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Es lo que es

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Ambas presentaciones fueron aclamadas por el público y en redes sociales, quienes celebraron el talento venezolano en escenarios internacionales

El Lollapalooza Chile 2025 comenzó con una jornada llena de energía y diversidad musical, donde los artistas venezolanos Rawayana y Elena Rose lograron cautivar tanto a los asistentes al festival, que se celebra en el Parque Cerrillos de Santiago, como a los usuarios en redes sociales.

Elena Rose, conocida por su estilo fresco y su habilidad para fusionar pop con ritmos urbanos, ofreció un espectáculo emocionante.

Su interpretación del tema “Caracas en el 2000” conectó profundamente con el público, que la aclamó por su carisma y presencia en el escenario. Además, su inclusión del lenguaje de señas en la presentación fue un detalle que recibió elogios por la empatía de la artista.

Por su parte, Rawayana, con su característico “trippy Caribbean”, hizo vibrar al público con una mezcla de reggae, funk y ritmos caribeños.

La banda, que sigue ganando cada vez más popularidad, hizo que el público coreara cada tema, alcanzando el clímax de su actuación con el emblemático tema “Veneka”, que se convirtió en un himno del festival.

Muchos usuarios destacaron en las plataformas digitales la calidad y el talento de Rawayana y Elena Rose, quienes siguen llevando la música venezolana a escenarios internacionales, demostrando que el talento de su país no tiene fronteras.

“La agrupación venezolana del momento Rawayana y la talentosisima Elena Rose se presentaron en la tarima del Lollapalooza 2025. Orgullo 100 % venezolano como siempre dejando en alto el nombre de nuestro país y demostrando una vez más que los buenos somos más”, comentó una fan en su cuenta de Instagram.

EN

La Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro)- advirtió que muchos agricultores han abandonado el cultivo de hortalizas para dedicarse al café, debido a la baja rentabilidad del rubro.

José Luis Guillén, director de Hortalizas de Fedeagro, señaló que factores como la inflación, la brecha cambiaria y la falta de financiamiento han impulsado a los productores a buscar otras áreas de producción.

«Como observaron que es rentable producir café, pues muchos productores están desertando desde el rubro hortalizas al rubro café», subrayó en entrevista a la emisora Unión Radio.

Guillén pidió que se abran fuentes de financiamiento para el sector primario. «Incluso productores que han vendido inmuebles, patrimonio de su vida, que han logrado durante muchísimos años para poder seguir apostando a la producción, porque no hay el tema financiero, aquí no hay financiamiento”, lamentó.

El director de Hortalizas de Fedeagro dijo que los estados andinos concentran entre entre 70% y 75% de la producción del rubro.

La producción de café en Venezuela ha registrado una recuperación notable en los últimos cinco año. Fedeagro indicó a finales de 2024 que en el año se produjeron 880 mil quintales de café en el país y que se proyectaba culminar la zafra con una producción total de 1 millón 150 mil quintales.

Los principales estados productores de café son: Lara, Portuguesa, Anzoátegui, Trujillo, Táchira, Monagas y Mérida. Mientras que Venezuela exporta café a mercados como Rusia, China y Japón.

Por Ramón Cardozo Álvarez en DW

En Venezuela se recrudece cada vez más el cerco a la libertad de prensa, y la censura es cada vez más arbitraria, con persecución de periodistas, y violaciones a los derechos humanos, escribe Ramón Cardozo en su columna.

En Venezuela continúa la dura represión y «se sigue cometiendo el delito de lesa humanidad de persecución por motivos políticos», concluyó contundentemente la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU al presentar, el martes 18 de marzo, su más reciente actualización ante el Consejo de Derechos Humanos.

Una de las principales víctimas de este recrudecimiento represivo del Estado chavista ha sido el periodismo independiente. Tras el fraude electoral del 28 de julio de 2024, fecha que marcó un punto de inflexión en su crisis de legitimidad, el régimen de Maduro ha intensificado su política de silenciamiento de la prensa libre en Venezuela. Esta política represiva se ha convertido en una prioridad estratégica para controlar la narrativa sobre los acontecimientos electorales y para allanarle el camino hacia la autocracia cerrada.

La ofensiva chavista contra la prensa libre venezolana forma parte de su modelo de control hegemónico de las comunicaciones, que incluye el cierre sistemático de medios independientes, la persecución y criminalización de periodistas, el bloqueo y censura digital, y un marco legislativo draconiano que sofoca la libertad de prensa. ¿Hasta dónde se extiende actualmente este cerco informativo?

Continua caída de índices de libertad de prensa en Venezuela

El proceso de autocratización en Venezuela, iniciado con la llegada de Hugo Chávez al poder y consolidado bajo el mandato de Nicolás Maduro, se ha distinguido por una política sistemática de supresión de la libertad de prensa. Esta estrategia se evidencia en la marcada caída del Índice de Libertad de Expresión y Fuentes Alternativas de Información del proyecto Variedades de Democracia (V-Dem), que en los últimos 25 años pasó de 0,78 en 1998 a un preocupante 0,22 en 2024. Este índice, que mide de 0 a 1 -donde 1 refleja el máximo nivel de libertad y 0 una restricción absoluta-, considera valores inferiores a 0,3 como indicativos de una situación crítica, propia de regímenes autocráticos donde las voces independientes enfrentan severas limitaciones

El diagnóstico de V-Dem sobre la crítica situación actual de la prensa independiente en Venezuela encuentra respaldo en otros índices internacionales de prestigio. La Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF) asignó al país una puntuación de 33,06 sobre 100 en 2024, un deterioro de tres puntos respecto a 2023 (36,99), lo que refleja una situación de libertad de prensa calificada como «muy grave». A su vez, el Índice Chapultepec de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) otorgó a Venezuela tan solo 6,52 puntos sobre 100 en 2024, un notable retroceso de 6,23 puntos en comparación con 2023 (12,74), situándolo en la categoría más severa: «sin libertad de expresión» al igual que los regímenes de Cuba y Nicaragua.

Siguen creciendo los desiertos informativos en Venezuela

En 2024, según el informe del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS), se intensificó el cierre de medios y las restricciones al espacio digital en Venezuela. Durante los primeros seis meses del año, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) clausuró 15 estaciones de radio, cifra que ascendió a 20 al cierre del año, un aumento del 33,33 % respecto a 2023, cuando se cerraron 15 emisoras. Estas clausuras se suman a los más de 400 medios de comunicación -entre prensa escrita, radios, canales de televisión y plataformas digitales- clausurados en el país en los últimos 20 años.

Ante la reducción de medios tradicionales y la fuerte censura que enfrenta la prensa independiente, los venezolanos han migrado hacia los medios digitales como principal fuente de información sobre la política nacional y global. Una encuesta de More Consulting reveló en 2023 que el 62 % de la población prefería estas plataformas frente a los medios convencionales (prensa, radio y televisión).

En respuesta, el régimen de Nicolás Maduro ha extendido su sistema hegemónico de comunicación al ámbito digital. A finales de 2023, cerca de 60 sitios web ya estaban bloqueados, y durante la campaña electoral de 2024 se sumaron cinco más, principalmente medios informativos. Tras las elecciones del 28 de julio y hasta la toma de posesión presidencial del 10 de enero de 2025, en una ola de censura digital sin precedentes, los bloqueos alcanzaron un total de 79 sitios web y servidores censurados, además de restricciones a redes sociales y aplicaciones de mensajería.

Estas políticas de cierre de medios y bloqueo digital han ampliado los desiertos informativos en Venezuela. Según el «Atlas del Silencio» del IPYS, «7 millones de venezolanos viven en desiertos de noticias, sin acceso a periodismo local de calidad, mientras 8 millones más habitan en zonas de desiertos moderados, donde la cobertura es insuficiente; los municipios del país sin estas carencias son una rareza».

Persecución y criminalización de periodistas

En 2024, el IPYS documentó en su reporte anual «La Prensa cautiva» un total de 383 casos que englobaron 571 violaciones a las garantías informativas de periodistas, medios, activistas por los derechos humanos y miembros de la sociedad civil. Estas cifras reflejan un aumento significativo del 64,38 % en casos y del 63,61 % en violaciones respecto a 2023, cuando se registraron 233 casos y 349 violaciones.

Julio y agosto, con 143 y 74 casos respectivamente, se distinguieron como los meses con mayor incidencia de ataques contra la prensa, concentrados de manera particular durante la campaña electoral, la cobertura del día de la elección y, de manera más intensa, durante las protestas ciudadanas que surgieron tras los resultados oficiales anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE)

De las 571 violaciones, el 26,44 % correspondió a agresiones físicas o verbales (151), el 16,81 % a ataques por discurso estigmatizante (96), el 10,33 % a restricciones de acceso a la información (59), el 7,36 % a medidas de censura (42) y el 5,60 % a actos de hostigamiento judicial (32).

La cárcel o el exilio, la amenaza que pende sobre el periodismo critico

En 2024, las autoridades venezolanas detuvieron a 14 periodistas, 11 de ellos entre el 29 de julio y el 28 de agosto durante la crisis postelectoral; aunque algunos fueron liberados hacia finales de año, ocho permanecen encarcelados enfrentando severas acusaciones. La mayoría fue imputada por supuestos delitos de «terrorismo» e «incitación al odio», cargos que acarrean penas de hasta 20 años. De los liberados, cinco quedaron sujetos a restricciones judiciales -como comparecencias periódicas ante tribunales, prohibición de salir del país y veto a pronunciarse públicamente sobre sus casos-, lo que genera incertidumbre y mantiene latente la amenaza de nuevas represalias.

El recrudecimiento de la persecución contra la prensa en este contexto postelectoral ha forzado a muchos periodistas a abandonar sus lugares de trabajo y residencia. Según datos de IPYS, 11 reporteros huyeron del país y otros 11 se trasladaron a diferentes estados dentro de Venezuela. De estos 22 casos, 11 ocurrieron tras amenazas o ataques físicos y verbales, seis después de conocer órdenes de detención en su contra, y cinco ante advertencias de posibles arrestos.

Crece el cerco legal en contra de la libertad de prensa

En 2024, el régimen venezolano profundizó el cerco legal a la prensa critica a través de dos nuevas leyes. Estas normas incumplen el test tripartito del sistema interamericano de derechos humanos (legalidad, proporcionalidad y necesidad), profundizando la censura y la autocensura en Venezuela.

El 29.11.2024 fue promulgada por Nicolás Maduro la «Ley Libertador”, la cual establece penas de hasta 30 años a todo aquel que respalde o participe en la adopción de sanciones internacionales en contra del régimen. Esta norma, además de violar la presunción de inocencia, autoriza al régimen a imponer multas exorbitantes con miras a asfixiar económicamente a medios y periodistas.

El 15.08.2024 fue sancionada la «Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de las ONG”. Esta norma refuerza la represión contra la sociedad civil y afecta directamente a los medios independientes ya que, como señala IPYS, «la mayoría de los medios de comunicación independientes que subsisten en Venezuela constituyen organizaciones no gubernamentales, en los términos establecidos en la nueva ley y, por lo tanto, les sería aplicada, probablemente, sin las garantías del debido proceso que están ausentes en la normativa en cuestión”.

Con todas estas medidas, el régimen de Nicolás Maduro avanza hacia la erradicación total de la prensa crítica e independiente en Venezuela, replicando el modelo de censura implementado en Cuba y Nicaragua. Es precisamente en este contexto, donde no existen espacios libres para el debate -rol que tradicionalmente desempeña la prensa libre-, que el régimen pretende conducir la discusión sobre la amplia reforma constitucional que busca imponer al país.

Por Antonio María Delgado en Miami Herald

Un pequeño equipo de venezolanos y ex funcionarios estadounidenses con profundas conexiones con la policía y la inteligencia en el país sudamericano ha estado proporcionando información a la administración Trump sobre el número y las identidades de los miembros del Tren de Aragua y otras pandillas venezolanas que se dirigen o ya están en Estados Unidos.

El grupo, que se ha estado reuniendo con miembros de alto rango de la administración, hizo una presentación al equipo del presidente Donald Trump antes de su investidura el 20 de enero, detallando los vínculos entre la temida pandilla Tren de Aragua y el régimen de Nicolás Maduro, y proporcionó documentos oficiales obtenidos de agencias policiales venezolanas que identifican a 1.800 pandilleros que se cree han sido enviados a Estados Unidos, dijeron al Miami Herald tres fuentes con conocimiento de la situación.

Entre los enviados a Estados Unidos había 300 pandilleros que habían recibido entrenamiento paramilitar en Venezuela, dijo Gary Berntsen, un condecorado ex jefe de estación de la CIA que dirigió la unidad de la agencia que buscaba a Osama Bin Laden en Afganistán. “El régimen venezolano ha asumido el control operativo de estos hombres [Tren de Aragua] y ha entrenado a 300 de ellos; les han dado entrenamiento paramilitar, les han enseñado a disparar armas, a realizar sabotajes y a usar criptografía”, dijo Berntsen, uno de los miembros del equipo.

“Les han dado a todos un curso de cuatro a seis semanas. Hicieron que estos 300 hombres pasaran por ese curso y los desplegaron en Estados Unidos, en 20 lugares, en 20 estados diferentes”.

Otro miembro del equipo, que solicitó el anonimato para proteger la identidad de las fuentes del equipo en Venezuela, dijo que el grupo ha tenido acceso a registros de las agencias policiales del país sudamericano y que estos fueron proporcionados a la administración Trump, y que han llevado a la identificación y arrestos de al menos 800 venezolanos que se cree que son miembros de pleno derecho del Tren de Aragua o miembros de pandillas afiliadas más pequeñas.

Logística y dinero

El equipo de investigadores, que durante años ha estado exponiendo la amenaza que representa el régimen de Maduro para Estados Unidos, ha ayudado en el pasado a investigadores federales en Estados Unidos a localizar a altos miembros del gobierno de Caracas acusados ​​por la justicia estadounidense de dirigir el cártel de drogas de los Soles y de corrupción de alto nivel a través de diferentes administraciones.

El gobierno también ha obtenido datos de agencias del orden público de países latinoamericanos donde miembros del Tren de Aragua establecieron operaciones criminales antes de intentar extender su influencia a Estados Unidos. Se ha atribuido la presencia de la pandilla al aumento de la violencia en esos países.

En la presentación ante la administración Trump, el grupo afirmó que los servicios de inteligencia venezolanos habían proporcionado logística y dinero a cientos de miembros del Tren de Aragua para ingresar a Estados Unidos.

Los miembros del Tren de Aragua fueron enviados deliberadamente a las ciudades más grandes de Estados Unidos para crear problemas a las fuerzas del orden estadounidenses, declaró la fuente al Herald.

Pero «no son solo criminales enviados a causar estragos. Son soldados enviados a una operación de guerra asimétrica contra Estados Unidos», afirmó la fuente, que habló bajo condición de anonimato.

Los miembros del Tren de Aragua también recibieron la tarea de establecer redes de distribución de drogas en las principales ciudades de Estados Unidos para llenar el vacío creado por la represión a la pandilla Mara Salvatrucha, también conocida como MS-13, que se vio severamente debilitada por el arresto de sus líderes en El Salvador en 2022.

La pandilla salvadoreña había servido como una importante salida a Estados Unidos para las drogas proporcionadas por el Cártel de Sinaloa de México, que según investigaciones policiales estadounidenses es uno de los principales socios del cártel venezolano presuntamente encabezado por Maduro y su número dos en el régimen, el ministro del Interior, Diosdado Cabello.

El grupo de investigadores venezolanos no oficiales pudo acceder a altos funcionarios de Trump gracias a que durante años han colaborado con el sistema judicial estadounidense en algunos de los casos más importantes sobre la participación de funcionarios del régimen venezolano en operaciones de corrupción y narcotráfico.

Estas investigaciones llevan más de una década en marcha y la información recopilada por el equipo ha sido proporcionada en ocasiones por militares y policías venezolanos dispuestos a colaborar de forma encubierta con las fuerzas del orden estadounidenses.

El año pasado, el gobierno de Estados Unidos aumentó las recompensas por la captura de Maduro y Cabello a 25 millones de dólares cada uno, la recompensa más alta de su tipo y la misma cantidad ofrecida en algún momento por el jefe del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, y por Osama Bin Laden.

‘Brigada de combate de gran tamaño’

Uno de los documentos que el grupo proporcionó al gobierno, al que el Miami Herald pudo acceder, contenía los nombres de 1281 presuntos pandilleros venezolanos, a veces acompañados de fotos y los cargos penales que enfrentaban en el país sudamericano.

Según el grupo, algunos de los pandilleros formaban parte de un estimado de 20 000 reclusos liberados de prisiones venezolanas durante el mandato de Maduro, a quienes se les dijo que debían abandonar el país si querían permanecer en libertad.

La información recopilada por el equipo de fuentes dentro del régimen apunta a un plan que colocaría a 5.000 pandilleros dentro de Estados Unidos, dijo Berntsen. Dirigido por los 300 pandilleros convertidos en operativos, afirmó que estos individuos representan una peligrosa amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

«Esto equivale a una brigada de combate descomunal, dispersa en 20 ubicaciones diferentes, pero con miles de personas capaces de comunicarse, transportar drogas y hacer lo que se necesite, y estar disponibles para presionar a Estados Unidos con violencia en las ciudades y construir una enorme infraestructura criminal en el país», declaró.

Berntsen afirmó que el equipo se enteró de la situación mientras investigaba un caso aparte. Una de sus fuentes les informó de los planes de Maduro y comenzaron a recopilar información y a reunirse con funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Sin embargo, en ese momento, la administración Biden estaba decidida a negociar con el régimen de Maduro y las advertencias del equipo parecieron haber sido ignoradas, afirmó.

Aunque frustrados, el equipo consideró importante seguir adelante con el caso, añadió. “Esta gente es mala. Pero no vamos a quedarnos viendo cómo se apoderan de nuestro país. No, no vamos a permitir que lo hagan. Aquí no hay límites”, dijo Berntsen.

La pandilla Tren de Aragua, formada en la última década en la tristemente célebre prisión de Tocorón, en el estado Aragua de Venezuela, se ha extendido por todos los países fronterizos con Venezuela y se ha ganado la reputación de ser despiadada y valiente.

Según la presentación que el grupo hizo a la administración, los miembros de la pandilla en esencia actúan como una rama armada y un escuadrón de sicarios del cártel de drogas Soles, que según los fiscales estadounidenses está encabezado por el propio Maduro y otros funcionarios de alto rango del gobierno venezolano.

Un organigrama elaborado por el grupo para funcionarios estadounidenses muestra que el líder del Tren de Aragua, Héctor Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, y sus lugartenientes, Yohan José Romero, alias “Johan Petrica”, y Giovanny San Vicente, alias “Giovanny”, reportan a los líderes del cártel y manejan una serie de negocios ilícitos, incluyendo minería ilegal y operaciones de narcotráfico.

Además de la información proporcionada por el equipo, la administración Trump ha estado recibiendo datos proporcionados por las organizaciones policiales de Perú, Chile, Costa Rica y Colombia, países que tenían una gran cantidad de miembros del Tren de Aragua, dijo la fuente.

Estado de emergencia en Perú

Se ha atribuido la presencia de la pandilla al aumento de la violencia en estos países. El lunes, el gobierno peruano declaró a Lima en estado de emergencia tras el asesinato de un popular cantante que estaba siendo extorsionado por delincuentes.

La ministra de Comercio Exterior y Turismo de Perú, Úrsula León, explicó este jueves a la agencia de noticias española EFE que el estado de emergencia fue necesario ante el aumento de la violencia causada principalmente por delincuentes venezolanos.

“Ha habido una alta inmigración de ciudadanos de diversos países, principalmente de Venezuela en los últimos años debido a la crisis que atraviesa el país. De ellos, como señalé, muchos ciudadanos venezolanos que llegaron al Perú han contribuido enormemente y siguen contribuyendo, y son excelentes personas”, afirmó el ministro.

Sin embargo, agregó, “llegó y sigue llegando un grupo de personas que no respetaban sus derechos; personas con antecedentes penales o que ingresaron al país de forma ilegal. Y esto genera este caos”.

Aunque los miembros del Tren de Aragua se mudaron originalmente a países cercanos a Venezuela, luego sus controladores en el gobierno venezolano los alentaron a dirigirse a Estados Unidos, dijo la fuente del grupo al Herald. “Se convirtió en una especie de aventura divertida para ellos”, dijo la fuente.

A diferencia de otros migrantes venezolanos que han tenido que cruzar con valentía el Tapón del Darién, la peligrosa selva repleta de depredadores en la frontera entre Colombia y Panamá, “estos no cruzaron la selva a pie”, añadió. Muchas veces eran transportados en barco por arreglos hechos por miembros de los servicios de inteligencia de Maduro desde Colombia a Nicaragua y de Nicaragua a México, donde eran entregados a contrabandistas conocidos como coyotes pertenecientes al Cártel de Sinaloa para dirigirse a los Estados Unidos.

La fuente dijo que la información proporcionada a la administración Trump, junto con la información compartida por agencias policiales de otros países latinoamericanos, se ha utilizado para buscar a los presuntos pandilleros desde el momento en que Trump asumió el cargo.

Según la fuente, las fotografías policiales proporcionadas han resultado especialmente útiles para las agencias policiales estadounidenses porque algunos de los presuntos miembros de pandillas que ingresaron ilegalmente al país han utilizado nombres falsos y falsificado documentos colombianos.

La presentación a funcionarios de la administración sobre los peligros que representan los criminales venezolanos podría haber inspirado la proclamación emitida por Trump el fin de semana pasado, en la que anunció que Estados Unidos encontraría y deportaría a miembros del Tren de Aragua.

Trump acusó a Maduro de perpetrar una invasión y una incursión depredadora en Estados Unidos, lo cual representa un peligro sustancial para el país.

El Tren de Aragua “opera en conjunto con el Cártel de los Soles, la empresa de narcoterrorismo patrocinada por el régimen de Nicolás Maduro con sede en Venezuela, y comete crímenes brutales, incluidos asesinatos, secuestros, extorsiones y tráfico de personas, drogas y armas”, dijo Trump al invocar los poderes en tiempos de guerra creados en la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para asumir la autoridad de acelerar la deportación masiva de venezolanos en los EE. UU. sospechosos de ser miembros de pandillas.

La proclamación, sumada a la decisión previa de Trump de suspender el Estatus de Protección Temporal para cerca de 348.000 venezolanos y la decisión de enviar a 238 venezolanos deportados durante el fin de semana a una prisión de máxima seguridad en El Salvador, ha generado duras críticas al gobierno por parte de líderes comunitarios venezolanos y activistas de derechos humanos, quienes acusan al presidente de usar la presencia de los pandilleros como excusa para deshacerse de los migrantes venezolanos.

Las fuentes que han proporcionado al gobierno información sobre los pandilleros del Tren de Aragua no pudieron confirmar si los 238 venezolanos enviados a El Salvador eran de hecho criminales, pero dijeron que un número significativo de ellos lo son. “La mayoría de los que fueron enviados a El Salvador tenían antecedentes penales, no necesariamente por delitos cometidos en Estados Unidos, sino por los de otros países de donde provenían”, dijo la fuente.

“Entre ellos se encontraba un grupo de pandilleros que había asesinado a muchas personas en Perú antes de ser enviados a Estados Unidos”.

La pandilla Tren de Aragua opera como un sindicato criminal poco organizado, sirviendo como organización paraguas para pandillas más pequeñas especializadas en todo tipo de delitos, desde secuestro, extorsión y tráfico de drogas hasta prostitución, robo y asesinatos a sueldo.

Toneladas de cocaína

El equipo de investigadores que asesora a la administración Trump dijo que los miembros formales de la pandilla sirven como líderes organizativos de diferentes células que han reclutado a otros venezolanos en las ciudades estadounidenses a las que fueron enviados, pero no todos los miembros de las nuevas células son necesariamente considerados pandilleros oficiales.

Esto sigue la estructura organizativa que la pandilla implementó dentro de las cárceles venezolanas, donde reclutaban nuevos miembros de la población general para tener los números para gobernar a los demás reclusos.

Otro de los temas principales de la presentación realizada a funcionarios estadounidenses es que el Tren de Argua está controlado directamente por la cúpula del cártel de los Soles, que según funcionarios estadounidenses exporta entre 250 y 350 toneladas de cocaína al año, principalmente a Europa y Estados Unidos.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene acusaciones pendientes de narcotráfico contra Maduro y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, acusados ​​de liderar el cártel de los Soles. Sin embargo, las fuentes afirmaron que otras figuras clave del régimen de Caracas controlan la banda, entre ellas la ministra de Prisiones, Iris Varela; el gobernador del estado Táchira, Fredy Bernal; y Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional del régimen.

Otra figura clave en el desarrollo de la pandilla es el ex vicepresidente Tarek El Aissami, quien fue un miembro clave del régimen y del cártel de los Soles antes de caer en desgracia y ser encarcelado en Venezuela, según la presentación preparada para los funcionarios de Trump.

En su proclamación de la semana pasada, Trump destacó el supuesto vínculo entre la banda Tren de Aragua, a la que se refirió como TdA, y el régimen de Maduro. “TdA ha participado y continúa participando en la migración ilegal masiva a los Estados Unidos para promover sus objetivos de dañar a los ciudadanos estadounidenses, socavar la seguridad pública y apoyar el objetivo del régimen de Maduro de desestabilizar a las naciones democráticas en las Américas, incluido Estados Unidos”, dijo Trump. “TdA está estrechamente alineado con el régimen de Maduro y, de hecho, se ha infiltrado en él, incluido su aparato militar y policial”.

Vía La República

Un estudio realizado por NTT Data, en asocio con MIT Technology Review, detalló cuál es el avance de la IA generativa en compañías de la región

La llegada de la inteligencia artificial a la cotidianidad también ha implicado que las empresas se adapten a esta nueva tecnología. Bien sea para automatizar procesos o facilitar tareas, la IA se ha convertido en una herramienta indispensable para las dinámicas laborales.

Un estudio realizado por NTT Data, en asocio con MIT Technology Review, detalló cuál es el avance de la inteligencia artificial generativa en empresas de seis países de América Latina. Brasil y México tienen el mayor compromiso con la adopción de esta tecnología en razón del presupuesto que cada empresa invierte en la IA.

En México, ninguna de las empresas consultadas afirmó no tener un espacio dentro de su presupuesto para la IA generativa. La mayoría de las empresas (66,6%) invierten entre 15% y 45% de sus recursos a este fin, mientras 11% de ellos inyectan montos superiores a 45%.

Es un avance frente a 2024 en tanto que solo 12,5% de las empresas dispusieron de más de 15% de su presupuesto a la IA generativa.

«Para el próximo año, 55,55% proyecta aumentos hasta 30%, y 44,44% prevé incrementos entre 30% y 100%. Estos resultados muestran un fuerte compromiso de las organizaciones hacia la adopción de la IA generativa», se lee en el reporte.

Brasil, por su parte, tiene la mayor proporción de empresas que destinan más de 45% de su presupuesto a la IA generativa (25%). Aunque las inversiones de entre 15% y 30% son las más frecuentes (37,5%), también es el reflejo de que existe un compromiso por la adopción de esta tecnología, ya que hace un año solo 12,5% de los encuestados invertían más de 15% de su presupuesto.

«De cara al próximo año, 75% de los encuestados proyecta incrementos significativos entre 15% y 100%, en cambio 25% restante anticipa aumentos más moderados, hasta 15%. Esto muestra la clara tendencia de las organizaciones hacia la expansión y consolidación de la IA generativa», agregaron.

El espectro de inversiones en Colombia también tuvo una ampliación en el transcurso del año pasado. Mientras que para inicios de 2024, 66,6% de las empresas planeaba invertir entre 1% y 2% del presupuesto, la misma proporción está dispuesta a invertir en un rango entre 1% y 15%.

Por primera vez, alguna de las empresas encuestadas destinará entre 30% y 45% de su presupuesto a la IA generativa, 11,1% de ellas.

«Hacia 2025, 66,7% planifica aumentos de hasta 15% y 33,33% anticipa incrementos más significativos, entre 16% y 45%. Este enfoque refleja un avance progresivo en la adopción de IA generativa, en organizaciones que buscan expandir su inversión», concluyó NTT Data y MIT Technology Review en español.

Metodología

Se llevaron a cabo 92 encuestas dirigidas a líderes empresariales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Del total de participantes, 63,04% lideran áreas relacionadas con la tecnología y áreas de seguridad, mientras que el 36,96% dirigen áreas de negocio.

La muestra incluyó diversos sectores, siendo los más representativos banca y finanzas (18,48%), tecnología y software (16,3%), energía y petróleo (10,87%), y Telco & Media (9,78%). Otros sectores como seguros y salud también estuvieron presentes, pero en menor proporción, sumando el 44,57% restante.

Por Benjamín Tripier

La salida de Chevron de Venezuela el próximo 3 de abril (a menos que se le conceda alguna prórroga) tendrá efectos significativos en el sector petrolero y la economía del país. El impacto inmediato será una fuerte reducción en la producción de petróleo, una pérdida de tecnología y experiencia especializada, y en términos generales una disminución en la eficiencia operativa.

En lo económico, se reflejará en una reducción en los ingresos del Estado, en el mercado cambiario y el tipo de cambio con el bolívar, y en la necesidad de buscar otras fuentes de fondos, petroleras y no petroleras, que la sustituyan.

Y si se considera que desde 2022 Chevron llegó para poner orden en el negocio, que estaba a la deriva, es casi natural que, cuando se retire, regrese el menosprecio a la inversión y el mantenimiento con el correspondiente deterioro acelerado de la infraestructura petrolera, la pérdida de capacidad tecnológica, y el regreso a las “soluciones” de emergencia con los iraníes, los rusos y los chinos, ninguno de los cuales ha resultado de mejora, sino de “parches” que no llegaron a nada.

Y por supuesto, su salida tendrá un importante impacto social que se reflejará en la pérdida de empleos directos e indirectos con mayor presión sobre la economía familiar… Más todo aquello que podía haber sido financiado con ingresos públicos, como los servicios de combustible, electricidad, agua, salud y educación.

Pero no nos llamemos a engaño… esos fondos casi no llegaban a esos destinos nobles, sino que se quedaban en el camino como corrupción rampante (confesada por el mismísimo Maduro) y como fuente para fortalecer los aparatos de represión y tortura. Así que el impacto social de la salida será realmente bajo.

Todo lo anterior puede reflejarse en los siguientes números aproximados (todos de fuentes oficiosas confiables), los cuales se evidencien en el sector energético en general, y en la infraestructura petrolera en particular, así como en el tejido social. Y, según el escenario, pudieran resultar optimistas y el daño de la salida resulte mayor:

  • Ingresos estatales
    • Reducción de 1,2 mil millones de dólares en ingresos anuales.
    • Pérdida de 2,6 mil millones de dólares en inversiones previstas.
    • Impacto acumulado de 3,8 mil millones de dólares en el PIB.
  • Producción petrolera
    • Disminución de 150.000 barriles diarios de producción.
    • Reducción de 12% en la producción nacional.
    • Pérdida de 30 plataformas de extracción operativas.
  • Empleo
    • Pérdida de 1.800 puestos de trabajo directos.
    • Impacto en 7.200 empleos indirectos.
    • Afectación a 15.000 familias dependientes.
  • Servicios públicos
    • Reducción de 25% en la capacidad de refinación.
    • Disminución de 30% en la producción de combustibles.
    • Afectación a 40% de la red de distribución.
  • Instalaciones
    • Abandono de 45 instalaciones petroleras.
    • Deterioro de 120 kilómetros de ductos.
    • Pérdida de 75 equipos especializados.
  • Capacidad operativa
    • Reducción de 35% en la capacidad de mantenimiento.
    • Disminución de 42% en la capacidad de perforación.
    • Pérdida de 50% en la capacidad de procesamiento.

Para tener un cuadro completo es bueno conocer el impacto individual de las compañías de servicio que también se irán, porque sin ellos no habría producción petrolera en el mundo. Son tan importantes que en algunos casos llegan a hacer el trabajo completo de la operadora. Y lo más importante, son capaces de encontrar solución a problemas específicos por la red internacional que cada una ha formado.

Halliburton es esencial por sus servicios especializados de cementación, especializada en pozos profundos, mantenimiento de pozos, con capacidad de perforación direccional, y tal vez lo de mayor ayuda al negocio en Venezuela y la mayor pérdida con su salida sea el servicio de optimización de producción.

Schlumberger es fundamental por sus servicios de evaluación, tecnología de registro de pozos, análisis de yacimientos y evaluación de formaciones, y su experiencia reconocida con tecnología propietaria para optimización de producción.

 Baker Hughes es crucial por su tecnología especializada en perforación, sistemas de completamiento de pozos, y equipos de producción. Son el complemento necesario de cualquier compañía petrolera.

 Weatherford es esencial por los servicios de Intervención, mantenimiento preventivo de pozos existentes, reparación de equipos, y una vez más, pero desde sus habilidades, la optimización de producción.

 Estas empresas son fundamentales para la industria petrolera por sus servicios especializados y tecnología avanzada. Su salida dejará un vacío técnico y operativo que afectará significativamente la capacidad de producción y mantenimiento del sector petrolero venezolano.

El no contar con sus servicios especializados representa una pérdida de inversión de conocimiento y capacidad técnica y un desafío importante para el desarrollo futuro del sector energético del país, mientras el chavismo siga en el poder; y, por supuesto, el peso de las sanciones en su contra, siga afectando a Venezuela por el solo hecho de negarse a entregar el poder que perdieron en buena lid, en unas elecciones que demostraron que ya el pueblo de Venezuela no los quiere más… y que tienen que irse.

Pdvsa enfrenta ahora el reto de mantener operaciones complejas sin el soporte de empresas que durante décadas fueron fundamentales para el desarrollo del sector. La pregunta que todos se hacen es: ¿cómo mantener la producción sin la tecnología y el expertise que estas empresas aportaban?

En otro orden de ideas, la situación financiera de Pdvsa es particularmente crítica, pues enfrenta una deuda en bonos de deuda externa que supera los $45 mil millones, con intereses acumulados durante más de siete años en default.

Además, mantiene una deuda pendiente con empresas operadoras de servicios de pozos por más de 5.000 millones de dólares, y enfrenta demandas en tribunales internacionales que superan los 14.000 millones de dólares, siendo la más significativa la demanda de Conoco por 12,5 mil millones de dólares, recientemente ratificada por el Ciadi.

 La deuda externa de Pdvsa presenta características particulares que complican su reestructuración, pues fue emitida como deuda de empresa comercial sin cláusulas de acción colectiva (CAC), por lo que requiere la anuencia de 100% de los bonistas acreedores para cualquier modificación de contratos.

Esta situación se complica aún más cuando se considera que la República misma está endeudada por más de 100.000 millones de dólares, con siete años en default, y una deuda externa en bonos que cerró 2024 en 55.000 millones de dólares. Más una situación complicada de alter ego que cierra espacios de negociación y dificulta las opciones a futuro de reestructurar la deuda externa venezolana.

Toda la información numérica fue tomada de fuentes oficiosas confiables por su seriedad y no identificadas por razones obvias para nosotros que vivimos en un ambiente de persecución y zozobra que hace que la labor escribir se convierta en una actividad de alto riesgo… Porque estar en esta trinchera se ha convertido en un ejercicio extremo… y también para el que lo lee, si en una alcabala le revisan el teléfono y le encuentran el artículo. ¡Qué desastre!

En este escenario complejo, las posibilidades de recuperación son limitadas, pues la entrada de nuevas empresas de servicios enfrenta múltiples barreras, desde las sanciones internacionales hasta los riesgos operativos en un país con infraestructura deteriorada. El desarrollo de capacidades locales, aunque necesario, requiere tiempo y recursos que escasean en la actualidad.

A lo anterior hay que sumarle la pérdida de reputación al vincular su nombre con las peores prácticas de negocio y estar involucrada en narcotráfico, lavado de dinero, tráfico de armas y vinculación con el terrorismo; operando ya desde hace años en el mercado negro con prácticas de apagado de trasponder de los tanqueros en altamar, y en entregas (casi siempre de calidad discutible) a clientes que pueden estar relacionados con operaciones criminales. En fin… es una empresa a la que, en el supuesto negado que se quisiera conservar, al menos, habría que cambiarle el nombre.

 La situación actual del sector petrolero venezolano refleja los desafíos más profundos de nuestra economía y nuestra sociedad. La salida de estas empresas de servicios petroleros no es solo un evento económico, sino un síntoma de una crisis más amplia que requiere soluciones estructurales y urgentes. El futuro del sector energético venezolano, y con él el de miles de familias, depende de nuestra capacidad para encontrar soluciones creativas y efectivas a estos desafíos sin precedentes.

 Por todo lo anterior hay que preguntarse si Pdvsa tiene la capacidad técnica para operar sin las empresas de servicio mencionadas más arriba. Y la respuesta es que, con recursos propios pudiera mantener una capacidad básica limitada para operaciones simples, contando con que tiene experiencia en operaciones convencionales; y el personal con que cuenta solo está capacitado en procedimientos estándar.

Por lo que, a partir de mayo próximo quedarán en evidencia sus limitaciones técnicas que serán observables en la falta de tecnología especializada para pozos complejos, dificultades en mantenimiento de equipos sofisticados, y limitaciones en su capacidad de perforación profunda, entre otras tantas eventualidades.

Lo que sí podría enfrentar son las operaciones básicas, con capacidad parcial para mantener producción actual, y también, aunque con limitaciones, la optimización de pozos existentes; y ni siquiera pensar en expansión de operaciones porque como les decía más arriba, no podría enfrentar operaciones especializadas en pozos complejos, en operaciones offshore, y en proyectos de recuperación mejorada.

Y pensando en la búsqueda de socios alternativos, o colaboración con empresas de otros países, se encuentra la limitación de las sanciones actuales, más la posibilidad mencionada por Trump en la reunión con las petroleras norteamericanas, de colocar aranceles muy altos a los que compren-adquieran el petróleo venezolano. Y esto es importante porque la única manera de pagar cualquier apoyo sería con petróleo y eso ya involucraría a esos aranceles… además del riesgo de entrar internacionalmente en las listas negras de los gringos impidiéndoles usar los sistemas de pagos y transferencias.

Bueno… si buscaban que se los coma el tigre… se los está comiendo.

 Todo lo mencionado es una realidad del tamaño de una catedral que solo podrá ser superada con la salida del chavismo del poder, porque con ellos ya está claro que no hay solución posible. Y eso está tan claro (para todos menos para ellos) que la población masivamente votó (y volvería a hacerlo, pero con mayor fuerza) por su salida, y porque Edmundo González y María Corina Machado se hagan cargo de la solución.

Precisamente los dos anteriores, María Corina Machado y Edmundo González, presentaron en Houston, durante la Conferencia CERAWeek, sus propuestas de solución energética, como una oportunidad que podría cambiar el rumbo de la industria, con la reforma de las leyes de hidrocarburos, el país se abre a un mundo de posibilidades para las compañías petroleras globales, incluyendo a aquellas con raíces en Estados Unidos.

En un mundo ideal, habría que liquidar a Pdvsa y avanzar en una desestatización ordenada y la apertura total a la inversión privada, incluyendo el petróleo y el gas; donde la participación del estado será subastada en forma transparente y basada en reglas claras, y el gobierno será el regulador transparente que ponga los límites que protejan al medio ambiente y a la sociedad.

También se hará énfasis en la seguridad jurídica para ganar confianza internacional; garantizando mecanismos de arbitraje internacional y se trabajará con el FMI y el Banco Mundial para renegociar la gigantesca deuda externa que nos deja el chavismo, porque antes de ellos, nosotros no solo no pedíamos dinero, sino que éramos quienes aportaban y lo prestaban.

Se trabajará en los temas impositivos y laborales para acelerar la inversión y el crecimiento de la economía, con énfasis en el sector energético. Y como muy importante, extraer las reservas en el subsuelo, porque ahí, bajo tierra, no le sirven a nadie. Hay que extraerlas masivamente y convertirlas rápidamente en riqueza para todos los venezolanos. Venezuela tiene el potencial de producir varios millones de barriles por día. No se trata de aumentos marginales, sino de una revolución en la industria energética.

Y habría que considerar la permanencia en la OPEP, porque con un pensamiento liberal es difícil conciliar actuar cartelizado. Además, habría que reemplazar el mercado spot en el que estamos actualmente, y regresar a las sanas prácticas de los contratos de largo plazo entre partes, con mecanismos individuales y diferenciados para establecer los precios del barril.

Porque contando con las mayores reservas de hidrocarburos del mundo, costos de producción bajos y una ubicación estratégica en el hemisferio occidental, Venezuela puede volver a convertirse en un actor clave en el mercado global. Y por supuesto, para lograr lo anterior hará falta una inversión masiva en infraestructura y educación.

Con Edmundo González presidente, y con María Corina Machado vicepresidente, lo que se busca es una transformación radical y no solo un ajuste incremental. Ambos presentaron una hoja de ruta clara, que representa un beneficio tanto para los venezolanos como para los inversionistas. Y dejaron en claro lo esencial: nada de esto será posible sin libertad.

Esta iniciativa no solo promete atraer capital, sino que también establece un marco regulatorio que podría generar un clima de confianza para los inversores: «Venezuela abre su sector energético a inversionistas de todo el mundo», ofreciendo condiciones que, de concretarse, resultarían sin precedentes.

Con planes para elevar la producción de petróleo muy por encima de tres millones de barriles diarios, un objetivo no alcanzado en quince años, suenan esperanzadores, aunque el promedio de 920.000 barriles diarios del año pasado revela la difícil realidad actual. Y menos aún con la caída que se prevé con la salida de las petroleras mencionadas más arriba, que pondría el piso de salida en los 450 a 500 mil barriles por día.

En resumen, un modelo 100% abierto a la inversión privada, con seguridad jurídica y reglas claras, abriendo todos los campos petroleros y gasíferos a la inversión, garantizando derechos de propiedad y transparencia; se crearán incentivos para atraer capital y tecnología. El Estado regulará, no producirá.

Hay que hacer las cosas correctas y hacerlas bien… y pronto… lo antes que se pueda.

Para responder a la pregunta del título: ¿qué viene para Venezuela sin Chevron?, la respuesta es: un colapso económico por la profundización de la caída de los niveles de actividad, sin que aun Chevron se haya retirado.

Porque en realidad, Chevron es solo un indicador de la inviabilidad del modelo actual que está solo sostenido por una precaria política monetaria y cambiaria, la cual saltará por los aires cuando se dispare la emisión inorgánica de bolívares para intentar reemplazar la falta de dólares; y cuando el efecto subsecuente de esa acción vuelva asintótica a la inflación, dispare el tipo de cambio y profundice la recesión por escasez. Y como parte de la escasez será difícil recuperar las caídas de frecuencia y los apagones eléctricos.

Lo que viene no es bueno, y el gobierno se quedó sin herramientas para enfrentar la situación. Porque, además de la confianza de la que no goza, una situación como esta requiere de contar con una caja de herramientas sofisticadas, con las cuales no cuenta… y no solo eso … porque la herramienta que siempre ha tenido y utilizado, ha sido un martillo… y esto que estamos por vivir, no se arregla a los martillazos.

Recomendación

  • Al gobierno: que, a la luz de los acontecimientos en el mundo petrolero venezolano, y la deriva política que está en marcha, vaya preparando el negocio petrolero como para adelantar los pasos que ya expresó que va a dar el gobierno electo. Tiene visos de realismo comprender el sentido de dirección e ir adaptándose. Aunque tarde, aún están a tiempo de buscar una transición que les permita continuar en el campo de la democracia, aunque ahora fuera del poder… Demostrar el mismo pragmatismo que mostraron hasta ahora, pero con sentido patriótico.
  • A la dirigencia opositora: que comprenda que con o sin ayuda de los gringos, deben dar pasos decisivos para recuperar la libertad. No deben distraerse con elecciones o cambios constitucionales, sino concentrarse en movimientos que los convenzan que tienen que irse… eso sí… ahí no puede haber tibiezas. Los americanos ya están haciendo su parte… ahora les toca a los venezolanos de calle hacer la suya impulsando asertivamente la entrega del poder.
  • A la dirigencia empresarial: que hagan un acto de constricción y entiendan que se están inmolando por una causa perdida. Algunos de los que están allí, ven árboles y se confunden… desde afuera y desde arriba, se ve el bosque en su conjunto y todo indica que, así como vamos, no hay ni economía ni empresas viables. Miren el consumo, el nivel de actividad, el tamaño de la economía, el nivel de precios y el tipo de cambio… y ahora súmenle la salida de Chevron y de las trasnacionales de servicios petroleros… como dirían en Argentina, “estamos en el horno”.

Por Miguel Henrique Otero

Se ha llegado al extremo de comparar el Tren de Aragua con una enorme corporación privada y transnacional. De acuerdo con ese modelo, se trataría de una estructura jerárquica, con una cúpula o alta dirección que planifica, ordena y controla las filiales de una red distribuida en Estados Unidos, México, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y otros países. El que se haya elegido el modelo corporativo de la gran empresa no es producto de la pura arbitrariedad: responde a la necesidad de encontrar un modo de comprender o interpretar un fenómeno inédito o casi inédito en América Latina, que es el de la migración masiva de delincuentes en un período relativamente corto de tiempo: entre 7 y 8 años, aproximadamente.

En la historia del Tren de Aragua, de acuerdo con el documentado libro de la periodista Ronna Rísquez, tres peligrosos  y experimentados delincuentes -Yohan Romero López, alias Johan Petrica; Héctor Guerrero Flores, alias El Niño Guerrero; y Larry Amaury Acuña, alias Larry Changa- serían “los 3 papás” del Tren de Aragua. Por debajo de estos, habría pranes y jefes de bandas, así como representantes en Chile y Colombia. Sin embargo, esta banda de tentáculos, alianzas y crímenes muy sonoros, a pesar de su considerable tamaño, está lejos, al menos hasta ahora, de la estructura disciplinada e interconectada de la que hablan ciertos analistas y políticos. Es un pulpo grande o muy grande, que no tiene la envergadura, por ejemplo, que tuvo en su momento el Cartel de Cali o el Cartel de Medellín. 

El Tren de Aragua -nombre peculiar-, banda organizada que había adquirido fama en Venezuela, y que nació como distorsión de una actividad sindical, tenía su centro de mando en el penal de Tocorón. 

Sacó provecho del proceso de migración forzosa que se intensificó a partir de 2016. En la marcha terrible y forzada de casi 8 millones de venezolanos, varios centenares de delincuentes -he leído una estimación que sugiere que sumarían entre 2.000 y 3.000 aproximadamente- cruzaron las fronteras venezolanas y se establecieron en otros países. A medida que la cantidad de migrantes venezolanos se incrementaba y diseminaba, el número de delincuentes también se dispersó en el continente.

Algunos de esos delincuentes viajaron en grupo, acompañados de sus socios de canalladas. Otros lo hicieron con familia o solos, escapando de la precariedad y en búsqueda de oportunidades. Puede parecer irónico, pero no lo es: buscaban nuevos campos, más jugosos, en los que cometer sus delitos. En un reportaje emitido por un informativo de la televisión peruana, una reportera entrevista a la madre de un delincuente venezolano capturado in fraganti durante el atraco a una joyería en Lima en mayo de 2022. Días después la madre va a las puertas del lugar donde el atracador está detenido, pero no le permiten ingresar ni hablar con él. Insiste durante varias mañanas consecutivas. Hasta que un día se presenta con un cartel que dice “quiero a mi hijo vivo”. El mensaje capta la atención de la reportera, que la entrevista. Entonces le pregunta cómo es posible que su hijo haya “venido de tan lejos a robar”, a lo que la señora responde, con simpleza sobrecogedora, “es que allá no hay nada que robar”. 

Pasó, por una parte, que cuando los delincuentes venezolanos comenzaron a actuar en distintas ciudades del continente, cometieron acciones de extrema violencia: rápidamente se posicionaron en el interés de la opinión pública. Hubo delitos, por ejemplo, en Bogotá y Quito, que sí fueron cometidos por migrantes que habían pertenecido al Tren de Aragua. No tardó “el Tren de Aragua” en convertirse en una etiqueta, etiqueta cada vez más repetida, un comodín de uso pegajoso, en el que confluyen realidad y fantasía. 

Pero, increíblemente -y esta es una historia que merece ser investigada, analizada y escrita por un equipo multidisciplinar- el uso de la categoría Tren de Aragua se extendió de forma tan poderosa e indiscriminada que fue adoptada por autoridades, investigadores y gobiernos, sin considerar dos hechos sustantivos: el primero, la historia específica y las realidades concretas del Tren de Aragua, que ya he mencionado; la segunda, la aparición en los últimos años de centenares de pequeñas y medianas bandas en todas las regiones del país y no relacionadas entre sí, muchas de ellas dedicadas al narcotráfico, que formaron parte de la huida del territorio venezolano. Quiero decir: entre los criminales que salieron del país los había pertenecientes o relacionados con el Tren de Aragua y los que no. 

Es en ese marco de cosas cuando el régimen de Maduro comenzó a liberar delincuentes comunes incitándoles a salir de Venezuela, para así bajar los índices delictivos, aliviar el congestionamiento carcelario y crearle problemas a otros países -especialmente a Estados Unidos-, y una vez que se ha conocido que hay funcionarios de la dictadura de Maduro que tienen vínculos con líderes de la banda, la marca Tren de Aragua -porque es como una marca de lo negativo- ha crecido todavía más, se ha hinchado, ha adquirido proporciones en las que la realidad se confunde con la fantasía.

Lo que está ocurriendo es una consecuencia inevitable: Trump y su gobierno detienen a centenares de emigrados venezolanos y los envían a una cárcel en El Salvador. En el procedimiento hay delincuentes y hay inocentes, que ni tienen relación con la banda ni han cometido delitos. Es probable, muy probable, que haya quienes no disponían de los documentos necesarios para permanecer en territorio estadounidense. Eso no significa que pertenezcan al Tren de Aragua ni que esté justificado el modo en que han sido deportados. La actuación del gobierno de Estados Unidos es doblemente peligrosa: arrastra a inocentes a una prisión en El Salvador y añade un estigma a la reputación de los venezolanos que tuvieron que salir de su país en contra de su voluntad porque sus vidas estaban en peligro o la sobrevivencia se había tornado insostenible. ¿Acaso eso los convierte en criminales? 

Vía Visual Capitalist

El agua dulce es uno de los recursos más vitales del mundo, pero su distribución dista mucho de ser equitativa. Mientras que algunos países son ricos en lagos, ríos y glaciares, otros enfrentan una escasez extrema .

Esta infografía desglosa los recursos mundiales de agua dulce renovable por país, basándose en datos del Banco Mundial .

Se estima que solo el 2,5 % del agua del planeta es agua dulce, la mayor parte de la cual se encuentra en glaciares, casquetes polares y en el subsuelo. Las fuentes de fácil acceso, como ríos y lagos, representan un porcentaje aún menor.

Con esto en mente, echemos un vistazo más de cerca a los cinco países principales en este gráfico.

Brasil – 13% del agua dulce mundial
Brasil posee la mayor parte de agua dulce renovable del mundo gracias a la cuenca del Amazonas , que representa aproximadamente una quinta parte del caudal fluvial mundial .

La cuenca contiene el 60% de las selvas tropicales del mundo y alberga el 10% de las formas de vida conocidas del planeta.

Rusia – 10% del agua dulce mundial
Los recursos de agua dulce de Rusia se concentran en sus miles de ríos y lagos, incluido el lago Baikal , que contiene solo el 20% del agua dulce no congelada del mundo.

Canadá – 7% del agua dulce mundial
Canadá tiene más de dos millones de lagos, incluidos los Grandes Lagos , que contienen aproximadamente el 84% del agua dulce superficial de América del Norte.

Éste, además de otros recursos naturales de Canadá, es una de las principales razones detrás del deseo del presidente Donald Trump de convertir a Canadá en el estado número 51 .

Estados Unidos – 7% del agua dulce mundial
Estados Unidos tiene importantes recursos de agua dulce, con importantes sistemas fluviales como el Mississippi, el Colorado y el Columbia que abastecen de agua a millones de personas.

Sin embargo, la escasez de agua es una preocupación creciente, particularmente en el suroeste, donde los acuíferos se están agotando más rápido de lo que pueden recargarse.

China – 7% del agua dulce mundial
El suministro de agua dulce de China es vasto, pero su distribución es desigual: el sur recibe mucha más lluvia que el árido norte. El río Yangtsé es el sustento del país, sustentando la agricultura, la industria y a más de 400 millones de personas.

Pero el agua también es una fuente creciente de conflictos geopolíticos: los países ubicados aguas abajo de los ríos que se originan en China luchan por el control de su flujo.

Venezuela – 1.9% de agua dulce mundial

Venezuela es uno de los países con mayores reservas de agua dulce en el mundo, estimadas en alrededor de 805 mil millones de metros cúbicos . Estas reservas se distribuyen a lo largo de su vasto territorio, con una concentración significativa en la cuenca del río Orinoco.

Distribución de las reservas:

  • Cuenca del Orinoco:
    • Alberga la mayor parte de las reservas de agua dulce del país, aproximadamente el 90%.
    • Sin embargo, esta región cuenta con una baja densidad de población, alrededor del 7% del total nacional.
  • Otras regiones:
    • El 10% restante de las reservas se encuentra en otras regiones, donde reside el 93% de la población venezolana.
    • Esta distribución desigual plantea desafíos en la gestión y el acceso al agua potable para gran parte de la población.

Importancia de las reservas:

  • Las reservas de agua dulce son vitales para el desarrollo agrícola, industrial y doméstico de Venezuela.
  • El río Orinoco, uno de los ríos más caudalosos del mundo, es una fuente importante de agua dulce para el país.
  • Además de los ríos, Venezuela cuenta con lagos, lagunas y acuíferos subterráneos que contribuyen a sus reservas de agua dulce.

Desafíos en la gestión del agua:

  • A pesar de sus abundantes recursos hídricos, Venezuela enfrenta desafíos en la gestión del agua, como la contaminación, la sequía y la falta de infraestructura adecuada.
  • La contaminación de fuentes de agua dulce por actividades industriales, agrícolas y domésticas es un problema creciente.
  • La sequía, exacerbada por el cambio climático, afecta la disponibilidad de agua en algunas regiones.
  • La falta de inversión en infraestructura de agua potable y saneamiento dificulta el acceso al agua para muchas comunidades.
  • El desabastecimiento de agua potable es un problema que afecta a parte de la población.

Recursos hídricos de Venezuela:

  • Río Orinoco y sus afluentes.
  • Lago de Maracaibo.
  • Embalses y represas.
  • Acuíferos subterráneos.

Es importante destacar que la gestión sostenible de los recursos hídricos es fundamental para garantizar el acceso al agua potable para todos los venezolanos y para preservar este valioso recurso para las generaciones futuras.

El meteorólogo Luis Vargas aclaró este sábado 22 de marzo que el reciente aumento de las temperaturas en Venezuela es un fenómeno estacional conocido como declinación solar, y no una ola de calor transitoria.

«La declinación solar es un proceso anual donde el sol incide de forma perpendicular sobre el sur del territorio, avanzando progresivamente hacia el norte», explicó Vargas en su cuenta en X (antes Twitter). «Esto se debe al movimiento de traslación de la Tierra y la inclinación de su eje, lo que también origina las cuatro estaciones en otras latitudes«.

Vargas desmintió que este aumento de temperaturas sea un fenómeno extraordinario o que deba denominarse como «barrido«, término utilizado por algunos medios de comunicación.

«Es simplemente el calor típico de esta época del año, intensificado por la estabilidad atmosférica y la poca nubosidad», afirmó.

El meteorólogo pronosticó que la próxima semana será especialmente calurosa en gran parte del país, con cielos mayormente despejados. Sin embargo, se espera que las lluvias regresen a finales de marzo o principios de abril, lo que ayudará a mitigar el calor.

El director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU., Todd Lyons, anunció que ejecutaron 68 detenciones en las últimas 48 horas

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) detuvo a 394 presuntos integrantes de la organización criminal venezolana Tren de Aragua desde que Donald Trump asumió la presidencia, según informó este viernes su director interino, Todd Lyons.

Durante una conferencia de prensa en Orlando, Florida, Lyons destacó que en las últimas 48 horas arrestaron a más de 68 supuestos miembros de la banda. “Hasta la fecha, hemos arrestado a 394 de estos terroristas”, precisó.

“Nuestro objetivo es erradicar al Tren de Aragua del suelo estadounidense. No toleraremos su presencia ilegal ni la amenaza que representan para el público estadounidense”, afirmó.

El funcionario también agradeció el respaldo de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y del presidente Trump, quien este mes invocó la Ley de Enemigos Extranjeros para priorizar la lucha contra la organización criminal.

Sin embargo, Lyons evitó referirse a la batalla legal en curso sobre el uso de esta medida en tiempos de paz, tema que fue discutido este viernes en una audiencia ante un juez de distrito.

Según Lyons, el Tren de Aragua representa una “grave amenaza” para la seguridad nacional que logró infiltrarse en el país a través de la frontera norte y sur, así como por vías fluviales.

“Muchos de estos miembros son asesinos a sangre fría, violadores, ladrones, traficantes de drogas, traficantes de armas y traficantes de personas”, advirtió.

Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que las deportaciones masivas continuarán. Este sábado, Jorge Rodríguez, representante del chavismo en las negociaciones con Washington, confirmó que el primer vuelo está programado para este domingo 23 de marzo. 

CNN

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