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La República Argentina emitió ayer (23.5.2025) un comunicado oficial en el que expresa su más firme y categórica condena al régimen de Nicolás Maduro por la comisión sistemática de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y violaciones generalizadas de los derechos humanos en Venezuela.

El gobierno argentino denunció especialmente la situación de ciudadanos argentinos privados ilegalmente de libertad, entre ellos el gendarme Nahuel Gallo, cuya liberación inmediata ha sido exigida de manera contundente.

El comunicado identifica al dirigente oficialista Diosdado Cabello como líder de una estructura represiva que opera con el respaldo del aparato estatal venezolano, incluyendo organismos de seguridad, inteligencia y justicia. Según la declaración, esta maquinaria se sustenta en el miedo, el secuestro, la desaparición forzada y el hostigamiento sistemático contra los familiares de los perseguidos, prácticas que —por su carácter sistemático, intimidatorio y arbitrario— podrían calificarse como terrorismo de Estado.

Ante la gravedad de los hechos, el gobierno argentino anunció que intensificará las denuncias penales internacionales contra Cabello y contra todos los responsables materiales e intelectuales de estos crímenes, y exigió a la Corte Penal Internacional que actúe con urgencia frente a las violaciones de derechos humanos en Venezuela, consideradas crímenes de lesa humanidad.

Asimismo, Argentina exhortó a todas las democracias del mundo a sumar esfuerzos para detener la persecución y la violencia institucionalizada en Venezuela. El comunicado concluye reafirmando el compromiso inquebrantable del país con la defensa de los derechos humanos y su determinación de impulsar todas las acciones necesarias para que los responsables enfrenten la justicia internacional con todo el peso de la ley.

Para más información, contactar a la Cancillería Argentina

Por Pedro Mario Burelli

La Administración de @realDonaldTrump no da tregua: el régimen forajido de @NicolasMaduro merece y siente la presión sin pausa ni piedad. La licencia que la timorata Administración de @JoeBiden regaló a la amoral @Chevron
ue eliminada de un plumazo. La Ley de Alien Enemies de 1798 está en la mesa. La orden ejecutiva del 23 de marzo de 2025 es un martillazo. El equipo Trump lo tiene claro: esto es un asunto de administración de justicia (“It’s law enforcement, stupid”) y exige ser tratado como tal. El diagnóstico es preciso y señala a los verdaderos irresponsables que han arrastrado a Venezuela a la ruina económica, la miseria social, la barbarie criminal y el desprecio global.

Lo que viene —restricciones migratorias, sanciones económicas, un estigma internacional que habrá que borrar— tiene culpables con nombre y apellido: Maduro y su círculo íntimo, una mafia que el 28 de julio de 2024 robó a sangre fría la voluntad de un pueblo que los aborrece; la cúpula de la Fuerza Armada, traidora y podrida de corrupción, que pisotea la Constitución para llenarse los bolsillos y sostener una tiranía que apesta; y los normalizadores, esos cobardes o vendidos que, por dinero o miedo, han legitimado lo aberrante y le han puesto alfombra roja al desastre.

Si Venezuela cae en la lista roja de inmigración de EE.UU., si las visas se niegan y el TPS muere para cientos de miles de venezolanos decentes que huyeron al «Imperio», si las puertas se cierran a petroleras cómplices de la corrupción masiva de PDVSA, no busquen excusas: la culpa es de un régimen que eligió el narcotráfico, la minería ilegal ecocida y el terror como sus pilares; de una cúpula militar que traiciona su juramento y su patria; y de un puñado de pseudoempresarios enchufados, políticos de pacotilla y media docena de luisvicenteleones tarifados y sinvergüenzas que se lucran del dolor ajeno.

No hay duda: con Maduro en el poder, Venezuela no tiene salvación. Adentro, el caos y los crímenes se multiplican; afuera, el aislamiento y la presión global nos asfixian. No se construye un país sobre la impunidad de delincuentes y sus cómplices. Hoy, los venezolanos cargamos un estigma mundial por culpa de 200 o 300 malandros que, aunque se odian entre sí, se aferran al poder como ratas para no enfrentar la justicia que les respira en la nuca.

Cada día, secuestradores, torturadores, asesinos y corruptos cavan sus tumbas con sus bravuconadas vacías. Pero cada día que pasa, somos los venezolanos quienes pagamos un precio altísimo por su podredumbre. El momento ha llegado: el problema está diagnosticado, los responsables están señalados, y el remedio es evidente. O salen por las buenas, o que sea por las malas.

Venezuela no puede seguir secuestrada por usurpadores ni por quienes aplauden o validan este despropósito continuo.

Una imagen recurrente de Rojas es la de una persona con un megáfono en las calles, al frente de movilizaciones ciudadanas.

La comunidad venezolana de derechos humanos recibió con beneplácito la noticia de que el preso político, Carlos Julio Rojas, un periodista enfocado en el activismo social en Caracas, fue galardonado con el Premio Graciela Fernández Meijide, en decisión de un jurado convocado por la Fundación CADAL en Buenos Aires.

«Carlos Julio Rojas ha dedicado su trabajo a informar, denunciar abusos y acompañar las demandas de su comunidad. Hoy está injustamente privado de libertad por su ejercicio como comunicador y activista social», manifestó PROVEA, el Programa Venezolano de Derechos Humanos que es la entidad no gubernamental activa con más años de antigüedad en Venezuela.

Rojas fue detenido en abril de 2024, en los meses previos a las elecciones presidenciales del 28 de julio, comicios que fueron seguidos por una razzia represiva del chavismo en contra de periodistas, activistas sociales y testigos electorales. Amnistía Internacional lo declaró como preso de conciencia.

Este adulto joven es un activista que sufrió otras tres detenciones breves entre 2020 y 2023 por sus actividades, principalmente en el centro de Caracas, a favor de vecinos, jubilados y pensionados. Una imagen recurrente suya, según recuerdan conocidos, es la de una persona con un megáfono en las calles al frente de movilizaciones ciudadanas.

Se encuentra detenido actualmente en El Helicoide, un centro de detención y torturas según ha documentado la Misión de Verificación de los Hechos de la ONU en varios de sus informes.

«En la persona de Carlos Julio Rojas quisimos reconocer a todos aquellos que hoy y desde hace tantos años vienen sufriendo el acoso y hostigamiento del régimen venezolano por el solo hecho de reclamar el cumplimiento de los principios básicos que reglan la vida en democracia», comentó a DIARIO DE CUBA, el activista y académico Rubén Chababo, quien por más de una década fue director del Museo de la Memoria en la ciudad de Rosario, Argentina.

En este 2025, tal como reseñó DIARO DE CUBA, el premio concebido por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) también le fue otorgado a los presos políticos cubanos Lizandra Góngora y Alexander Fábregas. En su veredicto de la tercera edición del Premio Graciela Fernández Meijide a la Defensa de los Derechos Humanos, el jurado resaltó de los dos presos cubanos «la injusta situación de presidio por la que atraviesan por el solo hecho de defender de manera pacífica los ideales y principios que reglan la vida en democracia».

En el caso del preso político venezolano, el jurado del premio destacó su valentía y compromiso en medio del cierre del espacio cívico, la represión y la criminalización en Venezuela. «Celebramos este reconocimiento como un mensaje de aliento y apoyo internacional para Carlos Julio, quien debe ser liberado», expresó PROVEA a través de un comunicado por sus redes sociales.

«La lucha de Carlos Julio Rojas no es individual sino por y para la sociedad venezolana en su conjunto. Su resistencia es personal, no cabe duda, pero su magisterio es colectivo, plural, y se irradia a todos y cada uno de los ciudadanos de ese país atrapado por las garras de una dictadura», puntualizó Chababo al ser consultado por DIARIO DE CUBA.

Asimismo, la presa política nicaragüense Nancy Elizabeth Henriquez James fue reconocida con este galardón, cuya entrega está prevista para el venidero 23 de agosto, durante la conferencia en conmemoración del Día en Recuerdo de las Víctimas del Totalitarismo. En el evento se dedicará un panel especial para entregar una plaqueta a representantes de cada persona galardonada que actualmente se encuentra detenida.

Henriquez James es una abogada, activista política y líder indígena miskita del Caribe norte de Nicaragua. Su labor, que se inició desde los años 80, cuando era adolescente, fue interrumpida en 2023, al ser arrestada sin garantías judiciales y condenada por la dictadura de Daniel Ortega y su esposa y «copresidenta», Rosario Murillo. Sentenciada a a ocho años de cárcel por «propagación de noticias falsas» y «menoscabo a la integridad nacional», actualmente está recluida en la prisión La Esperanza.

«Este premio se instituyó inicialmente para visibilizar el trabajo de personas y organizaciones que trabajan en favor de la democracia y los derechos humanos en contextos autoritarios», explica a DIARIO DE CUBA el fundador y director general de la Fundación CADAL, Gabriel Salvia.

«En esta edición de 2025 por primera vez se decidió que el premio esté dirigido exclusivamente a personas que están en condición de presidio político en América Latina«, resalta Salvia.

Graciela Fernández Meijide, a quien CADAL rinde homenaje con el nombre de este galardón, se convirtió en una figura prominente de los derechos humanos en Argentina tras la desaparición de su hijo Pablo, de 17 años, en 1976, secuestrado por la dictadura.

Este hecho la llevó a involucrarse en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y, más tarde, a formar parte de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) en 1983, donde tuvo un rol clave en la recopilación de testimonios sobre las víctimas del terrorismo de Estado. Su trabajo en la CONADEP contribuyó a documentar los crímenes de la dictadura. En democracia, además, hizo carrera política en Argentina.

Amnistía Internacional exigió este viernes la libertad de todas las personas detenidas arbitrariamente por el régimen de Venezuela, en un contexto que calificó como un “alarmante incremento de detenciones” en el país.

“Estamos monitoreando los reportes de un alarmante incremento de detenciones de personas vinculadas a sindicatos, partidos políticos, organizaciones comunitarias y otros activismos, que lamentablemente confirman patrones de una política de persecución a la opinión y disidencia en el marco de procesos electorales”, indicó la organización a través de sus redes sociales.

En la misma publicación, Amnistía agregó: “Exigimos a las autoridades la libertad de todas las personas detenidas arbitrariamente. Los Estados preocupados por la crisis en Venezuela tienen la obligación de exigir justicia. Recordamos que los crímenes de lesa humanidad no prescriben”.

El comunicado fue publicado luego de que Juan Pablo Guanipa y otros colaboradores cercanos a la líder opositora María Corina Machado fueron detenidos por el régimen de Maduro en la mañana del viernes 23 de mayo.

El secuestro de Guanipa por parte del régimen chavista está vinculado a su papel como figura destacada dentro de la oposición venezolana. Tras confirmarse su detención, Juan Pablo Guanipa envió un contundente mensaje antes de su captura.

“Hermanos, si están leyendo esto es porque he sido secuestrado por las fuerzas del régimen de Nicolás Maduro”, expresó.

“Lamentablemente, mi tiempo en resguardo llegó a su fin. A partir de hoy, yo formo parte de la lista de venezolanos secuestrados por la dictadura”, sostuvo.

El opositor acusó a Maduro y a su círculo de utilizar tácticas intimidatorias para silenciar a los disidentes: “Esto es un secuestro que ha sido motivado por una sola razón: el miedo del régimen al pueblo venezolano, el miedo de la dictadura al espíritu del 28 y 29 de julio”.

“Estos días dejaron en claro que el régimen nunca podrá doblegar el espíritu libertario del venezolano y que, a pesar de años tratando de quebrarnos, los venezolanos nunca abandonaremos nuestro ADN democrático”, agregó con firmeza.

La captura ocurre apenas dos días antes de las elecciones legislativas y de gobernadores en Venezuela, un proceso electoral que ha sido ampliamente cuestionado por sectores de la oposición.

En sus redes sociales, Guanipa había expresado su rechazo a las elecciones del 25 de mayo, calificándolas como una “farsa” destinada a legitimar un régimen ilegítimo.

“El compromiso de los zulianos y los venezolanos es con la verdad, con la democracia y con el mandato soberano del pueblo que ya se expresó el 28 de julio”, afirmó, utilizando el hashtag #YoNoObedezco para subrayar su postura contra lo que considera un fraude electoral respaldado por la represión.

A pesar de su actual situación, Guanipa expresó confianza en la victoria final del pueblo venezolano.

“Durante estos meses en la clandestinidad que hoy termina, las imágenes de los venezolanos defendiendo los votos el 28 de julio frente a las hordas del régimen y los videos del pueblo en rebeldía el 29 de julio alimentaron mi determinación de seguir luchando”, enfatizó.

Asimismo, aseguró que esta lucha no se detendrá: “Aunque el régimen hoy se anota una ‘victoria’, como si secuestrar a un venezolano fuese una gran labor, yo estoy más seguro que nunca de que la victoria final será para nosotros, el pueblo venezolano”.

El líder opositor cerró su declaración con un mensaje esperanzador para el pueblo venezolano: “No tengo certeza de qué me irá a pasar a mí en las próximas horas, días o semanas. Pero de lo que sí estoy seguro, es que ganaremos la larga lucha en contra de la dictadura. Pronto llegará el día cuando estaremos corriendo en las calles, no huyendo de la represión, sino a abrazarnos y celebrar la libertad”.

Finalmente, pidió a los venezolanos mantener el espíritu combativo. “Sigamos adelante en la lucha por nuestra libertad. No creas que la libertad es imposible y que ellos son invencibles: eso es una mentira del régimen. Sigamos resistiendo, cada quien desde su trinchera. Solo los venezolanos podremos liberar Venezuela”, sentenció.

Vía Infobae

En diálogo con Infobae, la líder de la oposición venezolana habló sobre el secuestro de Juan Pablo Guanipa, la nueva farsa electoral que montará el chavismo este domingo, y cómo la dictadura convirtió al país en el “centro del crimen organizado”

María Corina Machado lleva más de diez meses en la clandestinidad por la persecución del régimen de Nicolás Maduro. Diez meses de lucha incansable por lograr la libertad de Venezuela en medio de constantes atropellos a los derechos humanos, amenazas, secuestros, y detenciones arbitrarias por parte de la dictadura chavista.

En ese contexto, y apenas unas horas después del secuestro de Juan Pablo Guanipa y de cerca de 50 colaboradores de su equipo de trabajo, la líder opositora venezolano brindó una entrevista a Infobae en la que habló de la situación del país a casi un año de aquel histórico 28 de julio en el que el régimen, a pesar de haber cometido todo tipo de irregularidades y de haber adjudicado la victoria a Maduro, quedó expuesto como nunca antes luego de que la oposición lograra certificar con actas en mano el arrollador triunfo de Edmundo González Urrutia, quien hoy es reconocido como presidente legítimo de Venezuela por decenas de países de la comunidad internacional.

La líder de Vente Venezuela (VV) sostuvo que los actos de represión y persecución del régimen buscan castigar y amedrentar a quienes defienden el derecho de los venezolanos a la libertad y se oponen a la farsa electoral convocada por el régimen para este domingo, cuando se desarrollarán comicios regionales. Según la dirigente opositora, se trata de una muestra de un régimen en “fase terminal” que recurre al terror como único recurso de control.

Machado vinculó directamente la reciente ola de secuestros con la llamada “Operación Guacamaya”, una acción que logró la liberación de los opositores secuestrados en la embajada argentina en Caracas que dejó en evidencia la debilidad del aparato de seguridad de la dictadura: “La represión es el último anillo que le queda a Maduro”.

La líder opositora expresó su admiración personal por Guanipa, a quien describió como un político íntegro y comprometido con la lucha democrática, y calificó su secuestro como “un acto de terrorismo de Estado”. En ese sentido, reconoció que ella también corre el riesgo de ser detenida por las fuerzas de seguridad del régimen, pero reiteró su compromiso de continuar en Venezuela para lograr el ansiado cambio político.

Machado también destacó el papel de Estados Unidos y otros actores internacionales para hacer frente a “la estructura criminal” del régimen de Maduro que pone en riesgo la seguridad hemisférica. Aseguró que el flujo de drogas, la alianza con actores como Irán y Hezbollah, y el uso de la migración como herramienta de desestabilización, son parte de una estrategia deliberada de la dictadura: “El de Maduro no es un gobierno que se alía con los cárteles, sino que los cárteles son el gobierno”.

Sobre las elecciones previstas para el domingo, Machado denunció un sistema electoral manipulado en el que el régimen decide “quién vota, quién es candidato y quién gana”, pero anticipó una gran “derrota” del chavismo, producto de la abstención que se verá durante la jornada electoral, ya que los venezolanos ya se expresaron el 28 de julio.

Finalmente, reclamó mayor celeridad a la Corte Penal Internacional (CPI) en las investigaciones sobre los crímenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura chavista: “Es inconcebible la lentitud que hay en el caso de Venezuela”.

-Quisiera empezar hablando del reciente secuestro de Juan Pablo Guanipa y otros de tus colaboradores. ¿Sabe algo de ellos?

-Lo más dramático es que no sabemos ni siquiera cuántos son. Cada hora que pasa tenemos una noticia de otro desaparecido, otro compañero secuestrado. Algunos, simplemente personas que estaban haciendo vidas normales, activistas sin mayor involucramiento en actividades políticas, que van y los sacan arrastrados de sus casas o de sus trabajos. Otros, grandes líderes como Juan Pablo Guanipa, que tenía 10 meses bajo resguardo igual que yo. Se trata de seres humanos extraordinarios; dirigentes políticos muy valientes que están siendo castigados y perseguidos porque defienden la verdad, el derecho de los venezolanos a ser libres y el mandato del 28 de julio. Son personas que no han claudicado ante la pretensión del régimen de imponer una farsa este domingo, y quieren aterrorizar a un país. Sin embargo, algo les debe quedar muy claro. Cuando un hombre de la calidad ética y el coraje de Juan Pablo se despide de nosotros, porque como viste ha dejado un mensaje pidiendo que luchemos con más fuerza, que nada ha sido en vano… Yo he hablado muchísimo con él en estos días y compartimos esa conciencia. Es decir, en cualquier momento nos pueden detener, pero por supuesto que esto valió la pena. Esto que nadie lo dude, es una demostración de un régimen que está en una fase terminal, que lo único que le queda es el terror, la represión y que ha sido demostrada su vulnerabilidad, una falla monumental con la operación de rescate de nuestros rehenes en la embajada argentina. Actúan con desesperación, y eso, obviamente, los hace muy peligrosos.

-Como bien señala, el régimen quedó muy expuesto por la Operación Guacamaya. ¿Los secuestros de este viernes los vincula a eso, o a las elecciones que convocó el chavismo para este domingo?

-Creo que tiene todo que ver. El régimen quedó absolutamente descolocado con la Operación Guacamaya, y no hallaban cómo reaccionar. Esto no es exageración. La embajada de Argentina, bajo protección de Brasil, era el segundo edificio más resguardado de toda Venezuela después del Palacio de Miraflores, con anillos y anillos de seguridad. Todas las viviendas alrededor fueron tomadas, sacaron a la fuerza a sus dueños. Solamente quedaron la embajada de Rusia y la embajada de Norcorea. De resto eran todas viviendas privadas que fueron tomadas y allí se instalaron comandos con perros, con drones, con escuchas. Y bajo sus narices se logró esta operación de rescate. Obviamente quedaron expuestos, y entonces la reacción es tratar de simular coordinación y fortaleza cuando en el fondo lo que están demostrando es el terror que hoy existe dentro del régimen. Porque la represión es el último anillo que le queda a Maduro, y allí se demostró su profunda vulnerabilidad. Entonces, obviamente ellos han reaccionado con una cacería de brujas al interno, con todo tipo de disparates públicos contradiciéndose: un día dicen que fue una negociación, pero simultáneamente mandan a allanar las viviendas de los rehenes liberados. Es una cosa contradictoria, errática, muy mal pensada, porque al final la desesperación no es buena consejera. Creo que tiene que ver también con la posición firme de los Estados Unidos alrededor del tema de las licencias, una forma como de retaliación y por otra parte también frente a la inminencia de esa enorme derrota que va a tener el régimen este domingo. Derrota por el repudio y la desobediencia de la gente, al decirle “no te reconozco, no me obligas”.

-Si bien no hay muchos detalles de cómo se gestó esa operación, ¿se pueden esperar operaciones similares? ¿El régimen teme que eso pueda volver a ocurrir?

-No tengo dudas de que a eso le tienen muchísimo miedo. Jamás se lo imaginaron. Entonces, desde luego empiezan a correr toda suerte de rumores, de hipótesis, entre ellos mismos. Ellos no confían en nadie, unos en otros. Y muchas de las informaciones es que no duermen tranquilos, que cambian los lugares. Están obsesionados con lo que está pasando en el país.

-Después de lo que pasó hoy con Guanipa, ¿cómo está usted hoy? ¿Piensa que el objetivo final del régimen es su detención?

-Por encima de todo, Juan Pablo es mi amigo, mi compañero de lucha y mi hermano. Estamos en partidos políticos distintos, y hasta hace un tiempo yo le decía, “Juan Pablo, tú me caías malísimo”, y él me decía, “yo no te soportaba”. Cómo en estas circunstancias extremas uno aprende a conocer quién es quién… Para mí él es realmente un referente, un político de una convicción democrática absoluta. Ha tenido todo tipo de presiones. Incluso hace un año falleció su esposa; él es papá y mamá con cinco hijos y una nieta. Lo hablamos mucho en estos meses. Si una persona tenía toda la justificación para haber dicho, “llego hasta aquí, voy a ocuparme de mis hijos”, y haberse ido del país, era él. Y siempre me dijo, “yo no voy a dejar la lucha, no te voy a dejar sola, porque esto lo hago por ellos, por mis hijos”. Ese es Juan Pablo Guanipa. Hoy lo que tengo es una profunda indignación por la injusticia. Esto es un acto de terrorismo de estado. Las cosas hay que llamarlas por su nombre. Esto lo dijo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que no calificaba las prácticas de un régimen en este hemisferio de terrorismo de estado desde las dictaduras militares del siglo pasado. Es brutal lo que está ocurriendo. Y evidentemente, yo tengo clarísimo que ellos me están buscando desesperadamente. Yo estoy donde estoy convencida que tengo que estar, y donde yo siento que yo agrego más valor a la lucha. Si algo yo le quiero decir a los venezolanos es que tengan la seguridad de que no estamos solos, que no estamos esperando, que estamos actuando y avanzando. Ese es mi mensaje fundamental a todos los venezolanos, y yo diría, a todos los americanos, porque lo que hoy ocurre en Venezuela va a definir el futuro de esta región. El futuro de la democracia y la libertad en esta región, porque sabemos que Maduro ha convertido a Venezuela en el hub -centro- del crimen organizado con el propósito de desestabilizar desde Argentina hasta Canadá.

-Funcionarios norteamericanos han revelado contactos con usted, con la oposición venezolana, pero también con el chavismo sobre ciertos temas puntuales. ¿Cómo ve el compromiso del gobierno de Donald Trump, que por ejemplo en los últimos días ratificó la eliminación de las licencias de Chevron en Venezuela?.

-Inequívoco. Y yo sé que hay muchas personas que tratan de sembrar dudas. Pero el presidente Trump ha sido un aliado inquebrantable de la causa por la democracia y la libertad en su primer gobierno y en la actual administración. Le duele la democracia y la libertad y el bienestar de los venezolanos. Pero también por la seguridad nacional de los Estados Unidos. Lo que existe en Venezuela no es una dictadura convencional, estamos hablando de una estructura criminal cuya cabeza es Nicolás Maduro. Obviamente también Diosdado Cabello y otros que la justicia internacional tiene perfectamente identificados. Venezuela se ha convertido en el tránsito de prácticamente toda la droga que se produce en Colombia, que va a Europa, al Caribe, y a Estados Unidos. Ya Venezuela hoy produce droga, produce cocaína. Ha abierto las puertas del territorio de América Latina a agentes de Irán, de Rusia, de Hezbollah, y que son aliados de Maduro y su régimen. Esto no es solo un tema de derechos humanos y de consideraciones éticas humanitarias. Ni siquiera es un tema de democracia, que sin duda es prioritario para este hemisferio. Es un tema de seguridad de cada uno de los gobiernos. La migración es un arma de estos regímenes; ellos buscan que la gente se vaya por muchas razones, no solamente como un mecanismo de desestabilización regional. Pero estamos en un punto como nunca antes hemos estado. Aquí todos los vectores se han alineado por primera vez. Hoy en día el 90% del país está en contra de Maduro. En segundo lugar, hay un liderazgo legítimo con respaldo popular que ha aglutinado a toda la oposición. En tercer lugar, nunca este régimen ha estado tan aislado internacionalmente, calificado como criminal por el fact finding mission de las Naciones Unidas, hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pasando por Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la OEA, etcétera. Por otra parte, ¿quiénes eran los aliados históricos de este régimen? Rusia, Irán, Siria, China, que iban y le metían el hombro cada vez que el régimen tenía problemas. ¿Cómo están hoy? ¿Tú crees que alguno de estos países está dispuesto o en capacidad de darle apoyo económico a Maduro? No tiene ni un centavo. Primero porque están en una situación económica compleja. Y en segundo lugar, porque están en el medio de muy complejas y delicadas negociaciones con el gobierno de los Estados Unidos y no las van a poner en riesgo por un régimen que ellos saben que está en una etapa terminal. Adicionalmente a eso, hay otras dos cosas. Uno, la situación económica en Venezuela. Llevamos seis meses con una inflación de tres dígitos; antes que siquiera se anunciara la eliminación de las licencias. Y por último, la decisión firme de Estados Unidos de restringir el acceso a fondos que financian a una estructura criminal por la vía de la eliminación de las licencias, que es culpa de Maduro. Él violó un acuerdo que había firmado y las consecuencias eran claras, y ahora está pagando las consecuencias. Si tú le empiezas a cortar el flujo de fondos a toda estructura criminal, desde un cartel de la droga hasta hasta una red estilo el Tren de Aragua, empiezan a colapsar, a fracturarse, a enfrentarse. Y eso es lo que está ya empezando a ocurrir aquí.

-Maduro también perdió el respaldo de viejos aliados como Petro en Colombia y Lula en Brasil…

-Ninguno lo ha reconocido. No hay una democracia en el mundo, ni de izquierda ni de derecha, que haya reconocido a Maduro y la farsa que montó. Porque al final es un tema pragmático. Políticamente, en términos de política interna, es costosísimo que te asocien con Maduro. Y ningún político con dos dedos de frente va a arriesgar eso. Esto dejó de ser un tema ideológico, cuando tú ves lo que está ocurriendo en América Latina: tienes desde Javier Milei en Argentina, que es uno de nuestros principales aliados y amigos, hasta un Gabriel Boric, que acaban de presentarse su canciller y el fiscal general con las pruebas en la Corte Penal Internacional que demuestra que el teniente Ronald Ojeda, asesinado el 21 de febrero del 2024 en Santiago de Chile, fue ejecutado por el Tren de Aragua bajo órdenes de los más altos elementos del régimen de Maduro. Y esa evidencia se llevó a la Corte Penal Internacional. Aquí no estamos hablando de un tema de izquierdas o derechas, estamos hablando del crimen organizado que está en el poder en Venezuela. Esto no es un gobierno que se alía con los carteles, sino que los carteles son el gobierno. Hay costos brutales como el que estamos viviendo hoy, no solamente con la detención de Juan Pablo, son más de 50 personas, compañeros que han sido detenidos en estas últimas horas. Entonces, ¿qué va a hacer la comunidad internacional? Tienen que hacer mucho más. Esto no es un tema retórico, esto es un tema de acciones frente a una estructura criminal.

-¿Esto convierte al régimen de Maduro en el principal factor de desestabilización de la seguridad hemisférica?

-Así es. No es solo esa estructura del Tren de Aragua, hay muchas otras. Lo que está claro es que están todas coordinadas desde el centro de operaciones, que es el régimen de Maduro. Y para tú desmontarlas tiene que haber una estrategia bilateral. No lo puedes hacer solo desde fuera. Es como lo que está ocurriendo en Colombia. La guerrilla, que fue combatida desde Colombia, consiguió un santuario en Venezuela, donde se fortaleció aliada con el régimen de Chávez y de Maduro. Y mira lo que ahora está ocurriendo: fortalecida en Venezuela, teniendo su retaguardia cuidada, segura, financiada. Entonces ahora están arremetiendo nuevamente hacia Colombia con todos los horrores que estamos viendo en una frontera enorme que se ha convertido en una zona gris. Tremendamente peligroso para Colombia también. Por eso yo siempre les he dicho a los colombianos, que no habrá paz en Colombia mientras no exista democracia y libertad en Venezuela. Y esto aplica más allá de Colombia y Venezuela; esto aplica para toda la región. Una estructura criminal hay que enfrentarla con la ley. Muchos gobiernos del mundo, incluyendo algunos de América Latina, el propio Estados Unidos, Europa, tienen mucha información sobre las estructuras, las redes de financiamiento, las rutas, testaferros, que además viven en muchos de estos países… Y buena parte de esa información no se ha hecho pública nunca, y eso es inconcebible, porque al final protege al régimen. Esta estructura se hace insostenible financieramente, económicamente, socialmente, incluso militarmente. Entonces, cuando tú ves la inminencia del colapso de un sistema, quienes quedaban empiezan a buscar salvavidas. Y eso es parte de lo que estamos viendo ahora, por eso el régimen comienza a actuar de esa manera tan brutal, tan desproporcionada, porque yo creo que además son mensajes a su propia gente.

-Este domingo se va a llevar a cabo una nueva farsa electoral. Más allá de las reiteradas irregularidades del régimen para volver a celebrar unos comicios a su medida, hubo mucha polémica por la participación de ciertos dirigentes de oposición. ¿Qué debemos esperar para este domingo, y cabe algún mensaje para esos opositores en este momento después del secuestro de Guanipa?

-Es difícil. Cuando fuimos a las elecciones del 28 de julio, nosotros sabíamos que eran unas condiciones que ustedes jamás aceptarían, ni los argentinos, ni los brasileros, ni los colombianos, ni los americanos, ni los europeos. Nosotros entendimos que era una oportunidad de derrotarlos con sus propias reglas y de sorprenderlos. Nosotros no fuimos con ingenuidad. Ingenuidad hubiera sido simplemente encomendarnos y actuar como haces tú cuando enfrentas una campaña en democracia. Tener tus equipos, tus testigos. Pero no, nosotros montamos una legión de más de un millón de voluntarios formados, comunicados, con tareas específicas, auditados. Hicimos algo que no tiene precedente en la historia. Y los sorprendimos; no lo vieron venir. Muchísimo menos imaginaron que íbamos a ser capaces de recoger las actas y en 24 horas ponérsela en la cara para que el mundo entero las viera. Cuando eso ocurrió, el régimen dijo, “se acabó”. Quitaron absolutamente toda posibilidad de hacer nada. Hoy solamente participan los partidos que a ellos les dio la gana, se los quitaron a sus fundadores y directivos, y se lo entregaron a quienes a ellos les convenía que representaran esos partidos. Hoy ellos deciden quiénes pueden ser candidatos y quiénes no. Hay presos políticos a los cuales los han chantajeado, al decirles que si se inscriben como candidatos los liberan. Ellos deciden quién vota y quién no vota. Y por supuesto ellos van a decidir quién queda con el cargo, a quién se lo asignan, y a quién no. Por eso, mientras estamos hablando, no consiguen miembros de mesa, no consiguen testigos y están como locos buscándolos y obligándolos bajo amenazas. Y sino te meten preso. ¿Cómo se denomina un proceso así? Porque además es la degradación mayor que tú le puedes hacer a una institución sagrada, que es el voto. Que al final es la expresión de la soberanía popular, porque votar es un acto mecánico, lo sagrado para un demócrata es la soberanía popular. ¿Qué es lo que hoy estamos defendiendo nosotros? ¿Por qué estamos siendo perseguidos? ¿Por qué Juan Pablo hoy está preso, y 50 compañeros, más los otros 900 presos políticos? Porque estamos dispuestos a hacer lo que haya que hacer para hacer valer el mandato de la soberanía popular expresada el 28 de julio. Entonces, obviamente duele cuando tú ves personas en las que alguna vez confiaste, que sucumben por la razón que sea, yo no voy a especular ni voy a juzgar. Siento que ya el pueblo de Venezuela ha hecho su juicio y la historia será implacable con quien hace lo correcto, con quien hace lo incorrecto y con el que no hace nada.

-¿Cree que después del 28 de julio el chavismo va camino a establecer un sistema de partido único como en Cuba?

-No creo que haya gran diferencia entre eso y lo que hay hoy. Es más, para ellos es más rendidor quizás tener esto así, gente que se preste a hacerse pasar por oposición. Estos son los últimos coletazos de una era que se cierra, de un sistema que colapsó. No les queda nada, ya ni plata tienen. Les queda el miedo, sí. Ellos intentan sembrar el miedo, pero hoy tienen miedo. Yo duermo tranquila. Te aseguro que ellos no, porque se tienen miedo entre ellos.

-La última y le agradezco el tiempo. La OEA presentó días atrás un informe en el cual revela los mecanismos de represión que utiliza la dictadura para mantenerse en el poder, y durante la presentación remarcaron la necesidad de que la Corte Penal avance en la investigación sobre los crímenes de lesa humanidad en Venezuela. ¿Cómo sigue la causa? ¿Ve en un futuro a Maduro y a la cúpula del régimen rindiendo cuentas ante la justicia internacional?

-Yo veo que para los venezolanos es inconcebible la celeridad que vemos con algunos casos y la lentitud que hay en el caso de Venezuela, donde la evidencia es abrumadora y todo el mundo lo sabe. Yo sí creo que habrá decisiones de la Corte Penal Internacional. Pero ese es mi mensaje: la justicia tiene que ser oportuna para que sea justa. En este momento yo me pregunto si alguno de los crímenes que hoy, 23 de mayo, se han cometido, hubiesen tenido lugar si hubiese habido una decisión previa de la Corte Penal Internacional. No lo sé… Quizás se hubiera evitado, porque hubiera enviado un mensaje inequívoco de que va a haber responsabilidad a quienes cometan crímenes de lesa humanidad. De modo que si, yo envío un mensaje de enorme urgencia a los fiscales que han asumido la posición temporalmente que tenía el fiscal principal de la Corte Penal Internacional. La evidencia está allí. Ha pasado más tiempo del necesario y los venezolanos exigimos y necesitamos justicia, y que quienes están hoy siguiendo instrucciones de Maduro y Diosdado Cabello de cometer crímenes de lesa humanidad tengan un mensaje inequívoco que los haga inhibirse, y que este horror se detenga.

Vía Wall Street Journal

El enviado especial del presidente Trump para misiones especiales, Ric Grenell, regresó el martes de un viaje de un día a la isla caribeña de Antigua con el último rehén estadounidense liberado por la dictadura venezolana. Poco después de aterrizar, el Sr. Grenell anunció un cambio en la política de sanciones de Estados Unidos. El verdadero secretario de Estado, Marco Rubio, no se mostró nada contento.Durante años, Venezuela ha estado tomando prisioneros estadounidenses a un ritmo mayor al que la Casa Blanca puede negociar para su liberación. Informes de prensa indican que el rehén traído a casa esta semana, Joe St. Clair, es un veterano condecorado de la Fuerza Aérea. Parece haber sido capturado en la frontera colombo-venezolana el año pasado simplemente por ser estadounidense y poder pedir rescate. Se estima que el régimen de Nicolás Maduro en Caracas tiene actualmente en su poder a 10 personas más.No está claro qué esperaba Venezuela a cambio del Sr. St. Clair. Pero su liberación negociada se produce justo cuando la licencia general de Chevron para operar en Venezuela, a pesar de las sanciones estadounidenses, vence el 27 de mayo. 

El chavismo teme esto. Ha destruido a la otrora poderosa petrolera estatal PDVSA, y Venezuela necesita la ayuda de Chevron para producir la producción actual, que es menos de un tercio de lo que producía antes del gobierno de Hugo Chávez.El Sr. Grenell intervino triunfalmente en el podcast de Steve Bannon y le preguntaron si Estados Unidos podía confiar lo suficiente en Caracas como para negociar un acuerdo más amplio. «Recuerden», respondió el enviado, «ellos son escépticos con nosotros, y nosotros somos escépticos con ellos. Por eso, creo que debemos fomentar la confianza en el pueblo estadounidense». Añadió que el Sr. Trump dejó claro en Arabia Saudita «que no le corresponde intentar un cambio de régimen, sino pensar en lo que es mejor para Estados Unidos, lo que es mejor para los estadounidenses».Luego, el Sr. Grenell expuso su visión de Venezuela: «Lo que esto significa es que, en nuestra región, queremos asegurarnos de que los chinos no entren y se lleven petróleo, minerales y oro, manteniéndonos al margen». Irónicamente, la evidencia muestra que la extracción china de recursos naturales y la inversión en infraestructura están aumentando en toda Latinoamérica, excepto en Venezuela.

Según el analista venezolano Antonio de la Cruz, la producción petrolera de las empresas conjuntas de China con PDVSA ha disminuido desde 2016, y el comercio bilateral se ha desplomado. Al parecer, incluso China está harta de la corrupción, la delincuencia, la incompetencia y la destrucción de la riqueza venezolana. Tras prestar más de 60.000 millones de dólares al régimen entre 2007 y 2016, Pekín sigue intentando recuperar su dinero mediante envíos de petróleo con descuento.“El presidente Trump es muy claro al respecto: las sanciones penalizan a las empresas estadounidenses”, dijo el Sr. Grenell. Al preguntársele si el regreso del Sr. St. Clair significaba que la administración Trump correspondería y le daría un respiro a Maduro con una “extensión” de la licencia de Chevron, fue inequívoco. “El presidente Trump autorizó esa extensión si lográbamos algún progreso, si lográbamos generar confianza”, dijo el Sr. Grenell, “y lo logramos hoy, por lo que se concederá la extensión”.El enviado habló demasiado pronto.

El miércoles por la noche, el Sr. Rubio escribió en línea: «La licencia petrolera pro-Maduro Biden en #Venezuela expirará según lo programado el próximo martes 27 de mayo». Fue una forma diplomática de decir, por si alguien en Caracas se lo pregunta, que el presidente Trump aún apoya a la oposición democrática venezolana. Esperemos que siga escuchando al Sr. Rubio.

“El régimen de Nicolás Maduro ha desatado una cacería brutal contra todo aquel que se atreva a soñar con un país libre”, denunció con indignación Omar González Moreno, dirigente nacional de Vente Venezuela y exasilado que escapó del cerco del régimen en la embajada argentina en Caracas, tras conocerse la detención arbitraria de activistas este jueves.

Desde un lugar no revelado por motivos de seguridad, González Moreno condenó enérgicamente la captura de la profesora Lourdes Villarreal, Hostari Molina y Frewil Rangel, víctimas de lo que calificó como “un régimen cobarde que tiembla ante la valentía del pueblo venezolano”.

“Lourdes Villarreal, una maestra ejemplar, dirigente del Sindicato Venezolano de Maestros (Sinvema), filial de la Federación Venezolana de Maestros, y miembro del equipo de formación de Vente Venezuela, fue secuestrada al salir de su casa en La Pastora. 

«La detuvieron como si fuera una criminal, sin orden judicial, solo por alzar la voz por la educación y la libertad”, relató González Moreno con firmeza.

“Esta es la dictadura de Maduro: un sistema que persigue a docentes, a madres, a cualquiera que se atreva a desafiar su tiranía”, afirmó.

El dirigente también denunció la detención de Hostari Molina, secretario político de Vente Venezuela en Cojedes, capturado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) el pasado 21 de mayo, mientras regresaba del sepelio de su hermano.

 “Es una vileza sin nombre. Hostari estaba de luto, con su familia rota por el dolor, y el régimen no tuvo reparo en irrumpir en su hogar y llevárselo. Ahora sus seres queridos recorren centros de reclusión sin saber dónde está. Esto no es justicia, es crueldad”, aseguró González Moreno.

Asimismo, condenó la detención de Frewil Rangel, defensor de derechos humanos en Lara. 

“Frewil es un luchador incansable por los derechos de los venezolanos y ahora es otra víctima de la persecución de Maduro. Estos casos no son aislados, son parte de un plan sistemático para aplastar la resistencia», afirmó. 

Además, denunció que varios ciudadanos extranjeros han sido secuestrados por la policía de Maduro sin razón alguna.

 Chevron se va 

González Moreno, quien conoce de cerca la persecución tras haber escapado del asedio del régimen en la embajada argentina, vinculó esta escalada represiva con la crisis económica que se avecina. 

“Mientras Maduro encarcela a nuestros compañeros, Estados Unidos confirma que la licencia de Chevron será suspendida el 27 de mayo. Esto es un golpe mortal para un país ya en ruinas, pero la dictadura prefiere apretar el puño en lugar de respetar la voluntad soberana expresada claramente en las elecciones presidenciales del 28 de julio”, afirmó.

“Nos quieren de rodillas, pero no lo lograrán”, aseguró con determinación.

Con un mensaje de desafío, el dirigente de Vente Venezuela llamó a la unidad y la resistencia: “A Lourdes, Hostari, Frewil y a todos los presos políticos les digo: no están solos. Cada detención fortalece nuestra lucha. A la comunidad internacional le pido: no cierren los ojos ante estos crímenes. Y al pueblo venezolano: no nos rindamos.

 María Corina Machado y toda Venezuela seguiremos en la calle, luchando por la libertad de Venezuela, cueste lo que cueste”.

“Maduro puede encarcelar cuerpos, pero nunca nuestras ideas. ¡La libertad está más cerca que nunca!”, concluyó González Moreno con la firmeza de quien ha enfrentado al régimen y sigue en pie.

Vía Axios

En una jugada política clave, el presidente Donald Trump logró salvar su ambicioso plan de gasto e incentivos fiscales en el Congreso al ceder ante la presión de legisladores republicanos de Florida, quienes exigían el fin del acuerdo petrolero de Chevron en Venezuela como condición para su apoyo.

La decisión de Trump de no renovar la licencia que permitía a Chevron operar en Venezuela —una licencia otorgada durante la administración Biden— se produjo tras una intensa jornada de negociaciones en la Casa Blanca y marcó una abrupta reversión de la política que su propio enviado especial para Venezuela, Ric Grenell, había anunciado apenas un día antes.

El secretario de Estado Marco Rubio, férreo opositor del régimen de Nicolás Maduro y figura central en la política hacia América Latina dentro del gobierno, fue determinante en el cambio de rumbo. «La licencia petrolera pro-Maduro de Biden en Venezuela vencerá según lo programado el próximo martes 27 de mayo», publicó Rubio en su cuenta en la red social X el miércoles a las 10:57 p.m., confirmando la postura final del gobierno.

Según fuentes de la Casa Blanca citadas por Axios, Trump actuó por una combinación de necesidad política y lealtad a Rubio. Con una mayoría muy ajustada en la Cámara de Representantes, los votos de los legisladores cubanoamericanos Carlos Giménez, Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar eran cruciales para aprobar el megaproyecto legislativo. Todos ellos habían advertido que no apoyarían el plan si Chevron continuaba enriqueciéndose con el petróleo venezolano, que consideran una fuente directa de financiamiento para la dictadura de Maduro.

A pesar de los esfuerzos de Grenell —quien había negociado la liberación de un prisionero estadounidense en Caracas y exploraba extender la licencia de Chevron por 60 días—, el peso político de Rubio y los legisladores de Miami terminó inclinando la balanza. La presión no fue explícita, pero fue suficiente para que el presidente entendiera el mensaje: sin el fin del acuerdo petrolero, su proyecto se hundiría.

El miércoles en la tarde, Rubio se reunió con Trump en el Despacho Oval tras un evento con el equipo campeón de baloncesto de la Universidad de Florida. Paralelamente, el congresista Giménez llamó por teléfono mientras funcionarios clave como James Blair, vicejefe de Gabinete, mantenían contacto constante con los representantes implicados.

«Marco habló con el presidente sobre por qué esto era buena política. Blair enfatizó la necesidad de mantener felices a estos miembros para que el proyecto se aprobara. Fue un esfuerzo coordinado», reveló un alto funcionario del gobierno.

Las preocupaciones de Chevron y sus cabilderos sobre un eventual beneficio para China ante el retiro de EE. UU. fueron desestimadas. Los asesores recordaron que China no aumentó significativamente su presencia en Venezuela tras las sanciones impuestas por Trump en su primer mandato. Además, señalaron que el mercado petrolero está saturado y que el crudo venezolano, por su alta densidad y contenido de azufre, es caro y complicado de procesar.

Finalmente, Trump decidió cumplir su promesa con los legisladores de Miami. El resultado se hizo evidente la mañana del jueves, cuando los tres representantes cubanoamericanos votaron a favor del proyecto presidencial. Chevron, mientras tanto, deberá cerrar operaciones en Venezuela el próximo martes, tal como se había previsto originalmente.

Este episodio pone de relieve el delicado equilibrio entre la política exterior, los intereses económicos y las necesidades legislativas dentro del gobierno de Trump, así como la creciente influencia del bloque antichavista de Florida en la definición de la política hacia Venezuela.

Nicolás Maduro afirmó este jueves que su gobierno respetará los contratos vigentes con empresas extranjeras, incluyendo el de la petrolera estadounidense Chevron, cuya licencia para operar en Venezuela será revocada el próximo martes 27 de mayo, según confirmó el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio.

“Si los gringos se quieren ir completamente de Venezuela y no producir ni un clavo, allá ellos”, expresó Maduro durante su programa Maduro Live de Repente, transmitido por Venezolana de Televisión (VTV). En sus declaraciones, aseguró que “los que tengan contrato como Chevron serán respetados, porque somos gente de palabra y de legalidad”.

La decisión de Washington pone fin a la licencia otorgada por la administración Biden, que permitió a Chevron retomar operaciones limitadas en el país. Aunque el presidente Donald Trump había anunciado en marzo el fin de dicha licencia para el 3 de abril, una prórroga fue concedida hasta el 27 de mayo. Ahora, con la nueva administración en firme, Rubio ratificó que no habrá renovación.

“La licencia petrolera pro-Maduro de Biden en Venezuela vencerá según lo programado el próximo martes 27 de mayo”, escribió el secretario de Estado en su cuenta de la red social X.

Frente a este escenario, Maduro intentó proyectar apertura internacional. “Venezuela está abierta al mundo”, dijo, invitando a invertir en el país a socios tradicionales del chavismo como China, Rusia, Turquía, India, Cuba y Nicaragua.

El retiro de Chevron representa un golpe simbólico y operativo para el régimen, que veía en la permanencia de esta empresa una válvula de oxígeno económico y una vía de legitimación internacional.

EFE.

La llamada entre ambos mandatarios ocurrió tras la guerra arancelaria impulsada por Trump, de la cual México logró salir parcialmente exento

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reveló este jueves que sostuvo una nueva llamada telefónica con su homólogo estadounidense, para continuar con las negociaciones en temas comerciales tras la guerra arancelaria impulsada por el gobernante de EE.UU.

“Movimos un poco la conferencia porque tuvimos una llamada temprano con el presidente Trump”, dijo Sheinbaum durante su conferencia de prensa matutina.

Asimismo, informó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, viajará a Washington en los próximos días para tener una reunión.

“Seguimos hablando sobre los temas comerciales, nada en particular, pero seguimos negociando, con buena relación y buena comunicación”, aseveró Sheinbaum.

La gobernante mexicana destacó que la conversación, la séptima que sostienen de manera telefónica, no será la última, pues deberán seguir hablando de temas comerciales y aranceles.

“En principio seguimos hablando sobre el tema del comercio, de los aranceles. Recuerden que nosotros, en el caso de la automotriz, tenemos una situación muy preferencial para México, aunque todavía quisiéramos más”, aseguró.

La llamada entre ambos mandatarios ocurre tras la guerra arancelaria impulsada por Trump -de la cual México logró salir parcialmente exento, especialmente en la última ronda de tarifas-, aunque el país ahora enfrenta nuevas amenazas económicas.

Esta semana, la Cámara de Representantes aprobó la propuesta de una tasa del 3,5 % a las remesas enviadas por migrantes a sus familias, lo que el Gobierno mexicano considera una violación al tratado bilateral de 1994 contra la doble tributación, y que ahora debe ser debatida en el Senado estadounidense.

A esto se suma la reciente suspensión de importaciones de ganado mexicano a EE.UU. tras el veto impuesto hace una semana por Washington debido a la detección del gusano barrenador en el sur de México.

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