueron firmados por una PDVSA secuestrada. Pretender mantener su figura legal significa conservar esa herencia tóxica.

Cerrar PDVSA no es entregar los activos:

es la única forma de recuperarlos, sanearlos y ponerlos bajo un nuevo marco jurídico y productivo.

Los trabajadores tienen futuro en una nueva institucionalidad, no en un fósil empresarial

La transición energética y petrolera del siglo XXI no puede construirse sobre una empresa insolvente, desacreditada y judicialmente comprometida. Cerrar PDVSA es sustituirla por una nueva estructura con tres pilares:

  1. Una Agencia Venezolana de Hidrocarburos independiente y técnica.
  2. Un Ministerio regulador que separe política y operación.
  3. Nuevas empresas operadoras mixtas, con participación privada regulada y empleo digno garantizado.

Eso implica trasladar nómina, activos y experiencia técnica a un modelo limpio donde los trabajadores recuperen derechos y no sigan siendo subcontratados por operadores extranjeros bajo contratos opacos.

No hay amenaza laboral: hay una oportunidad de rescate

El cierre de PDVSA —bien planteado— no deja a ningún trabajador en la calle. Al contrario:

  • Reincorpora al personal calificado bajo nuevas entidades.
  • Restituye la contratación colectiva en lugar de enterrarla.
  • Crea un fondo de transición para salarios, prestaciones y retiro.
  • Permite auditar los robos a cajas de ahorro, fideicomisos y beneficios.
  • Elimina la nómina paralela del partido y la persecución sindical.

Lo que sí es una amenaza real es mantener a los trabajadores dentro de una estructura en quiebra que solo sirve para financiar a las élites del régimen y sus socios extranjeros.

PDVSA no es la patria —y Freites lo sabe

El sindicalismo petrolero tiene una oportunidad histórica: liderar la transición, no anclarse a los restos de una empresa que ya no existe más que en el logo.

Cerrar PDVSA no es un capricho tecnocrático ni una receta de escritorio: es un acto de cirugía mayor para salvar al paciente. Y el paciente no es la marca: son los trabajadores, los activos estratégicos y el futuro energético del país.

Quienes lucharon dentro de PDVSA merecen más que seguir remendando un cadáver institucional. Merecen ser protagonistas de una nueva industria que les devuelva dignidad, seguridad jurídica y libertad sindical real.

Lo verdaderamente irresponsable no es cerrar PDVSA, sino pretender que puede revivirse sin desmontarla. Y eso no es un debate ideológico, es un hecho económico, jurídico y moral.

Por Benjamín Tripier

Desde la semana pasada, los tres escenarios que utilizamos para caracterizar y hacer seguimiento a la situación de Venezuela, han tenido algunos cambios en cuanto a la factibilidad del escenario pesimista, porque se incorporaron mensajes desde el mismo presidente Trump, sobre que las acciones militares pudieran ir más allá de la mera extracción de capos, y extenderse a la destrucción del aparato narco. Pero esos cambios no incorporaron elementos nuevos, sino que aumentaron la intensidad de algunos de los que ya tenemos incorporados; nada que obligue cambiar las premisas y tener que ajustarlas.

Por lo que se podría concluir que, en los escenarios, estamos en un “más de lo mismo”, especialmente en cuanto a la dinámica de comportamiento de los actores, y en cuanto a la validez de las premisas y referencias:

  • Optimista: El chavismo cede sin daños, facilitando una transición rápida y ordenada con apoyo internacional, especialmente de Estados Unidos. Su probabilidad ha disminuido levemente, siempre por debajo del 50%, debido a las divisiones internas en el chavismo, entre los institucionales que buscan entrega, y los radicales que prefieren resistir. Hay que tomar en cuenta que este escenario ya no contempla un exilio dorado, sino el sometimiento a juicio en EEUU
  • Inocuo (actual): El chavismo resiste día a día, perdiendo sostenibilidad, pero manteniendo el poder por la fuerza, con una supervivencia agonizante, que se mueve en el campo de lo mediático y comunicacional; amenazas van y vienen, pero excepto las 4 lanchas hundidas, por el momento, para ellos, ya comenzó la Navidad. Este escenario sigue activo, con presión social e internacional creciente, pero sin desenlace inmediato. El humor social está al límite; el riesgo es que la ventana de oportunidad para el cambio se comience a cerrar y la frustración aporte al escenario pesimista
  • Pesimista: Escalada de violencia y ruptura forzada para sacar al chavismo. La probabilidad de este escenario supera ampliamente el 50% y va en aumento ante la frustración social, la presión internacional y el deterioro del régimen. Se teme que el progresivo aislamiento y la presión externa puedan detonar episodios violentos no deseados por la mayoría de la sociedad. Y que si en estos días no dan un resultado concreto las conversaciones underground para que se entreguen (escenario optimista), entonces podrían comenzar las acciones militares que, por lo que se ve y se escucha de fuentes oficiosas bien informadas, irían más allá de los ataques desde afuera, y procederían a entrar en el terreno, asegurarse la destrucción del aparato narco que, para los americanos, es el gobierno en general, y se quedarían hasta que la situación se haya estabilizado

No obstante lo anterior, siempre hay que contemplar la opción de que el chavismo «se quede y no salga«, más que nada porque no es la primera vez que se los da por “idos” y al final se quedan y “atornillan”; lo cual consistiría en la perpetuación del escenario Inocuo. Pero pareciera que esa ya no es más una opción posible, creíble ni sostenible a mediano plazo, puesto que el chavismo está aislado interna y externamente y ha perdido legitimidad, asociándose con grupos criminales y perdiendo el apoyo nacionalista tradicional.

Por ejemplo, un escenario de “malvinización” intentando lograr una cohesión interna frente a una agresión externa, no solo ya no les funciona, sino que, por el contrario, las lecturas de la situación interna indican que más bien la gente apoyaría esa intervención extranjera. Por lo que la permanencia sine die es poco probable, salvo condiciones imprevistas.

Por su parte, la política venezolana, está atrapada en un ciclo de colapso económico y precariedad social, y presenciando la disolución de su lenguaje tradicional. Los ejes que definieron la contienda durante el siglo XX y principios del XXI —el Nacionalismo Petrolero (tanto chavista como el nostálgico del siglo pasado) y la fidelidad partidista— han entrado en una fase de eclipse terminal.

Venezuela está acelerando su entrada a la era de la pos-ideología, considerando que el nacionalismo bolivariano, a pesar de su retórica, no pudo proteger a la población del colapso de la infraestructura ni de la hiperinflación. Por eso hoy, la única «ideología» que prevalece es la de la supervivencia económica. El votante, joven o mayor, es un “efectivista” que demanda resultados, y no discursos sobre soberanía. Se trata de la muerte del marco ideológico.

Por eso, la pregunta central ya no es qué doctrina ofrece un líder, sino qué capacidad de gestión o «desbloqueo» ofrece. De allí el refuerzo del liderazgo emergente de María Corina, bajo el criterio de que solo ella, y ningún otro político venezolano, tiene los atributos y el mensaje para resolver la situación y encaminarnos a un futuro venturoso.

El descontento no solo apunta al gobierno de facto, sino también a la burocracia lenta de la oposición tradicional. La Generación Z y los Millennials, que han crecido con el estado fallido, no ven a los partidos como vehículos de cambio, sino como extensiones del mismo bloqueo generacional que ha paralizado sus oportunidades.

Este vacío estructural —el eclipse del partido como mediador y del nacionalismo como narrativa—ha creado el escenario perfecto para el liderazgo personalista, cuya relevancia está condicionada por:

  1. Desintermediación: Conectar directamente con el votante sin la necesidad de la estructura partidista (la esencia del Outsider)
  2. Narrativa de Ruptura: Prometer un aprovechamiento rápido de las oportunidades, más allá de la tradicional alternancia izquierda/derecha

La política en Venezuela ya no se trata de quién representa mejor la historia, sino de quién promete gestionar mejor el futuro. Es la hora de los gestores; figuras que, independientemente de su origen, demuestren la capacidad de navegar la crisis y, crucialmente, entendimiento y relacionamiento con la geopolítica para conseguir el financiamiento que el país necesita desesperadamente.

Y pensando en la estructura política interna, el sistema de partidos en Venezuela está en una fase de decrecimiento y descomposición, altamente influenciado por la crisis prolongada y la hegemonía del chavismo. Los partidos de oposición tradicionales están debilitados y fragmentados, sin capacidad efectiva para desafiar al chavismo por sí solos.

Y en ese mismo campo político, el PSUV, partido oficialista, mantiene a Nicolás Maduro como presidente y a Diosdado Cabello como vicepresidente, y enfrenta el mismo desgaste que el chavismo, por la pérdida de legitimidad, la crisis económica y el aislamiento internacional.

El chavismo, como gobierno de facto, ensaya respuestas represivas y busca desesperadamente apoyo externo, que ya no consigue. Los sectores radicales internos tienden a resistir con fuerza y buscan formas clandestinas para sobrevivir, mientras el ala más institucional busca una salida negociada para minimizar costos y preservar su esfera de poder.

En el escenario post-transición, la relevancia de los partidos políticos tradicionales parece limitada, dada la desconfianza ciudadana y la tendencia hacia liderazgos personales emblemáticos como el de María Corina Machado.

Se vislumbra que el país podría evolucionar hacia un sistema político donde los liderazgos sean más personalizados y los partidos sirvan más como vehículos de apoyo que como actores decisivos independientes. La fragmentación y recomposición serán inevitables; inclusive poniendo en entredicho el sistema de gobierno, moviéndose hacia alguno, tipo parlamentario, que permita encarar proyectos de largo plazo, si lo hace bien; o que lo saquen de un momento para otro, si lo hace mal.

Pero claro… para un sistema parlamentario hace falta una madurez política que se perdió con el chavismo, y hacen falta los partidos políticos con los que ya no podemos contar… En fin… tenemos un país en reconstrucción multidimensional, porque lo que nos están dejando son escombros, y hace falta una mano firme, honesta y bien intencionada para manejarlo en su camino hacia la madurez.

En EEUU, el cambio de nombre del Departamento de Defensa a Departamento de Guerra (DoW), si bien simbólico, representa una ruptura radical con la diplomacia de disuasión y el compromiso de la guerra fría. Es la manifestación institucional de que, en la era de la POS-IDEOLOGÍA, EEUU ha adoptado la doctrina de que la guerra es un medio legítimo y directo para lograr la paz (o el orden) deseada.

El despliegue de frentes simultáneos (Rusia/OTAN, la presión sobre Israel/hamás y el Caribe Sur) demuestra que la estrategia de EEUU no está enfocada en un único punto, sino en imponer el orden en todos los frentes clave.

El riesgo para Venezuela y la región es que el país se convierta en el escenario de una gestión por la fuerza, donde el destino del bloqueo generacional interno se resuelve no por el efectivista en las urnas, sino por la estrategia militar de una potencia externa que ha declarado formalmente que está dispuesta a usar la guerra para lograr su versión de la paz.

Este giro, acompañado por el refrescamiento del generalato norteamericano, proyecta una agresividad que traslada la competencia de las potencias al nivel de la acción militar objetiva en tres frentes simultáneos, poniendo al Caribe Sur bajo una presión sin precedentes:

1. El factor geopolítico: La competencia asimétrica

Mientras EE. UU. intensifica la contención militar de Rusia a través de la OTAN, y utiliza la presión de un posible conflicto en Medio Oriente para forzar a Hamás a adherirse a su plan de paz, el frente venezolano se convierte en el eslabón débil donde la geo-gestión puede ser más directa y decisiva.

2. El frente del Caribe Sur: la tesis de la estabilización forzada

La nueva doctrina del DoW podría estar calculando una incursión o penetración militar limitada en territorio venezolano como un ejercicio de POS-IDEOLOGÍA aplicado al exterior. El objetivo no es una ocupación prolongada, sino un golpe quirúrgico para lograr el Desbloqueo estratégico:

  • Objetivo Táctico: Extirpar las estructuras del narcotráfico que financian la inestabilidad y eluden el control global, cumpliendo una demanda interna de seguridad
  • Objetivo Político: Crear un vacío de poder que facilite la transición a la democracia, apoyando a liderazgos validados por el voto (Edmundo González y María Corina Machado), para luego estabilizar el país
  • La Premisa del Tiempo: La estrategia se basaría en un cálculo de semanas o pocos meses de despliegue, suficiente para asegurar centros vitales y evitar una guerra de guerrillas o una respuesta de Rusia/China, apostando a la parálisis de los adversarios

3. Consecuencia inmediata para la región

Este escenario proyecta la política de resultados de EEUU al máximo nivel: la búsqueda de una «paz» inmediata mediante la fuerza decisiva. El riesgo para Iberoamérica es que esta asertividad obligaría a los gobiernos vecinos a tomar partido de forma inmediata, profundizando la crisis y exponiendo a la región a ser no solo el objeto de la contienda geopolítica, sino el escenario de un conflicto; escenario posible, pero no probable, pues solo pasaría por declaraciones de los países con gobiernos de izquierda como Colombia, Brasil, México y Chile… pero solo declaraciones tibias

Tolstoi escribió la Guerra y la Paz, y Trump está escribiendo la Guerra para la Paz. En un mundo donde la guerra se escribe como preludio de la paz, Venezuela debe elegir entre el colapso o la reconstrucción, liderada por quienes entienden que el futuro no se promete, sino que se gestiona.

A lo largo de este análisis he utilizado POS-IDEOLOGÍA y GEO-GESTIÓN que son los términos que acuñamos para encapsular la disolución de las narrativas políticas tradicionales y la creciente influencia de liderazgos personalistas en un contexto de crisis económica y presión internacional.

Además de reemplazar el lenguaje político obsoleto del siglo XX, utilizamos la pos-ideología para describir la era actual donde la lealtad a etiquetas históricas como ‘izquierda’ o ‘derecha’ está muriendo; el votante es ahora un efectivista que demanda resultados rápidos y transparencia, no doctrina.

Por su parte, la geo-gestión define el nuevo campo de batalla como la capacidad de los líderes no solo para gestionar la crisis interna del bloqueo generacional, sino también para navegar y obtener beneficios de la agresiva rivalidad entre las potencias globales (EEUU y China). Estos conceptos son esenciales porque nos permiten analizar la política de Iberoamérica no por lo que dice, sino por lo que hace y por qué se ve forzada a hacerlo.

Este es el momento crítico: la ventana de oportunidad está abierta, pero puede cerrarse rápidamente. Venezuela se dirige hacia una transición inminente; la estrategia debe ser clara, decidida y coordinada día a día para evitar el fatalismo y el deterioro irreversible.

Recomendaciones

  • Para el gobierno chavista (de salida): Negociar urgentemente una salida ordenada a través de un canal de diálogo formal con mediadores internacionales lo antes posible, minimizando daños personales y familiares, garantizando estabilidad y evitando una intervención militar que agravaría la crisis. No estirar el escenario inocuo, que agota el margen de maniobra y favorece el escenario pesimista
  • Para el gobierno electo (liderado por Machado y González): Desligar claramente al proceso democrático del contexto de grupos criminales que usan la Bandera Venezolana como pantalla y escudo. Redoblar la presión por una transición pacífica, coordinando con actores internacionales (principalmente EE.UU.) y desarrollando un plan de comunicación pública masiva en plataformas digitales para consolidar la legitimidad, desmarcarse de grupos criminales y garantizar resultados rápidos que respondan a las demandas de la Generación Z y Millennials
  • Para los empresarios honestos y trabajadores (ya no perderé más tiempo con la dirigencia cooptada por el chavismo)Dejando atrás la dirigencia cooptada, prepararse para un escenario de apertura económica abrupta, adaptando infraestructura y operaciones. No anclarse en el escenario actual, sino anticipar los cambios profundos que se vienen. Anticipar alianzas estratégicas con organismos internacionales (FMI, Banco Mundial) para acceder a financiamiento y asesoría técnica, adaptando infraestructura y operaciones para liderar la reconstrucción económica en un entorno post-crisis

El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió este domingo que una posible decisión de Estados Unidos de suministrar misiles de crucero Tomahawk a Ucrania “arruinaría” las relaciones entre Moscú y Washington, según declaraciones difundidas por la agencia estatal rusa TASS.

“Esto arruinará nuestras relaciones, o al menos la tendencia positiva emergente en estas relaciones”, afirmó el mandatario ruso en una entrevista con la televisión pública. Sus palabras se producen en medio del debate en Washington sobre un eventual aumento del apoyo militar a Kiev.

El vicepresidente estadounidense JD Vance confirmó el 28 de septiembre que el Gobierno evalúa autorizar el envío de misiles Tomahawk a países de la OTAN para su posterior transferencia a Ucrania. La decisión final, precisó, será tomada por el presidente Donald Trump.

Los Tomahawk, con un alcance de hasta 2.400 kilómetros, representarían un salto cualitativo significativo para las fuerzas ucranianas. Actualmente, Kiev dispone de misiles Neptune (600 km), ATACMS estadounidenses (300 km) y Storm Shadow británicos y franceses (250 km).

Putin reiteró su advertencia del pasado jueves durante la sesión plenaria del Club de Debates Valdai en Sochi, donde señaló que el suministro de esos misiles “significaría un nivel completamente nuevo de escalada, incluyendo en las relaciones entre Rusia y Estados Unidos”.

“Siempre soy sincero en mis discursos”, dijo Putin. “Cómo reaccionar a eso depende de mis contrapartes”.

El líder ruso también acusó a Europa de “alimentar la histeria” para justificar un incremento del gasto militar. “Estamos siguiendo de cerca la creciente militarización de Europa”, señaló. “Las medidas de represalia de Rusia no tardarán. La respuesta a tales amenazas será muy significativa”.

Durante ese mismo foro, Putin afirmó que Rusia combate “contra toda la alianza de la OTAN” en Ucrania y se burló del comentario del presidente Trump que calificó a Rusia como un “tigre de papel”. “Si estamos en guerra con todo el bloque de la OTAN y aún avanzamos, entonces ¿qué es la OTAN en sí misma?”, cuestionó.

El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, dijo que le “sorprendería” que Estados Unidos concretara la transferencia de Tomahawks, subrayando que esos misiles no se entregan “a todo el mundo” y que en Europa solo España y Países Bajos los poseen. Sin embargo, minimizó su impacto potencial: “Incluso si los Tomahawk llegan a Ucrania, no cambiarán la situación”.

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, señaló que Rusia está “analizando cuidadosamente” los comentarios de Vance, pero coincidió en que la entrega de los misiles “no sería un cambio de juego”.

La solicitud ucraniana, según el presidente Volodimir Zelensky, se haría mediante una venta a países europeos que posteriormente transferirían los misiles a Kiev, un mecanismo ya empleado para acelerar el flujo de armamento hacia el país.

AFP

Vía Infobae

El presidente Irfaan Ali anunció la incorporación de radares, aviones y embarcaciones de vigilancia provistos por Francia para fortalecer la seguridad nacional. La cooperación se da en medio del aumento de la tensión regional y los cruces diplomáticos con el régimen de Nicolás Maduro

El presidente de Guyana, Irfaan Ali, anunció la recepción de asistencia tecnológica y militar de Francia, que incluye radares terrestres y marítimos, aviones de vigilancia y embarcaciones, como parte de un esfuerzo para reforzar la defensa del país ante las crecientes tensiones con el régimen de Nicolás Maduro por el territorio del Esequibo.

El anuncio se realizó durante la inauguración de la nueva embajada francesa en Georgetown, donde Ali destacó el valor estratégico de la cooperación bilateral frente al “creciente clima de inestabilidad regional” derivado de la crisis política y militar venezolana y sus fricciones con Estados Unidos.

Durante el evento, el presidente del Comité de Asuntos Extranjeros, Defensa y Fuerzas Armadas del Senado francés, Cédric Perrin, confirmó que Francia suministrará cinco naves de vigilancia a Guyana con el objetivo de fortalecer su capacidad de defensa y monitoreo marítimo.

“Ante la tensa situación que vive Venezuela, la necesidad de Guyana para adquirir equipos de monitoreo es ineludible, y el único país capaz de ayudar en ello es Francia”, declaró Perrin.

Según informó la Dirección General de Armamentos (DGA) de Francia, los equipos incluyen aeronaves Dassault Falcon LXS Albatros, pertenecientes al Programa de Vigilancia Marítima e Intervención Aérea, que moderniza las capacidades de la Marina francesa. Hasta la fecha, siete de las doce unidades previstas han sido entregadas desde 2020.

Ali adelantó que en 2026 se incorporará una nueva embarcación de vigilancia fabricada en Francia, destinada a reforzar los patrullajes en la zona económica exclusiva guyanesa, en respuesta al auge del crimen transnacional y la pesca ilegal. La cooperación incluye además intercambio de inteligencia y compatibilidad tecnológica entre los sistemas de defensa de ambos países.

“El equipamiento de Guyana debe ser capaz de comunicarse con el nuestro”, señaló Perrin, subrayando el alcance estratégico del acuerdo.

Disputa por el Esequibo y tensiones con Caracas

La alianza entre Georgetown y París se da en el contexto de la disputa territorial con Venezuela por la región del Esequibo, un territorio de 159.542 km² administrado por Guyana pero reclamado por Caracas desde el siglo XIX.

El conflicto se intensificó tras el descubrimiento de enormes yacimientos petroleros en aguas bajo administración guyanesa, lo que ha elevado las tensiones diplomáticas y militares entre ambos países.

Durante su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Ali denunció la “persistencia de leyes unilaterales y amenazas de anexión” por parte del régimen venezolano, advirtiendo que el desconocimiento de las órdenes de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) pone en riesgo la estabilidad del sistema jurídico internacional.

“Si se pueden pisotear los derechos de un Estado pequeño e ignorar las órdenes jurídicamente vinculantes, ¿qué protección le queda a cualquier nación bajo el Derecho Internacional?”, expresó Ali en su discurso.

La respuesta del chavismo fue inmediata. El canciller Yván Gil acusó a Guyana de “manipulación y sometimiento a los intereses del imperio y de las transnacionales”, señalando que Irfaan Ali “actúa como administrador de ExxonMobil”.

Por su parte, la vicepresidenta del régimen, Delcy Rodríguez, afirmó que la petrolera estadounidense financia a Guyana para “promover una agresión militar contra Venezuela”, mientras Nicolás Maduro sostuvo que “Venezuela jamás se humillará ante ningún imperio”.

El Esequibo, rico en recursos petroleros, gasísticos, mineros, forestales e hidráulicos, sigue siendo un punto de fricción clave entre ambos países, y la creciente cooperación militar entre Guyana y Francia podría reconfigurar el equilibrio geopolítico en el Caribe y el norte de Sudamérica.

El pontífice destacó la labor científica y el compromiso cristiano del beato José Gregorio Hernández, patrono de los médicos venezolanos

El papa León XIV recibió en audiencia pública al presidente de la Federación Médica Venezolana (FMV), como parte de los actos con motivo de la canonización del beato José Gregorio Hernández.

El doctor José Gregorio Hernández fue declarado patrono de los médicos venezolanos el pasado 24 de agosto durante los actos del octogésimo aniversario de la fundación de la FMV.

Durante la audiencia pública en el Vaticano, este jueves 2 de octubre, León Natera asistió junto con una delegación de la Confederación Médica Latino Iberoamericana y del Caribe (Confemel).

La ceremonia de canonización de José Gregorio Hernández se realizará el próximo domingo 19 de octubre de 2025 en la Plaza de San Pedro del Vaticano, según lo anunciado oficialmente por la Santa Sede y la Conferencia Episcopal Venezolana.

En el encuentro, el papa León XIV se refirió al trabajo científico y valores cristianos del beato José Gregorio Hernández, de quien dijo es un médico muy popular para los venezolanos.

“José Gregorio Hernández es un gran ejemplo para los profesionales de la salud presentes en este encuentro, por la manera en que compaginaba su acción profesional, de avanzada para la época, con su servicio a los más necesitados”, agregó su santidad.

“Que el beato José Gregorio Hernández siga siendo un faro de luz y esperanza para todos los médicos y pacientes venezolanos”.

El acto central en Venezuela por la canonización de José Gregorio Hernández será el 25 de octubre de 2025 en el Estadio Monumental Simón Bolívar de Caracas.

Este evento, organizado por la Arquidiócesis de Caracas y las autoridades locales, honrará al médico de los pobres y a la madre Carmen Rendiles, quienes serán canonizados en el Vaticano el 19 de octubre de 2025.

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