El movimiento criptográfico más reciente de Mercado Libre incluye inversiones tanto en Paxos como en 2TM
La firma de comercio electrónico más grande de América Latina, Mercado Libre, adquirió acciones del Grupo 2TM (una empresa matriz de la plataforma de criptomonedas Mercado Bitcoin). Por separado, realizó una «inversión estratégica» en otra organización orientada a activos digitales, Paxos.
Saltando a Cripto una vez más
Mercado Libre, la principal plataforma argentina de comercio electrónico, que ha mostrado una postura favorable a las criptomonedas durante los últimos meses, continúa apoyando a la industria. La compañía anunció recientemente que asignó una cantidad no revelada de su cartera a 2TM (el holding de la bolsa de activos digitales más grande de Brasil) y Paxos.
Mercado Libre espera que esta iniciativa “estimule el ecosistema regional, permitiéndole ofrecer productos y servicios cada vez más relevantes para los empresarios y usuarios latinoamericanos”.
Al comentar sobre el asunto, Andre Chaves, vicepresidente senior de estrategia y desarrollo corporativo de Mercado Libre, dijo:
“Como empresa líder en tecnología, estamos evaluando activamente las diversas innovaciones y oportunidades en torno a este mercado a medida que evoluciona, con el objetivo de ser un participante central en esta disrupción. Los activos digitales y la tecnología blockchain representan un fenómeno único, global y colectivo que rompe barreras y crea un campo de juego abierto y nivelado para que todos los usuarios logren el empoderamiento económico, lo cual está muy alineado con nuestra misión como empresa”.
Por su parte, Daniel Cunha – Vicepresidente Ejecutivo de Desarrollo Corporativo de 2TM Group – opinó que la inversión de Mercado Libre podría impactar significativamente el desarrollo de las criptomonedas y blockchain en la región latinoamericana.
Si bien la asociación de Mercado Libre con 2TM es nueva, este no es el caso de Paxos. El año pasado, las dos entidades colaboraron, otorgando a los clientes brasileños la oportunidad de comprar, vender y mantener Bitcoin, Ether y la moneda estable USDP respaldada por dólares estadounidenses emitida por Paxos.
Las incursiones criptográficas de Mercado Libre
En la primavera de 2021, el gigante del comercio electrónico argentino permitió a los clientes comprar numerosos departamentos, casas, casas adosadas, lotes, terrenos y otras propiedades en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba con bitcoin si estuvieran dispuestos a usar ese tipo de método de pago.
Poco después, la compañía reforzó su apoyo criptográfico al agregar BTC por valor de $ 7,8 millones a su balance general como parte de su estrategia de tesorería.
Mercado Libre cotiza en Nasdaq y cotiza bajo el ticker MEDI. Curiosamente, poco después de que la organización revelara su compra de bitcoin, el precio de sus acciones aumentó más del 1%.
Aliocha y Yamilka tuvieron que separarse de sus hijos cuando aún eran muy pequeños para ir de ‘misión’ a Venezuela, donde fueron vejadas y acosadas.
Más de 50.000 cubanos -se cree que la cifra real puede alcanzar los 100.000- son explotados por el régimen comunista en las llamadas ‘Misiones de internacionalización’. Profesionales civiles (médicos, profesores, ingenieros, etc.) a los que envían a trabajar fuera de la isla en condiciones de auténtica esclavitud. Se apropian de alrededor del 85% de su salario, les retiran el pasaporte y les vigilan de cerca, como si se tratase de prisioneros. Muchos de ellos incluso denuncian abusos, acoso y maltrato.
La primera de estas misiones salió de Cuba el 23 de mayo de 1963 con destino a Argelia. Una expedición, formada por 54 sanitarios, que la dictadura vende al exterior como un envío de ayuda humanitaria desinteresada y sin precedentes, como se puede observar en la web del Ministerio de Salud Pública. Una imagen romántica y altruista que poco tiene que ver con la realidad que viven los cubanos que salen de misión, como explican las dos doctoras a las que LD ha recogido testimonio.
El relato de Aliocha Batista y Yamilka Izquierdo es especialmente interesante porque, durante mucho tiempo, los que salían a trabajar fuera de la isla -siempre bajo el férreo control de la dictadura- eran los sanitarios. Se conocían como ‘Brigadas médicas’. El régimen las utilizaba –y utiliza, como ha hecho durante la pandemia- para hacerse propaganda y alimentar el falso mito de la sanidad cubana.
Estas misiones han llegado a 163 países, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Pero en 2003 hubo una campaña especial a Venezuela. Precisamente allí estuvieron las dos médicos que ahora quieren compartir su historia, con la esperanza de que el granito de arena contribuya a propiciar «el cambio». «Yo creo que le está llegando el final a este régimen, la gente está despertando. Están muriendo los que están ciegos, las personas que no ven nada más, y se está levantando un grupo de jóvenes que está cambiando el país», asegura Aliocha.
Ellas lograron fugarse. En la actualidad, viven en Bogotá (Colombia) y Virginia (Estados Unidos), respectivamente. Pero, aún hoy, recuerdan los años de misión con mucha angustia. Fueron separadas de sus familias. En ambos casos, tenían niños muy pequeños. Recibieron acoso, maltrato, humillaciones… Y, una vez lograron escapar del infierno, siguieron intentando castigarles, poniendo trabas para que no consiguieran «los papeles».
Hambre, abandono, tiroteos y agresiones
La historia de Aliocha Batista bien podría servir para escribir un guion cinematográfico. Ella es especialista en medicina familiar, ejerció como profesora universitaria en la Facultad de Calixto García de La Habana y llegó a ser Jefa del Departamento de Ciencias Básicas. Salió de misión dos veces, ambas a Venezuela. «Fui de los primeros médicos en llegar allí», señala.
La primera vez fue en 2003. Estuvo cuatro años, y la experiencia fue muy traumática. La obligaron a separarse de su hija cuando era sólo un bebé. Aún no tenía los 9 meses. Durante el primer año en Venezuela, no le permitieron volver ni una sola vez. «Fue muy duro, fue muy duro lo que vivimos», insiste, «vivimos mucho acoso de la dirección de la misión. Fue terrible, terrible… Acoso de todo tipo: psicológico, presiones, agresiones sexuales…». Lo peor que te podría pasar es «que un coordinador se enamorara de ti». «Te mandaban para al peor lugar de todos si no accedías», añade.
La doctora Batista junto a sus compañeros de misión en Venezuela
Por otra parte, los trabajadores de la misión vivían en condiciones deplorables. No recibían asistencia sanitaria cuando la necesitaban, pasaban hambre y vivían con miedo. «Nos soltaban en barrios donde había mucho peligro» sin preocuparse de nada más. «Se formaban tiroteos. Prácticamente dormíamos en el piso (suelo), no se podía dormir en la cama por si un tiro entraba», explica. Lo único que controlaban es que no se escaparan o entablaran relaciones personales con nacionales. «Pasaban sólo para ver si salíamos de allí o teníamos un novio venezolano», explica.
Se alojaban con familias de allí. En la primera casa en la que estuvo Aliocha, con sus compañeros de grupo, pasaron «bastante hambre». «Vivíamos en una casa con una mujer y su esposo. Tenían cuatro hijos y solamente trabajaba ella, en una peluquería. Se comían toda la comida que comprábamos nosotros», relata. «Bajé 10 kilos en 3 meses. Hice más dieta forzada que la que he hecho toda mi vida».
La muerte de Chávez le salvó la vida
Según cuenta Aliocha, «el hecho más traumático fue la amenaza tan terrible que recibí en la segunda misión». Todo comenzó cuando en 2007, a su vuelta, decidió -junto a su esposo- salir de Cuba. Él era misionero cristiano y «la Iglesia le estaba abriendo una oportunidad para trabajar con nuevas tribus». Tenían que intentar aprovechar esa circunstancia, aunque sabían que no sería fácil. «Nosotros somos prisioneros del imperio, prisioneros de ellos, de esa dictadura comunista», asevera.
Así que hicieron los trámites «sin que nadie lo supiera, todo bien escondido». Su marido logra salir con esa «invitación que le hace la Iglesia» y entonces «pide para que vayan los niños», que pudieron reunirse con su padre aprovechando un periodo vacacional, el 21 de agosto de 2012. A partir de ese momento, a ella -aún en Cuba- le tocó fingir que todo era normal y ellos iban a volver. Así, durante 8 meses. «Fue la experiencia más terrible para mi vida. Debuté con hipertensión, todo porque tenía que estar viviendo una doble vida». La estaban vigilando. «Me visitaban en mi casa», señala.
Debían sospechar, porque el Gobierno cubano retrasó todo lo posible la salida de su segunda misión. En 2013, cuando por fin llegó a Venezuela -esta vez lo deseaba con todas sus fuerzas- pidió un traslado. Estaba en Maracaibo y quería irse a Monagas, para estar cerca de su familia. Pero se enteraron, la amenazaron con darle «fin de misión» y le quitaron el pasaporte. Ni siquiera podía salir de la casa donde se alojaba. «Yo era una posible desertora», explica.
Aliocha atendiendo pacientes durante su misión en Venezuela.
La situación se había complicado mucho, pero un golpe del destino cambio su suerte. «Lo que a mí me salva la campana es que se muere Chávez», exclama. Corría el 5 de marzo de 2013. El caos se apoderó de la ciudad. A ella la encerraron en una de las casas en las que alojaban a cubanos de misión. Tenía una reja y pensó que poco podía hacer. Pero «un ángel» de carne y hueso la ayudó. Era profesor. «Dejó la llave», indica. «Yo creo que lo hizo intencional, aunque él no me lo dijo de frente».
En ese momento, emprendió su fuga. En primer lugar, tuvo que averiguar qué llave de aquel manojo abría cada uno de los tres candados. Y hacerlo «sin hacer bulla», eran cerca de las cuatro de la madrugada. Cuando logró salir, allí estaba él… Mirándola. «No me despidió ni nada, pero realmente fue un ángel». Entonces, salió corriendo, saltó una valla de dos metros, escalando por los barrotes terminados en punta… Y pudo escapar.
La recogió uno de los pastores que trabajaba con su marido. La llevó a su casa, le facilitó lo necesario y le consiguió un billete de autobús a Caracas, donde la estaban esperando otras dos hermanas de la Iglesia. Ellas la llevaron a una vivienda donde se reunió con su familia y estuvo escondida durante tres meses. Después, inició los trámites para legalizar su situación. Una odisea que daría para varios capítulos de un libro.
Sin tener resuelto el tema de «los papeles», tuvieron que marcharse del país. «La gente de la izquierda empezó a amenazar a los cubanos que estábamos allá», por tratar de advertirles. «Nos encargábamos de decir que Venezuela iba para donde estaba Cuba» y ellos pensaban que «estábamos echando a perder allá la revolución».
A su marido llegaron a secuestrarlo. Incluso «le dispararon tres veces», asegura, pero «gracias a Dios, esa arma se encasquilló y, por la gritería de mi familia, vino mucha gente a ayudarnos». «El Señor no lo permitió», sentencia. Pero temían por sus vidas y se marcharon. «Desde el año pasado, somos refugiados políticos colombianos, tanto del régimen de Maduro como del régimen de los Castro».
Intercambio de médicos por petróleo
Yamilka Izquierdo tiene 49 años de edad y es especialista en medicina integral. Como la mayoría de sus compañeros de la universidad, salió de misión en cuanto se graduó, en 2003. Cuba se había convertido en una especie de exportador de médicos y hacía lo que fuese necesario para cumplir con los acuerdos alcanzados con países como Venezuela, con el que intercambiaba sanitarios por crudo. «La misión estaba necesitando más médicos y se graduó de manera acelerada a esa promoción de especialistas», asegura.
En un primer momento, no la obligaron. Se fue porque no encontró «mejor solución», dada la situación en la isla caribeña. Pero el precio fue demasiado alto. «Dejé a mi hija muy pequeña, de 3 años, con su papá. Estuve durante 10 largos años entrando y saliendo del país. Cada vez que decidía terminar la misión y regresaba a Cuba, la economía estaba peor y no había más remedio que volver a salir».
«Mi hija creció sin tener a su mamá al lado», lamenta, «y eso es una realidad que tienen miles de cubanos. No solamente madres, también padres». Por otra parte, mientras estaba en la misión, falleció su madre. No pudo despedirse. «Cuando pude entrar a Cuba ya estaba muerta». Además del coste personal, el trabajo no era muy alentador, dada «la persecución que se vivía por parte de los miembros de la seguridad de Cuba que estaban en Venezuela».
Los médicos estaban sometidos a muchísima presión para que las cifras cuadraran. La dictadura engordaba la cuenta y ellos tenían que hacer los ajustes necesarios para que no se notara. «Había que estar tratando todo el tiempo que las estadísticas cuadraran con los datos esperados por la Jefatura de la misión», explica. De ellos dependía «el pago de Venezuela».
Yamilka y su compañera en un módulo de barrio instalados en Venezuela.
Tampoco era fácil «vivir con los nacionales» hasta que -años más tarde- se crearon «los módulos». Se producían «conflictos» e incluso «agresiones». Y esto les llevaba a continuas mudanzas. Después de 10 años con esa tensión, Yamilka decidió dejar las misiones y estudiar una nueva especialidad, comenzar una nueva vida. Pero el régimen comunista tenía otros planes para ella.
«Yo quería hacerme angióloga» y «continuar la vida en familia», asegura. Pero se lo negaron. Se iniciaba una nueva misión en Brasil y no tenían suficientes relevos, le dijeron. Así que no le autorizaron que iniciara los estudios deseados. A cuenta de que «la educación es gratis», «todo está bien dirigido, no puedes estudiar lo que tú quieras», asevera.
Cuando la suerte no te sonríe
Pasado un tiempo, el poco dinero que pudo ahorrar durante la misión en Venezuela se agotó y se fue a Brasil, como le pedía el Gobierno cubano. Era una misión de 3 años. Los cumplió, «que era mi compromiso», pero ya no regresó a Cuba. Quería salir del país «de una manera legal», pero «no la había». Sólo podían hacerlo «desertando» o a través «de un programa, que ya desapareció, que permitía a los profesionales cubanos emigrar a los Estados Unidos con su familia». Así que intentó hacerlo por la segunda vía. «Solicité visa para los Estados Unidos en el Consulado de Sao Paulo, donde yo vivía», explica.
Según el mencionado programa, Yamilka tenía que haber podido llevar con ella a su familia en menos de tres meses. «Muchos médicos lo lograron hacer», exclama. Pero tuvo la mala suerte de que hubo problemas con la documentación de su hija y en ese ínterin la situación cambió. «Cerraron la embajada, quitaron el programa y eso nos dejó en un limbo… Con la familia en Cuba, con toda la tramitación hecha y después de 2 largos años de estar esperando que se nos diera una respuesta, nunca se nos dio».
Entonces, decidió iniciar la documentación «por la vía normal» que utilizan «los emigrados». Aún hoy está «en la espera», su hija sigue en Cuba y Yamilka no puede entrar en su país. Es «el castigo» por no haber regresado al finalizar la misión. Ha llegado a estar 5 años sin poder abrazarla, hablando con ella sólo a través de Internet. Sólo en una ocasión le dejaron entrar en el país para verla. Fue porque tuvo problemas psicológicos y psiquiátricos graves, y pidió una visa humanitaria que le permitió estar con ella durante 15 días. Hoy, su pequeña ya tiene 21 años y lleva tres años «sin poder abrazarla, sin poderla besar».
Historias como esta llevan a la «desesperanza» al pueblo cubano, que «ha perdido el deseo de vivir», reflexiona Yamilka. «La situación política de Cuba es bien deprimente», afirma, «por esa situación de que un grupo de personas se crea con el derecho a dirigir la vida de millones». Algo que ha sido posible gracias al «nivel de adoctrinamiento» que el régimen comunista ha conseguido. «Es una estrategia muy bien diseñada», pero «yo estoy en las que se dan cuenta de que el cuento no es como te lo contaron».
Ella abomina «la doble moral» de los dirigentes cubanos. «Están persiguiendo a todo el mundo, mientras que ellos están robando», afirma. Eso la entristece y llena de rabia. Ha necesitado alejarse, para minimizar el dolor. Pero «yo amo a Cuba, eso no me lo quita nadie», sentencia. «Sueño con volver a caminar por sus calles, lloro cuando oigo música cubana, se me eriza la piel con el himno nacional, tengo dos banderas en mi casa y también un cuadro con una palma real que me recuerda que soy cubana todo el tiempo». «Ellos me pueden quitar el derecho a entrar en mi patria, pero nunca el derecho a sentir amor por Cuba».
Unos zafios arropados con la falaz ideología del socialismo del siglo XXI, condimentada con el menjurje subdesarrollado y pavoso del árbol de las tres raíces, lograron echarle tierra en los ojos de propios y extraños mientras encarnaban uno de los mayores latrocinios de la historia.
La sociedad permanecía distraída y deslumbrada mirando por televisión durante horas y horas a un vulgar y mediocre militar proponiendo dislates con un verbo audaz que se convirtió en característico. Mientras prometía darle lo suyo a la cónyuge, iba lanzando medidas que apuntaban al desmantelamiento institucional y la consolidación de su poder absoluto. Fue la combinación de diferentes factores, desilusiones acumuladas, sorpresas distractoras, apuestas a lo mágico, que determinaron el languidecimiento del costo político de las medidas disparatadas de gestión pública. Sin embargo, hubo una reacción importante el 11 de abril de 2002, en la que una de las manifestaciones humanas más grandes echó al sátrapa del poder. De allí para acá la situación se fue descomponiendo cada día aunada con el retorno del zafio mayor, y el costo político dejó de rendir sus efectos, lo cual benefició al régimen y a una dirección política errática en la que no pocos fueron dañándose y quebrándose. Y esto llevó a la desaparición de la moneda, la descomposición de los principios y valores y a la desaparición del costo político. Vemos a la mentira convertida en mercancía de amplia circulación en el mundo político y civil, en detrimento de la verdad. No vemos los principios y valores reflejados en las acciones y actitudes.
Estos criterios son aplicables a lo sucedido en Barinas. Sin dejar de reconocer el esfuerzo de los electores de imponerse y obtener una victoria ante el régimen y sentirse contentos de su esfuerzo. No le negamos valor al empeño contra todo pronóstico. Si embargo, lo importante de esta hora es desmontar una estructura aceitada que goza de sus propias reglas, valores y procedimientos, caracterizada como el ecosistema criminal. La usurpación no se conmovió con lo de Barinas, sino más bien se afianzó. Ya vimos al pobre hombrecito gobernador corriendo hacia Maduro y cuadrándose firme. El balde de agua fría no se hizo esperar y de nuevo la frustración social. Nadie paga el costo político. De nuevo surgen los argumentos que llevan falacias en sus entrañas, con la pirueta del referéndum revocatorio de Maduro, que solo servirá para legitimar al ilegítimo y aupar la normalización. Una nueva oportunidad para perder el tiempo y generar frustración ciudadana.
Debemos imponer un nuevo liderazgo e ir formando ciudadanos con pensamiento crítico, que no permitan ser tutelados por los peores. Ciudadanos capaces de recuperar el mecanismo social y político de toda sociedad democrática como es la aplicación del costo político a cualquier actuación pública. Ya basta de los mismos liderazgos vencidos, doblegados y expirados.
Las convicciones son importantes para marcar la vida de los pueblos y desarrollar una conciencia cívica que nos haga discernir si marchamos hacia la liberación de Venezuela o a la legitimación del ecosistema criminal.
Tenemos un régimen de facto y la ruptura debe ser de facto con la usurpación y el liderazgo fallido y vencido, que no ha pagado y quiere pagar el costo político de sus acciones.
¡Libertad para Javier Tarazona! ¡No más prisioneros políticos, torturados, asesinados, ni exiliados!
El fin de la Guerra Fría y la caída del comunismo produjeron la reconfiguración del territorio europeo. No se trató solo de un cambio de régimen. Tres Estados—la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia—se transformaron en 22 de la noche a la mañana. Ocurrió de manera pacifica, en el divorcio de terciopelo de Praga y Bratislava, pero también con guerra y genocidio hasta bien entrado el siglo XXI, en los Balcanes.
Las propias alteraciones cartográficas—o sea, la inestabilidad de la institución política primordial, el mapa—revelan que la promesa de un nuevo orden internacional en los noventa nunca llegó a concretarse. De hecho, publicado en 2014, “World Order” de Kissinger es en realidad acerca del “desorden” de la post-Guerra Fría. Desde entonces, ello se ha visto reforzado por la confluencia de dos tendencias mutuamente complementarias: un nuevo soberanismo estatal y el resurgimiento del sentimiento nacionalista.
El reclamo soberanista propone un orden que vuelva a poner el centro de gravedad en el Estado. Una reacción “neowestfaliana” si se quiere, se expresa como una suerte de post-multilateralismo crítico de las instituciones que forjaron la gobernabilidad internacional desde 1945. Nótese que dicha posición ha adquirido protagonismo tanto bajo un orden político democrático—por ejemplo en el Reino Unido—como autocrático—por ejemplo en Rusia—y en contextos culturales también marcadamente divergentes.
El nacionalismo, a su vez, descansa sobre la idea que el Estado, una construcción jurídica y política, es—o debería ser—el reflejo de una comunidad relativamente homogénea étnica y culturalmente, organizada en base a identidades y anhelos comunes. El problema de esta visión es que la vasta mayoría de los Estados son multinacionales, formados por múltiples y diversas comunidades, de ahí que sean esencialmente heterogéneos. Ello subraya que la utopía del nacionalismo es problemática para crear un orden político inclusivo, pacífico y mínimamente democrático.
O sea, es una receta para la autocracia que, en Rusia, además evoca nostalgias imperiales. Es el caso de Putin, cuya política exterior, obligada a recuperar la influencia perdida con la disolución de la Unión Soviética, incluye recorrer Europa buscando personas con ancestros rusos a quienes les concede pasaportes y pensiones del Estado. Herencia del periodo de sovietización en los países bálticos y en Ucrania, esa es la base sobre la cual Putin planta su bandera, declara soberanía y cambia el mapa.
Lo hace por medio de plebiscitos de dudosa legitimidad, invasiones y acciones terroristas de “rusos étnicos”. Paradójicamente, Putin auspicia en Ucrania exactamente lo mismo que padece en Chechenia y Daguestán. Mientras los separatistas ucranianos derriban aviones civiles, como el vuelo 17 de Malaysia Airlines en julio de 2014, los Chechenos asaltan teatros y masacran al público. La lógica es idéntica.
En otras palabras, con el manual nacionalista en mano, las cien mil tropas rusas estacionadas en la frontera con Ucrania no estarían preparando una invasión sino cumpliendo con el mandato de la Gran Madre Rusia: regresar a casa a socorrer a sus hijos, reunificar a esa gran familia extendida y completar la tarea iniciada en 2014 con la anexión de Crimea y la ocupación militar de las provincias (oblast) de Donetsk y Luhansk.
Es decir, la amenaza de Putin de hoy es redundante, dicha invasión comenzó hace siete años. Al igual que en América Latina, donde también amenaza con hacer lo que ya hizo, enviar tropas y equipamiento a Venezuela (y Cuba), ahora como elemento de presión a Estados Unidos y OTAN en relación a la crisis ruso-ucraniana. De hecho, información de inteligencia habla de dos bases rusas operativas en Venezuela desde 2018: una en la ciudad de Valencia, estado Carabobo, y la otra en Manzanares, estado Miranda.
Lo nuevo ahora es la expansión de la geografía del conflicto. En la Guerra Fría, el continente americano estaba fuera de las hipótesis de guerra a consecuencia de la negociación que resolvió la crisis de los misiles en 1962. El “campo de batalla” siempre estuvo en Europa. Hasta los tratados de armas nucleares limitaban el alcance mutuo de misiles, pero no así a territorio europeo. Europa siempre es el escenario, pero Putin acaba de poner al hemisferio occidental en el radar bélico; América es ahora otra variable en la ecuación militar.
Putin es un arriesgado jugador. En el lenguaje de las relaciones internacionales su estrategia es pura “brinkmanship”. Su país no puede financiar un esfuerzo bélico sostenido, no tiene los recursos ni la infraestructura necesarios. Cuenta con las armas heredadas de su pasado de superpotencia, pero su economía es más pequeña que la de Italia y apenas por encima de la de Brasil. No obstante, con su extraordinaria audacia, Putin pone al mundo, y a Rusia, al borde del desastre con frecuencia.
Y también de rodillas. En parte lo logra por la inacción y el desconcierto de Occidente, hay que decirlo. Los funcionarios de la Administración Biden no hablan con una sola voz. Algunos prometen una “respuesta decisiva” a cualquier incursión en Ucrania. Otros prometen “duras sanciones económicas”, en caso de producirse; lo cual no suena proporcional a la gravedad de la crisis ni parece suficiente para disuadir a Putin.
El Presidente, por su parte, pareció considerar la ocurrencia de dicha invasión poco menos que un hecho consumado. Las inconsistencias en el mensaje reflejan contradicciones en el abordaje de la crisis. Ello evoca las líneas rojas de Obama a Al-Assad, aquel ultimátum sin efecto alguno—la guerra civil siria se convirtió en un genocidio que dura hasta hoy—o la misma partida de Afganistán, que dejó detrás caos y pérdida de credibilidad.
Los europeos, a su vez, no lo están haciendo mejor, debe destacarse. Ucrania pidió armamento defensivo como ayuda para hacer frente a la amenaza, a lo cual el Reino Unido accedió. Alemania optó por la posición apaciguadora, argumentando que enviar armamento solo agravará la situación. Ello como muestra, este Occidente de hoy parece ser capaz de renunciar a sus principios y abandonar a sus aliados.
Como construcción política y económica, el orden liberal internacional post-1945 tenía una operación sistémica. La estabilidad de todo sistema depende de la cooperación entre sus miembros, tanto como de la capacidad del mismo de sancionar a los infractores. Para ello depende de convencer a los adversarios sobre la conveniencia de abandonar posturas agresivas y reasegurar a los aliados que cuentan con su protección.
Y hacerlo de ser necesario. Como en 2014, esta crisis es el test de Litmus para probar si ello ocurre todavía, si los infractores serán sancionados y los aliados, protegidos.
@hectorschamis
Venezuela es un país con más de 100 años de historia petrolera, pero paradójicamente el grueso de su población desconoce los detalles de la puesta en marcha de un pozo petrolero.
El tuitero @tejanobrown ha publicado en su cuenta un interesante video en tiempo acelerado (elapsed time) de sólo 1 min 31 seg de duración.
Timelapse of an oil & gas well being drilled from pad preparation all the way to production of the well. Many different services are shown from spudder rig, drilling rig, frac, wireline, coil tubing, drill out to putting the well online to power the world. #EFTpic.twitter.com/tpjU5KOo6E
Tomando un video de un pozo de fracturamiento hidráulico (fracking) en la Cuenca del Pérmico en Estado Unidos, nos muestra las actividades, que van desde la preparación del terreno, pasando por la perforación, el fracturamiento, la instalación de los servicios auxiliares hasta la etapa de producción del pozo.
Disfrútenlo…
Alberto Benegas Lynch (h) reseña el libro de Joseph Stiglitz, Power, People and Profits.
No debe extrañar que este Premio Nobel en Economía haya ponderado la situación económica argentina de la actualidad basada en exacciones fiscales astronómicas, deudas colosales, inflaciones galopantes y regulaciones asfixiantes puesto que su posición es la de un estatista cabal.
David Gordon comenta el libro de Joseph Stiglitz titulado Power, People and Profits donde de entrada abre con su definición del problema:
“Mis estudios de economía me enseñaron que la idea de muchos conservadores [liberales en terminología estadounidense] están equivocados, su creencia religiosa en el poder de los mercados –tan grande que pueden confiar en que los mercados no intervenidos pueden administrar la economía– no tiene base alguna en la teoría ni en la evidencia.” (p. xii).
El profesor Gordon en su ensayo titulado “Stiglitz, Enemy of the Free Market” concluye que: “Para él, la codicia de los capitalistas y otros aprovechados explotan a la gente” y que en el sistema de mercados libres “los más afortunados son los que escriben las reglas en su favor” por lo que “solo los fundamentalistas de mercado creen que pueden operar sin controles firmes del gobierno” en cuyo contexto “sostiene que la mayor parte de las personas son irracionales que requieren control por parte de expertos como él”.
Por su parte, Frank Shoastak en su columna titulada “Professor Stiglitz and Lord Keynes” muestra su entusiasta adhesión a las recetas keynesianas y a su apoyo a instituciones como el Banco Mundial (de la que fue economista jefe) y el Fondo Monetario Internacional.
No es del caso repetir en esta ocasión los beneficios del mercado libre solo subrayamos que constituye el proceso para asignar como eficiente de los siempre escasos recursos a las áreas preferidas por la gente y que consecuentemente los operadores que aciertan con las demandas obtienen ganancias y los que yerran incurren en quebrantos. En este contexto, las desigualdades de rentas y patrimonios son el resultado de lo anterior y, a su vez, los incrementos en las tasas de capitalización hacen que los salarios e ingresos se incrementen. Lo contario, es decir, el empobrecimiento ocurre cuando los empresarios se alían con el poder de turno y cuando los gobernantes se inmiscuyen en los arreglos contractuales libres y voluntarios entre las partes bloqueando el uso de la información fraccionada y dispersa para concentrar ignorancia que generan los conocidos faltantes y desajustes varios.
Conviene eso si recordar que instituciones internacionales como el FMI y el Banco Mundial succionan coactivamente recursos de los contribuyentes de diversos países para financiar gobiernos fallidos que cuando están por reconocer sus estrepitosos fracasos reciben cuantiosos recursos que les permite seguir subsistiendo y jugando con incumplidores seriales a quienes les refinancian sus deudas siempre a costa de bolsillos ajenos.
También es del caso recordar lo escrito por el propio Keynes en el prólogo a la edición alemana, en 1936, en plena época nazi, de laTeoría general de la ocupación, el interés y el dinero: “La teoría de la producción global que es la meta del presente libro, puede aplicarse mucho más fácilmente a las condiciones de un Estado totalitario que a la producción y distribución de un determinado volumen de bienes obtenido en condiciones de libre concurrencia y de un grado apreciable de laissez-faire”.
Por último solo señalamos que Stiglitz desdibuja los conceptos de bienes públicos, externalidades, el dilema del prisionero y la asimetría de la información, sobre lo que nos hemos detenido en otra oportunidad en Bienes públicos, externalidades y los free-riders: el argumento reconsiderado (Santiago de Chile, Estudios Públicos, invierno de 1998, No.71).
Este artículo fue publicado originalmente en La Prensa (Argentina) el 20 de enero de 2022.
El exgobernador del Táchira y miembro del Movimiento de Venezolanos por el Revocatorio (Mover), César Pérez Vivas, aseguró este viernes que los tres rectores “maduristas” del CNE le confiscaron «a los ciudadanos” el derecho al revocatorio contra Nicolás Maduro.
“Los tomamos con las manos en la masa. Los tres rectores maduristas del CNE le confiscan a los ciudadanos el derecho humano consagrado en el artículo 72. Maduro pensó que podía matar el RR sin mancharse las manos de sangre con su asesinato. Hoy sus agentes lo han fusilado sin juicio y sin derecho a la defensa.
La dictadura se afinca en la arbitrariedad. Teníamos que dejarlos en evidencia. Si no dirían que no lo intentamos”, denunció Pérez Vivas en su cuenta personal Twitter.
Maduro pensó que podía matar el RR sin mancharse las manos de sangre con su asesinato. Hoy sus agentes lo han fusilado sin juicio y sin derecho a la defensa. La dictadura se afinca en la arbitrariedad. Teníamos que dejarlos en evidencia. Si no dirían que no lo intentamos.
Sobre la presunta recolección de firmas para el miércoles de la semana que viene, Pérez Vivas señaló que “resulta una bufonada anunciar hoy para el próximo miércoles la apertura de 1.200 centros de recaudación de manifestaciones de voluntad para que 20 millones de ciudadanos puedan ejercer su derecho. Eso es como colocar 1.000 litros de agua en un recipiente de 5 litros”
Resulta una bufonada anunciar hoy para el próximo miércoles la apertura de 1.200 centros de recaudación de manifestaciones de voluntad para que 20 millones de ciudadanos puedan ejercer su derecho. Eso es como colocar 1.000 litros de agua en un recipiente de 5 litros.
“Hemos transitado el camino del Referéndum Revocatorio hasta donde el régimen lo ha permitido. Si no nos ponemos en marcha no se hace evidente el atropello. Vuelve a caerse la careta”, finalizó Pérez Vivas.
Por Harry Lee y Steve Lance en The Epoch Times. Traducción libre del inglés por morfema.press
Las vacunas COVID-19 han fallado en gran medida en detener la transmisión del virus del PCCh (Partido Comunista Chino), especialmente para la variante más reciente Omicron, por lo que el mandato obligatorio de vacunarse debe descartarse, afirma el Dr. Peter McCullough.
“Las vacunas en sí mismas básicamente se han vuelto obsoletas ya que el virus ha seguido mutando”, dijo McCullough al “Capitol Report” de NTD en una entrevista transmitida el miércoles. “Entonces, en este momento, los mandatos de vacunas deben abandonarse en todos los ámbitos”.
McCullough dijo que algunos estudios recientes han demostrado que la efectividad de las vacunas COVID-19 se redujo significativamente con las nuevas variantes.
“Hay un artículo de Young-Xu en JAMA, la cepa Delta anterior que solo estaba cubierta en un 20 por ciento por las vacunas. Las vacunas fueron muy ineficaces contra Delta”, dijo McCullough.
El estudio , que fue revisado por pares y publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) el mes pasado, encontró que durante el período alto de Delta, la efectividad estimada de la vacuna fue del 62,0 % en el primer mes y disminuyó al 57,8 % al mes tres. La disminución en la efectividad de la vacuna se aceleró después del cuarto mes, alcanzando un mínimo de aproximadamente 20 por ciento en los meses cinco a siete.
“Y ahora, un artículo de Hansen de Dinamarca, y del informe de seguridad de salud pública del Reino Unido indicaron que, contra Omicron, las vacunas son básicamente ineficaces”, continuó McCullough.
El estudio danés , en preimpresión y que no ha sido revisado por pares, encontró que la efectividad de la vacuna contra Omicron fue inicialmente del 55,2 % y del 36,7 % para las vacunas de Pfizer y Moderna, respectivamente, pero disminuyó rápidamente con el tiempo.
En comparación, la efectividad de la vacuna contra Delta fue significativamente mayor y mejor preservada durante el mismo período.
El informe de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido publicado el 31 de diciembre también encontró que la eficacia de la vacuna contra la variante Omicron es significativamente menor que la variante Delta y disminuye rápidamente.
“Entre los que habían recibido 2 dosis de AstraZeneca, no hubo efecto contra Omicron a partir de las 20 semanas después de la segunda dosis. Entre los que habían recibido 2 dosis de Pfizer o Moderna, la eficacia se redujo de alrededor del 65 al 70 por ciento a alrededor del 10 por ciento 20 semanas después de la segunda dosis”, afirma el informe ( pdf ).
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han estado diciendo que las vacunas contra el COVID-19 son “seguras y efectivas” y que los eventos adversos graves son raros.
“Lo único que podrían haber hecho las vacunas es reducir las posibilidades de contraer COVID-19. … Tantos millones de estadounidenses que se vacunaron se sintieron decepcionados al descubrir que contrajeron COVID-19 de todos modos”, continuó McCullough.
El miércoles, los CDC publicaron un estudio que muestra que la protección contra una infección previa, o la llamada inmunidad natural, era mejor que la protección de las vacunas COVID-19 contra la variante Delta.
McCullough también dijo que los mandatos de vacunas carecen de fundamento ético o legal en primer lugar porque las vacunas contra el COVID-19 están «en investigación».
“Todas las vacunas todavía están en fase experimental y de investigación médica. Los mandatos no tienen valor ético, moral o jurídico desde esa perspectiva. Nadie puede ser obligado a se sujeto de investigación médica en contra de su voluntad ni ser coaccionado a ello”.
En una guía ( pdf ) emitida el año pasado, la FDA dijo que se emiten autorizaciones de uso de emergencia (EUA) para vacunas en investigación para prevenir el COVID-19 durante la pandemia.
McCullough dijo que en marzo y abril de 2020, Estados Unidos debió haber realizado grandes ensayos aleatorios y haber pasado muy rápidamente a estudiar el tratamiento con múltiples medicamentos. Sin embargo, las autoridades federales se negaron a hacerlo y dieron un gran impulso a las vacunas.
McCullough también compartió el tratamiento para pacientes con COVID-19 con la variante Omicron.
“Afortunadamente, con las variantes de Omicron muy leves, el tratamiento principal son los lavados virucidas orales y nasales con povidona yodada diluida o peróxido de hidrógeno 12. Los ensayos clínicos muestran mayor beneficio más que cualquier otra forma de tratamiento”, dijo McCullough.
Ocasionalmente, los pacientes pueden necesitar medicamentos orales adicionales y se pueden usar píldoras de Pfizer y Merck, agregó el renombrado cardiólogo y epidemiólogo.
“Y para casos graves podemos usar Sotrovimab, que es el anticuerpo monoclonal de GSK, puede ser en un caso especial o de alto riesgo para personas mayores”, dijo McCullough.
“Las vacunas no son un tratamiento, no ofrecen ninguna esperanza de tratar a un paciente una vez que contrajera la COVID-19. Y sabíamos que con el virus respiratorio era muy poco probable que fueran efectivas”, dijo el médico.
El CDC ha estado diciendo que las vacunas COVID-19 podrían reducir las enfermedades graves y la muerte, y las personas vacunadas deberían recibir un refuerzo para mantener la protección.
“No podemos permitir que los estadounidenses tengan miedo de perder su trabajo o la escuela o viajar debido a una vacuna fallida”, dijo McCullough. “Pero aún más necesitamos volver a examinar lo que hemos hecho con respecto a nuestras prioridades de salud pública y COVID-19”.
La dificultad de minería de Bitcoin pasó por otro reajuste positivo que condujo a un nuevo All Time High, similar a la tasa de hash.
Si bien el precio de bitcoin pasó por otra fuerte corrección en las últimas 24 horas, la solidez de la red solo aumenta. La tasa de hash de BTC alcanzó recientemente un nuevo máximo histórico, mientras que la dificultad de la minería pasó por un ajuste positivo del 9%, lo que llevó a su propio pico.
Tasa hash y la dificultad de minar
Desde el verano de 2021, cuando las autoridades chinas expulsaron a los mineros de bitcoin y la tasa de hash cayó un 60 % en semanas, la métrica ha ido recuperando poco a poco el terreno perdido.
Esto llevó a acercarse y eventualmente superar el pico anterior, como informó CryptoPotato a principios de enero de este año.
La tasa de hash, la métrica crucial que muestra la solidez de la red de BTC, sigue registrando con frecuencia nuevos ATH, siendo el último de más de 210 Ehash/s, según BitInfoCharts.
Tasa de hash de Bitcoin. Fuente: BitInfoCharts
El aumento de la tasa de hash significa que hay más mineros que ponen a trabajar sus dispositivos informáticos en la cadena de bloques más grande del mundo.
Si bien esto suena bien en papel, en realidad habría podido dañar las ganancias de los mineros, ya que eventualmente les habría hecho extremadamente difícil obtener recompensas.
Sin embargo, Satoshi Nakamoto predijo un posible escenario similar al configurar la red e incorporó una función llamada ajuste de dificultad de minería.
Esencialmente, hace que sea más difícil (o más fácil) para los mineros hacer su trabajo dependiendo de cuántos de ellos estén actualmente en línea. Se reajusta cada 2016 bloques (aproximadamente dos semanas).
Los ajustes positivos significan que el número de mineros ha aumentado y viceversa. Por ejemplo, después de la prohibición china, la red experimentó graves retrasos porque había menos mineros y tuvo que reajustarse negativamente varias veces consecutivas .
Ahora, sin embargo, el panorama es completamente diferente.
En los últimos 14 reajustes, sólo hubo uno negativo (-1,5%) el 28 de noviembre. El último positivo, que ocurrió hace horas, aumentó la dificultad en un 9,32 %, lo que de hecho llevó a un nuevo máximo histórico para esta métrica.
Dificultad de minería de Bitcoin. Fuente: Glassnode
Por Nick Routley en Visual Capitalist. Traducción libre del inglés por morfema.press
Con cada año que pasa, un segmento cada vez más grande de la población ya no recuerda las imágenes cargando una sola fila de píxeles a la vez, el sonido ensordecedor de un módem de 56k o la dominación temprana de los portales web.
Muchos de los principales sitios web en 1998 eran agregadores de noticias o portales de búsqueda, que son conceptos fáciles de entender.
Hoy en día, los puntos de contacto de la marca a menudo se distribuyen entre dispositivos (p. ej., aplicaciones móviles frente a computadoras de escritorio) y una miríada de servicios y submarcas (p. ej., la constelación de aplicaciones de Facebook).
Como resultado, los sitios web más grandes del mundo son propiedades web complejas e interconectadas.
La visualización anterior, que utiliza principalmente datos de la clasificación de propiedades multiplataforma de EE. UU. de ComScore , analiza cuáles de los gigantes de Internet han evolucionado para mantenerse en la cima y cuáles se han desvanecido en la tradición de Internet.
Estados Unidos se mueve en línea
Para millones de curiosos a finales de los 90, el icónico disco compacto de AOL fue la llave que abrió la puerta a la World Wide Web. En su apogeo, se estima que 35 millones de personas accedieron a Internet a través de AOL , y la empresa llevó la burbuja de las puntocom a alturas vertiginosas, alcanzando una valoración de 222.000 millones de dólares en 1999.
La marca de AOL puede no tener el caché que una vez tuvo, pero la marca nunca se desvaneció por completo en la oscuridad. La compañía evolucionó continuamente y finalmente se fusionó con Yahoo después de que Verizon adquiriera las dos legendarias marcas en línea.
Verizon tenía grandes esperanzas en que la empresa, llamada Oath, se convirtiera en una «tercera opción» para los anunciantes y usuarios que estaban hartos de Google y Facebook.
Lamentablemente, esas ambiciones no se materializaron como estaba previsto. En 2019, Oath pasó a llamarse Verizon Media y finalmente se vendió una vez más en 2021.
Una ciudad de gifs y weblogs
A medida que el uso de Internet comenzó a alcanzar una masa crítica, los servidores web como AngelFire y GeoCities facilitaron que las personas crearan un nuevo hogar en la Web.
GeoCities, en particular, tuvo un gran impacto en los inicios de Internet, alojando millones de sitios web y brindando a las personas una forma de participar realmente en la creación de contenido en línea. Si fuera una comunidad física de páginas de “inicio”, sería la tercera ciudad más grande de Estados Unidos, después de Los Ángeles.
Esta primera comunidad en línea corría el riesgo de ser borrada permanentemente cuando GeoCities finalmente fue cerrada por Yahoo en 2009, pero afortunadamente, Internet Archive, una organización sin fines de lucro, hizo un esfuerzo especial para crear un registro completo de las páginas alojadas en GeoCities.
De la A a la Z
En diciembre de 1998, mucho antes de que Amazon se convirtiera en la máquina minorista bien engrasada que conocemos hoy, la empresa se encontraba en medio de una crisis masiva de temporada navideña.
En el mundo real, los empleados trabajaban muchas horas e incluso dormían en automóviles para mantener el flujo de productos, mientras que en línea, Amazon.com se había convertido en uno de los sitios más grandes en Internet a medida que las personas comenzaban a sentirse cómodas con la idea de comprar productos en línea. . La demanda aumentó cuando la empresa comenzó a expandir su oferta más allá de los libros.
Amazon.com se ha convertido en el comerciante más exitoso de Internet.
– New York Times (1998)
Revistero digital
Meredith será una marca desconocida para muchas personas que miran la lista de las 20 principales de hoy. Si bien Meredith puede no ser un nombre familiar, la compañía controlaba muchas de las marcas de revistas más populares del país (People, AllRecipes, Martha Stewart, Health, etc.), incluidas sus considerables huellas digitales. La compañía también era propietaria de una gran cantidad de cadenas de televisión locales en los Estados Unidos.
Después de la adquisición de Time Inc. en 2017, Meredith se convirtió en la editorial de revistas más grande del mundo. Desde entonces, sin embargo, Meredith se ha desprendido de muchos de sus activos más valiosos (Time, Sports Illustrated, Fortune). En diciembre de 2021, Meredith se fusionó con Dotdash de IAC .
«Oye, Google»
Cuando las personas tienen preguntas candentes, recurren cada vez más a Internet en busca de respuestas, pero la diversidad de fuentes para obtener esas respuestas se está reduciendo.
Incluso en 2013, podemos ver que About.com, Ask.com y Answers.com todavía se encontraban entre los sitios web más grandes de Estados Unidos. Hoy, sin embargo, Google parece haber consolidado su estatus como fuente universal de respuestas.
A medida que los altavoces inteligentes y los asistentes de voz continúan penetrando en el mercado e influyen en el comportamiento de búsqueda, es poco probable que Google se enfrente a una competencia a corto plazo de ninguna empresa que aún no se encuentre en la lista de las 20 principales.
Nuevos niños en el vecindario
Hace tiempo que las redes sociales superaron su etapa de moda y ahora son un hilo digital común que conecta a personas de todo el mundo. Si bien Facebook saltó rápidamente al top 20 en 2007, otras marcas infundidas en las redes sociales tardaron más en convertirse en gigantes de Internet.
En 2018, Twitter, Snapchat y el conjunto de plataformas de Facebook se encontraban entre las 20 principales, y puede ver un desglose más detallado y actualizado del universo de las redes sociales aquí .
Una red compleja
Los gigantes de Internet de hoy han evolucionado mucho más allá de sus antepasados de hace dos décadas. Muchas de las empresas en el top 20 ejecutan numerosas plataformas y flujos de contenido, y la mayoría de las veces, no son nombres conocidos.
Algunos, como Mediavine y CafeMedia, son servicios que administran anuncios. Otros administran la distribución de contenido, como música, o administran una constelación de propiedades de medios más pequeños, como es el caso de Hearst.
Por último, todavía están los gigantes tecnológicos. Sorprendentemente, tres de las cinco principales propiedades web estaban en la lista de las 20 principales en 1998. En el ecosistema digital de ritmo acelerado, eso es un poder de permanencia notable