Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Publicado en 14ymedio, aclarando que el autor, que pide anonimato por seguridad, vivió en carne propia una detención violenta el 11J

El 11J fue tan espontáneo, popular y genuino que da risa, o lástima, ver cómo desde el oficialismo se intenta vender la idea de un grupúsculo pagado por agencias federales de Estados Unidos.

Ese día me encontraba muy cerca de la sede del Movimiento San Isidro, en La Habana Vieja. De pronto me llaman y me dicen que sobre las 2:30 se va a realizar una manifestación en el Malecón. Era difícil de creer. En Cuba esas cosas no pasaban, aunque ya había visto las imágenes de San Antonio de los Baños, en Artemisa, en estado de ingobernabilidad y dando muestras de una protesta masiva y auténtica.

Aun así, en la capital esas situaciones eran más difíciles. Todavía teníamos frescas las derrotas del 27 de noviembre de 2020 y del 27 de enero de 2021 frente al Ministerio de Cultura. Ambas pudieron ser oportunidades para haber puesto en jaque al sistema, pero no desembocaron más que en golpizas, discursos triunfalistas, justificaciones para el corte de internet y teléfonos destruidos.

Voy pensando en eso cuando llego a 23 y M, justo frente a la entrada del ICRT [Instituto Cubano de Radio y Televisión]. Un grupo de jóvenes se encuentra protestando y pidiendo un tiempo frente a los micrófonos o las cámaras de la televisión nacional. Frente a ellos, una pequeña representación de trabajadores corea consignas progubernamentales.

A medida que pasan los minutos, este grupo va aumentando con individuos que llegan con banderas cubanas en varios ómnibus, hasta convertirse en una turba que, enardecida y ya con la confianza de ser mayoría, cerca a los jóvenes protestantes y no les permite marcharse hasta que, de una manera fantasmal, aparece un camión y, con una violencia injustificada, comienzan a empujar a los muchachos hacia él.

Fue la primera escena de disturbios que vi en la tarde del 11 de julio en La Habana. Los muchachos gritaban «Cuba es de todos» desde lo alto del camión y los acompañaba una curiosa manifestación de personas por toda la avenida 23, de M a I. Yo, en estado de shock, planeaba dirigirme al Malecón, donde me decían que estaba concentrada la mayor cantidad de personas.

De camino hacia ese lugar, coincido con una amiga que me cuenta que a las 4:00 pm el Presidente va a hablar en Televisión Nacional. Es el tristemente célebre discurso donde llama a los revolucionarios a tomar las calles y a no entregar la Revolución. En esa intervención, Díaz-Canel dio, con sus palabras finales, la orden de combate, que hacía temer una eventual guerra civil.

El ómnibus que nos lleva hacia La Habana Vieja está cargado de un aura de excitación nunca antes vista. En ese ambiente, de pronto se levanta una muchacha y comienza a gritar consignas antigubernamentales, a aplaudir, a exigir libertad y a recitar los versos de Bonifacio Byrne en Mi Bandera. La guagua se convierte, por segundos, en el lugar más libre de Cuba, donde todos y cada uno sonríen felices al poder decir lo que hace tantos años tenían atragantado.

Bajamos muy cerca del hotel Deauville, epicentro de las protestas de 1994, caminamos gritando consignas y diciendo a los vecinos que salgan de sus casas, hasta que llegamos al Parque de La Fraternidad, a un costado del Capitolio.

En ese tramo muchas personas se nos van uniendo, jóvenes, ancianos y niños. En chancletas, sin camisas, acabados de despertar o salidos de trabajar esa tarde. Todos, ansiosos de libertad. Frente al teatro América, una manifestación organizada por el Gobierno, bien escoltada por carros policías, jeeps militares y agentes apostados en las esquinas de Neptuno y Galiano, se pasea sin generar otra cosa más que curiosidad y risa. Fue una muestra más de que tenemos un sistema lastimosamente ridículo y pantomímico.

La vista que ofrecía la explanada frente al Capitolio era indescriptible: alrededor de 1.500 personas, tal vez 2.000, coreaban la palabra libertad. El título de la canción Patria y Vida, convertido en lema, era un rugido abrumador. «Que se vaya Canel», «renuncia» y «Díaz-Canel, singao» se escuchaban por todo el lugar.

Ya había tenido noticias de que Camagüey, Ciego de Ávila, Palma Soriano, Santiago de Cuba, Matanzas y otros municipios de Cuba estaban en pie, enfrentados a la Policía y demostrando que la libertad, por mucho que un sistema lo ignore, es lo más grande que existe. Estaba frente a un escenario inenarrable, increíble: miles de personas en Cuba se habían lanzado a las calles a exigir al Gobierno lo que hace tiempo eran insatisfacciones.

No por gusto desde hacía dos días la campaña #SOSCuba había logrado ser tendencia en Twitter, y no solo por el llamado de la influyente Mia Khalifa.

Corriendo hacia un camión policial estoy cuando, de pronto, me siento apretado como por mil manos que me paralizan. Me gritan, me tiran al piso y me golpean en la rodilla. La gente a mi alrededor intenta separarlos de mí, pero les es imposible y sólo filman, documentan semejante atrocidad y los improperan.

En lo que se me está deteniendo, una mano me aprieta la garganta y me dice «negro de mierda, vuelves a gritar y te zafo el guargüero». La mano es de un muchacho de no más de 20 años, tal vez menos, que destila un odio indescriptible por sus ojos. No es un odio legítimo ni personal contra mí: es el odio inoculado por un sistema hacia toda persona que piense de manera diferente. Así, en semiinconsciencia, le deseo la paz y me resigno al arresto.

La patrulla en la que me montan va a unos 120 kilómetros por hora y me deja en la puerta de la estación de Zanja, donde accedo por la entrada de la calle Escobar. Fuera del edificio hay un grupo de personas prestando apoyo moral a todos los que poco a poco vamos entrando sin saber cuándo saldremos.

Le pido al oficial que me diga bajo qué delito me detiene, que si puedo apelar al recurso de habeas corpus o llamar a un abogado. Todo esto es parte del protocolo de detención explicado en la Constitución y por el locutor y miembro del Comité Central del PCC (Partido Comunista de Cuba) Humberto López en el programa Hacemos Cuba. Sabiendo de antemano que es imposible acceder a todo esto, lo hago para en el futuro poder afirmar con toda convicción que mi detención es arbitraria y viola lo estipulado en las leyes vigentes.

Soy despojado de mis pertenencias y arrojado a una celda de unos ocho por seis metros donde hay unas 150 personas. Son las 5:35 pm.

Lo vivido en ese lugar hasta el momento de mi liberación es señal inequívoca de que vivimos en un Estado que no solo viola algunos principios de los derechos humanos, de carácter universal, sino que viola su propio sistema jurídico, y que la intolerancia hacia quien disiente es mayor que a cualquier otro delito.

En aquella celda infecta, el aire es irrespirable y el calor asfixiante. En un intento por sobrevivir me acerco a los barrotes y allí me quedo, implorando un poco de agua a todos los oficiales que pasan por allí. Recibo el primer vaso tres horas después.

Es curioso cómo en esa celda jamás se tomó en cuenta la situación epidemiológica que atravesaba el país. Al contrario, parecía que nos instaran a contraer el covid-19 y morir. Mientras cada mañana el doctor Francisco Durán recomendaba una serie de medidas, entre las que estaban evitar el hacinamiento y mantener el distanciamiento social, el Gobierno encerraba a cientos de personas en celdas sin condiciones con el simple objetivo de demostrar poder.

Allí todos estábamos por la misma razón. No había una sola persona que hubiese entrado por otro motivo. Algunos por estar directamente en la protesta, otros por apoyarla con aplausos desde afuera y los menos por curiosear. Incluso había un hombre retenido por darle un pomo de agua a un grupo de manifestantes. Tal vez ignorando eso, la Policía de la estación se estrelló ante la integridad y la hermandad que se formó en segundos en ese espacio lleno de hombres deseosos de libertad. La entrada de un nuevo detenido (cosa que sucedía a cada rato) era un momento donde se aplaudía y se gritaba libertad, tal vez con mayor sentido que fuera, en la calle.

Había personas de todas las edades, incluso tres menores, y también una pareja de italianos y un belga. Todos contaban cómo llegaron allí, y en todas las historias había una palabra en común: violencia.

Recuerdo la entrada de varios detenidos asidos por el cuello por oficiales, estrellados contra el piso, pateados, abofeteados y humillados. Dos casos me impactaron especialmente. El primero, un chico delgado, barbudo, que llegó arrastrado por un teniente del doble de su ancho que, justo antes de meterlo a la celda, lo abofeteó hasta sacarle sangre de la nariz. Ese chico se encontraba en tal estado de alienación, que solo miraba hacia los lados y se reía. Me pregunto qué habrá sido de él. El otro fue un muchacho negro, tirado al piso y arrastrado hacia la celda que, en el recorrido, gritaba que él era de la UJC [Unión de Jóvenes Comunistas] y que por favor llamaran al político de la unidad. Lo callaron a piñazo puro.

Sobre las 6:40 me sacan de la celda y me llevan a una oficina rotulada con el cartel «Carpeta 2». Allí me toman los datos, me retiran el carné de identidad y me preguntan las razones de mi detención, razones que ni yo mismo conocía. La entrevista me la hace un oficial del Departamento de la Seguridad del Estado. Este es, igual, un chico joven, de no más de 25 años, con unos penetrantes ojos verdes que, por encima de la mascarilla, no paran de juzgarme.

Tras unos 15 minutos me dice que van a chequear todos los datos y si no tengo problemas anteriores, o sea antecedentes penales, se me dará la libertad en unas horas. Es la primera vez que escucho esa palabra en boca de uno de ellos.

Me llevan a otra celda, de cuatro por un metro y medio. Ahí es donde pienso por primera vez en mi familia. Sé que estarán preocupados porque, conociéndome, deben de haber inferido que iba a integrarme a las protestas. Confío en salir antes de las 9:00 pm, la hora del toque de queda por covid-19 que había impuesto el gobierno provincial. Es donde fumo por primera vez desde que estoy detenido. Silenciosamente, un recién llegado me pasa un cigarrillo que aspiro con ansiedad, preguntándome qué tan intolerante y orgulloso podía ser un Gobierno incapaz de entender una protesta pacífica y en su lugar llenar las unidades policiales de gente (ya éramos unos 250 entre las dos celdas, y unos 60 en el pasillo, fuertemente custodiado por oficiales armados). Muchos recién llegados comentaban que habían oído que las estaciones de Zapata y C y Cuba y Chacón estaban también desbordadas. Los cubanos seguían protestando en las calles.

Las horas que quedaron las utilicé para memorizar cada momento, cada acción y cada persona que podía figurar en este texto. El protagonismo se lo llevó, sin dudas, el oficial que dirigía ese día la guardia de las celdas. Era lo que en Cuba llamamos jabao, de un metro cincuenta, quemado por el sol y fortalecido por sesiones constantes de entrenamiento. Un hombre brutalizado, semiprimitivo, cegado por el poder momentáneo que le da el uniforme azul y la pistola que cuelga en su zambrán (cartuchera). Con una risa torcida, se acercaba y nos decía que no íbamos a salir de ahí para contarlo. Fue quien, cuando en la celda vecina comenzaron a cantar el himno nacional y exigir la renuncia del presidente, retiró el agua y sacó a unos cuantos, los golpeó frente a todos y los mandó al calabozo.

El calabozo, un lugar que no tuve el placer de conocer, por ventura, estaba después de la celda de las mujeres. Éstas, aunque en mucho menor número que los hombres, tal vez unas quince, llegaban detenidas tanto por oficiales femeninas como masculinos. Con las ventajas que su sexo ofrecía en ese momento, ofendían directamente a los que las llevaban lo mismo hacia el final de un pasillo lateral del que nunca pude descifrar su fin o que las dejaban, separadas de sus compañeros, en el espacio exterior de las celdas, al final de mi estancia, lo ocupaban casi 70 personas.

Luego de horas escuchando gritos, quejas, aplausos, ofensas, consignas (sobre todo «patria y vida») y la letra del himno nacional (que habrá sido cantado unas 11 veces), abren mi celda y dicen mi nombre. Son las 11:20 pm.

El oficial, este señor con salvajes movimientos y actitud ciclópea, me entrega el carné de identidad y mis pertenencias y pronuncia las únicas palabras que sonaron extrañamente amables en su boca: «pírate, chama». No me hicieron firmar papel alguno, ni las famosas multas por propagación de epidemia y desorden público que deducíamos en las celdas que nos iban a poner. Supongo que, cuantos menos registros de detenidos, mucho más fácil demostrar que en las protestas había «cuatro gatos».

En la calle me percaté de que el cinto lo tenía roto, igual que la camiseta. Que me habían desaparecido la mascarilla (utilicé la que me regaló un compañero de celda) y que el sudor y el mal olor me inundaban. Me percaté de la suciedad de mis zapatos y de mi bolso, del dolor de mi rodilla (que resultó ser un esguince provocado por la golpiza de mi detención) y de los casi siete kilómetros que tenía que caminar hasta la casa.

El último recuerdo que me llevaba era el sonido de los teléfonos sonando en el cuarto de retén de las pertenencias, frente a la celda. Nunca dejaron de sonar en todo el tiempo que estuve allí y creo que será un recuerdo que tendré en el cerebro toda la vida. Sonaban a desesperación. Desesperación de amigos y familiares.

El trayecto lo hice en aproximadamente una hora y quince minutos. A lo largo del camino sólo vi patrullas policiales. Sin embargo, el escenario que me tenía preparado la calzada de 10 de Octubre, de Cristina a Jesús del Monte, fue algo increíble. Piedras, cristales y botellas rotas, tiendas desbaratadas y saqueadas. La esquina de Toyo fue, evidentemente, el centro de la lucha aquel domingo de San Abundio.

Al llegar a mi casa mis padres me esperaban con la expresión de aquellas familias que en el batistato buscaban a sus hijos entre los muertos de una refriega policial. No hubo palabras, ni lágrimas ni abrazos. Fui, cojeando e imposibilitado prácticamente de hablar, directo al baño, procesando todo lo que había vivido en las últimas horas.

Este era el principio del fin. Todos lo sabían. Dijera lo que dijera el presidente en televisión, ya el pueblo había hablado. Las miles de personas que yo había visto gritar «no tenemos miedo», «libertad» y «el pueblo unido jamás será vencido» me lo confirmaban. Las burdas y tramposas estrategias gubernamentales de policías vestidos de civil, ómnibus cargados de trabajadores enviados a los focos insurrectos para ser presentados como el pueblo espontáneo y la absurda responsabilidad echada sobre el Gobierno estadounidense demostraban una desconexión tan grande entre Estado y pueblo que les costará más tarde o más temprano o la Revolución o una guerra civil.

Los detalles filtrados de la respuesta pandémica temprana del gobierno del Reino Unido respaldan las afirmaciones del Dr. Robert Malone

Las afirmaciones del Dr. Robert Malone sobre la «psicosis de formación de masas» en el contexto de la pandemia COVID-19 se subrayan por el hecho de que las autoridades del Reino Unido admitieron haber utilizado métodos «totalitarios» de «control mental» para infundir miedo en la población.

Por Paul Joseph Watson en Summit News | Traducción libre del inglés por morfema.press

En Canadá, el ejército también admitió haber lanzado una campaña de operaciones psicológicas contra su propia gente con el fin de manipularlos para que cumplan con las restricciones y mandatos de COVID-19.

Durante su podcast viral con Joe Rogan después de que Twitter lo prohibiera, Malone explicó cómo la población mundial estaba siendo manipulada para permanecer en un estado constante de ansiedad histérica a través de la psicosis de formación de masas.

“¿Qué diablos le pasó a Alemania en los años 20 y 30? Población muy inteligente, altamente educada, y se volvieron locos ladrando. ¿Y cómo sucedió eso? preguntó Malone.

«La respuesta es la psicosis de formación masiva».

“Cuando tienes una sociedad que se ha disociado entre sí y tiene una ansiedad flotante en el sentido de que las cosas no tienen sentido, no podemos entenderlo, y luego su atención es enfocada por un líder o una serie de eventos en un pequeño punto, al igual que la hipnosis, literalmente se hipnotizan y pueden llevarse a cualquier parte ”, agregó.

“Y uno de los aspectos de ese fenómeno es que las personas que identifican como sus líderes, las que típicamente vienen y dicen que tienes este dolor y yo puedo solucionarlo por ti. Yo y solo yo ”, explicó Malone además,“ Entonces seguirán a esa persona. No importa si les mintieron o lo que sea. Los datos son irrelevantes «.

“Teníamos todas esas condiciones. Si recuerdas antes de 2019, todos se quejaban, el mundo no tenía sentido y todos estamos aislados unos de otros ”.

“Entonces sucedió esto, y todos se concentraron en ello”, dijo Malone, señalando: “Así es como ocurre la psicosis de formación masiva y eso es lo que sucedió aquí”.

El resumen de Malone de cómo las autoridades sanitarias aprovecharon la amenaza unificadora de la pandemia COVID-19 y exageró su efecto para crear histeria masiva está respaldado por detalles filtrados de cómo el gobierno del Reino Unido manipuló a su población durante los primeros días de la pandemia.

Como lo reveló por primera vez la autora y periodista Laura Dodsworth, los científicos del Reino Unido que trabajan como asesores del gobierno admitieron haber usado lo que ahora admiten ser métodos «poco éticos» y «totalitarios» para infundir miedo en la población a fin de controlar el comportamiento durante la pandemia.

El London Telegraph informó de los comentarios hechos por miembros del Grupo científico de comportamiento sobre influenza pandémica (SPI-B), un subcomité del Grupo Asesor Científico para Emergencias (Sage en inglés), el principal grupo asesor científico del gobierno.

El artículo cita un informe de marzo de 2020, cuando se decretó el primer cierre, que declaró que el gobierno debería aumentar drásticamente «el nivel percibido de amenaza personal» que representa el virus porque «una cantidad sustancial de personas todavía no se siente lo suficientemente amenazada personalmente». .

Un científico del SPI-B admite que “en marzo [de 2020] el gobierno estaba muy preocupado por el cumplimiento y pensaba que la gente no querría que la encerraran. Hubo discusiones sobre la necesidad del miedo para fomentar el cumplimiento, y se tomaron decisiones sobre cómo aumentar el miedo «.

El científico anónimo agrega que «la forma en que hemos utilizado el miedo es distópica».

El científico confesó además que “El uso del miedo definitivamente ha sido éticamente cuestionable. Ha sido como un experimento extraño. Al final, resultó contraproducente porque la gente se asustó demasiado «.

Otro científico independiente del subcomité profesó: “Se podría llamar a la psicología ‘control mental’. Eso es lo que hacemos … claramente intentamos y lo hacemos de una manera positiva, pero se ha utilizado de manera nefasta en el pasado «.

Otro científico advirtió que «tenemos que tener mucho cuidado con el autoritarismo que se está infiltrando», y agregó que «la gente usa la pandemia para tomar el poder e impulsar cosas que de otra manera no sucederían».

Según el informe, otro investigador del grupo reconoció que «sin una vacuna, la psicología es su arma principal», y agregó que «la psicología ha tenido una muy buena epidemia, en realidad».

Sin embargo, otro científico del subcomité declaró que se han quedado «atónitos por el uso de la psicología del comportamiento como arma» durante el año pasado, y advirtió que «los psicólogos no parecían darse cuenta de que dejaba de ser altruista y se volvía manipuladora».

“Tienen demasiado poder y les intoxica”, advirtió además el científico.

Además de la respuesta del gobierno del Reino Unido, también se reveló que el ejército canadiense lanzó un programa de operaciones psicológicas contra sus propios ciudadanos en los primeros días de la orden pandémica para amplificar los mensajes del gobierno y «evitar la desobediencia civil».

«Los líderes militares canadienses vieron la pandemia como una oportunidad única para probar técnicas de propaganda en un público desprevenido», informó Ottawa Citizen .

Mientras tanto, luego de los primeros esfuerzos por enterrar el término por completo, Google ahora está manipulando desesperadamente sus resultados de búsqueda para devolver solo artículos negativos sobre «psicosis de formación de masas» y el Dr. Malone.

El enlace de resultados de búsqueda superior actual de Google para «psicosis de formación de masas» es un artículo de  de Forbes que recicla afirmaciones dudosas que el Dr. Malone ya desmintió durante su aparición en Rogan.

La concentración de poder, la corrupción y la eliminación del adversario caracteriza a las dictaduras de Nicaragua, Venezuela, y Cuba.

Más de treinta años después de que la profesora universitaria Arlene Tickner conoció Nicaragua en 1987, cuando era una jovencita y Centroamérica era un territorio inmerso en guerras civiles, no encuentra dificultad para calificar como dictadura al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Por Octavio Enríquez en El Confidencial (Nicaragua)

No ocurre lo mismo, sin embargo, cuando la profesora de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad de El Rosario, en Colombia, se refiere a Venezuela y Cuba, aliados ideológicos de Nicaragua y denunciados en el mundo por cometer abusos contra sus ciudadanos.

A esos países aliados de Ortega los describe como “modelos autoritarios estalinistas”, en referencia, sin embargo, a Iósif Stalin, el exdictador que gobernó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas entre 1922 y 1953; quien es una referencia de crueldad en la historia.

“Esto (el estalinismo) es una vertiente particular del marxismo que implementó Stalin en su momento en la URSS. Estaba basada en una concentración fuerte del poder, y en el ejercicio de distintas estrategias de represión para acallar a los diferentes opositores al modelo”, explica Tickner.

Aunque cada país tiene sus peculiaridades, a Maduro el señalamiento de estalinista no le es indiferente y hasta bromea con el mismo en declaraciones públicas. “En el mundo hay gente que me ve como el Stalin del Caribe, y me parezco, miren el perfil, yo a veces me veo en el espejo y me parezco a Stalin”, dijo, según una nota de la agencia rusa de noticias Sputnik en 2017

¿Qué aspectos tiene en común el venezolano con Daniel Ortega o Miguel Díaz-Canel? Sus gestiones están marcadas por  la represión, las denuncias de corrupción y la concentración del poder.

Ese 2017, cuando Maduro bromeó con su parecido con Stalin, el Estado venezolano reprimió las protestas de la oposición que pedían como en Nicaragua su salida del poder tras una decisión judicial que anuló las funciones del Parlamento en manos de la oposición. Miles de ciudadanos protestaron. La respuesta del chavismo fue represión.

Las víctimas se cuentan por centenares. La Organización de Estados Americanos (OEA) indicó que, entre principios de abril y julio de 2017, al menos 133 fueron asesinados, entre ellos 111 víctimas directas de las “fuerzas de seguridad y sus aliados paramilitares”. Esos grupos irregulares son conocidos como los “colectivos” y trabajan de manera coordinada con el Estado en un patrón que ha dejado miles de víctimas.

Otro informe del organismo regional, publicado en diciembre de 2020, detalló que, desde 2014, se identificaron 18 093 ejecuciones extrajudiciales; 15 501 casos de detención arbitraria, 724 casos de desaparición forzada, “decenas de millones de personas objeto de lesiones graves”, 653 casos documentados de tortura. El patrón de abusos, Ortega lo repitió un año después.

“Vamos con todo”: La respuesta violenta en Nicaragua

El gobernante sandinista bañó también de sangre a su país en abril de 2018, bajo el argumento de que las manifestaciones opositoras nicaragüenses fueron un intento de “golpe de Estado”, financiado por el ejecutivo estadounidense, aunque las protestas fueron pacíficas. Según una revelación de Ligia Gómez, la exsecretaria política del Banco Central a CONFIDENCIAL, la orden de la esposa de Ortega y vicepresidenta Rosario Murillo fue “vamos con todo”.

La  Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) indicó que fueron asesinadas 355 personas, 2000 resultaron heridos y 100 000 se fueron al exilio. Luego vino el control ciudadano a través de la implementación de un estado policial de facto y la represión judicial que mantiene actualmente a más de 160 personas encarceladas por motivos políticos. Al cierre de 2021, como si fuese un espejo nicaragüense, en Venezuela se reportaron 245 reos de conciencia, según Foro Penal.

A pesar de las denuncias en su contra, tanto Ortega como Maduro insisten en llamar “procesos revolucionarios” a sus regímenes. El primero dura ya 14 años y veintidós el chavismo desde el ascenso de Hugo Chávez en 1999. Cuba, el tercer país de este eje señalado de abuso de poder,  ha ejercido una influencia enorme en ambos países y este año reprimió a una nueva generación que salió a las calles a protestar en julio pasado.

Los tres mantienen un mismo discurso de defensa de su soberanía, frente a las críticas realizadas en su contra. En noviembre pasado, Ortega y Murillo lograron un nuevo período presidencial en unas votaciones marcadas por irregularidades y el encarcelamiento de los principales líderes opositores, lo que hizo que la comunidad internacional denunciara la ilegitimidad del “resultado”.  En tono desafiante, Maduro dijo que Nicaragua tiene “quien lo defienda” frente a las demandas de cambio que califican como “agresiones” y Díaz-Canel también respaldó a su aliado. 

Los saberes represivos

Para Ewald Scharfenberg, director del portal Armando.Info, uno de los medios referentes de periodismo de investigación venezolano, las afinidades de Venezuela y Nicaragua los llevan a compartir intereses en el dinero y en otro tipo de intercambios.

“Esto es subjetivo, pero probablemente ha habido un cierto intercambio de Know-how (saber cómo) represivo y de control del aparato electoral. Y de control social, por ejemplo, la forma en que Ortega se ha adueñado de las elecciones con frecuencia se me parece mucho a lo de Venezuela”, compara Scharfenberg.

El editor venezolano dice que se han tenido que reinventar para contar mejor lo que viven y para documentar la situación. Scharfenberg se encuentra en el exilio desde enero de 2018, cuando él y sus colegas Alfredo Meza, Roberto Deniz y Joseph Poliszuk, debieron resguardarse ante una amenaza judicial del empresario Alex Saab, recientemente extraditado a Estados Unidos, señalado de ser testaferro de Maduro y de quien los periodistas han publicado al menos 300 notas.

Desde la represión de abril en Nicaragua, más de 100 periodistas han debido marcharse al exilio, 45 desde mayo pasado cuando inició una escalada represiva en el contexto electoral, según cifras de la organización Periodistas y Comunicadores de Nicaragua (PCIN).

Las oficinas del diario La Prensa, el más antiguo de Nicaragua con sus 95 años de historia, se encuentran tomadas por la Policía igual que las segundas oficinas temporales de CONFIDENCIAL, a las que las autoridades allanaron en mayo pasado. 

David González, de la mesa editorial de la plataforma latinoamericana CONNECTAS, considera que Nicaragua tuvo un papel importante en la alianza que construyó el fallecido expresidente Hugo Chávez en América Latina. 

Igual que Scharfenberg, González  piensa en la “solidaridad” que debieron tener los regímenes en el contexto de las protestas de 2017 y 2018, donde se produjeron muertes, encarcelados y abusos de derechos humanos. 

“Entre los países de la región, los dos principales aliados del presidente Chávez (eran) la Nicaragua de Daniel Ortega y la Bolivia de Evo Morales. Eso hizo Chávez: utilizó la política petrolera, los abundantes recursos con los que contaba y la posibilidad de ofrecer créditos millonarios a los países”, agregó González.

El editor de CONNECTAS dirigió investigaciones importantes sobre el rastreo del dinero de la corrupción chavista en la región. Nicaragua fue uno de los beneficiados. La dirigencia sandinista recibió un crédito concesional de alrededor de 5000 millones de dólares entre 2007 y 2016, hasta que el benefactor suramericano entró en crisis.

“La cooperación petrolera supuso la posibilidad de utilizar el dinero procedente de esa cooperación, que fue privatizada en Nicaragua para distintos fines: para consolidar la posición de la familia presidencial, contar con la posibilidad de establecer subsidios masivos a la población, sirvió para otorgar a los productores las posibilidades de tarifas extraordinarias en la cooperación comercial”, explicó González.

González recuerda la promesa de cambio del Estado venezolano con el chavismo y lo que devino en la cooptación de todos los poderes, la eliminación de la competitividad electoral hasta convertirse en un sistema que borra el republicanismo y da paso a fronteras cada vez más difusas entre los intereses del caudillo y el partido hasta consolidar la reelección eterna en el poder.

“Los restos de la revolución”

Catalina Lobo-Guerrero trabajó como corresponsal extranjera en Venezuela en 2012 y 2016, y conoció aquellos días de la muerte de Chávez y el surgimiento de Maduro. Ella afirma que en Venezuela hubo un deterioro gradual de la democracia y las instituciones, sumado a la toma de los medios de comunicación.

Lobo publicó este año “Los Restos de la Revolución” (Aguilar, 2021), uno de los libros del año en Colombia, una crónica descarnada de la crisis venezolana, en la que caben por igual el culto a la personalidad de Chávez, el encarcelamiento de opositores, la decepción con Maduro y el intento de imponer el silencio a la prensa crítica al régimen.

La compra de medios, según el relato, se dio a través de prácticas de censura abierta o camuflada, procesos judiciales o demandas, o las compras de esos medios críticos por parte de empresarios cercanos al gobierno.

El cinco de marzo de 2013, cuando Maduro y Diosdado Cabello informaron sobre la muerte de Chávez, Lobo-Guerrero recorrió las calles de Caracas y escribió: “No hubo tráfico esa mañana ni en la tarde. La mayoría de los venezolanos se quedó en casa, siguiendo durante más de cinco horas, en vivo y en directo– y sin interrupción—el recorrido del cortejo fúnebre”.

El capítulo se tituló “El comandante Eterno” y ahí se narra el culto a la personalidad desde el Estado. También el caudillismo que hace posible la creación de estos personajes. Una maestra, por ejemplo, describe al difunto político como “un mito y los mitos no mueren”.  

El seis de marzo de 2013, las primeras palabras de Ortega fueron que Chávez “vivía” y en los medios oficialistas nicaragüenses, controlados por sus hijos, también se volvió usual destacar la muerte del aliado político como el “tránsito a la inmortalidad” del comandante venezolano. En la Nicaragua de Ortega, los muertos de la cúpula cercana tampoco “mueren” como en Caracas.

De Maduro, la periodista recopiló en la campaña posterior al fallecimiento de su antecesor, los testimonios de chavistas que lamentaban que él no era Chávez, pero igual afirmaban que debían apoyarlo como fuera.

Aunque la periodista Lobo-Guerrero aclara que no conoce a fondo la evolución del orteguismo en Nicaragua, sí encuentra similitudes. “Me atrevo a decir que son proyectos políticos construidos sobre el gran mito ideológico de la izquierda revolucionaria latinoamericana que terminaron convertidos en cultos personalistas populistas y antidemocráticos. Al final lo que los une hoy, en eso se parecen mucho, es su ambición por mantenerse en el poder a toda costa”, afirmó.

Lobo-Guerrero también encontró una diferencia, aun con los parecidos en el discurso y el estilo de gobernar, relacionado con la historia del triunfo sandinista armado donde hay “una épica ahí, como la hubo en Cuba. En cambio, en Venezuela nunca sucedió eso. Chávez no tenía la épica del guerrillero que luchó por derrotar a una dictadura. Era un militar que intentó darle un golpe de Estado a Carlos Andrés Pérez, que quizás era un presidente con muchos defectos, pero no era un dictador como Somoza o Batista (en Cuba)”.

También tiene palabras para describir a la oposición de Venezuela y Nicaragua, la que no luce homogénea en ninguno de los dos países, mientras enfrentan a adversarios políticos que cambian las reglas del juego cuando les da la gana, lo que hace difícil enfrentarlos.

“Los procesos de negociación o de paz -que para mí son la única salida, otra guerra no soluciona nada- necesitan reglas claras, que las partes se comprometan a seguirlas durante la etapa de diálogo y que los acuerdos pactados se cumplan y se implementen. Eso, por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo, pero no pierdo de la esperanza de que en algún momento suceda, tanto en Nicaragua como en Venezuela”, agregó.

Para David González, el error de la oposición en Venezuela es que no se ponen de acuerdo, lo que redunda en que no han construido una alternativa real y creíble para la ciudadanía. Su visión ha sido extremadamente electorera, “entonces cuando le han cerrado esa vía, se quedan sin sentido. Es una materia pendiente no haber construido un movimiento de la sociedad venezolana fuerte, articulado, poderoso que incluya de manera determinante a quienes están fuera de Venezuela, a los que están dentro”.

Varios economistas hablan de una recuperación económica, de la detención la hiperinflación y de un crecimiento económico para el año 2022 en Venezuela, otros economistas piensan que las variaciones podrían no ser sostenibles.

Hay señal positivas, pero ello no significa que se acabe la pobreza, ya que la recuperación está limitada a un segmento pequeño de la población (10%) y no se están resolviendo las causas estructurales. Todo eso, mientras se plantea la expansión del terrorismo desde Venezuela y el aumento de la crisis de refugiados. Los temas de la semana son “Venezuela y sus riesgos”, “La “recuperación económica”” y “Cautela ante supuesta mejora económica”. 

Venezuela y sus riesgos

Mucha de la preocupación e información dentro de Venezuela se concentra en  la terrible situación interna, en la economía de la supervivencia y en los juegos políticos internos. Sin embargo, mientras tanto sigue latente y creciendo el riesgo que Venezuela representa para sus países vecinos:

Expansión del terrorismo – En la publicación Latin America and the Caribbean: Predictions for 2022 se comenta: “En Venezuela, la producción petrolera expandida, en parte por la participación renovada de la empresa China National Oil Development Corporation, complementará las armas rusas y el apoyo iraní y así  un envalentonado Nicolás Maduro aumentará el riesgo para sus vecinos. La violencia que involucra a los grupos terroristas como FARC y ELN, elevará la posibilidad que la acción militar se extienda y propague a los territorios de los vecinos de Venezuela.”.  Desde hace meses estas situaciones se han venido repitiendo en Apure y el Zulia, y esta pasada semana los grupos terroristas expandieron su acción al Estado Monagas, buscando controlar la salida al Océano Atlántico. También, la Policía de Colombia planteó que los disidentes de las FARC están en Venezuela y deben ser “capturarlos y extraditados”.

La creciente crisis de refugiados – En el Portal GZero al identificar los Top Risks 2022   se menciona como uno de ellos el “riesgo creciente de la crisis de refugiados de Venezuela y Haití”. El 20% de la población tuvo que dejar a Venezuela por la crisis por la crisis económica, política y social. La cifra se está aproximando a 6 millones, seguramente pasando a ser el grupo más grande en el mundo y la perspectiva es que siga creciendo. Tiene además un impacto particular, ya que están siendo absorbidos en su mayoría en países de América Latina, los cuales no están preparados para ello. En algunos de estos países, no sorprendería que su situación interna llevara a un rechazo fuerte de los refugiados venezolanos e incluso a una posible expulsión.

La “recuperación económica”

En el artículo ¿Qué pasará con la economía venezolana en 2022? Así responden cuatro expertos, estos respondieron a las preguntas: ¿Qué pasará con la hiperinflación? ¿Crecerá la economía? ¿Aumentará el consumo? ¿Se incrementará la producción petrolera?,¿Seguirá la dolarización?

Para Luis Oliveros hay tres hechos relevantes: (1) “Venezuela sale de la hiperinflación”, (2) advirtió, “Venezuela va a tener crecimiento económico” y (3) el consumo va a tener una recuperación, “sobre todo el consumo privado”. También es posible, “un incremento de la producción petrolera, cuya meta es de un millón y medio de barriles.

José Guerra, aseveró que la hiperinflación pudiese desaparecer entre enero y febrero del próximo año. El problema está en que va a persistir la inflación elevada. Habrá un “crecimiento económico”, pero será algo que no va a depender “de los bodegones, que tiene un efecto más bien de espejismo, sino que se recupere al fin la producción petrolera, ya que están hablando de la cifra de 1 millón de barriles que PDVSA está produciendo ahora en diciembre. Otro factor que está retrasando la recuperación de la economía “es que no hay crédito bancario. “Y la dolarización, evidentemente, va a seguir tal como la conocemos ahora”.

“Todo indica que tocamos fondo en 2021 para Hermes Pérez, cuando Venezuela cierra 2021 evidenciando una contracción del PIB de -0,4%. “Para 2022, las previsiones apuntan a un crecimiento de 4,4%”.  Se anticipa que Venezuela pueda salir del ciclo hiperinflacionario en 2022 con una variación estimada de los precios no superior a 500%. Se prevé que continúe y se profundice el proceso de dolarización que tuvo un “espaldarazo” por parte del BCV en noviembre de 2021. Advirtió que el consumo interno debería seguir mejorando debido al continuo incremento de las remesas y en virtud de la desaceleración de los precios”.

Utilizar monedas de otros países “no significa eliminar el bolívar”, para Ronald Balza Guanipa, quién destacó que: (a) es posible que se detenga la hiperinflación y haya algún crecimiento en actividades específicas y visibles, (b) que se mantenga el uso del bolívar como moneda nacional y (c)  que las explicaciones sobre esto sean parcializadas, incompletas y engañosas en más de un sentido, en algunos casos de modo deliberado y otros de modo inocente”, También expresó que, aunque se detenga la hiperinflación y haya un crecimiento, no significa que se acabe la pobreza. “Aunque haya un crecimiento en algunas actividades, no significa que aumenta en todas del mismo modo ni que el efecto visible de eso termine siendo una muestra de recuperación”. Posiblemente habrán nuevos sistemas financieros que contribuyan a resolver problemas, permitiendo el uso de monedas de otros países.

Cautela ante supuesta mejora económica

El público general y ciertos analistas ven con optimismo señales de “recuperación económica” en el país. Sin embargo, el (OGP) se muestra más cauteloso, ante lo que podría ser más bien una variación positiva puntual tras años de hiperinflación y caída en la actividad económica, además de comparados con un año tan particular con el 2020. 

Para que se tenga una recuperación real, deben producirse cambios en otros indicadores que no se observaron a lo largo del año y sobre los que Cedice Libertad llama la atención en su balance anual 2021. El OGP recoge y recuerda las posiciones poco favorables en las que ha aparecido Venezuela en rankings internacionales como: Libertad Económica (Fraser Institute), Calidad Institucional, Derechos de Propiedad (Property Rights Alliance) y Burocracia (coordinado por el CLA de Atlas Network).  Estos aspectos son cruciales para lograr una economía sana, robusta y en Libertad.

El balance reconoce la desaceleración de la variación interanual de precios, evaluada por el Inflaciómetro de Caracas en 2021. Pero aclara que “está muy lejos de alcanzar niveles deseables de estabilidad; para quienes tengan bolívares, la vida es cada vez más costosa”.

En el balance anual realizado por el Observatorio de Gasto Público (OGP) de Cedice Libertad, se advierte que las variaciones positivas apuntan a no ser sostenibles en el tiempo mientras permanezcan problemas como el irrespeto a los derechos de propiedad, la poca calidad institucional y la ausencia de libertad económica.

Sumado a ello, la crisis de los servicios públicos ha tenido también un impacto negativo en la economía venezolana. Con fallas y racionamientos que afectan, dependiendo del servicio, entre el 30% y el 90% de la ciudadanía.

Cedice Libertad insiste en que para que haya recuperación económica deben tomarse en cuenta variables “que garantizan crecimientos sostenibles, que posibilitan espacios para la inversión, para la formación de capital, para la generación del empleo y para una vida más accesible y de mejor calidad para los ciudadano”

Llevar a Venezuela “hacia el camino de los mecanismos que la sociedad tiene para crear, innovar, movilizarse y salir de la pobreza”.

La imagen es cortesía de flickr.

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El ciclo se repite de época en época con cada nueva generación.

Primero te convencen de que la libertad es impracticable.

«Es bonita en teoría, pero no es realista».

Luego te convencen de que la libertad es insensible.

«Yo también amo la libertad, pero también amo a la gente».

Luego te convencen de que la libertad es inmoral.

«Estás siendo egoísta al anteponer tus derechos individuales al dolor de esta persona».

Luego te convencen de que sacrifiques tu libertad en favor del bien común.

«Danos el poder de legislar tu comportamiento y dictar tus decisiones. Prometemos utilizar ese poder de forma que beneficie a todos. Puedes confiar en nosotros. Sabemos lo que es mejor».

Luego destruyen el mundo y te echan la culpa a tí.

«Esto nunca habría ocurrido si hubieras renunciado a tus libertades antes. Es tu culpa por ser tan egoísta».

Y el ciclo se repite de época en época, con cada nueva generación siendo engañada con la creencia de que el autoritarismo era el tipo de cosa que sólo podía fallar en las épocas más primitivas.


T.K Coleman es el Director de Educación Empresarial de la Fundación para la Educación Económica

Este artículo fue publicado originalmente en la Fundación para la Educación Económica el 27 de diciembre de 2021

A medida que Beijing toma el control, las empresas tecnológicas chinas pierden puestos de trabajo y esperanzas

Como muchos jóvenes chinos ambiciosos, Zhao Junfeng estudió mucho en la universidad y en la escuela de posgrado para poder conseguir un codiciado trabajo como programador en una gran empresa china de Internet.

Por Li Yuan en The New York Times | Traducción libre del inglés por morfema.press

Después de terminar la escuela de posgrado en 2019, se unió a una empresa de comercio electrónico en la ciudad de Nanjing, en el este de China, se casó y adoptó un gato llamado Mango. En noviembre de 2021, se mudó a Shanghai para unirse a una de las plataformas de video más grandes de China, iQiyi. Estaba en camino de lograr una vida de clase media muy deseada, documentando su ascenso en su cuenta de redes sociales.

Luego, apenas un mes después de su nuevo trabajo, lo despidieron cuando iQiyi despidió a más del 20 por ciento de su personal.

Las filas de trabajadores tecnológicos desempleados están aumentando, ya que la industria de Internet , una vez vibrante, de China se ve afectada por una dura y caprichosa represión regulatoria . Bajo la dirección del máximo líder de China, Xi Jinping, la mano desenfrenada del gobierno se está entrometiendo en grandes y pequeñas formas, dejando a las empresas cuestionando sus estrategias y rezando para no convertirse en los próximos objetivos de la represión .

En lugar del orgullo y la ambición que dominaban hace unos años, el miedo y la tristeza ahora gobiernan, ya que muchas empresas de tecnología reducen sus objetivos de crecimiento y despiden a trabajadores jóvenes y bien educados.

Al igual que sus homólogos estadounidenses, las empresas de tecnología más grandes de China están reguladas para limitar los abusos de poder y mitigar los riesgos sistémicos. Pero el enfoque hiperpolítico de Beijing muestra que se trata más de que el Partido Comunista tome el control de la industria que de nivelar el campo de juego.

La represión está acabando con la innovación, la creatividad y el espíritu emprendedor que hicieron de China una potencia tecnológica en la última década. Está destruyendo empresas, ganancias y empleos que solían atraer a los mejores y más brillantes de China.

Incluso las personas dentro del sistema están alarmadas por el enfoque de mano dura. El exjefe del fondo soberano de China instó a que se impongan restricciones al poder de los reguladores. Hu Xijin , el editor recientemente retirado del periódico oficial Global Times y un propagandista infame, dijo que esperaba que las acciones regulatorias deberían ayudar a que la mayoría de las empresas sean más saludables en lugar de dejarlas «muriendo en la mesa de operaciones».

El daño ya esta hecho. Algunas empresas de Internet se han visto obligadas a cerrar, mientras que otras están sufriendo enormes pérdidas o ganancias decepcionantes. Muchas empresas que cotizan en bolsa han visto caer el precio de sus acciones a la mitad, si no más.

En el tercer trimestre del año pasado, la compañía de Internet más grande de China, Tencent, registró su crecimiento de ingresos más lento desde su cotización pública en 2004. La rentabilidad del gigante del comercio electrónico Alibaba disminuyó un 38% respecto al año anterior.

Didi, una vez la empresa de nueva creación más valiosa del país, informó una pérdida operativa de $ 6.3 mil millones durante los primeros nueve meses de 2021. En julio, las autoridades impidieron que Didi registrara nuevos usuarios y ordenó a las tiendas de aplicaciones que eliminaran sus servicios en espera de una investigación de ciberseguridad.

El sector de la educación y las tutorías en línea casi ha sido eliminado después de que Pekín decidiera que los negocios creaban cargas innecesarias para padres e hijos, lo que obstaculizaba un impulso para impulsar las bajas tasas de natalidad del país. Cientos de miles de personas, si no millones, han perdido sus trabajos.

Las redes sociales y las plataformas de entretenimiento en línea están atrayendo contenido popular y personas influyentes, recelosas de las repetidas advertencias del gobierno de que sus productos y estrellas no son ideológicamente apropiados para los jóvenes.

La plataforma de video que despidió al Sr. Zhao, iQiyi, tuvo un trimestre pésimo, perdiendo alrededor de $ 268 millones. Los precios de sus acciones cayeron un 85 por ciento desde su máximo en 2021, lo que refleja la preocupación de los inversores de que la compañía, que alguna vez aspiró a ser Netflix de China, no contará con programas que puedan atraer a más suscriptores y anunciantes.

«El mayor problema para nuestra industria es la grave escasez de suministro de contenido», dijo a los analistas el director ejecutivo de iQiyi, Gong Yu, en noviembre. Culpó, en parte, a la lenta aprobación de los censores. IQiyi no respondió a las solicitudes de comentarios.

(El Sr. Zhao confirmó los detalles en su cuenta de redes sociales, pero se negó a comentar más).

Muchos proyectos de cine, televisión y streaming han sido cancelados o eliminados por preocupaciones de una censura cada vez más dura e impredecible, dijeron personas de la industria.

Lilian Li, una escritora en Beijing, dijo que Tencent y un estudio que trabaja con iQiyi se acercaron a ella el año pasado para crear una serie de transmisión basada en una de sus novelas de historia. Unas semanas después, ambas compañías le dijeron que habían decidido no continuar porque había pocas esperanzas de obtener la aprobación de los censores para una serie histórica. Dijo que recibió muchas menos solicitudes de colaboración de proveedores de contenido en 2021.

Los creadores de contenido chinos siempre bromean diciendo que bailan con grilletes, lo que significa que intentan satisfacer a los censores mientras atraen a sus audiencias. A estas alturas está claro que, independientemente de las concesiones creativas, no hay garantía de que sus proyectos puedan ver la luz del día.

Una de las películas más esperadas para la temporada navideña de 2021 tuvo que cambiar su nombre a «Fuego en la llanura», de «Moisés en la llanura», posiblemente debido a su referencia al cristianismo. Luego, cuatro días antes de su lanzamiento, el equipo de producción dijo que se pospuso sin dar una explicación.

“Restringe esto, cancela aquello. Regular esto, censurar aquello ”, escribió Chen Jian, un inversor del mercado de valores, en la plataforma de redes sociales Weibo. Este país «eventualmente se convertirá en un desierto cultural».

Beijing quiere que su ciberespacio se convierta en una herramienta de gobernanza y rejuvenecimiento nacional. Y sancionará a cualquiera que no cumpla con la meta.

A mediados de diciembre, el regulador de Internet del país dijo que había ordenado a las plataformas cerrar más de 20.000 cuentas de los principales influencers en 2021, incluidas personas que hablaban mal de los mártires del país , artistas involucrados en escándalos y grandes estrellas de la transmisión en vivo.

Alibaba recibió una multa antimonopolio récord de 2.800 millones de dólares en septiembre pasado. A eso le siguió una multa de 530 millones de dólares a Meituan, el gigante de la distribución de alimentos, un mes después.

Weibo, la plataforma similar a Twitter de China, fue multada 44 veces entre enero y noviembre. Douban, el popular sitio de reseñas de libros y películas, fue multado 20 veces.

En diciembre, Huang Wei, una gran influenciadora conocida como Viya que vende todo lo que hay bajo el sol en la plataforma Taobao de Alibaba, desde la fragancia de Kim Kardashian (vendiendo 6.000 botellas en los primeros 30 segundos) hasta un servicio de lanzamiento de cohetes (por 5,6 millones de dólares), fue multado con 210 millones de dólares por evasión fiscal. Perdió más de 100 millones de seguidores después de que cerraran todas sus cuentas de redes sociales.

Para demostrar su lealtad, muchas empresas de tecnología se están posicionando para ayudar a construir tecnologías clave que ayudarán al país a liberarse de lo que Xi describió como debilidades de «dominio absoluto» que Estados Unidos puede explotar. Eso incluye semiconductores, nueva energía y otras tecnologías avanzadas.

Un capitalista de riesgo con sede en Pekín dijo que su empresa ha renunciado por completo a invertir en tecnología de consumo y ha estado ocupado persuadiendo a científicos e ingenieros de semiconductores para que inicien negocios. No ha sido fácil porque no muchos científicos tienen el impulso empresarial, dijo el capitalista de riesgo que habló bajo condición de anonimato dado el entorno político.

Li Chengdong, un consultor de comercio electrónico que invierte en nuevas empresas, dijo que algunas empresas de Internet de consumo que posee están luchando con mayores costos de cumplimiento. «Para mantenerse en el lado seguro, tienen que ser más estrictos en el cumplimiento de lo que exige el gobierno», dijo.

Las medidas enérgicas están teniendo un efecto paralizador en el mercado laboral. Muchos jóvenes chinos buscan en el sector público puestos más estables, aunque paguen menos.

Habrá 10 millones de graduados universitarios en China en 2022, según el Ministerio de Educación. Aproximadamente 4,5 millones se han postulado para las escuelas de posgrado, un aumento de 800.000 desde 2021. Más de dos millones de personas han solicitado presentarse a los exámenes de funcionarios públicos, un aumento de medio millón, según los medios estatales chinos.

Olivia Fu trabajó como directora de proyectos en el gigante de los motores de búsqueda Baidu en Beijing durante cinco años antes de irse el otoño pasado para unirse a un gran banco estatal. Escribió en la plataforma de redes sociales Red que pasó por una crisis de la mediana edad después de cumplir los 30.

«Cuando llegué a casa después del anochecer y vi a mi hija dormida», escribió, «me pregunté si era el trabajo que quería».

Ahora trabaja de 9 a 5 en el banco y tiene más tiempo con su familia. Pero nadie charla en la oficina y no se permiten artículos personales en los cubículos. La paga es menor.

Debajo de su publicación titulada «Escapando de la ola de despidos en Internet», muchos comentarios elogiaron su «presciencia».

«Me siento tan afortunada de haber dejado la industria», dijo en una entrevista.

Funcionarios de la Reserva Federal dijeron el mes pasado que el mercado laboral de Estados Unidos estaba «muy ajustado» y que podría necesitar que el banco central no solamente eleve las tasas de interés antes de lo esperado sino que también reduzca su tenencia de activos para controlar la alta inflación, mostraron el miércoles las actas de su última reunión.

«Los participantes señalaron en general (…) que puede estar justificado aumentar la tasa de fondos federales antes o a un ritmo más rápido de lo que los participantes habían anticipado anteriormente», mostraron las minutas de la reunión del 14 y 15 de diciembre, informa Reuters

«Algunos participantes también señalaron que podría ser apropiado comenzar a reducir el tamaño del balance de la Reserva Federal relativamente antes tras el inicio del alza de la tasa de los fondos federales».

Las minutas ofrecieron más detalles sobre el cambio de la Fed el mes pasado hacia una política monetaria más dura. Los responsables de política monetaria acordaron acelerar el final de su programa de compra de bonos de la era pandémica y emitieron pronósticos que anticipan tres aumentos de tasas de un cuarto de punto porcentual durante 2022.

Las minutas mostraban que la Fed no solo debatía un aumento de la tasa inicial, sino también si usar una segunda palanca para frenar la inflación al permitir que sus tenencias de bonos del Tesoro de Estados Unidos y valores respaldados por hipotecas cayeran.

La reunión de diciembre se llevó a cabo cuando los recuentos de casos de coronavirus habían comenzado a aumentar debido a la propagación de la variante ómicron.

Las infecciones se han disparado desde entonces, y aún no ha habido comentarios de altos funcionarios de la Fed que indiquen si la cambiante situación de salud ha alterado sus puntos de vista sobre la política monetaria adecuada.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, comparecerá ante el Comité Bancario del Senado la próxima semana para una audiencia sobre su nominación para un segundo mandato de cuatro años como director del banco central, y es probable que actualice sus puntos de vista sobre la economía en ese momento.

La Asamblea Nacional electa en 2015 llegó a un “nuevo” final, pero no murió. Por segunda vez extendió su vida. Ayer, 5 de enero, cumplió un año de su última “mutación genética”, aquella que sorpresivamente creó una sui géneris comisión delegada con la que, por primera vez, prolongó su vida por un año más a los previstos constitucionalmente (artículo 192). Hoy, sobre la base de la reforma que en la madrugada del pasado martes le hicieron al Estatuto para la Transición, tenemos por segunda vez, la extensión de su permanencia por otro año más.

Muchos fuimos los que en aquella primera oportunidad apoyamos las motivaciones de la extensión orgánica del funcionamiento del parlamento electo en 2015. En nuestro caso, consideramos que dada la permanencia de la usurpación de Nicolás Maduro en la presidencia nacional, se le imponía a los diputados electos legítimamente “… hallar formas jurídicas válidas constitucionalmente … ” que le permitieran a la última Asamblea Nacional electa legítimamente, “… de manera imperiosa y urgente, y antes del 4 de enero de 2021, sin mayor dilación… crear autónomamente una nueva y distinta forma organizativa de funcionamiento democrático …” (Artículo publicado el 24 de septiembre de 2020).

De haber obrado según la sugerencia y sobre todo, de haber ejecutado el gobierno interino que de la asamblea brotó, a esa nueva organización legislativa con acciones, nacionales e internacionales contundentemente alineadas con el primer objetivo del Estatuto para la Transición, el conocido cese de la usurpación del régimen de Maduro, con seguridad el Parlamento que ayer extendió su continuidad por segunda vez hubiese podido preservar incólume la soberanía popular que soberanamente lo creó.

Si bien la recomendación fue parcialmente satisfecha con una nueva organización legislativa, la Asamblea Nacional tuvo un inapropiado desarrollo que condujo a un resultado inconveniente: sobre la base de una polémica tesis acerca de la continuidad constitucional -después de abandonar la desacertada idea de la “continuidad administrativa”- los diputados decidieron sustituir a la Asamblea Nacional por una “Comisión Delegada” y así extender su funcionamiento con este nuevo órgano legislativo –que hasta ese momento solo había sido utilizado para regir los tiempos de vacancia legislativa- en un excepcional nuevo periodo, cuyo término estaría condicionado a la ocurrencia de alguno de estos tres supuestos: “… hasta que se realicen elecciones presidenciales y parlamentarias libres, justas y verificables en 2021; ocurra un hecho político sobrevenido y excepcional en 2021; o, hasta un período parlamentario anual adicional a partir del 5 de enero de 2021 …”, según reza el artículo 12 de la Reforma del Estatuto para la Transición, aprobada el 26 de diciembre del 2020. Ninguno de estos tres supuestos ocurrió; y sin explicación alguna por ello, la continuidad fue declarada ayer, confirmándose así, tácitamente, el fracaso de las metas previstas para 2021 por el gobierno interino.

Las razones jurídicas apoyadas en los principios constitucionales que se han expuesto para justificar la continuidad de la Asamblea electa en 2015, las compartimos enteramente. Como abogado quien suscribe, entiende que en Venezuela permanece instalado un conglomerado criminal con apariencias políticas, que usurpa el poder público e impone como derecho, reglas tiránicas, mediante prácticas abusivas, delictuales y gravemente lesivas a los derechos fundamentales, creando así una situación política, jurídica y constitucional excepcionalísima, que exige la restitución del orden constitucional por vías poco ortodoxas. Bajo esa premisa, la continuidad constitucional representa un fundado razonamiento jurídico, suficientemente solvente, para preservar la voluntad soberana que se expresó en 2015.

Sin embargo, el entarimado normativo que se construyó a partir del concepto de la continuidad constitucional, para extender el funcionamiento del Parlamento más allá de su tiempo natural, imprescindiblemente ameritaba la existencia de un elemento esencial para su validez: legitimidad. Resulta que paradójicamente, si bien el gobierno interino nació con un alto grado de legitimidad de origen, hoy después de tres años tristemente luce desconectado con los anhelos de libertad ciudadana.

En consecuencia, después de haberse extendido por segunda vez a sí misma su vida, es razonable que los ciudadanos nos preguntemos: ¿qué hemos ganado con el interinato: libertad; o por el contrario, solo el mantenimiento de una élite opositora, muy costosa al erario público, que no termina de vincularse con el ciudadano en una línea estratégica para el desalojo del chavismo?, ¿es útil mantenerlo? y ¿para qué?

Dos motivos se expresan para justificar la permanencia del gobierno interino. Uno basado en la muy controvertible idea de que con él, tenemos la “única garantía” de preservación de los activos de la República en el exterior; y el otro, en que él representa la única fórmula política que la comunidad internacional “acepta” para que los venezolanos enfrentemos a Maduro.

Lo cierto es que los países que mantienen las medidas que impiden el dominio del régimen de nuestros activos no reconocen la legitimidad de un gobierno criminal como el que representa Maduro, lo cual es más que una posición de gobierno, una política de Estado de la mayoría de los países que así lo han asumido, al margen del fallido desempeño que ha tenido el interinato. Por ejemplo, el Congreso de Estados Unidos ha decidido bicameralmente que, mientras el régimen de Maduro sea socio estratégico y comercial de Irán, Siria y Cuba, sus enemigos declarados, los bienes e intereses del gobierno de Venezuela que se encuentran en Estados Unidos estarán bloqueados y no podrán transferirse, pagarse, exportarse, retirarse ni negociarse de otra manera.

En ese mismo sentido, emblemática fue la decisión que el pasado 21 de diciembre, la Corte Suprema de Reino Unido dictó en relación con el oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra, al fallar parcialmente a favor de Juan Guaidó, quien había apelado al alto tribunal en la disputa sobre si es él o Nicolás Maduro quien debe controlar el oro depositado en Londres. La Corte británica en este caso oyó la petición sin reconocerle al peticionante condición alguna; pero, enfáticamente desconoció a Maduro como presidente de Venezuela.

Con respecto a la otra consideración que se argumenta sobre el reconocimiento que internacionalmente se ha hecho de Juan Guaidó, como líder exclusivo de la oposición, resulta que los venezolanos hasta ahora, no le hemos presentado a la comunidad internacional otra forma legítima de representación política, que verdaderamente nos salvaguarde la vida, la libertad y otros derechos fundamentales que en la práctica, el gobierno interino ha omitido defender con la fuerza que todos esperábamos. No tiene ningún asidero creer que, en caso de elegirse un nuevo liderazgo opositor, el mismo no recibiría el respaldo internacional.

Lo cierto es que hoy, la permanencia de Juan Guaidó y el gobierno interino designado por la Asamblea Nacional, en virtud de su desempeño zigzagueante, incongruente y errático, ha perdido conexión ciudadana, por lo que en un futuro inmediato se hace insostenible.

Urge que los ciudadanos, sin medias tintas, de una vez asumamos la tarea de revisar nuevamente la ruta para terminar definitivamente con el ecosistema criminal que nos rodea; es decir, o los expulsamos con fuerza, justicia y firmes convicciones; o empezamos a soportar su existencia, claudicando y conviviendo con él. Es por eso que debemos decidir quienes son los que encarnaran nuestro real anhelo colectivo.

@PerkinsRocha


En 2008, un programador seudónimo llamado Satoshi Nakamoto publicó un documento de 9 páginas que describe una nueva moneda digital descentralizada. Lo llamaron Bitcoin.

Bitcoin es el primer sistema de pago y criptomonedas descentralizado exitoso del mundo, lanzado en 2009 por un misterioso creador conocido solo como Satoshi Nakamoto . La palabra «criptomoneda» se refiere a un grupo de activos digitales donde las transacciones se aseguran y verifican mediante criptografía , una práctica científica de codificación y decodificación de datos. Esas transacciones a menudo se almacenan en computadoras distribuidas por todo el mundo a través de una tecnología de contabilidad distribuida llamada blockchain (ver más abajo).

Bitcoin se puede dividir en unidades más pequeñas conocidas como «satoshis» (hasta 8 lugares decimales) y usarse para pagos, pero también se considera una reserva de valor como el oro. Esto se debe a que el precio de un solo bitcoin ha aumentado considerablemente desde su inicio, de menos de un centavo a decenas de miles de dólares. Cuando se habla de un activo de mercado, bitcoin se representa mediante el símbolo de cotización BTC.

El término «descentralizado» se usa a menudo cuando se habla de criptomonedas, y simplemente significa algo que está ampliamente distribuido y no tiene una ubicación centralizada única o autoridad de control. En el caso de bitcoin, y de hecho muchas otras criptomonedas, la tecnología y la infraestructura que gobiernan su creación, suministro y seguridad no dependen de entidades centralizadas, como bancos y gobiernos, para administrarlo.

En cambio, Bitcoin está diseñado de tal manera que los usuarios pueden intercambiar valor entre sí directamente a través de una red peer-to-peer; un tipo de red donde todos los usuarios tienen el mismo poder y están conectados directamente entre sí sin un servidor central o una empresa intermediaria que actúe en el medio. Esto permite que los datos se compartan y almacenen, o que los pagos de bitcoin se envíen y reciban sin problemas entre las partes.

La red Bitcoin («B» mayúscula, cuando se refiere a la red y la tecnología, «b» minúscula cuando se refiere a la moneda real, bitcoin) es completamente pública, es decir, cualquier persona en el mundo con una conexión a Internet y un dispositivo que pueda conectarse a él puede participar sin restricciones. También es de código abierto, lo que significa que cualquiera puede ver o compartir el código fuente sobre el que se creó Bitcoin.

Quizás la forma más fácil de entender Bitcoin es pensar en él como Internet por dinero. Internet es puramente digital, ninguna persona lo posee ni lo controla, no tiene fronteras (es decir, cualquier persona con electricidad y un dispositivo puede conectarse), funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y las personas que lo usan pueden compartir datos fácilmente entre sí. Ahora imagínese si hubiera una ‘moneda de Internet’ en la que todos los que usan Internet pudieran ayudar a asegurarla, emitirla y pagarse directamente con ella sin tener que involucrar a un banco. Eso es esencialmente bitcoin.

Una alternativa a la moneda fiduciaria

Nakamoto diseñó originalmente bitcoin como una alternativa al dinero tradicional, con el objetivo de que eventualmente se convierta en una moneda de curso legal aceptada a nivel mundial para que la gente pueda usarla para comprar bienes y servicios.

Sin embargo, la utilidad de bitcoin para los pagos se ha visto obstaculizada un poco por la volatilidad de los precios. Volatilidad es una palabra que se usa para describir cuánto cambia el precio de un activo durante un período de tiempo. En el caso de bitcoin, su precio puede cambiar drásticamente de un día a otro, e incluso de un minuto a otro, lo que lo convierte en una opción de pago menos que ideal. Por ejemplo, no querría pagar $ 3.50 por una taza de café y 5 minutos después vale $ 4.30. Por el contrario, tampoco funciona muy bien para los comerciantes si el precio de bitcoin cae drásticamente después de la entrega del café.

En muchos sentidos, bitcoin funciona de manera opuesta al dinero tradicional: no está controlado ni emitido por un banco central, tiene un suministro fijo (lo que significa que no se pueden crear nuevos bitcoins a voluntad) y su precio no es predecible. Comprender estas diferencias es la clave para comprender Bitcoin.

¿Cómo funciona Bitcoin?

Es importante comprender que Bitcoin tiene tres componentes separados, que se combinan para crear un sistema de pago descentralizado:

  • La red Bitcoin
  • La criptomoneda nativa de la red Bitcoin, llamada bitcoin (BTC)
  • La cadena de bloques de Bitcoin

Bitcoin se ejecuta en una red de igual a igual donde los usuarios, generalmente personas o entidades que desean intercambiar bitcoins con otros en la red, no requieren la ayuda de intermediarios para ejecutar y validar transacciones. Los usuarios pueden optar por conectar su computadora directamente a esta red y descargar su libro de contabilidad público en el que se registran todas las transacciones históricas de bitcoins.

Este libro mayor público utiliza una tecnología conocida como «blockchain», también conocida como «tecnología de libro mayor distribuido». La tecnología Blockchain es lo que permite verificar, almacenar y ordenar las transacciones de criptomonedas de manera inmutable y transparente. La inmutabilidad y la transparencia son credenciales de vital importancia para un sistema de pago que se basa en la confianza cero.

Siempre que se confirman y agregan nuevas transacciones al libro mayor, la red actualiza la copia del libro mayor de cada usuario para reflejar los últimos cambios. Piense en ello como un documento abierto de Google que se actualiza automáticamente cuando cualquier persona con acceso edita su contenido.

Como su nombre lo indica, la cadena de bloques de Bitcoin es una cadena digital de «bloques» ordenados cronológicamente: fragmentos de código que contienen datos de transacciones de Bitcoin. Sin embargo, es importante mencionar que la validación de transacciones y la minería de bitcoins son procesos separados. La minería aún puede ocurrir si las transacciones se agregan a la cadena de bloques o no. Del mismo modo, una explosión en las transacciones de Bitcoin no necesariamente aumenta la velocidad a la que los mineros encuentran nuevos bloques.

Independientemente del volumen de transacciones que esperan ser confirmadas, Bitcoin está programado para permitir que se agreguen nuevos bloques a la cadena de bloques aproximadamente una vez cada 10 minutos.

Debido a la naturaleza pública de la cadena de bloques, todos los participantes de la red pueden rastrear y evaluar las transacciones de bitcoins en tiempo real. Esta infraestructura reduce la posibilidad de un problema de pago en línea conocido como doble gasto. El doble gasto ocurre cuando un usuario intenta gastar la misma criptomoneda dos veces.

Bob, que tiene 1 bitcoin, podría intentar enviárselo a Rishi y Eliza al mismo tiempo y esperar que el sistema no lo detecte.

El doble gasto se evita en el sistema bancario tradicional porque la conciliación la realiza una autoridad central. Tampoco es un problema con el efectivo físico porque no se puede entregar a dos personas el mismo billete de un dólar.

Bitcoin, sin embargo, tiene miles de copias del mismo libro mayor y, por lo tanto, requiere que toda la red de usuarios acuerde unánimemente la validez de todas y cada una de las transacciones de bitcoins que se realizan. Este acuerdo entre todas las partes es lo que se conoce como «consenso».

Así como los bancos actualizan constantemente los saldos de sus usuarios, todos los que tengan una copia del libro mayor de Bitcoin son responsables de confirmar y actualizar los saldos de todos los titulares de bitcoins. Entonces, la pregunta es: ¿Cómo garantiza la red Bitcoin que se logre el consenso, a pesar de que hay innumerables copias del libro mayor público almacenadas en todo el mundo? Esto se realiza mediante un proceso conocido como «prueba de trabajo».

¿Qué es prueba de trabajo?

Las computadoras en la red Bitcoin utilizan un proceso llamado prueba de trabajo (PoW) para validar transacciones y asegurar la red. La prueba de trabajo es el «mecanismo de consenso» de la cadena de bloques de Bitcoin.

Si bien la prueba de trabajo fue la primera y generalmente es el tipo más común de mecanismo de consenso para las criptomonedas que se ejecutan en cadenas de bloques, hay otros, en particular la prueba de participación (PoS), que tiende a consumir menos potencia informática general ( y por tanto menos energía).

La prueba de trabajo eleva a ciertos contribuyentes de la red al papel de «validadores», más comúnmente conocidos como «mineros», solo después de que hayan demostrado su compromiso con la red al dedicar una inmensa cantidad de poder de cómputo para descubrir nuevos bloques: un proceso que suele tardar aproximadamente 10 minutos.

granja minera

Cuando se descubre un nuevo bloque, el minero exitoso que lo encontró a través del proceso de minería puede llenarlo con el valor de 1 megabyte de transacciones validadas. Luego, este nuevo bloque se agrega a la cadena y la copia del libro mayor de todos se actualiza para reflejar los nuevos datos. A cambio de sus esfuerzos, el minero puede mantener las tarifas adjuntas a las transacciones que agreguen, además de recibir una cantidad de bitcoins recién acuñados. El nuevo bitcoin creado y entregado a los mineros exitosos se conoce como una «recompensa en bloque».

Todos los usuarios de Bitcoin tienen que pagar una tarifa de red cada vez que envían una transacción (generalmente en función del tamaño de la misma) antes de que el pago pueda ponerse en cola para su validación. Piense en ello como comprar un sello para enviar una carta.

El objetivo al agregar una tarifa de transacción es igualar o superar la tarifa promedio pagada por otros participantes de la red para que su transacción se procese de manera oportuna. Los mineros tienen que cubrir sus propios costos de electricidad y mantenimiento cuando operan sus máquinas todo el día para validar la red bitcoin, por lo que priorizan las transacciones con las tarifas más altas adjuntas para ganar la mayor cantidad de dinero posible al llenar nuevos bloques.

Puede ver las tarifas promedio en el mempool de Bitcoin , que se puede comparar a una sala de espera donde las transacciones no confirmadas se mantienen hasta que los mineros las seleccionan y agregan a la cadena de bloques.

Leer más: Cómo funciona la minería de Bitcoin

¿Cómo se crea bitcoin?

La red Bitcoin libera automáticamente bitcoins recién acuñados a los mineros cuando encuentran y agregan nuevos bloques a la cadena de bloques. El suministro total de bitcoins tiene un límite de 21 millones de monedas, lo que significa que una vez que la cantidad de monedas en circulación alcance los 21 millones, el protocolo dejará de acuñar nuevas monedas. En cierto modo, la minería de Bitcoin funciona tanto como la validación de la transacción como como el proceso de emisión de bitcoins (hasta que se extraigan todas las monedas, solo funcionará como el proceso de validación de la transacción).

Es importante destacar que aumentar la cantidad de potencia informática dedicada a la minería de bitcoins no significará que se extraigan más bitcoins. Los mineros con más poder de cómputo solo aumentan sus posibilidades de ser recompensados ​​con el siguiente bloque, por lo que la cantidad de bitcoins extraídos permanece relativamente estable a lo largo del tiempo.

La red Bitcoin utiliza una estrategia de distribución de monedas conocida como » reducción a la mitad de bitcoin » que garantiza que la cantidad de bitcoin distribuida a los mineros se reduzca con el tiempo. Al disminuir gradualmente la oferta de nuevos bitcoins que entran en circulación, la idea es que ayudará a mantener el precio del activo (según los principios fundamentales de oferta y demanda).

Una reducción a la mitad de bitcoin (a veces llamada «reducción a la mitad») ocurre cada 210.000 bloques o aproximadamente cuatro años. Cuando el protocolo bitcoin se lanzó por primera vez en 2009, cada minero exitoso recibió 50 bitcoin (BTC) como recompensa en bloque. Avance rápido hasta 2021: las recompensas en bloque ahora son 6.25 BTC, una reducción de 12.5 BTC antes de la reducción a la mitad de bitcoin en mayo de 2020.

Se espera que la próxima reducción a la mitad tenga lugar en algún momento de 2024 y verá caer nuevamente las recompensas en bloque, a 3.125 BTC. Este proceso continuará hasta que finalmente no queden más monedas para extraer.

Hoy en día, hay más de 18,7 millones de BTC en circulación, lo que significa que solo quedan 2,25 millones de BTC para entrar en circulación. Sin embargo, teniendo en cuenta el principio de reducción a la mitad y otros factores de la red como la dificultad de minería , se estima que el último bitcoin se extraerá en algún momento alrededor del año 2140.

¿Qué es una billetera bitcoin?

Una billetera de bitcoins es un programa de software que se ejecuta en una computadora o un dispositivo dedicado que proporciona la funcionalidad requerida para asegurar, enviar y recibir bitcoins. Contrariamente a la intuición, el bitcoin en sí no se almacena en una billetera. En cambio, la billetera protege las claves criptográficas, esencialmente un tipo de contraseña muy especializado, que prueba la propiedad de una cantidad específica de bitcoins en la red de Bitcoin.

Cada vez que se ejecuta una transacción de bitcoins, la propiedad de los bitcoins se transfiere del remitente al destinatario, y la red designa las claves del destinatario como la nueva «contraseña» para acceder al bitcoin.

Bitcoin utiliza un sistema llamado criptografía de clave pública (PKC) para preservar la integridad de su cadena de bloques. Originalmente utilizado para encriptar y desencriptar mensajes, PKC ahora se usa comúnmente en blockchains para asegurar transacciones. Este sistema permite que solo las personas con el juego de llaves correcto accedan a monedas específicas.

Hay dos tipos de claves necesarias para poseer y ejecutar transacciones de bitcoin: una clave privada y una clave pública. Ambas claves son cadenas de caracteres alfanuméricos generados aleatoriamente que se utilizan para cifrar y descifrar transacciones. En la red bitcoin, PKC implementa funciones matemáticas unidireccionales que son fáciles de resolver de una forma y casi imposibles de revertir.

La cadena de bloques utiliza el algoritmo matemático unidireccional para crear una clave pública a partir de la clave privada. Con esto, es prácticamente imposible regenerar la clave privada a partir de la clave pública, lo que significa que es mejor que no pierda sus claves (u olvide su contraseña para acceder a ellas). Además, recibirá una dirección pública, que es simplemente la forma hash o abreviada de su clave pública.

Esta dirección funciona de manera similar a la dirección de una casa y se comparte para recibir bitcoins. Por otro lado, la clave privada debe mantenerse oculta a las miradas indiscretas, al igual que el PIN de su tarjeta de débito es solo para sus ojos.

Para ejecutar transacciones, debe utilizar su clave privada y su clave pública para cifrar y firmar sus transacciones de Bitcoin. Además, debe incluir la dirección pública del destinatario. Con esto, solo el destinatario con la clave privada correcta puede desbloquear o reclamar el bitcoin transferido.


Escrito por Andrey Sergeenkov y publicao originalmente 1 de abril de 2013. Republicado por CoinDesk el 5 de enero de 2022. Traducción libre del inglés por morfema.press

La Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) pondrá en funcionamiento, en la sede Montalbán, tres espacios de educación híbrida. Las nuevas Aulas Tecnológicas permitirán ofrecer clases de manera presencial, con transmisión en vivo para los estudiantes que no puedan asistir al campus. Estos salones son parte de las acciones prioritarias del Plan Estratégico UCAB 2020-2023.

Gracias al esfuerzo de la Dirección de Tecnología e Información y el Centro de Estudios en Línea, la universidad instaló estos salones, con equipos de última generación. En ellos podrán efectuarse encuentros académicos que combinen presencialidad física y participación virtual de los alumnos.

Los salones están ubicados en el edificio de Aulas (piso 2 del módulo 1), el edificio Cincuentenario (piso 2) y el edificio de Postgrado (piso 1). Todos cuentan con pizarras digitales, las cuales poseen el software necesario para apoyar la didáctica del docente, informa El Ucabista

Además, cada una tiene un equipamiento específico: El del módulo 1, por ejemplo, dispone de un televisor, pizarra de vidrio templado y pizarra móvil. El de Cincuentenario tiene una televisión móvil y un conjunto de láminas imperceptibles, conocidas como «Wrap Up», que permitirán a los estudiantes escribir en las paredes. Finalmente, el aula de Postgrado posee dos televisores, uno apoyando la pizarra digital y otro en la pared contraria, para facilitar la incorporación de los alumnos que asistirán a los encuentros de forma remota.

Trabajo en progreso

Según explicó el director de Tecnología e Información (DTI), José Gregorio García, el proyecto fue realizado en coordinación con el Centro de Estudios en Línea (CEL), con el objetivo de «crear espacios con la estructura necesaria para favorecer la innovación, creatividad y el trabajo colaborativo entre estudiantes y profesores, así como la incorporación de la tecnología en los procesos formativos de la universidad de cara al 2023».

La directora del CEL, Marysabel Suárez, señaló que la disponibilidad de estos salones contribuirá con el fortalecimiento del proceso de enseñanza-aprendizaje multimodal que ha emprendido la universidad y pondrá a la institución a la vanguardia para enfrentar las nuevas tendencias del mundo pedagógico.

«La virtualidad forma parte de un pilar estratégico en el plan institucional y la diversificación e internacionalización de la oferta serán mucho más viables en la medida que se implemente un plan maestro de virtualización adecuado a las necesidades formativas del mercado».

Actualización tecnológica que la UCAB

María Esperanza Luis, jefa de Aseguramiento de la Calidad de la DTI, recordó que los salones híbridos son parte de las iniciativas de actualización tecnológica que la UCAB ha puesto en marcha durante los últimos años.

«Estas aulas vienen a complementar la oferta de salones de clases que tenemos en los distintos campus; espacios que responden a las nuevas modalidades de formación universitaria y de vanguardia, garantizando confort, flexibilidad, conectividad y sostenibilidad, entre otros beneficios para profesores y estudiantes», dijo.

En ese sentido, José Gregorio García anunció que las inversiones en el área no se detienen y la universidad abrirá nuevos espacios como estos, tanto en el Centro Internacional de Actualización Profesional (CIAP-UCAB) como en la sede de Guayana.

«Próximamente se inaugurarán laboratorios de neuromarketing, realidad virtual y uso de drones, a disposición de las unidades académicas que los requieran. Además, se estrenarán otras Aulas Tecnológicas en el CIAP y en Guayana. También, se están dotando otros espacios -como la Sala Loreto, dos salas de reuniones en Postgrado y en Cultura- con los equipos necesarios para el cumplimiento de los objetivos previstos en las aulas tecnológicas. Se están incorporando cámaras, micrófonos y cornetas en los salones de postgrado que apoyarán la realización de sesiones híbridas», finalizó García.

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