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Es lo que es

DBuford

Por Juan Cristóbal Nagel en Caracas Chronicle

Cuando María Corina Machado llega a una ciudad, uno espera muchas emociones. Esta semana en Santiago, los millennial bros se desvivían por ella. Las jóvenes se daban codazos por una selfie. La policía tuvo que contener a multitudes que buscaban un abrazo o una palabra amable.

“¿Crees que podría tomarme una foto con ella?”, preguntaba un adolescente ansioso. “Me hizo llorar”, dijo una profesional conmovida. “Ella nos da esperanza a todos”, declaró un caballero mayor, algo cascarrabias, con la voz temblorosa.

Ojo: esta era la reacción de los chilenos.

Presenciar a María Corina en acción, particularmente tras haber ganado el Premio Nobel, es un fenómeno sociológico. No se trata de ella; se trata del efecto que tiene en los demás. Después de un día acompañándola en tres eventos distintos, sentí que estaba siendo testigo de algo muy especial.

La ironía es que estos eventos ocurrieron el mismo día en que el New York Times informó que Trump le había pedido que no regresara a Venezuela todavía. La figura más popular del país, la única que realmente puede unir a los venezolanos tras una agenda audaz alineada con los intereses de Washington… y quieren mantenerla guardada en un armario un poco más de tiempo.

Es desconcertante.

Primero, lo obvio: su capital político permanece intacto. Si acaso, es más grande e intenso, rodeado por el barniz de los logros reales y el reconocimiento internacional. El efecto que esta supernova política tiene sobre los venezolanos —al menos en esta parte del mundo— es tan fuerte como siempre. Nadie en el país puede convocar tal cantidad de buena voluntad. Acéptenlo: ni siquiera están cerca.

Pero su aura va más allá de Venezuela.

Un evento organizado por una universidad local reunió a lo más granado de la sociedad chilena: todos los políticos, todos los empresarios, muchos académicos… y yo, el marido de Katy, merodeando en un rincón.

María Corina hizo su entrada junto al nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, y su esposa Pía. La gente aplaudió con entusiasmo a Kast, lo cual es natural, ya que había sido investido el día anterior tras ganar con el 60% de los votos y, seamos sinceros, este era su público.

Pero María Corina cosechó no una, ni dos, sino tres ovaciones de pie. Diablos, se levantaron a aplaudirla con solo anunciar su nombre. Kast y todos los demás fueron lo suficientemente amables como para reconocer ese estatus de estrella y bañarse en su aura. María Corina, si acaso, parecía un poco avergonzada por todo aquello.

¿De dónde viene esto?

Es fácil reducir el atractivo de María Corina a su manejo magistral de las emociones. Todos sabemos que habla de las familias separadas, de los abrazos, de la heroica campaña de 2024. Su muletilla “mis adorados venezolanos” salpica sus discursos.

Sin embargo, creo que va más allá. La clave de su conexión con la gente es la confianza.

Como explica la gran Frances Frei, la confianza en el liderazgo depende de tres pilares: empatía, lógica y maestría.

La parte de la empatía ya la conocemos. Sus discursos están teñidos por la tragedia que nos ha tocado a todos: sueños perdidos, familias rotas, una violencia que desafía la lógica.

Pero es en la lógica y la maestría donde ella termina de convencer.

La forma en que enmarca el drama venezolano tiene todo el sentido lógico del mundo: se trata del bien contra el mal, de redes criminales controlando el Estado y de un régimen que ha sembrado la división. Hace quince años, en Caracas Chronicles solíamos descartar esta retórica por considerarla extrema. Resultó que todo era verdad, ahora lo sabemos, y todo encaja.

Y ahí es donde entra la maestría. Sus discursos también contienen un guiño al aprendizaje que ha ocurrido en Venezuela. La gente que la escucha parece saber —ahora— que vale la pena luchar por la libertad, que no hay almuerzo gratis, que el respeto y la decencia tienen un lugar en la mesa. Expropiar es robar. En efecto.

Su discurso, pronunciado impecablemente y sin teleprompter, enlaza estos tres elementos de una manera que hace que tanto el cínico como el creyente asientan con la cabeza.

¿Cómo es posible que la administración de EE. UU. no vea que este es un activo político excepcional que necesita ser desplegado?

Eso sí, no fue perfecta. En aquel evento, pensé que perdió la oportunidad de hablar sobre las oportunidades de negocio que una Venezuela libre ofrecería a las empresas chilenas. En sus discursos, no aborda de manera efectiva la creciente xenofobia que enfrentan muchos venezolanos en el exterior.

Pero esas son nimiedades.

Venezuela enfrenta muchas decisiones difíciles en los próximos años. Las decisiones de política pública no serán fáciles y se requerirá una enorme habilidad política para sacarlas adelante. Solo alguien como María Corina puede convocar la confianza del pueblo venezolano para ejecutar las decisiones difíciles que se avecinan.

Estados Unidos tiene a una aliada esperando para trabajar en lo que hay que hacer. Nadie en el país tiene lo que ella tiene. Está alineada con ustedes. Les dio su maldita medalla. Está justo ahí.

Hasta que EE. UU. se dé cuenta de lo que tiene, María Corina seguirá siendo un ícono elusivo, esperando pacientemente su momento, planificando, ganando fuerza y manteniendo viva la esperanza. No verás este tipo de eventos en Miami o Houston. No es parte de su plan. Quieren que mantenga un perfil bajo, por ahora. Es una lástima.

Es una estrella. Interrumpida.

Los 4 días de Trump, con pabellón, arepas y realidad venezolana

El presidente Donald Trump, es un digno representante de la selecta especie de empresarios exitosos en política, y gran parte de ese éxito, es el producto de su peculiar combinación de ímpetu empresarial, singular carisma e intuitivo conocimiento del comportamiento de las personas, estás dos últimas cualidades, también lo volvieron una personalidad televisiva desde los años 90. 

Es crucial comprender a priori, que, en su mayoría, las personas con experiencia empresarial que son exitosas en la política, parecen impredecibles por sus disrupciones, y suelen tener una positiva relación entre los hechos y sus palabras, debido a que su instinto empresarial, los estimula a priorizar los resultados y los datos, por encima de la retórica. Es por todo esto que, los empresarios, o personas con experiencia empresarial que son exitosas en política, representan una gran amenaza para los políticos tradicionales, malacostumbrados a sobrevalorar la retórica, y desestimar los datos y los resultados. Es por lo anterior que, tratar de entender al presidente Trump desde el enfoque político tradicional, es un grandísimo error. Para entender a Trump, hay que comenzar por pensar como un empresario exitoso, que sabe cuándo y con quien delegar, que siempre está atento a los detalles, aunque no lo parezca, que sabe a quién escuchar, y que, ante determinadas incertidumbres, buscará por sus propios medios y a su manera, aclararlas o verificarlas. Como dijo Napoleón, «Si quieres un trabajo bien hecho, hazlo tú mismo»

El pasado viernes 06 de marzo, el presidente Donald Trump publicó en su cuenta personal de su red Truht Social, una gráfica de nuestra última encuesta, “Verdad Venezuela – febrero 2026”. La gráfica en cuestión, muestra el importante nivel de agradecimiento (82.9%) que los venezolanos le profesan hoy a Donald Trump, a raíz de los eventos del 03 de enero. Aquí, surgen algunos análisis e hipótesis pertinentes sobre el post. Primero, es evidente que el presidente Trump quiere conocer y entender a la perfección y con veracidad, que piensan y sienten los venezolanos, y para ayudar en eso, ninguna referencia es mejor que los resultados de la encuestadora más precisa, y de mayor credibilidad entre los venezolanos, la encuestadora de la gente, Meganalisis. Segundo, la gráfica de nuestro estudio que el presidente Trump pública, es de nuestra versión en español, pese a que la versión en inglés de la encuesta, seguramente fue a la que accedió él, sus colaboradores y todo su equipo. Por tanto, su publicación fue deliberadamente dirigida a los venezolanos, y les quiere decir “Estoy pendiente de ustedes, sé lo que piensan, sienten y estoy siempre a su orden (debido al nivel de agradecimiento)”. En el informe completo de nuestra encuesta, también resaltaban otros resultados, como, por ejemplo, la no aprobación (90.1%) de los venezolanos a la presencia de Delcy Rodríguez al frente del proceso de transición, y como María Corina Machado arrasaría con el 82.4% de los votos, en una elección contra Delcy Rodríguez, que solo obtendría el 4.8%. Entendiendo el pensar del empresario Trump, habría que ser verdaderamente estúpido, para asumir que solo conoce la gráfica sobre el agradecimiento hacia él, y que desconoce los otros resultados. Recordemos que hablamos del presidente Trump y EE.UU., para que algo llegue a sus manos y sea luego publicado, debe pasar por muchos filtros y análisis exhaustivos. Así que, todos los venezolanos debemos asumir con certeza y sin dudas, que el presidente Trump conoce toda la información de nuestra encuesta, él y su equipo también saben con total claridad, que Venezuela no quiere a Delcy Rodríguez, y que la gran mayoría votaría hoy a María Corina Machado. ES SIMPLE Y ELEMENTAL SENTIDO COMÚN. 

Pongámonos ahora en los zapatos del empresario exitoso que es el presidente Trump, ese que muchas veces y por años, ha verificado él directamente muchos asuntos de sus negocios, él seguramente, necesitaba comenzar a validar personalmente y desde varias perspectivas, la información de nuestra encuesta, por lo tanto, junto a otros muchos asuntos estratégicos para Venezuela, resultó más que oportuna la coincidencia y ocasión, para hablar nuevamente con María Corina Machado, la figura más importante para los venezolanos, de acuerdo a nuestros resultados.

Luego, Trump viaja al Doral, en Florida, y durante el sábado 07 de marzo atiende la cumbre “Escudo de las Américas”, en donde sin lugar a dudas la palabra Venezuela, estuvo presente en muchas frases intercambiadas entre mandatarios y el presidente Trump, y estoy totalmente seguro de que el empresario Trump, buscaba directamente ese sábado entre las delegaciones y otros grupos, los necesarios “feedbacks” sobre María Corina Machado, Venezuela, elecciones, Delcy Rodríguez, etcétera, que a su manera le validarán o no, la información que manejaba y posteó el viernes. Finalmente, cena con personas muy allegadas a los venezolanos, autoridades del Doral y con algunos venezolanos. Esa cena es un momento crucial, ya que luego de sobrados “feedbacks” positivos en relación a María Corina Machado, y seguramente muchísimos negativos sobre Delcy Rodríguez, Trump decide llamar directamente a MCM durante la cena, y decirle delante de todos “están hablando maravillas de ti”. Esa llamada representa mucho, primero confirma que él validó directamente y a su manera, la información de nuestra encuesta. Segundo y quizás más importante, le reconoce a María Corina Machado ante otros su imagen positiva (liderazgo), y tercero, busca con su peculiar forma de ser, acercar y estrechar afinidades con MCM, a la que ya reconoce como la figura más importante para Venezuela en la actualidad, y seguramente en un futuro cercano. En la mente del empresario debe retumbar, “esta mujer va a ser la más útil, tiene a la mayoría de la gente y la quieren”.

Ahora bien, siguiendo en la línea de entender la personalidad del empresario exitoso, ese que siempre está en los detalles, y que de manera incisiva siempre está verificando directamente algunos asuntos (aunque no lo parezca), estoy convencido de que algún otro rato del domingo, debió emplearlo para hablar con más venezolanos, y así, continuar recopilando “feedbacks”, y seguir confirmando a su manera, lo elevado del agradecimiento hacia él, el alto rechazo a Delcy y el gran apoyo por María Corina Machado. De aquí entonces surge la idea de visitar El Arepazo el lunes 07 de marzo, para así cerrar sus “suigéneris verificaciones”, y para sentir directamente ese agradecimiento, insisto, es una “verificación” a su manera, como la que hace cualquier empresario realmente exitoso, al testear directamente las reacciones de los clientes en sus negocios. La reacción espontanea hacia él por parte de empleados venezolanos de El Arepazo, le diría mucho, y así fue. 

A su salida de EL Arepazo, con su arepa debajo del brazo, Trump sonreía plácidamente en la limusina, su prueba de 4 días fue un éxito, confirmó a su manera, que el agradecimiento hacia él, es real e intenso por parte de los venezolanos, como lo reseñó nuestra encuesta. También confirmó la fortaleza del liderazgo de María Corina Machado entre los venezolanos, y el rechazo a Delcy Rodríguez entre otros datos

El empresario presidente Trump está hoy muy claro de algo, lo de Delcy Rodríguez es solo de carácter utilitario, pero solo en un plazo finito, y quizás corto, porque simplemente no la quiere la gente, de eso no les quepa la menor duda, mientras MCM tiene una proyección de utilidad muchísimo más larga, ya que tiene mayor liderazgo, y sobre todo el apoyo de los venezolanos, solo que la Venezuela mafiosa y peligrosa, antes debe ser desmantelada. Trump usará a Delcy mientras sea útil, pero al final se decantará con MCM, ya que ella tiene a la gente, y hacia donde se inclinen los venezolanos, Trump se inclinará. Trump no va a ir nunca en contra de la gran mayoría de los venezolanos, eso lo pueden escribir en piedra

Si piensan como políticos se confundirán, si lo hacen como empresarios exitosos, lo comprenderán. El problema de este ejercicio mental, es que muchos políticos (no todos), están mental y aptitudinalmente limitados para pensar como empresarios, y menos como empresarios exitosos.

* Presidente de Meganálisis

Vía CNN

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió a autoridades de Colombia en el Palacio de Miraflores y anunció que inició la primera exportación de Gas Licuado de Petróleo (GLP) hacia Colombia, según informó la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) en un comunicado.

La exportación de GLP será a través del Puente Simón Bolívar, ubicado en el estado Táchira, de acuerdo con la información oficial.

“Esto ha sido un gesto de buena voluntad, una primera donación que hizo PDVSA”, dijo la mandataria de Venezuela. “Estamos por el camino de nuestros libertadores; todo el esfuerzo que estamos haciendo es para honrar a nuestro Padre Libertador”, agregó.

No se trataría del único proyecto para exportar energía a Colombia. En el marco de una “alianza energética duradera”, la presidenta encargada de Venezuela dijo que prevé que en los próximos meses inicie el suministro de gas metano por tubería a través del gasoducto Antonio Ricaurte. Esta iniciativa lograría “interconectar gasíferamente a ambas naciones”, según sus declaraciones.

CNN se contactó con la Presidencia de Colombia para conocer más detalles.

En Miraflores, Rodríguez mantuvo en la tarde de este viernes una reunión de trabajo con delegaciones de Venezuela y Colombia en la que se abordaron temas de defensa, comercio, turismo, energía y petróleo, informó el canciller de Venezuela, Yván Gil, que estuvo presente en los encuentros al igual que su par de Colombia, Rosa Villavicencio.

En la reunión sobre temas de energía estuvieron el ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, el presidente de la petrolera estatal Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán; y por parte de Venezuela, el presidente de la estatal venezolana Pequiven, Román Maniglia, y el ministro para la Energía Eléctrica del país Jorge Márquez, de acuerdo con imágenes difundidas por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) este viernes.

En términos de seguridad, las autoridades venezolanas dijeron que se abordaron temas en relación a la frontera con Colombia, de más de 2.219 kilómetros y una de las más extensas de la región, para “garantizar la convivencia de ambos pueblos”.

El anuncio del Gobierno de Venezuela sobre la exportación de gas licuado se produce un día después de que se pospusiera el encuentro que iban a mantener la presidenta encargada de Venezuela y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, este viernes en una zona de la frontera entre sus países.

La Presidencia de Colombia confirmó a CNN que la reunión no se llevaría a cabo, sin dar mayores detalles ni si se reprogramaría; y el Gobierno de Venezuela dijo en un comunicado que ambas partes tomaron la decisión “por motivos de fuerza mayor”, sin especificar las razones.

La noticia de la cancelación de la reunión trascendió públicamente horas después de que el Gobierno de Colombia informara que Petro sostuvo una llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. No está claro si esa conversación tiene relación con que se pospusiera el encuentro entre Petro y Rodríguez. CNN intenta obtener más información del caso.

RFI contactó por teléfono con una residente de Teherán. Un testimonio anónimo que dice esperar que los ataques estadounidenses e israelíes en Irán permitan luego que la población iraní se levante y derroque la República Islámica.

RFI: Los bombardeos estadounidenses e israelíes están causando víctimas civiles, ¿cómo reacciona a esto?

Las bajas civiles me preocupan mucho. Y lo único que realmente me importa son las personas. Todo lo demás no importa, podemos reconstruirlo. Me gustaría que la gente se sintiera segura de nuevo en sus hogares y en sus países. Somos muy afortunados de haber vivido la muerte de [Alí] Jamenei. En Nowruz, el Año Nuevo iraní, el primer deseo de todos era que muriera. Me gustaría que nuestra gente permaneciera a salvo para ver desaparecer todo este régimen. Para tener la oportunidad de ver llegar este día y celebrarlo.

RFI: ¿Ha podido observar cómo reaccionan los iraníes que apoyan la República Islámica?

Quieren demostrar que controlan todo cuando sabemos que no es así en absoluto. Organizan estas manifestaciones, con autos y motocicletas desfilando con altavoces. Atraviesan ciudades y barrios. A veces pasan cerca de nuestra casa, quizá cada dos noches. Gritan consignas, quieren mostrar que están ahí, que apoyan la República Islámica. Los miramos, nos hace reír, sentimos lástima por ellos. Quieren mostrar lo poderosos que son, y es exactamente lo que hace la gente débil.

RFI: Israel y (en menor medida) Estados Unidos afirman que la guerra debe permitir que los iraníes se levanten y derroquen la República Islámica. ¿Qué opina?

Eso espero, porque es la única forma de recuperar nuestro país. Y espero que este sea el último levantamiento, espero que esta vez funcione. Después de lo que ocurrió hace dos meses, cuando el régimen mató gente en las calles, nos enfadamos mucho y nos decidimos a acabar con este régimen, este régimen asesino. Así que sí, creo que habrá un levantamiento y espero que logremos derrotarlos.

RFI

Por Yunior García Aguilera

Sin carisma, sin autoridad y aficionado a la represión, el mandatario cubano encarna el agotamiento político del castrismo

Hay dirigentes que, aun en sistemas autoritarios, logran proyectar una cierta aura de mando. Un tono de voz que impone respeto. Un gesto que transmite seguridad. Una frase que, aunque sea propaganda, busque quedarse en la memoria. Miguel Díaz-Canel no pertenece a esa categoría.

Desde que fue colocado en la presidencia de Cuba, su figura ha estado marcada por una carencia difícil de disimular: la ausencia total de ashé. En la cultura popular de la Isla, esa palabra resume la sensación de que alguien posee una fuerza especial, una energía que atrae respeto, influencia y eficacia. Díaz-Canel, en cambio, parece haber llegado al poder acompañado por una cadena casi ininterrumpida de calamidades.

Durante su mandato se han sucedido tragedias como el accidente aéreo de 2018, el devastador tornado que azotó La Habana un año después, la pandemia de covid-19 y el gigantesco incendio en la base de supertanqueros de Matanzas. A esa sucesión de desastres se sumó un golpe geopolítico de enorme magnitud: la pérdida del control de Caracas tras la captura de Nicolás Maduro. Aquella operación no solo dejó en evidencia la fragilidad del aparato cubano de seguridad, sino que privó a La Habana de su principal benefactor petrolero. Para el régimen cubano, perder a Venezuela frente a Estados Unidos ha sido un golpe parecido, en clave contemporánea, a lo que significó para España perder a Cuba en 1898.

Pero atribuir su pésima gestión únicamente a la mala suerte sería una simplificación. La peor catástrofe de su mandato no ha sido el azar, sino la obstinación política. Decisiones como la mal diseñada Tarea Ordenamiento, la persistencia en un modelo económico improductivo y la incapacidad para reformar estructuras que ya no funcionan han empujado al país hacia una crisis cada vez más profunda.

Carece por completo de sentido del humor, una herramienta política fundamental en la cultura cubana

En el plano comunicativo, el subdictador tampoco consigue compensar con estilo lo que le falta en liderazgo. Carece por completo de sentido del humor, una herramienta política fundamental en la cultura cubana, donde la ironía y el doble sentido forman parte del lenguaje cotidiano. Sus intervenciones públicas suelen moverse en un registro rígido, casi escolar, incapaz de conectar con la gente. A ello se suma una dicción poco natural, con una pronunciación forzada, cadencia irregular y frases que se encadenan con un tono monótono que transmite más cansancio que convicción.

En términos gestuales, su proyección tampoco ayuda. Con frecuencia aparece ante las cámaras con una mueca tensa, casi de asco, que le endurece el rostro y le resta cercanía. Mientras habla, su cuerpo se balancea ligeramente de un lado a otro, un movimiento repetitivo que delata nerviosismo y falta de dominio escénico. En lugar de proyectar seguridad, esos gestos refuerzan la impresión de un dirigente incómodo en el papel que desempeña, como si cada intervención pública fuese una tarea que debe cumplir más que un momento de liderazgo.

Su ascenso tampoco fue producto de una competencia real dentro del poder. Al contrario. Cuando Raúl Castro anunció su designación dejó escapar una frase reveladora: Díaz-Canel era el único sobreviviente de una lista inicial de doce posibles candidatos.

La afirmación, lejos de reforzar su autoridad, dejó al descubierto el método con que el sistema escoge a sus dirigentes. No se trata de seleccionar al mejor, sino al más manejable, al menos peligroso, alguien que no eclipse a quienes realmente controlan el poder.

No tenía una base política propia ni contaba con un perfil internacional fuerte

Durante décadas, el aparato político cubano ha demostrado una notable habilidad para neutralizar a sus propios cuadros cuando comienzan a destacar demasiado. El sistema no premia la audacia ni la iniciativa propia. Premia la obediencia. El dirigente ideal no es el que propone cambios, sino el que garantiza continuidad.

En ese contexto, Díaz-Canel resultaba una opción perfecta. No tenía una base política propia ni contaba con un perfil internacional fuerte. Tampoco arrastraba una biografía heroica que pudiera competir con la mitología revolucionaria de la vieja guardia. Era, en esencia, un cuadro disciplinado que había escalado posiciones dentro del Partido sin provocar demasiadas turbulencias. La mediocridad, en ese sentido, funcionaba como una ventaja.

Quienes diseñaron la sucesión probablemente buscaban precisamente eso: un dirigente gris, incapaz de desafiar las estructuras reales del poder. Un burócrata que gestionara el día a día sin alterar la arquitectura del sistema. El problema es que esa fórmula puede funcionar durante un tiempo, pero no en medio de una crisis compleja.

En un país sumido en el peor colapso económico de su historia, el líder que ocupa formalmente la cima del poder parece incapaz de conectar con la realidad de la gente. Bajo su mandato, Cuba ha atravesado un deterioro acelerado, protestas inéditas y un éxodo migratorio que ha alcanzado cifras históricas. La producción agrícola se desploma mientras los precios de los alimentos suben sin freno. La moneda nacional se ha convertido en una ficción contable. Y el Estado, atrapado en su propia estructura ineficiente, parece incapaz de ofrecer soluciones reales, solo reformas tímidas y tardías.

Aquella frase que quedó grabada en la memoria colectiva: “la orden de combate está dada”

A esa debilidad política se suma otro rasgo que ha terminado marcando su mandato: la represión interna. El momento más claro llegó durante las protestas del 11 de julio de 2021, cuando lanzó aquella frase que quedó grabada en la memoria colectiva: “la orden de combate está dada”. Aquella convocatoria a enfrentar a los manifestantes marcó un punto de no retorno. Cientos de jóvenes terminaron en prisión con condenas desproporcionadas, miles fueron detenidos y el aparato represivo se desplegó con una intensidad que no se veía desde hacía décadas.

Desde entonces, muchos cubanos comenzaron a referirse a él con un apodo que ya circulaba en letras de rap o en voz baja: El Singao. En el habla popular de la Isla, el término describe a alguien abusivo, ruin o moralmente despreciable. Es el veredicto de una ciudadanía que percibe en su presidente no solo a un dirigente incapaz, sino a un matón dispuesto a sostener el poder a costa del castigo y la sangre.

El cubano de a pie no necesita informes económicos para percibir el colapso del sistema. Basta con salir a la calle. Tras la inútil comparecencia pública de Díaz-Canel este viernes, en las redes sociales ha vuelto a crecer el deseo de que desaparezca de la escena nacional: algunos fantasean con que sea abducido por Trump o por extraterrestres; otros, con que haga sus maletas voluntariamente y desaparezca en alguna clínica psiquiátrica de Siberia. Es, sin dudas, el estadista fallido de una dictadura en fase terminal.

El Ejército de Israel confirmó este domingo haber matado en un bombardeo ayer, sábado, al nuevo jefe de la Oficina Militar del líder supremo de Irán, que ocupaba el cargo después de que su director previo fuera asesinado el primer día de la guerra en otro ataque.

«Ayer (sábado), la Fuerza Aérea israelí, actuando bajo inteligencia precisa de la Dirección de Inteligencia militar, eliminó a Abu al Qasem Babaiyan en Teherán», anunciaron las fuerzas armadas, especificando que Babaiyan era el nuevo director de la Oficina Militar del Líder Supremo y el cuartel general de Jatam al Anbiya.

Como director de esta sede militar, Israel achaca a Babaiyan la coordinación entre distintas fuerzas del régimen para «ejecutar operaciones y actividades de emergencia».

Babaiyan apenas llevaba una semana en el cargo, en sustitución de Mohamed Shirazi, muerto el pasado sábado en la primera oleada de ataques de Israel y Estados Unidos contra la República Islámica.

«Seguid cazándolos a todos», dijo el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, tras recibir la confirmación de la muerte del alto cargo iraní esta mañana de manos de las fuerzas armadas.

Israel asegura que mató a al menos 40 altos cargos iraníes, entre ellos el líder supremo, Alí Jameneí, en el primer bombardeo de la guerra el 28 de febrero. Desde entonces, sus autoridades amenazan con acabar con la vida de sus reemplazos.

El pasado martes, las fuerzas armadas mataron también en un bombardeo en Teherán al comandante para el Líbano de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní, que era a su vez el reemplazo del comandante anterior fallecido en otro ataque israelí.

Los ataques israelíes y de Estados Unidos en Irán se han cobrado la vida de más de 1.300 personas hasta el momento, mientras que la represalia iraní en territorio de Israel ha matado a diez personas en dos ataques distintos, si bien desde hace una semana no se producen impactos letales en el país.

EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que el futuro líder supremo de Irán «no durará mucho» en el cargo si no cuenta con el visto bueno de su Administración, al tiempo que insistió en que las operaciones militares contra Teherán avanzan según lo previsto.

«Tendrá que obtener nuestra aprobación», declaró el mandatario en una entrevista con la cadena ABC News y añadió que «si no la obtiene, no durará mucho».

En ese sentido, el líder republicano aseguró que su objetivo es «no tener que volver atrás cada 10 años».

Trump no descartó aceptar a un sucesor vinculado al antiguo régimen de los ayatolás siempre que sea un «buen líder» y justificó la actual ofensiva militar en la supuesta intención de Irán de «apoderarse de todo Oriente Medio».

El presidente describió al país persa como un «tigre de papel» cuyas capacidades de defensa han sido neutralizadas.

Por su parte, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Aragchi, afirmó este domingo que la identidad del próximo líder supremo de su país sigue siendo una incógnita y rechazó cualquier interferencia externa en el proceso de sucesión del ayatolá Alí Jamenei, quien murió el pasado 28 de febrero, al comienzo de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.

En una entrevista concedida al programa ‘Meet the Press’ de la cadena estadounidense NBC, Araghchi salió al paso de las especulaciones tras los informes de medios iraníes que sugieren que la Asamblea de Expertos -el órgano encargado de elegir al clérigo de mayor rango- se prepara para designar a un sucesor.

Preguntado directamente sobre si Mojtaba Jamenei, hijo del actual líder supremo, es el favorito para heredar el cargo, el jefe de la diplomacia iraní evitó dar nombres.

«Bueno, nadie lo sabe. De hecho, hay muchos rumores», señaló Aragchi, quien subrayó que la decisión final recae exclusivamente en las instituciones de la República Islámica.

Aragchi también respondió a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió que Washington debería tener algún grado de participación o influencia en la elección del nuevo líder supremo iraní. «No permitimos que nadie interfiera en nuestros asuntos internos. Corresponde al pueblo iraní elegir a su nuevo líder», sentenció.

EFE

Editorial El Nacional

María Corina Machado anunció hace unos cuantos días atrás que en unas semanas estaría de vuelta en el país. Se van a cumplir mañana tres meses de su salida secretísima -en una operación que guarda alguna similitud con la Operación Guacamaya- para asistir a la ceremonia de la entrega del Nobel de la Paz en Oslo el 10 de diciembre pasado. Algún contratiempo impidió su llegada a tiempo, pero su hija Ana Corina Sosa estaba perfectamente preparada para leer, como si fuera su madre, el discurso correspondiente.  

Mientras ha estado fuera del país, Machado ha desplegado una agenda de reuniones de alto nivel en Estados Unidos, que incluye su encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca (incluso volvió en días pasados según esta nota), además de muchas otras reuniones con figuras mundiales y cancillerías de diversos países que siguen con atención el caso Venezuela, más aún desde el 3 de enero.

En su ausencia se produjo la captura y extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores, seguida el mismo día de la rueda de prensa de Donald Trump que anunció esta imprevista entente que, tras el ataque militar de Estados Unidos, ha juntado los intereses “imperiales” con los del régimen venezolano en un juego de conveniencias mutuas mientras se ejecuta un plan sin tiempos definidos que deja para el final la recuperación democrática.

¿Qué impide que Machado se encuentre en el país?, es una pregunta sin respuesta, aunque se puedan intuir las complejas dificultades que significa su ingreso y su presencia activa y segura en el contexto político actual.  El régimen no la quiere ver ni en pintura, porque ha sido el centro de sus pesadillas desde hace mucho tiempo, pero aún más desde la primaria opositora de 2023 -en la que MCM concretó su contundente liderazgo- y luego con la victoria del 28J y la evidencia con actas en la mano del fraude cometido. Diosdado Cabello dice que le tiene lista una “sorpresa”, él que se quedó con los crespos hechos el 3E, sin ni siquiera un tirito al aire.

Han surgido con el paso de los días interpretaciones sobre la inconveniencia del regreso de Machado para la viabilidad del plan de Marco Rubio para Venezuela. Pero, en simultáneo, también hay análisis que advierten que el verdadero interés de los hermanos Rodríguez -el régimen es ahora bicéfalo- es contrario a la transición democrática. ¿Cuál será la fuerza que puede reconducir esta apariencia de apertura política que presenciamos?, quizás para responder esa pregunta habría que repasar los acontecimientos posteriores al 28J e identificar al liderazgo que, a pesar de la brutal represión, mantuvo el desafío frontal a la dictadura.

El regreso de Machado a Venezuela es justo y necesario. Es justo porque ella es la líder indiscutible de la oposición y la que ha recogido y potenciado el deseo de cambio del pueblo venezolano. Y es necesario porque no se trata de un retoque cosmético en la conducción del país, sino de producir el desplome a su tiempo de la estructura de poder responsable de la destrucción del país, del exilio de millones de compatriotas y de gravísimas violaciones de derechos humanos.

Durante décadas, el chavismo practicó una política de exclusión que apoyada en la fuerza bruta le permitió mantener el poder mientras se erosionada día a día su apoyo popular. Los venezolanos estamos obligados a lograr que quienes ejerzan el poder sean la legítima expresión de la voluntad popular. Cuanto antes lo consigamos, más oportunidades le daremos a la prosperidad, a la estabilidad y a la reconciliación.

La directora de la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), Andreína Baduel, denunció este domingo que las presas políticas en Venezuela son «vejadas» y «maltratadas», por lo pidió a la comunidad internacional estar «alerta y vigilante» a esta situación.

En una actividad en Caracas en el marco del Día Internacional de la Mujer, Baduel dijo a EFE que las presas políticas se encuentran en «condiciones de inmensa vulnerabilidad» y son «víctimas de distintos tipos de violencia», como la «psicológica, incluso violencia sexual» y también la institucional, que «las mantiene detenidas arbitrariamente».

«Los tratos crueles para ellas no han terminado, así como no han terminado para las familiares de los presos políticos que, en su mayoría, son mujeres», subrayó la activista, quien es hija de Raúl Baduel, exministro de Defensa y militar fallecido en prisión en 2021 tras 12 años detenido.

La directora del Clippve -también hermana de Josnars Adolfo Baduel, detenido desde 2020 y acusado de terrorismo, asociación para delinquir y traición a la patria, y preso político- encabezó una concentración por la «libertad, la justicia y la dignidad» de la mujer, una actividad apoyada por partidos opositores como Vente Venezuela, que lidera María Corina Machado.

Por su parte, la activista Sairam Rivas, integrante del Clippve, leyó un comunicado de la ONG en el que se exige justicia y reparación para las víctimas mujeres en Venezuela, así como «condiciones dignas de reclusión» y el «cese de la violencia contra el liderazgo femenino de la oposición».

«Exigimos que se restablezcan los derechos de todas las venezolanas en el exilio y que se garantice la restitución de sus derechos políticos y ciudadanos, para que puedan regresar a Venezuela», indicó Rivas.

Asimismo, subrayó desafíos que enfrenan las mujeres como, mencionó, la «precarización de la vida y la sobrecarga física y mental que implica la reproducción», así como la falta de una salud digna.

Además, subrayó el «daño infligido» a madres «cuyos hijos fueron ejecutados por las fuerzas de seguridad» y aquellas que permanecen a las afueras de las cárceles en varias partes del país a la espera de la liberación de sus familiares presos políticos.

«Exigimos el fin de la tortura y tratos crueles, y garantías para que ninguna sea usada como rehén, castigada por pensar distinto o separadas de sus hijos por razones políticas», manifestó Rivas.

Las activistas salieron desde la plaza Francia, al este de Caracas, hasta la plaza Luis Brión, un trayecto de unos 2,5 kilómetros, en el que sostuvieron pancartas y ondearon banderas de Venezuela.

El Clippve, que convocó la actividad, es una organización venezolana integrada por familiares de presos políticos, en su mayoría madres, así como por defensores de derechos humanos en favor de estos detenidos.

La ONG Foro Penal contabilizaba 526 presos políticos en Venezuela hasta el pasado lunes, de los cuales 56 son mujeres.

EFE

Vía Alertas24

El secretario del Interior de Estados UnidosDoug Burgum, confirmó la llegada del primer envío de oro proveniente de Venezuela el pasado viernes 6 de marzo de 2026.

El cargamento, valorado en 100 millones de dólares, arribó a territorio estadounidense tras la firma de las nuevas licencias para minerales críticos y preciosos, consolidando la alianza económica entre la administración de Donald Trump y el gobierno interino de Delcy Rodríguez.

Burgum detalló que este envío inicial tiene como destino tanto usos industriales como comerciales, pero subrayó que es solo el comienzo de una explotación masiva de los recursos venezolanos.

«Venezuela tiene 500.000 millones de dólares en recursos de oro. Pero también tienen otros minerales críticos: bauxita para el aluminio, que necesitamos para la defensa y bienes de consumo, y recursos de carbón que pueden usarse para generar energía y ayudarnos a ganar la carrera armamentista de la IA contra China», afirmó el secretario.

Según el funcionario, la riqueza mineral del país suramericano es clave para la seguridad nacional de EE. UU. en este primer trimestre de 2026.

El secretario del Interior también adelantó que el legislativo venezolano introducirá entre este lunes y martes un cambio radical en el régimen de leyes mineras, similar a la «asombrosa» ley de hidrocarburos aprobada en enero.

Este nuevo marco legal busca atraer capital humano y financiero a niveles nunca antes vistos.

«Los altos ejecutivos mineros están emocionados por volver a Venezuela. Ven una gran oportunidad. Les digo que el pueblo de Venezuela va a levantar una estatua al presidente Trump como un gran libertador porque ha abierto su economía de nuevo después de más de dos décadas», sentenció Burgum.

El funcionario estadounidense resaltó la fortaleza de la asociación con Delcy Rodríguez y el liderazgo actual en Caracas, asegurando que «traer el oro a casa» es la mejor manera de sellar esta nueva relación bilateral.

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