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Es lo que es

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El dirigente guayanés Hugo Maestre declaró que los venezolanos  estamos agradecidos por los Estados Unidos  y con el presidente Donald Trump que nos sacó a un hombre  que estaba haciendo demasiado daño sistemático y nunca reflexionó con sentimiento humano alguno

Nicolas Maduro nunca vio por la Patria, sino de hecho fue el peor presidente que ha pasado por Venezuela y por América Latina porque fue un criminal que acabó con el país. 

“Lo  volvió trizas, pero ahora debido a esa acción de los Estados Unidos hubo un convenio con los hermanos Rodríguez y dejaron de encargado a la señora Rodríguez”, agregó… 

Sinceramente observa que en algunos momentos la observa envalentonada, y con un discurso similar a su antecesor, hoy preso en Nueva York, 

“Yo le voy a decir que nosotros queremos vivir en democracia, que  ya pagamos la cuota, y mejor se dedica a dejar pasar y dejar hacer”. 

Maestre dijo que si sigue usted amenazando a la líder María Corina con esas palabras, que si ella llega aquí a su país la va a encarcelar, el pueblo le va a pasar por encima. 

Maria Corina nos ha dado brillo y estimulado para tener la Venezuela que queremos, la Venezuela que quisieron nuestros Libertadores, una Venezuela de libertad y de la democracia. 

Así que en este momento estoy molesto leyendo la las declaraciones suyas  creyendose que usted es la reina Catalina y  vamos a tener problemas porque el pueblo no se la va a calar. 

Estamos arrechos porque no estamos ni queremos realmente esos adjetivos tan fuertes, tan anárquicos ,sectarios   y autocráticosque salgan de la Presidencia de la República.

Si usted quiere realmente integrarse dentro del plan realmente  de cambio, usted tiene que ser más ciudadana, más decente y más tolerante concluyó..

«Ciertamente, varios países han sido muy activos en términos de denunciar los crímenes contra la humanidad y las redes de corrupción que operan en Venezuela. Hoy en día creemos que necesitamos mucho más que eso, porque necesitamos, como dije, movernos de las declaraciones de acción a las acciones», apuntó Machado en una conversación dirigida por la periodista Mary Louise Kelly, adscrita a NPR, en su intervención telemática en la Conferencia de Seguridad de Múnich

«Como dijimos durante años, necesitamos bloquear los flujos de dinero crímenes que el régimen tiene y que son usados para la represión, la corrupción y el aumento de las actividades criminales. Necesitamos bloquear esos flujos. Necesitamos apoyar medidas objetivas hacia los grupos que hoy controlan la represión en Venezuela», explicó.

«Es un tema muy importante, porque son élites que necesitan ser aisladas (…) También necesitamos apoyar la eliminación de la penetración extrahemisférica en Venezuela, que también ha sido identificada», recordó Machado.

Además, Machado señaló al mundo que la actuación del presidente estadounidense Donald Trump en Venezuela fue la correcta para sostener la estabilidad regional y obstaculizar el flujo de drogas desde Sudamérica.

«Durante años hemos denunciado y demostrado al mundo el grado de crímenes cometidos en Venezuela y exigidos por apoyo internacional. Por último, hemos visto una acción decisiva por parte del gobierno bajo el liderazgo del presidente Trump», subrayó.

«Y tengo que decir algo. El único país que ha salvado la vida de algunos de sus ciudadanos por la libertad de Venezuela es EEUU. Estamos muy agradecidos porque lo que sucedió el (sábado) 3 de enero definitivamente abrió el camino, abrió el camino para una transición a la democracia», argumentó Machado.

«Lo que creemos y confiamos ocurrirá muy pronto en Venezuela, en términos de transformar nuestro país. Desde el centro criminal de las Américas al centro energético y tecnológico de nuestro continente», sentenció.

El dirigente nacional de la Democracia Cristiana en Venezuela y miembro del comando Venezuela, César Pérez Vivas, denunció este viernes que la denominada ley de amnistía impulsada por la Asamblea Nacional, presidida por Jorge Rodríguez, constituye un proceso “fraudulento, inconstitucional y violatorio del Reglamento Interior y de Debates”.

Pérez Vivas afirmó que el informe presentado para una supuesta segunda discusión “no cumple con la técnica jurídica ni con los estándares internacionales en materia de derechos humanos”, y aseguró que el texto “no responde a los principios del sistema interamericano, no deroga el derecho penal del enemigo, excluye víctimas, no repara daños y mantiene la criminalización del pluralismo político y la disidencia”.

“La amnistía es un acuerdo de paz, no es una capitulación de la sociedad democrática ni un pedido de clemencia. Es una fórmula para restablecer derechos y responder al reclamo internacional de respeto a los derechos humanos”, expresó.

Denuncias sobre el procedimiento legislativo

El dirigente sostuvo que el proyecto fue aprobado en primera discusión sin que los diputados tuvieran acceso al texto completo de la ley.

“Apenas se leyó una exposición de motivos. Ningún diputado tuvo el contenido del proyecto. Esa llamada primera discusión está completamente viciada de nulidad”, señaló.

Agregó que el procedimiento desarrollado viola tanto la Constitución como el Reglamento Interior y de Debates, al iniciar una discusión artículo por artículo sin haberse cumplido formalmente la primera deliberación.

Exigencia de garantías constitucionales

Pérez Vivas insistió en que cualquier verdadera ley de amnistía debe estar guiada estrictamente por la Constitución venezolana y por principios fundamentales como:

• Presunción de inocencia
• Derecho inviolable a la defensa
• Derecho al debido proceso
• Prohibición de detenciones arbitrarias y aislamiento prolongado

“Durante años se han conculcado estos derechos. No se puede hablar de reconciliación mientras se mantenga la persecución política”, afirmó.

Llamado a liberar presos políticos

El dirigente demócrata cristiano sostuvo que la liberación de los detenidos por razones políticas no requiere necesariamente de una nueva ley.

“Si hubiera voluntad política, mañana mismo podrían liberar a todos los presos políticos. No necesitan una ley para hacerlo. La ley parece más un instrumento propagandístico que una solución real”.

En ese sentido, exigió particularmente a Delcy Rodríguez que “cumpla con los compromisos asumidos y actúe con honestidad frente al país”.

Asimismo, señaló que el régimen encabezado por Nicolás Maduro, actualmente detenido en los Estados Unidos según afirmó, mantiene un esquema de criminalización sistemática contra quienes ejercen el derecho a la protesta, la participación electoral y la crítica política.

Advertencia final

Pérez Vivas advirtió que, de no producirse cambios sustanciales en el texto y en el procedimiento legislativo en los próximos días, el país estaría frente a “una gran estafa política y no ante una verdadera ley para poner fin a la represión”.

“Exigimos la derogación del derecho penal del enemigo, el cese inmediato de la persecución y la liberación plena de todos los presos políticos. Solo así podrá iniciarse una auténtica convivencia democrática en Venezuela”.

La estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) ha decidido en las últimas dos semanas suspender las ventas de petróleo a empresas que no dispongan de licencias individuales emitidas por el gobierno de Estados Unidos, afirmaron a Reuters varias fuentes del sector.

Esta política ha reducido los niveles de exportación y ha dificultado el vaciado de los tanques de almacenamiento, que se encuentran casi llenos.

El cambio de enfoque responde a que, pese a la existencia de una licencia general otorgada por Washington que habilita exportaciones de crudo, la incertidumbre sobre sus condiciones y alcances ha llevado a Pdvsa a rechazar transacciones con compradores que no cuenten con autorizaciones puntuales, señalaron los informantes.

El gobierno estadounidense había concedido recientemente tanto una licencia amplia para exportar petróleo como permisos individuales a grandes operadores energéticos como Trafigura y Vitol para comercializar crudo venezolano valorado en miles de millones de dólares. Sin embargo, la claridad insuficiente sobre los términos de la licencia general ha generado reticencia entre otras empresas e incluso entre instituciones financieras, que no están dispuestas a financiar operaciones sin certidumbre legal.

Pdvsa busca ahora orientación más precisa de Washington sobre qué compañías están autorizadas a comerciar y bajo qué condiciones, con la intención de establecer un marco comercial transparente que facilite el rastreo de los cargamentos y el flujo de ingresos petroleros, explicaron las fuentes.

El ajuste en la estrategia de ventas se produce en un contexto donde varios grandes comerciantes y refinerías han obtenido licencias especiales para operar y exportar crudo venezolano tras la flexibilización de sanciones impulsada por Estados Unidos en los últimos meses. No obstante, la persistente falta de claridad sobre la licencia general ha dejado fuera a muchos potenciales compradores, afectando la capacidad de Pdvsa para aumentar sus despachos.

Vía New York Times

El país posee gas natural que podría extraerse y exportarse rápidamente, pero los problemas geopolíticos han obstaculizado su desarrollo.

Las reservas de petróleo de Venezuela pueden ser enormes, pero algunas de las mejores oportunidades para desarrollar los recursos del país con rapidez están mar adentro, en los depósitos de gas natural en las profundidades del lecho marino.

Muchos de estos yacimientos de gas se descubrieron hace décadas frente a la costa oriental del país, a lo largo de la frontera con Trinidad y Tobago, un país formado por dos islas principales. Pero permanecieron prácticamente intactos mientras Venezuela se centraba en extraer y vender petróleo.

Empresas como Shell, con sede en Londres, han querido producir este gas durante muchos años, mucho antes de que las fuerzas estadounidenses capturaran al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en enero. Esto contrasta con el interés por explotar los yacimientos petrolíferos venezolanos, algo que muchas de las mayores petroleras del mundo se muestran reacias a hacer. En parte, esto se debe a que Venezuela, que guarda celosamente sus activos petrolíferos, se ha mostrado más dispuesta a permitir a las empresas extranjeras el acceso a su gas natural.

“Esto es como un viejo juguete nuevo”, dijo Antero Alvarado, consultor energético con sede en Caracas, la capital de Venezuela. “Nunca han abierto la caja”.

Las sanciones que el gobierno de Estados Unidos ha impuesto al gobierno de Venezuela y a su empresa petrolera estatal, Petróleos de Venezuela, aún son uno de los mayores obstáculos para aumentar la producción de gas. Producir y vender mucho más gas natural venezolano requeriría también la cooperación con Trinidad y Tobago.

Muchos de los yacimientos de gas de Venezuela se encuentran a lo largo de la frontera marítima con el país insular, que, a diferencia de su vecino, dispone de la infraestructura necesaria para llevar el combustible a tierra y exportarlo. Pero la relación entre ambos países, separados por el idioma y por tan solo 11 kilómetros de mar, se deterioró el año pasado. (Trinidad, antigua colonia británica, habla inglés).

A los dirigentes venezolanos les ha molestado la decisión de Trinidad de alinearse con Estados Unidos frente al gobierno de Maduro. Bajo el gobierno de Maduro, Venezuela mantenía relaciones aún más hostiles con otro vecino con vastas reservas energéticas, Guyana. No está claro si Delcy Rodríguez, vicepresidenta y sucesora de Maduro, planea reparar esas relaciones.

Dragón, un gigantesco yacimiento de gas que debe su nombre a las agitadas aguas que dividen Venezuela de Trinidad, se encuentra entre los más próximos a ser explotados. Hace muchos años, Venezuela intentó recuperar el gas enterrado allí antes de quedarse sin dinero, un esfuerzo desafortunado que se vio interrumpido por el hundimiento de una plataforma de exploración en 2010.

Finalmente, Venezuela accedió en 2023 a permitir que Shell explotara Dragón. La idea era que sería mucho más barato construir un gasoducto corto que conectara Dragón con la infraestructura existente en Trinidad en lugar de empezar de cero en Venezuela, que no tiene una terminal para exportar gas.

El hecho de que Venezuela necesite a su vecino para llevar su gas al mercado es una razón importante para que el proyecto tenga buenas posibilidades de avanzar, dijo Francisco Monaldi, quien dirige el programa de energía para América Latina en la Universidad Rice, en Houston.

“Venezuela no puede incumplir el acuerdo y monetizarlo en otro lugar como ha hecho con el petróleo, por lo que Shell puede estar relativamente segura al creer que Venezuela no cambiará las reglas”, dijo Monaldi. Dragón y otro proyecto de gas a lo largo de la frontera marítima con Trinidad se encuentran entre los pocos yacimientos venezolanos nuevos que tienen buenas posibilidades de desarrollarse en los próximos cinco años, dijo.

BP, otra empresa energética londinense, declaró esta semana a Reuters que estaba solicitando permiso a Estados Unidos para llevar a cabo ese segundo proyecto, denominado Cocuina.

Los nuevos permisos que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió el viernes parecen dar a las empresas petroleras y gasísticas más margen para negociar con Venezuela y operar en el país.

“Están creando un entorno que permite a los actores existentes operar”, dijo Rachel Ziemba, investigadora adjunta sénior del Center for a New American Security.

Shell declaró que estaba analizando lo que esas nuevas autorizaciones significaban para su proyecto de gas. BP no respondió a una solicitud de comentarios.

Si Dragón se pone en marcha, podría generar unos 500 millones de dólares al año en ingresos, estimó Luisa Palacios, expresidenta de la empresa refinadora estadounidense Citgo Petroleum, basándose en los recientes precios del gas natural. Los documentos del gobierno indican que al menos el 45 por ciento de esa cantidad iría a Venezuela en forma de impuestos y regalías, añadió.

Pero el proyecto ha avanzado de forma intermitente, atrapado entre ambos países y las políticas estadounidenses, que aún limitan las actividades de Shell.

“Se trata de oportunidades que podrían activarse en cuestión de meses, con unos cuantos miles de millones de dólares de inversión y producción en los próximos dos años”, declaró Wael Sawan, director ejecutivo de Shell, a la CNBC la semana pasada.

Sus comentarios, pronunciados después de que Shell informara de sus beneficios, fueron un recordatorio de que los plazos del petróleo y el gas son largos, e incluso es posible que los proyectos avanzados no empiecen a producir antes de que el presidente Donald Trump haya dejado el cargo.

Taylor Rogers, vocera de la Casa Blanca, dijo que el gobierno de Trump estaba “trabajando con las autoridades interinas para que Venezuela vuelva a ser próspera” y “garantizar que las empresas petroleras y de gas puedan realizar inversiones sin precedentes” en el país.

El secretario de Energía, Chris Wright, expresó posteriormente su apoyo al desarrollo del gas de Venezuela.

“Se trata de un verdadero beneficio potencial para Trinidad y Tobago, un beneficio para el mercado mundial de gas natural licuado y un beneficio para Venezuela”, declaró Wright a la prensa en Caracas, en referencia al mercado del gas que es enfriado para la exportación.

Más allá de las sanciones estadounidenses, aún habría que concretar detalles con Venezuela, como la forma exacta en que Shell procedería a extraer el gas.

Eso pondría a prueba la relación entre Venezuela y Trinidad, que alcanzó su punto más bajo el año pasado. En octubre, la Asamblea Nacional de Venezuela declaró “persona non grata” a la primera ministra de Trinidad y Tobago, después de que elogiara la actividad militar estadounidense en la región. Rodríguez declaró posteriormente que el gobierno de Venezuela interrumpía las negociaciones con Trinidad y Tobago y cancelaba los contratos de gas.

“Todas nuestras esperanzas y aspiraciones de obtener gas venezolano, gas de Dragón, parecían esfumarse”, dijo Anthony Paul, quien anteriormente trabajaba en el ministerio de Energía de Trinidad.

La oficina de la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, no respondió a las preguntas escritas. El ministro de Energía, Roodal Moonilal, declaró a la prensa el mes pasado que el gobierno de Trinidad no había recibido ninguna notificación de cancelación por parte de Venezuela. “Somos optimistas”, dijo Moonilal.

El país insular ha estado muy interesado en obtener acceso a los yacimientos de gas de Venezuela porque su propia producción de gas ha ido disminuyendo, un duro golpe para una economía que depende en gran medida de la exportación de combustible y productos relacionados.

Por otra parte, Venezuela desperdicia gran parte del gas que produce y contribuye al cambio climático al dejarlo escapar o arder en un proceso conocido como quema en antorcha. En 2024, Venezuela quemó casi tanto gas como Estados Unidos, el mayor productor mundial de petróleo y gas, a pesar de producir mucha menos energía, según el Banco Mundial.

“Es de interés de todos que cooperemos para desarrollar conjuntamente esos recursos de gas natural”, dijo Kevin Ramnarine, exministro de Energía de Trinidad y Tobago.

Más al oeste, cerca de Colombia, Eni y Repsol, de Italia y España, ya producen gas natural que Venezuela utiliza para generar electricidad. Venezuela solía pagar este gas con petróleo, que luego las empresas podían vender. Pero Estados Unidos endureció las sanciones tras la llegada de Trump al poder, y bloqueó tales pagos.

No quedó claro de inmediato si las exenciones concedidas el viernes permitirían a las empresas volver a aceptar pagos de Venezuela. Eni dijo que las estaba revisando; Repsol se negó a hacer comentarios.

Eni, que también tiene intereses en yacimientos petrolíferos venezolanos, estaría abierta a producir más siempre que pudiera volver a cobrar, dijo el portavoz, Roberto Carlo Albini.

Dicho esto, cualquier aumento en la producción de gas en el occidente del país estaría limitado por el consumo interno de Venezuela. Un gasoducto caduco conecta Venezuela con Colombia, pero habría que repararlo.

“La cuestión”, dijo Monaldi, de la Universidad Rice, “es quién va a hacer esa inversión”.

Vía Defensa

El rugido de los motores de los Boeing C-17 Globemaster III y KC-135R Stratotanker ha dejado de resonar en las pistas del Aeropuerto Internacional de Las Américas en Santo Domingo (AILA). El retiro completo de esta flota, que operaba desde una base logística temporal en la República Dominicana, no significa el fin de la Operación Southern Spear (Lanza del Sur). Al contrario, marca su transición hacia una fase más discreta, sofisticada y letal dentro de la arquitectura militar de la nueva doctrina de los EE. UU. en el Hemisferio Occidental.

Anunciada oficialmente el 13 de noviembre de 2025 por el Secretario de Guerra de los EE. UU., Pete Hegseth, siguiendo directivas directas de la Oficina Oval, Southern Spear nació con un mandato inusual en tiempos de paz formal: desmantelar las redes de narcoterrorismo, interrumpir los corredores criminales transnacionales y reforzar la supremacía estratégica de Washington sobre el corredor marítimo del Mar Caribe.

El acuerdo que abrió el Caribe al despliegue de EE. UU.

Para sostener una operación logística de esta magnitud, el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) necesitaba terminales aéreas aliadas cercanas al teatro de operaciones. Ese punto de apoyo llegó el 26 de noviembre de 2025, cuando el Presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, autorizó el uso de áreas restringidas en la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA). Con esa decisión, la terminal civil dominicana se transformó inmediatamente en otro componente de la infraestructura militar de primer nivel del SOUTHCOM.

La autorización dominicana permitió que aviones cisterna de la Duodécima Fuerza Aérea del Sur (AFSOUTH) operaran desde esta instalación, ubicada en un punto central del Mar Caribe, para reabastecer a aviones de combate, bombarderos estratégicos y aeronaves de patrulla marítima y vigilancia electrónica que saturaron el espacio aéreo del Caribe durante semanas.

Durante los meses más intensos de la Operación Southern Spear, la base operativa de avanzada instalada en el AILA operó a su máxima capacidad. Desde allí, las aeronaves de apoyo logístico de AFSOUTH, respaldadas en tierra por el 921.º Escuadrón de Respuesta a Contingencias, se turnaron en un puente aéreo continuo que alimentó misiones paralelas y operaciones de interdicción que reconfiguraron el panorama geopolítico regional a principios de 2026.

Este despliegue, sin precedentes en las últimas tres décadas, demostró el compromiso de la administración Trump con una política exterior más agresiva orientada al control total del tráfico ilícito en la cuenca del Caribe, así como a la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, durante la ejecución de la Operación Resolución Absoluta.

A pesar de su impacto visual, la retirada de los aviones de AFSOUTH de la República Dominicana no es un repliegue inesperado, sino un movimiento totalmente alineado con los principios doctrinales del SOUTHCOM. Southern Spear ha concluido ahora su fase inicial de «Despliegue de Alta Intensidad y Choque Kinético», y se desplaza hacia un territorio más sutil: «Guerra Algorítmica y Control Sostenido».

La operación ha sido rediseñada en torno a tres ejes principales:

  • Dominio Naval Autónomo: La disuasión ya no depende de mantener aviones en aeródromos aliados. El peso recae ahora en los grupos de ataque naval liderados por el Grupo de Ataque del Portaaviones USS Gerald R. Ford (CSG-12), el portaaviones más nuevo y buque insignia de la nueva clase Ford, que funciona como una base flotante de proyección de poder aéreo, libre de negociaciones territoriales o fricciones diplomáticas.
  • Guerra Algorítmica y Flota Híbrida: La operación se ha desplazado hacia herramientas de inteligencia artificial y plataformas autónomas: drones de gran altitud Northrop Grumman MQ-4C Triton y buques robóticos de larga resistencia como el Saildrone Voyager, que pueden monitorear las rutas marítimas las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Cada dato, cada anomalía y cada interceptación alimenta sistemas automatizados capaces de identificar amenazas sin desplegar a miles de efectivos.
  • Postura «Más allá del horizonte» (Over-the-Horizon): Estados Unidos mantiene la capacidad de atacar objetivos ubicados a cientos de kilómetros de distancia sin necesidad de una presencia física en territorio dominicano. Los vehículos aéreos de combate no tripulados (UCAV) y aeronaves de largo alcance como el General Atomics MQ-9A Reaper o los cañoneros Lockheed Martin AC-130J Ghostrider permiten una respuesta en cuestión de minutos.

El desmantelamiento del campamento militar cerca de la pista 17-35 en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), que había generado un intenso debate dentro de la República Dominicana, reduce la presión política sobre el gobierno del Presidente Abinader. Sin embargo, la señal geopolítica enviada por la Casa Blanca es inequívoca: el Caribe sigue siendo un área vital de interés estratégico para la administración Trump.

La Lanza del Sur no se ha retirado; al contrario, ahora opera desde las sombras, con algoritmos silenciosos y plataformas invisibles para el ciudadano común. Aunque los cielos de Santo Domingo han vuelto a su rutina comercial, las aguas profundas del Mar Caribe y las costas del norte de Sudamérica permanecen bajo la vigilancia constante de los Estados Unidos, que simplemente nunca descansan.

Por Carlos Torrealba Rangel

​El reciente despliegue de las Licencias Generales 46A (Actividades con petróleo de origen venezolano), 48 (Suministro de bienes y servicios), 30B (Operaciones portuarias y aeroportuarias) y 50 (Inversiones de ciertas entidades) marca un hito en la relación energética entre Venezuela y Estados Unidos. Sin embargo, tras la fachada de la «flexibilización», subyace un complejo mecanismo de control que redefine los conceptos de soberanía y autonomía económica.

1.-Soberanía bajo Jurisdicción Ajena

​El primer punto crítico es la cesión de soberanía jurídica. Al establecer que los contratos firmados con PDVSA deben regirse por las leyes de Estados Unidos y resolverse en sus tribunales, Venezuela recupera operatividad técnica a cambio de delegar su marco legal. Es una soberanía fragmentada: el Estado administra el recurso, pero Washington administra el permiso y la legalidad para comercializarlo.

2.-Autonomía y el Veto Geopolítico

​La autonomía de decisión del país se ve directamente condicionada por el veto a la multipolaridad. Las licencias prohíben taxativamente transacciones con socios estratégicos como Rusia, China o Irán. Esto obliga a una reorientación forzosa de la matriz comercial venezolana hacia Occidente, limitando su capacidad de actuar como un actor independiente en el tablero global y desarticulando alianzas previas.

3.-Ganancias: Estabilidad vs. Control Estratégico

​Las ganancias son asimétricas pero tangibles. Para Venezuela, el beneficio inmediato es la «oxigenación fiscal»: la entrada de tecnología y la posibilidad de pagar impuestos locales directamente en divisas alivian la presión presupuestaria. Para Estados Unidos, la ganancia es estratégica: asegura un suministro cercano de crudo pesado y obtiene una «radiografía» exacta de la industria nacional a través de los informes obligatorios que las empresas deben enviar a sus departamentos de Estado y Energía.

4.-Balance de Pérdidas: El Costo de la Dependencia

​En términos de pérdidas, Venezuela enfrenta el riesgo de consolidar una economía de enclave. Se genera crecimiento, pero bajo un modelo de «privatización tutelada» donde la estabilidad económica queda atada a la voluntad administrativa de un gobierno extranjero. Por su parte, para el sistema internacional, esto representa una pérdida de la libertad de mercado, donde el flujo financiero no lo determina la oferta y la demanda, sino la oficina de control de activos de una sola nación.

5.-La Nacionalización Revertida por la Vía de los Hechos

A diferencia de la nacionalización de 1975 o la apertura de los 90, este escenario no nace de una política pública soberana, sino de una necesidad de supervivencia bajo condiciones impuestas. El hecho de que la principal industria del país no pueda mover un solo barril, contratar un seguro o reparar una válvula sin una «dispensa» administrativa de Washington (las licencias), confirma esa condición de nación tutelada.

6.-Consecuencias de la Pérdida de la «Palanca Autónoma»

– Desarticulación del Plan de la Nación: Si el Estado no tiene autonomía sobre sus ingresos petroleros ni sobre con quién asociarse, el desarrollo económico deja de responder a un proyecto de país y pasa a responder a la geopolítica de la energía de un tercero.

– El Modelo de Enclave: El petróleo corre el riesgo de convertirse nuevamente en una actividad aislada del resto de la economía. Las empresas bajo licencia operarán con altos estándares, pero la transferencia de tecnología y el encadenamiento productivo nacional quedarán limitados por las restricciones de cumplimiento (compliance) que impone la OFAC.

– Vulnerabilidad Extrema: El desarrollo social y la inversión pública quedan sujetos a la volatilidad de la política interna de Estados Unidos. Un cambio de administración en la Casa Blanca o un giro en su política exterior puede cerrar el «grifo» de las licencias, dejando al país sin su principal motor de forma súbita.

​Resumen del Balance Estratégico

En definitiva, nos encontramos ante un escenario de nacionalización revertida por la vía de los hechos. Venezuela es hoy una nación tutelada cuya principal industria queda, en la práctica, en manos de las decisiones políticas de Estados Unidos. Bajo este esquema de «oportunidad y riesgo dinámico», el petróleo deja de ser esa palanca autónoma capaz de impulsar, por sí sola, el desarrollo económico y social futuro del país. El motor de nuestra economía ahora funciona con una llave que se custodia fuera de nuestras fronteras.

Carlos Torrealba Rangel

14-02-2026

*Instagram y Facebook:*

@carlostorrealbarangel

Vía CNN

James Luckey-Lange ha pasado mucho tiempo mirando los nombres que talló en una barra de jabón que sacó de contrabando de una prisión venezolana en ropa interior.

El nativo de Nueva York, de 28 años, pasó poco más de un mes detenido por funcionarios venezolanos, quienes, según él, lo golpearon, lo privaron de alimentos y solo lo liberaron el 13 de enero después de la captura por parte de Estados Unidos del derrocado presidente del país, Nicolás Maduro.

En cierto momento, dijo: “Pensé que simplemente me iban a ejecutar. Ese fue el momento más aterrador. Además, estaba muy frustrado, muy molesto y enojado”.

Ahora de regreso en la casa de su tía en Nueva Jersey, Luckey-Lange está revisando los nombres de sus antiguos compañeros de prisión en su jabón y buscando a sus familias en Facebook para hacerles saber que podrían estar vivos.

Estuvo recluido en régimen de aislamiento durante largos periodos y no pudo ver bien a muchos de sus compañeros de prisión. “Nunca he visto muchas de las caras de estas personas. Es difícil encontrar a sus familias si no sabes cómo son”, declaró Luckey-Lange a CNN.

“Espero que no piensen que estoy ahí arriba siendo torturado ahora mismo”, manifestó sobre quienes lo acompañaban. “Espero que sepan que salí”.

Decenas de estadounidenses han sido arrestados y detenidos en Venezuela en los últimos años, como parte de una larga campaña de Maduro para utilizarlos como peones políticos.

Pero la detención y liberación de Luckey-Lange se produjo en un momento sin precedentes en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela.

El presidente Donald Trump envió fuerzas de operaciones especiales para detener a Maduro a principios de enero. Su administración ahora ejerce una enorme influencia sobre el Gobierno interino venezolano, liderado por antiguos acólitos de Maduro.

Al igual que muchos estadounidenses detenidos en Venezuela, Luckey-Lange fue acusado de espionaje y sometido a las duras condiciones de las infames cárceles del país.

Estas experiencias tienen un impacto físico en los reclusos que puede durar meses, si no años, y un impacto psicológico que podría no desaparecer jamás.

Pero Luckey-Lange no se arrepiente de haber viajado a Venezuela. “Aprendí algo” y “vi qué está pasando realmente” allí, comentó con ironía en una reciente videollamada por Zoom desde una cafetería de Nueva Jersey.

“No soy el tipo de persona que realmente quiere estar confinado”

El gobierno de Estados Unidos insta a los estadounidenses a no viajar a Venezuela en parte debido a “un riesgo muy alto de detención injusta”.

La advertencia no resonó en un espíritu viajero como el de Luckey-Lange.

“No soy el tipo de persona que realmente quiere estar confinado”, afirmó.

Luckey-Lange es hijo de la fallecida Diane Luckey, cantante conocida como Q Lazzarus, cuyo sencillo apareció en la película “El Silencio de los Inocentes”.

Tras su fallecimiento en 2022, Luckey-Lange viajó por Latinoamérica, aprendiendo español y escribiendo un blog sobre sus aventuras. Venezuela iba a ser su última parada en ese viaje.

Luckey-Lange quería visitar el Monte Roraima, una meseta al este de Venezuela con vistas a Guyana y Brasil. Las autoridades lo detuvieron, según contó, en diciembre tras cruzar la frontera desde Brasil para solicitar una visa.

Fue trasladado en avión varios cientos de millas desde una base militar en el este de Venezuela a la capital, Caracas, donde, según narró, estuvo detenido en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, conocida como DGCIM.

Las cárceles venezolanas generalmente no cumplen con las normas mínimas para el tratamiento de reclusos internacionales, y mucho menos con los estándares nacionales de higiene, saneamiento, atención, nutrición, etc., que deberían cumplirse en nuestras cárceles, declaró a CNN Gonzalo Himiob, vicepresidente de la organización venezolana de derechos humanos Foro Penal.

Foro Penal confirmó que Luckey-Lange estuvo recluido en un centro de la DGCIM.

Luckey-Lange afirmó que sus compañeros de prisión eran de toda América Latina y el Caribe, entre otros lugares.

“Me dejaron sin comer y sin agua durante días”, recordó Luckey-Lange. “Estaba encadenado en solitario con la cámara en mi habitación. Cada vez que lograba soltarme de las ataduras de la cintura, porque estaba atado con cuerda y yo la desataba, ellos entraban, me golpeaban y me volvían a lanzar adentro.”

Desde el principio, las autoridades venezolanas lo acusaron de espía, afirmó Luckey-Lange. Alegaron que sus botas de montaña eran de estilo militar. Dibujaron mapas de carreteras y bases militares en su cuaderno para, según él, incriminarlo como una especie de James Bond.

“Dijera lo que dijera, decían que no me creían porque en realidad querían atrapar a un espía”, recordó. “Todos querían irse a casa y decirles a sus esposas, a sus superiores, que habían atrapado a un espía”.

Unos cuatro días después de llegar a la sede de la DGCIM, Luckey-Lange fue trasladado a El Rodeo, un complejo penitenciario donde Maduro encarceló a decenas de presos políticos. Allí permaneció semanas y solo se le permitió salir una vez, según contó.

“Estaba bromeando ahí dentro. Solo tenemos libros y jabón”, le contó a CNN. “Todas las fichas de dominó, todas las piezas de ajedrez, todo está hecho de jabón”.

Pensando que había una buena posibilidad de salir de prisión antes que los demás, “comencé a grabar los nombres en jabón para poder hablar con sus familias, hablar con alguien sobre cómo sacarlos”, manifestó Luckey-Lange.

Unos 10 días antes de su liberación, fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Maduro y a su esposa. Luckey-Lange y sus compañeros de prisión en El Rodeo no supieron lo sucedido hasta días después. Recibieron fragmentos de rumores a través de un juego de teléfono en la prisión.

Los gritos de la gente en la calle sugerían que algo grave se estaba tramando. Funcionarios militares y penitenciarios le dijeron a Luckey-Lange y a otros reclusos que Maduro regresaría al poder, según él, a pesar de que el líder depuesto ya estaba detenido en Nueva York.

Tras el derrocamiento de Maduro, el Gobierno interino venezolano se comprometió a liberar a los presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros, sin especificar cuántos ni quiénes serían.

La administración Trump había presionado públicamente para la excarcelación de todos los presos políticos.

“Eres famoso”

Luckey-Lange no sabía que lo estaban liberando hasta que salió.

Había oído su nombre susurrado la noche anterior, recordó. Pero cuando el director de la prisión llegó a su celda, Luckey-Lange pensó que lo llevarían al “cuarto piso”, donde, según señaló, torturaban a la gente.

En la segunda semana de enero, funcionarios venezolanos lo trasladaron desde El Rodeo a un hangar de aviones privados en las afueras de Caracas. Funcionarios del Departamento de Estado de EE.UU. y de la DEA lo esperaban para ayudarlo a salir del país, recordó.

“Eres famoso”, le dijo un funcionario del Departamento de Estado, disipando la impresión de que el mundo exterior desconocía que lo habían encarcelado en Venezuela. Su historia ya se estaba contando sin él.

Luckey-Lange finalmente terminó en Texas, donde él y otros estadounidenses detenidos en Venezuela participaron en el programa de readaptación del Gobierno estadounidense conocido como PISA (Actividades de Apoyo Post Aislamiento).

Este programa se ofrece generalmente a estadounidenses que han sido declarados injustamente detenidos para ayudarlos a adaptarse tras su encarcelamiento en el extranjero.

Un funcionario estadounidense confirmó que Luckey-Lange participó en una variación del programa.

La salud de Luckey-Lange se había deteriorado en Venezuela, indicó. Tenía un parásito y sus dientes estaban en mal estado.

Aun así, las señales externas de que Luckey-Lange había pasado por una experiencia tan desgarradora eran mínimas.

A veces, en momentos de soledad, se daba cuenta.

“Tuve una crisis nerviosa en la ducha la segunda noche [después de que me dieran de alta]. Eso fue todo”, expresó.

Luckey-Lange manifestó que quiere volver a viajar. Quizás desde Marruecos hasta Sudáfrica.

Pero no antes de poder contactar con tantos familiares de sus antiguos compañeros de prisión como pueda.

“Les había prometido a todos esos muchachos que los iba a ayudar a salir, pero no sabía que iba a ser tan difícil”.

Uriel Blanco y Mauricio Torres de CNN contribuyeron con este reportaje.

Vía Petroguía

La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos -la OFAC por sus siglas en inglés- emitió la Licencia General Nº 50 que pasa a regir las operaciones en los sectores petrolero y gasífero de Venezuela no solo de la empresa Chevron sino también de Shell y British Petroleum, ENI de Italia y Repsol de España pero en cambio deja por fuera a la francesa Maurel & Prom.

Al igual que anteriores permisos, la OFAC establece que cualquier transacción amparada en esta licencia estará exclusivamente sujeta a las leyes de los Estados Unidos, sean federales o regionales y de igual manera cualquier disputa se revolverá en territorio norteamericano.

Así mismo reitera que cualquier pago monetario, excluyendo impuestos, permisos o tasas locales, se realizará en los Fondos de Depósito de Gobiernos Extranjeros, según lo especificado en la Orden Ejecutiva 14373 del 9 de enero de 2026, o en cualquier otra cuenta según lo indique el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

No obstante, señala que el pago de impuestos o regalías sobre petróleo o gas deberá realizarse a los Fondos de Depósito de Gobiernos Extranjeros o en cualquier otra cuenta según lo indique el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

Las cinco empresas están obligadas a proporcionar un informe detallado a la OFAC que indique una descripción de las transacciones como cantidades, valores y fechas de las transacciones, cualquier impuesto, tasa u otros pagos realizados al Gobierno de Venezuela; y los informes deberán presentarse diez días después de la ejecución de la primera de dichas transacciones y cada 90 días a partir de entonces mientras dichas transacciones estén en curso.

Las declaraciones del Secretario de Estado de los Estados Unidos Elliott Wright a la televisora NBC el pasado jueves, eflejan una postura de cautela y respaldo estratégico a la hoja de ruta planteada por la líder opositora María Corina Machado.

Al afirmar que Machado es «realista sobre los cambios que deben ocurrir primero», Wright subraya que la celebración de elecciones en Venezuela no es solo una cuestión de fijar una fecha en el calendario, sino de reconstruir las condiciones institucionales mínimas.

Los puntos clave de esta postura:

Reconocimiento de la Complejidad Logística y Política: El plazo de 9 a 10 meses propuesto por Machado no se ve como una demora arbitraria, sino como el tiempo necesario para realizar tareas críticas como la depuración del Registro Electoral, la habilitación de candidatos y la organización de una observación internacional robusta.

Transición antes de la Votación: La frase sugiere que «llegar a ese punto» (las elecciones) requiere pasos previos que el gobierno de EE. UU. considera indispensables para que el proceso sea legítimo y no una mera formalidad que mantenga el statu quo.

Alineación Estratégica: Esta declaración ratifica que la administración estadounidense actual mantiene una interlocución directa y validada con María Corina Machado, considerándola la figura que marca la pauta de los tiempos de la oposición.

Presión Internacional: Al calificar la propuesta como «realista», el Secretario Wright envía un mensaje a la comunidad internacional y al gobierno de Caracas de que las soluciones apresuradas o sin garantías no contarán con el respaldo de Washington.

En resumen, el gobierno de EE. UU. apoya la tesis de que para tener elecciones libres, primero debe haber un proceso de desmantelamiento de las trabas actuales, algo que, según su visión, toma el tiempo que Machado ha estipulado.

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