Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Por morfema.press

Control Ciudadano presenta su informe “El crecimiento de la red de empresas militares en Venezuela. Informe actualizado ¿Hacia dónde avanza la FANB?, que muestra una panorámica de todas las empresas y servicios militares que actualmente existen en Venezuela

En Venezuela ha crecido el tamaño de la estructura burocrática militar, lo que ha llevado a la Fuerza Armada Nacional a exceder sus competencias constitucionales de resguardar la seguridad y defensa de la nación. Así queda expresado en el informe El crecimiento de la red de empresas militares en Venezuela. Informe actualizado ¿Hacia dónde avanza la FANB?, elaborado por  Control Ciudadano.  

Cuarenta y cuatro (44) son las empresas militares, órganos desconcentrados, entes descentralizados, institutos autónomos, empresas del Estado, fundaciones y asociaciones civiles, adscritas actualmente al Ministerio del Poder Popular para la Defensa, de acuerdo con la información recabada y sistematizada por Control Ciudadano. 

También se han creado dos zonas económicas especiales militares que complementan “por ahora” el portafolio de empresas militares, todas gestionadas con opacidad, revela el informe. 

Se desconoce el estado de funcionamiento de las mismas, pues no son públicos los estados financieros, la memoria y cuenta de ninguno de los cuarenta y cuatro (44) entes de diferente naturaleza jurídica, que se ha podido determinar para la elaboración de este informe, se encuentran adscritos al Ministerio del Poder Popular para la Defensa, categorizados como empresas militares”, señala Control Ciudadano. 

Expansión de actividades de la Fuerza Armada al margen de la Constitución  

Junto al crecimiento en el número de empresas miliares se han expandido las áreas en las que ha incursionado la Fuerza Armada. 

Entre los sectores en los que ha incursionado están: producción, procesamiento y distribución de productos agropecuarios; banca y finanzas; gas y minería; construcción y manufactura; agua mineral y agua purificada; productos textiles, ropa, calzado y accesorios para damas, caballeros y niños; electrónicos; producción y comercialización de algodón; producción de programas de televisión y materiales audiovisuales; fabricación de vehículos; entre otros. 

El listado completo de las empresas militares puede ser consultado en el informe.

Sin embargo, el crecimiento de la burocracia y empresas militares no ha garantizado la cobertura de los requerimientos de la propia Fuerza Armada. 

«A pesar de la proliferación y competencias asignadas, no satisfacen las demandas logísticas propias de la FANB, ni hay evidencia que han motorizado la economía productiva del Estado y el desarrollo integral de la Nación, o aumentado el apresto operacional de los componentes armados«, sostiene Control Ciudadano en el informe.

Explotación de recursos naturales e impacto

Algunas de las empresas militares, como la Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (CAMIMPEG) y la  Empresa Militar para el Aprovechamiento Sustentable de Productos Forestales y Recursos Naturales, S.A., (EMASPROFORN), realizan actividades que son incompatibles con el resguardo del medio ambiente. 

Las competencias que tienen asignadas en muchos casos se solapan. Y en otros, las empresas, ejercen claramente funciones inconstitucionales, pues son incompatibles con las que tiene atribuida la FANB. En el caso concreto de CAMIMPEG y EMASPROFORN con funciones de explotación ambiental irreconciliable con la función de guardería ambiental que tiene asignada la institución militar”, señala el informe.

De igual forma, Control Ciudadano documentó el impacto negativo de las empresas militares en el medio ambiente. 

«En las empresas y decretos revisados, salta a la vista el irrespeto al tema ambiental. Se le considera sólo como un depósito de bienes y servicios que están allí a disposición del que llegue primero. Es muy posible que veamos en poco tiempo como proliferan estas zonas económicas especiales militares, dentro de más Áreas Bajo Régimen de Administración Especial. Ya tenemos algunas muestras, aunque no militares, en algunos parques nacionales: Los Roques y El Ávila- Waraira Repano«, sostiene el informe.

Finalmente, Control Ciudadano incluyó en su informe una serie de recomendaciones, entre las que destacan la necesidad de una auditoria y rendición de cuenta sobre la gestión de las empresas militares y acciones urgentes para la preservación del medio ambiente. 

Hay que restaurar la institucionalidad ambiental, y los centros de generación de conocimiento, recuperando dentro de lo posible, los espacios intervenidos, en fin, proteger nuestro patrimonio natural”, recomendó Control Ciudadano.

Es urgente una auditoria del entramado de empresas militares, pero, además, la disolución de la mayoría, con una reingeniería organizacional que ajuste sus actividades a la ley y oriente sus funciones actuales, hacia los sectores públicos o privados que corresponda, salvaguardando el patrimonio público y propiciando la transparencia y rendición de cuentas”, agregó.

Pueden consultar el informe completo en el siguiente enlace: https://www.controlciudadano.org/sin-categoria/el-crecimiento-de-la-red-de-empresas-militares-en-venezuela-analisis-actualizado-hacia-donde-avanza-la-fanb/

Por morfema.press

Cuando el presidente Joe Biden declaró la semana pasada que el presidente ruso, Vladimir Putin, no podía permanecer en el poder, la Casa Blanca se apresuró a «dar marcha atrás» a ese comentario. Sin embargo, resulta que los votantes estadounidenses están abrumadoramente de acuerdo con el sentimiento improvisado del presidente.

La última encuesta nacional telefónica y en línea de Rasmussen Reports revela que el 70 % de los votantes probables de EE. UU. están de acuerdo con Biden en que Putin «no puede permanecer en el poder», incluido el 49 % que está totalmente de acuerdo.

La encuesta de 1000 votantes probables de EE. UU. fue realizada el 29 y 30 de marzo de 2022 por Rasmussen Reports.

El margen de error de muestreo es de +/- 3 puntos porcentuales con un nivel de confianza del 95%. El trabajo de campo para todas las encuestas de Rasmussen Reports lo realiza Pulse Opinion Research, LLC.

Por +58 Reports

Todos los esfuerzos para presentar y vender el «milagro económico» del régimen venezolano chocan contra las realidades de los servicios públicos de pésima calidad y en franco deterioro.

Los pocos avances que han ocurrido en materia económica están absolutamente a riesgo, por los efectos del desastre de los servicios. Tema que por cierto no puede resolver el sector privado. Recuperar los servicios públicos implica una inversión mayor, con recursos de los que no se disponen y que requerirían cambios mayores para poder obtener financiamiento externo.

Además, si la poca capacidad económica se dirige hacia proyectos cosméticos como palmeras en las autopistas, difícilmente se puede esperar progreso. Los temas de la semana son “Presiones financieras y legales”, “Aristas del «milagro económico» y “Los retos de China frente al fracaso ruso”.

Ya hoy en día, hay localidades de los estados occidentales que padecen hasta ocho horas diarias sin electricidad. Expertos en la materia “vaticinan un gran apagón nacional, del que será difícil la recuperación”. Esto sin considerar, lo que podría ocurrir en la próxima manifestación de un fenómeno tipo El Niño y que por ello Guri no esté en capacidad de generar lo de hoy.

El tema de los terribles servicios se extiende a todos los ámbitos. En La Guaira, la gente espera con una fractura, hasta 6 meses para ser operada… cada 2 o 3 meses, hacen una jornada y hacen operaciones en “cambote”, con médicos que andan en operativos por todo el país …. difícil imaginar lo que significa esperar con una fractura tantos meses cuando debe ser de inmediato, para que no se deforme el hueso y se suelde como sea.

Presiones financieras y legales

La estructura de venta de petróleo del régimen, así como depósitos del estado y de funcionarios, quedaron secuestrados en Rusia con las sanciones de Occidente. Habrá que ver que vuelta le estarán buscando los rusos para superar las sanciones. Seguramente, satisfacer las necesidades de Venezuela no son su primera prioridad.

En el artículo Las expropiaciones de Hugo Chávez empiezan a costarle caras a Venezuela se reporta que “El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial (Ciadi) condenó a Venezuela a pagar más de 1.640 millones de dólares por las expropiaciones que el gobierno de Hugo Chávez realizó en 2010 sobre las inversiones de varias empresas españolas en diferentes sociedades venezolanas.”

Incluye la expropiación de Agroisleña y la medida constituyó una violación del acuerdo para la promoción y protección recíproca de inversiones entre el Reino de España y la República de Venezuela, firmado en por ambos países en Caracas en 1995.

Aristas del «milagro económico»

La devolución del Sambil de La Candelaria ha sido un primer paso interesante. Corren rumores que unas 50 empresas que fueron tomadas por el gobierno podrían ser devueltas a sus propietarios. El vicepresidente de Fedecámaras Adán Celis afirmó que suman más de 800 las empresas que fueron «expoliadas, expropiadas sin ningún tipo de retribución» y pidió iniciar «un proceso acelerado» de devolución de esas propiedades. Saludó la devolución del Sambil de la Candelaria, pero señaló que eso no es suficiente.

Hay quienes ven una campaña bien orquestada, para hacer pensar que esto se está arreglando y piden el levantamiento de sanciones. Esa idea parte de dos premisas, erradas por supuesto: que las sanciones fueron la causa de la debacle y que el régimen tiene como prioridad el bienestar de la ciudadanía. Por otro lado hablan, por ejemplo de aumentos significativos de la producción petrolera, sin explicar aquello que tendrá apagarse si este llegase a ocurrir. El déficit de energía eléctrica, con Guayana sin funcionar, es de más del 10% y los pozos petroleros y las bombas trabajan con electricidad.

Las posiciones contrarias frente al «milagro económico» del régimen se dibujan bien en dos artículos. El primero es de José Antonio Gil Yépez:

  • En su artículo  ¿Cambiamos el juego? describe un mejoramiento de la situación del país.
  • “La recuperación económica que está ocurriendo desde principios de 2019, cuando el gobierno de NM liberó los precios, el cambio, la circulación de las divisas y bajó los aranceles. Este proceso, aunque lento y con resultados modestos, tiene cada vez algo más de impacto positivo sobre la población.
  • Los resultados de las Encuestas Ómnibus Nacional de Datanalisis muestran mejoras en la percepción de la Situación País, aunque siga en negativo. La Situación Personal mantiene un balance positivo, entre 52 y 58%, desde hace casi un año. La evaluación de gestión de NM, la cual sigue muy baja, pero ha subido de 12 a 20% en un año.
  • En su twitter Gil Yépez ha agregado: “La devolución del Sambil La Candelaria ratifica los cambios de la política económica del gobierno hacia una política con amplia cabida a la inversión privada”

En el otro, Gustavo Coronel comenta en Venezuela oportunista :  

  • “Gil Yépez se sorprende, quejoso, que sus evaluaciones positivas hayan recibido rechazo, el cual ha llegado, dice, a :  “descalificaciones e insultos personales, tales como “¿Y cuánto te pagaron?”.
  • La verdad es que a nosotros nos sorprende la sorpresa de José Antonio Gil Yépez.
  • Lo que la gente rechaza es que Gil Yepes diga esto dando a entender que el país se encamina hacia una franca recuperación, sin pensar que la inmensa mayoría del pueblo venezolanos, dentro y fuera del país, sigue sufriendo la crueldad y codicia de un régimen forajido, el cual ha destruido al país.
  • El rechazo es en contra de lo que perciben, justa o injustamente, como un intento de Gil Yépez de mostrar al régimen como merecedor de elogio por estar bien encaminado.
  • La sensación que muchos experimentan al leer a Gil Yépez es que, o bien le falta sensibilidad, o muestra descaro.
  • Al final de su escrito dice: “En la sociedad moderna, plural por excelencia, la pregunta clave no puede ser quién tiene la razón, sino cómo nos ponemos de acuerdo”. Decir esto sin condicionar la frase es peligroso porque corre gran riesgo de ser mal interpretado. Así, en frío, parecería decir: no importa que Maduro sea un dictador y un narcotraficante y un títere de los cubanos y haya destruido al país. Vamos a ponernos de acuerdo con él, ya que vivimos en una sociedad “plural””.

Los retos de China frente al fracaso ruso

Para Venezuela es muy importante entender los cambios que pueden ocurrir a raíz de la invasión rusa a Ucrania y la posición de China frente a esto. Por ello resulta sumamente relevante el análisis Posibles resultados de la guerra ruso-ucraniana y el curso estratégico de China, escrito por Hu Wei el 5/03/2022. Llegó a los altos niveles en China y su publicación en China fue prohibida . Hu Wei es vicepresidente del Centro de Investigación de Políticas Públicas de la Oficina del Consejero del Consejo de Estado, presidente de la Asociación de Investigación de Políticas Públicas de Shanghai y presidente del Comité Académico del Instituto Chahar, profesor y supervisor de doctorado.

El análisis muy extenso e incluimos un extracto y comienza así: “La guerra ruso-ucraniana es el conflicto geopolítico más grave desde la Segunda Guerra Mundial y tendrá consecuencias globales mucho mayores que los ataques del 11 de septiembre.  En este momento crítico, China necesita analizar y evaluar con precisión la dirección de la guerra y su impacto potencial en el panorama internacional. China necesita responder con flexibilidad y tomar decisiones estratégicas que se ajusten a sus intereses a largo plazo. Este artículo es para el juicio y referencia del más alto nivel de toma de decisiones en China, este artículo realiza un análisis objetivo sobre las posibles consecuencias de la guerra junto con sus correspondientes opciones de contramedidas:

I.Predecir el futuro de la guerra ruso-ucraniana

  1. Es posible que Vladimir Putin no pueda lograr los objetivos esperados, lo que pone a Rusia en una situación difícil. La guerra relámpago fracasó y Rusia no puede soportar una guerra prolongada y los altos costos asociados. Lanzar una guerra nuclear pondría a Rusia en el lado opuesto del mundo entero y, por lo tanto, es imposible de ganar. Incluso si el ejército ruso ocupara la capital de Ucrania, Kiev, y estableciera un gobierno títere a un alto costo, esto no significaría la victoria final. En este punto, la mejor opción de Putin es terminar la guerra decentemente a través de conversaciones de paz, que obliga a Ucrania a hacer concesiones sustanciales. Sin embargo, lo que no es alcanzable en el campo de batalla también es difícil de obtener en la mesa de negociaciones.
  2. El conflicto puede escalar aún más y no se puede descartar la eventual participación de Occidente en la guerra. Este enfrentamiento final, dado que el poderío militar de Rusia no es rival para el de la OTAN, sería aún peor para Putin.
  3. Incluso si Rusia logra apoderarse de Ucrania en una apuesta desesperada, sigue siendo una patata caliente política. A partir de entonces, Rusia llevaría una pesada carga y se vería abrumada. En tales circunstancias, sin importar si Volodymyr Zelensky está vivo o no, lo más probable es que Ucrania establezca un gobierno en el exilio para enfrentar a Rusia a largo plazo.
  4. La situación política en Rusia puede cambiar o desintegrarse a manos de Occidente. Después del fracaso de la guerra relámpago de Putin, la esperanza de la victoria de Rusia es escasa y las sanciones occidentales han alcanzado un grado sin precedentes. A medida que los medios de vida de las personas se ven gravemente afectados y las fuerzas contrarias a la guerra y contra Putin se reúnen, no se puede descartar la posibilidad de un motín político en Rusia.

II. Análisis del impacto de la guerra ruso-ucraniana en el panorama internacional

  1. Estados Unidos recuperaría el liderazgo en el mundo occidental y Occidente se volvería más unido. La guerra de hecho traería a Francia y Alemania, que querían separarse de los EE. UU., de vuelta al marco de defensa de la OTAN, destruyendo el sueño de Europa. lograr la diplomacia independiente y la autodefensa. Alemania aumentaría mucho su presupuesto militar. Estados Unidos y Europa formarían una comunidad más estrecha de futuro compartido y el liderazgo estadounidense en el mundo occidental se recuperará.
  2. El “telón de acero” volvería a caer no solo desde el Mar Báltico hasta el Mar Negro, sino también hasta el enfrentamiento final entre el campo dominado por Occidente y sus competidores. Occidente trazará la línea entre democracias y estados autoritarios, definiendo la división con Rusia como una lucha entre democracia y dictadura. La estrategia del Indo-Pacífico de EE. UU. se consolidará y otros países como Japón se acercarán aún más a EE. UU., lo que formará una unidad democrática amplia sin precedentes.
  3. El poder de Occidente crecerá significativamente, la OTAN continuará expandiéndose y la influencia de Estados Unidos en el mundo no occidental aumentará.
  4. China se volverá más aislada bajo el marco establecido. Por las razones anteriores, si China no toma medidas proactivas para responder, se encontrará con una mayor contención por parte de EE. UU. y Occidente. Una vez que Putin caiga, EE. UU. ya no se enfrentará a dos competidores estratégicos, sino que solo tendrá que encerrar a China en una contención estratégica. Europa se aislará aún más de China; Japón se convertirá en la vanguardia contra China; Corea del Sur caerá aún más ante los EE. UU.; Taiwán se unirá al coro anti-China, y el resto del mundo tendrá que elegir bando bajo la mentalidad de rebaño.

III. La elección estratégica de China

  1. China no puede estar atada a Putin y debe ser aislada lo antes posible. Estar en el mismo barco que Putin afectará a China en caso de que pierda el poder. En las circunstancias internacionales actuales, China solo puede proceder salvaguardando sus propios intereses, eligiendo el menor de los dos males y descargando la carga de Rusia lo antes posible. China debe actuar con decisión.
  2. China debe evitar jugar con ambos bandos en el mismo barco, dejar de ser neutral y elegir la posición dominante en el mundo. En algunos casos, la neutralidad aparente es una opción sensata, pero no se aplica a esta guerra, donde China no tiene nada que ganar.
  3. China debe lograr el mayor avance estratégico posible y no quedar más aislada por Occidente. Separarse de Putin y renunciar a la neutralidad ayudará a construir la imagen internacional de China y facilitará sus relaciones con Estados Unidos y Occidente.
  4. China debe evitar el estallido de guerras mundiales y guerras nucleares y hacer contribuciones insustituibles a la paz mundial. Si Rusia instiga una guerra mundial o incluso una guerra nuclear, seguramente se arriesgará a la agitación mundial. Para demostrar el papel de China como una gran potencia responsable, China no solo no puede apoyar a Putin, sino que también debe tomar medidas concretas para evitar las posibles aventuras de Putin. China es el único país del mundo con esta capacidad y debe aprovechar al máximo esta ventaja única.

Vea más análisis en +58 Reports

Por Irina Slav en Oilprice

Es probable que Rusia redirija sus flujos de petróleo a Asia a medida que Europa busca minimizar su consumo de combustibles fósiles rusos, convirtiéndose el primero en «el mercado predeterminado» para el crudo ruso, dijo a CNBC Daniel Yergin, vicepresidente de S&P Global

Después de las sanciones occidentales a Moscú por sus acciones en Ucrania, los flujos de petróleo ruso al extranjero han disminuido y, según Yergin, se redirigirán a Asia.

“Están ocurriendo muchas autosanciones que simplemente son personas que no recogen petróleo, bancos que no proporcionan cartas de crédito, transportistas que no se presentan y, de hecho, personas en algunos puertos que no reciben petróleo ruso”, dijo también el experto en la industria energética.

Esto es problemático tanto para los antiguos importadores como para Rusia. Para los importadores, porque Rusia es el mayor exportador de petróleo y derivados del mundo y el segundo exportador de crudo después de Arabia Saudita, y para la propia Rusia, porque las sanciones y autosanciones le dejan millones de barriles de petróleo sin vender.

Rusia verá reducir su participación en el mundo de la energía

“Hubiera dicho hace cinco semanas que Rusia es una superpotencia energética… Creo que seguirá siendo un jugador importante. Pero va a ser una potencia energética reducida en comparación con lo que era antes”, dijo Yergin, refiriéndose al pivote petrolero ruso hacia Asia, asumiendo que Europa tendrá éxito en dejar de lado el crudo ruso.

El petróleo ruso representa actualmente casi el 30 por ciento de las importaciones totales de petróleo del continente y el 51 por ciento de las importaciones de productos derivados del petróleo de Europa.

Sin embargo, con todas las sanciones y prohibiciones de EE. UU. y el Reino Unido, el petróleo ruso se vende con un gran descuento, lo que lo ha vuelto más atractivo para los grandes importadores de petróleo en Asia, incluidos China e India.

India es un ejemplo particularmente bueno, ya que normalmente no importa mucho petróleo de Rusia. Sin embargo, con los precios al alza, es comprensible que el país, que depende de las importaciones para el 85 por ciento de su consumo de petróleo, esté buscando una ganga.

Por Erika Hernández en El Nacional

El ingeniero eléctrico y exviceministro de Energía Eléctrica Víctor Poleo advirtió en una entrevista para El Nacional que la crisis eléctrica en el país se va a agravar debido a la falta de inversión, el abandono, la militarización y desprofesionalización del sector

Desde hace varias semanas, habitantes del estado Zulia, Trujillo, Mérida, Táchira, Barinas y Lara han denunciado cortes de electricidad prolongados que pueden extenderse hasta por más de 10 horas al día, pero, no fue sino hasta el pasado 24 de marzo que Néstor Reverol, ministro de Energía Eléctrica del gobierno de Nicolás Maduro, anunció un nuevo Plan de Administración de Cargas (PAC) debido a la sequía en el río Uribante, un fluvial que es la fuente de la central hidroeléctrica Leonardo Ruiz Pineda (San Agatón), que surte a estas entidades. Sin embargo, la realidad es que en todo el país las fluctuaciones y los apagones en el sistema eléctrico forman parte de la realidad de los ciudadanos.

Esta situación, que afecta considerablemente las actividades comerciales y la calidad de vida, conlleva a una clara violación a los derechos humanos.

Sin electricidad no hay bienestar social. Sin electricidad se ven afectados los hospitales. Hay muerte en quirófanos y en terapias, así como de bebés prematuros que están en incubadoras, y de esto hay un largo expediente. Tenemos una crisis eléctrica vinculada a crímenes contra la nación, que son de naturaleza de derechos humanos”, dijo a El Nacional el ingeniero eléctrico y exviceministro de Energía Eléctrica Víctor Poleo.

El problema hidroeléctrico en el país data del año 2005, cuando la falta de inversión comenzó a afectar el sector. De acuerdo con Poleo, el punto de quiebre en Venezuela en cuanto al Sistema Eléctrico Nacional llegó en 2007 con la creación de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), donde sin estudios previos de costos y sin ningún tipo de planificación se agruparon 12 empresas privadas más dos empresas estatales, Cadafe y Edelca, unas compañías que en la segunda mitad del siglo 20 electrificaron al país.

“Cadafe se ocupó de electrificar Venezuela, y para los años 80 cerca de 90% de las poblaciones con más de 500 habitantes tuvo electricidad. Aunado a esto la Electrificación del Caroní planificó y construyó un magnífico sistema de presas en cascadas y ríos en el bajo Caroní. Hasta ese momento se contaba con un magnífico sistema eléctrico en el país, el cual se fue degradando, a mi juicio, por razones intencionales. Una población sin electricidad es una población domesticada”, explicó el experto.

Sistema eléctrico

Actualmente Venezuela tiene una demanda de energía de 25.000 megavatios, pero solo se están trasmitiendo entre 10.000 y 11.000. Es por ello, señaló Poleo, que existe 20% de probabilidades de que se que se realice un racionamiento forzado de electricidad en parte del país.

El exviceministro apuntó que, además de la falta de inversión y el abandono del sistema eléctrico venezolano, otros factores que influyeron en el colapso del sistema son la militarización y la desprofesionalización del sector, algo que aseguró también ocurrió en el ámbito petrolero.

“Sin electricidad no hay actividad económica en el país”, puntualizó.

El Zulia y la región de los Andes son los más afectados

Hasta el 15 de marzo se han registrado más de 11.000 interrupciones en el Servicio Eléctrico Nacional, siendo el estado Zulia y los Andes los más afectados, de acuerdo con un balance realizado por el Comité de Usuarios Afectados por los Apagones.

Sobre este punto, Poleo indicó que el motivo por el que las fallas son más recurrentes en estas entidades es porque se encuentran en un extremo del sistema eléctrico interconectado nacional. La central hidroeléctrica de Guri, la principal fuente de electricidad del país, se conecta con la ciudad de Maracaibo por 1.300 kilómetros de líneas de alta tensión que hoy día se encuentran en ruinas.

Para poder cumplir con la demanda de electricidad en el estado Zulia, la planta Ramón Laguna que abastece a la región se complementó con la construcción de las llamadas termoeléctricas (TermoZulia), pero actualmente se encuentran prácticamente paralizadas debido a la escasez de combustibles como el gas natural y diésel, necesarios para su funcionamiento.

“En el otro extremo sur del Zulia, hacia los Andes, se realizó el desarrollo del ambicioso Complejo Hidroeléctrico Uribante Caparo. Estas son presas en secuencia en varios ríos que llevan agua a embalses que deben ser cuidadosamente administrados para poder complementar a la Hidroeléctrica Caroní. Pero, al no saber administrar los embalses de agua, los han agotado y de las máquinas habilitadas pocas o ninguna están funcionando”, manifestó Poleo.

Es esta situación la que a llevado orillado a estos estados a padecer, desde hace años, de cortes eléctricos frecuentes y de continuos planes de racionamiento. Algunas ciudades pueden permanecer sin luz hasta más de 12 horas, aun cuando el reciente Plan de Administración de Cargas de Corpoelec indica que deben tener una duración de entre tres y cuatro horas.

¿Sigue la Gran Caracas en una burbuja?

Aunque en algún momento se dijo que la Gran Caracas se encontraba en una burbuja en cuanto al funcionamiento del sistema eléctrico, Poleo advirtió que la capital no está exenta de la crisis que padece el país.

Caracas no está blindada. Guarenas, Guatire, Baruta, El Hatillo sufren a diario racionamiento. Sin embargo, este racionamiento es asimétrico porque hay zonas cuyos circuitos eléctricos no tienen una gran demanda y cuentan con un sistema robusto que impide que transformadores y circuitos de difusión se degraden. Sin embargo, Caracas no está exenta de la situación”, explicó a El Nacional.

Un estudio realizado por el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP) en 12 ciudades venezolanas señaló que, en los dos primeros meses del año, 51,4% de los encuestados valoró de forma negativa al servicio eléctrico.

¿Colapso inminente?

En marzo se cumplieron tres años del apagón nacional que mantuvo a gran parte del país a oscuras por más de cinco días. Poleo señaló que este corte fue “producto del mal mantenimiento de las líneas, donde se generaron incendios que causaron el disparo de los sistemas de protección y unos 7.500 megavatios se devolvieron a las máquinas del Guri. Esto provoco incendios y daños físicos, mecánicos y eléctricos en los patios de distribución y en la casa de máquinas”.

Ante los nuevos planes de racionamiento y el incremento de las fluctuaciones eléctricas en gran parte de Venezuela, los ciudadanos temen que se repita una situación similar este año. Además, han expresado preocupación por la posibilidad de que el Plan de Administración de Cargas de Corpoelec se extienda a otras zonas del país, porque esto afectaría gravemente a una economía ya golpeada por años en hiperinflación, aunado a la paralización que se vivió al inicio de la pandemia y de la aún muchos comercios se están recuperando.

El último reporte del OVSP reveló que 76,4% de los encuestados con servicio inconstante sufrió la pérdida o desperfecto de algún electrodoméstico debido a la forma en que reciben la energía. Esta respuesta tuvo una incidencia superior a 70% en todas las ciudades bajo estudio excepto Caracas, y fue particularmente elevada en Maracaibo (86,7%), Punto Fijo (81,8%), Porlamar (80,3%) y Barquisimeto (80,1%).

Las probabilidades de un colapso siempre están allí. Los Andes y el Zulia se encuentran actualmente en una agonía, así como otros estados como Nueva Esparta. Caracas no está blindada y el resto del país está abandonado”, aseguró Poleo.

¿Se agravará la crisis del sistema eléctrico?

El exviceministro de Energía Eléctrica afirmó que el “futuro inmediato del sistema eléctrico venezolano no tiene expectativas gloriosas, por el contrario, es una crisis que gracias a la degradación de 15 años se va a agravar”.

Poleo explicó que la capacidad termoeléctrica del país, que debería generar más de 50% de la energía, se encuentra prácticamente fuera de servicio. Esto hace al país sumamente dependiente de la Hidroeléctrica del Guri en el estado Bolívar, donde en 2021 solo funcionaban 9 de 20 turbinas disponibles.

El experto consideró que la situación del sistema eléctrico debería ser uno de los temas principales a discutir en las jornadas de diálogo entre el gobierno de Maduro y la oposición venezolana. “Si las partes estuvieran interesadas en resolver la crisis progresiva e irreversible, ya debería ser un tema de común interés, pero no hay intención en ninguno de los bandos”, agregó.

A su juicio, para poder solucionar este problema una de las medidas a tomar es la disolución de Corpoelec. “Deberíamos volver a la configuración político- institucional del 2007, para que empresas como Electricidad de Caracas y Enelvén en Maracaibo atiendan sus mercados regionales y se hagan cargo del crecimiento de la demanda eléctrica residencial, industrial y comercial”, puntualizó.

Via Deutsche Welle

El informe explica que algunos «pacientes fallecieron porque necesitaban ventilación mecánica o tenían que entrar a quirófano de emergencia y no pudieron trasladarlos dentro del hospital porque no había ascensor».

Al menos 233 personas murieron entre 2019 y 2021 en hospitales de Venezuela debido a las fallas eléctricas que constantemente se registran en el país, según reveló un estudio especializado divulgado el miércoles (30.03.2022).

«Para el año 2019, el total de fallecidos atribuibles a los cortes de energía en Venezuela fue de 17 personas. Para 2020, fue de 75 y para el cierre de 2021 fue de 141», reveló la Encuesta Nacional de Hospitales (EHN), que cuenta con el aval de la Academia Nacional de Medicina, así como de sectores de oposición.

La encuesta, en la que participan médicos de los principales hospitales del país, fue creada en 2014 para denunciar las deficiencias en el sistema público de salud, ahogado en escasez de medicinas e insumos, cortes de agua y luz, y una precaria infraestructura.

Los responsables de la encuesta, agrupados en la ONG Médicos por la Salud, comenzaron a medir las muertes que pudieran ser atribuibles a los cortes de luz tras el masivo apagón de 2019, que se extendió por cuatro días.

El informe explica que hubo «pacientes que fallecieron porque necesitaban ventilación mecánica o tenían que entrar a quirófano de emergencia y no pudieron trasladarlos dentro del hospital porque no había ascensor para hacerlo».

Detalla también que el aumento de las muertes en 2021 podría estar relacionado con la pandemia por COVID-19. «Siendo esta una enfermedad con afectación respiratoria, los pacientes que presentaban cuadros más graves necesitaban ventilación mecánica constante y por muchos días. La fluctuación de energía evidentemente tiene consecuencias en estos casos».

Venezuela vive desde hace más de una década constantes cortes de energía eléctrica, que el gobierno del presidente Nicolás Maduro atribuye normalmente a sabotajes y «actos terroristas», así como a las sanciones internacionales que buscaron sin éxito su salida del poder.

Sin embargo, expertos coinciden en que tanto la crisis eléctrica como la hospitalaria responde a años de desinversión.

Por Alex Blentey en Medium

Han sido unas pocas semanas turbulentas para el mercado de las criptomonedas, con precios que suben y bajan constantemente

Pero en medio de todo el caos, una tendencia es clara:

Las ballenas de Bitcoin están moviendo sus BTC y otras tenencias de altcoin fuera de los intercambios de criptomonedas centralizados.

Y eso sin mencionar lo que están haciendo las ballenas con sus altcoins.

Sus saldos de altcoin han estado cambiando durante varias semanas. De billetera a billetera.

Algunas de las cuentas y personalidades más importantes en el espacio criptográfico de Twitter también están alentando a los inversores a hacer lo mismo. Decirle a la gente que transfiera su criptografía a billeteras sin custodia, un tipo de billetera digital que no está bajo el control de un intercambio centralizado.

De hecho, antes de que existieran los intercambios centralizados, todo lo que teníamos eran este tipo de billeteras, sin custodia, para almacenar nuestros bitcoins.

¿Por qué está pasando esto?

Bueno, mucho tiene que ver con el clima regulatorio actual en los Estados Unidos.

El presidente Joe Biden firmó recientemente una orden ejecutiva que pone a las criptomonedas bajo un mayor escrutinio.

Los líderes políticos del país pronto darán su opinión. Lo que en última instancia conducirá a nuevas leyes, según los expertos, que pondrán un cerco alrededor del mercado de criptomonedas.

Y con estas regulaciones en el horizonte, muchas ballenas están tomando precauciones para evitar quedar atrapadas en el fuego cruzado.

Al mover BTC y otras monedas alternativas a billeteras sin custodia, las ballenas pueden asegurarse de no estar sujetas a los caprichos de los intercambios centralizados.

Porque los intercambios inevitablemente deberán cumplir con los reguladores estadounidenses.

Su movimiento es una forma inteligente de proteger sus activos digitales.

Beneficios de las billeteras sin custodia

En general, hay varios beneficios al usar una billetera sin custodia en lugar de un intercambio centralizado.

Si está buscando un mayor control sobre sus activos criptográficos, protección contra posibles regulaciones y más privacidad y seguridad, entonces una billetera sin custodia es el camino a seguir.

Y, afortunadamente, cada vez son más fáciles de usar, por lo que no hay excusa para no hacer el cambio.

Las billeteras sin custodia son billeteras criptográficas que no almacenan sus activos en un servidor centralizado. Esto proporciona varios beneficios sobre los intercambios basados ​​en custodios, que incluyen:

1/Mayor control sobre los criptoactivos

Con una billetera sin custodia, usted tiene el control de sus claves privadas y puede acceder a su criptografía cuando lo desee.

2/Protección de intercambios centralizados

Si un intercambio centralizado fuera a la quiebra o fuera cerrado por los reguladores, podría perder todos sus criptoactivos.

3/Más privacidad y seguridad

Las billeteras sin custodia no requieren que proporcione información personal como su nombre o dirección de correo electrónico.

También ofrecen más seguridad, ya que su criptografía no se almacena en un servidor de intercambio que pueda ser pirateado. Esta es una amenaza real. Uno que ha sucedido demasiadas veces en la breve historia de las criptomonedas.

4/Durabilidad por décadas

Las billeteras sin custodia están descentralizadas. Lo que significa que ninguna persona o entidad los controla, excepto usted mismo. Esto los hace mucho más duraderos y resistentes a los ataques.

Además, puede acceder a su billetera y sus fondos en cualquier computadora o dispositivo móvil, siempre que conozca la clave privada.

Pero con cada cosa positiva en la vida, siempre hay una desventaja.

Los inconvenientes de las billeteras sin custodia

El principal inconveniente de usar una billetera sin custodia es que puede ser un poco más complicado de usar que un intercambio centralizado.

Al menos hasta que aprendas las cuerdas.

Pero con la creciente popularidad de las criptomonedas, cada vez más billeteras se vuelven fáciles de usar y de navegar.

Otro inconveniente es que la mayoría de las billeteras sin custodia no le permiten comprar criptomonedas o altcoins directamente en su aplicación de billetera. Si lo hacen, entonces se maneja a través de un proveedor externo.

Y estos proveedores externos están sujetos al mismo control regulatorio que los intercambios centralizados. Los proveedores de acceso fiduciario para criptomonedas deben cumplir con los procedimientos KYC y AML en los países en los que operan.

Pero, si ya tiene criptografía en su billetera sin custodia, puede intercambiar fácilmente en la aplicación o conectar su billetera a un intercambio descentralizado, comoUniSwapoRed de 1 pulgada.

Para muchas personas, almacenar criptomonedas en una billetera sin custodia es mucho más seguro que un intercambio centralizado.

Pensamientos finales

Mover sus activos criptográficos a una billetera sin custodia podría ser una tendencia en la que realmente quiera seguir a las ballenas.

A medida que el criptomercado se regula cada vez más, es fundamental tomar precauciones para asegurarse de que sus activos no se mantengan en un intercambio centralizado que pueda declararse en quiebra o ser cerrado por los reguladores.

Además, si desea participar en el emocionante mundo de DeFi y Web3, lo más probable es que necesite una billetera sin custodia de todos modos.

Los intercambios centralizados suelen tener las tarifas de transacción más altas en comparación con sus contrapartes, los intercambios descentralizados.

No solo obtendrá el 100% del control de su criptografía. También ahorrará dinero en la mayoría de las transacciones o canjes que realice.

Por Nigel Gould-Davies en The Moscow Times

Más de 250 empresas extranjeras han abandonado el mercado ruso

Las nuevas sanciones occidentales sobre Rusia en respuesta a su invasión de Ucrania no tienen precedentes en tres sentidos. Primero, ninguna gran potencia ha estado nunca sujeta a medidas tan severas y aplicadas con tanta rapidez. En segundo lugar, la coalición sancionadora es extremadamente amplia: toda la comunidad transatlántica está unida y varios países asiáticos apoyan los controles de exportación. 

Pero la tercera característica puede resultar la más significativa. Las empresas occidentales están imponiendo su propio boicot a Rusia que suma sanciones privadas a las estatales. Esto tiene implicaciones importantes para el futuro del riesgo político: las formas en que el estado colectivo o el poder social obstaculizan la producción y el intercambio en el mercado. 

Desde que comenzó la guerra, decenas de empresas de múltiples sectores han anunciado que abandonarán Rusia o suspenderán sus negocios allí. Incluyen empresas de transporte como Maersk  y Rail Bridge Cargo, empresas de tarjetas de crédito como Visa, Mastercard y American Express, proveedores de software como Microsoft y Oracle, y empresas de bienes de consumo como McDonalds, Pepsico y Unilever. 

Incluso los gigantes energéticos como BP, Shell y Equinor, con inversiones multimillonarias en Rusia, se están yendo del país, no simplemente suspendiendo sus negocios allí. Las razones indicadas generalmente no son comerciales (cumplimiento de sanciones, temor a la expropiación en represalia u otros riesgos comerciales), sino éticas. 

Como dijo el CEO de McDonalds, Chris Kempczinski  , ‘nuestros valores significan que no podemos ignorar el sufrimiento humano innecesario que se desarrolla en Ucrania’. Muchas otras empresas han hecho declaraciones similares y han ido más allá al brindar ayuda financiera a Ucrania. 


Nueva fase en la transformación del riesgo político 

Esto marca un cambio radical. En el pasado, las empresas hacían poco más que cumplir con la política de sanciones, mientras cabildeaban discretamente en su contra. Ahora están reforzando voluntariamente y en voz alta. Esto refleja una notable efusión de apoyo popular a Ucrania. Tal unidad entre las sociedades y empresas occidentales, así como entre los estados, no tiene precedentes. 

En dos ocasiones anteriores, a fines de la década de 1940 y fines de la de 1970, una creciente amenaza soviética a la alianza atlántica provocó una acumulación compensatoria de fuerza política y militar. Ambos fueron controvertidos. Los grandes partidos comunistas europeos se opusieron al primero y el movimiento por la paz al segundo. 

Pero con la excepción de los fanáticos del club de fútbol Chelsea que todavía cantan sobre Roman Abramovich, los llamados a imponer presión económica sobre Rusia gozan de apoyo universal. 

Pero en el contexto de tendencias más amplias, este boicot corporativo es menos una novedad que la última fase en la  transformación  del riesgo político. Durante las últimas tres décadas, los riesgos soberanos tradicionales (guerra, expropiación, impuestos y regulación) han fluctuado. 

Pero nuevos riesgos políticos, impulsados ​​por la sociedad civil en lugar del poder estatal, han estallado a medida que la opinión pública ha llevado el comportamiento corporativo a estándares éticos cada vez más altos. 

Los activistas han perfeccionado los mecanismos de «regulación cívica» basados ​​en el mercado para dar a la persuasión moral una ventaja comercial: los boicots de los consumidores dañan los ingresos por ventas, la desinversión reduce el precio de las acciones y dificulta la obtención de capital, y la disidencia de los empleados amenaza la oferta y la moral de la mano de obra calificada.

Las empresas ahora trabajan en un entorno político complejo, a veces desconcertante. Los directores ejecutivos que alguna vez rehuyeron la política pública ahora toman una posición sobre temas domésticos divisivos, como la igualdad racial, el control de armas y los baños neutrales en cuanto al género, y pueden verse presionados a hacerlo si no lo hacen. 

Las demandas de responsabilidad ética se han codificado en una agenda ambiental, social y de gobierno (ESG) cuyas demandas están aumentando y extendiéndose rápidamente. 

La regulación cívica tiene en cuenta el comportamiento corporativo tanto en el extranjero como en el país. Esto generalmente se ha centrado en la seguridad del producto (la comercialización de fórmula infantil de Nestlé provocó el primer boicot moderno de consumidores), el bienestar de los trabajadores (la campaña contra las fábricas de Nike estableció un nuevo estándar para el activismo) y el daño ambiental. 

La presión cívica sobre las empresas para que se retiren por completo de un país ha sido rara: el caso destacado fue la campaña contra Barclays en la Sudáfrica del apartheid. Pero las empresas comenzaron a abandonar Rusia a los pocos días de que Putin iniciara la guerra, y antes de que despegara una campaña pública concertada para presionarlas. 

El poder estatal, el activismo cívico y las respuestas corporativas han unido sus fuerzas en una guerra económica híbrida. El resultado es una combinación potente de geopolítica y ESG, con una pizca de Twitterstorm. 

Sopesando los costos comerciales de la virtud 

Siguen tres implicaciones. En primer lugar, el boicot corporativo voluntario de Rusia profundizará drásticamente el aislamiento de Rusia e impondrá una mayor tensión en su economía y sociedad. Hay pocos sustitutos, si es que hay alguno, para muchos de los bienes y, especialmente, servicios que han proporcionado las empresas occidentales. 

Si bien Rusia exige el reconocimiento como una gran potencia, su economía sigue dependiendo en gran medida de sus adversarios, que, por primera vez, ahora incluyen empresas y estados. Durante dos décadas, la Rusia de Putin calibró su interdependencia con Occidente para inducir  moderación  en las respuestas estatales a la asertividad rusa. 

La guerra contra Ucrania le ha dado la vuelta a esto: el comportamiento corporativo occidental ahora amplifica, en lugar de moderar, la política gubernamental. 

En segundo lugar, esto genera interrogantes para las empresas que siguen haciendo negocios con Rusia. Las respuestas de las empresas, e incluso sectoriales, varían. La banca, en particular, ha sido más lenta en responder y es más probable que explique la retirada de Rusia en términos de cumplimiento legal en lugar de compromiso ético. 

La geografía también importa. Los principales estados no occidentales se han unido a la coalición de sanciones contra Rusia (especialmente para hacer cumplir los controles de exportación), pero pocas empresas no occidentales la están boicoteando. Esto no ayuda particularmente a Rusia: hay pocos proveedores alternativos atractivos para muchos de los bienes y servicios que las empresas occidentales ya no proporcionarán. 

Pero destaca el punto más importante de que la regulación cívica sigue siendo un fenómeno mayoritariamente occidental.

En tercer lugar, esto eleva el nivel de las futuras respuestas a la conducta estatal inaceptable. El rechazo empresarial a la Rusia de Putin contrasta marcadamente con la reverencia a China, que repetidamente ha obligado a las empresas a cambiar sus políticas y disculparse por mapas o declaraciones que han publicado sobre  Taiwán ,  Hong Kong  y  Xinjiang . Pero dado que China es un mercado y un socio de inversión mucho más importante, los costos comerciales de la virtud serán más altos. ¿Cómo reaccionarán las empresas occidentales si, por ejemplo, Pekín invade Taiwán? El nuevo activismo geopolítico corporativo es un desarrollo sorprendente, pero enfrentará pruebas más severas. 

Cadenas alargadas de responsabilidad ética 

Pero la guerra en Ucrania podría en sí misma provocar, no solo presagiar, tal prueba. Si China apoya el esfuerzo de guerra de Rusia, por ejemplo, proporcionando armas o financiación, entonces no solo los gobiernos occidentales pueden responder de forma punitiva, sino que las empresas también pueden sentir la presión social para hacer lo mismo. 

Esto aceleraría un desacoplamiento económico que muchos de ellos han buscado hasta ahora limitar. Si la regulación cívica exige que cualquier complicidad en las acciones de Rusia rinda cuentas, las cadenas éticas de responsabilidad se alargarán en consecuencia y generarán un escrutinio crítico sobre otros actores. 

A medida que aumenta la agenda ESG, los límites de la regulación cívica se vuelven cada vez menos claros. También en este sentido, la guerra de Rusia en Ucrania puede resultar un estudio de caso geopolítico en riesgos políticos impredecibles y crecientes. 


.

Nigel Gould-Davies es Senior Fellow para Rusia y Eurasia en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos. De 2007 a 2009 fue embajador británico en Bielorrusia.

Por morfema.press

 Martha Hernández, coordinadora de Vente Venezuela en el estado Mérida, afirmó: “para avanzar hacia la libertad debemos renovar el liderazgo opositor”.

Así lo señaló en el programa radial Contigo, que conduce Dignora Hernández, Secretaria Política Nacional de Vente Venezuela, en Radio Caracas Radio (RCR).

La dirigente merideña respaldo el planteamiento que hizo María Corina Machado en noviembre pasado, sobre la necesidad de elegir una nueva dirección política opositora en el país, afirmando que; “es una gran oportunidad que tenemos los venezolanos para obtener la libertad plena de nuestra nación”.

 “A lo largo de estos 23 años los venezolanos hemos hecho de todo, hemos luchado en la calle, hemos luchado en los centros de votación, hemos luchado desde nuestros espacios personales y de trabajo, pero ha habido un elemento que nos ha hecho retroceder dándole tiempo y oxígeno a un régimen que nos oprime y que ha causado tanto daño, y ese elemento es el G4, es esa dirección política quien nos ha traicionado”, señalo Martha Hernández.

Por Agustin Urreiztieta

No es uno, sino dos países destruidos por esta guerra. Ucrania, atacada por el ejército ruso, ha visto sus ciudades convertidas en campos de batalla. Pero también Rusia está sufriendo una forma de destrucción, o de regresión mental, económica y política. Putin usa otro tipo de misiles, tan destructivos como los que caen en Ucrania.

A partir de la caída de la oxidada cortina de hierro en 1989, el pueblo ruso miró el futuro con esperanza. La democracia daba sus primeros pasos, mostró señales de estabilidad y de anclaje en la sociedad. Se elige a Boris Yeltsin como presidente y, entre crisis económica y sobresaltos políticos, se produjo una primera etapa de desmantelamiento del “Ancien Régime” soviético y siembra de democracia.

Putin llega en 1999 para apuntalar un gobierno menguante. Yeltsin lo designa como primer ministro y sucesor y, a partir de ese momento, comienza su buena estrella: en el 2004 es reelecto por aclamación (obtuvo el 73% de los votos), en el 2008 se produce el enroque con Dimitri Medvedev como presidente y Putin como primer ministro. Luego, nuevas elecciones en el 2012, empañadas de acusaciones de fraude, más otra reelección en 2018, para terminar la ristra con un referéndum en el 2021 que le otorga dos periodos adicionales. Putin terminaría su reinado en el 2036. ¿En qué estado se encontrará Rusia en ese momento? Pronóstico reservado.

Por suerte, sus volteretas políticas fueron acompañadas por un entorno macroeconómico favorable. En efecto, con el comienzo del nuevo siglo, los crecientes precios del petróleo, mayores inversiones extranjeras, mayor consumo interno y mejor estabilidad política, reforzaron el crecimiento económico de Rusia.

Los números hablan por sí solos. A finales de 2007 el país disfrutaba del noveno año de crecimiento continuo, con una media del 7% desde la crisis financiera del 1998. En el 2007, el PIB de Rusia fue el sexto más grande del mundo. El salario medio fue de unos 640 dólares al mes a principios de 2008, comparado con 80 dólares en el 2000. Aproximadamente el 14 % de los rusos vivían por debajo del umbral de pobreza en 2007, muchos menos comparado con el 40 % del año 1998.

Esta ola de prosperidad creciente le llevó a la cresta de la popularidad y apoyo institucional. Rusia, bajo el mando de Putin, se insertaba con éxito en los circuitos financieros, comerciales y políticos del mundo civilizado. No en vano en el 2007 la revista Times lo consideró el “Hombre del año”.

Eventos geopolíticos, empero, mostraban inequívocamente el ruido y la furia del teniente coronel Putin, ex agente del KGB. Aplastamiento de la oposición, extinción de movimientos autonomistas dentro de Rusia y en sus estados limítrofes. Destrucción de Chechenia, reconocimiento de republiquetas extirpadas de los territorios de Georgia, Moldavia y Azerbaiyán y, finalmente en el 2014, el zarpazo a la península de Crimea y hoy, la invasión a Ucrania.

No obstante, la suerte no es infinita. El apoyo popular sufre vaivenes. La economía de un país globalizado como Rusia también acusa reveses. Los números de empleo, inflación, salud, educación, vivienda, se antojan díscolos a sus designios.

Tras la invasión a Crimea y luego a Ucrania, en un tris, Rusia pasó de ser un miembro respetado de la comunidad internacional, a ser un país paria. No puede vender sus materias primas, sus bancos fueron expulsados del sistema SWIFT de pagos, no puede emitir deuda, su calificación crediticia la tiene al borde del precipicio de la insolvencia. El rublo masivamente devaluado y sus indices bursátiles caen en barrena.

Por su parte, las empresas extranjeras, empleadoras y creadoras de riqueza, abandonaron muy raudas las estepas rusas, dejando en la calle a miles de empleados (solo la francesa Renault despide más de 40 mil).

Dentro y fuera de Rusia, sus deportistas no compiten, sus músicos no interpretan, sus empresarios no invierten, sus científicos no investigan y así, un trágico etcétera de consecuencias inauditas e insólitas para un pueblo que soñó y… ¡probó! la libertad, el progreso económico y social en un gran país. No sorprendería ver, en un futuro no muy lejano, a millones de desempleados y menesterosos rusos haciendo fila en las sopas populares. El bombardeo de Putin sobre su propia economía es devastador.

En su desespero, el presidente ruso desata su furia. Llama a sus oponentes “mosquitos” que hay que escupir, y pide la “purificación” de la sociedad de estos “traidores” alineados con Occidente. También, en un reciente discurso delirante, señaló a otro enemigo: el enemigo interior, en términos especialmente preocupantes. Utilizó palabras de otro tiempo, del estalinismo, de la Guerra Fría, de una época que se creía superada. Fustigó a la “quinta columna”, es decir, al enemigo interno, a los “traidores nacionales” dispuestos a “vender su patria”.

La palabra “purificación” es obviamente la más aterradora, presagiando lo peor para aquellos que se atrevan a oponerse a la “operación militar especial” en Ucrania.

Mas allá de los misiles lanzados sobre su economía y el cañoneo despiadado en contra de la oposición política, la libertad de expresión también ha sido su objetivo. Así, Dmitry Muratov, director del diario ruso Novaya Gazeta, Premio Nobel de la Paz 2021, anunció esta semana la suspensión de la publicación de su periódico hasta el final de la guerra en Ucrania. Acababa de recibir una segunda advertencia de las autoridades, y prefirió escabullirse temporalmente antes de que le retiraran la licencia. Hay que recordar que la Novaya Gazeta era el periódico de Anna Politovskaya, la periodista asesinada en Moscú en 2006 tras cubrir la guerra de Chechenia.

Se trata de una tragedia para Rusia, que pierde su última fuente de noticias independientes en un momento en que éstas son aún más importantes en la niebla de la guerra. Pero es evidente que ese es el objetivo de Vladimir Putin: que los 140 millones de rusos sólo tengan acceso a una fuente de información, la suya.

Desde el comienzo de la guerra, otros importantes medios de comunicación han cerrado, como Radio Eco de Moscú, fundada durante el periodo de apertura “Glasnost” de Gorbachov, y el canal de televisión privado Dojd, cuya existencia era un milagro en un mundo controlado por el gobierno y sus amigos.

La soga se ha tensado en los últimos años, especialmente tras la aprobación en 2020 de una ley que clasifica como “agente extranjero” a cualquier medio de comunicación u ONG que reciba algún tipo de apoyo internacional. Un sitio web independiente como Meduza, que había empezado a cobrar importancia, tuvo que exiliar a su redacción a Letonia, mientras que el sitio web de negocios VTimes cerró el año pasado.

Trágicamente, esta es una situación lamentable que se repite en el tiempo, la de una población culta, educada, con un bagaje histórico riquísimo, que se deja seducir por el canto de un líder providencial que, funestamente, la lleva al vertedero de la historia. Los alemanes, chilenos, argentinos, venezolanos y tantos otros, podemos hablar del tema abundantemente.

Putin ha completado la transformación totalitaria de su régimen: sea cual sea el resultado de esta guerra, Rusia tardará años, quizás décadas, en recuperarse de los daños del “putinismo”.

@A_Urreiztieta

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top