Morfema Press

Es lo que es

DBuford

El fin de año tiene la virtud de convocar la memoria como quien enciende una lámpara en medio de la penumbra. No para quedarse atrapado en la nostalgia, sino para reconocer en el pasado las raíces que nos sostienen y nos dan fuerza para seguir andando. Recordar de dónde venimos no es una debilidad melancólica: es una fortaleza moral, una reserva espiritual que nos permite mirar el porvenir con esperanza.

En estas fechas regreso, casi sin darme cuenta, a las calles de mi pueblo natal, San Juan de los Morros. Me veo otra vez correteando por los pasillos de la escuela Vicente Peña, con la inocencia intacta y los sueños aún sin nombre. Me escucho pronunciando discursos improvisados en algún recodo del Liceo Juan Germán Roscio; mis primeras entrevistas en Radio Guárico, 1060 am, “La Voz del Llano Venezolano”, dirigida por Jesús Ghersi, sin saber que la palabra, esa herramienta poderosa, terminaría marcando mi destino.

Revuelo en las lecciones caseras, que iban desde tender la cama diariamente, tener listo mi uniforme y hacer mis tareas escolares, como señal de orden, disciplina y responsabilidad. Las enseñanzas de saber decir “buenas noches” o “muchas gracias”, hasta asimilar el significado del trabajo creador que te va moldeando en la vida, como el que cumplía los fines de semana en el mercado municipal de San Juan atendiendo un puesto de verduras, o el de promotor publicitario de Sastrería Santa Rosa. 

Las remembranzas de las misas de aguinaldo en la plaza Bolívar, la emoción de escalar las colinas del San Juanote saboreando unas arepitas dulces; las zambullidas en el pozo del Calvario, aquel balneario popular donde el agua era fiesta y alivio. Evoco las largas caminatas hacia Los Baños Termales, o con rumbo a Las Palmas, a Camoruquito o a las faldas imponentes de los Morros de San Juan, testigos silenciosos de tantas ilusiones juveniles.

Regresan también los mandados que hacía para mi mamá o para mis tías América, Carmen y Cointa, en aquellos tiempos del kerosene que luego sería sustituido por las bombonas de gas. Las bodegas de Santana o Gamalier donde se conseguía de todo: tabaco en rama, aguardiente, combustible, frutas, carne, queso de cincho (duro) y los más variados y peculiares dulces. Espacios de encuentro donde la vida se contaba sin prisa.

Cómo olvidar las conversaciones en las esquinas de la avenida Bolívar, al lado del taller de Penso, en la pensión Roma o en la heladería Monte Carlo, donde se confundían acentos y orígenes: inmigrantes llegados de Italia, Portugal, de Siria, del Líbano, de Turquía, de Palestina y de Israel. Discutían con pasión, sí, pero todo terminaba en paz. Era una lección temprana de convivencia, de respeto, de democracia vivida sin discursos grandilocuentes.

Guardo memorizado el asombro colectivo cuando llegó la luz eléctrica y se disipó la oscurana, o la emoción de sentir la presión del agua potable tras la inauguración del embalse de Tierra Blanca. Eran signos claros de progreso, de un país que avanzaba y ofrecía oportunidades. Emocionante y desbordado orgullo sentíamos cuando se establecieron el Instituto Tecnológico en Valle de La Pascua, Calabozo y Altagracia de Orituco y la Universidad Rómulo Gallegos en la capital guariqueña. 

Y están, por supuesto, las Navidades: los aguinaldos, mi presencia como tamborero en el grupo Los Gaiteros del Momento, dirigidos por el inolvidable Reyes Waldrop. Los infaltables estrenos del 24 y del 31… ¿cómo hacía mamá para lograrlo? Aún me lo pregunto. Como también recuerdo aquel billete de la Lotería de Oriente, comprado en la agencia el Hit de Oro, que resultó premiado y que convirtió a mi madre en dueña de una suculenta cuenta bancaria, celebrada no con envidia, sino con la sincera alegría de los vecinos.

Era la Venezuela donde el éxito ajeno se festejaba como propio. Donde miles de familias ascendieron socialmente al amparo de la democracia. Yo mismo pasé de vivir en un pueblo a ser gobernador del Distrito Federal y posteriormente alcalde de Caracas. Y, aun así, nunca dejé de sentirme acogido por los vecinos que me hicieron tan caraqueño en Catia, en La Pastora o en Caricuao.

Por eso, al cerrar un año más, no reniego de la memoria. La abrazo. Porque en ella están las vivencias que templaron nuestro carácter y nos recuerdan que sí es posible volver a construir un país de encuentros, de progreso y de esperanza. Saber de dónde venimos nos ayuda a no perder el rumbo hacia donde debemos ir.

Antonioledezma.net

La producción de Venezuela de su fuente más rica de depósitos de petróleo está disminuyendo a medida que las fuerzas estadounidenses en el Caribe limitan las exportaciones y la amenaza de ataques terrestres presiona aún más al régimen de Nicolás Maduro, reporta la agencia Bloomberg

La producción de petróleo en la Faja del Orinoco cayó a 498.131 barriles diarios el 29 de diciembre, una caída del 25 % con respecto a dos semanas antes, según datos internos de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). PDVSA, como se conoce a la compañía, ha comenzado a cerrar pozos petroleros en algunos campos debido a que se está quedando sin espacio de almacenamiento y no puede exportar con la suficiente rapidez.

La Faja del Orinoco, que produce petróleo crudo extrapesado y pesado, ha representado tradicionalmente casi dos tercios de la producción total del país.

PDVSA, el Ministerio de Petróleo de Venezuela y su Ministerio de Información no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.

En las últimas semanas, la administración Trump ha interferido con los envíos de petróleo venezolano al abordar y perseguir a los petroleros que intentan llegar a los puertos del país. Esta medida pretende asestar un duro golpe financiero, ya que más del 95% de los ingresos de divisasa del país dependen de las ventas de petróleo. Estados Unidos ha acusado a Maduro de liderar una organización terrorista extranjera que facilita el narcotráfico, a pesar de las negaciones del presidente venezolano y del escepticismo de los expertos en crimen organizado.

Trump afirmó la semana pasada que Estados Unidos había llevado a cabo un ataque terrestre contra una instalación en Venezuela, lo que constituiría una escalada significativa por parte de Washington. Maduro no ha hecho ninguna referencia al ataque, que según CNN fue llevado a cabo por drones de la CIA en un muelle, en un lugar hasta ahora desconocido, de la costa venezolana.

Ayer, Estados Unidos añadió cuatro petroleros a su lista de sanciones relacionadas con Venezuela, junto con cuatro entidades con sede en Hong Kong y China continental. Esta medida podría ser una señal para que Pekín evite el enfrentamiento entre la administración Trump y el régimen de Maduro.

La industria petrolera de Venezuela enfrenta su crisis operativa más severa desde 2020. Debido al endurecimiento de las sanciones y bloqueos de Estados Unidos, PDVSA se está quedando sin espacio para almacenar sus productos, lo que amenaza con detener por completo sus procesos de refinación, reporta la agencia Reuters

El problema: Tanques llenos y exportaciones bloqueadas

El principal obstáculo es la acumulación de combustible residual. Como los buques sancionados no pueden entrar ni salir del país, y el bloqueo atemoriza incluso a las flotas no sancionadas, las exportaciones han caído a la mitad (pasando de 950,000 bpd en noviembre a cifras muy inferiores en diciembre).

Para evitar un cierre total de las refinerías, como el Centro de Refinación Paraguaná, PDVSA ha implementado medidas desesperadas:

  • Almacenamiento flotante: Uso de barcos petroleros como tanques temporales en el mar.
  • Piscinas de desechos: Envío de combustible residual a fosas de residuos en el occidente del país (una solución de último recurso con alto riesgo ambiental).
  • Reapertura de tanques obsoletos: Intentos por reactivar infraestructura que estaba fuera de servicio.

El papel de los «intermediarios» y la «flota fantasma»

Para intentar evadir el cerco financiero, Venezuela depende de una red de intermediarios que utilizan una «flota fantasma». Estos barcos apagan sus sistemas de ubicación para transportar crudo y residuos hacia Asia (principalmente China) sin ser detectados, aunque las recientes incautaciones por parte de EE. UU. han frenado incluso estas operaciones clandestinas.

¿Qué es el Combustible Residual?

El combustible residual es la clave del colapso logístico.

El «fondo del barril»: Es el subproducto pesado que queda después de que la refinería extrae los productos valiosos y ligeros (como gasolina, diésel o nafta). Es una sustancia espesa, negra y de baja calidad. También se le conoce como Fuel Oil y Bunker

Alto contenido de azufre: El crudo venezolano es naturalmente «pesado» y «amargo» (con mucho azufre). Al procesarlo, genera grandes volúmenes de residuo que no pueden usarse fácilmente en vehículos comunes, sino que se venden como fuel oil para calefacción industrial o para motores de grandes barcos.

El «Cuello de Botella»: Una refinería es como una línea de ensamblaje: si no puedes sacar el residuo (el «desecho» de la producción), no puedes seguir fabricando gasolina. Al no poder exportar este combustible residual a Asia, los tanques de Venezuela se llenan, obligando a detener toda la planta.

El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), anunció hoy la designación de cuatro entidades y cuatro buques petroleros vinculados a una sofisticada red de evasión de sanciones que opera en beneficio del régimen de Nicolás Maduro.

El centro operativo: Hong Kong y China continental

Según el comunicado oficial, la red desarticulada operaba principalmente desde Hong Kong y la provincia de Zhejiang, China. Estas jurisdicciones han sido identificadas por organismos internacionales como centros críticos para la creación de «empresas de maletín». Estas entidades legales existen solo en papel y son utilizadas para ocultar a los verdaderos beneficiarios de las transacciones y diluir el rastro del origen del crudo.

Estas empresas de fachada son piezas fundamentales de la denominada «flota fantasma» (shadow fleet). El esquema detectado consiste en cambiar constantemente los nombres de las empresas, los registros de propiedad y las banderas de los buques para que el petróleo venezolano pase desapercibido en los mercados internacionales, simulando ser crudo de otros orígenes.

Entidades y buques designados bajo la Orden Ejecutiva 13850

Las autoridades estadounidenses señalaron que estas empresas facilitan el transporte de energía que financia al régimen venezolano, evadiendo los controles impuestos para presionar por un cambio democrático en el país.

Empresas sancionadas:

Aries Global Investment Ltd (China/Hong Kong)

Corniola Limited (China/Hong Kong)

Krape Myrtle Co Ltd (China/Hong Kong)

Winky International Limited (Hong Kong/Islas Marshall)

Buques bloqueados:

La medida también alcanza a los petroleros DELLA, NORD STAR, VALIANT y ROSALIND (también conocido como Lunar Tide). Estos buques, que operan bajo banderas de conveniencia como las de Panamá, Guinea y Hong Kong, quedan ahora vetados de cualquier interacción con el sistema financiero estadounidense.

Impacto de las sanciones

Con esta acción, todos los bienes e intereses de estas entidades en Estados Unidos quedan bloqueados. Además, se prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar cualquier transacción con ellas. El Tesoro advirtió que la vigilancia sobre estas redes en Asia continuará incrementándose, ya que estas estructuras de «maletín» también suelen ser utilizadas para mover crudo de otros países bajo sanción, como Irán.

El bolívar, cerró 2025 con una devaluación del 82,7 % frente al dólar estadounidense en el mercado oficial, marcando una amplia brecha respecto a la tasa paralela, según la última cotización del año divulgada este martes por el Banco Central del país suramericano.

Al final de la jornada del último día laborable del año, una divisa estadounidense se cotizaba por 301,37 bolívares, un monto 479,33 % superior al de principios de año cuando empezó en 52,02 bolívares.

El dólar se usa como referencia en Venezuela para estimar precios de productos y servicios.

Además del tipo de cambio oficial que fija a diario el BCV, existe también un mercado paralelo y este mismo martes se cotizaba por encima de los 560 bolívares.

Con el valor oficial del dólar, el salario mínimo del país quedó en 0,43 céntimos de dólar, pues desde 2022 el ingreso se mantiene en 130 bolívares.

En los últimos años, el régimen de Venezuela ha complementado el salario con bonos gubernamentales de hasta 160 dólares, pagados a la tasa del día del organismo emisor a empleados públicos y sin incidencia en el cálculo de beneficios laborales.

Los bonos gubernamentales a empleados públicos están compuestos por uno llamado «ingreso de guerra económica» que equivale a 120 dólares, y otro de alimentación, de 40 dólares, que también reciben trabajadores privados.

En la víspera, el dirigente opositor y diputado electo Henrique Capriles alertó que el diferencial entre los tipos de cambio en Venezuela es un «impuesto silencioso» que castiga a los venezolanos con ingresos en la moneda local.

En un mensaje publicado en X, Capriles afirmó que nadie detiene «el caos económico» en el país suramericano y destacó que «los precios se fijan al dólar más alto, pero los ingresos se ajustan al más bajo» y esto, agregó, genera como resultado «más pobreza».

El Banco Central además no publica las cifras de inflación desde octubre de 2024, cuando empezó a ampliarse la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el del mercado negro.

EFE

La líder de las fuerzas democráticas y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, compartió la tarde de este miércoles 31 de diciembre un emotivo mensaje a través de su cuenta oficial en X. En el video, la acompaña el presidente electo, Edmundo González Urrutia, para ofrecer un balance de gestión y esperanza a pocas horas de recibir el 2026.

En su intervención, Machado reflexionó sobre lo que calificó como un año decisivo para la historia contemporánea de Venezuela. Destacó que, pese a ser una lucha «larga y compleja», los avances alcanzados han sido «profundamente transformadores» para la sociedad.

Por su parte, el presidente electo, Edmundo González, enfatizó que la recuperación institucional del país no es fruto de la improvisación. “Estamos llegando al final de un año que ha marcado un hito. El camino para recuperar a Venezuela es posible, realista y democrático; solo exige orden, constancia y compromiso colectivo”, afirmó.

González también hizo un llamado a la reunificación familiar, subrayando que la resiliencia del pueblo ha fortalecido la unidad nacional. “Nadie sobra en la reconstrucción de Venezuela”, sentenció, enviando un mensaje de inclusión tanto a quienes permanecen en el territorio como a los millones de venezolanos en el exterior.

Finalmente, Machado resaltó que el 2025 dejó «logros enormes» gracias a la determinación interna y al respaldo de la comunidad internacional. Concluyó con una nota emocional: “Lo hemos hecho por amor: por nuestros hijos, por nuestras familias y por la libertad. Hoy, el nombre de Venezuela es sinónimo de coraje ante el mundo”.

Por Geroge Friedman en GPF

Se habla de la incursión de Rusia en Bielorrusia, el lanzamiento de ataques contra Letonia y Lituania, y la preparación de una operación masiva en el Mar Negro y sus alrededores. Muchos temen que, si la guerra entre Rusia y Ucrania termina sin que Rusia se vea obligada a abandonar el territorio relativamente pequeño que ahora controla, Moscú invadirá otras zonas para restablecer las fronteras de la antigua Unión Soviética.

Lo extraño, dada la actuación del ejército ruso en Ucrania, es que aún inspire tanto temor. Casi cuatro años después de su invasión a gran escala de Ucrania, Rusia controla solo alrededor de una quinta parte del país y se encuentra enfrascada en combates por un puñado de pueblos y aldeas a lo largo del frente. Lo cierto es que Rusia fracasó en su misión original, que era ocupar toda Ucrania, como lo demuestra su fallido intento de capturar Kiev, lejos del frente de batalla actual.

Es cierto que Ucrania no puede expulsar a los rusos del territorio que ahora controlan. Pero también es cierto que Rusia, en cuatro años, no ha logrado quebrar la resistencia ucraniana ni ganar terreno sustancial. Su incapacidad para alcanzar sus objetivos declarados plantea serias dudas sobre el poder militar ruso. Rusia esperaba conquistar mucho más territorio y no imaginó que la guerra continuaría hoy con tan pocos resultados. Esta no puede ser la guerra que Moscú planeó.

Rusia está reclutando soldados en Afganistán y otros países en desarrollo, ofreciendo cuantiosos pagos y la ciudadanía rusa a cambio de servir. También recluta a hombres de entre 40 y 50 años para combatir o libera a hombres más jóvenes para el frente. Su estrategia de recurrir a mercenarios, incluido el Grupo Wagner, que intentó dar un golpe de Estado para derrocar al presidente Vladímir Putin en 2023, ha resultado cuestionable.

Algunos argumentarían que, si bien el ejército ruso fue ineficaz, tiene la capacidad de devastar a otras naciones con ataques con drones. Hay dos respuestas a este argumento. Una es que muchas naciones ahora tienen drones, y Rusia también es vulnerable a estos ataques. Pero la respuesta más importante e interesante es que el bombardeo de ciudades tiene un historial de fracasos. Durante la Segunda Guerra Mundial, Londres, Hamburgo y otras ciudades se vieron abrumadas por tales ataques. Ya sea que las ciudades sean bombardeadas por aeronaves tripuladas o por drones, el resultado es el mismo. Lo interesante es que ni el bombardeo de Londres ni los ataques a ciudades alemanas y japonesas forzaron la capitulación, al menos no hasta que Japón fue alcanzado por bombas atómicas. Lo mismo puede decirse de los ataques aéreos estadounidenses sobre Hanói. Fueron las fuerzas terrestres que tomaron territorio las que realmente ganaron las guerras. Los explosivos, desde aeronaves o drones, causan daños y sufrimiento masivos, pero por sí solos no conducen a la derrota de un enemigo.

Rusia no ha retenido fuerzas ni capacidades significativas, aparte de las armas nucleares. Utilizó todo lo razonablemente posible y aun así no logró derrotar a un país mucho más pequeño con un ejército mucho más reducido. La negativa de Moscú a abandonar la guerra y sus persistentes intentos de capturar territorios marginales revelan la limitación de sus fuerzas. Ucrania no puede forzar la retirada rusa, pero defender áreas pequeñas es mucho más fácil que conquistar áreas grandes. El rechazo de Rusia a posibles asentamientos, incluso en las condiciones favorables ofrecidas por el presidente estadounidense Donald Trump, refleja los temores políticos en Moscú, donde terminar la guerra ahora se consideraría una admisión de fracaso, con posibles consecuencias para los líderes rusos. El hecho de que Ucrania haya resistido el ataque ruso sin tropas extranjeras que la apoyaran, solo material e inteligencia, hace aún más impactante el fracaso ruso.

Por lo tanto, la pregunta es: ¿Por qué tantos temen que, si se le permitiera a Rusia conservar el limitado territorio que ha conquistado, su siguiente paso serían grandes ofensivas en todas direcciones para recuperar lo perdido tras la caída de la Unión Soviética? Rusia perdió mucho más que los países bálticos. También perdió Asia Central, cuyos cinco países ahora son independientes, así como el Cáucaso Sur. Mientras tanto, Estados Unidos ha ganado una influencia considerable en estas áreas, como lo demostró la visita de los líderes de los cinco países de Asia Central a Washington el mes pasado para una agradable reunión con Trump en la Casa Blanca.

Bajo el gobierno de Putin, Rusia ha sido un desastre geopolítico. Económicamente, su renta per cápita se sitúa entre las 50 mejores del mundo, lo que limita su capacidad para reconstruir rápidamente su ejército. Esta es la realidad, y poner fin a la guerra en Ucrania y permitir que Rusia conserve una parte del país —pagada con la vida de más de 150.000 soldados rusos— no dejaría repentinamente vulnerables a sus vecinos.

La pregunta que planteo es por qué existe la sensación, tanto en Europa como en Estados Unidos, de que terminar la guerra cediendo una porción relativamente pequeña de territorio ucraniano significaría que Rusia atacaría con mayor amplitud y profundidad a otros países. La guerra se prolonga porque Putin no puede admitir su fracaso sin arriesgar su supervivencia política, y necesita algo, lo que sea, que mostrar. Su supervivencia política no cambia la realidad. El ejército ruso ha fracasado en su misión en Ucrania, y Rusia ha perdido influencia en importantes partes de la antigua Unión Soviética. El ejército que fracasó en Ucrania no sería más capaz de conquistar estos otros países. La guerra con Ucrania reveló la debilidad de Rusia, no su fuerza.

El temor a Rusia surge de la Guerra Fría, cuando Estados Unidos y sus aliados consideraban a la Unión Soviética un ejército enormemente poderoso. Algunos argumentaban que la Unión Soviética no era particularmente capaz en la guerra convencional, a pesar de que, con la ayuda estadounidense, derrotó a las fuerzas alemanas en Rusia durante la Segunda Guerra Mundial. Pero, en general, el miedo al poder ruso moldeó la cultura política en Occidente. Los temores actuales de que cualquier concesión a Rusia desatara una mayor agresión rusa son producto de ese legado.

Pero es esencial reconocer cuán débil y dañada está Rusia en realidad, cuán agobiada está su ejército y cómo su debilidad económica hace improbable un rearme rápido. Un acuerdo costaría a Ucrania territorio y salvaría muchas vidas, pero no le daría a Rusia el poder para atacar en diferentes direcciones. Al oeste, este y sur, Rusia ha sufrido reveses masivos desde el colapso soviético. Sin embargo, algunos fuera de Rusia no pueden asimilar esta nueva realidad, y toda la estrategia de Moscú en Ucrania consiste en fingir que no necesita terminar una guerra que no puede ganar.

La tragedia de Rusia radica en que, para convencer a los extranjeros de su fuerza, debe seguir fingiendo que está conteniendo una fuerza que cambiaría el mundo. No existe tal fuerza. Después de la guerra, los rusos tendrán que decidir qué hacer con el liderazgo que los llevó a esta situación, no emprender más guerras imposibles de ganar. Un acuerdo basado en la realidad de los fracasos de Rusia es la opción más económica. Pero requiere una comprensión clara en Occidente de la realidad de la debilidad de Rusia.

George Friedman es un pronosticador geopolítico y estratega en asuntos internacionales reconocido internacionalmente y fundador y presidente de Geopolitical Futures.

Humberto Calderón Berti es un destacado político, geólogo y experto petrolero venezolano con una extensa trayectoria en la administración pública y el sector energético

En una reciente entrevista, Calderón Berti explica en su visión, el profundo cambio positivo que tendría el país com la salida del régimen autocrático de Nicolás Maduro

Nicolás Maduro, dijo este martes que en Estados Unidos se transmiten «noticias falsas» sobre su «noble» país Venezuela, en momentos en que Washington mantiene un despliegue militar en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico que, asegura, sale desde el país petrolero.

«Todo lo que dicen es mentira, entonces ustedes en las redes, mujeres, en español, en inglés, en wayúu, ustedes pueden romper el veto y la censura que tienen a esta hora los medios de comunicación de Estados Unidos sobre la verdad de Venezuela», dijo el mandatario en un acto de inauguración de la Escuela Internacional de Liderazgo de la Mujer, transmitido por el canal estatal VTV, sin desmentir alguna noticia en particular.

Estados Unidos mantiene desde agosto pasado un despliegue aeronaval en el Caribe, cerca de aguas venezolanas, que, afirma, tiene como objetivo combatir el narcotráfico, pero que Caracas interpreta como «amenazas» y un intento de propiciar un cambio de régimen.

Las tensiones entre Caracas y Washington escalaron tras el anuncio por parte de Trump de un bloqueo de petroleros sancionados que se trasladen desde y hacia el país suramericano, y la confiscación de dos buques que transportaban crudo venezolano en los últimos días.

El presidente estadounidense además anunció el viernes un ataque contra una «gran instalación» en un muelle el marco de su campaña contra el narcotráfico que, según él, sale de Venezuela, pero no precisó si el ataque ocurrió en territorio venezolano.

Según informó el New York Times el lunes, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos llevó a cabo la semana pasada un ataque con drones contra una instalación portuaria en Venezuela.

Sin embargo, el Gobierno venezolano aún no se ha pronunciado sobre ese caso en particular

EFE

Ver también:

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el martes que el colapso económico y el malestar público en Irán y Venezuela subrayan la vulnerabilidad de los regímenes autoritarios y que un cambio significativo en ambos países debe provenir de la presión interna.

Durante una entrevista con el medio de comunicación estadounidense, Newsmax, el primer ministro de Israel presentó a Venezuela como un ejemplo comparable al de un país abundante en recursos que ha sido llevado a una situación crítica bajo un régimen autoritario.

El líder israelí retrató a Venezuela como una sociedad que padece una inflación cada vez mayor y la falta de bienes básicos, pese a la considerable riqueza petrolera del país.

Netanyahu señaló que los regímenes autoritarios que restringen la libre actividad económica y vulneran las libertades fundamentales terminan, con el paso del tiempo, provocando el descontento y la oposición de su propia población.

Asimismo, Netanyahu dijo en Newsmax que Hezbolá ha consolidado desde hace años una presencia estratégica en Venezuela, y que las estructuras delictivas vinculadas a este grupo, como el tráfico de drogas, se entrelazan con el clima de caos e inseguridad generado por gobiernos colapsados o ineficaces.

“Irán está confabulado con el régimen de Maduro. Están exportando terrorismo a Estados Unidos, al hemisferio americano, y quieren que Hezbolá y Hamás logren infiltrar a sus hombres en Estados Unidos”, dijo.

Por otro lado, el primer ministro dijo que no descartaría la posibilidad de envíos de armas iraníes a Venezuela y lo presentó como otra razón para que el status quo no pueda persistir.

Las declaraciones llegan después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que su país destruyó un área de atraque de embarcaciones en Venezuela usadas presuntamente para el narcotráfico, lo que podría constituir el primer ataque terrestre de la campaña militar contra el narcotráfico en América Latina.

Estados Unidos acusa al régimen de Maduro de utilizar la venta de petróleo para financiar “el narcoterrorismo, la trata de seres humanos, los asesinatos y los secuestros”.

Venezuela niega cualquier implicación en el tráfico de drogas y sostiene que Trump quiere derrocar a Maduro para apoderarse de las reservas petroleras venezolanas, las más grandes del planeta.

MSN

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