Por Javier Blas en Bloomberg Opinion. Traducción libre del inglés por morfema.press
Los saudíes superaron a Putin en su guerra de precios del petróleo de 2020 al demostrarle que podían soportar más dolor económico que Rusia.
No es demasiado tarde para emprender una campaña de sanciones de “conmoción y pavor” contra Rusia, incluso con la invasión de Ucrania.
Moscú libró una batalla económica hace dos años. Su rival no era Occidente, sino Arabia Saudita.
El campo de batalla no fue el antiguo imperio soviético, sino el mercado del petróleo y, contra todo pronóstico, Riad derrotó a Moscú. A pesar de las grandes diferencias con la crisis actual, un examen de lo que hicieron los saudíes y cómo lo hicieron es clave para comprender las debilidades de Rusia.
El «dominio rápido»
La doctrina militar de conmoción y pavor ofrece la tentadora esperanza de que infligir rápidamente un dolor enorme a un enemigo destruiría su voluntad de resistir, casi antes de que haya comenzado realmente la lucha. Concebida por Harlan K. Ullman y James P. Wade de la Universidad de Defensa Nacional de EE. UU., en los círculos militares se lo conoce como «dominio rápido».
Los saudíes lo aplicaron a los rusos, económicamente.
En marzo de 2020, Riyadh y Moscú, que hasta entonces habían estado trabajando juntos para administrar el mercado del petróleo, tuvieron una pelea. Arabia Saudita, preocupada por el impacto del Covid-19 y quería recortar la producción de petróleo para apuntalar los precios. Moscú no vio la necesidad en ese momento.
Eso dio como resultado que el cártel petrolero de la OPEP+ se convirtiera en una lucha libre, con cada miembro bombeando y vendiendo tanto o tan poco crudo como quisiera.
Arabia Saudita persiguió a Rusia haciendo todo lo posible por la producción, lo que provocó una guerra de precios del petróleo. El Kremlin fue tomado completamente por sorpresa. De una sola vez, Arabia Saudita ofreció los mayores descuentos en el precio de su crudo y anunció un gran aumento de la producción. Cuando comenzó la comercialización, el crudo Brent sufrió su mayor caída de precios en un día desde la Guerra del Golfo de 1990-91, cayendo un 24%.
Los saudíes estaban demostrando que estaban listos para pegarse un tiro en el pie para infligir dolor a Rusia.
Con los precios del petróleo en caída libre, el rublo ruso se desplomó casi un 5%, tocando un mínimo histórico frente al dólar. Durante los días siguientes, Arabia Saudita hizo más anuncios con la clara intención de hacer bajar aún más los precios del petróleo.
Tuvo éxito; en dos semanas, los precios del petróleo cayeron un 40%.
Y funcionó
La campaña de conmoción y asombro saudí fue tan descarada que su motivo fue claro para Moscú: un máximo de dolor económico para obligar al Kremlin a volver a la mesa de negociaciones, de inmediato.
Funcionó y las dos potencias petroleras finalmente llegaron a un acuerdo. El episodio demuestra que Rusia es económicamente vulnerable y que el petróleo, y otras materias primas, son su mayor debilidad. Es posible que el Kremlin ya haya descontado las sanciones occidentales sobre su sector bancario, su deuda soberana y sus oligarcas. Con lo que no ha contado es que Occidente se pegaría un tiro en el pie, al reducir a cero las importaciones de productos básicos, para frustrar a Putin.
Arabia Saudita es una monarquía y no rinde cuentas a los votantes enojados por el dolor económico. Así que no hubo resistencia real a la estrategia.
Para Occidente, centrarse en el petróleo, el gas natural y otras materias primas puede resultar desagradable debido al alto costo económico. Pero son la forma más rápida de detener la mano de Putin.
Javier Blas es un columnista de Bloomberg Opinion que cubre energía y materias primas. Anteriormente fue editor de productos básicos en el Financial Times y es coautor de «El mundo en venta: dinero, poder y los comerciantes que truecan los recursos de la Tierra».
Los atributos de Bitcoin permiten a los refugiados de guerra tomar control sobre su dinero. La guerra entre Rusia y Ucrania pone de relieve las bondades de Bitcoin.
En horas de la tarde de ayer se conoció el caso de un usuario que huyó de Ucrania, en medio de la guerra con Rusia, y logró llevar consigo todo su dinero. ¿De qué manera? Con Bitcoin.
Francesco Madonna, CEO de la firma Helios Fund, relató en Twitter que uno de sus empleados logró salir de Ucrania pocas horas antes de que entrara en efecto una prohibición de salida del país aplicada a hombres de entre 18 y 60 años de edad.
El hecho fue que esta persona logró depositar sus bitcoins (BTC) en una hardware wallet y salir hacia Polonia, país que hace frontera con Ucrania y donde pretende utilizar un cajero electrónico para convertir dichos BTC en dinero en efectivo.
«No podía retirar mi dinero. Los bancos no funcionaban para nada. Tengo cerca de 600 dólares, pero los bancos nacionales bloquearon todas las transacciones internacionales y ni siquiera puedo enviarlo a Polonia», afirmó esta persona en los mensajes de texto mostrados.
Según CoinATMRadar, herramienta que utilizó para localizar los cajeros electrónicos, en Polonia se contabilizan 171 cajeros de Bitcoin.
«Bitcoin salvó la vida de este muchacho. Si hubiera desperdiciado su tiempo tratando de sacar efectivo se habría quedado sin cruzar la frontera y habría tenido que ir a la guerra», dijo Madonna.
Bitcoin, el mejor aliado de Ucrania
Ucrania está luchando esta guerra sin el apoyo militar de sus aliados, pero Bitcoin ha marcado la diferencia.
CriptoNoticias reportó que hasta ahora se han donado 113 BTC a la causa ucraniana, mientras que la plataforma Patreon bloqueó algunas donaciones que iban a ser utilizadas para financiar armas y equipamiento militar.
Rusia ha comenzado una invasión de Ucrania. Lo que parecía imposible: “¿Quieren los rusos la guerra? Pero claro que no, nunca” — y ha sucedido. Una persona que está dispuesta a convertir a los niños rusos en soldados desconocidos y, en ausencia de una agresión contra Rusia, apela cínicamente a la memoria de la Segunda Guerra Mundial, la está utilizando como un escudo histórico para defenderse.
El “bombardeo de Voronezh” ha comenzado. La evolución del régimen político de Rusia ha llegado al punto en que su carácter autoritario ha hecho lo imposible: convertir una guerra híbrida con Ucrania y, de hecho, con Occidente, así como con su propio pueblo, que durante muchos años supo lo que era la guerra de la televisión, a una fase caliente más específica.
Aquellos que sugirieron que no habría guerra y que una invasión era imposible estaban juzgando a Putin con criterios racionales, tal como en el otoño de 1939 los líderes finlandeses juzgaron a Stalin con criterios racionales antes del comienzo de la Guerra de Invierno. Pero los dictadores son demasiado irracionales por naturaleza.
Ambiciones sin límites
Putin es un experto de sillón con los poderes del presidente de una potencia nuclear. Y, por cierto, fue en gran parte porque Ucrania entregó sus armas nucleares a Rusia por lo que Crimea permaneció en Ucrania a principios de la década de 1990. Para este experto de sillón es insuficiente gobernar en su propio país, donde ha reprimido por completo a la oposición y a la sociedad civil, necesita del mundo entero.
Por el momento, este mundo no vive según sus reglas, pero ahora habrá una operación para hacer cumplir la vida según estas reglas sin reglas. Como dijo Putin, el “régimen totalitario soviético” dividió incorrectamente el territorio del imperio, limitando los derechos de los rusos étnicos, y ahora ha llegado el momento de redistribuir el territorio del imperio, que ya era un antiguo imperio, de nuevo.
Una “escalada en la frontera”, una provocación organizada por el propio Kremlin, está siendo utilizada como pretexto para la invasión. Esa vieja receta estalinista. Como en el caso de Finlandia en 1939, falta la tarea más importante de una campaña militar, un objetivo mínimamente racional.
En el discurso de Putin hay un motivo con resonancia histórica de ese año de 1939, cuando en septiembre se anexaron Ucrania occidental y Bielorrusia occidental y se desmembró Polonia. Este es el concepto de la “liberación” de los pueblos hermanos de un gobierno hostil, en palabras de Putin, “la protección del pueblo”.
En el caso de 2022, la fuerza externa determinará para el pueblo, que eligió un presidente para sí mismo en elecciones libres, qué tipo de liderazgo debe tener.
La “desmilitarización” y la “desnazificación” de Ucrania
Este es el mismo motivo estalinista de “liberación”, la representación de las autoridades legalmente elegidas de un país extranjero como enemigos de su propio pueblo, en palabras de Putin, una “junta”. Y referirse a la Carta de la ONU y al derecho internacional en esta situación parece, para decirlo con delicadeza, completamente inapropiado.
“La fuerza y la disposición para luchar son la base de la independencia y la soberanía”: esto es realmente algo asombroso. Putin simplemente ha transformado la idea de soberanía en un fetiche, una justificación para la guerra.
Esto equivale a un pensamiento extremadamente arcaico de la primera mitad del siglo XX. La idea de un “ataque” a Rusia, cuando nadie la ataca, es primitiva, pero para la mayoría indiferente de la población es explicación suficiente del militarismo putinista.
El encubrimiento cínico de la agresión con el recuerdo de la Gran Guerra Patria (Segunda Guerra Mundial) también es una táctica predecible. Mientras se preparaba para la invasión, Putin colocó coronas de flores en la tumba del Soldado Desconocido.
Una persona que está dispuesta a convertir a los niños rusos en soldados desconocidos, además en ausencia de cualquier agresión hacia Rusia, recurre a la memoria de esa gran guerra, usándola como un escudo histórico para defenderse. Y se cubre con un escudo humano, formado por los que debieron vivir y no morir, trabajar en paz y no pelear.
Para Putin, el pueblo de Rusia es un cartucho, material descartable para disminuir los dolores fantasmas imperiales que lo atormentan.
Sin contrafuertes
Las llamadas élites han descubierto su impotencia empresarial en un régimen rígidamente autoritario. Ninguno de los que rodean a Putin podría detener la guerra, ni siquiera influir de alguna manera en esta decisión catastrófica del presidente. Su gabinete de guerra solo asintió entre tartamudeos.
El “Politburó”, sentado a una distancia respetuosa del presidente, fue presentado al mundo y ahora ha sido “ungido” con la responsabilidad general de la guerra.
Estas personas no sólo han pasado a la historia, sino que han puesto su pie en ella. Nadie le preguntó a la élite financiera y económica, que ahora está cargando con las consecuencias de la guerra. Tal es la influencia real de estas personas en las decisiones políticas más importantes: absolutamente cero.
Desde la represión de las protestas a principios de 2021, no quedan figuras en el gobierno ruso que sean capaces de contradecir a Putin. El último ladrillo se ha colocado en la casa de la autocracia.
Propaganda cínica
El cinismo extremo de la propaganda rusa, que ridiculizaba la amenaza misma de invasión y la «histeria» de Occidente, debería haber resultado evidente para los propios rusos. Pero se engañarán a sí mismos, para justificar a sus autoridades, tratarán de no ver lo que está pasando como una guerra y una agresión rusa, y esperarán una paz rápida. Tales son las cualidades contradictorias de la opinión pública rusa.
Lo que está ocurriendo se parece a la campaña de Crimea. Pero esto es peor que Crimea, porque esta vez el asunto no se resolverá «sin disparar un tiro». Porque los niños rusos pondrán sus vidas en peligro no por la Madre Patria, no para repeler el ataque de un agresor, sino por la arrogancia de un régimen político que ha convertido a Rusia en un paria mundial, un saboteador internacional, una pesadilla global.
Para los rusos “jubilosos” mucho cambiará. La élite gobernante de Rusia no teme las sanciones. No tienen nada que temer, pero el nivel de vida de los rusos comunes puede degradarse sustancialmente, así como su forma de vida, su psicología, su educación y su comprensión del bien y del mal.
Putin mancha el gentilicio ruso
Los rusos ahora están completamente identificados a los ojos del mundo con el Kremlin. Desacreditado por el Kremlin. Ahora están del lado del mal, y si su psicología nacional les permite justificar la guerra, estropearán a la nación, la volverán disfuncional, poco constructiva, poco creativa.
La guerra y su justificación marcan la degradación de una nación, una degradación que es ante todo espiritual, pero también social y económica. Putin ha enfrentado a su nación contra el mundo entero, convirtiendo a los ciudadanos rusos en rehenes de ideas difíciles de imaginar en pleno siglo XXI. El spoiler global se ha convertido en un agresor global.
La semántica del régimen
Una de las características más importantes del régimen putinista son los juegos que juega con la semántica, su capacidad para cambiar el significado de los conceptos. El concepto de “derechos humanos”, por ejemplo. Peor aún, el régimen designa la guerra como “paz” y la agresión contra las reglas del mundo civilizado como una operación de desnazificación y desmilitarización. Desmilitarización por medios militares: esta es una tecnología muy específica.
En la mente de Putin, alguien ha tomado a Ucrania como rehén. De hecho, son los rusos los rehenes de Putin.
El 24 de febrero despertaron en lo que parecía ser la misma Rusia putinista, pero en realidad ahora están en otro país, donde la forma de vida y la conciencia de las masas cambiarán drásticamente. Lo que ha ocurrido es mucho más grave en sus consecuencias políticas, morales y psicológicas que la operación en Georgia en 2008, la campaña de Crimea e incluso la guerra en Donbass en 2014-2015.
Por supuesto, los rusos promedio, «militaristas perezosos» que ven la guerra en la televisión o en las pantallas de sus computadoras y escuchan las conferencias de historia del comandante en jefe, aún no se han dado cuenta de esto.
La realización vendrá más tarde. Y tal vez incluso se pongan sobrios.
Andrei Kolesnikov es asociado sénior y presidente del Programa de Instituciones Políticas y Política Nacional de Rusia en el Centro Carnegie de Moscú.
Este artículo apareció originalmente en The New Timesel 24 de febrero de 2022
Vía AFP
El regulador de comunicaciones de Rusia ordenó el sábado a los medios que eliminen los informes que describen el ataque de Moscú a Ucrania como un «asalto, invasión o declaración de guerra» o serán bloqueados y multados.
En un comunicado, Roskomnadzor acusó a varios medios de comunicación independientes, incluido el canal de televisión Dozhd y el principal periódico independiente del país, Novaya Gazeta, de difundir «información falsa poco confiable y socialmente significativa» sobre el bombardeo de ciudades ucranianas por parte del ejército ruso y la muerte de civiles.
El jueves, el líder ruso Vladimir Putin desató una invasión a gran escala de Ucrania que mató a decenas de personas, obligó a más de 50.000 a huir de Ucrania en solo 48 horas y generó temores de un conflicto mayor en Europa.
Información «no confiable»
Citando una solicitud de la Oficina del Fiscal General, el regulador de comunicaciones dijo que los medios de comunicación que también incluyen la radio Eco de Moscú serán bloqueados a menos que eliminen la «información no confiable».
«Roskomnadzor también inició una investigación administrativa sobre la difusión de información de importancia pública no confiable por parte de los medios antes mencionados», dijo el organismo de control.
El delito se castiga con una multa de hasta cinco millones de rublos (60.000 dólares), dijo.
Roskomnadzor también dijo que se podía encontrar «información confiable» en los «puntos de información oficiales rusos».
Moscú no ha proporcionado hasta ahora ningún detalle de las pérdidas rusas en los combates ante las declaraciones de Kiev de que han infligido grandes bajas a las fuerzas de Moscú.
La invasión de Ucrania tiene lugar durante una represión sin precedentes contra la oposición rusa, con los principales líderes de las protestas asesinados, encarcelados o expulsados del país.
Por Yuras Karmanau, Jim Heintz, Vladimir Isachenkov y James LaPorta en AP
Las tropas rusas entraron a la capital de Ucrania en las primeras horas del sábado y libraron los primeros combates callejeros mientras las autoridades de Kiev instaban a la población a refugiarse. El presidente del país, Volodymyr Zelenskyy, rechazó una oferta de Estados Unidos para ser evacuado e insistió en que se quedaría. “La lucha está aquí”, dijo.
Los enfrentamientos siguen a dos días de combates que causaron cientos de fallecidos y destrozaron puentes, escuelas y edificios residenciales. Los funcionarios estadounidenses creen que el presidente ruso, Vladimir Putin, está decidido a derrocar al gobierno de Ucrania ya reemplazarlo con su propio régimen.
El asalto representó el esfuerzo más audaz de Putin hasta la fecha para redibujar el mapa mundial y revivir la influencia de Moscú en la época de la Guerra Fría. La ofensiva desencadenó una oleada de esfuerzos internacionales para poner fin a la invasión, incluyendo sanciones directas al líder ruso.
En esta imagen, tomada de un video distribuido por la oficina de prensa del Departamento de Policía de Ucrania el 25 de febrebro de 2022, bomberos intentan apagar unos escombros en llamas delante de un edificio en llamas tras un ataque con un misil a la ciudad de Kiev, Ucrania, el 25 de febrero de 2022. (Oficina de prensa del Departamento de Policía de Ucrania vía AP)Un hombre pasa por delante de un edificio dañado por el impacto de un proyectil, en Kiev, Ucrania, el 25 de febrero de 2022. (AP Foto/Emilio Morenatti)El cadáver de un soldado ruso yace cubierto de nieve junto a un vehículo lanzacohetes ruso destruido, el viernes 25 de febrero de 2022, en las afueras de Járkiv, Ucrania. (AP Foto/Vadim Ghirda)Un bombero ucraniano camina entre los restos de un avión derribado, en Kiev, Ucrania, el 25 de febrero de 2022. (AP Foto/Oleksandr Ratushniak)
Mientras su país se defendía de las explosiones y los tiroteos, y con el destino de la capital en una balanza, Zelenskyy hizo un llamado a un alto el fuego y en un sombrío comunicado que varias ciudades estaban siendo atacadas.
“Esta noche tenemos que mantenernos firmes”, dijo. “El destino de Ucrania se está decidiendo ahora mismo”.
«La lucha está aquí»
Se pidió a Zelenskyy que abandonara Kiev a instancia de Washington, pero el político rechazó la oferta, según un alto funcionario de la inteligencia estadounidense con conocimiento directo de la conversación. El funcionario dijo que el presidente ucraniano afirmó que “la lucha está aquí” y que necesitaba munición antitanque, no “un viaje”.
Las autoridades de Kiev han pedido a los residentes que se guarezcan, que se mantengan lejos de las ventanas y que tomen precauciones para evitar el impacto de escombros que salgan volando o balas.
Soldados ucranianos toman posiciones en un puente dentro de la ciudad de Kiev, Ucrania, el viernes 25 de febrero de 2022. Rusia presionó su invasión de Ucrania hasta las afueras de la capital el viernes después de lanzar ataques aéreos contra ciudades y bases militares y enviar tropas y tanques. desde tres lados en un ataque que podría reescribir el orden de seguridad global posterior a la Guerra Fría. (Foto AP/Emilio Morenatti)
El Kremlin prestó la oferta de Ucrania para sostener conversaciones, pero pareció más un intento de obtener concesiones del asediado Zelenskyy que un gesto hacia una solución diplomática.
El ejército ruso continuó su avance reclamando el viernes la ciudad sureña de Melitopol. Sin embargo, en la confusión de la guerra, no estaba claro qué partes del bajo control ucraniano y adecuadas están en manos rusas.
Aviones rusos derribados
Mientras los combates persistían, el ejército ucraniano reportó el derribo de un avión de transporte II-76 con paracaidistas rusos a bordo cerca de Vasylkiv, una ciudad a 40 kilómetros (25 millas) al sur de Kiev, una información confirmada por un alto funcionario de la inteligencia estadounidense. Este tipo de aeronaves pueden llevar a cabo hasta 125 paracaidistas.
Un soldado del ejército ucraniano inspecciona los fragmentos de un avión derribado en Kiev, Ucrania, el viernes 25 de febrero de 2022. (Foto AP/Vadim Zamirovsky)
Un segundo avión de transporte ruso fue derribado cerca de Bila Tserkva, a 85 kms (50 millas) al sur de la capital, de acuerdo con dos funcionarios estadounidenses con conocimiento directo de la situación sobre el terreno en Ucrania.
Moscú no ha realizado comentarios sobre ninguno de los dos aviones.
Estados Unidos y otras potencias globales impusieron las sanciones más duras a Rusia mientras la invasión repercutía en la economía y en el suministro energético global, amenazando con afectar aún más a la población de un pie. Según funcionarios de Naciones Unidas, millones de personas podrían huir de Ucrania. Las competiciones deportivas tomaron medidas para castigar a Rusia, y el popular concurso de la canción Eurovisión vetó su participación en las finales de mayo en Italia.
A pesar de todo, Rusia se mantuvo impasible y vetó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que le exigió que frenase el ataque a Ucrania y retirarse las tropas de inmediato. Aunque era una respuesta esperada, Washington y sus aliados alegaron que el esfuerzo evidenciaría el aislamiento internacional de Moscú. El resultado — 11 votos a favor, uno en contra y las abstenciones de China, India y Emiratos Árabes Unidos — mostró una oposición significativa pero no total a la invasión rusa a su vecino, un país más pequeño y militarmente más débil.
La OTAN, por su parte, se encontró por primera vez movilizando a parte de su fuerza de respuesta para proteger a sus miembros en el este de Europa. La alianza no dijo cuántos soldados terminaron, pero dijo que sería operativo un terrestre, marítimo y aéreo.
El segundo día de la invasión rusa, la mayor guerra terrestre en el continente desde la Segunda Guerra Mundial, se centró en la capital ucraniana, donde los reporteros de The Associated Press escucharon explosiones desde antes del amanecer. En algunas hubo zonas tiroteos.
El café tiene múltiples beneficios para la salud del organismo, pues según estudios, su consumo reduce el riesgo de sufrir enfermedades como el Parkinson.
Del café, una de las bebidas más consumidas en el mundo, se conocen cada vez más sus beneficios para la salud. No obstante, estos dependen de la calidad del grano y de la cantidad que se toma diariamente. Por supuesto, el exceso no es lo más recomendable.
María Fernanda Chavarría, nutricionista y dietista de la Universidad Javeriana, explica que “el efecto benéfico del consumo del café sobre la salud está respaldado por estudios epidemiológicos, los cuales resaltan la relación entre el consumo de café y la reducción del riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el estrés oxidativo, como la aterosclerosis, la enfermedad renal, la cirrosis hepática, la enfermedad cardiovascular y la enfermedad de Parkinson”.
Una investigación publicada en el Journal of Alzheimer Disease también sustenta la teoría de que el consumo de cafeína es un hábito que contribuye a la disminución del riesgo de padecer demencia o retrasar la aparición del alzhéimer, especialmente en personas mayores de 65 años. Otro estudio de la Universidad de Australia del Sur, publicado en abril de 2021, demuestra que beber café influye en la salud cardiovascular.
De acuerdo con el portal de moda y belleza, Mamás latinas, estos son algunos de los beneficios más resaltados del café.
Cinco beneficios del café
1. Reduce ojeras:
La cafeína es rica en antioxidantes, algo que ayuda a reducir las bolsas en los ojos y el color oscuro que toma el contorno de los ojos. Para recibir los beneficios de esta semilla es necesario untar un algodón con café frío y a toques aplicarlo sobre la zona.
2. Limpia el cabello:
Para hacerlo efectivo se debe agregar una cucharada de café molido a una cucharada de shampoo y aplicarlo en el cabello.
3. Exfoliante:
Los gránulos del café molido ayudan a limpiar la piel de impurezas, eliminar toxinas y dejarla suave. Para exfoliarse la piel con este producto natural se debe usar un poco de café molido con un poco de aceite de coco y aplicarlo sobre la piel en forma de círculos para eliminar las células muertas.
4. Teñir el cabello:
Para teñir el cabello solo se deben mezclar dos cucharadas de café y una de acondicionador. Se aplica en el cabello y se deja actuar de 10 a 15 minutos, luego de esto se juaga.
Europa enfrenta una nueva emergencia de refugiados, y se espera que las duras sanciones económicas para castigar a Rusia repercutan en todo el mundo.
El jueves, buena parte del mundo se despertó con el temor de una guerra total en Europa después de que el presidente ruso Vladimir Putin ordenara a su Ejército invadir Ucrania. Eso dejó a millones de personas —en Ucrania y Europa del Este, pero también en Estados Unidos y en otros lugares— preguntándose cómo afectaría el conflicto a sus vidas.
En las horas posteriores a la invasión, se informó que al menos 40 soldados ucranianos murieron y se calcula que el conflicto dejará decenas de miles de muertes. Sin embargo, además del derramamiento de sangre que se anticipa, las sanciones económicas para castigar a Rusia repercutirán en todo el mundo.
El aumento de los precios de la energía y la posible ralentización de las cadenas de suministro causarán estragos entre los consumidores. Los ciberataques rusos podrían paralizar las infraestructuras electrónicas. Una nueva crisis de refugiados requerirá asistencia internacional. Y una era de relativa calma en Occidente que ha prevalecido desde el fin de la Guerra Fría podría estar llegando a su fin.
Esto es lo que podría ocurrir a continuación en los frentes militar, económico y diplomático.
Más fuerzas militares de la OTAN se dirigen a las fronteras orientales
Muchos de los soldados estadounidenses que llegaron a Polonia este mes están trabajando con las fuerzas polacas para establecer centros de procesamiento para ayudar a las personas que huyen de Ucrania. Foto Czarek Sokolowski/Associated Press
La OTAN anunció el jueves el envío de refuerzos a su flanco oriental, que se unirán a los cerca de 6500 soldados estadounidenses que el Pentágono ya envió a Europa del Este y al Báltico.
“Estamos desplegando fuerzas de defensa terrestre y aérea adicionales a la sección oriental de la alianza, así como activos marítimos adicionales”, afirmó la OTAN en una declaración. “Hemos aumentado la preparación de nuestras fuerzas para responder a todo tipo de contingencias”.
El Pentágono también reposicionó alrededor de 1000 soldados en Europa. Unos 800 soldados estadounidenses se trasladaban al Báltico desde Italia; 20 helicópteros Apache se dirigían al Báltico desde Alemania, y 12 Apaches iban a Polonia desde Grecia. Ocho cazas de ataque F-35 se dirigían a Lituania, Estonia y Rumanía desde Alemania, según el Pentágono.
Además, las tropas del Ejército estadounidense, incluidas las de las divisiones 82.ª y 101.ª Aerotransportada, se están preparando para acercarse a la frontera de Polonia con Ucrania para ayudar a procesar a las personas que huyen del país, según comentó el jueves un vocero del Ejército.
Buena parte de los 5500 soldados del 18.º Cuerpo Aerotransportado que llegó a Polonia este mes han estado trabajando con el Departamento de Estado y las fuerzas polacas para establecer tres centros de procesamiento cerca de la frontera para ayudar a lidiar con las decenas de miles de personas, incluidos estadounidenses, que se espera que huyan de Ucrania.
En Jasionka, Polonia, un estadio techado se acondicionó con literas y suministros para hasta 500 personas; funcionarios estadounidenses afirman que esa capacidad podría ampliarse con rapidez. En Austria, el canciller Karl Nehammer declaró el miércoles que su país estaba preparado para recibir refugiados. El Departamento de Estado y la Agencia de EE. UU. para el Desarrollo Internacional están financiando organizaciones de ayuda que actualmente proporcionan alimentos, agua, refugio y atención sanitaria de emergencia a las personas de la región que huyeron para escapar de la violencia.
En los siguientes días, la Agencia Central de Inteligencia evaluará el tipo de ayuda que puede proporcionar a Ucrania. Si se desarrolla una resistencia ucraniana en partes del país que Rusia pretende controlar, la agencia podría suministrar en secreto inteligencia y, posiblemente, armamento a las fuerzas partisanas.
“Necesitamos apoyar a la resistencia a la invasión y la ocupación de todas las maneras posibles”, declaró Mick Mulroy, quien fungió como oficial paramilitar de la CIA y funcionario de alto nivel del Pentágono durante la presidencia de Donald Trump. “Deberían ponerse en marcha de inmediato nuestros activos de operaciones especiales y de inteligencia, con una amplia base de conocimientos de 20 años de lucha contra las insurgencias”, agregó.
Sanciones ‘graves’ de Estados Unidos y Europa
Se esperaba que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluya a uno o más bancos rusos controlados por el Estado en su lista para las sanciones más severas. Foto Natalia Kolesnikova/Agence France-Presse
El jueves, el presidente de Estados Unidos Joe Biden anunció nuevas sanciones contra Rusia para tratar de disuadir a Moscú de llevar a cabo más actos de violencia en Ucrania y para castigarla por sus acciones, dijeron funcionarios estadounidenses.
Se esperaba que la siguiente ronda de sanciones económicas fuera mucho más severa de lo que los funcionarios estadounidenses describieron como una primera tanda impuesta el lunes y el martes. Esa medida les impediría a los bancos comerciar y celebrar intercambios con buena parte del mundo y afectaría muchas otras operaciones comerciales rusas.
El gobierno de Biden anunció el martes que impondría ese tipo de sanciones a dos bancos, VEB y PSB, pero estos bancos solo se encargan de establecer políticas y no realizan operaciones minoristas en Rusia.
Los funcionarios del gobierno de Biden han estudiado cómo afectarían las sanciones a cada uno de los grandes bancos, incluidos Sberbank y VTB, los dos bancos más importantes de Rusia. Sberbank tiene alrededor de una tercera parte de los activos del sector bancario del país y VTB más del 15 por ciento. Algunos expertos dudan que el gobierno estadounidense incluya a esos dos bancos en la Lista de Nacionales Especialmente Designados por temor a las consecuencias para las economías rusa y mundial. Por ahora, las autoridades estadounidenses no están preparadas para eliminar a todos los bancos rusos del Swift, el importante sistema belga de transferencia de dinero utilizado por más de 11.000 instituciones financieras en todo el mundo.
El Departamento del Tesoro tiene otras listas de sanciones que supondrían costos e infligirían un sufrimiento menos generalizado. Por ejemplo, podría incluir a un banco en una lista que le impidiera realizar cualquier transacción en dólares. Muchas transacciones comerciales internacionales se realizan en dólares, la moneda que sustenta la economía mundial.
También se espera que el Departamento del Tesoro incluya a más funcionarios, empresarios y empresas rusas en la lista de sanciones.
Para la tarde del jueves en Rusia, el mercado de valores del país se había desplomado casi un 40 por ciento.
El Departamento del Comercio de Estados Unidos ha estado haciendo planes para restringir la exportación de algunas tecnologías estadounidenses a Rusia, una táctica a la cual el gobierno de Trump recurrió para doblegar a Huawei, la empresa china de telecomunicaciones. Los controles podrían dañar la cadena de suministro de algunos sectores rusos. Las autoridades estadounidenses comentaron que algunos de sus objetivos incluían a la industria de la defensa y la del petróleo y el gas.
Se esperaba que las autoridades europeas anunciaran sanciones similares a muchas de las previstas por Estados Unidos, como hicieron esta semana. Sin embargo, se han mostrado más cautelosas a la hora de imponer sanciones más duras debido al sólido comercio del continente con Rusia
Aunque Biden ha declarado que contemplará todas las sanciones posibles, por ahora las autoridades de Estados Unidos no planean grandes afectaciones a las exportaciones rusas de energía, que son el pilar de la economía del país. Europa depende de esos productos, y el aumento de los precios del petróleo en todo el mundo provocaría una mayor inflación y más problemas para los políticos. Sin embargo, Alemania anunció esta semana que no certificaría el Nord Stream 2, un gasoducto para el transporte de gas natural que conecta a Rusia y a Europa Occidental. El miércoles, Biden anunció sanciones a una subsidiaria de Gazprom, la enorme compañía energética controlada por el gobierno ruso, que construyó el gasoducto y planeaba operarlo.
“Hemos sido honestos, hemos sido abiertos con el pueblo estadounidense en cuanto a que nuestras medidas —las medidas que tenemos y que estamos preparados para imponer a la Federación Rusa— sin duda no serán gratuitas para la Federación Rusa”, dijo el miércoles Ned Price, el vocero del Departamento de Estado. “Pero el resto del mundo también tendrá que pagar un precio por ellas”.
Aun así, las nuevas cargas económicas llegan en un momento difícil para Biden, que está lidiando con la frustración del electorado por la inflación cuando faltan menos de nueve meses para que se celebren las elecciones de mitad del mandato o elecciones intermedias.
Se espera que los republicanos aprovechen las dificultades económicas adicionales en el país para criticar a Biden y a los demócratas. Una facción fuerte del Partido Republicano —encabezada por el expresidente Donald Trump y que incluye al presentador de Fox News Tucker Carlson— ha estado elogiando a Rusia, minimizando la importancia de defender a Ucrania y criticando a Biden por muchas de sus políticas. Algunos analistas dicen que Putin considera que esas divisiones políticas son una ventaja estratégica.
La diplomacia se tambalea con el ‘camino de la agresión’ de Rusia
El secretario de Estado Antony J. Blinken con Linda Thomas-Greenfield, la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, en el Consejo de Seguridad de la ONU la semana pasada. Foto Richard Drew/Associated Press
El Departamento de Estado reubicó a su personal desde Ucrania a Polonia, mientras los diplomáticos continúan ayudando al gobierno en Kiev y ofrecen asistencia consular a los ciudadanos estadounidenses que quieran salir de Ucrania. El miércoles, Price calculó que había muchos menos estadounidenses en Ucrania que los 6600 que se creía que había en el país en otoño.
La gran interrogante para el resto del mundo es si la invasión de Putin ha destruido irremediablemente los sistemas internacionales en los que se consideraba a Rusia como un participante legítimo.
“Los acontecimientos de anoche son un punto de inflexión en la historia de Europa y de nuestro país”, declaró el presidente de Francia Emmanuel Macron en un discurso la mañana del jueves. “Tendrán consecuencias profundas y duraderas en nuestra vida”.
Los diplomáticos que representan al Grupo de los Siete de las potencias industrializadas del mundo, la OTAN, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el Consejo de Europa tenían previsto reunirse la tarde del jueves para definir los pasos. En el Consejo de Seguridad, Estados Unidos instó a las demás naciones a sumarse a una resolución que condene las agresiones de Rusia y defienda la soberanía de Ucrania. La iniciativa, que se someterá a votación el viernes, también pide ayuda humanitaria para los refugiados ucranianos y el acceso de los trabajadores humanitarios.
Sin embargo, Rusia tiene un veto permanente en el Consejo, lo cual significa que podría descarrilar cualquier resolución que el organismo proponga para frenar a Putin.
El secretario de Estado estadounidense Antony J. Blinken podría viajar a Europa la semana próxima para reunirse con aliados y asegurarse de que siga habiendo un frente unificado contra Rusia. Canceló una reunión con el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergey V. Lavrov, programada para el jueves en Ginebra, por considerarla improductiva, mientras el Ejército ruso se preparaba para la batalla.
La noche del miércoles, incluso cuando predijo que el ataque era inminente, Blinken hizo un llamado de último minuto para que Putin tomara una vía diplomática frente al conflicto.
“Si Rusia demuestra que de verdad se toma en serio eso, por desgracia está haciendo todo lo contrario, sin duda tomaremos ese camino”, declaró Blinken en ABC News. “Pero hemos dicho todo el tiempo que de cualquier manera estamos preparados. Estamos preparados para intentar evitarlo por la vía diplomática, a través del diálogo. También estamos preparados si Rusia decide elegir el camino de la agresión”.
No quedó claro de inmediato si esa vía se había cerrado con la invasión.
Por Mathieu Boulégue en Catahm House. Traducción libre del inglés por morfema.press
Crear razones para ‘legitimar’ una intervención militar ha sido durante mucho tiempo parte del libro de jugadas del Kremlin, y la crisis de Ucrania no ha sido diferente.
Muchas operaciones de ‘bandera falsa’ recientemente desviaron la atención y ocultaron los planes de Rusia para una acción militar contra Ucrania, como la denunciada de la explosión de un gasoducto en Luhansk, el uso de una ‘amenaza’ inexistente que Ucrania podría intentar retomar Donbás por la fuerza a causa de un denunciado ‘genocidio’, o la movilización general de tropas separatistas en el ocupado Donbas.
Estas tácticas probadas ya se han utilizado de manera similar para justificar la intervención de Rusia en Chechenia en 1999, así como contra Georgia en 2008, entre otras, por lo que no sorprende que Moscú las esté utilizando nuevamente.
Y la organización de un control de un ejercisio de preparación nuclear actúa como elemento disuasorio contra los tomadores de decisiones internacionales.
La organización de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional en Rusia el 21 de febrero fue un pretexto para justificar nuevas acciones militares contra Ucrania.
Y el anuncio de Putin que reconoce la existencia legal de las ‘Repúblicas Populares’ de Donetsk y Lugansk fue un cambio de juego, ya que le dio a Rusia la excusa que necesitaba para ‘defender’ los territorios separatistas contra un ataque ucraniano inventado.
El 23 de febrero, en vísperas de las operaciones militares, Putin incluso declaró a Ucrania «ocupante» en Donbas, exigiendo que las fuerzas ucranianas se retiraran de las «Repúblicas Populares».
Se abre una nueva geografía militar
Las operaciones de guerra no se detendrán con el Donbas ocupado. Los ataques terrestres y aéreos iniciales se han concentrado en destruir activos clave de mando y control (C2) militar ucraniano e infraestructura civil en los principales centros urbanos.
Las tropas rusas y las unidades de infantería pesada se han trasladado con fuerza a Ucrania para prepararse para la siguiente fase.
Ahora es probable que se produzca una invasión terrestre a gran escala de Ucrania en los próximos días en varios frentes. El objetivo será apoderarse rápidamente del territorio, ocupar más de Ucrania y declarar un hecho consumado. La nueva geografía militar sigue siendo desconocida, pero el peor de los casos sería la incautación total de Ucrania, que no está totalmente excluida en esta etapa.
La estrategia de terminación de la guerra de Rusia se desarrollará solo si, y cuando, el Kremlin crea que ha alcanzado un resultado aceptable; en otras palabras, cuando Moscú pueda declarar de manera creíble una forma de victoria.
El problema es que nadie sabe qué final es aceptable para la élite rusa, qué aspecto tiene el «éxito» para el Kremlin y cuál considera Rusia su estado final deseado sobre Ucrania. Sin embargo, una cosa es segura: es probable que el costo humano sea extremadamente alto, tanto en términos de víctimas como de refugiados.
Desde principios de 2022, el enfrentamiento se ha definido en los términos de Rusia, al igual que su finalización. La reanudación de la guerra con Ucrania es una decisión política que Moscú probablemente tomó hace semanas, y los políticos internacionales no reconocieron a tiempo que la crisis se había convertido en una guerra antes de que los tanques rusos comenzaran a disparar.
¿Que pasará en los próximos días?
Tres factores principales ahora están impactando la línea de tiempo de Moscú.
El primero es la respuesta militar más amplia de Ucrania, especialmente la capacidad de las fuerzas armadas ucranianas para montar una contraofensiva rápida para proteger al país.
El segundo es el sentimiento público ruso con respecto a la guerra, especialmente cuando el ‘recuento de bolsas de cadáveres’ comienza a acumularse.
Y el tercero es el alcance y la escala de la respuesta internacional.
Desde el comienzo del enfrentamiento a principios de 2022, la comunidad internacional ha sido en gran medida víctima de la apatía hacia Ucrania y la complacencia con respecto a las intenciones del Kremlin. La disuasión a través de sanciones no ha logrado provocar ningún cambio en los cálculos rusos.
La persuasión no es un idioma que Moscú entienda, por lo que se necesitan formas más innovadoras de coaccionar a Moscú. Mientras tanto, Ucrania necesita asistencia humanitaria y militar inmediata para limitar, si no puede detener, la creciente embestida de las fuerzas armadas rusas.
A través de un comunicado, Vente Venezuela se refirió al conflicto bélico en Ucrania, luego de la operación militar desplegada por Rusia, y aseguró que no se trata de una lucha solamente por el territorio, sino por cambiar los valores que rigen el planeta.
A continuación, el texto íntegro del documento:
La noche de este miércoles, Vladimir Putin, presidente de Rusia, anunció una operación militar contra Ucrania en supuesta defensa de su soberanía nacional. El avance de la OTAN en Ucrania fue visto por los rusos como una amenaza a su propio territorio.
Sabemos que Venezuela no es ajena a este conflicto, sobre todo entendiendo los vínculos entre el régimen de Hugo Chávez, primero, y ahora de Nicolás Maduro, y el Gobierno de Rusia. Más de 200 acuerdos de cooperación -en su mayoría militar- desde 2006 así lo confirman. Además, esta semana el mismo Maduro manifestó su respaldo a Putin en defensa de «las causas justas».
Por ende, la invasión rusa a Ucrania también nos afecta. En nuestro país hay presencia militar rusa y en los últimos años nuestro territorio ha funcionado como un satélite perfecto para que Rusia, China, Irán y otros gobiernos ejerzan su influencia y pugna contra Estados Unidos, en un intento por desplazar la influencia de Washington de la región.
Las democracias del hemisferio han decidido actuar con cautela, mientras Putin prometía acciones bélicas desde hacía semanas y que finalmente materializó, ante la aparente pasividad del mundo libre que ha dado respuestas tardías. Ejemplo de esto fue la Organización de Naciones Unidas donde llovieron discursos y condenas, en contraposición a las bombas y las balas.
Esta es, una vez más, una oportunidad para reforzar el peligro -si no se detiene a tiempo- que representa Rusia, pero sobre todo la relación y alianza de Maduro con regímenes violentos y tiránicos como el de Putin, mientras aumentan las denuncias como la de Israel sobre la dotación de armamentos por parte de Irán a Venezuela.
Las tiranías se refuerzan unas a otras, por lo que los venezolanos somos solidarios con los ciudadanos ucranianos hoy oprimidos, como también lo somos nosotros. Sabemos lo que significa luchar una guerra híbrida en la que actúan el crimen organizado, el narcotráfico, el terrorismo, la guerrilla y la alianza geopolítica de Cuba, Irán, China y la propia Rusia.
Esta no es una lucha por un territorio, sino por cambiar los valores que rigen al planeta. Hay fuerzas que buscan someter a la libertad subordinándola a una tiranía totalitaria que explota las herramientas del mundo globalizado, por lo que debemos ser firmes en nuestra defensa de los principios democráticos que nos unen. Se trata de una lucha por la libertad y nuestro único destino será prevalecer.
Juan Ramón Rallo indica que para quienes desconfían radicalmente de los gobiernos, hoy tienen alternativas de activos monetarios reales al oro como puede ser el Bitcoin.
¿Hasta qué punto se puede decir que nuestro dinero nos pertenece? En las sociedades actuales, el dinero que mayoritariamente utilizamos es deuda: deuda del gobierno o, normalmente, deuda de los bancos.
Un depósito bancario, por ejemplo, no es más que un pasivo de la entidad financiera que ésta se compromete a reembolsar a su acreedor en el momento en que le reclame el cobro. El hecho de que el dinero sea deuda conlleva indudablemente importantes ventajas: por un lado, abarata los costes de efectuar pagos y, por otro, introduce flexibilidad a la hora de ajustar la oferta monetaria a su demanda. Pero, evidentemente, esas ventajas también conllevan un importante riesgo: el riesgo de contraparte. Si nuestro deudor, cuyos pasivos estamos empleando como “dinero”, no puede o no quiere honrar sus compromisos, entonces ese dinero pierde su valor.
En circunstancias normales podemos sentirnos razonablemente seguros de que las deudas que utilizamos para pagar van a honrarse y que por tanto mantendrán su valor. Sin embargo, existen ocasiones excepcionales en las que esto deja de ser cierto: una de esas ocasiones excepcionales es cuando se produce una crisis bancaria generalizada que daña no sólo la solvencia de los bancos sino también la del Estado, de modo que los depositantes terminan sufriendo quitas extraordinarias; otra de esas ocasiones excepcionales es cuando las instituciones presuntamente encargadas de velar por que el deudor no deje de pagar caprichosamente sus deudas se convierten en las principales impulsoras de que el deudor no pague sus deudas.
Esto último es justo lo que ha sucedido en Canadá: como forma de reprimir a los manifestantes del llamado “Convoy de la libertad” (un heterogéneo grupo de canadienses liderados por camioneros que han paralizado y obstaculizado diversas zonas críticas del país en protesta por las medidas anti-Covid del gobierno), el Ejecutivo de Justin Trudeau no sólo ha declarado el estado de emergencia, sino que ha habilitado a los bancos a congelar las cuentas de cualquiera que participe en esas movilizaciones y sin necesidad de que medie orden judicial. Dicho de otro modo, Trudeau ha habilitado a la banca a que no abone las deudas que mantiene con algunos de sus acreedores. El dinero de esos acreedores no vale, en estos momentos, nada.
Y si el marco institucional que supuestamente debería velar por que los deudores paguen sus deudas se desentiende de ello, ¿entonces qué podemos hacer? Buscar otros activos financieros por parte de emisores más confiables no parece una buena alternativa: el gobierno canadiense podría hacer exactamente lo mismo con cualquier otra empresa que proporcionara su deuda a modo de dinero. Hasta cierto punto, de hecho, ya lo hizo con la compañía de crowdfunding GoFundMe, a la que ya obligó a suspender la campaña de financiación descentralizada hacia el Convoy de la Libertad.
Por eso, quienes desconfían radicalmente de los gobiernos harían bien en informarse acerca de otros activos monetarios de carácter real: es decir, aquellos activos que no son la deuda de nadie y que, por tanto, no son susceptibles de ser impagados. El activo monetario real más importante de la historia ha sido el oro: un dinero que no derivaba de la buena o mala voluntad de los gobernantes, puesto que su valor era independiente de la solvencia del Estado. Pero a día de hoy le han surgido importantes alternativas al oro como puede ser Bitcoin: una moneda digital cuya existencia y tenencia no descansa sobre la confianza centralizada en ningún agente, sino en el consenso descentralizado entre todos sus usuarios. Sólo con los activos monetarios reales podemos decir realmente que nuestro dinero es nuestro.
Juan Ramón Rallo es Director del Instituto Juan de Mariana (España) y columnista de ElCato.org.
Este artículo fue publicado originalmente en La Razón (España) el 25 de febrero de 2022.