Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Por Pedro García Otero en La Voz de Galicia

El anuncio de vender en bolsa empresas públicas venezolanas se encuentra con las consecuencias de tres lustros de desinversión y descontrol y abre una etapa de incertidumbre

El anuncio sorprendió a propios extraños y además se dio en una fecha gafe, un viernes 13 de mayo, para más señas. Nicolás Maduro, el jefe de Estado venezolano, avanzó que vendería una parte de las más que quebradas empresas públicas del país sudamericano. «El lunes que viene va a empezar en las bolsas de valores de Venezuela: vamos a sacar entre un 5 % y un 10 % de las acciones de varias empresas públicas para la inversión nacional, fundamentalmente, o internacional, y usted podrá convertirse en inversionista», señaló el controvertido mandatario. Por supuesto, el lunes llegó y nada sucedió. Y dos semanas después, sigue sin suceder nada. Pero el anuncio quedó como una muestra de hasta dónde está dispuesta a llegar la «revolución bolivariana» tras el naufragio de su experimento socialista: a poner a la venta las acciones de las empresas que renacionalizó durante el segundo gobierno de Hugo Chávez, quien llegó a decir, en el 2010, tras la criminalización y posterior cierre de dos tercios de las casas de bolsa del país — a las que acusó de especular con la moneda— que «un país socialista no necesitaba un mercado de valores». A la cabeza de las empresas que Maduro se propone privatizar está la telefónica estatal Cantv, que Chávez recompró a un consorcio liderado por la estadounidense GTE (y del que formó parte minoritaria la española Telefónica) y que, 15 años después, está asumiendo, tímidamente, algunos planes de reinversión.

La empresa había sido privatizada en 1991, en uno de los procesos más exitosos del continente, y aún dispone, gracias a la inversión estadounidense, de la red de fibra óptica más importante del país. Justamente, Chávez clamó un año después contra la «entrega» de la república. Gerver Torres, exministro del entonces gobernante Carlos Andrés Pérez, recuerda que uno de los factores que hicieron que en ese momento Cantv valiera 3.000 millones de dólares de la época (el doble hoy) fue que «en ese momento el riesgo político se calculó en cero». Venezuela era, por aquel entonces, la democracia más estable del continente, y el país más rico per cápita en América Latina. GTE y Telefónica pagaron 1.400 millones de dólares por el 40 %; el Estado se reservó una parte, otra fue para los trabajadores de la empresa y el 30 % salió a bolsa, donde se convirtió en el blue chip (empresas con resultados sólidos y estables) del mercado caraqueño, con éxito también en el de Nueva York.

A día de hoy, Torres señala que sacar una empresa a bolsa (o un grupo de empresas, porque se habla también de la privatización de empresas eléctricas o las de la industria siderúrgica) como ha propuesto Maduro, denota «o una gran ignorancia, o el deseo de hacer una privatización a la rusa, en la que activos se le entregan a amigos del Gobierno, o más aún, en el que se les exige que coloquen parte de sus capitales ilícitos en esas empresas». El primer problema para saber cuánto valen las compañías estatales en la actualidad, señala Torres, es la falta de transparencia del propio Estado venezolano. El último balance en la página web de Cantv es el de 2007, es decir, el año previo a su renacionalización. Un balance auditado presentado por Deloitte en el 2019 y filtrado a los medios advierte de que no se obtuvo información suficiente para poder hacer una auditoría fiable, y que las pérdidas netas superaban los 400 millones de dólares.

Las otras empresas de posible privatización están peor, señalan los expertos. Las siderúrgicas de Guayana (cuya joya, Sidor, fue también renacionalizada en 2009) son hoy, según el propio Torres, «cadáveres empresariales», sobre los cuales hay denuncias de que se están vendiendo como chatarra.

Además de todo esto, la Bolsa de Valores, que está abierta a seguir creciendo, después de unos años de virtual desaparición, advierte de que mantener las empresas en las manos actuales «es poco atractivo» para el inversor, aunque Cantv ha comenzado a reactivar sus inversiones e incluso ha anunciado que cortará definitivamente el servicio de internet (el telefónico está prácticamente muerto) a quienes tengan dos meses de deuda. Algo impensable en los tiempos del chavismo, cuando su creador se propuso regalar todos los servicios públicos.

Por morfema.press

El 25 y 26 de abril se celebraron en Jerez de la Frontera, convocadas por la Asociación Católica de Propagandistas, unas Jornadas de Católicos y Vida Pública bajo el lema Incorrección política y defensa de la verdadHiginio María, doctor en Filosofía y profesor en la universidad CEU-UCH Elche, expuso los verdaderos objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Aquí aparecen algunos puntos de su intervención, que puede verse en su integridad pinchando aquí.

Por morfema.press

Los estadounidenses aman su café, y la mayoría de los bebedores de café consumen al menos dos tazas al día.

La última encuesta telefónica y en línea nacional de Rasmussen Reports revela que el 74 % de los adultos estadounidenses beben café, frente al 66 % en 2015 .

Entre los bebedores de café, el 37% toma solo una taza en un día promedio. El treinta y tres por ciento (33%) promedia dos tazas diarias, mientras que el 18% toma tres y otro 10% bebe al menos cuatro tazas al día.

La encuesta de 1000 adultos estadounidenses estadounidenses fue realizada el 3 de mayo de 2022 por Rasmussen Reports.

El margen de error de muestreo es de +/- 3 puntos porcentuales con un nivel de confianza del 95%. El trabajo de campo para todas las encuestas de Rasmussen Reports lo realiza Pulse Opinion Research, LLC.

Vía La Prensa de Táchira

Hace 67 años, un maestro charcutero Alemán, llega al Táchira, se enamora y funda una de las charcuterías más queridas y respetadas de toda Venezuela, la casa charcutería Alemana.

Casi siete décadas después, su hijo, el tachirense Paul Wanner asiste al evento de charcutería y carnicería más grande e importante de Alemania (IFFA), trayéndose a casa 4 medallas de oro y una de plata.

Ingredientes venezolanos y mezclas tropicales, fueron el secreto para que los productos de la charcutería alemana sobresalieran de la producción de más de 600 competidores. El encuentro realizado del 14 al 19 de mayo, estuvo repleto de tecnología deslumbrante, degustaciones y conversaciones amenas. 

Un chorizo selva negra, una morcilla hecha con miel de panela, un chorizo carupanero, una Chistorra con ají dulce y un paté de carne, fueron los productos manufacturados por el propio Paul para participar en las diferentes categorías de «la mejor salchicha», productos que le permitieron ganarse los 5 premios.

Paul Wanner agradece el apoyo de los venezolanos que lo acompañaron durante y después del evento. Afirma que más de 30 venezolanos estaban en el público y otros 40 en producción. Inclusive, tuvo que servir de traductor para alguno de ellos.

Fieles a su legado 

Paul Warner, afirma que se mantiene fiel a las recetas que le enseñó su padre, Jakob Wanner y aunque siempre intenta incluir cambios novedosos, es leal a sus raíces y tradiciones. 

Así mismo, expresa que las recetas también forman parte de la tradición venezolana. Algunas especias son fáciles de conseguir en Europa, pero otras como el Ají dulce, forman parte de la gastronomía venezolana. Además del ají, añade a sus recetas especias del Amazonas y la región andina como guayabita, coco molido, y una mermelada originaria de Capacho.

Logros

Este no es el primer logro de la casa charcutería Alemana, además de ganarse el cariño de los tachirenses durante muchos años, en 1991 Paul Wanner incorpora a la empresa como una plataforma de venta que logra integrar un nuevo modelo de comercialización a través de bodegones, trailers de comida, servicios de catering y restaurants.

Más tarde, en el año 2019 concursa en la Feria internacional de la industria cárnica (IFFA), trayéndose 4 medallas de oro gracias a productos como el chorizo uruguayo, chorizo criollo andino, chorizo antiqueño y el cabaroni.

El éxito de este año 2022, representa el segundo año consecutivo en el que Paul Wanner gana este concurso cárnico realizado cada 3 años, durante más de 50 años, en Frankfort Alemania.

Después de este logro, es reconocido por La Asociación de Ganaderos del Táchira quienes le otorgan el honor al mérito ganadero. Ese mismo año, es condecorado por la Gobernación del estado por haber obtenido las medallas de oro en la IFFA.

Con aproximadamente 80 productos en el mercado y un largo camino de tradición, Paul Wanner agradece el apoyo de todos los venezolanos e invita a celebrar el próximo mes de agosto, el arribo a sus 68 años de historia. 

Vía El Tiempo

El ataque desplegado en Venezuela en el que habría muerto Miguel Botache Santillana, alias Gentil Duarte, jefe de las disidencias, deja muchas dudas sobre los responsables de esa acción y los cambios que podría representar en el comportamiento de los grupos ilegales colombianos que buscaban protección al otro lado de la frontera.

a aparente muerte del disidente es un capítulo más de los hechos de sangre asociados a exguerrilleros de las Farc que traicionaron el acuerdo de paz y se fueron a esconder en Venezuela. Allí, tras cada episodio de la guerra entre ilegales, se guarda silencio y ninguna información se entrega.

Tal como lo reveló EL TIEMPO, el campamento donde se encontraba ‘Duarte’ al otro lado de la frontera fue atacado con explosivos el 4 de mayo, allí habría muerto el guerrillero, junto a una menor de edad y un número no determinado de personas.

A los investigadores les llama la atención que, de acuerdo con esas fuentes, en el mismo lugar estaba ‘Jhon Mechas’, jefe de la estructura 33, de quien tampoco se ha tenido alguna comunicación, y se busca establecer si está herido o muerto.

Del cuerpo de ‘Duarte’, dijeron las fuentes humanas, habría quedado muy poco por la explosión, pero se lo habrían llevado para no “dejarlo como trofeo de guerra”.

Los investigadores de inteligencia han establecido que ‘Gentil Duarte’ se encontraba en Venezuela, recuperándose de una herida desde noviembre en territorio venezolano bajo la protección de ‘Jhon Mechas’, quien tiene injerencia en la región del Catatumbo (Norte de Santander) y tenía su zona campamentaria en zona rural de Casigua El Cubo, una población que hace parte de Jesús María Semprúm, en el estado Zulia (Venezuela).

Allí se dio el ataque, a unos 14 kilómetros de la frontera con Colombia por Norte de Santander.

‘Duarte’, señalan los investigadores, sobrevivió a una operación de la Policía (marzo de 2021), en zona rural de San Vicente del Caguán, Caquetá.

El jefe disidente quedó herido en su brazo derecho, perdió la movilidad de la extremidad y no podía disparar su fusil, por lo que ‘Iván Mordisco’ y él concluyeron que la presión de la Fuerza Pública era muy fuerte y podrían ser traicionados por la recompensa que se ofrecía por ‘Duarte’ –2.000 millones de pesos–, por lo que era mejor que buscara llevar a cabo su recuperación en el vecino país.

La lucha territorial por el control de la coca

Los agentes han precisado que la llegada a Venezuela de ‘Duarte’ atizó la guerra territorial con el grupo de ‘Iván Márquez’, que se hace llamar la ‘Segunda Marquetalia’.

El enfrentamiento, reiteran los investigadores, se da por el control de las rentas criminales, en especial el tráfico de cocaína, la cual envían a carteles mexicanos desde las pistas clandestinas ubicadas en el estado de Zulia.

En esa línea, afirmó uno de los agentes, entra en escena el Eln, guerrilla que por años ha hecho presencia en Venezuela y que en esta coyuntura se unió con la ‘Segunda Marquetalia’ para enfrentar a ‘Gentil Duarte’ e ‘Iván Mordisco’, quienes estructuraron un secretariado emulando a las antiguas Farc, y quienes se presentaron frente a las comunidades como los verdaderos herederos de ‘Jacobo Arenas’ y ‘Manuel Marulanda’, los fundadores de la guerrilla.

¿Punto de quiebre?

Analistas consultados señalaron que la seguidilla de muertes de jefes de redes ilegales en ese país deja claro que la zona de retaguardia en la que se sentían seguros ya no les brinda esa protección.

Eso podría llevarlos a plantear cambios como regresar a Colombia, a buscar pactos de no agresión o, por el contrario, agudizar la confrontación en los dos lados de la frontera para debilitar a sus competidores en los negocios ilegales.

De fondo está en juego el control de una zona que las disidencias habían conseguido y desde donde traficaban con tranquilidad.

Aunque la presencia de grupos ilegales en Venezuela no es nueva, solo hasta el año pasado el régimen de Nicolás Maduro empezó a hablar de los ‘tancol’ (terroristas, armados, narcotraficantes de Colombia), pero lejos de reconocer que son redes al margen de la ley dedicadas al narcotráfico asegura que son parte de un supuesto plan para dañar su gobierno.

Hasta ahora los golpes que han lanzado las autoridades de ese país se concentran en afectar las disidencias de ‘Gentil Duarte’, dejando a salvo al grupo de ‘Iván Márquez’ y al Eln.

A los hechos de violencia en ese país y las denuncias de la cercanía del régimen con grupos ilegales de Colombia se suman los acercamientos de Venezuela con el Gobierno de Estados Unidos que podrían llevar a exigencias frente al combate de esas redes criminales.

‘Pisasuaves’

La hipótesis de inteligencia es que a ‘Duarte’ y ‘Mechas’ los estuvieron vigilando, por varios días y hasta semanas, para perpetrar el ataque; “ellos identifican que el cambuche más grande, el mejor construido y con ciertas comodidades, con una colchoneta de mejor calidad, es el de los jefes”, dijo la fuente.

En esa línea, las agencias de inteligencia y el ministro de Defensa, Diego Molano, señalan a la ‘Segunda Marquetalia’ y al Eln del ataque.

“Usaron una vieja técnica de las guerrillas y de la que fue pionera en Colombia el Eln”, señaló la fuente, al referirse a los llamados ‘pisasuaves’.

Ese término surge en el año 2000, tanto en el Eln y las Farc, para definir una “unidad élite con la capacidad de aproximarse al enemigo sin ser identificado”, dijo la fuente.

Los ‘pisasuaves’ son entrenados para mimetizarse y permanecer inmóviles por gran cantidad de tiempo y avanzar lentamente sin ser detectados, “una unidad de estas, compuestas por tres personas, pudo haber aprovechado la llamada hora boba en la guerrilla, entre la una y las tres de la mañana, para irrumpir en el campamento”, señaló la fuente.

A esa hora los guerrilleros, se calcula, se encuentran en un estado de sueño profundo (se duermen entre las 9 y 10 de la noche y se levantan a las 4 de la mañana), lo que habría sido aprovechado por los ‘pisasuaves’ para irrumpir en el lugar y evadir a los centinelas.
En ese momento, los ‘pisasuaves’ habrían instalado los explosivos en el cambuche de ‘Gentil Duarte’.

“Se cree que usaron un explosivo muy fuerte, tal vez TNT, que unido a la metralla y los perdigones no le habría dado la oportunidad de sobrevivir”, dijo una fuente.

Diferencias entre ‘Iván Mordisco’ y ‘Gentil Duarte’

De acuerdo con agentes de inteligencia consultadas por este diario, la noticia de la muerte de ‘Duarte’ no habría impactado a ‘Mordisco’, porque afirmaron: “para nadie es un secreto que de tiempo atrás no se llevaban bien, habían protagonizado varias disputas internas por el control de la estructura”.

A ‘Mordisco’ lo describen los agentes como “violento, con ansias de poder”, mientras que a ‘Duarte’ lo señalan de ser ideólogo, político, con una idea más cercana a una ideología guerrillera.

De confirmarse la muerte de ‘Duarte’, ‘ Iván Mordisco’ quedaría al mando de unos 1.700 hombres ubicados en Guaviare, Caquetá, Putumayo y Meta; y con tentáculos en Norte de Santander, Cauca y Nariño.

Y bajo ese panorama, ‘Jhon Mechas’, de quien por ahora las agencias lo dan por vivo, entraría a disputarse con Alexánder Díaz Mendoza, alias Calarcá, ser el segundo al mando de esta ala de las disidencias.

Por eso, una segunda hipótesis sobre el ataque que plantea inteligencia da cuenta de la posibilidad de que ‘Mechas’ planeara la muerte de ‘Gentil Duarte’, con el visto bueno de ‘Mordisco’, o simplemente para lograr ascender en la línea de mando dentro de la organización dedicada al narcotráfico.

Los otros asesinados en Venezuela:

Con la muerte de ‘Duarte’, son cuatro los jefes asesinados en Venezuela, tres de ellos integrantes de la cúpula de la ‘Segunda Marquetalia’.

El primero fue ‘Jesús Santrich’, en mayo de 2021, de quien se afirma murió en medio de un ataque con explosivos en una emboscada entre El Chalet y Los Laureles, en la serranía del Perijá, muy cerca de la frontera con Colombia.

En diciembre, alias el Paisa, quien movía cerca de 500 kilos a la semana, dedicado en plenitud al narcotráfico, al parecer fue asesinado por sus propios hombres utilizando varias cargas a su paso, muy cerca de su campamento ubicado en Elorza, estado de Apure.

‘Romaña’ –señalan– fue asesinado por las disidencias de ‘Gentil Duarte’ el 7 de diciembre.

Por Morfema.press

Ucrania ha recibido misiles antibuque Harpoon de Dinamarca y obuses autopropulsados de Estados Unidos, dijo este sábado el ministro de Defensa del país, Oleksiy Reznikov.

En una publicación en Facebook, el ministro dijo que los misiles Harpoon tierra-barco se utilizarán junto con los misiles ucranianos Neptune en la defensa de la costa del país, incluido el puerto meridional de Odesa. Reznikov aclaró que el suministro de los misiles era resultado de la cooperación entre varios países, resaltando que la entrega de Dinamarca se realizó “con la participación de nuestros amigos británicos”. 

De EEUU, Ucrania recibió una serie de piezas de artillería pesada, entre ellas obuses autopropulsados M109 modificados de fabricación estadounidense, que permitirán al ejército ucraniano atacar objetivos a mayor distancia.

Este sábado, el presidente ruso, Vladímir Putin advirtió contra los continuos envíos de armamento occidental a Ucrania, lo que amenaza con una ulterior “desestabilización de la situación y el empeoramiento de la crisis humanitaria” en el país, en una llamada con el presidente de Francia y el canciller alemán.

Leo en una investigación sobre Colombia que la pobreza y la falta de oportunidades aumentan las posibilidades de Gustavo Petro entre los jóvenes. Hay que decirles a los colombianos que por el camino elegido por Petro no hay redención posible, salvo emigrar, como han hecho seis millones de venezolanos, dos millones de cubanos y un millón de nicaragüenses.

No hay un tema más delicado en América Latina que Colombia. Es la única gran nación de Sudamérica que tiene acceso a los océanos Atlántico y Pacífico. Posee una población, más o menos similar, en números, a la española: Colombia 52 millones, España 48. Pero duplica el territorio español: Colombia, 1,1 millón kilómetros cuadrados, incluidas las paradisíacas islas del archipiélago San Andrés; España, medio millón, sin exceptuar las Baleares, las Canarias y las ciudades de Ceuta y Melilla, vinculadas por la geografía (y no por la historia) al reino marroquí.

Colombia es un país de desarrollo medio con todos los climas y todos los ambientes. Tiene decenas de universidades, pero sólo dos están incluidas en los informes de los tres rankings más prestigiosos de cuantos existen: la Universidad de los Andes y la Universidad Nacional. El resto gradúa profesionales muy competentes, pero hacen poca investigación. Colombia elabora desde palillos de dientes y desodorantes, hasta las vacunas muy complejas, conseguidas por el inmunólogo Manuel Elkin Patarrollo, como las que ha desarrollado contra las variantes del covid-19 y su ya antigua (y controvertida) vacuna contra la malaria.

¿Se expandirá la izquierda, como sueñan los Gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua? Incluso, los Gobiernos de México (López Obrador) y Argentina (Cristina Fernández, la vicepresidenta, pero es quien allí manda porque tiene los votos). No lo creo. La izquierda debe conformarse con Chile, donde reina Gabriel Boric. Pero no creo que llegue al poder en el país que eligió a Uribe, cuando estaba a punto de tirar la toalla, porque no podía transitar por carretera entre las ciudades y debía depender del avión.

En esa época se pensaba que Juan Manuel Santos iba a ser una especie de Uribe 2.0, pero le salió la criada respondona, y luego regresó el uribismo con Iván Duque. No creo -insisto- en que la mayoría seleccionaría a Petro. La pregunta que se hace The New York Times (¿Está lista Colombia para elegir a un gobernante de izquierda?) tendrá una respuesta contundente. Será alguien de la centroderecha como Fico Gutiérrez, Sergio Fajardo o Rodolfo Hernández, siempre que no se maten entre ellos.

Habrá que esperar al balotaje, la segunda vuelta, para decidir, finalmente, quién será el ganador. Yo apuesto por Fico. Estuvo muy bien en los debates. Fue brillante. No acudir a ese ejercicio es un grave pecado. No quiere decir que el hecho de que un candidato no haya participado de los debates no sabrá cómo gobernar, pero es evidente que existe una limitación mayúscula en no poder verbalizar los planes de gobierno y el ataque a las otras opciones.

Eso acaso quiere decir que no se ha pensado lo suficiente en los demás. Las personas que no pueden anticipar los problemas tienen una tremenda falta de imaginación. La imaginación es necesaria para gobernar bien. Los romanos creían que la facultad de expresarse bien era sinónimo de talento. Por lo menos esa era la postura de Quintiliano, el gran pedagogo de Roma, maestro de Retórica, nacido en el siglo uno de nuestra era. Hoy sabemos que no necesariamente es así, pero existe un vínculo entre los dos rasgos.

¿Qué es gobernar bien en la Colombia actual? Sin duda, ceñirse a la ley. Si se jura la Constitución es porque se piensa cumplir. Eso es fundamental. Además, hay que cobrar pocos impuestos, atraer cuantiosas inversiones y ser muy cuidadoso con el gasto público. Las economías abiertas, y Colombia lo es, no dejan mucho espacio para la planificación. Por eso es importante que al frente del Estado y del Gobierno no quede un «planificador», sino una persona que sea capaz de ver las cosas positivas que se ofrecen y las asuma. Es el momento de la imaginación y de convertirlo todo en oportunidades.

Incluso, es una oportunidad de reducir la inmensa corrupción que existe en Colombia a todos los niveles de gobierno. ¿Cómo se combate la corrupción? Sin duda, con el Código Penal en la mano. Hay que meter en la cárcel a los corruptos, pero evitando que los actos de gobierno se conviertan en una vendetta. Tal vez recuperando parte del dinero mal habido sea suficiente. Es decir, el ganador de la segunda vuelta debe pensar en el futuro y no dedicarse como un obseso a salvar el pasado, que ya sabemos que es insalvable.

Por morfema.press

El Ejército ucraniano ha logrado repeler la ofensiva de las fuerzas rusas sobre la ciudad de Severodonetsk, en el este del país, forzándolas a retirarse, según afirmó este sábado el gobernador militar de la región de Lugansk, Serhiy Haidai.

«Los rusos se replegaron a sus posiciones anteriores,» escribió Haidai en su cuenta de Telegram y añadió que sufrieron «pérdidas significativas», aunque lograron hacerse con el control de un hotel a las afueras de la ciudad.

Según el gobernador, las tropas rusas se replegaron en la zona alrededor de Severodonetsk -el segundo mayor núcleo urbano de Lugansk- y en las vecinas localidades de Toshkivka y Oskolonivka.

Sin embargo, señaló, «el enemigo no deja de intentar atacar la retaguardia de nuestras tropas y de obstaculizar la logística en la región de Lugansk».

Como resultado del fuego de artillería sobre Severodonetsk, 14 edificios sufrieron desperfectos y otro puente entre Severodonetsk y la vecina ciudad de Lisichansk fue dañado, pero el pasaje entre ambas localidades se mantiene abierto.

El anuncio por parte de Haidai se produce después de que el viernes por la noche hubiese reconocido la posibilidad de que las fuerzas ucranianas se vieran obligadas a abandonar Severodonetsk para no verse acorraladas.

En los últimos días, las tropas rusas han logrado avanzar en su ofensiva sobre la región oriental del Donbás y el viernes se hicieron con el control de la localidad de Limán, al oeste de Severodonetsk, ciudad que ahora se encuentra cercada en gran parte de su perímetro.

Mientras tanto, el embajador de Rusia en Estados Unidos, Anatoli Antonov, ha avisado este sábado a Estados Unidos que el envío de nuevos sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes (MLRS) a Ucrania que está discutiendo ahora mismo el Pentágono sería interpretado por Moscú como una «escalada del conflicto» y una provocación.

«Tenemos que verificar con cuidado esta información. De momento, partimos de las declaraciones del portavoz del Pentágono, John Kirby, en las que asegura que todavía no se ha tomado una decisión al respecto», ha declarado en comentarios recogidos por TASS.

En las últimas horas se ha dado a conocer que Estados Unidos ha comenzado a estudiar abiertamente esta posibilidad, según fuentes de la Casa Blanca a la cadena CNN, con la entrega de MLRS y de una versión ligera, el llamado Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad M142 (HIMARS), capacitado para alcanzar objetivos a unos 300 kilómetros de distancia.

De hecho, el primer ministro británico, Boris Johnson, se ha mostrado claramente a favor del envío de este material, siempre que sea empleado en circunstancias puramente defensivas, dado que existe el peligro de que el sistema podría disparar misiles de largo alcance que podrían alcanzar territorio ruso.

Por otro lado, la Iglesia Ortodoxa Ucraniana (UPTS) anunció este sábado su ruptura con el Patriarcado de Moscú debido a su abierto apoyo a la «operación militar especial» rusa en Ucrania.

«Expresamos nuestro desacuerdo con la postura del patriarca de Moscú, Kiril, sobre la guerra en Ucrania», señala el comunicado colgado en la página web de la UPTS.

Por ese motivo, el Concilio de la UPTS tomó hoy la decisión de declarar «la plena autonomía e independencia de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana».

«El concilio apela a las autoridades de Ucrania y Rusia para que continúen el proceso negociador y la búsqueda de una palabra fuerte y sensata que pueda frenar el derramamiento de sangre», añade.

Kiril, que mantiene una estrecha relación con el Kremlin, llamó a los rusos en sus homilías a cerrar filas con el Kremlin y el Ejército ruso en su guerra santa con el «Anticristo», es decir, el Gobierno ucraniano y sus patrocinadores occidentales.

Muchas de las diócesis ucranianas que aún dependen del Patriarcado de Moscú dejaron de mencionar a Kiril en sus sermones en clara señal de repulsa.

El patriarca ruso fue el que promovió la idea del «Mundo Ruso», es decir, que allí donde se hable ruso y la fe sea ortodoxa, independientemente de las fronteras internacionalmente reconocidas, es zona de influencia de Moscú, cuya misión mesiánica es defender a los rusos y sus valores tradicionales.

La UPTS también tendió este sábado una mano a la Iglesia Ortodoxa de Ucrania (PTSU), creada en 2018 por Kiev tras recibir el apoyo del Patriarcado de Constantinopla, enemigo de Moscú.

Le insta al diálogo con el fin de restablecer la unidad de los ortodoxos ucranianos renunciando al traspaso forzoso de las parroquias a la PTSU.

De esta forma, el Patriarcado de Moscú pierde uno de sus principales territorios, Ucrania, donde la mayoría de los fieles son ortodoxos, aunque también existen varios millones de católicos pertenecientes a la Iglesia Uniata.

La estrecha dependencia de la Iglesia Ortodoxa Rusa de los dictados del Kremlin alejó progresivamente a los ortodoxos ucranianos del Patriarcado de Moscú.

«El patriarca tomó personalmente la decisión de ser uno de los ideólogos del sistema político creado por el presidente ruso, Vladímir Putin. Se ha convertido en uno de sus principales aliados hasta el punto de justificar la guerra en Ucrania», comentó recientemente a Efe el teólogo Serguéi Chapnin, que trabajó durante quince años para el Patriarcado de Moscú.

Con información de agencias

Vía Meduza

La invasión militar rusa de Ucrania lleva más de tres meses. Durante todo este tiempo, no hubo renuncias de alto perfil en el liderazgo del país, ninguno de los altos funcionarios hizo críticas públicas a la guerra. Meduza habló con un doctorado en economía, Andrei Yakovlev.

– Desde el comienzo de la guerra, muchos se han estado preguntando: ¿qué piensan las élites en Rusia? ¿Por qué la mayoría de ellos no intentan detener la guerra de ninguna manera y qué piensan siquiera sobre su propio futuro?

 – Creo que desde el 24 de febrero, muchas personas, en lugar de discutir planes para el futuro, comenzaron a vivir solo en la realidad actual con informes diarios sobre millones de refugiados, bombardeos de ciudades y nuevas víctimas de la guerra en Ucrania. Ahora viene la comprensión de que este horror puede prolongarse durante meses y años. Pero detrás de este horror cotidiano, también es importante ver y comprender algo más: Rusia está al borde de grandes cambios. 

No sé cuándo comenzarán, en tres meses (según la tradición rusa de agosto) o en un año y medio o dos. Pero es obvio que en relación con la guerra en curso contra Ucrania y las sanciones totales, Rusia está entrando en una profunda crisis económica. Irá acompañado de un aumento de la tensión social y tarde o temprano conducirá a una crisis política. Por lo tanto, ahora es importante comenzar a pensar hacia dónde iremos después de la guerra y después del inevitable cambio de poder. 

– ¿Inevitable? ¿Y qué será?

— Sobre la base de analogías históricas, se pueden distinguir dos escenarios básicos. El primero es el colapso total del antiguo sistema y la llegada al poder de personas completamente nuevas que no tienen nada que ver con el antiguo régimen. Ejemplos de este tipo son Francia en 1789 o Rusia en 1917. 

Otro escenario es la transformación del antiguo sistema con su transición a una nueva calidad. Este proceso puede ser muy doloroso, como lo fue a principios de la década de 1990 con las antiguas repúblicas de la URSS oa mediados de la década de 1990 en Sudáfrica después del abandono del apartheid. 

Deliberadamente no considero opciones para una derrota militar con la posterior ocupación del país, como sucedió con Alemania y Japón en 1945, simplemente porque nadie ocupará Rusia. El régimen actual colapsará bajo el peso de los problemas económicos. La diferencia entre estos dos escenarios básicos es que el primero suele ir acompañado de la destrucción física de la vieja élite y la muerte de una masa de gente corriente. El segundo escenario está asociado con grandes pérdidas económicas tanto para las élites como para las amplias masas, pero no se realiza a costa de sus vidas.

– ¿Y de qué depende, según qué escenario se puede desarrollar la situación?

— El factor clave es la calidad de las élites y su capacidad en una situación de crisis sistémica aguda para ponerse de acuerdo entre sí, así como con representantes de grupos más amplios que reclaman un papel diferente en la economía y la sociedad. Por élites aquí me refiero a esos grupos influyentes bastante reducidos que toman decisiones clave en la economía y la política.

Al respecto, vale la pena hacer una importante digresión teórica. Se han escrito cientos de libros y artículos sobre el papel de las élites en el desarrollo social, pero destacaría dos teorías que se han vuelto ampliamente conocidas en los últimos años. El primero es el concepto de instituciones extractivas e inclusivas [economistas] Daron Acemoglu y James Robinson. 

La segunda teoría es el concepto de “órdenes de acceso limitado” propuesto en los trabajos recientes de uno de los fundadores de la economía institucional, el premio Nobel Douglas North y sus coautores, el historiador económico John Wallis y el politólogo Barry Weingast. También enfatizan el papel de las élites, pero no consideran a las élites como un solo actor. En su interpretación, es sobre la base de conflictos intraélites y acuerdos entre élites sobre la distribución y redistribución de rentas que se forman órdenes sociales de acceso limitado o abierto (gratuito). Personalmente, este concepto me parece más adecuado para analizar lo que ocurre en Rusia, y lo utilizaré para analizar la relación entre los principales grupos de la élite rusa.  

Sin embargo, además de participar en la toma de decisiones clave, existe otra dimensión importante para identificar a las élites. Los grupos influyentes pueden ganar poder a través de su capital o recursos de poder, pero pueden mantener sus posiciones como élite solo cuando producen significados y forman valores para la sociedad, crean una imagen de un futuro deseado. La presencia de valores comunes (en contraposición al cinismo total) también es importante para las propias élites, ya que tales valores facilitan el diálogo entre los grupos de las élites y hacen posible llegar a acuerdos sobre las reglas del juego.

— ¿Tienen las élites rusas estos valores comunes?

“Aquí debemos comenzar con la historia de nuestras élites. Una característica importante de la Unión Soviética era que se basaba en una ideología inherentemente progresista: «Traemos un futuro brillante para todo el mundo y hoy estamos sacrificando algo por esto». Esta ideología sustentaba básicamente todo el sistema. Pero desde mediados de la década de 1960, comenzó a desmoronarse. 

En este sentido, el período de [Nikita] Kruschev fue muy característico. Bajo Jruschov, volamos al espacio, al mismo tiempo que comenzó la creación masiva de nuevas universidades  , es decir, hubo grandes inversiones en ciencia y educación. Cuando Jruschov declaró en 1957 que la URSS superaría a Estados Unidos en la producción de mantequilla, leche y carne per cápita en tres años, al parecer, creía sinceramente en esto: desde que ganamos la guerra, creamos una bomba, lanzamos un satélite, entonces definitivamente podemos hacerlo. Este fue un profundo engaño, debido al hecho de que después de todas las represiones estalinistas, personas que eran completamente incompetentes en la economía permanecieron en el poder. Sin embargo, la gente de la élite durante este período todavía creía en los ideales comunistas.

Cuando los intentos de Jruschov de «alcanzar y adelantar» fracasaron claramente, se convirtió en un socavamiento de los cimientos del régimen precisamente desde el punto de vista de la evidente discrepancia entre las actitudes declaradas y lo que está sucediendo en la realidad. Bajo Jruschov, la URSS realmente trató de competir con otro orden mundial. Las personas que vivían en la Unión Soviética, tanto la gente común como la gente de arriba, creían que esto era posible. Naturalmente, la propaganda y la Cortina de Hierro, que cerró el acceso a la información, jugaron un papel importante aquí. Pero déjame recordarte que casi todos los años sesenta no fueron contra el régimen, sino por el socialismo con rostro humano.

En este sentido, la entrada de tropas en Checoslovaquia en 1968 supuso un punto de inflexión . Al dar este paso, la élite soviética superior, de hecho, admitió una derrota ideológica en la competencia con Occidente, y pasó de promover ideas comunistas a defender sus fronteras. A partir de ese momento, la élite comenzó a vivir con doble rasero: cuando en los congresos del partido todavía hablaban de grandes objetivos, pero al mismo tiempo traían bienes de consumo y electrodomésticos de viajes de negocios al extranjero, y en su círculo podían comparte una nueva anécdota sobre Leonid Ilich. 

Además de esta pérdida de valores y decadencia en la cima, había otro factor importante relacionado con las posibilidades de movilidad social. En este sentido, el ejemplo de China es importante. Comenzando con Deng Xiaoping durante casi 40 años, en ausencia de competencia política, tribunales normales y medios de comunicación libres, se garantizó un rápido crecimiento económico en China: porque el sistema de incentivos para el aparato estatal asumió la posibilidad y altas oportunidades de avance profesional para funcionarios regionales si proporcionaron crecimiento del producto interno bruto y atracción de inversiones. Un elemento importante de este sistema de incentivos era la garantía de puestos de trabajo en la cúpula, ya que antes de que Xi Jinping llegara al poder, cada 10 años en China se producía un cambio de “generaciones de líderes”. Y así, las personas que trabajaban en los pisos inferiores y seguían las reglas entendieron que tenían una oportunidad real de llegar a lo más alto.

Paradójicamente, en la Unión Soviética, el sistema fue similar durante mucho tiempo, no por las rotaciones regulares, como en China, sino por las represiones de Stalin. Luego hubo una renovación significativa del aparato del partido bajo Jruschov. Al mismo tiempo, la capacidad de lograr resultados fue un factor en el avance profesional de los cuadros jóvenes, principalmente en términos del cumplimiento de los objetivos planificados desde arriba. Y luego, bajo Brezhnev, el sistema cambió, se convirtió en un sistema de clanes, y los cuadros que vinieron con él ocuparon sus puestos hasta su muerte a principios de la década de 1980. Para aquellos que estaban uno o dos pisos por debajo, esto tuvo un fuerte efecto negativo. Debido a la imposibilidad de un avance profesional real, las personas en el partido y el aparato estatal se involucraron cada vez más en la imitación de actividades.

Esta decadencia moral tuvo el mayor impacto en los hijos de la élite de la nomenklatura. Podían hacer viajes de negocios al extranjero, asegurándose una buena vida, y no estaban interesados ​​en absoluto en construir el comunismo. Pero no pudieron obtener energía, ya que los ancianos, que habían estado demasiado tiempo sentados en sus puestos, no los dejaron subir. Al mismo tiempo, los cuadros jóvenes vieron que en Occidente las élites viven mucho mejor. Y la pérdida de la URSS en la competencia económica con Occidente con la subsiguiente crisis del sistema planificado se convirtió en una buena razón para intentar llegar al poder utilizando las nuevas consignas del mercado y la democracia. Nuestro problema fue que la antigua nomenklatura soviética fue reemplazada no por otra élite, sino por la generación más joven de la misma nomenklatura, que creció en los años 70 y 80 y fue lo más cínica posible.

— Es decir, ¿no tenían estos valores inicialmente? Inicialmente no creían en la brillante idea de construir ahora no el comunismo, sino el capitalismo?

– No creían en las «ideas brillantes», sino que simplemente querían un mercado y libertad para ellos personalmente. Por supuesto, hubo excepciones, como el académico [Andrei] Sakharov o Yegor Gaidar . Pero había pocas personas así, y en esto la URSS era muy diferente de Europa del Este.

De derecha a izquierda: el asesor presidencial Maxim Oreshkin, el ministro de Finanzas Anton Siluanov, el presidente Vladimir Putin y la presidenta del Banco Central, Elvira Nabiullina.
Dmitri Azarov / Kommersant

En primer lugar, con todas las represiones que tuvieron lugar en 1956 en Hungría o en 1968 en Checoslovaquia, no hubo tales escalas de destrucción o expulsión de disidentes del país. Sí, algunos de ellos terminaron en las cárceles, otros se fueron, pero muchos simplemente perdieron sus tarjetas del partido y resultaron ser asistentes de investigación en algún instituto de investigación. Sin embargo, permanecieron en el país y actuaron objetivamente como una contra-élite. 

Nuestro régimen ha existido durante mucho más tiempo, más de tres generaciones, y en Europa del Este, solo dos. Es decir, para 1989 quedaban físicamente personas que recordaban lo sucedido antes de 1949 . Y esta experiencia histórica en las elecciones ayudó a la gente común a separar a las personas con valores de los demagogos que usaban las consignas del mercado y la democracia para sus fines personales.

Por supuesto, la Unión Europea y la idea europea , que jugó un papel unificador para la sociedad , fueron un factor importante allí  . Sin embargo, la sola presencia de una contra-élite en situaciones de crisis hace posible que lleguen al poder nuevas personas con valores diferentes, quienes, apoyándose en estos valores, comienzan a construir algo. Esto no siempre funciona, pero al menos da más posibilidades de cambios reales.

En este sentido, la historia china también es característica. La diferencia entre la situación china [de la soviética] fue que había una élite que, junto con  Mao Zedong , luchó en destacamentos partisanos con los japoneses desde la década de 1930 y luego, a partir de 1949, construyó un nuevo estado. Deng Xiaoping a principios de la década de 1960 fue, si no la segunda, la tercera persona después de Mao Zedong en el país. Como muchos funcionarios del partido, cayó en la pista de la represión, estuvo siete años en el trabajo agrícola, pero luego volvió a la cima. Y no estaba solo, muchas personas pudieron volver a la élite después de las represiones.

Esto era fundamentalmente diferente de nuestra situación en 1956 . En nuestro país, los reprimidos regresaban a casa, en el mejor de los casos, con una pensión personal. En China, las personas que crearon el nuevo estado, basado en los valores comunistas, luego regresaron con los mismos valores (así como con la experiencia de vivir en el fondo de la nueva sociedad). 

Así, en Europa del Este había contra-élites que llegaron al poder con valores diferentes, en China había una vieja élite que tenía sus propios valores y sobre su base, ante una crisis, fue capaz de construir nuevas instituciones. Y tenemos la peor versión: cuando llegaron al poder personas muy cínicas, que intentaron convertir este poder en todo tipo de beneficios y rentas.

Pero tampoco son permanentes, ¿verdad? ¿O continuaron reproduciendo el mismo patrón?

– Aquí es el momento de volver al concepto de North, donde se destaca el concepto de «la coalición gobernante de élites». Esto incluye aquellos grupos que, en órdenes de acceso limitado, tienen poder real y comparten flujos de renta entre ellos.

Según tengo entendido , en Rusia la composición de tal coalición se formó en el contexto de las elecciones presidenciales de 1996. Incluso entonces, esta coalición incluía tres grupos clave: los oligarcas, la burocracia más alta y las fuerzas de seguridad. A mediados de la década de 1990, los oligarcas eran el grupo dominante, ya que después de la privatización y especialmente de las subastas de préstamos por acciones , tenían recursos financieros. El aparato estatal como base de la más alta burocracia era débil y las fuerzas de seguridad, que jugaron un papel importante en el conflicto con el Soviet Supremo en 1993, se desacreditaron durante la primera guerra de Chechenia.

El dominio de los oligarcas, que impulsaron soluciones beneficiosas para ellos y al mismo tiempo bloquearon los intentos de la más alta burocracia de estabilizar el sistema financiero y comenzar a recaudar impuestos, se convirtió en una de las principales razones del incumplimiento y la devaluación en agosto. 1998 _ En este colapso, la clase media emergente fue la primera en sufrir, pero las élites comenzaron a darse cuenta de que si había una segunda ola de la crisis, también los cubriría a ellos, y podrían perder los activos y el poder adquiridos en la década de 1990. Este fue el impulso para el inicio de las negociaciones entre los grupos de élite.

En general, la situación después de la crisis de 1998 difería en que, con la misma composición de grupos de élite al más alto nivel —los oligarcas, la burocracia más alta, las fuerzas de seguridad—, los oligarcas perdieron parte de su antigua influencia y los cargos de la burocracia se fortaleció. Las fuerzas de seguridad se vieron debilitadas, aunque reforzaron sus posiciones tras la segunda guerra de Chechenia . Como resultado, los oligarcas y la burocracia superior comenzaron a equilibrarse entre sí, y ninguno de los grupos dominaba.

Otra peculiaridad de la situación a principios de la década de 2000 fue que fue un período de esperanzas y expectativas y, de hecho, de reformas bastante notables. Hubo una reforma fiscal muy radical que se puso en marcha rápidamente y se implementó muy rápidamente. Pero no porque la haya inventado [Herman] Gref en la  CSR , sino porque en el marco de negociaciones informales entre empresa y Estado durante 1999, se consensuó sobre los principios de esta reforma: para evitar crisis como la de 1998 Por defecto, las empresas deben pagar impuestos, pero para ello el sistema tributario debe ser más simple, las tasas impositivas deben ser más bajas y el Estado debe garantizar la provisión de bienes públicos básicos. Y fue gracias a este consenso que la reforma se implementó rápida y exitosamente.

“ Pero luego todo pareció desmoronarse. ¿Por qué?

– Porque la alta burocracia y las grandes empresas, que tuvieron que negociar durante este período, internamente no confiaban entre sí. [Aquí] entró en juego el pasado soviético, cuando todos estaban acostumbrados a sospechar del otro lado del  oportunismo  , como en el conocido dilema del prisionero . Al respecto, una digresión teórica más.

El premio Nobel Eric Maskin habló en una conferencia en la Escuela Superior de Economía sobre las soluciones a este dilema en un  juego dinámico . Imagina que hay un mal ambiente donde nadie confía en nadie. Pero, por ejemplo, estoy dispuesto a arriesgarme y confiar en mi contraparte. Puedo perder, porque él puede engañarme. Pero si este es un juego dinámico, cuando hago un trato no con la misma, sino con diferentes contrapartes, entonces en el siguiente paso simplemente dejo de interactuar con aquellos que me engañaron y empiezo a trabajar con aquellos que confirmaron su buena fe.

Como resultado, surge la segmentación: se reúne un grupo de personas que pueden confiar entre sí. Como resultado, reducen costos y aumentan la eficiencia. Al mismo tiempo, se está formando un grupo de aquellos que continúan actuando según la lógica «arrebataré hoy y lo que sucederá mañana, la hierba no crecerá». Esta situación se desarrolló en Rusia a principios de la década de 2000, cuando las personas con un horizonte de planificación más amplio intentaron vivir de manera diferente y comenzaron a hacer algo. Pero al mismo tiempo había otros.

Además, no solo las acciones de un jugador individual, sino también el entorno general, incluidas las preferencias por parte del estado, juegan un papel importante en la solución de este dilema del prisionero en términos de Maskin. Es importante entender aquí que el estado no existe por sí mismo. En órdenes de acceso limitado, es una herramienta en manos de las élites. Y esto se manifiesta plenamente en Rusia.

En 2000-2001, las élites burocráticas y oligárquicas pasaron por un difícil proceso de construcción de instituciones en la forma de la misma reforma tributaria, reforma de la regulación aduanera y eliminación de barreras de entrada a los mercados regionales. Fue laborioso, porque cada lado tenía que limitarse, era necesario negociar, hacer concesiones.

Pero cuando los precios del petróleo comenzaron a subir en 2002, surgió una alternativa: en lugar del arduo trabajo de crear las condiciones para el crecimiento económico (del que todos se beneficiaron, no solo las élites), apareció una nueva fuente de renta, en forma de petróleo. los ingresos de exportación, habiendo ganado el control sobre el cual entonces era posible no estar de acuerdo con todos los demás. Como resultado, se inició un conflicto entre la alta burocracia y los oligarcas por el control de la renta petrolera, que culminó con el asunto Yukos .

Es posible discutir si Yukos evadió impuestos o si fue una «optimización fiscal» permitida por la ley, pero el hecho es que en el caso de Yukos, las autoridades tomaron duras medidas represivas contra una empresa en particular, a pesar de que cientos, si no miles de empresas hicieron lo mismo en todo el país. En otras palabras, fue una aplicación selectiva de la ley, y fue una muy mala señal para todo el sistema de administración pública. En una de nuestras [investigadoras] entrevistas con empresarios de esa época, sonaba la siguiente frase característica: “Después del caso Yukos, casi cualquier coronel o mayor del Ministerio del Interior que se precie quería quedarse con su “pequeño Yukos””. Admito que la gente de arriba puede no haber esperado tal efecto. Pero toda la presión contundente sobre los negocios, que floreció exuberantemente desde mediados de la década de 2000, creció en gran medida a partir de aquí.

De 1999 a 2003, hubo un relativo equilibrio de poder entre los oligarcas y la burocracia superior, siendo los siloviki el tercer grupo menos poderoso. Entonces los principales acuerdos se construyeron entre los oligarcas y la más alta burocracia. Después de 2003, la estructura de la coalición gobernante cambió: la empresa oligárquica se convirtió en un socio menor, mientras que la burocracia superior y las fuerzas de seguridad se convirtieron en los socios principales. Y luego, hasta finales de 2011, hubo un relativo equilibrio entre estos grupos: las fuerzas de seguridad eran influyentes, pero aún no eran el grupo dominante. La burocracia también era influyente, pero tampoco podía dominar. Como resultado, hubo un diálogo entre ellos sobre cómo construir una política, tanto externa como interna, y económica.

– ¿Y el negocio ya acaba de escuchar lo que dirían los «compañeros mayores»? 

— La década de 2000 fue un período en el que la élite rusa quería formar parte de la élite mundial, integrarse en la comunidad mundial y, al principio, estaba lo más abierta posible a Europa y al resto del mundo. [Vladimir] Putin fue uno de los primeros en llamar a [George] Bush después de los eventos del 11 de septiembre de 2001  ; esto también es parte de nuestra historia, ¡estas son las mismas personas! Pero aquí es importante entender que vivimos en un mundo donde todos compiten entre sí. Occidente, por supuesto, no estaba interesado en la devastación y el caos total en el territorio ruso en la década de 1990 y, por lo tanto, asignó apoyo, sí, no astronómico, pero ayudaron lo mejor que pudieron.

Pero desde la década de 2000, cuando comenzó la restauración de Rusia, comenzó a percibirse como un competidor potencial. Y reaccionaron a la apertura de Rusia, como dicen, moderadamente. No digo que todos los que nos rodean sean nuestros enemigos, no es así en absoluto. Pero todos estamos compitiendo, incluso en el espacio postsoviético. Y a partir de 2003-2004, los fracasos en esta competencia comenzaron a generar una fuerte tensión en el Kremlin.

 De 2004 a 2005 en adelante, especialmente en el contexto del aumento de los precios del petróleo, hubo un período de euforia, cuando obtuvieron el control de los alquileres y construyeron todo [dentro del país], y ahora construiremos una nueva Rusia, que Occidente hay que respetar. No les agradamos, pero tendrán que contar con nosotros, porque, a pesar del retraso en la tecnología, tenemos petróleo y gas como palanca.

¿Porque “somos una superpotencia energética” ?

– Sí. Y junto con China, India, Brasil, podemos resistir al «Occidente colectivo» y hacernos respetar. La apoteosis de esta historia es el discurso de Putin en 2007 en Munich. Pero luego vino la crisis de 2008-2009, que demostró que con todas nuestras reservas, el modelo sigue siendo inestable. Gastamos una parte significativa de estas reservas en solo un año. Comenzó la realización: el modelo necesita ser cambiado. Esto es solo modernización bajo Medvedev  : inversiones, innovaciones y todo lo demás, pero en la misma lógica: «Nos estamos integrando en el mercado global, pero en nuestros propios términos y de tal manera que se nos tenga en cuenta». Vale la pena recordar que fue durante este período cuando se intentó restablecer las relaciones con los Estados Unidos después de la guerra con Georgia .y al mismo tiempo se inició la modernización y rearme del ejército. En mi opinión, esto fue solo un reflejo del relativo equilibrio de poder entre la burocracia superior y las fuerzas de seguridad. 

Este equilibrio se rompió en 2011 en el contexto de la «primavera árabe» y  las protestas de diciembre contra el fraude en las elecciones a la Duma estatal. Hasta donde yo sé, las historias personales de [el presidente egipcio Hosni] Mubarak y [el líder libio Muammar] Gaddafi causaron una fuerte impresión en la gente del Kremlin . Esta fue una de las razones del enroque entre Medvedev y Putin en septiembre de 2011. 

Y luego, durante las protestas masivas, que fueron inesperadas para las autoridades, resultó que al menos una parte de las grandes empresas y la burocracia más alta, que se adhiere a las opiniones liberales, simpatiza con los manifestantes. Todo esto se convirtió en la base de un giro brusco en la política interna, no solo con una dura represión de la oposición y la caza de «agentes extranjeros», sino también con una campaña para nacionalizar a las élites. En este contexto, las fuerzas de seguridad se han convertido definitivamente en el grupo dominante de la coalición gobernante.

¿Se ha ido fortaleciendo constantemente su dominio desde entonces? ¿Y la empresa y la más alta burocracia resistieron esto?

 Por supuesto, el fortalecimiento de sus posiciones continuó. Fue durante este período que comenzó la presión sobre la más alta burocracia con los arrestos de gobernadores y ministros federales. Antes de eso, toda la lucha contra la corrupción, por regla general, se limitaba al nivel de los vicegobernadores, directores de departamentos o, en el mejor de los casos, viceministros federales. Pero el nivel de gobernadores y ministros es el período de 2014 y más allá: [Vyacheslav] Geyser, [Nikita] Belykh, [Alexander] Khoroshavin, luego [Alexey] Ulyukaev, [Mikhail] Abyzov . Pero también vale la pena mencionar los casos penales contra oligarcas individuales que estuvieron cerca de Medvedev en 2008-2011 .

– ¿Por qué se intensificó la presión sobre la alta burocracia y las empresas durante este período? ¿Cuál fue la naturaleza de esta presión: desde una posición de fuerza, es decir, “porque podemos”, o porque las fuerzas de seguridad, por el contrario, vieron que su posición no era lo suficientemente fuerte?

— A mi entender, más bien la segunda. Técnicamente, la presión contundente sobre las élites era bastante factible en la década de 2000 y se aplicó a los negocios, como fue el caso de  [Vladimir] Gusinsky o [Mikhail] Khodorkovsky. En las relaciones entre las fuerzas de seguridad y la alta burocracia operó más bien el principio de “vive y deja vivir”. Al mismo tiempo, hasta 2008-2009 había suficiente dinero para todos. Sin embargo, la crisis ha demostrado que el modelo es en realidad insostenible. Y en 2011, la élite gobernante comenzó a temer cualquier liberalización política que, en el contexto de la “Primavera Árabe” y las protestas de Moscú, comenzó a percibirse como un camino hacia su desastre personal. Por lo tanto, comenzó la supresión de cualquier oposición. Pero luego comenzó a desenredarse ya contra otros grupos. 

Otro punto importante jugó un papel importante aquí. Los primeros años del gobierno de Putin vieron la consolidación del estado y la restauración del control sobre las fuerzas de seguridad. 

Pero el problema fue que esta idea -poner el aparato de seguridad bajo control- se implementó en una situación en la que -con referencias a los riesgos de desestabilización política y la amenaza de revoluciones de color- había una restricción sistemática de la competencia política, las ONG y medios independientes. Como resultado, el aparato de seguridad ampliado, incluido el FSB, el Ministerio del Interior, el Comité de Investigación, la oficina del fiscal, el Servicio Penitenciario Federal, quedó bajo el control del Kremlin, desde el punto de vista de nombrar a los jefes de todos estos departamentos. Pero en realidad, el bloque de seguridad comenzó a vivir su propia vida, ya que los curadores de estos departamentos en la administración presidencial tenían toda la información sobre sus actividades en base a los informes de estas estructuras mismas o, en el mejor de los casos, en los informes de sus » aliados en uniforme”. La consecuencia de esto ya a fines de la década de 2000 fueron los abusos masivos en el campo.que causó un daño significativo a la reputación de las autoridades federales. Los intentos de cambiar esta situación a través de la reforma policial [en 2011-2012] bajo Medvedev han tenido poco efecto. Después de 2012, fueron las fuerzas de seguridad las que se convirtieron en el principal apoyo del régimen, y la élite superior pasó a depender de ellas.

– ¿Por qué sucedió?

– En la segunda mitad de la década de 2000, el régimen tenía dos apoyos: en la más alta burocracia y en las fuerzas de seguridad. Al mismo tiempo, la burocracia superior estaba interesada en el desarrollo económico (me refiero a su parte consciente) y trató conscientemente de estabilizar el sistema financiero, crear reservas y asegurar la integración de Rusia en la economía global. Gracias a esta alta burocracia, y especialmente a su bloque económico, la economía rusa aún no se ha derrumbado. Estas personas hicieron su trabajo, pero partieron de una determinada imagen del mundo: Rusia es parte del espacio global y, a pesar de todas las tensiones, conflictos y diferencias de intereses, seguimos siendo parte del mundo global.

Por el contrario, los siloviki nunca han estado ansiosos por integrarse en Occidente. No se oponían a tener algunos activos o ingresos allí, pero la confrontación es un modelo del mundo más familiar para ellos. Aquí surgió una divergencia de intereses entre la alta burocracia, más propensa al desarrollo y la integración, y las fuerzas de seguridad, que ofrecían un modelo diferente y se enfocaban en la seguridad.

¿Por qué las grandes empresas, que no necesitan una guerra y ahora están perdiendo mucho, no han tratado de resistir los cambios en la política todos estos años?

– Bueno, en primer lugar, se trató de negocios: se inició formalmente un caso penal contra los propietarios de Yukos debido a la evasión de impuestos, pero todos entendieron que las verdaderas razones eran políticas. Al mismo tiempo, no fue casualidad que las autoridades trataran de aplastar y destruir en lo posible los negocios de la oposición, ya que los negocios privados tienen una diferencia importante con la alta burocracia y las fuerzas de seguridad. Una gran empresa privada en Rusia, con todos sus contactos inevitables con el estado, que puede usar varias palancas de presión, tiene sus propios recursos, independientes del estado.

El estado, por supuesto, puede iniciar un caso penal y encarcelar a un oligarca específico, pero al mismo tiempo, su negocio no necesariamente desaparecerá. Y los dueños de tal negocio privado, si no están personalmente afiliados a las autoridades, tienen un futuro más allá del régimen actual. Pero esto no se aplica a los jefes de empresas estatales, que a menudo también clasificamos como oligarcas. Las personas que ocupan los cargos de directores generales o presidentes de corporaciones estatales, de hecho, no son fundamentalmente diferentes de los ministros o gobernadores, simplemente porque son designados por las autoridades y pueden ser removidos en cualquier momento. Después de lo cual pierden el acceso a grandes recursos que antes controlaban. 

Además de Khodorkovsky, hubo otros empresarios que durante mucho tiempo intentaron defender otros principios en la vida pública y política, por ejemplo, Dmitry Borisovich Zimin . Pero hay que ser consciente de que cualquiera, incluso una empresa muy grande, no es una fuerza política en sí misma. El gran capital se convierte en fuerza política cuando actúa de manera consolidada, como fue el caso, en particular, antes de las elecciones presidenciales de 1996. Sin embargo, la peculiaridad de los negocios rusos radica en la profunda desconfianza heredada de la época soviética no solo en el estado, sino también entre ellos. Esto se mostró claramente en 2003, cuando fracasaron los intentos de construir una posición consolidada de las grandes empresas en el caso Yukos.

Al mismo tiempo, también debe comprender que el negocio es heterogéneo. Si tomamos la decisión sobre Crimea, entonces, según tengo entendido, fue una decisión personal de Putin, que se tomó después de una discusión con un círculo extremadamente reducido de personas y utilizando argumentos completamente no económicos. No solo las grandes empresas, sino también los representantes de la más alta burocracia no pudieron influir en esta decisión. Sin embargo, una diferencia importante entre la situación de 2014 y la actual, en mi opinión, es que entonces, por supuesto, hubo perdedores, pero al mismo tiempo hubo ganadores. Y los ganadores no fueron solo personas en uniforme, sino personas en negocios e industrias enteras, por ejemplo, el complejo agroindustrial.

Como parte de una encuesta en 2018, mis colegas y yo experimentamos con un intento de evaluar el alcance del apoyo a la anexión de Crimea entre las empresas. Este experimento se realizó de tal manera que no pudimos averiguar qué piensan exactamente los representantes de las empresas sobre la anexión de Crimea. Los encuestados tenían que responder cuántos factores de una determinada lista [sin nombrar cuáles] consideraban positivos para el desarrollo económico. Al mismo tiempo, la anexión de Crimea no se mencionó en el grupo de control, mientras que este factor se agregó en el grupo experimental. La comparación del número promedio de factores seleccionados en los grupos experimental y de control permitió ver qué proporción de encuestados consideraba que la anexión de Crimea era positiva para el desarrollo económico. Entre las grandes empresas, la sola aparición de una línea sobre Crimea en esta lista provocó una fuerte caída en el número de respuestas, muchas simplemente se negaron a responder. Y en el negocio medio había un grupo bastante notable que apoyaba la anexión de Crimea.

– ¿Es porque cuentan peor el dinero, o realmente ganaron?

Probablemente sea una combinación de diferentes factores. No es que cuenten peor el dinero, simplemente tienen un horizonte más corto, vieron sus mercados y partieron del hecho de que, dado que habrá menos productos importados, habrá más oportunidades para los negocios rusos: ganarán más. También hubo gente patriota que creía que solo necesitamos desarrollar el negocio interno y es más probable que estas sanciones nos beneficien, ya que nos obligarán a trabajar.

– Al mismo tiempo, después de 2014, según mis observaciones subjetivas, cada vez más funcionarios de nivel medio con una buena educación y el deseo de participar en algún tipo de modernización comenzaron a ingresar al servicio civil. ¿Qué piensas, con qué tipo de futuro vinieron estas personas? Por un lado, todos se sientan con miedo: la burocracia superior está en silencio, las empresas están intimidadas y aquí los funcionarios de clase media esperan construir una nueva Rusia: ¿cómo encaja esto?

En cualquier situación, hay personas ambiciosas que creen que puedes intentar jugar según las reglas del sistema actual. Al mismo tiempo, no se trata solo de carrera y estatus social. Siempre hay personas que quieren cambiar algo en el sistema para mejorarlo. Pero claro, la calidad final del aparato estatal depende de la proporción entre los «carreristas puros» y los que quieren hacer algo útil.

Después de que Kiriyenko llegara a la administración, nuevas personas de la categoría de los llamados jóvenes tecnócratas comenzaron a ser nombradas para los cargos de gobernadores. Por regla general, se trataba de personas que ocupaban cargos a nivel de viceministro federal, que fueron enviadas especialmente a las regiones para demostrar su valía allí, con miras a oportunidades para un mayor crecimiento profesional. Pero hasta ahora, no recuerdo que ninguno de ellos haya obtenido un ascenso. 

Al mismo tiempo, escuché cómo dijeron sobre un gobernador que él era el «séptimo», porque seis personas antes que él rechazaron tal nombramiento. Esto es bastante característico, porque el cargo de gobernador está plagado de altos riesgos y perspectivas no muy claras. Debe comprender que cuando se llama a un viceministro y se le ofrece este puesto, la negativa es una marca negra para una carrera futura. Si las personas en esta situación aún se niegan, significa que evalúan los posibles riesgos y para ellos un avance profesional de este tipo resulta ser demasiado costoso en varios sentidos.

Mientras que en la década de 2000 había superganancias de las exportaciones de petróleo, había suficiente renta tanto para las élites como para darle algo a las masas, pero el problema era que estos recursos se estaban consumiendo en lugar de usarse para el desarrollo. La crisis de 2008-2009 demostró que no hay tantos recursos y reservas como antes parecía. Después de eso, hubo un intento de modernización de Medvedev, que terminó después de la «primavera árabe» y nuestras protestas en 2011 con un cambio de vector, cuando en lugar de desarrollo, la prioridad de la élite más alta era preservar lo que es. Al mismo tiempo, en el contexto de esperanzas incumplidas de desarrollo y decepción en la parte activa de la sociedad, en 2012-2013 las calificaciones del gobierno comenzaron a caer.. Y como ya no quedaban recursos para zanahorias económicas para la población, en 2014 crearon la ilusión de un gran poder para las masas.

Pero uno no puede vivir indefinidamente en un estado de entusiasmo patriótico, especialmente si la economía se estanca y las élites en general viven como antes. Y tras las elecciones de 2018, cuando quedó claro que, al margen de la reforma de las pensiones , las autoridades no iban a cambiar nada en particular, el efecto del consenso de Crimea empezó a disiparse. En este contexto, nuevamente, como en 2012-2013, surgió el problema de la caída de las calificaciones de las autoridades. 

Para las élites burocráticas, durante mucho tiempo hubo zanahorias en el poder en la forma de que se necesitaba lealtad de ellos y, a cambio, las autoridades hicieron la vista gorda: alguien en algún lugar roba algo, retira activos, bueno, está bien, hay suficiente dinero. Pero había menos dinero, y el pan de especias para las élites empezó a cortarse. Y para que no se rebelen, disculpe, se usa un látigo. Esta es la lógica de la transformación del régimen cuando no pudo proporcionar desarrollo económico, simplemente porque la gente en lo más alto no pudo limitarse a sí misma ni a sus asociados más cercanos.

– Dado que después de 2014 había cada vez menos pan de jengibre tanto para la población como para las élites, ¿ahora parece que no habrá ninguno?

“Definitivamente habrá menos de ellos. El apoyo de las masas se puede asegurar mediante el crecimiento de los ingresos, como fue el caso en la década de 2000, o mediante la movilización ideológica, como fue el caso durante la Primavera de Crimea. Lo que está pasando ahora es un intento de repetir lo que pasó en 2014. En mi opinión, con muchas menos posibilidades, porque ahora que hay una guerra real, la escala de las sanciones es un orden de magnitud mayor, y lo mismo ocurre con la severidad de su aplicación. Les recuerdo que después de 2014 hubo una caída del 10% en los ingresos de la población  y el sistema superó esa crisis por la movilización patriótica, cuando la gente común (pero no las élites) estaba dispuesta a apretarse el cinturón en aras de los intereses del país. . 

Las previsiones macroeconómicas actuales se basan en una caída del PIB del 10-12 % este año, seguida de un estancamiento durante varios años. En mi opinión, estas previsiones subestiman mucho el grado de presión externa al que se enfrentará la economía rusa en los próximos años. Una de las consecuencias de esto será inevitablemente un marcado deterioro en el nivel de vida.

¿Qué está pasando con las élites ahora? ¿Podemos entender esto por algunos signos indirectos o por lo que sabíamos de ellos antes?

– Las élites se han vuelto muy cerradas y temerosas de cualquier contacto. En mi opinión, las personas de la élite ahora proceden del hecho de que todas sus conversaciones están intervenidas, e [incluso] en la comunicación informal con periodistas que conocen, hablan de la manera más patriótica posible. Por lo tanto, es difícil decir lo que realmente piensan.

Hace unos años, cuando la situación todavía era diferente, hicimos un proyecto con un análisis de los estados de ánimo de las élites y sus ideas sobre el futuro. Tuvimos entrevistas a nivel federal con funcionarios ya nivel regional con funcionarios y empresas. Los funcionarios federales (entre los que había personas de diferentes puntos de vista, tanto liberales como estadistas) sabían muy bien que la situación era difícil, que el país se dirigía a una crisis, identificaron los problemas de manera bastante específica. 

La paradoja era que, por un lado, la gente estaba de acuerdo en que si no se hacía nada, en diez años habría una crisis muy profunda, pero al mismo tiempo había una sensación de que nadie estaba preparado para hacer algo. El grado de desunión era muy alto, al igual que el grado de desconfianza entre unos y otros. La falta de comunicación era claramente visible: las personas dentro de su campamento todavía estaban en contacto entre sí, pero ya no había ningún diálogo entre los grupos. Y el desarrollo de una posible visión del futuro y estrategias de desarrollo es imposible sin comunicaciones. No puede ser hecho por una sola persona.

— Ahora la situación económica es cada mes más difícil. ¿Hay algo que pueda despejar a las élites?

– Probablemente, una profunda recesión económica aún los tranquilizará. Digamos, al final del período soviético, a principios de la década de 1990, el estado era muy débil porque tenía una política financiera irrazonable, simplemente se quedó sin dinero. Al principio intentaron imprimirlos, luego intentaron pedirlos prestados al FMI, al Banco Mundial, etc., y luego resultó que no quedaba nada. Y el debilitamiento del gobierno central, que se expresó, entre otras cosas, en que no había fondos para el mantenimiento de las fuerzas del orden, llevó a que se produjeran procesos de descentralización, todo ese desfile de soberanías que empezó primero en la unión repúblicas, y luego, ya bajo Yeltsin, dentro de Rusia.

– Mencionaste al comienzo de nuestra conversación que la violencia entre grupos de élite se puede contener cuando hay alquiler. ¿Resulta que si no existe, las élites se encontrarán en una situación de “sálvese quien pueda”?

— Sí, absolutamente cierto. El agotamiento de las rentas genera crecientes contradicciones dentro de la coalición gobernante y existen incentivos para revisar la distribución de las rentas. Y comienza la guerra de todos con todos. El hecho de que sean las estructuras de poder las que ahora tienen más influencia en nuestro país es un factor de riesgo adicional. Porque ya están acostumbrados a sentirse dueños de la vida, y cuantos menos recursos puedan frenarlos, más razones tendrán, lamentablemente, para una presión contundente sobre los negocios y una redistribución directa de la propiedad.

– Resulta que la sobrecentralización que se viene dando desde hace décadas y que prácticamente se ha reducido a una sola persona, en el futuro, como un resorte, puede desatarse y convertirse en una sobredescentralización, ¿no?

“Ahora es muy difícil hacer predicciones. Como ya he dicho, no sabemos qué pasará en Rusia dentro de tres meses o dentro de un año y medio, pero en cualquier caso estamos entrando en una profunda crisis económica, que tarde o temprano conducirá a convulsiones políticas. En este sentido, debemos pensar ya ahora en lo que sucederá con Rusia después de la guerra con Ucrania y después del colapso del régimen actual. Como muestra la historia, el curso de los acontecimientos en tales situaciones de crisis dependerá de muchos factores que no conocemos ni podemos predecir. Pero hay cosas que se pueden decir con un alto grado de probabilidad.

Primero, en términos del concepto de North, del que hablamos antes, Rusia, como la mayoría de los otros estados modernos, pertenece a órdenes de acceso restringido. Y el nuevo orden social que surgirá después del colapso del actual también será de acceso limitado, simplemente porque la transición al acceso abierto (si es que se puede hacer) toma 40-50 años, y en Rusia las élites y la parte activa de la sociedad aún no ha ido muy lejos. Si tenemos suerte y hay nuevos líderes en el país que sean capaces de negociar entre ellos y con el mundo, será un orden de acceso limitado con una coalición gobernante más amplia que refleje los intereses de grupos sociales activos fuera de las élites, que creará las condiciones para el desarrollo. Pero en cualquier caso, no debe haber ilusiones: no podemos saltarnos las etapas objetivas del desarrollo.

En segundo lugar, son posibles dos opciones para la transición al nuevo sistema: ya sea a través de la destrucción completa del antiguo orden y la llegada al poder de personas completamente nuevas que no tienen nada que ver con el antiguo régimen (como fue el caso en Francia en 1789 y en Rusia en 1917), o mediante una transformación muy dolorosa del antiguo sistema (los análogos históricos son la URSS en 1991 o Sudáfrica después del abandono del apartheid).

La diferencia entre estos escenarios [en términos de consecuencias] está en el número de vidas que costará la transición. Y si queremos reducir el precio de la transición, debemos ser conscientes de que los nuevos líderes podrán evitar una ola de violencia y asegurar la transformación del antiguo régimen solo en cooperación con una parte de las élites actuales. Y para esto será necesario negociar y comprometerse, con todos los costos morales de este proceso. 

En tercer lugar, Rusia es un país muy grande y muy heterogéneo. En condiciones de profunda crisis y agotamiento de los recursos en el contexto de contradicciones objetivas entre las regiones, será posible mantener la unidad del país solo a través de la descentralización de la gestión, con la búsqueda de soluciones en el terreno que sean adecuadas para local. condiciones. Fue este factor el que se convirtió en uno de los principales en la década de 1990, incluido el surgimiento de políticos carismáticos en muchas regiones, gracias a los cuales el país pudo salir de esa crisis. Y con la crisis que se avecina, es probable que nuevos líderes que aún no conocemos provengan de las regiones. 

Es imposible formular un posible modelo de desarrollo para Rusia sin comprender el lugar de Rusia en el mundo global. En 1991 y 1998, a pesar de toda la gravedad de estas crisis, era más fácil para las personas que entonces gobernaban el país en un aspecto: había un sistema de coordenadas externo comprensible para el modelo global del capitalismo, que permitía determinar qué política debe perseguirse si queremos salir de la crisis y asegurar el desarrollo económico. Se puede discutir el grado de adecuación de las recetas que el Banco Mundial, el FMI y los países del G7 dieron a los países en desarrollo y las economías en transición, pero ahora es obvio que los países desarrollados tienen muchos de sus propios problemas y difícilmente pueden servir. como modelo. 

Además, hay preguntas sobre el  destino del propio capitalismo global . Al mismo tiempo, la experiencia de los pocos países que en los últimos 60 o 70 años lograron un verdadero éxito en alcanzar el nivel de desarrollo y alcanzar el nivel de los países desarrollados muestra que esto siempre ha sucedido no copiando la experiencia de otros, sino sobre la base de soluciones únicas que han surgido en el proceso de interacciones entre grupos clave de la élite nacional en el contexto de una fuerte presión externa e interna. Si queremos que Rusia pueda desarrollarse después de la inevitable crisis y el cambio de poder, debemos pensar en tales soluciones.

Por Natalia Messer en DW

A comienzos del siglo XVI, América, llamada entonces el «Nuevo Mundo», atrajo la atención de exploradores y conquistadores europeos, como Hernán Cortés, Francisco Pizarro o Pedro Álvares Cabral, entre otros.

Los reinos de España y Portugal esperaban hallar oro y otros metales preciosos. Aunque no solo españoles y portugueses integraron esta misión, que significó aventurarse por tierras inhóspitas e intentar conquistar a los más de 40 millones de indígenas que las habitaban en ese momento.

Algunas poderosas familias de origen germano, como los Welser y Fugger, también se involucraron en la conquista de América e incluso fundaron ciudades.

Un hecho clave sucedió en 1520, cuando Carlos V, nieto de los Reyes Católicos, recibió el título de Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Para lograrlo, el monarca se endeudó con banqueros germanos, a quienes ofreció concesiones en los dominios americanos.

«Welserland»

La tierra prometida a los banqueros ─provenientes de la ciudad de Augsburgo─ se confirmó en la capitulación de 1528, firmada por Carlos V.

Entre los germanos, destacó la familia Welser, una de las principales casas financieras de Europa en la primera mitad del siglo XVI, que aceptó aventurarse en el lejano territorio, entonces llamado Venezuela por los primeros navegantes europeos, que incluso llegaron a compararlo con Venecia por sus palafitos, construidos por indígenas.

La entonces provincia de Venezuela, fue llamada «Welserland» por los germanos, o sea: tierra de los Welser.

«La colonización tuvo su centro en el golfo de Coro, donde existía desde 1527 un fortín levantado por el capitán español Juan de Ampíes», cuenta a DW el historiador cubano Sergio Guerra, especializado en historia colonial de América.

El 7 de octubre de 1528 salió un primer contingente de más de doscientas personas, enviado por los Welser. La misión estuvo a cargo del explorador y conquistador Ambrosio Talfinger, quien además de despojar de tierras a los indígenas, fundaría más tarde la ciudad de Maracaibo.

En el territorio de lo que es hoy Alemania ─que por entonces aún no estaba unificada como Estado-nación y era más bien una agrupación de Estados dentro del Sacro Imperio Romano Germánico─ se llamó a Venezuela como «Welserland», o sea, tierra de los Welser.

«En el caso de los Fugger, se les ofreció el muy alejado y poco atractivo territorio de Chile, llamado Nueva Toledo, que no llamó la atención del banquero Jakob Fugger, el más adinerado de su época», cuenta a DW el historiador Sergio Guerra.

Los Fugger, también originarios de Augsburgo, prefirieron sacar provecho de la conquista en la localidad de Almagro, España, donde se instalaron por más de un siglo.

«Conquistadores alemanes en Venezuela: la colonia de los Welser, el capitalismo racializado y la memoria cultural», un libro de la académica venezolano-estadounidense Giovanna Montenegro, de la Universidad de Binghamton.

«También incursionaron en el mercado de las drogas medicinales, porque querían saber más de las plantas de América y sus posibles efectos en la cura de la sífilis», detalla a DW la académica venezolano-estadounidense Giovanna Montenegro, de la Universidad de Binghamton, autora del libro «Conquistadores alemanes en Venezuela: la colonia de los Welser, el capitalismo racializado y la memoria cultural».

Oro y sangre

En tanto, la comitiva Welser viajó a América con la esperanza de hallar oro y plata, teniendo en cuenta que, tanto en México como en Perú, se habían encontrado yacimientos minerales.

Pero «Welserland» carecía de riquezas. El paisaje era inhóspito y el clima muy caluroso, sumado a las enfermedades tropicales y la hostilidad de los pueblos indígenas.

«Esto queda claro en Historia Indiana, la narración de conquista de Nicolás Federmann, donde, además, se revela el tráfico de esclavos y el exterminio de indígenas que hicieron en Venezuela», añade Montenegro.

Federmann, oriundo de Ulm, viajó incluso hasta Bogotá, en la búsqueda del tesoro de los Chibchas, pueblo indígena precolombino que habitó en la cordillera oriental. Pero allí se encontró con otras expediciones, comandadas por Sebastián de Benalcázar y Gonzalo Jiménez de Quesada.

«Los alemanes de ese período arribaron a América no con el plan de colonizar o fundar ciudades como los españoles, sino más bien buscaban usar estos territorios para la agricultura, minería o, en último caso, saquear el oro», explica en entrevista con DW Jörg Denzer, historiador alemán, autor de «Los Welser en Venezuela. El fracaso de sus objetivos económicos».

Plan fallido

Sin conseguir muchas riquezas, la comitiva germana abandonó América alrededor de 1546, cuando Carlos V canceló oficialmente la concesión.

«La corona española también temía que los conquistadores se independizaran, como ocurrió en Perú con el plan de Francisco Pizarro. Entonces, decidieron no emitir más licencias de conquista y tomaron el control del territorio de ultramar con sus funcionarios españoles”, agrega Denzer.

«De ahí en adelante es marcado el dominio español y, más tarde, durante la Reforma, surge un antiluteranismo y xenofobia hacia el pueblo alemán por parte de los españoles en las colonias”, explica la historiadora Montenegro.

A finales del siglo XVII, otro grupo de alemanes buscó conquistar enclaves en América, al intentar crear una factoría en la isla de Santo Tomás, en el Caribe, y al comprar un territorio en las Guayanas, aunque nuevamente sin éxito.

Rastros presentes

La presencia germana en la conquista de América es un capítulo desconocido por la mayoría, aunque muy estudiado en la academia.

«Pienso que ello tiene que ver con la espectacularidad de las empresas de Hernán Cortés, Francisco Pizarro y otros conquistadores españoles, que, como se dice, ‘se robaron el show’”, opina el historiador Sergio Guerra.

Escudo de la familia germana Welser, una de las principales casas financieras de Europa en la primera mitad del siglo XVI, que se aventuró en la entonces Venezuela.

Los últimos gobernadores de Welserland ─Philipp von Hutter y Bartholomeus Welser─ se refugiaron en un valle al sur de Quíbor, en el actual estado Lara, Venezuela, donde surgiría, en 1554, el poblado de Cuara.

Allí, algunos habitantes poseen apellidos alemanes y conservan costumbres de sus antepasados, aunque la mayor inmigración alemana sucedió en 1843, con la fundación de la colonia Tovar, impulsada por Alexander von Humboldt.

Junto con esos apellidos, algún que otro símbolo de ese pasado “conquistador” persiste en Latinoamérica, asegura el historiador alemán Jörg Denzer, e ilustra: «En La Guajira, Colombia, tienen una estatua de Nicolás Federmann, pese a su pasado como opresor de pueblos indígenas”.

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